null: nullpx
Cargando Video...

La Vecina Capítulo 29

22 May 2020 – 12:00 AM EDT

¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

locutor: televisa presenta...

laura: ¿tú eres...?

bruno: bruno,

el que te ayudó el otro día

a cambiar la llanta.

laura: ¡claro!

bruno: y mira dónde

nos venimos a encontrar,

estuve a punto de tirarte,

discúlpame.

laura: no te preocupes,

yo también venía distraída.

bruno: y... ¿cómo estás?

laura: bien, gracias.

bruno: ¿y qué?

¿ya no se te ha vuelto

a pinchar alguna llanta?

laura: [ríe] no, ya no.

y espero que no me suceda

seguido,

aunque gracias a ti,

ya sé cómo cambiarla.

bueno, sigo con mis compras,

se me hace tarde.

bruno: ah, sí, sí.

laura: gusto en saludarte.

bruno: ay,

¿qué me pasa que no puedo

dejar de pensar en ella?

sara: ¿entonces qué, lau?

¿vamos mañana juntas

a la degustación en la noche?

laura: creo que no,

mejor ve tú.

sara: ay, pero ¿por qué no?

¿qué te pasó en el brazo?

laura: me golpeé con un mueble.

sara: no parece un golpe,

más bien parece un apretón.

laura: ¿cómo crees?

sara: está bien, está bien,

no te enojes.

¿y al evento de mañana qué?

laura: que no.

ya te dije que no voy a ir.

ve tú.

cheo: ¿por qué no me diste

el recado que me dejó juancho?

yo bien creído

que sara estaba trabajando

con el imbécil del ingeniero.

roque: ¿para qué te iba a decir?

si tú ya me dijiste

que no tienes nada que ver

con ella.

cheo: eso me toca decidirlo

a mí, no a ti.

tenías que habérmelo dicho.

roque: si no te lo dije

fue por hacerte un bien,

pero si me quieres tachar

de mal amigo,

pues, allá tú.

cheo: ya,

lo hecho, hecho está.

ahora lo que me interesa saber

es en qué paró

la cosa entre ellos.

a lo mejor y todavía

tengo una esperanza.

roque: ¡no puede ser!

¿otra vez la burra al trigo?

ahí la llevabas,

¿para qué echar reversa?

cheo: bueno, ¿y qué quieres?

si lo que siento por ella

es más fuerte que yo.

laura: disculpa si me exalté

hace un rato.

sara: no te preocupes.

laura: sobre el evento

de mañana,

lo pensé mejor

y sí voy a ir.

¿te parece bien

si vamos juntas?

sara: me encanta la idea,

qué bueno que te decidiste.

[bocina]

escolta: disculpe, ingeniero,

¿va a volver a salir?

antonio: eh, no.

pueden retirarse.

escolta: no podemos, ingeniero,

tenemos que montar guardia.

antonio: no, no es necesario.

escolta: lo siento,

son órdenes.

aquí vamos a estar.

antonio: está bien.

escolta: gracias.

>> ingeniero andrade,

qué bueno que regresa,

¿qué fue lo que pasó?

la policía ha estado

metida por aquí.

antonio: eh, otro día le cuento,

con permiso.

>> ¿ustedes saben qué pasó?

ricardo: buenas noches.

te ves hermosa.

isabel: gracias.

ricardo: ¿qué quieres hablar

conmigo?

isabel: de lo que pasó anoche.

ricardo: lo que pasó anoche

es lo más hermoso

que me ha sucedido

en mucho tiempo.

te volvería a besar,

lo volvería a hacer

una y mil veces.

isabel: no, ricardo.

ricardo: [chista]

antonio: sara.

sara: te estaba esperando.

¿por qué no te quedaste

en méxico?

por una vez en tu vida

deberías hacerme caso;

aquí corres peligro,

antonio.

si te pasa algo,

me muero.

antonio: no me va a pasar nada.

no te preocupes.

sara: ¿y cómo no quieres

que me preocupe?

te querían matar.

antonio: yerba mala nunca muere.

sara: ah, contigo no se puede.

eres un terco de lo peor.

antonio: ¿y qué quieres

que haga?

tengo un deber

y lo voy a cumplir.

ricardo: ¿qué pasa?

isabel: no está bien

lo que estamos haciendo.

ricardo: ¿qué estamos haciendo?

¿dejarnos llevar

por lo que sentimos?

¿acaso sientes lo mismo

cuando estás con antonio?

contéstame.

isabel: perdóname, ricardo,

fue un error haber venido.

ricardo: [chista]

no, no, no.

no fue ningún error.

si estamos aquí

es porque tú quisiste.

¿a qué le tienes miedo?

que pase lo que tiene

que pasar entre nosotros.

tú me deseas tanto

como yo a ti.

isabel: no sigas, por favor.

ricardo: está bien, está bien,

como tú quieras.

sólo te digo que en la vida

no hay que arrepentirse

de lo que uno hace,

sino de lo que no hace.

antonio: el ingeniero uribe

no quería que regresara,

pero yo no puedo dejar

las cosas a medias.

me hubiera sentido muy mal

de permitir que otro

viniera a terminar

lo que yo empecé.

sara: debí imaginarme

que no ibas a aceptar

que te sustituyeran,

aunque tu vida

corra peligro.

antonio: de cualquier manera

me gustó que me llamaras.

me sentí muy bien

cuando escuché tu voz.

gracias.

sara: bueno, es lo menos

que puedo hacer.

ya que estás aquí,

por favor cuídate.

antonio: no te preocupes,

tengo a dos escoltas

que van conmigo

a todas partes.

sara: [ríe]

oye,

anoche que te llamé,

¿estabas con isabel?

entiendo.

bueno, te dejo.

buenas noches.

antonio: buenas noches

y otra vez, gracias

por preocuparte por mí.

sara: somos amigos, ¿no?

antonio: sí, amigos.

sara: solo soy eso,

una amiga.

pudo decirme

que podríamos ser algo más,

pero no lo hizo.

ay, soy una tonta,

tengo que aprender a dejar

el corazón a un lado.

si él sólo le hace

caso a su cabeza,

yo también puedo.

antonio: ¿a qué diablos

le tengo miedo?

¿por qué no le digo

que me estoy muriendo por

ir y que el mundo ruede?

¿por qué no puedo dejar

de ser quien soy?

¿por qué en mi vida

tiene que estar isabel

y no sara?

[música]

[música]

simón: ¿le gustaría ver

un ejemplo práctico?

edwina: sí, claro.

simón: ahorita improvisamos

un cohete.

edwina: no, no, pero ¿cómo?

simón: ya verá, ya verá.

tenemos que ir a una farmacia.

edwina: ¿una farmacia?

¿y para qué?

simón: ya verá, ya verá.

edwina: ¡ah!

[alerta de texto]

cheo: [mensaje]

[alerta de texto]

sara: [mensaje]

cheo: ¿por qué no dice

que me extraña?

por lo menos me respondió

rápido.

[alerta de texto]

cheo: [mensaje]

sara: no.

[suspira]

edwina: a poco con eso

va a hacer un cohete.

simón: claro.

digo, no va a llegar

al espacio,

pero va a salir disparado

unos cuantos metros.

edwina: ay, ya quiero verlo.

simón: haga de cuenta

que este envase

es el cohete,

la pastilla efervescente

y el agua,

el combustible.

cuando los mezclemos

va a producir un gas

como el de la combustión

en un cohete.

ponemos en el envase

entre 10 y 15

mililitros de agua

con la pastilla efervescente,

se encaja el envase,

empujas el émbolo

y la presión

va a buscar una salida

ocasionando que el envase

salga disparado.

edwina: [ríe] ¡ay!

[aplausos]

¡increíble!

¿puedo intentarlo?

simón: claro que sí.

edwina: ay, muy bien,

a ver, ¿dónde quedó?

simón: aquí está.

ambos: [ríen]

edwina: ay, a ver--

simón: entonces,

ponemos aquí

la pastilla efervescente,

después

lo que dijimos que era--

edwina: agua.

simón: un poco de agua--

edwina: muy bien.

simón: ajá,

unos diez y quince

mililitros--

edwina: ay, ay, ay.

simón: inmediatamente se pone--

edwina: yo, yo quiero, yo--

simón: el émbolo, así.

edwina: prepararlo.

simón: lo preparamos,

¿está usted lista?

edwina: sí, sí.

simón: vamos, ahora.

edwina: a ver, ay, ay.

¡ah!

nacho: ¿qué hicieron?

¡oigan!

¡regresen!

ambos: [ríen]

simón: vaya tiro el suyo, ¿eh?,

eso no era un cohete al espacio,

eso era un misil

que iba directamente

al blanco.

edwina: ay, perdón, simón.

simón: no pasa nada,

lo que sí es que

si algún día

usted va a dirigir mi cohete,

usted no puede fijar

la trayectoria, ¿eh?

edwina: prometido.

ambos: [ríen]

edwina: [suspira]

me la pase muy bien,

y gracias por la lección.

buenas noches.

simón: la acompaño.

edwina: no se moleste.

a ver qué día

me da otra lección.

prometo no fallar

con la trayectoria.

simón: le aviso en cuanto tenga

un espacio libre.

edwina: muchas gracias

por su tiempo.

natalia: ay. [ríe]

sebastián: amor, dame

algo de tomar que tengo

la boca toda seca,

tengo mucha sed.

natalia: ¿pues quién te manda

a comerte todo el bote

de palomitas?

sebastián: la película estaba

muy buena.

[suspira]

natalia: aquí está.

sebastián: gracias.

ahora entiendo porqué antonio

dice que eres bien intensa.

natalia: ¿por qué?

sebastián: por la dedicatoria,

mira:

"para que nuestra amistad

nunca termine

y sepas que siempre

voy a estar ahí

cuando me necesites".

natalia: ay, ¿cuál intensa?

antonio y tú

son unos exagerados.

sebastián: mi amor,

a mí nunca me escribes así.

isabel: buenas noches.

¿qué tal la película?

sebastián: la verdad, muy buena,

nos reímos mucho.

oye, ¿qué sabes de antonio?

¿llegó bien?

isabel: no ha llamado.

sebastián: mm, amor, me voy.

que descansen, ¿eh?

isabel: adiós.

natalia: adiós.

sebastián: ay.

[besos]

natalia: me hablas al llegar.

sebastián: no, háblame tú.

natalia: no, háblame--

sebastián: no, tú.

natalia: tú.

para la próxima

que me vayas a usar

de pretexto, avísame.

isabel: ¿por qué? ¿qué pasa?

natalia: le dijiste a antonio

que yo te regalé el libro

que te dio ricardo.

me agarró en curva.

isabel: discúlpame,

debí habértelo dicho.

la verdad que no imaginé

que antonio se lo iba

a comentar a sebastián.

¿no pasó de ahí, verdad?

natalia: no, porque

me di cuenta a tiempo

y no lo dejé ahondar más.

¿de dónde vienes?

isabel: fui a hablar

con un maestro

sobre una técnica

que quiero usar.

ya me voy a acostar

que estoy agotada.

natalia: sí, yo también.

bruno: buenas noches.

sara: ¿ya estás de mejor humor?

bruno: ¿por qué lo dices?

sara: porque cuando fuiste

a dejarme al restaurante

te portaste de lo más pesado.

bruno: ¿yo?

no, para nada;

sólo tenía prisa.

sara: ay, ¿prisa de qué?

tú te traes algo.

bruno: a ver, bueno, ya, ya.

¿qué? ¿no puede uno

estar serio

una vez en su vida?

sara: no, serio sí,

pero pesado y maleducado, no.

bruno: ¿qué? ¿pesado?

sara: sí.

bruno: pero no, hombre,

claro que no.

simón: buenas noches.

sara: ¿verdad que tú también

has notado que bruno

anda como molesto por algo?

simón: ajá.

bruno: ah, mira,

ahora resulta que los dos

están confabulados contra mí.

no me pasa nada

ni traigo nada,

así que ya,

dejen de exagerar.

sara: está bien.

mañana va a haber

una degustación de licores

en la carreta. ¿vamos?

bruno: ¿y eso?

sara: es que nos invitó

el representante

de vinos gorostieta

para mostrarnos

unos nuevos licores.

bruno: ah.

sara: voy a ir con laura.

bruno: ¿con laura?

sara: ajá.

bruno: no, yo no puedo.

no.

tengo entrenamiento.

buenas noches.

simón: esto sí que está raro,

primera vez que dice

que no a una fiesta.

sara: sí.

simón: este algo se trae,

aunque diga que no.

sara: [asiente]

ambos: [ríen]

arango: ¿cómo van las cosas?

¿todo en orden?

anselmo: sí, señor, nada raro,

salvo que la señora laura

recibió la visita

de un joven.

arango: ¿quién era?

anselmo: no, no supe.

a mí me pareció

que era un amigo.

arango: laura no tiene amigos,

o por lo menos,

ninguno que yo conozca.

necesito que averigües bien

quién es.

anselmo: sí, señor.

antonio: ¿algo más?

marina: por el momento

eso es todo, ingeniero.

antonio: gracias entonces.

marina: con permiso.

[teléfono]

isabel: ay, ricardo.

bueno.

antonio: buenos días, isabel.

isabel: antonio, ¿cómo llegaste?

antonio: bien, disculpa

que no te haya llamado anoche.

isabel: no te preocupes,

supuse que ibas a trabajar

hasta tarde.

te iba a marcar,

pero preferí no molestarte.

¿cómo va todo?

antonio: bien.

[teléfono]

isabel: perdón, tengo que

colgar, está entrando

una llamada

que estaba esperando,

es de un maestro.

¿te llamo en cuanto termine?

antonio: está bien.

isabel: ricardo.

ricardo: ¿cómo estás?

¿cómo amaneciste?

isabel: bien, ¿y tú?

ricardo: yo tuve insomnio,

no pude dejar

de pensar en ti.

¿y tú no estás arrepentida

de lo que no hicimos?

isabel: ricardo, no voy a poder

volver a verte.

ricardo: ¿por qué?

isabel: porque es lo mejor,

así que no insistas.

ricardo: si me lo repites

mirándome a los ojos

te lo acepto,

de otra manera no.

[música]

[música]

laura: bueno.

arango: ¿qué tal, mi amor?

¿alguna novedad?

laura: no, nada,

todo en orden,

¿por qué?

arango: no,

nada más por saber.

¿ayer qué hiciste?

laura: nada en especial.

arango: ¿y por qué estás

tan parca?

laura: porque estoy ocupada.

¿cuándo regresas?

arango: ¿por qué la pregunta?

laura: nada más por saber.

arango: pues, no sé aún.

te aviso cuando lo sepa.

hasta luego.

me está ocultando algo.

¿para qué quiere saber

cuándo regreso?

laura: ni para qué decirle

del evento de carlos,

si no va a estar,

mejor que ni se entere.

sara: ya llegó el pescado,

pedí que trajeran

cuatro kilos más de camarón

porque ayer nos faltó.

[alerta de texto]

cheo: [mensaje] buenos días,

amanecí pensando en ti.

laura: ¿quién te sacó

esa sonrisa?

¿el ingeniero andrade?

sara: no, es un mensaje

de mi ex novio, cheo.

ah, pero ya no hay nada

entre nosotros.

[ríe]

[sirena]

fidel : ¿pedaleándole, padre?

¿pedaleándole?

[ríe]

vicente: manteniéndome en forma.

qué bueno que lo veo,

ya sé qué vamos a apostar.

fidel: a ver, venga, venga.

vicente: si los alados pierden,

me pongo a sus órdenes

como policía auxiliar

toda una semana.

fidel: me parece perfecto,

se va a ver muy bien

con uniforme.

pero ¿qué hay con

los artilleros?

difícilmente vamos a perder,

pero dada la remota posibilidad,

¿qué apuesto yo?

vicente: tendrá que ir

todo un mes al catecismo

con vladimir.

fidel: no, no, no,

eso sí que no, no, olvídelo.

vicente: ¿dónde está la fe

en su equipo?

¿no me diga que no le tiene

confianza a sus jugadores?

fidel: claro que les tengo

confianza y mucha,

pero eso que pide

es demasiado.

vicente: nada es demasiado

cuando se tiene la certeza

de que uno va a salir

triunfador.

¿qué dice?

¿entra o se va a rajar?

fidel: está bien, está bien,

pero que no haya

con que a cachuchita

la bolsearon,

aquí quintín va a estar

presente como testigo.

vicente: no se diga más.

fidel: ándele, va.

quintín: ¿sabe, jefe?

está buena la apuesta,

pero si perdemos nosotros

se va a tener que chutar

el catecismo.

pero si usted no es creyente.

fidel: ¿cómo no voy a ser

creyente?

creo firmemente

que los artilleros

van a salir victoriosos.

simón: ¿ya has pensado

lo que le vamos a cobrar

a los agricultores

por transportarle su cosecha?

bruno: sí, yo creo que

un diez por ciento

del precio al que venden

su producto

no estaría mal.

no podemos ahorcarlos

como lo hacen los coyotes

y mucho menos

como lo hace pedro arango.

simón: ay, ¿no será muy poco?

tenemos que pagar el préstamo

que nos hizo el banco.

además del mantenimiento

del camión.

bruno: pues, entonces

hay que cobrarles

un quince por ciento

hasta que terminemos

de pagar el préstamo

y ya después le bajamos a diez.

¿qué te parece?

simón: sí, sí, sí,

pero bueno,

no te comprometas a nada

hasta que no hagamos bien

las cuentas.

bruno: no, es que qué ganas

tengo de acabar

con los coyotes.

simón: yo también,

pero eso es imposible,

con un camión no podemos

darle servicio a todos

los agricultores de la región.

bruno: pues, eso sí.

simón: bueno, y ahora dime,

¿por qué no quieres

acompañar a sara

hoy en la noche?

siempre eres el primero

que se apunta

cuando se trata de salir.

bruno: la verdad es que

no quiero ir

para no estar cerca de laura.

simón: ¿y eso?

es una mujer muy agradable.

bruno: pues, sí,

pero está casada

con pedro arango

y no quiero tener

nada que ver con ese tipo.

simón: ¿es por eso

o porque te gusta?

bruno: la neta,

por las dos cosas.

y para acabarla,

no puede dejar

de pensar en ella.

simón: pues, tienes que,

sino así es mejor

que no vayas.

evítate problemas.

bruno: ya sé,

no tienes que decírmelo.

bueno, nos vemos después.

simón: ¿a dónde vas?

bruno: tengo que ir a darme

una vuelta a la agencia

a ver qué noticias

nos tienen del camión.

simón: otro que pone los ojos

en quien no debe.

[suspira]

laura: qué alto llegó

el recibo de luz.

sara: a ver.

¿no serán los refrigeradores?

en mi casa llegaba

muy alto el recibo,

cambiamos el refrigerador

y bajó el consumo.

[asiente]

antonio: buenas tardes.

sara: antonio.

arango: ¿estás seguro?

anselmo: sí, patrón,

acaba de entrar al molcajete.

¿quiere que lo siga

cuando salga?

arango: no, no,

tú haz lo que te ordené.

no te despegues de laura.

carmelo: ¿qué pasa?

arango: el ingeniero andrade

regresó a san gaspar.

carmelo: vaya,

el tipo tiene agallas.

arango: eso parece.

>> creo que no sirvió de nada

que le mandaras dar un susto.

carmelo: insisto en que

deberíamos eliminarlo.

arango: ¿y qué ganamos

con eso?

seguramente mandarían

a otro para que termine

con su proyecto.

>> ¿entonces qué propones?

arango: concentrarnos

en el embarque del colorante.

carmelo: ¿qué sugieres?

tú que eres la cabeza

de la organización.

arango: impedir a como dé lugar

que ese colorante

llegue a la planta

de san gaspar.

estoy esperando a que

me informen la fecha

en que llegará,

el problema es que lo están

manejando con mucha discreción.

carmelo: no, no, ese ingeniero

se está convirtiendo

en un dolor de cabeza

y si no logras detener

lo del colorante,

no tenemos de otra

que eliminarlo.

y si mandan a otro,

también lo regresamos

en su ataúd.

arango: podemos acabar

con todo conatrol

si queremos,

pero sólo provocaría

que cerraran la planta,

y entonces

sí se nos acabó el negocio.

carmelo: eso no lo podemos

permitir.

antonio: bueno, quise venir

a explicarles personalmente

lo del convenio con conatrol.

sí lo vamos a poder hacer

gracias a que su marido

accedió a prohibirle

el acceso a gente armada.

laura: gracias por haberlo

reconsiderado.

antonio: pero va a tener que ser

dentro de quince días.

justo cuando me habló sara

ya nos habíamos comprometido

con otro lugar.

laura: me da mucho gusto

verlo bien, ingeniero.

me enteré de lo sucedido.

antonio: afortunadamente

no hubo mayores consecuencias

y las cosas ya están

bajo control.

laura: me alegro mucho.

y para que se distraiga un poco

de lo sucedido,

¿no le gustaría acompañarnos

esta noche al bar "la carreta",

a un evento de degustación?

antonio: con mucho gusto,

sería un placer.

laura: perfecto,

¿qué le parece si primero

pasa por sara

y luego me recogen a mí?

antonio: de acuerdo.

¿está bien

como a las siete y media?

sara: ajá, sí, sí, está bien.

antonio: entonces nos vemos

en la noche.

sara: [asiente]

antonio: con permiso.

sara: ¿por qué lo invitaste?

laura: porque el pobre

está solo,

que se distraiga un rato,

debe tener un montón

de presiones.

además me cayó muy bien,

se ve que es bien educado.

[música]

[música]

isabel: ¿de veras te gusta?

natalia: claro, tiene pasión,

tiene coraje,

mucha fuerza.

ahora sí que te pusiste

intensa.

isabel: debe ser por los tonos.

natalia: puede ser,

generalmente usas

ocres, grises,

¿es de lo que fuiste

a hablar ayer

con el maestro?

isabel: sí.

[timbre]

natalia: voy a ver quién es.

ricardo: buenas noches, natalia.

natalia: hola, ricardo,

pásale.

ricardo: gracias.

¿le podrías llamar a isabel,

por favor?

natalia: ahora le aviso

que estás aquí.

isabel: ¿quién era?

natalia: ricardo,

te está esperando en la sala.

isabel: ¿ricardo?

¿y le dijiste que estaba?

natalia: sí.

isabel: dile que

no puedo atenderlo,

que ya me dormí.

natalia: pero ¿por qué?

isabel: por favor no me hagas

preguntas, tú dile.

natalia: está bien,

pero luego me tienes

que contar qué pasa.

¿qué crees?

no me había dado cuenta

que isabel ya se durmió.

ricardo: [ríe]

qué mala eres para mentir,

natalia.

dile que si no me quiere ver,

no hay problema,

sólo quería ver cómo estaba.

natalia: está bien, yo le digo.

isabel: ¿qué te dijo?

natalia: se dio cuenta

que le mentí,

no me creyó

que estabas dormida.

¿por qué no quisiste recibirlo?

isabel: no quiero verlo.

natalia: ¿quién te entiende?

hace un par de días

estabas arrepentidísima

de haberlo apartado

de tu vida y ahora

no le quieres ni ver.

isabel: nos besamos.

natalia: órale.

y tienes culpa...

isabel: claro que tengo culpa,

pero no por lo que te imaginas,

sino porque cada vez

lo deseo más.

[llaman a la puerta]

antonio: buenas noches.

simón: ¿qué tal, antonio?

adelante.

antonio: gracias.

simón: me alegro que

lo del atentado no haya tenido

mayores consecuencias.

antonio: no, fue más que

una amenaza de los ladrones

de gasolina, pero ni así

me van a amedrentar.

no pienso caer en su juego.

simón: me parece muy valerosa

su postura,

pero igual cuídese.

antonio: lo estoy haciendo

y la empresa también.

¿no ha visto que tengo

dos escoltas que no me dejan

ni a sol ni a sombra?

simón: [ríe]

antonio: estás...

bellísima.

natalia: ¿qué piensas hacer?

isabel: ay, no lo sé,

estoy muy confundida.

natalia: ¿cómo no?

estás comprometida con antonio

y ricardo te está moviendo

el tapete.

isabel: jamás me había pasado

algo así.

al tenerlo cerca

siento cosas que nunca antes.

natalia: ¿qué? ¿de plano

tu relación con antonio

era así de fría?

isabel: no, no, antonio

es muy cálido,

muy cariñoso, atento,

pero esto es algo distinto,

como--

como un deseo

que no puedo controlar.

si sigo viendo a ricardo,

tengo miedo de hacer cosas

que me pueda arrepentir.

natalia: ¿no has pensando

en darle una oportunidad?

isabel: no,

el hombre de mi vida

es antonio,

no tengo la menor duda,

vamos a casarnos,

tenemos un proyecto de vida,

nacimos el uno para el otro.

natalia: ¿entonces por qué

te inquieta tanto ricardo?

isabel: porque me provoca,

me cautiva,

me hipnotiza.

natalia: ¿qué vas a hacer

con eso que sientes?

isabel: dejar de verlo,

no tengo de otra, punto.

no voy a echar a perder

mi relación con antonio

por una aventura.

antonio: ¿vamos?

aún tenemos que pasar por laura.

sara: sí.

¿de verdad no quieres venir,

simón?

simón: no, no, de verdad no.

vayan ustedes,

la carreta queda

en avenida méxico,

no se vayan a desviar,

porque la última vez

que salieron juntos

se perdieron tres días.

[ríen]

antonio: no se preocupe,

no va a pasar,

vamos "aquí cerquita".

sara: cómo eres, antonio.

simón: ya váyanse.

sara: sí.

javi: hubieras acompañado

a sara al bar,

seguro se pone

bien bueno el reventón.

bruno: pues, sí, pero

con laura ahí,

no me la iba a pasar bien.

javi: ¿qué a poco también

fue el viejo?

bruno: no, según esto

anda de viaje.

javi: ¿y a cuenta de qué

invitaron al señorito?

¿no que sara ya no quería

saber nada de él

y no sé qué?

bruno: lo que pasa es que

no lo invitó ella,

fue laura.

javi: ah, o sea que aprovecha

que arango no está

para reventarse.

bruno: pues, eso parece,

yo no pensé que fuera

de esas mujeres

que sólo buscan hombres

con billete

sin importarles

que les doblen la edad.

javi: ¿qué de plano sí está

muy chavita?

bruno: sí, es como de nuestra

camada.

javi: no, pues, entonces

sí está cañón.

arango podría ser su papá.

bruno: y fácil.

>> ¡a mí no me importa

cómo le hagas!

pero a mí me subes el gasto,

porque con lo que me das

no me alcanza para nada.

nacho: ¿y qué quieres que haga?

roma no se hizo en un día,

poco a poco iremos

teniendo más ingresos.

>> para cuando eso suceda,

ya nos morimos de hambre.

escúchame bien,

ignacio lópez :

o buscas otra manera

de generar dinero

o esto va a acabar muy mal.

nacho: ah, ¿me estás amenazando?

>> no te estoy amenazando,

te estoy advirtiendo,

que es diferente.

nacho: [bufa]

bruno: ey, nachito, tranquilo,

te va a hacer mal.

nacho: ¿cómo no me va

a hacer mal una mujer

tan ingrata como ella?

¿no que juntos hasta la muerte?

ya decía mi abuelo,

cuando el dinero

se va por la puerta,

el amor escapa

por la ventana.

[timbre]

antonio: qué buena casa

tiene arango.

sara: sí, se ve muy grande.

laura: buenas noches,

¿no quieren pasar

a tomar algo antes de irnos?

antonio: no creo que haga falta,

vamos a una degustación, ¿no?

laura: eso sí, vamos.

antonio: vámonos.

javi: es un té de tila,

le va a caer bien.

nacho: ¿qué té de tila?

¿qué quieres, que me oxide?

mejor dame una cerveza,

y tráete unas para ustedes, ¿eh?

no me van a dejar morir solo.

bruno: no, no, que--

claro que no,

si para eso estamos los cuates.

nacho: y que ni crea mi vieja

que le voy a dar el gusto

de verme doblar las manitas.

este negocio

lo levanto porque lo levanto,

como que me llamo

ignacio lópez de santana.

bruno: eso.

carlos: pásame a este grupo

que viene llegando.

hola, qué bueno

que te animaste a venir.

laura: gracias.

ella es sara

y el ingeniero andrade.

carlos: carlos, mucho gusto,

ingeniero, ¿qué tal?

adelante, por favor.

en un momento estoy

con ustedes.

antonio: gracias.

guardia: lo siento,

con armas no pueden pasar.

escolta: somos la escolta

del ingeniero andrade.

antonio: eh, disculpe.

por favor, esperen afuera.

escolta: ingeniero, tenemos

órdenes de estar--

antonio: a ver, aquí dentro

no me va a pasar nada.

escolta: como usted diga,

ingeniero.

antonio: gracias.

carlos: adelante.

[música]

nacho: desde que decidí

no regresar a conatrol

se la ha pasado reclamándome.

hemos tenido más discusiones

desde entonces

que en todos los años

que llevamos de casados.

javi: así son las mujeres,

¿qué se extraña?

usted nomás no dé

su brazo a torcer.

bruno: eso mero,

que sepa quién lleva

los pantalones.

nacho: claro,

porque si aflojo un poco

se me sube a las barbas.

será mi mujer

y la madre de mis hijos,

pero en mi casa

se hace lo que digo yo.

javi: no, pues,

después del coraje que hizo,

no creo que regrese

a ayudarle.

nacho: ni falta que hace

mi mujer con esos modos.

nada más me estaba

espantando a la clientela.

bruno: pues, eso sí está grave,

porque así ni cómo levantar

el negocio.

[alerta de mensaje]

>> [ricardo] ¿por qué

no me quisiste ver?

¿tienes miedo de mirarme

a los ojos?

[llaman a la puerta]

natalia: ¿no quieres algo

de cenar?

isabel: no, gracias,

no tengo hambre.

natalia: no me gusta verte así.

isabel: me acaba de llegar

un mensaje de él

y no lo voy a contestar.

natalia: ¿qué te dice?

isabel: que por qué

no lo quise ver.

natalia: ¿qué hace tu peluche

en la basura?

isabel: lo tiré,

no quiero tener

nada que me lo recuerde.

natalia: también vas a tener

que tirar este libro,

pero eso no va

a remediar nada.

lo mejor es que hables

con él de frente,

no puedes seguir así.

piénsalo.

buenas noches.

isabel: que descanses.

por favor, antonio,

contesta, te necesito.

carlos: y bueno,

¿qué les parece?

antonio: está muy bueno, ¿eh?,

me gusta.

carlos: se trata de

un vodka ruso

hecho con agua destilada

de deshielo,

ahorita rusia está produciendo

una gran cantidad de vodkas,

incluso sacaron uno

bajo en calorías,

¿lo quieren probar?

sara: sí, yo sí.

carlos: ¿sí?

césar, ¿te puedo encargar

una prueba de vodka

bajo en calorías, por favor?

césar: por supuesto.

carlos: gracias.

sara: oye, ¿cómo le haces

para mantenerte sobrio

con todo lo que

tienes que beber

por tu trabajo?

carlos: bueno, la verdad es

que no tomo,

soy abstemio.

aunque suene ridículo

sólo lo promuevo.

laura: [ríe]

césar: buenas noches.

sara : ¡gracias!

¡salud! [ríe]

roberto: hola, ¿qué tal?

¿todo bien?

carlos: ah, miren,

les presento a roberto quintana,

él es el dueño de este bar.

roberto: roberto,

mucho gusto. ¿qué tal?

sara: hola.

roberto: ¿están bien atendidos?

carlos: sí, todo perfecto,

muchas gracias, ¿eh?

[alerta de mensaje]

cheo: [mensaje] te extraño,

quisiera que estuvieras

aquí conmigo.

antonio: ¿algo importante?

sara: no, nada.

¿vamos a bailar?

antonio: no, no, no bailo,

gracias.

sara: claro que bailas.

carlos: un segundo.

roberto: ¿bailamos?

laura: no, gracias.

>> señor, lo buscan

en la puerta.

roberto: ahorita regreso,

preciosa.

carlos: ¿qué pasa?

¿te estaba molestando?

laura: no,

me chocan los hombres

que piensan que las mujeres

somos de su propiedad.

carlos: hay varios así.

¿quieres que te traiga algo?

laura: no, gracias,

así estoy bien.

vamos a bailar.

carlos: sí, claro.

roberto: ¿no que no bailabas?

cheo: no me contesta

el mensaje que le mandé.

roque: pues, porque

no lo ha visto

o de plano no quiere

contestarte.

cheo: qué raro, porque anoche

sí me contestó,

uno, pero me contestó.

me dijo que estaba

bien con su nuevo trabajo.

roque: ¿y qué esperabas

que te dijera?

¿que te extraña?

¿que no deja de pensar en ti?

ya, cheo, a otra cosa,

mariposa.

cheo: no puedo dejar

de pensar en ella

y más ahora que me enteré

que no está trabajando

con el imbécil del ingeniero.

roque: ¿y eso qué?

no trabajarán juntos,

pero igual tienen

algo que ver.

cheo: según juancho, no.

roque: ya no le busques más.

si ya estabas decidido

a olvidarla,

no te eches para atrás.

cheo: eso quisiera,

pero no puedo.

roque: no tiene remedio.

vámonos, pues,

que quedé de pasar

por sandra y por gladys.

cheo: yo no tengo ganas

de ver a nadie

que no sea sara.

roque: tú te lo pierdes,

ah, nada más no te vayas

a cortar las venas.

ricardo: ¿por qué no

me responde?

[teléfono]

ah, ¿no que no?

isabel.

natalia: no, ricardo,

soy yo, natalia.

ricardo: ¿le dijiste a isabel

que fui a buscarla?

natalia: sí, se lo dije,

pero no quiere hablar contigo,

la que quiere hacerlo soy yo.

ricardo: cuando gustes.

natalia: ¿te parece bien

mañana a la noche?

ricardo: perfecto.

natalia: te llamo para

confirmar y decirte

dónde nos vemos.

ricardo: sí, sí, claro.

hasta mañana.

vamos a ver de qué lado

está natalia.

sara: ¿por qué dices

que no sabes bailar?

no lo estás haciendo tan mal.

antonio: no sabes el esfuerzo

que estoy haciendo

por no pisarte.

sara: [ríe]

déjate llevar por el ritmo

y ya no pienses en nada más.

antonio: ¿tú crees que yo

puedo no pensar en nada

en algún momento?

sara: bueno, haz un esfuerzo.

así, mira,

Cargando Playlist...