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La Que No Podía Amar Capítulo 95

4 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

ana paula: hijito...

[solloza]

mi bebé...

[solloza]

maría: paula.

ana paula: no sabe el dolor

que siento, maría.

no lo sabe, me estoy muriendo.

[solloza]

maría: paula,

de alguna manera, te entiendo,

porque yo también

perdí a mi hija.

ana paula: ¿cómo dice?

maría: no, olvídalo,

no quiero hablar de eso.

[chasquea la lengua]

ay, fue hace tantos años

que no lo quiero recordar.

por favor, paula,

no lo comentes con nadie.

ana paula: claro que no, maría.

[solloza]

pero qué doloroso.

como haya sido,

lo siento mucho.

[solloza]

este dolor me va a volver loca,

maría, me va a volver loca.

y yo tengo que hablarlo

con gustavo,

él es el padre.

me siento muy mal

de no poder hablarlo con él.

[solloza]

maría: te entiendo, paula,

pero es mejor que ahora

no digas nada.

ana paula: no.

no, no, no, yo no tengo por qué

callarme.

no estoy haciendo nada malo

y ahorita mismo

se lo voy a decir a rogelio.

maría: paula...

ana paula: ¿qué haces saliendo

del cuarto de rogelio?

vanesa: mm, pregúntaselo a él.

ana paula: [suspira]

no lo puedo creer, rogelio.

[resopla]

[resuella]

¿qué hacía vanesa

saliendo de tu cuarto?

rogelio: en vista de que tú

no estuviste a mi lado,

vanesa pasó la noche conmigo.

ana paula: rogelio, no me parece

que vanesa se quede aquí

contigo, no lo voy a tolerar.

rogelio: ¿estás celosa?

ana paula: no, estoy furiosa.

no lo voy a permitir

porque es humillante.

rogelio: ah, ¿sí?

bueno, si es tan humillante,

esta noche duerme conmigo

y te prometo

que vanesa no vuelve a entrar

aquí.

ana paula: ¿cómo me dices eso?

sabes bien a lo que me refiero.

nuestra relación no está

como para que yo venga

aquí a tu cuarto a dormir--

rogelio: ah, ¿y cómo está

entonces?

ana paula: rogelio, tú acabas

de decirme que quieres

que intentemos algo.

ni siquiera me dejas hablar

con el padre de mi hijo

sobre lo que pasó

y me sales con esto.

rogelio: ¿otra vez?

mira, tú--tú no puedes olvidar

a gustavo aunque no esté.

todo lo que haces

te lo recuerda,

todo lo que piensas,

lo recuerdas.

caramba.

ana paula: ya te dije

que nada más quiero hablar

con él por lo que pasó,

por ese hijo que perdimos

los dos.

pero evidentemente tú eres

insensible a eso.

rogelio: ¿y de qué van a hablar?

daniela: ¿qué pasó?

¿estás bien?

¿qué tienes?

ana paula: [suspira]

rabia, desesperación.

ya no puedo seguir aquí

al lado de rogelio.

daniela: ¿qué pasó, qué te hizo?

ana paula: dani, dani,

me tengo que ir de aquí,

pero no sé cómo, no sé cómo.

daniela: rogelio nos recogió

los celulares a todos,

pero mira, gustavo me dio

el suyo y justo acaba

de hablarme para darme

su nuevo teléfono.

ana paula: ¿qué?

daniela: sí, mira, es este.

quiere venir por ti

a la hacienda.

ana paula: le voy a hablar.

gustavo, soy ana paula.

¿en dónde estás?

me urge hablar contigo porque--

daniela: [chista]

ana paula: ¿estás aquí,

afuera de la hacienda?

espérame, voy para allá.

daniela: ¿estás segura?

ana paula: sí, sí, sí, tengo

que hablar con él.

daniela: entonces te acompaño.

ana paula: no, no, no, no,

yo no quiero que te expongas.

si todo sale bien, me comunico

contigo después, dani.

daniela: no, no, pero--

oye.

[suspira]

gustavo: ¿qué tal, muchachos?

ábranme, por favor.

>> usted sabe que no puede

pasar, ingeniero.

no es cosa nuestra.

gustavo: entonces voy a gritarle

a ana paula hasta que aparezca.

marcial: si el patrón lo oye,

le va a meter un tiro.

gustavo: yo no me voy a mover

de aquí.

>> voy a avisarle a efraín

para que no la agarren

con nosotros.

aquí quédate.

marcial: órale.

ana paula: gustavo.

gustavo: ana.

ana paula: gustavo.

marcial, déjame hablar

con gustavo, por favor.

marcial: pero no vaya a irse,

si no, el patrón me corre.

ana paula: no te preocupes.

voy a hablar con él

aquí en la reja, lo prometo.

marcial: está bueno.

gustavo: ¿cómo estás, mi amor?

ana paula: no sabes lo mal

que me siento por nuestro hijo.

gustavo: sí, yo también.

ana paula: supe que estuviste

en el hospital y que conseguiste

sangre para mí.

gustavo: habría hecho

lo que fuera con tal

de salvarte

y con tal de que no sufrieras

el dolor de perder

a nuestro hijo, ana.

vanesa: va a ser muy fácil

ganar la partida porque, mira,

mientras ana paula

está deprimida,

yo voy ganando puntos

con rogelio.

[ríe]

maría: señora vanesa,

veo que logró instalarse,

pero recuerde

que ya hay una señora montero,

así que espero sepa guardar

su lugar.

cynthia: ey, ey, ey,

¿cómo puedes ser tan altanera?

te tienes que disculpar, nana.

te disculpas.

maría: yo no he dicho nada malo,

solamente la verdad.

vanesa: a ver, a ver, mira,

la única verdad

es que tú no eres nadie aquí.

a ver, dime cuándo vas

a entender que por más que hagas

nunca vas a ser la madre

ni de rogelio ni de cynthia.

no eres más

que una simple criada.

cynthia: vanesa tiene razón,

así que aprende cuál es tu lugar

en esta casa.

estamos hablando de cosas

muy serias, así que vete,

por favor.

maría: pero, cynthia--

cynthia: no, ¡que te vayas!

vete.

ana paula: es que ni siquiera

tenemos un cuerpo que velar

y enterrar.

gustavo: no te pongas así.

te puede hacer daño.

ana paula: tienes razón.

ya basta de llorar.

ya no quiero llorar por nada

ni por nadie nunca más.

estoy sufriendo aquí,

quiero irme.

gustavo: sí, ya me lo dijo

miguel, pero yo vine por ti.

pero tenemos que planear bien

cómo vas a escapar de aquí.

será más fácil en san gabriel,

ana.

ana paula: ay, gustavo--

[disparo]

efraín: te vas o te mueres.

llévensela.

ana paula: no, efraín,

¿qué te pasa?

gustavo.

gustavo: suéltenla.

ana, suéltenla.

¡ana!

ey, ¡suéltenla!

¡ana!

efraín: vete o disparo.

gustavo: no me voy a ir.

necesito asegurarme

de que ana está bien.

efraín: pues, qué lástima

porque eso nunca lo sabrás.

[disparo]

rogelio: aquí tienes.

hugo: sí, señor.

ana paula: suéltenme,

me están lastimando.

rogelio: bueno, ¿qué pasa?

¡ya suéltenla, hombre, pues!

marcial: pero por favor, patrón.

rogelio: ¿por favor qué, hombre?

marcial: estaba con el ingeniero

en la puerta de entrada.

daniela: miguel, miguel,

¿escuchaste ese disparo?

miguel: sí, sí, debe ser rogelio

que está tirando, ¿no?

daniela: no, miguel, ven,

ven, corre.

miguel: ¿qué pasa?

daniela: ay, espero

que no haya pasado nada.

miguel: ¿por qué?

daniela: porque tu hermana

se iba a encontrar con gustavo

en la puerta de la hacienda.

miguel: vamos.

daniela: vamos.

rogelio: ¿qué esperan?

déjenme solo.

eras tú la que pedía respeto

hace rato y con lo que haces,

¿crees que te lo mereces?

ana paula: sí, porque yo te dije

que quería hablar con gustavo

y tú me lo prohibiste.

no tienes derecho a hacerme eso,

rogelio.

rogelio: ah, ¿y tú sí tienes

derecho a engañarme?

¿a querer escapar

con ese imbécil?

ana paula: yo no te estoy

engañando.

por algo lo hice

frente a tus empleados.

no tengo por qué esconderme

para hacer algo que te pedí.

pero si sigues así,

es lo que voy a terminar

por hacer.

rogelio: eres una cínica.

ana paula: no, no soy cínica,

soy honesta.

¿qué es lo que quieres?

¿que me quede tan tranquila

viendo cómo te revuelcas

con vanesa?

rogelio: hasta parece

que te duele.

si no supiera

que amas a gustavo,

creería que estás celosa.

ana paula: me pediste

que lo intentáramos,

pero así jamás va a ser posible.

rogelio: eso fue ayer.

ahora me doy cuenta

de que no es posible,

pero tampoco te voy a dejar

libre como esperas

para que corras

al lado de ese perro.

al menos vas a acabar

tu contrato como mi esposa,

lo quieras o no,

y bajo mis condiciones.

ana paula: ¿y qué condiciones

son esas?

[disparo]

gustavo: dile a rogelio

que no se va a salir

con la suya.

efraín: para mí que ya lo hizo.

[ríe]

[disparo]

rogelio: mis condiciones ahora

son que tú no sales de aquí

y que vas a acabar el contrato

cumpliendo cada parte

que hice específica.

ana paula: ¿quieres que finja

ser una esposa feliz?

pues, no lo soy.

tus celos no te dejan ver

las cosas con claridad.

no tengo nada con gustavo, nada.

tienes que entender

que soy un ser humano,

no un animal que puedes tener

aquí encerrado

y menos en condiciones indignas

como tener a vanesa

aquí contigo.

rogelio: eso es tu culpa.

ana paula: no, no es mi culpa.

si quisieras, podrías evitarlo.

es más, si quieres que yo siga

cumpliendo mi contrato,

saca a vanesa de esta casa.

rogelio: eso no va a ser.

de ninguna manera,

ella se queda.

ana paula: no.

rogelio: sí, le debo mucho.

entre otras cosas, tu vida.

ana paula: quiero mi libertad.

rogelio: no, para nada.

tu tía te vendió conmigo

y ahora vas a cumplir.

ana paula: ¿cómo que mi tía?

¿me vendió?

¿qué quieres decir?

rogelio: no te lo dije antes

para no lastimarte,

pero ya es hora de que sepas

la verdad.

ana paula: ¿cuál verdad?

rogelio: de lo que tu tía

rosaura es capaz de hacer.

efraín: ¿no que muy macho?

miguel: efraín, ¿a quién

le disparas?

efraín: a un perro rabioso

que se quiere meter a la fuerza.

miguel: ¿gustavo?

efraín: bueno, da lo mismo, ¿no?

daniela: por favor, efraín,

conoces a gustavo.

¿cómo puedes dispararle?

efraín: yo solo sigo órdenes

y este le va a dar problemas

al patrón.

miguel: claro que no,

¿estás loco?

no le puedes disparar--

efraín: yo soy la mano derecha

del patrón.

gustavo: díganle a ana

que no se desespere,

que yo voy a venir por ella.

efraín: cállese--

miguel: no, no, no, efraín.

gustavo: no te tengo miedo,

efraín, así que avísale

a rogelio que no voy a permitir

que le haga daño a ana.

miguel, dani,

cuídenla, por favor.

efraín: ándele.

[chista]

rogelio: ella haría

cualquier cosa con tal de tener

dinero,

hasta entregarte conmigo.

ana paula: ¿entonces no fuiste

tú el de la idea de casarte

conmigo?

rogelio: no, sí fui yo,

pero no lo habría logrado

sin el apoyo de tu tía.

ella me sacó dinero para hacer

que su casero los corriera

de la casa.

ana paula: [suspira]

¿qué?

rogelio: cuando te escapaste

con gustavo,

¿quién crees que me dijo

dónde encontrarte?

ana paula: [solloza]

maría: entonces, ¿rogelio

está a solas con su esposa?

hugo: sí.

maría: ay, qué barbaridad.

espero que esto

no se ponga peor.

consuelo: ay, pues,

yo ya me voy, madrina.

muchas gracias por su ayuda

y ahí le encargo lo que le pedí,

¿sí?

maría: sí.

consuelo: adiós, hugo.

hugo: adiós.

maría: ay, dios mío.

daniela: hugo.

hugo: ¿mm?

daniela: ¿sabes en dónde

está ana paula?

hugo: pues, con el patrón.

pero ya doña maría fue a verlos.

miguel: voy yo también.

hugo: dani, espera.

ya oí que--que te vas a casar

con miguel.

daniela: sí.

hugo, lo siento, pero tú sabes

que yo lo amo

y está cambiando.

tú eres muy buena persona,

yo estoy segura

de que vas a encontrar a alguien

que te haga feliz.

hugo: ay, dani, es que...

ay, ¿tú crees?

daniela: claro.

[ríe]

y--y muchas gracias

porque siempre me apoyaste

y--y te has portado

muy bien conmigo.

y eso nunca lo voy a olvidar.

rogelio: no fue vanesa

la que me avisó

que estabas en tuxtla,

fue tu tía.

ana paula: no puedo creerlo.

maría: rogelio, por favor.

rogelio: no te metas, nana.

maría: pero es que--

rogelio: pero es que nada, vete.

ana paula: [solloza]

miguel: ¿estás bien?

rogelio: no, no está bien.

acaba de enterarse que su tía

fue la que me dijo

dónde encontrarla

cuando se escapó,

a cambio de una casa en tuxtla.

ana paula: eso no es verdad.

y ahora mismo voy a preguntarle

a mi tía.

nada más me estás diciendo esto

para lastimarme, rogelio.

[solloza]

rogelio: mejor acompáñala,

no va a ser nada agradable

para ella cuando descubra

que les dije la verdad.

efraín: [jadea]

cynthia: ¿y ahora qué pasó?

¿por qué se fue a disparar

de nuevo rogelio?

efraín: no estuvo disparando,

fui yo.

le di unos tiros a tu ingeniero.

cynthia: ¿qué?

¿cómo te atreves?

¿está bien, lo lastimaste?

efraín: no, se escapó.

ni me digas nada

porque yo solo sigo órdenes

del patrón.

tu querido gustavo trató

de llevarse a paula

de la hacienda.

¿qué?

¿ni aun con eso crees

que el ingenierito merece morir?

¿eh?

esteban: supongo que gustavo

debe de estar muy mal.

mercedes: sí, aunque yo

no lo he visto todavía.

esteban: ¿no se regresó

de tuxtla con ernesto?

mercedes: sí, pero ni siquiera

pasó aquí a la casa.

ernesto vino y me dijo

que gustavo se fue directo

a la hacienda para saber de ana.

ay, esteban, no sé

qué va a pasar.

gustavo.

¿cómo estás?

gustavo: harto

de rogelio montero.

cree que puede manejar a ana

como si fuera un objeto,

pero no lo voy a permitir.

yo tengo que sacarla

de esa hacienda.

mercedes: los dejo un momento

solos.

esteban: gustavo,

lamento mucho lo de tu hijo.

gustavo: ¿por qué no pudo nacer?

yo hubiera dado mi vida por él.

esteban: sé que es difícil,

gustavo,

pero no te puedes dejar caer.

gustavo: no, no, al contrario,

ahora tengo que ser más fuerte

que nunca porque rogelio

tiene encerrada a ana

y yo la tengo que sacar de ahí.

esteban: gustavo, ¿estás seguro

de que ella está

en contra de su voluntad?

gustavo: ana me pidió

que la sacara de la hacienda

y aún no sé cómo,

pero lo voy a hacer.

ana paula: tía, ¿es verdad

lo que me dijo rogelio?

rosaura: ¿qué, mi amor?

ana paula: ¿es cierto

que fuiste tú la que le dijo

dónde encontrarme

cuando murió mi papá?

rosaura: ¿eh?

¿eso te dijo rogelio?

ana paula: no solo eso.

me contó cómo negociaste con él

lo del contrato que yo le firmé

y que le pediste una casa.

entonces, es cierto.

todos tenían razón.

gustavo ya me lo había dicho,

pero no quise creerle.

eres peor de lo que me imaginé.

maría: no sé si pueda recibir--

ernesto: lo siento, maría,

lo siento, pero tengo

que hablar.

maría: escúcheme, ernesto.

rogelio: ¿qué pasa ernesto?

ernesto: tenemos que hablar.

maría: con permiso.

ernesto: fue una estupidez

que sacaras así a ana paula

del hospital.

solo la pusiste en riesgo.

rogelio: pero ya está bien.

es más, intentó escaparse

hace rato con gustavo.

ernesto: rogelio, entiende

que ellos tienen cosas

de qué hablar.

cuando se muere un hijo,

se generan muchos sentimientos

entre los padres.

hay tristeza, ansiedad,

culpa.

ana paula se siente muy mal.

gustavo también y--y,

bueno, los dos tienen

que sacar todo el dolor

que llevan dentro.

rogelio: no me digas.

ernesto: les va a hacer

mucho daño.

rogelio: ¿vienes a abogar

por ese imbécil o a hablarme

como el doctor de paula, eh?

además, no tienen por qué

estar juntos para sacar

su dolor, ¿o sí?

ernesto: eso sería lo mejor.

más en las condiciones

en las que están.

tú no puedes ser tan egoísta

como para impedírselo.

rogelio: como sea,

quedamos en que tú

no te ibas a meter.

ernesto: te hablo como médico

de ana.

te advierto que pusiste

en riesgo su vida.

rogelio: no te preocupes

que yo la voy a cuidar.

ernesto: espero que así sea

o tú serás el único culpable

de que ana se ponga mal.

ana paula: entonces, todo

lo tenías calculado, tía.

gustavo me dijo que te preguntó

por mí y le dijiste

que ya estaba casada con otro.

¿era cierto o fue una más

de tus mentiras, tía?

rosaura: eso ya te lo expliqué.

y sí es cierto que le pedí

una casa a rogelio,

pero fue pensando

en no depender de él.

ana paula: cambiaste

mi felicidad con gustavo

por una casa, tía.

¿cómo es posible?

yo estaba bien con él

y mi destino hubiera sido otro

si me hubiera quedado a su lado.

tal vez ahorita

mi hijo estaría vivo.

rosaura: el hubiera no existe.

las cosas se dieron así

y yo sé que hice lo que tenía

que hacer,

lo mejor para ti.

ana paula: ¿lo mejor para mí

o lo mejor para ti?

rosaura: lo mejor

para toda la familia

porque somos una familia.

¿por qué no iba a tratar

de que fueras feliz con rogelio,

eh?

¿y que nuestra vida mejorara?

ana paula: esa no era la manera,

tía.

destruiste mi vida

y la de gustavo,

y rogelio también salió

lastimado con todo esto.

rosaura: ¿cómo me reprochas eso

con todo lo que he hecho por ti?

a ver, ¿a mí cuándo

me has consi--dera--do?

estoy--

[jadea]

estoy muy grave del corazón.

me siento mal, de verdad.

ana paula: sí, sí, sí, claro,

ya vas a empezar

porque ya me dijo rogelio

que no es cierto.

rosaura: no, sí es cierto.

miguel: ah, ¿sí?

ana paula: sí, él dice

que mi tía solo finge

su enfermedad

y por eso no se deja revisar

ni por ernesto

ni por ningún otro médico.

rosaura: no, estoy mal

de verdad, ahora sí.

me--me siento--

me duele mi brazo,

me arde mi pecho.

siempre estuvo mal--

ana paula: tía, tía, por favor--

rosaura: [gime]

ana paula: no, sí está mal.

ernesto, por favor, ayúdame.

mi tía se siente mal.

ernesto: ayúdame, miguel.

miguel: ¿estará fingiendo,

doctor?

ernesto: no, no está fingiendo.

parece que es un infarto.

se puede morir.

[música]

[música]

cynthia: el imbécil de efraín

le disparó a gustavo.

¿te das cuenta?

te juro que si lo llega

a lastimar, lo mato.

vanesa: ¿ves?

¿cómo podrías siquiera pensar

en tener algo que ver con él?

además de ordinario,

ese capataz es un peligro,

cynthia.

no sé, deberías de decirle

a tu hermano que intentó besarte

para que lo corra

o si no, te va a meter

en un problema.

cynthia: no, pero yo no puedo

decirle eso, no lo puedo hacer.

no, porque--no, porque...

porque...

[suspira]

es que, la verdad,

efraín siempre me--me ha ayudado

y me ha defendido de mi hermano.

ya te lo había dicho.

ya te había contado eso.

hugo: señora vanesa,

el patrón quiere hablar

con usted.

vanesa: sí, gracias, ahora voy.

hugo: permiso.

miguel: doctor, aquí está.

ernesto: ábrelo, ábrelo.

dame una inyección

de epinefrina que está ahí.

ana paula: yo lo hago,

yo lo hago.

voy, voy, voy, voy.

aquí está.

efraín: pues, disculpe, patrón,

pero el otro día usted dijo

que si alguien se mete

en una casa ajena,

es "ayuntamiento" de morada

y que es un delito.

rogelio: allanamiento de morada.

y sí, es un delito.

nadie puede entrar a la fuerza

a tu casa o tienes el derecho

de defenderte si eso pasa.

efraín: eso fue lo que hice.

el ingeniero quería meterse

a "juerza" a la hacienda.

rogelio: hiciste bien.

gustavo no puede hablar

ni con mi esposa

ni con mi hermana, ¿estamos?

efraín: estamos.

vanesa: rogelio.

¿me mandaste llamar?

rogelio: ajá.

efraín: con su permiso, patrón.

rogelio: creo que debemos hablar

sobre lo que está pasando

entre nosotros.

vanesa: me parece muy bien.

hugo: patrón,

la tía de la señora paula

se puso muy mal.

dice el doctor que hay que pedir

una ambulancia.

vanesa: no, bueno,

pero ¿qué pasa con esta familia,

por dios?

rogelio: vaya,

resulta que ahora sí es cierto.

hugo: entonces, ¿qué hago,

patrón?

¿llamo a la ambulancia aérea?

mercedes: gustavo me preocupa

mucho y ni siquiera puedo

hablarlo con ernesto

porque siempre terminamos

de pleito.

ya--ya no sé qué hacer,

esteban, ni cómo ayudar

a mi hermano.

esteban: no creo que puedas

hacer mucho.

mercedes: es que yo pensé

que ahora que mi sobrinito...

bueno, que el hijo de gustavo

falleció,

pues, él se iba a calmar

y se iba a alejar de ana,

pero al contrario,

ahora está más aferrado.

esteban: no se va a alejar

porque la ama y tiene razón.

mira, si es cierto

que ana no quiere seguir

al lado de rogelio,

él no la puede retener

a la fuerza.

mercedes: es que date cuenta

de todo lo que le ha pasado

a gustavo desde que anda

con ella.

ya hasta le dispararon, esteban.

la próxima vez lo van a matar.

esteban: bueno, yo voy a hablar

con él,

pero si tu hermano siente

que está ayudando

a la mujer que ama,

no le va a importar

ni siquiera arriesgar su vida.

mercedes: no, no me digas eso.

por eso es que estoy

tan asustada.

yo lo veo desesperado.

sé que es capaz de lo que sea

con tal de lograr lo que quiere.

esteban: ¿sabes qué?

ya se me hizo muy tarde.

tengo que volver a trabajar.

ana paula: rogelio,

aunque tú creías

que eran inventos,

mi tía se puso muy mal

del corazón.

ernesto pidió

una ambulancia aérea.

me voy con ellos.

rogelio: sí, ya lo sé.

yo autoricé el helicóptero,

pero tú no vas a ir

a ningún lado.

ana paula: ¿cómo que no?

rogelio: tú no vas a ir sola,

amor, yo voy contigo.

si no, ¿quién te va a apoyar?

¿quién va a cubrir los gastos

de tu tía?

ana paula: ese es mi problema.

ernesto: si quieres, yo puedo

hacerme cargo--

rogelio: ¡de ninguna manera!

paula es mi esposa

y yo voy a cubrir tus gastos

y los gastos de tu familia.

vanesa: rogelio, yo creo--

rogelio: ¡bueno, ya basta,

hombre!

paula, acompáñame

hasta que llegue el helicóptero.

ana paula: ¿y para qué?

¿para qué?

si estás muy bien acompañado

por vanesa.

así que yo voy con mi tía,

que está delicada.

con permiso.

>> pues, vaya que a los patrones

les ha llovido en su milpita.

maría: ay, sí, la verdad.

por muy mal que me caiga

la tía de paula,

espero que se mejore.

sobre todo por paula.

cynthia: a ver, maría,

¿cómo puedes pedir

que esa vieja interesada

se ponga bien?

¿por qué?

¿de qué lado estás?

a ver, ya.

>> con permiso.

gracias.

cynthia: te estoy hablando.

¿que no me oíste?

te estoy hablando.

maría: ¿y para qué te contesto?

si a ti no te interesa

la opinión de una sirvienta

como yo.

cynthia: ay, nana.

por favor, no me digas

que estás sentida conmigo.

maría: yo no espero

que me quieras,

pero yo te crié.

te di todo el cariño que pude.

cynthia: ajá, sí, sí,

nadie ha dicho que no fue así.

todo el mundo sabe

que--que mi mamá

nunca estuvo para mí

porque siempre estaba

muy enferma, porque siempre--

maría: ¡por lo que sea!

al menos por esos años,

deberías tenerme,

si no cariño como rogelio,

al menos un poco de respeto.

cynthia: ay, nana.

mira, no hagas drama, por favor.

¿por qué no mejor agradeces

que tienes aquí en la hacienda

una posición privilegiada?

siempre la has tenido.

¿y sabes qué?

te voy a advertir algo.

prepárate, más vale

que te vayas ganando a vanesa

porque al final de cuentas,

tu paula se te va a ir

y vanesa es quien se va

a convertir en la señora montero

como siempre debió haber sido.

maría: si eso llega a suceder,

así me muera de tristeza

por no estar con ustedes,

me voy de la hacienda.

te lo juro, cynthia.

mercedes: ¿cómo estás?

gustavo: ya más tranquilo,

gracias.

y gracias por preguntar

y--y por todo tu apoyo.

sé que a pesar de no querer

a ana,

tenías muchas ganas

de que tu sobrino naciera.

mercedes: esteban dice

que eres capaz de dar tu vida

por ana.

gustavo: sí, me conoce perfecto.

yo haría lo que fuera

por que ella esté bien.

mercedes: pues, piénsalo,

gustavo, porque no hay mucho

que puedas hacer

contra el poder y el dinero

que tiene rogelio montero.

es más, ¿sabes qué hizo

para que no la vuelvas a ver?

se la llevó a tuxtla.

gustavo: ¿cómo lo sabes?

mercedes: porque escuché

a un peón decir

que con el pretexto

de que la tía está enferma

se fueron para allá.

pero sea por lo que sea,

rogelio no va a dejar

que te acerques de nuevo a ana

jamás.

gustavo: y yo no voy a permitir

que la tenga a su lado

en contra de su voluntad

haciéndola sufrir.

mercedes: ¿de verdad crees

que está sufriendo?

gustavo: estoy seguro, mercedes.

miguel me contó

cómo rogelio se la pasa

humillándola.

hoy que la vi

no sabes las desesperación

que tenía por irse de ahí.

¿sabes qué?

ya sé qué es lo que tengo

que hacer.

gracias.

cynthia,

me gustaría verte.

[música]

[música]

consuelo: aquí está.

hugo: gracias, consuelo.

consuelo: de nada.

entonces, ¿no te fuiste

con el patrón a tuxtla?

hugo: no, se fueron

en el helicóptero con su esposa,

con la tía y con el doctor.

ya no cabíamos más.

consuelo: ¿y vas a alcanzarlos?

hugo: no.

dijo que su esposa

lo puede atender todo el tiempo

y ya no me necesita.

consuelo: ay, ojalá

que la señora rosaura

se ponga bien, caray.

hugo: oye, consuelo,

¿ya supiste que va a haber feria

en el pueblo de al lado?

yo voy a ir.

consuelo: ay, haces bien.

qué bueno que te distraigas,

así con suerte conoces

a alguien, hugo.

hugo: no, eso no, consuelo.

yo no puedo olvidar a dani.

oye, consuelo, ¿tú no quieres

acompañarme a la feria?

consuelo: ay, claro, vamos.

la verdad, se me antoja mucho

ir a la feria.

efraín: ¿a dónde vas?

tú no vas a salir con él.

consuelo: tú estás loco.

yo soy libre de hacer

lo que quiera.

claro que acepto ir contigo,

hugo.

ulises: ey, ¿qué te pasa?

efraín: más te vale

que no te le acerques.

aquí el hugo, que no sabe

respetar la amistad.

anda detrás de consuelo.

ulises: miren,

estense tranquilos.

yo no quiero problemas aquí.

hugo: mira, si tú ya no quieres

a consuelo, deja que busque

su felicidad por otro lado.

efraín: no es por eso

que me quejo,

si yo sé que esa no va

a olvidarme nunca.

lo que me molesta es que andes

queriendo sacar a mi potranca.

rogelio: en verdad siento

que tu tía se haya puesto mal.

ana paula: ¿seguro?

rogelio: sí.

ana paula: ¿sabes por qué

se puso así?

porque le reproché

todo lo que me dijiste.

ay, según tú no estaba enferma

y mira...

rogelio: paula, yo estoy seguro

de que no estaba enferma.

ana paula: ¿qué pasa, doctor?

ernesto: rosaura se va a tener

que quedar en la unidad

coronaria.

por suerte sobrevivió

al infarto, pero su vida va

a cambiar de ahora en adelante.

rogelio: ¿a qué te refieres?

ernesto: tendrá que tener

muchos cuidados y llevar

una vida muy tranquila.

ana paula: no, pero eso

ya nos lo había dicho mi tía.

nos dijo que tenía problemas

del corazón desde hace tiempo.

ernesto: no, ana paula.

si ella se hubiera dejado

revisar antes por mí

o por cualquier otro doctor,

esto no le hubiera pasado.

cynthia: ay, gustavo, hola.

¿cómo estás?

oye, me sorprende mucho

tu llamada.

gustavo: qué bueno que pudiste

venir.

cynthia: ya supe que el bruto

de efraín te disparó

por órdenes de mi hermano.

gustavo: no te preocupes,

estoy bien.

pero no voy a permitir

más abusos por parte

de tu hermano.

cynthia: sí, lo entiendo

porque yo también estoy harta

de mi hermano.

tú dime, ¿te puedo ayudar

en algo?

gustavo: cynthia,

¿todavía quieres casarte conmigo

para recibir tu herencia?

cynthia: ¿qué quieres decir?

gustavo: que si aún lo deseas,

ahora sí estoy dispuesto

a casarme contigo.

ernesto: no tarda en salir

el cardiólogo para que me dé

los detalles del estado de salud

de rosaura.

aunque sí quiero adelantarles

que todo esto se hubiera evitado

si ella hubiera llevado

una dieta y un tratamiento

adecuado.

ana paula: no entiendo.

¿cómo es posible eso

si mi tía toma una medicina?

claro, tampoco eso era cierto.

ernesto: ana paula,

lamento mucho lo que sucede,

pero ahora tu tía está

realmente delicada y no puede

llevarse emociones fuertes,

¿mm?

permiso.

rogelio: es una pena

que su mentira se convirtiera

en realidad.

ana paula: pobrecita.

aunque no sea como yo creía,

pues, es la hermana de mi mamá.

nos cuidó a miguel y a mí

cuando nos quedamos solos.

rogelio: sí, mi amor, sí.

y por eso a pesar de todo,

si tú quieres, ella puede seguir

en la hacienda, ¿eh?

y no te preocupes

que yo voy a encargarme

de que tenga la mejor atención,

como siempre.

ana paula: rogelio.

rogelio: ¿qué te pasa?

ana paula: no quiero

que me toques, por favor.

no después de que estuviste

con mi hermana vanesa.

rogelio: pero, paula...

gustavo: ya me decidí

y, si sigue en pie

el ofrecimiento, lo acepto.

sé que antes pensé

que jamás podría tener

un matrimonio por contrato,

pero ahora las cosas

han cambiado.

cynthia: pero ¿lo estás haciendo

por...

por estar cerca de paula?

gustavo: no te voy a engañar.

eso es lo que quiero.

cynthia: [resuella]

eso--

está bien, está bien.

pero ¿y qué?

cuando estés a su lado,

¿qué vas a hacer?

¿te la vas a llevar

y me vas a dejar olvidada?

gustavo: no, de ninguna manera.

te doy mi palabra

de que si te casas conmigo,

voy a luchar a tu lado

para que rogelio

te dé tu herencia.

lo único sería

que al mismo tiempo

tendré que asegurarme

de que rogelio no vaya

a maltratar a paula

de ninguna forma.

y también iré viendo

cómo deshacer el contrato

que ellos tienen.

yo sé que es mucho para digerir

en este momento,

pero quiero ser contigo

franco y sincero

porque si aceptas,

las cosas serán así.

cynthia: pero es que--

gustavo: no, no, no,

no me contestes ahora.

sé que no es una decisión fácil

y tienes que pensarlo,

pero, por favor, hazlo, cynthia.

ya me dirás lo que decidas

cuando lo sepas.

ana paula: de verdad, perdóname,

rogelio, perdóname,

pero no puedo.

estoy atrapada, quisiera

ya no deberte nada,

que no tuvieras que ayudar más

a mi familia.

yo seguiré cumpliendo

con el contrato.

pero mientras no haya

enfrente otras personas,

no voy a fingir más.

no soporto que me toques

después de que vanesa y tú--

rogelio: ¿ahora entiendes

lo que yo siento al tener cerca

a gustavo, eh?

¿te imaginas ver

que ese tipo se te acerca

y saber que no va a dejar

de insistir para que te escapes

con él?

ana paula: ya te dije

que no voy a escaparme.

rogelio: pues, más te vale

que no lo intentes, paula,

porque hoy gustavo recibió

balazos de advertencia.

la próxima vez,

se muere.

[música]

macaria: ay, cynthia,

buenos días.

¿qué se te ofrece?

cynthia: qué bueno que te veo,

macaria.

oye, porque me dijo ulises

que solamente él y tú sabían

de la carta que dejó la madre

de margarito.

macaria: sí, nos la robaron.

cynthia: claro.

oye, pues, espero en serio

que tú no sepas en dónde está

ni quién tiene esa carta

porque si es así

y no me lo dices ahora,

me voy a encargar

de que mi hermano te cierre

esta fonda, ¿sí me entendiste?

macaria: te lo juro

que--que no sé

dónde está esa papel.

ana paula: te desconozco,

rogelio.

¿sabes qué?

no puedo creer que hace poco

le dije a cynthia que creía

conocerte lo suficiente

como para saber

que no le harías daño a gustavo.

veo que me equivoqué.

rogelio: pues, lo siento, paula,

pero si he llegado a esto,

es por tu culpa.

además, él se lo buscó.

ana paula: no, no, no,

no estás siendo justo

con gustavo.

rogelio: tú no lo fuiste conmigo

ni él tampoco.

yo empecé jugando limpio

y ustedes dos me traicionaron.

así que hazte a la idea,

no te voy a dejar libre

para que estés con él.

te vas a quedar conmigo.

ana paula: sí, sí, ya lo sé.

me voy a quedar contigo

para que no lo mates.

rogelio: así es.

y seremos el matrimonio feliz

que cuando nos casamos.

ana paula: más bien,

volveremos a fingir

ser el matrimonio feliz

con el que tú sueñas.

rogelio: pues, como sea,

pero ante los demás

eres mi esposa y serás amable,

cariñosa, feliz

y también vas a apoyarme

para recuperar a márgaro.

ana paula: eso lo veo difícil.

como te encontraron

besuqueándote con vanesa,

ya me dijeron que es imposible

que nos lo den en adopción.

pobre de mi niño.

rogelio: voy a usar

otro recurso.

voy a pedir ser el tutor

de márgaro para que esté

con nosotros.

me interesa,

yo también lo quiero.

ana paula: ojalá lo logres,

rogelio,

porque el niño no tiene la culpa

de lo que hiciste.

pero mientras no sea un hecho,

ni siquiera me lo menciones

porque me duele pensar

que el pobre está lejos

de nosotros solo y mal,

todo por lo que tú hiciste.

vanesa: ya, bueno, y ¿qué pasó?

¿qué quería gustavo?

cynthia: no me lo vas a creer.

quiere casarse conmigo.

vanesa: ¿en serio?

¿y vas a aceptar?

cynthia: me dijo que lo pensara,

pero antes que nada, vanesa,

quiero la copia del testamento

de mi papá.

¿tienes la que te di?

vanesa: sí, sí, sí, claro.

cynthia: perfecto.

vanesa: pero, a ver, cynthia--

cynthia: no, no, no me digas

nada, no me digas nada.

yo todavía no sé

si voy a aceptar o no.

necesito leer el testamento.

tengo que leerlo con calma

y quiero hablarle a bruno

para que me asesore

en ciertas cosas.

rogelio: bueno.

justo estaba pensando en ti

hace algunos momentos.

bueno, y en margarito, claro.

ya bruno fue a hacer

la solicitud para que yo sea

su tutor.

hilda: ojalá te contesten rápido

porque aquí

hay una pareja que quiere

adoptar a margarito.

rogelio: ¿qué?

hilda: sí, sí, es necesario

que se resuelva de inmediato

porque los que quieren adoptarlo

cumplen con todos

los requisitos, rogelio.

rogelio: bueno, pero el trámite

de la adopción no se hace

tan rápido, tenemos tiempo.

hilda: la verdad, no.

maura me dijo que quiere

acelerar el proceso

para que margarito pueda tener

una familia

lo más pronto posible, rogelio.

rogelio: [murmura]

bruno: no te preocupes,

margarito pronto dejará de ser

un obstáculo

porque aunque rogelio quiera ser

su tutor, yo estoy arreglando

todo para que una pareja

lo adopte antes.

cynthia: muy bien, muy bien.

bruno: cynthia, estoy haciendo

todo lo que me pides,

pero quiero que sepas

que está costando mucho dinero.

cynthia: bueno, entonces,

como algún día me ofreciste,

tal vez tengas que ayudarme

a recuperar mi parte

de la herencia

para que te pueda pagar.

rogelio: ¿tu tía cómo está?

ana paula: no me dejaron pasar

a verla,

pero ya me explicó el cardiólogo

que sigue con vida solamente

gracias a lo que ernesto hizo

por ella.

la mala noticia

es que va a quedar muy enferma

porque parte de su corazón

ya no funciona.

rogelio: caray.

en verdad lo lamento

porque te veo sufrir

y no quiero.

ana paula: no, no, yo ya no voy

a llorar más, ya no puedo.

solo vine a decirte

que mañana voy a salir

del hospital un rato.

rogelio: ¿adónde vas?

ana paula: voy a ver

a margarito.

rogelio: no.

ana paula: claro que sí.

tengo que verlo.

rogelio: tal vez no te dejen

verlo.

ana paula: no me importa

lo que tenga que hacer.

lo voy a conseguir,

lo voy a ver.

rogelio: bueno, si insistes,

está bien.

vamos a intentarlo juntos.

voy contigo.

ana paula: rogelio,

no voy a tratar de escapar.

rogelio: no, no lo estoy

diciendo por eso, paula.

mi amor, no hay buenas noticias.

ya hay una pareja que quiere

adoptar a márgaro.

efraín: a ver, macaria,

macaria.

macaria: ¿qué haces aquí?

efraín: ¿qué es eso

de una tal carta de amor

que según tú yo tengo, eh?

macaria: eso le tuve

que inventar a consuelo

porque nos escuchó hablando

de la carta de la mamá

de margarito.

y la verdad, efraín,

yo ya no aguanto más.

¿sabes qué?

cynthia me preguntó

si sé sobre la carta

o quién la tiene.

a mí se me hace que ya sospecha

porque hasta me amenazó

que le va a pedir a don rogelio

que me cierre la fonda

si descubre que yo sabía algo.

no, ¿sabes qué?

yo le voy a decir la verdad

al patrón.

efraín: no, chula, tú no le vas

a decir nada

porque si lo haces, vas a perder

la fonda y te lo advierto,

le digo a ulises

lo que hay entre nosotros, ¿eh?

mira, mientras yo tenga

la carta, ningún problema,

¿entendiste?

[timbre]

cynthia: hola.

gustavo: cynthia,

no te esperaba tan temprano,

pero pásale.

eh, ¿qué pasa?

cynthia: es que estoy viendo

lo guapo que es

mi futuro marido.

gustavo: ¿eso quiere decir

que...?

cynthia: pues, que no, no tengo

mucho que pensar.

claro que acepto casarme

contigo.

[música]

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