null: nullpx
Cargando Video...

La Vecina Capítulo 77

2 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

locutor: televisa presenta.

sebastián: qué mujer tan necia

¿en qué hora me fui a meter

con ella?

[marca, repica]

nati ¿qué pasa? contesta.

natalia: [voz] porque acuérdate

que todo lo que hagas,

yo lo puedo hacer mejor, así

que no se te vaya a ocurrir

engañarme nunca.

sebastián: nati, mi amor,

te he estado llamando

¿por qué no me contestas,

chiquita?

te extraño mucho, cielo.

sara: [ríe] ¿y eso es todo?

antonio: ¿te parece poco?

sara: dile a sebastián

que cuente conmigo,

esa titina es un horror, oye,

no sabes cómo se puso

cuando fui por el celular,

esto está muy simpático

y le voy a echar toda la tierra

que se me ocurra para que quede

como el peor de los hombres.

antonio: sí y-- y yo como soy

su mejor amigo,

tengo que ser otro patán,

borracho, maleducado,

lleno de defectos.

sara: y yo voy a ser

uno de tus defectos.

titina: ay, por favor,

vamos a llegarles de sorpresa,

acompáñame.

arnold: papá, papá,

titina quiere ir a meterse

a un bar de hombres.

titina: cállate ¿qué te pasa?

>> ¿qué dices?

arnold: que... titina

se quiere ir a meter al bar

donde vamos a ir con chevi.

>> ¿cómo?

arnold: chevi nos invitó

a tomar una cerveza,

pero solo a nosotros y titina

ya está haciendo planes

para ir por su cuenta.

>> un bar no es un lugar

para señoritas,

tú no vas a ninguna parte.

ramón: ya pedí el plano

donde viene la ubicación

de todos los sensores

del ducto,

ahora te voy a hacer una lista

de los grupos de ocho

con los que vamos a empezar.

pepe: acuérdate que el ingeniero

quiere que empecemos en la zona

donde todavía no entra

el programa de apoyo

a la comunidad.

ramón: sí, también ya le pedí

al ingeniero morales

que me dé una relación

para no ahorrarle,

me pego toda la noche

y mañana nos arrancamos.

nelson: oigan

¿y si nos esperamos un día

para empezar?

pues, es que todavía

tengo chamba pendiente

y quiero terminarla para poder

estar de lleno con ustedes.

ramón: ¿cómo crees?

si tienes chamba, si quieres

nosotros nos arrancamos

y cuando acabes te incorporas.

nelson: no pasa nada

con que empecemos

pasado mañana,

dando chance de terminar lo mío,

no sean gachos, pues, además

¿para qué te matas trabajando

toda la noche decidiendo

por dónde vamos a empezar?

las cosas que no se planean

con tiempo luego salen mal.

ramón: eso sí, como que

nos estamos carrereando

¿cómo lo ves?

pepe: como quieras, tú eres

el que más experiencia tiene

y el responsable.

ramón: ya está, yo le aviso

al rafa al rato que lo vea.

titina: ay, chevi, me da

no sé qué que salga así mi niño.

sebastián: ya te dije,

es cosa de hombres, titina.

>> deja de moler, titina,

vámonos, cuñado.

titina: pórtate bien.

sebastián: como siempre,

mi reina.

nelson: gracias,

nos vemos mañana.

pepe: espérate.

nelson: pues ¿qué traes?

pepe: es lo mismo que yo digo

¿qué demonios te traes?

te conozco de años,

eres mi mejor amigo,

así que quiero la verdad

¿qué te pasa, nelson?

nelson: ay--

es que si tú supieras.

sara: ya estoy aquí

¿así querías que me viera?

¿qué pasa?

estoy mal ¿verdad?

antonio: no, no es eso.

sara: ¿entonces?

antonio: es solo que recordé.

sara: ah, eso...

yo preferí no hacerlo.

[piensa] claro que recordé,

lo recuerdo todos los días.

¿nos vamos?

natalia: [marca]

isabel ¿cómo estás?

isabel: bien ¿y tú? ¿qué tal?

natalia: ay, vengo llegando

de trabajar, pero todo va

muy bien con los clientes

y con sebastián también.

isabel: ¿y eso,

por qué lo dices?

natalia: ay, se está portando

de lo más lindo,

oye el mensaje que me envió ¿eh?

sebastián: [voz] nati, mi amor,

te he estado llamando

¿por qué no me contestas?

no sabes cuánto te extraño,

mi cielo, no te olvides

que te amo más que a nadie

en este mundo, ay,

no puedo más que pensar en ti,

espero que tú también,

te mando mil besos.

natalia: ¿no es

como para adorarlo?

ya no tengo ninguna duda de que

me ama tanto como yo a él.

isabel: ¿y ya no te preocupa

lo de la tipa esa que te llamó?

natalia: no, no es más

que un vil chisme y no voy

a hacer caso, menos viniendo

de alguien que ni siquiera

me da la cara.

isabel: mm, pues a mí tanto amor

de repente se me hace extraño.

natalia: ¿por qué?

isabel: ¿no el mismo sebastián

me decía que cuando antonio

andaba metido con la fulana esa

de la vecina que si se volvía

inexplicablemente cariñoso

era porque se sentía

muy culpable?

natalia: ay,

ya me echaste a perder el día.

isabel: háblale y si todo sigue

como lo del mensaje,

me trago mis palabras.

natalia: en este mismo instante

lo voy a hacer, ya me metiste

el gusanito...

contesta, sebastián,

contesta, sebastián.

[suena teléfono]

arnold: ¿qué,

no vas a contestar, cuñado?

sebastián: no, no, nada,

es una tontería de trabajo,

estoy con mis cuñados

pasándomela a todo dar.

>> eso es.

sebastián: que dejen

de molestar, hombre.

>> esa voz me agrada.

sebastián: bueno,

a lo que venimos ¿eh?

¿qué van a tomar?

>> hay que pedir una cubeta

de cervezas bien heladas.

sebastián: ay ¿cómo cerveza,

hombre? vamos a pasárnosla bien,

tequila para todos ¿eh?

y no se me "lajen" que estamos

entre machos ¿qué no?

roque: bueno, va, yo me apunto

con un perro salado.

sebastián: ¿un perro salado?

¿y eso qué es?

roque: cuñado, cuñado, cuñado

¿a poco no sabes?

mm, refresco de toronja,

jugo de limón, sal,

chile piquín y su respectivo

caballito de tequila.

sebastián: no, bueno,

vaya forma de echar a perder

la bebida nacional,

el tequila se toma derecho,

hombre

¿qué, se van a rajar o qué?

>> ya rugiste, cuñado,

tequila derecho para todos.

sebastián: esos son mis cuñados,

caray...

ey, joven.

mesonero: ¿qué les voy a servir?

sebastián: tráenos una ronda

de tequila para todos.

mesonero: en seguida

se los traigo.

sebastián: no, no, no,

espera, espera, espera,

que todavía no termino.

mesonero: usted disculpe.

sebastián: no pasa nada,

no te preocupes, mira,

aquí los señores son mis cuñados

y a ellos, como a mí, nos gusta

que nos atiendan bien ¿o no?

>> sí, sí, sí, sí.

arnold: sí.

sebastián: mira,

cuando nos vayamos a ir,

si creemos que nos atendiste

como es debido, la otra mitad

es tuya ¿estamos?

mesonero: no se preocupe, joven,

se van a ir bien atendidos.

sebastián: eso...

bueno, voy al baño ¿eh?

ahorita regreso,

no se me muevan de acá.

>> no, aquí estamos.

arnold: les digo

que es a todo dar.

>> pero se ve

que le encanta la fiesta

y es medio despilfarrador

¿500 pesos de propina?

es mucha lana.

roque: nada más

está quedando bien, hombre,

no te fijes.

arnold: se ve que es

de carrera larga, no más

nos tomamos unos dos tequilitas

cada quien porque si-- mi papá

nos ve llegar así jalados,

no nos la acabamos ¿eh?

roque: [golpe] arnold.

arnold: ay ¿por qué?

sebastián: mi amor,

me acabo de dar cuenta

de que me marcaste y por eso

te regresé la llamada.

natalia: no me digas

¿y por qué no me contestaste?

sebastián: es que lo puse

en silencio porque entré

a una junta y se me olvidó,

vengo llegando de la planta

¿cómo estás?

natalia: bien.

sebastián: ¿por qué tan seria?

¿no recibiste mi mensaje?

natalia: sí, lo recibí...

¿qué es ese ruido?

sebastián: sí, caray,

los vecinos tienen fiesta,

esta noche va a ser un horror.

natalia: no te vas a ir

con ellos como lo hacía antonio.

sebastián: no, no, no, no,

para nada, yo me voy a poner

mis tapones en los oídos

y a dormir, ah,

estoy muy cansado.

natalia: ¿seguro?

sebastián: segurísimo, amor,

por favor, si lo que quisiera

es que estuvieras aquí

y me esperaras en la cama

para que me hicieras piojito

y otras cositas...

te extraño tanto, mi puchunguita

¿tú me extrañas?

natalia: sí.

sebastián: ¿y me amas?

natalia: sí.

sebastián: ¿cuánto?

del uno al 100 ¿cuánto?

natalia: ya, no seas bobo.

sebastián: ¿cuánto?

natalia: 98.

sebastián: y--

¿por qué no el 100?

natalia: te lo tienes que ganar.

sebastián: ay, nati,

no me hagas sufrir

¿qué quieres que haga, eh?

natalia: pórtate bien,

con eso basta.

sebastián: entonces

ya me los gané, soy un santo.

natalia: está bien, mi santo,

te dejo para que descanses,

yo también ya me voy a acostar,

te mando besos.

sebastián: te mando besitos, mm.

natalia: isabel cree

que todos son como antonio.

>> [silba]

épale, amigo,

si no puedes con esa muñeca,

yo te ayudo.

antonio: ¿qué te pasa, imbécil?

sara: déjalos-- no, no, no,

déjalos, no les hagas caso...

lo que puede causar

una ropa así.

antonio: sí, estragos

y lo digo por experiencia.

sara: ¿tú no guardaste la ropa

que te pusiste en casitas?

antonio: no, para nada,

con esa ropa solo causaba

lástima, además, no guardo

ropa, guardo recuerdos,

pero lo que no logro descifrar

es si son buenos

o malos recuerdos.

sara: [ríe] no te puedes quejar,

fue una aventura linda.

antonio: sí, tienes razón,

tú has sido la mejor aventura

que he tenido en mi vida.

sara: bájate.

antonio: no, no, no, sara,

no quise decir eso, mira,

déjame y te explico--

sara: [ríe] era una broma.

antonio: pues, aunque

no lo creas, a veces soy

muy torpe con las palabras,

sobre todo cuando tengo

que expresar lo que siento.

sara: sí te entiendo...

yo sé que en casitas

nosotros borramos el mundo

a nuestro alrededor

para vivir solo el nuestro...

ay.

sebastián: ey, ey, ey, ey,

espera, espera, espera.

mesonero: ya le llevé

sus tequilas.

sebastián: sí, sí, gracias,

pero lo que quería

era pedirte una disculpa

por lo del billete,

lo que pasa es que estoy

aparentando algo que no soy

y al mismo tiempo jugándoles

una broma a mis amigos.

mesonero: ¿no que eran

sus cuñados?

sebastián: pues sí, sí, pero eso

es justo lo que no quiero...

mira, no hagas preguntas,

es tuyo de una vez, solo-- solo

necesito que me hagas un favor,

cada que te pida una ronda

de tequila, a mi caballito

solamente le pones agua ¿ok?

mesonero: pero-- ya le llevé

el primero y ese es

de "a devis".

sebastián: sí, sí, no importa,

no importa, ese es

para agarrar el valor,

entonces ¿qué, cuento contigo?

mesonero: pues, el que paga,

manda.

patricio: te dije

que lo quería de limón.

quintín: ah, se me olvidó,

voy a cambiárselo.

patricio: no, ya, ya, déjalo.

quintín: ¿cómo le fue

en las entrevistas?

patricio: estoy concentrado,

permíteme un momentito ¿sí?

listo, tengo que mandarlo

a la redacción, dame la clave

para que me conecte

al internet de la comandancia.

quintín: comandancia.

patricio: sí, ni modo

que me conecte

al de la presidencia municipal.

quintín: ja, no me entendió,

comandancia es la clave...

no le había dicho,

pero conseguí dos libros

sobre avistamientos

y pedí otros dos por internet.

patricio: luego me dices

cuáles son, si no los he leído

¿me los prestas?

quintín: claro...

¿y ya nada más tiene

que mandar su nota y ya acabó?

patricio: ajá, sí.

quintín: qué bueno, porque yo

también ya acabé mi turno

y podemos ir a observar

el cielo, con suerte nos toca

ver algún ovni, ya hasta tengo

una cámara de video

para grabar,

me la prestó mi jefe.

patricio: ¿qué tal si lo dejamos

para mañana? tengo que buscar

un hotel en dónde quedarme.

quintín: ah, pues si quiere

se puede quedar en mi casa,

yo vivo solo, no será un hotel

de cinco estrellas

pero cómodo sí va a estar.

patricio: hombre,

te lo agradezco

y te tomo la palabra...

listo, ya envié mi reportaje

de mañana ¿cierro y nos vamos?

sebastián: [grita]

¿listos todos, eh?

¿a poco se van a rajar?

a ver, salud.

>> salud.

arnold: salud, salud,

salud, salud.

[grita]

sebastián: otra ronda igual

que esto se está poniendo

de ambiente

¿cómo no?

otro igualito, por favor.

[música]

ricardo: preparé unos martinis

mientras llega la comida.

isabel: se ve delicioso.

no, no voy a caer.

[marca, repica]

¿qué pasa con antonio,

dónde anda?

[marca, repica]

antonio: [voz]

está usted hablando al teléfono

de antonio andrade,

por el momento

no puedo contestar,

deje su recado, por favor.

isabel: ¿dónde diablos está?

y yo encerrada aquí

como una estúpida

¿cómo no quiere que caiga

en los brazos del primero

que se me ponga en frente?

sebastián: ah.

arnold: cuñado, llevas muchas,

no te vaya a hacer daño.

sebastián: ah ¿a mí? hombre

¿cómo crees? para mí esto

es como tomar agua

[silba]

oye, otra ronda, gallo ¿eh?

bien servida, que no se diga

que estoy atendiendo mal

a mis cuñados, cómo no

¿verdad que no han tenido

un mejor cuñado que yo?

roque: no, pues no.

sebastián: ah, bueno,

pues "saludcita" por eso...

miren nada más quién llegó,

toñito andrade

muy bien acompañado ¿eh?

sara: ¿qué hubo, chevi?

sebastián: ay, sarita,

qué bombón ¿eh?

les presento a mis cuñados,

los hermanos de titina.

arnold: hola.

sebastián: este es toñito,

del que les hablé,

mi hermano del alma.

antonio: eh, mucho gusto ¿y qué,

tú no ibas a venir con tu vieja

o cuando se trata de diversión

es sin ella, eh?

sebastián: no, no ¿qué pasó,

qué pasó, toñito, eh?

yo respeto a titina.

antonio: pues, si yo también

respeto ¿eh? y no por eso

me voy a dejar de divertir

con esta muñeca

¿verdad, mi reina?

sara: sí... papito.

sebastián: ey, ey, ey, párenla,

no vengan a contar el dinero

en frente a los pobres,

bueno, ya, siéntense,

por favor.

sara: no te pases.

antonio: tú tampoco...

ja, siéntese ahí, vieja,

así yo las educo.

fidel: ay, te quedó un poco

grave el pico de gallo,

pero está buenísimo.

magda: mm, le puse menos chile

que otras veces.

fidel: seguro estabas enojada

cuando lo picaste, oye,

no te conté,

conocí al periodista

que está publicando

lo de los supuestos ovnis,

anda aquí, en san gaspar.

magda: ah...

¿y se ve gente seria?

fidel: mm, después te diré,

de entrada no me lo parece,

más bien es un tipo

que se está aprovechando

del relajo que se armó

con lo que se vio

en el cielo de san gaspar.

magda: sí ¿verdad?

fidel: claro, hasta le advertí

que no quiero problemas,

lo bueno es que la gente

se cansa rápido

de esas tonterías,

cuando vea que ya no vende

tantos periódicos como antes,

va a cambiar de tema

y hablará de otra tarugada,

porque se ve

que ese es su estilo.

magda: sí, sí tienes razón,

pero-- a ver, olvidándonos

de ese reportero, según tú

¿qué es lo que ves en el cielo?

fidel: pues, seguro el reflejo

de algo, pero no sé de qué.

magda: ¿y si supieras?

fidel: bueno, pues depende,

si se trató de un fenómeno

natural, me gustaría

que la gente lo supiera,

para que ya olviden

ese cuento de los ovnis.

magda: ¿y si fue provocado

por alguien?

fidel: mm, ahí la cosa cambia,

no descansaría hasta dar

con el irresponsable

que lo hizo

¿cómo es posible que,

si está viendo todo el relajo

que se ha armado

por su chistecito, no diga

exactamente cómo lo provocó?

júralo que lo encerraba

unos días por alterar

el orden público.

antonio: oye ¿te acuerdas

de cuando nos corrieron de casa

de la frida porque no teníamos

para pagar?

sebastián: pero estuvimos

con las mejores viejas

del congal.

roque: ¿congal?

sebastián: bueno,

éramos unos chamacos

¿a poco ustedes

no han ido a meterse en uno?

roque: no, pues no.

>> no, nunca.

arnold: no.

antonio: [ríe]

estas bandas.

sebastián: para la próxima

nos juntamos en uno

¿eh? para que los conozcan,

digo...

pero para mí todo eso

se acabó cuando conocí

a la mujer de mi vida ¿eh?

sara: [ríe] ay, a la mujer

de tu vida, yo no creo en eso

y menos si por ser la noviecita

de alguien tengo que quedarme

encerrada en mi casa, no,

hombre, qué flojera...

si yo fuera tu novia,

no me dejaba,

no te creía ni tantito

¿cómo va a ser que recién

llegas a san gaspar y luego

luego encuentras a la mujer

de tu vida?

no, a ver si no le pasa

como a mi hermana,

creía que también encontró

al hombre de su vida,

le duró seis meses y le dejó

un recuerdo que tiene seis años

y se llama juan dieguito.

antonio: [ríe] salud por eso.

sebastián: salud por eso.

antonio: arre.

sebastián: ah [silba]

otra ronda.

antonio: eso, mi amor,

usted sabe cómo, como le enseñé.

sebastián: eso, bien.

[suena teléfono]

edwina: ¿bueno?

magda: ay, edwina

¿no estás ocupada?

es que tengo que contarte algo.

edwina: no, no, no ¿qué pasó?

magda: estuve platicando

con fidel y está muy molesto

por el relajo que se ha armado

con los supuestos ovnis.

edwina: [ríe] ah, es eso,

ay, ya me habías preocupado.

magda: no lo tomes

tan a la ligera, ya hasta

el reportero que sacó la nota

en el periódico anda aquí

y fidel ya le advirtió

que no quiere problemas.

edwina: un poco de publicidad

a san gaspar no le va a caer

nada mal, ay, a veces

es de un aburrido...

magda: edwina, ya en serio...

¿no crees que deberíamos

contarle lo del globo?

ya para que se aclare todo

este brete de los ovnis.

edwina: ¿para qué le movemos?

en unos días a la gente

se le olvida y san se acabó.

magda: ay, lo mismo me dijo él,

pero-- tienes planes de lanzar

más globos y vladimir

está muy entusiasmado.

edwina: mira,

cuando llegue el momento,

ya veremos qué hacer,

tú no te mortifiques.

magda: ¿y si nos descubre?

edwina: no tiene cómo,

tranquila, deja que la gente

siga pensando que los marcianos

nos invaden, suena divertido.

magda: ah, edwina,

nos hablamos mañana.

quintín: la cámara de video

graba ocho horas continuas ¿eh?

y leí en internet que lo mejor

es dejarla apuntando

con foco al infinito.

patricio: ay, bien hecho.

quintín: al telescopio

todavía no le sé mucho,

pero ahí le vamos viendo.

patricio: mira, discúlpame,

quintín, pero con el viaje

y todo, el día de ir y venir,

estoy muy cansado

como para pasarme

toda la noche mirando al cielo.

quintín: no se preocupe,

váyase a descansar, yo me quedo

haciendo guardia,

si llego a ver algo, le aviso.

patricio: está bien,

pero primero confirma

que sea un ovni y no un avión

o un helicóptero ¿sí?

quintín: ah, pues, claro,

si no soy tarugo.

patricio: buenas noches.

quintín: que descanse.

patricio: ajá.

quintín: ahí debe estar.

[suena la radio]

eso es una señal.

bruno: a ver

¿para qué montas todo este circo

si ni crees en los ovnis?

simón: precisamente por eso,

voy a demostrar

que si hay un fenómeno

como el que vimos,

no es del otro mundo

y así logro desmentir

al embustero ese del periódico,

a ver si la gente

deja de ser tan inocente.

juancho: eso ya es personal.

simón: ey, te oí

y claro que sí es personal.

bruno: ey, bueno, ya está bien,

ya entendimos

¿para qué te enojas?

es más, hasta te vamos

a acompañar un rato

en lo que llega sara

porque ni siquiera

avisó a dónde fue.

juancho: igual ni tenía

un encuentro cercano

con algún extraterrestre.

bruno: juancho...

esa sí estuvo buena.

[música]

antonio: y dale con las cumbias.

sara: no sé por qué no te gustan

¿la has bailado alguna vez?

antonio: no, ni quiero.

sara: ven, te enseño,

es muy fácil.

antonio: no.

sara: ven, ándale,

para que te quites la aversión

que le tienes, vas a ver,

te va a gustar.

antonio: ¿en qué pensabas?

sara: en-- en nada ¿tú?

antonio: no-- tampoco en nada.

sebastián: ey, ey, ey, ey, ey,

déjenme a toñito en paz,

que se divierta con su gorra,

ah, me estoy arrepintiendo

de no haber traído a titina.

>> ey, ey, ey ¿qué pasó?

roque: mi hermana

no pisa este lugar ¿qué te pasa?

sebastián: ¿y qué?

¿creen que su hermana

no tiene derecho a divertirse?

roque: sí, pero no así.

sebastián: entonces

¿cómo, cuñado? ¿entonces cómo?

antonio: ¿qué pasó,

ya se lo tomaron todo o qué?

sebastián: [silba]

bello, otra ronda...

voy al baño ¿eh?

ahí atiende a mis cuñados.

antonio: y usted véngase

para acá, mi reina,

que para eso la traje

¿a poco no es una--

ricura mi muñeca?

sebastián sabe

cómo tratar a las viejas,

ese vato me enseñó.

sara: ajá.

antonio: ¿verdad, mi reina,

que no tienes queja?

sara: ninguna, papito.

antonio: yo era una bestia

con las mujeres, pero

con unas cuantas leccioncitas

que me dio sebastián

quedé al tiro...

pues, salud ¿no?

no y para lo otro

que es buenísimo

mi amigazo del alma

es para el juego, hombre,

si le entra a las apuestas

con singular alegría.

sara: ajá.

antonio: lo malo

es que se clava,

una vez se perdió

hasta nueve días seguidos.

sara: sí.

antonio: eh, pero no se crean

que los nueve días jugando,

no, no, no, los últimos cuatro

lo llevaron detenido

por faltas a la moral

y dicen que se metió

con un travesti...

pero a mí no me consta.

sara: [ríe]

cuéntales lo de la apuesta.

>> ¿qué apuesta?

sara: estaban recién llegados

a san gaspar y apostaron a ver

a quién se ligaba primero

a una chava para pasársela

de lujo mientras estaban acá.

antonio: ey... y me ganó.

sara: y sí es cierto ¿eh?

porque se consiguió

una bien bonita,

así chaparrita, con los ojos

claritos, "ojiverdes"

bien bonitos, con el cabello

negro así larguito

y hace como-- ¿cómo hace?

[imita a titina] chevi.

[grita]

antonio: creo que te pasaste.

sara: ¿qué no era eso

lo que querían?

antonio: sebastián.

sebastián: ¿qué pasó, cretino?

antonio: enciérrate,

que van por ti.

>> [voz] chevi, abre la puerta.

sebastián: ya-- ya están aquí

¿qué hago?

antonio: [voz] ¿hay ventanas?

>> [voz] abre, chevi, fallaste.

ahí está, se quiere escapar,

agárralo.

sebastián: [grita]

>> quítate...

chevi, chevi,

chevi, vamos,

los agarramos afuera,

apúrense, chevi...

corran, corran, apúrense.

dueño: ey, ey, ey, ey, ey,

si se quieren ir primero

tienen que pagar la cuenta

y los vasos que rompieron.

>> el que va a pagar

está en el baño, ahorita sale.

dueño: [ríe] sí ¿cómo no?

esa ya me la sé,

ve a revisar.

arnold: ¿qué vamos a hacer?

no traemos dinero.

roque: cállate.

arnold: ay.

mesero: no está,

se escapó por la ventana.

dueño: o pagan

o llamo a la policía.

[música]

[música]

sebastián: con cuidado...

¿serían capaces de venir

a buscarme hasta acá?

antonio: eh,

lo más seguro es que sí,

pero ahí están los escoltas

para mantenerlos a raya,

no los van a dejar entrar.

sara: y es que

si no se me hubiera ocurrido

inventar lo de la apuesta--

antonio: deja tú la apuesta,

te pasaste con la descripción

de titina, nada más

te faltó dar nombre y apellido.

sara: perdón.

sebastián: no, hombre, no,

al contrario, voy a quedar

eternamente agradecido

con ustedes por haberme ayudado

a quitármela de encima.

antonio: pues ojalá

te la hayas quitado,

pero yo no cantaría victoria

¿eh?

sebastián: ¿ah?

simón: muy bonito

¿qué fachas son esas, sara, mm?

y con olor a alcohol.

sara: no--

no es lo que tú crees, simón,

déjame explicarte.

simón: a la casa,

con usted hablo después.

juancho: [ríe] órale.

bruno: bueno, pues

¿dónde te metiste

que te dejaron así, compadre?

sebastián: ja, ya,

ni me digan nada, mejor.

bruno: de nada.

>> que no le digan,

que no le cuenten,

conozca la verdad,

el fenómeno se extiende,

hombres de negro en san gaspar,

llévese su periódico, pásele,

doñita, diez pesitos

su periódico, pásele,

hombres de negro en san gaspar.

simón: eso es el colmo,

no entiendo cómo se jacta

de periodista publicando

esta sarta de tonterías

y lo peor de todo

es que gente seria como nacho

se presta

para engordarle la nota

a un reporterucho como este.

bruno: ay, pero simón,

también menciona a fidel.

simón: bueno, no, no, no, no,

pero fidel no es gente seria.

>> entonces

¿usted vio con sus propios ojos

cuando los hombres de negro

llegaron a su negocio,

no es cierto?

nacho: en efecto, estaba yo

platicando con lazlo y atila,

los que por cuestiones

del destino, encontraron

la única evidencia

de presencia extraterrestre

de la región, cuando

los hombres de negro llegaron

y se sentaron en esa mesa.

>> ¿y cómo es que se llevaron

la evidencia?

nacho: no nos dimos cuenta,

cuando volteamos,

ya habían desaparecido

y también el paquete

¿verdad?

sí, pues, se lo llevaron--

padre: a ver, a ver,

con permiso, con permiso,

con permiso, con-- con permiso,

ingeniero, necesito

hablar con usted ¿de veras cree

todo lo que le dijo

al reportero del periódico?

nacho: padre,

tendré muchos defectos,

pero todos saben

que siempre hablo con la verdad.

padre: no, no, sí entiendo,

pero-- ¿por qué no mejor

me cuenta qué fue

exactamente qué fue

lo que le dieron lazlo y atila?

porque hasta el nombre de ellos

aparece en el periódico.

nacho: ah, con mucho gusto,

padre, siéntese.

padre: permiso.

bruno: ay, ay, ay,

esto se va a poner re bueno,

entre extraterrestres

y hombres de negro, san gaspar

se va a volver famoso.

sara: ay.

¿qué? no, un momento,

no es lo que están pensando

¿eh?

bruno: no, no, no,

si tú lo dices.

simón: bruno, juancho,

a su cuarto, tengo que hablar

con sara, a solas.

antonio: ¿seguro que no han

venido tres tipos fornidos

con cara de pocos amigos?

está bien, gracias,

ya vamos de salida,

puedes estar tranquilo,

no han venido los hermanos

de titina.

sebastián: ay

¿será que ya se acabaron

mis problemas?

antonio: esperemos que sí

y vámonos

que hay mucho que hacer.

simón: anoche no te dije nada

porque preferí que durmieras

para que hoy habláramos,

ya que estuvieras

un poco más despejada.

sara: ay, si lo dices

porque crees que andaba bebida,

no lo estaba ¿eh?

simón: sara,

el olor te delataba.

sara: simón,

olía a alcohol porque me tiraron

una copa encima.

simón: bueno, pues

¿a dónde fuiste?

sara: fuimos a un bar, sebastián

nos pidió que lo acompañáramos.

simón: ¿y tenías que ir vestida

así, como una cualquiera?

sara: sí.

simón: ah, mira,

yo te voy a decir, cuando

alguien va a vestido así--

sara: pero es que si tú

me permitieras explicarte,

simón.

simón: te escucho.

sara: era parte del plan,

se trataba de hacer quedar

mal a sebastián

con los hermanos de titina,

titina es una chava

que lo quiere casar

a como dé lugar y tiene

a toda la familia de su parte.

simón: ¿y tú qué te tienes

que andar prestando a eso?

sara: era un favor,

titina es una fichita

y sebastián no encuentra

cómo quitársela de encima,

ay, simón, entiende,

no me pude negar a ayudarlo.

simón: ¿y antonio?

¿qué tiene que ver

con todo este cuento?

sara: pues, es que fingimos

que éramos pareja.

simón: no les debe haber costado

ningún trabajo, bonito pretexto

para seguir juntos

¿te das cuenta de lo que pudo

haber ocurrido si cheo

se llega a aparecer?

sara: cheo no se va a aparecer

mientras haya ovnis

en san gaspar y si llega

a venir, tendrá que entender,

no puedo ver a antonio

como si fuera mi enemigo,

ya sé perfectamente

que la relación se va a acabar

cuando se vaya de san gaspar,

pero mientras esté aquí,

al lado, no puedo ignorarlo,

ya sé que entre él y yo

no puede haber nada,

pero no puedo fingir

que no existe.

simón: ay.

nacho: lazlo me confirmó

que en el monte,

allá en las peñas,

han visto luces y aunque

él crea que son almas

que se ponen a jugar,

yo le puedo asegurar

que lo que ha visto son objetos

voladores no identificados,

mejor conocidos como ovnis.

[murmullos]

padre: a ver, a ver, a ver

¿me permiten hablar

con el ingeniero a solas, mm?

>> sí, sí, sí, claro.

padre: ándele.

>> ¿les traigo unas cervecitas?

padre: sí, gracias.

nacho: gracias, por favor.

padre: a ver,

ahora sí hablemos claro ¿mm?

entiendo que atila y lazlo

se puedan creer muchas cosas,

pero ¿usted, ingeniero?

nacho: hace muchos años que creo

en la presencia extraterrestre,

padre y así como yo

la gente también tiene derecho

a saber la verdad, además,

desde que ese periodista

me entrevistó, no tiene idea

de cómo viene gente

a hablar del tema.

padre: eso sí es cierto,

efectivamente la curiosidad

y el morbo mueven a la gente.

nacho: yo no le llamaría morbo,

simplemente curiosidad

y a mí me gustaría compartir

mis experiencias con ellos...

gracias.

padre: muchas gracias.

>> de nada.

padre: ¿no se da cuenta

de que está alborotando

a la gente con algo

que no sabemos siquiera

si es cierto?

nacho: ay ¿cómo no va

a ser cierto, padre?

si todo el mundo vio

en el cielo esos objetos.

padre: yo no aseguraría nada

y le recomiendo que se modere,

porque cuando se sepa la verdad,

su reputación puede quedar

muy dañada.

chepe: vas.

simón: buenos días, chepe.

chepe: buenos.

bruno: ¿y ahora, tú qué traes?

chepe: estoy bien fregado

del cuello y todo por estar

mirando al cielo

a ver si encontraba un ovni.

bruno: ay, chepe, pues

¿cuánto tiempo estuviste

volteando hacia arriba?

chepe: fácil unas tres horas,

deberían de vender

de esos lentes que hay

para ver los "elipses",

pero para ovnis.

simón: [ríe]

chepe, son eclipses.

chepe: bueno-- me entendió ¿no?

juancho: a-- ahorita regreso.

bruno: ¿qué, qué, qué?

¿a dónde vas?

juancho: se me olvidó algo.

bruno: no, juancho,

apúrate porque tengo que pasar

a comprar unas boquillas

para las bombas de fumigar.

juancho: ay, no me tardo.

chepe: ah.

bruno: ¿viste?

sara: sí, yo paso al mercado

y llevo lo que hace falta

de verduras y carne y tú por fa

encárgate solo del pescado...

sí, sí, sí, está bien,

ya voy para allá.

juancho: ¿tienes

que me prestes 500 pesos?

sara: ¿qué, para qué?

juancho: ay, para completar

lo que me falta.

sara: pero

¿para qué necesitas el dinero?

juancho: quiero comprarme

unas cosas ¿me prestas o no?

sara: juancho, estás viendo

cómo estamos de apretados,

a ver

¿qué cosas necesitas comprar?

juancho: ay, cosas

¿me los prestas o no?

sara: ¿me juras

que me los vas a devolver?

juancho: ya te dije que sí.

sara: conste ¿eh? y espero

que no lo vayas a ocupar

en tonterías porque mira

que tú te pintas solo

para malgastarlo.

juancho: no, ya,

déjate de sermones.

sara: ¿qué?

juancho: gracias,

te los devuelvo en la tarde.

simón: ¿qué hora es?

bruno: juancho,

ahí cuando quieras ¿eh?

te-- te dije que tenía prisa.

juancho: ah, ya,

pues no te enojes,

vámonos y de pasada

me dejas en el centro.

bruno: a ver--

¿en el centro para qué?

juancho: necesito comprar

unas cosas.

simón: no, no vamos a pasar

por el centro,

si tenías pensado ir

nos hubieras dicho

y no te esperamos.

juancho: está bien, ya,

discúlpenme, váyanse,

nos vemos después.

bruno: nos vemos después.

simón: ¿qué se traerá

entre manos?

bruno: pues ¿quién sabe?

vámonos.

simón: vamos.

>> jamás me imaginé

que algún día iba a pasar

esta vergüenza con ustedes,

mis hijos,

los varones de esta casa,

los que deben dar el ejemplo,

detenidos en la comandancia

de la policía como--

vulgares vándalos.

roque: papá, con todo respeto,

es que no fue nuestra culpa.

>> ¿ah, no? ¿entonces de quién?

>> de chevi

y se la tenemos que cobrar.

titina: no, papá, por favor

que no le hagan nada a mi chevi.

>> silencio y ustedes

se me aplacan, tú óyeme bien,

en tu vida vuelves a ver

a ese tipo, se acabó, titina,

se acabó.

magda: ¿ya viste lo que dice

este periodista?

¿no crees que las cosas

se están saliendo de control?

llegó el momento de aclararle

a la gente que lo que vieron

no fue un ovni sino tu globo.

edwina: no, magda, no voy

a decir nada y menos ahora,

ese periodista se está

aprovechando de la situación,

te aseguro que en unos días

se va a pasar la euforia

y aquí no sucedió nada.

magda: mm, no sé.

edwina: ay, hazme caso,

ya no me agobies más

y menos ahora que llegaron

los nuevos globos que pedí.

magda: ¿los globos? pero--

¿cuántos compraste?

edwina: 20.

magda: ay.

vladimir: tía

¿qué son esas cajas

que están en tu cuarto?

edwina: los globos que pedí,

los puse en mi cuarto

para que no los vea tu papá

si llega a venir

¿vamos a desempacarlos?

titina: no es justo,

ahora que encontré

al hombre de mi vida

¿me lo quieren quitar?

me quieren dejar

para vestir santos.

>> ¿cuál hombre de tu vida?

apenas tienes dos meses

de conocerlo, así que ya deja

de decir estupideces.

titina: lo amo, papá, lo amo.

>> pues dejas de amarlo y punto,

se acabó, ya lo dije.

titina: pues, si no me dejas

seguir con chevi,

me voy de la casa.

>> a donde te vas a ir

es a un convento

si sigues discutiéndome,

ya llévatela fuera de mi vista.

y ustedes ya también

olvídense de ese tipo.

>> papá dirá lo que quiera,

pero nosotros

tenemos que desquitarnos.

roque: ¿y qué onda,

qué le hacemos?

>> yo digo que le hagamos

lo que a nel salvatierra

cuando nos jugó chueco.

roque: no, mejor lo que hicimos

a césar fuentes.

Cargando Playlist...