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Me Declaro Culpable Capítulo 29

28 Mar 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[música]

alba: entre don mauro e ingrid.

y entonces, pues,

ya que estamos todos juntos

quiero aprovechar para decirles

que si usteden piensan

perjudicarnos--

mauro: por favor, alba.

mi relación con ingrid

no tiene nada que ver contigo.

estoy vivo gracias a ti.

soy un hombre que sabe

saldar sus deudas.

franco va a seguir

llevando tu caso

como hasta ahora.

y cuenta con todo mi respaldo.

te doy mi palabra.

roberta: por lo menos algo bueno

de esto salió, ¿no?

franco: ¿de qué hablas?

roberta: bueno, de que mi papá

está delicado y lo tenemos

aquí en casa.

gracias a eso,

tú dejaste esa recámara

y regresas a nuestro cuarto.

a nuestra cama.

franco: no, no creo

que eso suceda.

ahora me voy a dormir

al cuarto de natalia,

cuando ella regrese

de su campamento,

y lo que fue a hacer,

me voy al cuarto de invitados

y así sucesivamente.

que descanses.

gabriel: pedro,

pedro, espérate.

pedro: ¿sabes qué, gabriel?

mejor lárgate, hombre,

que ya que no respondo.

gabriel: mira, me vas

a escuchar.

julieta y yo nos queremos,

esa es la neta.

nos amamos y-- y por más que--

pedro: a ver, a ver,

¿qué estás diciendo?

estás hablando de mi mamá,

imbécil.

¿que se aman?

¿es lo que dijiste--?

gabriel: a ver--

pedro: ¿que se quieren?

¿qué te pasa?

gabriel: a ver, a ver.

te juro que no ha pasado nada.

pedro: ¿nada de qué, güey?

¿no ha pasado nada de qué, güey?

¿eh--?

gabriel: a ver, en buen plan,

deja que te explique.

pedro: ¿que me expliques, qué?

¿cómo te besuqueas con mi mamá?

alba: ¡basta, pedro!

pedro, pedro.

pedro, pedro, pedro.

¿qué les pasa?

¿qué les pasa?

pedro: mejor pregúntele

a su hijo lo que está pasando.

alba: por favor, pedro.

esto se puede arreglar

sin golpes.

pedro: claro.

¿qué podría esperar de ti?

si eres hijo de una asesina.

gabriel: ¿qué te pasa?

a mi mamá no la insultes--

alba: gabriel, gabriel.

pedro: y a mi mamá

la dejas en paz.

alba: ya basta, por favor.

gab-- gabriel, ya, por favor.

franco: ya, muy bien.

ahora sí.

natalia: hola.

franco: ey.

¿cómo está

mi exploradora favorita?

ay, mi amor.

¿cómo te fue?

cuéntame--

natalia: ¿qué haces aquí, papá?

franco: ah, uf.

como que hueles a bosque, ¿eh--?

natalia: ah, ya.

ambos: [ríen]

natalia: ¿qué haces aquí?

franco: tu abuelito

acaba de salir del hospital

y bueno, le dimos la recámara

de huéspedes.

ya sabes, ¿eh?

y como tú estabas de campings,

me quedé aquí.

no te molesta, ¿verdad?

¿eh, no te molesta?

natalia: no, no me molesta.

franco: bien, cuéntame.

cuéntame cómo te fue.

natalia: muy bien.

bueno, la verdad, increíble.

paolo-- paolo es un amor.

franco: [ríe]

¿y sí te defendió de mosquitos,

frío, la escasez de wi-fi?

¿cómo hiciste con eso, cómo?

[ríe]

natalia: ya, papá,

sí me defendió de eso y más--

franco: ¿de veras?

ay, qué bueno.

estás feliz.

natalia: sí.

mucho.

franco: qué bueno.

uf, a ver.

estás feliz, pero...

natalia: pero...

pero tengo miedo.

tengo miedo de que

toda esta felicidad

se acabe muy pronto y--

y que todo el amor

que paolo siente por mí,

no sé, va a desaparecer así

de la nada.

paolo: todo muy bien.

más que bien.

aunque bueno, ya--

ya no es como antes.

emanuel: digo.

pero un buen jugador mejora

en la cancha con el tiempo, ¿no?

paolo: sí.

y con natalia me estoy jugando

el partido de mi vida.

y no lo voy a perder.

dante: yo te lo dije

muchas veces.

no me hiciste caso, ¿eh?

paolo: es que cuando

estoy con ella,

las cosas se van dando

sin que me sienta presionado.

como que todo fluye.

dante: qué gusto me da

verte así, carnal.

así te va a olvidar todo, ¿eh?

emanuel: hasta tu accidente.

paolo: [ríe]

no, eso no se me olvida.

y es lo único

que no puedo olvidar.

y no voy a estar en paz

hasta que atrapen

al desgraciado que me atropelló.

franco: estás hablando

como si lo que sientes por paolo

tiene fecha de caducidad.

y no es así, mi amor, no es así.

no condenes esa relación

al fracaso.

natalia: es que no soy yo, papá,

así es la vida.

de verdad, nada

dura para siempre.

mira, mira lo que pasó contigo

y con mi mamá--

franco: no, no, no, no, no.

no, no, no compares eso.

sí es verdad, tu mamá y yo

no estamos nada bien.

pero eso no siginifica

que te vaya a pasar lo mismo.

escúchame.

hoy tienes la mejor oportunidad

para no repetir los errores

que cometimos nosotros.

¿de acuerdo?

lucha por lo que sientes.

lucha por ese amor, mi amor.

mira, te tienes que sentir

muy orgullosa de tener

una relación con--

con una buena persona

como paolo.

él es un gran muchacho.

lleno de valor, lleno de coraje.

y tú, mi amor,

tú con lo que sientes por él,

lo haces un mejor hombre,

lo haces que él quiera ser

mejor hombre, ¿no te das--?

natalia: no, papá, no, no, no,

yo no lo hago mejor hombre.

al contrario, yo...

no, ¿sabes qué?

franco: ¿qué, mi amor?

natalia: olvídalo,

no me hagas caso.

solo que ando sensible.

franco: [ríe]

natalia: perdón.

pero muchísimas gracias

por escucharme.

franco: amo escucharte, mi amor.

natalia: de verdad,

me hace mucho bien.

franco: a mí también.

natalia: te quiero.

franco: yo te quiero más.

y aprovechando

que hueles a bosque,

¿me das un abrazo de oso?

¿uno?

[música]

dante: ya, carnal,

quita esa cara.

va a aparecer el tipo

y va a pagar por lo que te hizo.

emanuel: lo más seguro es que se

esté muriendo de la culpa, ¿eh?

paolo: ¿culpa?

a ver, ¿neta crees que

una persona que es capaz

de atropellar a un tipo,

puede llegar a sentir culpa?

esa persona no siente nada.

es más, ni siquiera se debe

acordar de lo que me hizo.

debe andar por la vida

muriéndose de la risa,

como si nada.

mientras que yo

tengo que cargar con el destino

que me ensartó.

aquí sentado en esta maldita

silla de ruedas para siempre.

vaya.

me voy que no quiero llegar

tarde a mi rehabilitación.

dante: te llevo.

yo voy y me lanzo

al ensayo con la banda.

emanuel: yo me termino el café

y de paso hago unas llamadas

que tengo pendientes.

dante: muy bien.

ahí-- ya estás, ahí te dejo

la oficina.

¿no quieres?

alba: ya, mi amor, tranquilo.

o sea, entiendo que pedro

esté muy enojado contigo,

pero la verdad es que

razones no le faltan, ¿eh?

gabriel: ¿qué onda, tú también

te vas a poner en mi contra?

alba: ay, no, mi amor,

pero por favor entiende.

pues, es su mamá.

gabriel: ¿y qué?

el amor es así, te pasa y ya.

no te preguntas

de quién es familiar,

o cuantos años tiene.

¿o tú pensaste en eso

cuando te enamoraste

de tu abogado?

alba: a ver, a ver.

eso es distinto, gabriel.

gabriel: ¿porque tienen

la misma edad?

alba: ¿qué pasaría

si fuera al revés, mi amor?

si en vez de encontrarme

con franco, me hubieras

encontrado besándome con pedro--

gabriel: ay, mamá, ¿qué te pasa?

alba: ah, ¿lo ves?

pues, ponte en los zapatos

de tu amigo.

así como yo me pongo

en los de su mamá.

porque no dudo

que julieta te quiera.

pero los hijos están

sobre todas las cosas.

y aquí no cuentan los años,

mi amor.

lo que pasa es que tú

no lo sabes porque

todavía no eres papá.

gabriel: ¿y por eso

no puedo quererla?

estoy bien clavado con ella, ma.

alba: entiéndeme, por favor,

gabriel, yo soy tu mamá

y me preocupo por ti,

así como ella se preocupa

por pedro.

pero lo que menos quiero

es que tú sufras,

porque eres muy joven, gabriel.

y a tu edad, uno se enamora

muy fácilmente.

y bueno, uno siente que

el mundo se te acaba,

por ese amor.

pero no, mi amor, no es así

porque te falta muchísimo,

muchísimo por vivir.

katia: ¿qué onda?

emanuel: pasa-- pasa, oye.

paolo se acaba de ir,

no sé si quieres--

katia: sí, sí lo vi, pero

me escondí en el pasillo

para que ni él ni dante

me vieran.

necesito hablar contigo.

emanuel: ¿qué pasa?

katia: la tipa esta,

con la que está saliendo,

la tal natalia.

estoy segura de que ella fue

la que lo atropelló.

emanuel: a ver, ¿qué?

¿de dónde sacas eso?

estás loca.

katia: lo sé de muy

buena fuente, me lo dijo su ex.

cuando conocí a julián,

estaba ahogado de borracho

y me soltó toda la sopa.

me dijo que natalia,

hace más de dos meses

atropelló a alguien.

y que salió huyendo

como una cobarde.

emanuel: ese tipo

es un patán, katia--

katia: sí, sí,

claro que es un patán.

me amenazó para que ya

no sacara más información.

pero no me puedo quedar

con los brazos cruzados,

emanuel.

paolo está ciego de amor

por ella.

y no me cree.

yo necesito que tú me ayudes.

tenemos que hacer algo.

emanuel: mira, vamos a pensar,

¿sí?

el papá de natalia

es el abogado de paolo.

yo no creo que él aceptara

llevar su caso,

sabiendo que su hija--

katia: natalia también

le está mintiendo a su papá.

a lo mejor él no sabe nada.

emanuel, ayúdame, por favor.

necesito hablar con ese señor.

emanuel: yo tengo su número,

paolo me lo dio una vez.

katia: ah, ¿sí?

a ver.

emanuel: se llama...

franco.

aquí está.

katia: no, pues le voy a llamar,

porque no podemos perder

más tiempo con esto.

[celular]

roberta: bueno.

katia: sí, buenos días.

necesito hablar con franco.

emanuel: [chista]

licenciado urzúa.

katia: ay, sí.

perdón, con el licenciado urzúa.

sí, necesito hablar con él.

roberta: ¿quién habla?

katia: es un asunto personal.

roberta: ¿qué tan personal?

mire, el licenciado urzúa

está muy ocupado,

y si no me dice exactamente

de lo que se trata,

voy a colgar.

katia: es algo delicado.

se trata de su hija

y de un accidente que ella tuvo.

natalia atropelló a paolo leiva.

franco: roberta.

ese es mi celular,

¿por qué lo contestas?

a ver, pásame la llamada,

por favor.

ingrid: espera, espera, porque

necesito pedirte un favorcito,

chiquitito.

este...

mi sobrino está-- está saliendo,

no sé qué tiene con una mujer

mayor, bastante mayor.

julián: está bien, yo también,

¿qué quieres, dar un consejito,

o qué?

ambos: [ríen]

ingrid: no seas--

julián: ¿qué pasó?

ingrid: él es menor de edad

y yo le quiero dar una lección

a esa tipa amorosa.

julián: ¿qué?

ingrid: ya averigüé

dónde trabaja.

¿crees que me vas a conseguir

que la corran?

julián: sí, con la presión

justa, digo, ninguna empresa

quiere un escándalo de ese tipo.

ingrid: oye.

¿y si también quiero involucrar

a alguien más, alguien como--

como alba, por ejemplo?

julián: ¿qué pretendes,

exactamente?

ingrid: ¿por qué no mejor

te ocupas de lo legal?

julián: ¿o?

ingrid: eso mismo.

julián: ¿de lo legal?

ingrid: mm, mm.

julián: ¿eso es legal?

ingrid: sí.

eso también.

roberta: no es la zorrita esa,

si eso es lo que te preocupa,

quién te llamó.

y si estoy usando tu teléfono

es porque dejé mi teléfono

conectado en la recámara.

franco: ¿y con quién hablas?

roberta: con ingrid.

mi papá me pidió que la llamara

para decirle que puede venir

a visitarlo cuando quiera.

¿me puedes hacer un favor?

¿me bajas mi celular

y me traes mis pastillas?

no quiero otra vez

que se me pase tomármelas, ¿sí?

por favor.

antes que nada,

quiero aclararte algo.

estás hablando con la esposa

del licenciado urzúa.

katia: ay, señora.

perdón, yo no quise--

roberta: no, no te disculpes,

porque me interesa mucho

escuchar lo que

estabas diciendo.

katia: bueno, es que mire.

yo sé que esto,

pues no debe ser nada fácil.

pero, ustedes tienen

derecho a saber que su hija

cometió un crimen.

roberta: considero que este

no es un tema para discutirlo

por teléfono.

si estás acusando a mi hija

de algo tan grave, pues es mejor

que lo hablemos personalmente.

¿no te parece?

katia: sí, sí, sí, está bien.

usted dígame dónde nos vemos.

sí, sí, sí, sí,

conozco el lugar.

roberta: perfecto.

ahí te veo.

[música]

katia: ay, señora.

ya conociéndola en persona,

como que me cuesta hablar

de esto con usted.

pero lo que hizo su hija

fue un delito que no puede

quedar impune.

roberta: en primer lugar,

no me vuelvas a decir señora.

y en segundo lugar,

¿tienes pruebas

de lo que afirmas?

katia: no, pero por lo que

me contaron--

roberta: ¿quién te lo contó?

katia: julián.

supongo que usted lo conoce.

roberta: por supuesto

que lo conozco mejor que nadie.

pero mejor, conozco a mi hija.

o sea, que descuida.

yo sé cómo manejar este asunto.

katia: se tiene que

hacer justicia, señora.

lo que le pasó a paolo

fue terrible.

su hija le destruyó la vida

y su carrera como futbolista.

por su culpa nosotros

nos separamos.

roberta: pero estás acusando

a mi hija sin fundamentos.

y mi esposo es uno

de los mejores abogados

del país.

jamás permitiría que

en mi familia

se cometiera un delito, niña.

katia: ay, señora, por favor.

en este país, hay que cuidarnos

más de la gente poderosa

como ustedes, que se dedican

a comprar impunidad

con su dinero.

roberta: mi familia

es muy diferente.

yo no sé de dónde vengas tú,

porque te ves

bastante corriente.

nosotros sí somos gente decente.

analiza las cosas, chula.

julián no puede aceptar

que mi hija lo haya dejado.

y menos, por un mozalbete

en silla de ruedas.

está despechado, dolido,

y es capaz, pues

de inventar cualquier cosa.

katia: pero ¿inventar algo así?

roberta: sí, sí, sí.

si es capaz de defender

un asesino, tú imagínate

si no es capaz de crear uno.

katia: entonces, usted piensa

que todo lo que me dijo

es mentira.

roberta: de alguna manera,

julián averiguó que tú

formas parte del pasado

de paolo.

[ríe]

y te usó.

porque no te dio una sola

prueba más que su palabra,

¿o sí?

katia: no.

pero al menos

habrá que investigar, ¿no cree?

roberta: y lo voy a hacer.

pero sí te aseguro

que es imposible.

porque mi "neni" estuvo

en nueva york por esas fechas.

no seas tan tonta.

piensa un poquito.

¿o te parece lógico que mi hija

ande de novia con el hombre

que atropelló?

y que justo eso lo sepas tú.

su exnovia, su examante, su...

no sé, su amiguita cariñosa.

¿o no lo crees?

gabriel: julieta.

julieta: lo que menos necesito

es que nos vean juntos aquí.

por favor, gabriel, vete.

gabriel: ¿estuviste llorando?

julieta: sí, sí.

¿y sabes por qué?

porque me acaban de correr

de mi trabajo.

gabriel: ¿qué--?

julieta: [gruñe]

porque hago estudios de mercado

para productos infantiles.

me entrevisto con niños,

y les cayó como bomba saber

que están a punto de demandarme

por estar abusando de un menor.

gabriel, vete, vete,

me siento mal, ya vete.

gabriel: pero ¿cómo que

te van a demandar?

julieta: porque tu mamá

me denunció.

bastó con una llamada suya

para que se derrumbara mi vida.

yo sabía.

sabía que no tenía que

involucrarme en algo así.

soy una tonta, soy una estúpida.

gabriel: no, mi mamá no sería

capaz de hacer algo así,

te lo juro.

julieta: no, no, no, sí.

hablé con ella por teléfono.

me amenazó para que

no te vuelva a buscar.

y está bien, la verdad es que

ella está bien.

lo nuestro ya no-- no existe.

no quiero volverte a ver.

nunca.

nunca más, gabriel, nunca.

roberta: ¿sabes si julián

está en su oficina?

olga: no señora, no lo he visto.

tiziano: julián no está

pero estoy yo,

¿puedo hacer algo por ti?

roberta: avísale a ese

retrógado mental, que lo espero

en la oficina de mi marido.

olga: enseguida, señora.

roberta: ¿por qué me sigues, eh?

eres un rogón.

¿que no entiendes que no quiero

que te me acerques?

me das asco.

tiziano: ah, ¿en serio?

roberta: sí.

además tu terquedad

ya me metió en problemas.

nos vieron juntos.

tiziano: ¿quién nos vio?

roberta: una zorra

que anda atrás de mi marido.

tiziano: ¿y,

cuál es el problema?

roberta: ¿cómo que cuál es

el problema?

tiziano: y vamos, franco

con ella y tú conmigo, mi amor.

relájate, relájate--

roberta: otra vez, hueles mal

a loción esa que me marea--

alba: perdón, ¿no interrumpo?

roberta: no, para nada.

el licenciado tiziano castolo

se acaba de incorporar

al despacho.

tiziano: mucho gusto.

alba: ¿prefieren que

los deje solos?

porque por mí

no hay ningún problema, ¿eh?

solamente traje el café

para el licenciado urzúa.

su esposo, que por cierto

ya no debe de tardar en entrar--

roberta: déjalo aquí.

ándale.

aquí.

supongo que estás trabajando,

¿no?, como nosotros.

alba: ah, mire, ya llegó.

le traje el café que pidió,

licenciado.

franco: sí, muchas gracias,

alba.

tiziano, necesito hablar

contigo, nos vemos en la oficina

de mauro, ¿sí?

por favor.

tiziano: sí.

con permiso, señoras.

franco: roberta--

roberta: ¿qué pasa?

franco: no quiero problemas.

por favor.

con permiso.

olga me dijo que solicitaste

el expediente de alba castillo.

¿qué pasó con eso?

tiziano: pues, solo me quiero

poner al tanto de todos

los casos del bufete.

franco: mira tiziano--

tiziano: ¿qué tiene de malo--?

franco: mira.

en la ausencia de mauro,

solo te vas a ocupar

de sus casos pendientes.

los míos, no te metas.

tiziano: la que te llevó el café

a tu oficina es alba castillo,

¿verdad?

esa mujer es

un "bocatto di cardinale".

franco: mide tus palabras.

tiziano: a ver, por qué,

digamos, ¿qué tiene de malo?

es una mujer hermosa.

yo siempre tuve cierta debilidad

por las viudas

y alguna que otra casada.

franco: a ver--

a ver, imbécil.

no te metas con alba castillo.

no te le acerques.

tiziano: ¿qué tienes,

un interés personal

en esa mujer?

una pregunta.

¿estás engañando a roberta

con ella?

¿qué te molestaría más,

que me meta con tu esposa

o con tu nueva clienta?

franco: por favor,

mide tus palabras.

y solo haz lo que te digo.

tiziano: lo que diga el jefe.

pero qué rápido

pierdes los estribos, ¿eh?

y eso no es conveniente

para la defensa de alba.

y tú lo sabes.

regla número uno:

no puedes tener a una clienta

donde haya conflicto

de intereses.

y tú lo sabes perfectamente.

lo más profesional,

sería que la lleve otro abogado

del bufete.

y ese abogado

soy yo.

porque yo tengo la experiencia

y el talento para hacerlo.

y te aseguro que el "boss",

mauro, va a estar de acuerdo

con eso.

franco: puedes tomar

todos los casos que tú quieras.

pero si tocas

el de alba castillo,

no va a ser bueno el resultado.

te lo aseguro.

alba: yo se lo regalé.

digo, es lo menos que podría

hacer por el licenciado urzúa,

después de todo

lo que ha hecho por mí.

roberta: sí, fíjate que

este cuadro que pintaste,

ilustra perfectamente

la forma en que le pagas

sus honorarios

a mi marido.

porque es un beso, ¿no?

alba: sí, un beso.

como el que usted le iba a dar

al licenciado castolo

hace un momento.

¿usted también quiere

que le pinte uno,

para que se lo regale?

roberta: no estaría mal.

[llaman a la puerta]

julián: permiso.

me dice olga

que me estabas buscando--

franco: [carraspea]

roberta: sí--

franco: con permiso.

roberta: vamos a tu oficina,

julián.

regreso en un momento, franco,

porque tú y yo tenemos

que hablar.

y tira esa porquería.

amor.

franco: por lo que veo,

discutiste con roberta, ¿verdad?

alba: ¿yo--?

franco: sí--

alba: no, no, hombre,

¿en qué te basas?

ambos: [ríen]

alba: estuve pensando

en lo que me dijo el otro día.

"usted está luchando

por mi libertad".

bueno, pues entonces

yo voy a esperar

hasta que usted consiga la suya.

franco: mm, mm.

¿me podrías traer algo rico

y dulce para acompañar mi café,

por favor?

digo, es lo único que se me

ocurre para volver a verte

muy pronto.

alba: pues, eso es trampa--

franco: claro que no es trampa--

alba: no, sí es trampa--

franco: depende del punto

de vista y mira,

el cliente siempre

tiene razón.

y yo soy un cliente caprichoso,

mucho más cuando se me antoja

algo, soy muy caprichoso.

alba: ah, ¿sí?

¿cómo qué se le antoja, ahorita?

franco: mirarte--

alba: ¿unas crepes con cajeta--?

franco: mirarte a ti,

mirarte a ti, eres tan linda.

alba: a ver, a ver, a ver,

espere, espere porque nosotros

tenemos que esperar.

además, ya tengo que volver

a mi trabajo.

franco: claro, a buscarme

algo rico y dulce

para traerme, ¿verdad?

alba: claro.

¿no dice que el cliente

siempre tiene la razón--?

franco: siempre tiene razón.

alba: bueno.

no, no, ya-- ya-- ya sé,

ya sé, ya sé, está helado.

así que le voy a traer otro.

y no nos gusta el café frío,

¿verdad?

franco: para nada.

gracias.

[puerta que se cierra]

ingrid: alba, alba, alba.

este, qué bueno que te veo.

alba: ¿de verdad?

ingrid: sí, sí, sí, este...

¿por-- por qué lo dices así?

mira, de verdad, no siempre

tienes que estar a la defensiva

conmigo, por favor.

¿sabes qué?

se trata de gabriel,

y estoy bien preocupada por él.

no sé qué tiene,

está apagado, está triste.

no sé, creo que tuvo

un problema muy serio,

pero no me está diciendo.

no me tiene

suficiente confianza,

no me está contando.

no puedo ocupar tu lugar,

es la verdad.

¿quieres venir a cenar

a la casa?

hoy.

alba: ¿esta noche?

¿a tu casa?

¿es en serio?

ingrid: lo estoy

haciendo por gabriel,

no me gusta verlo así,

de verdad.

¿y me pesa?

sí, sí me pesa,

pero sí sé que le haces falta.

julián: esa chava

está mintiendo,

¿cómo crees que le voy a contar

a alguien que ni conozco,

el secreto que hemos guardado

durante tanto tiempo, roberta?

estás mal.

roberta: ¿sabías que es

la exnovia del tullido?

y te conozco.

yo no sé cómo diste con ella,

pero tienes que arreglar

lo que hiciste.

haz que la tal katia

dude hasta de tu nombre.

y no quiero a mi "neni"

mezclada en este asunto,

¿me entendiste?

julián: tu "neni"

ya no es mi problema.

roberta: muy bien.

no me dejas otra salida

más que hablar con mi marido

y decirle que desde hace

mucho tiempo, sospecho

que fuiste tú la persona

que atropelló al tullido.

julián: ¿qué disparate

estás diciendo, roberta?

roberta: no sé si recuerdas

que aquel día, nos dijiste

a franco y a mí,

que ibas manejando el coche

de "neni" cuando atropellaste

un perrito.

y que por eso

llevaste a reparar el auto.

"neni" iba contigo.

desde entonces no la has dejado

de amenazar para que

no te delate.

pero ahora que está enamorada

del tullido de paolo--

julián: ahí está el tullido,

ahí está el tullido.

paolo: perdón.

¿estaban hablando

de natalia y de mí?

roberta: sí.

le decía a julián

que hacen una pareja estupenda.

y por si nunca te lo dijeron,

se toca antes de entrar.

es cuestión de educación.

aunque estés en

silla de ruedas.

¿mm?

julián: hijo.

se ve que tu suegra te adora.

paolo: pues, qué bueno

que ando con la hija

y no con ella, ¿verdad?

aquí están los pagos

que me pediste.

julián: ojalá y seas tan feliz

con natalia, como yo lo fui,

paolo.

y que la quieras tanto

como yo la quiero.

ojalá.

paolo: lo soy.

soy muy feliz con mi novia.

pero lo más importante es que

ella también es muy feliz

conmigo.

julián: bien.

bien por ti, campeón.

paolo: muy, muy feliz.

julián: sí, tómate un descanso,

¿eh?

ingrid: ay, gabriel,

¿por qué te tardaste tanto,

mi amor?

ay, pero ¿qué te pasó

en la cara, mi amor--?

gabriel: nada, tía.

ingrid: ay, qué humor.

¿sabes qué?

se te va a pasar, ahorita.

allá te están esperando.

¿eh--?

alba: sorpresa.

vine a cenar contigo, mi amor.

gabriel: ¿a qué viniste?

¿a probar que te saliste

con la tuya?

¿a tratar de consolarme?

¿creíste que no me iba a enterar

que fuiste tú?

alba: gabriel,

¿de qué me estás hablando?

gabriel: julieta me lo contó.

soy un estúpido

por haber confiado en ti.

alba: no, no, no, no entiendo--

gabriel: si te dije

lo que me pasó fue para que

no armaras todo este relajo.

alba: explícame

qué está pasando.

gabriel, no entiendo.

ingrid: no, no, no, no, no.

yo tampoco entiendo nada,

¿me pueden decir qué pasa?

¿quién es julieta?

gabriel: que te lo cuente ella.

alba: ¿qué?

alba: a ver, gabriel--

gabriel, por favor.

por favor, ¿qué pasa?

¿por qué estás tan alterado?

gabriel: llamaron al trabajo

de julieta para decirle

que la iban a demandar

por abuso de un menor.

y esa llamada la hizo

la única persona que sabía

lo que había entre nosotros.

¡tú!

alba: gabriel, yo no hice eso.

gabriel: ¡no mientas!

¡julieta me dijo que hasta

la amenazaste por teléfono!

¿por qué, mamá, por qué?

alba: no, no, no, es que

no entiendo, gabriel.

¿por qué me estás diciendo--?

gabriel: te encanta decidir

por todos.

así como decidiste que mi papá

se tenía que morir,

también decidiste que yo

no podía vivir esta historia

con julieta.

alba: a ver, cálmate, por favor,

que te está saliendo sangre,

gabriel--

gabriel: ¡no me toques!

¡déjame en paz!

alba: entiendo perfectamente

que estés enojado, gabriel.

pero ¿ni siquiera

me vas a escuchar?

¿no me vas a otorgar

el beneficio de la duda--?

gabriel: julieta no tenía

por qué mentirme.

¡la que me está mintiendo

eres tú!

alba: ¡ya basta, gabriel!

si quieres demostrar

que eres un hombre,

no te comportes como un niño.

y por supuesto

que no estoy de acuerdo

conque estés con una mujer

mucho mayor que tú.

gabriel: eso quería escuchar.

no estás de acuerdo.

ya lo dijiste, enfrente de mí.

alba: ¡por supuesto

que no estoy de acuerdo,

gabriel, por dios!

si tiene mi edad.

pero de eso, a que yo

te pueda lastimar de esa forma,

sería imposible--

gabriel: ¡es mi vida!

y yo decido, así como tú

decides la tuya, sin importar

lo que te digan los demás.

¿tú crees que a mí no me afecta

que a los cuatro meses

de que se haya muerto mi papá

tú ya te andas revolcando

con el abogado--?

alba: no me hables así.

ingrid: no, espérate.

¿por qué le pegas así,

qué te pasa?

¿cómo te atreves?

alba: gabriel, por favor,

perdóname.

gabriel: vete.

no quiero verte.

alba: por favor, perdóname,

es que me tienes que--

gabriel: siempre arruinas todo,

vete.

ingrid: no te le acerques,

órale.

respetas.

está decidiendo,

así es que respetas.

ven acá--

alba: a ver, quítate.

¡quítate ya, ingrid!

ingrid: no, no me quito.

pues ya vete tú de mi casa.

[puerta que se cierra]

franco: bianca ya se fue,

te dejó un beso.

bueno, me dejó las llaves

para que cierre

cuando yo me vaya.

sígueme contando.

entonces esa mujer dijo

que tú la acusaste.

que tú la delataste.

alba: sí, pero

es que tampoco entiendo nada.

me parte el alma que gabriel

no me crea, porque me dijo

cosas horribles.

cosas muy dolorosas,

me dijo que-- que no dejo

de arruinarle la vida

y que no me quiere volver a ver.

franco: tranquila, tranquila,

gabriel estaba muy enojado.

y tú sabes que cuando alguien

está muy enojado, se dicen cosas

sin pensar.

alba: pues, sí, pero también

salen a relucir las verdades

que se tienen guardadas.

y aunque yo sea inocente

de esto, pues, con lo que pasó

con javier siempre voy a ser

la culpable.

sí, voy a seguir siendo

la asesina y la peor madre

del mundo.

franco: te pido por favor

que ya no repitas eso.

¿de acuerdo?

ya ambos sabemos

cómo fueron las cosas,

gabriel también lo sabe.

deja que esté tranquilo,

que se tranquilice.

alba: sí, pero es que con esto

nunca más va a estar tranquilo.

porque mi hijo me odia.

¿qué hago, franco?

franco: ¿me quedo contigo

esta noche?

¿eh?

alba: no, no, no, eso

nos va a traer más problemas.

franco: ¿sí o no?

alba: no.

bueno, o sea, sí-- sí--

sí quisiera pero es que

no puedo--

franco: ¿sí o no?

alba: sí, sí, sí, sí quiero,

sí quiero.

franco: yo soluciono esto.

dame un segundo, nada más.

[celular]

roberta: ¿qué pasó, franco?

franco: hola, roberta.

eh, para avisarte que

voy a estar muy ocupado

esta noche y

voy a llegar tarde

o quizá no llegue.

roberta.

roberta, ¿me escucha--?

roberta, ¿me escuchaste, o no?

roberta: sí.

sí, sí, sí, ¿a qué hora llegas?

franco: no, no lo sé, eh...

o muy tarde o quizá

duerma por aquí.

roberta: está bien.

franco: luego hablamos.

ya, solucionado.

me quedo aquí contigo.

alba: muchas gracias.

gracias, franco.

franco: no tienes nada

que agradecer.

soy yo quien quiere

estar aquí contigo.

[música]

paolo: te quedó delicioso.

natalia: ah, bueno,

entonces ya me puedo casar,

sería la esposa perfecta.

[ríe]

paolo: mm.

¿sabes?

cuando estaba con katia,

todo el tiempo me presionaba

para que nos casáramos.

y el alerta yo sí le sacaba.

una vez soñé que estaba

en el altar.

y que cuando ella entraba,

yo salía corriendo.

natalia: no...

paolo: te lo juro.

y ahí afuera, estaba dante.

esperándome en una moto,

para ir a escondernos

donde no nos pudieran encontrar.

natalia: ay, qué feo.

paolo: superfeo.

pero ahora todo es tan distinto.

y hoy pienso que me gustaría

dormirme, despertarme a tu lado

todos los días de mi vida.

natalia: ¿me parece a mí

o me estás proponiendo

matrimonio?

paolo: ¿estaría mal?

¿tú qué?, ganas no me falta.

y amor me sobra.

¿te casarías conmigo?

natalia: acepto.

paolo: como anillo al dedo.

natalia: [ríe]

oye, no escucho la moto

de dante, esperándote afuera

para que salgas huyendo.

paolo: ah, pues es que no estoy

en condiciones de salir

corriendo a ningún lado.

natalia: mm, ¿y si estuvieras?

paolo: si pudiera correr,

correría solamente

hacia tus brazos.

para no separarme

nunca más de ti.

pero, lo de casarte conmigo

no es en serio, ¿verdad?

natalia: ¿cómo, ya te estás

arrepintiendo tan rápido?

paolo: no, no, no.

no me arrepiento.

tú eres lo único que quiero

con todas mis fuerzas.

tú eres mi vida.

natalia: ¿entonces?

¿no te das cuenta que yo también

estoy completamente enamorada

de ti?

bueno, entonces ahora

solamente faltaría una cosa.

que vayas a mi casa y le pidas

mi mano a mis papás, porque

pues es lo que se acostumbra,

¿no?

paolo: o sea, tú crees

que no me atrevo.

¿mañana en la noche,

te parece bien?

natalia: ay, te amo, te amo.

ay, te amo.

te amo.

paolo: pues, piénsalo bien,

natalia.

porque después de mañana

no te voy a dejar ir nunca.

eres lo más maravilloso

que me ha pasado en la vida.

franco: aquí, tu café.

¿más tranquila?

alba: sí, un poco.

me hace muy bien su compañía

y además, pues el café

sí le queda mucho mejor

que a mí, ¿eh?

franco: ¿en verdad?

pruébalo, ¿a ver?

¿está rico?

alba: muy rico.

franco: ¿ves?, algunas cosas

sí me salen muy bien.

alba: [ríe]

franco: ay, alba,

sé que estás triste pero

lo vamos a solucionar,

te lo prometo.

¿sí?

alba: es que-- es que no sé

cómo manejarlo, porque--

porque me siento muy angustiada.

franco: mm, mm.

¿me regalas un poquito?

alba: pero poquito.

franco: muy poquito.

alba: bueno.

franco: a ver.

mm.

mm.

no, si me queda muy bien.

alba: ay, qué presumido.

franco: [ríe]

mira.

mira, yo sé que no puedo

quitarte la tristeza, pero

si nos abrazamos, seguramente

se te pase un poco.

¿de acuerdo?

¿mm?

roberta: muy bien.

¿así es como trabajas

hasta tarde?

veo que mi instinto no me falla.

franco: mira, roberta--

roberta: [chista]

no te esfuerces en fingir.

lo que veo responde

a todas mis dudas.

franco: roberta-- roberta,

por favor.

por favor.

roberta: no te acerques--

alba: por favor,

no cometa una tontería.

roberta: tú cállate, zorra.

tranquilos, no los voy a matar

a ustedes.

si no soy estúpida.

no voy a terminar presa.

franco: no, roberta, por favor.

roberta.

roberta, ¿qué haces?

roberta: mi mamá me enseñó

que cuando las cosas

no funcionan,

lo mejor es hacerse a un lado.

pero yo soy más especial

todavía, porque hago las cosas

de manera espectacular.

franco: roberta, por fa--

roberta: [chista]

roberta: este es mi momento.

pero ustedes

no lo van a olvidar jamás.

franco: rober--

roberta: ¡no te acerques!

sabías que esto

iba a terminar mal.

te di mil señales.

pero no viste ninguna.

franco: no hagas esto,

te lo suplico, roberta--

roberta: ¿ahora me suplicas?

¿cuántas veces lo hice yo?

¿cuántas veces te rogué

que no me dejaras?

que te necesitaba.

y siempre te dio lo mismo,

¿verdad?

franco: así no son las cosas,

roberta.

roberta: ¿qué te dice a ti,

alba?

¿que me desprecia?

¿que por eso ya no me toca?

¿que por eso

se revuelca contigo?

¿qué es lo que te promete?

¿que se va a casar contigo

en cuanto logre

deshacerse de mí?

alba: no.

no, no, no, no, le juro

que eso no-- no-- no me lo dice.

roberta: entonces ni siquiera

te habla de mí.

¿tan poca cosa soy para ti?

ya me borraste por completo

de tu vida, ¿verdad?

franco: baja el arma, roberta.

roberta: ¿a qué le temes más?

¿a que me mate yo,

o a que la mate a ella?

franco: roberta, no lo hagas--

roberta: ¿cómo sería tu vida

sin ninguna de nosotras?

¿qué te dolería más?

¿perder a esta zorra,

o perderme a mí?

franco: roberta, te lo ruego,

no hagas esto--

roberta: piensa.

si yo me mato,

¿adónde irá a parar

toda nuestra historia?

nuestros momentos felices.

¿o ya los olvidaste?

porque yo los estoy viendo todos

como si fuera la película

de nuestra vida.

¿mm?

franco: esto no tiene que ser

así, te estás equivocando--

roberta: tienes razón,

me estoy equivocando mucho.

yo no soy la que voy a decidir

quién muere esta noche.

finalmente estoy enferma,

pero tú no.

tú eres el sensato

de nuestra familia.

tienes la vida de las dos

en tus manos.

franco: roberta, piensa

en tu hija--

roberta: no, no, no, no.

yo ya no pienso en "neni",

ya está grande.

¿cómo le vas a explicar tú

la decisión que estás por tomar?

porque tú la vas a tomar.

¿quién va a desaparecer

hoy mismo de tu vida?

¿quién?

¿esta maldita zorra, o yo?

alba: se lo suplico, señora,

por favor.

roberta: [chista]

el tiempo se acaba, franco.

franco: no hagas esto,

por favor, no lo hagas--

roberta: elígelo.

ella, o yo.

alba: es que no tiene por qué

elegir nada.

roberta: cinco.

cuatro.

franco: roberta.

roberta: tres.

¿quién, franco?

¿ella?

franco: roberta.

roberta: ¿o yo, franco?

roberta: tú, roberta.

mátate tú.

>> ♪ aceptar que me equivoqué

no es tan fácil pero lo haré

ya no puedo callarlo más

y aunque sé que-- ♪

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