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La Vecina Capítulo 65

24 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

isabel: mi amor, no te pongas

así, no tengo duda

de que quiero pasar el resto

de mi vida contigo,

solo estamos hablando

de un trabajo.

antonio: es mi trabajo, isabel.

isabel: está bien, si quieres

que sigan las cosas como están,

pues que sigan así,

solo cuídate.

antonio: lo voy a hacer,

hablamos luego.

pedro: no cabe duda que tengo

al diablo de mi parte,

bruno estaba en la forrajera

comprando producto porque mañana

va a foliar su huerta.

>> ¿y qué piensa hacer, patrón?

pedro: yo nada, lo vas a hacer

tú, tienes toda la noche

para mezclar algo que acabe

con sus naranjos,

busca a dos hombres para

que hagas una visita

a la bodega de simón,

por ahí tenemos el herbicida.

>> ¿el herbicida?

pedro: exacto,

busca la manera de mezclarla

con la urea y el multitrex

que compró bruno,

si piensa foliar mañana,

tienen que empezar de madrugada,

seguro hoy van a empezar

a preparar las cargas

para llenar el tanque

de aspersión del tractor.

>> pierda cuidado, patrón,

yo me encargo,

voy a buscar el herbicida.

[línea ocupada]

isabel: ¿qué te pasa, ricardo?

estás igual que antonio.

[mensaje]

ricardo: no te puedo contestar.

isabel: ¿no puedes o no quieres?

sebastián: seguramente yo

me estaré dando mis vueltas

por acá o vendrá alguien más

de la planta

para que nos reporte cómo va

respondiendo la gente.

lazlo: no se preocupe,

verá que la gente de las peñas

va a colaborar con nosotros.

sebastián: muy bien,

quiero que se sienta parte

de conatrol.

lazlo: pero hábleme de tú,

que hasta raro me siento.

sebastián: no se diga más,

bienvenido al equipo, lazlo,

nosotros nos vamos.

>> no, cómo así,

permítame ahorita le preparo

unas gorditas en el comal

con nopalitos.

lazlo: nopalitos.

>> frijolitos.

lazlo: frijolitos.

>> y quesito fresco.

sebastián: muchas gracias,

señora, pero tenemos

que regresar a la planta,

ya habrá tiempo para

que organicemos una buena

carne asada,

aquí como que se antoja.

lazlo: cuando guste, ingeniero,

aquí tiene su humilde casa.

sebastián: muchas gracias,

lazlo,

padre, mucho gusto,

y gracias por todo.

vicente: no, de nada,

pero si a alguien hay

que agradecerle,

es a atila, ¿eh?

sebastián: buen trabajo,

campeón, cuando sea grande

quiero ser como tú,

cuídense, y gracias nuevamente,

permiso.

>> qué gusto en saludarlo,

padre.

vicente: igualmente,

me saludan a todos por allá,

¿eh?

>> ¿también a los artilleros,

padre?

vicente: sí, también,

ya me enteré que nos andan

pisando los talones en la tabla

de posiciones, ¿eh?

pero ni se ilusionen,

porque este año los alados

vuelven a salir campeones.

>> no se confíe, padre,

han aflojado, usted les hace

falta, y si se queda otro rato

por acá, seguro que les damos

la vuelta, y este año

los artilleros andamos

levantando la jaibolera

como campeones.

vicente: ay, pues solo

que se encomienden a todos

los santos, porque los alados

van con todo, pero ya, ya,

vayan con dios, ándele.

>> permiso.

sebastián: hasta luego,

gracias nuevamente.

atila: padre, y si

los artilleros ganan

la jaibolera, ¿qué va a hacer?

vicente: eso no va a suceder,

además, espero que antes

de que termine el torneo

el señor obispo me permita

regresar a mi parroquia,

¿verdad?

[piensa] ay, dios,

¿para qué abrí la boca?

cheo: anímate, es el coche

exacto para ti,

si quieres, te puedo ofrecer

una prueba de manejo con tanque

lleno y kilometraje libre.

>> ¿con o sin copiloto?

cheo: con,

¿a qué horas paso por ti?

>> ¿te parece bien a las ocho?

esta es mi dirección.

cheo: ahí te veo, preciosa.

roque: por lo que veo,

ya estás superando el cortón

de sara.

cheo: no, pero tampoco me voy

a meter de monja,

y esa chulada me puede consolar.

roque: ya, ¿de plano no la vas

a buscar?

cheo: no, pues si le estoy dando

tiempo para que me extrañe.

roque: o lo aproveche con ya

sabes quién y la consuele.

cheo: ya no me estés fregando.

roque: cheo, por favor,

no seas ingenuo,

¿hasta crees que te va

a extrañar?

cheo: igual y no,

pero te aseguro que sara no es

tan tonta como para volverse

a enredar con el imbécil ese.

roque: o sea que ya se acabó tu

preocupación por el ingeniero.

cheo: de alguna manera,

lo que no se me quita son

las ganas de matarlo.

leyla: nachito.

ignacio: leyla, qué bueno

que vino.

leyla: me tardé porque

le preparé algo de comer, tenga.

ignacio: ay, gracias.

leyla: cómo le fue a pasar

esta desgracia.

ignacio: me pasó por tarado,

no encuentro otra explicación.

leyla: no, no, no diga eso,

usted es una excelente persona,

tanto que hasta se pasa de buena

gente, no entiendo cómo

su mujer se ha ensañado así

con usted, no se merece

que le haga esto.

ignacio: nos la están haciendo,

leyla, a usted y a mí.

leyla: ¿de qué habla?

ignacio: esa bruja tiene

una foto donde parece que usted

y yo nos estamos besando.

leyla: pero eso no es cierto,

¿cómo la consiguió?

ignacio: no tengo idea,

pero su intención es usarla para

dejarme en la calle argumentando

adulterio, me preocupa

que quiera involucrarla.

leyla: que se atreva,

yo voy a decir toda la verdad,

que lo abandonó,

que se llevó a sus hijos

sin avisarle,

la voy a poner en su lugar.

ignacio: gracias, leyla.

leyla: ay, no tiene nada

que agradecer,

yo estoy con usted,

y pues que sea lo que tenga

que ser.

bruno: listo, ahí está bien,

hay que ir mezclando de una vez

para que mañana tengamos ya todo

listo y podamos cargar

el aspersor del tractor.

[celular]

espérame,

hola, laura.

laura: hola, bruno,

estoy en la iglesia,

y quería ver si me podías ayudar

a arreglar el salón,

porque rodovaldo tiene

que salir.

bruno: híjole, ¿y no

lo podríamos hacer mañana?

es que estoy en la huerta,

y justo ahorita vamos a empezar

a mezclar un fertilizante,

a ver, permíteme, laura,

¿qué pasó, no ves que estoy

hablando?

graciano: disculpe, joven,

pero si tiene algo que hacer

váyase, yo me quedo preparando

la mezcla.

bruno: ¿está seguro?

graciano: sí, hombre,

no se preocupe.

bruno: laura, siempre sí voy,

ahorita te veo allá.

laura: si estás muy ocupado,

lo podemos dejar para otro día.

bruno: no, no, no,

para nada,

ahorita voy para allá,

ahorita te veo.

laura: gracias, aquí te espero.

>> oiga, inge,

¿de casualidad no tendrá

un trabajito para mí

como el que le ofreció a lazlo?

eso de trabajar en su pueblo

está a todo dar.

sebastián: ¿de dónde eres?

>> del mero texcoco.

sebastián: yo pensé que eras

de san gaspar.

>> no, pues como dice el dicho:

me trasplantaron desde chiquito.

[celular]

sebastián: no, no, no puede ser,

miren quién es, ¿eh?

miren, miren,

nada más hay señal y ya está

llamando.

>> así la trae, ingeniero.

sebastián: shh, ey, ya,

por favor,

bueno.

titina: "chebi", ¿cómo te fue

en las peñas?

sebastián: bien, te dije que yo

te llamaba.

titina: ay, lo sé,

pero ya tenía ganas de oírte,

te extraño.

sebastián: oye, titina,

por qué no nos vemos hoy

en la noche y platicamos largo

y tendido, ¿sí?

titina: bueno, ¿a qué hora pasas

por mí?

sebastián: eh, a las nueve.

titina: aquí nos vemos,

te mando besitos.

>> ¿de plano le va a dar

el cortón, inge?

sebastián: hoy sale de mi vida

definitivamente como que

me llamo sebastián morales.

bruno: ay, ay.

laura: no, ¿qué te pasó?

bruno: ay, no, no, no, nada,

mejor vete.

laura: pero ¿por qué?

bruno: porque voy a decir muchas

groserías y no quiero que oigas.

laura: ay, déjame ver

qué te pasó, anda,

ay, perdón, ya se te puso

morado.

bruno: pues cómo no,

con tremendo machucón que me di.

laura: ojalá haya sido nomás

el machucón,

¿quieres que vayamos

a un médico?

bruno: no, no, no,

no es necesario,

con que para el domingo

esté bien,

porque pues con este pie

es con el que meto los goles.

laura: de aquí a que juegues

vas a estar bien.

bruno: eso espero.

>> patrón, he estado siguiendo

a cheo,

acaba de entrar al edifico

donde vive.

pedro: eso no me sirve de nada,

no pienso mandarle flores,

lo que quiero es saber si tiene

las agallas para acabar

con el ingeniero.

>> pues eso parece,

lo escuché hablando con un amigo

en el lote de autos

donde trabaja,

clarito dijo que trae ganas

de matarlo.

pedro: ay, por dios,

eso lo dice cualquiera,

la diferencia está en atreverse

a hacerlo,

mira, ya regrésate,

te necesito acá,

nos vemos en la casa.

[celular]

¿qué pasó, isidro?

isidro: eso es lo que yo digo,

¿qué pasó?

¿por qué no me llamaste después

de lo que sucedió en las peñas?

me enteré por carmelo.

laura: con cuidado,

ahora no te vayas a pegar

en la mano.

bruno: pues si tú me curas,

no hay problema,

perdón, no quise avergonzarte,

fue--

laura: no te preocupes.

[celular]

bruno: espérame,

bueno, ¿qué pasó, graciano?

graciano: ya está lista

la mezcla,

salieron dos tambos.

bruno: perfecto, empezamos

a las seis de la mañana,

de acuerdo,

nos vemos en la oficina,

adiós.

laura: ¿tan temprano empiezas

a trabajar?

bruno: pues así son las faenas

del campo,

esta vez vamos a madrugar

para foliar y hay que acabar

antes del mediodía, porque

si lo hacemos con el sol

en su pleno, pues el químico

podría quemar el follaje.

laura: entonces dejemos esto

por hoy para que te vayas

a descansar,

ya es tarde,

y según sé, la gente de campo

se levanta de madrugada

y también se duerme

muy temprano.

bruno: sí, así es.

laura: bueno, vámonos,

terminamos con esto otro día.

bruno: va.

pedro: ya había dejado las cosas

claras con carmelo,

no entiendo su actitud,

¿qué tiene que estar

quejándose,

si con lo que sucedió

perdimos todos?

isidro: nos están limitando

los puntos de extracción,

en la ciénaga no podemos

hacer nada,

y ahora tampoco en las peñas.

pedro: lo sé, pero podemos

seguir drenando de las otras

válvulas.

isidro: no es suficiente,

necesitamos hacer

más perforaciones.

pedro: estoy consciente de eso,

hay que estudiar

las posibilidades,

no puedo seguir hablando,

te llamo después.

laura.

laura: avanzamos mucho

con el salón,

pero todavía nos falta bastante.

pedro: ¿y estaban trabajando

ustedes solos?

laura: no, no, no,

los interesados en tomar

las clases vinieron a ayudarnos,

la señora quisanta, don juvenal,

doña martirio, doña paulina,

don gervasio.

bruno: bueno, yo me retiro,

tengo cosas que hacer.

pedro: nosotros también

ya nos vamos,

buenas noches.

pedro: buenas noches.

laura: buenas noches.

bruno: ¿por qué habrá mentido?

mercedes: antonio, ¿cómo estás?

antonio: señora, qué gusto

verla.

mercedes: me alegro verte bien,

ya me enteré lo que pasó

en las peñas y que atrapaste

a esos delincuentes.

antonio: no, yo no los atrapé,

fueron las autoridades,

buenas noches.

ambos: buenas noches.

mercedes: ya supe

que te encontraste con juancho

y que se portó de lo más

grosero contigo y con tu suegro,

te debe una disculpa,

ándale, discúlpate con antonio.

antonio: no, no es necesario,

no se preocupe.

mercedes: ¿cómo no?

tiene que aprender

a ser educado,

ándale, juancho,

que te disculpes, te digo.

juancho: ay, ya, ya,

perdón, perdón.

antonio: no, estás perdonado,

no te apures.

mercedes: se va a quedar

una temporada por acá,

a ver si simón lo mete

en cintura,

no te preocupes,

no te va a causar problemas.

antonio, aprovechando

que nos encontramos,

me gustaría hablar contigo.

antonio: dígame, señora.

mercedes: tú ya sabes que soy

una mujer sincera y directa,

y perdóname la franqueza,

pero ¿qué tienes que andar

inquietado a sara,

si sigues en las mismas

con tu novia de siempre?

antonio: señora, yo--

mercedes: no te estoy echando

toda la culpa,

estoy segura que sara también

ha tenido mucho que ver,

pero el caso es que tú habías

quedado en retirarte de su vida

y ahí sigues,

sé que la quieres bien

y no deseas lastimarla,

pero lo estás haciendo,

tú tienes tu vida hecha,

deja en paz a mi hija,

por favor,

entiendo que sara te guste,

pero no tienes nada

que ofrecerle,

y espero que no tomes a mal

esta conversación,

sé que eres una buena persona,

y ya me voy,

que me están esperando,

buenas noches.

antonio: buenas noches.

sara: ma, ¿qué le dijiste

a antonio?

mercedes: que ya no lo vas

a molestar,

que no le vas a dar

ningún problema.

sara: pero yo no le doy

problemas.

mercedes: eso es lo que tú

crees,

para tu conocimiento,

él está de acuerdo

en que te alejes,

porque cada vez que lo buscas,

te conviertes en un problema.

sara: ¿eso te dijo?

mercedes: ajá.

[piensa] ay, dios mío,

perdóname por la mentirita

que tuve que echar,

ay, pero es lo mejor.

simón: ¿de veras antonio te dijo

eso?

mercedes: sí, claro.

[música]

[música]

>> ¿qué pasó?

>> ya revisé la parte de atrás

y no hay nadie,

alcancé a ver unos tambos,

segurito es la mezcla

que prepararon para foliar.

>> bien, bien,

ya saben qué hacer.

>> ¿tú crees que con lo

que traemos sea suficiente para

darle en la torre a su huerto?

>> más que suficiente,

este herbicida

es de los más potentes que hay,

así que abusados cuando

lo vacíen en los tanques, ¿eh?

y que no se les olvide

mezclarlos bien.

>> ¿y qué hay de la lana

que nos prometiste?

>> primero hagan la chamba,

mañana nos vemos

para que se las dé,

no me fallen,

porque ya saben cómo es

el patrón, ¿eh?

>> ni lo digas, lo conocemos.

>> a darle, pues.

>> órale.

sebastián: buenas.

antonio: ¿cómo te fue

en las peñas?

sebastián: muy bien,

ya tenemos nuestro enlace

con la comunidad,

lazlo aceptó el puesto feliz

de la vida.

antonio: me alegro,

oye, me iba a hacer un sándwich,

pero pensándolo bien,

te tengo que invitar a cenar.

sebastián: ay, te la debo,

voy a ver a titina.

antonio: sebastián,

tú no aprendes.

sebastián: te equivocas,

esta noche voy a ponerle punto

final al asunto, ¿mmm?

>> búscate un palo para mezclar

esto bien.

>> sí.

fidel: ¿ya lo mandaste

a la capital del estado

para que aparezca en las páginas

oficiales?

nelson: pues ya, jefe.

fidel: ¿y en la base de datos

no has encontrado

ninguna coincidencia?

nelson: hasta ahorita nada,

pero seguimos buscando.

fidel: bueno, me voy

a descansar,

cualquier cosa me avisas.

nelson: sí, jefe.

fidel: buenas noches.

nelson: buenas noches.

pedro: ¿tú y bruno son

los únicos que van a dar clases

en la iglesia?

laura: no, también van

a participar algunos

de los alumnos enseñando

lo que saben.

pedro: ¿cómo está eso?

laura: doña panchita va a dar

clases de tejidos,

si vieras lo bonito que teje,

y don fausto va a dar taller

de carpintería.

pedro: me da mucho gusto verte

entusiasmada.

laura: [piensa] dios, perdóname

tanta mentira,

pero no quiero que piense

que entre bruno y yo hay algo.

voy por unas servilletas.

[celular]

pedro: bueno,

¿qué pasó, elías?

perfecto.

[piensa] ahora sí, bruno,

a ver si con esto aprendes

la lección.

andrés: sebastián, qué gusto.

sebastián: buenas noches,

andrés, ¿está titina?

andrés: sí, claro, pásale.

sebastián: no, no es necesario,

aquí la espero,

¿le avisas, por favor?

andrés: pásale, no mordemos.

titina: bienvenido,

él es "chebi", mi novio.

>> ¿qué onda, cuñado?

titina: él es mi apá.

sebastián: encantado, señor.

padre: siéntense, pues,

no se quede ahí parado.

sebastián: no, gracias,

pero yo solamente--

andrés: siéntate un segundo,

hombre.

sebastián: está bien, solo

un minuto.

titina: ella es mi mamá.

sebastián: mucho gusto, señora.

madre: igualmente.

padre: ¿y tú qué haces,

a qué te dedicas?

sebastián: soy ingeniero.

julián: trabaja en conatrol,

apá.

sebastián: sí, trabajo

en conatrol en el distrito

federal, vine a san gaspar

solo por unos días,

esta semana me regreso.

titina: pero vas a volver,

¿verdad, mi amor?

tienes que venir a visitarme.

sebastián: no, no, no voy

a regresar,

bueno, no voy a regresar

tan pronto,

pero claro que voy a venir

a visitarte,

en cuanto pueda me vengo

para acá.

andrés: titina nos ha dicho

que tus intenciones con ella

son serias.

julián: desde que te conocí

me pareciste un tipo formal,

no de esos que vienen solamente

a pasar el rato con las mujeres

de por acá.

sebastián: claro, claro,

yo sería incapaz de hacerle

algo así a titina,

yo soy un tipo serio,

¿verdad, titina?

titina: sí, muy serio, mi amor.

padre: julián,

julián: ¿qué pasó, pa?

padre: tráete una botella

de tequila y ofrécele un trago

al joven.

sebastián: se lo agradezco,

señor, pero de verdad solamente

vine a visitar a titina

un momento, tengo que regresar

a trabajar, porque mañana tengo

que levantarme temprano,

porque tengo que entregar

un informe y muchos reportes--

padre: uno.

sebastián: está bien, uno.

>> ¿quiúbole?

bruno: ¿qué hubo, tú?

>> ¿qué traes, qué traes?

bruno: me saca mucho

de onda laura,

arango la tiene sometida.

>> a ver, en buena onda,

por ahí no te metas,

ella parece estar conforme

con la vida que lleva al lado

del tipo ese.

bruno: a ver, a ver,

¿conforme u obligada,

que es muy distinto?

>> pues lo que sea,

no es tu bronca,

como la quieras ver,

está casada,

no le muevas ahí.

bruno: pues sí, pero es

que nadie tiene derecho

a maltratar a una mujer.

>> eso que ni qué,

pero la única que le puede poner

remedio a esa situación es ella,

ve a saber por qué sigue con él,

lo mejor es

que no te involucres.

bruno: pues ni para qué

te discuto,

tienes toda la razón,

pero no deja de calarme.

>> bueno, no te metas

en broncas, ¿ok?

[música]

[música]

madre: ¿y tu familia es grande?

sebastián: no, señora,

soy hijo único.

madre: ay, qué pena,

ahora que te integres

con nosotros,

vas a ver lo lindo que es ser

parte de una familia numerosa,

mis hijos son muy buenos

muchachos.

sebastián: sí, claro,

se les nota,

hace algo de calor, ¿verdad?

padre: andrés.

andrés: mande usted, apá.

padre: prende el aire.

sebastián: no, no se moleste,

yo ya tengo que irme, de verdad.

madre: ¿no quieres un vaso

de agua de jamaica?

sebastián: no, no, señora,

no se moleste,

yo tengo que--

titina: mamá, lo vas a llenar

de agua y luego no va a querer

cenar nada.

madre: ay, sí,

porque preparé una cena

buenísima.

sebastián: muchas gracias,

señora, pero yo no tengo hambre,

comí tarde y ando muy cansado,

yo nada más venía a hablar

con titina porque de verdad--

titina: ay, ya,

cena algo, mi amor.

madre: ¿no me digas que me vas

a despreciar?

sebastián: de veras, señora,

se lo agradezco, pero no puedo

quedarme a cenar,

tengo que regresar a trabajar.

madre: me da mucho gusto

que titina se haya buscado

un novio tan trabajador como tú,

ella también es muy estudiosa

y trabajadora, ¿eh?

sebastián: sí, sí, sí, claro.

padre: y muy seria.

sebastián: sí, sí, eso ya lo vi,

es algo serio,

digo, es muy seria.

[tose]

quisiera hablar con titina

e irme.

andrés: tómate otro antes

de irte, ándale.

sebastián: ay, no, no,

de verdad,

con uno es suficiente.

padre: sírvele otro al joven.

sebastián: gracias, pero si

me lo tomo me va a dar sueño,

y tengo que desvelarme

trabajando con antonio,

de verdad.

andrés: ¿quién es antonio?

titina: su amigo.

padre: ¿por qué no le dijiste

que viniera?

sebastián: pues porque está

trabajando,

y yo debería estar ahí con él,

si les digo que tengo que irme,

solo vine un momentito.

titina: antonio tendría

que descansar en algún momento,

llámalo para que venga,

y bueno, ya después de cenar

trabajan todo lo que quieran.

sebastián: no, no, pero

de verdad--

padre: y si no quiere venir,

me lo pasas.

sebastián: [piensa] si lo llamo,

me va a matar.

bueno, antonio,

antonio,

se cortó, como que no está

agarrando bien la señal,

bueno, antonio.

>> ya les dije que era

muy simpático y platicador,

sí.

sebastián: contesta, cretino.

>> buzón de voz,

la llamada se cobrará

al escuchar los tonos...

>> ¿aquí sí hay señal?

titina: ¿qué pasó, va a venir

antonio?

sebastián: no, se puso medio

difícil por el trabajo que hay

que hacer,

yo debería de estar con él,

ya sabes cómo es.

titina: ay, sí,

él es un obsesionado

con el trabajo,

pero lo bueno es que tú no,

vente.

sebastián: no, no, no,

es que...

>> ándale, cuñado.

sebastián: ay.

ricardo: ¿qué haces aquí?

isabel: vine porque no contestas

mis llamadas.

ricardo: he tenido mucho

trabajo.

isabel: te necesito, ricardo,

¿qué quieres que haga

para que me hagas caso, dime?

ricardo: ya te dije que no estoy

dispuesto a ser plato de segunda

mano.

isabel: por favor,

no pienses en eso ahora,

quiero sentirte, te necesito,

por favor, ricardo,

solo por hoy,

sé que sientes lo mismo que yo,

que deseas que estemos juntos,

¿vamos a tu casa?

antonio: ¿cómo está, ingeniero?

ignacio: qué le digo,

ahora sí que ni el sol

me calienta,

¿cómo se enteró que estaba aquí?

antonio: fui a su negocio

a tomarme una cerveza

y me encontré con la novedad

de que lo tenían detenido.

ignacio: ya ve,

berenice me la hizo y buena.

antonio: ¿y no hay forma

de pagar una fianza

para que lo dejen en libertad?

yo con gusto lo puedo ayudar.

ignacio: no, se lo agradezco,

pero esto es cuestión

de orgullo,

aquí me quedo las 24 horas

que ordenó el juez,

no voy a entrar en el jueguito

de mi...

de esa mujer.

antonio: debería de llegar

a un acuerdo con ella.

ignacio: no, no hay modo,

lo que quiere es dejarme

en la calle.

antonio: el abogado de conatrol

lo podría asesorar.

ignacio: se lo agradezco,

ya tengo uno,

pero de todas formas

lamentablemente parece

que berenice se va a salir

con la suya,

nomás que todavía no me hago

la idea.

antonio: qué le digo.

ignacio: ya me enteré que se fue

a meter a las peñas

y hasta un balazo le dieron,

¿qué necesidad tiene de andar

arriesgando la vida

de esa manera?

antonio: ¿usted no hubiera hecho

lo mismo?

ignacio: no, ingeniero,

para eso está la policía,

y con esto que acaba de hacer

se puso de nuevo en la mira

de esos delincuentes.

antonio: sí, lo sé,

y estoy consciente del riesgo

que corro,

pero no me voy a detener

hasta acabar con ellos.

ignacio: ¿y de veras cree

que vale la pena, ingeniero?

no vaya a ser la de malas

y lo maten,

¿y cree que alguien se lo va

a agradecer?

no, va a ser uno más

en la lista,

yo que usted me regresaba

a la capital,

váyase de san gaspar,

cásese, tenga hijos,

y lleve una vida tranquila.

antonio: no, no me puedo ir,

no antes de sacar esa planta

adelante.

ignacio: mire, le voy a decir

algo porque lo aprecio,

dejé buenos amigos en conatrol

que me tienen bien informado,

uno de ellos, muy cercano

a sitges,

me comentó que aunque uribe

lo respalda a usted,

pues el consejo

de administración va a pedir

el cierre definitivo

de la planta.

[música]

[música]

sebastián: [piensa] te

agarraron, imbécil,

esto estaba bien preparado.

madre: te sirvo más enmoladas

con arroz y frijolitos,

pásame tu plato.

sebastián: sí, gracias.

padre: ¿ya habías venido

a san gaspar?

sebastián: sí, señor.

madre: ¿y te gusta mucho?

sebastián: sí, sí, mucho.

titina: y ahora conmigo le gusta

más.

andrés: invítalo al partido.

julián: pues invítalo tú.

andrés: el domingo vienes

con nosotros.

sebastián: ¿adónde?

andrés: al campo,

a ver el partido del sochiapa

contra los alados,

adónde más.

sebastián: ay, qué pena,

pero el domingo no voy a estar

aquí, y a mi el fútbol

la verdad me va...

me va gustando más

cuando se acercan las finales.

andrés: ah,

¿y a qué equipo le vas?

sebastián: ay, cuñado,

eso ni se pregunta,

pues al américa, a quién más,

es broma.

julián: aquí todos somos chivas.

sebastián: yo también,

nada más quería ver

cómo reaccionaban,

uy, chivas.

julián: ¿qué, nos estás

tanteando?

sebastián: no, no, no,

cómo crees, no.

padre: andrés.

andrés: mande usted, apá.

padre: sírvele otra.

sebastián: sí, sí, gracias,

eh, tomo otra, por qué no.

[tose]

está bueno, ¿eh?

[carraspea]

ignacio: créame, ingeniero,

mi fuente es de absoluta

confianza, en cualquier momento

se junta el consejo y toman

la decisión.

antonio: mientras no lo hagan,

yo voy a seguir adelante

con mis planes.

ignacio: admiro su optimismo

y valentía,

pero debería hablar con uribe,

no vaya a ser que lo agarren

de sorpresa como me agarraron

a mí.

andrés: ¿cómo te la pasaste,

cuñado?

sebastián: a todo dar,

a todo dar,

pero yo a lo que venía era

a hablar con titina.

>> ah, no, cuñadito,

ya será otro día,

mira, ahorita será mejor

que te vayas a tu casa

a descansar y ya.

sebastián: es que yo necesito

hablar con ella.

julián: mira, date una vuelta

mañana, es más,

si quieres, yo te ayudo.

sebastián: no, no, no,

yo puedo solo.

andrés: oye, ¿cómo te sientes

para manejar?

¿no quieres que te llevemos?

sebastián: no, no hace falta,

estoy perfecto,

mira, yo puedo.

andrés: ¿seguro?

sebastián: sí, yo puedo.

todos: [ríen]

>> ay, chirrión.

andrés: épale, épale,

¿qué traes en el cuello?

sebastián: me picó un mosco

y se me infectó,

ahí nos vidrios.

andrés: a mí no me pareció

un piquete, ¿eh?

más bien me pareció un chupetón.

>> eso solamente quiere decir

una cosa, este tipo

le está viendo la cara a titina.

antonio: cinco llamadas perdidas

de sebastián,

¿qué le pasó?

[celular]

titina: bueno.

antonio: ¿quién habla, titina?

titina: sí, sí, soy yo,

sebastián se acaba de ir,

se le quedó su celular.

antonio: ah, entiendo,

¿y todo bien?

titina: ay, estupendo,

"chebi" es muy lindo,

todo un caballero,

estaba bien preocupado

por regresar a trabajar contigo,

pero yo le insistí

en que se quedara,

por favor, no te vayas a enojar

con él.

antonio: eh, no,

no te preocupes,

buenas noches.

ahora en qué lío se metió

este tarado.

andrés: tenemos que hablar

contigo.

>> de algo muy grave.

titina: ¿qué pasa?

>> le vimos a "chebi"

un chupetón en el cuello.

titina: ay, no--ay, no puede

ser, deben haber visto mal.

>> él dice que fue un piquete

de mosco,

pero no somos tontos.

andrés: este tipo te está

engañando, titina.

titina: ay, cómo creen, no,

yo conozco a "chebi".

>> te está viendo la cara

y te lo vamos a probar,

dame su dirección,

lo vamos a hacer confesar

por las buenas...

o por las malas.

titina: ¡apá, apá!

mis hermanos le quieren ir

a pegar a "chebi",

ven a detenerlos, por favor.

mercedes: para tu conocimiento,

él está de acuerdo

en que te alejes,

porque cada vez que lo buscas

te conviertes en un problema.

bruno: ¿qué, sara, no puedes

dormir?

sara: no, ¿y tú?

bruno: tampoco,

juancho ronca

como una locomotora,

¿qué te pasa, te preocupa algo?

sara: ¿sabes que antonio

le comentó a mi mamá que soy

un problema para él?

incluso le pidió decirme

que no me le vuelva a acercar,

bruno, no lo entiendo,

en la tarde estábamos hablando

de lo más bien.

bruno: pues sí,

por eso mismo eres un problema

para él,

mira, antonio tiene una vida

hecha, en la cual obviamente

tú no entras,

aunque pues, bueno,

yo quién soy para dar consejos,

si estoy igual o peor.

sara: ¿por qué lo dices?

bruno: ni de caso tiene

que te lo diga,

voy a tratar de dormir,

que tengo que salir a las cinco

de la mañana a foliar la huerta,

nos vemos.

[música]

[música]

titina: siempre es lo mismo,

apá, no puedo fijarme en nadie,

porque luego luego le buscan

defectos, me han espantado

a todos mis novios.

andrés: es por protegerla, apá.

julián: ese tal "chebi" le está

viendo la cara.

titina: no les consta.

>> queremos ir a enfrentarlo

para que confiese.

titina: ¿ves?

>> si te puso el cuerno,

pues de una vez finiquitamos

el asunto.

titina: ay, apá, diles algo.

padre: ¿tú confías en él?

titina: totalmente,

¿a qué hora va a ver a alguien,

si se la pasa trabajando

o conmigo?

andrés: ay, titina,

uno es hombre y se da sus mañas.

titina: ¿lo oyes?

el león cree que todos

son su condición.

padre: vamos a ponerle orden

a esta situación,

me parece muy bien que vigilen

a su hermana, sí,

pero eso sí,

sin maltratarle al novio,

y tú, titina,

ponte las pilas para que no

te vean la cara.

titina: sí, apá.

[celular]

andrés: ¿de quién es

ese celular?

titina: de "chebi",

se lo olvidó.

andrés: ¿y quién le está

mandando mensajes?

titina: ay, yo qué sé,

no le voy a andar revisando.

julián: pues deberías hacerlo.

padre: ya dejen a su hermana

en paz.

antonio: hasta que te apareces,

¿qué pasó?

me tenías preocupado,

tengo cinco llamadas perdidas

tuyas.

sebastián: titina me tendió

una trampa,

me llevó a su casa engañado

a presentarme con sus papás,

y obvio estaban los tres

hermanos con tequila y cena

preparada.

antonio: ¿no que ibas

a finiquitar el asunto con ella?

sebastián: me atraparon,

qué quieres,

me atraparon.

antonio: ahora hasta miembro

de la familia eres.

sebastián: cállate, cretino,

que me abandonaste cuando más

te necesitaba,

te hice así de llamadas y nada.

antonio: bueno, qué quieres,

se me olvidó aquí el celular,

vi tus llamadas cuando regresé.

sebastián: no, no, mi celular,

no, no, no puede ser,

lo dejé en casa de titina.

antonio: tú dices si te paso

papel y lápiz para que hagas

tu testamento, porque ahorita

ya han de saber que hay

una natalia que te llama

a cada rato.

sebastián: no, no, no puede ser,

no puede ser, antonio,

no puede ser, cretino, no.

antonio: mi querido amigo,

me has superado en todo,

y yo tengo que lidiar

con un cavernario,

pero tú con tres.

titina: natalia, natalia,

natalia, cuántas llamadas,

y la tiene por su nombre,

el muy canijo,

y a mí solo con un número,

no, pero yo no voy a ser

la otra, "chebi",

eso te lo juro.

[mensaje]

[lee] mi amor, supongo que no

me contestas porque debes estar

dormido, solo llamaba

para saber cómo habías llegado,

te quiero, te mando

muchos besos.

ay, vieja cursi, estúpida.

bruno: ay, por fin terminamos.

>> arrancando de madrugada

como que sí rinde el día,

pero ya hace hambre.

bruno: cámbiate, te invito

a desayunar,

¿qué prefieres: el mercado

o unos tlacoyitos

de doña juanita?

>> no, pues unos tlacoyitos,

además, está más cerca,

y hay que regresar para empezar

a organizar lo de la pisca

de mañana.

bruno: pues no se diga más,

órale, vamos a cambiarnos.

>> sí.

antonio: ¿aquí es?

sebastián: sí, sí, aquí es,

vamos, acompáñame.

antonio: no, no, ¿para qué?

yo me ofrecí a traerte,

pero hasta ahí.

sebastián: ay, ya,

no seas gacho, antonio.

antonio: a ver,

solo vas a pedirle tu celular

y a decirle dos palabras:

se acabó.

sebastián: cinco, cretino,

cinco: se acabó porque estás

loca.

antonio: ándale, al mal paso

darle prisa,

ve.

sebastián: ¿está titina?

andrés: sí, pásale.

sebastián: gracias.

andrés: ahora sí quiero verte

bien el cuello.

sebastián: no, no.

andrés: lo dicho,

son chupetones,

¡arnold, julián!

sebastián: ¡antonio!

andrés: ¡ay!

sebastián: ¡arranca!

pero no me dejes, idiota.

antonio: súbete.

titina: ¿qué pasó?

era "chebi", ¿verdad?

vino a verme y ustedes

lo corrieron,

¡apá!

todos: shh.

titina: ¡apá!

julián: no, titina, ven,

hermana,

ven, hermanita, ven.

[celular]

pedro: ¿qué pasó, elías?

elías: nomás le llamo

para avisarle que ya terminaron

de foliar el huerto de simón.

pedro: bien, ahora solo hay

que esperar a que haga efecto

el herbicida,

vete a la casa,

y tú ve cómo ponerte en contacto

con cheo,

vamos a ver si responde.

>> sí, patrón.

[celular]

antonio: órale, me estás

llamando, debe ser titina

desde tu celular.

sebastián: ¿qué?

bueno.

titina: "chebi", mi amor,

oye, disculpa a mi hermanos,

lo que pasa es que ellos creen

que me estás viendo la cara

con alguien porque te vieron

los chupetones que te hice

en el cuello.

sebastián: mmm, ajá.

titina: y yo prefiero

que piensen eso, ¿eh?

a que crean que fui yo.

sebastián: y yo prefiero

que desaparezcas de mi vida.

titina: no, no, no, mi amor,

no me digas eso.

sebastián: te lo digo

y lo sostengo,

solo quiero mi celular.

titina: "chebi", no me trates

así.

sebastián: ¿cómo quieres

que te trate, eh?

si eres una--

antonio: no seas bruto,

estabas a punto de decirle loca,

le estás dando cuerda

para que te arme una peor.

sebastián: es que me harta,

antonio, me harta,

no la soporto.

[celular]

antonio: mira, ahí está

otra vez.

sebastián: bueno.

titina: se cortó,

¿qué me ibas a decir,

que soy una qué?

sebastián: que eres una mujer

razonable, así que por favor

calma a tus hermanos

si no me quieres muerto.

titina: pero no estás enojado,

¿verdad?

sebastián: no.

titina: ¿me lo juras?

sebastián: sí.

titina: ay, qué bueno, mi amor,

te mando muchos besitos.

sebastián: igual.

en cuanto recupere mi celular

se va a ir derechito al demonio,

¿eh?

derechito.

antonio: mira, mejor no hagas

planes, ya ves

que no te resultan bien.

sebastián: ¿en qué fallé?

antonio: la noche que fui a ver

al ingeniero lópez me comentó

que tiene un amigo muy cercano

a sitges que le dijo

que el consejo directivo está

considerando cerrar la planta

de san gaspar definitivamente.

sebastián: eso es muy grave,

¿estás seguro, no te lo habrá

inventado?

antonio: lópez no,

pero tal vez lo que escuchó

su amigo es solo un rumor.

sebastián: yo que tú salía

de dudas y hablaba con uribe.

[teléfono]

uribe: ¿sí, dime, miriam?

miriam: señor, tiene llamada

del ingeniero andrade.

uribe: ah, pásemela,

antonio, buenos días,

¿cómo estás?

antonio: eh, algo inquieto,

me llegó el rumor

de que el consejo

está considerando cerrar

la planta de san gaspar

definitivamente.

uribe: bueno, no es un rumor,

anoche estuve con sitges

y me lo comentó.

antonio: ¿y cuál es la postura

del ingeniero sitges,

si se puede saber?

uribe: la misma que la mía,

pero hay otras opiniones,

bueno, de hecho iba a llamarte

para decirte que se vengan

sebastián y tú hoy mismo al d.f.

mañana se reúne el consejo

y quiero que estén presentes,

sitges quiere que los convenzas

de frenar la medida.

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