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La Rosa de Guadalupe - ‘El amor todo lo vence’

Univision22 Jun 2019 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

melisa: sí, sí voy a ir

el viernes a la fiesta, pero...

no sé qué me voy a poner.

eduardo: melisa.

melisa.

este globo es para ti,

al igual que mi corazón

también es tuyo.

melisa: gracias, eduardo,

está muy lindo el globo.

eduardo: qué bueno

que te gustó el globo.

melisa: sí, eduardo,

eres muy lindo y has tenido

muchos detalles conmigo,

pero... ay, pero, por favor,

no lo hagas frente a mis amigas

ni de los compañeros.

eduardo: el amor no se puede

ocultar ni condicionar.

melisa: ay, es que siempre

me están haciendo burla contigo.

eduardo: discúlpame, melisa,

pero sabes que no lo hago

para molestarte.

al contrario,

si he estado detrás de ti

por tantos meses,

es porque de verdad me gustas.

y muero porque seas mi novia.

melisa: mejor después seguimos

hablando, ¿sí?

>> oye, mi amor,

¿y qué fue lo que te dijo melisa

cuando le diste el globo?

eduardo: que le gustó,

pero que hablábamos después.

>> uy, hermanito,

¿y qué se me hace

que la tal melisa

solo te está dando alas, eh?

eduardo: ¿cómo crees?

yo sé que tarde o temprano

la voy a convencer.

donde pongo el ojo,

pongo la bala.

>> así se habla, campeón,

no hay que darse por vencido

ni a la primera ni a la segunda

ni a la que sea.

si estás seguro que melisa

es la chava que te gusta.

>> tu papá tiene razón.

y yo te voy a seguir dando

consejitos para que melisa

termine por decidirse

y te diga que sí.

>> eduardo ha demostrado

que tiene un gran interés en ti.

melisa: sí, eduardo es lindo.

>> ¿y por qué no le das el sí?

digo, no es que me urja

que mi hija tenga novio,

pero... eduardo

parece un buen muchacho.

melisa: [resopla] lo sé.

y que eduardo sea tan lindo

es justo

por lo que estoy indecisa.

hemos sido amigos

desde que entramos a la prepa

y no quiero echar a perder

nuestra amistad.

>> si eduardo

está enamorado de ti,

nunca más volverán a ser

los amigos que eran, melisa.

el ya te ve con otros ojos.

melisa: [resopla] pues sí.

tienes razón, mamá.

>> tú siempre le has demostrado

a melisa lo que sientes

por ella, amor.

eduardo: sí, pero hasta ahorita

no he tenido suerte, mamá.

>> bueno, tal vez haga falta

que sepa en palabras

lo que tu corazón siente.

eduardo: no lo sé, mamá.

es que luego uno tartamudea

cuando uno habla

de sus sentimientos.

y no la quiero regar.

>> bueno, pues, entonces,

escríbele una carta.

es la mejor manera

de expresar tus sentimientos.

eduardo: qué buena idea esa.

lo voy a hacer.

ahora mismo voy a empezar

a escribir la carta.

>> bueno, entonces,

te voy a dejar solo

para que te puedas concentrar,

mi amor.

eduardo: gracias por la idea.

>> es en serio

que ya te estás pasando

de rogón, ¿eh?

eduardo: hablas así porque tú

nunca te has enamorado.

>> claro que sí, muchas veces,

pero nunca he andado de rogón.

y, bueno, ¿quién sabe si valga

la pena tanto esa chava

que se siente tan cotizada, eh?

eduardo: no,

melisa vale muchísimo la pena,

y voy a hacer hasta lo imposible

por que ella sea mi novia.

el amor todo lo vence.

el amor todo lo vence.

qué buena frase se me ocurrió.

perfecta para iniciar mi carta

para melisa.

así que...

ya no me distraigas, ¿ok?

estoy escribiendo.

eduardo: melisa, toma.

ayer estuve pensando en ti

y te escribí esta carta.

melisa: qué lindo, eduardo,

la leo después.

eduardo: si quieres,

me puedes decir qué te pareció

en la fiesta de hoy en la noche.

es más,

si quieres, hasta paso por ti.

melisa: no, no, no,

yo ya había quedado

con mis amigas

de irme con ellas a la fiesta.

eduardo: entonces, ahí nos vemos

y ya me dices

qué decisión tomaste.

[timbre]

>> ay, no te hagas

la cotizada con eduardo.

es muy lindo,

pero si sigues así,

lo vas a perder.

eduardo: "tú eres la chava

que mi corazón

ha estado esperando

para dedicar sus latidos.

y que no te importe

si nos molestan o no,

el amor todo lo vence.

y mi amor va a vencer

hasta tu indecisión."

melisa: [suspira]

qué cosas tan lindas

y románticas

me escribió eduardo.

nadie ha sido tan lindo

conmigo como él.

si tan solo pudiera saber

por qué no me animo...

si eduardo me quiere tanto,

¿qué es lo que tengo que hacer?

¿qué?

[música]

eduardo: bueno,

¿y qué te pareció la carta

que te escribí?

melisa: me gustó mucho.

me escribiste cosas muy bonitas,

cosas que nunca nadie

me había dicho.

eduardo: entonces, ¿ya te vas

a animar a andar conmigo?

melisa, ¿por qué

te haces tanto de rogar?

melisa: no me hago de rogar.

en serio, simplemente...

estaba esperando a saber

si eres el indicado o no.

eduardo: ¿y lo soy?

melisa: sí, sí eres el indicado.

todos: [gritan]

eduardo: ¿este beso quiere decir

que ya somos novios?

melisa: sí, ya somos novios.

todos: [gritan]

[burlan] son novios, son novios.

[gritan]

eduardo: oye,

estoy megaemocionado

porque hoy cumplo un mes

de ser novio de melisa.

>> ¿y eso qué?

eduardo: ¿cómo qué?

que ha sido un mes increíble

y le quiero dar

un regalo muy especial.

>> uy, hermanito,

apenas llevan un mes

y tú ya estás derrapando

por ella.

eduardo: en serio, melisa es

una chica muy especial

e igual de especial

tiene que ser el regalo

que le voy a dar por este mes

de ser novios.

ya puedes abrir los ojos.

melisa: ay, eduardo,

está enorme.

[gemidos]

no.

ay, no, ¿a poco es...?

ay, no lo puedo creer,

es un perrito.

está hermoso.

eduardo: es todo tuyo.

es mi regalo

por hacerme tan feliz

por todo este mes.

melisa: ay, gracias.

bueno, entonces,

no nada más es mío.

es de los dos.

eduardo: me late.

oye, pero hay que ponerle

un nombre.

melisa: hay que ponerle...

cariño

porque es un cariño peludito.

y va a representar

lo que sentimos tú y yo.

eduardo: no, lo que sentimos

tú y yo no solo es cariño,

es amor.

>> ¿y ese animal?

melisa: ay, mamá,

no te expreses así de cariño.

es un perrito

y eduardo me lo regaló

por cumplir un mes de novios.

>> debieron consultarme

antes de que te hicieran

semejante regalo.

eduardo: discúlpeme,

señora inés.

lo que pasa

es que quería que fuera

una sorpresa para melisa.

melisa: ¿verdad que vas a dejar

que me lo quede, ma?

porfis, ma, please, please.

mira, cárgalo, para que veas

el cariño de perrito que es.

tómalo.

>> ay, mira nada más

cómo me dejó.

melisa: ay, mamá,

es un cachorro,

¿qué va a saber?

>> justo por estas cosas

es que no quiero un perro

en mi casa.

si se hizo pipí encima de mí,

ay, ya me imagino

lo que va a estar haciendo

por toda la casa.

eduardo: no, no, no.

si yo educo al perrito,

¿va a permitir

que melisa se quede con él?

>> ya lo veremos.

primero, quiero ver

que lo eduques,

para que lo aceptemos

en la casa.

y me voy a cambiar

porque ya va a empezar

mi telenovela, oye.

eduardo: ¿ya viste

que sí te dejó?

>> mira, por una parte

comprendo la reacción de inés,

mi amor.

eduardo: sí, mamá,

pero es un perrito.

>> pero un animal es

una responsabilidad muy grande

y no es un juguete.

eduardo: lo sé,

y yo me voy a encargar

de educarlo

para que ya no tenga problemas

con mi suegra.

lo prometo.

cariño, pórtate bien, ¿ok?

te voy a dar aquí aguita.

salgo de la escuela

y voy por melisa

para que te vea, ¿ok?

pórtate bien, chiquito.

adiós, cariño.

melisa: ay, ya quiero

que se acaben las clases

para ir a ver a cariño.

eduardo: ay. ojalá estuvieras

así de emocionada

cuando me vas a ver a mí.

melisa: ay, ya, no seas tontito,

lo que pasa es

que lo extraño un chorro.

eduardo: seguramente, el perro

te extraña tanto como tú a él.

melisa: fue el mejor regalo

que me pudiste hacer.

eduardo: solamente espero

poder educarlo bien

para que pueda estar en tu casa

y no moleste a tu mamá.

imamá, ya llegamos!

>> ay. no, no, no, cuidado,

que vas a pisar

una de las heces del perro.

eduardo: ¿qué pasó aquí?

>> regresé de hacer

mis pendientes

y encontré que el perro

hizo sus necesidades

por toda la casa

y justo vengo de encerrarlo

en el baño.

eduardo: no es posible,

no puede ser.

melisa: eduardo me comentó

que lo dejó encerrado en el baño

antes de irse a clases.

>> bueno, pues, seguramente,

se escapó porque no cerraste

bien la puerta.

y ni modo, como el perro

es de melisa y tuyo,

los dos van a tener que limpiar.

eduardo: ok, cariño. estos son

los periódicos para ti,

aquí tienes que hacer del uno

y del dos, ¿entendiste?

ya me voy a la prepa,

te quedas tranquilo.

ahora sí voy a cerrar bien

la puerta.

adiós.

mamá, mamá, ya llegué de clases.

¿cómo se portó cariño, eh?

¿todo bien?

>> todo bien, mi amor,

ha estado todo el día encerrado

en tu recámara.

ay, samuel, qué bueno

que llegaste de la universidad,

voy a calentar la comida, amor.

samuel: no, mamá, nada más vine

a cambiarme porque voy a comer

con unos amigos, ¿ok?

eduardo: y sí,

yo también voy arriba.

voy a darle

un poco de comida a cariño.

seguramente, tiene hambre.

>> oye, por favor,

no me dejes todo tirado,

ya te conozco, hijito.

barres si tiras algo, ¿ok?

eduardo: ay, ok.

samuel: ime lleva, eduardo!

iven para acá!

mira nada más lo que tu perro

hizo con mis tenis nuevos.

>> ay, no, qué barbaridad.

eduardo: icariño!

cariño, esto no se hace,

no debes destrozar

las cosas de samuel

ni las de nadie.

ya lo sabías,

estos no son juguetes.

samuel: así nunca va a entender.

debes pegarle para que entienda.

eduardo: ay, ¿cómo crees

que le voy a pegar?

es un cachorro,

es normal que rompa cosas.

samuel: pues, que rompa

las tuyas, pero no mis tenis.

>> sí, sí, mi amor,

tu hermano tiene razón.

y yo creo que lo mejor es

que le regreses el perro

a melisa

y que ella se encargue

de su educación.

[música]

[música]

inés: de ninguna manera

el perro puede regresar

a esta casa sin estar educado.

melisa: mamá, por favor,

en casa de eduardo

ya no se puede quedar

porque mordió unos tenis

de samuel.

eduardo: mi hermano

se quedó muy molesto por eso

y no quiero tener problemas.

es capaz de pegarle al perrito.

inés: entonces, que el perro

venga a mordisquear las cosas

de esta casa, ¿no?

de ninguna manera, jovencitos.

si no pueden educar

a ese animal,

lo mejor es que lo regalen.

melisa: ay, no, pero, mamá--

inés: es mi última palabra.

con permiso.

melisa: ¿cómo voy a regalar

a cariño?

es como si fuera nuestro hijo.

eduardo: no te preocupes,

melisa.

por el amor que te tengo,

yo voy a educar

y cuidar al perrito

para que tu mamá

lo deje quedarse aquí contigo

en la casa.

inés: que no sean necios.

no voy a recibir ese animal

hasta que se le quite

lo salvaje.

melisa: ay, mamá, por favor,

ni siquiera has escuchado

a eduardo.

inés: no tiene caso,

si me va a decir lo mismo

que hace días.

eduardo: no, señora,

cariño ya está educado, mire.

melisa: ay, mamá, cárgalo,

no muerde.

ya te dijo eduardo

que está educado.

inés: ¿y cómo puedo estar segura

de que me dicen la verdad?

eduardo: porque cariño

se va a quedar aquí

y usted verá que el perrito

hace sus necesidades

donde las tiene que hacer.

melisa: y por tus zapatos

no te preocupes, ma.

cariño ya sabe

que no tiene que agarrar

las cosas que no son suyas.

eduardo: además,

aquí le he traído

sus juguetes y sus carnazas

con las que cariño ya sabe

que sí puede jugar.

>> más les vale que me estén

diciendo la verdad.

melisa: ay, es la verdad, mamá,

yo he visto que cariño

ya no se hace por todos lados

en casa de eduardo.

eduardo: y, además, señora,

yo voy a venir

todas las tardes a su casa

para seguir educando al perrito.

inés: ay, guácala,

qué besos tan fríos.

melisa: mamá...

melisa: ay...

gracias.

eduardo: esta es la manera

en que cariño y yo

te agradecemos

este año de felicidad

que nos has dado a los dos.

melisa: sí, qué lindos.

eduardo: oye, melisa,

¿qué te pasa?

melisa: nada,

pero... no sé,

como que ya llevamos mucho rato

aquí, en el parque, ¿no?

eduardo: no me refiero nada más

a ahorita, sino que ya llevas

varios días así.

melisa: pues, es que...

de varios días para acá

siempre hacemos lo mismo,

del parque a mi casa

y de mi casa al parque y así.

eduardo: bueno,

es que si venimos

tan seguido al parque,

es para educar a cariño.

ya viste

todo lo que ha aprendido.

no me digas

que ya no lo quieres.

melisa: ay, no solo lo quiero,

adoro a este perro hermoso.

eduardo: entonces, tu seriedad

es conmigo.

melisa: [suspira]

no, no es contigo.

es... es con nosotros.

no sé qué, pero...

pero siento que algo

falta en nuestra relación.

eduardo: ¿algo?

no sé de qué me hablas.

melisa: mira,

mejor hay que cambiar de tema

y ya vámonos que mi mamá

me está esperando, ¿sí?

inés: cariño...

mi vida,

¿cómo te fue en el parque?

eduardo: bueno...

cariño se la ha ganado

más rápido que yo, señora inés.

inés: es que este perro

tiene bien ganado su nombre,

es un cariño de animal.

cariño: [ladra]

inés: sí, cariño, tienes razón,

es hora de ver mi telenovela.

vente.

eduardo: a ver, melisa,

¿qué es lo que está pasando?

melisa: no sé, eduardo,

pero siento que las cosas

entre nosotros

ya no son iguales.

como que ya se me pasó

la emoción que sentía

cuando empezamos a andar.

eduardo: bueno, yo sigo

sintiendo lo mismo por ti.

es más, te amo mucho más

que cuando te pedí

que fueras mi novia.

melisa: yo ya no sé

lo que siento por ti.

eduardo: ¿ya no me quieres?

melisa: no, eduardo,

es que no sé,

te acabo de decir que no sé.

ay, por favor, dame un mes

para pensar las cosas, ¿sí?

eduardo: el tiempo que necesites

para darte cuenta

de que me sigues amando,

que nos seguimos amando.

>> ¿y ahora tú?

mira nada más qué carita traes.

parece que vinieras

de un funeral

y no de estar

con tu novia, amor.

eduardo: pues, así me siento,

mamá, como si viniera

de un fusilamiento.

>> ¿tuviste algún problema

con melisa

o ha seguido seria contigo?

eduardo: sí, pero el problema

no es su seriedad,

sino lo que la motiva.

>> ¿qué te dijo?

eduardo: que no sabe

lo que siente por mí,

que ella no está igual

de emocionada por ser mi chava

como al principio...

>> bueno, mi amor,

los sentimientos

no son definitivos.

cambian al mismo tiempo

que ustedes crecen.

eduardo: pues sí,

yo también estoy creciendo,

al igual que mi amor por ella.

>> ¿qué...?

a ver, dime, ¿melisa te dijo

que ya no te quiere?

eduardo: no,

solamente que ya no sabe

lo que siente por mí

y que le dé un mes de tiempo

para aclarar sus dudas.

>> cuando se tiene 17 años,

somos una avalancha

de sentimientos.

y es natural

que a veces no se entienda

lo que se siente, mi amor,

lo que no significa

que no te siga queriendo

porque aún no te ha cortado.

eduardo: pues, la verdad,

ya no sé.

mamá, por favor,

dame un consejo,

no quiero perder a melisa.

>> pues, lo único

que tienes que hacer

es lo que ella ya te pidió.

dale ese mes que necesita

para aclarar

su mente y su corazón.

eduardo: no voy a poder aguantar

un mes sin estar con ella.

>> sé paciente, amor.

si la presionas mucho,

te arriesgas a perderla.

eduardo: sí, ¿pues ya qué?

¿y mientras?

a mí que me lleve la tristeza

por 30 infinitos y largos días.

>> ni modo, mi amor.

el amor no siempre es fácil.

¿eh?

sonrisa.

melisa: qué bobo eres, rubén.

[timbre]

rubén: si quieres,

puedo comenzar con la ronda

de chistes colorados, ¿eh?

para que dejes de pensar

que soy un bobo, muñequita.

eduardo: hola.

cariño, ¿cómo estás?

yo también te he extrañado.

venga esa mano, ven, ven.

[ríe]

melisa: licha, por favor,

llévate a cariño.

eduardo: adiós.

hola, melisa.

no sabía que tenías visita.

melisa: ¿qué haces aquí?

eduardo: pues, es que hoy

se cumple el mes de plazo

que me pediste para pensarlo.

y necesitamos hablar.

rubén: ¿hablar sobre qué?

eduardo: es un asunto

entre melisa y yo.

¿quién es este tipo?

melisa: el es rubén, mi novio.

[música]

[música]

melisa: rubén,

¿me dejas hablar

a solas con eduardo?

rubén: ¿estás loca?

claro que no.

lo que tengas que decir

lo puedes decir enfrente de mí.

melisa: por favor.

rubén: está bien.

eduardo: ¿cómo que tienes novio?

si solamente quedamos

en darnos un mes.

melisa: pues sí,

pero en ese mes lo conocí

y me pidió que anduviera con él.

eduardo: ¿y aceptaste

tan rápido?

no lo puedo creer, melisa,

si conmigo te tardaste años

en aceptarme como tu novio.

melisa: es que es diferente.

eduardo: sí,

ya vi que es diferente.

melisa, no puedes hacerme esto,

yo te amo.

melisa: por favor, eduardo,

no lo hagas más difícil.

yo sé que debí

de habértelo dicho antes,

pero la neta

es que no quería lastimarte.

eduardo: hola, cariño.

bueno, él no me ha dejado

de querer, al menos.

melisa: ay, no digas eso.

eduardo: ¿y qué va a pasar

con nuestro cariño?

melisa: eduardo, por favor.

eduardo: hablo del perro.

melisa: bueno, pues,

¿qué quieres que pase?

cariño es mío.

eduardo: no, es de los dos.

además, yo lo eduqué

y siempre he estado

al pendiente de él.

melisa: ya lo sé,

pero cariño vive conmigo

desde que era un cachorrito.

yo no puedo estar lejos de él.

eduardo: bueno,

pues, yo tampoco.

>> mi amor,

es que no sé ni qué decirte.

pero es que a veces

el amor es así,

se termina de un lado

mientras que del otro lado

sigue latiendo.

eduardo: sí, pero ¿por qué

tan rápido, mamá?

>> no, mi amor,

no es que haya sido rápido.

más bien creo que melisa

dejó de quererte hace mucho

y apenas se dio cuenta.

eduardo: es que no puede ser.

>> hijo, por favor,

no te aferres

a algo que ya no es.

eduardo: ya lo sé, mamá,

pero no deja de dolerme.

y más porque tal vez no pueda

volver a ver a cariño.

>> pero ¿po--por qué?

eduardo: pues, porque melisa

me dijo

que no puede vivir sin él.

y la neta, ya no sé qué hacer.

>> bueno, pues,

habla con ella, mi amor.

dile que tienen

que llegar a un acuerdo.

melisa no puede ser tan terca.

bueno, a menos que lo haga

en el nombre del amor

que se tuvieron alguna vez.

eduardo: [resopla]

es que no es justo

que lo separes de mí.

yo también soy su dueño.

melisa: ya lo sé,

pero, entonces,

¿qué propones que hagamos?

eduardo: que lo compartamos.

melisa: ¿cómo?

eduardo: cariño es

como si fuera nuestro hijo.

y en este caso, es como si fuera

de padres divorciados.

y los padres divorciados

comparten a los hijos.

uno los tiene entre semana

y el otro, los fines de semana.

podríamos hacer lo mismo

tú y yo, ¿no?

melisa: ok, me late la idea.

rubén: mi amor, apúrale,

vamos a llegar tarde al cine.

melisa: ay, la de las 17:00

no es la única función.

rubén: sí, pero ya sabes

que me choca salir tan tarde.

melisa: ay, bueno, pues,

entonces, ¿por qué no mejor

vamos mañana?

en buena onda,

yo no me puedo ir

hasta que no venga eduardo

por cariño.

rubén: ¿que no se lo puede

entregar tu mamá?

melisa: no, tengo que darle

algunas instrucciones a eduardo.

y, además--

[timbre] a ver, espérame.

rubén: a ver, melisa,

en buena onda, es un perro,

no un bebé,

como para que le tengas

que decir a tu ex a cada rato

cada cuanto tiene que darle

de comer o cambiarle el pañal.

oye, no inventes.

melisa: ya.

eduardo: ay, melisa,

en verdad lo siento,

pero el maestro de matemáticas

se pasó de loco y no nos quería

dejar salir de clase.

melisa: ay, no te preocupes.

rubén: no, no, no.

sí preocúpate, maestro.

porque melisa y yo

no tenemos tu tiempo, ¿eh?

melisa: rubén, por favor.

mira, te puse una bolsa

con el alimento y la medida

para que le puedas dar de comer.

también van sus platos

y sus juguetes.

y le puse un poquito de premios.

acuérdate

que lo tienes que sacar

a hacer sus necesidades

dos veces al día.

eduardo: sí, ya sé.

te recuerdo que fui yo

quien lo entrenó.

rubén: es que me hubieras dejado

ponerlo en su lugar.

melisa: tú lo único que querías

era pelearte con él.

y, además, eduardo se disculpó

por llegar tarde.

rubén: [ríe] ¿y eso qué? mira.

pretextos hay muchos, ¿eh?

y para mí que eso del perro

es nomás que uno

para estarte viendo

o tú verlo a él.

melisa: ay, rubén, por favor,

no digas tonterías,

claro que no.

rubén: es la verdad, y la neta,

no me late ni tantito

que lo sigas viendo, ¿eh?

melisa: no tiene nada de malo.

rubén: según tú.

pero a mí me molesta

que lo hagas.

y nada más por eso deberías

decirle que ya no puedes

compartir el perro.

melisa: no, es que yo

no le puedo hacer eso a eduardo.

rubén: ya. ¿y a mí sí me puedes

hacer pasar corajes?

mira, en buena onda,

no sé por qué terminaste con él

y andas conmigo.

no puede ser que le tengas

más consideraciones a ese idiota

que a mí, que soy tu novio.

melisa: es que no son

consideraciones.

rubén: claro que sí.

si de plano prefieres

seguirlo viendo,

pues...

entonces, mejor que la dejemos.

melisa: ¿me estás tronando?

rubén: no.

te estoy pidiendo

que escojas entre él y tu perro

o yo.

eduardo: ¿qué onda? ¿qué pasó?

melisa: [resopla]

necesito decirte

que ya no podemos

compartir a cariño.

eduardo: pero ¿por qué?

melisa: porque la neta,

el que vayas a mi casa

cada ocho días por cariño

me está dando broncas

en mi relación.

eduardo: ay, no me digas

que el taradito de tu novio

tiene celos.

melisa: mira, para empezar,

rubén no es ningún tarado.

y en segunda, cariño es mío,

tú me lo regalaste.

y yo no veo por qué tengo

que compartirlo contigo.

eduardo: pues, porque en eso

quedamos.

melisa: pues sí, pero ya no.

por favor, eduardo, entiende.

ya de por sí es difícil vernos

aquí, en la prepa,

como para que también nos veamos

los fines de semana.

así ninguno de los dos

va a poder seguir con su vida.

en serio,

te pido que ya no vayas

a buscar a cariño.

[resopla]

eduardo: ay, virgencita,

¿y ahora qué voy a hacer?

ya los perdí a los dos.

no sé qué hacer, morenita.

por favor, ayúdame a recuperar

a cariño y a melisa.

la verdad es que no puedo vivir

sin ninguno de los dos.

a los dos los amo

y no los puedo perder.

por favor, virgencita,

ayúdame.

inés: no, eduardo,

yo no puedo hacer eso,

por mucho que me caigas bien

y el afecto que te tengo,

no puedo ponerme de tu parte,

entiéndeme.

melisa es mi hija.

eduardo: [solloza] pero usted...

usted sabe

que está haciendo mal,

no me puede separar de cariño.

inés: cariño es su perro,

tú se lo regalaste.

eduardo: sí, pero no me imaginé

que algún día me iba

a tener que separar de él.

inés: lo siento, eduardo.

además, yo estoy de acuerdo

con ella.

ese perro es suyo, de nadie más.

eduardo: [llora]

entonces,

al menos déjeme

despedirme de él.

esta es la despedida, cariño.

ya no te voy a volver a ver.

no vamos a volver

a jugar juntos,

a correr por el parque

porque... porque melisa

ya no quiere que te vea,

pero siempre te voy a llevar

en mi corazón.

has sido muy importante

en mi vida,

mi compañero y mi mejor amigo

durante todo este año.

y aunque me duele mucho

separarme de ti,

ya no nos queda

otro remedio, ¿no?

cariño, no te pongas así,

no me gusta verte triste.

cariño: [gime]

eduardo: nunca te voy a olvidar,

pequeño.

siempre estarás conmigo,

siempre.

adiós, chiquito.

cariño: [gime]

[llora]

[música]

[música]

melisa: mira, cariño,

es tu juguete consentido.

andale, ve por él y tráemelo.

¿qué tienes, mi amor?

inés: así ha estado

desde que eduardo vino

a despedirse de él.

melisa: ay, ma,

no me gusta verlo así.

[timbre]

[suspira] vente. ven.

rubén: hola, muñequita,

¿ya estás lista?

inés: bueno, yo los dejo,

me avisas si sales, hija.

melisa: sí, ma.

rubén: ¿cómo que si vas a salir?

vamos a ir al boliche, ¿no?

melisa: no, no creo poder ir.

rubén: ¿por qué?

melisa: cariño está

muy mal, muy deprimido

y no quiero dejarlo solo.

rubén: ¿qué?

¿me vas a dejar plantado

por un perro?

a ver, ¿hasta cuándo

vas a entender que esa cosa

es un animal, una mascota,

no un bebé?

melisa: ¿y tú hasta cuándo

vas a entender que cariño

para mí es mucho más que eso?

rubén: ¿sabes qué?

quédate con tu perro.

melisa: lo extrañas mucho,

¿verdad?

ay, cariño,

a ti no te puedo mentir.

la verdad es

que yo también extraño mucho

a eduardo.

desgraciadamente,

las cosas ya no son iguales

y no sé si se pueden arreglar.

rubén: muñequita,

vine a invitarte un helado,

pues, para hacer las paces.

melisa: ay, rubén, mil gracias,

pero creo

que te vas a enojar de nuevo.

rubén: ¿por qué?

melisa: pues, porque justo

ahorita iba a sacar

a pasear a cariño.

hace un buen que no va al parque

y quiero ver

si eso lo anima un poco.

rubén: ¿y si lo paseamos juntos?

melisa: ¿es neta?

¿en serio quieres ir conmigo?

rubén: sí, sí, sí, en serio,

ándale, vamos.

melisa: ay, sí, vamos.

ven.

vámonos.

ven, cariño.

ahora sí me sorprendiste,

la neta, hasta pensé

que odiabas a mi perro.

rubén: ay, ¿cómo crees, mi amor?

¿cómo lo voy a odiar

si sé que lo quieres tanto?

melisa: muchas gracias.

oye,

te encargo tantito a cariño.

¿va? voy corriendo rapidísimo

a la tienda de mascotas,

está aquí, en frente.

es que tengo que comprarle

unos premios.

rubén: va.

no es como para odiarte.

pero neta, tampoco eres

mi personaje favorito.

así que por mí, piérdete.

ipiérdete!

a ver.

melisa: ¿y cariño? ¿dónde está?

rubén: ay, muñequita.

prométeme

que no te vas a enojar conmigo.

melisa: ¿qué? ¿qué pasó?

¿por qué no está contigo?

rubén: es que lo que pasa

es que estábamos jugando,

le aventé la pelota,

pero creo que se la aventé

medio lejos

porque nunca regresó con ella.

lo fui a buscar,

pero no lo encontré.

ni a cariño ni a la pelota.

melisa: no, no, no, rubén,

tú no pudiste perder a mi perro.

¿cómo se te ocurrió soltarlo?

a ver, ayúdame a buscarlo.

tiene que aparecer.

rubén: está bien.

melisa: icariño!

rubén: icariño!

melisa: icariño!

icariño!

iven, cariño!

rubén: icariño!

melisa: icariño!

[ruidos]

inés: ¿y ese ruido?

cariño.

cariño.

¿y dónde dejaste a melisa?

¿a poco te viniste solo?

melisa: [llora]

inés: hija, ¿qué pasó?

melisa: mami, cariño se perdió.

inés: ¿de qué me hablas?

rubén: sí, señora,

estábamos en el parque

y se nos perdió.

melisa: ¿y ahora qué voy a hacer

sin él?

rubén: ya, muñequita,

ya, tranquila.

inés: hija,

pero cariño no se perdió,

cariño está aquí, en la casa.

melisa: ¿me lo juras?

inés: mi amor...

melisa: icariño!

iay, estás bien, chiquito!

estás en casa, qué gusto verte.

inés: intenté llamarte

a tu celular,

pero nunca entró la llamada.

melisa: ay, es que se me acabó

la pila. pero...

pero ¿cómo fue que llegó?

inés: pues, supongo

que reconoció el camino solo

porque escuché

que estaba rasguñando la puerta

y cuando abrí, lo encontré.

melisa: ay,

pero qué inteligente,

cosa peluda.

por eso, te amo.

rubén: bueno, pues,

ya me tengo que ir, ¿eh?

nos vemos mañana.

[piensa] maldito animal,

pero me voy a deshacer de ti.

ambos: hola.

melisa: nada más voy

por mi bolsa y nos vamos, ¿sí?

rubén: sí, muñequita,

no hay bronca, ¿eh?

tenemos todo el tiempo.

melisa: voy.

rubén: ven, cariño,

ven, ven, ven.

ven, cariño.

mira lo que te traje.

ten.

espero que con esto

ya desaparezcas

de una vez por todas.

toma.

eso.

buen perro, buen perro.

¿te gustó?

melisa: sí.

rubén: ¿en serio?

melisa: mamá, ¿qué pasó?

inés: no sé, hija.

hace rato terminé de ver

mi novela

y encontré a cariño así.

pero yo creo que algo le pasó

porque estuvo vomitando

y ahora ya no se mueve.

melisa: ay, no.

no, le voy a hablar a eduardo.

eduardo: gracias.

¿desde qué hora está así?

melisa: no sé, toda la tarde,

desde que terminó

la novela de mi mamá.

eduardo: ¿y por qué

no lo has llevado al doctor?

rubén: yo se lo iba a sugerir

a melisa,

pero con eso de que te llamó...

eduardo: tenemos que llevarlo

a un hospital ya

o se puede morir.

melisa: ¿por qué se tardan

tanto?

eduardo: tranquilízate.

seguramente,

ya no tardan en avisarnos.

todo va a estar bien.

jerry: eduardo,

lo siento mucho,

pero cariño está muy grave.

melisa: ¿qué le pasó, jerry?

jerry: se envenenó con algo.

voy a analizar qué fue

y les digo.

eduardo: ¿cómo que se envenenó

con algo?

jerry: tardaron mucho

en traérmelo.

pero si hubieran llegado,

pues, no sé,

unas dos horas antes,

tal vez hubiera sido posible

hacer algo más por él.

melisa: entonces,

¿se va a morir?

jerry: lo siento mucho,

de verdad.

[música]

[música]

melisa: ay, cariño.

eduardo: aquí estamos, pequeño.

melisa: y no te vamos

a dejar solito.

eduardo: sabes que eres

lo más importante para nosotros.

melisa: perdóname

por no haberte cuidado bien.

fui mi culpa que te envenenaran.

eduardo: no digas eso, melisa,

claro que no.

melisa: sí,

yo tenía que cuidarlo

y ayer se me escapó.

bueno, se le escapó a rubén

y llegó solito a la casa.

eduardo: eso no fue ayer,

tuvo que haber sido hoy.

inés: ¿qué pasó?

¿cómo está cariño?

melisa: mal, ma.

se está muriendo.

inés: ¿cómo que se está

muriendo?

¿en dónde está?

melisa: en casa de eduardo.

le dijo jerry, el veterinario,

que si se iba a morir,

quería que lo hiciera

en su casa.

y yo debería estar con él.

rubén: ¿qué?

¿te piensas ir a casa de tu ex

a estas horas?

melisa: sí.

mi obligación es estar

con mi perro.

rubén: un perro

que ya se está muriendo.

en serio, no sé por qué haces

tanto drama, ¿eh?

melisa: ¿sabes qué, rubén?

ya me cansé,

tú no puedes entender el amor

que le tengo a ese animal.

y mientras no lo entiendas,

tú y yo no vamos a poder

estar juntos.

inés: ay, pero a ver,

explíquenme,

¿qué pasó con cariño?

¿por qué se está muriendo?

rubén: porque comió algo

que tenía veneno

para ratas, señora.

melisa: ¿y tú cómo sabes

que era veneno para ratas?

rubén: pues, porque dijo

el doctor que se envenenó.

a ver, ¿con qué más pudo ser?

melisa: eso nos lo dijo nada más

a eduardo y a mí.

y si tú lo sabes, es porque...

porque, seguramente,

tú fuiste quien lo envenenó.

rubén: muñequita, ¿cómo crees?

a ver, ¿por qué dices eso?

melisa: claro que sí,

tú nunca lo quisiste

y siempre lo viste

como un estorbo.

nunca te lo voy a perdonar.

nunca.

iy vete de mi casa, ándale!

ivete,

no te quiero volver a ver!

ivete!

inés: vete, rubén,

antes de que yo también pierda

la paciencia.

melisa: ¿por qué, mamá?

¿por qué rubén hizo eso?

inés: no sé, mi amor,

pero yo estoy de acuerdo

contigo.

tu lugar es estar junto a cariño

en estos momentos.

>> no entiendo qué haces aquí

si hace unos meses

no te importaba lo que pasara

con cariño y con mi hijo.

melisa: yo sé que me porté

muy mal, señora.

y de verdad estoy arrepentida,

pero, por favor,

déjeme estar con cariño

en sus últimos momentos.

eduardo: está bien.

ella tiene tanto derecho como yo

de estar a su lado.

samuel: ¿y qué onda?

¿no van a dormir o qué?

melisa: no.

el veterinario nos dijo

que le teníamos que dar

la medicina cada dos horas

y tal vez así se pueda salvar.

eduardo: eso más el amor

que le podamos dar...

por eso, estamos aquí los dos.

samuel: pues, entonces,

ya somos tres.

cariño: [gime]

eduardo: ¿cariño?

melisa: cariño,

qué bueno que ya estás bien.

samuel: le voy a hablar

al veterinario

para que venga a verlo, ¿ok?

melisa: sí.

eduardo: funcionó.

la medicina funcionó

y el darle nuestro amor.

melisa: soy una tonta.

no me di cuenta

de tu capacidad de amar

y de tu entrega por los demás.

no supe valorarte.

eduardo: no digas eso.

melisa: es la verdad.

gracias a tu amor,

cariño está recuperado.

y gracias a tu amor,

yo puedo estar con él,

acompañándolo.

por favor, perdóname, eduardo.

perdóname

por todo lo que te hice

y lo que le hice a cariño.

y espero

que no sea demasiado tarde.

eduardo: pero claro

que no es tarde.

yo nunca dejé de amarte.

>> me dijo samuel

que cariño se curó.

eduardo: sí,

ya está como nuevo, mamá.

>> no cabe duda que el amor

lo cura y vence todo.

eduardo: cuando tienes

una mascota,

ese pequeño animalito

se convierte

en algo más que eso.

es parte de ti, de tu vida

y de tu familia.

cuando decides adoptar

un perro, un gato, un pato

o cualquier otro tipo

de mascota,

es porque adquieres

un compromiso

y ese pequeño ser vivo

depende al 100 por ciento de ti,

de tu cariño, de tu amor

y tu paciencia para entrenarlo,

para domesticarlo

y para que sea tan educado

como tú quieres que sea.

cuando hace alguna travesura

o algo indebido,

no lo maltrates, recuerda

que es un ser irracional,

que no lo hace por maldad,

sino porque no sabe

y es tu deber y obligación

enseñarle

lo que debe o no debe hacer.

el amor y el respeto

que le muestras a un animal

es el mismo que le demuestras

a los demás: a tus amigos,

a tu familia, a tus vecinos...

porque la bondad

hacia los animales

habla de lo grande

que es tu corazón

y del infinito amor

que hay dentro de ti,

ese amor

que puede llegar muy lejos,

que puede curar corazones rotos

y que, por supuesto,

es un amor que todo lo vence.

>> ♪ méxico tiene una reina

no necesita de más

es una mujer morena

la bella del tepeyac

me llena de paz

me llena de luz

me llena de amor y compasión

virgen de guadalupe

abrázame

cúrame este dolor ♪

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