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Mi Corazón Es Tuyo Capítulo 44

7 Abr 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

diego: por favor, nada más dame

una oportunidad.

te lo juro que te voy a hacer

muy feliz.

te amo, ana.

te amo.

isabela: ¿quién lo hubiera

dicho?

fernando: imagínate cómo se

siente fanny.

y yo se lo advertí a león,

le exigí que no le rompiera

el corazón a mi hija.

isabela: mi amor, no te enojes.

mi amor, ya no puedes hacer

nada.

fernando: me siento impotente,

te lo juro,

es una impotencia,

tú no lo sabes todavía.

cuando nazca nuestro hijo,

te darás cuenta que como padre

uno quisiera que los hijos

no sufrieran.

uno quisiera, de alguna forma,

absorber ese dolor.

no puedes, no puedes.

isabela: quizás será mejor que

trataras de dormir, mi amor.

yo te puedo consentir

y puedo absorber tu dolor.

jenny: ana, fíjate que quería

pedirte... ah, ay, ay.

pues, creo que interrumpí,

¿verdad?

pero mucho ayuda el que no

estorba, entonces yo mejor

los dejo.

ana: no, no te vayas,

no interrumpiste, ¿verdad que

no interrumpió?

jenny: ¿segura?

ustedes estaban en pleno...

ana: no, no estábamos en pleno

nada, además necesitamos hablar.

jenny: no, no, si quieres yo

puedo esperarme.

ana: no, no te esperes, mana,

vamos a platicar, ¿verdad que tú

me puedes dejar un momentito?

diego: con mucho gusto.

muy oportuna, eh.

no te preocupes, de todas

maneras soy el más feliz.

jenny: caray, no sabía que era

bailarín.

ana: no, no me hagas "chócala",

mana, no, mana, me estoy

metiendo en un liote.

jenny: como bomba atómica.

johnny: ¿qué onda, te sacaste

la lotería o qué?

diego: pues, haz de cuenta.

johnny: hola, yo soy johnny,

mucho gusto.

diego: ah, tú eres el famoso

johnny.

bueno, pues, ana te ha

mencionado un par de veces.

sí, así es.

yo soy diego lascuráin,

¿qué pasa?

johnny: no, nada, nada.

bueno, ¿y se puede saber por qué

saliste sonriendo así de oreja a

oreja de los camerinos?

es más, ¿sabes qué?

te invito un "drink".

bueno, así que digas así,

invitarte, invitarte, no, porque

ando bien bruja, pero no sé.

diego: no te preocupes,

yo te lo invito.

johnny: eso me agrada.

isabela: creo que hoy no te he

dicho que te amo, fernando.

fernando: no, no.

bueno, a dormir.

yo duermo de ese lado.

isabela: sí, efectivamente.

duermes de ese lado y ahí te

vas a dormir.

>> papá.

fernando: ay, hijita.

mi amor, hola--

>> ¿puedo dormirme contigo?

fernando: por supuesto que sí.

por supuesto.

ven, mi amor, ven.

¡eso!

isabela: lucecita, ¿y ana?

>> se fue con mi tío diego.

yo en la orilla, papi.

¿me cuentas un cuento?

fernando: ya es un poco tarde,

¿no crees?

¿qué te parece si mejor mañana?

>> bueno, mañana.

te amo, papá.

fernando: yo te amo mucho.

te amo más que tú.

isabela: ay, ¡maldita escuincla!

babosa.

tan lindos, tus hijos, mi amor.

jenny: esa es una súper noticia,

¿por qué pones esa cara, por

qué traes esa cara como de

arrepentimiento, de culpa,

de qué?

ana: ¿se puede saber cuál cara

si ni me la has visto?

pero, mamacita, lo único que

tengo es, fíjate bien en mi

cara, si me conoces, mosca,

es confusión.

como confucio, veme.

mírame.

ah, pobrecito, es un chino que

estaba como bien hecho pelotas,

pobre.

en serio, estaba hecho bolas,

en serio.

jenny: pues, ¿qué no siempre

dicen, a ver, está como

en chino?

así están todos los chinos.

no hagas caso.

¿qué pasa con diego?

ana: ¿cómo, qué pasa?

pues, no le quiero dar lo que

se le llaman las alas.

jenny: yo creo que para eso ya

fue demasiado tarde, ¿no crees?

ana: sí, pero, no.

no, mana, no está bien.

no.

jenny: a ver, ¿por qué no está

bien?

no te entiendo.

¿diego te gusta, sí o no?

él está loquito por ti.

además es un cuero, es chistoso,

es un caballero, tiene lana,

y hasta baila, ¿qué más quieres?

¿qué más quieres?

ana: tú sabes qué quiero.

¿qué crees?

jenny: ah, bueno, pero ese tren

ya se nos fue de la estación.

ana: pues, como la quieras ver,

mi hija, pero yo no le puedo

decir a mi corazón "mira,

ese tren ya se fue de la

estación, ahora tú tienes que

cambiarte al ferrocarril del

diego".

no se puede, mamacita,

no es así.

jenny: bueno, piénsalo poco a

poco.

pero si tú no te vas a dar el

chance para conocerlo, para

estar con él, pues, nunca vas a

olvidar a fernando, eh.

ana: pues, tampoco lo quiero

utilizar, mana.

es como usar a una persona.

jenny: a ver, diego sabe

perfectamente bien a qué

le tira.

ana: o sea, no, pues,

ya me dejaste peor, mana.

no estaría mal que se acercara

a su hijo, al nando.

ah, fíjese, a cada uno de sus

hijos, a los siete, a cada uno

le pasa algo.

y sí, acérquese a nando,

platique con él, ahora.

no, pues que yo no le tengo que

decir las cosas.

si quiere platicar con su hijo,

y que él le diga, pues,

platíquele a él, con permiso,

ya la comida está servida.

cuando quiera.

>> hola.

dos whiskeys con mucho hielo,

porque hace mucho calor.

diego: gracias.

ana me dijo que ustedes dos

fueron novios.

johnny: ¿y te contó que la dejé

porque soy un idiota?

diego: no me dijo eso, pero

ahora que lo dices...

bueno, pues, tú lo dijiste.

johnny: pues, el caso es que la

perdí para siempre.

la verdad es que ya me estoy

resignando a estar sin ella.

pero, ¿sabes?

me está costando uno y la mitad

del otro.

diego: lo que pasa es que ana

es una mujer muy difícil de

olvidar.

johnny: ay, ¿a poco te cae?

fernando: hijo, he leído sobre

la bipolaridad y es algo

que no se debe tomar

a la ligera.

nando: sí, eso lo sé, pero

la quiero ayudar.

sí, la quiero ayudar.

fernando: perdóname, pero no

hay mucho que puedas hacer.

no.

jimena tiene que ver a un

especialista.

tiene que ver a un psiquiatra

que la medique.

nando: bueno, es que ella dice

que los doctores no han podido

hacer nada.

y las pastillas no le sirven.

fernando: bueno, sí, cómo sea,

hijo, pero debes tener cuidado.

te estás metiendo en un

problema fuerte, hijo.

ana: ¿johnny está aquí, neta?

jenny: sí, la neta es que no

estaba de viaje.

no, don doro lo tuvo

encerrado todo este tiempo.

encerrado, encerrado. ¿eh?

para que le quedara claro quién

es el patrón.

y para motivarlo a que le pague

la lana que le debe.

ana: ¿en serio, mana?

¿a poco, cómo se puede ser

tan jijo?

doro: buenas noches,

¿los atienden bien, señores?

diego: sí, muchas gracias.

doro: espero que el señor

lascuráin te esté invitando

los tragos, johnny, no te

estés aprovechando de mi cava.

>> no señor, oiga, después,

quiero hablar con usted.

doro: sí, ya sabes dónde

encontrarme.

¿diva?

la siguiente ronda corre por

mi cuenta.

diego: déjame, adivino.

tú también le debes dinero a

doroteo.

johnny: sí, diego, la neta,

le debo mucha lana y estoy

bien desesperado.

ana: johnnys.

pues, gracias por el aventón.

diego: es un placer, ana.

ana: ¿qué?

ay, ¿qué te digo?

diego: no necesitas decirme

nada.

ese beso fue maravilloso.

¿no te gustó?

bueno, ya, ya lo sé.

poco a poco.

ana: fannys, no, fanny lascuráin

se llama ella.

león: mucho gusto, fanny.

fanny: igualmente, león.

león: te ofrezco este corazón

que como puedes sentir,

está latiendo a todo lo que da.

desde lo más profundo,

quiero pedirte que seas

mi novia.

voy a luchar por mejorar mi

vida, por superarme y ser digno

de ti.

fanny: no digas más,

mensajerito.

ya lo eres, porfa.

ya dame el primero de millones

de besos, ¿sí?

tamara: al fin llegaste.

estaba muy preocupada, león,

¿qué te pasó?

león: la verdad no sé qué hago

aquí.

mejor me voy con mi mamá, ya.

tamara: ¿pero qué fue lo que

te pasó?

pero, espérate, no te vayas,

¿qué fue lo que te pasó?

ana: ay, buenas noches, diego.

diego: ana, te amo.

ana: buenas noches, diego.

buenas noches, buenas noches.

diego: fernando.

fernando: contéstame,

¿te estás vengando, no?

diego: no es una venganza,

fernando, ¿qué te pasa?

mira, lo que siento por ana

es verdadero.

¿por qué actúas así, como si

yo tuviera la culpa de lo que

pasó con estefanía?

¿como si tú fueras el ofendido?

fernando: llegas a mi casa

y tratas de seducir a...

es imposible hablar contigo.

diego: ¿conmigo?

fernando: ¿ya encontraste

departamento, diego?

diego: no te preocupes, hermano,

ya nos vamos a ir de aquí muy

pronto.

fernando: pues, como que te

estás tardando, ¿no crees?

diego: ah, qué gacho, hermano.

pero qué rico beso.

fernando: ¿cómo estás, mi amor?

fanny: ya sabes, no pude dormir.

fernando: ya somos dos.

fanny: ¿tú por qué no pudiste

dormir, pa?

fernando: porque tengo muchas

cosas en qué pensar.

fanny: ya somos dos.

fernando: hija, creo que sería

bueno que fueras a trabajar.

yo creo que te va a hacer bien

distraerte.

pero si no quieres...

fanny: creo que tienes, razón,

papá.

si me quedo aquí, me voy a

volver loca.

fernando: yo voy a la escuela

de los niños, tengo una cita.

nos vemos en la oficina.

cuentas conmigo.

fanny: lo sé, papá.

gracias por todo.

fernando: no, no tienes nada

que agradecer.

te amo.

eres mi vida, hija.

fanny: ánimo.

>> ¿quién anda ahí?

hijo, pero qué susto me pegaste.

qué bárbaro.

león: ¿qué onda, jefa?

>> ¿a qué hora llegaste?

león: en la madrugada, ma.

>> ¿y por qué no me despertaste,

hijo?

león: porque era muy tarde, ma.

>> ¿qué te pasó?

león: fanny, jefecita.

fanny ya sabe la verdad,

ya no quiere saber nada de mí.

>> no, hijo.

ya.

>> no lo puedo creer.

ana: pero ¿cómo no, por qué no

lo vas a poder creer, mana?

>> no, no te lo creo.

a ver, ¿qué tal besa?

ana: no te voy a decir.

no te voy a decir porque ya te

solté un poquito de información

y te pusiste bien loca.

>> con esa carita y sonrisa

me dices todo.

ana: no me estoy riendo, no me

estoy riendo.

>> ay, qué rico, qué envidia.

ay, nada más de pensar en besar

a ese mega mango de manila,

¡delicioso!

ana: eres bien quién sabe cómo,

manuelita, ya.

ándate, muévete, puerca.

>> ay, bueno, ¿qué tiene de

malo?

un poquito de envidia me da,

pero de la buena.

ana: no, la envidia es envidia

donde sea.

no hay envidia de la buena

o de la mala.

no hay.

>> un poquito, ¿o qué?

ay, ¿a poco no te gustó?

ana: o sea, sí, pero la bronca

es que es otra, mana.

fernando: buenos días.

>> ya está listo su café, señor.

fernando: gracias.

ana, ¿los niños?

ana: eh, no tardan, señor,

ya los levanté aunque

lo que sí no sé es que

onda con la fannys.

fernando: ya hablé con ella,

va a ir conmigo a la oficina.

ana: ah, ¿hay algo, pasa algo?

fernando: no.

no, no pasa nada, ¿qué podría

pasar?

>> su café, señor.

fernando: me lo tomo en

la biblioteca, gracias.

>> pero ¿qué pasa, eh?

ana: no sé, a mí se me hace que

ya se enteró de lo de...

no, no sé.

fernando: no se preocupe,

directora.

yo me voy a encargar

personalmente de que mi hijo

sebastián mejore en la escuela.

>> me dio muchísimo gusto

escuchar eso, señor lascuráin.

le confieso, yo creí que se

había desentendido del muchacho.

y había dejado todo en manos

de la nana.

fernando: sí, la verdad, sí,

directora, me había

desentendido, estuve

prácticamente ausente un año.

ellos son lo más importante

en mi vida.

y me voy a dedicar en cuerpo

y alma a ellos.

>> no sabe qué gusto me da.

ana: ¿me llamaba, señora?

isabela: así me gustas, ana,

obediente y dócil.

ay, pues, se me ofrecería que

te largaras de esta casa

para siempre.

pero como por lo pronto eso no

es posible, ¿verdad?

pues, mientras,

llévate la charola.

ups, se me cayó todo.

ay, pero qué distraída soy,

¿verdad, nanaquita?

¿qué, por qué te me quedas

viendo como idiota?

levanta eso y ve por algo

para limpiar, pero muévete.

ana, ¿tú sabes lo que es una

doncella?

es algo, obviamente, muy por

encima de tu nivel,

una doncella es la persona que

ayuda y sirve a la señora

de la casa, ¿y qué crees?

felicidades, porque ya

decidí que tú vas a ser mi

doncella.

ana: mientras no interfiera

con mi trabajo.

isabela: ay, por favor,

¿cuál trabajo?

¿de nana?

ana, por favor.

pero si ni para eso sirves.

fernando tiene que hacer toda

tu "chamba".

tu labor, tu trabajo.

ana: bueno, ya discutimos eso...

isabela: bueno, pues ya,

talonéale.

y lo vamos a seguir haciendo

las veces que se me pegue

la gana.

y ni creas que se me ha olvidado

lo que hiciste ayer, igualada.

tienes mucha suerte de que no

le haya dicho a mi marido,

porque estarías en la calle

desempleada.

ana: sí, señora.

isabela: así que desde ahora,

vas a ser mi criada.

vas a cambiar la ropa de cama,

vas a limpiar la alfombra.

y además voy a ir a la oficina

de mi esposo.

y me quiero ver bien.

y me vas a ayudar.

y deja de hacerte

la víctima, ¿sí?

porque es patético.

ándale, muévete.

vamos a ver quien puede más en

esta guerra.

porque conmigo vas a ver

tu suerte.

vas a ver para qué naciste.

ana: diosito, dame paciencia,

por favor, una tonelada de

paciencia para aguantar esta

tarántula, ¿qué digo tarántula?

viuda negra.

fernando: buenos días, beatriz.

¿ya llegó enrique?

isabela no debe tardar en

llegar, esta junta es muy

importante, ya en media hora...

>> señor, señor.

quieren hablar con usted.

león: buenos días, señor.

¿puedo hablar con usted?

se lo ruego.

isabela: bueno, ¿y a ti qué te

pasa?

se toca la puerta antes de

entrar a la recámara de tus

patrones.

ana: perdón, señora.

isabela: te sales.

que te salgas.

y se dice "mande usted".

sal de mi recámara y tocas como

es debido, vas.

¿quién es?

ana: ana.

isabela: ay, sí, pasa, querida.

y me cambias esa cara, ¿sí?

no quiero una sola arruga en

la cama, ¿entendiste?

no te escuché.

ana: sí, señora.

isabela: okay, qué bueno que nos

estamos entendiendo muy bien.

y así va a ser todos los días,

ana, te voy a tratar como

lo que eres.

una pobre gata.

no te preocupes, y adelante.

y fíjate más.

órale.

fernando: querías hablar,

habla, león.

león: lo primero que quiero que

sepa es que amo a su hija,

señor.

fernando: uno no le miente a

la mujer que ama, león.

así de simple.

no me interesan

las circunstancias.

no me interesan, ¿qué quieres?

león: quisiera pedirle perdón

a usted.

fernando: ¿perdón?

yo no soy el que debe

perdonarte.

león: si le fallé a fanny,

también le fallé a usted, señor.

por eso decidí que me voy a ir,

don fernando.

voy a renunciar.

fanny: ¿qué haces aquí?

lárgate ahorita mismo, león.

león: no te preocupes, fanny.

ya me voy.

de hecho, acabo de renunciar,

así que ya no vas a tener que

volver a verme.

ana: usted de verdad cree que yo

le tengo mucho miedo,

¿verdad, señora?

a ver, ¿qué me puede hacer que

no me haya hecho ya?

digo, se quedó con el premio,

se casó con don fernando,

ya me mató.

y luego, ¿encima me quiere

rematar?

pues, ¿qué carambas quiere?

isabela: humillarte.

sobajarte.

destruirte.

ana: ¿por qué, qué le hice

para merecer ese odio que me

tiene adentro de su, pues,

allá adentro de algo?

ah,

ya caigo, ya sé qué.

ya, eso, lo que...

la curiosidad mató al gato.

ay, pues, lo que hablamos antes

de la boda.

ay, lo de que fernando no

la ama.

digo, por eso me odia tanto,

porque sabe que fernando no ha

dejado de amar este ser.

pero, pues bueno, señora.

ahora sí que, ¿ahí que, yo qué

culpa tengo?

porque pues, es otra persona

la que ama a esta mujer,

no usted y no soy yo.

qué cosa, qué cosa.

>> okay, entonces, así

le hacemos.

bye.

nando: ey, mi amor.

>> ¡bebito!

nando: oye, qué gusto verte tan

sonriente, y mejoradita.

>> gracias, la loca ya está

volviendo a la tierra.

nando, ¿estás seguro de seguir

con esto?

nando: ¿con qué, conociendo ahí

a tus demonios, esos raros?

>> sí, sí, justamente, eso son,

demonios.

y te pueden hacer mucho daño,

nando.

nando: jime, tú y yo juntos,

vamos a vencer esto.

somos tú y yo contra el mundo,

¿okay?

>> te amo, bebito, te amo.

isabela: mmm, a ver, pásame el

otro vestido, el claro.

con mucho cuidado,

no lo vayas a manchar con tus

manos grasientas.

no, no, mejor pásame el

pantalón blanco con la blusa

negra.

¿tú tienes idea de cuánto cuesta

este conjunto?

pues, con tu sueldo de un año

no te alcanza para pagarlo.

ana: ¿a poco?

porque la tela se ve bastante

corriente.

isabela: ay, ¿qué será,

mi collar de perlas o el de

esmeraldas?

yolanda: hija, ¿ya desayunaste?

ay, aquí está la nana.

¿adónde vas, eh?

oye, no creo que sea

conveniente que saques todas

tus joyas frente a esta.

no vayan a cambiar de dueña.

deberías de ponerlas en una

caja fuerte.

isabela: ay, bueno, pero,

a ver, dime, ¿el vestido claro

o el conjunto del pantalón

blanco con la blusa negra?

¿los aretes de diamante

o los de zafiro?

yolanda: el vestido verde con

las esmeraldas, hijita.

¿qué huele?

huele así como, ¿cómo a qué

huele?

ana: ah, hace ratito que se cayó

aquí el café con leche y también

tenía como mermelada,

y con el jugo de naranja,

la combinación, chance, eso es

lo que está oliendo como...

yolanda: ¿te bañaste, niña?

báñate otra vez.

o cambia de perfume

porque huele.

bueno, ya me imagino dónde

compras tus perfumes,

en el "tianguis", ¿no?

ana: me los traen a vender,

lo más finísimo de...

¿se le ofrece algo más, señora?

isabela: no, no, ana, de todas

maneras no sirves para nada.

te puedes retirar.

yolanda: ¿qué hubo?

isabela: mamá, eres genial,

chócalas.

no, si de verdad, ¿eh?

qué bárbara eres.

yolanda: hace mucho que no me

decías eso, hijita.

no, y lo que falta.

isabela: ¿sí, qué le falta,

qué le falta,

quién es esa mamá,

quién es la mamá más linda?

yolanda: va a aparecer un

tarantulón por ahí.

enrique: ¿ya llegó don fernando?

betty: te está esperando,

enrique...

¿qué te parecería si me invitas

a cenar hoy?

enrique: encantado.

fanny: oh, my god, ¿y ese

suspiro, pasó algo entre

ustedes, verdad?

qué pasó, betty, cuéntamelo.

betty: pasó todo, fanny.

absolutamente todo.

>> ¡betty!

>> mira, aquí está tu chocolate

en tu vaso favorito, mi amor.

mau: gracias, abuelita.

tamara: mau, ¿por qué no te

vas a ver la tele al cuarto

de tu abuelita, mi amor, sí?

>> bueno, aquí dejamos el

chocolate mientras se enfría,

¿sí?

mau: sí, abuelita.

>> muy bien, cariño.

tamara: anoche león se vino

para acá, ¿verdad?

>> sí.

tamara: ¿y cómo está león,

señora?

>> terminó con su novia, pero

supongo que eso ya lo sabes.

mira, tamara, vámonos

entendiendo.

tú te desapareciste con todo y

mi nieto sin avisar, por un

chorro de tiempo, ¿y quieres que

platique contigo así como si

nada, sabes el daño que

le hiciste al niño?

a mí eso no me sirve de nada.

león los buscó por cielo, mar

y tierra y nada.

mira, tamara, la neta es que te

traigo atravesada, no me caes

bien, y nunca te voy a perdonar

lo que le hiciste a mi hijo

y a mi nieto, así que mejor me

voy con mauricio antes de que

esto pase a mayores.

ah, y es mejor que te resignes,

tamara, hace mucho tiempo que

perdiste a mi hijo.

tamara: qué insoportable.

>> pues, te lo regalo,

¿lo quiere?

no encuentro el collar de perlas

que tú me reglaste.

seguramente me lo robaron.

yolanda: ¡eso!

eso es perfecto,

pero qué bruta, ¿cómo no se me

había ocurrido antes?

qué maravilla.

bruno: ¿qué pasa?

¿estás bien, ana?

>> ay, claro que está bien,

yo estaría pegando de gritos.

ana: oye, manuela, manuela.

bruno: ¿qué gritos, por qué?

ana: porque, pues, porque

la vida a veces es como...

alegre.

diego: buenos días.

buenos días, manuelita.

>> ay, hola, galán.

ahorita te bato tu licuado.

una para acá, otra para allá...

diego: son las florecitas que

recogí en el camino.

ana: no las recogiste en el

camino, estas florecitas son de

la vecina.

de la señora guadarrama,

¿verdad que sí?

pero sí están bien lindas,

gracias.

diego: como tú.

bueno, me voy a bañar porque

creo que huelo a flores.

ana: no, no hueles a flores,

bastante feo hueles,

pero muchas gracias.

ah, estás todo sudado.

diego: con ese besito me hiciste

el día.

con permiso.

ana: no te puedes andar robando

las flores de los vecinos.

>> ay, ojalá a mí me besara así

brunito, aunque fuera así todo

sudado.

ana: manuelita, me pasas un

vasito con agua para poner mis

flores, por favor?

bruno: ana, a ver.

va--vamos a ver.

eso quiere decir que el señor

diego...

>> ya se besaron sus bocas.

ana: ¡manuela!

>> ay, ya nada más falta el

chaka-chaka.

ana: ¡manuela!

yolanda: perfecto, esto va a

salir al puro fierro.

isabela: hola, mi amor.

enrique, pero qué gusto de

volverte a ver.

enrique: el gusto es mío.

y vaya que has cambiado.

fernando: isabela, ya decidí que

enrique tome tu lugar

en la vicepresidencia.

isabela: me parece excelente,

mi amor.

no hay mejor candidato.

enrique: no, no, por favor.

y muchas gracias por la

recomendación, señora lascuráin.

ana: usted no se me preocupe,

don nico, porque yo ya más

o menos tengo una idea y voy a

poner a trabajar a los muchachos

para que se pongan habilidosos,

pues.

ahora la pregunta es:

¿para cuándo?

¿cómo que no sabe?

pues, mañana mismo, ¿no?

entonces así se pone las pilas,

a trabajar y ya estuvo.

vámonos.

¿el tartamudo no era el brunis?

ya, ¿no?

en caliente, como va, de una

vez.

al toro por los cuernos.

y a la jennys...

exacto, exacto.

nico: sí, tienes razón, al toro

por los cuernos.

mañana voy a saber si jenny

quiere ser mi esposa o no.

¿mañana?

ana: mañana.

yolanda: si funciona en el cine

y en las telenovelas,

claro que tiene que funcionar

aquí en la vida real.

¿dónde lo pondré,

dónde lo pondré?

aquí, debajo del colchón.

no, pero ahí no lo van

a encontrar.

de por sí, esta no sacude bien

su cama.

¿dónde lo pondré?

jenny: pues, sí, mira, si don

doro no te deja trabajar en el

chicago, con la lana que vas a

sacar aquí del taller no te va

a alcanzar para pagarle.

juan gutiérrez, ¿qué estás

viendo?

te pregunté que qué estabas

viendo.

johnny: mira, con todo respeto,

jennys, ¿nunca te han dicho que

qué buen "cabus" te cargas?

sí, ya sé, el sueldo de aquí,

ya sé que es para llorar.

y luego, don doro me canceló el

show, ¿ves cómo sí te puse

atención?

jenny: johnny, tienes que hacer

algo.

johnny: pero, ¿como qué, jenny,

vender chicles en las esquinas,

vender mi cuerpo?

no me iría tan mal, ¿eh?

jenny: a ver, ¿qué sabes hacer?

johnny: yo sé hacer muchas

cosas, jenny.

jenny: ah, ¿sí?

a ver, ¿cómo qué?

diego: ¿bailamos?

fernando: isabela, ¿tú crees que

hoy mismo puedas entregarle

la vicepresidencia a enrique?

isabela: no se preocupe, jefe,

que hoy mismo va a estar todo

listo.

no estás para saberlo, pero es

un jefe muy estricto.

>> sí, sí lo sé.

pero yo también soy muy

disciplinado y estoy muy

comprometido con la empresa,

señor.

isabela: mi amor, yo creo que

enrique va a necesitar un

asistente.

al entrar vi a fanny.

sí conoces a la hija mayor de

fernando, ¿verdad?

bueno, pues, fanny podría ser

la asistente de enrique.

fernando: bueno, más bien sería

una colaboradora.

pero dime, ¿qué te parece

la idea?

>> a mí me parece excelente,

señor, pero no sé lo que le

parezca a su hija, creo que no

le caigo muy bien.

ella y yo como que echamos

chispas, señor.

fernando: ¿chispas?

mira, mi hija está atravesando

por un momento difícil,

todavía no decide a qué se

quiere dedicar, ¿sabes?

además acaba de pasar por una

experiencia muy amarga.

te pido le tengas paciencia.

enrique: claro, fernando,

no te preocupes.

león: aquí están las llaves,

hermano.

>> pero, ¿por qué te vas, león?

león: por tonto, porque

la regué.

cuídamela mucho, ¿no?

>> ¡papito!

león: ¡chaparro!

ana: ¿qué estamos haciendo,

diego?

¿bailando aquí sin música en

la mitad del pasillo?

diego: bueno, también quería

hablar una cosita contigo.

bueno, de hecho, tengo mi

departamento en miami.

ana: ¿te vas a ir?

diego: bueno, a miami no.

pero estoy buscando un

departamento aquí en méxico.

así que muy pronto me voy a ir

de esta casa.

ana: pero ¿por qué?

bueno, tienes razón, porque ya

ves lo que dicen de que el

muerto y el arrimado a los

tres días apesta.

diego: ¿me estás diciendo

arrimado?

ana: no, te estoy diciendo

apestoso, no, no es cierto.

diego: bueno, ¿en qué estábamos?

león: se me olvidó devolverlo,

tengo que regresar.

>> yo te acompaño.

tamara: aquí los espero.

>> ¿aquí trabajas, papá?

león: trabajaba, chaparro.

tamara: a ver, ¿tú por qué no

nos dejas en paz?

fanny: perdón, tamara, pero

estás atrasada en noticias.

terminé con tu esposo para

siempre.

tamara: ah, ¿sí?

entonces, ¿saliste detrás de él

para qué, para desearle que

seamos muy felices, o qué?

fanny: contigo dudo mucho que

sea feliz.

león ya me lo dijo todo.

y créeme que lo quiero lo más

lejos posible de mí.

tamara: más te vale, idiota.

fanny: ¿oye, qué te pasa, por

qué me agredes, estás loca,

o qué?

créeme que si hubiera sabido

que estaba casado, jamás me

hubiera acercado a él.

tamara: pero te acercaste.

y se enamoró de ti.

fanny: porque lo abandonaste.

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