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La Rosa de Guadalupe - 'Pintar un arcoíris'

Univision9 May 2019 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

elena: [llora]

♪ pimpón es un muñeco

muy guapo y de cartón

se lava su carita

con agua y con jabón

se desenreda el pelo

con peine de marfil

y aunque le den tirones

no llora ni hace así

mm ♪

doris: [ríe]

elena: pues ya quedó

el arcoíris.

¿te gusta el arcoíris, doris?

que bueno que te gustó

el arcoíris, mi vida.

lo pinté especialmente para ti

porque sé que te gusta

el arcoíris

y así lo vas a poder ver

siempre.

♪ pimpón es un muñeco

muy guapo y de cartón

se lava su carita

con agua y con jabón

se desenreda el pelo

con peine de marfil

y aunque le den tirones

no llora ni hace así

mm ♪

médica: ¿en qué piensas, elena?

elena: en mi hija, doctora.

médica: convéncete, elena,

tu hija está muerta.

muerta.

desirée: te digo, hermana,

que son amantes.

elena: ¿de dónde sacaste

estas fotografías, desirée?

desirée: como las conseguí

es lo de menos,

me las pasaron.

el chiste es que eres mi hermana

y tenía que decírtelo.

y justo ahora,

ahora están en esa cafetería

juntos los dos.

elena: pues en este momento

voy a sorprenderlos.

¿te puedes quedar con doris

en lo que voy

al centro comercial?

desirée: no puedo,

tengo que ir a la universidad.

elena: pues entonces

me la llevo conmigo.

voy por ella.

doris, hija, vamos a salir.

desirée: me gustaría acompañarte

en verdad, pero no puedo faltar

a la universidad.

tengo una clase muy importante.

elena: no te preocupes,

ya hiciste bastante alertándome.

desirée: nos vemos.

elena: vente, mi vida.

adiós.

sube, mi amor.

rápido, mi vida.

voy a aventar tu pollo.

arriba, mi amor.

vámonos.

duerme, mi niña,

en lo que mami maneja.

doris.

está dormida.

bueno, no me tardo.

es verdad, está con esa mujer.

isabel: ¿dara quién?

¿para la nena, para la esposa

o para mí?

leonardo: creo que para las dos.

¿un regalito o qué?

isabel: ¿para tu esposa?

yo te ayudo.

leonardo: comprarle algo.

isabel: sí.

a ver, ropa interior, ¿quieres?

de plano, claro.

superlindo, claro.

leonardo: bueno, vamos a ver.

por lo pronto ya no.

isabel: bueno, pero puedes

venir mañana y comprárselo.

gracias.

leonardo: vámonos.

elena: leonardo,

¿qué haces con esta mujer?

leonardo: elena, tranquilízate.

¿qué te pasa?

¿qué haces aquí, oye?

esto no es

lo que estás pensando.

elena: no necesito pensar nada

si lo estoy viendo claramente.

isabel: no, no, leonardo.

¿sabes qué?

yo le explico.

mira--

elena: tú no me explicas nada.

leonardo: elena, ¿qué te pasa?

por favor, mira.

isabel: yo te dejo con ella

y tú le explicas, ¿eh?

leonardo: sí, yo te marco.

oye--

elena: explícame

en este momento.

leonardo: te voy a explicar

ahorita, pero vámonos para allá.

elena: no me voy.

explícame en este--

no me toques.

leonardo: oye, no te puedo

explicar si no te calmas.

elena: no me puedo calmar

cuando te acabo de sorprender

con esa mujer.

leonardo: esa mujer

tiene su nombre.

se llama isabel,

es mi prima de monterrey.

elena: ¿tu prima?

¿crees que soy estúpida?

leonardo: es mi prima isabel

que viene llegando de monterrey.

yo mismo la cité aquí

en este centro comercial

porque me ayudó a comprar

estas cosas para ti.

elena: ¿para mí?

cómo no.

leonardo: son cosas que compré

para ti.

¿por qué iba yo

a ponerte el cuerno?

te amo,

tenemos una hija maravillosa.

elena: ¿y por qué no conozco yo

a esa prima tuya, eh?

leonardo: sí la conoces.

es isabel,

la hija de mi tío luis,

que vive en monterrey

y viene llegando de la ciudad.

es la chiquita de la foto.

elena: ya sé cuál es.

ay, leonardo, discúlpame.

los celos me hicieron ver

cosas que no son.

leonardo: es que yo no quiero

que haya este tipo

de malos entendidos

entre nosotros.

elena: no, no, no.

leonardo: ya, te calmaste,

me permitiste explicarte,

está bien.

¿quieres desayunar?

mi nena sigue dormida.

ya llegamos, doris.

despiértate.

doris.

doris, despiértate.

ay, esta niña.

mi amor, mi amor.

nena, nena.

doris.

doris.

doris.

doris, despiértate.

doris, ¿qué pasa, doris?

doris.

no, no.

está muerta.

no, doris.

doris.

doris, no, no.

no.

ino, doris!

[llora]

idoris, no!

elena: no te preocupes.

eres mi hermana, mi familia

y mi casa es tu casa.

desirée: sabía que no te ibas

a negar.

siempre has sido

una muy buena hermana.

elena: además hablé con leonardo

y no tiene ningún inconveniente

en que te quedes con nosotros.

desirée: te prometo que no van

a ser muchos días.

elena: ay, el tiempo

que quieras.

ya se tardó leonardo.

se le va a enfriar el desayuno.

voy a apurarlo.

desirée: no, no, no.

no, no, no, no, no.

tú le estás dando de comer

a mi sobrina

y ni modo que la dejes a medias.

mejor tú quédate aquí

y yo subo por leonardo

y le aviso que baje a desayunar.

elena: gracias.

desirée: ¿dónde está el bebé?

¿dónde está el bebé?

aquí está.

elena: ¿quieres seguir

cantando pimpón?

doris: no.

elena: entonces cantamos:

♪ el patio de mi casa

que es particular ♪

desirée: leo.

leonardo: ¿sí?

desirée: cuñado.

que te apures

o no vas a alcanzar a desayunar.

leonardo: ah, sí, gracias,

ya voy.

desirée: ¿te ayudo a abotonarte

la camisa?

leonardo: ey, ey, ey.

¿por qué no mejor bajas?

yo puedo solo, desirée.

por favor.

oye y por favor también

no vuelvas a entrar

a la recámara sin tocar.

es la recámara

de mi esposa y mía.

no quiero tener ningún problema

con tu hermana después.

desirée: está bien,

leo.

elena: ¿qué pasa, leonardo?

¿estás molesto?

leonardo: no, para nada,

mi amor, ¿por qué?

no.

elena: ¿no te gustó el desayuno

que te preparé?

leonardo: claro que me gustó,

corazón.

todo lo que tú haces me encanta.

desirée: leonardo.

leonardo: ¿sí?

desirée: ¿me podrías dar

un aventón a la universidad

ahora que te vayas a tu oficina?

leonardo: fíjate que yo voy

absolutamente para el otro lado.

no me queda para nada.

pero estás de vacaciones, ¿no?

digo, vienes regresando

de dos semanas

de vacaciones en cancún,

pediste quedarte con nosotros

una temporadita

en lo que encontrabas

un techo para ti,

así es que--

desirée: y lo estoy buscando,

cuñado, pero tengo que ir

a la universidad a entregar

una documentación

y checar lista de libros

y ya sabes,

todo ese rollo previo

al inicio de clases.

elena: dale un "ride"

a mi hermana.

pobre, está lloviendo.

va a estar muy incómodo

para ella.

¿qué te cuesta?

leonardo: ok.

nos vamos en 5 minutos.

desirée: ay, muchas gracias,

leonardo.

eres un lindo.

eres lo máximo.

mi hermana se sacó la lotería

al casarse contigo.

ay, gracias, hermanita.

voy por mi bolso, no me tardo.

elena: la verdad,

sí soy muy afortunada

de tenerte a mi lado.

te amo.

leonardo: yo también te amo,

mi amor.

a ti y a nuestra pequeña

hermosura.

elena: que bueno que

se acabó la lluvia

y salió el sol, ¿verdad?

para venir a jugar contigo,

mi princesa.

doris: "coíris".

elena: el arcoíris.

¿te gusta el arcoíris?

doris: sí.

elena: ay, a mí también

me gusta el arcoíris.

tengo una buena idea

para que siempre puedas

ver el arcoíris.

vas a ver.

ya tengo todo listo

para pintar tu arcoíris, doris.

leonardo: hola, mis amores,

¿cómo están?

elena: hola, guapo.

leonardo: hola.

¿cómo están, bien?

elena: muy bien.

sí, mira.

leonardo: ¿y todo esto qué?

elena: pues es que a doris

le encanta el arcoíris

y decidí pintarle uno

para que lo pueda ver siempre.

leonardo: ah.

elena: ¿qué te parece?

leonardo: con esos detalles

haces que me enamore más de ti.

tú eres el arcoíris

que ilumina nuestras vidas.

elena: y usted es el cielo

donde brilla mi alegría.

leonardo: me pongo una ropa

más adecuada y te ayudo, ¿no?

elena: conste.

leonardo: sí, no tardo.

desirée: espero que ahora sí

me dejes quitarte la camisa.

leonardo: desirée,

ya, por favor.

deja tu juego en paz.

desirée: esto no es un juego.

yo voy muy en serio contigo.

me gustas mucho.

leonardo: desirée,

soy el esposo de tu hermana.

desirée: ¿y?

¿vas a negar que no te gusto

ni un poquito?

leonardo: oye, ya.

desirée: ¿que no te parezco

atractiva?

leonardo: sí, me pareces--

mira, no importa si me pareces

atractiva o no.

eres la hermana de mi esposa

a quien amo.

desirée: ¿cuándo acá el sexo

y el amor van de la mano?

leonardo: mira, ya, por favor.

voy a la recámara de mi hija

a ayudar a mi esposa a pintar.

salte por favor.

y no me distraigas más.

elena: ya se quedó dormida

nuestro angelito.

leonardo: ¿ya?

elena: [asiente]

leonardo: oye, mi amor,

me da un poco de pena

decirte esto,

pero ¿no crees que sería mejor

que desirée ya se vaya

a una casa de huéspedes?

elena: ¿por qué?

¿te ha hecho algo?

leonardo: no, no, bueno,

así como hacerme algo,

no, para nada, pero...

yo quisiera estar solos, ¿no?

no se vaya a prestar luego

a malos entendidos contigo.

elena: ¿malos entendidos,

leonardo?

es mi hermana,

solamente va a estar unos días.

leonardo: mi amor, sí,

pero yo quiero estar

solo contigo.

con ustedes, sin extraños.

elena: oye, desirée

no es un extraño.

es mi hermana.

leonardo: bueno,

pues si tú estás contenta

teniendo a tu hermana acá,

con tal que estés feliz,

que se quede.

¿vamos a bañarnos juntos?

elena: no puedo,

tengo cita con el pediatra

de doris

y tengo que ser puntual.

leonardo: por favor.

elena: te prometo que te dedico

toda la noche, ¿si?

leonardo: conste.

desirée: ¿vas a salir?

¿y ni siquiera vas a desayunar?

elena: no, voy retrasada,

voy al pediatra del doris.

de hecho felipa

me está esperando con doris

en la camioneta.

desirée: está bien, pues

que todo salga bien

con mi sobrina.

elena: nos vemos al rato.

desirée: sí.

elena: a ver.

desirée: bye.

leonardo: espérate, por favor.

¿cómo entraste?

te dije que no entraras

sin tocar.

desirée: llamé a la puerta,

pero no me contestaste.

así mejor te sorprendo,

me gusta más.

leonardo: no.

no.

[música]

[música]

desirée: fue increíble

hacer el amor contigo, leonardo.

leonardo: no, no fue increíble.

no hicimos el amor,

yo no te amo.

no te confundas, desirée.

soy un imbécil.

desirée: no te arrepientas,

leonardo.

si la pasamos muy bien.

leonardo: toda la culpa es tuya,

pero si no hubieras

insistido tanto yo--

desirée: y te insistiré

hasta que no puedas resistirte

otra vez.

leonardo: te vas a ir

de esta casa, ¿eh?

desirée: ya lo veremos.

a ver qué dice elena--suéltame.

leonardo: te vas a largar

de aquí.

yo la voy a convencer,

tú te vas a largar.

elena: leonardo.

ya estoy lista

para nuestro baño juntos.

leonardo: ah.

perdón, mi amor,

pero ya estaba casi dormido.

estoy muy cansado.

elena: ¿cómo?

pero en la mañana quedamos.

leonardo: sí, lo sé, discúlpame.

estoy muerto.

buenas noches.

elena: buenas noches.

leonardo: ¿a poco no está

sensacional?

te lo juro, el lugar

es bastante seguro, muy cómodo.

tal y como está en la foto

se ve.

la dueña me cayó extraordinaria.

te lo juro que desirée

va a estar mucho mejor ahí,

en esta casita de huéspedes.

elena: pero, leonardo,

ya habíamos hablado de esto.

leonardo: sí, mi amor, ya sé.

yo no insistiría para nada

si no fuera porque realmente

creo que es una gran oportunidad

y que creo que cada quien

va a estar mejor

en su propio techo.

elena: ¿anoche no quisiste

hacer el amor conmigo

por culpa de mi hermana?

leonardo: ¿qué?

no.

elena: sí.

tal vez te incomoda su presencia

porque te da pena

que tengamos relaciones

y ella esté en la habitación

de al lado.

leonardo: no, no, para nada.

bueno, sí, no, lo que pasa

es que conociendo a desirée,

ella se va a sentir

mucho más libre

y con mayor privacidad

en un espacio como ese.

mi amor, el casado casa quiere.

de verdad,

vamos a estar mejor

si cada quien está

en su propio espacio.

elena: te entiendo.

está bien,

la casa es de los dos y los dos

tomamos las decisiones.

elena: leonardo ya te consiguió

un cuarto en una casa

de huéspedes.

vas a estar muy bien.

desirée: ¿me estás corriendo?

leonardo: no, no, no.

de ninguna manera, desirée,

al contrario.

te conseguimos un techo propio

para que tengas donde vivir

cómodamente.

desirée: tú me lo conseguiste

querrás decir.

elena: no te enojes

con leonardo.

además, él va a pagar el cuarto

el tiempo que tú necesites.

entiende, por favor.

desirée: claro que entiendo.

hermana, discúlpame,

me ofusqué porque yo quería

seguir viviendo cerca de ti,

así como cuando tú y yo

éramos chicas y vivíamos

en casa de nuestros papás,

¿te acuerdas?

elena: gracias, hermana.

desirée: entiendo que ustedes

son un matrimonio joven

y necesitan su espacio

para ustedes y su familia.

pero puedo venir a visitarlos,

¿verdad?

elena: las veces que tú quieras.

desirée: gracias.

leonardo: yo me voy

a la oficina.

elena: te acompaño a tu auto.

leonardo: gracias, mi amor.

desirée: me las vas a pagar.

me las vas a pagar.

no cabe duda que a los niños

nada les espanta el sueño.

yo no podría dormir

con tanto calor.

elena: ay, si es un angelito.

y como el angelito que es

le estoy pintando su arcoíris.

desirée: sí, te está quedando

bien bonito.

elena: gracias.

desirée: oye, elena,

hace varios días que he estado

viniendo a visitarte

y no he visto que leonardo

te ayude a pintar.

elena: no, tiene mucho trabajo

y ha llegado hasta bien tarde.

desirée: ah.

elena: ¿qué es ese "ah"?

desirée: nada, nada, elena.

sólo que antes, pues leonardo

siempre te ayudaba a pintar

y estaba aquí contigo,

y ahora llega de madrugada

y supongo que solo a dormir.

elena: pues sí.

te voy a contar esto

porque eres mi hermana,

pero últimamente

lo siento como alejado.

desirée: [susurra] se me hace

que te lo están bajando, elena.

elena: [susurra] no digas eso.

seguro son las presiones

del trabajo.

desirée: ay, elena, elena.

yo siempre lo he dicho.

no es tanto el esposo

el que engaña,

sino la esposa

la que no se quiere dar cuenta

que le están poniendo

los cuernos.

isabel: que hermoso,

claro que sí.

ya tengo todas

las noticias tuyas.

leonardo: ah, ¿sí?

isabel: claro.

desirée: te vas a arrepentir

por haberme corrido de tu casa.

a ver qué dice

tu adorada esposita

cuando le enseñe

estas fotografías.

vamos a ver quién es

el que sigue en largarse

de esa casa.

y justo ahora,

ahora están en esa cafetería

juntos los dos.

elena: pues en este momento

voy a sorprenderlos.

¿te puedes quedar con doris

en lo que voy

al centro comercial?

desirée: no puedo,

tengo que ir a la universidad.

elena: pues entonces

me la llevo conmigo.

voy por ella.

doris, hija, vamos a salir.

ya llegamos, doris, despiértate.

doris.

doris, despiértate.

mi amor, mi amor.

nena.

nena.

doris.

doris.

doris.

doris, despiértate.

doris, ¿qué pasa, doris?

doris, no.

no.

está muerta.

no, doris.

doris.

doris, no.

no.

ino, doris!

[llora]

idoris, no!

leonardo: ya llegué, ¿qué pasó?

médico: señor,

desafortunadamente

no pude hacer nada por su hija.

ya viene el agente

del ministerio público

para levantar el acta.

leonardo: ¿qué?

¿qué pasó?

elene: es mi culpa.

leonardo: ¿por qué, qué pasó?

elena: nuestra hija

está muerta.

leonardo: ¿doris?

¿doris?

despierta, mi amor.

hija, despierta.

despierta.

elena: yo la maté.

la dejé encerrada

en la camioneta y se ahogó.

leonardo: no, hija, no.

[música]

[música]

milagros: ¿me da para un taco?

elena: no traigo.

milagros: está bueno.

no la distraigo

para que no se le vaya

a perder su hija.

elena: mi hija no está

en los juegos.

milagros: ah, siempre ando

por este parque

y todas las señoras como usted

siempre vienen con sus chamacas.

elena: mi hija murió.

milagros: cuanto lo siento,

señito.

y la entiendo.

yo también me achicopalo

cuando pienso en los papás

que no tengo.

elena: ¿no vives con ellos?

milagros: no, ni siquiera

los conozco.

me botaron cuando nací.

elena: ¿vives en la calle?

milagros: sí, en la calle,

en las coladeras,

en los parques.

donde la policía no me cache.

elena: para ser una niña

que no la ha pasado bien

eres muy optimista.

milagros: señito,

la calle es dura,

pero hay que sonreírle

para que duela menos.

a poco no.

leonardo: pero, elena,

¿dónde estabas?

me preocupé mucho

cuando no te vi en la casa.

elena: fui al parque a dejar

la ropa de doris.

leonardo: elena, en verdad,

hay profesionales

que pueden ayudarte,

que pueden ayudarnos

a encontrar consuelo

por la muerte de nuestra hija--

elena: no se puede encontrar

lo que no hay.

para mí no hay consuelo

por la muerte de mi hija.

leonardo: lo que te pido es que

salvemos nuestro matrimonio

porque también se está muriendo.

elena: sí, me estoy muriendo.

me estoy muriendo porque mi hija

ya no está por mi culpa.

leonardo: que no es tu culpa,

te lo he dicho mil veces.

elena: que me lo digas

no va a borrar lo que pasó,

ni va a cambiar lo que va

a pasar entre nosotros.

leonardo: escúchame, por favor,

tenemos que cambiar.

tenemos que cambiar

porque yo no puedo más

ya con esta situación,

ya no puedo más.

elena: leonardo, vete.

vete para que puedas

seguir adelante.

yo no puedo.

y si soy la que te está

arrastrando,

ya no te detengas por mí.

leonardo: por favor, elena.

elena: ya perdí lo que más

quería en la vida.

créeme que no voy a sentir

otra pérdida si te vas.

hola.

milagros: hola.

elena: te traje comida.

milagros: que suave, señito.

está caliente.

elena: espero que no te moleste

que venga a verte.

milagros: hasta me gustaría

hacer algo para que

ya no siga tan triste.

elena: nadie puede hacer nada

por mí.

soy la única responsable

de la muerte de mi hija.

milagros: me voy a enojar

de veras si sigue pensando así.

elena: es la verdad.

yo la descuidé.

la dejé encerrada

en la camioneta

y se ahogó.

milagros: no, señito,

usted es buena.

hasta me trae comida a mí,

que no soy nada suyo.

¿qué no habrá hecho

por su hijita?

elena: la maté,

eso fue lo que hice.

la maté.

milagros: sé que es duro,

señito.

elena: muy duro.

nos preparamos para recibir

a los hijos, pero nunca

para despedirnos de ellos.

la vida no tiene sentido

sin mi hija.

milagros: por vivir en la calle

a cada rato me toca que llueva,

pero ¿sabe qué es lo que

me ayuda a aguantar la lluvia?

elena: ¿qué?

milagros: que sé que tarde

o temprano va a dejar de llover

y va a salir el arcoíris.

elena: ¿el arcoíris?

milagros: sí.

aunque ahorita sienta

que llueve tupido,

verá que va a pasar

y verá el arcoíris.

elena: pensé que ya no ibas

a estar aquí cuando regresara.

leonardo: no quería irme

sin decirte que...

si hay un culpable

de la muerte de nuestra hija,

ese soy yo.

elena: por favor, leonardo,

tú no fuiste el que la dejó

dormida en la camioneta.

leonardo: pero fui yo

quien hizo que te salieras así

con ella.

supongo que mis actitudes

te hacían sospechar

que yo te engañaba.

elena: pero no lo hiciste.

yo soy la única responsable

de la muerte de doris.

no debí salir a buscarte,

ni tampoco debí hacerle caso

a lo que me decía desirée.

leonardo: ¿lo que te decía

desirée?

elena: sí.

ella me enseñó las fotografías

donde tú estás muy contento

en la cafetería con tu prima.

ella fue la que me metió

en la cabeza la idea

de que tú me estabas engañando.

leonardo: maldita.

no puedo creer que se haya

atrevido a hacer eso,

cuando fue con ella

con quien sí te fui infiel.

elena: ¿qué?

leonardo: perdón.

fue una única vez.

una sola vez.

fui un imbécil, fui débil.

ella venía aquí,

a nuestra recámara,

se me insinuaba.

la rechacé varias veces

y un día...

lo hicimos en la regadera.

elena: no, no puede ser.

no.

leonardo: lo siento.

lo siento, elena,

sé que no es el mejor momento

para decírtelo,

pero es que no me puedo

quedar callado

sabiendo que fue ella

quien armó toda esta intriga.

elena: ¿desirée?

no, no, ella es mi hermana

y yo la quiero.

leonardo: vamos a verla.

vamos a hablar con ella

para que te convenzas.

no tiene caso

que sigas mintiendo, desirée.

ya le confesé todo a elena.

desirée: es mentira, elena.

leonardo siempre me ha tenido

muy mala voluntad.

acuérdate que él me corrió

de tu casa.

leonardo: porque tú siempre

anduviste de ofrecidota,

embarrándote en mí

para traicionar a tu hermana.

desirée: mentiras que usan

todos los hombres

para atajar sus engaños.

elena: entonces, ¿lo estás

aceptando?

¿estás aceptando

que me engañaste con leonardo?

desirée: elena, yo--

elena: no, por favor.

dime la verdad.

¿qué no ves como estoy?

necesito la verdad.

desiré: sí.

sí, elena.

yo me le metí en la regadera

a leonardo.

tuve relaciones con él.

[música]

[música]

elena: ahora entiendo por qué

durante todos estos meses

no me fuiste a ver

por la muerte de mi hija.

desirée: no tenía cara

para hacerlo.

elena: ni yo tengo por qué

seguírtela viendo.

por tu culpa maté a mi hija.

ipor tu intriga!

ipor tu mentira la maté!

imaté a mi hija!

desirée: iyo no quería hacerlo!

solamente me dejé llevar

por la pasión que me provocaba--

elena: ¿y todavía me dices

que me cuide de leonardo?

¿que me cuide de las mujeres

que lo rodean?

icuando eras tú

la que me estaba traicionando!

leonardo: tranquilízate ya,

por favor.

elena: ino puedo!

no puedo.

mi hija está muerta

por una mentira.

yo también la traicioné como tú.

tu propia sangre.

es mi hija y la maté.

leonardo: tranquilízate,

¿a dónde vas?

no puedes salir así.

elena: no quiero

seguirlos viendo.

leonardo: no puedes salir así,

en este estado.

elena: isuéltenme!

déjenme en paz.

leonardo: tranquila, elena,

por favor.

elena: ¿por qué,

por qué, por qué?

mi hija, mi hija.

¿por qué?

mi hija.

milagros: ¿qué le pasa, señito?

elena: la maté.

mi hija se murió por mi culpa.

iporque fui una tonta!

milagros: cálmese, señito,

no se me vaya a petaquear aquí.

elena: eso es lo que quiero,

morirme.

morirme, sin mi hija

la vida no tiene sentido.

me quiero morir.

milagros: tengo que llevarla

con la policía

o a un hospital

para que la ayuden.

elena: no quiero.

milagros: por favor.

elena: no quiero.

milagros: venga conmigo,

por favor.

venga.

venga.

venga, venga.

médica: convéncete de una vez,

tu hija está muerta.

elena: no, no, no, no, no, no.

médica: llevas varias semanas

internada en esta clínica

psiquiátrica.

no vas a lograr avanzar

si no das el primer paso,

convencerte de que doris

está muerta.

elena: sí, murió.

yo la maté.

[llora]

está muerta por mi culpa.

médica: no.

no, elena, no fue tu culpa.

fue un accidente,

en el que sí hubo

una negligencia,

pero no fue tu culpa.

elena: ayúdame, doctora.

ayúdame a salir adelante.

ayúdeme a poder seguir viviendo.

no sé cómo hacer.

médica: ya diste tu primer paso.

ahora vamos a trabajar

en consolar tu dolor,

para que puedas salir

de la clínica

y puedas regresar a tu vida.

elena: te agradezco mucho

que hayas ido por mí

a la clínica.

leonardo: pero no hay nada

que agradecer.

durante todo el tiempo

que estuviste

convaleciente en la clínica

estuve ahí para apoyarte.

elena: perdóname

por no hacerte caso

cuando me dijiste

que pidiera ayuda.

ahora que la recibí,

me doy cuenta que me hacía falta

para entender y sanar

lo que estamos viviendo.

leonardo: elena,

yo te amo.

a pesar de todos mis errores,

yo te sigo amando.

cuando te saliste corriendo

de la casa de huéspedes

me asusté muchísimo,

no sabía que hacer

ni dónde buscarte.

si no hubiera sido

por la niña de la calle

que te ayudó

y llamó a la patrulla,

la policía jamás

me hubiera dicho dónde estabas

y yo no te hubiera podido

meter a la clínica.

elena: ahora lo único que quiero

es salir adelante.

virgen de guadalupe,

por favor,

tú eres mamá

y sabes del dolor

de perder a un hijo.

te lo suplico, ayúdame.

madre mía, te lo pido,

ayúdame a recuperar mi vida,

a recuperar a mi familia

a pesar de que mi hija

está muerta.

te pido que me ayudes

para que a pesar de la lluvia

bajo la que estoy viviendo

pueda volver

a pintar un arcoíris.

que hermosa rosa.

el arcoíris.

sí.

el arcoíris.

[música]

[música]

leonardo: perdón.

por favor perdóname

por todo el dolor que te causé.

perdóname.

yo estoy dispuesto

a recomponer las cosas,

a que volvamos a ser

una familia,

aunque sea empezando

por ti y por mí.

pero juntos.

elena: sí.

yo también quiero recuperar

nuestro matrimonio,

a pesar de todo.

pero no tenemos que estar solos.

podemos reiniciar con milagros,

la niña del parque.

leonardo: no sé.

aún estamos sanando la herida

de la muerte de nuestra hija,

¿no?

elena: sí,

perdimos a nuestra hija,

pero de alguna forma

podemos recuperarla

a través de milagros.

milagros: me da mucho gusto

verla bien, señito.

elena: a mí también, milagros.

milagros: que sustote

que me pegó ese día

que me la encontré aquí

como loca.

elena: gracias a ti

pude empezar a recibir

la ayuda que necesitaba

para empezar a sanar

y poder seguir viviendo.

leonardo: mira, milagros,

estamos aquí

para darte las gracias.

pero también estamos aquí

porque queremos hacerte

una propuesta.

milagros: ¿"pro" qué?

desembuchen.

elena: te queremos preguntar

si te gustaría ser nuestra hija.

milagros: ¿su hija, de ustedes?

¿de veritas?

elena: sí,

nuestra hija legalmente,

para que vivas con nosotros

en nuestra casa

y así tú tengas los papás

que no has tenido

y nosotros la hija

que ya no tenemos.

milagros: pues por mí

juega, papás.

leonardo: [ríe] ey,

un abrazo.

pues ahora sí, concluidos

los trámites de la adopción,

ya eres oficial y legalmente

nuestra hija.

milagros: orale.

elena: ¿te gusta tu recámara?

milagros: me encanta

y hay un arcoíris pintado.

¿ya ve?

se lo dije,

siempre sale el arcoíris.

elena: sí.

es un regalo muy especial

para ti,

hija.

porque eso es lo que eres

para mí.

mi hija, mi familia.

milagros: sí, claro,

papá, mamá.

leonardo: bueno, pues

de ahora en adelante

intentaremos ser

lo más felices posible

como una familia, juntos.

elena: porque no importa

cuán dura sea la lluvia

siempre hay que sacar fuerzas

para pintar un arcoíris.

el dolor por la muerte

de un hijo

pega tanto

en el corazón de una madre

como las gotas de lluvia

pegan en nuestro rostro.

así como la lluvia intensa

nubla nuestra vista,

el dolor por la muerte

de un hijo

puede cegarnos a la vida

que nos queda por delante.

y más, cuando sentimos culpa

por la pérdida de ese hijo

al que descuidamos

por un momento.

la vida es tan frágil

que la podemos perder

por algo tan pequeño,

como dejar a nuestros hijos

dormidos en la camioneta.

vivimos en un país

con intenso calor

y jamás debemos confiarnos.

ni por cinco minutos dejemos

a nuestros hijos dormidos

dentro de un automóvil

porque puede ser la causa

de que nuestro corazón

se llene del más grande dolor

que puede sentir.

pero a pesar del dolor

de perder a un hijo

hay que sacar la fuerza

para seguir adelante,

la fuerza para llevarnos

las manos a las mejillas,

limpiarnos las gotas

de la lluvia

que se confunden

con nuestro llanto

y poder pintar un arcoíris.

>> ♪ mi guadalupana

yo quiero ofrecerte

un canto valiente

que méxico entero

te brinda

sonriente

que viva la reina

de los mexicanos

la que con sus manos

sembró rosas bellas

y puso en el cielo

millares ♪

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