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La Rosa de Guadalupe - 'La flor más bella del jardín'

Univision6 Jul 2019 – 12:00 AM EDT

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marisela: américa, hija,

por favor, ya quita

esa cara de puchi

o no te dejo quedarte

en la fiesta de cumpleaños

de tu amiga.

américa: pues, tú tienes

la culpa, mamá.

es fiesta de mi amiga,

no deberías de invitar

a esta huérfana.

marisela: esas son palabras

de tu abuela,

deja de repetirlas.

flor es tu hermana

y como tal

tienen que convivir,

así que más te vale

que mejores tu comportamiento

y no vuelvas a llamarla así.

valentina: américa, amiga,

qué bueno que ya llegaste.

>> marisela, amiga,

no sabía que ibas a traer

a tus dos hijas.

valentina: no me vayas

a regañar,

yo no las invité.

marisela: no, yo decidí

que viniera con américa

porque son hermanas.

valentina: vente, américa.

vamos para que empecemos

a nadar.

américa: sí, ya tengo

el traje de baño puesto.

angel: no les hagas caso, flor.

si quieres, ven conmigo a nadar.

flor: gracias, angel mario,

pero no sé nadar.

angel: bueno, no importa.

vente, nomás estaré contigo.

>> disculpa a mi hija valentina.

ya sabes como son los niños.

marisela: ay, sí,

ya sé como son,

repiten todo lo que escuchan

de los adultos.

>> ay, bueno, amiga,

no pretenderás

que en nuestros cafés

no hablemos

de que flor es adoptada,

no es tu hija.

marisela: ay, claro

que es mi hija.

no nació de mí,

pero sí nació en mi corazón,

en el amor de mamá

con la que la educo y la quiero.

>> pero también américa

tiene razón.

esta es una alberca

de sus amiguitas,

como que flor está

medio fuera de lugar.

marisela: la traje

para que conviva con su hermana,

no veo nada en particular

que comparta las fiestas,

sean de las amigas que sean.

además tu hijo

sí es amigo de flor,

son compañeros en el colegio.

>> sí,

hasta parece que se llevan bien.

bueno, te dejo

porque quiero ir a ver

cómo va todo en la albercada.

marisela: sí, gracias.

mi mamá va a venir

por mis hijas más tarde.

hasta luego.

angel: a mí sí me da

mucho gusto que hayas venido,

flor.

flor: a mi hermana le choco

igual que al resto

de sus amigas,

que ni me hacen caso

y me miran feo.

angel: ay, no les hagas caso,

son unas tontas.

en cambio tú,

eres como tu nombre,

una flor.

la flor más bella del jardín.

flor: qué cosas dices.

angel: pues, es la verdad.

ellas son unas tontas,

son hierba mala,

pero tú eres la flor

más bella del jardín.

flor: eres un lindo, angel.

valentina: me choca

que mi hermano se la pase

con la huérfana

y ni te haga caso, américa.

américa: a mí me gusta

angel mario y me patea

que sea amigo de flor.

clemencia: estoy de acuerdo

con mi nieta.

es una fiesta de su amiguita

y no debiste llevar

a la huérfana.

marisela: no llames así a flor,

mamá.

sobre todo porque américa

está repitiendo

todo lo que te escucha decir.

clemencia: pues es la verdad,

esa niña es una huérfana.

marisela: no, no lo es.

abelardo y yo somos sus papás.

clemencia: pues, nunca debieron

adoptarla.

marisela: lo hicimos

porque creíamos

que nunca íbamos a ser padres.

los médicos no nos daban

esperanzas.

abelardo y yo

nos decidimos por la adopción

porque queríamos ser papás.

clemencia: bueno, pero después

te pudiste embarazar

y tuviste a américa y podrías--

marisela: pues, sí, mamá,

gracias a dios

tuve esa bendición.

nos quedamos con flor

porque ya la queríamos

como a una hija.

clemencia: pues, debiste haberla

devuelto al orfanato.

marisela: ay, mamá, es tu nieta.

clemencia: no, no, no,

perdóname, pero no es mi nieta.

la única nieta que yo tengo

es américa.

porque claro, pues,

ella sí lleva mi sangre.

marisela: no tiene caso

que siga discutiendo contigo.

aquí te anoté la dirección

de la casa de valentina

para que por favor,

vayas por las niñas

cuando acabe

la fiesta en la alberca.

clemencia: [suspira]

bueno.

abelardo: ¿lista?

marisela: sí, abelardo.

abelardo: nos esperan.

marisela: gracias.

clemencia: ay, dios mío.

mi nieta, ja.

dios me libre.

angel: la alberca no está

tan honda.

si quieres métete y yo te agarro

para que no sientas

que te estás ahogando.

flor: no, angel mario,

prefiero quedarme aquí,

así estoy bien.

angel: bueno.

¿quieres más refresco?

flor: sí, gracias.

todos: [ríen]

angel: flor.

no sabe nadar.

ambas: [ríen]

flor: [tose]

américa: eres un aguafiestas.

angel: se pudo haber ahogado,

¿qué les pasa?

¿estás bien?

>> disculpe que la haya llamado,

doña clemencia,

pero por lo ocurrido

me pareció que no debía esperar

a que acabara la albercada

para que viniera por sus nietas.

clemencia: ¿ves por qué

no debiste venir?

nada más le arruinaste la fiesta

a mi nieta.

flor: pero si ella fue

la que me aventó a la alberca,

abuela.

clemencia: que no me llames

abuela.

yo no soy nada tuyo.

tú eres una huérfana

que nunca debió salir

de ese orfanato.

mi hija te debió regresar

cuando nació américa.

flor: ¿por qué no me quiere?

clemencia: porque no llevas

mi sangre.

y la única nieta

a la que reconozco es a américa.

disculpa el mal momento

que esta niña les hizo pasar.

>> no se preocupe,

yo la comprendo, de verdad.

que les vaya muy bien.

clemencia: vámonos, mi hijita.

abelardo: y el chiste

que me contó mi compadre.

[ríe]

cómo me divierto con él

y qué manera de cenar

en su casa.

marisela: sí, estuvo riquísimo.

le voy a hablar a mi mamá

para ver cómo están las niñas.

abelardo: va.

[celular]

clemencia: [resuella]

es marisela.

te advierto que te quedes

bien callada con lo que pasó

en la albercada.

pobre de ti

si vas con el chisme.

hola, hija.

¿cómo están?

marisela: ya vamos para allá.

oye, ¿cómo están las niñas?

clemencia: se la pasaron

muy divertidas en la albercada.

marisela: ay, qué gusto me da

escuchar eso.

oye, ¿me pasas a flor?

clemencia: sí, con gusto.

flor: hola, mamá.

marisela: hola, hijita querida.

¿cómo estás?

¿es verdad que te divertiste

en la alberca?

flor: no, mamá, la verdad

es que américa me empujó

a la alberca y casi me ahogo.

marisela: ¿cómo que américa

te empujó a la alberca

y casi te ahogas?

abelardo: a ver,

pásame el teléfono.

florcita.

hola, amor.

¿me pasar a tu hermana?

flor: ten, te habla mi papá.

américa: bueno.

abelardo: ¿cómo está eso

de que tiraste a tu hermana

a la alberca?

américa: ella no es mi hermana

y menos ahora

que les fue con el chisme.

flor: no, dije la verdad,

no con el chisme

sino porque mis papás

me han enseñado a que siempre

tengo que decir la verdad.

clemencia: cállate, entrometida.

abelardo: te he dicho

hasta el cansancio

que no tienes que tratar así

a tu hermana.

cuando lleguemos a la casa

tú y yo vamos a platicar, ¿eh?

porque parece que necesitas

un castigo severo

para comenzar a entender.

américa: no se vale.

yo no tengo la culpa

de que ustedes no hayan

devuelto a la huérfana

al orfanato cuando nací yo.

abelardo: cállate y discúlpate

con tu hermana.

américa: siempre me regañan

por la culpa de flor.

te odio, papá.

los odio a los dos, los odio.

abelardo: me colgó.

marisela: icuidado!

flor: papitos,

los extraño mucho.

no debieron morirse

y dejarme sola.

clemencia: ya enterramos

a mi hija y a su esposo

y no te quiero

ni un minuto más aquí.

flor: suélteme, me duele.

clemencia: orale, vámonos.

flor: no.

la foto de mis papitos.

clemencia: qué foto ni qué nada.

flor: no, la foto.

clemencia: qué foto ni qué nada.

vámonos.

afuera, vámonos.

vámonos, rápido.

vámonos.

a la calle.

flor: pero no me puede correr

de mi casa.

clemencia: esta no es tu casa.

ahora solamente

es casa de mi nieta

y yo me voy a venir

a vivir con ella

para que no esté solita,

pero no pienso hacerme cargo

de ti.

flor: pero ¿a dónde me voy a ir?

clemencia: a la calle,

de donde nunca debiste salir.

ahora volviste a ser

lo que siempre fuiste,

una huérfana.

vente, mi hijita, vente.

adiós, huerfanita.

>> ese es el último de dulce,

¿eh?

simón: aquí están sus tamales.

dulce y otro de dulce.

cheva: ay, hijito, espérame.

aquí tengo uno

que ya está listo.

ah, espéreme.

sí, ahorita le doy.

simón: hola.

ten,

tamal de elote

y atole de chocolate.

te lo regalo,

tienes cara de hambre.

flor: no,

mejor déjame que les ayude

a atender a los clientes

y luego ya me pagas

dándome tamales y atole.

simón: ¿qué dices, ma,

la contratas?

cheva: juega.

mira, ven.

tú vas a servir los atoles

y se los ofreces a los clientes

y mi hijo y yo

despachamos los tamales.

simón: ahora sí.

>> buenas noches.

flor: buenas noches.

¿de qué le vamos a ofrecer

su atole?

>> de chocolate.

flor: ok.

dos de chocolate, ¿verdad?

dos de chocolate,

dos de chocolate.

cheva: una niña como tú

no debería de andar

vagando por las calles.

flor: yo no soy una vaga,

doña cheva.

yo tenía papás.

unos muy buenos que me adoptaron

y me querían mucho,

pero se murieron

y mi abuela--

bueno, doña clemencia.

me hechó de la casa

porque me desprecia

por no llevar su sangre.

cheva: ay, qué méndiga vieja.

bueno, pero ahora por ley

ya puedes pelear

para que la tal clemencia esa

te reconozca.

flor: no, esa señora

nunca me quiso.

¿qué vida me puede esperar

con ella?

esa casa ya no tiene

lo que a mí tanto me llenaba,

el amor de mis papás.

simón: pero eso no es justo,

flor.

flor: prefiero no regresar

y seguir con mi vida,

con la educación que mis papitos

me dieron.

cheva: ay, eres una niña

muy valiente, flor.

y mira, ¿sabes qué?

para echarte la mano

yo te ofrezco este techo.

aquí nos acomodamos,

mi hijo simón, tú y yo.

¿cómo ves?

flor: acepto, doña cheva.

siempre y cuando

me deje trabajar

muy duro en su puesto

para pagarle

y seguir estudiando.

cheva: [ríe]

ya rugiste, león.

vamos a comer.

simón: te quedó superrica

la comida, ¿eh?

rafa: sí, doña cheva.

y muchas gracias por invitarme

y por siempre hacerme sentir

como en familia.

cheva: ay, de nada, mi hijo.

tú sabes que

si tú quieres a mi simón,

pues, yo te quiero a ti,

no importa nada más.

flor: ¿qué onda, rafa?

hola, hermano.

simón: ¿qué onda, hermana?

cheva: flor, apúrate.

mira que se enfría la comida.

simón: sí, ya siéntate

que además está deliciosa.

flor: ay, es que ando

bien carrerada.

apenas me da tiempo para irme

a trabajar al hospital.

cheva: bueno, pero antes

tienes que comer

como dios manda, ¿eh?

mira, llegas de la escuela

de enfermería y luego te vas

al hospital a trabajar.

no, no,

tienes que alimentarte bien.

flor: ay, sí, mamá cheva,

está bien.

cheva: ay, mi vida,

no sabes qué gusto me da

que me digas mamá cheva.

porque ¿sabes?

yo a ti te quiero mucho,

así como a una hija.

flor: ay, es que usted ha sido

como una mamá para mí.

ustedes me adoptaron con amor

y se convirtieron en mi familia.

hasta tú, cuñi.

todos: [ríen]

cheva: anda, come, mi vida.

hilaria: ¿cuál es el cuadro?

>> infarto cerebral.

estabilizamos sus signos vitales

en la ambulancia,

pero viene de gravedad.

hilaria: el quirófano está listo

para atenderla.

¿cuál es el nombre

de la paciente?

>> su chofer nos llamó

y nos dijo que se llama

clemencia del castillo.

flor: se va por el segundo piso.

gracias.

hilaria: ay, flor,

¿a que no sabes a quién acabo

de ingresar por urgencias?

flor: ¿a quién, hilaria?

hilaria: me quedé helada

cuando escuché el nombre

porque tú me has platicado

muchísimo de ella.

flor: pero ya dime,

¿de quién se trata?

me estás angustiando.

hilaria: de doña clemencia

del castillo,

esa vieja abusona

que te desgració la vida

cuando eras niña.

el doctor dijo que la señora

quedó en coma.

flor: es que la miro así

y se ve tan fragil,

tan indefensa.

no parece la misma

señora sin piedad que recuerdo.

hilaria: pero lo fue

y seguramente lo sigue siendo.

no te fíes del estado

en el que se encuentra.

la vida te puso

frente a la oportunidad

de desquitarte de todo

lo que esta señora te hizo.

flor: ¿a qué te refieres,

hilaria?

hilaria: a que la tienes

a tus pies, flor,

aprovecha.

aprovecha y cóbrale

a doña clemencia del castillo

todo lo que te hizo.

mira, ahorita mismo

la podemos desconectar

para que se enfríe

y pague todo el mal que te hizo.

hilaria: ya no lo pienses más

y decídete, flor.

es que en este mundo

hay un ser despiadado menos

enfriando a esta doña.

flor: no, hilaria,

no le voy a hacer nada

a doña clemencia.

hilaria: pero ¿por qué?

ella no se tentó el corazón

para desgraciarte la vida.

flor: pues, sí,

pero yo sí me lo voy a tentar,

porque es lo que mis papas

me enseñaron.

ellos me llenaron de amor

y no voy a traicionar

toda esa educación

que me dieron.

hilaria: no puedo creer

que vayas desperdiciar

esta oportunidad.

flor: no, hilaria,

claro que voy a aprovechar

esta oportunidad,

pero no de la manera

en la que tú piensas.

cheva: me siento muy orgullosa

de la decisión que tomaste,

flor.

simón: siempre he sabido

que tengo una hermana

con un gran corazón.

flor: es que no tengo nada

de qué vengarme

de doña clemencia.

ella me hechó a la calle,

pero ella pensaba que ese

iba a ser mi destino,

ser siempre una huérfana.

pero yo los tengo a ustedes

y he podido volver

a tener una familia.

cheva: ay, pues, sí.

mira, no hay mal

que por bien no venga.

gracias a que la tal clemencia

te hechó a la calle,

llegaste con nosotros

para hacer una nueva familia.

flor: los quiero mucho.

ambos: nosotros a ti.

cheva: vas a ver qué rico está,

¿eh?

hilaria: este paciente

está en el tercer piso.

flor: buenas, hilaria.

¿cómo sigue doña clemencia?

hilaria: ay, pues, igual,

mi hijita, sin despertar.

flor: ay, ¿nadie vino

a preguntar por ella?

hilaria: pues, no.

no me ha llegado ningún reporte

de que haya recibido visitas.

flor: bueno, pues,

voy a ir a echarle un ojo.

ahorita nos vemos.

ambos: ay.

flor: perdón.

perdóname, qué bruta soy,

no me fijé.

angel: no, no, no, yo tampoco.

me acabo de enterar

que una persona querida

está desde ayer en la tarde

aquí en el hospital

y venía tan apurado para verla

que ni siquiera me fijé

por donde caminaba.

flor: ¿y es una mujer

la que vienes a ver?

angel: ¿por qué piensas

que se trata de una mujer

a quien vengo a ver?

flor: ay, perdóname,

es que lo relacioné.

ayer llegó una señora mayor

y pues, voy a revisarla.

angel: ¿tú estás hablando de--

de doña clemencia del castillo?

flor: sí, sí, sí.

¿eres familiar o...?

angel: bueno, no,

no soy su familiar,

pero la conozco

desde hace muchos años.

su nieta américa

y mi hermana valentina

han sido amigas toda la vida.

flor: [ríe]

no puede ser, no me digas

que eres angel mario.

angel: ah.

sí.

¿cómo me conoces?

flor: soy flor,

la hija de abelardo

y marisela del castillo.

angel: no.

no, no, no lo puedo creer.

¿eres flor?

flor: sí, si, sí, angel mario.

no manches,

cuánto tiempo sin verte.

angel: y tú aún sigues siendo

la flor más bella del jardín.

flor: [ríe]

clemencia: ¿dónde estoy?

flor: doña clemencia,

qué bueno que ya despertó.

clemencia: [tose]

angel: te traje café.

flor: doña clemencia ya salió

del coma.

angel: doña clemencia,

qué gusto verla despierta.

clemencia: ¿qué me pasó, hijo?

angel: ya habrá tiempo

para que platiquemos.

flor: ay, ahorita vengo,

voy por el doctor, ¿sí?

clemencia: ¿y mi nieta?

¿dónde está américa,

por qué no está aquí?

angel: lo siento,

doña clemencia,

pero américa

no se ha parado aquí

desde que usted está internada.

clemencia: ay.

[tose]

flor: listo, doctor,

muchas gracias.

médico: con permiso.

flor: animo, doña clemencia.

el doctor acaba de revisarla

y la encuentra muy bien.

no hay ninguna secuela.

clemencia: es que yo sigo

sin creer que mi nieta...

yo aquí en el hospital

y en todo este tiempo

ella no haya venido a verme.

y yo aquí muriéndome

y mi hija no--

mi nieta no está aquí conmigo.

angel: eso no es

del todo cierto, doña clemencia.

ella estuvo a su lado,

cuidándola como una--

flor: como--como la verdadera

enfermera que soy

y usted está a mi cargo.

clemencia: gracias.

flor: no se preocupe,

ya verá que américa

va a venir muy pronto a verla.

clemencia: ay, ojalá, ojalá.

ay, qué cansada estoy.

angel: ¿por qué no me dejaste

que le revelara

tu verdadera identidad

a doña clemencia?

decirle que tú eres

la que ha estado a su lado

como una verdadera nieta.

flor: ay, no seas gacho,

angel mario.

¿qué nos ves

que acaba de despertar

de un coma?

no era momento de darle

una noticia que le va a caer

como bomba, ¿eh?

acuérdate que no me tragaba

y que por eso me corrió

de casa de mis papás

cuando ellos murieron.

angel: eso fue algo muy injusto,

flor, porque esa casa

también era tuya.

flor: no, no, no,

ese lugar ya no era nada mío

si no había nadie

que me quisiera ahí.

angel: bueno, pues,

ahora es justo

que doña clemencia sepa

que se equivocó al preferir

a américa sobre ti.

y solo por un asunto de sangre.

flor: la verdad es que

no creo que tenga caso

que sepa que yo soy flor.

doña clemencia se va

a recuperar, se va a ir

de aquí y todo, todos,

van a volver a hacer su vida

como siempre.

angel: bueno, yo no voy

a seguir con mi vida

como siempre, flor.

no ahora que has regresado

a ella.

américa: angel mario.

ay, hermoso.

qué bueno que estás aquí.

[música]

[música]

angel: américa, ¿qué te pasa?

américa: ¿cómo que qué me pasa?

mi abuela está en el hospital,

hello.

angel: ¿y hasta ahora

te apareces?

américa: bueno, ya estoy aquí.

lo bueno es que tú también,

porque te voy a necesitar

mucho, amor.

flor: ¿saben qué?

yo me retiro.

angel: oye, no.

espera.

américa: acompáñame al cuarto

a ver a mi abuela.

angel: pero necesito hablar

con ella.

américa: puedes hablar

con cualquier otra enfermera,

da igual.

andale, vamos.

vamos a ver a mi abuela.

yo no sé dónde ir.

angel: vamos.

clemencia: me alegra verte,

hija.

aunque no me gustó

que no me hayas venido

a ver antes.

américa: abuela, estaba en medio

de un viaje en asia.

no podía cancelar todo

para venir de inmediato,

compréndeme.

pero me vine del aeropuerto

directo al hospital.

el chofer me dejó aquí

y lo mandé a que dejara

las cosas en la casa.

no saben, me compré un buen

de cosas buenísimas.

angel: ¿no le vas a preguntar

a tu abuela cómo está?

américa: no es necesario.

yo la veo muy bien.

clemencia: la enfermera

que me cuida lo ha hecho

muy bien.

yo me siento mucho mejor

en parte a ella.

angel: porque ha estado

muy al pendiente de usted,

doña clemencia.

clemencia: sí.

angel: mientras usted

estaba en coma,

la peinaba, la ejercitaba.

hasta le leía poemas.

clemencia: ¿de verdad?

angel: sí.

y lo sé porque yo estaba aquí

mientras lo hacía.

clemencia: pues, qué linda.

mismo cuando yo desperté

lo primero que vi fue a esa

enfermera.

américa: ay, tampoco lo digan

como si fuera una santa.

solo estaba haciendo su trabajo.

es una enfermera.

angel: bueno, yo me tengo

que ir.

américa: no, no, no, no.

no te vayas, hermoso.

no me dejes sola.

angel: lo siento, américa,

pero tengo algo importante

que hacer.

hasta luego, señora.

clemencia: que te vaya bien.

flor: se me rompió el corazón

cuando vi que angel mario

tiene novia.

ay, es que me lo tengo merecido

por tonta, por ilusa.

por creer que entre nosotros

podría renacer el amor

que nos teníamos cuando éramos

niños.

cheva: es que no puedo creer

que no te dijera que ya tenía

una relación.

flor: debí suponer que

cuando angel mario creciera

sería el novio de américa.

a ella le gustaba cuando éramos

niños.

lo recuerdo porque era

una de las tantas cosas

por las que mi hermana

no me quería.

cheva: bueno, ya.

ya no estés triste.

mira, ya va a estar el atole

que estoy preparando para

la cena.

así, con el estómago lleno,

corazón contento, ¿eh?

¿eh, simón?

simón.

hijo, te estoy hablando.

simón: sí, sí.

tienes razón.

comiendo se va a levantar

el ánimo.

cheva: ¿qué tienes?

te veo mal.

cuéntame.

pareciera que no escuchaste

nada de lo que nos dice flor.

simón: no, claro que lo escuché.

tanto, que quiero

que me acompañe por el pan

para que ya se le olvide

todo esto y no esté pensando

en lo mismo.

cheva: ¿seguro no tienes nada?

porque solamente me falta

que los dos estén sufriendo.

simón: seguro, ma.

cheva: bueno.

es buena idea que vayan

por el pan.

ahorita que regresen,

ya está el atole.

simón: vamos, hermana.

flor: vamos.

ya decía yo que esto de venir

por el pan tenía gato encerrado.

simón: pues, sí, hermanita.

pero también no iba a decirle

a mi mamá que estaba triste

porque me peleé con rafa

para que a pesar de todo

se preocupara por mí.

flor: ay, con razón estabas

como si la lengua

te la hubiesen comido

los ratones.

perdóname, hermano, por haber

acaparado toda la atención

de mamá con mi decepción.

simón: lo bueno es que

tuvimos la oportunidad

de platicarlo ahorita.

flor: no te me achicopales.

vas a ver que todo

se va a arreglar entre rafa

y tú.

simón: pues, ojalá, porque

la verdad lo quiero mucho

y me duele estar enojado con él.

flor: a ver, a ver.

el se va a dar cuenta

que no hay mejor compañero

que tú.

te quiero mucho.

simón: yo también.

flor: ya vamos a la casa.

porque seguro el atole

ya va a estar bien calentito.

¿y sabe squé?

a los dos nos hace falta

algo dulce.

vamos.

simón: vamos.

angel: hola.

flor: el doctor está

revisando a doña clemencia.

en cuanto acabe, que hilaria

te avise para que puedas

pasar a verla.

angel: está bien.

pero es que vengo a verte a ti

porque no quiero malos

entendidos.

flor: pues, no puedo.

tengo mucho trabajo.

angel: trabajo que hilaria

puede hacer por ti, ¿verdad?

flor: a ver, a mí no me gusta

cargarle la mano a nadie

con mis obligaciones.

angel: hilaria ya dijo que sí.

y no pasa nada por 10 minutos

que dediques a escucharme.

así que vamos a hablar.

flor: oye, ¿qué te pasa?

déjame en paz.

ya, suéltame.

tampoco tenías que traerme

halando como si fuera una mula.

angel: pues, así es como

te estabas comportando.

estabas como mula al rehusarte

a hablar conmigo.

flor: ¿sabe squé?

no quiero causarte problemas

en tu relación.

angel: ¿ves?

es justo por eso que quiero

que hablemos.

porque no quiero malos

entendidos.

flor: no, espérate.

que yo entiendo perfecto.

américa es tu novia,

y es lo más natural

que estén juntos,

que se enamoren,

bla, bla, bla--

angel: américa no es mi novia.

ella quiere pero yo

siempre he sido claro con ella.

además, nunca hemos tenido

una relación,

aunque ella no lo entiende.

en todo caso,

¿tú qué tienes que reclamarme

cuando tienes novio?

flor: ¿novio?

pues, ¿y de dónde?

angel: anoche fui a buscarte

para hablar de todo esto

y te encontré muy acaramelada,

abrazándolo cuando llegaban

a tu casa.

flor: yo no volví a mi casa

con ningún novio.

solo salí con simón.

y si piensas que salgo

con él, pues, estás bien

equivocado, fíjate.

el es como mi hermano,

crecimos juntos.

su mamá me acogió cuando

doña clemencia me echó

a la calle.

angel: pues, yo los vi

muy juntitos.

flor: ay, pero si serás tarugo.

porque nos queremos mucho.

y para que te lo sepas,

simón es gay.

angel: ¿qué?

flor: si estabas abrazándolo

y estaba con él

es porque él estaba muy triste.

peleó con su novio.

angel: ah, discúlpame, flor--

me ganaron los celos.

es que no quiero perderte.

no quiero perderte ahora

que te tengo cerca otra vez.

flor: la verdad yo tampoco

quisiera.

y me dio mucha muina

cuando américa te dio

tus abrazotes, "hermoso".

angel: la única que me ha

pescado el corazón

desde que éramos niños

eres tú.

¿te gustaría salir conmigo?

flor: [ríe] claro, claro

que quiero salir contigo.

angel: la buena noticia

es que el doctor ya le dio

de alta y que mañana mismo

puede irse a su casa,

doña clemencia.

flor: pues, es que ha

respondido muy bien.

ya va a poder recuperarse

fuera del hospital.

clemencia: me gustaría

aprovechar para agradecerte,

muchacha, antes de que

yo me vaya y ya no vuelva

a verte.

angel mario ya me dijo

todo lo que tú hiciste

durante todo este tiempo

que estuve en coma.

angel: la cuidó mucho mejor

que su nieta de sangre.

clemencia: me duele admitirlo,

pero tienes razón, hijo.

la sangre no fue suficiente

para que américa me quisiera

un poco.

y bueno, no se preocupó

por mí como--

como lo hiciste tú.

angel: no puede ser que

américa siga sin contestarme

el celular.

clarito le dije que hoy

le daban de alta

para que estuviera aquí.

clemencia: a lo mejor ya viene

en camino, hijo.

angel: llevamos una hora

esperando, señora.

clemencia: bueno, pero

a lo mejor hay tráfico--

flor: no lo puedo creer.

hilaria me dijo que seguían

aquí.

clemencia: es que mi nieta

no llega.

y ya no podemos seguir

esperando, ¿verdad?

flor: no se preocupen.

yo te acompaño a llevar

a doña clemencia a su casa.

clemencia: ¿de verdad lo harías?

flor: sí, señora.

hilaria me puede cubrir.

usted ya no tiene que pasar

ni un solo minuto más aquí.

voy por mi bolso.

clemencia: gracias.

angel: pues, vámonos.

clemencia: pues, no se diga más.

vámonos.

ay, gracias, gracias.

muchas gracias.

angel: de nada.

flor: ¿quiere que la lleve

a su recámara o--?

clemencia: no, gracias.

quisiera estar en la sala.

fue tanto tiempo

que estuve en el hospital--

américa: ya llegaron.

angel: eres el colmo.

américa: ya sé, ya sé que quedé

de acompañarte con mi abuela,

pero me quedé dormida

y el teléfono estaba

en silencio.

clemencia: no vayan a discutir,

por favor.

angel: no, es que no se vale,

doña clemencia.

usted prefirió a américa

como nieta suya.

y a la que rechazó,

se preocupa más por usted.

flor: angel mario, por favor.

clemencia: ¿de qué están

hablando?

américa: ¿y por qué le hablas

con tanta confianza a esta

enfermera?

ya dale una propina

y que se largue.

angel: no, no se va a largar.

se va a quedar conmigo

porque la quiero.

la quiero desde que éramos

niños.

américa: a ver, tú no puedes

querer a nadie que no sea yo.

angel: mira, no me interesa

si me entiendes o no, ¿eh?

ella se queda porque además

tiene el mismo derecho

que tú de estar en esta casa--

flor: angel mario, por favor,

no sigas.

angel: lo siento, pero no es

bueno que la verdad se posponga.

porque tarde o temprano

sesabe, flor.

clemencia: ¿flor?

angel: sí, sí, doña clemencia.

ella es flor.

la niña que su hija marisela

y el señor abelardo adoptaron

y que usted echó a la calle

cuando murieron.

ella es su nieta flor.

[música]

[música]

clemencia: ¿flor?

¿la huérfana?

angel: sí, la misma.

y aunque no lleve su sangre,

ha velado por usted

como una verdadera nieta.

por el amor que recibió

de los papás que la adoptaron.

y el amor es lo que hace

verdaderamente a una familia.

américa: pues, con mayor razón

se tiene que largar--

angel: iella no se va!

flor: sí, angel mario,

sí me voy porque

no pretendo nada en este lugar

y--

y me voy.

angel: espera, no--

no te vayas.

américa: maldita huérfana.

solo se aparece en mi vida

para quitarme todo lo que

es mío.

clemencia: yo me voy a mi cuarto

porque me siento muy mal.

américa: pero ni crea

que lo voy a permitir, ¿eh?

la voy a borrar del mapa

definitivamente.

clemencia: estoy tan--[solloza]

tan confundida.

tengo sentimientos encontrados

en mi corazón.

pero hay algo que no puedo

negar, virgencita.

y es que el comportamiento

de flor ha sido extraordinario.

no así el mío ni con flor

ni con mi nieta américa.

yo te pido, virgencita,

que me ayudes.

me doy cuenta que me equivoqué.

y ahora me gustaría estar

en lo correcto para la felicidad

de mi familia.

angel: te pido otra vez

que me disculpes.

pero ver el cinismo

de américa me encendió y--

y pues, revelé la verdad.

flor: entiendo, pero

yo no quiero que piensen

que todo lo hago por interés

y por aprovecharme de ellos,

porque no.

angel: bueno, pues, si lo

piensan, igual es su problema.

flor: no, sí lo piensan.

ya viste la reacción de américa.

angel: perdóname.

tienes razón.

lo mejo será que nos olvidemos

de ellas, ¿sí?

flor: sí.

ya le puse agua a la rosa

para que se conserve

igual de bonita que cuando

la encontré anoche

después de que se fue

angel mario.

mira nada más la hora

en que regresas, picarón.

[ríe]

ni llegaste a dormir.

simón: no, hermanita.

es que me quedé platicando

con rafa.

¿y qué crees?

ya nos contentamos.

ya no estamos enojados.

flor: ay, me encanta.

mucho gusto me da, hermanito.

qué padre.

te dije que se iban

a contentar.

simón: sí, hermana,

tenías razón.

flor: [escribe] "fui a la tienda

de conveniencia a ponerle

una recarga a mi celular,

pero ya estoy llegando

al hospital.

te veo ahí afuera.

besos".

[mensaje]

[motor]

angel: icuidado, flor!

flor: angel--

angel mario, angel mario,

por favor, quédate conmigo.

[llora]

angel mario--

iayuda, ayuda!

no. [llora]

quédate conmigo, mi amor.

mi amor.

ayuda, por favor, ayuda.

angel--

hilaria: pero ¿cómo fue?

¿qué pasó?

flor: es que me querían

atropellar a mí

y luego él me empujó

para salvarme.

hilaria: pero ¿por qué dices

que iban sobre ti?

flor: pues, porque fue américa

la que venía manejando y--

y la alcancé a ver

cuando se bajó del auto.

y luego se dio a la fuga.

hilaria: condenada.

pero ahorita mismo

vamos al ministerio público

de aquí del hospital

para que la denuncies

en lo que tenemos noticias

de angel mario.

flor: ay, angel mario.

clemencia: no puedo creer

que hayas intentado

matar a angel mario.

américa: yo no intenté

matarlo, abuela.

créeme.

clemencia: el agente navarro

acaba de decir que vino

a detenerte porque

lo hiciste con toda intención.

américa: yo no quería atropellar

a angel mario, yo quería

atropellar a la estúpida

huérfana.

navarro: será mejor que

guardes silencio, porque

todo lo que digas puede ser

usado en tu contra.

además, tienes derecho

a un abogado,

que será de oficio

si es que no puedes pagarlo.

américa: claro que lo puedo

pagar.

mi abuela me va a pagar

al mejor abogado.

¿verdad que sí, abuela?

navarro: llévesela.

américa: iabuela, ayúdame!

ino me puedes--!

iabuela, no me puedes hacer

esto!

[música]

[música]

américa: sácame de aquí.

este lugar es horrendo.

no me imagino cómo va

a ser la cárcel de peor.

clemencia: hija, sé que también

es mi culpa que estés aquí.

yo te fomenté el odio

hacia flor con todos

los comentarios que yo hice

cuando tú eras una niña.

américa: no te compadezcas

de esa huérfana ahora.

clemencia: no, no.

me compadezco de ti,

de nosotras.

porque yo nunca me imaginé

que sembrarte tanto odio

te podría orillar a buscar

la muerte de alguien más.

américa: se lo merecía.

esa huérfana me quitó

el amor de mis papás.

por su culpa, lo último que

le dije a mi papá antes

de que se muriera,

que lo odiaba.

que lo odiaba a él y a mi mamá.

¿sabes?

he vivido con ese sentimiento

por todos estos años

por culpa de la huérfana.

clemencia: no, no, hija.

la muerte de tus papás fue--

fue un accidente.

no fue culpa de nadie.

lo que sí es mi culpa

es que no te supe educar

en el amor,

en la comprensión,

en el perdón.

pero ¿sabes?

yo no podría hacerlo porque--

nunca pude porque--

porque no lo sentía,

no sabía cómo.

hasta ahora.

américa: pues, si tan culpable

te sientes, entonces expíate

sacándome de aquí.

págame la mejor defensa.

clemencia: sí, sí te voy

a pagar el mejor abogado, pero--

pero no te vas a savlar

de pasar un tiempo

en la cárcel.

américa: no, abuela.

no me puedes hacer esto.

clemencia: lo siento, pero

tengo que hacer lo correcto

por ti.

por nuestra familia.

de verdad, no sabes cuánto,

cuánto lo siento.

el nombre del padre,

del hijo,

del espíritu santo.

ya le dieron sentencia

a américa.

pero pues, la voy a visitar

todos los días el tiempo

que dure la cárcel.

cheva: animo, doña.

nuestros errores tienen costos.

menos mal que no hay vidas

que lamentar.

clemencia: discúlpame, flor.

todo esto en parte, pues,

lo provoqué yo por--

por rechazarte solo porque

no llevas mi sangre,

por no darme cuenta que

lo importante en una familia

no es la sangre,

sino el amor que nace

en el corazón.

flor: no le guardo ningún

rencor.

yo no podría porque

mis papás me dieron mucho amor

el tiempo que estuvieron

conmigo.

clemencia: en nombre de ese

amor, te voy a entregar

lo que te corresponde.

la casa ahora es tuya.

flor: no.

clemencia: y el dinero

que te dejaron tus papás

también.

flor: no lo quiero.

clemencia: todo es tuyo

porque también eres hija

de marisela.

también eres mi nieta.

flor: pues, le agradezco,

doña clemencia, pero

no es el dinero ni la casa

lo que me importan,

sino que me sienta realmente

en su corazón como una nieta.

angel: ¿y cómo no?

si eres "la flor más bella

del jardín".

todos: [ríen]

flor: me los voy a llevar

a vivir a la casa.

cheva: ay, no, ¿cómo cree?

flor: ay, claro que sí,

mamá cheva.

de nada me sirve un lugar

donde no hay calor de hogar.

simón: ok, pues, entonces

vamos a vivir a la casota.

todos: [ríen]

clemencia: no importa su origen,

sino lo que se vaya

desarrollando en el núcleo.

y nos debemos preocupar

porque no sea el odio,

ya que lo único que consigue

es la separación.

que no sea el rechazo

por un lazo de sangre,

porque no es suficiente

para que crezca el amor

en nuestros corazones.

lo que nos debe preocupar

es que sea el amor

lo que reúna a las familias.

porque con amor es como velamos

por nuestros seres queridos.

con amor es como perdonamos

los errores que son inevitables

en la vida.

con amor es como los miembros

de una familia se apoyan

para salir adelante.

porque el amor es lo único

que debería ser lo que convoque

a que se forme una familia.

porque regar y sembrar con amor

hace que crezca "la flor

más bella del jardín".

[música]

[música]

♪ >> y en una hermosa mañana

en una hermosa mañana

la guadalupana

la guadalupana

la guadalupana bajo el tepeyac

cuando dijo la virgen

le dijo

cuando dijo la virgen le dijo

este es el relingo ♪

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