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La Rosa de Guadalupe - 'Comprensión en el mundo'

23 Nov 2020 – 12:00 AM EST
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presentador: hoy,

locutor: televisa presenta...

[música]

[llaman a la puerta]

cecilia: laura, laura.

soy cecilia, tu hermana.

laura, ábreme.

pensé que nunca ibas a abrirme.

¿cómo ibas a escuchar

que estaba tocando si tienes

la música tan fuerte?

laura: bueno, ya te abrí,

cecilia.

¿qué quieres?

cecilia: ¿cómo qué quiero?

primero, que le bajes

a la música,

para que podamos hablar.

laura: espera.

[cesa música]

ya quité la música,

para que me digas lo que vienes

a decirme y me dejes seguir

en lo mío.

cecilia: ¿qué te pasa, laura?

¿por qué estás con la música

tan fuerte?

laura: porque estoy en mi casa.

cecilia: sí, es tu casa,

pero no son horas para que estés

aquí.

¿no deberías de estar

en la universidad,

en vez de estar aquí

con ese ruido?

laura: mira, hermana, ya tuve

una mamá y desafortunadamente

se murió.

cecilia: ¿ya vas a empezar

con tus cosas?

laura: y voy a seguir

con mis cosas,

mientras te sigas comportando

como si fueras mi mamá,

queriendo meterte en mi vida.

cecilia: quiero entrar.

laura: oye, no.

es mi espacio

y no tienes por qué invadirlo.

cecilia: no me importa.

quiero entrar y voy a entrar.

laura: ¡no te pases!

no te metas como una loca

a mi depa.

cecilia: ¿volviste a las drogas?

laura: ay, sí, qué horror,

tu hermanita menor

es una viciosa.

cecilia: esto no es un juego.

laura: yo me la paso muy bien

recreándome con las drogas.

¿cómo la ves?

cecilia: no es posible

que hayas vuelto a lo mismo.

laura: mira, no viniste

a echarme un sermón

sobre lo que hago

o dejo de hacer con mi vida.

así que escupe a lo que viniste

para que te vayas.

cecilia: en serio

que es imposible hablar contigo.

pero está bien.

solo vine a decirte

que hoy es la misa

por el aniversario de la muerte

de nuestra mamá.

mi papá me habló para decirme

que te estuvo llamando

y no le contestas.

laura: ni le voy a contestar

nunca.

cecilia: pero ¿por qué, laura?

es nuestro papá.

laura: yo sé mi cuento.

y no vayas a insistir.

así que, si me permites,

estaba yo en una fiesta

personal.

cecilia: laura, por favor,

no puedes seguir así.

¿por qué volviste a las drogas?

laura: es mi vida

y yo no te he invitado

para que te metas en ella.

así que termina de irte.

ya me dijiste lo de la misa.

no pienso ir,

así que ya, no me quites más

mi tiempo.

algún día te diré por qué

me drogo tanto, hermanita.

[música]

paz: te acabo de mandar

por correo electrónico

el reporte de las cuentas

del refugio que hay por pagar,

ceci.

cecilia: sí, paz, ya lo tengo

en mi buzón.

paz: no sé qué vamos a hacer.

ya no hay donaciones

y el gobierno no está

respondiendo al reclamo

que hicimos de los tres meses

de aportaciones

que no nos han dado.

cecilia: no te preocupes, paz,

algo haremos.

por lo pronto, debemos conseguir

un abogado.

¿me puedes hacer el favor

de buscar los datos de uno?

paz: sí, hoy mismo me encargo.

tu papá llamó.

te quería preguntar si vas a ir

a la misa que va a ofrecer

por el descanso de tu mamá.

cecilia: ya le contesté

a mi papá que ahí voy a estar

a las ocho en punto.

pero mándale un mensaje

reiterándole que sí voy a ir.

paz: y bueno,

no te quiero molestar,

pero te debo recordar

que también hoy cumples años

de andar con isaac.

cecilia: lo había olvidado

completamente.

paz: pues, isaac no lo ha

olvidado para nada.

está organizado y te va

a esperar con una cena romántica

en su penthouse.

cecilia: gracias por recordarme

y confírmale que ahí lo veo.

nada más dile que voy a llegar

un poquito tarde por la misa

de mi mamá.

paz: cecilia,

no solo soy tu asistente

personal,

sino también tu amiga,

y creo que debo decirte

que deberías de ser más atenta

con isaac.

me parece que lo descuidas

mucho.

cecilia: te lo agradezco, paz,

pero tengo muchas cosas

que atender.

isaac debe de comprender.

¿está bien?

paz: sí, está bien.

[celular]

cecilia: bueno.

¿qué pasó, leticia?

no, no hagas nada

hasta que llegue la policía.

es más, voy para allá.

era leticia.

justo está con la mujer

que convenció para venir.

voy a ayudarla.

avísale al chofer

que prepare el auto.

paz: inmeditamente, cecilia.

>> ¿adónde crees que vas?

leticia: no, escúchame,

no le tengas miedo.

tú ya tomaste una decisión

y eso es mucho más fuerte

que cualquiera.

>> yo-yo--

>> [burla]

eres tan estúpida

que ni siquiera sabes hablar.

regrésate al cuarto, ¿eh?

no sé adónde pensabas ir,

pero tú no vas a salir de aquí.

leticia: ¡suéltala, bestia!

tú no vas a volver a ponerle

una sola mano encima.

>> yo le pongo la mano encima

a la vieja

que se me dé la gana--

[golpe]

>> ¡no, jorge, no!

jorge: parece

que no vas a entender

que no tienes que decirme

lo que tengo

o no tengo que hacer.

cecilia: ¡no se atreva

a tocarla!

¿qué le pasó?

jorge: lo mismo

que te va a pasar a ti.

te voy a noquear igual que surtí

de golpes a la gordita--

>> ¡tú no vas a tocar

a la señorita cecilia!

[golpe]

ni a ninguna otra mujer.

>> [llora]

cecilia: tranquila,

ya todo va a estar bien.

la policía viene en camino.

la llamé cuando vine para acá.

leticia, leticia.

jorge: suéltame.

>> cálmate.

cecilia: ese es un dormitorio

comunal.

aquí vas a dormir el tiempo

que pases en el refugio.

>> muchas gracias,

señora cecilia.

cuando vi que jorge

llegó a la casa,

pensé que mi infierno

no se iba a acabar.

cecilia: todavía no se acaba,

elba.

pero ya estás dando los pasos

para salir de él

y llegar a la comprensión

que le dará la paz a tu vida.

elba: sí, es lo que necesito.

comprensión, paz.

ya no podía seguir viviendo

al lado de mi marido.

me golpeaba demasiado.

para mí es tan indignante,

me siento tan mal.

cecilia: en este lugar podrás

encontrar tu estima, tu dignidad

de ser mujer.

aquí verás que puede haber

comprensión en el mundo.

no te preocupes.

cecilia: sé que lo que menos

esperas es que te regañe.

porque tuviste una buena

intención.

pero no debiste actuar

por tu cuenta, leticia.

leticia: y lo sé cecilia,

pero te juro que me dio mucho

coraje cuando el bruto volvió

a lastimar a elba.

ni siquiera me pude contener.

cecilia: entiendo

tu indignación, pero acuérdate

que si algo se sale de control,

debes esperar a que evaristo

o la policía lleguen

a auxiliarlas.

nunca jamás debes actuar así.

¿no te das cuenta de que pueden

matarte?

leticia: sí, yo sé que me expuse

a ese riesgo.

discúlpame, te prometo

que no lo voy a volver a hacer.

mateo, hermano,

no pensé que te encontraría

en el pasillo.

mateo: ya sé que mi hora

de salida fue hace rato,

pero me quedé atendiendo a elba,

la mujer que acaba de ingresar.

necesitaba ayudarla

para que no siguiera afectada

con el evento tan fuerte

que sufrió en su casa

antes de venir para acá.

cecilia: no cabe duda

que fue una excelente decisión

darte la oportunidad de trabajar

conmigo en este refugio.

mateo: yo te lo agradezco a ti,

cecilia.

digo, acabo de egresar

de la unam,

de mi carrera de psicología,

¿y qué mejor lugar

para hacer mis prácticas

que este refugio

para mujeres golpeadas

que tú diriges?

cecilia: y yo estoy encantada

de contar con tu apoyo.

pero me sorprendió

verte todavía aquí.

¿no habrás olvidado que hoy

es la misa de mi mamá?

pensé que ya estarías camino

a la iglesia.

mateo: a ver, no, no lo olvidé.

cecilia: pues, entonces vámonos

juntos.

nos vamos siguiendo en nuestros

coches.

mateo: no, cecilia, no voy a ir

a la iglesia.

cecilia: ¿por qué no?

mateo: porque no quiero ver

a hitler.

cecilia: no me gusta que sigas

llamando así a nuestro papá.

mateo: bueno, así es como yo veo

a ese tipo.

cecilia: pues, al parecer,

iré yo sola, porque laura

también se negó a asistir.

luego nos vemos.

mateo: [suspira]

ya llegamos a tu casa, papá.

rubén: muchas gracias, hija.

cecilia: a pesar

de que han pasado muchos años

desde que mi mamá se murió,

tú sigues mostrándote triste

el día que la recordamos.

rubén: ay, mi hija,

es que fue muy triste perder

a tu mamá.

pero es más triste, no sé,

perder a tus hermanos.

cecilia: no pienses así

y trata de descansar.

el día del aniversario

de la muerte de mi mamá,

siempre es un día de duras

emociones.

rubén: sí, mi hija.

mira, qué bueno que tú sí fuiste

a la misa.

porque, pues, tus hermanos nunca

me van a querer.

cecilia: papá, laura y mateo

sí te quieren.

rubén: ay, mi hija, tú sabes

perfectamente bien que no.

y no sabes cuánto me deprime

saber que me odian.

oye, mi hija, ¿podrías quedarte

otro ratito conmigo?

mira, preparé chocolate

del que te gustaba

cuando eras niña, ¿te acuerdas?

cecilia: perdón, papá,

pero tengo otro compromiso.

rubén: ay, mi hija,

no te disculpes.

yo te entiendo.

voy a entrar a la casa.

a la casa de mis recuerdos.

cecilia: está bien, papá,

me voy a quedar a acompañarte,

aunque sea un rato.

rubén: de veras, gracias.

muchas gracias.

ya voy con el chocolate,

mi hija.

te hablaron del refugio

otra vez.

cecilia: no, papá.

le mandé un mensaje a isaac

avisándole que voy a estar

contigo un rato.

rubén: ¿sabes qué, mi hija?

necesitaba que te quedaras

porque, bueno, con alguien tengo

que hablar sobre tus hermanos.

cecilia: ellos están bien, papá.

mateo trabaja conmigo

en el refugio

y es muy buen psicólogo.

ayuda mucho a las mujeres

golpeadas que recibimos.

y laura...

rubén: laura se droga, hija,

lo sé perfectamente.

mi hija menor se droga,

y he tratado de acercarme

a ella, pues, para orientarla,

pero no se deja.

y es que me odia tanto...

los dos me odian.

por eso es que mateo tampoco

me busca.

cecilia: ya no vuelvas

con lo mismo de que te odian.

rubén: ay, mi amor, tú sabes

muy bien que es así.

y también sabes por qué.

gloria: ya no sé de qué manera

explicarte que yo no estaba

mirando a nadie.

rubén: tú le coqueteaste

a ese tipo en el supermercado.

gloria: ya te dije que no,

por favor, créeme,

yo sería incapaz de faltarte,

de ninguna manera.

tienes que entenderlo.

rubén: ¿sabes qué?

tú a mí no me vas a decir lo que

tengo que hacer,

cuando tú eres la que anda

de embustera queriéndome ver

la cara.

gloria: por favor, me lastimas.

rubén: es lo mismo

que tú estás provocando,

por andar de coqueta

con quien sea, con cualquiera

que se te cruce

en el supermercado o donde sea.

por favor, ya me imagino

lo que no has de hacer

cuando yo no me doy cuenta.

gloria: yo no hago nada,

yo solo estoy dedicada a ti

y a nuestros hijos--

rubén: ¡cállate, cállate!

vaya descaro el tuyo.

utilizas a nuestros hijos

para hacerte la tonta.

gloria: ya no sé de qué manera

hablarte.

rubén: [golpea] ¡cállate!

ya estuvo bueno de tus mentiras.

gloria: yo no miento.

rubén: ¡que te calles, te dije!

cállate o te cierro la boca

o golpes.

cállate ya, por favor, ya no

quiero oirte.

ya cállate.

cecilia: papá, todo este tiempo

he estado trabajando

en el perdón.

y yo te he perdonado

desde hace mucho tiempo.

rubén: ay, mi hija.

gracias.

ojalá y de igual manera

tus hermanos puedan perdonarme.

y no sé, algún día

pueda recuperar a mis hijos.

cecilia: isaac, discúlpame,

ya sé que es mi culpa.

te mandé un mensaje

para avisarte que iba a estar

un rato con mi papá

y sé que se me hizo

mucho más tarde.

isaac: es la 01:00 de la mañana.

cecilia: tenía la misa

de mi mamá y mi papá estaba

deprimido, no podía dejarlo.

isaac: cecilia, estoy cansado.

todo está por encima de mí.

tu labor con esas mujeres,

tu refugio, tu papá,

tus hermanos, todo está primero.

y a lo último estoy yo.

y esta es una nueva muestra.

cecilia: tienes

que comprenderme.

isaac: tienes que comprenderme

tú a mí.

¿qué te costaba venir a cenar

conmigo?

a cumplir conmigo.

porque llevas un año mal

de estar con el hombre

que se supone que amas.

cecilia: claro que te amo,

isaac.

te lo he demostrado

estos siete años que hoy

cumplimos de estar juntos.

isaac: no me lo has demostrado.

y mientras te esperaba

estuve pensando que quizás

lo mejor es que no sigamos

juntos.

cecilia: ¿qué quieres decir?

isaac: quiero que me entregues

la llave.

ya no quiero que tengas la llave

de mi departamento.

tú y yo hemos terminado.

cecilia: mamá, te pido

que me des fortaleza.

¿qué es lo que tengo que hacer

para encontrar comprensión

en el mundo?

cecilia: señora directora,

vine en cuanto me llamó

diciéndome que quería hablar

conmigo.

>> créame que me da mucha pena

darle esta noticia, cecilia.

usted parece una mujer

responsable de su hermana.

cecilia: así es.

apenas ayer le estaba diciendo

a laura que me llamaba

la atención que estuviera

en su departamento en horas

que, se supone, tiene clases.

>> pues, es precisamente

por ese comportamiento de laura

que tengo que darla de baja

en la universidad,

pero esta vez definitivamente.

cecilia: pero ¿por qué?

>> porque laura no ha venido

a la universidad en semanas.

cecilia: es increíble que lleves

semanas sin ir a la universidad.

y tú haciéndome creer

que sí te presentabas.

es el colmo.

laura: ¿qué quieres que haga?

no me gusta la universidad,

no me gustó la carrera.

cecilia: ya llevas varias

universidades y varias carreras

que dejas.

laura: ay, bueno, ¿qué quieres?

no encuentro mi camino.

y no es mi culpa, ¿eh?

es culpa de mi papá.

es culpa de todos.

cecilia: ¿por qué, laura?

¿por qué odias tanto a mi papá?

laura: como si no lo supieras.

como si no supieras que lo odio

porque él mató a nuestra mamá.

él la mató.

[música]

[música]

cecilia: estás confundida,

mi papá no mató a nuestra mamá.

laura: no estoy confundida,

cecilia.

mi papá mató a mi mamá.

esa es la razón

de que yo lo odie

y no quiera saber de él.

por su culpa

es que yo me meto drogas

y vivo con el dolor más grande.

el dolor de no tener a mi mamá.

porque él la mató, él la mató.

cecilia: ya estoy harta de que

siempre acuses a mi papá,

que le eches la culpa de lo mal

que te va.

laura: ay, porque es su culpa.

yo era una niña, pero recuerdo

muy bien cómo golpeaba

a mi mamá.

atrévete a negarlo.

cecilia: no, no lo voy a negar.

es verdad que nuestro papá

le pegaba a nuestra mamá,

pero es pasado, no puedes vivir

estancada en él.

nosotras tenemos que seguir

adelante aunque mamá

haya muerto.

laura: mamá no murió,

él la mató.

nuestro papá la mató.

cecilia: no, fue la decisión

de mamá.

no encontró otra salida.

mamá se suicidó.

laura: ay, que no es verdad.

yo lo vi.

yo vi a mi papá ese día

que llegábamos con mi abuelita

blanca a la casa.

yo lo vi.

blanca: ya, cecilia,

no llores tanto, que me pones

más nerviosa.

cecilia: no puedo evitarlo,

blanca, no quiero que le pase

nada malo a mi mamá.

blanca: nada le va a pasar.

ahorita que lleguemos verás

que todo va a estar bien.

cecilia: yo no quería

que mi mamá sufriera tanto,

que se sintiera tan lastimada

por lo que le hace mi papá.

blanca: pues, entonces no

debiste haberte quedado callada,

tenías que haberme dicho

la situación que estaba viviendo

mi hija con rubén.

cecilia: ya lo sé, blanca,

perdóname, pero yo también tenía

miedo.

los tres tenemos miedo.

laura: ¿papá? ¿papito?

todos: [gritan]

laura: ¡mamá! ¡mamá!

¡mamita!

[llora]

mateo: no entres, laura.

no entres.

laura: pero a mi mamá,

yo quiero a mi mamá.

mateo: ya lo sé, pero es mejor

que nos quedemos aquí.

yo te voy a cuidar.

laura: [llora]

mateo: [llora]

blanca: ¡no, no, no!

laura: mi papá estaba

ahí afuera de la casa

cuando tú y mi abuela blanca

gritaron horrorizadas

porque encontraron

el cuerpo sin vida de mi mamá.

cecilia: no, laura.

mi papá no estaba afuera.

yo lo hubiera visto.

laura: la abuela y tú bajaron

del auto tan desesperadas

por mi mamá que ni se fijaron,

pero yo sí.

y ahí estaba él.

cecilia: no.

mi papá estaba en su trabajo,

en la fábrica,

cuando ocurrió la desgracia.

tú también lo sabes.

laura: no.

no es verdad.

yo lo vi.

lo vi en su auto,

como shockeado.

cecilia: no, tú misma

lo acabas de decir.

eras una niña muy chica,

con mucha imaginación.

laura: él la mató.

yo sé que mi papá la mató.

y como ya me cansé

de decirte lo mismo

y de que no me creas,

pues lo mejor será que te vayas.

cecilia: sí, me voy,

pero solo te aclaro

que ya no voy a pasarte dinero

para que te sigas drogando.

laura: me vale.

fíjate.

me valen tú y tu mugroso dinero.

vete.

[llora]

le dejé en su escritorio

unos papeles

que necesito que me firme.

cecilia: mil gracias, jovita.

siempre tan eficiente.

jovita: ah, pues es

que no quiero fallar

a la oportunidad

que me dio de trabajar

como su secretaria

luego de que su papá

se jubilara de la fábrica.

¿le pasa algo?

¿le puedo ayudar en algo?

cecilia: ahora que lo mencionas

sí, porque tú trabajaste

con mi papá

hasta que él se jubiló.

jovita: sí.

cecilia: tú debes de saber.

jovita: ¿qué cosa?

cecilia: el día en que mi mamá

murió, mi papá estaba

en una junta en su oficina, ¿no?

jovita: sí, claro.

incluso fui yo misma

la que le dio la noticia

a don rubén.

¿por qué lo pregunta?

cecilia: no, por nada, jovita.

gracias.

estaré en mi oficina.

jovita: sí.

paz: ¿cómo que terminaste

con isaac?

cecilia: no, yo no le terminé.

isaac me terminó a mí.

no quiso comprender

que me fue imposible llegar

antes de la una de la mañana

a la cena del aniversario

que me tenía preparado.

paz: pues es que tiene razón,

cecilia.

tu relación, el amor también

requiere de tu tiempo.

y tú jamás le dedicaste tiempo

a isaac.

cecilia: y ¿qué quieres?

¿que le ruegue?

no te dije que nos viniéramos

a la casa saliendo de la oficina

para que te pusieras

de su parte,

sino para que nos echáramos

unos tequilitas

por la tristeza que siento.

porque de verdad amo a isaac

y me duele su decisión.

así que salud.

paz: [ríe]

ambas: [gimen]

paz: fondo ya.

cecilia: vente.

[música latina]

paz: salud por los hombres

aunque no nos comprendan.

cecilia: ¡salud!

y no solo voy a brindar

por isaac, sino que voy a ir

a verlo.

necesito decirle lo que siento.

paz: yo te acompaño.

¿qué haces?

cecilia: llamando a evaristo

para que venga y nos lleve

al depa de isaac,

porque de mensa manejamos así--

ambas: [ríen]

paz: ay, no.

cecilia: [ríe]

mi amor, te amo.

si no me puedes comprender,

pues, mi amor, yo haré

que lo hagas.

eres el amor de mi vida.

y en mi vida te quiero mantener.

abre para que te lo demuestre.

paz: pues no abre, amiga.

cecilia: me quitó la llave.

espera, espera.

ya sé dónde la esconde.

paz: [vitorea]

cecilia: ahora sí,

no hay puertas que me separen

de mi amor.

ahí te voy.

mi amor.

te amo.

paz: pues me parece que tú y yo

aquí ya sobramos, evaristo.

¿me das un ruedo a mi casa?

evaristo: sí, señorita paz,

pero ¿está segura

de que la señorita cecilia

va a estar bien?

paz: [ríe]

va a estar ex-ce-len-te.

vamos.

evaristo: pero--

cecilia: sí, jovita.

no voy a ir a la oficina

hasta la tarde.

primero voy a visitar

a mi abuelita blanca.

hasta luego.

ayúdame, virgen de guadalupe.

voy a hablar con mi abuela

para entender qué es lo que pasa

con mis hermanas y mi papá.

si ando buscando

comprensión en el mundo,

necesito comprender yo primero,

madre mía.

te lo suplico.

dame fuerzas y comprensión

para que se aclaren las cosas

entre mi papá y mis hermanos

y que se aclare

la muerte de mi mamá.

blanca: esperaba que vinieras

a hablar conmigo

sobre tu hermana.

porque laura ya me enteró

que le quitaste todo tu apoyo.

así que te quiero informar

que yo seré quien apoye

a mi nieta de hoy en adelante.

cecilia: pero, abuela, ¿por qué?

laura está descontrolada.

blanca: sí, ya sé, cecilia,

pero está descontrolada

por todo el dolor que ha vivido.

deberías comprender.

cecilia: y la comprendo

porque es el mismo dolor

que he vivido yo también,

pero yo reacciono

de diferente manera ante él.

blanca: pero tú eres fuerte.

tu hermana ha tenido que crecer

con la muerte de mi hija,

de su mamá.

y sabiendo

que su papá es un asesino.

cecilia: mi papá

no es un asesino.

y no hables como mi hermana.

blanca: sí.

sí lo es.

¿por qué no quieres entender

que tu padre mató a tu madre?

¿por qué?

¿por qué?

cecilia: no entiendo

que mi papá haya matado

a mi mamá

cuando las dos--

tú y yo encontramos

a mi mamá muerta

con el frasco vacío de pastillas

a su lado.

blanca: ese día.

cómo quisiera olvidarlo.

desde que tu mamá los trajo

a ti y a tus hermanitos

supe que algo estaba mal.

gloria: mamá, quédate

con los niños.

es que tuve un problema

con rubén.

blanca: ¿qué pasa, hija?

no creas que no me he dado

cuenta de que últimamente

no eres feliz.

gloria: nada, mamá.

solo discutimos

como cualquier matrimonio.

¿puedes ayudarme con los niños

sí o no?

blanca: sí, sí, está bien.

gloria: niños, vengan.

niños, pórtense bien

con la abuela.

ustedes siempre han sido

niños maravillosos

y así quiero que sigan siendo,

solo que no se les olvide nunca

que yo los amo

con todo mi corazón.

blanca: hija.

¿de verdad está todo bien?

gloria: sí, mamá.

todo va a estar bien.

adiós.

gloria: [llora]

cecilia: no pasa nada.

no pasa nada, vayan a jugar.

corran.

blanca: tu mamá

no se encontraba bien, cecilia.

dime qué clase de problemas

tiene con tu papá.

cecilia: yo no sé, abue.

blanca: tienes que decirme

la verdad.

si tu mamá está pasando

por algo malo, no puedo ayudarla

si no me lo dices.

cecilia: ¿tú me puedes ayudar

a que mi mamá ya no sufra?

blanca: sí, claro.

pero tienes que decírmelo antes

de que sea demasiado tarde.

hija, por favor.

cecilia: está bien.

papá le pega muy feo a mi mamá.

blanca: mateo, laura, vengan.

tenemos que ir ahora mismo

a su casa.

laura: ¿le pasó algo a mi mamá?

no quiero que le pase nada

a mi mamá.

blanca: es lo que vamos a tratar

de evitar.

vamos.

vamos, vamos, vamos.

cecilia: llegamos a la casa,

y mi mamá estaba muerta.

se había tomado el frasco entero

de pastillas para dormir.

blanca: no, cecilia.

fue lo que creímos,

pero tu hermana vio a rubén

fuera de la casa

antes de que se fuera

en su auto.

y yo...

yo no tuve el valor

para pedir que exhumaran

el cuerpo de tu mamá.

pero estoy seguro de que no,

que en el cuerpo de tu mamá

no había ni rastros

de esas pastillas

y no lo hay

porque rubén la mató.

cecilia: mira, abuela,

ya no quiero saber nada más.

el pasado pasado es.

blanca: pero nadie,

nadie podrá ser feliz

hasta que se sepa la verdad.

cecilia: jovita.

¿me estás esperando?

¿en qué te puedo ayudar?

jovita: usted ha sido muy buena

conmigo, cecilia.

y ya no puedo más con la culpa,

con la culpa de que le mentí

porque su papá me obligó.

cecilia: pero ¿de qué hablas?

jovita: de que no es verdad

que su papá estaba en una junta

cuando su mamá falleció.

el señor rubén

me pidió que mintiera.

él llegó a la oficina

y me pidió que dijera que él--

que él siempre estuvo

en la oficina.

no es verdad.

no es verdad.

[música]

[música]

rubén: ay, mi hija.

qué bueno

que vienes a visitarme.

cecilia: jovita me confesó

que le pediste que mintiera.

el día que murió mi mamá

no estabas en una junta.

ni siquiera estabas

en la oficina.

llegaste tarde y le pediste

que mintiera.

¿por qué, papá?

rubén: no sé, cecilia.

jovita ya está mayor.

a lo mejor está confundida.

cecilia: dime la verdad, papá.

¿tú mataste a mi mamá?

¿la mataste?

le estoy poniendo agua

a esta rosa para que se conserve

igual de bella

que cuando la encontré.

jovita: cecilia,

ya llegaron sus hermanos.

cecilia: gracias, jovita.

y que nadie nos moleste.

jovita: muy bien.

rubén: oye, hija.

cuando me dijiste

que viniera a verte

no comentaste nada

de que, pues, también habías

llamado a tus hermanos.

mateo: ¿a nosotros también

nos trajiste con engaños,

hermana?

laura: ¿qué pretendes

con este chiste de intervención?

cecilia: los convoqué

porque mi papá tiene algo

que decirles.

mateo: a ver, yo no quiero

escuchar nada de este tipo.

¿sí?

cecilia: lo van a escuchar

porque no es un tipo,

es nuestro papá.

y precisamente por no escucharlo

todo este tiempo se han odiado,

se han despreciado

cuando son familia.

laura: ah, pues que hable

rápido para que nos podamos ir.

cecilia: papá, por favor,

dile a mis hermanos lo mismo

que me platicaste a mí ayer,

que estuve en tu casa

confrontándote por la muerte

de mi mamá.

rubén: es cierto que--

que yo--

que yo estuve con su mamá

minutos antes de que muriera.

¡gloria!

¿qué hiciste? ¿estás loca?

escupe las pastillas.

escúpelas.

gloria: no, ya no me lastimes.

¡déjame!

rubén: ah, con que te quieres

morir, eh.

pues entonces te voy a dar

suficientes motivos

para que te quieras ¡morir!

ven acá, desquiciada.

¡ven acá!

gloria: ya no me vas a agredir

nunca más.

rubén: pues ni creas

que intentándote quitar la vida

lo vas a conseguir.

gloria: ya no vas a lastimarme.

ya no voy a dejar que me pegues

porque ya no lo soporto.

rubén: y ¿a quién le importa

lo que tú quieres?

¿a quién le importa

lo que tú soportes?

¿sabes qué?

te lo voy a hacer entender

a golpes.

gloria: ¡no!

rubén: ¡ven acá!

gloria: ¡ya déjame!

rubén: te estoy diciendo

que vengas acá.

gloria: ¡no, déjame!

rubén: que vengas acá. ven acá.

gloria: [grita]

[golpes]

¡gloria!

fue un--fue un accidente.

un accidente.

yo soy culpable, sí,

de haberle dado una mala vida

a su mamá.

es que yo no la maté.

se los juro que yo no la maté.

laura: si no le hubieras dado

esa mala vida

de la que te sientes culpable,

entonces mi mamá

no habría llegado

a tal punto de desesperación

que le hizo caer

por las escaleras y morir.

claro que tú la mataste.

cecilia: laura, por favor.

tenemos que comprender.

mi papá se equivocó,

pero mamá sufrió un accidente.

hay que entenderlo

para perdonar.

laura: yo no voy a perdonarlo.

mateo: no, no, ni yo tampoco.

qué fácil, ¿no?

ahora les cuento

lo que a mí me convenga

para que me disculpen.

yo no le creo nada, eh.

cecilia: yo sí te creo, papá.

y me parece que como familia

tenemos que trabajar mucho

en el perdón,

en la comprensión

que hace falta en el mundo.

rubén: ¿a--a dónde vas?

cecilia: a pedir perdón

y a recuperar mi felicidad.

hola, isaac.

¿puedo pasar?

hoy vengo en mis cinco sentidos.

isaac: claro, pasa.

cecilia: como solo hay una cosa

que vengo a decirte,

pues te la digo directamente.

te amo.

te amo y quiero pasar

el resto de mi vida contigo,

a tu lado.

perdóname por mi actitud.

te taché de ser incomprensivo

y la que no comprendía era yo.

isaac: yo también te amo,

cecilia.

y claro que entiendo

tus preocupaciones, tus cosas,

tus situaciones familiares,

pero no me dedicabas tiempo

a mí.

y solo estabas conmigo

cuando todo lo demás

te dejaba tiempo libre.

cecilia: y lo sé.

tienes razón.

pero ahora ya nada ni nadie

estará por encima de ti

y de nuestro amor.

isaac: entonces, aunque no haya

una cena romántica preparada

ni velas, creo que es

el momento perfecto

para continuar

con todo lo que te organicé

aquella noche.

ceci,

¿quieres casarte conmigo?

cecilia: sí, sí, claro que sí.

claro que quiero estar

a tu lado siempre

buscando comprensión

en el mundo.

isaac: ya no puedo esperar

más tiempo para que te quedes

en el departamento

y duermas conmigo

como mi esposa.

cecilia: ¿quieres decir que...?

isaac: toma de nuevo la llave,

y esta vez será para siempre.

cecilia: sí.

para siempre.

la vida está

llena de situaciones

que nos lastiman,

que nos duelen,

que nos confunden.

perder a una mamá,

a un ser querido,

en medio de un ambiente

lleno de violencia,

llena nuestros corazones

de odio, de rencor.

y sí, debemos darle salida,

pero no con desprecios,

con falsas salidas

como las drogas,

sino con entendimiento,

comprensión, comunicación.

la incapacidad de perdonarse

se expande en el silencio,

el odio separa,

y como familia,

tenemos siempre que estar

dispuestos a hablar.

vivimos en un mundo

lleno de falsas impresiones,

que hacen que perdamos

la fe en él,

pero existe un camino

que nos lleva al perdón

y a la felicidad.

camino que encontraremos

si a pesar de todo

luchamos siempre buscando...

"comprensión en el mundo".

[música]

el recodo: ♪ en el cielo

una hermosa mañana

en el cielo

una hermosa mañana

la guadalupana

la guadalupana

la guadalupana bajó al tepeyac

juan dieguito la virgen le dijo

juan dieguito la virgen le dijo

este cerro elijo

este cerro--♪

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