null: nullpx
Cargando Video...

Me Declaro Culpable Capítulo 56

6 May 2020 – 12:00 AM EDT

¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

locutor: televisa presenta...

franco: te amo.

te amo.

ambos: te amo.

alba: ustedes son todo lo que

necesito en esta vida.

tú, mi hijo...

la fuerza tan grande que me da

tener a gabriel, y tu amor

es lo que más necesito,

son mis motivos.

franco: ay, te amo tanto.

tanto.

alba: [besa]

ya me había acostumbrado

a verte mientras duraban

las visitas en el reclusorio,

y todo a través de un cristal.

franco: sí, ¿verdad?

alba: pero, toda la noche

es maravilloso.

franco: pues, vete acostumbrando

a pasar todas las noches,

todos los días,

todas las tardes...

alba: [resuella]

¿eso quiere decir que...

franco: quiere decir que

el juez...

nos dio la razón a nosotros.

¿eh?

recuperaste tu libertad,

tu vida va a volver

a ser normal,

vas a estar con gabriel,

vas a estar conmigo--

alba: ay, muchas gracias.

gracias.

¿y gabriel ya lo sabe?

franco: no, no le dije nada.

alba: bueno, no le vayas a decir

nada, ¿eh?

le quiero dar la sorpresa

cuando me vaya a buscar.

franco: claro que sí.

alba: lo quiero estar esperando

ahí y se va a poner feliz.

franco: feliz.

ay, me encanta verte así.

roberta: buenos días, papito.

¿ya sabes a qué hora

es el funeral?

mauro: alba...

no murió.

franco se quedó con ella

toda la noche en el hospital.

pero, gracias a dios, está bien.

gracias a dios.

mañana la dan de alta.

roberta: ¿así que tu...

hija favorita la libró?

mauro: sí, sí,

para tu desgracia,

tus planes volvieron a fallar.

roberta: ¿de qué hablas? ¿eh?

mauro: le di permiso a gabriel

de salir porque no quiero

que mi nieto presencie

la conversación que voy a tener

contigo.

así que, no finjas, roberta.

te conozco como la palma

de mi mano.

y nadie me quita de la cabeza

que tú y tiziano...

estuvieron detrás del ataque

que sufrió alba.

>> ¡a ver, ya!

gabriel: no, no, no, no, no.

no, no, no.

>> por fa.

gabriel: te vas a reír.

y luego, me voy a enojar mucho.

>> ok, ok, hagamos una cosa.

si me rio,

te doy lo que me pidas.

gabriel: ¿lo que sea?

>> lo que sea.

gabriel: va.

pero, cierra los ojos

y yo te digo cuando los abres.

>> gabriel.

gabriel: ya.

>> ¡ay, dios mío!

[ríe]

no, estoy bromeando,

te ves guapísimo.

creo que, hasta me gustas más.

gabriel: ¿te gusto?

>> sí, tienes tu cabeza

muy redondita, muy bonita.

mira, ven.

para que te veas en el espejo.

¿ya ves?

te ves bien guapo.

¿ya ves?

[ríe]

bueno, entonces,

¿qué me vas a pedir?

gabriel: ¿perdón?

>> por reírme, te dije que

me podías pedir

lo que quisieras.

gabriel: ah...

>> bueno, en lo que

lo piensas, ¿por qué no mejor

vamos por un helado?

gabriel: no, ¿sabes qué?

perdón, ya--ya me tengo que ir.

>> bueno, nos vemos.

roberta: [solloza] no, abajo,

no, papito, no.

déjame en paz.

mauro: a ver, pásale,

pásale, pásale.

roberta: ya, papito.

mauro: pásale.

roberta: suéltame.

no, papá, por fa--

mauro: ¿no es aquí

donde juras...

roberta: por favor, papito.

mauro: que yo te encerraba

cuando te portabas mal?

roberta: no me hagas esto,

papito, por favor, no.

no, papito, no, no, no, no.

[voz infantil] papito, tengo

mucho miedo.

no me dejes aquí, por favor.

yo te quiero, te quiero mucho.

mauro: ¡tu papá no es

un asesino!

¡repítelo!

roberta: [jadea]

mauro: tu papá no es un asesino.

repítelo.

roberta: sí.

sí.

mi papá no es un asesino.

mauro: no es un asesino.

roberta: mi papá no es

un asesino.

ni yo tampoco.

mauro: sí, soy un asesino,

roberta, maté a tu madre.

soy capaz de prenderte fuego

a ti también si intentas

lastimar otra vez a tu hermana.

roberta: yo no soy como tú,

papito.

¿cómo te atreves?

mauro: si alba

se hubiera muerto,

todos tendríamos el corazón

hecho pedazos.

en cambio, si tú dejaras

de respirar en este momento,

¿crees que alguien lloraría

por ti?

roberta: no seas cruel, papito.

no me digas eso, ¿eh?

mauro: es la verdad, roberta,

es la verdad.

tu muerte nos haría descansar

a todos.

solo eres un estorbo.

desde el día que naciste

hasta ahora,

no has dejado de fastidiarme

la vida.

tú le diste el divorcio,

te conozco, roberta.

si cediste tan fácilmente

para firmar esos papeles,

es porque estabas convencida

de que alba iba a morir.

roberta: es ella la que me está

matando a mí, papá,

¿no te das cuenta?

a tu hija, tu verdadera hija,

me está matando.

y tú no haces nada.

nada.

mauro: ¿por qué tuviste

que abrir la boca?

tu bocota.

y contarle que yo soy su padre.

¿quién te autorizó a hacerlo?

explícamelo.

roberta: ¿por qué te enojas

siempre conmigo?

yo le conté la mentira

que tú--que tú me hiciste

memorizar a golpes aquí,

en este maldito sótano.

cuando yo era una niñita,

me dijiste que mi mamá

se suicidó.

y yo no le dije que tú

la mataste.

a mi mamita, mi mamita,

y yo se lo pude haber dicho

y no lo hice.

me porté muy bien, papito,

como a ti te gusta.

yo soy una niña buena, papito.

déjame salir ya de aquí, ya sé--

mauro: no, está bien, está bien,

mi amor, tranquila,

pero, antes, quiero que

me prometas que vas a hacer

tus maletas

y te vas a largar de mi casa.

alba sale hoy del reclusorio.

roberta: ¿la vas a traer

a vivir a ella aquí?

mauro: sí, roberta.

roberta: no...

mauro: y tú lo vas a permitir,

así que vas a tener

que olvidarte de tus amenazas.

roberta: [jadea]

mauro: porque si tú y tu amante

me desprestigian,

si ustedes me denuncian

con la policía,

te juro que antes de pisar

la cárcel,

te mato...

con mis propias manos.

mi amor.

[música]

alba: [ríe]

hola, natalia.

natalia: alba, gracias a dios.

ven, ven, siéntate.

de verdad, qué bueno que estás

aquí.

te juro que me llevé un susto,

por un momento,

hasta pensé lo peor.

alba: sí, pero ya paso todo,

yo también me asusté muchísimo,

no creas.

pero aquí estamos,

vivita y coleando.

natalia: [ríe]

¿sabes? en cuanto pude,

le llamé a mi papá.

las celadoras no querían

que usara el teléfono,

pero logré convencer a una.

alba: muchas gracias, natalia,

franco estuvo conmigo

y se quedó cuidándome

toda la noche.

natalia: sí, me imagino.

a mí también me cuidaba así,

antes, cuando me enfermaba.

pero, alba, de verdad, no sabes

qué gusto me da que estés

de regreso.

me sentía tan sola sin ti.

alba: pues, franco está aquí,

no tarda en venir por ti

para llevarte a hablar con él.

y--y yo te tengo una noticia.

natalia: dime.

alba: hoy salgo del reclusorio.

natalia: ¿de verdad?

alba: sí.

pero no te vayas a poner triste.

natalia: no.

no, ¿cómo crees?

sabíamos que esto iba a pasar

en algún momento,

solo que, pues, estar aquí,

en este lugar,

sola, sin ti...

va a ser espantoso.

mauro: mira, alba recuperó

su libertad.

y no hay nada que puedas hacer

para evitarlo.

tiziano: a ver.

perdí la batalla, mauro,

pero no la guerra.

el juicio sigue su curso

y voy a conseguir que esa mujer

se declare culpable.

y, entonces, sí, nada la va

a salvar de una larga condena

en la cárcel.

mauro: ah, mira.

ya le di la noticia a roberta.

no quedó nada contenta contigo

porque alba, no solamente

está libre,

si no está viva.

tiziano: sí, algo supe.

que tuvo un problema

en la cárcel.

mauro: franco tiene la sospecha

de que tú y roberta

están detrás de ese atentado.

por supuesto, que yo no

lo sospecho, estoy convencido

de que así fue.

tiziano: ¿qué te puedo decir,

mauro? cada quién

puede pensar lo que quiera.

o lo que le convenga.

mauro: mira, tiziano.

yo sé que, tanto tú

como roberta,

me tienen atado de manos

con esa grabación que me puede

hundir para siempre.

tiziano: me alegra que lo sepas.

pero, a ver, dime.

¿qué es lo que quieres?

mauro: mira, que la saques

de nuestras vidas.

roberta ya está divorciada.

yo sé que tú la amas.

que la has esperado por años,

ya lo sé, pero, mira.

cásate con ella.

llévatela muy lejos.

roberta: ¿y esa maleta, niño?

gabriel: me largo de aquí.

y si piensa detenerme,

le va a ir muy mal, señora.

roberta: no, por supuesto

que no te voy a detener.

si eso es lo que más deseo.

pero ¿a dónde te largas?

gabriel: [suspira]

roberta: claro, julieta.

es por ella que estás así.

te rompió el corazón.

pobrecito.

gabriel: no se meta en mi vida.

roberta: el otro día que me vi

con tu tía, me estuvo platicando

de ese romance prohibido

que tienes con esa mujer

que, por cierto,

es bastante mayor que tú.

¿se van a ir juntos?

hacen bien.

a lo mejor, encuentran un lugar

donde nadie los juzgue.

¿sabes una cosa, gabriel?

vale la pena luchar

por el verdadero amor.

porque cuando lo dejas ir,

al pasar de los años,

te das cuenta de que solo

pasa una vez en la vida.

solo una.

¿la amas?

pues, demuéstraselo.

vete lejos con ella.

gabriel: no sé qué estoy

haciendo.

soy un estúpido.

eso es lo que soy.

no pude buscarla.

julieta se fue a estados unidos

y yo no puedo viajar solo,

por ser menor de edad.

don mauro no me lo va a permitir

y mucho menos, mi mamá.

roberta: bueno.

ellos no tienen por qué saberlo,

¿o sí?

déjate llevar por tus impulsos,

por tus sentimientos.

a tu edad puedes corres

todas las aventuras que son,

pues, que se te antojen,

y no hacerlo, sería un error.

mira.

sé objetivo.

tienes una enfermedad terminal.

tienes muy poco tiempo

y mucho por vivir.

yo que tú, no lo desperdiciaba

con dudas.

gabriel: pero, es que,

tampoco tengo dinero.

roberta: ay, claro que

lo tienes.

ahora eres un monroy.

mira.

aquí tengo un poco de dinero.

tengo más en mi clóset.

ahorita te lo doy.

tu mamá nunca va a salir

de la cárcel,

y eso es una realidad, gabriel.

por mucho que franco quiera

sacarla o tu abuelo pretenda

ayudarla,

pues, alba mató a tu papá.

y aunque haya sido para evitarle

más dolor,

pues, cometió un crimen

que en este país,

se castiga con la cárcel

de por vida.

por tu mamá ya no puedes

hacer nada, niño.

pero sí puedes hacer mucho

para recuperar a julieta.

al amor de tu vida.

bueno, eso es lo que haría

un hombre, gabriel.

lucharía con todo y contra todos

por la mujer que ama.

gabriel: como franco

está luchando por mi mamá.

roberta: exactamente.

como franco está luchando

por alba, así.

yo que tú, no lo pensaba mucho,

y si te vas a ir,

lo tienes que hacer ahora.

bueno.

ahora que tu abuelo no está

en la casa.

yo no te vi salir de aquí, niño.

gabriel: adiós, señora.

roberta: hasta nunca.

natalia: me duele mucho

que me sigas viendo así, papá.

con esa frialdad.

yo creo que ya, es evidente que,

haga lo que haga,

no importa ya,

ya, perdí tu cariño

para siempre.

franco: a mí no vengas

a chantajearme de esa manera.

¿o tú qué esperabas?

tú me sigues ocultando

las cosas, natalia,

¿cómo es posible que me haya

enterado por paolo

que estabas embarazada?

soy tu papá.

y otra vez me quedé sin saber

cómo reaccionar,

y todo porque tú

decidiste mentirme otra vez.

natalia: papá, lo voy a tener

y no importa que esté

en la cárcel.

así que, espero, por favor,

que no me pidas lo mismo

que me pidió mi mamá

porque no voy a perder

a mi bebé.

franco: ¿qué te pidió tu mamá?

natalia: lo único bueno

que tiene este lugar,

es que estoy lejos de ella,

por fin.

por su culpa--por su culpa,

cometí tantos errores,

me equivoqué tanto,

me confundió tanto.

franco: explícame qué es

lo que estás diciendo.

natalia: nada.

estaba pensando en voz alta.

franco: por favor, deja

de ocultarme las cosas, natalia.

¿cómo pretendes que te defienda

si no eres honesta conmigo?

¿cómo?

natalia: ella lo sabía.

franco: ¿qué es lo que sabía?

natalia: fue la primera persona

a quien se lo conté.

ese día que pasó todo,

yo estaba--yo estaba

desesperada,

estaba muy asustada,

pensé que había matado

una persona

y necesitaba desahogarme

y se lo conté a mi mamá.

franco: natalia.

¿tu mamá siempre lo supo?

natalia: sí.

siempre.

franco: resulta que mi opinión

y mi respaldo jamás significaron

nada para ti, y mucho menos,

para tu mamá.

natalia: papá, estaba

muy asustada.

pensé que había matado

una persona,

estaba desesperada.

mi mamá, después me mandó

a nueva york para que

se enfriaran las cosas

y me dijo que entre julián

y ella se iban a encargar

de que el problema

desapareciera.

>> ya estoy aquí.

por fin llegué.

gabriel: ¿por qué tardaste

tanto?

>> es que vengo de mi visita

con el doctor.

gabriel: ¿todo bien?

>> sí, súper.

salí perfecta en mis últimos

análisis.

estoy limpia.

gabriel: oye, qué buena onda.

>> bueno, ya, dime

qué es lo que te pasa.

tu mensaje me dejó temblando.

¿cómo que te escapaste de casa

de tu abuelo y te vas a ir

a estados unidos?

¿qué es eso?

gabriel: es que allá se fue

julieta, la mujer que amo.

>> yo creí que no tenías

novia.

gabriel: los dos estamos

muy enamorados y queremos luchar

por lo nuestro.

se la llevaron nada más

para alejarla de mí.

necesito que me conectes

con las personas que ayudaron

a tu mamá a cruzar la frontera.

>> ay...

franco: entonces, julián

fue la persona que contrató

a rufino santos.

natalia: sí.

franco: pues, tú estabas ahí,

hija.

tú viste como se lo llevaban

a la delegación,

¿cómo es posible

que no hayas hecho

absolutamente nada?

natalia: porque mi mamá,

otra vez, me suplicó

que, por favor, no lo hiciera.

franco: a ver, ¿cómo? ¿tu mamá?

natalia: sí, de hecho, mi mamá

fue la que le dio el dinero

a julián

para que le pagara a ese hombre.

pero, papá, te juro que ellos

me prometieron que él iba

a estar bien, que iba a salir

en dos semanas.

franco: ah, y así fue, natalia.

rufino salió,

pero muerto.

natalia: no puedo creer

tanto daño...

que yo he hecho con--con

mi silencio.

con mi cobardía.

>> ok, gabriel.

te voy a ayudar, pero,

con una condición, ¿va?

gabriel: ¿cuál?

>> que nos vayamos juntos.

gabriel: ¿es neta?

>> sí, muy neta.

yo quiero buscar a mi mamá.

gabriel: ah, pues, va.

nos vamos juntos,

pero tiene que ser hoy mismo.

>> es que necesitamos juntar

dinero, gabriel.

mi mamá tuvo que pagar

un chorro de lana

para que la ayudaran a cruzar.

gabriel: bueno, pues,

ya la hicimos.

mira.

>> ándale.

franco: a partir de este

momento, julián,

va a dejar de ser tu abogado,

¿de acuerdo?

por ningún motivo,

quiero que tengas contacto

con él.

julián incurrió en delitos

muy graves.

y va a tener que responder

por ellos.

¿está claro?

natalia: sí.

y...

¿y mi mamá?

franco: ella también va a tener

que responder por lo que hizo.

natalia: no, no, no.

no, papá, mi mamá no va a poder

soportar la cárcel,

yo--yo no quiero

que la encierren,

no quiero que la encierren,

y mucho menos,

por mi culpa, por favor--

franco: no es tu culpa, natalia,

entiéndelo bien,

no es tu culpa.

natalia: papá, por favor.

franco: lo siento mucho.

lo siento mucho.

como tú estás enfrentando

las consecuencias de tus actos,

ella también va a tener

que hacerlo.

nadie, natalia,

y escúchame bien, nadie,

está por encima de la ley.

>> señora.

roberta: ay, no, no seas

ridícula, hazte para atrás.

>> qué alegría tenerla

de vuelta.

roberta: ya no tenía caso

que me quedara en casa

de mi papá porque se fue

la diversión.

>> ¿la diversión, señora?

¿de qué está hablando?

roberta: bájame rapidísimo

dos mimosas a la terraza.

y después te pones a acomodar

las cosas.

>> sí, señora,

qué gusto tenerla de vuelta.

roberta: ándale, muévete.

ay.

franco: todo esto ya llegó

demasiado lejos, natalia.

voy a poner en orden las cosas,

es mi obligación hacerlo.

natalia: sí, está bien.

papá, a mí lo que más

me preocupa es mi bebé.

no, no quiero perderlo,

de verdad, sí lo quiero tener.

franco: no, no, no, no, no,

natalia, natalia,

escúchame bien.

nadie, absolutamente, nadie,

puede obligarte a perderlo.

natalia: pero--pero ¿qué va

a pasar cuando nazca?

me da muchísimo miedo

que me lo arrebaten,

que me separen de él.

franco: no, tranquilízate,

por eso, el reclusorio

tiene un programa

para los niños que, bueno,

que les toca nacer

dentro del penal.

a ver.

pero, ahora, por favor,

no tienes por qué angustiarte

por eso.

natalia, sí necesito

que me aclares algo, es...

natalia: dime, ¿qué? ¿qué cosa?

franco: natalia.

paolo piensa que el hijo

que tú esperas,

es de julián.

natalia: no, por supuesto

que no, es de paolo.

roberta: ¿qué haces aquí?

julián: [chista]

¿estás sola?

roberta: [voz distorsionada]

julián: te voy a soltar.

no hagas un escándalo,

¿entendiste?

roberta: ¿qué te pasa, estúpido?

¿cómo te atreves a meterte

a mi casa así?

julián: estoy en un problema.

grande.

roberta: ¿y a mí qué?

julián: tengo que desaparecer

por un tiempo.

roberta: ¿de qué hablas? ¿eh?

explícame qué pasa.

julián: luego te explico.

tengo que irme,

hasta que las cosas se calmen.

y para eso...

me vas a hacer un préstamo.

roberta: ¿estás como loco?

¿y por eso entras como ratero

gato por--por los jardines?

pues, ¿quién te crees? ¿eh?

julián: no te estoy pidiendo

un favor, te estoy cobrando

todo lo que he hecho por ti

y por la estúpida de tu hija.

me lo debes.

roberta: yo no te debo nada.

ya me sacaste bastante dinero,

y si no supiste ahorrar,

retrógrado mental,

yo no soy ni tu banco

ni mucho menos

tu mina de oro, ¿eh?

lárgate.

julián: roberta.

franco me está buscando.

a la que menos le conviene

que me encuentre, es a ti,

porque si lo hace,

le voy a contar todo,

y cuando digo todo,

me refiero a to-do

lo que tú has hecho.

no es una amenaza.

simplemente, no pienso

caer solo en esto.

emanuel: a mí me pudre

verte con paolo.

me pudre tener que tragarme

los celos que siento.

katia: pues, no deberías.

porque tú siempre has sabido

cuánto amo a paolo.

emanuel: eso, ¿y qué?

ya lo único que pienso cuando

te veo es en las noches

que pasamos juntos.

en tu piel.

en tu olor.

en tus besos.

katia: suéltame.

emanuel: ¿en serio?

¿eso es lo que quieres?

¿qué te suelte?

porque yo aquí estoy muy bien.

katia: emanuel, por favor.

emanuel: ¿qué?

¿qué es lo que quieres, katia?

¿qué te suelte?

¿qué te bese?

dímelo, porque--porque yo sí sé

muy bien qué es lo que quiero

en este momento.

paolo: ¿qué está pasando aquí?

franco: eh, mira, si tú quieres,

yo puedo hablar con él

sobre el bebé

que están esperando.

natalia: no.

no, papá, muchas gracias,

además, no creo que logre nada.

yo entiendo que a mí paolo

me odia con todas sus fuerzas,

pero, el que rechace a nuestro

hijo...

franco: natalia, mira,

hay algo que--que--que tengo

que decirte, ¿sí?

paolo fue a mi oficina,

iba acompañado por una mujer...

él me la presentó como katia.

y me dijo que era su novia.

natalia: ¿cómo? ¿regresó

con ella?

franco: así parece.

katia: ¿qué pasa de qué, bebé?

paolo: pues--pues,

con mis cosas.

siento que estoy entrando

a otra casa.

katia: ¿no te gusta?

paolo: pues...

sí.

katia: ay, qué bueno.

emanuel: katia me pidió

que moviera el sofá

para otro lado, pero,

como que no me late,

¿tú como ves?

paolo: no.

a mí me gusta ahí,

como siempre ha estado.

emanuel: ¿ves? te lo dije.

roberta: te lo voy a dar.

pero con una condición.

julián: ¿cuál?

roberta: qué desaparezcas

para siempre de nuestras vidas.

quiero que renuncies a natalia.

no te le vuelvas a acercar,

¿me oíste, cerdo?

¡jamás!

julián: te voy a mandar

la ubicación.

tienes una hora para llevarme

el dinero o franco se entera

de todo.

roberta: espera mi llamada.

lárgate.

¡con gusto te pago lo que sea

para librarme de ti!

natalia: eso sí, te voy

a extrañar muchísimo.

alba: y yo a ti.

te quiero.

te quiero mucho.

>> ¡alba castillo!

tu salida ya está lista.

vámonos.

alba: un segundo, por favor.

cuídate mucho, natalia,

cuídate mucho.

bueno, te veo luego.

>> vamos, vamos.

alba: ay, natalia.

>> ay, ya, por favor.

vámonos.

alba: sí.

chau.

[ríen]

>> vamos, vamos.

natalia: te voy a extrañar mu--

alba: y yo a ti.

te cuidas.

natalia: sí.

alba: ¿me lo prometes?

bueno, te veo muy pronto.

estate tranquila--

>> vamos, vamos, vamos,

vamos, vamos, vamos.

natalia: te quiero.

altavoz: autobuses audel

anuncia su salida con destino

a la ciudad de reynosa.

favor de pasar a abordar

el autobús 170,

pasando por la puerta

número uno,

estacionado en el andén

número diez.

>> ¡gabriel!

¡gabriel!

[jadea]

gabriel: ¿estás bien?

>> sí.

lo que pasa es que hace mucho

no corría.

pero, ya, ahorita se me pasa.

perdón, me tardé

porque les escribí una carta

a mis tíos porque, obviamente,

me salí sin decirles nada.

no, yo creo que la van

a encontrar hasta en la noche.

gabriel: te juro, pensé que

no ibas a venir.

>> pues, ya estoy aquí.

¿a qué hora sale el autobús?

gabriel: pues, ahorita,

ya lo están anunciando.

>> pues, córrele,

o nos quedamos, ¿eh?

vamos, ándale.

alba: [ríe]

[besos]

franco: ay, qué lindo verte,

¿cómo estás?

alba: bien.

franco: ¿cómo estás? ¿eh?

alba: bien, bien, mucho mejor.

franco: qué bueno.

alba: mi amor, ¿me llevas

con gabriel? que me muero

de ganas por abrazarlo

por mil años--

franco: se va a morir

de la sorpresa.

¿vamos?

alba: vamos.

franco: traigo...

a gael, ¿cómo ves?

que nos cuide.

alba: sí.

[ríen]

julián: ¿tú qué haces aquí?

¿y roberta?

tiziano: bueno, roberta

debe estar en este momento,

creo que en la peluquería.

pero, me dijo que tenía

un asuntito contigo

que me tenía que encargar.

julián: ¿no te dio un dinero

ella para mí?

tiziano: ¿un dinero?

julián: un dinero, roberta--

tiziano: sí, no, no, a mí

no me dio ningún dinero.

julián: ¿no te dio dinero?

tiziano: no me dio absolutamente

nada.

julián: ay, hijas.

entonces, ¿a qué viniste?

tiziano: ¿a qué crees, julián?

a matarte.

ingrid: [ríe]

javier: la duda debe estar

quemándote por dentro.

¿qué fue de tu bebito?

¿de verdad nació muerto?

tal vez tu hijo esté vivo.

ingrid: hoy tendría 18 años.

por favor.

dime que está muerto.

es peor...

es peor la tortura de...

de pensar que--que después

de tantos años creció

lejos de mí.

javier: es una lástima

que me hayas matado.

¿no te arrepientes?

porque este secreto

sí me lo llevé a la tumba.

julián: ¿quiénes son esos tipos?

tiziano: ¿esos dos que están

vestidos de negro?

julián: no...

tiziano: son los que te van

a enterrar, julián.

julián: va, va, tiziano,

no, no.

vamos a hablar.

vamos a hablar, compadre.

tiziano: a ver, a ver, a ver,

¿cómo puedes ser tan estúpido?

digamos, de venir a un lugar

como este,

donde no hay una persona

a diez kilómetros a la redonda.

y sin protección, imbécil.

julián: qué no soy--no soy

un mafioso, como tú.

tiziano: ¿qué--qué--qué

dijiste? ¿qué dijiste?

julián: no dije nada, no dije

nada, no dije nada.

dile a roberta--

tiziano: di las últimas

palabras, julián.

julián: dile a roberta que

yo me voy, me voy lejos,

no le voy a decir nada a franco,

pero, no me mates, por favor,

no me mates, no me mates.

tiziano: no seas señorita

y mírame, relájate.

relájate, mírame.

tranquilo.

tranquilo, no pasa nada.

julián: [jadea]

gracias.

[disparo]

[música]

[música]

tiziano: el siguiente

es en tu cabeza, imbécil.

julián: ya, tengo ambiciones,

muchas metas por cumplir.

tiziano: ¿ambiciones?

julián: no me quiero morir

todavía, por favor.

tiziano: a ver, a ver,

no me convences, julián,

y no me pongas más nervioso.

julián: yo--yo quiero--hago

lo que me pidas.

tiziano: ¿qué haces? suéltame,

imbécil, suéltame.

julián: no me mates.

no me mates.

tiziano: está bien.

te voy a dar una sola

oportunidad.

y espero que, esta vez,

no la desaproveches.

julián: gracias.

muchas gracias.

tiziano: a ver.

deja de llorar.

¿y por qué estás chantajeando

a roberta?

digamos, ¿por qué está

tan preocupada?

julián: necesito ir al hospital.

tiziano: ay, por favor, julián,

no me pongas más nervioso

de lo que estoy.

y no me hagas perder

la paciencia.

¡habla, imbécil! ¡habla!

julián: sí, voy a hablar,

voy a hablar.

voy a hablar.

mauro: pasen, por favor.

alba: gracias.

mauro: me da tanto gusto

verte libre, alba.

me da mucho gusto.

alba: gracias.

¿dónde está gabriel?

mauro: salió, pero ya no debe

tardar en llegar.

alba: bueno, pues, le aviso

que, en cuanto regrese,

él y yo nos vamos de aquí.

es más, ¿puedo empacar

sus cosas de una vez?

¿sí me puede acompañar

a su cuarto?

mauro: sí, sí, como tú digas.

vamos.

alba: ¿en dónde?

mauro: mira, en ese baño

están todas sus cosas.

alba: no, no, no, no,

es que en el baño no hay nada.

mauro: a ver, inténtalo aquí,

¿puede ser aquí en este mueble?

franco: tranquila, tranquila,

por favor.

mauro: cuidado.

alba: es que, ¿por qué no está

su ropa? ¿dónde está mi hijo?

julián: y por eso a roberta

no le conviene que franco

se entere de todo esto.

porque sabe que él no se

va a tentar el corazón

para mandarla a la cárcel.

tiziano: roberta hizo todo esto

para proteger a su hija.

julián: tú y yo sabemos que eso,

franco, no lo va a entender.

en ese video,

se ve claramente cuando empuja

a ese testigo y...

quiero que sepas que...

ya no depende de mí, pero,

si algo me pasa,

esa grabación va a llegar

a manos de franco

y de la policía.

tiziano: no te creo, julián,

pero, en este momento,

eso no me interesa.

¿qué me dijiste hace un minuto?

¿mm?

¿mm?

que si te dejaba vivir,

ibas a hacer todo lo que yo

te decía.

¿sí te acuerdas?

¿o no te acuerdas?

julián: sí, me acuerdo.

tiziano: no me pongas

más nervioso.

julián: te lo juro, te lo juro.

tiziano: ¿sabes lo que necesito?

que vayas y le cuentes a franco

todo lo que me acabas de decir.

absolutamente todo.

franco: usa mi teléfono

mientras se carga el tuyo, ¿sí?

alba: gracias.

[buzón de voz]

gabriel trae apagado el celular.

ah, mi amor.

estoy muy preocupada por ti,

ya salí de la cárcel.

te vine a buscar a casa

de don mauro para llevarte

conmigo.

para estar juntos otra vez.

gabriel, por favor,

comunícate conmigo, por favor,

me muero por abrazarte,

me muero por llenarte de besos.

mi amor, te amo.

julián: con tal de destruirlo,

eres capaz de sacrificar

a la mujer que dices que amas.

tiziano: roberta jamás va

a pisar la cárcel, julián.

tú no te preocupes por eso.

cuando tú hables con franco,

la vas a hundir por completo,

y eso es exactamente

lo que yo necesito.

que ella se dé cuenta

que lo perdió absolutamente

todo.

¿sí?

¿estás claro?

julián: ¿por qué?

tiziano: [suspira]

esa es la única manera...

de que acepte irse a vivir

conmigo.

irse bien lejos.

sola, sin su hija,

ni el famoso franco.

¿me entiendes?

y eso es lo que yo quiero.

necesito que roberta

deje absolutamente,

absolutamente todo por mí.

julián: ¿qué--qué va a pasar

conmigo? no quiero morir--no.

no quiero morir,

necesito un hospital.

por favor.

tiziano: a ver, yo te escuché

que dijiste que tenías

ambiciones, ¿no?

esta es tu única oportunidad.

si haces las cosas

como te las estoy pidiendo...

te prometo que vas a estar

protegido.

llévense a este imbécil.

¡llévenselo!

julián: ¿a dónde me llevan--

>> a curar la herida de ese

brazo.

julián: ¿a dónde me llevan?

tiziano: no hagas preguntas

idiotas.

[música]

[música]

roberta: me hiciste firmar

el divorcio.

ahora, esa desgraciada

sigue viva, y para colmo,

ya salió de la cárcel.

tiziano: a ver, todo tiene

solución, roberta,

tranquilízate, por fa--

roberta: sí, por supuesto

que todo tiene solución.

que julián ya no sea

un maldito problema para mí.

dime, por favor, que ese maldito

ya está bajo tierra.

tiziano: julián no fue

a la cita.

no fue por el dinero,

yo creo que piensa

que le tendiste una trampa.

pero, mis hombres lo están

buscando, así que,

tranquilízate.

roberta: pero, más te vale

que encuentres a julián

antes de que franco dé con él.

alba: [jadea]

[celular]

ay.

no, no, no reconozco el número.

franco: bueno, tranquila.

alba: bueno.

sí, sí, sí, yo soy la mamá

de gabriel.

¿quién habla?

que--que son los tíos de mía,

es una amiguita de mi hijo

de la quimioterapia.

franco: ah, bueno, ¿ves?

están juntos, ¿sí?

alba: sí, sí, sí, yo dejé

este número en el hospital.

sí, me imagino porque yo también

estoy desesperada,

estoy muy preocupada.

no, no he podido hablar

con mi hijo para nada,

¿ustedes saben si están juntos?

¿cómo? ¿mía les dejó una nota?

ay, dios.

ay, dios mío.

franco: mi amor, ¿qué pasa?

¿qué pasa? ¿qué te dicen?

alba: pues--pues, que mía

también se fue de su casa,

que fue a buscar

a su mamá y que trabaja

como indocumentada.

sus tíos están muy preocupados

porque mía recayó

porque tenía que internarse

mañana a primera hora y...

y dicen que está muy grave,

que podría caer

en una emergencia

en cualquier momento y...

franco, gabriel va con ella.

franco: a--a ver, tranquila,

tranquila, tranquila, por favor.

alba: es que--es que,

ju--julieta, o sea, mi hijo

se fue detrás de julieta.

franco: tranquila, por favor,

¿sí? lo vamos a encontrar,

¿de acuerdo?

a ver, ay.

mira, bueno.

eh, mire, soy franco urzúa,

necesito que me hagan

un gran favor, a ver.

díganme exactamente qué es

lo que escribió mía

en esa nota, por favor.

tiziano: ah, bueno.

hoy estuviste a punto de morir

y ahora te das una vida de rey.

¿me invitas un trago?

un trago que pago yo.

julián: la verdad, esto no me

lo esperaba.

gracias.

tiziano: vengo de hablar

con roberta.

¿y sabes?

se puso muy nerviosa

cuando le dije que seguías

con vida.

obviamente, no sabe que tenemos

un trato.

emanuel: siento pena de verte

aquí.

de nada sirvió que guardara

tu secreto.

al final, todo terminó muy mal.

para ti.

para paolo y...

para mí también.

natalia: ¿y para ti por qué?

emanuel: porque yo también

perdí a la mujer que amo.

a katia.

natalia: yo no sabía que tú

estabas enamorado de katia.

te juro que me muero de celos

todo el tiempo.

hasta se me revolvió

el estómago cuando katia me dijo

que iban a volver

a vivir juntos.

tú debes sentirte igual

o peor que yo.

yo sé que lo amas en serio.

y que estás arrepentida.

pero, ya ves.

la vida es muy injusta.

natalia: no, no, emanuel,

no es que sea injusta,

lo que pasa es que...

yo no puedo creer

que paolo siga con su vida

así como si nada.

ni siquiera le importa el hijo

que estamos esperando.

emanuel: paolo está

superconvencido de que ese hijo

no es suyo.

natalia: pues, sí, es suyo.

pero, eso sí, le di suficientes

motivos para dudar de mí.

[suspira]

emanuel: con todo, y eso,

yo estoy seguro de que paolo

no ha dejado de quererte

ni un solo día.

natalia: ¿e--en serio lo crees?

emanuel: lo conozco.

sigue pensando en ti.

alba: ahí están, ahí

están, son ellos.

franco: ellos son, sí, exacto.

¿y se puede ubicar exactamente

la localización

de--de la unidad?

>> no se preocupe, licenciado.

en este momento, vamos a dar

la orden para que intercepten

la unidad y pongan en custodia

a los menores.

gabriel: no manches,

tenía muchísima hambre.

toma.

te la compré de jamón y queso.

¿no te gusta el jamón?

te lo puedo ir a cambiar.

mía: no, sí me gusta.

muchas gracias.

gabriel: ¿estás bien?

¿cómo te sientes?

mía: súper, mejor que nunca,

¿y tú?

gabriel: bien.

ven, vamos a subirnos

que ya casi somos los últimos.

mía: pues, vamos.

[sirena policial]

>> ♪ el destino puede cambiar

siempre todo a su voluntad

en su lista soy uno más ♪

Cargando Playlist...