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La Rosa de Guadalupe - 'Tiempo de ilusiones'

Univision11 Feb 2020 – 12:00 AM EST

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[música]

>> un, dos, tres, un, dos, tres,

un, dos, tres, un, dos, tres...

ivonne: ay, me imagino tanto

cumplir mis 15 años.

ya me anda por ser el mero día

de mi fiesta.

esteban: oye, hermana, todavía

falta un montón de tiempo.

ivonne: ya sé, esteban,

pero no puedo dejar de soñar

en el vestido que me voy

a poner, en mi fiesta,

el baile, el vals.

el vals que voy a bailar

con mi novio.

esteban: no creo que baile

mejor que yo.

roberta: bravo, bravo.

eugenio: bueno, está bien

que les dé gusto que llegue

a casa, pero con aplausos

y todo.

ivonne: qué bueno que ya estás

en la casa, papi.

roberta: nuestra hija

estaba ensayando el vals

con su hermano.

>> claro, porque en esta casa

no se habla más

que del cumpleaños

y el baile de mi hija.

eugenio: claro, porque va a ser

la fiesta más grande que se haya

dado en toda la colonia.

todos estamos trabajando

muy fuerte para que así sea.

ivonne: y va a ser la mejor

fiesta, pa, porque tú estás

trabajando mucho por eso.

te quiero.

qué digo que te quiero,

te adoro.

eugenio: ay, sí...

[celular]

ivonne: ay, es alonso,

ya está aquí afuera

para irnos al cine.

eugenio: mira, no quiero

que llegues tarde, ¿eh?

ivonne: no, ¿cómo crees?

llego a la hora que quedamos,

¿va? los quiero.

eugenio: ándale, bye.

roberta: eugenio, ve a lavarte

las manos para que te sirva

la cena, para que te vayas

al otro trabajo.

eugenio: sí, mi amor, gracias.

que tengo un hambre.

>> es que trabajas mucho.

apenas vas llegando del turno

de la fábrica y ya estás

arreglándote y pensando en irte

a tu trabajo de velador.

eugenio: ¿qué quiere, suegra?

tengo que dobletear trabajos

para que no falte nada

en la fiesta de la niña.

va a tener la fiesta de 15 años

que siempre soñó.

esteban: no me despeines.

ven a bailar,

para que en la fiesta

no me agarres a pisotones.

ivonne: gracias por invitarme

la ida al cine, alonso,

me encantó la peli.

alonso: no, para nada,

ya mero cumplimos un año

de novios, y no quiero dejar

de consentirte para que cada día

me quieras más.

ivonne: te amo mucho,

te amo cada día más.

eres el príncipe de mis sueños.

alonso: oye, ¿y le darás

el honor a tu príncipe de bailar

el vals contigo?

ivonne: ¿es neta que quieres

bailar el vals conmigo?

alonso: sí, nada me haría

más feliz.

ivonne: sí, sí, tonto, sí quiero

bailar el vals contigo.

roberta: hijita, se te pegaron

las sábanas.

ivonne: perdón, mamá,

ahorita me apuro a desayunar,

para no llegar tarde a la secu.

pero es que no me quería

despertar, quería seguir soñando

que bailaba con alonso

en mi fiesta.

eugenio: ivonne, ese muchachito

me cae muy bien y todo.

pero él va a bailar contigo

después de mí.

ivonne: ay, no, papá.

eugenio: ¿cómo no, hijita?

a mí me hace mucha ilusión

ser el primero en bailar

el vals contigo.

ivonne: lo siento, pero no.

es que ya me comprometí

con alonso de que voy a bailar

mi vals con él.

además, el sueño y la emoción

de toda quinceañera es bailar

su vals con el príncipe

de su corazón.

>> ay, no, yerno, por favor,

no le quites la ilusión

a mi hija.

al fin que ya cuando termine

el vals habrá la tanda,

para que todos bailen con ella.

eugenio: sí, en eso tiene

toda la razón, suegrita.

entiendo que te haga ilusión

bailar con tu novio, y todo,

pero no voy a decir nada.

ya, me callo,

total es tu fiesta.

cada quien baila el vals

como quiere.

ivonne: gracias, te adoro.

roberta: ya pónganse

a desayunar,

para que se vayan a la escuela.

y bueno, tú para que te vayas

a dormir.

eugenio: gracias, amor.

roberta: de nada.

ivonne: ay, voy a tener

una gran fiesta.

vamos a tener mantelería

superfina, copas de cristal

para el brindis.

va a haber comida de tres

tiempos y mi abuela

va a hacer el pastel.

alonso: yo ya he probado

los pasteles que hace,

quedan deliciosos.

ivonne: ya sé, son los mejores

del mundo, y es lo único que va

a haber en mi fiesta, lo mejor

de lo mejor, porque la vamos

a hacer en megagrande.

jimena: seguramente.

óiganla, platicando sobre

su fiesta como si fuera

a ser la gran cosa.

ivonne: así va a ser, jimena,

aunque te saque ronchas

de la envidia,

porque ya quisieras tener

una fiesta de 15 años.

jimena: claro que no, ese tipo

de fiestas ya está muy quemada.

ivonne: a mí no me importa

lo que pienses, jimena,

yo voy a ser muy feliz bailando

mi vals con el príncipe azul

y con mi vestido de princesa.

jimena: bájale, vas a hacer

tu ridícula fiesta

en chapultepec,

pero no en el castillo.

nadie de la escuela va a querer

ir porque mi fiesta sí va a ser

un acontecimiento moderno.

todos: uy.

alonso: mira, tú siempre

haciendo rivalidad con ivonne

porque cumplen el mismo día.

pero nosotros vamos a ir

a la fiesta de mi novia,

porque la queremos mucho.

jimena: eso ya lo veremos.

cuando les llegue la invitación

de una fiesta ultra como la mía,

sin vestidos ridículos

ni humo de hielo seco,

nadie va a querer ir a la fiesta

de la cenicienta.

[ríe]

polita: no les hagas caso.

mejor concentrémonos en que hoy

después de comer voy a ir

a tu casa para terminar

las pulseritas con nombres.

ivonne: sí, ahí nos vemos,

polita.

roberta: que pague el pedido

anterior, me quedó bastante

para el abono...

me voy a apurar a acomodar

estos zapatos para colaborar

con el cochinito de la niña.

ay, espero que el próximo--

>> espérese.

todos: [hablan a la vez]

roberta: ¡suélteme!

¡no, no, no, no!

esteban: uy, hermana, no le pude

poner ni un centavo al cerdito.

me bailaron con una lavada

de auto.

>> ni yo, ivonne,

a mí me regresaron el pastel.

ivonne: no se preocupen, abue,

sé que ahorita se las están

viendo un poco negras.

eugenio: nada, nada de negras.

por lo que le pasó a tu mamá,

ahora a tu hermano y a tu abuela

tenemos que empezar de nuevo

a juntar el dinero.

y si ya lo estábamos

consiguiendo una vez,

lo vamos a volver a lograr.

[ríe]

esteban: ¿qué te pasa?

roberta: tu papá y yo

ya estuvimos hablando

de algunos ajustes

que podemos hacer mientras.

eugenio: tu mamá es muy buena

para los números y para hacer

que el dinero que nos caiga

sea rendidor.

roberta: y bueno, pensamos

que si cambiamos un poquito

el menú de tu fiesta,

nos podremos ahorrar algo.

ivonne: no, que no demos

de comer, ma.

>> claro que no,

pero se me ocurre que yo puedo

hacer unas pechuguitas

a la salsa blanca que mira,

están de rechupete.

esteban: qué rico, a mí hasta ya

se me antojaron.

seguro tú lo vas a servir

superbién, porque luego

en las fiestas sirven

muy poquito y ni me lleno.

>> qué gordito.

ivonne: sí, es muy buena idea.

eugenio: así me gusta, hija,

que no pierdas el ánimo

y el contento.

pase lo que nos pase,

siempre vamos a estar unidos

como una gran familia.

ivonne: tienes razón.

mientras los tenga a ustedes,

mientras te tenga a ti,

va a ser más que suficiente

para que yo pueda ser feliz.

los quiero.

eugenio: abrazo todos.

todos: [hablan a la vez]

gumaro: voy por un café,

eugenio, ¿no quieres uno?

eugenio: no, gracias, gumaro.

yo mejor me quedo aquí a echar

un cigarrito.

gumaro: no, hombre, a mí ya

ni me hacen efecto.

con eso de andar toda la noche

en vela ya me está cobrando

factura, ando bien cansado.

ahorita vengo.

eugenio: dale.

¡cuidado, cuidado!

¿estás bien?

gumaro: me salvaste la vida,

no manches.

eugenio: ¿sabes qué?

dame el dinero, yo mejor

me voy a la tienda.

tú no andas a las--

gumaro: toma, estoy en deuda

contigo.

eugenio: mañana es mi día

de descanso en mi trabajo

de velador.

y como cae en quincena,

saliendo de la fábrica

me paso a que me paguen

antes de venirme a la casa.

roberta: tú trabajando doble

y nosotros que no hemos podido

colaborar como debiéramos

para el gasto de la fiesta.

eugenio: yo les agradezco mucho

el esfuerzo que hacen,

pero con gusto trabajo el doble

y hasta el triple para darle

a la familia que amo

todo lo que necesita.

en este caso es para ti,

mi niña, pero siempre voy

a trabajar muy fuerte porque aún

es más fuerte el amor

que les tengo.

y esa es la fortaleza que nos da

a todos para seguir adelante.

y ser el proveedor de la familia

que tanto amo.

roberta: eres el mejor esposo,

el mejor papá,

el mejor hombre del mundo.

te amo, te amo, te amo.

eugenio: te amo.

ambos: [gimen]

esteban: qué asco,

estamos merendando, no se pasen.

roberta: ay, ya.

ay, mamá, te tardaste mucho

en ir por el pan.

>> sí, mi hijita chula,

perdóname, pero fíjate

que se me ocurrió que fuera yo

a la panadería.

sí, porque yo dije:

"ay, a lo mejor al dueño

le van a gustar mis pasteles".

a poco no se me ocurrió bien.

esteban: me encantan

tus puntadas, abuela.

>> es que son más que puntadas,

porque fíjate que al dueño

de la panadería

le encantaron los pasteles

y nos los va a comprar.

roberta: muy bien, mamá.

eugenio: qué buena noticia,

suegra, ¿ya ven?

si nosotros nos mantenemos

sonrientes ante la vida,

la vida tarde o temprano

nos va a devolver esa sonrisa.

[ríe]

>> ey, ey, a ver, entrégame todo

lo que traes y todos nos vamos

felices y contentos, rápido.

eugenio: tranquilos, tranquilos.

>> órale.

a ver, si te esculco

y te encuentro algo más

te pego un tiro, ¿me oyes?

eugenio: es todo lo que tengo,

ya estuvo, ¿no?

>> ¿es que no soy claro?

revísalo.

¿no que no?

ambos: [gimen]

>> te dije cuál era el precio

por quererte pasar de vivo.

[disparo]

¡pélate, pélate!

todos: [gritan]

roberta: ¡eugenio!

ambas: [lloran]

roberta: ¡eugenio, no,

eugenio, mi amor!

¡eugenio!

no te vayas...

[música]

[música]

>> señora, ya terminamos

de operar a eugenio.

roberta: ¿cómo está mi esposo?

salió bien, ¿verdad?

>> su esposo sobrevivió

a la intervención.

logramos quitarle la bala,

pero la bala impactó

las vértebras y lesionó

la médula espinal.

ocasionó severos daños

y su esposo estará atado

a una silla de ruedas

de por vida.

en verdad lo lamento,

hicimos todo lo posible.

roberta: [llora]

esteban: toma, abuela,

aquí están las dos almohadas.

>> gracias, hijito,

es lo mejor que pudiste hacer

para que tu papá pueda

dormir tranquilo.

¿qué, no van a recibir

con un abrazo a su papá?

ivonne: sí, claro.

qué bueno que ya estás

en la casa, pa.

esteban: te extrañamos mucho.

eugenio: qué buenos hijos

me salieron, mira que mostrarme

amor estando así como estoy,

un completo inútil.

roberta: no digas eso, eugenio,

toda la familia va a trabajar

mucho para que no te sientas

así.

eugenio: ¿cómo no, roberta?

si no soy capaz de subir

a mi propio cuarto,

menos soy capaz de ser

el sustento de esta casa.

y aunque no estoy de acuerdo

me tengo que conformar

con esta vida de inútil que voy

a llevar de ahora en adelante.

muy bien, señor.

sí, entiendo, muchas gracias.

adiós.

roberta: aquí está tu comida,

mi amor, te preparé algo

muy rico que te va a caer bien

después de lo que te dieron

en el hospital.

eugenio: gracias.

roberta: oye, ¿quién te llamó?

eugenio: era mi jefe

de la fábrica,

que no puedo conservar

mi trabajo como obrero.

pero dice que no me preocupe,

que nos va a dar lo que nos

corresponde por ley.

roberta: bueno, es una buena

noticia, después no sé,

iremos ahorrando de otra forma.

mientras podemos vivir con eso.

eugenio: pero eso no es

suficiente para todos los gastos

que tenemos, amor.

roberta: pero yo voy a buscar

un trabajo sin dejar las ventas

por catálogo, porque eso sí

me deja.

eugenio: no, mi amor, eso es

algo que me corresponde a mí,

yo soy el jefe de esta casa.

roberta: bueno, ahora yo soy

quien se convierte

en la nueva cabeza de familia.

a la que le toca

traer el sustento.

mira, en el mercado siempre

están solicitando dependientas,

ahí me voy a acomodar,

vas a ver.

eugenio: se supone que yo soy

el jefe de esta casa.

roberta: no te mortifiques,

mi amor, porque te apoyo

con todo mi corazón

porque te amo.

mira, tú solo tienes

que apurarte y levantar

ese ánimo y recuperarte.

tú luchaste por esta familia

más de 15 años y nos tuviste

muy bien.

eugenio: ¿de qué sirvió?

mírame, ahora no soy capaz

de ofrecerle la fiesta que sueña

a mi hija de 15 años.

roberta: sí, hija,

dada nuestra nueva situación,

tu fiesta va a quedar cancelada.

ivonne: sí, ma, ya lo había

pensado, y está bien, de veras.

como tú dices,

ahorita lo importante

es que mi papá se anime.

eugenio: gracias, hija,

eres muy linda.

ivonne: delante de mi papá

me trato de mostrar sonriente

para no echarle más tristeza

de la que ya siente.

pero con ustedes no tengo

que fingir.

la neta sí me pega mucho

que no voy a tener

mi fiesta de 15.

alonso: tranquila, mira,

podemos hacer una reunión

chiquita, aunque sea nosotros.

y hacemos una playlist de fotos

para animarte.

polita: sí, tú no te preocupes.

jimena: ay, miren,

la cenicienta--

que el carruaje no se convirtió

en una calabaza

sino en una silla de ruedas.

polita: ya ni la muelas, jimena,

burlándote de la desgracia

de mi amiga.

jimena: ¿yo qué, polita?

era ella la que estaba

presumiendo su fiesta de cuento.

ivonne: no lo hacía

por presumida, lo hacía

porque tenía mucha ilusión

y la quería compartir.

pero ya no voy a tener

una fiesta.

jimena: yo sí voy a tener

una fiesta, y como ya se acerca

el día les entrego

las invitaciones

para que no se la pierdan.

ivonne: no me importa

que no me quieras invitar,

ese día también es mi cumpleaños

y, la verdad, lo prefiero pasar

con mi papá, porque ese

es mi regalo, no una fiesta

que no significa nada.

jimena: eso lo dices porque tú

no vas a tener una fiesta,

perdedora.

polita: tranquila,

no les hagas caso.

[música]

[música]

roberta: disculpa que no

me quede a acompañarte, alonso,

pero es que mi hija, ay, bueno.

me urge entregar estos zapatos

y bueno, estuve toda la mañana

trabajando en el puesto

del mercado y mis clientas

ya me están esperando.

pero bueno, te quedas

en tu casa, por favor,

no regreses muy tarde, ¿sí?

alonso: sí, señora roberta.

eugenio: ándale.

roberta: que no llegue tarde.

adiós, adiós, bye.

eugenio: pero siéntate,

muchacho, ivonne no debe tardar

en bajar, siéntate.

me gustaría preguntarte algo.

¿de verdad amas a mi hija?

alonso: sí, don, mucho.

eugenio: muy bien.

también quiero que me hagas

un pequeño favor.

necesito ir a un sitio,

¿me puedes llevar?

pero no quiero que nadie

se entere.

alonso: sí, claro, con gusto.

ivonne: ya estoy lista,

ya nos podemos ir al cine.

eugenio: qué guapa.

ivonne: gracias, pa,

nos vemos al rato.

eugenio: adiós,

se divierten mucho.

[susurra]

gracias.

alonso: aguánteme.

¿qué pasó, don?

ya estoy aquí como quedamos.

eugenio: te agradezco

que me hayas hecho la balona,

alonso... oye, pero ¿no tuviste

algún problema con tu mamá

por venirte solo en un taxi?

alonso: no, para nada, ninguno.

de hecho, el taxista

ya es hasta nuestro cuate,

porque siempre que necesitamos

un servicio le llamamos.

eugenio: muy bien.

bueno, vámonos.

ya en el camino te cuento.

gabriel: de verdad, eugenio,

no sabes cuánto me dolió

lo que te pasó.

eras un velador excelente,

de los mejores.

eugenio: muchas gracias,

don gabriel.

por eso mismo me atreví

a venir a verlo, porque...

écheme la mano.

gabriel: claro que sí,

cuentas con la pensión

que marca la ley por invalidez.

eugenio: no, es muy poco dinero,

necesito más.

necesito cumplirle a mi hija

su sueño de tener su fiesta

de 15 años.

gabriel: los jefes fueron muy

específicos cuando me dijeron

que te tenía que pagar

exactamente lo que marca la ley.

eugenio: sí, lo sé.

en la fábrica donde trabajaba

ya me compensaron,

pero desgraciadamente no pude

conservar mi empleo.

pero mire, don gabriel,

a pesar de mi condición,

me puedo desempeñar muy bien

como velador.

gabriel: ¿cómo, me estás

pidiendo que te devuelva

tu empleo?

eugenio: eso mero, don gabriel.

imagínese esta historia

en las redes sociales.

usted, sus jefes, la compañía

quedaría muy bien.

imagínese: "compañía recontrata

a su exempleado inválido

para lograr el sueño de su hija

para hacer su fiesta

de 15 años".

gabriel: [suspira] mira,

yo no creo que los jefes

te quieran pagar lo mismo,

ya no estás

en las mismas condiciones

de trabajar que antes.

eugenio: ¿y si me pagan

la mitad?

por favor, patrón, piénselo.

es tiempo de ilusiones.

gabriel: va, comienzas

a trabajar con nosotros

otra vez como velador.

[música]

[música]

eugenio: gracias, juan.

todo bien, nos vemos pronto.

juan: bueno, cuídate.

eugenio: muchas gracias.

alonso: ¿cómo le fue, don?

¿sí le devolvieron su chamba?

eugenio: sí, alonso,

recuperé mi trabajo.

ay, voy a volver a ser útil

para mi familia, para mi hija.

le voy a poder hacer su fiesta

de 15 años.

alonso: me da mucho gusto

por usted, don.

y por ivonne que, la verdad,

estaba muy triste de que no iba

a tener su fiesta.

eugenio: sí, lo sé.

ella se esfuerza tanto por hacer

que no pasa nada, pero yo me doy

cuenta, tenía tanta ilusión.

le he pedido tanto a la virgen

de guadalupe que me dé

la oportunidad

de cumplirle a mi hija.

que pueda recuperar mi trabajo

para sentirme útil

en la sociedad.

poder seguir manteniendo

a mi familia.

se lo pido tanto

a la virgencita.

>> esta rosa no estaba aquí.

está divina.

es para ti, virgencita.

hoy que es día de tu santo,

pero no se lo vayas a contar

a nadie, este es un secreto

entre tú y yo.

porque si alguien se entera

que yo digo que aquí

apareció solita, van a creer

que estoy bien deschavetada.

alonso: ay, mamá, no sabes

lo feliz y lo emocionado

que estaba don eugenio

de que va a poder hacerle

la fiesta a ivonne.

yo me ofrecí a ayudarle

en lo que necesitara.

lourdes: hijo, vas a tener

que hacer un gran esfuerzo

para guardar ese secretito

y que ivonne no se entere.

alonso: sí, ya sé, se va

a sorprender mucho.

es más, ya hasta le hablé

a mi amigo el del sonido

y le pedí que tocara

en la fiesta de ivonne.

y ya me va a cobrar tarifa

de cuates.

lourdes: me da mucho gusto

que seas tan solidario, alonso.

alonso: sí, ma, tú también

me vas a ayudar.

lourdes: caray, sí, ¿en qué?

alonso: mira, nunca usamos

el salón de fiestas del edificio

y, pues--

lourdes: oye, de veras

es muy buena idea.

cuenta con el salón,

yo encantada.

gumaro: me da un chorro de gusto

que hayas regresado a trabajar.

eugenio: gracias, gumaro.

la verdad es que sí me echas

mucho la mano con todo

lo que se me complica a causa

de esta silla.

gumaro: no, hombre, no tienes

nada que agradecer.

el que debería estar agradecido

eternamente contigo soy yo.

si no hubiera sido por ti,

no estaría yo en este mundo.

eugenio: ¿de verdad

estás agradecido conmigo?

gumaro: hombre, claro.

eugenio: es que no sé,

quisiera que me ayudes.

gumaro: lo que quieras.

eugenio: mira, encontré

este video en internet.

es un tutorial de cómo

me puedo rehabilitar.

ayúdame a intentar levantarme

de esta silla.

gumaro: juega.

todos: ♪ ya los pajaritos cantan

la luna ya se metió ♪

roberta: ¡bravo!

muchas felicidades por tus 15,

mi amor.

ivonne: muchas gracias, ma, pa.

es lo único que me faltaba

para pasar un día de cumpleaños

muy feliz.

eugenio: nosotros te queremos

mucho, hijita.

>> ¿saben? voy a cocinar

un guisado de rechupete

para que podamos comer

en familia, todos contentos.

ivonne: gracias, abue,

y ya después me iré

al departamento de alonso,

porque su mamá me invitó

a cenar con ella.

esteban: oye, pero ya vamos

a la escuela, se nos está

haciendo tarde.

ivonne: sí, córrele.

adiós, gracias.

eugenio: con cuidado.

te quiero.

ivonne: yo más.

roberta: ay, pensé que esteban

nunca se iba a llevar

a su hermana y tenemos

muy poco tiempo para que todo

salga perfecto.

eugenio: mira, aquí está

el dinero de mi quincena,

con esto te debe alcanzar

para comprarle el vestido

a la niña.

roberta: bueno, entonces voy

corriendo a liquidar

para que me lo entreguen.

eugenio: córrele.

>> y también tengo que ir

a la panadería porque el dueño

me dio permiso de hornear ahí

un pastel de cinco pisos

para mi nieta.

eugenio: ahora sí,

ivonne no se imagina

la sorpresa que le tenemos.

va a ser muy feliz.

roberta: sí, mi amor,

pero todo es gracias a ti.

todo gracias a que tiene

un papá que la adora.

eugenio: te amo.

roberta: ahorita vengo.

ivonne: muchas gracias

por haberme invitado a cenar

y por tomarse la molestia

de cocinar, señora lourdes.

lourdes: de nada, ivonnecita,

bonita, yo con mucho gusto

participo para que tengas un día

que recuerdes por siempre.

alonso: sí, mamá, yo creo que ya

podemos pasar a la mesa.

lourdes: sí, claro, pero antes

me gustaría que me acompañaran

a un lugar, ¿vamos?

ivonne: sí, claro.

[música]

[música]

alonso: espera, ahí vamos,

ahí vamos, eso es.

ve derecho, derecho.

yo te cuido, yo te cuido, eso.

yo te agarro, yo te agarro,

yo te tengo.

ya, derecho, anda.

todos: ¡sorpresa!

[aplauden]

ivonne: ¿qué es todo esto?

esteban: es tu fiesta

de 15 años, hermanita.

ivonne: todo está muy bonito,

hasta el pastelote.

>> ay, pero ese yo te lo hice

con todo mi corazón, mi vida.

ivonne: muchas gracias, abuela.

roberta: mi amor, vamos al baño,

ahí está tu vestido.

todos: [resuellan]

[aplausos]

todos: [aplauden]

alonso: qué preciosa te ves.

ivonne: porque estoy muy feliz,

por fin voy a bailar mi vals

con el príncipe con el que tanto

había soñado.

alonso: sí, oye, hay alguien

que tiene un sueño más grande

que el mío y el tuyo.

y es tu papá, que hizo

esta fiesta para ti.

ivonne: papá.

eugenio: feliz cumpleaños, hija.

¿me permites este baile?

ivonne: sí, papá.

claro que quiero bailar contigo.

[música]

eugenio: [ríe]

todos: [aplauden]

ambos: [ríen]

eugenio: gracias, hija,

por cumplirme el sueño

y la ilusión de bailar

el primer vals con tu papá.

ivonne: te amo mucho.

eugenio: te amo.

ahora sí, alonso, es toda tuya.

[música]

aquí está la ilusión de mi hija

haciéndose realidad.

una ilusión que se vio amenazada

por los infortunios de la vida.

pero el amor logra mover

todos los obstáculos

para que el tiempo de ilusiones

se cumpla.

le agradezco mucho

a mi patrón don gabriel,

por devolverme mi trabajo

a pesar de mi condición física.

para lograr el sueño de mi hija

de tener su fiesta de 15 años.

para lograr que un padre cumpla

la promesa a una hija que adora.

gracias, de verdad.

gabriel: no tienes

que agradecerlo, eugenio,

era lo justo,

y además te lo mereces.

eugenio: no le podía quedar mal,

don gabriel, usted ha sido

muy generoso y solidario

conmigo.

gabriel: es que tú eres

muy buen trabajador.

y quiero que recuerdes,

siempre que tú lo quieras,

el empleo de velador será tuyo.

eugenio: gracias, patrón.

todos: [ríen]

ivonne: todo estuvo increíble.

no quería que la fiesta acabara.

no quería que el momento

tan maravilloso que estaba

viviendo terminara.

alonso: bueno, pero vivirá

en tu recuerdo para siempre.

ivonne: gracias, alonso,

y gracias a todos porque--

pues, por tenerlos a mi lado

fue que esta noche fue la mejor

de mi vida.

>> ay, yo también bailé mucho,

pero estoy molida porque yo

creo que yo ya no estoy

para estas cosas.

esteban: yo también tengo sueño,

ya vámonos a dormir.

eugenio: esa es muy buena idea,

hijo, vámonos a acostar.

roberta: sí.

¿adónde vas, eugenio?

te voy a hacer tu cama aquí.

eugenio: ya no más.

a partir de ahora ya no voy

a dormir más en la sala.

[gime]

de hoy en adelante, voy a dormir

en nuestra habitación.

no, no, no, estoy bien.

[gime]

[jadea]

[ríe]

ivonne: qué gran hombre

es mi papá.

eugenio: [jadea]

[ríe]

gracias, morenita.

las montañas que pueden moverse

con la fe no son más

que nuestras voluntades

que llegan a volverse

muy pesadas ante las tragedias

de la vida.

pero hay tantas historias

de amor y de superación

que nos demuestran

que podemos salir adelante

apoyados siempre con el amor.

y no hay sentimiento más grande

en este mundo que el amor

que sentimos los papás

hacia nuestras hijas,

hacia nuestros hijos.

ese amor es el más fuerte

e incondicional, que nos hace

levantarnos de las caídas

más profundas,

impulsados siempre por el deseo

de ver la felicidad

de nuestros hijos

cuando les cumplimos

su tiempo de ilusiones.

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