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La Que No Podía Amar Capítulo 96

4 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

rosaura: ay, ana paula,

qué bueno que estás aquí.

me sentí muy mal cuando creí

que iba a morir.

en ese momento solamente pensé

en ti, hija.

y en miguel,

en qué va a ser de ustedes.

ana: siento mucho

lo que te pasó, tía.

rosaura: ya ves, te dije

que estaba enferma del corazón

y no me creíste.

ana: tía, por favor, ya no hay

necesidad de mentir.

el doctor me dijo que si te

hubieras atendido antes,

esto no habría pasado.

rosaura: ¿en serio?

seguro lo que me pasó es que

fui con un mal doctor.

claro, como no tenía para pagar

uno bueno...

ana: tía, la verdad

es que no puedo pasar por alto

lo que hiciste.

rosaura: lo hice con la mejor

intención, te lo juro.

[llora]

yo quería que fueras feliz

y que saliéramos de pobres.

¿qué tiene eso de malo?

ana: a ver, ya, mira,

por favor, cálmate, cálmate.

porque no puedes tener--

tranquilízate, a ver.

no puedes tener

emociones fuertes.

ya hablaremos después.

rosaura: pero ¿cómo?

si ya no me quieres a tu lado.

ana: no, mira.

yo sé que no tienes

otros parientes,

y que no sabes hacer nada,

pero no te preocupes,

vas a volver a la hacienda.

pero quiero que te quede claro

que de ahora en adelante

no te vas a meter en mi vida

y en la de miguel.

gustavo: cynthia, lo siento,

pero tenemos que hablar.

mira, creo que no fui muy claro

ayer al decir que nuestro--

cynthia: ah, sí, sí, ya sé,

ya sé, que era un contrato

igual que el de ana paula.

pero si es tal y como

te lo propuse antes.

mira, tú me ayudas

con mi herencia,

y yo a asegurarte

de que paula esté bien.

pero además, gustavo,

yo sí quiero que me des

la oportunidad de que intentemos

que nuestro matrimonio funcione.

gustavo: sabes que no puedo

prometerte eso.

cynthia: ya sé, no te estoy

pidiendo que te comprometas

a que funcione, solamente

te estoy pidiendo

que te comprometas a intentarlo,

es lo único.

gustavo: eso no es justo

para ti, y si insistes en eso--

cynthia: a ver, por favor,

mira, de todos modos me voy

a casar contigo...

porque te amo,

y te voy a ayudar,

pero déjame hacer mi lucha,

caramba.

entre tú y yo había algo,

y yo creo que podemos

recuperarlo, gustavo.

gustavo: ¿y si no pasa así,

si yo sigo enamorado

de ana paula?

cynthia: al menos tendré

la satisfacción de haberlo

intentado, y también de haberte

ayudado ser feliz,

ya sea conmigo o con ella.

miguel: me dijo mi hermana

que mi tía reaccionó bien

a los medicamentos,

y que ya la subieron a piso.

dany: ay, qué bueno.

miguel: sí, qué bueno, por mi

tía y por mi hermana, porque es

una preocupación menos.

dany: sí, ay, pero pobre,

te imaginas qué difícil debe de

ser para ella estar ahí,

apoyándola después de todo lo

que se enteró.

miguel: sí, yo todavía no lo

puedo ni creer.

maría: ¿cómo están, muchachos?

dany: bien.

miguel: tenemos noticias de

ana paula, sabemos que mi tía

está mucho mejor.

maría: ay, me da mucho gusto

escuchar eso, porque entre

tantas malas noticias...

pero a ver, ¿cómo se comunicó

paula con ustedes, si efraín y

cynthia no están,

y no hay más celulares en

esta hacienda?

gustavo: la verdad es que me

sorprende que seas capaz de ver

la vida así.

cynthia: es que es

porque te amo, gustavo, es--

gustavo: lo sé, lo sé, cynthia,

y por eso no quería

aceptar el contrato

cuando me lo propusiste.

y con lo que me acabas

de decir, creo que es mejor

no hacerlo.

no quiero lastimarte, cynthia,

no te lo mereces.

cynthia: no me importa, déjame

correr el riesgo, es mi

decisión, y yo sé que lo puedo

ganar todo....

gustavo: a ver,

¿estás consciente de que esto

va a ser un gran enfrentamiento

con tu hermano?

cynthia: sí, sí, y estoy

tan dispuesta, gustavo,

que mira lo que traje.

son mis documentos,

quiero que, que vayamos

ahora mismo a casarnos.

miguel: maría, la verdad

es que cuando rogelio

le dijo a gustavo que ya

no lo quería ver en el hospital,

él nos dio su celular

para que estuviéramos

en contacto.

maría: está bien, lo entiendo,

pero no lo pueden tener,

lo siento mucho, rogelio dio

una orden, y si ustedes viven

aquí van a cumplir con lo que

él quiere, porque yo ya me

callé lo de gustavo una vez,

pero de ahora en adelante

no me pienso callar nada más.

miguel: está bien, está bien,

entendemos.

tiene razón, no la vamos a

meter en un problema.

dany: pero ¿le va a contar a

rogelio?

maría: no, pero este lo voy

a guardar yo.

hilda: siento mucho que hayan

perdido al bebé que esperaban.

ana: gracias, hilda, fue algo

muy triste.

en muy poco tiempo perdí a mi

bebé, y también a margarito,

que quiero como a un hijo.

hilda: lo entiendo, señora,

pero no sé si su marido

le explicó por qué no pueden

adoptar a margarito.

margarito: ana paula.

patrón.

creí que te habías olvidado

de mí.

ana: nunca, mi amor, eso nunca.

[música]

maría: ¿ya lograste que efraín

te diera esa carta de amor?

pues, que te compromete.

macaria: me da vergüenza que

consuelo te haya contado, maría.

maría: es preferible, porque

si efraín no te ha devuelto

la carta, yo me encargo

de que la tengas de vuelta.

macaria: ¿de verdad, pero cómo?

maría: yo veré cómo le hago,

tú no te preocupes.

macaria: ay, maría,

te agradezco que te portes

tan bien conmigo,

pero no es necesario.

maría: macaria, es necesario,

lo que hiciste no estuvo

nada bien, yo no lo apruebo,

y puedes estar segura

que si consuelo y yo queremos

ayudarte a recuperar esa carta,

es por ulises, porque las dos

lo queremos mucho,

no queremos que sufra.

margarito: entonces,

¿vienes hasta aquí para verme?

entonces, ¿eso quiere decir

que ya estás bien, ya no tienes

que estar más en la cama?

ana: hablaremos de eso después,

mi amor, ¿sí?

margarito: ¿en la hacienda,

ya nos vamos?

maura: de ninguna manera.

margarito, hiciste muy mal en

entrar sin permiso, los señores

ya no pueden visitarte.

ana: ¿por qué ya no podemos

visitarlo?

maura: simple, están

descartados como posibles

padres para este menor.

rogelio: por favor, es absurdo,

queremos a margarito, y él a

nosotros.

maura: mire, sr. montero, usted

más que nadie sabe por qué le

rechacé la solicitud de

adopción.

además acabo de aprobar la de

otra pareja, con la que te irás

a vivir muy pronto, margarito.

margarito: no, yo los quiero

a ellos, yo los quiero a ellos,

deje que me quede con ellos, no.

juez: por los poderes

que el estado me confiere, y

no habiendo impedimento alguno,

los declaro marido y mujer.

puede besar a la novia.

margarito: no, yo no me quiero

ir con alguien que no sean

ellos.

maura: lo siento, márgaro,

pero eso no está en discusión.

rogelio: sra. maura, yo hice

una solicitud para ser el tutor

de margarito.

maura: ya me llegaron los

papeles, pero eso es solo una

pérdida de tiempo.

ana: es que no pueden tomar una

decisión así de importante sin

tener en cuenta los sentimientos

del niño.

ana: a ver, por favor, cálmense

todos.

margarito: yo no quiero ir con

esos señores, entiéndanlo--

ana: mi amor, mi amor,

los señores tampoco tienen

la culpa de nada.

prométeme que vas a esperar,

porque nosotros nunca te vamos

a abandonar.

rogelio: mire, seguramente esto

se va a ir a juicio, porque yo

no voy a detenerme, si márgaro

quiere estar con nosotros, así

va a ser.

cynthia: gustavo, nuestro

matrimonio ya es un hecho.

gustavo: sí, pero como te dije,

si en algún momento te

arrepientes, yo te voy a

devolver tu libertad.

cynthia: no, ey, gustavo,

¿cómo me dices eso ahora?

si yo estoy feliz porque estás

a mi lado, no me digas eso.

además,

vamos a poder ayudar a paula,

y yo voy a recuperar

mi herencia.

en verdad tenemos muchas cosas

que celebrar.

maura: les pido que se vayan

y que dejen a márgaro en paz,

no hagan esto más difícil

para él.

rogelio: precisamente porque

lo queremos y no queremos que

sufra vamos a luchar para

tenerlo de nuevo con nosotros.

maura: si en verdad lo quieren,

piensen en el bien del niño, y

quiénes son los mejores padres

para él.

margarito: pero yo no quiero

otros papás, entienda, ellos

están bien.

yo no quiero estar con señores

que ni conozco.

maura: esta falta de respeto a

mi autoridad quedará registrada

en el expediente.

ana: mi amor, ven, a ver,

nos tenemos que ir, pero eso no

quiere decir que te abandonamos,

te queremos mucho, y ya llegará

el día en que estemos juntos de

nuevo, mientras tanto pórtate

bien, ¿sí?

te lo pido.

margarito: quédense conmigo

aquí, por favor, sáquenme de

aquí, no quiero quedarme aquí.

gustavo: más que celebrar,

cynthia, yo debo ir a decirle

a rogelio que nos casamos.

cynthia: no, gustavo, ¿para qué?

él ni siquiera está en la

hacienda, él sigue en tuxtla.

gustavo: aún así yo tengo que--

cynthia: no, por favor, por

favor, ya tendremos mucho

tiempo para enfrentarlo.

al menos hoy, por favor, vamos

a relajarnos y a disfrutar,

ándale, ¿mmm?

este municipio es muy bonito.

vamos a caminar un poco, vamos

a comer por aquí, ¿quieres?

ay, pero sonríe, ya somos

marido y mujer,

sonríe, por favor.

hilda: lamento mucho todo esto

que está pasando.

ven, margarito, acompáñame.

rogelio: no te preocupes,

yo estoy seguro que vamos

a ganar el juicio.

márgaro ya está en edad de dar

su opinión, y si él dice

que quiere estar con nosotros,

pues, va a pesar mucho

en el juicio.

ana: maura sabe que andas

con vanesa.

dime qué juez va a aceptar

que el niño esté en una casa

donde vives con tu esposa

y duermes con tu amante,

rogelio.

[música]

[música]

bruno: ¿qué le hiciste

a rogelio para que se decidiera

a contarle a paula

todo lo que has hecho

por dinero?

rosaura: nada, eso es lo peor.

yo no tuve la culpa,

rogelio estaba furioso

porque ana paula ha seguido

insistiendo en ver a gustavo.

bruno: pues, ahora sí todo está

perdido, porque paula no va

a volver a confiar en ti,

entiéndelo.

rosaura: ella dijo que me iba

a apoyar.

no puede dejar desamparada

a su tía enferma.

si me dio un infarto, no fue

cualquier cosa, pude morirme.

bruno: después de todo lo que

has hecho, espero que no te

equivoques.

rosaura: se le va a pasar

el coraje.

con esto de la enfermedad ya

veré cómo la chantajeo para que

haga lo que queremos.

bruno: tú nunca te das por

vencida.

rosaura: no, mírame, ahora vivo

mucho mejor que antes.

si mi sobrina está enojada

conmigo es lo de menos, ya no

tengo que trabajar todo el día,

y me la paso como reina en

la hacienda.

bruno: si no tienes cuidado,

eso se te puede acabar.

rosaura: al contrario, bruno,

ahora con mi enfermedad todos

van a tener que cuidarme y

consentirme, hasta maría.

bruno: en verdad a ti ni

la muerte te hace cambiar.

maría: qué bueno que te veo,

efraín, necesito que me des esa

carta que te escribió macaria.

mañana voy a regresar al

pueblo, y se la quiero dar.

efraín: esos son asuntos míos,

y usted por más que mande aquí,

en mi vida no puede meterse.

maría: puede ser, pero lo hago

por ulises.

tú dices que eres su amigo,

dime, ¿cómo crees que se

sentiría si descubre lo que hubo

entre su esposa y tú?

efraín: ya veré qué hago, pero

ese es mi problema, igual y

todo lo que hago.

maría: ah, no, ya te dije que--

efraín: mire, doña, que le

quede claro que si me acerco a

la patrona y ella me hace caso,

eso es asunto nuestro.

sabe qué, con usted no tengo

ni que hablarlo.

maría: tienes razón,

con el que tienes que hablar eso

es con rogelio,

a ver si con él

te pones tan gallito, ¿mm?

bruno: me dijo el cardiólogo

que rosaura ya se encuentra

mejor, así que por el momento

no tienen por qué preocuparse

de más.

rogelio: gracias, ahora dime

qué pasó con el juicio para ser

tutor de margarito.

bruno: ya metí los papeles,

lo hice todo en persona para

que fuera mucho más rápido,

pero el proceso lleva tiempo.

rogelio: ¿y quién es la pareja

que quiere adoptar a márgaro?

bruno: eh, pues, no lo sé,

no tengo idea.

rogelio: averígualo, quiero

explicarles la situación a ver

si así desisten de querer

adoptarlo.

bruno: perfecto, déjame ver qué

puedo averiguar.

pero no prometo nada, porque

esos datos son confidenciales.

ana: rogelio, para serte

honesta, la sra. maura me dejó

pensando en qué es lo mejor

para margarito.

rogelio: ¿cómo?

no hay nada mejor para él

que tú y yo, la hacienda

donde él creció.

ana: lo entiendo, pero nosotros

ni somos una pareja verdadera,

y ya sabemos que cuando acabe

el contrato me voy a ir.

así que dime,

¿vas a poder mantener tu palabra

de que me lleve a margarito

si es que nos lo dan?

rogelio: sí.

ana: es que yo no dudo

que margarito quiera estar con

nosotros más que con cualquier

otra persona, y yo estoy

dispuesta a luchar por él,

pero tú y yo tenemos que hablar

de lo que puede pasar después.

rogelio: te dije

que te lo puedes llevar,

solamente quiero

que me dejes verlo.

ana: por supuesto,

lo puedes ver cuando tú quieras.

rogelio: yo creo que para eso,

paula, ustedes deben de estar

cerca, no pueden irse más lejos

de san gabriel.

maría: hugo, ¿ya encontraste a

cynthia?

hugo: no, doña maría, anduve

preguntando, pero nadie la ha

visto.

maría: ¿le preguntaste a efraín?

hugo: a ese tampoco lo he visto.

vanesa: maría.

ay, maría, te andaba buscando.

hugo: con permiso.

vanesa: ¿en dónde te metes,

maría?

necesito

que me prepares una recámara,

porque ya voy a vivir aquí.

maría: eres una descarada,

una buscona, ofrecida, tú

no tienes nada que hacer aquí.

vanesa: maría,

no entiendo por qué me sigues

teniendo tanto coraje.

maría: ¿te parece poco todo

lo que hiciste sufrir a rogelio

antes?

y ahora lo quieres separar

de paula.

vanesa: debería de darte

gusto que yo sí puedo tener

contento a rogelio.

no como paula, que no solo

lo desprecia,

sino que lo engaña con otro.

maría: ¡eres una cínica!

pero óyeme bien,

tú podrás hacer lo que quieras,

pero rogelio no te quiere a ti.

cuando un hombre ama

a su esposa, por más que hagas,

nunca la va a dejar.

vanesa: di lo que quieras, pero

a partir de mañana muchas cosas

van a cambiar en esta hacienda.

maría: ¿de qué hablas?

vanesa: ya lo sabrás, pero

paula va a empezar a pagar todo

lo que le ha hecho a rogelio,

todo.

quítate.

maría: víbora.

ana: no,

no, no, yo no creo que eso

sea una buena idea, rogelio.

rogelio: ¿por qué no?

puedes trabajar en la clínica

que voy a poner en san gabriel.

ana: y seguir a tu merced.

si me quedo ahí, vas a querer

controlarme, rogelio.

rogelio: la otra opción es que

yo compre el rancho la negra y

te lo dé a ti.

no, y te prometo que no voy

a molestarte.

ana: que no, yo no quiero nada

de vanesa, ni tampoco nada tuyo.

no necesito que me mantengas,

yo puedo trabajar, puedo

hacerme cargo de margarito sola.

rogelio: no lo veas así, paula,

el rancho no es para ti,

es para márgaro,

por lo menos, piénsalo.

>> te pago lo que habíamos

acordado.

me gustaron mucho los muebles.

seguramente te voy a hacer

varios pedidos más.

>> gracias.

estoy trabajando en otros

diseños.

yo creo que los tendremos

mañana.

si quiere, se los enseño,

para que me dé su opinión.

>> claro.

nos vemos aquí.

bueno, los dejo.

>> gracias, adiós.

ay, flaquito, qué gusto.

se ve supercontenta.

>> yo también

estoy muy contento,

finalmente voy a ganar dinero.

>> oye, ¿guardamos la mitad

para la boda?

>> dani, de eso quería hablar

contigo.

sé que habíamos quedado

en ahorrar para la boda.

pero ahorita con lo de mi tía,

quisiera darle este dinero

a rogelio.

digo, sé que no cubre la cuenta,

no es suficiente,

pero lo que pueda, se lo quiero

ir pagando.

>> claro que sí.

>> quisiera en san gabriel

y no en la hacienda, pero...

no puedo dejar a mi hermana

sola.

>> por supuesto que no.

¿y sabes qué?

me encanta que seas así

y por eso te amo.

te amo.

gustavo: ¿le avisaste a alguien

en dónde estás?

cynthia: la única que sabe es

vanesa, de hecho, quería ser

testigo y le dije que no,

no quiero que se meta

en broncas con mi hermano.

le voy a llamar para que avise

que no voy a llegar

a la hacienda.

gustavo: no, pero ¿por qué no?

es mejor que vayamos para allá

de una vez, cynthia.

cynthia: no, gustavo, no.

oye, yo ya aparté el mejor

cuarto del pueblo.

ay, por favor.

mira, se vienen tiempos

muy difíciles, mejor vamos a

celebrar mientras podamos, ¿sí?

espera.

gracias.

gracias, está bien,

no se preocupe.

por nuestro amor.

[música]

maría: ¡efraín!

estoy buscando a cynthia.

efraín.

para mi hijo querido,

de tu madre.

rosaura: rogelio,

muchas gracias por traerme

a este hospital,

me salvó usted la vida.

rogelio: se la debe a ernesto,

si él no hubiera estado

en la hacienda, quién sabe qué

hubiera pasado.

rosaura: ahora que estuve tan

cerca de la muerte pensé en

tantas cosas.

hija, quiero que me perdones

si algún día te hice mal.

ana: ya, tía, olvida eso,

ahora lo importante es que te

cuides y te recuperes.

rosaura: y a usted también,

don rogelio.

hemos tenido nuestras

diferencias, pero con este

detalle me doy cuenta de lo

mucho que le sigue importando

ana paula, y su familia.

rogelio: por supuesto que todo

lo hago por paula.

rosaura: pero estoy algo

preocupada.

ana: a ver, tía, ya no tienes

por qué estar preocupada,

los doctores dicen que estás

mejorando muy rápido, y que si

te cuidas vas a estar bien.

rosaura: sí, mi amor, lo sé,

pero mi preocupación son los

gastos del hospital.

ana: no, no, ya, no te

preocupes tía, por favor.

rosaura: es que yo sé, ay,

que tu marido y tú han tenido

problemas.

ana: mira, ¿sabes qué?

tú tienes la casa

que rogelio te dio en tuxtla,

podemos venderla, y con eso

le vamos pagar a rogelio

todo lo que ha gastado

en el hospital.

rosaura: ¿eh?

cynthia: ¿te sirvo?

sabes, quiero que trabajemos

mucho para demostrarle a mi

hermano que sí merezco que me

dé mi parte de la hacienda.

gustavo: por supuesto, ya tengo

algunas ideas para hacer aún más

productiva la hacienda.

cynthia: salud, salud por eso.

[celular]

efraín.

gustavo: contesta si quieres,

yo voy a aprovechar para hablar

con mercedes.

cynthia: no, no, no, no,

yo ahora estoy contigo,

y no me importa nada más.

a ver, ¿y tú para qué quieres

hablar con tu hermana,

ya le vas a dar la noticia?

gustavo: sí,

quiero que lo sepa de mi boca

antes de que lo escuche por ahí.

cynthia: a ver, ey, mira,

yo sé que le va a dar mucho

gusto, pero ¿por qué mejor no le

damos la noticia cuando ya haya

llegado con tu mamá allá en los

ángeles, y así las enteramos a

las dos, no crees?

gustavo: sí, claro.

mi mamá se va a sorprender y va

a querer conocerte, hablar

contigo por teléfono.

ella, ella es muy emotiva.

cynthia: ay, qué linda.

bueno, pues, yo encantada.

ahora vengo, ¿eh?

no me tardo.

efraín: ¿dónde estás, por qué

no contestas?

cynthia: a ver, estoy ocupada.

además, tengo excelentes

noticias.

efraín: ¿qué?

dime.

cynthia: pues, que voy

avanzando en realizar nuestro

sueño.

efraín: ¿cómo?

cynthia: ya me casé.

efraín: ¿cómo que te casaste,

con quién?

cynthia: ¿no lo adivinas?

efraín: con el ingenierillo.

cynthia: a ti eso no te debe de

preocupar, lo importante es que

muy pronto vamos a tener la

herencia para nosotros dos,

te mando un beso.

rosaura: no, no, ana paula,

yo no le veo el caso

que vendamos la casa,

si ya tu marido

amablemente va a pagar, ¿verdad?

ana: pero yo no quiero deberle

más favores, tía.

y lo correcto es que si tenemos

manera de pagar, lo hagamos.

rosaura: pero me voy a quedar

sin nada,

nos vamos a quedar

en la calle otra vez.

es que es tu patrimonio,

ana paula.

ana: no, tía, no, a ver,

no estás comprendiendo, yo

no voy a deberle más a rogelio,

y mucho menos voy a aceptar

lo que él te dio para comprarme.

así que, de ahora en adelante,

no quiero un solo peso

de rogelio, punto.

rosaura: pero ¿qué le pasa?

es por lo de vanesa, ¿verdad?

debería correrla de la hacienda.

rogelio: está enojada

porque no nos van a dar

en adopción a márgaro.

rosaura: pero usted no se

preocupe, ya sabe que yo,

como siempre, lo voy a ayudar

para que se le pase

el enojo con usted.

rogelio: recuéstese, señora,

no necesito de su ayuda

ni de los chantajes

con lo de su enfermedad.

rosaura: pero ¿cómo me dice eso?

rogelio: porque la conozco,

y no los voy a tolerar, y por

lo que veo me parece que paula

tampoco va a caer en su juego.

maría: no lo puedo creer,

margarito sí tiene a su padre,

y lo tuvo tan cerca todos

estos años.

no, es increíble, esto

lo tiene que saber rogelio.

efraín: ¿qué hace aquí

en el cuarto?

le advertí que no se metiera

en mis asuntos.

maría: mire, eso no importa,

sino lo que me encontré.

¿cómo es posible que tú

tuvieras la carta escondida?

efraín: démela, démela.

maría: ¿desde cuándo lo sabes y

te lo callaste?

le robaste la carta a ulises.

efraín: no es cierto,

yo me la acabo de encontrar,

devuélvemela, devuélvemela,

yo se la iba a dar al patrón

cuando regresara, devuélvemela.

maría: ¿ah, sí?

y entonces ya le explicarás por

qué la tenías bien escondida.

efraín: ándele, pues, yo le

digo, pero démela, ándele.

maría: ¡no me toques!

no te voy a dar nada porque no

te pertenece.

y también espero que le

devuelvas a macaria esa carta

de amor que te escribió.

efraín, quítate.

te dije que te quites.

[música]

[música]

mercedes: mi amor, te extraño,

no me gusta dormir sola.

ernesto: ay, imagínate

cómo te voy a extrañar yo

ahora que te vas con tu mamá.

mercedes: pues, por eso vine,

para estar un rato contigo

antes de tomar mi vuelo.

ernesto: bueno, pronto voy a

regresar, porque rosaura va

evolucionando bien.

mercedes: ay, qué bueno, mi

amor, oye, ¿y marcela cómo está?

ernesto: muy bien, de hecho

está contenta, porque, ¿qué

crees que me pidió?

mercedes: ¿qué?

ernesto: que fuéramos los tres

a cenar antes de dejarte en el

aeropuerto.

mercedes: ¿en serio?

ernesto: sí, quiere decirte en

persona que le da mucho gusto

que estemos juntos.

mercedes: ay, ernesto, no sabes

qué alegría me da eso, porque

tú sabes que es muy importante

para mí que tu hija me acepte.

ernesto: lo sé.

oh, no te vayas, no te vayas.

mercedes: ya.

macaria: ¿cómo que maría tiene

la carta?

efraín: pues, la vieja esa

metiche, no sé qué hacía en mi

cuarto.

bueno, ya, total, yo con el

sobre que yo tanto cuidaba.

macaria: pues, no lo escondiste

muy bien.

efraín: ¿ah, sí?

pues, todo esto es por tu gran

idea de inventar la carta de

amor.

macaria: pues, fue lo primero

que se me ocurrió inventar,

ni modo que dijera la verdad,

pues, no.

efraín: cuando el patrón sepa

que yo la tenía y no se la di

me va a ir muy mal.

macaria: por favor, nunca vayas

a decir que yo te hablé de la

carta, porque yo creo que

ulises me mata.

efraín: ¿y yo qué, no te das

cuenta que puedo quedarme sin

chamba y alejarme de--?

macaria: ¿de quién, eh?

efraín: de todo esto, de todo

lo que me rodea, de ese lugar

donde la gente está

acostumbrada que después del

patrón soy yo el que manda.

me voy.

hilda: ya, margarito,

ya, ven, ven.

llorar no soluciona las cosas.

mira, mañana ya vienen

los rodríguez por ti, y vas

a ver que--

margarito: no, no, yo no quiero

irme con ellos.

hilda: mi amor, poco a poco te

vas a acostumbrar a esa nueva

familia, ellos han estado

esperando por ti desde hace

mucho.

se van a poner muy tristes si

no quieres irte con ellos.

margarito: no quiero, mejor me

quedo contigo, que eres buena,

y eres amiga de rogelio.

hilda: yo sé que no es lo que

tú querías, pero tienes mucha

suerte, hay niños que nunca

logran ser adoptados, muchos

quisieran estar en tu lugar.

ay, margarito, tú eres un niño

muy afortunado, porque mucha

gente te quiere.

margarito: me quiere, pero no

puedo estar con ellos,

¿de qué me sirve?

hilda: mira, corazón, quizás

podemos llegar a un arreglo

para que puedas seguir viendo

a rogelio y a ana paula.

yo voy a hablar

con los rodríguez

para ver si es posible, ¿sí?

margarito: ajá.

maría: hugo,

eh, ¿tienes aquí tu celular?

hugo: sí, doña maría,

mire, aquí está.

maría: no sé usar estas cosas.

comunícame con el patrón,

pero ya.

hugo: con el patrón, sí.

buenas noches, patrón,

permítame tantito que doña

maría quiere hablarle.

maría: luego te lo doy.

rogelio.

rogelio: ¿qué pasa, nana,

todo bien?

maría: no me lo vas a creer,

pero ya tengo en mis manos

la carta de la que te habló

ulises,

y tienes que saber lo que dice.

rogelio: bueno, ¿qué esperas

para decírmelo?

maría: te vas a sorprender,

rogelio, porque es algo que

escribió la mamá de margarito

cuando estaba muy enferma.

cynthia: vanesa, soy yo, oye,

no tengo mucho tiempo.

estoy feliz.

vanesa: qué bueno, todo el

mundo anda preguntando por ti,

pero bueno, yo no he dicho nada.

cynthia: ¿también rogelio?

vanesa: no, no, él sigue en

tuxtla con la idiota de paula.

cynthia: entonces no me

preocupo.

oye, al rato le avisas a maría

que no voy a llegar a dormir.

y dile que no te dije más

porque, eh, porque se cortó la

comunicación.

vanesa: bueno, espero que

me crea.

pero bueno, ya, dime,

¿cuándo vuelves?

cynthia: ay, no, pues, no sé,

porque quiero prolongar mi luna

de miel lo más que pueda.

porque yo sí voy a darle a la

familia un heredero, el único

que va a tener sangre montero.

oye, ¿y tienes alguna noticia,

sabes cómo sigue esa mujer?

vanesa: no, no, y sabes qué,

por mí que se muera la tal

rosaura, me cae tan mal.

cynthia: ay, pues, a mí también.

sabes que detesto a esa zángana,

no la soporto.

ay, ahí viene gustavo, nos

hablamos luego.

gustavo: ¿con quién hablabas?

cynthia: ah, con mi amiga,

con vanessa, le llamé para

saber cómo estaba todo.

gustavo: ¿y qué te dijo?

cynthia: ah, que la tía de ana

paula ya está mejor.

maría: "dios sabe que mi más

grande deseo era tener un hijo,

y gracias a esas noches que

pasé junto con tu papá

en la feria ganadera se me

concedió.

yo no quería ningún

compromiso con ningún hombre,

porque ya me habían lastimado

mucho, por eso no lo busqué.

decidí ser madre soltera...

pero la voluntad de dios

fue otra.

y esta maldita enfermedad me

obliga a separarme de ti,

hijito, por eso te dejo en

buenas manos, con quien te

podrá dar el amor que yo ya no

podré compartir contigo,

margarito.

te adoro, y eres lo más

importante para mí, hijito.

sé feliz, y perdóname

por no poder seguir a tu lado,

mamá."

rogelio: esa carta prueba

que margarito es mi hijo.

un hijo de mi propia sangre.

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