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La Vecina Capítulo 78

3 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

edwina: no me agobies más.

y, menos ahora,

que llegaron los nuevos

globos que pedí.

magdalena: ¿los globos?

¿cuántos compraste?

edwina: 20.

magdalena: ay.

vladimir: tía, ¿qué son esas

cajas que están en tu cuarto?

edwina: los globos que pedí,

los puse en mi cuarto

para que no los vea tu papá

si llega a venir.

¿vamos a desempacarlos?

[ríe]

¡sí, vamos!

magdalena: [suspira]

titina: no es justo,

¿ahora que encontré

al hombre de mi vida

me lo quieren quitar?

¿me quieren dejar

para vestir santos?

padre: ¿cuál hombre de tu vida?

apenas tienes dos meses

de conocerlo,

así que, ya deja

de decir estupideces.

titina: lo amo, papá,

lo amo.

padre: pues, dejas de amarlo

y punto,

se acabó, ya lo dije.

titina: pues, si no me dejas

seguir con chevi,

me voy de la casa.

padre: a dónde te vas a ir

es a un convento

si sigues discutiéndome.

ya, llévatela

fuera de mi vista.

madre: vamos.

padre: ustedes ya, también

olvídense de ese tipo.

andrés: papá dirá lo que quiera

pero nosotros

tenemos que desquitarnos.

hermano: ¿qué onda?

¿qué le hacemos?

andrés: yo digo que le hagamos

lo que a nelson vatierra,

cuando nos jugó chueco.

hermano: no,

mejor lo que le hicimos

a césar fuentes.

andrés: [ríe]

josé: ya decía yo

que nelson algo se traía.

así que anoche,

que le di un aventón a su casa,

le pregunté que qué fregados

le pasaba,

¿sabes que me dijo?

ramón: ¿qué te dijo?

josé: pensé que me iba a salir

con que traía

una bronca gruesa,

pero me salió con que necesita

un aumento de sueldo

y que esto de revisar

los sensores

era una oportunidad

para ganarse puntos

con el ingeniero andrade.

y que nosotros se lo impedimos.

ramón: qué enredado es nelson,

de veras, ¿eh?

josé: que según no le alcanza

el dinero porque su mujer

le está pide y pide más.

ramón: ¿cómo crees

que no le va a alcanzar

el dinero,

si cada que me lo he encontrado

fuera de la planta

lo he visto

mejor vestido que nunca

y se la pasa invitando

cervezas;

y no una vez,

varias?

no le rinde el dinero

porque no se administra.

josé: eso mismo le dije yo.

nelson: ¿qué hubo?

pasé con el jarocho

por unas tortas.

órale, lléguele.

ramón: gracias, nelson.

nelson: hombre, ¿qué agradeces?

anoche me quedé pensando

que podríamos

dividirnos el trabajo,

ustedes corren las pruebas

en los sensores

y a mí me dejan

el procesamiento de los datos.

y si encuentro

una cosa que reportar,

de volada se los hago saber.

ramón: ¿en serio te urge tanto

el aumento de sueldo,

hermano?

nelson: ¿por qué le andas

contando mis cosas?

ramón: porque somos amigos,

¿por qué más?

nelson: pues, como dice

el dicho,

si ya tienes los pelos

de la burra en la mano,

¿pa qué preguntas?

ramón: mira, si quieres

que nos dividamos el trabajo,

nos lo dividimos,

y si tanto deseas quedar bien

con el ingeniero andrade,

pues, cuando haya

la oportunidad

yo te echo flores

y ya.

órale, ¿de qué me la trajiste?

nelson: pues, de la de siempre.

fidel: el domingo vamos

contra el real tizapa.

voy a hacer unos cambios

en el cuadro,

tú vas a entrar

a media cancha

y a nelson lo voy a subir

a la delantera.

quintín: ajá.

fidel: ¿qué pasa?

te estás quedando dormido.

seguramente no me escuchaste,

¿verdad?

quintín: no, sí, jefe.

sí lo escuché,

me dijo que nelson

va a estar--

¿dónde?

fidel: ¿no dormiste o qué?

quintín: la verdad, no, jefe.

ando desvelado.

me pasé toda la noche

vigilando.

fidel: ¿vigilando qué

si no tienes guardia?

quintín: vigilando el cielo,

para ver si me tocaba

ver algún ovni,

pero no corrí con suerte.

patricio dice que tengo madera

de investigador,

ya que mientras él dormía,

yo me la pasé vigilando.

fidel: ¿patricio?

quintín: sí, el periodista

que le presenté,

se está quedando en mi casa.

fidel: esto es el colmo.

o sea que tú

te pasaste mirando el cielo

toda la noche

mientras él dormía.

quintín: pues, sí, jefe,

pero es que el pobre

estaba muy cansado

y yo lo entiendo.

además del viaje,

todo el día se la pasó

entrevistando gente.

fidel: sabes lo que pienso

de los dichosos avistamientos.

y en cuanto al reportero ese,

me parece que es

un oportunista

y un aprovechado.

quintín: ¿cómo cree, jefe?

ahorita ya anda en la calle

buscando más información.

fidel: no puede ser,

pero bueno,

en fin,

allá tú.

simón: después de lo que

publicó sobre mí,

¿todavía tiene el descaro

de venir a buscarme?

periodista: en san gaspar

usted es experto

en ciencias espaciales

y quisiera saber su opinión

sobre los avistamientos.

simón: usted sería

la última persona

a la que le daría mi opinión,

así que váyase

por donde vino.

¿qué no se cansa

de publicar tonterías?

periodista: por lo que entiendo,

usted no cree que se trate

de una ola de avistamientos.

simón: no voy a responderle

nada,

así que váyase

por donde vino.

no quiero volverlo a ver aquí.

a mí no me va a involucrar

en sus tonterías.

periodista: ¿no será porque

la nota que publiqué

sobre su cohete

no vendió ni la centésima parte

de lo que ha vendido

la nota de los ovnis?

simón: ¿ya acabó?

periodista: no,

solo déjeme aclararle

que si no seguí escribiendo

sobre su cohete

fue porque a nadie

le interesó.

simón: no me importa

si le interesa

a la gente o no,

ahora lárguese

o lo echo a patadas.

periodista: no es necesario,

con permiso.

juancho: listo.

[celular]

bueno.

sara: ¿dónde andas, juancho?

hablé con simón

y me dijo que no habías

ido a la huerta.

juancho: estoy en el depa.

sara: juancho...

que no te lo voy a perdonar.

cuando nos veamos,

quiero que me hagas cuentas

de hasta el último centavo.

juancho: sí, sí,

no te preocupes,

nos vemos después.

sebastián: no les permita pasar,

por ningún motivo.

esos tipos no pueden

pasar a la planta,

dígales que si no obedecen,

va a llamar a la policía.

antonio: ¿qué?

sebastián: no, soy un iluso,

soy un iluso.

obvio, no iba a ser tan fácil

quitarme de encima

a los hermanos de titina.

antonio: ¿están en la entrada

de la planta?

sebastián: sí.

antonio: pues, ya

ponles un "hasta aquí".

enfréntalos,

aquí no te pueden hacer nada.

sebastián: tienes razón.

tito,

habla el ingeniero morales,

¿ya les dijo a los tipos

que se fueran?

cambio de planes,

dígales que voy a ir para allá

a hablar con ellos.

pero manténgalos

del otro lado de la reja

y llame a seguridad

para que estén ahí cerca,

por cualquier cosa.

acompáñame, ¿no?

antonio: ¿para qué?

sebastián: por solidaridad.

antonio: mi cuota de solidaridad

se terminó anoche.

sebastián: ¿cuál solidaridad?

fuiste porque iba sara,

no te hagas.

ándale, acompáñame,

por favor.

antonio: no.

¿algo más?

te doy mi bendición.

isabel: ¿por qué no te basta

con saber que hoy por hoy

no puedo vivir sin ti?

¿por qué no te basta

con saber que hoy por hoy

no puedo vivir sin ti?

diablos, cómo te necesito.

no voy a poder aguantar.

no voy a poder.

doctor de león,

soy yo, isabel cisneros.

doctor: ¿cómo está, isabel?

isabel: desesperada, doctor.

no creo que pueda aguantar

sin ver a ricardo.

no puedo más.

doctor: ya dio el primer paso,

resista.

distráigase,

váyase al cine,

piense en otro cosa.

es la única manera

de acabar con su problema.

isabel: no sé qué hacer,

no puedo dejar

de pensar en él.

doctor: le tengo que recordar

que esa relación no es sana.

si da marcha atrás

se va a revertir

todo lo que hemos avanzado.

sebastián: ¿qué se les ofrece?

cheo: la verdad, no entiendo

hermano: sal de ahí,

no seas cobarde.

sebastián: ¿qué les pasa, eh?

anoche les invité unos tragos

para demostrarle mi amistad

y terminaron agrediéndome.

andrés: ¿qué invitación

ni qué invitación?

por tu culpa acabamos

en la comandancia de policía.

sebastián: ¿por mi culpa?

andrés: sí.

sebastián: ¿y qué culpa tengo yo

de que se les hayan

pasado las copas, eh?

hermano: ningún se nos pasaron,

estábamos en nuestro

sano juicio.

hermano 1: además no fue

ninguna invitación,

nosotros tuvimos

que pagar la cuenta.

andrés: ese no es el punto.

te burlaste de nuestra hermana

por ganar una maldita apuesta.

eres un patán.

hermano: titina no nació

para que un desgraciado

anduviera con ella.

así que, se acabó,

¿entendiste?

sebastián: ¿y eso qué

quiere decir?

hermano: que mi papá

le prohibió a titina

volver a verte.

y ay de ti

si la vuelves buscar.

sebastián: perfecto.

andrés: ¿cómo que perfecto?

sebastián: pues, sí,

están en su derecho

de prohibirme que la busque.

como no tiene caso

que me defienda,

pues, no me queda

más que aceptarlo.

hermano: mientras estés

en san gaspar,

cuídate, ¿eh?

porque tarde que temprano

te vamos a agarrar.

sebastián: ay, no les tengo

miedo.

[grita]

¡agárralos! ¡agárralos!

andrés: ven acá, cobarde.

ven acá.

sebastián: socorro.

andrés: ¡ven acá!

¡chevi!

¡ven!

¡cobarde!

[timbre]

silvia: buenas tardes, señora,

¿está titina?

madre: ¿para qué las quieres?

silvia: como no fue a la escuela

vine a traerle la tarea

para que no se atrase.

madre: pues, más te vale.

no quiero que la andes

alcahueteando.

titina tiene

estrictamente prohibido

volver a ver a chevi.

silvia: sí, señora,

no se preocupe.

madre: ¡titina,

te busca silvia!

pasa.

silvia: te traje lo que

hay que hacer de tarea.

titina: gracias.

silvia: ¿qué pasó?

¿por qué no me contestan

el teléfono ni nada?

titina: me tienen prohibido

todo.

silvia: pero ¿por qué?

titina: porque a sebastián

se le ocurrió

invitar a mis hermanos

a un bar

y se portó como un patán.

por si fuera poco,

aparecieron antonio

y la tal sara,

y solo se encargaron

de hablar pestes de él.

silvia: ay, qué mala onda.

pero ¿no se supone

que son amigos?

¿por qué hicieron eso?

titina: seguro fue plan

con maña,

a chevi le convenía

quedar mal con mis hermanos,

para que vinieran

con el chisme

y a mí, me prohibieran verlo.

pero ¿sabes qué?

se fregó.

silvia: ¿y qué vas a hacer?

titina: buscarlo.

y tú, me vas a ayudar.

voy a decir que

necesito ir a tu casa

para hacer tarea

y así poder salir.

pero tú, antes,

vas a ir a buscar a chevi

y le informas que nos vemos

en la cafetería del parque.

y más le vale

que acuda a la cita,

porque si no,

le llamo a su noviecita.

silvia: pero si no puedes

hacerlo,

perdiste su número de teléfono.

titina: ya te dije

que eso él no lo sabe.

antonio: ¿cómo te...?

uy, se les va a hacer costumbre

desgarrarte la ropa.

sebastián: mi última vez,

bendito dios,

es la última vez.

le prohibieron a titina verme.

antonio: ¿a qué vinieron

entonces?

sebastián: a amenazarme.

dicen que me la van a cobrar,

pero perro que ladra

no muerde.

titina,

ya pasaste a mejor vida.

isabel: ricardo.

ricardo: ¿qué quieres?

isabel: verte.

ricardo: ¿para qué?

isabel: para hablar.

ricardo: está bien,

te veo en el buganvilias.

isabel: de acuerdo,

salgo para allá.

[timbre]

vicente: ¡voy!

¡ah, lucita!

lucita: buenas tardes,

padrecito.

vicente: pásele, pásele,

qué gusto verla por aquí.

lucita: gracias, padre.

vicente: ¿y ese espejo

que trae ahí colgando qué?

lucita: ah, es un

retrovisor celeste.

vicente: ¿retrovisor celeste?

lucita: sí, es para

buscar ovnis

en el cielo,

sin tener que voltearse así,

y uno evita

que se le tuerza el cuello.

vicente: mira nada más,

qué ocurrente es usted.

lucita: no, no es idea mía, no.

se lo compré a un muchacho

en la plaza.

ah, y también le compré

esta libretita

para hacer apuntes

y esta guía oficial

de técnicas

para avistamientos.

vicente: vaya forma

de engañar a la gente.

lucita: ¿qué dijo?

no le escuché bien.

vicente: no, nada, nada, lucita.

y, cuénteme,

¿qué la trae por aquí?

lucita: bueno, vine a que

me invite un cafecito--

vicente: y ya sé,

a jugar unas partiditas

de canasta.

lucita: no, no, a hablar

de los extraterrestres.

¿usted sabe quién es

jaime maussan?

vicente: eh, bueno, sí,

es un periodista

que sale en la televisión

y se ha dedicado

toda su vida

a investigar los ovnis.

lucita: ¿usted cree

que nos van a invadir

los extraterrestres?

vicente: ¿cómo cree, lucita?

eso solo pasa

en las películas.

olvídese de eso

y, ay, vamos a echarnos

una partidita de canasta.

lucita: ay, encantada.

vicente: ay, ya, eso.

juancho: se acaba,

no se quede sin su kit.

pura tecnología de punta.

llévese su espejo

retrovisor celeste

para ver ovnis

sin torcerse el cuello.

una libreta

para sus anotaciones

y la guía oficial

de técnicas

para avistamientos.

muchacho 1: pues, quiero uno.

juancho: ¿el kit o por separado?

el espejo solo vale 50,

si te llevas la libreta

y la guía para avistamientos,

te lo dejo en 80.

muchacho 1: pues, me llevo todo.

juancho: va, tómale.

tuviste suerte,

era el último.

muchacho 1: gracias.

muchacho 2: ¿me das un espejo?

porfa.

juancho: ya se me acabaron,

pero mañana vuelvo a venir.

muchacho 2: no seas mala onda,

véndeme el tuyo.

juancho: órale, pues,

cáete con 100 pesos.

muchacho 2: y, ¿cómo se usa?

juancho: ah, muy fácil, mira,

te lo pones aquí

y listo, a buscar ovnis

sin torcerte el cuello.

muchacho 2: gracias, mano.

juancho: cuídate.

son de a 20,

llévese su guía oficial

de técnicas para avistamientos

abalada por la nasa.

mire, chéquele,

sin compromiso.

¿quiere revisarla?

están bastante buenas, ¿eh?

están completas

y, también,

me queda una libreta,

por si gustan hacer ahí...

sara: aquí está la comida.

a ustedes.

sebastián: ¡sara!

[ríe]

te debo la vida,

todo salió perfecto.

sara: ¿de verdad?

sebastián: le prohibieron

a titina volver a verse

con un patán como yo.

sara: ¡ay, qué gusto!

me da mucho gusto

y más, el haber cooperado.

bueno, pero--

pero compartimos el mérito

entre antonio y yo.

somos un par de embusteros, oye.

nos podríamos ganar un premio.

estuviste sensacional.

[ríe]

cheo: ¡sara!

[música]

[música]

qué está pasando.

¿me puedes explicar

por qué tenías abrazada

a mi novia?

antonio: no la estaba abrazando.

cheo: ¿me quieres decir

que estoy tonto o ciego?

vi muy claro que la tenías

por la cintura.

sebastián: cheo, cheo,

no seas paranoico.

si hubieras llegado

un minuto antes,

al que habrías encontrado

abrazando a sara

era a mí.

cheo: ¿y por qué tanta

abrazadera?

sebastián: para festejar

que me libré de una fichita.

cheo: ¿y tú qué tienes

que ver con eso?

sara: pues, yo lo ayudé.

cheo: ¿y tú qué tenías

que andar ofreciendo?

sara: es mi amigo.

cheo: a las mujeres

se les corta de frente,

no se anda uno refugiando

en las faldas de otra.

sara: ya, bájale, cheo.

tú no sabes

cómo estuvieron las cosas,

me estás haciendo sentir

muy incómoda.

cheo: ¿y cómo crees

que me sentí yo?

sara: bueno, pasemos

a una mesa para comer, ¿no?

cheo: sí, pasemos, adelante.

están en su casa.

sebastián: eh, gracias, sara,

pero nosotros, solamente

veníamos a agradecerte.

tenemos que regresar

al trabajo.

sara: híjole, qué lástima,

porque hicimos chiles rellenos.

sebastián: qué rico,

será para la próxima.

aparte, él tiene reflujo.

nos estamos viendo.

antonio: hasta luego.

sebastián: hasta luego.

sara: no me gustó nada

tu actitud, cheo.

cheo: a mí tampoco la tuya,

¿qué sentirías tú

si llegaras a mi chamba

y me vieras abrazado

de una mujer?

sara: ya te vi una vez.

cheo: bueno, ya, ya,

eso es pasado

y quedó aclarado.

en cambio tú--

sara: no, ey,

antonio y sebastián

son mis amigos,

no hay más.

cheo: tú no puedes ser amiga

de un tipo con el que--

sara: ey, ey,

cuidado con lo que dices.

sebastián: además de ser

un plomo,

cheo es más inoportuno

que una gripa en vacaciones.

antonio: pues, sí,

pero entiendo

que se haya molestado.

sebastián: ¿cómo le das

la razón al energúmeno?

antonio: desde que se jugó

la vida por mí,

no me parece tan energúmeno.

bruto y atrabancado

si quieres,

pero es noble.

y me guste o no,

es el novio de sara.

sebastián: pues sí,

aunque sigo sin entender

qué le ve.

mira, será muy noble,

pero sara,

se merece a alguien mejor.

antonio: ella lo eligió.

sebastián: como peor es nada,

porque tú

no diste color.

ay, cretino, cretino.

ricardo: aquí estoy,

¿de qué quieres hablar?

isabel: ¿de qué se trata esto?

ricardo: siéntate, mi amor.

¿de qué se trata qué?

isabel: ¿cómo te atreves?

ricardo: ¿a venir acompañado?

¿qué?

¿no te gusta?

busqué a alguien

de mi nivel.

¿de qué quieres hablar?

dime pronto

porque no tengo mucho tiempo.

tengo que atender

a mi acompañante.

isabel: eres un idiota.

ricardo: uy, [ríe]

miss clase premier

está perdiendo el estilo.

ahora, te gusta

dar espectáculos.

mejor vete,

no quiero exponerte

a que aquí la dama

te ofenda.

isabel: ¿por qué me haces esto?

ricardo: porque soy un naco.

isabel: ¿por qué me humillas

así?

¿qué necesidad hay

de que me ofendas?

ricardo: ¿en qué te ofendo?

¿siendo un naco?

no debería ofenderte,

lo has tenido muy claro

siempre.

isabel: ricardo, por favor.

ricardo: ¿me vas a decir

de una vez

para qué me llamaste?

isabel: porque,

no quiero que lo nuestro

termine así como terminó.

ricardo: ¿estás segura

que lo que quieres es hablar?

¿no será que lo que quieres

es que te bese,

que te acaricie

y que te haga el amor?

isabel: sí.

ricardo: lo siento, muñeca,

no quiero contribuir

a que te bajes de nivel.

isabel: ricardo.

espera, no te vayas,

tenemos que hablar.

ricardo: ¿hablar de qué?

entre tú y yo no hay nada.

isabel: si no hay nada,

entonces, ¿por qué me ofendes

trayéndome una prostituta?

ricardo: la que empezó

con las ofensas fuiste tú.

isabel: yo no te quise ofender.

ricardo: ¿y cómo le llamas

haberme dicho "naco"?

isabel: ricardo, yo no quise--

ricardo: ¿qué?

¿ofenderme?

isabel: tuve que decirlo

porque de otra manera

no había modo de que

me pudiera separar de ti.

ricardo: lo dijiste porque

es lo que piensas de mí.

si quiera--

si quiera admítelo.

te verías más inteligente.

isabel: ricardo, yo te necesito.

ricardo: yo no.

a mí las cosas

me quedaron muy claras

cuando me dijiste

que no podía aspirar

a alguien como tú.

isabel: ricardo, por favor--

ricardo: por favor, ¿qué?

a mí me dejaste muy claro

que entre tú y yo

no puede haber nada.

quítate.

¡quítate!

sara: gracias.

cheo: ¿te puedo hacer

una pregunta?

sara: dime.

cheo: ¿de verdad tú crees

que puedes ser

amiga de antonio?

sara: no sé si su amiga,

pero lo que sí no puedo ser

es su enemiga.

cheo,

deja de preocuparte

por antonio,

para él no soy más

que su vecina

y por mí está bien.

sara: de acuerdo.

voy a confiar.

solo espero que

tu trato con él

sea de vecinos,

así, a secas,

nada de vecinos íntimos,

ni cercanos, ni nada.

sara: cheo,

¿qué más quieres?

ya tomé una decisión,

soy tú novia.

cheo: sí, tienes razón.

isabel: ¡me las vas a pagar!

¡lo juro!

¿quién se cree ese imbécil?

a mí nadie me desprecia,

voy a hacer que vengas

de rodillas a rogarme,

te juro que

me vas a necesitar

como al aire que respiras,

ricardo segura,

lo juro.

[música]

[música]

sebastián: nos perdimos

los chiles rellenos.

antonio: y con lo buenos

que se veían.

sebastián: ni modo de quedarnos

ahí,

tú bien que ya ibas

a sentarte

a hacer el mal tercio.

antonio: somos amigos, ¿no?

sebastián: esa ni tú

te la crees.

[celular]

antonio: ¿por qué no contestas?

sebastián: no reconozco

el número.

[celular]

sebastián: ¿otra vez?

bueno.

silvia: hola, chevi, soy silvia,

la amiga de titina.

sebastián: ¿qué quieres?

silvia: tengo un recado

de titina para ti.

sebastián: no me interesa,

dile a tu amiga

que deje de dar lata, ¿ok?

silvia: me pidió que te dijera

que te espera a las ocho

en el café del parque

y, que si no te presentas,

natalia va a recibir

una llamada.

antonio: ¿qué te dijo?

sebastián: que titina me espera

a las ocho

o llama a natalia.

no, no,

de veras que está loca, ¿eh?

loca de remate.

antonio: ¿y qué vas a hacer?

sebastián: no sé, no sé,

qué poco me duró el gusto.

periodista: interesante.

¿tú lo hiciste?

juancho: sí.

también tenía libretas

y retrovisores celestes,

pero ya se me acabaron.

periodista: ¿retrovisores

celestes?

¿y eso qué es?

juancho: es como ese

que trae el chavo.

periodista: [ríe]

¿y para qué sirve?

juancho: para buscar ovnis

sin que se te tuerza

el cuello de estar

mirando al cielo.

periodista: vaya,

¿y cómo fue que se te ocurrió?

juancho: uno que es creativo,

¿no?

periodista: eres abusado.

dime, ¿viste el ovni?

juancho: claro,

estaba con bruno,

con mi tío vicente

y con simón cuando lo vimos.

periodista: ¿simón?

juancho: sí,

¿no me diga que lo conoce?

periodista: no,

pero es un nombre muy común.

hace tiempo

leí un reportaje

sobre un tal simón esparza,

algo de que estaba

construyendo un cohete.

juancho: ah, pues, ese mero

es mi tío.

es ingeniero en aeronáutica

y lo del cohete es cierto,

y un día de estos

lo va a lanzar.

el reportaje ese que sacó

el dichoso periodista

decía puras babosadas.

lo echó de su cosecha

y dijo cosas

que no eran ciertas.

periodista: entiendo.

bueno, nos estamos viendo.

suerte con la venta, ¿eh?

juancho: gracias.

periodista: vaya, qué suerte,

ya tengo el reportaje

de mañana.

antonio: ¿y dónde dejaste

a tu novio?

sara: se fue a progreso,

después de comer.

¿y sebastián?

se quedó pendiente

una celebración.

antonio: ya no hay nada

que celebrar.

sara: ¿por qué?

antonio: titina lo volvió

a chantajear.

sara: no me digas.

bueno, ¿esa mujer está loca?

sara: no, muy loca.

ambos: [ríen]

titina: sabía que ibas a venir,

mi amor.

sebastián: no soy tu amor.

y si estoy aquí es porque

no pude negarme, ¿eh?

pues, claro,

sigues chantajeándome.

titina: no te enojes,

¿no dicen que en la guerra

y en el amor todo se vale?

sebastián: no me hables de amor

que tú no sabes

lo que es eso.

titina: ay, ¿cómo dices eso?

que tú no me quieras,

no quiere decir que yo

no te quiera a ti.

eres el hombre de mi vida,

chevi.

no te voy a dejar escapar.

sebastián: déjate de tonterías,

por favor, ¿qué quieres, eh?

titina: te quiero a ti.

sebastián: ay, ay,

me hartas, titina, me hartas.

titina: en cambio tú a mí

me encantas

y enojado me gustas más.

sebastián: ya, ya,

basta, ¿eh? basta, se acabó.

titina: no.

te espero en casa de silvia

mañana en la noche.

aquí está la dirección

y no faltes,

que ya sabes.

sara: híjole, pues,

quizás la única manera

de que sebastián le ponga

punto final a titina

es contándole todo

a natalia.

antonio: ¿qué? ¿todo?

sara: sí.

antonio: no, yo no creo

que sea buena idea.

él exceso de sinceridad

puede traer consecuencias

nefastas,

si no lo sabré yo.

sara: está bien,

yo no he dicho nada.

antonio: ¿quieres tomar algo

en mi casa?

te invito.

[celular]

perdón.

es isabel.

sara: ya me voy,

otro día me invitas.

antonio: lo siento.

bueno.

isabel: [llora]

antonio: mi amor, ¿qué te pasa?

isabel: me haces tanta falta--

te extraño tanto.

antonio: mi amor--

isabel: necesito estar contigo,

que me abraces,

que me beses.

te necesito.

antonio: isabel, ¿tomaste algo?

isabel: sí, unos tequilas.

antonio: pues, no deberías.

isabel: estoy deprimida,

¿qué quieres que haga?

antonio: mira, el alcohol

te puede hacer sentir

mejor por un momento,

pero luego es peor.

isabel: entonces, ¿qué hago?

me siento tan mal

que hasta tengo calentura.

antonio: ¿y qué dice

tu psicoanalista de esto?

¿ya hablaste con él?

isabel: me importa un bledo

lo que diga,

al que necesito es a ti,

no a él.

como quisiera

que estuvieras aquí.

antonio: sabes que por ahora

eso es imposible.

mira, no me hagas sentir mal.

yo entiendo

que estés deprimida,

pero tienes que sobreponerte

y no seguir tomando,

eso no te va a ayudar

en nada.

isabel: ¿qué no entiendes

que estoy ardiendo

por dentro?

antonio: pues, a lo mejor

te va a dar gripa,

tómate un analgésico,

métete en la cama

y trata de descansar.

ya vas a ver que mañana

te vas a sentir mejor.

[música]

[música]

simón: no te oí llegar.

sara: acabo de entrar, tío.

simón: ¿y esa cara?

¿tuviste otro encontronazo

con antonio?

sara: no, no, no pasó nada.

si acaso fue un encontroncito.

simón: sara.

juancho: ya llegué.

traje pan.

simón: ¿dónde andabas?

dijiste que ibas al centro

a comprar algo

y hasta ahorita te apareces.

sara: ¿en qué andas, eh?

¿para qué me pediste

los 500 pesos?

simón: ¿cómo que te pidió

500 pesos?

sara: sí.

simón: ¿ves la situación

en la que estamos

y tú despilfarrando?

¿qué tanto fuiste

a comprar al centro?

juancho: tranquilos,

no se alebresten,

déjenme, les explico.

vicente: buenas noches.

sara: ¿cómo les fue

en el entrenamiento, tío?

vicente: bien, hija, bien.

sara: bueno, siéntense,

estoy preparando

unos molletitos para cenar.

¿sí se les antoja?

bruno: ay, sí, gracias.

vicente: eso es.

simón: ¿y lo que traes ahí

qué es?

vicente: ¿esto?

a lo que ha llegado la gente,

una guía para buscar ovnis.

y esto

es un retrovisor celeste.

sara: ¿un qué?

vicente: un retrovisor celeste.

es un espejo que te pones

así en la barriga

para buscar ovnis en el cielo

sin tener que andar volteando.

bruno: a ver,

déjeme probarlo.

[ríe]

está muy cotorro, ¿no?

simón: la verdad,

está muy ingenioso.

bruno: ¿y a quién se le habrá

ocurrido esto?

juancho: ¡a mí!

para eso quería

los 500 pesos.

todos: ¿qué?

juancho: ay, no me vean así,

que lo hice para ayudar.

y no me fue nada mal,

vendí todo.

aquí están los 500

que me prestaste

y el resto es para las cuentas

que tienen que pagar.

[celular]

hola, nati.

natalia: hola, mi amor,

¿por qué tan serio, amorcito?

¿qué te pasa?

sebastián: nada, estoy cansado.

natalia: ¿está muy pesado

el trabajo?

sebastián: pesadísimo.

natalia: ¿por qué no te vienes

a pasar el fin de semana

conmigo?

yo aquí te apapacho,

te hago piojito,

masaje.

sebastián: ay, qué más quisiera,

mi nati, pero no puedo.

estamos trabajando

hasta sábados

y a veces los domingos.

natalia: pobrecito de ti.

sebastián: no veo la hora

que se acaben los problemas

en la planta

para largarme de este lugar

y no volver nunca más.

natalia: ay, amor,

no terminas de adaptarte

a san gaspar,

¿verdad?

sebastián: y no me voy

a adaptar jamás.

natalia: tranquilo,

el tiempo pasa rápido,

ya verás que en un

abrir y cerrar de ojos,

todo vuelve a la normalidad

y no nos volveremos a separar.

sebastián: sí, mi amor,

nunca jamás en mi vida

me vuelvo a separar de ti,

nunca.

natalia: ay,

me encanta oírte decir eso.

¿quiere decir que

cuando regreses podríamos

avanzar un poquito

en nuestra relación?

sebastián: ¿un poquito?

un muchito, amor.

mira, nos comprometemos,

nos vamos a vivir juntos,

nos casamos,

lo que sea,

pero no me vuelvo

a separar de ti.

natalia: ¡ay, amor, qué lindo!

sebastián: nati, nati,

¿estás ahí?

natalia: sí, ¿me oyes?

sebastián: se está cortando.

natalia: el teléfono

me está fallando,

me choca,

es que ya estoy pensando

en cambiarlo.

bueno, bueno,

¿estás ahí?

sebastián: sí, sí, aquí estoy,

pero tu voz va y viene.

natalia: ay, mejor te cuelgo,

te llamo mañana.

buenas noches, amor,

que descanses.

no te olvides que amo, ¿eh?

sebastián: yo más, mi chiquita.

yo más.

claro, esa es la solución.

le cambio el celular

a natalia

y titina se puede

ir al diablo

con sus chantajes.

se acabó, vieja bruja,

se acabó.

ahora sí se acabó.

vicente: mira, juancho,

tu intención es muy noble,

pero no creo que haya sido

lo correcto.

juancho: pero yo no obligué

a la gente que me comprara.

vicente: pero te aprovechaste

de su ingenuidad

y eso no está bien.

bruno: ay, ya, padre,

ya, párale,

tampoco es para que

lo crucifique.

vicente: bruno--

bruno: padre, es un decir.

mire, juancho lo hizo

de buena fe

y eso de aprovecharse

de la ingenuidad de la gente

está por verse,

cada quién compra

lo que quiere,

es la ley

de la oferta y la demanda.

juancho lo único que hizo

fue aprovechar el momento,

y si no hubiera sido él,

hubiera sido otro cualquiera.

¿y qué?

¿a cómo diste los espejos,

mi juancho?

juancho: a 50 pesos,

las libretas a 10

y las guías a 20.

y para mañana tengo

vendidos 20 espejos más.

ya hasta los compré,

solo tengo que pasar por ellos

y armarlos.

bruno: bueno, ya,

déjenlo que haga el negocio.

pues, no es su culpa

que la gente crea

lo que quiera.

diarero: llévese su periódico,

ovnis en san gaspar.

¿realidad o fraude?

¿usted qué piensa?

diez pesitos,

llévese su periódico.

ovnis en san gaspar,

¿realidad o fraude?

diez pesitos.

[música]

[música]

quintín: yo creo que ahora sí

se fue hasta la cocina,

simón podrá ser lo que sea

menos un tramposo

y embaucador.

periodista: quintín,

todo cuadra,

el único con conocimiento

de científico especial

en san gaspar es él.

no quiere hablar del asunto

porque según dice,

no cree que sean ciertos

los avistamientos de ovnis

que ha visto la gente,

pero eso sí, su sobrino

anda vendiendo chácharas

para verlos.

todo es muy claro,

se está curando en salud

mientras hacen

el negocio del año.

quintín: ¿me está tratando

de dar a entender

que no hay ovnis

en san gaspar?

periodista: todo parece indicar

que se trata de una estafa,

de un juego mediático

armado por el ingeniero esparza.

quintín: ¿y entonces qué es

lo que vimos en el cielo?

periodista: un fenómeno natural

del que decidió

sacar provecho.

quintín: ya me hizo dudar, ¿eh?

y más porque después

de lo que le pasó en su huerta,

simón anda muy necesitado.

periodista: ¿qué pasó

en su huerta?

quintín: pues, un día

llegaron en la mañana

y resulta que toda la cosecha

estaba echada a perder...

antonio: ¿qué haces?

sebastián: estoy tratando

de entrar a la cuenta

del celular de natalia.

antonio: ¿y eso?

sebastián: quiero bloqueárselo,

tengo que evitar

a como dé lugar

que titina le vuelva a llamar

y solo me queda una oportunidad

de las tres que tengo

para poner la contraseña.

antonio: pues, va a estar

difícil que la adivines, ¿no?

sebastián: no estoy tratando

de adivinarla,

hace como un año,

natalia me la dio

cuando perdió su celular

en un viaje que hizo

a guajaca.

me llamó para pedirme

que bloqueara su línea

mientras ella regresaba.

antonio: pues, va a estar

difícil que te acuerdes.

sebastián: tengo que.

antonio: yo la verdad,

no le veo caso.

a ver, como natalia

se dé cuenta

que no tiene línea,

va a llamar a servicio

a clientes

y se va a dar cuenta

que tiene su línea bloqueada.

sebastián: antes de que

eso suceda,

la voy a convencer

de que cambie de número.

antonio: ah, ¿y crees que

lo va a hacer

nada más porque tú

se lo aconsejas?

no seas ingenuo,

toda la gente que la llama,

¿cómo la va a localizar?

sebastián: solo es cuestión

de mandarles un mensaje

con el nuevo número

y asunto arreglado.

antonio: en los problemas

que te metes

y todo por andar

de conquistador.

sebastián: ya, ya,

no me regañes,

es lo único que se me ocurrió

para evitar que titina

le vuelva a marcar a natalia.

claro, si seré bruto,

tengo apuntada la contraseña

en la agenda

que tengo en la oficina

de méxico.

antonio: pues, llámala a ligia.

sebastián: claro,

es lo que voy a hacer.

ligia.

ligia, ¿cómo está?

habla sebastián,

oiga necesito

que me haga un favor.

ligia: claro que sí, ingeniero,

dígame.

sebastián: en el segundo cajón

de mi escritorio

hay una agenda,

es color negra,

¿podría ir por ella,

por favor?

necesito una contraseña

que tengo anotada ahí.

ligia: permítame, voy por ella.

sebastián: gracias.

ligia: disculpe, ingeniero,

es que no localizaba

su agenda.

sebastián: no se preocupe,

¿encontró la contraseña?

ligia: ¿en qué parte

de su agenda está, ingeniero?

sebastián: ay, no me acuerdo,

ligia, pero

en algún lugar la apunté.

busque la sección de notas

o en la "n" de natalia.

ligia: ay, ingeniero,

ahora sí que

me la puso difícil,

tiene muchas cosas anotadas.

sebastián: búsquele, búsquele,

ligia, estoy seguro

que ahí está.

ligia: creo que ya la encontré,

ingeniero.

está el número de celular

que dice natalia

y hay una contraseña,

¿tiene dónde anotar?

sebastián: sí, sí.

muchas gracias, ligia.

no tiene idea

de lo que acaba de hacer

por mí.

hasta luego.

[ríe] ya la hice.

ahora, a bloquear el celular.

cuando natalia lo note,

pasamos a la segunda

etapa del plan,

que es convencerla

de que cambie de número.

antonio: bueno, pues,

espero que lo logres.

[llaman a la puerta]

adelante.

rafael: con permiso.

ingeniero,

los reportes que me pidió

sobre la última maniobra

de bombeo que tuvimos.

antonio: ¿y cómo van

con las pruebas

de los sensores?

rafael: ya, ya está en proceso,

ingeniero.

nelson: este programa,

es el que recibe y vacía

automáticamente los datos

que arrojan los sensores.

solo faltaría compararlos

con los parámetros

que dan los de control,

para determinar

el correcto funcionamiento

de cada uno.

josé: ¿quién te viera?

no sabía que le entendías a eso.

nelson: no, hombre,

se hace lo que se puede.

miren, ¿qué les parece

que mientras ustedes

programan las pruebas

de los sensores,

pues, yo aquí voy haciendo

el análisis?

ramón: pues, no sería más.

nelson: como dice el dicho,

"eso es trabajar en equipo".

josé: dale, no seas payaso,

hombre.

edwina: [suspira]

magdalena: edwina,

¿vas a permitir que

simón y sus sobrinos

salgan perjudicados

por esta nota?

edwina: ¿cuál perjudicados?

es un chisme

y supongo que

el ingeniero esparza

es capaz de lidiar

con esto y más.

magdalena: ah, mira,

ahora te refieres a él

como "el ingeniero esparza".

antes lo llamabas

por su nombre.

edwina: antes, tiempo pasado.

simón: ese infeliz

me las va a pagar,

me está difamando

y no solamente a mí,

también a juancho.

bruno: bueno, ¿y qué esperamos?

vamos ahorita mismo

a la comandancia.

simón: hay que ponerle un alto

de una vez por todas

a ese reportero

de pacotilla.

ya me tiene hasta el copete.

juancho: espejos celestes

para ver ovnis, libretas

y guías oficiales

de técnicas para avistamientos,

juntos o por separado.

muchacho: venimos a que

nos regreses nuestro dinero,

aquí están tus chácharas.

juancho: ay, ¿qué dijeron?

las usamos y las regresamos.

no, amigo,

salida la mercancía

no se aceptan devoluciones.

muchacho: no te quieras

pasar de listo, ¿eh?

todo esto es un fraude

que inventaron

el loco de tu tío y tú

para sacar provecho.

bien claro que lo dice

el periódico.

juancho: no tengo idea

de qué hablas.

muchacho 2: venimos por nuestra

lana, y más vale

que no te pongas flamenco

porque te reventamos.

todos: ratero.

[hablan al tiempo]

quintín: ¿qué no piensa

salir a investigar

para su reportaje

de mañana?

periodista: no,

las mejores noticias

llegan solas.

no sé por qué me late

que mi reportaje de mañana

ya no va a ser de ovnis.

quintín: ¿qué? ¿y entonces

de qué va a ser?

periodista: de lo que

me platicaste de la huerta

de simón esparza.

quintín: ah, no, eso sí que no.

lo de la huerta

es una investigación en curso

y si saca una nota,

puede interferir con el proceso.

periodista: no te preocupes,

no voy a revelar mi fuente.

fidel: no se quiera

pasar de listo.

esa información solamente

la conocemos quintín y yo.

si no quiere meterse

en problemas,

olvídese de publicar

algo al respecto.

simón: vengo a levantar un acta

en contra--

contra este infeliz

que anda difamándome

a mí y a mi familia.

periodista: ¿de qué se queja?

la verdad no peca,

pero incomoda.

simón: ahora me prueba

lo que dice

o me voy a encargar

que le den unos buenos años

por difamación, ¿eh?

bruno: ey, simón, tranquilo.

muchacho: ey, a dónde va.

señora: ratero,

eres un mentiroso.

[música]

[música]

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