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La Vecina Capítulo 49

11 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

uribe: buenas tardes.

bueno, agradecemos su asistencia

y antes de pasar

a las preguntas,

el ingeniero antonio andrade,

que es el director general

de conatrol san gaspar,

les hará un recuento

de los hechos acontecidos

en la ciénaga.

ingeniero, por favor.

antonio: buenas tardes,

se les convocó

a esta conferencia de prensa

para aclarar lo sucedido

con una pipa de conatrol,

la cual fue robada

en su trayecto a san gaspar.

la pipa contenía cetrocal d4,

un colorante que la empresa

iba a destinar

al teñido de la gasolina

como medida para--

combatir el saqueo del ducto.

desde el momento

en que la unidad

salió de la ciudad de méxico,

se le dio seguimiento

mediante un rastreo satelital.

todo iba bajo control

hasta que fue interceptada

a diez kilómetros

del entronque hacia coyotepec.

según la declaración

que el operador y su ayudante

hicieron ante las autoridades

correspondientes,

un vehículo de carga

que obstruía la carretera

los obligó a detenerse,

tres hombres armados

y encapuchados, eh--

los hicieron desenganchar

la pipa de la unidad

y en una maniobra

que no llevó más de 15 minutos,

los delincuentes

conectaron el contenedor

a un trailer que los criminales

llevaban para este propósito.

cabe mencionar

que los delincuentes

poseían conocimiento

del tiempo en que se tenía

que efectuar la maniobra,

ya que el vehículo

cuenta con un sistema de alarma

que en caso de detenerse

por más de 15 minutos,

se activa automáticamente,

dándonos aviso de inmediato

por medio

del sistema de rastreo.

lo que no habían previsto

los asaltantes,

es que no solo la cabina contaba

con esta medida de seguridad,

también la pipa que contenía

el cetrocal estaba equipada

con un gps independiente.

fue en ese momento

que nos percatamos

de lo sucedido

porque se emitieron dos señales,

una de la cabina que siguió

su ruta hacia san gaspar

y la otra con el contenedor,

que se desvió hacia la ciénaga.

el comandante fidel chávez,

a quien cedo la palabra,

les puede explicar cómo es

que se enteró de los hechos

y se inició la localización

de ambas unidades.

comandante, por favor.

fidel: un agricultor iba pasando

por el lugar donde detuvieron

la unidad de conatrol,

el operador y su ayudante

le hicieron señas

para detenerse,

le dijeron lo que había sucedido

y de inmediato, se dio aviso

a la oficina de policía.

bruno: eh, ¿escucharon?

están hablando de mí.

>> eso es todo, bruno,

ya eres famoso, ¿eh?

simón: ey--

[chista]

dejen oír.

fidel: quien informó

de las dos señales

que en ese momento

estaba emitiendo

el rastreador satelital.

de inmediato ordené un retén

sobre la carretera que va hacia

la planta para que detuvieran

la cabina de conatrol,

la cual deducimos seguiría

su trayecto para despistar.

mientras tanto,

yo me dirigí en busca de la pipa

que contenía el colorante.

una vez que hice

contacto visual,

procedí a la persecución,

pero el conductor, que permanece

en calidad de desconocido,

perdió el control de la unidad

y sucedió

lo que ustedes ya saben.

las investigaciones

siguen su curso,

cuando tenga más información,

se las haré saber.

antonio: gracias, comandante.

cuando el comandante

me informó de la situación,

me dirigí a la zona

del accidente con un grupo

especializado de conatrol

para controlar el fuego.

sin embargo, para ese momento,

la diseminación del cetrocal

había entrado en contacto

con el humedal.

con lo cual, la contaminación

se extendió a la ciénaga.

ordené la activación

del protocolo de emergencia

y se destacaron siete cuadrillas

para cubrir el área

con la intención de determinar

el alcance del contaminante

y así, poder alertar

a la población acerca

de la gravedad del incidente.

también recibimos

la ayuda de la policía

y de la gobernatura del estado,

además del apoyo federal,

lo que permitió cubrir

en el transcurso de la noche

la zona afectada,

y comenzar con el puente

de apoyo para la población.

señor gobernador,

¿quiere añadir algo?

gobernador: gracias, ingeniero.

como ustedes saben--

sara: ay, bueno,

ya me voy, marina.

marina: ¿no te quedas a ver

toda la conferencia?

sara: no, no, es que tengo

muchas cosas que hacer,

la sigo escuchando por radio.

marina: bueno.

¿quieres que le dé algún recado

al ingeniero?

sara: sí, dile que--

que se lo tome con calma.

[ríe]

marina: yo le digo.

adiós.

>> ¿cómo está, señorita

asistente del ingeniero andrade?

sara: ay, ya, no seas payasa.

>> [ríe]

sara: lo tuve que decir

para que los reporteros

dejaran de fastidiar,

no tienes idea de cómo son.

>> sí, vi cómo se les echaban

encima.

sara: cuando me preguntaron

que quién era,

pues ni modo de decir

que era la vecina.

>> y tú, ¿por qué lo llevaste?

sara: porque antonio se quedó

sin gasolina y me ofrecí

a darle un aventón.

>> ah, entiendo.

oye, te llamó tu mamá,

dijo que le hables

en cuanto puedas.

sara: gracias, ahorita le hablo.

oye, ¿cómo va la conferencia?

>> siguen respondiendo

preguntas.

sara: a ver.

luis: luis baladez

de "noticias san gaspar".

ingeniero, después de--

lo que han hecho,

¿puede considerarse

la emergencia bajo control?

antonio: sí, eh--cuando menos

en términos de la respuesta

de conatrol

y de las autoridades.

miguel: miguel otero,

"noticiero de la tarde".

¿cuál es la expectativa para dar

por terminada la crisis?

uribe: no podemos dar

una fecha exacta,

eso será cuando la población

entera pueda seguir

con su vida normal, sin riesgos.

maría: maría larriaga,

periódico "día a día".

es una respuesta ambigua

y favorable para la compañía,

pero ¿van a mantener el apoyo

si la crisis se expande

un par de meses?

uribe: el compromiso es total

y por el tiempo que sea

necesario, señorita, la empresa

no va a escatimar recursos.

miguel: se dice que no es

la primera vez

que los delincuentes

actúan en contra

de los intereses de conatrol.

incluso se corren rumores

sobre dos atentados en contra

del director de esta planta.

antonio: bueno, ese asunto

nada tiene que ver

con el tema de la conferencia.

ema: ¿atentado contra antonio?

¿cómo? ¿cuándo?

eduardo: pero ¿por qué

nadie nos había dicho nada?

ema: es el colmo que tengamos

que enterarnos por televisión.

antonio arriesgando su vida

y nosotros sin saber nada,

y conatrol insiste en dejarlo

en ese maldito lugar.

eduardo: antonio debió decirnos,

y también uribe,

¡se supone que es mi amigo!

ema: tienes que exigirle

que regrese.

eduardo: espera--ah, ah.

ema: ¿qué pasa?

eduardo: espérame, ah,

espérame, me siento mal.

ema: no, a ver, a ver, cálmate.

eduardo: bueno, sí--

ema: cálmate, no pasa nada.

eduardo: me siento sofocado.

ema: respira, respira.

eduardo: no me entra el aire.

ema: no, pero ¿cómo?

respira, ándale.

eduardo: no puedo hacerlo.

ema: sí, sí puedes, respira.

no, ¿cómo? por favor.

antonio: el cetrocal

se transportó con las medidas

adecuadas y monitoreado

vía satélite.

si usted se refiere

a escoltar la pipa

con elementos de seguridad,

eso no se contempló,

precisamente porque se trataba

de una sustancia que a pesar

de tener un alto costo,

no tiene valor alguno de reventa

en el mercado negro.

además de que el envío

no era de dominio público.

luis: eso quiere decir

que quizás se pudo haber

filtrado la información.

de no ser así, ¿cómo se explica

que los delincuentes

estaban tan coordinados

a la hora de efectuar el robo?

antonio: desconozco si se filtóo

la información o no,

pero ya se presentaron

las denuncias correspondientes.

luis: usted comentó que

el cargamento era muy valioso,

quizá a la empresa

le convenía cobrar el seguro.

antonio: su insinuación

es inaceptable,

conatrol ha sido un factor

de desarrollo en la región

y siempre nos hemos manejado

con una ética intachable.

luis: pero no es un secreto

que la planta tiene

problemas económicos.

antonio: cobrar el seguro

del cetrocal no nos iba

a sacar de la crisis.

uribe: el teñido de la gasolina

era el primer paso

para una estrategia integral.

bueno, que nos robaran

el colorante ya es grave,

pero la crisis actual

nos daña mucho más.

antonio: estamos asumiendo

una responsabilidad total

ante un infortunio

que no provocamos nosotros.

los responsables

de este desastre

son los saqueadores de gasolina,

no conatrol, y aún así, estamos

asumiendo la responsabilidad,

y como director de la planta

de san gaspar, mi objetivo

seguirá siendo

frenar el robo del combustible.

laura: ¡qué bien habla antonio!

tiene carácter.

pedro: no es más que un ingenuo,

esa guerra la tiene perdida.

laura: ¿por qué dices eso?

a mí me parece que sabe

lo que está haciendo,

no se ve que se haya doblegado

por lo que acaba de pasar.

pedro: ni el carácter

ni el profesionalismo

sirve mucho en estos casos.

laura: ¿de verdad no crees

que pueda frenar

a esos infelices?

pedro: yo creo que el ingeniero

no tiene ni la menor idea

de con quién se está metiendo.

ya fue suficiente tema por hoy,

vamos a tomarnos una copa, ¿no?

¡vamos!

uribe: olvidémonos

[celular]

de las suspicacias

de algunos reporteros,

ahora lo que importa

es que encontremos medidas

alternativas para disminuir

el robo de gasolina.

y lo que sí es claro,

es que tu estancia en san gaspar

se va a extender

más de lo previsto.

antonio: por eso no hay

problema, estoy dispuesto

a quedarme el tiempo

que sea necesario.

uribe: debes de estar consciente

que la tarea va a ser titánica

y no te culparía si decides

que alguien te releve.

antonio: no, ingeniero,

mi decisión está tomada,

me quedo en san gaspar,

voy a sacar esta planta

adelante, así sea lo último

que haga para conatrol.

uribe: lo que sí es un hecho,

es que es imposible retomar

ahora el teñido de la gasolina.

y por el momento,

queda suspendida

la implementación

de los nuevos sensores

y el cambio del trazo del ducto.

antonio: estoy consciente

de eso, entiendo que ya

no tenemos los recursos,

pero de algún modo

tenemos que frenar el robo.

¿por qué no revisamos

mi propuesta original

de ayuda a la comunidad?

hoy más que nunca,

la gente está muy sensibilizada

por lo ocurrido,

si logramos coordinarnos

con ellos, le aseguro

que podemos reducir el saqueo.

uribe: de acuerdo, antonio,

dale prioridad al departamento

de apoyo a la comunidad,

eso no requiere de recursos

extras para llevarlo a cabo.

antonio: perfecto.

ricardo: [piensa]

yo me voy a encargar

de que te quedes aquí

de por vida.

uribe: bueno,

mañana antes de regresar al d.f.

quiero dar un recorrido

por la zona.

antonio: como usted guste.

y si no le importa,

yo me regreso ahora mismo

a la ciénaga--

uribe: no, no, no,

tienes que descansar.

mañana nos vamos juntos,

y no insistas, es una orden.

¿nos permiten un momento?

quiero hablar con antonio

a solas.

sebastián: claro, ingeniero.

uribe: gracias.

doctor: tiene que descansar,

señor andrade,

mantenerse tranquilo.

ema: ¿qué fue lo que pasó,

doctor?

doctor: por el momento

solo se le subió la presión,

pero tiene que hacerse

los estudios que le recomendé.

ema: sí, doctor.

doctor: me retiro, con permiso.

eduardo: gracias, doctor,

muchas gracias.

ema: ¿lo acompaño?

doctor: no se preocupe, señora,

conozco el camino.

eduardo: ah...

ema: ya oíste al doctor,

tienes que estar tranquilo.

eduardo: estos doctores

parece que no saben

en qué mundo vivimos cuando

piden que estemos tranquilos.

ema: tienes que hacer caso,

eduardo, gracias a dios

no fue nada grave,

pero es una advertencia.

tienes que hacerte

los estudios que dijo.

te pusiste así por antonio,

¿verdad?

eduardo: pues imagínate si no,

mujer, ya fue víctima

de esos atentados y--

y ahora sucede esto de la pipa,

más que nunca

me preocupa mi hijo.

ema: yo estoy igual,

pero si te enfermas

no lo vas a poder ayudar,

así que tienes que cuidarte.

eduardo: ni una palabra

de lo que me acaba de suceder,

¿eh? y menos a antonio,

ya no quiero agobiarlo

con una preocupación más.

ema: está bien.

eduardo: [suspira]

uribe: ¿me puedes explicar

qué hacía tu vecina aquí?

antonio: me hizo el favor

de traerme porque mi coche

no tenía gasolina.

uribe: ¿no es un pretexto?

antonio: no, ingeniero,

es la verdad.

uribe: bueno, más te vale,

porque en medio de la crisis

en la que estamos,

me parecería una total

falta de profesionalismo

el dedicarle tiempo a tu amiga.

antonio: no es así,

pero si tiene alguna queja

de mi desempeño profesional

y de cómo estoy enfrentando

la situación,

dígamelo, por favor.

uribe: no, antonio,

no tengo ninguna queja,

al contrario, estás por encima

de mis expectativas.

cliente: disculpe,

¿le puedo hacer una pregunta?

sara: sí, dígame.

cliente: ¿no es usted

la que salió en la televisión?

sara: ah, sí, sí, soy yo.

cliente: ah, entonces también

trabaja para conatrol.

sara: no, no, no,

eso fue casualidad.

cliente: ah.

sara: su cambio, señor.

cliente: gracias.

sara: a usted.

ay, qué ganas de llamarle.

[celular]

ma, ¿cómo estás?

me dijo rosa que llamaste.

sí, salí en la televisión

porque fui a dejar a antonio,

es que se quedó sin gasolina,

ay, pero no sabes cómo...

ricardo: yo aplaudo la actitud

de antonio.

lo que no logro entender

es cómo se le ocurre

exhibirse con su amante

y aquí en la planta.

sebastián: ese es asunto

de antonio.

ricardo: y de uribe, ¿eh?

seguramente nos pidió

que los dejáramos solos por eso,

le debe estar llamando

la atención.

sebastián: cosa que a ti te debe

poner feliz, que lo reprendan

por detalles sin importancia.

antonio: si gusta,

yo lo puedo acompañar--

uribe: no, no es necesario,

vete a descansar que--

buena falta te hace.

marina, ¿me pide una camioneta

con chofer, por favor?

marina: sí, ingeniero, cómo no.

uribe: gracias.

sebastián: yo me voy contigo.

antonio: nos vemos mañana,

ingeniero.

marina, voy a estar en mi casa,

cualquier cosa que se presente

ahí me localiza.

marina: sí, ingeniero.

antonio: buenas tardes.

uribe: buenas tardes.

bien.

marina: ya no tarda su unidad,

ingeniero.

uribe: ajá.

cheo: por favor,

deme la tarde libre,

es que tengo que atender

un asunto familiar

muy importante.

>> ¿como el de la tía

que fuiste a ver a guanajuato?

olvídalo, ya te pasé muchas.

nada que ver con el vendedor

estrella que eras,

te has vuelto un desobligado,

tienes la cabeza en otra parte,

en san gaspar.

si quieres seguir trabajando

aquí, te tienes que aplicar,

una escapada más y te vas.

roque: bueno, hasta luego,

hasta luego.

cheo: ya me tiene

hasta el copete, qué ganas

de mandarlo a la fregada.

roque: [chista]

no lo vas a hacer,

necesitas la chamba,

ya el domingo te paras

por san gaspar

y ahí sí haz lo que quieras.

cheo: lo que quiero

es moler a golpes

al imbécil del ingeniero.

roque: ya, ya, tranquilo, ya.

sebastián: qué hacendosito, ¿eh?

¿me estás preparando café?

antonio: no, lo hizo sara,

yo nada más lo estoy calentando.

sebastián: [resuella]

o sea que sara estuvo aquí

desde temprano, uh.

antonio: me la topé cuando

venía llegando de la ciénaga

y me hizo desayunar.

sebastián: claro,

ahora entiendo por qué

llegaste con ella a contarol.

antonio: bueno, llegué con ella

porque me dio el aventón.

sebastián: ah, mira,

¿y qué dijo uribe? ¿te la creyó?

antonio: es la verdad,

¿qué te pasa?

sebastián: está bien, está bien,

está bien, te creo.

antonio: [suspira]

le dejé muy claro

al ingeniero uribe y de paso,

te lo dejo a ti también,

que lo único que sara ha hecho

es apoyarme, y no solo

por el asunto del aventón,

se ha mostrado muy solidaria

en todos los sentidos.

ay, en cambio isabel...

sebastián: ¿qué?

antonio: lo único que ha hecho

es reclamarme,

me vio con sara en la televisión

y está indignada.

sebastián: ponte en su lugar,

es tu novia.

antonio: una novia que se ha

vuelto egoísta y caprichosa.

sebastián: ¡está celosa!

¿qué quieres?

la vecina es su coco,

te aseguro que estarías igual

si fuera el caso.

antonio: nunca he sentido celos

por nada que haya hecho isabel.

sebastián: será porque nunca

te ha dado motivos.

antonio: no, no es eso,

es porque--ah, no, no sé.

sebastián: no debes de saber

lo que es sentir celos,

con eso de que eres

puro cerebro.

antonio: no te creas,

por sara sí he sentido.

sebastián: ah.

[música]

[música]

ricardo: hola, isabel.

isabel: ¿ya viste cómo antonio

se pasea con la golfa

de su vecina hasta

en las cámaras de televisión?

ricardo: ¿para eso me hablas?

reclámaselo a él.

isabel: por favor, ricardo,

ayúdame, necesito saber

hasta dónde está metido

con la tipa esa.

ricardo: si la llevó hasta

conatrol, imagínate lo demás.

isabel: es su amante, ¿verdad?

esa [...] nunca se ha ido

del lado de antonio.

ricardo: por la forma

como los vi juntos

y las miradas que se echan,

no me cabe la menor duda.

y disculpa que te lo diga,

pero así como están las cosas,

el segundo plato en la vida

de antonio eres tú, no ella.

isabel: [suspira]

ricardo: enójate, hártate de él.

[celular]

ahí está otra vez.

¿bueno?

¿qué tal, pedro?

pedro: te vi en la conferencia

de prensa, ¿cómo está conatrol?

ricardo: como querías, ¿no?

pedro: la verdad,

salió mucho mejor

de lo que lo planeé,

¿y ahora qué van a hacer?

ricardo: no hay presupuesto

para grandes planes,

por ahora antonio se va

a enfocar en las comunidades

para que vigilen el ducto

dándoles a cambio--

apoyo y más adelante

algo más contundente

que les genere dinero.

pedro: qué ingenuo es tu amigo,

si esas son las medidas

que va a tomar,

no tengo de qué preocuparme.

seguimos en contacto.

sebastián: oye, ¿ya tienes idea

de quién te puede echar la mano

para coordinar el departamento

de apoyo de la comunidad?

antonio: no.

desde que rechazaron a sara

he estado pensando,

pero no he encontrado a nadie.

sebastián: ¿y padilla?

antonio: no,

a él lo necesito en la planta,

es mi mano derecha.

necesito alguien muy confiable,

no puede ser cualquiera.

[teléfono]

sebastián: pero ¿quién?

antonio: permíteme.

¿bueno?

papá, ¿cómo estás?

eduardo: bien, muy bien, hijo,

¿y tú?

antonio: haciéndome cargo

de la situación,

buscando salidas

para enfrentar la crisis

por la que estamos pasando.

eduardo: sí, ya me imagino.

te busqué un par de veces

en tu celular pero--

no quise insistir

para no atosigarte, hijo.

antonio: gracias, papá,

yo también pensaba hablarte

más tarde, recién vengo llegando

a la casa, estoy rendido.

eduardo: no, sí,

lo comprendo perfectamente,

¿uribe sigue allí contigo?

antonio: sí, también sebastián

y ricardo segura.

el ingeniero uribe

quiere visitar personalmente

la zona del desastre

y establecer contacto

con los pobladores.

eduardo: pues me alegro mucho.

oye, hijo, por la televisión

nos enteramos de los atentados

que sufriste.

¿cómo es posible, hijo,

que no nos hayas dicho nada?

antonio: discúlpame,

no quise preocuparlos,

finalmente no pasó nada

y en ese sentido,

las cosas ya se tranquilizaron.

eduardo: no, no, ¿cómo que

se tranquilizaron, antonio?

es obvio que no van a quitar

el dedo del renglón,

este accidente debe

de haber sido provocado

por los mismos criminales.

está clarísimo, hijo,

que son capaces de todo.

mira, tu mamá y yo--queremos

a nuestro hijo con nosotros,

no a un héroe.

antonio: entiendo, papá.

eduardo: prométeme

que si vuelves a sentir

que tu vida está en riesgo,

no lo vas a pensar dos veces

y dejas ese trabajo

de inmediato.

antonio: está bien,

te lo prometo.

eduardo: gracias, hijo.

yo solo quería que supieras

que aquí estoy para apoyarte

en lo que quisieras, ¿eh?

y decirte...

que me siento--

muy orgulloso de ti, hijo.

antonio: gracias,

de verdad, gracias.

eduardo: bueno,

te dejo descansar,

también eso hace mucha falta

para tener la mente clara

y afrontar lo que sigue, hijo.

antonio: sí, papá, me hace

mucho bien saberte cerca.

eduardo: siempre lo he estado,

hijo, y siempre lo estaré.

un abrazo, te quiero,

te quiero mucho, hijo.

antonio: yo también.

sebastián: todo un caballero

tu papá... bueno, ya me voy.

antonio: ¿qué?

¿no te vas a quedar aquí?

sebastián: ay, creí que nunca

me lo ibas a pedir, cariño.

[ríe]

¿te sirvo otro café?

antonio: no, gracias.

sebastián: entonces,

¿para qué me quieres?

está bueno, ¿eh?

bruno: ok, en eso quedamos,

mañana, de camino a la ciénaga,

paso por lo que juntaste

para apoyar a nuestros paisanos.

sale, pues, ahí te veo.

sara: [suspira]

bruno: ay,

¿cómo está la asistente

estrella del señorito?

sara: ¡ya! no se me ocurrió

otra cosa que decir.

bruno: [ríe]

sara: ay, cómo dan lata

los reporteros.

simón: y ¿tú qué hacías

con antonio?

sara: lo llevé a la planta

porque se quedó sin gasolina.

bruno: ah, mira, qué acomedida--

sara: ya, no empieces.

bruno: está bueno.

oye, mañana vamos a la ciénaga

para llevar lo que se recolectó

para repartirlo entre la gente

que se necesita, ¿no te animas?

sara: claro que sí,

¿a qué hora hay que estar lista?

bruno: ah, perfecto,

tenemos que ir muy temprano.

[timbre]

sara: buenas noches, sebastián.

sebastián: pásale, sara.

sara: gracias.

¿está antonio?

sebastián: sí, pero está

durmiendo, está perdido.

sara: ah, sí, entiendo,

es que anoche se la pasó

en vela.

solo quería saber si está bien,

¿le dices que vine a verlo?

sebastián: sí, claro, cómo no.

sara: oye, ¿sabes si se pusieron

mal las cosas porque su jefe

me vio en conatrol?

sebastián: lo pusieron

como chancla, ya.

sara: ay, yo solo quise

ayudarlo, no sé qué me pasa

con antonio que siempre

que estoy con él, algo sale mal.

sebastián: en este caso

el regaño fue lo de menos.

de verdad lo ayudaste.

[teléfono]

espérame.

¿bueno?

isabel: ¿antonio?

sebastián: no, soy sebastián,

¿cómo estás, isabel?

isabel: bien,

¿me pasas a antonio?

sebastián: duerme y no lo voy

a despertar, está muerto.

isabel: bueno, dile

que le hablé.

sebastián: yo le digo,

buenas noches.

sara: bueno, yo ya me voy,

que tú también descanses.

sebastián: ajá.

¿sara?

sara: sí.

sebastián: aunque a veces

parezca lo contrario,

le haces mucho bien a antonio.

sara: [ríe]

tú siempre tan lindo, sebastián.

buenas noches.

[ríe]

antonio: las redes de seguridad

que estamos llevando a cabo,

con gran resultado juntos.

uribe: oye, ¿adónde irán

estos lugareños?

antonio: [suspira]

no tengo idea, ingeniero.

sara: échela.

antonio: mira eso.

>> muchísimas gracias,

que dios se lo pague.

sara: no hay de qué, señor.

[música]

sara: ¡buenos días!

[ambos] buenos días.

sara: no me imaginé

encontrármelos por aquí.

antonio: el ingeniero uribe

quiso recorrer la zona afectada.

sara: ah, qué bien, ingeniero,

la gente se lo va a agradecer

mucho, para ellos

es muy importante

saber que conatrol

se interesa por su bienestar.

uribe: siempre nos hemos

preocupado por la seguridad

de las comunidades y más ahora

ante una--contingencia

como la que se presentó.

antonio: ¿y quién organizó

todo esto?

sara: ah, simón y bruno,

junto con varios agricultores,

entre todos llenaron el camión.

hay que ser solidarios

con los paisanos.

sebastián: los felicito,

eso habla muy bien de ustedes.

>> buenos días.

disculpe, ingeniero,

acaba de llegar un camión

con agua embotellada

y necesitamos gente

que nos ayude para descargar,

está aquí a la vuelta.

sara: ah,

ahorita nos organizamos,

deja le digo a la gente

que nos eche una manita.

¡ey! necesitamos una mano

para descargar un camión

con agua embotellada

que trajo conatrol.

>> con mucho gusto, señorita,

usted dice dónde

y le echamos montón.

sara: ah, pues--

es aquí a la vuelta,

deje sus cosas aquí

y ahorita regresa por ellas.

>> está bien, vamos.

sara: voy a ver eso

y ahorita regreso a ayudarles.

bruno: no, lo que usted diga,

jefa.

sara: [ríe]

natalia: vamos al cine

en la tarde,

hay una película muy buena.

isabel: no, discúlpame,

pero no estoy de humor.

lo que me hizo antonio

me tiene muy mal,

¿ya viste la hora que es?

y ni una llamada.

natalia: ¿cómo quieres

que te llame

si ayer le colgaste el teléfono?

isabel: ¿o sea que el ofendido

es él?

se pasea con la golfa esa

en las narices de todos,

¿y yo me lo tengo que aguantar?

no, claro que no,

me debe una explicación.

natalia: pero ya te lo aclaró,

te dijo que se quedó

sin gasolina y por eso

la vecina le dio el aventón.

sebastián me lo corroboró.

isabel: ay,

¡sebastián es su tapadera!

¿qué esperabas que dijera?

natalia: no, lo vio

personalmente,

no se lo contaron, es cierto,

se quedó sin gasolina.

isabel: y seguramente,

también se quedó sin habla,

porque la tipa esa

dijo que era su asistente

y él no la desmintió.

natalia: de eso sí no--

no sé nada.

isabel: y ricardo,

en vez de decirme

qué es lo que está pasando,

me afirmó que para antonio

soy el plato de segunda mesa.

natalia: ¿le preguntaste

a ricardo por antonio?

isabel: sí.

natalia: te pasas,

¿cómo le preguntas eso

a un hombre que te quiere?

le debe haber caído

como patada de mula al pobre.

isabel: ni modo,

si me quiere, que se aguante.

natalia: no entiendo,

¿por qué esos celos otra vez?

isabel: ¡no son celos!

¡lo que tengo es rabia, coraje!

¿cómo es posible

que me haya desplazado

por esa ordinaria sin clase?

no voy a permitir que esa golfa

me quite a antonio.

[resuella]

sara: ¿cómo vamos?

simón: ¿tres, nada más?

bruno: sí.

simón: ok, tres.

bruno: cuidado que está pesada.

sara: ay.

uribe: ¿cómo van?

sara: muy bien, ingeniero,

aquí seguimos dándole.

uribe: gracias por su apoyo.

bruno: no hay nada

que agradecer,

lo hacemos por solidaridad.

uribe: bueno, ¿y cómo sienten

a la gente

con respecto a conatrol?

bruno: están contentos de ver

que no los van a desamparar.

sara: ajá, además no los culpan,

saben que el desastre

no lo provocaron ustedes,

sino los saqueadores

de gasolina.

simón: la verdad, pensamos

que nos íbamos a encontrar

con una situación caótica,

y fue todo lo contrario.

tanto conatrol

como las autoridades

han hecho muy buena labor.

uribe: antonio se ha encargado

de coordinar la respuesta

a este desastre,

y así seguirán las cosas

hasta que todo se normalice.

bruno: bueno, pues, aquí estamos

para lo que se le ofrezca.

y si necesita nuestro camión,

cuente con él.

uribe: hombre, te lo agradezco

y nuevamente,

gracias por su colaboración.

bueno,

nos estamos viendo por aquí.

sara: que les vaya muy bien,

ingeniero.

antonio: hasta luego, sara.

sara: que te vaya bien.

antonio: gracias.

bruno: mira nomás,

indirectamente a quien

estamos ayudando es al señorito.

simón: je, te equivocas,

estamos ayudando a la gente,

que eso es muy diferente.

bruno: ah.

va junto con pegado.

simón: órale.

>> [aplaude]

¡muy bien, cheo!

me da gusto verte llegar

temprano a trabajar,

te tienes que volver

a meter al aro.

cheo: eh, como usted diga.

>> oye, cámbiame tu tonito,

aquí lo que se necesita

es disposición y buen carácter.

cheo: sí, sí, como usted diga.

>> ¿eh? así la cosa cambia.

necesito que cheques cuál es

el seguro que más nos conviene

para renovar la póliza

de seguro de la agencia.

cheo: está bien, señor.

[música]

>> me puse en contacto

con los fabricantes de cetrocal

y ya me dieron

una fórmula que ayudará

a la descontaminación del agua,

pero--requiere de tiempo

para obtener resultados.

antonio: y mientras el agua

no se descontamine,

la pesca, el cultivo

y la crianza de animales

es una labor imposible.

uribe: eso es cierto.

>> sí, pero desafortunadamente,

ingeniero, no podemos

hacer otra cosa.

uribe: pues, mientras tanto

seguiremos mandando

el agua que sea necesaria,

no podemos quedar mal

a esta gente.

y habrá que asumir

que el plan es a largo plazo.

sara: ahí está.

[claxon]

simón: ¿quién es?

bruno: mira.

sara: ¡tío, qué gusto!

[ambos ríen]

sara: no esperaba

verte por aquí.

vicente: aquí estamos

para ayudar, mi hijita.

ah, mira, te presento

a orlando y a su hijo, atila.

ellos son sara, simón y bruno,

mi familia es san gaspar.

sara: mucho gusto.

¿y cómo te va en las peñas, tío?

atila: está increíble el camión.

sara: ¡ah!

vicente: eh--bien, hija,

ya hasta me estoy acostumbrando

al frío.

sara: ¿idea para cuándo

te regresen a san gaspar?

vicente: no, hasta el momento

el señor obispo no ha dicho

nada, todo parece indicar

que me voy a quedar

en las peñas indefinidamente.

sara: ay, tío,

no sabes cómo te extrañamos.

vicente: yo también,

pero no nos vamos a poner

nostálgicos, ¿eh?

vinimos a ayudar, ¿verdad?

orlando: eso mero, padre,

nomás que nos digan dónde

y qué hay que hacer.

sara: pues, aquí a la vuelta

están llegando unos camiones

de conatrol, hay que descargar

todo lo que traen

y meterlo en una casita

donde se está guardando todo

para distribuirlo.

orlando: para luego es tarde,

señorita.

sara: bueno, voy a llevarlo,

tío, ahorita regreso.

vicente: sí, hija.

[ríe]

y ustedes, ¿qué me cuentan, eh?

¿cómo les ha ido con el camión?

simón: [ríe]

muy bien, a dios gracias

tenemos mucho trabajo.

vicente: ¿y tú qué me cuentas

de los alados?

bruno: pues ahí le llevamos,

padre, pero la mera verdad

es que no es lo mismo sin usted

y menos ahora que, pues--

pues que han ocurrido cosillas.

vicente: ¿cosas? ¿qué cosas?

bruno: ay, eh--

mire, lo que le voy a contar

no le va a caer nada bien.

vicente: ¿tan grave es?

simón: para ti,

más de lo que te imaginas.

vayan a platicar, yo me quedo

por si llega alguien más.

simón: a ver si no le da

el patatús ahorita

que se lo cuente.

antonio: he estado pensando

que tenemos que echar

a andar cuanto antes

el plan de apoyo a la comunidad.

hay que aprovechar

que los pobladores

han visto que conatrol

es una empresa seria,

que no los va a desamparar.

si usted no tiene inconveniente,

me gustaría que--

alguien de confianza se hiciera

cargo de ese departamento.

uribe: y sebastián es la persona

indicada, ¿estás de acuerdo?

sebastián: sí, ingeniero.

uribe: bien, llegando a méxico

te pones de acuerdo con pardo

para que le des seguimiento

a todos los asuntos

que estén a tu cargo.

y a la brevedad,

te regresas a san gaspar.

sebastián: sí, ingeniero.

uribe: bueno, antes de regresar

a la planta, quiero ir

a la laguna de san mateo

a ver cómo van los trabajos.

>> en el momento que usted

lo disponga, ingeniero.

uribe: sí, gracias, vamos.

antonio, seguimos en contacto.

ricardo: suerte, y cuenta

conmigo en lo que necesites.

antonio: gracias.

ricardo: [resuella]

sebastián: [ríe]

eh, bonita enmarcada

la que me pusiste, ¿eh?

antonio: eh, discúlpame, pero--

estoy de acuerdo

con el ingeniero uribe,

tú eres el indicado.

sebastián: ay, claro que sí,

cariño, no puedes vivir sin mí.

antonio: no, oh.

sebastián: nos vemos,

ingeniero padilla.

padilla: que le vaya bien,

ingeniero.

antonio: ¿sucede algo?

padilla: no, no, ingeniero,

me quedé pensando

en el compromiso

que tenemos con la gente.

bruno: pues ahí

la vamos llevando,

después del cuatro a cero,

ganamos el siguiente partido.

vicente: ¿y eso era lo grave

que me tenías que decir?

bruno: la verdad, no, padre,

lo que pasa es que--

no sé ni cómo decírselo.

vicente: pues así, suéltalo,

¡suéltalo! ya me estás

preocupando, hombre.

bruno: está bueno, pero,

pues, agárrese,

porque no le va a gustar nada

lo que le voy a decir.

vicente: ya, ya, ya,

deja de darle vueltas al asunto

y dime qué pasa.

bruno: bueno.

[carraspea]

se metieron a la casa parroquial

y se robaron la jaibolera.

vicente: [piensa]

ay, ¡caray!

en eso no había pensado,

¿y ahora qué le digo?

bruno: ey, padre,

padre, ¿está bien?

vicente: no me digas eso,

¿cómo--cómo que se la robaron?

¿cuándo fue?

bruno: el domingo,

que no había nadie,

y rodobaldo se dio cuenta

el lunes cuando llegó a hacer

la limpieza, pero no--

no se preocupe,

porque la vamos a encontrar.

mire, a fidel se le ocurrió

un plan que es ofrecer

una recompensa,

y rodobaldo ya pegó carteles

por todos lados.

vicente: ¿o sea que fidel

ya está enterado?

bruno: sí, pues cómo no si fue--

del primero que sospechamos,

con eso de que es--

agente de la policía,

pues no sabíamos qué hacer,

así que se nos ocurrió

ir a hablar con el presidente

municipal.

vicente: ¿y qué dijo

el presidente municipal, no?

bruno: pues que lo manda llamar

y como fidel se negaba

a aceptar el hurto,

pues ordenó que se sometiera

al detector de mentiras,

y ya eso confirmó

que él no se la había robado.

lo que sí confirmó--

es que hace tiempo,

se metió a la casa parroquial

para tocarla, pero solo eso.

vicente: ah, pues esperemos

que eso de los carteles

dé resultado, ¿verdad?

y que alguien, digo, no sé,

nos dé información y--

poder recuperarla.

[música]

simón: quién sabe

le esté diciendo bruno,

porque ya se tardaron.

sara: ajá.

orlando: ya terminamos

de descargar el camión,

señorita.

sara: gracias.

orlando: y ¿mi hijo?

simón: se fue siguiendo

a bruno y al padre,

justo estábamos diciendo

que ya se tardaron.

>> disculpe, pero como de seguro

ya deben de tener hambre,

nos atrevimos a prepararles

algo de comer.

sara: ay, qué linda,

no se hubiera molestado.

>> no es molestia,

es algo sencillo,

pero hecho con mucho cariño.

simón: je, muchas gracias.

voy a buscar a bruno,

a vicente y a atila, ¿eh?

sara: sí.

simón: ahora vengo.

¿les ayudamos?

>> sí, vamos.

sara: a ver.

simón: ¡vamos a comer!

¡unas señoras del pueblo

nos hicieron favor

de prepararnos algo!

bruno: ¡qué buena onda!

con el hambre que tengo.

vicente: ahorita te alcanzo.

bruno: sí, padre.

vicente: [gime]

perdóname, dios mío,

pero es que--

con el relajo que armaron,

ni modo de echarme de cabeza.

atila: hola.

padre vicente: ¡ay!

atila, qué costumbre la tuya

de aparecer de la nada.

atila: padre,

¿hay dos jaiboleras?

¿o de cuál hablaba bruno?

vicente: ¡ah!

¿y tú qué andas escuchando

conversaciones ajenas?

atila: ¿hay dos jaiboleras?

vicente: sí, sí--sí

hay dos jaiboleras.

la que se robaron de la casa

parroquial es una réplica, ¿eh?

atila: ¿qué es una réplica?

vicente: una copia

de la original, que es

la que tengo en las peñas,

pero es un secreto

que no le puedes decir a nadie.

atila: y ¿por qué?

vicente: pues--porque, pues,

siempre es bueno tener

una copia de algo a lo que

se le tiene mucha estima.

atila: ¿qué es estima?

vicente: cariño, afecto,

devoción.

atila: y ese fidel,

al que le pusieron el aparato

para ver si decía mentiras,

¿es el que lo visita

en las peñas?

vicente: sí, sí, sí.

y eso--

también es un secreto, ¿eh?

porque si el señor obispo

se entera de que me visita,

me va a ir como en feria.

así que mientras estemos aquí,

haz de cuenta que--"oh",

te comieron la lengua

los ratones, ¿eh?

atila: [asiente]

sara: ah, muchas gracias.

>> a ver si le gusta.

sara: uh, qué rico.

>> espero que no esté

tan picoso el chicharrón,

espero que le guste.

ingeniero, ¡pase!

pase, pase por aquí, venga.

para que se eche un taquito.

y coma aquí con su jefe, ¿eh?

sara: [ríe]

sara: ¿tú le dijiste

que yo era tu asistente?

antonio: no, te vieron

en la televisión

y yo no voy a desmentirlos.

>> tómales unas fotos.

sara: ¿quieres una tortilla?

isabel: no.

¡natalia, ven a ver estas fotos!

natalia: ¿fotos? ¿de qué?

isabel: de antonio con la golfa.

natalia: ¿de dónde salieron

estas fotos? ¿quién las subió?

isabel: son de un periódico,

se la llevó hasta la ciénaga.

bueno, ¿qué se cree antonio?

natalia: están trabajando,

ve, ahí está sebastián

con el ingeniero uribe.

isabel: trabajando...

eso no es trabajo,

se llevó a la tipa en otro plan.

natalia: pues, la verdad

no sé de qué te quejas,

tú lo engañas peor.

isabel: me da lo mismo

si se quiere revolcar con ella,

lo que sí te digo es

que esa pueblerina

no me lo va a ganar.

natalia: o sea que no es amor,

sino ganarle a la tipa.

isabel: me da igual,

lo que sea, el caso es

que no me lo va a ganar.

antonio: [suspira]

[resuella]

[celular]

[timbre]

¡voy!

[suspira]

¿tú?

sara: sí, yo, ¿puedo pasar?

quiero mostrarte algo.

antonio: sí--sí, claro, pasa.

[timbre]

natalia: ¡amor!

¿a qué hora llegaste?

sebastián: hace un rato,

fui a dejar mis cosas

y me vine directo para acá.

natalia: te extrañé.

sebastián: yo también, amor,

yo también,

¿qué quieres hacerle?

¿vamos al cine, vamos a cenar?

¿qué quieres hacer?

natalia: eh, quiero ir--

isabel: sebastián, qué bueno

que te veo, ¿tienes un minuto?

quiero preguntarte algo

sobre unas fotos que vi.

sebastián: sí, sí, claro,

¿de qué se trata, eh?

isabel: ven, te muestro.

¿me puedes explicar

qué hace antonio con esa tipa?

sebastián: sara y su familia

se juntaron con un grupo

de agricultores para llevar

ayuda a la zona afectada.

y esas fotos las tomaron

cuando nos encontramos

con ellos.

isabel: ¿y ésta?

sebastián: no estuve ahí,

pero me imagino que la gente

del pueblo les hizo de comer

y se sentaron juntos,

como los buenos vecinos que son.

isabel: a ver, no me quieras

ver la cara tú también,

entre ellos hay algo más.

sebastián: [suspira]

qué difícil es complacer

a las mujeres, de veras.

quieren que uno les diga

la verdad, se les dice

y no quedan conformes.

a fuerza quieren oír

lo que creen.

¿qué es lo que quieres, eh?

¿que te diga que antonio y sara

son amantes?

¿y que todos nosotros

somos una bola de alcahuetes

y que además de todo

estamos confabulando

con los medios

y con los periodistas

para que publiquen las pruebas

por internet?

isabel: eres un odioso.

antonio: está mal que lo diga

en medio de tantas

cosas que han pasado.

sara: ajá.

antonio: pero qué buenas fotos.

sara: sí, ¿verdad?

pero hay una que me preocupa.

antonio: ¿por qué?

sara: mira.

¿no crees que alguien

te pueda reclamar por ella?

antonio: ¿quién?

¿el ingeniero uribe?

sara: no, ya sabes

a quién me refiero.

antonio: me encanta

que te preocupes por mí,

pero no es necesario,

en estos casos con decir

la verdad basta, entre tú y yo--

sara: sí, sí--sí--sí, ya sé,

que entre nosotros no hay nada.

nadie tendría por qué molestarse

con estas fotos, ¿no?

ya me voy.

antonio: no, no, no, espérate,

yo no iba a decir eso.

sara: ¿qué ibas a decir?

antonio: que entre tú y yo

hay una amistad tan profunda--

sara: ¿amistad?

antonio: ¡sí!

sara: ah.

antonio: y de verdad estoy

muy agradecido contigo

por haberme salvado

ante la prensa y además,

por haberle dejado claro

al ingeniero uribe

que no era un capricho

el que entraras a trabajar

a la planta.

demostraste que estás capacitada

para manejar a la gente

de la comunidad,

no has hecho más que ayudarme.

¡como buenos amigos, sara!

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