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La Vecina Capítulo 58

19 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

ema: muy bien.

[celular]

isabel: rita, ¿cómo estás?

está bien,

comamos juntas para ver eso.

ahí nos vemos.

ay, me tengo que ir,

quedé de comer con alguien

de la galería.

ema: entiendo.

isabel: ¿ya está más tranquila?

ema: ya,

no me queda más que resignarme.

isabel: no se preocupe, señora,

antonio está bien.

nos vemos mañana

para la degustación.

ema: ay, qué dilema, dios mío.

fidel: mi amor, ya llegué.

magda: ya mero está lista

la comida.

siéntate, ahorita te sirvo.

fidel: ¿y vladimir?

magda: lo invitó a comer

un compañero de la escuela.

fidel: oye, mi amor,

¿y--y qué sabes de edwina?

magda: hablé con ella temprano,

no fue a trabajar.

según esto, le dio gripa,

pero a mí se me hace

que anda mal por lo de simón.

al rato le voy a dar una vuelta.

fidel: no, no,

no le des más cuerda,

ya se le pasará.

vas a ver que

cuando se dé cuenta

que nadie le hace caso,

entonces va a dejar

de hacerse la víctima.

solo quiere llamar la atención.

magda: ay, pero fidel--

fidel: pero nada,

hazme caso.

¿quién conoce más a mi hermana

que yo?

ándale, sírveme de comer,

tengo que regresar

a la comandancia.

magda: por lo menos,

lávate las manos.

fidel: [suspira]

sebastián: ¡ay!

no, mordidas no,

mordidas no, que me matas.

ay, en serio que es fuego puro.

mm, ay.

marina: dígame, ingeniero.

sebastián: marinita,

¿me podría conseguir

el teléfono de alguna florería

en san gaspar, por favor?

marina: claro que sí, ingeniero,

si quiere, lo comunico.

sebastián: si me hace el favor.

marina: en un momento

le paso la llamada.

sebastián: gracias.

[teléfono]

vendedor: florería "la horquilla

salvaje", buenas tardes.

sí, señorita.

marina: permítame, le paso

a una persona.

ingeniero, la florería.

sebastián: gracias.

buenas tardes,

necesito dos docenas

de rosas rojas, por favor.

vendedor: claro que sí,

¿adónde se las envío?

sebastián: ah, caray,

no me sé la dirección.

vendedor: entonces,

¿cancelamos el pedido?

sebastián: no, no, no,

mándelas aquí a la planta

de conatrol,

yo después se las llevo

personalmente, gracias.

¿le doy mi número de tarjeta

para que realice el cargo?

vendedor: claro que sí,

permítame.

ajá.

hago el cargo

y le envío sus rosas, señor.

de nada, estamos para servirle.

crescencio, ¿ya se fue

la camioneta a conatrol?

crescencio: se acaba de ir.

vendedor: ay, voy a tener

que mandar otro viaje

a este mismo lugar.

sebastián: marina,

van a traer unas flores.

marina: no se preocupe,

ingeniero,

ahorita me comunico con tito

para que las reciba

y me las traiga.

sebastián: se las da

al ingeniero andrade,

son para él.

marina: sí, sí, sí, claro,

ingeniero, yo se las entrego.

santo dios,

¿quién iba a decir?

sí son.

kike: aquí, aquí, aquí.

gracias.

ahora que recibe el arreglo

me va a llamar

para darme las gracias.

entonces le voy a decir

"justamente voy pasando

por aquí",

y lo invito a comer.

tranquilo, tranquilo,

no te vayas a salir

de la emoción.

ricardo: ¿con quién estabas

que tuviste que llamarme rita?

isabel: con la dueña

de la galería.

vamos a comer a "los girasoles",

se me antojaron

las flores de calabaza rellenas

que hacen ahí.

ricardo: ¿y si dejamos

las flores de calabaza

para otro día?

yo quería que fuéramos

a mi casa,

mi primo ya se fue.

isabel: de solo tocarme

me pones a mil.

vamos a tu casa.

eduardo: ya estoy aquí, mujer.

¿qué ves?

ema: arreglos y adornos

para boda.

eduardo: me alegro

que eso vaya por buen camino.

ahora sí,

ahora sí siento

que la boda va en serio,

para que veas.

oye, ¿qué--qué me querías decir

esta mañana?

ema: te quería decir que--

¿crees que mariana y yo

podríamos irnos a miami

a comprarnos el vestido

para la boda?

eduardo: ¿y para decirme eso

tenías la cara que tenías?

por dios, mujer,

pensé que era algo grave.

ema: ah, no,

estaba así porque tuve insomnio.

eduardo: y claro que sí pueden

ir a miami,

nuestro hijo se va a casar

con una cisneros.

mariana y tú

tienen que estar a la altura.

repartidor: ah,

traigo este arreglo para--

tito: sí, sí, ya sé,

¿dónde quieres que te firme?

repartidor: sí, de este lado,

por favor.

tito: claro.

a ver, permíteme.

repartidor: sí.

tito: préstame.

aquí tienes.

con permiso.

>> de veras que está divino.

si a mí me mandaran uno igual,

no solo lo perdono,

me caso.

zigala: les puse bastantes

tortillas.

>> gracias, señora.

zigala: y también

unos chilitos verdes

y algo de queso fresco

para los frijoles refritos.

>> ni me diga,

que ya me estoy muriendo

de hambre.

zigala: mm.

¿y a qué hora me traen mis ollas

para que pueda preparar

lo de mañana?

>> compre otras,

que andamos bien atareados

y estamos terminando muy tarde.

>> ¿cómo cree?

díganme dónde están trabajando

y yo voy por las cosas.

>> no, amigo,

va a estar difícil

que nos encuentre.

tomen el dinero y compren otras,

sirve que la vamos

intercambiando.

zigala: está bien,

por aquí nos vemos mañana.

>> ¿y adónde vamos a comprar

ollas ahorita, vieja?

zigala: por lo pronto,

le voy a pedir unas prestadas

a la comadre.

luego que venga nico

le compramos las ollas.

>> ¿a qué se dedicará

esa gente?

zigala: ¿quién sabe?

ollas.

>> ollas.

zigala: cacerolas.

>> cacerolas.

zigala: pocillos.

>> pocillos.

zigala: otra vez no me imites.

[llaman a la puerta]

antonio: adelante.

marina: [ríe]

antonio: ¿y esas flores?

marina: se las manda

el ingeniero morales.

ay, están preciosas.

ay.

antonio: este y sus bromitas.

[suspira]

pero ¿sebastián está idiota

o qué?

la payasada de las flores

ya es bastante, pero ¿esto?

[resuella]

¿y si la leyó alguien?

marina entró con una sonrisa

de oreja a oreja.

marina, ¿leyó la tarjeta?

marina: no, ingeniero,

¿cómo cree?

yo sería incapaz de andar

leyendo cosas personales.

antonio: tire estas flores

a la basura.

marina: pero ingeniero,

es que están muy bonitas--

antonio: que las tire.

marina: está bien,

como usted diga.

antonio: ¿dónde está sebastián?

marina: en la sala de juntas,

ingeniero.

de veras que son pasionales.

kike: seguro rafa

se quedó anonadado

y por eso no me ha llamado.

no debe tardar en hacerlo.

¿o será que va a salir?

mi vida.

¡no!

mi arreglo.

antonio: ¿qué pretendes

con tus bromitas idiotas?

lo del e-mail que le mandaste

a marina ya fue suficiente,

pero enviarme flores

es demasiado.

sebastián: [ríe] tranquilo,

era una broma inocente

nada más.

antonio: a ver, qué inocente

ni qué ocho cuartos.

¿tú te imaginas

lo que hubiera pasado

si alguien lee esa tarjeta?

sebastián: ¿de qué hablas?

¿cuál tarjeta?

antonio: "esta noche

quiero que me hagas molinillo

como solo tú sabes, mi tigre".

sebastián: [ríe]

seguro el de la florería

se equivocó y le puso la tarjeta

de otra persona.

[ríe]

las rosas son para titina,

pero como no me sé su dirección,

pedí que las trajeran aquí.

no pensé que te fueras

a poner como tigre.

[gruñe]

antonio: a ver, espérate,

¿dijiste que pediste

un ramo de rosas?

sebastián: sí, un ramo de rosas.

antonio: no, es que lo que lleóo

era un arreglo,

no un ramo de rosas.

[comunicador]

¿qué pasó, marina?

marina: disculpe, ingeniero,

acaban de traer

un ramo de rosas.

¿las recibo o también las tiro

a la basura?

ricardo: bienvenida a tu casa,

mi amor.

isabel: gracias.

ricardo: ¿qué tanto ves?

¿no te la imaginabas así?

isabel: la verdad, no.

ricardo: ¿y cómo pensabas

que era?

isabel: eh, más--

un poco menos--

ay, ¿cómo te diré?

es que la vez

que te fui a buscar

cuando me dieron mal

la dirección

era una colonia

y un edificio tan distinto.

ricardo: [ríe]

¿quién sabe adónde te mandaron,

no?

isabel: pues sí, nada que ver

con esto, la verdad.

ricardo: se acabaron

los hoteles.

sebastián: estas son las rosas

que yo ordené.

antonio: ¿cuando trajeron

el arreglo no le dijeron

para quién era?

tito: no, ingeniero,

nomás las recibí.

marina ya me había avisado

que las iban a traer

y se las mandé como me ordenó.

antonio: gracias, tito.

tito: ¿de qué, ingeniero?

con permiso.

antonio: ¿pensaste lo mismo

que yo?

sebastián: claro,

ahora entiendo lo de:

"ay, hazme como molinillo,

mi tigre".

[gruñe]

¿y qué hacemos?

antonio: pues hacernos

los desentendidos, ¿qué más?

ni modo de sacar

el arreglo de la basura,

pedir otro y pegarle la tarjeta.

sebastián: no sería mala idea.

antonio: no, no, no, olvídalo.

sebastián: tigre.

[gruñe]

tigre, ven.

ricardo: ¿qué? ¿qué pasa?

isabel: nada, nada.

bueno, sí.

la verdad, no me lo esperaba.

olvídalo.

[celular]

hola, amor.

antonio: qué bueno que ya tienes

tu celular.

isabel: fui por él a la casa

de tus papás.

deberías hablarle a tu mamá,

está muy preocupada por ti.

antonio: no veo por qué,

pero gracias, yo le llamo.

¿y tú qué tal?

¿cómo estuvo tu día?

isabel: bien,

me la pasé en la galería

viendo lo de mi exposición.

¿y a ti qué tal te fue?

antonio: sigo en la oficina

y aún no termino los pendientes,

así que te dejo,

solo quería saludarte.

isabel: llámale a tu mamá,

no se te olvide.

te mando besos.

natalia: te oí hablando

con alguien.

isabel: con antonio.

¿te cuento de dónde vengo?

natalia: ¿de dónde?

isabel: por fin conocí la casa

de ricardo.

natalia: ¿y qué tal?

isabel: el departamento

es bastante mono,

pero tiene unos detalles

que te aterrizan a la realidad.

natalia: ¿sí? ¿como qué?

isabel: una colcha

con un tremendo tigre

realmente naco.

natalia: [ríe]

isabel: [ríe]

me la paso muy bien,

pero jamás cambiaría a antonio

por él.

natalia: eso dices siempre

y ahí estás.

¿hasta cuándo vas a seguir

con él?

isabel: no lo sé.

por más que quiero desprenderme

de él, no puedo.

sé que tengo que hacerlo,

pero aún no puedo.

antonio: ¿cómo estás, mamá?

acabo de hablar con isabel

y me dijo que estás preocupada

por mí.

ema: discúlpame, hijo,

isabel no debió comentarte nada.

¿qué quieres que te diga?

desde que te fuiste,

no he dejado de preocuparme

por ti.

tu trabajo es tan peligroso.

antonio: no, mamá,

es como cualquier otro,

no pienses así.

ema: además, estás tan solo

por allá.

antonio: no, sebastián

está aquí, ¿no te dijo mi papá?

ema: sí, pero pensé que nada más

iba de ida y vuelta.

antonio: no, está asignado

a la planta igual que yo.

y está viviendo

en el departamento conmigo,

así que pues ya no estoy

tan solo.

ema: me alegro, hijo.

antonio: ya sé que estás

muy contenta porque isabel y yo

vamos a anunciar

nuestro compromiso como querías.

ema: sí, hijo, estoy feliz.

antonio: ¿ves?

tienes muchos motivos

para dejarte de preocupaciones.

ema: sí, hijo.

antonio: ¿está mi papá por ahí?

ema: sí, ahora te lo paso.

antonio: gracias,

y no te olvides

que te quiero mucho.

ema: yo también, hijo.

eduardo, te llama antonio.

eduardo: ¿quién? ¿antonio?

a ver.

a ver, a ver.

antonio.

buenas noches, hijo.

oye, ¿qué le dijiste a tu madre

que está lagrimeando?

sara: [resuella]

cheo: adivina quién soy.

sara: [ríe] ay, qué bobo.

¿qué haces aquí?

cheo: pues iba para tu casa

y vi tu coche.

más bien, yo te pregunto a ti,

¿qué haces aquí?

es tarde.

sara: estoy terminando

de cuadrar unas cuentas.

cheo: ¿y te falta mucho?

sara: pues un poco.

cheo: mm, te espero.

sara: ¿te ofrezco algo de tomar?

cheo: sí, gracias,

te lo acepto.

"servicios convenio conatrol".

sara: aquí está.

cheo: ¿qué es esto de convenio

con conatrol?

[música]

[mu

antonio: me da mucho gusto saber

que las cosas van tan bien

en tu sociedad

con el papá de isabel.

eduardo: no, pues yo me siento

muy afortunado

de tenerlo de socio, imagínate.

antonio: me alegro, papá.

bueno,

yo solo quería saludarlos.

tengo que terminar un trabajo.

eduardo: oye, ¿sigues

en la oficina?

antonio: sí.

eduardo: mira, por un lado,

me da mucho orgullo

que seas tan responsable

y tan trabajador,

pero por otro, hijo,

no te descuides,

también hay que descansar.

antonio: sí, papá,

no te preocupes por eso.

buenas noches.

sebastián: ¿nos vamos?

antonio: no, todavía me falta.

me voy a quedar

como una hora más,

tengo que sacar un pendiente.

sebastián: yo me voy,

quedé de verme con titina.

le voy a dar las rosas

que me despreciaste, infeliz.

antonio: toma, llévate el coche,

yo pido un taxi.

sebastián: ¿cómo crees?

antonio: llévatelo.

sebastián: ¿de verdad?

gracias, cretino.

[ríe]

antonio: [ríe]

sara: acepté el convenio

con conatrol

porque necesito esos ingresos.

es un asunto estrictamente

comercial.

cheo: estrictamente comercial

con el imbécil del ingeniero

de por medio,

no me quieras ver

la cara de idiota.

sara: por favor, cheo,

no tengo ningún interés

en verte la cara.

cheo: pero lo haces.

con ese convenio

vas a tener al tipo ese

metido aquí las 24 horas.

sara: bueno, el que venga aquí

a desayunar, comer, o cenar

no quiere decir

que entre él y yo haya algo.

cheo: pero él te va

a aprovechar.

sara: pero yo no lo voy

a permitir.

cheo: ¿como no lo permitiste

en el df?

sara: no vas a olvidar eso

nunca, ¿verdad?

y menos me lo vas a perdonar,

aunque lo digas de palabra.

cheo: no, no.

no, no, sara, sara,

no lo hagas, por favor.

entiéndeme,

ponte en mis zapatos.

¿cómo no quieres

que esté inseguro?

yo no era así,

pero tu cercanía con ese tipo

me vuelve loco, entiéndeme.

sara: sí te entiendo, cheo,

pero no estoy dispuesta

a que me reclames

siempre lo mismo.

no voy a pagar eternamente

por un error,

por más grande que haya sido.

así que piensa bien

si quieres seguir conmigo,

porque el pasado

no se puede borrar.

y si vas a seguir dudando de mí,

es imposible que construyamos

un futuro juntos.

cheo: pero yo te amo.

sara: pero parece

que eso no te basta.

cheo: ¿te basta a ti, sara?

sara: no lo sé, cheo,

realmente no lo sé.

kike: buenas noches.

antonio: buenas noches.

si busca al señor padilla,

salió hace rato.

kike: no, ingeniero,

lo busco a usted.

antonio: ¿a mí?

kike: sí.

antonio: eh, dígame,

¿qué puedo hacer por usted?

kike: por favor, no me quite

a rafa, es todo lo que tengo.

antonio: ¿cómo?

kike: escúcheme,

usted está de paso

en san gaspar

y sé que tiene otra vida,

y está a punto de casarse

para guardar las apariencias.

dígame, ¿qué puede ofrecerle

a rafa si, en cuanto termine

su labor aquí, se va a ir?

en cambio, para mí rafa--

rafa lo es--

lo es todo.

antonio: no, a ver,

si me permite,

yo quiero aclararle--

kike: a mí no me tiene

que aclarar nada

ni me hacen falta

sus explicaciones.

yo lo único que quiero

es que deje a rafa en paz,

que me dé su palabra

que no me lo va a quitar,

solo eso,

y le juro por la virgen

de los desamparados

que no vuelve a saber de mí.

antonio: pero--

kike: por favor.

antonio: no, es que--

kike: por favor.

antonio: está bien,

tiene mi palabra.

kike: ¿me lo jura?

antonio: sí.

kike: gracias, ingeniero,

no lo vuelvo a molestar.

antonio: ¿por qué?

por qué me tienen que pasar

estas cosas a mí?

ema: [piensa] no sé cómo voy

a poder vivir con esta culpa.

debería decírselo a antonio.

no, no, no puedo hacerlo,

la relación

con guillermo cisneros

es muy importante para todos.

sebastián: [ríe]

ya, ya, ya.

ya no sigas, titina.

[ríe]

no sigas, que me vas a matar.

titina: ay, te voy a matar

con una florecita.

sebastián: uy, es que soy

muy cosquillón y no aguanto.

titina: ¿ah, sí?

a ver,

¿en dónde tienes más cosquillas?

sebastián: [ríe] ya, ya,

titina.

no, titina, ya para, por favor.

titina: no, no voy a parar.

ven acá, ven acá.

sebastián: [ríe]

ya, ya, ya, titina.

ya, ya, por favor, ya.

titina: no te vas a ir

a ningún lado.

sebastián: titina, por favor,

ya no sigas, porque--

no, no, no.

titina: ven,

que hoy quiero ser muy,

pero muy mala contigo.

sebastián: ¡ay!

ay.

[ríe]

[ríe]

sara: antonio.

¿estoy soñando?

antonio: no,

aquí estoy.

¿qué me diste, sara,

que, por más que intento,

no puedo olvidarte?

sara: lo mismo me pregunto yo

todos los días,

¿qué me diste, antonio?

sebastián: antonio.

antonio: me asustaste.

sebastián: ¿qué haces despierto

a esta hora?

antonio: estaba pensando.

sebastián: ¿en la planta?

antonio: no,

en sara.

no puedo evitarlo.

¿sabes la tortura que es

tenerla aquí junto?

[música]

[música

sara: por más que cheo me ame,

no tengo por qué

seguir atada a él.

diferimos en tantas cosas.

no quisiera lastimarlo,

pero tampoco

me voy a quedar junto a él

por compasión.

sebastián: te torturas

porque quieres,

tan fácil sería

que te decidieras por sara y ya.

la amas, cretino.

¿para qué te sigues

haciendo menso, eh?

antonio: ¿y si no es amor

lo que siento por ella?

¿si fuera solo deseo?

sebastián: no me vengas con eso,

tú sabes muy bien

lo que sientes, antonio.

antonio: es que no puedo haberme

enamorado de alguien así,

somos tan distintos.

sara: ¿alguien así?

¿qué está queriendo decir?

¿por quién me toma?

cheo: él sabía que eras

una presa fácil.

te bajó el cielo

y las estrellas,

te llevó al df

para aprovecharse de ti.

y después de hacer contigo

lo que quiso,

te hizo a un lado.

sara: solo fui una aventura

para él.

bruno: bueno, entonces,

en cuanto terminen de cosechar,

nos avisan y voy con el camión

para cargar.

>> te avisamos.

simón: ¿y ya arreglaron

el precio con su comprador?

>> ya está amarrado.

oiga, ¿usted no es el ingeniero

del que hablan en el periódico?

simón: no, no soy yo.

>> sí, ¿verdad?

a leguas se ve que el señor

es una persona seria,

no como el loco que quiere

mandar un cohete a la luna.

bruno: sí, bueno, bueno, este,

entonces así quedamos, ¿eh?

por aquí nos estamos viendo.

>> que les vaya bien.

bruno: hasta luego.

simón: ¿te das cuenta

de lo que ocasionó edwina?

justo es lo que había querido

evitar toda mi vida.

y ahora tengo que aguantármelo

por su culpa.

bruno: pero seguramente

ella tampoco se lo está pasando

nada bien.

simón: no peor que yo.

bruno: a ver, simón, tienes--

simón: mira, mira, no quiero

hablar de ella, por favor.

no me interesa lo que le pase

o deje de pasarle,

no me interesa.

bruno: ey, simón.

[teléfono]

edwina: ¿bueno?

magda: edwina, ¿cómo sigues?

edwina: mejor.

magda: ¿hoy sí vas a ir

a trabajar?

edwina: sí, ya,

ya estoy por salir,

otro poco y no me encuentras.

magda: ¿sí vienes a comer

con nosotros?

edwina: no, no creo.

es que me voy a quedar

a sacar los pendientes de ayer.

magda: pero ¿segura,

segura que te sientes bien?

edwina: te digo que sí,

ya no te preocupes.

y--y te voy a dejar,

porque se me hace tarde, ¿eh?

fidel: ¿ya ves?

no había por qué preocuparse,

nadie conoce mejor a edwina

que yo.

nos vemos, el deber me llama.

magda: te amo.

fidel: te amo.

antonio: ¿qué tal?

buenos días, vecina.

¿qué te pasa?

¿qué te pasa?

¿ya no me vas a dar

ni el saludo?

chepe: ¿qué le hizo, ingeniero?

antes le hablaba,

aunque sea solo para pelearse.

antonio: pues ya vio que no.

sebastián: buenos días, chepe.

chepe: buenos días, "inge".

ahí le encargo a su amiguito,

lo acaba de descascarar

la señorita sara.

sebastián: no.

[bocina]

ya vi.

sara: pasamos días juntos,

hicimos el amor,

¿y solo fui deseo?

claro,

eso explica tantas cosas.

por eso sigue con su novia

y hasta puede ser tan frío

como para ofrecerme ayuda

sin involucrarse.

pero lo peor es que

para mí no fue así,

yo sí me entregué completamente.

ay, ¿cómo pude ser tan tonta?

[música]

roque.

roque: ¿y ahora por qué?

cheo: me enteré que firmó

un convenio con el imbécil ese

para que el molcajete

le dé servicio a los empleados

de la planta.

roque: o sea que siguen

en contacto.

cheo: eso parece.

ya te imaginarás cómo me puse.

lo va a tener metido

en el restaurante

utilizando como pretexto

el dichoso convenio.

roque: bueno, ¿y qué vas a hacer

ahora al respecto?

cheo: no puedo hacer nada,

ya firmó.

me aseguró que entre ellos

solo hay un trato comercial,

pero yo no me la creo,

estoy que me lleva el demonio.

roque: pues si de plano

ya no confías en ella,

yo creo que lo mejor

sería que terminen la relación.

cheo: ¿y dejarle el camino libre

a ese imbécil?

no, yo no pierdo, roque.

y si pierdo, arrebato.

antonio: anoche que salí

de la planta a esperar el taxi

que había pedido

me salió al paso

el supuesto primo

del señor padilla.

sebastián: ¿kike?

¿y qué te dijo?

antonio: me pidió que

no le quitara a rafa,

que yo solo estaba

de paso en san gaspar

y que para mí rafa

no significaba nada,

que, en cambio,

para él era todo.

hazme el favor.

sebastián: tú sí que estás

bueno.

por un lado, sara te descascara,

mientras que por el otro,

estás metido

en un triángulo pasional

entre kike y rafa.

[ríe]

antonio: qué gracioso.

a ver, deja de estar molestando,

que esto es serio.

sebastián: ¿qué le dijiste?

antonio: nada, como hablaba

y hablaba, no me dio chance

de aclararle que yo no era

de su gremio.

así que con tal de quitármelo

de encima,

tuve que prometerle

que no le iba a arrebatar

al señor padilla.

sebastián: en pocas palabras,

terminaste aceptando

que padilla y tú--

antonio: no, a ver,

no digas estupideces,

no acepté nada,

solo le dije lo que quería

escuchar.

sebastián: en serio eres

un caso, antonio andrade,

el rompecorazones

de todo san gaspar.

[ríe]

[ríe]

[teléfono]

marina: conatrol san gaspar,

buenos días.

kike: marina, soy yo, kike.

¿me puedes comunicar con rafa,

por favor?

marina: claro que sí,

permíteme.

es para ti, kike.

rafa: ¿qué pasó, kike?

kike: ¿cómo estás?

rafa: bien,

trabajando, ¿y tú?

kike: pensando en ti.

rafa: mm, qué bien.

¿y qué has pensado?

kike: cómo eres,

te encanta que te diga

que no puedo vivir sin ti.

rafa: ¿y cómo no?

si soy irresistible.

[ríe]

kike: rafa.

rafa: kike,

hablamos después, ¿te parece?

kike: ay, no, espera,

solo--solo dime una cosa.

rafa: ¿qué?

kike: este,

¿ya hablaste con el ingeniero?

rafa: ¿de qué tengo que hablar

con él?

kike: es que anoche hablamos.

le dije que te dejara,

que para él no eres más

que un pasatiempo.

rafa: ¿qué?

¿estás loco?

kike: le dije que iba

a defender nuestro amor

hasta con las uñas.

no voy a permitir que nadie

se meta con lo que es mío.

rafa: ¡ay!

¡esto ya fue demasiado!

marina: ¿qué--qué pasó?

rafa: marina,

kike anoche habló

con el ingeniero.

marina: ay, dios.

rafa: no puede ser.

le dijo que me dejara en paz.

lo voy a matar, marina,

lo voy a matar.

marina: cálmate, cálmate,

cálmate, cálmate,

que tienes que tranquilizarte.

toma un poquito de agua,

¿quieres? ¿quieres?

tranquilo, tranquilo.

toma, toma.

respira, respira,

pero después del agua, ¿eh?

ay, dios mío.

tranquilo, tranquilo.

a ver.

sebastián: ¿qué piensas hacer?

antonio: hablar con el señor

padilla.

esto se está yendo

demasiado lejos

y más vale ponerle un alto.

que hable con su primo

o lo que sea--

sebastián: aguas con lo que

le dices,

no le vayas a lastimar

sus sentimientos.

como sea, es un hombre

muy responsable

y jamás ha fallado

en su trabajo.

antonio: no tienes

que decírmelo.

yo respeto su vida privada,

solo quiero que aclare las cosas

con kike.

marina: ay, rafa,

¿y ahora?

[comunicador]

es él.

dígame, ingeniero.

antonio: por favor,

dígale al señor padilla

que venga a mi oficina.

marina: claro que sí, ingeniero.

ya escuchaste.

tú tranquilo, ¿eh?

no sabemos

para qué quiere verte.

ándale.

[llaman a la puerta]

antonio: adelante.

rafa: me dijo marina

que quería verme.

antonio: sí, tome asiento,

por favor,

necesito hablar con usted.

rafa: yo también necesito hablar

con usted.

sebastián: bueno, yo me retiro,

cualquier cosa voy a estar

en la sala de juntas.

antonio: dígame de qué quiere

hablar conmigo.

rafa: usted primero, ingeniero.

antonio: no, no, no, adelante,

yo lo escucho.

rafa: bueno, ingeniero,

yo quería--

quería--

quería pedirle permiso

para ausentarme hoy en la tarde,

tengo un asunto personal

que atender.

antonio: [piensa] seguro le va

a poner un alto a kike.

no hay problema,

tómese la tarde.

rafa: gracias.

bueno, ¿y usted de qué quería

hablar conmigo?

antonio: quería--

quería pedirle que me acompañara

a la ciénaga.

pero no, no, no hay problema,

yo le digo a sebastián

que me acompañe.

rafa: no, no, no, ingeniero,

si gusta, yo lo acompaño.

yo puedo atender mi asunto

más tarde.

antonio: no, no se preocupe,

arregle lo que tenga

que arreglar,

nos vemos por aquí mañana.

rafa: gracias, ingeniero.

con permiso.

[música]

ziga

unos bistecitos a la mexicana,

arroz, frijolitos de la olla

y agua de sandía.

mm, qué rico.

>> mm, qué rico.

>> muy bien,

aquí están sus ollas de ayer.

zigala: mm,

y nosotros le regresamos

su dinero.

le pedí a mi comadre

que me hiciera fuerte,

no hubo necesidad

de comprar otras.

>> quédeselo.

zigala: ¿cómo cree?

>> pa' que se compre

unas nuevas

y regrese las de su comadre.

zigala: mm, muchas gracias, mm.

>> oiga, amigo,

¿y ustedes a qué se dedican?

>> ah, pues, este,

somos exploradores.

>> ¿y qué exploran?

>> la naturaleza.

bueno, nos vemos mañana.

zigala: es rete buena gente,

¿verdad?

>> y muy amable.

zigala: muy buena gente.

>> muy buena gente.

zigala: amable.

>> amable.

zigala: educado.

>> educado.

zigala: ya no me imites más.

sebastián: ¿qué pasó?

antonio: no le dije nada.

sebastián: ¿y eso?

antonio: pues como que ni él

ni yo nos atrevimos

a tocar el tema.

digo, finalmente me pidió

la tarde libre para arreglar

un asunto personal,

yo supongo que va a hablar

con él para aclarar todo.

ya no quise agobiarlo más.

sebastián: hiciste bien.

[comunicador]

antonio: ¿sí, marina?

marina: ingeniero,

solo para recordarle su cena

con el secretario

del medioambiente.

antonio: gracias, marina.

sebastián: no me habías

comentado que tenías cena.

antonio: sí,

y tú me vas a acompañar.

sebastián: me hubieras dicho,

quedé de verme con titina.

antonio: pues cancélale,

es importante

que estés presente.

sebastián: está bien.

¿y dónde es la cita?

antonio: en el parador

de las margaritas.

sebastián: mm.

[celular]

sara: ¿qué pasó, cheo?

cheo: sara,

no sabes lo mal que me siento.

he estado pensando

en la conversación que tuvimos

y no podemos estar así.

sara: es que tú no quieres

entender.

cheo: sí, sí, tienes razón,

pero te prometo

que voy a poner de mi parte.

sara: ¿cuántas veces

me has dicho lo mismo?

cheo: sara, yo no quiero

perderte.

vamos a cenar para que hablemos

con calma.

sara: es que no sé.

cheo: por favor.

sara: no,

tengo muchos pendientes.

¿lo podemos dejar para otro día?

cheo: prometo no volver

a tocar el tema del ingeniero.

solos tú y yo

hablando de nosotros.

sara: bueno, está bien,

¿a qué hora quieres

que nos veamos?

cheo: ¿a las 08:00

te parece bien

en el parador de las margaritas?

sara: si quieres, nos vemos aláa

para que no te des la vuelta

hasta el molcajete.

cheo: perfecto, te amo.

con un vinito va a aflojar.

y ya que esté más flexible,

pido una cabaña

y ahí le hago ver

que nunca va a tener un hombre

como yo.

titina: pero chevi,

yo te quería ver.

sebastián: lo siento, titina,

es por un asunto de trabajo.

tengo que acompañar a antonio

con el secretario

de medioambiente.

titina: ¿y como cuánto

se van a tardar?

sebastián: no, no tengo idea,

es una cena de trabajo

y se puede prolongar.

quedó de verse con ellos

en el parador las margaritas.

titina: ay, chevi,

pero yo estaba tan ilusionada.

sebastián: yo también,

pero pues chamba es chamba.

descansa, mañana nos hablamos.

titina: besos, te quiero.

¿será verdad?

cheo: roque, ya me voy,

quedé de verme con sara.

la voy a llevar a cenar

a las margaritas.

roque: [ríe] ah, condenado,

ya sé para dónde vas.

cheo: ah, ¿qué quieres?

tengo que demostrarle

que yo soy mejor en la cama

que ese imbécil.

ya me voy,

no quiero que se me haga tarde.

jefe: cheo, eh,

necesito checar

unas ventas contigo.

cheo: ¿no lo podemos ver mañana,

señor? es que ya me iba.

jefe: no, ahorita.

te espero en la oficina.

kike: después de

cómo me colgaste

pensé que me ibas a mandar

al diablo.

rafa: precisamente a eso

es a lo que vine.

aquí tienes todas tus cosas.

lo nuestro se acabó, kike.

jaime: señorita granados,

soy jaime,

el asistente del secretario

del medioambiente.

la reconocí de inmediato.

usted iba

con el ingeniero andrade

el día de la conferencia

de prensa cuando sucedió

el desastre de la ciénaga.

sara: ah, sí, sí, sí,

mucho gusto.

jaime: ella es la señorita

granados, la asistente

del ingeniero andrade.

secretario: vamos con su jefe,

debe estar esperándonos.

sara: sí, sí, sí, sí,

pásenle, pásenle.

[ríe]

sí, vamos.

antonio: ahí está ya al fin

el secretario.

¿sara? ¿qué hace con ellos?

sara: ya están aquí

el señor secretario

y su asistente, ingeniero.

jaime: ingeniero andrade,

un placer saludarlo.

antonio: buenas noches,

licenciado.

es un gusto volver a tenerlo

por acá, señor secretario.

secretario: igualmente.

nos encontramos en la entrada

con la señorita granados.

no sabía que tenía

una asistente tan guapa.

sara: [ríe]

antonio: [piensa] ni yo.

les presento

al ingeniero sebastián morales,

encargado del departamento

de ayuda a la comunidad.

secretario: mucho gusto.

sebastián: mucho gusto.

un placer.

kike: no, no, rafita,

no me hagas esto.

rafa: yo no te hice nada, kike,

tú solito te lo hiciste.

kike: entiéndeme,

si hablé con el ingeniero,

es por--es porque si te pierdo,

me muero.

rafa: de amor nadie se muere,

kike.

pero ese no es el problema,

el problema eres tú,

que no sabes escuchar.

te dije varias veces

que entre el ingeniero y yo

no había nada.

desconfiaste de mí,

y sin confianza

ninguna relación prospera.

kike: perdóname, te juro

que ya no lo vuelvo a hacer,

aunque me esté retorciendo

de celos.

rafa: no, kike, no.

llevaste esto demasiado lejos.

lo mejor es que aquí le paremos.

kike: rafa,

yo te quiero.

rafa: no insistas.

kike: está bien,

como tú quieras,

pero antes contéstame

una última pregunta.

rafa: te escucho.

kike: ¿alguna vez me quisiste?

rafa: sí,

y me duele que eso

no haya sido suficiente

para que confiaras en mí.

kike: ¿por qué mandaste

a tirar a la basura

el arreglo de flores

que te mandé?

yo vi con estos ojos

cundo tiraron el arreglo

a la basura,

no sabes cómo me dolió.

rafa: yo no me enteré

de ningún arreglo.

kike: entonces fue él

quien lo mandó a tirar

por puro celos.

rafa: no digas tonterías.

claro,

eso fue lo que te motivó

para ir a buscar al ingeniero,

¿verdad?

kike: no, yo solo--

yo solo quería defender

lo que es mío.

rafa: no, kike, entiéndelo,

yo no soy de tu propiedad.

lo que había entre nosotros

no te da ningún derecho

para actuar como lo hiciste.

yo te pedí que fuéramos

discretos,

te di mis motivos,

pero tal parece

que te entró por un oído

y te ha salido por el otro.

me decepcionaste.

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