null: nullpx
Cargando Video...

La Rosa de Guadalupe - 'Ver las nubes pasar'

Univision21 Nov 2019 – 12:00 AM EST

Comparte

alicia: no recuerdo

ni cuándo empezó,

solo sé que no tengo

para cuándo salir de esto.

mi vida dejó de ser de color

y se volvió en tonos grises,

blancos y negros.

todavía recuerdo

los colores de la vida.

recuerdo lo vivo del rojo,

lo intenso del azul,

lo hermoso del verde

y lo chocante del amarillo.

qué difícil es vivir sin color,

vivir prisionera...

sí, amiguitas,

el té está bien rico

y las galletas más,

las hizo mi mami para todos.

[florero se rompe]

lizardo: [grita]

alicia: algo le pasó

a mi papito.

papito, ¿qué tienes?

¿qué te pasa?

lizardo: tu mamá se fue

y nos dejó para siempre.

[llora]

carmela: te lo dije, hijo,

siempre te lo dije

que tu mujer te iba a dejar.

¿te lo dije o no?

lizardo: sí, mamá, sí.

te agradezco que hayas decidido

venir a vivir con nosotros,

mamá.

carmela: eres mi hijo

y siempre te voy a apoyar,

aunque hagas--tonterías.

esa mala mujer

te abandonó por otro hombre

y ¡siempre te lo dije!

lizardo: la carta no decía

que se iba con otro hombre,

mamá.

carmela: ¿lo ves?

por eso te ven la cara,

porque eres débil.

¡claro que se fue

con otro hombre!

y tú, ¿qué no me vas a saludar?

alicia: sí, abuelita, hola.

carmela: aquí en este momento,

yo soy la mayor de esta familia

y me debes respeto.

¿no le has enseñado a tu hija

a guardar respeto a sus mayores?

lizardo: sí, mamá,

alicia está muy bien educada.

carmela: pues no lo veo,

no ha venido a saludarme.

lizardo: alicia, hijita,

saluda a tu abuela.

alicia: sí, papito, sí.

bienvenida a la casa,

abuelita carmela, bienvenida.

carmela: así me gusta,

que aprendas a respetar

a tus mayores...

y más a mí, que soy tu abuela.

alicia: sí, abuelita.

carmela: ahora,

vete a tu recámara.

tu papá y yo tenemos que hablar

a solas, tú no puedes escuchar,

anda, vete.

alicia: sí, abuelita.

cinco, seis, siete, ocho.

un, dos, tres, cuatro,

cinco, seis, siete, ocho.

un, dos, tres, cuatro,

cinco, seis, siete, ocho.

gema: ay, me encanta...

alicia: hay que seguirle

porque nos falta más ensayo

y la competencia ya es.

nos tiene que salir

la coreografía igualita

a las chavas del video.

vamos otra vez a la posición.

cinco, seis, siete, ocho.

hola, pablo.

pablo: hola, alicia.

¿ya terminaron de ensayar?

alicia: sí, hoy terminamos

un poquito tarde

porque el concurso ya casi es.

nos faltaba coordinar unos pasos

pero parece que ya sale

la coreografía.

ay, estoy tan nerviosa...

pablo: pero ¿por qué

estás nerviosa?

si las estrellas del cielo

van a ganar.

oye, ¿quién le puso ese nombre?

está bien padre.

alicia: yo,

¿verdad que está increíble?

pablo: sí, está original.

oye, ¿quieres ir a la noche

conmigo a una fiesta?

alicia: ay, me gustaría,

pero mi abuela carmela,

quien es muy chapada

a la antigua,

no me deja salir a fiestas.

dice que hasta que cumpla 15

y me presente ante la sociedad.

pablo: o sea, ¿te van a hacer

fiesta de 15 años?

alicia: [suspira]

pues no quiero,

pero si ella quiere,

pues la tendré.

y si la tengo,

espero que tú vayas.

pablo: ah, obviamente,

no me perdería esa fiesta

porque tú a mí...

alicia: ¿yo a ti qué?

pablo: tú a mí me caes muy bien.

pe--pero ya vámonos

que ya se hizo tarde

y tenemos que llegar y--

y a ver.

alicia: [ríe]

pablo: ya vámonos, alicia.

ya, alicia, vente.

carmela: ¿por qué llegaste

media hora tarde, alicia?

alicia: perdona, abuelita,

es que el profesor hizo

examen sorpresa a última hora

y no nos dejó salir

hasta que termináramos

de contestar.

carmela: bueno, si es por eso,

no hay problema.

pero que no sea

por un muchachito,

tienes prohibido

relacionarte con los hombres

porque esos lo único que quieren

es tu virginidad.

y esa, tienes que cuidarla

hasta el día que te cases,

porque una mujer

que pierde su virginidad

lo pierde todo,

queda deshonrada.

así que mucho cuidado

con lo que haces, alicia,

porque yo no voy

a dejarte pasar ni una.

ni una, ¿me oyes?

alicia: sí, abuelita.

carmela: ándale, vete a cambiar.

y más te vale,

regresas para comer,

tu papá ya no tarda en llegar.

pablo: alicia,

¿quieres ser mi novia?

alicia: sí, sí quiero.

pablo: alicia...

alicia: [ríe]

no--no--no--no,

no, no puede ser.

ay, no, no puede ser,

también se manchó el colchón.

ay, no, ¿qué hago, qué hago?

carmela: ¿adónde vas

con esas sábanas, alicia?

alicia: abuela, yo--no es nada--

carmela: ¿cómo que no es nada?

¿qué, es muy normal

que andes con las sábanas

por toda la casa?

ándale, enséñamelas.

alicia: abuela, yo--

carmela: ¡enséñame las sábanas!

alicia: es que tengo

mi primer período.

carmela: ¿período?

¿de dónde sacaste esa palabra?

alicia: en la escuela

mis maestras me dijeron que--

carmela: ¿qué?

¿ahora cualquiera puede educar?

escúchame bien, alicia,

una señorita reservada

no puede estar hablando de esto

con cualquiera.

ahora más que nunca

tienes que cuidarte

porque a partir de ahora,

los hombres van a andar atrás

de ti como perros olfateándote.

nunca te acerques a ellos

ni permitas que te toquen,

ni tú los toques a ellos,

¿me entiendes?

alicia: sí, abuelita, entiendo.

voy a dejar las sábanas

al cuarto de lavado,

bañarme y cambiarme para irme

a la secundaria, con permiso.

carmela: [suspira]

alicia: y mi abuela me prohibió

que de ahora en adelante

les hablara a los chavos,

me acercara a ellos, los tocara

y tampoco ellos a mí.

o sea, ¿qué con mi abuela?

gema: ¿en serio te dijo eso?

alicia: sí, me dijo

que me iban a andar oliendo

solo porque me bajó.

y también que iban a andar

como perros tras de mí.

gema: o sea,

¿qué onda con tu abuela?

se quedó en el siglo pasado.

ay, amiga,

qué horror vivir en su casa,

ya me imagino cómo ha de ser.

alicia: sí, es horrible.

por eso, todos los días deseo

que la tarde se pase rápido

para dormirme y al otro día,

venirme a la escuela.

porque aquí es el único lugar

donde puedo sentirme libre.

sí, libre, gema,

es horrible, de verdad.

carmela: tu hija ya comenzó

con su período.

lizardo: era de esperarse, mamá,

es algo natural.

mi hija ya tiene 14 años,

lo que significa que mi hija

ya es toda una mujer.

carmela: eso,

eso es lo que me preocupa,

que ya se haya convertido

en toda una mujer.

ahora, los hombres

van a andar atrás de ella.

en esta casa van a empezar

los problemas, lizardo,

oye lo que te digo.

ahora van a empezar

los problemas.

[música]

alicia: a ver, niñas,

esperen un tantito, vénganse.

qué bueno que viniste, pablo.

mira, toma mi celular

y graba los errores

que estamos cometiendo, ¿sí?

pablo: pues para mí

lo están haciendo muy bien,

si yo fuera el juez

les daba el gane.

gema: pero no lo eres, pablo,

así que no te distraigas

y grábanos en silencio, ¿ya?

alicia: niñas, a posición,

como les dije, vamos.

cinco, seis, siete, ocho.

[música]

gracias por grabarnos el ensayo,

pablo, eres muy lindo.

pablo: ¿sabes?

precisamente eso

quiero hablar contigo,

de lo linda que te me haces

desde que llegaste ese día

en primero de secundaria.

gema: amigas, ¿ya vieron?

se van a declarar su amor

y ya van a ser novios.

no, es que--lo tengo que grabar.

pablo: sí, alicia,

me gustas mucho,

me encantas, me fascinas.

alicia: y tú a mí, pablo.

pablo: alicia...

[suspira]

¿quieres ser mi novia?

alicia: sí, sí quiero.

pablo: ¿de verdad?

alicia: sí...

pablo: muchas gracias, alicia.

alicia: ¿sabes?

hace poco soñé esto,

justo lo que acaba de pasar.

que te me declarabas

y te decía que sí.

solo que en mi sueño...

me besabas.

pablo: oye, y--

y ¿tú quieres que te bese?

alicia: [ríe]

sí, sí quiero.

gema: ¡bravo,

hasta que se animaron!

alicia: ¡ay, gema,

no seas inoportuna,

me pones nerviosa!

gema: ay, ¿qué nerviosa

te vas a poner?

dímelo tú.

grabé todo el tiempo

cuando se declararon su amor

para tener en el recuerdo.

ahorita se los mando, ¿eh?

mm... listo, ya está.

pablo: ya, sí, ya me llegó,

muchas gracias, gema.

oigan, y ¿qué les parece

si para festejar

nuestro noviazgo

nos vamos al cine en la noche?

alicia: mm, me gustaría pero...

mi abuela no me deja ir.

no creo que me deje

ir sola contigo,

odia a los hombres.

gema: pues le mentimos, mira:

le dices que vas

con tus amigas al cine

y yo paso por ti a tu casa.

ya estando allá,

ustedes por su lado,

nosotros por el nuestro,

y cuando sea la hora

de regresarnos,

yo te paso a dejar.

así, tu abuela no sospecha nada,

¿así lo hacemos?

pablo: sí...

alicia: [ríe]

ok, así lo hacemos.

gema: ¡sí!

a ver, esperen--esperen--esper--

[ambos] ¡no, gema, no!

alicia: ya no, ya no,

no, ni uno más, por favor.

[ríe]

lizardo: no he dejado de pensar

en lo que me dijiste

sobre alicia, mamá.

carmela: pues qué bueno, hijo,

porque ahora más que nunca

hay que vigilar a alicia.

alicia: hola, papá,

hola, abuelita.

lizardo: hola, hija,

¿cómo te fue en la escuela?

alicia: muy bien,

y qué bueno que están

los dos juntos

porque quiero pedirles permiso

para ir al cine hoy en la tarde.

va a salir una película

en el cine que quiero ver.

¿sí me dan permiso de ir,

por favor?

carmela: no, no,

tú no puedes ir,

no hay quien te lleve

ni vaya por ti.

tú papá llega muy tarde

y yo con mis dolencias

no puedo estar

saliendo de la casa,

así que no vas.

alicia: pero ¿si mi amiga gema

viene por mí

y me trae de regreso a la casa,

sí me dejan ir?

lizardo: bueno, hija,

siendo así puedes ir, hija.

alicia: ay,

muchas gracias, papito,

muchas gracias, abuelita.

voy a bañarme para estar lista

para cuando gema venga por mí.

carmela: ¿te das cuenta

lo que haces

con tus consentimientos?

¡ni siquiera comió!

ay, lizardo...

alicia: cinco, seis,

siete, ocho...

carmela: te lo dije.

te dije que tu hija

iba a salir igual que su madre.

[música]

[música]

alicia: [ríe]

lizardo: tú no vas

a ningún lado, alicia.

alicia: pero ¿por qué, papá?

lizardo: y ¿todavía tienes

el cinismo de preguntarme

que por qué?

¡ya vi tus videos

en el celular, alicia!

ya vi el video en el que estás

bailando como una cualquiera--

alicia: pero papá--

lizardo: ¡cállate!

¡no me interrumpas!

alicia: ¡ay, mamá, me duele!

[llora]

lizardo: ya vi el video

en el que estás bailando

como una cualquiera

y el otro video

en el que apareces

¡besándote con un hombre!

alicia: [llora]

pero ¿por qué tomaron

mi celular, por qué?

carmela: ¡yo lo agarré!

porque a los jóvenes

hay que vigilarlos

constantemente.

sí, revisarles sus cosas,

sus celulares, porque ahí

es donde guardan sus secretos.

alicia: [llora]

papá, ¿qué haces?

lizardo: te dejo sin internet,

¡te quito la conexión

con el demonio!

alicia: [grita]

lizardo: me llevo tu teléfono,

me llevo tu celular.

alicia: ¡no, papá,

déjame mis cosas!

lizardo: ¡para que no

te conviertas en una cualquiera!

alicia: [llora]

abuela, déjame salir, por favor,

déjame salir, por favor,

abuela, déjame salir...

[llora]

¡quiero salir, por favor,

déjenme!

[llora]

no estoy haciendo nada malo...

[llora]

¡por favor, papá, déjame salir!

gema: ay, no, alicia,

no puedes faltar.

hoy en la tarde

es la competencia

y tenemos que estar todas

para ganar.

pablo: sí, mi amor,

has ensayado tanto que tienes

que ir y ganar ese concurso.

gema: [asiente]

pablo: anda.

alicia: bueno, sí voy a venir,

aunque tenga que escaparme

por la ventana pero...

sí voy a venir.

pablo: así se habla, mi amor.

es más, yo te llevo una escalera

para que te escapes de tu casa,

¿está bien?

alicia: [asiente]

pablo: ya, ven.

otro.

alicia: [ríe]

pablo: hola, mi amor.

alicia: hola...

pablo: con cuidado.

alicia: sí.

pablo: vas...

alicia: [gime]

pablo: eso.

lizardo: ¿adónde crees que vas?

alicia: papá, yo--

lizardo: ¡cállate!

tú,

lárgate o le llamo a la policía

y te acuso de ratero.

tú métete, métete, métete.

¡llévatela!

carmela: ¡chamaca, entra!

¿qué te estás pensando?

alicia: [grita y llora]

¡suéltame el cabello!

¡me duele, papá!

lizardo: no solo

no estás castigada, alicia,

sino que ya no vas a volver

a la escuela nunca más.

alicia: papá, ¿por qué?

carmela: nunca más, ¿lo oíste?

no vas a volver

a salir de esta casa,

te vas a quedar encerrada.

a partir de ahora,

yo te voy a dar las clases.

alicia: [llora]

no puede ser, no puede ser,

no puede ser...

¿por qué?

lizardo: es ahí.

con cuidado,

esta casa es muy antigua.

alicia: ¿qué están haciendo

esos hombres, papá?

lizardo: poniéndole rejas

a toda la casa para que no

te vuelvas a escapar.

alicia: ¿me quieren convertir

en una prisionera?

carmela: ya te escapaste una vez

pero no lo vas a volver

a hacer otra, te lo aseguro.

alicia: pero ¡no me fui!

lizardo: porque te regresé

de las greñas,

por eso no te fuiste.

por eso le voy a poner rejas

a toda la casa,

para que no te vuelvas

a escapar.

carmela: no vamos a permitir

que te conviertas

en una cualquiera,

como tu madre.

lizardo: mi mamá tiene razón,

no vamos a permitir

que te conviertas

en una cualquiera como tu madre.

y no vas a volver

a salir de esta casa.

[música]

[música]

alicia: no recuerdo

ni cuándo empezó.

solo sé que no tengo

para cuándo salir de esto.

mi vida dejó de ser de color

y se volvió en tonos grises,

blancos y negros.

todavía recuerdo

los colores de la vida.

recuerdo lo vivo del rojo,

lo intenso del azul,

lo hermoso del verde

y lo chocante del amarillo.

qué difícil es vivir sin color,

vivir prisionera,

con la única distracción

de ver las nubes pasar.

carmela: ¿qué haces ahí tirada?

alicia: viendo las nubes pasar.

carmela: ¡eso también

lo tienes prohibido!

no tienes que ver

a través de la ventana.

y no te atrevas a abrirlas

porque te vas a arrepentir.

¡te vas a arrepentir

si lo haces!

alicia: [llora]

ay, virgencita de guadalupe,

¿qué fue lo que hice mal

para tener este castigo?

[llora]

¿para que mi papá y mi abuela

me tuvieran encerrada?

¿qué hice mal?

[llora]

por favor, virgencita, ayúdame.

necesito--necesito salir

de este castigo...

por favor, te lo ruego,

no me desampares, virgencita,

ayúdame por favor

a que vuelva a ser libre,

te lo suplico.

ayúdame, por favor.

ya casi son las cinco.

carmela: [balbucea]

alicia: ¡papá!

¡qué bueno que llegas!

hoy es mi cumpleaños

y tú me prometiste

que cuando cumpliera 16

iba a poder salir de la casa.

¿puedo salir?

lizardo: no, alicia,

todavía no puedes

salir de la casa.

alicia: pero ¿por qué, papá?

tú me lo prometiste,

cumple tu palabra.

carmela: ¿qué no escuchaste

a tu padre?

no vas a salir.

ándale, vamos,

es tu clase de tejido.

alicia: sí, abuela.

carmela: una mujer de provecho

aprende a tejer,

aprende a cocinar,

tiene limpia su casa.

ay--

[carraspea]

ahorita vengo, voy al tocador.

alicia: me lo prometió...

mi papá me prometió

que cuando cumpliera 16 años

me iba a dejar salir de la casa.

no cumplió su palabra...

hoy los cumplo y no salí.

[llora]

me quiero morir...

me quiero morir.

[llora]

ernesto: buenas tardes, señora.

carmela: buenas tardes.

ernesto: soy el abogado

ernesto lópez

y represento legalmente

a la señora elena gil díaz.

carmela: ¿representante

de quién?

ernesto: de la señora

elena gil díaz.

alicia: mi mamá...

carmela: no nos interesa

saber nada, nada de esa señora.

ernesto: esta es la demanda

de la señora elena,

donde solicita la custodia legal

de su hija.

alicia: señor, ¡dígale a mi mamá

que me lleve, por favor!

¡me quiero ir de aquí,

por favor! ¡dígale!

carmela: ¡eres una traidora!

¡eres una traidora!

¿qué se puede esperar de ti?

tienes mala sangre, malos genes.

esa mundana mujer te ha heredado

todo lo peor de ella.

¡vete a tu cuarto!

las clases de tejido

se terminaron.

alicia: un día me voy a escapar

para irme con mi mamá.

carmela: ¡a mí no me vengas

con amenazas, escuincla!

¿me oyes?

de aquí--de aquí no vas

a salir jamás, ¡jamás!

lizardo: ¿qué es lo que pasa

aquí?

carmela: nada, que esta niña

ve la puerta abierta

y quiere irse.

lizardo: vete a tu cuarto.

carmela: lizardo...

lizardo: sí, mamá--

carmela: ...esa mujer, elena,

te demandó.

quiere la custodia de tu hija.

dejaron la demanda

ahí en el buzón de la casa.

elena: entonces, abogado,

dígame, ¿puedo ver a mi hija?

ernesto: elena,

he visto a su hija

y también vi cómo su suegra

la miraba firmemente.

su hija lucía temerosa,

angustiada,

muy--muy--muy triste.

lo único que hacía era repetirme

que fuera por ella.

elena: ahorita mismo

voy por ella.

ernesto: elena, no, por favor,

las cosas no se hacen

por impulso, las cosas

se hacen en forma legal.

paciencia, la audiencia

no tardará en pronunciarse

y los jueces de lo familiar

siempre dan la razón

a las madres.

paciencia, por favor, siéntese,

voy por una taza de té

para usted.

elena: [suspira]

lizardo: esa mujer me quiere

quitar a mi hija, mamá,

y ¡yo no quiero que lo haga!

carmela: tranquilízate, hijo,

eso no va a suceder nunca.

ella te abandonó por irse

con otro, llevas las de ganar.

has hecho las cosas bien,

¡ella es la que ha hecho

las cosas mal!

lizardo: pero ¡esa mujer

me quiere quitar a mi hija--!

[balbucea]

carmela: tranquilízate,

tranquilízate.

¿ves por qué te dije

que levantaras una demanda

en el ministerio público

en contra de elena

por abandono de hogar?

para eso,

para que estés protegido.

ahora, lo único que falta

es encontrar a un buen abogado

y ganarle la batalla a elena.

y ¡se la vamos a ganar!

lizardo: hija.

alicia: papá... papá, por favor,

déjame salir de la casa.

por favor, déjame ir a ver

a mi mamá, te lo ruego, ¿sí?

lizardo: ya me dijo tu abuela

todo lo que pasó cuando vino

ese abogado recién.

me tienes muy decepcionado,

y más cuando yo te he dado todo,

yo te he cuidado.

y ¿tú en lo único que estás

pensando es en salir corriendo

a buscar a tu mamá?

no, ella nos abandonó.

te lo advierto, alicia,

sobre mi cadáver,

nunca más vas a volver

a ver a tu mamá.

y no solo eso,

te vas a quedar encerrada

en esta casa para siempre...

¡para siempre!

luna: [balbucea]

lizardo: no tienes derecho

a reclamar nada, elena.

elena: claro que tengo

el derecho, que no se te olvide

que yo soy la madre de alicia.

lizardo: y ¿eso cuándo

te importó?

una madre no abandona

a sus hijos y tú la abandonaste,

elena, ¡la abandonaste!

elena: no me quedó de otra

después de lo que me hiciste,

lizardo, pero te advierto--

me voy a llevar a mi hija

conmigo, quieras o no.

lizardo: eso está por verse,

el abogado luna y yo

les vamos a dar con todo.

no te voy a permitir

que te lleves a mi hija,

¡no te lo voy a permitir!

[música]

[música]

ernesto: señor juez,

si me permite, mi clienta,

la señora elena gil díaz

es la madre de la menor,

por lo cual debe tener

la custodia ella.

luna: la señora elena

perdió todos sus derechos

desde el instante

en que abandonó a la menor,

hace ocho años.

elena: yo no abandoné a mi hija,

abandoné a este señor

por sus malos tratos.

siempre fui una buena madre,

siempre estuve al pendiente

de sus cosas,

de sus estudios, de ella.

elena: muy bien, mi amor,

esto está muy bien.

no, pero este está mal,

¿la volvemos a hacer?

alicia: sí.

elena: muy bien.

carmela: qué bueno elena,

que le enseñes a tu hija

a aprender cosas nuevas.

elena: ajá, ajá...

carmela: sí, pero--

yo creo que sería mejor

que le enseñaras

cosas de más provecho,

como por ejemplo a bordar,

a tejer, a cocinar,

¿no crees, elena?

elena: sí, lizardo, mira,

tu mamá se mete mucho

en la educación de nuestra hija

y no está bien.

habla con ella, ¿sí?

lizardo: elena, por favor,

es mi mamá,

mi mamá lo único que quiere

es el bienestar de nuestra hija.

así que tranquilízate

y deja en paz a mi mamá.

elena: pero hay límites,

lizardo, tu mamá no solo se mete

en la educación de nuestra hija,

se mete en todo.

yo no tengo ni poder, ni voz,

ni voto en mi casa.

aquí se hace

lo que tu mamá dice,

no cuando yo digo

que soy tu esposa.

por favor, lizardo, haz algo

por el bien de nuestra familia,

por favor.

lizardo: no voy a hacer nada,

elena,

porque mi mamá es perfecta,

mi mamá sabe lo que hace

porque es perfecta.

carmela: tú sabes que yo quiero

lo mejor para ti

y para tu familia.

tu mujer es la que está

en mi contra,

ella está maleducando a tu hija.

tienes que dominar a tu mujer,

educarla, demostrarle quién

es el que manda en esta casa.

demuéstrame, hijo,

demuéstrame quién

es el hombre de esta casa.

elena: mira, lizardo, por favor,

yo necesito que alguien me ayude

con la limpieza de la casa.

es demasiado, yo no puedo sola,

la casa es enorme.

por favor, lizardo,

necesitamos contratar a alguien,

yo ya no puedo.

lizardo: mi madre tiene razón,

eres una floja.

pero ahora mismo te pones

a limpiar y barres toda la casa

y no te voy a contratar

a nadie para que te ayude

porque tú eres

la mujer de la casa,

¡asume tus responsabilidades!

elena: pues no lo voy a hacer

y sola, menos,

¡no lo voy a hacer!

¡no, déjame--!

[grita]

lizardo: ¡mi madre tiene razón!

¡tengo que dominarte!

[televisión]

lizardo: no hay nada bueno

en la televisión.

me voy a dormir un rato,

ve a la tienda

y tráeme unos cigarros.

ándale... ¡ándale, ándale!

pero ¿qué esperas?

elena: sí, sí, lizardo,

¿quieres algo más?

lizardo: sí, que cuando termines

de limpiar la casa

me prepares algo de comer

porque me voy a levantar

con mucha hambre.

pero ándale, apúrate,

¿qué esperas?

elena: nunca más me vas a volver

a lastimar, nunca más.

lizardo: ¿adónde crees que vas?

bueno, ¿quieres que te agarre

a golpes para que vayas

por mis cigarros a la tienda?

elena: no, no--

lizardo: ¿es lo que quieres,

que te vuelva a golpear?

¿es lo que quieres?

pues, ¿qué esperas?

elena: y me fui de la casa,

señor juez, me fui.

pero mi hija no estuvo

ni un solo segundo

fuera de mi mente

y de mi corazón.

lizardo: vaya, menos mal

que no estuvo ni un segundo

fuera de su mente, pero tardó

ocho años en regresar por ella.

elena: estaba en tratamientos

psicológicos...

para sacar mis miedos,

para poder enfrentarte,

maldito imbécil.

me golpeaba sin razón,

me tenía esclavizada.

mi vida en esa casa

era un verdadero infierno,

señor juez.

ernesto: si me permite,

señor juez, aquí se encuentran

todos los informes clínicos

de mi clienta,

la señora elena,

donde ahí verificará

que ha tenido

graves problemas de depresión

y graves trastornos

psicológicos, señor juez.

luna: en ese mismo expediente

está el divorcio de mi cliente

con la señora elena,

divorcio que se realizó

a través de edictos

publicados en periódicos

de circulación nacional.

en ese mismo expediente

está la publicación

en que mi cliente

obtuvo de manera legal

la custodia de la menor

alicia santollo gil.

pablo: te amo, mi amor,

te amo mucho.

alicia: yo también te amo.

pablo: sí, mi amor,

mañana regreso.

[suspira]

elena: oye,

¿tú qué eres de alicia?

pablo: ¿de alicia?

yo era su novio.

bueno, pero ya tiene

más de dos años que no la veo.

elena: y eso, ¿por qué?

pablo: pues porque la tienen

como prisionera.

elena: [gime]

pablo: su papá la tiene

encarcelada en su propia casa.

[música]

[música]

ernesto: sí, señor juez,

solicité esta nueva audiencia

porque se han encontrado

nuevos elementos en contra

del señor lizardo santollo.

elena: tiene prisionera

a mi hija, señor juez,

como me tenía a mí

presa hace años.

lizardo: no es cierto,

señor juez, esta mujer

es capaz de cualquier cosa

con tal de salirse con la suya.

¡yo no tengo

prisionera a mi hija!

juez: [carraspea]

bien, personalmente

haré una visita a su casa,

señor lizardo,

para ver cómo vive su hija

y conocerla.

elena: [ríe]

lizardo: mucho cuidado

con lo que le digas al juez

que va a venir a visitarte,

alicia... ante él,

te muestras sonriente y feliz,

como si nada

pasara en esta casa.

porque si le dices

lo que realmente

pasa en esta casa,

te juro que te voy a dejar

encerrada de por vida.

y no aquí en la habitación

y no aquí en la casa,

¡te voy a dejar encerrada

en el sótano!

carmela: así que ya sabes, ¿eh?

mucho cuidado... si dices algo,

no volverás a ver pasar

las nubes ni siquiera

por el hueco de las ventanas.

alicia: abuelita, te prometo

que no voy a decir nada.

papito, se los prometo,

de verdad, pero por favor,

no me vayan a dejar encerrada

por el resto de mi vida,

por favor...

se los ruego, de verdad,

no le voy a decir nada.

juez: buenas tardes.

carmela: buenas tardes,

señor juez.

juez: ¿podemos pasar?

carmela: ay, claro,

está usted en su casa.

juez: muchas gracias.

carmela: adelante, por favor.

juez: con permiso.

lizardo: bienvenido, señor juez,

pase, pase, por favor.

juez: gracias.

lizardo: mi madre preparó

unos pastelillos

que podemos degustar

con café o chocolate caliente.

juez: ajá.

y ¿por qué tanta protección

en las ventanas, señor lizardo?

carmela: usted mismo

lo ha dicho, señor juez,

por protegernos.

[ríe]

vivimos en una zona muy céntrica

y ha habido algunos robos

por aquí, por la colonia.

así que pues--

queremos protegernos

de los ladrones, señor juez.

pasen, por favor.

siéntanse en su casa.

lizardo: adelante.

la seguridad de mi familia,

señor juez,

es lo más importante.

mi madre y mi hija se pasan

casi todo el día solas.

por lo tanto,

no puedo escatimar en seguridad.

mire,

le presento a mi hija, alicia.

juez: hola.

alicia: mucho gusto,

es un placer conocerlo,

siéntese, por favor.

¿gusta un poco de pastel?

juez: eh... siéntate, por favor.

a ver, alicia,

¿es cierto que llevas

dos años aquí encerrada?

¿es cierto que tu padre te tiene

prisionera en esta casa?

[lizardo] mucho cuidado

con lo que le digas

al juez que va a venir

a visitarte, alicia,

porque si le dices

lo que realmente pasa

en esta casa, te juro que te voy

a dejar encerrada de por vida

y no aquí en la habitación

y no aquí en la casa,

¡te voy a dejar encerrada

en el sótano!

alicia: [llora]

¡sí, señor, sí es cierto!

mi papá y mi abuela

me tienen prisionera

en esta casa.

por favor, sáqueme de aquí,

lléveme con mi mamá,

por favor, señor.

juez: te vamos a ayudar, alicia.

alicia: [llora]

juez: te vamos a ayudar.

quedan detenidos por el delito

de privación de la libertad.

¡llévenselos!

carmela: [grita]

¡esto es una arbitrariedad!

alicia: [llora]

alicia: mamá...

elena: ay, mi amor, mi amor...

alicia: mamá,

¿por qué me abandonaste?

¿por qué me dejaste?

[llora]

elena: mi amor, perdóname,

dime todo lo que quieras,

tienes razón, mi amor,

pero por favor, perdóname.

estuve muy mal,

mi intención siempre fue

regresar por ti a esa casa,

rescatarte de tu papá,

rescatarte de tu abuela...

pero estuve muy mal.

estuve internada

mucho tiempo en una clínica

tomando terapia psicológica.

pero estoy aquí.

por favor, perdóname, por favor.

alicia: [llora]

no sabes cuánto sufrí

en esa casa, mamá,

mi papá y mi abuela

me tenían prisionera.

[llora]

y me amenazaron con dejarme

en el sótano de la casa

para siempre, tenía mucho miedo.

elena: pero fuiste muy valiente

en decirle al juez

lo que pasaba en esa casa, ¿eh?

ven, tú necesitas

una terapia psicológica, ¿eh?

juntas,

vamos a empezar una nueva etapa

como mamá y como hija.

una nueva vida, mi amor,

porque tú y yo somos libres,

mi amor, somos libres.

alicia: sí, mamá,

por fin soy libre.

[llora]

me quedé con mi vida

en blanco y negro y ya veo

los colores de la vida, mami...

te extrañé mucho.

[llora]

mucho, mamá.

elena: y yo te extrañé

de igual manera, mi amor.

por ti...

luché contra mi depresión,

por ti, luché contra todos,

por ti, mi amor,

me enfrenté a tu papá,

por ti, mi amor, solo por ti.

alicia: [asiente y llora]

elena: te amo, te amo, te amo...

gema: ¡qué gusto me da verte!

bienvenida a la prepa.

alicia: gracias.

gema: las chicas y yo

nos metimos

a una competencia de baile.

y estamos ensayando

todas las tardes,

con las estrellas del cielo.

te tienes que meter

con nosotras, ¿eh?

nos haces mucha falta.

alicia: ay, y ustedes a mí...

gema: ¡te extrañé mucho!

pablo: yo también

te extrañé mucho, mi amor.

alicia: pablo...

pablo: alicia...

alicia: gracias

por no olvidarte de mi.

pablo: ¿cómo me voy

a olvidar de ti

si eres el amor de mi vida?

te amo muchísimo, alicia,

muchísimo.

alicia: los dos años

que mi papá me tuvo encerrada,

ni un solo día dejaste de ir.

tu presencia y tu amor

fueron la fuerza

que me mantuvieron

firme en mi dolor.

te amo, pablo, te amo,

y ahora que te puedo ver y tocar

también te puedo besar.

andrew: ♪ virgen

morena

siempre vas caminando conmigo

y tu voz aconseja mi oído

fran: virgen

me dijiste

que yo soy tu hijo más pequeño

y tu manto envolviste

en mi cuerpo

[todos] no sabía escucharte

y tu canto arrullaba mi alma

y tu voz alentaba

mi solo corazón

virgen

morena ♪

Cargando Playlist...