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La Rosa de Guadalupe - 'El monstruo del portón negro'

Univision1 Dic 2017 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

[música]

dolores: [gime]

imamá!

imamá!

[gime]

agripina: dolores, hija,

¿qué tienes?

¿qué te pasa?

dolores: el bebé está por nacer.

agripina: ¿el bebé?

¿qué bebé?

dolores: imi bebé!

iestoy embarazada! ipor favor!

agripina: ¿cómo

que estás embarazada?

dolores: sí, te lo oculté

todo este tiempo, pero...

necesito que me ayudes,

por favor.

agripina: cállate,

no grites, hija.

dolores: ime duele mucho!

agripina: cállate, dolores.

mira, necesito que no grites,

porque tu papá

se va a dar cuenta

y nos va a venir a matar

a las dos.

tranquila, tranquila,

yo te voy a ayudar

para que tengas a tu criatura...

dolores: mamá, ipor favor!

agripina: [chista]

no grites, no grites,

no grites, no grites.

ipuja, hija, puja!

imás fuerte!

iya viene la criatura!

dolores: [gime]

agripina: puja, puja más fuerte.

ya estoy viendo la cabecita.

ya salió.

el último esfuerzo, ándale.

ya viene, ya.

ay, ya salió.

bebé: [llora]

agripina: ay,

qué lindo está tu bebé.

ay, qué lindo.

ay, hija,

mira, qué bueno que ya nació.

toma a tu criatura,

mira qué hermosa está.

ya puedes descansar.

ay, bueno,

ahorita te voy a ayudar

para que te cambies, ¿eh?

[suspira]

hija, debo ir a la cocina

para traerte un poco de agua.

fuiste muy valiente, hija.

muy valiente.

pedro: ¿ya nació el chamaco?

agripina: ay, pedro,

me espantaste.

pedro: idime!

¿ya nació el chamaco?

agripina: ¿cuál chamaco?

no sé de qué me hablas.

pedro: ¿cuál chamaco?

agripina, no me quieras ver

la cara de idiota.

no soy estúpido.

me di cuenta

desde el primer grito

que echó la dolores

de que estaba pariendo.

dime, ¿ya nació el chamaco?

agripina: sí, ya nació.

pedro: buena la hizo tu hija.

agripina: ¿adónde vas, pedro?

pedro: ¿qué te importa?

agripina: ino le vayas a hacer

nada a dolores!

pedro: icállate!

agripina: imenos a la criatura!

pedro: icállate!

eres una cualquiera.

y yo creyendo que tengo

una señorita en casa,

y hasta un chamaco

acabas de parir.

dolores: ino, papá,

por favor, mira, yo--!

pedro: icállate!

dame acá.

dolores: ino, papá,

por favor, no le hagas nada!

ino, no!

papá, ipor favor,

no le hagas nada!

pedro: ite dije que te callaras!

ite me largas ahora mismo

de la casa!

dolores: ino, papá!

pedro: pero nada, vámonos.

dolores: ino, no!

pedro: yo no quiero

a una cualquiera bajo mi techo.

dolores: ino!

papá, ipor favor!

pedro: icállate!

yo no voy a tener

una cualquiera.

sabrá dios con quién

y con cuántos te habrás metido,

porque ese chamaco

no se hizo solo.

dolores: ino, no me hagas esto!

agripina: pedro, ipor favor!

pedro: itú cállate

y no te metas!

itú no supiste educarla!

dolores: iayúdame!

pedro: itú eres su madre!

y te callas, porque si no,

a ti también te toca.

y tú te me vas a la calle,

y no te quiero volver a ver

nunca más.

nunca en mi vida.

ite largas! ifuera!

icállate!

agripina: iya déjala!

dolores: ino, papá,

por favor, no!

pedro: te largas a la calle,

que es donde te gusta estar.

dolores: papá, ino, por favor!

pedro: en el arroyo.

dolores: imi hijo!

ipor favor, papá,

dame a mi hijo!

idámelo, papá!

pedro: olvídate de él.

dolores: ipor favor!

pedro: iolvídate de él!

dolores: ¿qué le vas a hacer,

papá? idime!

pedro: ilo voy a regalar!

dolores: [llora]

pedro: ino te mereces

a ese niño!

eres una cualquiera.

me siento tan decepcionado de ti

que hasta asco me da verte.

lárgate y no te vuelvas

a aparecer nunca más en mi vida.

lárgate.

dolores: papá, ino!

papá, idame a mi hijo!

papá, iabre la puerta!

[llora]

ipapá!

señor, ¿me regala una moneda,

por favor?

por favor.

muchas gracias.

[llora]

señora, por favor.

por favor, señora.

señora, por favor,

regáleme una moneda.

no he comido nada

en todo el día.

por favor, ayúdeme.

sara: ay, niña, estás muy chica

para andar en las calles.

¿que no tienes familia?

dolores: sí, sí tengo,

pero...

mi papá me corrió de mi casa.

por favor, señora,

necesito que usted me ayude.

deme una moneda.

me muero de hambre.

sara: ay, sí, hija.

bueno, pues,

toma, chamaca.

ojalá y te sirvan de algo.

dolores: muchas gracias.

espere, señora...

señora, por favor,

deme trabajo en su casa.

por favor,

soy re buena para el aseo.

y sé hacer todo.

y lo que no sepa hacer,

le prometo que soy re buena

para aprender,

pero, por favor, ayúdeme.

por favor.

sara: andale, pues.

te voy a dar trabajo,

pero una semana.

y ya viendo cómo eres

en el trabajo, pues,

platicamos.

dolores: muchas gracias.

gracias.

gracias de en serio.

le prometo que no se va

a arrepentir.

muchas gracias.

lola, ven acá.

ven.

dolores: ¿sí, señora?

sara: siéntate un ratito

y deja lo que estás haciendo.

siéntate.

acompáñame a tomar

el chocolatito que me preparaste

tan rico.

mm, delicioso.

¿quién te enseñó a cocinar?

dolores: mi mamá.

me decía que debía de prepararme

para ser una buena esposa,

porque a los maridos

les gusta ser bien atendidos.

sara: pues,

sí que le aprendiste bien,

pero siéntate, ándale.

tráete una tacita.

dolores: sí, señora.

sara: las galletitas remojadas

en el chocolate

saben mucho más ricas.

dámela, pásamela.

dolores: sí...

a mí también me gusta mucho

chopear las galletas

y el pan en el café,

en el chocolate.

gracias.

en la leche.

como que les da otro sabor.

¿o no, señora sara?

sara: sí, riquísimo.

riquísimo.

dolores: es usted

muy buena persona.

muchas gracias por todo.

sara: y tú muy buena muchacha,

aunque siempre te veo triste.

he tratado de ser discreta,

pero es obvio

que estás llena de dolor.

¿qué es lo que te pasa, lola?

dolores: [suspira]

ay, señora,

algún día le contaré.

sara: quisiera ayudarte.

dolores: ya lo ha hecho mucho

dándome trabajo y tratándome

muy bien.

sara: sí, dolores,

pero yo quiero hacer algo más

por ti.

quiero verte feliz.

que dejes esa tristeza

y ese dolor.

dime, ¿qué más puedo hacer

por ti?

yo te apoyaré en lo que sea.

dolores: [piensa] si estudio,

si soy alguien en la vida,

voy a poder recuperar a mi hijo.

sí, tengo que estudiar.

señora, si de veras

quiere ayudarme,

apóyeme en mis estudios.

por favor,

quiero estudiar,

ser alguien en la vida,

tener una carrera.

me gustaría mucho.

¿me podría apoyar?

sara: por supuesto

que te apoyaré.

es la mejor decisión

que has tomado, lola.

hoy mismo iremos

a pedir información

a las escuelas.

anda, ve a cambiarte,

que hoy mismo nos vamos, ¿eh?

ay, pero antes tómate

el chocolatito.

vamos a tomarlo.

samuel: ipásala, pásala!

imétela, métela!

todos: igol!

samuel: ieres una buenaza

para el fut, lili!

liliana: isí!

niño: otra vez.

samuel: otra vez.

ipásala!

>> no le falta nada a mi mole,

amalia.

amalia: [ríe]

claro que le falta.

le falta sabor.

de seguro este mole

lo compraste ya preparado.

yo, la pasta del mole,

la hago con mis propias manos.

>> ay, no,

hice la pasta yo misma.

amalia: no.

>> el mole es mi especialidad,

amalia.

ay, por favor,

lo que pasa es que te estás

haciendo vieja

y has perdido el sabor

y la forma de saber hacer

el mole, discúlpame,

porque mi mole...

mi mole es infinitamente mejor

que el tuyo.

amalia: claro que no.

ahora mismo me voy a ir

a mi casa, voy a preparar mole,

y te voy a traer para que veas

que el mío es mil veces

un millón más rico que el tuyo,

¿eh?

¿de cuándo acá vas a cocinar

más rico que yo?

¿qué te pasa?

>> de siempre.

amalia: no, mientes.

>> porque la receta...

la receta del mole es mía,

de mi familia por generaciones.

amalia: ay, no, no, no.

son inventos tuyos.

que yo sepa,

ninguno de tu familia

ha sido chef, chulis.

y ya quisieras que tu mole

saliera mejor que mi pozole.

>> ay, sí, qué presumida.

mira, por favor.

amalia: no, estás equivocada.

liliana: abuelita,

¿me puedes regalar un vaso

de agua, por favor?

>> claro que sí, mi hijita.

es agua de limón

con chía riquísima.

para que vea alguien

que yo sí se cocinar muy rico.

amalia: ay.

>> ah, y también te voy

a invitar a ti, samuel.

mi rica combinación

de frutas naturales.

aunque seas el nieto de esta.

esta tiene su nombre,

¿eh, chula?

por favor.

>> ah, ¿y saben qué?

quiero que prueben mi mole

para que me digan

si le falta sabor, sal,

o alguna cosita.

a ver, prueben.

a ver, prueben.

liliana: mm, te quedó riquísimo,

abue.

samuel: sí, muy rico.

>> ¿sí?

liliana: te quedó delicioso,

abuelita.

samuel: sí, de rechupete.

>> ¿lo ves?

amalia: bueno.

>> si quieres, te puedes quedar

a comer, amalia.

a mi mole no se le resiste

nadie.

y váyanse a lavar las manos.

vete a lavar las manos, mi vida,

que no tardan en llegar

tus papás.

liliana: sí, abuelita.

>> bueno.

samuel: yo me invito solo.

me quedo a comer con ellos,

abu amalia.

vamos a lavarnos las manos,

que este mole no me lo pierdo

por nada.

>> andale, precioso.

ve, mi vida.

amalia: pero te vas a quedar...

josé: mm, está riquísimo.

tanto que voy a pedir

otro plato, ¿eh?

>> todas las veces

que quieras repetir.

hice un buen porque me gusta

que mi familia coma bien y rico.

>> es que todo lo que hace,

suegra, lo cocina delicioso.

todo.

>> si hasta el agua simple

hervida me queda rica.

[ríen]

>> ¿ves?

te gané, te gané, amalita.

amalia: presumida.

>> todo el tiempo

se la pasan peleando

como si no fueran amigas

de toda la vida.

ya deberían de dejar de pelear,

porque las dos son grandes

cocineras.

samuel: sí, mi abue

también cocina muy rico.

como es lili con el fut.

josé: ah, qué bueno

que tocas ese tema, samuel,

porque ¿qué creen?

les tengo una buena noticia,

¿eh?

¿qué es esto?

liliana: pa, ino me digas

que conseguiste los boletos

para el fut!

josé: isí!

liliana: iqué padre!

josé: iiremos al estadio azteca

a ver jugar al américa!

un boleto para cada uno.

son baratitos y hasta arriba,

pero vamos a ir todos juntos

al azteca en familia.

[ríe]

ien familia!

samuel: iaquí! iacá, dale!

iahí te va, lili!

[golpe]

liliana: chale, samuel,

¿tienes la pata chueca, o qué?

samuel: chin, chin, chin.

pedro: ¿quién le pegó

a mi puerta?

¿fuiste tú, ...?

liliana: oiga, no me diga así,

yo nunca le he faltado

el respeto.

pedro: ¿cómo quieres

que te diga?

mírate.

mírate nomás jugando

entre puros hombres.

eso no es de niñas.

que sea la última vez

que le pegan a mi puerta.

[portazo]

liliana: ay, cómo me cae mal

ese viejo amargado.

miren que decirme ...

el fútbol también lo jugamos

nosotras las mujeres.

samuel: no le hagas caso,

y no te amargues como él.

mejor vente y sigamos jugando.

todos: sí.

samuel: no le hagas caso.

pedro: odio a esos

malditos chamacos.

todos los días se la pasan

jugando en la calle fútbol.

son como animalitos.

pero un día me van a cansar,

y vas a ver...

vas a ver cómo se va a poner

esto.

¿por qué te quedas callada?

dime algo.

agripina: sí, viejo, sí.

sí, un día te van a cansar.

pedro: eres una buena para nada.

me voy a mi cuarto a descansar.

tomaré la siesta,

y cuando despierte,

quiero la cena lista.

¿entendiste, agripina?

agripina: sí, viejo.

sí, ve a descansar.

ya va a estar tu cena, ¿eh?

sí, sí.

cómo me gustaría volver a ver

a mi hija.

he sido muy cobarde.

y los hijos...

[música]

[música]

sara: no sabes lo feliz

que me siento, lola,

ya terminaste la preparatoria.

qué orgullosa estoy de ti, hija.

dolores: muchas gracias,

porque sin su ayuda

no lo hubiera logrado.

sara: ay, hijita,

eso es lo único que no he podido

hacer por ti.

desde que llegaste a esta casa

estás triste.

¿por qué lloras en la soledad?

dolores: porque hace ocho años

me quitaron a mi hijo.

terminando de dar a luz

mi padre me echó a la calle

y me quitó a mi hijo.

[llora]

todos: [gritan a la vez]

liliana: eh, sabía que ustedes

se iban a poner así

cuando vieran mi nuevo balón

autografiado por el mismísimo

raúl jiménez.

todos: [vitorean]

liliana: ah, y él es mi novio.

todos: imentira!

liliana: y es de los buenos,

¿eh?

no es pirata.

samuel: y yo estuve ahí

en el estadio azteca

cuando raúl jiménez

se lo autografió.

liliana: le hice ojitos

a mi novio raúl jiménez,

se me acercó,

y me lo firmó.

todos: iah!

niño: mentira.

dolores: tengo mucho miedo.

sara: no estás sola, hija.

[llama a la puerta]

pedro: ¿qué quieren?

si me van a vender algo, es no.

ya se pueden ir largando

por donde vinieron.

sara: se ve que no reconoce

a su hija dolores.

pedro: te dije que no quería

verte nunca más en mi vida.

¿qué haces aquí?

lárgate.

sara: ella no está sola.

es usted un padre

desnaturalizado.

solo venimos por el hijo

de dolores.

¿en dónde está el niño?

pedro: al chamaco lo regalé

desde que eché a esta cualquiera

de mi casa.

y ya se van largando

por donde llegaron.

sara: esto no ha terminado aquí.

vamos a regresar con la policía.

pedro: regresen

con quien quieran.

dolores: lo regaló.

regaló a mi hijo.

sara: no, no, no te preocupes,

hijita.

vamos a hacer la denuncia

correspondiente, ¿eh?

¿sí?

[portazo]

agripina: era mi hija, ¿verdad?

pedro: no, no, no, no,

no era tu hija.

ya te he dicho que tu hija

está muerta.

tu hija está muerta.

métetelo en la cabeza.

y quita esa cara,

o te la quito de un golpe.

agripina: sí,

ya la voy a quitar.

pedro: bueno, pues,

ahora ve a darle de comer

al perro.

orale, ¿qué esperas?

agripina: sí, ya voy, viejo.

pedro: ve a darle de comer

al maldito perro.

agripina: ya, ya voy.

ahí voy, viejo.

pedro: "viejo"...

samuel: dale, lili, pásamela.

liliana: itómala,

tómala, samuel!

imétele!

todos: ichin!

niño: no manches, samuel.

liliana: ¿qué hiciste, menso?

samuel: chin, se nos fue

el balón al patio del ogro.

liliana: te voy a matar.

samuel: no, no me mates,

que con matarme

no vas a recuperar tu balón,

porque la cosa ya valió queso.

liliana: ningún

"ya valió queso".

yo voy a recuperar mi balón

como sea,

aunque me tenga que pasar

al patio del ogro.

samuel: ya dijiste,

tú te metes a recuperarlo,

y yo te ayudo a traer

la escalera de mi casa

y a ponerla en la pared.

a mí me da miedo,

no vaya siendo

que me coma el ogro.

liliana: ojalá que te comiera

el ogro por tener

la pata chueca.

mira que volar mi balón

al patio del ogro...

vamos a tu casa por la escalera

para que yo me pueda trepar.

iahora!

niño: ¿se va a aventar?

liliana: pues, sí.

[gruñido]

liliana: [grita]

iun monstruo!

iun monstruo me quiere comer!

[grita]

[música]

[música]

liliana: [jadea]

ino!

samuel: ¿qué pasa?

liliana: hay un monstruo

en el patio de don pedro.

hay un monstruo encerrado.

samuel: ¿qué monstruo

ni qué nada?

de seguro es don pedro,

porque es el un ogro,

un monstruo,

y te gruñó porque lo despertaste

de su sueño.

liliana: no, en el patio

de don pedro hay un monstruo.

me vio, va a venir

y me va a comer.

todos: [gritan]

samuel: oigan, no se vayan.

tienen que ayudarme

a llevarme la escalera.

[golpes]

ioigan! ino se vayan!

todos: [gritan]

liliana: perdón.

es que nos viene persiguiendo

el monstruo de la casa

de don pedro.

dolores: ¿un monstruo?

sara: ay, la imaginación

de los niños.

qué lindos, están jugando.

dolores: no, no creo

que estén jugando,

su miedo se ve muy real.

sara: ¿sí, verdad?

todos se veían realmente

aterrorizados.

y hablaron de un monstruo

en la casa de tu papá.

creo que debemos ir a la policía

y asesorarnos con un abogado.

ven, vamos,

vamos a la delegación.

>> sí, así como se los digo.

lilianita y samuel

llegaron muy raros.

cuando amalia se tenía

que ir a su casa

fuimos al cuarto de liliana

por samuel y los dos estaban

muy asustados.

liliana no ha querido salir

de su cuarto ni para cenar.

ay, qué bueno que llegaron

de trabajar,

para ver si ustedes

la convencen.

>> hablaré con ella

y le llevaré algo de cenar.

>> yo te ayudo.

>> ¿hija?

me dijo tu abuela que no has

querido salir a cenar,

así que te traje

unas ricas quesadillas.

liliana: no tengo hambre.

>> ¿qué tienes, hija?

tu abuela dice que algo te pasa.

liliana: ay, mamita,

los vecinos tienen un monstruo

en su patio, en una bodega.

tienen un monstruo, mamá.

>> hija,

los monstruos no existen.

liliana: sí, yo lo escuché,

gruñía horrible

y quería tumbar la puerta

para salirse y comerme.

don pedro tiene un monstruo

en su patio, o a lo mejor

él es el monstruo.

>> a ver, dime,

¿y cómo fue que llegaste

al patio de la casa

de los vecinos?

liliana: bueno, mamá, yo--

>> lili, dímelo para que pueda

ayudarte.

liliana: está bien, mamita,

pero mi papá se va a enojar

porque perdí el balón

del américa carísimo

que me regaló.

>> amor.

liliana: mira, estábamos jugando

cuando samuel pateó el balón

muy fuerte y lo voló.

me dijo que fuéramos

por la escalera

y nos saltamos...

josé: mañana voy a ir a pedirle

el balón al vecino,

te lo prometo,

pero no debes brincarte

las bardas ni nada

que te exponga al peligro.

prométemelo.

liliana: sí, papito,

te lo prometo.

pero ten cuidado

con el monstruo

que está en la bodega

en donde se quedó mi balón.

josé: mi amor, los monstruos

no existen.

son como los fantasmas

del clóset.

¿no te comprobé que no había

ningún fantasma en el clóset?

liliana: sí, papito, sí.

josé: entonces, a dormir,

porque mañana tu papito

tiene que ir a trabajar

y hay que hacer muchas cosas.

liliana: sí, papito,

ya me voy a dormir.

josé: hasta mañana.

liliana: pero quédate un ratito

conmigo.

josé: [ríe]

sí, mi amor.

mi princesita,

tu papito se quedará

para cuidarte en sueño.

duerme.

[timbre]

buen día, vecino.

oiga, fíjese que a mi hija

y a sus amigos se le voló

el balón ayer a su patio.

¿podría regresármelo,

por favor?

pedro: ¿un balón en mi patio?

no, no hay ningún balón

en mi patio.

>> no se preocupe.

si quiere, yo paso por él.

pedro: no, ¿cómo que yo paso por

él? ¿con qué permiso va a entrar

a mi casa?

espéreme ahí,

ahorita se lo traigo.

aquí está su maldito balón.

ya se puede largar.

josé: gracias, don pedro.

y no está por demás decirle

que mantenga a su perro

encerrado si es bravo.

pedro: ¿a mi perro?

josé: sí, a su perro.

al que tiene en la bodega.

ya ve que últimamente

ha habido muchas desgracias

por ese tipo de perros feroces.

pedro: está bien,

voy a mantener a mi perro

bien encerrado.

ya tiene su balón, sáquese,

lárguese, y lejos de mi casa.

¿o qué? ¿quiere una tacita

de café o algo?

josé: no, gracias, don pedro,

qué amable.

y le prometo que no volverá

a pasar.

pedro: muy bien, se puede ir.

josé: gracias.

pedro: agripina.

iagripina!

tenemos que mantener

bien guardado a ese animal,

¿me entendiste?

agripina: sí, viejo, sí.

pedro: no quiero problemas

por culpa de ese perro.

los vecinos ya comenzaron

a molestarme por él,

así que o lo encierras bien

o me veré obligado

a sacrificarlo.

agripina: ahorita voy a ir

a ver que esté bien guardado.

sí.

josé: aquí está tu balón.

liliana: gracias.

josé: y unos dulcecitos

para el susto, ¿eh?

y les aclaro a los dos

que no es un monstruo

lo que tiene el vecino,

es un perro, un perro bravo.

samuel: ah, ya decía yo.

josé: bueno, me voy a trabajar.

pórtense bien.

no porque estén de vacaciones

pueden hacer lo que quieran,

¿eh?

¿eh?

bye, mi amor.

samuel: bye, pa.

josé: pórtense bien.

liliana: qué padre.

samuel: tanto drama que hiciste

por un perrito...

eres una miedosa.

liliana: no, no era un perrito,

no sonaba como un perrito.

te voy a demostrar

que no era un perro.

nos vamos a volver a brincar

al patio de la casa del vecino.

samuel: ¿al patio del viejo

ogro?

liliana: sí, nos vamos

a brincar.

vamos.

samuel: ya te creí, ya.

liliana: cierra la puerta

y vámonos.

[susurra] ven.

samuel: oye,

¿y si mejor nos regresamos?

ya te creí, vámonos.

liliana: no, vamos a llegar

al portón para que el monstruo

nos huela y quiera salirse.

así que ven.

[susurra] ven, ven.

rápido.

[gruñido]

[música]

[música]

samuel: iay, me quiere comer

el monstruo! iyo me voy de aquí!

liliana: iespera!

es un niño como tú y como yo.

samuel: ¿y si no?

es parecía una mano de niño,

pero también no.

liliana: espérate.

oye, niño, ¿cómo te llamas?

samuel: ya vámonos.

nos vamos a meter en un problema

si seguimos aquí.

liliana: no, espera.

déjame darle unos dulcecitos.

mira, mira.

espérate.

luego venimos, ¿eh, niño?

tranquilo.

chin, mi balón,

se me olvidó otra vez.

ay, voy a tener que regresar

por él.

samuel: no, no regreses.

ya no vuelvas a ese patio,

ya no.

liliana: no, sí tengo que ir.

me esperas aquí abajo,

por favor.

agarra la escalera.

samuel: ¿y ahora tú?

¿no que muy valiente,

irías por tu balón?

ya te dio miedo, ¿verdad?

liliana: no, no me dio miedo,

es que la esposa,

la señora del ogro,

agarró el balón

y lo metió en la casa.

¿ahora cómo lo voy a recuperar?

¿cómo?

y mi papá me va a regañar,

no solo por el balón,

sino porque me volví a trepar.

me va a matar.

samuel: tranquila.

abogado: ya presentamos

la denuncia correspondiente

ante el ministerio público,

y estamos a la espera

de que un juez nos dé

una orden de cateo

en el domicilio de sus papás,

dolores.

dolores: le agradezco mucho

todo lo que está haciendo

por mí, abogado.

abogado: yo sé que este

no es el momento,

pero cuando todo esto termine

y recuperemos a su hijo,

a mí me gustaría frecuentarla,

si es que usted está de acuerdo.

sara: no, pues, si quiere,

me voy, abogado, con permiso.

abogado: no, no es necesario,

señora sara, digo,

si usted también me lo permite,

y usted, dolores.

sara: lo que dolores decida,

yo acepto, ¿eh?

dolores: pues sí me gustaría

que nos siguiéramos viendo,

pero por ahora no puedo

pensar en otra cosa

que sea recuperar a mi hijo.

se lo he pedido tanto

a la virgencita de guadalupe.

ella sabe que yo cometí

muchísimos errores de joven,

pero mi hijo no tiene la culpa

de esos errores.

liliana: mi balón,

¿por qué le hizo esto el ogro?

josé: porque volviste

a volar el balón a su patio.

no entendiste

y mira las consecuencias.

¿qué es lo que quieres, liliana?

¿quieres buscarnos problemas

más grandes con los vecinos?

¿eso quieres?

liliana: los vecinos

no son buenos, son malos,

muy malos.

>> sí, son malos

porque destruyeron el balón,

pero tú provocaste

esta situación.

tú fuiste la única culpable.

si a los vecinos no se les

agrede, ellos no van a ser malos

solo porque sí.

liliana: sí, ellos son malos.

esos vecinos tienen a un niño

encerrado en una bodega

de un patio.

lo tienen encerrado con candado.

[música]

[música]

josé: ¿qué invento es este,

liliana?

antes mentiste por el balón,

pero ahora el balón lo tienes

en tus manos destruido.

ya no inventes cosas.

liliana: no es ningún invento,

papá.

por esta, te lo juro

que no les estoy mintiendo.

por esta, los vecinos tienen

un niño encerrado en la bodega

de atrás, se los juro.

es un niño.

josé: ¿y cómo sabes que es

un niño?

a ver, ¿cómo sabes?

liliana: bueno, es que yo...

>> habla, hija.

nadie te va a regañar, nadie.

yo sí te creo lo que nos digas,

dímelo a mí.

liliana: es que mi papá

sí me va a regañar.

josé: ¿por qué?

¿qué hiciste, liliana?

liliana: por eso luego

los niños no dicen la verdad,

porque todo el tiempo los papás

se la pasan regañándolos.

habla, hija, tu papá

no te va a regañar.

liliana: es que me volví a

brincar al patio de los vecinos.

bueno, lo hicimos samuel y yo,

y no precisamente porque

el balón se nos haya volado.

el balón se me olvidó a mí

cuando nos regresamos.

>> no lo vuelvas a hacer,

te puedes caer, lastimar,

romperte un hueso.

dime, ¿cuál fue el motivo

por el cual te brincaste

la barda de nuevo?

liliana: bueno, la primera vez

que me brinqué la barda

para recuperar mi balón,

escuché los gruñidos detrás

del portón y ese día sí me dio

mucho miedo y corrí asustada,

pero me quedé con la duda

de qué había ahí,

porque no parecían gruñidos

de perro.

bueno, entonces le dije a samuel

que nos íbamos a brincar

la barda de los vecinos,

y así lo hicimos.

nos acercamos al portón

y de ahí salió una mano

de un niño, pero muy sucia.

josé: a ver,

todo esto es un invento,

un cuento, para salvarte

de la regañada que te iba a dar.

primero inventaste

lo del monstruo,

después lo del perro,

pero ¿ahora un niño, liliana?

por favor.

liliana: lo del perro lo dijiste

tú, papá, no yo.

>> liliana nunca ha mentido,

viejo, y jamás ha inventado

cosas para salvarse

de los regaños

y de los castigos.

josé: ¿y los fantasmas

en el clóset qué?

liliana: papá, eso lo dije

cuando yo era muy chiquita,

esta vez ya soy grande

y yo sé lo que vi,

y lo que vi fue una mano

muy sucia de un niño,

ide un niño!

así, igualita a mi mano,

¿sí la ves, papá?

pues así la vi,

como tú estás viendo ahora

la mía.

los vecinos tienen a un niño,

lo tienen encerrado con candado,

iencerrado!

oficial 1: [llama a la puerta]

[ladridos]

pedro: ¿quién?

¿la policía?

oficial 1: sí.

pedro: ¿aquí, en mi casa?

oficial 1: traemos una orden

de cateo autorizada por un juez

para buscar a un menor de edad.

pedro: ¿cateo a pedro gutiérrez?

soy yo, "orden de cateo",

pues sí, pero no,

aquí no pueden entrar.

oficial 1: claro que podemos.

esta es la orden de un juez

y nosotros representamos

a la ley y vamos a entrar

a buscar a ese menor.

vamos a entrar.

pedro: espéreme.

[ladridos]

>> sí deberíamos de creerle

a la niña, josé,

y dar aviso a la policía.

no podemos quedarnos

de brazos cruzados

sin hacer nada.

josé: ah, ¿y quedar como

mentirosos ante las autoridades?

no, esta es una mentira

de tu hija para que no la regañe

ni la castigue, así que no,

no vamos a hacer nada.

inada!

liliana: [piensa] dice uno la

verdad y nunca nos creen,

dice uno mentiras

y todos nos creen.

chale.

amalia: qué barbaridad,

no puede ser posible.

>> la policía acaba de

entrar en la casa de la vecina.

amalia: sí, en la casa de doña

agripina y don pedro.

nosotros los vimos,

la policía entró

casi a la fuerza porque ellos

no los dejaban entrar.

josé: a ver, vamos a ver.

>> vamos, vamos, vamos.

está muy feo eso,

hay muchos policías.

dolores: tengo la esperanza

de que sí van a encontrar

a mi hijo adentro de la casa.

sara: yo también, hija.

liliana: la policía en esta casa

está buscando a un niño,

¿verdad?

dolores: sí, sí, a mi hijo.

liliana: en el portón negro

desde atrás del patio,

ahí hay un niño.

samuel: sí, yo también lo vi,

ahí hay un niño que parece

un monstruo.

abogado: oficial,

el niño está hasta el fondo

del patio.

oficial 2: vamos.

oficial 1: ciertamente

es una bodega.

[gruñidos]

oficial 1: de ahí alcanzo a ver

algo que se mueve,

que trata de esconderse.

niño, ivamos a entrar por ti!

dolores: ino!

iyo entro por mi hijo!

idéjenme entrar, por favor!

agripina: dolores, hija,

eres tú.

dolores: ¿cómo pudieron ser

tan inhumanos?

hijo, soy yo,

tu mamá.

voy a entrar por ti, mi amor.

no tengas miedo,

soy tu mamá.

ven a mis brazos.

>> ya llegó el mole.

amalia: y el arroz rojo

que yo hice.

>> iy las tortillas!

[aplausos]

>> ahora sí hicimos la comida

entre las dos.

ya vimos que haciendo equipo

nos va mejor

y no discutimos tanto.

amalia: aunque era muy sabroso

discutir contigo todo el tiempo,

¿eh?

bueno, pero también es sabroso

llevarnos bien.

>> claro, claro, eso sí.

amalia: pero miren nada más

quién está aquí,

el niño más hermoso de todos.

para ti hicimos un postre

muy rico que te vas a chupar

los dedos, ¿eh?

bueno, si me dices tu nombre,

¿cómo te llamas?

jesús: jesús.

todos: [ríen]

liliana: ya está aprendiendo

a hablar.

qué padre y qué hermoso nombre,

jesús, como jesucristo.

no sabes cuánta alegría

me da verte bien, jesús.

dolores: a mí más.

las terapias que está tomando

le están sirviendo de mucho.

lo amo tanto.

les agradezco mucho

todo lo que están haciendo

por nosotros, de verdad.

pero más te agradezco a ti,

por haberme ayudado

a encontrar a mi hijo, gracias.

mis papás ya están pagando

con cárcel todo el mal

que hicieron.

liliana: nadie me creía

que ahí, en ese portón negro,

había un niño.

pero al final de cuentas

demostré que no soy

ninguna mentirosa

ni que invento historias.

como también quedó demostrado

que no había un monstruo

detrás del portón negro.

¿verdad, papi?

josé: sí, hija, sí.

debí creerte.

debí creerte porque nunca

has mentido en la vida, nunca.

dolores: no, no había

un monstruo detrás

de ese portón negro,

ahí estaba mi hijo,

mi hijo al que encontré

y nunca más voy a dejar solo,

nunca más.

sí, mi amor,

no eras un monstruo,

eras mi hijo.

te amo tanto,

te amo tanto.

el embarazo precoz

es, sin duda, un mal que aqueja

a muchas de nuestras

mujeres jóvenes,

pero lo que más afecta

es la incomprensión

y la maldad de quienes

están obligados a respetarlas

y a apoyarlas.

un ser humano no debe ser

privado de su libertad

como si fuera un animal,

sin nombre, sin socializar

por el simple hecho de nacer

de lo que se considera

un pecado.

por otra parte,

es verdad que nuestros niños

tienen una enorme imaginación,

pero cuando se les educa

en el amor no son mentirosos

ni inventan historias.

así que hay que creerles

a nuestros niños

cuando nos dicen

que vieron a...

el monstruo del portón negro.

[música]

>> ♪ desde el cielo

una hermosa mañana

desde el cielo

una hermosa mañana

la guadalupana

la guadalupana

la guadalupana

bajo el tepeyac

>> juan dieguito

la virgen le dijo

juan dieguito

la virgen le dijo ♪

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