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Me Declaro Culpable Capítulo 34

4 Abr 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

franco: [jadea]

alba: no explotó. franco.

franco, no explotó, no explotó.

[celular]

franco: a ver. a ver.

a ver, a ver.

¿qué diablos fue esto?

¿a qué juegas?

tiziano: una demostración de lo

que puedo hacer

con tal de destruirlo,

licenciado urzúa.

franco: ¿pero quién eres?

tiziano: tu peor pesadilla.

tu peor enemigo.

voy a destruirte, franco.

y no sabes cuánto

lo voy a disfrutar.

franco: [jadea]

alba: [solloza]

franco: [jadea]

dante: ¿qué le pasa?

manuel: [chista]

paolo está en el baño,

que no te escuche.

no sabes el coraje que tengo.

¿tú te acuerdas de lo que era

paolo en la cancha?

dante: obvio.

manuel: y pensar que ahorita

podría estar en españa,

convirtiéndose en todo un ídolo.

dante: manuel, eso ya fue.

¿qué te pasa?

manuel: es que hubiera visto

cómo lo encontré hace un rato.

me hice el fuerte, pero se me

partía el corazón de verlo así.

y todo por culpa de esa tipa

que fue la culpable de que...

dante: ey, ¿te refieres

a natalia?

¿culpable de qué?

manuel: de dejarlo tirado

una vez más.

dante: a ver, explícame.

manuel: tú sabes a lo que

me refiero. lo, lo ilusionó y...

y luego salió huyendo.

le rompió las...

ah. me rompió el alma.

alba: es que no me entra en la

cabeza cómo alguien

pueda hacer algo así.

franco: sí.

el mundo está lleno de locos.

imagínate por mi profesión

la cantidad de gente

que no me quiere.

la cantidad de,

de personas que envié

a la cárcel.

los familiares de estas

personas.

me llamaban para amenazarme,

insultarme, pero afortunadamente

jamás pasó a mayores.

alba: pero esto así,

¿tan preparado?

es que fue horrible, franco.

tuve muchísimo miedo,

me asusté horrible.

franco: sí, también yo.

fue básicamente sentir miedo.

mucho miedo por ti.

gracias por no abandonarme.

gracias por quedarte conmigo.

¿mm?

a ver, ¿cómo se puede ser tan

valiente y tan hermosa

al mismo tiempo? ¿cómo?

¿cómo? ¿mm?

¿cómo podía hacer yo

para evitar enamorarme de ti?

no se me ocurre nada. nada.

ah, y pensar que yo iba a

llevarte a, a que veas a gabriel

y, y al final ya no fuimos.

alba: no, no hay problema.

ahorita le mando un mensaje

para que venga para acá

y no pasa nada. ¿y tú?

¿ya estás más tranquilo?

franco: un poco más.

y con un par de güisquis

yo creo que ya...

alba: ah, no, no, no.

no, porque te vas a emborrachar.

pues, aquí no.

[ríe]

franco: mm. ay, ay, qué rico.

qué lindo abrazo.

no sabes cómo lo necesitaba.

ay.

ay, la paz que me da.

¿sabes hace cuánto tiempo no

sentía tanta paz con un abrazo?

no, no, no, no.

así está muy bien,

así está muy bien.

abrazoterapia.

mm. amo que me abraces.

alba: es que no lo puedo creer,

mi amor.

tú y yo juntos de nuevo.

gabriel: y eso no lo consiguió

tu abogado, ¿eh? fui yo solito.

alba: sí, sí, sí, mi amor.

porque conseguir que ingrid

levantara la orden de

restricción no era nada fácil.

eres muy listo, mi amor.

pero esto todavía no acaba,

gabriel. ¿mm?

ahora me toca luchar para que

puedas volver a vivir conmigo.

gabriel: híjole, ma. eso

estaría increíble.

cada vez soporto menos a mi tía.

o sea, sí la quiero,

a pesar de todo.

pero está muy heavy.

alba: no, no pierdas la fe.

porque lo que importa ahora es

que vamos a poder vernos

todas las veces que querramos.

¿mm? vamos a poder ir a comer,

a platicar, a que te ayude

a estudiar--

gabriel: al cine.

alba: sí, también al cine.

oye.

¿y cómo van las cosas

con julieta?

gabriel: súpermal, ni siquiera

me contesta las llamadas.

yo creo que eso ya fue, ma.

alba: mm, mi amor.

gabriel: tengo miedo de volver a

perderte, ma.

no quiero que te vuelvan

a meter a la cárcel.

¿eso podría pasar?

por favor, dime la verdad.

alba: bueno, mi libertad

es condicional y mi juicio en sí

todavía no comienza.

hay que esperar, gabriel.

porque todo puede pasar.

pero yo tengo mucha confianza

en franco, yo estoy segura de

que todo va a salir muy bien.

¿mm? vamos a pensar

positivamente, así que ya, come.

[ríe]

está buenísimo.

[música]

franco: estoy buscando un

departamento por, por la zona.

quiero estar cerca del bufete

y obviamente quiero estar

cerca de ti.

natalia: sí.

lo que a ti te haga bien,

papito.

franco: ¿puedo saber qué pasa

contigo?

estás actuando bastante extraña.

casi se me parte el corazón

cuando me dijiste que...

que te ibas a ir y ya no ibas

a regresar.

la idea de no volver a verte...

natalia: perdóname.

perdóname, papá.

soy una tonta.

franco: mi amor, no, no es...

para empezar no eres una tonta.

eres lo más importante

que tengo en mi vida.

y necesito que estés bien.

si tienes algún problema,

habla conmigo.

confía en mí, mi amor.

te voy a apoya siempre.

confía en mí.

natalia: sí, es que no es eso.

lo que pasa es que por

un momento sentí que...

que todo se me juntó, que todo

se me venía encima, ¿sabes?

franco: ¿y tiene algo que ver

con que tu madre y yo

nos estemos divorciando?

natalia: sí, de hecho sí, pa...

¿sabes? creo que ni yo misma

me había dado cuenta

de lo mucho que me afecta

toda esta situación.

quiero que sepas que sigo

pensando que es lo mejor

para ustedes, te lo juro.

solo que necesitaba un momento

no sé, para aclarar mi mente,

despejarme y...

y pues, asimilar todo esto.

pero ya.

ya todo está bien.

casi.

casi todo.

franco: ¿qué significa "casi

todo"?

¿quieres contármelo?

natalia: [suspira]

paolo me dejó.

terminó conmigo.

franco: eso sí es una sorpresa

para mí.

¿quieres hablar del tema?

natalia: no, creo que todavía

necesito un tiempo

para asimilarlo, también.

[suspira]

franco: ay, mi amor.

mira.

el día que tú naciste, ¿mm?

me propuse protegerte

y defenderte siempre.

y mírame ahora.

no sé ni qué decir ni qué hacer.

ambos: [ríen]

natalia: pero sí me estás dando

justo lo que necesito, pa.

un abrazo.

franco: ay, mi amor, esos...

todos mis abrazos son para ti,

mi amor. todos.

te amo.

te amo mucho. mucho.

¿mm?

natalia: y yo te amo a ti,

papito.

eso no lo dudes nunca, ¿sí?

franco: claro que no, mi amor.

gabriel: ¡ay!

ahora voy a ser yo el que pida

la orden de restricción.

alba: ay, qué malo.

mm, te quiero mucho, mi amor.

cuídate mucho, porque aunque

tu tía haya levantado la orden,

hay que mantenerla a raya, ¿eh?

gabriel: te quiero, ma.

alba: y yo a ti, mi cielo.

¡ay, me asustó!

tiziano: uy, perdón.

pero tampoco para tanto.

sé que estoy viejo, pero

no tan feo.

no, hablando en serio,

por favor, alba.

tengo que comer algo, trabajé

todo el día y estoy muerto

de hambre. ¿me pasas el menú?

alba: lo siento, pero ya

cerramos.

tiziano: ¿pero cómo?

digamos, ¿no me vas a hacer

ni un café de esos fríos

que tú haces?

no, no, no, hablando en serio.

¿un pan, un refresco, algo?

mira.

la mia nonna decía una cosa,

mi abuela, "un vaso de agua

no se le niega a nadie".

por favor, alba. vengo muerto

de hambre.

alba: a ver, siéntese

y le voy a preparar un sándwich

y un café.

ah, pero para llevar, ¿eh?

tiziano: bueno, está bien,

como tú digas.

¡gracias, alba!

franco: solo vengo a buscar una

almohada.

roberta: no tienes que pedir

permiso.

esta todavía es tu recámara

y yo todavía soy tu esposa.

franco: bien.

natalia me dijo que

no te sentías muy bien.

¿mm?

roberta: como soy la loca de

la familia, si me duele un poco

la cabeza para...

para los demás es un brote

psicótico.

franco: todos, eh...

nos preocupamos por ti.

de verdad.

roberta: ¿sabes algo, franco?

todo este asunto del divorcio...

me ha sacudido un poco.

no lo niego.

me duele.

y, bueno, me dio un fuerte

dolor de cabeza.

yo creo que para 25 años...

de matrimonio tirados

por la borda...

no es tan grave.

franco: roberta, divorciarnos

creo que es la mejor decisión.

de verdad. bien.

buenas noches.

roberta: franco.

¿te puedo pedir un favor?

franco: claro.

roberta: ¿te puedes quedar

conmigo?

solo por esta noche.

en honor a lo que fuimos,

a lo que...

alguna vez sentimos.

[ríe]

sería como una despedida

de casados.

¿qué te parece?

franco: roberta...

[carraspea]

es necesario que entiendas

que si me quedo en esta casa,

es solo para no tener problemas

por el trámite de divorcio

en el que estamos involucrados

los dos.

solo por eso. ¿de acuerdo?

roberta: ¿ya te revolcaste

con ella, verdad?

te revolcaste con ella.

franco: no, roberta.

somos dos personas adultas y...

hemos tomado la decisión

de no tener relaciones hasta

que yo sea un hombre libre.

que descanses.

[música]

mauro: si ese hombre te odia

tanto,

es muy posible que también

quiera agarrarla

contra la familia

y eso me preocupa mucho.

julián: por natalia no se

preocupe, que yo me voy a

encargar de que nada le pase.

gael: cualquier pretexto

es bueno...

mauro: bien, cambiando de tema.

faltan los documentos

del caso robles-hill.

ve por ellos, julián.

saca cuatro juegos de copias.

julián: sí, en seguida le pido

a olga.

mauro: eh, olga--olga está

ocupada.

te lo estoy pidiendo a ti.

julián: por eso, voy yo.

gael: [ríe]

[tose]

alba: con permiso.

hola, buenos días.

franco: alba.

tiziano: bueno, bueno, bueno,

llegó mi salvadora,

no saben el sándwich

que me hizo ayer,

un bocatto di cardinale.

mauro: ¿acompañado de vino?

tiziano: me conoces, mauro.

franco: ¿anoche?

tiziano: es que anoche

salí de trabajar tardísimo

y me abrió el café

para poder comer,

muchísimas gracias, alba.

franco: muy amable, alba.

mauro: alba es así,

pese a los momentos incomodos

que le hicimos pasar,

siempre tiene una sonrisa

para todos.

hija eres una gran persona,

gracias por todo.

alba: bueno, con permiso.

franco: propio.

roberta: retrogrado mental.

[ríe]

oye está muy acogedora

tu nueva oficina, ¿eh?

julián: ¿está bonita no?

roberta: linda.

¿se puede saber qué hiciste

para que papá te castigara?

julián: eso es lo de menos,

roberta,

lo que importa aquí

es que tú eres

quien me va a aydar a recuperar

el espacio que yo tenía

en este buffet.

roberta: a ver animal

¿y eso como por qué?

julián: con las pruebas

que tengo, roberta,

que te pueden hundir a ti,

a tú neni, robertita,

pero tranquila no te preocupes,

no las pienso usar

por el momento

porque sé que son algo así

como mi seguro de vida.

roberta: no te equivocas.

julián: bien. a cambio

de tu colaboración

hoy voy a solucionar

todos los problemas

de conciencia de tu hija

de una vez por todas

y para siempre.

franco: así que abriste el bar

solo para atender a tiziano,

muy bien, muy bien.

alba: ¿celoso?

franco: muy celoso, muy celoso,

¿por qué tenías que abrirle

el bar para el tipo ese,

por qué?

alba: ah, no, no, no

las cosas no sucedieron

como dijo el licenciado

castolo, ¿eh?

no, yo estaba a punto

de cerrar cuando el tipo llegó

y entonces pues me pidió

que si le podía abrir,

el chiste es que entró

pero no lo soporto,

es el típico hombre

que se siente guapo,

es insoportable.

franco: ah, y te parece guapo,

además te parece guapo,

te gusta.

pero acabas de decir--

alba: dije que es insoportable,

que no lo soporto, pero sabes.

franco: ¿qué?

alba: me encantan tus celos,

aunque eso no puede ser

porque solamente

tengo ojos para ti.

franco: ¿de verdad?

alba: si.

julián: tenemos que detener

a natalia, roberta,

porque su cargo de conciencia

por lo que hizo ya

la está sobrepasando,

si no hacemos algo ya

va a terminar escupiendo

toda la verdad.

roberta: ¿y qué vas a hacer

retrogrado?

golpearle la cabeza

para que pierda la memoria

y se olvide de que atropelló

al tullido ese.

julián: no lo tomes tan...

no ya mi plan está en marcha

lo único que quiero saber

es si cuento contigo

para arreglar mis diferencias

con mauro.

roberta: ¿qué es lo que quieres

exactamente?

julián: información, solo eso,

necesito algo que me ayude

a tener a tu padre aquí

en la palma de mi mano.

roberta: ¿y qué tipo

de información?

julián: anoche cuando llegamos

a tu casa,

natalia y yo te encontramos

muy alterada de hecho

estabas discutiendo con él,

estuvo a punto de pegarte.

¿por qué?

roberta: fue una tontería,

ay eso no tiene importancia,

por favor.

julián: no soy retrogrado,

roberta, se perfectamente

que todos

tus problemas psiquiátricos

tienen una raíz un origen,

un secreto

que has estado guardando

a tu papá durante muchos años,

roberta.

¿él fue el que mato a tu mamá,

cierto?

roberta: ¿de dónde sacas

esa estupidez?

julián: lo dijiste tú.

roberta: ¿yo?

julián: sí, cuando a tu papá

le dio el infarto,

ese día lo dijiste.

roberta: ay, no deberías

de hacer caso cuando digo cosas

y estoy en crisis,

son locuras, inventos míos.

la única verdad es que papá

es un hombre intachable

y yo he sido muy mala hija

y muy injusta con él.

julián: no sigas roberta,

no crees que ya es

tiempo suficiente para que mauro

pague por todo el daño

que te hizo a ti

y a tu mamá.

alba: pues no sé, no sé,

pero, pero tanta amabilidad

de un día para otro

que raro de don mauro,

¿no crees?

franco: sí, a mi también

me llamó mucho la atención

ese cambio,

ese cambio de actitud

que tuvo contigo.

alba: es, es que tengo

la sensación como, como que él

quisiera decirme algo,

pero no se anima.

franco: no sabes

cómo lo entiendo

porque yo creo

que me pasa lo mismo

que quiero decirte cosas

y no sé cómo hacerlo.

alba: a si, ¿y por qué

no me las dices?

franco: pues estoy esperando

ese café que me prometiste.

alba: sí, sí, de verdad, ¿eh?

pide muchos cafés, ¿eh?

¿así está mejor?

porque desde ahora

me va a costar mucho trabajo

hacerte caso.

franco: ¿de veras?

¿por qué?

alba: porque,

porque me provocas

y me dan muchas ganas de besarte

y estoy trabajando.

franco: ¿de verdad?

creo que voy a tene,

que hacerme cargo

hoy mismo, ¿no?

alba: ¿a si?

franco: sí.

ingrid: ojalá que un día

me aceptes otra cosa

que nos sea café.

mauro: el anillo perfecto

para la mano más bella

del mundo.

ingrid: eres increíble,

la verdad que te puedo decir,

no lo puedo negar,

es hermosísimo,

de verdad, gracias.

mauro: bueno, lo que no puedes

negar es mi buen gusto

y no me refiero al anillo

me refiero concretamente a ti.

ingrid: eres un rey.

mauro: quiero tantas

cosas contigo.

ingrid: tantas, tantas.

tantas, tantas, tantas.

mauro: ¿estas bien?

te noto tensa.

ingrid: no tengo nada,

no te preocupes estoy bien.

mauro: ¿seguro?

por cierto tengo

una muy buena noticia.

ingrid: en serio,

amo las buenas noticias,

me encantan, por favor, una.

mauro: mira tu casa es linda,

pero muy chica

para gabriel y para ti,

¿no te parece?

muy pequeña

ustedes necesitan espacio,

mi casa es muy grande

tiene jardines, terrazas,

arboles, albercas

y es tuya si aceptas irte

a vivir conmigo.

¿ingrid, que te pasa?

ingrid: nada, no tengo nada.

mauro: algo te tiene

muy nerviosa,

necesitas distraerte,

ve por tu bolso y vamos a salir.

ingrid: sí, claro que sí.

franco: necesito que hagamos

un viaje solos,

sí un fin de semana para ti

y para mí,

lejos de los teléfonos,

lejos de gabriel.

alba: de tu esposa.

franco: de mi esposa.

alba: de natalia.

franco: de natalia.

alba: el despacho.

franco: básicamente el despacho,

en la playa, ¿te gusta la playa?

alba: sí, me encantaría

pero es que también trabajo

los fin de semana

así que también le tengo

que pedir permiso a bianca.

franco: bueno,

decimos que estás enferma.

[ríen]

como crees, claro que bianca

te va a decir que sí.

alba: ojalá.

franco: sí, va a ser

muy importante para nosotros,

estar solos,

tener todo el fin de semana

para estar solos.

ingrid: hay que bonita vista.

mauro: y tengo una alberca

techada abajo.

ingrid: ¿techada?

mauro: techada.

ingrid: [ríe]

ay ya veo a gabriel

nadando todo el día,

va a estar feliz.

mauro: yo te veo a ti

en un camazo

tomando champan a mi lado.

ingrid: mejor un whisky,

me gustan más.

mauro: las dos cosas,

champaña y whisky si quieres.

ingrid: sí, ok, sí.

gracias, eres hermoso.

mauro: y tu bellísima

con esos ojos.

roberta: me pongo en tus manos,

tiziano.

tiziano: de verdad

te pones en mis manos.

roberta: siempre y cuando

me seas sutil, sí.

tiziano: ¿y sin ningún tipo

de remordimientos?

roberto: ay, no parezco

una mujer de las que se

arrepiente, ¿o sí?

tiziano: y me encantas por eso,

entre muchas otras cosas.

si vamos a hundir a franco

lo vamos a hundir

hasta el fondo.

¿estamos claros?

¿un coñac?

roberta: no, no, no, no,

gracias,

quiero escuchar tu propuesta.

mauro: finalmente, estoy en casa

y estoy mucho mejor,

no necesito

los cuidados de mi hija,

además muy pronto

la señora dueñas

va a estar aquí a mi lado

acompañándome.

ingrid: ay, dios mío.

mauro: ven.

lupita, hortensia

les presento a la futura señora

de esta casa,

ingrid dueñas

a quien deben obedecer

y sobre todo respetar.

julián: espero que esta vez

no estés tan paranoico

como la última vez

que nos vimos, tomas,

o sea como se te ocurre

sacar una pistola

y dispárale a mi colega.

tomas: y yo como iba a saber

que era tu colega.

julián: pues porque era

mi colega,

otro error como ese

lo vas a pagar bien caro, tomas.

tomas: yo sé que la regué carnal

pero no va a volver a pasar,

es más tengo al tipo ideal

para hacerte la chamba.

[silba]

tiziano: franco es un abogado

muy importante

uno de los más reconocidos

en este país,

y yo quiero que sea

un impacto fuerte,

una nota de primera plana.

roberta: ¿y eso que tiene

de nuevo?

tiziano: bueno lo quiero poner

ahí en primera plana,

pero eso si

lo necesito de ti

y de ti va a depender

el tamaño de los titulares.

roberta: ¿y yo te tengo

que hacer, por favor?

tiziano: bueno decir que franco

es un hombre violeto.

le vas a contar a todo el mundo

que te vas a separar de él

porque te pega.

julián: tomas te recomendó

y para mí eso es más

que suficiente,

para que veas que soy

un tipo serio

te traje un adelanto.

rufino: ay, wey

oye pero esto

es mucha lana, ¿no?

julián: sí, es menos

de la mitad.

entonces que crees,

es un buen negocio ¿sí o no?

rufino: pues claro pero--

julián: entonces tenemos

un trato.

ingrid: ey.

mauro: mira, esta es

la recamara principal,

la habitación que tú y yo

vamos a compartir

cuando te mudes aquí.

ingrid: está muy bonita,

está hermosa la verdad

es que no me la hubiera

imaginado así, tiene

muchos como detalles,

este, pues, lindos y femeninos

que no van contigo perdóname,

porque tú eres un hombrezote

y estas viudo

hace no sé cuánto tiempo.

mauro: la decoró isabel,

mi difunta esposa.

ingrid: ah.

mauro: mira, vela,

es ella.

cuando isabel murió

conservé esta recamara

tal y como la dejó,

en cuanto tú te mudes

a esta casa,

puedes sacar todo

y decorarla a tu gusto.

ingrid: hasta sacar todas

las fotos y todo,

porque si está muy guapa,

pero gracias.

si te tomo la palabra

y me encanta la idea, ¿eh?

mauro: y a mí me encantas tú,

mi amor, me encantas.

roberta: para hacer

una acusación así

necesitamos pruebas.

tiziano: ay, mi amor

las inventamos.

roberta: bueno, tú sabes

lo que haces, eres mi abogado,

mi cómplice

y supongo que entre nosotros

no hay límites.

tiziano: pero los pones tú,

desgraciadamente.

roberta: por supuesto, así es.

julián: no, pero es que yo

ya te lo volví a explicar,

o sea, a ver qué duda

tienes ahora.

rufino: mira ya para quedar

claros este, nada más dime,

entonces en dos semanas

tú me sacas de este problema,

¿verdad? por completo.

julián: sí y te doy

el resto del dinero,

ya te había dicho eso

pero ¿algo más?

rufino: no, no pues entonces

tenemos un trato,

sale, así que--

julián: sí, ya,

tenemos un trato.

ingrid: [suspira]

perdón, espérame.

mauro: permíteme, mi amor.

ingrid: ahorita no, amor.

mauro: permíteme.

ingrid: por favor, no.

espérame, no.

eh, de--detente.

mauro: ¿qué pasa?

ingrid: que pasa que no soy

esa clase de mujer,

tú me conoces, por favor,

esto no está bien.

hasta que nos casemos

y yo me venga a vivir aquí,

entonces, sí.

mauro: pe--

perdóname, perdóname, ingrid,

me dejé llevar por lo que

me haces sentir.

ingrid: [gime]

mauro: es tan difícil encontrar

una mujer como tú,

tan decente,

tan apegada a sus valores,

tan pura, tan leal, tan leal.

este anillo y esta casa

no es nada comparado

con el futuro que nos espera,

amor mío.

¿has ido a europa?

ingrid: no.

no, nunca he salido del país.

mauro: mejor, mejor,

quiero que conozcas el mundo

a mi lado.

ingrid: ¿en serio?

mauro: pero si me llegas

a engañar--

ingrid: ¿qué haces?

mauro: aunque sea una sola vez.

si me traicionas, ingrid,

no solo vas a perder

todo lo que te estoy ofreciendo.

ingrid: ¿qué haces?

mauro: podrías lamentarlo

el resto de tu vida.

ingrid: ¿qué estás haciendo?

¿por qué me estás tratando así?

¿qué te pasa?

[gime]

mauro: tranquila, tranquila,

tranquila, tranquila.

yo sé que vas a ser

una gran esposa,

además de ser una buena mujer,

eres inteligente.

sabes todo lo que puedes ganar

o lo que podrías perder.

franco: ¿qué te trae por aquí,

paolo? dime.

paolo: bueno, antes que nada,

quiero agradecerle

la oportunidad que me dio

de--de trabajar aquí

en el bufete.

pero vengo a presentarle

mi renuncia.

franco: [ríe] bueno,

esto sí no me lo esperaba.

¿por? ¿algún problema

en particular o es--

paolo: pues, sí, sí,

es, es--es un asunto personal.

franco: bien.

entonces, quiere decir

que sí tiene que ver

con natalia.

paolo, por favor,

piensa bien las cosas,

natalia está muy ilusionada

contigo, la verdad.

natalia: papá.

franco: hija, ¿cómo estás?

este es justo el momento

donde yo tengo que irme

para que ustedes

hablen tranquilos, ¿de acuerdo?

natalia: no.

no, no te vayas,

necesito hablar con los dos.

[música]

>> buenas.

alba: ¿qué le ofrezco?

>> bueno, se me ofrece

una sonrisa,

porque cada vez que te veo,

alba, sonrió.

digamos, ¿eso es lo que provocas

en todos los hombres

que vienen aquí?

dime la verdad.

alba: no tengo ni idea,

pero tampoco me importa.

>> bueno, en realidad

vine a traerte esta planta

no me olvides.

acéptala, por favor.

alba: ¿por qué?

>> para agradecerte

que me recibiste ayer

en la noche,

estabas a punto de cerrar y yo

me estaba muriendo de hambre,

y me salvaste la vida.

alba: no, no es necesario.

>> alba, para un caballero

siempre es bueno regalar flores

a una mujer tan bella como tú.

natalia: de verdad necesito

que los dos me escuchen.

franco: natalia, ¿y es

tan urgente lo que

tienes que decirnos?

natalia: sí.

sí, de hecho, siempre

fue urgente, solo que--

solo que antes no--no

tuve el valor.

franco: ¿no tuviste el valor

para decir qué?

natalia: más bien el valor

de enfrentarme--

de enfrentarme al dolor

que les voy a causar, eso--eso

fue lo que siempre me detuvo,

el saber que los voy a lastimar.

pero lo tengo que hacer,

aunque no me puedan perdonar.

paolo: natalia, ¿de qué

estás hablando?

natalia: yo, yo soy la--

julián: perdón por la

interrupción,

pero esto es muy importante.

natalia: no, julián, ahora no,

por favor. déjame

a solas con ellos.

julián: que esto es importante,

esto no puede esperar.

y que bueno que estés con paolo,

porque ahora van a escuchar algo

que les va a gustar.

franco: ¿puedo saber quién es

este hombre?

julián: claro, habla, habla.

>> este,

hace un par de meses

tomé el carro sin permiso

de la persona con la que trabajo

y pasé por unos amigos,

y nos fuimos a tomar

un par de copas, bueno,

bastantes.

de regreso, solamente recuerdo

que un muchacho se me atravesó

en la calle y, y me lo llevé.

bueno, lo atropellé, pues.

paolo: ¿fuiste tú?

¿fuiste tú, maldito?

julián: sí, paolo, él fue

quien te atropelló.

ingrid: no sabes qué gusto

me da verte, de verdad.

digo, ahora que ya somos

familia, ¿por qué no nos vemos

más--más seguido?

bueno, somos casi familia,

todavía no.

roberta: te vi llegar muy feliz

del brazo de mi papá,

¿se puede saber a qué se debe?

ingrid: ay, espérame, que pesa,

deja, me ayudo.

me lo dio mauro, mira.

me hizo feliz, roberta.

además, me propuso que fuera

a su casa a vivir,

me llevó a conocerla.

ay, está hermosa,

está espectacular.

roberta: no, a ver, a ver,

a ver, a ver. [chista]

no tienes que describírmela,

la conozco perfectamente.

ahí viví cuando era niña

y no sabes cuántos

recuerdos me trae.

ingrid: ¿te puedo decir algo?

ni siquiera en mis mejores

sueños me imaginé que

iba a poder vivir así,

en una casa tan linda.

roberta: no, me imagino,

obvio, obvio.

te voy a recomendar

que te cuides mucho

de mi papá, hazme caso.

ingrid: no sé de qué estás

hablando, roberta.

roberta: ¿estás preparada

para saber quién es en realidad

mauro monroy?

¿quieres saber

cómo murió mi mamá?

ingrid: yo sí lo sé.

a mí mauro me contó

que ella no soportó

que él fue infiel y,

perdón por lo que voy a decir,

pero que se quitó la vida.

roberta: no seas tonta.

[ríe]

te falta mucha actitud.

nadie, pero nadie se rocía

con un galón de gasolina

y después se prende fuego,

solo porque el marido la engañó

con otra mujer.

mi papá estaba harto de ella,

quería verla muerta.

ingrid: ¿sabes qué?

no, no me gusta nada,

nada lo que me estás diciendo,

ni insinuando, ni nada.

roberta: yo solo quiero

prevenirte.

no vaya a ser que te pase

lo mismo cuando mi papá

se harte de ti.

ingrid: qué pena que seas así.

franco: julián, es muy grave

lo que estás diciendo,

¿estás seguro de esto?

julián: claro que sí, franco,

todo concuerda.

la fecha, el lugar.

natalia: julián, por favor,

ya no me hagas eso.

julián: es él, es él,

él es el culpable, natalia.

paolo: ¡te voy a matar,

desgraciado!

¡por tu culpa estoy así!

¡me arruinaste la vida, infeliz!

natalia: ¡julián, todo esto

está muy mal!

julián: cállate, cállate,

gael: ¿qué pasó?

franco: gael, por favor,

llévate al tipo este.

y que no se vaya del bufete.

paolo: ¡te voy a matar!

¡y de esto no te libras!

¡te voy a dejar

en silla de ruedas,

así como tú me dejaste a mí!

franco: tranquilo, tranquilo.

paolo: ¡te odio!

natalia: ¡ya, julián!

¡voy a confesar toda la verdad!

julián: [chista] habla bajito.

primero me vas a escuchar.

natalia: ¡no!

paolo: ¡eres una basura!

¡infeliz!

¡eres un asco de persona!

franco: por favor, paolo,

detente.

paolo: ah, ¿sí? ¡y por qué

me he de detener!

¡si ese infeliz no se detuvo

cuando yo estaba

tirado ahí en el suelo,

muriéndome!

¿por qué me voy a detener?

franco: ya, ya, ya, por favor,

por favor. me voy a encargar

de que este tipo pague

lo que hizo, ¿de acuerdo?

roberta: ¿qué pasa?

¿qué pasa aquí?

¿por qué tanto escándalo?

franco: mira.

él fue quién atropelló a paolo.

natalia: yo no voy a permitir,

julián, que este hombre

pague por algo que yo hice.

¡no voy a seguir callando

esta verdad que me está

ahogando!

julián: cálmate. baja la voz.

¿qué vas a ganar con eso?

natalia: ¿odiarme un poco menos?

julián: ¿sí? ¿ya viste

cómo se puso, natalia?

¿eso quieres?

¿que te odie al punto tal

de querer verte muerta?

si eso es lo que quieres,

adelante, mi reina.

cuéntale la verdad.

confiésale todo,

dile que fuiste tú,

el amor de su vida, quién lo

dejó en esa silla de ruedas.

ve, natalia,

destrózalo una vez más.

natalia: yo lo único que quiero

es hacer lo correcto.

julián: está bien, natalia.

yo lo sé, pero no de esta manera

en la que tú también

vas a salir perjudicada.

vamos a hacer las cosas bien,

déjame ayudarte.

yo--yo te voy a ayudar--

natalia: ¡julián, por favor,

tú no sabes hacer

las cosas bien!

¡lo único que sabes hacer

es complicarlo todo

o enredarlo más!

yo ya había juntado el valor

para hablar con ellos,

ya--¡ya estaba decidida!

julián: ya. ibas a cometer

un error enorme, ¿lo sabes?

natalia: sí, pero al menos

iba a tener mi consciencia

tranquila. ¿sabes qué?

eres un desgraciado, julián.

¿por qué--por qué tenías

que aparecer justo

en ese momento?

¿por qué tenías que llegar

con ese hombre?

¡ya--ya estaba a punto

de contarles todo!

julián: baja la voz.

¿sabes por qué no lo hiciste?

porque tu instinto

de supervivencia

es mucho mayor que tu culpa.

es más fuerte,

por eso no lo hiciste.

eres inteligente, natalia.

muy inteligente.

sabes perfectamente

que a veces la verdad

no es el mejor camino,

porque con la verdad se hiere.

y también se mata.

natalia: [suspira]

franco: ¿cómo es tu nombre?

rufino: rufino santos, señor.

franco: por favor, gael,

llévalo a la delegación.

gael: sí.

franco: que rinda declaración.

gael: sí. sí, sí, claro.

rufino: paolo, fue sin querer.

franco: ya, paolo, por favor.

por favor, ya, ya, ya.

todo esto se resolvió,

necesitas tranquilizarte,

¿de acuerdo?

bien, ya. tranquilo.

roberta: gael se llevó

a ese tipo al ministerio público

a declarar.

¿cómo estás, neni?

natalia: aquí, mírame, ¡aquí!

¡cuando tendría que ser yo

la que debería de estar yendo

a la delegación,

y no ese hombre!

julián: estoy tratando

de explicarle a tu hija

que esto era lo mejor, pero--

natalia: ya, julián, ¡ya basta!

¡deja de estar hablando

como si se hubiera descubierto

la cura de cáncer!

todo esto es culpa de ustedes

dos porque tú también

estás metida en esto, mamá.

roberta: [chista]

cállate, malagradecida.

¿esa es tu manera de agradecer

que por enésima vez te volví

a salvar de tus arranques

estúpidos e infantiles?

natalia: suéltame.

roberta: no, no te suelto.

natalia: julián, ¿cómo

convenciste a ese hombre

de pagar algo

que ni siquiera hizo?

julián: pues, con dinero,

natalia. ¿cómo va a ser?

está muy trillado,

pero todavía funciona.

natalia: ¿saben qué?

¡están locos!

¡están locos si creen que yo voy

a permitir que un inocente

pague por algo que yo hice!

roberta: ¡ya está hecho!

entiéndelo bien.

no hay vuelta atrás,

¿me entendiste?

natalia: ¿quieres ver como sí

se puede?

julián: ¿qué vas a hacer?

natalia: ¡decir la verdad!

porque eso también

sigue funcionando y--

julián: cálmate, calma,

baja la voz, bájala.

roberta: ¡me vas a escuchar

muy bien!

tú, neni, no vas a decir nada

porque nos apoyas a nosotros,

¡y eso no te lo voy a permitir!

natalia: ¡pues, eso lo hubieran

pensado antes, mamá!

porque lo único que están

logrando al querer "salvarme"

es hundirme más.

me están metiendo en una serie

de mentiras que ya no soporto,

que no aguanto, que me están

matando, ¿entiendes?

roberta: [chista] que bajes

la voz, escuincla.

natalia: ¡yo lo único que quiero

es que me oigan!

que sepan que tu neni

es la que debería

de estar presa.

¡que yo le destrocé la--

roberta: ¡que te calles!

¡que te calles!

escúchame muy bien.

esta es la mejor solución

para todos,

incluso para ese señor.

no va a estar mucho tiempo

en la cárcel.

con el dinero que le pagamos

va a poder tener una vida digna,

pero si tú hablas,

estúpida neni,

perdemos nosotros.

y también él.

perdemos todos, ¿me oíste?

julián: y el que más perjudicado

va a salir ¿sabes quién es?

es paolo. ¿eso quieres?

natalia: ¿dónde está paolo?

franco: ¿quieres verlo?

roberta: no es conveniente.

franco: natalia, ¿quieres verlo?

roberta: ¡no es conveniente!

natalia: ¿cómo estás?

paolo: conociendo esta parte

del bufete.

tu papá me tuvo

que subir cargando.

gracias a ese desgraciado.

ojalá que se pudra en la cárcel.

le deseo una muerte

lenta y dolorosa.

natalia: paolo--

paolo: ¿sabes qué me dijo?

fue sin querer.

y aquí estoy, convertido

en una planta por su culpa.

con esta vida de porquería

que no soporto.

todo este odio

me carcome por dentro.

es que no sabes lo que es vivir

con tanto resentimiento,

con--con tanto dolor.

natalia: paolo,

tienes que salir de esto.

tienes que olvidar.

te pido, por favor,

que no renuncies al bufete.

eso--eso te ayuda

a--a--a no pensar,

a--a tener tu mente ocupada.

paolo: [ríe]

¿ocupada en qué?

¿en sacar copias?

¿tú crees que eso me va a ayudar

a no pensar en mi vida?

¿en mi realidad?

¿en ti?

no, no, flaquita.

la vida me derrotó.

al menos así me siento ahorita.

natalia: ahorita.

ahorita, tú lo has dicho.

paolo, mírame.

tú eres un campeón, mí campeón.

por favor, tienes que vencer

todo ese odio, te lo ruego.

tienes que aprender a perdonar.

paolo: [ríe]

nunca.

¿me estás escuchando?

nunca voy a perdonar.

[música]

ambos: ♪ me declaro culpable

de amarte tanto

para siempre y sin medida

de cobijarte cada noche

entre mis sueños

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