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La Rosa de Guadalupe - 'Una pausa'

Univision9 May 2019 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[bocinas]

santiago: iestorbo!

muévete, imbécil.

rolando: santiago, cálmate,

nada ganas con gritarles

de cosas, de todas maneras

nadie puede pasar.

santiago: no, no, es que ninguno

podemos avanzar porque todos

son una bola de idiotas

que no saben manejar y mira ese

estúpido dejando pasar a todos.

iandale, ya!

ideja de hacer tu obra

buena del día y avanza!

rolando: no exageres,

solo dejó pasar un coche.

santiago: pues me vale, no tiene

por qué dejar pasar a nadie,

neta que ya no se puede

circular en esta ciudad.

[claxon]

[grita] imbécil.

ese estúpido me va

a escuchar.

¿qué te pasa, naco, eh?

ino estás en tu rancho!

a la próxima le voy

a reclamar a tu madre.

este indio me va a escuchar.

rolando: súbete al carro.

santiago: cállate.

ia ver, tarugo, si eres

tan machito detrás del volante,

bájate a darme la cara!

rolando: santiago, ya ándale.

santiago: cállate, tú también

pareces vieja,

¿qué te pasa, indio, eh?

a ver, indio, ¿qué?

si eres tan machito, ¿qué?

a ver, ¿qué no sabes

manejar o qué?

[disparo]

rolando: isantiago!

santiago: [piensa] ¿cómo fue

que llegué hasta aquí?

provocar a un tipo

para que me disparara.

omar: apúrate, hijo,

que no vas a llegar

a la primera hora.

santiago: sí, papá.

graciela: ay deja que termine

de desayunar siquiera,

por favor.

omar: está bien,

pero si llegamos tarde,

va a ser por su culpa.

¿cuál es tu primera materia?

santiago: mate.

omar: y justamente tenía

que ser matemáticas.

santiago: pero ya voy mejor, pa.

graciela: ¿y cuándo empiezan

tus exámenes, corazón?

santiago: la próxima semana, ma.

omar: no bajes el promedio,

no quiero que te pongan

trabas en la universidad.

santiago: oye, papá, si saco

arriba de ocho,

¿me regalas mi coche?

omar: no, solo si sacas

de nueve para arriba.

santiago: ¿neta?

omar: neta.

santiago: entonces te prometo

que voy a pasar todos

los exámenes con diez

para poder promediar

arriba de nueve.

vas a ver.

lilí: qué emoción que ya

te vayan a dar tu coche, bebé.

rolando: está de pelos, "bro",

ahora sí vamos a tener

nave para movernos.

santiago: no y no sabes,

la voy a ajustar la máquina

para que quede como coche

de carreras.

lilí: pero me vas a prometer

que no vas a correr mucho.

santiago: ay claro que no,

bebé.

rolando: oye, ¿y cómo le vas

a hacer con mate?

porque no la llevas

reprobada de milagro.

santiago: no sé, pero le prometí

a mi papá que iba a sacar

más de nueve y tengo que

hacerlo por mi nave.

lilí: no te preocupes, bebé,

yo te ayudo a estudiar

para que pases.

santiago: gracias, bebita,

eres la mejor novia

de todo el mundo.

rolando: ay bueno, ya, bájenle

a la miel que nosotros también

nos tenemos que ir al partido,

hoy son las eliminatorias.

[gritan]

todos: igol!

[festejan]

rolando: bien, bien jugado.

santiago: no, no, no, es que fue

sergio quien lo anotó.

sergio: fue tu pase, sin ese

pase, no lo hubiera metido.

>> felicidades, chavos,

con este triunfo pasamos

a cuartos de final.

todos: [festejan]

santiago: oigan, tenemos que

festejarlo ¿o no?

vamos todos a mi casa.

todos: [vitorean]

[ríen]

graciela: me imagino que están

muertos de hambre después

de jugar tremendo partidazo,

así es que les dejo

unos deliciosos "hot dogs".

>> ay muchísimas gracias,

señora, usted siempre

nos atiende de primera.

graciela: los amigos de mi hijo

son bienvenidos en esta casa.

sergio: pues yo quiero hacer

un brindis por su hijo

porque sin ese pase que me dio,

no hubiéramos ganado.

por el mejor del equipo.

rolando: y el mejor amigo.

todos: isalud!

santiago: tu gol, fue tu gol.

lilí: hola, mamá, santiago

y yo vamos a estudiar mate.

>> me da mucho gusto, mi amor.

santiago: oye, bebé, yo me muero

de hambre.

>> no te preocupes, santiago ,

ahorita lilí te atiende.

en la cocina está

lo necesario para que

le hagas unas sincronizadas.

santiago: muchas gracias,

señora.

>> bueno, los dejo para que

se apuren y puedan estudiar.

nos vemos.

lilí: me vas a tener

que ayudar para que

las sincronizadas estén más

rápido y no perdamos

tanto tiempo.

santiago: claro que sí, bebé,

ya verás que juntos haremos

el mejor equipo.

es que--es que no, lilí,

por más que me explicas,

no entiendo.

lilí: ten paciencia, mi amor.

santiago: sí la tengo,

pero no sé qué pasa que

no me entran las matemáticas

y si trueno, adiós coche.

lilí: vas a pasar, estoy segura.

santiago: es que no es solo

pasar,

tengo que sacar diez para

promediar arriba de ocho.

lilí: y así va a ser.

mira, a ver, vamos de nuevo.

te lo voy a explicar

de otra manera.

santiago: pues ya que,

con lo que odio

las matemáticas.

[piensa] no me acuerdo

de las fórmulas.

¿cómo eran?

maestro: santiago, tu examen.

te vuelvo a ver que intentas

copiar y te lo quito.

santiago: sí, profe.

omar: teníamos un trato,

santiago, y no lo estás

cumpliendo,

sacaste siete en matemáticas.

santiago: no fue mi culpa, papá,

te juro que estuve estudiando

todo el tiempo.

omar: y sin el promedio

que tú me prometiste,

no hay coche.

santiago: no, papá, porfa,

no seas así, mira,

todas las demás las pasé

con más de nueve,

te juro que sí le eché ganas.

omar: piensa en tu futuro,

las matemáticas son la base

de la carrera de economía

y finanzas,

¿cómo vas a estudiar esa carrera

si desde ahorita estás

reprobando matemáticas?

llevo 20 años trabajando

en un negocio que es para ti,

del que tú vas a ser el dueño.

y la única manera que puedes

encargarte de él,

es siendo un excelente

financiero, ¿sí entiendes?

santiago: sí, papá.

omar: qué, ¿no quieres

salir adelante?

graciela: eso no es cierto,

a mí me consta que estuvo

estudiando todos los días

con lilí.

omar: ¿entonces qué pasó?

no entiendo, la capacidad

la tienes, eres un chavo

inteligente, no entiendo

cómo no puedes pasar un mugre

examen parcial de matemáticas.

graciela: porque no es la única

materia que tiene que estudiar.

omar: la vida es así,

graciela, uno no se enfrenta

a un solo problema

o una sola crisis,

santiago ya tiene 16 años,

ya es un hombre,

debería ser más consciente

de su futuro.

santiago: papá, te prometo que

el próximo bimestre le voy

a echar más ganas, de verdad.

graciela: por favor, omar,

no lo castigues.

mira, ve las otras materias,

tu hijo casi tiene

la excelencia.

yo creo que sí se merece

lo que le prometiste.

omar: ¿de verdad te vas

a esforzar?

santiago: te lo juro, papá.

omar: está bien,

te voy a dar el coche,

pero si no sacas

arriba de nueve,

te lo quito, ¿entendiste?

santiago: sí, pa, es un trato.

pues me tuve que aguantar

el sermón para quedarme

con el coche.

lilí: bebé, mejor dile

a tu papá que no puedes

con las matemáticas,

que va a ser megapesado

que estudies economía.

santiago: no, estás loca.

mira, para empezar,

me quita el coche.

además, no puedo, lilí,

mi papá tiene razón,

si su negocio va a ser mío,

tengo que estudiar algo

que esté relacionado

con la casa de bolsa.

rolando: pues sí, bro,

pero a ti lo que te gusta

es esto, la mecánica.

santiago: pues sí,

pero si mi papá se entera,

me mata.

además, le di mi palabra

y se la tengo que cumplir.

así no duerma el próximo

bimestre, tengo que pasar

mate con una buena calificación

a como dé lugar.

lilí: está bien, bebé,

tú sabes que cuentas conmigo

para estudiar de nuevo.

rolando: no, lilí , le ayudaste

y casi truena,

mejor déjalo solito.

santiago: [ríe]

lilí: qué chistosito.

rolando: a ver, lilí,

sube y acelera.

santiago: quedó ronroneando.

rolando: vientos, bro,

ahora sí a presumirlo

en la "party" de esta noche.

graciela: con cuidado,

por favor.

santiago: sí, mamá, te prometo

que no paso de 100.

omar: es en serio, santiago.

no vayas a llegar tarde, ¿eh?

santiago: no, papá, prometo

llegar a buena hora.

graciela: ya vete, ya vete,

ándale, no quiero que vayas

a poner de pretexto

que nosotros te entretuvimos.

santiago: bueno, nos vemos

al rato.

y ya verán que voy a llegar

a la hora en que quedamos.

graciela: tenemos un buen hijo.

omar: la verdad, sí.

y nada me va a dar más gusto

que ver a mi hijo ocupando

mi lugar en el negocio.

graciela: [ríe]

lilí: ¿qué pasa, bebé?

santiago: ya me tengo que ir.

lilí: pero ¿por qué

tan temprano?

santiago: porque le prometí

a mi papá que iba a llegar

a buena hora.

rolando: ay no manches, bro,

si esto apenas empieza.

santiago: no, rolando,

en buena onda, ya,

ya es tarde.

lilí: ay nos vamos a la una,

¿sí?

santiago: no, lilí, neta,

a esa hora tengo que llegar

a mi casa, así que ni modo,

bebé, ya nos tenemos que ir.

maestro: a ver, santiago ,

¿quieres sacar más de nueve

de promedio?

¿y cómo, santiago ?

si has pasado todos

los parciales de panzazo.

santiago: porfa, profe, ayúdeme.

es que si no saco nueve,

me van a quitar mi coche.

maestro: es que es imposible,

haz la suma tú.

claro, no eres nada bueno

para eso.

santiago: es que algo se debe

poder hacer, póngame un trabajo,

no sé, lo que sea.

maestro: está bien.

te voy a pedir un trabajo

especial, pero además

tienes que sacar diez

en el siguiente examen,

porque si no, no alcanzas

el nueve, y eso si

es que en el trabajo

también sacas diez,

de lo contrario vas a promediar

abajo de ocho.

santiago: iay no, no puedo,

no entiendo nada!

graciela: mi amor,

ya vamos a cenar.

santiago: no, no voy a cenar.

graciela: pero, mi amor,

llevas toda la tarde metido

aquí estudiando.

santiago: sí, mamá,

eso es lo que estoy haciendo

y tengo que seguirle,

iasí que déjame en paz!

graciela: oye, todo bien,

pero tampoco es para que

me hables así, ¿eh?

santiago: sí, perdón.

por favor, déjame terminar,

es que tengo que hacer

un trabajo, si puedo al rato,

como algo, ¿sí?

graciela: está bien,

como tú quieras.

santiago: [gruñe]

>> ¿y qué onda, chavos?

¿ya están listos

para el "reven" de este fin?

lilí: ¿otro?

>> pues ¿qué quieres?

uno que es popular y mis fans

me aclaman, así que de nuevo

haremos party en mi casa.

lilí: me encanta la idea,

¿a qué hora pasas por mí, bebé?

santiago: no sé,

igual y ni voy, ¿eh?

rolando: oye, pero ¿por qué

no, bro?

no me salgas con que mi mejor

mula se me va a echar.

santiago: a mí no me digas así

que no estoy de humor.

lilí: ¿por qué, bebé?

¿qué te pasa?

santiago: ¿qué no te das cuenta?

estoy muy presionado.

tengo que pasar el examen

de mate con diez si quiero

conservar el coche,

así que no estoy

para fiestecitas ni reventones.

rolando: no manches, lilí ,

ahora sí que desayunó chamoy,

anda de un amargocito

que no des.

todos: [ríen]

ricardo: había un pollito

que tenía dos alas y las cambió

por un comedor.

todos: [ríen]

santiago: qué idiota eres,

ricardo.

no manches, qué mal chiste,

no sé para qué vine

si voy a estar escuchando

tarugadas nada más.

ricardo: bueno, entonces ponme

el ejemplo tú, porque de seguro

has de ser don chistín.

santiago: ay madura, ¿no?

digo, ya estamos en la prepa,

ya no somos niñitos,

neta, qué flojera me dan.

sergio: el que aburre eres tú,

últimamente eres un amargado

que ni tú te aguantas.

ricardo: ¿qué onda contigo?

estamos en una fiesta,

ni que nos hubieran

adelantado los parciales.

santiago: ¿saben--saben qué?

ahí nos vemos.

ey, neta, rolando,

¿qué onda con tus fiestas

de niñitos, eh?

qué flojera.

rolando: ¿qué le pasa?

ricardo: ¿de cuándo acá

se volvió tan sangrón?

sergio: se me hace que el coche

se le subió a la cabeza.

lilí: entonces, cuando despejas

"y" y lo multiplicas

por "a" al cuadrado

tienes el valor que necesitas

para--

santiago: no, ya, lilí , ya.

párale, no, no estoy

entendiendo nada, nada, nada.

lilí: ay pero si está bien

fácil, bebé.

santiago: no me digas así.

lilí: ¿por qué?

si siempre te he dicho así.

santiago: pues no sé, ya,

me choca, pues se me hace,

ay tan cursi.

lilí: está bien,

ya no te vuelvo a decir así.

si quieres, mejor vemos

lo de las ecuaciones

de tercer grado y dejamos

los despejes para después--

santiago: no, no, ya no quiero

ver nada, ya.

lilí: ¿ya estás cansado?

santiago: sí, sí, ya estoy

cansado de tu voz

y de no entenderte nada.

lilí: es que no me estás

poniendo atención.

santiago: no, no, tú eres

la que no sabe explicar,

por eso no te entiendo nada.

¿sabes qué?

mejor me voy a mi casa

a estudiar solo.

>> ¿qué pasó?

¿por qué te estaba hablando

de esa manera?

lilí: está cansado.

>> esa no es justificación

para que sea tan grosero y mucho

menos tan mal agradecido,

todavía que estás perdiendo

tu tiempo explicándole,

¿te echa la culpa

de su ineptitud?

lilí: no es cierto,

santiago es muy inteligente,

lo que pasa es que está

muy estresado.

>> estresado o no,

pareciera que no

tiene educación.

y si quieres que vuelva

a pisar esta casa,

más vale que se comporte.

lilí: mamá, en serio, te juro

que no lo hizo a propósito.

>> nada más esto me faltaba.

hija, por favor,

yo sé que tú quieres mucho

a tu novio, pero por más

frustrado o enojado que esté

tu novio, no debes permitir

que te hablen de esta manera.

lilí: está bien, mamá,

te prometo que voy a hablar

con él,

te juro que santiago no es así.

omar: ey, ey, ¿de dónde

vienes tan tarde?

santiago: ¿de dónde más?

de estudiar matemáticas.

omar: ¿a esta hora?

a mí no me vas a ver

la cara de tonto.

santiago: pues entonces piensa

lo que quieras.

omar: iey, a mí no me vas

a contestar de esa manera, eh!

santiago: pues ya te dije

la verdad y si no me quieres

creer, esa es tu bronca.

omar: ah, ¿sí?

pues tu bronca va a ser irte

a la escuela sin coche,

¿cómo ves?

santiago: no, papá, quedamos

en que me quedaba con el coche

si pasaba matemáticas

y es lo que estoy haciendo,

estudio todo el santo día

como idiota para pasar

ese estúpido examen.

omar: mira, te advierto

que yo sí cumplo

con mi palabra, ¿eh?

santiago: ipues entonces déjame

en paz y déjame estudiar,

porque tengo mucho que hacer

para darte gusto!

graciela: omar, por favor,

por favor,

ya no te pelees más, por favor.

omar: ino lo defiendas!

graciela: no lo estoy

defendiendo,

¿no ves cómo está de presionado?

se la pasa todo el día metido

en los libros de matemáticas,

así que, por favor,

ya no lo presiones más.

santiago: [grita] ya estoy

harto, estoy harto,

no puede ser.

¿qué demonios voy a hacer?

¿qué demonios voy a hacer?

¿qué hacer?

[grita]

sergio: ¿entonces qué, mi rola?

¿está listo para organizar

el próximo reven?

rolando: va que va, además,

mis papás no van a estar.

ricardo: uy, de pelos,

ahora sí podemos llevar chelas.

sergio: pero sin invitar

a tu amiguito, ¿eh?

por favor.

rolando: ¿a cuál amiguito?

ricardo: a santiago,

no te hagas.

sergio: porque casi nos echa

a perder el último reven.

rolando: no, ¿qué les pasa?

santiago es mi bro,

no le puedo hacer eso.

ricardo: yo nada más te digo que

en la prepa ya nadie lo soporta.

y si se enteran de que

va a estar ahí, no creo

que los demás quieran ir.

rolando: no se preocupen,

yo lo controlo,

voy a hablar con él

o algo, pero mi bro

tiene que estar presente.

ricardo: con permiso,

con permiso.

lilí: pásale.

ricardo: gracias, preciosa.

santiago: ¿qué te traes

con mi novia?

lilí: no era para que

te pelearas con ricardo,

nunca me faltó el respeto.

santiago: mejor no la trates

de componer,

porque es peor, ¿sí?

ahora falta que te guste que ese

imbécil te esté coqueteando.

lilí: no digas tonterías,

ricardo solo es un compañero

y nada más.

santiago: a mí no me vas

a ver la cara de estúpido,

si clarito vi cómo le sonreías.

¿qué?

¿te gusta?

lilí: por favor, suéltame,

me estás lastimando.

santiago: ipues entonces

respétame y dame mi lugar

porque a mí no me vas a ver

la cara de idiota y eso

tenlo por seguro, lilí!

lilí: ¿qué--qué le está pasando?

[llaman a la puerta]

psicóloga: adelante.

lilí: hola.

psicóloga: hola.

siéntate, ¿en qué te puedo

ayudar?

lilí: la verdad, no sabía

a quién acudir,

por eso vine a verla,

porque me preocupa

mucho santiago , mi novio.

ha cambiado tanto,

ahora es irritable,

violento, muy inestable,

hay situaciones que

lo alteran demasiado.

psicóloga: por lo que dices,

santiago puede sufrir

de neurosis.

lilí: ¿y se puede curar?

psicóloga: con el tratamiento

adecuado, sí,

pero tendría que hablar con él

para confirmar mi diagnóstico

y ver de qué manera

podemos ayudarlo.

lilí: yo voy a hablar con él

para que venga a verla.

psicóloga: pues esperemos que

acepte, porque mientras él

no quiera recibir ayuda,

no lo vamos a poder hacer.

lilí: por favor, mi amor,

habla con la psicóloga

de la escuela.

santiago: ¿para qué voy a hablar

con ella si yo no estoy loco?

lilí: no digo que lo estés,

pero le platiqué de tu cambio

de comportamiento y me dice

que puedes tener neurosis.

santiago: ¿por qué le estás

platicando a los demás sobre mí?

lilí: porque me preocupas

y quiero que estés bien.

santiago: voy a estar bien

el día que me dejen en paz,

así que olvídalo,

yo no voy a ver a nadie

porque yo no soy neurótico.

graciela: santiago,

¿qué te pasa?

¿por qué vienes alterado?

santiago: por nada, mamá.

graciela: es obvio que

te pasa algo, ¿tuviste

problemas en la escuela?

santiago: más bien con lilí ,

nos peleamos porque ella

no me deja en paz.

graciela: pues me sorprende

que te hayas peleado

con tu novia,

ustedes se llevan muy bien.

santiago: eso era antes, mamá,

últimamente se ha vuelto

insoportable.

graciela: no, hijo,

el que está cambiando eres tú.

te has vuelto muy

poco tolerante.

santiago: a mí no me está

pasando nada,

los que dejaron de entenderme

son ustedes,

entonces a mí no me digan nada.

lilí: aproveché que santiago

está en su entrenamiento

de fútbol para venir a hablar

con usted.

me preocupa mucho

el cambio de santiago .

graciela: a mí también,

ya no se le puede decir nada

porque inmediatamente explota.

lilí: yo estuve hablando

con la psicóloga de la escuela

y me dijo que es probable

que santiago sea neurótico.

graciela: pues tenemos que

asegurarnos que realmente

es esa enfermedad

la que tiene santiago .

lilí: yo lo traté de convencer

de que fuera con la psicóloga,

pero no quiso,

incluso se enojó conmigo.

graciela: pues aún en contra

de santiago,

tenemos que ayudarlo.

lilí: yo sabía que podía

contar con usted,

por eso la busqué,

para que juntas encontráramos

una solución al problema

de santiago.

>> para mí también

es claro que su hijo

sufre de neurosis,

tal y como se lo dijo

la psicóloga de la escuela.

graciela: lo que no entiendo

es cómo mi hijo se pudo enfermar

así siendo tan joven.

>> la neurosis puede padecerla

cualquier persona,

sin importar la edad.

y una de sus principales

causas es el estrés.

graciela: sí, pero santiago

tiene la misma presión

que cualquier joven

de su edad.

>> no todos reaccionamos

de la misma manera al estrés,

ni al dolor emocional

que este nos causa,

y se llega a manifestar

con diferentes conductas,

como la ansiedad,

la depresión,

obsesiones y agresividad,

entre otras.

graciela: ¿y entonces qué

nos sugiere que hagamos

para ayudar a mi hijo?

>> tienen que hablar con él,

insistirle que acepte

que está enfermo.

mire, estos folletos

las pueden ayudar.

aquí se explica claramente

qué es la neurosis

y los trastornos

que esta provoca.

lilí: yo me encargo de dárselos,

puede ser que esta vez

sí quiera escucharme.

>> eso espero.

y cuando hayan logrado

que santiago acepte

lo que le pasa,

lo pueden traer.

graciela: no sabe cómo

se lo agradecemos,

estando nosotras más informadas

podremos enfrentar

la enfermedad de mi hijo.

lilí: santiago, lo que quiero

es que estés bien y la única

manera de lograrlo es que

aceptes que estás enfermo.

santiago: ¿y tú cuándo vas

a aceptar que estoy bien?

lilí: entiende que si insisto

es porque te queremos ayudar,

por eso tu mamá y yo fuimos

a neuróticos anónimos

y nos dieron estos folletos

para que los leas.

santiago: ¿involucraste

a mi mamá en esto?

lilí: tuve que hacerlo,

ella también está preocupada--

santiago: ¿estás tonta o qué

te pasa?

¿cómo se te ocurre decirle

estas estupideces a mi mamá?

[grita] ya deja de meterte

en mi vida, ya.

>> ite prohíbo que le hables

así a mi hija!

lilí: mamá, por favor.

>> iyo no voy a permitir

que este patán te trate así!

santiago: iusted no se meta

en nuestra relación, señora,

este es un asunto

entre su hija y yo!

>> me meto porque lilí no merece

que un patán prepotente

como tú la trate así,

así que te largas

ahorita mismo de mi casa.

santiago: iah, me voy

con mucho gusto,

porque yo no voy a aguantar

un par de locas!

lilí: no debiste correrlo.

>> pero a ti, ¿qué te pasa?

¿todavía de que te trata así

lo vas a defender?

lilí: tienes que comprender

que santiago está enfermo

y que necesita de nuestro

apoyo y comprensión,

y yo lo voy a ayudar.

ricardo: santiago, santiago,

santiago.

rolando: pásala, santiago.

[silbato]

>> hasta aquí, chavos, ya se

pueden ir a los vestidores.

sergio: ¿qué te pasa?

¿por qué no me la pasaste?

santiago: no era necesario,

yo podía meter el gol.

sergio: pero no lo metiste.

santiago: ay ya, como si tú

fueras tan bueno jugando,

sin mis pases no eres nada,

no eres nada.

>> ya, tranquilos, tranquilos.

sergio tiene razón, santiago,

el fútbol es un trabajo

de equipo.

santiago: ay ya, ya, no sé

para qué arma tanto pancho

si es un entrenamiento nada más.

>> no importa qué tipo

de partido sea, tienes que

aprender a jugar en equipo

si quieres seguir en el torneo.

santiago: ay mi--por mí,

usted, el torneo, ustedes,

todo el equipo--

[grita] todos se pueden ir

al infierno, váyanse al diablo

todos.

lilí: santiago.

santiago: ¿qué quieres?

lilí: ¿te das cuenta

de lo que acaba de pasar?

santiago: sí, que todos

son una bola de idiotas.

lilí: no, acabas de echar

a la basura tu entrenamiento

y el torneo por no saber

controlar tu carácter.

santiago: pero ellos

se lo pierden,

el equipo necesita más de mí

que yo de ellos.

lilí: no puede ser que estés tan

equivocado y no te des cuenta.

por favor, santiago,

tienes que reconocer

que estás enfermo,

que tu neurosis te está

dando problemas.

santiago: yo no tengo que

reconocer nada

porque no estoy enfermo.

lilí: sí, lo estás,

necesitas ayuda

y si no la aceptas,

si no vas a neuróticos

anónimos,

voy a tener que terminar

contigo.

santiago: pues ¿sabes qué?

me haces un favor,

porque ya estoy harto de ti

y así que en este momento,

terminamos.

graciela: es sorprendente

que hayas terminado

con lilí solo porque

te quiere ayudar.

santiago: ni la defiendas,

que ya sé que tú también

piensas que estoy enfermo.

graciela: no, no lo pienso,

lo compruebo con tu actitud.

santiago: si--si no quieren

que me enoje, entonces dejen

de presionarme.

graciela: tratar de ayudarte

no es provocarte,

es por tu bien.

santiago: no, mi--mi bien

es que dejen de presionarme,

bastante tengo con estudiar

matemáticas para todavía

estar aguantando sus sermones.

graciela: ¿cómo puedo ayudar

a mi hijo si no acepta mi ayuda?

¿cómo?

[timbre]

maestro: santiago, ya se acerca

el último bimestre y quedamos

que vas a mejorar tu promedio,

¿tienes alguna duda

para el examen?

santiago: tengo todas las dudas

del mundo,

pero ¿usted qué me va

a poder explicar

si en todo el año

no le he entendido nada?

maestro: no me hables así.

santiago: es la verdad.

mire, en todas mis materias

voy bien, pero con usted

voy mal porque es un pésimo

maestro,

lo deberían de correr o cambiar.

maestro: más bien el que se va

a ir de mi clase, eres tú.

en este momento estás dado

de baja de mi materia.

santiago: ah, no sabe el gusto

que me da porque así no me voy

a quedar con las ganas

de partirle la cara--

rolando: isantiago!

vámonos--

santiago: déjame.

esto no se va a quedar así,

maestro,

cuídese porque le voy

a partir la cara, ¿eh?

omar: ¿cómo que te dieron

de baja en matemáticas?

santiago: el maestro

es un imbécil,

lo tenía que poner en su lugar.

omar: sí, pero no echando

a perder tu futuro,

porque de seguro te vas a ir

a extraordinario, ¿verdad?

santiago: presento el examen

y ya.

omar: entonces,

hasta que pases ese examen,

volverás a tener coche,

porque a partir de este momento

estás castigado.

santiago: no, no me puedes

hacer esto.

omar: a ver si así aprendes

a ser más responsable.

por tu rebeldía

estás poniendo en riesgo

el patrimonio de la familia.

¿cómo vas a administrar

mi negocio si no pasas

matemáticas?

santiago: ipor mi tu negocio

se puede ir al infierno

iporque no me importa!

omar: está pasando los límites

pero ni creas que voy a ceder.

graciela: omar, no puedes

seguir haciendo una guerra

con tu hijo.

entiende, está enfermo.

omar: lo que santiago tiene

es rebeldía, como cualquier

joven de su edad,

y no es neurótico como dices.

graciela: sí lo es,

ya te expliqué todo lo que

he investigado y no tengo

dudas de que santiago

está enfermo.

omar: por favor, graciela,

lo que santiago necesita

es que seamos firmes con él

y eso es exactamente

lo que voy a hacer.

graciela: santiago,

¿podemos hablar?

santiago: ¿qué, vienes

a ponerte del lado de mi papá?

graciela: no, hijo, no me voy

a poner del lado de nadie,

solo vengo a platicar

contigo para saber qué

es lo que necesitas

para estar bien.

santiago: que me dejen en paz.

graciela: hijo, ten por seguro

que nadie quiere molestarte

o presionarte, solo queremos

lo mejor para ti.

santiago: pues no lo parece,

tú lo acabas de ver, mamá,

mi papá me castigó porque

voy a presentar un

extraordinario en matemáticas.

graciela: tu papá hizo

muy mal al alterarse,

pero tú también estuviste

muy agresivo,

con insultos y con gritos

no es como se arreglan

las cosas, se tiene que hablar.

santiago: con mi papá

no se puede hablar,

a él solo le interesa

que estudie economía

y finanzas para que me haga

cargo de su negocio.

graciela: mira, vamos a hacer

una cosa.

por el momento no pienses

ni en la carrera

ni en el negocio de tu papá,

solo concéntrate

en pasar matemáticas.

santiago: no puedo con esa

materia, mamá, entiéndelo.

graciela: pero tienes que

acabar tu preparatoria

para que puedas seguir adelante.

mira, no te pido que saques

diez en el examen,

solo que lo pases,

para que no te sientas

tan presionado.

te voy a contratar un maestro

particular para que te enseñe

con paciencia hasta

que tú entiendas, ¿sí?

santiago: me lleva,

ya es tardísimo y hoy es

mi extraordinario

de matemáticas,

todavía tengo que pasar

por rolando.

ni modo, papá,

me quitaste las llaves,

pero no el duplicado.

[bocinas]

santiago: iestorbo!

imuévete, imbécil!

rolando: santiago, cálmate,

nada ganas con gritarles

de cosas, de todas maneras

nadie puede pasar.

santiago: no, no, es que

ninguno podemos avanzar porque

todos son una bola de idiotas

que no saben manejar

y mira ese estúpido

dejando pasar a todos.

iandale, ya!

ideja de hacer tu obra buena

del día y avanza!

rolando: no exageres,

solo dejó pasar un coche.

santiago: pues me vale,

no tiene por qué dejar pasar

a nadie,

neta que ya no se puede

circular en esta ciudad.

[claxon]

iimbécil!

ese estúpido me va a escuchar.

¿qué te pasa, naco, eh?

ino estás en tu rancho!

a la próxima le voy a reclamar

a tu madre.

este indio me va a escuchar.

rolando: súbete al carro.

santiago: cállate.

ia ver, tarugo, si eres

tan machito detrás del volante,

bájate a darme la cara!

rolando: santiago, ya, ándale.

santiago: cállate, tú también

pareces vieja,

¿qué te pasa, indio, eh?

a ver, indio, ¿qué?

si eres tan machito, ¿qué?

a ver, ¿qué no sabes

manejar o qué?

[disparo]

[música]

[música]

rolando: isantiago!

santiago: [piensa] ¿cómo fue

que llegué hasta aquí?

provocar a un tipo

para que me disparara.

qué tonto soy,

me acaban de disparar

y todo porque no supe

controlar mi coraje.

por favor, virgencita,

cómo quisiera otra oportunidad

para demostrarte

que quiero componer mi vida

y recuperar todo lo que

he perdido por mi enfermedad.

enfermera: doctor,

estamos perdiendo al paciente.

[pitido]

doctor: pásame el desfibrilador,

toma.

apártense, por favor.

despejen.

lilí: no, no puede ser cierto.

rolando: por desgracia sí,

cuando me fui del hospital,

santiago estaba luchando

por su vida.

lilí: tengo que verlo,

tengo que saber cómo está.

>> ¿a dónde vas?

lilí: a ver a santiago,

está en el hospital.

>> no, tú no vas a ningún lado,

él terminó contigo

y no te necesita en el hospital.

lilí: pues aunque no quieras,

voy a ir, lo amo y tengo

que estar a su lado.

vámonos, rolando.

señora, ¿cómo está santiago?

graciela: ay por suerte

pudieron estabilizarlo.

estuvo a punto de morir,

pero el doctor tiene muchas

esperanzas de que se recupere

por completo.

rolando: qué buena noticia.

graciela: me alegra mucho que

vinieras a ver a santiago.

cuando despierte,

le va a hacer mucho bien verte.

lilí: si estoy aquí

es porque amo a su hijo,

pero no lo voy a ver.

graciela: ¿por qué?

lilí: rolando me contó

cómo fue y que por culpa

de esa neurosis le dispararon.

sigue sin entender que

necesita tratarse

y si sabe que estoy aquí,

menos lo va a hacer.

graciela: te comprendo,

mi hijo no va a entender

que está enfermo

hasta que enfrente

todas las consecuencias

que le ha traído su enfermedad.

lilí: así es, por eso le pido

que no le diga que estoy aquí.

por favor, señora,

por el bien de santiago,

no le diga que vine a verlo.

graciela: mi amor,

¿cómo te sientes?

santiago: muy débil,

atontado.

omar: el doctor dijo

que era normal, en unos días

vas a estar bien.

graciela: mi amor,

espero que entiendas

que esto que te pasó

es porque sí estás enfermo.

omar: al igual que tú,

yo no lo quise ver

por más que me lo dijo tu mamá.

ya expusiste tu vida

por sufrir de neurosis,

lo tienes que aceptar.

graciela: es difícil enfrentar

que estamos enfermos y más si

se trata de una enfermedad

de la mente,

pero lo peor que podemos hacer

es no aceptarla,

porque mientras más te tardes

en tratarla, más graves pueden

ser las consecuencias.

santiago: sé que algo está mal

en mí y quiero cambiar,

pero--pero no sé cómo hacerlo.

graciela: para eso estamos

nosotros,

para ayudarte y orientarte,

pero es muy importante

que nos escuches.

omar: nosotros también

vamos a saber escucharte,

yo te presioné para que

te hicieras cargo de un negocio

que ni siquiera sé si te gusta,

pero ya no te voy a presionar.

voy a dejar que tú decidas

a qué te quieres dedicar.

graciela: pero antes

de continuar con tu vida,

tienes que tratarte

y superar tu neurosis.

santiago: sí, mamá,

tengo muchos motivos

para curarme

y uno de ellos es lilí.

quisiera verla,

¿no vino a visitarme?

graciela: n--no, hijo,

por lo visto lilí ya--

ya no quiere saber de ti.

con cuidado,

ya te dieron de alta

pero aún te tienes que cuidar.

santiago: lo voy a hacer,

mamá, no quiero volver a estar

en un hospital y menos

por mi estupidez.

omar: me gusta ver que

estás empezando a cambiar.

santiago: estoy dispuesto

a componer mi vida,

disculparme con todos

a los que lastimé

con mis groserías

y mi forma de ser.

graciela: aceptar tus errores

es un buen inicio, mi amor.

santiago: y como estoy

dispuesto a cambiar,

necesito que me lleves

a un lugar.

graciela: ¿en este momento?

acabas de salir del hospital.

santiago: sí, lo sé,

pero es muy importante

para mí, mamá,

es algo que no puede

esperar más.

lilí: no debiste venir a verme

si aún no estás del todo bien.

santiago: necesito hablar

contigo.

quiero pedirte que me perdones

por lo mal que me porté.

lilí: tal vez yo te pueda

perdonar,

pero mientras no recibas

una terapia, no tiene

caso que estemos juntos.

santiago: y la voy a tomar,

porque aparte de venir

a pedirte que me perdones,

quiero que tú y mi mamá

me lleven a neuróticos anónimos.

lilí: ¿lo dices en serio?

santiago: sí.

te voy a demostrar que

te quiero recuperar.

no sé si ya dejaste

de quererme, pero te pido

una oportunidad

para volver a conquistarte.

graciela: lilí realmente

nunca te ha dejado de amar,

la verdad es que ella

sí fue al hospital a visitarte,

pero pues no te quiso ver

porque tenías que comprender

que necesitas ayuda.

santiago: y ahora que

ya lo comprendí,

les prometo que no les voy

a fallar, voy a hacer todo

lo que esté en mí para superar

mi neurosis y ser alguien mejor.

lilí: todas las personas

que te queremos

vamos a estar contigo,

para que juntos logremos

que tú vuelvas a ser feliz.

santiago: las grandes ciudades

se pueden llegar

a volver muy caóticas,

mientras más personas

vivamos en ellas,

mayores son sus problemas,

como la sobrepoblación,

el tráfico y la contaminación.

y nuestro ritmo de vida

se vuelve incesante

y cada vez nos exige

más de nosotros mismos.

y con tanta presión,

nos estresamos

y nos volvemos más irritables

y menos tolerantes

por causa de este estrés,

que nos puede llevar

hasta la neurosis,

una enfermedad que,

si no se trata a tiempo,

puede tener graves

consecuencias.

pero antes de explotar,

enojarnos y llegar a agredir,

tenemos que hacer una pausa.

una pausa no para contar

hasta diez, sino hasta mil,

si es necesario,

porque la neurosis

se apodera de nuestro sistema

nervioso y de nuestras vidas,

nos hace ser desagradables,

no importa qué edad tengamos,

porque esta enfermedad

nos puede afectar a todos,

niños, adolescentes

y adultos.

debemos comprender que

no hay nada mejor que tener

una vida tranquila,

solo así tendremos la claridad

de enfrentar y resolver

nuestros problemas,

la mejor manera de lograrlo

es cuando hacemos...

una pausa.

>> ♪ méxico tiene una reina

no necesita de más

es una mujer morena

la bella de tepeyac

me llena de paz

me llena de luz

me llena de amor y compasión

virgen de guadalupe

abrázame

cúrame este dolor ♪

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