null: nullpx
Cargando Video...

La Rosa de Guadalupe - 'El amor nunca tiene la culpa'

29 Feb 2020 – 12:00 AM EST

Comparte

locutor: televisa presenta...

elena: ¿qué pasó? ¿ya nació?

esteban: no,

todavía no ha nacido.

gracias a dios.

elena: escucha lo que estás

diciendo, esteban.

a dios no se le piden

las desgracias y tragedias

porque luego, luego te las manda

esteban: ese niño

es una tragedia

para esta familia.

desde antes de nacer.

elena: se trata de tu hija.

esteban: menos mal

que no dijiste

que se trata de mi nieto.

porque escúchame bien, elena,

ese niño jamás será mi nieto.

¿oíste?

¡jamás!

guillermina: [grita]

ya no lo aguanto.

arce: casilda, rápido,

deme más paños calientes.

casilda: sí, doctora, mire,

aquí los tiene, doctora.

arce: esto no está bien.

guillermina: claro que

no está bien.

ya no soporto este dolor.

ya sáquenme ese bebé.

no puedo.

arce: el bebé está

atravesado, guillermina.

si lo saco ahorita,

puede salir muerto.

ahorcarse

con el cordón umbilical.

guillermina: ay, no me importa.

no quiero ser yo quien se muera

por este dolor.

arce: tenemos que llevarte

al hospital.

guillermina: no, no me dejes,

no me dejes, sáqueme a este beée

ay, casilda.

casilda: ya, ya, mi niña, ya.

respira, respira, mi amor,

respira, tranquila.

esteban: sobre mi cadáver

va a llevarse a mi hija

a tener un hijo al hospital.

arce: entienda, señor de la vega

que la situación se complicó.

esteban: no me importa,

doctora arce.

yo le pagué mucho dinero

para que mi hija alumbrara

aquí en mi casa.

arce: si continuamos con esto,

su nieto se puede morir.

esteban: ese bastardo

no es mi nieto.

arce: perdón, pero yo no puedo

continuar con esto.

esteban: oiga, a dónde va.

arce: ya le dije que yo

no voy a continuar con esto.

no quiero saber nada.

ahora el futuro de su hija

y de ese bebé,

está en sus manos.

lo siento.

elena: esteban, hermano,

y ahora ¿qué vamos a hacer?

esteban: ve a la recámara

de guillermina.

sálvala, sálvala, hermana,

por favor, salva la vida

de mi hija.

sálvala a ella.

ese bebé no cuenta.

lo único que quiero

es a mi hija.

guillermina: ay, casilda.

casilda: ay, mi vida,

ya, respira.

elena: la doctora se fue.

casilda: respira.

guillermina: tía, ayúdame.

[grita]

elena: una niña,

guillermina tuvo una niña.

casilda: doña elena,

la bebé no ha llorado.

por más que la muevo

no reacciona,

la niña no reacciona.

elena: ay, nació muerta,

la pobrecita.

casilda: probablemente

fue lo mejor.

¿qué vida le esperaba

con un abuelo y una mamá

que no la querían?

elena: tienes razón, casilda.

tal vez, que naciera muerta,

fue lo mejor.

vamos con guillermina

para ver si reacciona.

[llanto de bebé]

casilda: la nena llora.

elena: la nena está viva,

gracias, virgen de guadalupe.

casilda: ¿qué vamos a hacer

con ella, doña elena?

la vida de esta niña,

junto a su mamá y su abuelo

va a ser un infierno.

casilda: tú tienes

que llevártela.

casilda: pero doña.

elena: tienes que salvarla.

mi hermano, si se entera

que nació viva, la va a matar.

estoy segura que la va a matar.

casilda: pero ¿a dónde la llevo?

elena: a tu casa y yo

te buscaré después.

anda, ve por la puerta

de servicio para que mi hermano

no te vea y llévate a la niña

antes de que guillermina

despierte y se de cuenta

de que la niña esta viva.

ándale, sálvala.

por favor.

guillermina, ¿cómo te sientes?

guillermina: muy cansada.

elena: pues sí.

esteban: ¿qué pasó?

¿cómo está mi hija?

¿dónde está el bebé?

elena: te saliste con la tuya.

esteban: ¿a qué te refieres?

elena: la niña, porque fue

una niña, nació muerta.

esteban: y, ¿mi hija?

¿guillermina está viva?

elena: sí, se desmayó

por el dolor del parto

pero vive.

esteban: es lo que importa.

la otra, esa niña, no existía.

nadie debe saber que existió.

¿dónde está su cuerpo?

elena: se lo llevaron a enterrar

esteban: ¿qué dices?

elena: ¿no era lo que querías?

¿que nos deshiciésemos

de ese bebé?

pues te leí el pensamiento

y me adelanté y se lo entregué

a casilda para que fuera

a arrojar el cuerpo en--

pues en los tiraderos de basura

por donde vive.

ya todo terminó, hermano,

puedes estar tranquilo.

la mancha de tu hija

nunca se sabrá.

guillermina: no quiero nada.

elena: tienes que comer, hija,

para que recuperes

todas tus fuerzas.

guillermina: no quiero nada,

no tengo hambre.

esteban: retírate, déjanos solos

después regresas a limpiar.

guillermina: ¿dónde está

ese mugroso escuincle?

elena: era niña, guillermina.

guillermina: no me importa,

¿dónde está esa escuincla?

esteban: nació muerta.

guillermina: no puede ser,

a mí me pareció

que la escuché llorar.

elena: estabas exhausta, hija,

y pues eso, te pareció

escucharla llorar pero,

tu hija nació muerta.

guillermina: sí, qué cosa

tan espantosa es tener un hijo.

es la cosa más dolorosa

que una mujer puede sentir.

esteban: ya todo pasó, hija,

tú tranquila.

guillermina: y ahora,

¿qué va a pasar, papá?

esteban: nada.

tú seguirás con tu vida.

regresarás de suiza,

de donde dijimos que te habías

ido a terminar la secundaria.

guillermina: pues sí

pero me faltó el último año,

papá.

esteban: no te preocupes, hija,

olvida lo que pasó.

tú fuiste la única víctima

en todo esto.

olvídalo todo.

haz tu vida.

nada de todo esto existió,

hijita.

guillermina: gracias, papá,

muchas gracias.

casilda: ay, qué re te chula

estás.

mira, tienes todos los ojitos

de tu mamá.

[llaman a la puerta]

ay, me muero de miedo

de que el patrón se dé cuenta

que me traje a la niña.

elena: no temas, casilda.

mi hermano está convencido

de que nació muerta.

y que viniste a enterrar

su cuerpo a los tiraderos

de basura que están aquí cerca.

casilda: ay, ni de broma

hubiera sido capaz de hacer eso

a esta criaturita.

venga, acérquese a verla.

sí, no llora, no da problemas.

venga.

elena: no, no, no,

no quiero verla.

casilda: pero doña.

elena: no, no quiero verla.

porque tendría que pelear

por ella y es una pelea

que ya está perdida, casilda.

y tú sabes por qué.

casilda: pues sí pero

la criatura no tiene la culpa

de eso que pasó.

elena: lo sé, pero este mundo

es un mundo injusto y--

inmediatamente la van a tachar

de que, de que es así como--

casilda: no, no, no, no, no.

ni lo quiera dios, jesús bendito

elena: tienes que quedarte

con la niña, casilda.

tú no tuviste familia,

no tuviste hijos.

es tu oportunidad de ser mamá.

casilda: yo ya soy

una mujer grande.

elena: pues nada les va

a faltar mientras yo viva.

recibirás un cheque cada mes,

te cambiarás a una casa mejor

y le vas a dar oportunidades

a esta niña.

las oportunidades que su abuelo

y su propia madre le negaron.

por dios, por la virgen

de guadalupe, quédate con ella.

casilda: bueno, está bien,

doña elena.

yo criaré a esta niña

como si fuera mía.

elena: gracias, casilda.

dios te premiará.

bueno, me voy, estamos

en contacto.

casilda: ajá.

pues ahora sí que eres mi hija.

ay, y después de todo,

¿cómo te voy a llamar?

hubo una vez una princesa

que se llamaba diana.

sí, diana.

te vas a llamar diana

lucha: yo no la veo nada bien,

comadre casilda.

casilda: ya estamos viejas,

lucha.

y ya son los achaques

de los viejos.

lucha: pues sí, comadre,

pero usted ha estado muy malita

de su corazón últimamente.

casilda: el doctor ya me dijo

que tengo una angina de pecho.

ya no hay nada que hacer.

pero con todo y angina,

mi corazón está feliz

porque hoy mi hija, mi dianita,

terminó su carrera.

lucha: pues sí.

pero usted, ni siquiera

tuvo fuerzas para ir

a acompañarla a su ceremonia.

casilda: no vaya a decirle nada

a diana, comadre, se lo suplico.

no quiero que nada

el ensombrezca el día de hoy.

diana: ya llegamos, mami.

hola, doña lucha.

lucha: felicidades.

diana: no sabes lo padre

que estuvo la ceremonia

de entrega de reconocimientos

en la universidad.

qué lástima

que no me acompañaste, ma.

casilda: te acompañé

de todo corazón, hijita.

diana: también extrañé mucho

a la señora elena.

he aprendido a quererla

como a una tía.

y me hubiera gustado mucho

que me acompañara.

casilda: sabes que doña elena

es una mujer muy ocupada.

y cuando ella ve

que tiene tiempo es cuando

viene a darnos la vuelta.

alfonso: diana se graduó

con todos los honores.

fue la mejor fotógrafa

de su generación.

diana: y alfonso

como el mejor periodista.

lucha: ay.

alfonso: voy a trabajar

para pedirte que te cases

conmigo y seas mi esposa

lo más pronto posible.

diana: lo mejor

de toda la carrera,

fue que me enamoré de ti.

alfonso: bueno.

voy rápido a mi departamento

a cambiarme de ropa

e irnos a la fiesta.

diana: sí, mi amor,

yo también me voy a cambiar.

alfonso: hasta luego,

señora casilda.

con permiso.

casilda: hasta luego,

que te vaya bien, muchacho.

diana: bueno, con permiso,

me voy a apurar.

lucha: ay.

esteban: pensaste que jamás

me enteraría, elena.

elena: pero han pasado

23 años, esteban.

ya para qué remover el pasado.

esteban: dejaste viva

a esa niña y no te lo voy

a perdonar jamás.

elena: era una niña inocente

y no tenía ninguna culpa.

esteban: era culpable de todo.

y mi hija tenía razón,

la escuchó llorar

como nos dijo.

elena: sí y casilda se la llevó

y todos estos años

no les ha molestado para nada.

han vivido como, como si de

veras estuviera muerta.

ya deja las cosas como está,

ya.

esteban: esa niña es la prueba

de mi deshonra y la deshonra

de mi hija.

no debió haber nacido jamás

y encima la he estado

manteniendo con mi dinero.

elena: no, no es verdad.

soy yo quien la ha mantenido

con el dinero que me

corresponde.

de la empresa editorial

que nos heredaron

nuestros padres.

esteban: será muy tu dinero

pero no pudiste ocultarme

los movimientos de tu cuenta

por siempre.

di con ellos con la última

auditoría.

y descubrí tu secreto,

tu mentira.

elena: olvídate de la niña.

esteban: no.

elena: sigamos viviendo

como hasta ahora.

esteban: no.

no, escúchame bien, elena.

no vas a disponer

de un sólo centavo más

para dárselo a esa niña

y mi hija no debe saber

que ese monstruo sigue vivo,

¿eh?

no debe saberlo.

nicolás: ya están

en tu escritorio los pendientes

a revisar para la próxima

edición de la revista rostros.

guillermina: tú eres el primer

pendiente que quiero tocar.

nicolás: guillermina,

demás tenemos tiempo

para cuando lleguen los bocetos

de la siguiente edición.

guillermina: que esperen.

para algo soy la directora

de esta editorial.

y yo decido qué encabeza

la orden del día.

nicolás: sabes que para mí

tú eres mi prioridad.

deseo siempre con tanta pasión

que llegue este momento.

guillermina: eso es lo que más

me gusta de ti, nicolás,

que tienes muy claro

que entre nosotros no hay amor,

sólo un intercambio.

nicolás: no sólo es

un intercambio, guillermina,

me gusta mucho estar contigo.

guillermina: y a mí también

me encanta que tengas

tanta hambre de poder.

y yo tanta hambre de sexo.

porque yo te doy el poder

y tú me das el sexo.

elena: casilda, esteban

ya descubrió todo.

ya sabe que la hija

de guillermina vive.

y que ha estado a tu lado

todos estos años.

casilda: y, ¿cómo reaccionó?

elena: no, pues ya te imaginarás

aunque logré convencerlo

de que no hiciera nada

en su contra, pero,

yo creo que lo mejor

es que ya no vaya a verlas.

tengo miedo de que me siga

y descubra el lugar

en donde está.

casilda: primero me mata a mí

antes que ese señor esteban

le haga daño a mi niña.

porque diana es mi hija.

elena: lo sé, casilda,

yo misma he visto el amor

con el que te has dedicado

a diana.

por eso estoy muy angustiada

porque ya no voy a poder

seguirte depositando.

casilda: no se preocupe, doña,

mi dianita ya es profesionista

y va a poder sola conmigo

y con todo.

sí, después yo, trataré

de explicarle su ausencia

a diana, hasta luego.

no, no me puedes llevar ahora,

por favor.

diana: mami, dime cómo se me ve

este vest--

¡mamá!

¡mamá, mamá, mamá!

¡qué te pasa, mamita!

por favor, reacciona.

mamá, ¿qué tienes?

mamita, por favor reacciona.

[música]

[música]

>> casilda sufrió un infarto.

diana: pero ¿se va a recuperar?

>> el caso de su mamá

es muy grave.

mi deber como médico

es advertirles que lo mejor

es que llamen a sus familiares

para que se despidan de ella.

diana: no, doctor,

mi mamá no se puede morir.

alfonso: doctor, no sabemos

de ningún familiar

de la señora casilda.

sólo son su hija y ella.

diana: también está

la señora elena que nos visitaba

de vez en cuando pero

sólo mi mamá tenía su teléfono.

>> sería importante

que la localizaran

para estar prevenidos.

diana: sí, doctor,

seguro mi mamá tiene anotado

el teléfono de la señora elena

en alguna libreta.

en algún lado, mi mamá,

debe tener una libreta

con los teléfonos anotados.

pero en dónde, en dónde.

por aquí, a ver.

seguro en este folder

debe tenerlos.

y ¿estos recortes de periódicos?

[lee] "guillermina de la vega

directora de la revista rostros"

¿por qué mi mamá tiene

estos recortes

de guillermina de la vega?

¿por qué?

los médicos dicen

que es muy bueno que hayas

pasado la noche, mamá.

casilda: pero no voy a pasar

de esta recaída, mi hija.

diana: mamá, estás viva,

te vas a recuperar.

yo te voy a ayudar, ¿sí?

porque tú tienes

que seguir conmigo.

casilda: voy a seguir

contigo,

en tu corazón, hija.

con todo el amor

con el que te crié

desde que estuviste

en mis brazos.

diana: mami, intenté localizar

a la señora elena

pero no encontré

ningún número de ella

en la libreta que traes

guardada en tu cómoda.

casilda: y, ¿viste lo demás

que guardo ahí?

diana: sí, mami, fue inevitable.

y no te voy a negar que me llaóo

mucho la atención que guardaras

estos recortes de periódicos.

no sé por qué tienes recortes

de guillermina de la vega.

pero bueno, mami,

luego entendí que en realidad

esto a mí no me interesa.

casilda: sí, hija.

sí, es algo que te interesa

y mucho.

diana: mami, tranquila,

no creo que sea este el momento

adecuado para hablar de esto.

casilda: no voy a tener

otro momento.

diana: descansa, mami,

por favor ya no hables,

no te esfuerces.

ya tendremos oportunidad.

casilda: no, hija,

es ahora

o nunca.

y tú tienes que saber

porqué guardo esos recortes.

tú eres la razón.

diana: ¿yo?

casilda: sí.

tú.

porque esa mujer,

guillermina,

es tu verdadera madre.

casilda: guillermina

es tu verdadera madre

pero ni ella ni tu abuelo

te quisieron.

para evitar que de verdad

te mataran,

se les hizo creer

que habías nacido muerta.

para que vivieras

yo te traje a vivir conmigo.

ellos no te quieren, diana,

si te conté la verdad

es porque...

mi fin está cerca.

no quiero que te quedes sola.

tienes que prometerme

que no vas a acercarte

a esa gente, porque correrías

grave peligro.

diana: y, ¿mi papá?

casilda: tu papá.

diana: sí, mi papá.

ya me hablaste de mi mamá

y de mi abuelo,

que me despreciaron

desde antes de nacer,

pero y ¿mi papá?

¿él tampoco me quiere?

casilda: tu papá--

tu papá.

diana: mamá, mami, mamá, mami,

¡mamá, por favor, reacciona!

¡mamá!

¡doctores, por favor, doctores

auxilio!

¡doctores!

mamá, mamá, mamá, mamá, mami.

mamá.

doctores, mi mamá empezó a--

empezó a--

estaba platicando

y de repente se empezó

a sentir mal.

>> ay, lo siento.

la señora ha muerto.

diana: ¡no!

¡mami, por favor,

no me dejes solita!

no puedes estar muerta, mami.

no.

mamá, por favor, no me dejes,

mamá, por favor.

no.

mamá.

alfonso: sé que es algo

muy doloroso, mi amor,

pero verás que poco a poco

seguirás con tu vida de antes.

diana: yo ya no soy la de antes.

ni siquiera soy la hija

de casilda.

alfonso: fue una verdad

muy dura, diana.

pero tú eres hija de casilda.

ella te crió, te amó.

procuró tu vida.

diana: pero no fue ella

quien me la dio.

y yo necesito sabes la verdad

de mi origen.

saber porqué mi mamá

y mi abuelo despreciaron

a una recién nacida

que nada les había hecho.

y que las sirvientas tuvieran

que hacerse cargo de ella.

alfonso: no creo que sea

buena idea.

casilda te advirtió

que no te acercaras a esa gente.

diana: ya no soy una bebé

indefensa, alfonso,

ya no me pueden lastimar.

pero de alguna manera

me tengo que acercar a ellos.

alfonso: yo no estoy de acuerdo.

diana: no se trata de que estés

de acuerdo, alfonso.

me voy a acercar y punto.

son las fotografías

por las que me otorgaron

el máximo reconocimiento

cuando me gradué

de la universidad.

guillermina: no necesitas

decirlo.

se nota la inexperiencia

en cada una de las imágenes.

diana: tampoco usted tendría

porqué decir algo que es obvio.

soy una estudiante

recién egresada,

que justamente anda en busca

de esa experiencia.

guillermina: aquí no es un campo

de entrenamiento.

diana: lo sé.

yo vengo muy bien entrenada

de mi universidad.

es más, sé que voy a poder

demostrarlo en el puesto

de fotógrafo que tienen vacante

para la revista rostros.

guillermina: llévala

a recursos humanos

para que firme su contrato.

retírate.

el trabajo es tuyo.

nicolás: qué bueno que decidiste

contratar a diana.

además, de ser eficiente

es muy bonita.

guillermina: ni te vueles

con ella, nicolás.

la contraté nada más

para demostrarle que no está

hecha para este trabajo.

>> ¿qué te parece

el estudio?

aquí es donde pasarás

la mayor parte del tiempo

en las sesiones con las modelos.

nicolás: veo que están

dándote el recorrido

por las instalaciones.

diana: sí, ya me muero de ganas

por empezar con las sesiones

de fotos.

nicolás: yo soy nicolás.

cuando guillermina te entrevisóo

no hubo tiempo de presentarnos.

soy el jefe editorial

de esta empresa

y yo te estaré apoyando

durante las sesiones de fotos.

diana: muchas gracias, nicolás,

será un placer

trabajar cerca de ti.

nicolás: bueno, las dejo.

>> a nicolás le faltó decir

que es el empleado exclusivo

de guillermina.

diana: cómo que exclusivo.

>> todos sabemos que nicolás

es el jefe editorial

por ciertas habilidades suyas

que nada tienen que ver

con la revista.

diana: claro, tiene una relación

de trabajo muy personal

con guillermina.

>> así que ni se te ocurra

seguir sonriéndole a nicolás

como lo hiciste.

si no quieres

meterte en problemas.

alfonso: no creo que tengas

que acercarte al amante

de esa mujer para averiguar

lo que quieres saber

sobre tu padre.

diana: claro que sí.

nicolás es el amante de diana

y seguramente sabe mucho

de sus secretos.

si me gano su confianza,

su afecto, podrá darme pistas.

alfonso: pues no me parece

que tengas que ganarte

las confiancitas de nadie

de esta manera.

diana: no empieces a celarme,

alfonso.

alfonso: no, no te estoy

celando, diana.

es que me molesta que pienses

en acercarte al amante

de esa mujer.

o ¿piensas también se su amante

para lograr tus fines?

diana: no me gusta nada

como me estás hablando, alfonso.

alfonso: perdóname

pero no quiero que sigas

con esto que evidentemente

está causando problemas

en nuestro amor.

diana: tienes razón.

¿sabes qué?

lo mejor será que tú y yo

terminemos.

alfonso: ¿qué?

diana: sí, que tú y yo

ya no andamos.

necesito ser libre

para descubrir la verdad.

así que tú y yo, alfonso,

hasta aquí llegamos.

nicolás: has estado increíble.

eres muy talentosa.

diana: me encanta la fotografía

y más cuando trabajo

en tan buena compañía.

nicolás: entonces permite

coma hoy con la mejor compañía.

¿aceptas ir a un restaurante

conmigo terminando la sesión?

diana: me parece muy bien.

guillermina: dile a la fotógrafa

que la espero en mi oficina.

>> sí, guillermina.

diana: ¿me mandaste llamar?

guillermina: así es,

ni te sientes.

voy a hacer rápida.

mi tiempo vale mucho

como para perderlo con rodeos.

diana: el mío también.

así que aprecio que seas directa

guillermina: no me gusta

que nadie goce con los diamantes

que yo me encargo de pulir.

diana: no sé a qué te refieres.

guillermina: no te rebajes

a ser una mosca muerta.

que aquí las dos

sabemos perfectamente,

la clase de mujer

que tenemos enfrente.

diana: nicolás es tu empleado,

no tu propiedad.

guillermina: y tú también

eres mi empleada.

si no me obedeces,

me voy a encargar

de que tu carrera

en esta empresa y en el mundo

de las revistas y la moda,

se acabe.

diana: ¿me estás amenazando?

guillermina: yo no amenazo.

te adelanto las consecuencias

que tendrán tus actos

para que te vayas ateniendo.

así que ya lo sabes.

retírate.

nicolás: diana captó

perfectamente bien la esencia

de la revista rostros.

estoy seguro

que estas fotografías

van a ser un éxito

en la próxima edición

de la revista--

diana: no puede ser.

hay que secar la cámara

antes de que la memoria

se eche a perder.

nicolás: ¿no tienes un respaldo?

diana: no.

de la sesión fuimos directo

a imprimir las fotos.

guillermina: pues estas

fotografías ya no sirven.

nicolás: bueno y, ¿qué vamos

a hacer?

no podemos detener la impresión

y ya nos están esperando

para el envío de las fotos.

guillermina: pues si no tienen

estas fotografías antes

de que termine el día de hoy

estarás despedida.

nicolás: ¿qué pasó?

¿lograste rescatar la memoria?

diana: no, la cámara

ya no la lee.

seguro se estropeó con el café

que guillermina le derramó.

estoy segura que lo hizo

a propósito para fregarme.

nicolás: no te preocupes,

vamos a repetir la sesión

de fotos.

diana: no creo que terminemos

a tiempo, nicolás.

nicolás: yo me llevo bien

con las modelos.

y además,

todas odian a guillermina.

"guapuras", ¿me echan la mano

en repetir el "shooting"

para darle en la torre

a guillermina?

todas: claro.

nicolás: ¿sí?

¿lo hacemos o no?

va.

diana: [ríe]

guau.

esteban: me parece

muy interesante tu propuesta.

le va a hacer mucho bien

a la revista rostros.

diana: muchas gracias, señor.

viniendo de uno

de los fundadores

de la editorial,

es un gran honor.

esteban: eres una joven

talentosa y encantadora.

guillermina: me avisaron

que viniste a buscarme.

¿qué haces aquí?

diana: vine a traerte

las fotografías

que echaste a perder.

cosa que no lograrás

con mi carrera

dentro de la revista.

guillermina: desde hace rato

que salí de la oficina.

ya no son horas de trabajo.

diana: tú dijiste que tenía

hasta que terminara

el día de hoy, jamás mencionaste

que en el horario de trabajo.

y qué crees, todavía

no son las 12 de la noche

así que estoy a tiempo.

guillermina: no pensarás

que a esta hora me voy a poner

a enviar los archivos

de las fotografías a la imprenta

diana: no, no, no te preocupes,

ya lo hice por ti.

la edición ya está trabajando

y saldrá todo a tiempo.

esteban: muy bien,

¿por qué no te quedas

a cenar con nosotros

para agradecer tu esfuerzo?

diana: le agradezco muchísimo,

señor, pero nicolás

me está esperando

afuera en el coche.

guillermina: ¿nicolás?

diana: sí, nicolás.

él me ayudó a repetir la sesión

de fotos, me trajo hasta acá

y vamos a ir a cenar

para celebrar que triunfamos.

me retiro.

esteban: sí, propio.

ay, la determinación

de esta jovencita

me recuerda tanto a ti.

cuando decidiste tomar

las riendas de la editorial.

guillermina: por lo visto

esta fotógrafa está dispuesta

a seducir a quien sea

con tal de escalar.

esteban: en qué mujer

tan insensible te has convertido

a veces pienso que hice muy mal.

yo quería simplemente

hicieras tu vida.

guillermina: ¿tú de verdad

crees que podía hacer una vida

después de lo que me ocurrió?

esteban: no, no, no,

yo sé que eso

por lo que tuviste que pasar

fue algo muy, muy duro, hija.

pero no tienes que ser así

con los demás, como si tuvieran

la culpa.

guillermina: no mezcles

las cosas.

a esa dianita la voy a destruir

por el puro gusto de bajarle

los humos.

la voy a destruir.

diana: muchas gracias.

>> por nada.

diana: doña elena.

elena: ¿diana?

¿qué haces aquí?

diana: aquí trabajo.

usted, ¿qué hace aquí?

quise llamarla pero nunca tuve

su teléfono para avisarle

lo de mi mamá.

elena: sí, pero no podemos

hablar aquí.

no puedes trabajar aquí.

diana: ¿por qué no?

tengo más derecho que nadie.

esta empresa es de mi abuelo

y de mi mamá.

elena: entonces, ¿tú sabes?

diana: sí, mi mamá casilda

me lo dijo todo antes de morir.

y por lo que veo,

usted también está enterada.

¿qué tiene usted que ver aquí?

usted es familiar

de los de la vega, ¿verdad?

elena: por favor, diana,

no es el momento ni el lugar.

diana: yo quiero saber

toda la verdad, doña elena.

saber por qué me despreciaron

siendo una bebé sin culpa.

saber quién es mi papá.

elena: el pasado

hay que dejarlo atrás, diana.

diana: no, señora elena,

yo necesito saber.

usted tiene que decirme.

tiene que resolver mis preguntas

deme respuestas.

elena: deja de preguntar.

lo que vas a encontrar

es terrible.

a nadie le conviene escarbar

en el pasado y menos a ti.

¿me entiendes?

menos a ti.

diana: necesito saber la verdad,

mamá casilda.

no puedo vivir sin saber

la verdad de mi origen.

por favor, virgencita

de guadalupe, ayúdame.

mamá casilda, tú que estás

con la virgen de guadalupe

pídele que me eche la mano.

yo necesito saber la verdad.

por qué despreciaron a una bebé

recién nacida que no les había

hecho nada.

necesito saber toda la verdad

para que entonces pueda volver

a amar.

para poder recuperar a mi amor.

porque...

el amor nunca tiene la culpa.

por favor, madre mía.

y, ¿esa rosa?

está bien bonita.

por favor, doña elena,

dígame la verdad.

vine a buscarla para insistirle,

para suplicarle que me diga

toda la verdad.

elena: no, diana.

en este caso la duda

te permitirá vivir mejor

que la verdad.

diana: la verdad duele

pero es un dolor

que se puede superar.

en cambio la duda,

es un dolor que siempre

va a estar marcándome.

no dejándome amar.

elena: lo mejor es que olvides.

diana: no puedo olvidar.

necesito saber por qué

el señor esteban y guillermina

me despreciaban

desde antes de nacer.

guillermina: ¿qué has dicho?

¿por qué hablas como si fueras

una bebé que nació muerta?

diana: porque esa bebé no murió.

yo soy la hija que tuviste

y nunca quisiste.

y tía casilda crió.

guillermina: casilda.

casilda estaba con nosotros

la noche del parto.

ella se llevó el cuerpo

pero no para enterrarlo

sino para salvarle la vida.

elena: guillermina.

guillermina: yo la escuché

llorar.

[llanto de bebé]

estaba en lo cierto,

la escuché llorar.

elena: tienes razón,

la escuchaste llorar.

y ahora la tienes aquí,

frente a ti.

diana es tu hija.

guillermina: ¿todo este tiempo

lo supiste, tía elena?

elena: sí.

sí, lo supe siempre.

yo la salvé de morir.

ella no es culpable de nada.

guillermina: ella es hija de...

eso.

y eso es algo que no se va

a poder cambiar.

aunque haya sobrevivido

para mí sigue muerta.

diana: ¿por qué hablas así?

¿qué es eso que hace

que sigas despreciándome?

elena: por favor, diana,

guillermina, ya es suficiente.

guillermina: ¿quieres saber

la verdad?

muy bien, te la voy a decir.

vas a saber la verdad

sobre tu origen.

[música]

[música]

diana: ¿qué hacemos

en este lugar?

guillermina: quieres saber

la verdad, ¿no?

conocer a tu padre.

entra y entérate.

diana: [grita] ¡no!

¡no!

guillermina: yo espero

que estés contenta.

ya sabes quién es tu papá

y la razón por la que

te hayamos despreciado.

diana: pero ¿cómo fue

que te relacionaste con él?

guillermina: yo no me relacioné

con él.

yo tenía 16 años

cuando se aprovechó de mí.

el chofer que trabajaba

en la casa tenía un hijo.

un hijo que estaba mal

de sus facultades mentales.

un psicópata.

una noche que no había nadie

en la casa, se aprovechó

para entrar a mi recámara.

me violó por horas.

un loco, un demente.

un monstruo que abusó de mí.

¿lloras?

imagina tú las lágrimas

que yo he derramado

por hace tanto tiempo.

y encima quedé embarazada.

embarazada de ti.

porque él dejó

su maligna semilla dentro de mí.

diana: pero yo no tengo la culpa

de la manera en que fui

concebida.

guillermina: no había manera

de que pudiera amarte

después de saber la forma

en la que habías

llegado a mi vientre.

y ahora que sabes toda la verdad

viviré mucho más tranquila

que cuando pensaba

que estabas muerta.

porque ahora te toca

cargar a ti con esta verdad

sobre tus hombros.

diana: no puedes ser capaz.

guillermina: no te quise

en mi vida ni cuando estabas

dentro de mi cuerpo.

mucho menos te quiero ahora.

ni en mi vida ni en mi revista

ni en ninguna otra parte.

porque yo me voy a encargar

de que no exista

la mínima posibilidad

que yo pueda saber de ti.

diana: eres peor de monstruosa

que el que abusó de ti.

guillermina: anda, regresa

a tu mundito sabiendo

que eres la hija de un demente.

vete.

alfonso: diana, ¿qué pasó?

estaba esperándote para hablar

contigo y mira cómo vienes.

diana: por favor, alfonso, vete.

alfonso: no me voy a ir.

diana: ya sé toda la verdad.

y es tan terrible

que nuestro amor

no puede ser posible.

ningún amor puede ser conmigo,

alfonso, entiende.

alfonso: yo te amo.

diana: porque no sabes que soy

la hija de un demente.

de un enfermo que violó

a mi mamá.

y te lo digo

para que te convenzas de irte,

de marcharte para siempre.

para que te olvides de mí,

alfonso, porque es lo mejor

para los dos.

vete.

vete.

nicolás, nada más vine

para disculparme contigo.

nunca debí darte entrada

para molestar a guillermina.

nicolás: ¿qué te hizo ella?

diana: nada, yo lo hice

por tonta y no me gustaría

que tú perdieras tu trabajo

por una tonta revancha

entre guillermina y yo.

nicolás: yo de verdad te quiero.

diana: seguramente

me vas a olvidar

porque vas a dejar de verme.

no pienso poner de nuevo

un pie en esta editorial.

de verdad, discúlpame.

[timbre]

voy.

voy.

creí que era el taxi

que venía por mí.

alfonso: ¿a dónde vas?

diana: me voy lejos.

no puedo seguir aquí.

alfonso: te entiendo

y nos vamos juntos

a comenzar de nuevo.

diana: pero alfonso.

alfonso: no me importa nada

sobre quienes son tus papás.

yo te amo a ti y tú eres

alguien aparte.

me quiero ir contigo.

desde el primer momento

en que te vi, en la universidad,

supe que eras el amor de mi vida

y el amor nunca tiene la culpa.

al amor no le importan

las verdades del pasado.

diana: ¿de verdad no te importa?

alfonso: de verdad.

lo que me importa es estar

contigo, amarte y ayudarte

con mi cariño y que sigas

con tu vida.

diana: sí, alfonso.

la verdad es que yo nunca

dejé de amarte.

acepto que nos demos

una nueva oportunidad.

vámonos, vámonos lejos.

a otro lugar donde yo pueda

desarrollarme como fotógrafa

y tú como periodista.

mi mamá es una mala mujer

y me va a bloquear.

alfonso: me voy contigo

a donde sea.

porque cuando amamos de verdad

se puede continuar

en cualquier lugar.

sin temor del pasado porque...

el amor nunca tiene la culpa.

diana: nuestra vida está llena

de tantas malas decisiones

por las que sacrificamos cosas

que no tienen culpa.

como una adolescente

que no tiene culpa

de la mala decisión

que una persona consternada

tomó para abusar de ella.

como un bebé recién nacido

que es un ser inocente.

que es sacrificado

por quien es incapaz de sentir

algún afecto por él.

como el verdadero amor

que decidimos terminar

por el deseo de calmar el dolor

y la incertidumbre

de nuestro origen.

pero no hay incertidumbre

que pueda con el varadero amor.

y es el amor el que

nos va a ayudar a sostenernos,

a aliviarnos, a sanarnos

de las dolorosas verdades

que nos tenga guardadas la vida.

nos salva y rescata

de todo dolor.

ya que es inocente y puro.

porque...

el amor nunca tiene la culpa.

>> ♪ madre si pudiera

con palabras

desterrar todo el dolor

y las derrotas

tu corona de lágrimas

que tan sólo por amor

madre si pudiera con palabras

explicarte

que no ha sido en vano

cada hora

que lloraste

madre si pudiera con palabras

desterrar todo el dolor

y las derrotas

tu corona de lágrimas

que tan sólo por amor

tú soportaste

madre mía ♪

Cargando Playlist...
Actualizaciones importantes Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad a partir del 19 de febrero de 2020.