null: nullpx
Cargando Video...

La Rosa de Guadalupe - 'Una niña normal'

Univision4 Jun 2019 – 12:00 AM EDT

Comparte

locutor: televisa presenta...

rosa: listo.

sergio: ah, hemos llegado,

casita.

rosa: llegamos, llegamos,

llegamos.

sergio: [celebra]

marcos: hazme espacio, pa.

>> [ríen]

marcos: ay,

estuvieron bien padres

las vacaciones en acaponeta,

¿verdad?

lupita: a mí me gusta mucho

ir para allá,

porque como de todo,

churros, pozole,

gorditas de asado

y piloncillo.

sergio: qué bueno que les guste

ir de vacaciones a mi pueblo,

¿eh?

marcos: sí, a mí me gusta ir

porque vamos a la playa

y juego al futbol

con mis primos.

margarita: yo hasta novio

ya estaba consiguiendo allá,

están bien guapos

los nayaritas de acaponeta, ¿eh?

rosa: [ríe]

pues, ¿sabes qué, magui?

conseguir novio es lo mejor,

lo mejor que te podría pasar,

porque ya te estás quedando

para vestir santos, ¿eh?

margarita: ay, hermanita.

rosa: el tren

se te está yendo.

margarita: oye, pues

es que hoy en día

las chavas no nos casamos

tan pronto, ¿eh?

nos gusta viajar,

divertirnos,

ser felices, hermanita.

rosa: uy, pues, vaya

cuánta modernidad.

margarita: bueno, pues sí.

rosa: mira, te recuerdo

que nos llevamos

muy poquitos años,

esto es por lo de "chavas".

margarita: oye, pues, bueno,

y tú tan bonita,

tan preciosa, tan joven,

¿a poco no, a poco no?

sergio: sí, claro.

margarita: oigan, pues yo

ya me voy,

voy a ver a mi mamá.

qué lástima que no vino.

rosa: pues sí.

margarita: mi reina.

gracias por todo.

adiós, mi amor.

bye, chiquito.

marcos: adiós, tía.

margarita: te mando un beso

por allá también.

sergio: adiós, "cuñis",

cuídate.

margarita: gracias.

sergio: con cuidado, por favor.

rosa: bye, bye.

sergio: [suspira]

marcos: nos la pasamos

bien divertido.

rosa: sí, sí, sí, sí,

la verdad es que todo

estuvo maravilloso.

qué bueno

que se la pasaron bien

en sus vacaciones

y que disfrutaron

y la pasaron increíble,

pero ¿qué creen?

se acabaron.

les informo que mañana

regresan a clases.

fin de las vacaciones, niños.

marcos: qué mal

que duran muy poco

las vacaciones.

oye, pa,

en las vacaciones de verano,

¿podemos ir de nuevo

a acaponeta?

sergio: por supuesto, mi greñas.

lupita: sí, sí.

marcos: ¿tú quieres ir--?

rosa: ya, ya, ya,

por favor, de verdad,

basta de hablar

de las vacaciones.

ya, se acabaron.

llegamos a la casa,

todo regresa

a la normalidad.

así que, por favor,

cada quien a sus labores, ¿mm?

sergio: mi amor,

tenemos el resto del día

para descansar,

hay que tomar vacaciones

después de las vacaciones.

rosa: mañana debemos regresar

llenos de energía

a nuestras rutinas.

ustedes, a la escuela

y tú y yo a trabajar.

así que, por favor,

cada uno a lo suyo, ¿ok?

sergio: de verdad,

¿no te puedes relajar

aunque sea un momento?

los niños vienen emocionados

del viaje,

déjalos así.

ya el lunes será otro día.

además, mira,

apenas acabamos de entrar,

ni siquiera metemos las maletas

a las recámaras

y ya estás dando órdenes.

rosa: sergio, la vida es así,

cada cosa tiene su momento,

las vacaciones ya fueron.

acaponeta, el novillero,

ya, eso ya quedó atrás,

a muchos, muchos,

muchos kilómetros de nosotros,

¿ok?

así que fin de las vacaciones.

sergio: pues no, no,

no han terminado

nuestras vacaciones.

rosa: [resuella]

sergio: tenemos

el resto del día.

así que ya deja

a los niños en paz,

que tengan sus vacaciones y ya.

rosa: no vamos a discutir,

sergio.

vamos, vamos a sus recámaras

a dejar las maletas.

mañana deben de llegar

a la escuela

con toda la energía del mundo

y, recuerden,

lo más importante

es la excelencia.

sergio: ¿qué te pasa, hija?

¿te sientes mal?

lupita: no, papá, estoy bien,

pero me da mucha tristeza

que ya se acabaron

las vacaciones.

desearía

que nunca se terminaran,

nunca.

rosa: tiene nueve

y parece de 14.

ay.

sergio: tú pareces de 90.

listo, campeón,

ya deshicimos toda la maleta.

ahora, pon toda esta ropa

en el bote de la ropa sucia.

andale, eso.

y como tenemos el día libre,

¿qué quieres hacer?

¿quieres ir a jugar futbol

con tus cuates?

marcos: sí, pa, vamos.

vete a poner tu playera

de fut,

que yo me voy a poner

mi uniforme.

sergio: orale, ya está,

nos vemos ahí abajo en la sala

en cinco minutos.

marcos: en tres estoy ahí.

¿qué en tres?

en dos minutos.

sergio: vientos,

no te tardes, vámonos.

rosa: ay.

mi niña,

lleva toda tu ropa sucia

a la lavadora, ¿sí?

yo voy a deshacer mi maleta

y también voy a llevar

mi ropa a la lavadora.

en cuanto acabes, por favor,

ve al cuarto de tu hermano,

traes la ropa

y la metes a la lavadora, ¿ok?

lupita: sí, mamá.

rosa: ¿qué, tú?

¿adónde se supone que vas,

marcos?

marcos: eh, voy a jugar fut.

sergio: nos vamos a jugar fut

los dos.

hay que aprovechar el tiempo

que tenemos de vacaciones.

por cierto,

ya te dejamos

la ropa sucia en el bote.

rosa: ok, está bien, sergio.

sergio: vámonos, a jugar

y a meter muchos goles.

lupita: oye, pa.

sergio: ¿qué?

lupita: yo también

quiero ir a jugar.

sergio: pues, órale, vámonos,

ahí están tus a--

rosa: sergio, lupita y yo

tenemos cosas que hacer

en la casa.

primero, me tienes que ayudar

a lavar la ropa.

después, vamos a hacer

la limpieza de la casa.

oye, nos fuimos muchos días,

la casa está muy sucia,

urge que la limpiemos.

tú eres mujer,

debes aprender cosas de mujeres.

sergio: pero, rosa,

la niña tiene que--

rosa: así las cosas, sergio.

lupita debe aprender

cómo llevar un hogar.

ya después,

en cuanto terminemos,

puedes ir a jugar.

pero si nos tardamos más,

pues más te vas a tardar

en salir a jugar, ¿ok?

a lo nuestro.

sergio: nos vemos luego.

rosa: y de buen modo.

lupita: [suspira]

rosa: buenos días, lupita.

es hora de levantarse, mi amor.

es día de ir a la escuela.

hoy inicia el ciclo escolar,

nena.

vente,

arriba, arriba, arriba,

a bañarse.

hay que ponerse el uniforme,

revisar todo lo de la mochila,

te peinas

y te espero para desayunar, ¿sí?

vente, ándale.

vamos.

primer día de clases,

qué emoción.

al baño, vente, vente.

lupita: [murmura] ay, espera.

rosa: andale, ándale, ándale,

sin flojera ni nada.

vamos, al baño, al baño.

vamos, mi amor,

a bañarse, por favor.

y te voy a pedir

que no te tardes tanto

porque tu hermano

se tiene que bañar también.

lupita: sí.

rosa: andale, señorita,

a bañarse.

lupita: [gime]

rosa: [ríe]

buenos días, buenos días.

mi amor, hijo,

es hora de levantarse.

a la escuela, corazón.

buenos días, mi amor.

en lo que tu hermana

termina de bañarse,

vamos a revisar

que tengas el uniforme bien,

los zapatos pulcros.

empieza a sacar

todas las cosas, por favor.

el uniforme, los zapatos.

¿ya tienes todo aquí?

¿tú revisaste

que estuviera bien?

marcos: sí, ma.

rosa: perfecto.

a ver, ok...

sergio: apúrense a desayunar

para que los lleve a la escuela.

rosa: ay, lupita, por favor,

siéntate bien.

¿qué es eso?

derechita.

siéntate bien,

te estoy diciendo,

derechita,

no encorves el cuerpo.

ay, por favor, mastica

con la boca cerrada.

no debes hacer ruido

al masticar,

no es correcto

y, menos, para una señorita.

tú también, marcos,

no pongas los codos

sobre la mesa cuando comas.

siéntate bien

y deja de estar bailando

en la silla.

sergio: bueno, ya, ya, ya,

con marcos no te metas.

en eso quedamos tú y yo, ¿no?

bueno, más bien tú.

que cada quien

iba a educar a uno.

tú a lupita

y yo a marcos.

así que, por favor,

no le digas nada a él.

por favor, hijo,

baja los codos de la mesa

y deja de estar bailando

en la silla.

marcos: sí, pa.

rosa: solo te recuerdo, sergio,

que los dos son mis hijos,

yo soy su madre.

sergio: sí, pero eso

no está en discusión, rosa, ¿ok?

cuando estuvimos hablando

de educar a nuestros hijos,

tú decidiste,

y aunque yo no estuviera

de acuerdo,

en que cada quien

iba a educar a cada uno,

así que ya, ahí muere.

y, por favor, rosa,

no hay que discutir

enfrente de ellos.

marcos: bueno, lupita,

ya llegamos.

ahí te ves,

me voy a buscar a jonathan.

alma: lupita, lupita, hola.

lupita: hola, almita.

alma: hola.

¿cómo te fue de vacaciones?

lupita: muy bien,

mi papá nos llevó

a acaponeta en nayarit,

fuimos a la playa,

a huajicori,

a ver a la virgen.

y comimos mucho.

alma: ay, qué bueno.

mis papás nos llevaron

a nosotros a chiapas.

es bien bonito chiapas.

mi papá me compró un vestido

hecho a mano,

está bien bonito.

[timbre]

alma: lupita, ¿qué te pasa?

¿estás bien?

lupita: no quiero ir al salón,

no quiero entrar a clases.

alma: anda, vamos.

lupita: no, que no quiero.

celsa: niñas,

¿que no piensan

entrar a su clase?

alma: sí, señora directora,

ya voy.

celsa: y tú también, lupita.

andale.

vámonos.

alma: vamos a entrar, lupita.

lupita: yo no quiero

entrar a clases,

me quiero ir a mi casa.

alma: le voy a ir a hablar

a la señora directora

y a la maestra para que vengan--

lupita: no, no, no, no,

no les vayas a hablar,

voy a entrar al salón.

niños: [ríen]

rosa: iey, ey!

bueno, pero ¿qué es

todo este desorden, eh?

silencio, a sus lugares.

así está mucho mejor.

niños,

bienvenidos a cuarto año.

yo voy a ser su maestra

del ciclo escolar.

me gusta que todos trabajen,

que hagan sus tareas,

que cumplan con los ejercicios

que les voy a dejar.

sí, soy una maestra estricta.

me gusta mucho la excelencia,

¿o no, lupita?

[música]

[música]

rosa: me gusta la excelencia,

la dedicación, el empeño.

siéntate bien.

el interés por las clases.

ustedes y yo

conseguiremos la excelencia.

otra cosa que me gusta

es el silencio,

el orden,

la disciplina,

la educación.

con todos seré estricta,

con ninguno de ustedes

tendré consideración.

ustedes vienen

a la escuela a aprender.

algunos de ustedes

ya me conocen,

otros no,

por lo tanto, me presento.

mi nombre es

rosa estrada sánchez.

voy a pasar lista

y, conforme

los vaya mencionando,

me platican un poco de ustedes.

adrián martínez.

adrián: presente, maestra.

bueno, a mí me gusta estudiar,

hacer mis tareas,

cumplir con los trabajos y ya.

lupita: a mí me gusta

jugar con mis amigas.

claro, cuando termino la tarea.

y también me gusta

salir de viaje,

pero me pongo un poco triste

cuando se terminan

las vacaciones.

rosa: sí, mira,

me da mucho gusto

que te hayas divertido

en tus vacaciones,

pero éstas ya terminaron,

estamos de regreso

en la escuela.

así que como estás de pie,

iniciaré contigo

para saber cómo estás

en matemáticas.

guadalupe, pasa al frente.

que pases al frente, guadalupe.

resuélvelo.

guadalupe, pasa a tu lugar,

por favor.

después trabajaré contigo.

adrián, pasa al frente.

veamos qué tal andas tú

en matemáticas.

resuélvelo.

iguadalupe!

a la dirección, guadalupe.

lupita: sí.

hola, abuelita.

celsa: hola, lupita.

qué bueno que vienes a verme.

¿cómo les fue de vacaciones

en nayarit?

rosa: no, no, no,

no, no, no mandé a guadalupe

a que hable de su viaje

a nayarit

ni de sus vacaciones.

celsa: entonces,

¿para qué mandaste

a la niña acá?

es el recreo,

que vaya a jugar

con sus amiguitos.

rosa: no, no va a ir a jugar

a ninguna parte.

guadalupe está castigada.

me hizo quedar mal

enfrente de todos los compañeros

del salón.

anda muy mal en matemáticas.

celsa: no seas tan exigente,

rosa.

los niños acaban de regresar

de vacaciones.

es normal

que vengan desconcentrados.

poco a poco,

el orden se va a ir generando.

rosa: a mí me gusta

dar resultados en mi trabajo.

si soy exigente con los demás,

lo seré el doble, el triple,

con mi hija.

así que, guadalupe, siéntate.

ponte a estudiar.

celsa: lupita, vete a jugar.

rosa: ¿qué?

celsa: la alumna

se va a jugar,

es su recreo.

rosa: mamá, no puedes

restarme autoridad

ante mi propia hija.

celsa: aquí no soy

tu mamá,

aquí soy la directora.

en clase, estoy de acuerdo

que seas exigente

con los alumnos,

pero en el receso

se respeta el tiempo

de los niños.

lupita,

vete a jugar,

te lo dice tu directora,

no tu abuela.

rosa: no debiste

contrariar mis órdenes, mamá.

solo estoy viendo

por el bien de mi hija.

quiero lo mejor para ella,

que sea la abanderada

de la escuela.

celsa: lupita

es buena alumna.

rosa: no es suficiente

ser bueno en la vida.

celsa: te aplaudo

que quieras lo mejor

para mi nieta,

pero todo tiene su tiempo.

lupita es buena alumna,

es inteligente,

aprende rápido.

no necesitas presionarla tanto.

anda, ve a tomar un café,

disfruta del receso y relájate.

rosa: como veo

que andan muy mal

en varias materias,

les dejaré algo de tarea

de cada una de las materias

para mañana.

todos: [protestan]

rosa: ey, ey, ey...

[chista]

silencio.

el que no traiga

la tarea completa,

la terminará mañana,

aquí, en el pizarrón,

enfrente de todos.

marcos: ya terminé de comer,

¿puedo ir a jugar?

sergio: pero ¿no te dejaron

tarea?

marcos: no, porque fue

el primer día de clases

y el maestro dijo

que hasta que nos pongamos

al corriente con las clases

no nos iba a dejar tarea.

sergio: ah, bueno, pues,

si no te dejaron tarea,

puedes ir a jugar

con tus cuates, ¿mm?

marcos: gracias, pa.

lupita: ma, ¿puedo ir a jugar

con mis amiguitas a la calle?

rosa: te recuerdo que tienes

mucha tarea por hacer

y no andas nada bien

en matemáticas

ni en otras materias.

además, no estudiaste

en tu hora de recreo.

además, estás castigada.

sergio: no deberías de ser

tan dura con lupita.

déjala que salga,

aunque sea un rato,

media hora.

ya después que regrese

a hacer su tarea.

es una niña.

rosa: no te metas

en cómo educo a mi hija,

te recuerdo que tú y yo

tenemos un trato.

tú educas al niño

y yo a la niña.

sergio: sí, pero fue

porque tú lo decidiste,

no debería de ser así.

los dos son nuestros hijos.

rosa: tú dedícate

a educar a marcos.

yo sé cómo educo a mi hija.

>> marcos, dile a lupita

que salga para jugar.

marcos: lupita está castigada,

mi mamá no la va a dejar salir.

y tiene mucha tarea que hacer.

>> ah, ok.

nosotras vamos a jugar aquí,

así que no nos vayan a dar

un balonazo, ¿eh?

marcos: sí, está bien, ya.

pasa, pasa.

pasa, daniel, bueno.

emiliano, pasa, pasa.

tomás, pasa, pasa.

vamos, esa.

emiliano, toma.

luis.

rosa: ay, no, no, no, no,

guadalupe.

no está bien resuelto.

si no estás concentrada,

nos vamos a tardar mucho más

en terminar la tarea.

ay.

ay...

[música]

[música]

lupita: ¿así está bien?

[niños jugando afuera]

rosa: no, no, no, no,

no está bien resuelto,

guadalupe.

bueno, pero ¿qué es

lo que te está pasando, eh?

tú no eras así.

el año pasado

hacíamos juntas las tareas

y las resolvías

perfectamente bien.

¿qué te pasa?

¿por qué estás distraída?

así no tendrás motivos

para distraerte.

tú debes ser excelente.

todo esto lo hago por tu bien.

tú debes ser mejor que todos,

alcanzar la excelencia.

tú puedes darme más, guadalupe,

¿entiendes?

tú puedes.

vamos, sigamos, tú puedes.

hazlo bien, concéntrate.

ay, muy bien, lupita,

toda tu tarea está perfecta.

te felicito, mi amor.

lupita: gracias, ma.

rosa: ay, qué bien.

sergio: ya llegué, familia.

rosa: hola.

sergio: hola, ¿cómo están?

rosa: bien.

sergio: qué bueno.

ay, no, no puede ser.

rosa: ¿qué?

sergio: ¿siguen haciendo tarea?

rosa: tuve que repasar todo

con lupita otra vez

apenas terminamos,

pero ya, ya puso atención

y ya todo está muy bien.

sergio: qué bueno.

¿ya se puede

despegar de la silla lupita?

porque me imagino

que desde que me fui a trabajar,

la mantuviste sentada, ¿no?

rosa: sí.

pero es por su bien, sergio.

sergio: [resuella]

rosa: bueno, pero es que yo

no sé por qué les molesta

que vea por el futuro

de mi hija.

lo único que quiero

es que sea la mejor de todas,

que sea la número uno.

todos los maestros deberíamos

de buscar la excelencia

en los alumnos,

pero no, hombre,

hay muchos que nada más

van a las aulas

a perder el tiempo

y a hacérselos perder

a los niños.

sergio: no voy a discutir

enfrente de la niña, ¿mm?

¿qué húbole, campeón?

marcos: hola, pa.

tengo hambre.

rosa: ah, voy a hacer la cena.

mi vida,

vete poniendo, por favor,

la pijama.

sergio: pues ve a cenar, órale.

está bien que quieras

lo mejor para nuestra hija,

buena educación,

que alcance la excelencia,

pero es una niña,

le exiges demasiado.

además, no puedo creer

que la hayas tenido sentada

durante seis horas resolviendo

problemas matemáticos.

¿ni siquiera le diste chance

de que estirara las piernas

o que saliera a jugar un rato?

rosa: no voy a discutir contigo

sobre la educación de mi hija,

ya lo hemos hablado.

sergio: claro

que lo hemos hablado,

pero tampoco voy a permitir

que seas tan dura con ella.

la vas a volver loca,

la presionas demasiado.

rosa: presiono

lo que tengo que presionar,

exijo lo que tengo que exigir.

guadalupe puede dar

mucho más que eso.

sergio: claro que puede dar

mucho más,

es muy inteligente,

pero aquí eres su mamá.

te la pasas dándole órdenes,

poniéndole labores,

y luego, encima, en la escuela

eres su maestra, pues,

¿a qué hora

va a descansar de ti?

te va a terminar odiando, ¿eh?

[resuella]

mi amor,

apenas están comenzando

las clases,

ve cómo te pones.

no me imagino

cómo va a ser después.

rosa: me lo va a agradecer

toda la vida.

la exigencia

nos lleva a la excelencia.

sergio: ya no puedo contigo,

¿eh?

no puedo con tu exigencia

y con tu excelencia.

y ¿sabes qué?

me voy a dormir a la sala.

si me quedo a dormir

aquí contigo,

esto va a acabar muy mal.

buenas noches.

>> miren, ahí llegó

la hija de la maestra.

>> no te queremos

aquí con nosotros.

tu mamá es muy estricta

y nos deja mucha tarea.

adrián: sí, ayer

no salí a jugar por su culpa,

porque nos dejó

mucha tarea tu mamá.

tu mamá es una generala.

>> sí, yo tampoco salí a jugar.

adrián: isí, ya vete!

todos: [abuchean]

adrián: iorale, ya vete!

>> iya vete!

celsa: acaba de llegar

la convocatoria

para el primer concurso

de oratoria nacional.

primero,

será la competencia interna.

cada salón

hará la selección

de quién los representará

y, después, en la competencia,

seleccionaremos quién de todos

es el mejor para representarnos

en la estatal

y, después, en la nacional.

deseo que el niño

que vaya a la nacional

sea de esta escuela.

rosa: ya estuvo

que la ganadora de esta escuela

saldrá de mi salón.

que comience

la competencia interna

de oratoria.

lupita: mis amigos

no me quieren,

me odian.

alma: no te tienes

que preocupar.

rosa: niñas,

¿qué hacen afuera, eh?

por favor, métanse al salón.

tengo una noticia que darles.

ey, niños.

iniños!

¿qué pasa, eh?

a sus lugares.

ahorita van a recoger

todos estos papeles.

tengo muy buenas noticias.

vamos a competir en oratoria

a nivel nacional.

niños: [celebran]

rosa: [ríe]

silencio, silencio, por favor.

cada salón va a hacer

una selección interna

con los alumnos,

para ver cuál de todos

es el mejor para representarnos.

>> yo.

adrián: maestra,

el año pasado competí

y soy muy bueno.

rosa: ah, ¿sí?

>> yo también, maestra,

quiero competir

e ir a las nacionales.

todos: [hablan a la vez]

rosa: sí, sí, sí, silencio,

por favor, silencio.

me da mucho gusto

que todos quieran competir,

los veo entusiasmados,

y no dudo que tengan madera

de buenos oradores.

pero ya hice la selección

de quién será

quien nos va a representar

en la competencia de oratoria.

y ella es...

maría guadalupe marquín estrada.

lupita: ¿yo?

>> [protestan]

rosa: sí, tú, tú.

porque así es, ya lo decidí.

alma: felicidades, lupita,

tú vas a ganar

la oratoria nacional,

yo lo sé.

lupita: no, no me felicites,

porque yo no quiero participar.

yo quería que mi mamá

escogiera a otro.

alma: pero, pues, la maestra

es tu mamá

y las mamás

siempre van a escoger

a sus hijos.

adrián: quítate.

lupita: [gime]

adrián: ahora te odiamos más

por ser la hija de la maestra.

yo quería ir

al concurso de oratoria,

pero te escogió a ti,

ni siquiera hizo

las competencias del salón.

me caes bien gorda.

ojalá te hubieras caído

y te hubieras roto

todos los huesos,

así no te veíamos más

por el salón.

marcos: ¿qué te pasa, tarado?

con mi hermana no te metas.

y ninguno de ustedes

se vuelve a meter

con mi hermana,

porque se la van a ver conmigo,

déjenla en paz.

adrián: ya la veremos

solita en el salón.

rosa: lupita es

quien representará al salón

en las competencias de oratoria.

celsa: debes dejar en paz

a la niña, rosa.

debes dejar

de presionarla tanto,

deja que sea una niña normal.

rosa: no voy a dejar

que otros niños

se lleven los triunfos.

yo haré que mi hija

siempre sea la número uno.

ella conseguirá

lo que yo no pude.

celsa: porque te dejé

ser niña.

rosa: porque no me exigiste.

muchas oportunidades

se me fueron, mamá,

porque fuiste muy suave conmigo.

celsa: no, hija,

cuando debí ser madre,

cumplí con mi papel

y cuando debí ser maestra

también lo hice,

te dejé ser una niña normal.

rosa: ino!

yo no quería ser

una niña normal,

yo quería ser la mejor

y tú me lo quitaste.

tú eres la directora,

pero yo soy

la maestra del salón.

es mi decisión

que guadalupe nos represente.

aquí le dejo

la notificación por escrito,

señora directora.

buenas tardes.

vámonos, niños.

margarita: buenos días.

hola, niños.

rosa: hola, margarita.

margarita: hola.

¿cómo están?

rosa: pues más o menos.

margarita: ¿por qué?

rosa: nuestra madre,

que siempre está en mi contra,

siempre.

ay, vámonos, ya, ya.

ya luego te digo.

vámonos.

margarita: ay, adiós.

celsa: hola, hija.

margarita: ¿qué pasó, mamá?

celsa: ay, hija,

ya no sé si hice bien o mal

en aceptar a tu hermana

como maestra

siendo yo la directora

de esta escuela.

margarita: pero--

celsa: ni tampoco

si hice bien o mal

en aceptar a mis nietos.

margarita: ¿qué fue lo que pasó?

rosa: muy bien, lupita.

hoy estás mucho mejor que ayer

con tu tarea.

oye, no te has equivocado

en nada.

ay, te felicito, mi amor.

lupita: gracias, mamá.

rosa: no sabes lo orgullosa

que me siento de ti, mi amor.

y más orgullosa

me voy a sentir

cuando ganes el nacional

de oratoria.

[ríe]

ya escogí el tema

que vamos a trabajar.

hablaremos

sobre el robo de gasolina

y el méxico

que los niños quieren.

tienes que aprendértela

muy bien,

de memoria,

sin que se te olvide

una sola letra.

ay, mi vida,

estoy tan emocionada

de ser tu maestra.

juntas,

vamos a lograr muchas cosas.

ay, mi amor,

ya quiero verte

frente al jurado calificador.

¿tú no estás emocionada, hija?

lupita: sí.

rosa: anda,

vamos a guardar

todos los libros

porque ya terminamos por fin

la tarea.

ahora, vamos a comenzar

a que te aprendas de memoria

la oratoria, ¿ok?

es esta.

hija,

escúchame muy bien,

hasta que no pase

la competencia de oratoria

y nos traigamos

el primer lugar nacional,

volverás a salir a jugar.

ven, mi amor.

tenemos que ganar, lupita.

repite conmigo,

"tenemos que ganar,

vamos a ganar,

tenemos que ganar".

lupita, repite conmigo.

"tenemos que ganar,

vamos a gan--".

lupita, repite.

ambas: tenemos que ganar,

vamos a ganar,

tenemos que ganar,

vamos a ganar.

rosa: muy bien, mi amor.

a ver...

me gusta mucho verte así,

contenta, entusiasmada.

vamos para allá.

empieza a leer.

es para que te vayas

familiarizando con ella.

empieza.

marcos: ma, me voy al parque

a jugar un rato con mis amigos.

rosa: sí, sí, sí, muy bien,

así nos dejas solas

y no interrumpes.

cuídate.

marcos: hola, tía.

margarita: ¿cómo estás?

marcos: ahí te ves,

me voy a jugar.

margarita: ok.

hola.

rosa: hola.

¿qué haces aquí?

margarita: pues vine

a visitarlas,

en la salida de la escuela

casi ni hablamos.

[ríe]

¿qué hacen?

rosa: trabajando.

lupita necesita

de mucha concentración.

perdón, hermana,

pero hoy sí no tenemos tiempo

para atenderte.

mejor regresa otro día, ¿no?

margarita: ay, rosa, qué pesada.

todavía ni la saludo.

rosa: te mandó mi madre,

¿cierto?

margarita: no.

¿por qué me mandaría?

rosa: porque quiere saber

qué está pasando en mi casa.

no quiero espías, hermana.

cuando tú vengas de visita

por tu cuenta,

serás bien recibida,

pero como ahora vienes

de parte de mi mamá y de espía,

no tengo tiempo de atenderte.

buenas tardes, hermana.

otro día te voy a recibir

con muchísimo gusto,

mucho cariño,

ahorita estamos muy ocupadas.

de verdad, hermana,

lo siento.

[música]

[música]

rosa: me acaban de informar

en la dirección

que se viene el maratón

de matemática.

niños: [celebran]

rosa: no, no, no, por favor,

no se emocionen.

no hay competencia

en el salón,

ya está decidido.

quien nos va a representar

en el maratón de matemáticas

es...

maría guadalupe marquín estrada.

niños: [protestan]

rosa: ey, ey, ey, se callan,

silencio, silencio.

no pregunté,

estoy informando.

ahora voy a pasar lista,

después voy a revisar la tarea.

por cada error

que tengan en la tarea,

harán en el pizarrón

diez veces lo que yo les pongo.

alma: ay, amiga,

no sé si felicitarte

de que tu mamá

sea tu nueva maestra.

lupita: ay, ya lo sé,

quiero llorar.

[gime]

¿qué me están echando?

adrián: te metimos

balines en los oídos

porque te odiamos,

por tener una mamá

así de generala, te odiamos.

lupita: sáquenmelos.

ay, revísame.

alma: fueron muy adentro,

vamos a la dirección.

lupita: ay, me duele.

[gime]

celsa: válgame dios,

los balines ya se fueron

más adentro.

hay que llevarla al hospital.

rosa: sí.

sí, sí, vamos, mamá.

ya después voy a hablar

con los que le hicieron esto.

celsa: ay, gracias a dios,

aunque tuvieron que ponerle

anestesia general,

le pudieron sacar los balines.

rosa: ¿por qué dejaste

que te metieran

esas cosas en el oído, eh?

¿por qué no te defendiste?

lupita: es que ellos

me agarraron de sorpresa.

rosa: ay, por favor,

no te creo nada.

celsa: a la mejor

la niña tiene razón, rosa,

ponte a pensar.

has sido tan estricta

con todos en el salón

en tan pocos días

que ya le agarraron odio por ti.

ya lograste que tenga problemas

de socialización

con sus compañeros.

rosa: ay, por favor, mamá,

eso yo lo voy a arreglar

en el salón, ¿eh?

y tú, guadalupe,

es la última vez

que dejas que te hagan cosas.

¿entendiste?

es la última vez

que hacen este tipo de maldades

a sus compañeros.

hoy, se las perdono.

vuelven a hacer otra travesura

igual

y los responsables

serán expulsados.

adrián, pasa al frente.

resolverás ecuaciones

matemáticas

y hasta que yo diga

vas a dejar de hacerlas.

lupita: es el méxico

que queremos los niños,

respetable,

j--jurado y jurídico.

rosa: ay, no, no, no,

guadalupe, ¿qué es eso?

no puedes estar

moviendo las manos así,

tienes que moverlas

de acuerdo

a lo que estás diciendo.

ay, no nos vamos a mover de aquí

hasta que te salga bien

y, cuando terminemos,

vamos a seguir con matemáticas,

porque también te recuerdo

que estamos en las olimpiadas

de matemáticas.

así es que, por favor,

concéntrate, guadalupe.

otra vez.

[llaman a la puerta]

ay.

¿qué pasó, mamá?

hola, hija.

oye, este, ¿sabes qué?

llegas en mal momento,

guadalupe y yo

estamos trabajando.

celsa: me parece muy bien,

hija,

pero en lo que hablo contigo,

lupita, vete a descansar

un rato a tu cuarto.

andale, ve,

tu mamá no te va a decir nada.

ve.

rosa: ¿por qué la mandaste

a descansar, mamá?

celsa: ¿de verdad

no te das cuenta

lo que está pasando

con lupita?

tu hija no está siendo feliz.

rosa: [resuella]

celsa: está bien

que la prepares

para el concurso de oratoria,

pero también

déjala ser niña.

no le robes su infancia,

la sonrisa,

de sus labios,

su felicidad.

la estás presionando demasiado.

rosa: los triunfos, mamá,

se logran con dolor,

con sangre y con pasión,

dejando muchas cosas de lado.

rosa: yo nunca fui así contigo,

te dejé ser niña.

rosa: y no sabes

cuánto te lo reprocho.

porque pude haber llegado

muy lejos, mamá,

pude haber conseguido

la excelencia,

pero no me forzaste

en mis estudios,

no me exigiste demasiado.

celsa: te di la confianza

y te dejé decidir,

dejé que fueras una niña normal.

rosa: pero yo no era

una niña normal, mamá.

yo deseaba llegar lejos,

cosechar triunfos,

pero tú me quitaste

llegar a la excelencia.

me lo quitaste, mamá.

celsa: ¿qué hago, madre mía?

por favor, oriéntame.

yo dejé a mi hija

ser una niña normal.

ella decidió por sí misma

qué hacer en la vida,

no la presioné.

te pido que ilumines a mi hija

para que haga lo correcto

con mi nieta,

que deje de presionarla,

de exigirle.

te ruego, madre mía,

que mi nieta sea

una niña normal.

rosa: buenos días.

¿lupita?

lupita.

lupita.

sergio.

sergio: ¿qué?

rosa: sergio, no está lupita,

no la encuentro por ningún lado.

sergio: ¿cómo que no está?

rosa: no está.

sergio: ¿segura?

rosa: de verdad.

sergio: vamos a buscarla, órale.

rosa: lupita.

sergio: tú también, ándale.

rosa: guadalupe.

sergio: ilupita!

marcos: ya, lupita, sal.

sergio: ilupita!

marcos: lupita, ¿dónde estás?

rosa: ay.

sergio: ilupita!

marcos: ya apúrate, lupita,

no te escondas.

sergio: lupita, mi amor.

marcos: ya sal, lupita,

ya me quiero ir.

lupita, ya, sal,

donde quieras que estés.

sergio: ilupita!

marcos: por favor, lupita,

vamos a llegar tarde.

papá, lupita no viene.

margarita: pero ¿dón--?

o sea, ¿dónde fue la última vez

que la vieron?

sergio: pues no sé,

dice mi esposa que no estaba.

marcos: ipapá, mamá,

lupita se va a tirar

de la azotea,

vengan, por favor!

celsa: lupita.

marcos: papá.

todos: no, no, no.

sergio: no lo hagas, hija,

por favor, no te muevas.

lupita: mi mamá no me quiere.

mi mamá es mi maestra,

me exige mucho.

me voy a matar,

me voy a matar.

[música]

[música]

todos: ino, no, no!

sergio: no lo hagas, hija,

no te muevas, por favor.

lupita: me voy a matar,

mi mamá no me quiere.

no me trata

como si fuera su hija.

mi mamá es mi maestra,

¿sabes qué es vivir con eso?

celsa: entreténganla,

voy a subir con ella.

y tú, rosa, no le hables.

marcos: no lo hagas, hermanita,

por favor,

yo te quiero mucho,

no lo hagas.

sergio: por lo que más quieras,

hija, por favor, no te muevas.

marcos: sí, no lo hagas.

sergio: hazte para atrás.

mi amor, por favor.

marcos: no lo hagas, hermanita,

no, no lo hagas.

celsa: lupita, hija.

lupita: abuela.

celsa: todo va a estar bien,

hija, te lo prometo.

te lo juro.

lupita: mi mamá no me quiere.

celsa: sí te quiere,

pero está equivocada.

yo voy a hablar con ella

y te prometo que todo

va a cambiar.

ven.

sabes que te quiero mucho.

lupita: sí,

yo también te quiero.

celsa: entonces, ven,

y dame un abrazo...

[solloza]

y déjame que yo

te abrace también.

las dos necesitamos un abrazo.

[solloza]

lupita: por favor, ayúdame,

ayúdame con mi mamá.

celsa: te prometo

que te voy a ayudar,

te lo prometo.

ambas: [lloran]

rosa: [solloza]

por favor, mi amor,

perdóname.

no me daba cuenta

del daño

que te estaba ocasionando

al ser tan estricta, mi amor.

te prometo

que voy a cambiar, ¿ok?

voy a tomar

una terapia psicológica.

ya lo entendí, mi amor,

debo dejar que tú seas

una niña normal.

ahora entiendo que eres

una niña normal, mi amor.

tú debes escoger tu camino,

tú debes saber lo que quieres

en la vida, amor.

doctora, abogada,

ingeniera, cantante,

lo que tú quieras, amor.

sí sé que debes estudiar,

pero también sé

que debes tener espacio

para tus juegos, nena.

sergio: así es.

y a mí

perdóname, mi amor,

por no ser un buen papá,

por no ser más fuerte

con tu mamá.

acepté un convenio

que no era favorable

para ustedes

y aquí la que salió

más perjudicada,

fuiste tú, ¿me perdonas?

lupita: sí.

rosa: yo les prometo a todos

que voy a cambiar, ¿sí?

en casa, en casa seré

solo la mamá.

les prometo que dejaré

a la maestra en la escuela,

maestra que también

va a cambiar.

por favor,

comencemos de nuevo, ¿sí?

sergio: claro que sí,

por supuesto que sí.

celsa: buscar la excelencia

es bueno,

pero hay que saber

hasta dónde buscarla,

hasta dónde se exige.

y más, cuando se trata de niños,

de alumnos,

de nuestros hijos.

papás, maestros,

seamos conscientes

de que los niños niños son.

no los presionemos más,

no los estresemos,

no los angustiemos,

pero tampoco los abandonemos

y apoyémoslos siempre,

para que sean como mi nieta:

una niña normal.

[música]

[música]

>> ♪ desde el cielo

una hermosa mañana

desde el cielo

una hermosa mañana

la guadalupana

la guadalupana

la guadalupana

bajó al tepeyac

>> juan dieguito

la virgen le dijo

juan dieguito

la virgen le dijo

este cerro elijo ♪

Cargando Playlist...