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La Rosa de Guadalupe - 'Una mamá de corazón'

Univision29 Nov 2019 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

todos: [ríen]

angélica: qué distraída estoy.

muchísimas gracias,

no es nada grave--

alfredo: ven aquí,

acompáñame por unas comas.

¿qué te pasa?

¿no te das cuenta que nada más

estás haciendo el ridículo?

angélica: alfredo, mi amor,

tranquilo, no es para tanto,

solamente se me derramó un poco

de mi copa.

alfredo: es lo mismo contigo,

siempre que tomas te pones

insoportable,

¿cuántas veces te he dicho

que no debes tomar?

angélica: lo dices como si

tomara a diario.

alfredo: pero siempre

se te pasan las copas

cuando vamos a alguna fiesta.

entiende, me avergüenzo de ti

siempre que tomas de más.

angélica: nunca he hecho algo

que te avergüence de verdad.

en lugar de que te fijes

en el amor que te tengo...

con tu permiso.

flor: pero, tata, yo no quiero

casarme con ese señor.

>> pues no es que quieras,

mi hija, yo ya me apalabré

con don chema y no me vas

a hacer quedar mal.

flor: no, tata, por favor.

>> ya dije, mi hija,

así que cuando termines de aquí

lueguito te vas

para que hablemos con él.

angélica: ¿qué es lo que está

pasando?

flor: perdón, señora, es que--

angélica: no, no, no,

no te preocupes,

¿qué es lo que está pasando?

flor: es que mi tata

me quiere casar con don chema,

el caporal del rancho ganadero.

angélica: ¿y tú no te quieres

casar con él?

flor: claro que no, señora,

ese hombre es muy viejo y feo

para mi, con decirle que tiene

como 50 años.

pero mi tata me quiere casar

con él a cambio de una vaca.

angélica: eso es una injusticia,

aunque sea tu papá

no tiene derecho a decidir

con quién te tienes que casar.

flor: uy, señora,

las cosas por aquí son así.

si al menos tuviera dónde ir

para no tener que casarme

con ese viejo horrible

de verdad me iría.

angélica: sí, sí tienes a dónde

irte porque si tú aceptas

te llevaré conmigo para que

trabajes en mi casa

de la ciudad de méxico.

flor: ¿de verdad, señora?

angélica: sí, porque

te comprendo como mujer y

no puedo permitir que se cometa

esa injusticia contigo.

pásale, flor, con confianza,

vente.

mis amores.

ellas son mis tres tesoros.

mira, flor, te presento a norma

que es la más grandecita.

dile, "hola, flor".

norma: hola, flor.

angélica: ella es amanda,

ella tiene tres años.

dile, "hola, flor".

amanda: hola, flor.

flor: ay.

angélica: y ella es el pilón

de mi felicidad, aurora.

flor: qué preciosas están

sus hijas, señora,

se parecen a usted.

angélica: son mi vida.

flor: y delante de ellas le juro

que siempre les seré leal

porque me salvó de un destino

cruel, ya sabe,

estar al lado de un hombre

a cambio de una vaca.

angélica: desde la primera vez

que llegaste a pedir trabajo

en mi casa de campo

sabía que podía confiar en ti

y sé que serás un gran apoyo

para mi.

flor: le juro por la mismísima

virgencita de guadalupe

que usted y sus niñas

siempre podrán contar conmigo,

en todo momento, se lo juro.

angélica: estoy segura

que así será.

vénganse, niñas,

vamos a enseñarle la casa

a flor.

flor: buenos días, señora,

le traje un té y una pastilla

para el dolor de cabeza

que ha de traer.

al señor ya le llevé

su desayuno al cuarto

de huéspedes.

angélica: sí, otra vez durmió

en el cuarto de huéspedes

según él porque tomé de más

en la fiesta que fuimos anoche.

flor: ay, señora angélica,

yo no soy nadie para juzgarla

pero por el amor que le tiene

ya no debería de tomar

en esas fiestas.

angélica: lo he intentado,

pero en esas fiestas

que me lleva alfredo

siento que me ahogo,

siempre conservando la imagen

que a veces me cansa tener.

mira, yo quisiera una vida

más sencilla, sin poses,

sin tener que aparentar nada.

flor: pero si el señor la lleva

es por el bien de su familia,

de sus empresas,

usted me ha dicho que va gente

muy importante que se vuelven

clientes del señor.

angélica: alfredo está

tan metido en su trabajo

que cada vez falta más a la casa

pero por suerte tengo a mis tres

tesoros.

¿ya están listas para ir

a la escuela?

flor: sí, señora,

se están terminando de vestir

para bajar a desayunar.

¿le traigo el desayuno aquí?

angélica: no, flor,

¿sabes qué?

voy a desayunar con mis hijas

para que sientan el gran amor

que les tengo.

flor: qué bueno que se va

a animar, le voy a preparar

el desayuno.

aurora: mamita.

angélica: ay qué rico abrazo.

¿ya se lavaron los dientes?

norma: sí, ma, ya estamos

listas.

aurora: el desayuno estuvo

riquísimo, mami,

pensamos que no desayunarías

con nosotras.

angélica: ay no me lo podía

perder, me encanta estar

con ustedes, mis amores.

para que vean que es cierto,

miren, les preparé su lunch

y está en sus mochilas.

aurora: gracias, mami.

ayer te estuvimos esperando

para que nos contaras un cuento.

amanda: como que ya estamos

grandes para cuentos, ¿no?

angélica: no, nunca se es grande

para un cuento,

solamente que anoche no pude

porque salí con su papá

a un compromiso,

pero les prometo que hoy en

la noche les voy a contar uno.

[timbre]

ay ya llegó el camión.

que les vaya bien.

¡las amo!

[teléfono]

¿bueno?

esther: ¿por qué no dejas

de dar lástima y le das

su libertad a alfredo?

angélica: ¿quién habla?

esther: la mujer que tiene

cautivado a alfredo

porque él hace mucho tiempo

que dejó de amarte

y por eso se buscó a una amante.

angélica: no, no es cierto.

esther: ay no te engañes,

querida, él ya tiene mucho

tiempo que no duerme contigo,

que casi no está en tu casa

porque está a mi lado,

está entre mis brazos

porque yo sí soy mujer,

una mujer que alfredo ama

con toda su pasión.

angélica: [grita] eso no

es cierto, eso no es verdad.

flor: señora, ¿qué está pasando?

a ver.

¿quién habla?

esther: lo que tengo que decir

es sólo a angélica, ¡pásamela!

flor: pues fíjese que no,

para eso estoy yo,

para defenderla, y le aseguro

que usted no va a volver

a hablar con la señora.

esther: tú sólo eres una gata

estúpida, dedícate a fregar

pisos que es para lo único

que sirves.

flor: pues para que vea

que sirvo para algo más

mejor ni vuelva a marcar.

señora, señora, ¿qué le dijo

esa mujer?

angélica: era la amante

de alfredo, flor.

flor: ay no, pero no le haga

caso, seguramente es alguien

que llamó para molestar.

angélica: no, flor,

es una realidad

y no la quise ver,

pero alfredo dejó de amarme

hace mucho tiempo.

flor, ¿me traes un traguito?

flor: no, ya no tome, señora,

seguramente es una mentira.

angélica: no, no tiene caso

que me siga engañando,

alfredo me dejó de amar

y por eso ya no quiere dormir

a mi lado.

flor, tráeme un trago.

flor: pero es que tomar

no es la solución,

sólo le va a hacer daño.

angélica: por favor, flor,

necesito sacar este dolor

que llevo dentro,

necesito tomar para tener

el valor de enfrentar a alfredo.

alfredo: así que ya no eres

bebedora social,

ya eres oficialmente

una alcohólica.

¿no te da pena con tus hijas?

angélica: mira, las niñas

ya están dormidas,

y tú no tienes derecho

a juzgarme,

menos cuando tienes una amante.

dime, ¿es verdad

que me dejaste de amar?

alfredo: si, es verdad

que tengo una amante,

te dejé de amar porque no fuiste

la mujer que yo necesitaba

a mi lado.

angélica: ¿y por qué

no me dijiste nada

cuando se te estaba yendo

el amor?

¿por qué has preferido mantener

la mentira en lugar de tener

el valor de enfrentarme?

alfredo: ¡porque siempre estás

borracha!

tú ya no eres la mujer

con la que yo me casé,

me das vergüenza, me das asco.

angélica: ¡cállate!

aurora: nunca había escuchado

a mis papitos que se pelearan

así.

flor: hay veces que los papás

se pelean, es normal,

pero ustedes no se asusten

ni se sientan mal,

son cosas que pasan.

norma: pero ahora sí está feo,

se están gritando.

flor: ven, siéntate, siéntate.

ya verán que no es nada.

mejor les voy a contar

un cuento para que no escuchemos

la pelea de sus papás, ¿si?

bueno, había una vez

tres princesas,

eran las más bonitas

de todo el reino.

una tenía unos dientes

con los tuyos, eran hermosos...

angélica: por lo visto

ya no tiene caso que te siga

esperando, ¿verdad?

sí, ya sé que estás

con tu amante pero te juro

que me voy a divorciar de ti,

alfredo, y te va a salir

muy caro.

¡vete al diablo, imbécil!

flor: las niñas ya se durmieron,

señora, ¿quiere que le prepare

algo de cenar?

angélica: no, flor,

mejor prepárame la tina,

estoy muy tensa y necesito

descansar.

flor: señora,

no se deje hundir por el dolor,

lamentablemente no todo

es alegría en la vida,

pero tenemos que ser fuertes

para enfrentar las pruebas

que se nos presentan.

angélica: ay, flor,

ya estoy tan cansada de ser

fuerte.

flor: señora, por favor,

ya no tome,

mire nada más cómo está.

hágalo por sus tesoros.

angélica: [suspira]

tienes razón,

esta será la última.

voy a tratar de dejar la bebida,

¿si?

[teléfono]

flor: residencia de la familia

andrade.

esther: pásame a angélica.

flor: ¿y usted qué dijo,

"esta taruga ya se la pasó", no?

[grita] mire, deje de estar

de arrastrada y ser plato

de segunda mesa.

angélica: era ella, ¿verdad?

flor: sí, pero lo único

que importa es que ya me la puse

en su lugar.

angélica: ándale, flor,

prepárame la tina.

flor: vamos.

angélica: no sé de dónde

voy a sacar la fuerza

para salir adelante,

no lo sé.

flor: señora,

ya está listo el baño.

angélica: gracias, flor.

flor: ¡señora, no!

no, no, no, no, señora,

señora, usted no puede estar

muerta, no.

[llora]

¡señora!

no...

está muerta, no.

ay, dios.

[llora]

hoy hace cuatro meses

que su mamita se fue al cielo

y desde allá las cuida.

amanda: sí, ella es

una estrellita que brilla

en la noche, se fue ahí,

donde está la virgencita.

flor: sí, se fue a donde está

la virgencita, fue al cielo.

norma: la extraño mucho.

flor: aún siento que

en cualquier momento

va a entrar por la puerta

pero ella siempre va a estar

con ustedes, desde el cielo

las va a cuidar.

amanda: ¿por qué mi mamita

se tuvo que morir?

flor: fue un accidente,

pero ella también está

en sus corazones,

las amaba y su amor es eterno,

niñas.

norma: pero nosotras

no necesitamos a mi mamá

en el cielo, sino aquí

con nosotras.

flor: ojalá pudiéramos tener

explicación para esas cosas

que son incomprensibles

para nosotras,

pero recordemos lo buena

y lo maravillosa que fue

en vida.

ándenle, terminen de arreglarse

para que ya se vayan

a la escuela en lo que

yo termino de arreglar el altar.

amanda, sube a arreglarte

para que no se te haga tarde.

amanda: yo ya estoy lista.

flor: pero tienes que peinarte.

amanda: ¿para qué?

yo nací fea y nadie se fija

en mi.

flor: te equivocas,

tú eres tanto o más bonita

que tus hermanas, es más,

te voy a decir un secreto,

para mi tú eres la que más

se parece a tu mamá.

amanda: ¿lo dices en serio?

flor: claro que sí,

mira nada más,

tienes la misma sonrisa que ella

lástima que te cueste tanto

sonreír.

así es que deja de pensar

que no eres bonita

porque sí lo eres.

amanda: gracias, flor,

tus palabras me dan ánimo.

flor: y si te arreglaras

un poquito más...

uy, la cantidad de niños

que andarían atrás de ti.

así es que ve a peinarte.

le juro que nunca voy a dejar

de ver por sus hijas,

usted se fue pero sus tesoros

me van a tener a mi para velar

por ellas.

norma: ¿y mi papá no te dijo

para qué quería que estuviéramos

las tres cuando él llegara?

flor: no, sólo me dijo

que tenía que hablar con ustedes

y que por favor lo esperaran.

amanda: pero ¿si llega

muy tarde?

aurora: no creo,

porque él sabe que nos dormimos

temprano.

norma: ajá, como si tuviera

tantas consideraciones.

flor: ya, niñas,

no se impacienten,

no debe tardar en llegar.

alfredo: pasa, por favor.

esther: buenas tardes.

alfredo: ella es esther

y a partir de este momento

va a vivir en esta casa.

[música]

[música]

norma: pues yo no estoy

de acuerdo porque ni siquiera

sabemos quién es esta señora,

¿es la primera vez que la vemos

y tú quieres que ya viva aquí?

alfredo: hija, yo soy joven

y tengo derecho a rehacer

mi vida y lo pienso hacer

con esther.

norma: ¿y sin decirnos nada

traes a esta tipa?

apenas lleva cuatro meses

de muerta mi mamá.

ahora sé que nunca la quisiste.

alfredo: están muy chicas

para entender las cosas

y lo mejor será que acepten

que esther vivirá con nosotros.

norma: no, nunca aceptaremos

a esta mujer en esta casa.

alfredo: norma, ¡niñas!

esther: no debes darle

importancia a lo que

no lo tiene.

yo no esperaba que tus hijas

me aceptaran,

lo importante es que ya estamos

juntos y nada nos va a separar.

alfredo: flor, dile a juventino

que te ayude a bajar las maletas

de esther y las pones

en mi cuarto.

flor: sí, señor.

no estuvo tranquila hasta que

se salió con la suya, ¿verdad?

esther: en primer lugar,

tú no eres nadie para hablarme

así, te tienes que dirigir a mi

como "la señora",

y en segundo lugar no sé de qué

me hablas.

flor: ay, señora, por favor,

¿se cree que no sé que usted

era la amante del señor

o cree que no reconozco su voz?

esther: [ríe] debí imaginarme

que tú eres la criada metiche.

flor: no, metiche no,

lo único que yo hacía

era defender a la verdadera

señora de esta casa,

no a una desvergonzada

como usted.

esther: [chista]

fíjate cómo me hablas,

gata igualada,

porque puedo hacer que te echen

a la calle.

flor: con tal de decirle

sus verdades no me importa

que me echen de esta casa.

por su culpa mi señora

se perdió en ese vicio

y tuvo ese final tan triste.

esther: a mi no me puedes

culpar, angélica ya era

una alcohólica cuando yo conocí

a alfredo.

flor: sí, la señora

ya tomaba en fiestas,

pero empezó a tomar a diario

desde que usted le dijo

que era la amante del señor.

esther: era mejor que se hiciera

a un lado para que yo ocupara

el lugar que me pertenece

porque yo soy la mujer

que alfredo escogió

y no la insípida de angélica.

flor: ¡no se atreva a hablar

mal de la señora!

y mucho menos a compararse

con ella, ella sí era

una señora, en cambio usted

por muy fina que se sienta

no deja de ser la amante,

la segunda opción,

¡una cualquiera!

esther: ¡ya, maldita idiota!

¡no voy a permitir que

me insultes en la que ahora

es mi casa!

y te guste o no yo soy

tu patrona, así que aprendes

a respetarme o te atienes

a las consecuencias

y no quieres tenerme de enemiga.

¡lárgate!

¡lárgate!

norma: ¡suelta la fotografía

de mi madre, suéltala!

no tiene ningún derecho,

aunque mi padre la haya traído

a vivir con nosotras

usted no es nadie en esta casa.

esther: mira, estúpida mocosa,

ahora la que da las órdenes

en esta casa soy yo y voy

a quemar todas las fotografías

de tu mamita y no quedará

ni rastro de ella.

flor: no vuelva a tocar

ninguna fotografía de la señora,

no tiene ningún derecho

de agarrarlas y mucho menos

de quemarlas.

esther: ya estoy harta de ti,

¡así que te vas en este mismo

momento, lárgate!

flor: pues el único que puede

correrme es el señor,

y hasta que él no me despida

no me voy a ir de esta casa.

y esta fotografía se queda

en su lugar.

esther: y hubieras visto

cómo me trataron las dos,

pensé que flor en cualquier

momento iba a ser capaz

de pegarme.

tienes que correr a esa gata,

no puedes permitir que me falte

el respeto de esa manera.

[llora]

norma: no exageres,

lo único que hizo flor

fue evitar que quitaras

las fotografías de mi mamá.

esther: yo no puedo estar

con una persona de servicio

tan agresiva,

te pido por favor

que la despidas y que se vaya

de esta casa mañana mismo.

norma: si corres a flor

mis hermanas y yo nos iremos

con ella.

alfredo: ya estuvo,

no digas tonterías, norma.

a ver, les pido a ambas

que pongan de su parte

y no hagamos una guerra

por flor.

que se quede, ya,

para llevar la fiesta en paz.

esther: yo no voy a aguantar

los malos tratos

de esa sirvienta.

alfredo: no te preocupes,

yo voy a contratar personal

nuevo y flor se hará cargo

únicamente de las niñas

así todos vamos a estar

tranquilos.

tengo muchas presiones

en la empresa como para llegar

a casa y escuchar pleitos.

pero en algo esther tiene razón.

se deben quitar las fotografías

de tu mamá, ella ya no está.

la tenemos que dejar ir.

[música]

flor: así su mamá

siempre va a estar al lado

de la virgencita de guadalupe.

amanda: gracias por darnos

permiso de poner

el altar de mi mamá

y sus fotografías

aquí en tu cuarto, flor.

norma: sí, para ver a mi mamita

aquí, ya que no queda

ningún recuerdo de ella

en esta casa.

flor: no hay nada

que agradecerme.

a la señora yo la quise

muchísimo, y ustedes pueden

venir a hablar con su mamá

las veces que ustedes quieran.

norma: sentí tan feo

cuando mi papá dijo

que teníamos que dejar

el recuerdo de mi mamá atrás.

flor: deben entenderlo.

su papá ahorita está

muy confundido.

denle un tiempo

para que se calme y vea

las cosas con más claridad.

norma: yo no creo que mi papá

cambie.

estoy segura que esa bruja

lo hechizó.

es una víbora esa esther.

esther: hola, ya llegué.

¿y tus hermanas?

aurora: están con flor

en su cuarto.

esther: ah, pues mucho mejor,

para que tú y yo podamos hablar

con más calma.

yo entiendo que desconfíen

de mí, pero si acepté venir

a vivir a esta casa,

es para que su papá sea feliz.

y tú quieres que tu papito

sea feliz, ¿verdad?

entonces, yo puedo darle

esa felicidad a tu papi.

aurora: pero no por eso

tenías que quitar

las fotos de mi mamita.

esther: mi amor,

lo hice por su bien

porque si la seguían viendo,

no iban a poder superar

su muerte.

y créeme que a tu mamita

no le gustaría verlas tristes.

¿me crees?

me da mucho gusto que sea así.

y para que veas que yo me quiero

llevar bien con todas ustedes

y con tus amiguitos,

¿qué te parece si somos amigas?

así yo podré jugar contigo.

¿y te gusta la idea, mi amor?

aurora: sí, está bien.

esther: ¿puedo darte un abrazo?

aurora: sí.

esther: [piensa] maldita india,

crees que vas a poder conmigo

solo porque estas estúpidas

escuinclas te defienden,

pero ya me encargaré

de que ya no sea así.

llévate el jugo de naranja,

lo prefiero de toronja.

norma: pa, ya se acercan

mis 15 años, y los quisiera

festejar con mis amigos.

y estaba pensando en hacerlo

en el club.

alfredo: ya lo veremos, hija.

esther: lo mejor es que no

hicieras ningún tipo de fiestas.

tu mamá lleva

apenas cuatro meses de muerta

y, pues, no sería lo correcto.

norma: ¿y eso a ti qué?

no seas metiche.

alfredo: no le hables

de esa manera a esther.

norma: pues, que no se meta

en lo que no le importa.

mis 15 años es un asunto

entre tú y yo.

alfredo: pues, para que aprendas

a respetarla, no habrá festejo.

y estás castigada.

norma: es increíble

que me castigues

de esta forma por culpa de esta.

no sabes cómo espero con ansias

cuando acabe esta pesadilla.

alfredo: ¡norma, ven para acá!

¡siéntate!

no hemos terminado de hablar.

¡norma!

alfredo: buenas noches, flor.

flor: buenas noches, señor.

disculpe, ¿puedo hablar

con usted?

alfredo: sí, ¿qué pasa?

espero que no hayas tenido

problemas con esther.

flor: no, no, no,

hasta el momento, no,

porque no se ha metido

con las niñas,

pero quisiera hablarle de norma.

alfredo: ¿y ahora

qué hizo norma?

flor: no, nada.

pero la pobre está muy triste

por el castigo que le dio.

entiéndala, han sido cambios

muy fuertes para ella

y, pues, la fiesta,

de cierto modo,

le da mucha ilusión.

alfredo: pero norma ha sido

muy grosera.

flor: las tres han sufrido

y, de alguna manera,

desahogan lo que sienten.

y me disculpa, señor,

por lo que le voy a decir,

pero no pueden reaccionar

de otra manera

si usted las ha hecho a un lado.

alfredo: ¿qué dices?

si les doy todo.

flor: lo material siempre

es superfluo.

yo entiendo que usted es joven

y necesita rehacer su vida,

pero no tomó en cuenta

a sus hijas.

alfredo: porque hay decisiones

en las que las niñas

no deben intervenir.

flor: y a lo mejor tiene razón,

pero el que haya traído

a la señora esther

a esta casa, sí,

porque son familia.

alfredo: sí, una familia

que se está desmoronando.

flor: pero en sus manos

está que no sea así.

si usted fuera más cariñoso

y comprensivo con las niñas,

las cosas serían muy diferentes.

ay, señor, permítale a norma

que festeje sus 15,

aunque sea algo muy sencillo.

alfredo: está bien,

que sea algo sencillo.

espero que tenga razón

porque lo único que quiero

es vivir en paz.

flor: así va a ser, señor.

yo misma voy a hablar al club

para que se encarguen

del festejo.

le hice algo de cenar.

alfredo: no, flor,

vengo muy cansado.

flor: venga, yo sé que tiene

hambre, venga.

norma: gracias, flor.

de verdad que tú eres la única

que nos quiere en esta casa.

flor: también su papá.

para él es muy importante--

norma: pues vaya forma

de querernos,

porque si voy a tener

mis 15 años es por ti,

no por él.

flor: no seas así con tu papá.

si tú empiezas el pleito,

es obvio que él le va a seguir.

hazme caso: si tú cambias,

tu papá también va a cambiar.

norma: está bien.

trataré de llevarme bien con él.

gracias por tus consejos.

tú pudiste ser mamá.

no sé por qué nunca te casaste.

flor: porque ninguno me gustó.

y preferí no tener a nadie

a mi lado.

además, así tengo más amor

que darles a ustedes.

esther: hola, oso.

¿quién te quiere?

aurora: tú.

esther: ay, yo, yo, yo.

yo, yo te quiero.

flor: ¿todavía en pijama?

anda, apura a vestirte,

no tarda en llegar

el transporte por ustedes.

aurora: hoy no voy a ir

a la escuela.

esther me dio permiso

de ir con ella al club.

flor: pero es que si no vas,

la maestra se va a enojar.

te puede poner orejas de burro.

aurora: no me importa.

no quiero ir y no voy a ir.

flor: pero, aurora, tienes--

aurora: ay, ya deja

de molestarme.

tú no eres mi mamá para decirme

lo que tengo que hacer.

solo eres una sirvienta,

una sirvienta metiche y fea.

[música]

[música]

norma: ¿qué es lo que te pasa?

¿por qué le hablas así a flor?

aurora: solo estoy diciendo

la verdad.

ella es solo una sirvienta.

amanda: tú no tienes

por qué hablarle así a flor.

ella siempre ha sido

muy buena con nosotras.

aurora: esther tiene razón.

flor es solo una criada

y hace cosas que no debería,

por eso yo ya no quiero

que esté cerca de mí.

norma: no puedes hablarle así.

flor: ¡niñas!, ya, por favor,

ya no discutan.

está bien, ya no te voy a decir

nada que te haga sentir

que me estoy tomando derechos

que no me corresponden,

pero sí es mi obligación

ver que vayas a la escuela,

así es que, por favor,

vamos a que te arregles.

aurora: no quiero

que me ayudes tú, sino esther.

ahora será ella

quien me va a cuidar.

esther: vámonos, bonita.

norma: no le hagas caso

a aurora.

yo me voy a encargar

de que esther

no la siga envenenando.

flor: bueno, ya vamos

a apurarnos, ya va a llegar

el transporte.

esther: no es cierto, mi amor.

seguramente malinterpretaron

las cosas.

yo nunca puso a aurora

en contra de flor,

y mucho menos, mi amor,

pretendía que la niña

faltara a la escuela.

norma: yo la escuché claramente,

¿o quieres que la llame

y que repita frente a mi papá

que tú dijiste que flor

solo era una criada?,

¿y que le diste permiso

de ir al club contigo

en lugar de ir a la escuela?

esther: ay, a ver,

lo que yo dije es

que la iba a llevar a la escuela

de camino al club,

pero tu hermanita entendió mal,

mi amor.

alfredo: bueno, ya basta

de esta discusión.

mira, si tú no le has dicho

esas palabras, por algún motivo

aurora se confundió.

y de verdad me decepcionas,

esther.

te traje a esta casa

para que apoyaras a mis hijas

y no para que crearas

conflicto entre ellas,

así que te voy a pedir

que midas tus palabras,

porque no quiero que se vuelva

a repetir esta situación.

¿entendido?

hija, vamos con tu hermana.

esther: [piensa] malditas

escuinclas, ellas también

se están volviendo un estorbo

para mí.

norma: debemos tener

más vigilada a esther.

ya puso a aurora

en nuestra contra,

y no podemos dejar

que nos siga separando.

amanda: yo no quiero perder

a ninguna de las tres,

ni a ti ni a mis hermanas,

porque son las mejores.

no me dicen nada por ser fea.

flor: ay, no, no, ya te he dicho

que no eres fea, eres tan bonita

como norma y aurora.

solo que...

tienes que aprender

a arreglarte.

amanda: entonces, tú y norma

ayúdenme a arreglarme

para verme más bonita.

flor: ay, sí, ya verás

que vas a ser la más bonita

de tu salón.

norma: entonces,

¡manos a la obra!

flor: pues ¡vamos!

esther: hola, bonita,

¿qué haces?

¿ahora por qué no fuiste

a jugar conmigo al jardín?

aurora: no tenía ganas

y preferí quedarme en mi cuarto.

esther: te ves triste.

¿extrañas mucho a tu mamá?

aurora: sí, ella jugaba conmigo,

nos contaba cuentos

y era muy buena,

pero se cayó en el baño

y ya no despertó.

esther: ¿y quién encontró

a tu mamá en el baño?

aurora: flor.

flor fue la que le llamó

a la ambulancia.

esther: [piensa] así que flor

es la única testigo

de la muerte de tu mamá...

¿puedo saber por qué estás

tan contenta?

amanda: porque ya nunca más

me sentiré fea.

flor y norma me enseñaron

a peinarme para verme bonita.

esther: ¿y te vas a dejar

engañar por ese par de tontas?

tú nunca vas a ser bonita,

amanda, la belleza es algo

con lo que, pues, ya se nace.

ay, y tú no la tienes, querida.

por mucho que cambies

tu peinado, te bañes...

mírate al espejo.

lo siento, pero lo único

que causas...

es lástima.

norma: amanda...

amanda, ¿qué pasa?

flor: ¿qué fue lo que le dijo

a la niña?

esther: nada que no sea verdad.

flor: es usted una hiena

que tiene el corazón de piedra.

esther: [piensa] no puedo

permitir que se sientan seguras

hasta que haya llevado a cabo

mi plan.

norma: estaba riquísima

la comida.

flor: qué bueno que les gustó.

esther: ella es, agente.

ella es la asesina

de la madre de las niñas.

ella mató a angélica.

[música]

[música]

flor: pero ¿qué locura

está diciendo, señora?

esther: la verdad, gata maldita.

tú fuiste la que tiró

a angélica.

norma: eso es mentira.

mi mamá se golpeó por accidente.

esther: ay, mi amor, eso es

lo que les ha hecho creer

esta india, pero ya me confesó

que, al verla tan tomada,

la empujó y se golpeó la cabeza

y quedó muerta.

flor: ¡eso es una mentira!

yo quería mucho a la señora

angélica por la gran gratitud

que le tenía.

agente: eso es lo que vamos

a investigar para saber

si dices la verdad,

mientras llévensela.

flor: [solloza]

virgencita de guadalupe,

escucha mi ruego, por favor.

que no se cometa

una injusticia conmigo.

tú sabes que yo sería incapaz

de matar a alguien,

y mucho menos a la señora

angélica que quería tanto.

por favor, virgencita, ayúdame.

lo que dice esa mujer

es mentira, me quiere quitar

de en medio porque sabe

que yo daría mi vida

por los tesoros

de la señora angélica.

y, como yo le estorbo,

se inventó esa terrible mentira.

[llora]

por favor, virgencita,

que me den mi libertad

para proteger a mis niñas,

porque para ellas

yo soy una mamá de corazón.

norma: no es justo

[teléfono]

norma: bueno.

>> buenas tardes, señorita.

hablamos del club

porque ya tienen que pasar

a dar el adelanto

para la fiesta de 15 años

si no quiere perder la fecha.

norma: sí, señorita,

pasaremos lo antes posible.

hasta luego.

amanda: ¿qué pasó?

norma: eran del club

para lo del pago,

pero no sé dónde puso flor

el cheque que le dio mi papá.

amanda: ¡yo sí sé!

vamos por él para que vayas

a dejarlo con el chofer,

bueno, no te puedes perder

tu fiesta.

norma: aunque no tengo ganas

de festejar ahora que flor

está detenida.

amanda: ay, ándale,

vamos por él.

vente.

norma: flor, ¡no sabíamos

que ibas a salir libre!

flor: no hay pruebas

en mi contra,

porque yo sería incapaz de dañar

a la señora angélica.

alfredo: después de lo que pasó,

comprenderás que no puedes

seguir en esta casa.

a lo mejor la policía

no encontró nada,

pero yo no puedo confiar en ti.

flor: ¿cómo puede creer

en toda esa mentira

organizada por la señora esther?

usted sabe que nunca

me ha querido.

esther: sí, es verdad

que yo no te quiero,

pero jamás me rebajaría

a hacer algo así.

en una discusión

tú me confesaste

que mataste a angélica

y que ibas a hacer

también lo mismo conmigo.

alfredo: no voy a discutir más,

ya, ya tomé la decisión.

si dejé que regresaras

a la casa, fue para que

recogieras tus cosas.

flor: señor, yo no me puedo ir,

yo no puedo dejar a los tesoros

de la señora angélica,

yo no puedo dejarlas en manos

de esta mujer.

norma: escúchala, papá,

porque esther es capaz

de lo que sea

con tal de salirse con la suya.

y si no me crees,

mira este video que le tomé.

alfredo: ¿y de dónde salió

este video?

norma: yo lo tomé cuando fui

al club a dejar el dinero

para la fiesta de mis 15 años.

esther: aquí está lo prometido:

el dinero que acordamos

por haber detenido a la maldita.

me tenía que deshacer

de esa mujer

para tener el control.

ya veré la manera

de deshacerme de las niñas.

agente: pero recuerde

que no hay pruebas

en contra de la sirvienta.

esther: pero también quedamos

que usted las iba a conseguir

a cambio de este dinero

y de una noche

que jamás olvidará.

norma: cuando la vi hablando

con el hombre que se llevó presa

a flor, los grabé

sin que se dieran cuenta

para que vieras la clase

de mujer que metiste a la casa.

alfredo: no solo te portaste

como la peor de las mujeres,

sino que también querías

separarme de mis hijas.

esther: no, no, no, a ver,

mi amor, es un malentendido,

te lo juro, te lo juro--

alfredo: ¡cállate!, ¡cállate!

no hay nada que justifique

lo que hiciste.

me equivoqué contigo.

fue un error traerte

a esta casa, pero ahora mismo

te vas a ir--

esther: ¡no, no! ¡por favor, no!

no, no, dije--

alfredo: fui un imbécil

al tratar--

esther: ¡no, no, por favor, no!

¡no, no me hagas esto!

¡mi amor, yo te amo, por favor!

[grita]

¿y mis cosas?

alfredo: ya te las mandaré.

¡no te quiero volver a ver

jamás!

esther: [llora]

norma: me alegra que por fin

hayas sacado a esa víbora

de esta casa.

alfredo: no podía quedarme

un día más con esa mujer.

[suspira]

si antes me porté distante,

les pido perdón.

ustedes no solo eran

el tesoro de su mamá,

los míos también.

perdóname.

perdóname, flor,

por no haberte hecho caso.

solo has querido el bien

de mi familia.

aurora: perdóname a mí también,

flor, yo fui muy mala contigo,

y tú nos quieres mucho.

norma: las tres te queremos

mucho, porque tú para nosotras

eres una mamá de corazón.

flor: [ríe]

nada se puede comparar

con el amor de una madre,

pero hay cariños tan entrañables

que nacen de la gratitud.

si ya no hay amor

entre los esposos,

es mejor la sinceridad

antes de que uno de los dos

salga lastimado.

porque hay personas

que canalizan

el dolor y la frustración

erróneamente en el alcohol

y no piensan en los hijos

ni en sus seres queridos.

a veces, nos podemos encontrar

a alguien que a falta de la mamá

nos cuide, nos procure,

nos dé cariño y mantenga unida

la familia.

ese cariño puede salir

de una mujer

que sinceramente pueda ser

una mamá de corazón.

[música]

[música]

[trompetas]

>> ♪ en el cielo

una hermosa mañana

en el cielo

una hermosa mañana

la guadalupana

la guadalupana

la guadalupana

bajó al tepeyac

>> juan dieguito

la virgen le dijo

juan dieguito

la virgen le dijo ♪

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