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La Rosa de Guadalupe - 'Lo que se enseña al corazón'

Univision10 Oct 2019 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[música]

macarena: pues, sí, gilberto,

sí.

gilberto: ajá, ¿sí qué?

macarena: que estoy cansada

de ti, de todas las carencias

que tenemos.

ya estoy harta.

gilberto: bueno,

¿qué quieres que haga, macarena?

¿que me consiga otro trabajo

para que te sigas gastando

a tus anchas el dinero

en tus gustos, en tus lujos?

macarena: a... a ver.

gilberto: o sea,

no me voy a conseguir

otro trabajo para eso.

entiéndelo, ¿eh?

macarena: mira,

te voy a decir algo, ¿eh?

gastar dinero en zapatos

para mi hija y para mí

no es un lujo, ¿eh?

gilberto: en zapatos.

macarena: no, no es un lujo,

es una necesidad.

gilberto: a ver,

adminístrate bien, mujer ¿sí?

en vez de estar gastando

y endeudándote

con las tarjetas de crédito,

ahorra, compra lo necesario.

no estoy dispuesto

a que te sigas endrogando,

estamos hasta el cuello.

macarena: bueno, pues,

si no puedes con el paquete,

dime mejor, ¿eh?

ya estoy harta.

estoy harta de esta situación.

gilberto: bueno,

ponte a trabajar tú también.

macarena: estoy cansada de ti.

ya, ¿y quién cuida a la niña,

eh?

yo creo que lo mejor

es que nos divorciemos, ¿no?

y punto, así.

ana: ino!

gilberto: princesa, princesa,

no te pongas así.

ven acá, tranquila.

ana: ustedes no se pueden

separar.

ustedes no se pueden divorciar,

porque ustedes son mis papitos,

y yo no quiero vivir

sin uno de ustedes.

gilberto: a ver, escúchame.

escúchame, escúchame.

mi amor, escúchame, ¿sí?

esto no tiene nada que ver

contigo.

tu mami y yo

ya no podemos convivir,

ya no podemos seguir viviendo

en la misma casa,

pero yo voy a venir a verte

siempre.

siempre, porque eres

lo más importante en mi vida,

porque yo te amo.

te amo, te amo mucho.

ana: [llora]

papito, por favor, no te vayas.

te juro que me voy a portar

bien.

gilberto: no, princesa,

no tiene nada que ver contigo,

eres la mejor niña del mundo.

yo te amo.

esto es un asunto

entre tu mami y yo, nada más.

ya no nos llevamos bien,

ya no podemos estar juntos,

pero ¿sabes qué?

te prometo que yo voy a seguir

viniendo al parque contigo

y a pasear, y a los juegos,

y a comer helado,

y a todo, ¿vale?

jamás te voy a abandonar.

somos el uno para el otro

porque eres

mi más grande tesoro, mi amor.

ana: papá, no te vayas,

por favor.

te lo pido.

no te vayas,

haré lo que me pidas.

macarena: sí, señorita, sí.

sí, ya sé que no pagué

el saldo de la tarjeta,

sí lo sé.

¿qué quiere que haga

si no tengo más dinero

para pagarlo?

¿qué hago?

en cuanto lo tenga, lo pago,

ya se los dije mil veces.

que claro que sí,

les voy a pagar

cuando tenga dinero, ¿sí?

dejen de estar hablando,

por favor.

eloísa: ni un empleo para ti,

macarena.

por tu falta de experiencia,

porque nunca has trabajado

en tu vida,

tienes pocas opciones, m'hijita.

así que tendrás que aceptar

el primer trabajo que te caiga,

porque ya no aguanto

que los bancos te estén llamando

a toda hora.

macarena: ya no me presiones,

mamá, ¿sí?

por favor.

eloísa: claro que te presiono,

porque yo te lo advertí

muchas veces que no te casaras

con el bueno para nada

de gilberto.

te lo dije muchas veces,

pero no me quisiste escuchar.

ay, mejor le hubieras hecho caso

al hijo de don antonio.

ay, ese muchacho

sí que tenía dinero.

macarena: pues, sí,

pero también me enteré

que le pega a su mujer, ¿eh?

hubiera sido peor la vacuna

que la enfermedad, mamá,

así que no me vengas

con reproches.

ana: mami, tengo sed,

¿me preparas un agua de limón?

macarena: no hay limones, niña.

vas a tener que tomar agua

simple.

eloísa: no hay nada

en esta casa gracias a tu papá,

porque no da dinero

y es un bueno para nada,

así que la próxima vez

que lo veas, pídele más dinero

para comprar limones.

¿entendiste, niña?

ana: sí, abue, sí.

eloísa: pues, muy bien,

porque si no da más dinero,

a lo mejor tu mami

no te deja salir con él

a dar la vuelta.

si quieres seguir viendo

a tu papito,

va a tener que darle

más dinerito a tu mamita.

¿entendido?

eloísa: sí, abue, sí.

macarena: pues, sí,

ya conseguí trabajo.

ay, pero qué flojera,

porque va a ser

de tiempo completo.

eloísa: ay, pues,

me parece más que bien.

a ver si ahora sí te alcanza

el dinero.

macarena: pues, yo quería

trabajo de medio tiempo,

porque ¿quién va a cuidar

a mi hija?

eloísa: bueno,

creo que lo mejor va a ser

que la lleves a una guardería

después de que salga

de la escuela.

macarena: no, ma, no.

a mí no me gusta esa idea,

porque en el trabajo

que conseguí

no tengo seguro social.

no hay guarderías.

y además, si pago una,

imagínate, se me va a ir

la mitad de mi sueldo.

eloísa: ¿qué piensas

hacer, macarena?

macarena: pues,

que tú me la cuides

mientras trabajo, ma.

eloísa: ¿yo?

macarena: sí.

eloísa: ay, no,

yo ya no estoy en edad

de estar cuidando niños.

macarena: por favor.

a ver, eres mi mamá,

me tienes que ayudar.

¿o qué quieres?

¿que nos sigamos muriendo

de hambre?

eloísa: ay,

entiéndeme tú también.

yo no estoy en edad

de esa responsabilidad.

macarena: mamá,

no eres tan grande,

no te azotes.

además, ¿sabes qué?

es la única solución.

no tengo a quién más acudir,

mamá.

mira, es más,

si me ayudas,

te prometo que yo voy a cubrir

los gastos de mi hija.

me va a salir más barato

que si lo cuidara otra persona.

eloísa: no, no lo sé.

no estoy muy convencida.

yo ya cuidé a mi hija, a ti,

ahora te toca a ti

cuidar a la tuya.

ay, bueno, está bien,

lo voy a pensar.

lo voy a pensar.

macarena: gracias.

ay, ya me tengo que ir.

no quiero llegar tarde

al primer día de mi trabajo,

caray.

[llaman a la puerta]

ah, mira, ya llegó tu abuela.

mamá, ve la hora que es.

voy a llegar tarde

al primer día del trabajo.

eloísa: no me presiones,

macarena.

antes di que te voy a ayudar

con la niña.

la voy a llevar a la escuela,

voy a ir por ella,

la voy a cuidar

hasta que tú regreses

de trabajar.

macarena: sí.

eloísa: ay,

no te esponjes,

porque si no, me voy a mi casa

y no te la cuido.

macarena: no, no, no, no,

yo no dije nada.

eloísa: andale, niña,

apúrate para irnos a la escuela.

andale.

macarena: ya me voy.

eloísa: sí.

macarena: te portas bien.

no le vayas a dar mucha lata

a tu abuelita, por favor, ¿sí?

ana: sí, ma.

macarena: bye, mami, gracias.

ana: que te vaya bien.

eloísa: cuidado.

bueno, ya deja de comer,

y ve a lavarte los dientes,

y te peinas, ¿eh?

para llevarte a la escuela.

andale.

ana: yo no me sé peinar,

mi mami es quien me peina.

eloísa: ay, pues,

ya es hora de que aprendas

a peinarte sola, ¿eh?

porque ni creas

que yo lo voy a hacer.

así que, apúrate, ándale.

andale, apúrate, niña.

ana: sí, abue, sí.

eloísa: ay, en serio

que ni para peinarte sirves.

oye, eres una buena para nada.

a ver si para mañana

te quedan más derechas

las coletas, ¿eh?

ana: [gime]

eloísa: porque si no,

¿sabes qué?

mira, te voy a dar un coscorrón.

ana: iay, maestra!

maestra: hola.

¿cómo estás, ana victoria?

eloísa: buenos días.

maestra: disculpe, señora,

¿es familiar de ana victoria?

eloísa: sí, sí, maestra,

soy su abuela.

no me diga que me tiene

una queja de la niña.

maestra: no, al contrario,

ella es muy buena alumna.

buenos días.

mire, le pregunto porque estamos

formando un grupo con los padres

de familia para organizar

el fin de cursos para los niños.

eloísa: ay, qué lindo.

qué hermoso, maestra,

pero no cuente conmigo.

y no creo que macarena, mi hija,

la mamá de ana victoria,

tenga tiempo

de estar en estas cosas,

porque acaba de entrar

a trabajar.

maestra: mire, es recomendable

que los padres de familia

y los integrantes se involucren

con las actividades

de los niños.

eloísa: claro, sí.

maestra: eso es

para que se sientan apoyados.

eloísa: sí, sí, sí.

ay, pero...

¿para qué tanta organización?

pues, están en primaria.

ni que se fueran a graduar

de la universidad.

[ríe]

ay, mire,

por mí no les haga nada.

bueno, me tengo que ir, ¿eh?

con permiso, maestra.

buenos días, hasta luego.

maestra: que le vaya bien.

ana: y la maestra me regañó

porque no iba bien peinada

y me tuvo que peinar bien.

eloísa: ese no es mi problema.

ese es asunto de tu madre.

así que mañana

le dices que te peine

antes de que se vaya a trabajar,

y que te enseñe

para que te peines tú solita,

¿eh?

ana: abue,

no me gusta esta comida.

eloísa: pues, te la comes,

porque la comida no la regalan,

¿mm?

ana: pero...

eloísa: pero nada.

te la vas a comer, ¿eh?

y no te vas a levantar

de la mesa hasta que

te lo hayas acabado todo, ¿eh?

así que, a ver,

abre la boca.

vamos, ábrela.

abre la maldita boca,

¿o quieres que yo te la abra,

eh?

¿mm?

te la voy a abrir a fuerza

y a coscorrones.

abre la maldita boca.

que la abras.

ahí está.

macarena: ya llegué.

eloísa: vaya, ya era hora.

tu hija se portó muy mal,

y lo más grave de todo

es que me iba a pegar.

macarena: ¿te iba a pegar?

ah, qué raro, mamá.

mi hija no es grosera

y es muy dulce.

eso sí no te lo creo, ¿eh?

eloísa: o sea,

aparte de que te echo la mano,

¿me agradeces

diciéndome que soy mentirosa?

ana: porque es lo que eres.

eloísa: delante de ti es una,

pero conmigo se portó muy mal.

ana: claro que no.

eloísa: y cuando traté

de reprenderla

me levantó la mano para pegarme.

macarena: bueno, te prometo

que voy a hablar con ella

para que no vuelva a pasar.

ya después tú y yo

vamos a hablar, ¿eh?

ana: mamá...

sí, está bien.

eloísa: bueno,

ya me voy a mi casa.

mañana vengo.

macarena, eh,

te voy a pedir que me pagues

lo que acordamos por cuidarte

a la niña al final del día.

macarena: sí, ahorita te doy

el dinero, ma.

pero espérame tantito.

ahorita vengo.

ana: vamos, ma.

eloísa: [suspira]

espero que con esta mentira

me pueda quitar la carga

de cuidarla.

[conversación indistinta en tv]

ana: mira, abuelita,

es un dibujo de mis papás

conmigo.

cuando mi papi venga por mí

el fin de semana

se lo voy a regalar.

eloísa: ay, esa es una tontería.

tu papá no merece nada

porque es un don nadie.

en lugar de estar aquí

cuidándote anda pasándosela

bien padre allá solo.

lo mejor será que este dibujo

se rompa.

ana: ino!

ideja mi dibujo!

eloísa: iay, dámelo acá!

macarena: ¿qué pasa?

eloísa: ¿ves cómo es verdad

que tu hija es una grosera?

es una agresiva,

me quería pegar.

ana: ¿qué? claro que no.

ella estaba rompiendo mi dibujo.

mira, aquí está la prueba.

eloísa: no, no, no,

entendiste mal, mi amor.

yo solo lo quería ver.

ana: claro que no,

no seas una mentirosa.

eloísa: así me agradeces

que yo me haga cargo de ti.

y no me digas mentirosa,

porque no lo soy.

macarena: a ver, ya.

si este dibujo es la causa

de que se estén peleando,

se va a romper.

ana: ino!

imamá, no lo rompas!

imamá!

gilberto: orale, ¿eh?

sí se ve padrísimo.

se ve bien diferente.

¿y esa carita, chaparra?

¿qué pasa?

ana: estoy muy triste, papito.

es que yo quería regalarte

un dibujo,

pero mi mamá lo rompió.

gilberto: a ver,

¿cómo que lo rompió?

¿por qué lo rompió?

ana: porque mi abuelita

le dijo a mi mamá

que yo me había portado mal.

pero te juro que no es cierto,

papito.

mi abuelita me trata mal.

gilberto: a ver, tranquila,

tranquila.

¿por qué dices eso?

ana: porque me obliga

a comer cosas que no me gustan,

me trata muy mal,

me regaña mucho.

gilberto: no, pues, no,

eso está muy mal, ¿eh?

yo voy a hablar con tu mamá,

no te preocupes,

para que te abuelita

ya no te esté molestando,

ni nada, ¿eh?

te lo prometo,

tú mereces ser feliz

porque estás preciosa, ¿eh?

además, te extraño mucho.

oye, a ver,

regálame una sonrisota 3d.

ana: orale, sí se ve bien padre.

gilberto: ¿verdad que sí?

te dije.

mira nomás.

hola.

macarena: hola.

hola.

gilberto: aquí está nuestra hija

de regreso sana y salva.

macarena: gracias,

ya te puedes ir.

gilberto: no,

tenemos que hablar.

mi amor, vete a tu cuarto

a jugar porque voy a hablar

con mamá de lo que platicamos

en la cafetería, ¿vale?

ana: sí.

gilberto: te amo.

ana: yo también.

macarena: ¿qué?

si no es para decirme

que vas a aumentar la pensión,

no sé qué tengo que hablar

contigo.

gilberto: de tu madre.

está maltratando a mi hija,

y no estoy de acuerdo.

macarena: [suspira]

lo que te haya dicho ana

no es verdad.

gilberto: ah, ¿no?

¿le estás diciendo mentirosa?

macarena: mira, bastante hace

mi mamá con cuidarla,

así que en lugar de quejarte

deberías estar agradecido.

gilberto: ah, ¿sí? ¿por qué?

macarena: ¿cómo que por qué?

gilberto: o sea, ¿estás diciendo

que le está levantando falsos

a mi hija?

sabes que mi hija no miente.

si tu mamá se comprometió

a cuidarla,

no debería de estarla regañando,

maltratando y denigrando

a cada rato.

quiero que a partir de mañana

tu madre ya no se haga cargo

de mi hija.

macarena: ¿y quién

la va a cuidar? ¿tú?

gilberto: sabes

perfectamente bien que no puedo

porque trabajo todo el día,

pero búscate a alguien,

porque no quiero que se vuelva

a quedar sola con ella, ¿ok?

macarena: qué fácil

es dar órdenes, ¿no?

a ver, ¿que tú crees

que con el dinero que me das

me alcanza para pagar todo?

te haces pasar

por ser un gran padre,

y lo único que haces

es matarnos de hambre.

gilberto: sabes perfectamente

bien que eso no es cierto.

te doy lo que el juez dictaminó.

y te voy a advertir una cosa.

o buscas quién se haga cargo

de la niña,

o te juro que te quito

la custodia, porque en tus manos

no está segura.

macarena: aquí el que va

a perder la custodia eres tú

si me sigues provocando.

gilberto: no me digas.

macarena: sí, sí.

sí, porque, mira,

si yo me lo propongo,

me puedo encargar

de que nunca vuelvas a ver

a tu hija.

te lo juro, ¿eh?

no son amenazas, gilberto.

es en serio, te lo cumplo.

de verdad.

ana: otra vez se están peleando,

y todo por culpa de mi abuelita.

eloísa: ahora quítate

el uniforme para que no lo vayas

a manchar con comida.

te lavas las manos

y te vienes a comer.

y no quiero

que me hagas esperar,

porque voy por ti y te traigo

a puros coscorrones, ¿eh?

ana: no me voy a ir a cambiar.

eloísa: mira, chamaca,

a mí no me vas a venir

con esos desplantes,

y mucho menos con caprichitos,

así que me haces caso

y te vas a cambiar de ropa

en este mismo momento, ¿eh?

ana: [gime]

ino, me duele!

eloísa: vámonos

a cambiarte de ropa.

[gime]

ana: ino me vuelvas

a jalar el pelo,

y no me voy a ir a cambiar!

eloísa: ay, ¿caprichitos a mí?

ven acá,

y sí te vas a venir a cambiar.

iven a... ven acá!

[gime]

me mordiste.

ana: iy siempre que me toques

lo voy a hacer!

isiempre te voy a morder!

isiempre!

[música]

macarena: ya llegué.

ana: vaya, hasta que llegas.

macarena: ay,

había mucho tráfico.

¿cómo se portó?

eloísa: mal, muy mal.

me volvió a agredir.

mira.

me mordió.

macarena: ay, mamá,

aquí no hay ninguna marca.

no tienes nada, no.

¿no estás exagerando?

eloísa: o sea, ¿de nuevo

me estás diciendo mentirosa,

macarena?

soy tu madre.

macarena: ay, mamá.

eloísa: y si te digo

que me mordió,

es porque me mordió.

no, pues, ¿qué esperabas?

¿que me arrancara el pedazo

para que me creyeras?

ah, ya sé,

para la próxima le voy a decir

a tu hija que me muerda

más fuerte.

macarena: a ver, ya.

no es eso.

solo que a lo mejor

no es para tanto.

eloísa: claro que lo es.

estoy segura que tu hija

tiene el síndrome

de la emperatriz.

macarena: ¿síndrome

de la emperatriz, mamá?

mamá, eso es una tontería.

¿qué es eso?

eloísa: no, no, no, no, no,

ninguna tontería.

yo lo vi en la televisión.

hay niños que sus papás

no pueden controlar,

que son muy soberbios,

y a eso se le llama

el síndrome del emperador,

pero bueno, como es niña, pues,

es síndrome de la emperatriz,

¿no?

macarena: esas son tonterías,

mamá.

siempre ha sido una buena niña.

es noble, educada, tranquila,

inteligente.

pero te prometo

que voy a hablar con ella

para que se porte mejor contigo,

¿eh?

¿ya se durmió?

eloísa: no sé,

está en su recamara.

macarena: voy a ver.

eloísa: macarena.

macarena: ¿qué?

eloísa: si sigue igual

de agresiva conmigo,

vas a tener que buscar

a alguien más que la cuide, ¿eh?

macarena: bueno.

eloísa: bueno,

ya me voy a mi casa.

macarena: ok.

eloísa: págame lo de hoy,

porque no es gratis

cuidar a tu fiera, ¿eh?

macarena: ay, dios.

ana: yo le dije que me soltara,

pero ya no me hizo caso.

me jaló más fuerte.

macarena: bueno, sí,

pero no por eso

la tienes que morder.

y mucho menos a ella,

es tu abuela,

la tienes que respetar.

ana: mi maestra

dice que no importa

si somos niños o grandes,

todos nos debemos de respetar,

y mi abuela no lo hace.

no la quiero.

macarena: no, pues,

la tienes que querer,

porque es tu abuela, ¿eh?

es mi mamá,

la tienes que respetar.

ana: es que mi abuela es mala.

ella tiene la culpa

de que mi papá

ya no esté con nosotros.

macarena: ¿qué?

ana: iy tú también

tienes la culpa

por hacerle caso a la abuela!

macarena: a ver, a ver, a ver,

yo ya te expliqué por qué

nos separamos tu papá y yo.

el es el único responsable

de todos nuestros problemas,

¿eh?

siempre ha sido

un bueno para nada.

nos estaba matando de hambre.

no da el dinero completo,

así como no lo está haciendo

ahorita.

ana: tú gastas mucho.

mi papá sí da dinero completo.

vete.

vete de mi cuarto.

vete, no te quiero ver.

vete.

ique te vayas te digo!

vete.

macarena: ya, ya, ya,

vete a dormir.

no me empujes.

ana: que te vayas,

no te quiero ver.

macarena: ay.

¿qué le está pasando?

¿por qué tan violenta?

¿por qué no has querido hablar

conmigo en todo el camino, eh?

¿qué te pasa?

¿qué...?

maestra: ihola!

ana: imaestra!

maestra: buenos días,

ana victoria.

¿ya estás lista

para otro día más de clases?

ana: isí, lista!

maestra: córrele al salón.

buenos días, señora macarena.

macarena: buenos días.

maestra: hoy sí le dio tiempo

de traer a la niña.

macarena: sí, sí,

pedí permiso en mi trabajo

porque quiero hablar con usted.

maestra: dígame

en qué le puedo servir.

maestra: quiero saber

si ana victoria está teniendo

algún tipo de problemas

en la escuela,

porque se está comportando

muy raro en la casa.

maestra: no.

ana victoria sigue siendo

la misma niña de siempre,

linda, educada...

buenos días.

amable.

se lleva muy bien

con todos sus compañeros.

macarena: ¿sí?

maestra: ¿todo bien?

macarena: pues, no.

no, no, no, la verdad que no.

ayer mordió a su abuela.

y además, no es la primera vez

que lo hace.

maestra: ay,

no es por justificar

lo ocurrido,

porque a los mayores

no se les debe faltar

el respeto por ningún motivo,

pero es necesario que le diga

que... que su mamá

no respeta a ana victoria.

mire, no se quiere hacer cargo

de ella, no la quiere peinar,

y se porta muy grosera

cuando la trae a la escuela.

yo lo he visto.

mira, hasta conmigo

se portó grosera hace unos días.

le invité a formar parte

del grupo de familiares

para organizar el fin de curso

de los niños, y no aceptó.

macarena: pero yo no sabía

nada de esto, maestra.

maestra: mire,

así puede buscar una solución

para que la relación

entre su mamá y su hija mejore.

recuerde que respeto

genera respeto,

y la agresión

solamente genera odio,

rencor y muy malos tratos.

macarena: sí.

eloísa: a ver, macarena,

¿de qué quieres hablar conmigo?

porque te advierto

que no estoy de buen humor, ¿eh?

en la mañana llego

para llevar a tu hija,

y me cancelas.

resulta que la llevas tú.

ahora me sacas de mi casa

para que venga a hablar contigo.

¿qué está pasando?

macarena: pues, mira,

es que la maestra me dijo

que no estabas al pendiente

de ana,

que fuiste muy grosera con ella.

eloísa: vaya con la maestrita.

bueno, es algo que tú ya sabías,

¿no?

claramente te dije que yo

no la quería cuidar,

así que, m'hijita,

no me vengas con cositas ahora.

macarena: mira, mamá, sí,

sí, pero también te dije

que necesitaba tu apoyo

en ese momento.

por ti dejé a gilberto, mamá.

tú me lo aconsejaste.

hasta me dijiste cómo tratarlo

para que me diera más dinero,

y mira todo lo que está pasando.

eloísa: ahora yo tengo la culpa

de todos tus problemas.

qué cinismo el tuyo, ¿eh?

mira,

yo no quiero más problemas.

búscate quien te cuide

a tu hija, porque yo

ya no te la voy a cuidar.

macarena: no, no, no,

sí me la vas a cuidar, mamá.

eloísa: o sea, ¿es a fuerza?

¿siempre tengo que ser yo

la solución a tus problemas?

macarena: pues, sí,

porque eres mi mamá,

y si no cuento contigo,

¿con quién?

tú sabes muy bien

que con lo que gano

apenas puedo pagar

el mínimo de las tarjetas

de crédito, ma.

por más que pago,

no salgo de esas deudas.

y con el dinero

que me da gilberto

tengo que pagar la renta

de la casa, la luz,

el teléfono, el agua, el gas,

la comida, la colegiatura.

no me alcanza.

por favor, mamá,

me tienes que seguir apoyando.

por favor.

te lo pido, te lo suplico,

por favor.

pero no seas agresiva con ella.

en ti está que las dos

se lleven mejor.

eloísa: ya sabes mi respuesta,

y es no.

macarena: mamá...

eloísa: bueno, pero...

pues, si le aumentas unos pesos

más a lo que me das

por cuidarla, pues, puede ser.

macarena: está bien,

te voy a dar un poco más.

eloísa: ¿sí?

macarena: sí,

pero no seas agresiva con ella.

trátala bien, ma,

porque agresión genera odio,

rencor, y más agresión.

eloísa: ah, sí, sí, sí.

ya, ya déjate de esas tonterías

y vete a trabajar,

porque no quieres que te corran,

¿verdad?

macarena: ok, ok, ok.

mi bolsa, espera.

eloísa: ya vete a trabajar.

macarena: gracias, mami.

eloísa: sí, adiós.

andale.

macarena: bye.

macarena: hola.

se me hizo tardísimo.

no sabes el tráfico que había,

qué horror.

pablo: macarena.

macarena: ay, señor pablo.

perdón por llegar tarde.

ya ve que le pedí permiso

de llegar una hora después.

pablo: pero no dos.

macarena: tiene razón, señor,

sí.

discúlpeme, lo que pasa

es que se me complicó mucho

la mañana.

asuntos de mi hija.

pablo: ¿tiene una hija?

macarena: sí.

y ahorita está pasando

por un momento difícil,

entonces...

bueno, discúlpeme

por llegar tarde, ¿sí?

pablo: tranquila,

no se preocupe.

la disculpo.

le invito un café.

macarena: ah.

pablo: yo se lo invito, venga.

macarena: pero... bueno.

pablo: adelante.

macarena: gracias.

gilberto: con estas galletitas

está buenísimo.

a ver, ¿el tuyo de qué es?

ana: de vainilla con chocolate.

gilberto: imm, qué rico!

ana: sí está buenísimo, ¿verdad?

gilberto: oye, princesa,

¿cómo van las cosas

con tu abuelita, ¿eh?

ana: ay, esa señora

ya no es mi abuela,

porque es odiosa

y ya no quiero verla nunca más.

gilberto: a ver, a ver, a ver,

¿cómo está eso?

siéntate.

véngase para acá.

¿por qué así?

si yo hablé con tu mamá

y me dijo que esas cosas

se iban a corregir ya.

ana: pues, lo dudo mucho,

papito, porque mi mamá

le hace más caso a su mamá

que a ti.

gilberto: ah, caray,

¿cómo está eso?

ana: ¿por qué no vivo contigo?

gilberto: preciosa,

ya habíamos hablado de eso,

y recuerda que el juez

dijo que era la mejor opción.

además, imagínate,

estarías todo el día sola

hasta que yo regresara

de trabajar, porque trabajo

todo el día.

pero a lo mejor

las cosas podrían cambiar,

porque te quiero presentar

a alguien.

janet: hola, ana victoria.

ana: hola.

¿tú quién eres?

gilberto: ella es

la hermosísima janet.

¿a poco no está bien bonita

mi novia, eh?

janet: ana victoria, tu papito

me ha hablado mucho de ti.

¿cómo estás?

ana: no me hables,

no quiero saludarte.

no quiero verte.

gilberto: ana victoria...

janet: pero yo sí quiero

platicar contigo.

mira qué linda estás.

¿cuántos años tienes?

ana: ¿qué te importa?

gilberto: no seas grosera.

ofrécele una disculpa

a janet, por favor.

janet: está bien.

ana: no, no,

ya no quiero estar contigo

ni con ella.

llévame a casa de mi mamá.

llévame a casa de mi mamá.

gilberto: sí, usted y yo

vamos a hablar muy claro,

señorita.

discúlpame, janet.

ven acá.

macarena: ¿ya me vas a decir

lo que pasó con tu papá

para que hayas regresado

tan temprano?

ana: no quiero hablar con nadie.

macarena: pues,

lo vas a tener que hacer.

solo así vamos a poder

solucionar las cosas.

ana: ya no quiero cereal.

macarena: ¿qué te pasa?

ve cómo me dejaste.

vas a tener que limpiar todo.

vas a la cocina por un trapo

y limpias todo.

ana: ino lo voy a limpiar yo,

lo vas a limpiar tú!

macarena: ¿qué te pasa?

no, tú no vas a ninguna...

[música]

[música]

ana: isuéltame, o te muerdo!

macarena: ¿qué te...?

a mí no me puedes pegar,

porque soy tu mamá

y me respetas.

ana: isuelta...!

[grita]

ino me vuelvas a pegar!

ino me vuelvas a pegar!

macarena: ideja de gritar!

ana: ino me vuelvas a pegar!

macarena: ¿por qué te tiras

al piso?

levántate ya.

ya estuvo suave.

arriba, ándale.

por favor, deja ya el escándalo.

ana: ino me vuelvas a pegar!

macarena: arriba, a tu cuarto.

¿qué es lo que te está pasando?

¿por qué has cambiado tanto?

[suspira]

sé que tu vida no es la misma

de que me separé de tu papá,

pero ¿tanta violencia

y sin control?

ay, virgencita,

no sé qué le está pasando

a mi hija.

por favor, te lo suplico,

ayúdame.

dame la fuerza necesaria

para poder ayudar a mi hija,

para saber qué es

lo que le está pasando.

por favor, madre mía,

muéstrame el camino

para poder ayudarla.

que deje esa agresión.

por favor,

ayúdame a saber

lo que tengo que enseñarle

a su corazón.

ana: imaestra!

ibuen día!

maestra: buenos días.

¿ya lista para las clases?

ana: sí, lista.

maestra: ve al salón, ana.

macarena: no, aquí en la escuela

con ustedes es otra.

maestra: ¿por qué lo dice?

macarena: yo la desconozco.

pues, porque ayer

me hizo un berrinche.

no sabe.

me golpeó.

maestra: ¿cómo es eso posible,

señora?

macarena: no sé.

no sé, mi mamá ya me había dicho

que está muy agresiva.

hasta me dijo

que tiene un síndrome.

algo de... no sé,

algo del emperador,

o no sé qué.

maestra: el síndrome

del emperador.

macarena: ah, ¿sí existe?

maestra: sí,

y existe la posibilidad

de que ana victoria

pueda estarlo padeciendo.

macarena: ay, no.

maestra: mire, los niños

con ese comportamiento

no se portan igual

en todos lados.

en algunos lugares pueden ser

amables, cariñosos,

mientras que en otros

son dominantes, agresivos,

y con ciertas personas

su comportamiento

cambia completamente.

si la niña ya se portó agresiva

con su mamá, y ahora con usted,

lo mejor es que acuda

a un terapeuta.

macarena: ¿cómo? ¿un terapeuta?

maestra: sí.

si gusta, yo le puedo dar

los datos de una psicóloga

que le pueda ayudar.

macarena: pues, sí, démelos,

la tengo que ayudar.

maestra: acompáñeme.

gilberto: gracias.

espero que sea algo

verdaderamente importante

lo que tienes que hablar

conmigo, ¿eh?

porque pedí permiso

para salirme de la oficina.

macarena: si te hablé

para que vinieras,

no es precisamente

porque me muero de ganas

de verte, ¿eh?

gilberto: ¿pasa algo

con mi hija?

macarena: pues,

si no le ponemos atención, sí.

se está comportando muy rara.

primero, agredió a mi mamá,

y ayer me hizo

un tremendo berrinche.

me dio una cachetada.

gilberto: no.

macarena: sí.

gilberto: yo también

la noté como rara, agresiva,

el fin de semana

que salí con ella.

macarena: pues,

hablé con su maestra,

y al igual que mi mamá,

creen que tiene un síndrome

del emperador, o no sé.

gilberto: ¿síndrome

del emperador?

macarena: sí.

gilberto: híjole, qué bárbara.

ya no encuentras la manera

de sacarme más dinero, ¿verdad?

no te lo voy a dar,

te lo he dicho mil veces.

macarena: gilberto...

gilberto: ¿qué?

macarena: no quiero el dinero

para mí, ni para otro gasto.

gilberto: ajá, seguro.

macarena: es en serio.

necesita ayuda,

se la tenemos quedar.

gilberto: ¿qué pasó, mi...?

ana: ¿qué haces aquí?

hoy no me toca ir contigo.

vete de aquí,

no te quiero ver.

ivete de aquí!

gilberto: ino me grites!

macarena: a ver, a ver, a ver,

ya.

yo le... yo le dije que viniera,

¿sí?

porque tengo que hablar

algo importante con él.

gilberto: ana victoria,

¿qué te pasa?

ana: ay, qué bueno que viniste,

porque quiero decirte

que no vengas por mí

el fin de semana.

no quiero verte nunca más

mientras estés con tu noviecita.

gilberto: no seas grosera.

ven... ven acá.

ven acá.

macarena: ¿ves?

¿ves cómo sí está mal?

gilberto: yo siento que...

¿sabes qué?

debe ser un berrinche

porque le presenté a mi amiga,

eso es todo.

pero tendrá que acostumbrarse

a la larga, ni modo.

macarena: gilberto,

no minimices la situación.

necesitamos ayudarla,

es en serio.

gilberto: ya te lo dije,

no te voy a dar un peso más,

porque ni siquiera lo tengo.

y si eso era lo único

que tenías que hablar conmigo,

con permiso.

eloísa: bañada, peinada,

cambiada y desayunada.

así es como deberías tenerla

siempre.

macarena: ana victoria.

oye, ma, necesito que me hagas

un gran favor.

necesito mucho de ti.

no me vayas a dejar sola

en esto, ma,

y no me empieces a decir

con que es mi problema

y todas esas cosas.

eloísa: ay, m'hija.

macarena: por favor,

préstame dinero

para las terapias

de ana victoria.

es por su bien.

eloísa: no.

no, yo no te voy a prestar nada.

macarena: mamá.

eloísa: apenas tengo

los suficiente para vivir,

y con lo que me pagas

por cuidar a tu hija

apenas voy un poquito mejorcito,

pero...

dinero no tengo, macarena,

sabes que vivo al día.

macarena: ay, mamá, por favor.

eloísa: además,

yo no pienso gastar un peso

en esa niña que es tan grosera

conmigo.

macarena: justo para eso

necesito el dinero, mamá.

para que cambie su actitud,

para que sea menos agresiva.

ana: están hablando de mí,

¿verdad?

ana: sí, así es.

macarena: mamá, por favor.

mira, lo que pasa es que estamos

preocupadas por ti, hija,

por cómo has cambiado.

ana: ay, si te preocuparas

por mí, no me dejarías

con mi abuela.

eloísa: [resuella]

pero...

ana: pero ya sé

que no hay de otra.

macarena: pues, sí,

no hay de otra, corazón.

ana: ya, llévame a la escuela.

ya no quiero estar con ustedes.

allá sí soy feliz.

ya.

eloísa: ¿ya ves?

¿ves?

[música]

te he estado observando.

macarena: es mi hija.

la tengo que llevar

a terapia psicológica y no tengo

el apoyo de mi familia,

y, pues, la tengo que pagar,

tengo que conseguir el dinero

para poder ayudarla.

pablo: lo siento, macarena.

pero en ti está la solución

de arreglar tu problema.

macarena: ¿cómo?

pablo: yo, la verdad,

no he disimulado...

la verdad que me gustas,

y puedes conseguir ese dinero

con tan solo salir una noche

conmigo después del trabajo

y hacer algo por mí.

macarena: ¿qué?

pablo: pasar una noche conmigo.

macarena: ¿sabe qué?

me ofende mucho su propuesta,

señor.

¿eh?

yo no le he dado ningún motivo

para que se comporte así

conmigo.

no sé si usted

está acostumbrado, así,

a conseguir acostarse

con las mujeres

a cambio de ayuda,

pero...

pero yo no soy así.

pablo: no vas a perder nada,

no vas a hacer algo

que no hayas hecho antes.

piénsalo.

no solo vas a conseguir

el dinero que necesitas,

sino un poco más.

aparte, te aseguro

que nos la vamos a pasar

muy bien.

macarena: [resopla]

[suspira]

ana: oye, ¿qué te gusta más?

¿el helado, o las galletas?

eloísa: mira nada más.

te dejo un rato

para irme a dormir la siesta,

y ve el tiradero que hiciste.

ana: si te molesta, recógelo tú.

eloísa: ya estuvo bueno

que siga soportando

tus majaderías, grosera.

a golpes voy a hacer

que entiendas que a mí

se me respeta.

ana: isuéltame!

[gime]

eloísa: iven acá!

macarena: ¿qué está pasando

aquí?

ana: [grita]

macarena: ¿qué está pasando

aquí?

¿qué pasa?

a ver.

a ver, ana victoria, párate.

párate, tranquila.

ana: isuéltame!

macarena: tranquila, tranquila.

¿qué pasó?

pero ¿qué pasó?

no, no te vayas.

eloísa: no me vas a convencer

de que siga cuidando

a esa escuincla malcriada.

malcriada.

macarena: mamá,

tengo que regresar a la oficina,

por favor, no te vayas.

eloísa: no, no, no, no, no.

macarena: discúlpeme

por llegar tarde,

pero es que tuve que ir

a recoger a mi hija

a la escuela porque mi mamá

ya no me la puede cuidar.

de hecho, le quiero pedir

si me puede dar más tiempo

a la hora de la comida

para poderla ir a recoger.

pablo: yo te quiero ayudar,

pero tú no te dejas ayudar.

ya te propuse que puede mejorar

tu situación,

solo pasa la noche conmigo.

después de eso tendrás aumento

de sueldo para que tu hija

pueda estar en una guardería.

y, por cierto,

hoy no vas a salir a comer

porque tienes que terminar

el reporte que necesito

para la junta de mañana.

macarena: no, pero...

pero ¿y mi hija?

pablo: ese es tu problema.

lo tienes que solucionar,

pero a comer no sales.

macarena: está bien.

acepto lo que me propone.

pero que le quede claro

que solo lo hago por mi hija.

vámonos ya.

pablo: bien.

macarena: no, no,

no puedo.

fue un error, perdón.

discúlpeme, no puedo.

pablo: si cruzas esa puerta,

considérate despedida.

macarena: prefiero...

yo no me vendo.

tengo dignidad.

maestra: ya viene ana victoria,

señora.

macarena: ah, muchas gracias.

maestra: le tengo

una muy buena noticia.

macarena: ¿qué?

maestra: estuve investigando

la manera de ayudarle

con sus terapias.

macarena: ajá.

maestra: y encontré algunos

lugares de gobierno

donde le pueden dar la terapia

de manera gratuita.

macarena: ¿de verdad?

maestra: sí.

macarena: muchas gracias.

no sabe lo que estuve a punto

de hacer para poder ayudarla.

yo creo que...

yo creo que esto

le va a ayudar mucho, ¿verdad?

maestra: sí.

macarena: hola, mi amor.

gracias.

maestra: te veo mañana, ¿eh?

ana: no te quiero dejar.

macarena: ya vámonos.

hasta luego, gracias.

vas a ir a tu terapia, ¿ok?

ve por tus cosas y ya nos vamos.

ana: no voy a ir.

macarena: no, sí vas a ir.

no te lo estoy preguntando,

es por tu bien.

ana: no quiero ir.

macarena: no me grites.

ana: ino quiero!

te dije que no quería ir.

macarena: es la última vez

que me pones una mano en...

[grita]

[música]

[música]

ana: mamá.

mamá.

ya, mamá, despierta.

mamita...

mamita, no te hagas la payasa.

imamá!

idespierta, mamá!

imamá, no te mueras!

ipor favor, mamá!

[teléfono]

[llora]

¿bueno?

papito...

papito, mi mamá está muerta.

sí, está en el suelo tirada.

le sale sangre de la cabeza.

por favor, ven, papá.

[llora]

macarena: hola, hola.

ana: mamita.

mamita, qué bueno

que no te moriste.

perdóname,

no te quise hacer daño.

perdóname.

macarena: ya sé

que no me quisiste hacer daño,

pero lo hiciste,

¿y sabes por qué?

porque algo está mal contigo,

por eso insisto en que tienes

que ir a terapia.

ana: haré lo que tú quieras,

mamita, pero, por favor,

no te vuelvas a morir, mamá.

porque yo te quiero mucho.

macarena: yo también, mi amor.

eloísa: buenas noches.

psicóloga: efectivamente, ana,

tienes el síndrome

del emperador,

pero no te preocupes,

porque tú y yo

vamos a trabajar juntos

para tratarlo.

¿te parece?

ana: sí, porque yo ya no quiero

que le vuelva a pasar algo malo

a mi mamita.

yo sí quiero estar bien.

psicóloga: eres una niña

muy buena.

te ganaste otra gomita.

ana: gracias.

psicóloga: los cambios

tan drásticos en la vida

de ana victoria ocasionaron

el síndrome del emperador.

perdió a su papá

con el divorcio,

usted entró a trabajar,

y la niña lo interpretó

como una pérdida.

macarena: sí.

psicóloga: por otra parte,

su madre no la ha cuidado

con cariño porque se siente

presionada al aceptar

la responsabilidad de cuidar

de nuevo a una niña.

no está preparada

porque no está convencida.

le aconsejo que invite también

a su mamá a las terapias.

le van a hacer muy bien

para que pueda convivir con ana

como abuela y nieta.

macarena: sí, sí,

le voy a decir a mi mamá,

y también a su papá.

yo creo que los dos tienen

que venir por el bien de todos.

psicóloga: eso me parece

muy bien.

es importante que la niña

también ponga de su parte

para superar este trastorno

y que no crezca más para evitar

consecuencias graves.

macarena: ok.

psicóloga: el golpe

que usted recibió

fue una advertencia.

ana: yo sí voy a poner

de mi parte, doctora,

porque no quiero volver

a lastimar a nadie más.

yo sí quiero estar bien.

porque no quiero volver

a lastimar a mi mamá

porque la quiero mucho.

macarena: no, no nos vamos

a volver a lastimar, ¿eh?

porque ya sabemos

la importancia que tiene

lo que se enseña al corazón,

¿verdad, eh?

ana: sí.

macarena: cuando los papás

ya no se llevan bien

sin importar los motivos

y toman la decisión de separarse

se debe de pensar siempre

en los hijos

y saber cómo se les va a ayudar,

porque los niños,

por su edad, son más sensibles

ante estas decisiones

que les mueven su mundo

por completo y no saben

cómo manejar la frustración

y la tristeza que sienten,

y para que puedan superar

estas situaciones

hay que saber

y tener responsabilidades

de lo que se enseña

al corazón.

♪ si en una hermosa mañana

si en una hermosa mañana

la guadalupana

la guadalupana

la guadalupana

bajo el tepeyac

juan dieguito

la virgen le dijo

juan dieguito

la virgen le dijo

este cerro elijo

este cerro elijo ♪

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