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La Que No Podía Amar Capítulo 94

3 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

rogelio: con tal de que le des

sangre a paula para que viva,

estoy dispuesto

a casarme contigo

cuando venza el contrato

que firmamos ella y yo.

te aviso después

a qué hora llega el helicóptero.

cinthia: ay, pero ya,

dime qué te dijo.

¿se va a casar contigo?

¿se va a casar?

vanesa: sí.

está dispuesto

a hacer cualquier cosa

por salvar a esa.

hasta casarse conmigo.

voy a preparar mis cosas.

cinthia: eh, no--

gustavo: una enfermera

amiga de mi hermana

tiene su mismo tipo de sangre

y ya donó,

pero hace falta mucha más.

rogelio: vanesa aceptó donar

sangre.

rosaura: ¿de verdad?

rogelio: sí.

rosaura: ¿qué le pidió a cambio?

miguel: nosotros vamos a ir

a la estación de radio

que está aquí cerca.

daniela: y después vamos a ir

al canal de televisión.

gustavo: esa es buena idea.

a ver si alguien más

puede donar.

rogelio: sí, bueno, solo antes

tengo algo que decirles

y quiero hacerlo frente a todos

para que no haya

malos entendidos.

rosaura: ¿de qué se trata?

rogelio: de gustavo.

ya le dije muy claramente

que no tiene nada

que hacer aquí.

gustavo: y yo que no me voy

a ir.

rogelio: bueno, también le dije

que paula es mi esposa.

ya no hay un hijo que los una.

así que evítame la pena

de que los de seguridad

te nieguen la entrada

al hospital.

gustavo: voy a quedarme

hasta que ana esté recuperada

y hable con ella.

cinthia: los reuní a todos

porque...

así como mi hermano compartió

felizmente con ustedes

la noticia de que sería padre,

hoy, lamentablemente,

soy yo la que tiene que darles

la noticia

de que el hijo

que esperaba su esposa

murió.

jacinto: lo siento, señorita,

por su sobrino.

marcial: y por el patrón.

efraín: primero se llevan

a margarito y ahora esto.

cinthia: pues ya lo saben

y les pido por favor

que no le pregunten

ni le digan nada a mi hermano

cuando regrese.

¿está claro?

todos: sí, señorita.

cinthia: [suspira]

pues ya, eso es todo.

váyanse a trabajar.

empleado 1: con permiso.

empleado 2: con permiso.

cinthia: efraín.

efraín: ¿qué?

cinthia: lo logramos.

efraín: así parece.

cinthia: lo logramos.

efraín: no.

espero que todo lo que he estado

haciendo por ti valga la pena,

mi reina.

gustavo: nadie me va a correr

de aquí.

la madre de mi hijo

sigue hospitalizada,

yo necesito saber cómo está.

rogelio: en circunstancias

normales, te podrías quedar,

pero resulta que es mi esposa

y a mí me molesta tu presencia.

así que te vas o no respondo.

rosaura: [gime]

ernesto: deja--

por favor, gustavo.

sé prudente.

gustavo: no me voy a ir.

pues no me voy.

no voy a renunciar a ana.

y te advierto

que voy a encontrar la manera

de estar cerca de ella.

y voy a ver cómo resuelvo eso

del maldito contrato.

rogelio: tú no vas a volver

a ver a mi esposa y punto.

daniela: por favor, por--

gustavo, por favor,

no compliques más las cosas

al menos por ahora.

por favor.

oye, vamos afuera, ¿sí?

por favor.

miguel: ven, ven, vamos.

daniela: ay, gracias

por entender.

yo sé que no es justo,

pero era lo mejor

para evitar pleitos

que no te van a llevar a nada.

miguel: sí, sí, es lo mejor

por ahora, gustavo.

gustavo: voy a encontrar

la manera de romper

ese maldito contrato

que rogelio tiene

con tu hermana.

miguel: estoy de acuerdo

y te voy a ayudar en lo que sea.

ana paula no la está pasando

nada bien en la hacienda.

gustavo: ¿por qué lo dices?

miguel: rogelio la quiere

aislar.

nos pidió que nos fuéramos

de la hacienda

y nos quitó los celulares.

gustavo: y tampoco va a dejar

que ernesto sea su médico ya.

miguel: rogelio la está

presionando.

le puso una oficina a vanesa ahí

y son amantes,

porque la última vez

que vinieron a tuxtla

estuvieron juntos.

gustavo: [resuella]

ana no puede seguir

junto a rogelio montero.

daniela: ana paula no quería

que supieras nada

porque ella está decidida

a cumplir con el tiempo

que dice el contrato.

gustavo: [resuella]

ahora mismo voy a buscar

un abogado

para ver qué se puede hacer

para romper ese acuerdo.

mientras, les dejo mi celular

para que estemos en contacto.

yo les voy a llamar.

pero, por favor,

que este no se los quiten.

miguel: no, seguro.

daniela: [suspira]

miguel: mira, él sí ama

a mi hermana de verdad.

daniela: y rogelio a su modo,

pero también.

miguel: [resuella]

[música]

rogelio: vas a estar bien.

yo te voy a cuidar.

voy a velar tu sueño.

voy a ser tu sombra.

no me voy a mover de aquí

hasta que te recuperes.

ana paula: no.

mi bebé no.

gustavo.

nuestro hijo, gustavo.

[pitidos intermitentes]

bruno: con permiso.

rogelio: [carraspea]

bruno: ¿cómo sigue ana paula?

rogelio: débil.

bruno: lo siento.

rogelio, necesito que firmes

estos papeles.

rogelio: esto es lo que debiste

hacer desde el principio,

la solicitud a un juez

para que yo sea tutor

de márgaro.

quiero que lo metas al juzgado

y de una vez

veas cómo puedes hacer

para que el proceso

avance rápido.

quiero que para cuando ana paula

vuelva a la hacienda,

márgaro esté ahí para recibirla.

bruno: dudo de que sea

tan rápido.

pero te mantendré informado.

rogelio, mientras sigas aquí,

¿qué va a pasar con la hacienda?

creo que deberías hablarle

a cinthia para decirle

que esté a cargo.

y, bueno,

para darle instrucciones.

rogelio: baja la voz.

ve a cumplir

con lo que te encargué.

y hazlo bien.

bruno: vanesa te está buscando.

rogelio: en un momento voy.

margarito: pero ¿para qué?

yo no quiero volver mañana

con esos señores, por favor.

hilda: margarito, no seas así.

muchos niños aquí

quisieran tener la suerte

de encontrar unos papás

que los quieran adoptar.

los señores con los que fuiste

están muy interesados

de ser tus papás.

margarito: [solloza]

maura: déjame hablar con él,

hilda.

hilda: ven.

ven, mi amor.

chiquitito.

margarito: ¿me va a regañar?

maura: no.

te voy a contar

sobre mis experiencias,

porque he vivido más que tú.

margarito: no, pero eso se nota

luego, luego.

maura: tengo muchos años

en esta casa hogar

y sé que cuando a un matrimonio

le niegan adoptar,

como pasó con el señor montero

y su esposa,

se desaniman y dejan de luchar.

margarito: entonces,

¿el patrón y ana paula

ya no van a intentar

llevarme con ellos?

maura: no es que no quieran.

como ya te lo explicó

el señor montero,

más bien no pueden.

además, su esposa

está esperando un hijo.

margarito: pero de todos modos,

si ellos me quieren, los dos.

maura: sí, pero nosotros

preferimos entregarte

con unos padres

que no puedan tener hijos.

margarito: eso no es justo.

maura: es lo mejor para todos.

y mientras más pronto

lo entiendas,

sufrirás menos.

margarito: ¿y si me dejan

regresar como estaba,

sin que el patrón y ana paula

sean mis papás?

ándele, señora.

por favor,

déjeme irme a la hacienda.

maura: lo siento,

pero eso no es posible.

así que sé amable

con los señores

que te quieren adoptar

o te vas a quedar aquí

hasta que cumplas los 18 años.

margarito: no, yo no quiero

quedarme aquí.

rogelio: gracias, vanesa.

sé que esa sangre le va a hacer

mucho bien a paula.

no voy a olvidar

que le tendiste la mano

cuando ella lo necesitó.

vanesa: de nada, rogelio.

la verdad es que me da gusto

que estés aquí a mi lado

porque necesito aclararte algo.

te pedí que te casaras conmigo

solo para saber tu respuesta.

con eso me di cuenta

de cuánto quieres a paula.

rogelio: sí, así es.

por ella estoy dispuesto a todo.

vanesa: yo te quiero

con la misma intensidad

que tú amas a paula.

y por lo mismo

jamás te haría algo

como lo que ella te hizo,

rogelio.

así que si vuelves conmigo

va a ser por mí,

por lo que yo valgo,

no porque te ayudé a salvar

la vida de paula.

cinthia: muchas gracias

por venir a verme, gustavo.

viajé con vanesa

porque no quiso venir sola.

se sintió muy mal

de que rogelio la llamara

para que le donara sangre

a paula.

gustavo: lo entiendo.

lo que me parece muy noble

por parte de vanesa

es que haya aceptado donarla.

cinthia: gustavo,

yo sé que no hay palabras

que te den aliento

en estos momentos,

pero quiero que sepas

que siempre voy a estar ahí

para cuando necesites

que alguien te escuche

o que te dé un abrazo

o para lo que sea.

gustavo: sí, gracias.

la verdad, es--

es muy doloroso porque...

[chasquea la lengua]

me había hecho tantas ilusiones.

era--era mi primer hijo,

cinthia.

era un pedacito de mí

y de ana.

él era un ser inocente.

cinthia: las cosas siempre pasan

por algo.

tienes que ser fuerte.

gustavo: sí, lo sé, lo sé.

pero yo tenía tantos planes

para mi bebé y--y ahora...

cinthia: ey, ya, ya, ya,

no estés triste, gustavo, ya.

tienes que hacer un esfuerzo,

salir adelante.

gustavo: sí.

sí, aún estoy aquí y yo debo--

cinthia: exactamente.

gustavo: seguir,

seguir mi camino.

cinthia: sí, esa es la actitud

que debes de tener.

¿y has pensado

en lo que vas a hacer?

gustavo: sí.

tu hermano quiere separarme

de ana,

pero no voy a darme por vencido.

yo voy a buscarla

y a llevármela de aquí.

cinthia: claro.

no puedes dejarte vencer

así de fácil.

[ríe]

¿qué vas a hacer?

dime, quiero saber.

quiero saber

si te puedo ayudar en algo.

dime.

¿eh?

rogelio: esta es la vanesa

que anhelaba va a recordar.

gracias.

había olvidado lo fuerte

que eres como mujer.

vanesa: gracias

por los cumplidos,

pero déjame terminar.

lo que más me importa

es que cuando dejes a paula

para casarte conmigo

sea porque verdaderamente

te diste cuenta

de quién es quién.

y entonces,

tú y yo podremos ser felices.

algún día podremos ser felices.

[música]

[música]

miguel: vanesa.

quiero agradecerte

por haber donado sangre

para mi hermana.

ese gesto habla muy bien de ti.

vanesa: mm.

ahórrate tu discursito.

no lo hice por esa.

para serte honesta,

hubiera dejado que se muriera.

si le di sangre

fue por rogelio.

a él no le puedo negar nada.

¿qué?

ay, por favor,

no me mires así, ¿sí?

por rogelio hago lo que sea.

tanto así

que lograré que saque a paula

de su vida para siempre.

hilda: vamos.

te acompaño para que cenes, ¿mm?

ven.

ven.

ven, vente, vente, vente.

vente.

te voy a contar algo.

margarito: ¿qué?

hilda: no quiero darte

ninguna falsa esperanza,

margarito.

solo te digo

que rogelio y su esposa

aún no han renunciado a ti.

margarito: yo ya lo sabía.

¿les hablaste?

hilda: así es, mi amor.

pero te pido, mientras ellos

intentan recuperarte,

no trates de escapar de nuevo

y obedezcas todas las normas

que te demos.

¿sí?

margarito: sí.

hilda: [ríe]

y esto que te dije

es un secreto entre nosotros.

[susurra] ¿sale?

margarito: de tonto hablo.

¿para que la maura esa

me eche a perder todo?

no.

hilda: [ríe]

ernesto: gracias a la sangre

que conseguiste

y a la que donó vanesa

ana está mucho mejor.

gustavo: gracias a dios.

ernesto,

yo necesito saber

si ana tendrá alguna secuela

por lo del efecto del veneno.

ernesto: por fortuna, no.

y si sigue evolucionando,

también en un par de días

se va a poder ir a la hacienda.

gustavo: lo sé,

dani me lo contó.

yo tengo que verla.

mañana a primera hora

voy a visitarla.

ernesto: gustavo,

no creo que sea buena idea.

de seguro rogelio

le va a pedir a los de seguridad

del hospital que te saquen.

gustavo: que me saquen

si quieren,

pero antes voy a hablar con ana.

cinthia: no entiendo

por qué se aferra gustavo

a querer a sacar a paula

del hospital.

mañana la va a ir a ver

para ponerse de acuerdo

y en cuanto el doctor diga

que se le puede dar de alta,

piensa llevársela.

vanesa: ¿en serio?

cinthia: sí.

y claro, ya teniéndola

a su lado...

[ríe]

gustavo quiere arreglar todo

para que paula ya no esté atada

a ese contrato.

vanesa: ay, mira,

la verdad, qué gusto, ¿eh?

por mí que se largue desde hoy

con gustavo, pero lejos.

cinthia: ay, claro, sí,

por ti sí, ¿verdad?

pero ¿yo qué?

yo no quiero que se vaya

con gustavo.

gustavo: señorita,

¿cambiaron de cuarto

a la señora montero?

enfermera: no, señor.

su marido se la llevó hace rato.

gustavo: ¿cómo?

pero si estaba delicada.

enfermera: pues sí,

pero su marido ya se la llevó.

rogelio: gracias por avisarme

que gustavo iría al hospital

para sacar a paula.

cinthia: para que veas

que yo sí te ayudo y te apoyo

a pesar de que esa mujer

no te conviene en nada.

rogelio: cinthia.

cinthia: es la verdad, rogelio.

yo hubiera podido dejar

que gustavo se la llevara.

rogelio: no me digas

que lo hiciste por mí,

cuando en realidad

lo hiciste por ti.

seguramente no soportaste

la idea de que gustavo y ella

estuvieran juntos.

lo sigues amando,

o no lo hubieras visto

ahora que fuiste a tuxtla.

en fin,

por lo que he decidido,

paula seguirá a mi lado.

cinthia: sí.

nomás espero que en verdad

quieras vengarte de ella.

y yo supongo que en cuanto

se recupere, le vas a anunciar

que te casas con vanesa

cuando termine tu contrato

con ella, ¿verdad?

rogelio: ¿quién te dijo

que me voy a casar con vanesa?

gustavo: no puede ser,

no puede ser.

enfermera: en cuanto supo

que estaba fuera de peligro,

el señor montero se la llevó

en un helicóptero.

iba cuidada por paramédicos.

gustavo: ¿y su médico?

¿en dónde está ernesto?

él no pudo darla de alta

sin avisarme.

ernesto: no, gustavo.

yo no di de alta a ana.

enfermera: con permiso.

ernesto: acabo de enterarme

de que rogelio

la sacó del hospital

sin mi autorización.

gustavo: pero ¿cómo pudo hacer

eso?

ernesto: entiende.

si el paciente firma una hoja

en donde se hace responsable

de lo que pase,

aunque esté grave,

uno no puede detenerlo.

gustavo: yo estoy seguro

de que ana no firmó ese papel,

al menos no por su voluntad.

rogelio hizo esto

para evitar que yo la viera.

rosaura: mm.

¿cómo te sientes, mi amor?

ana paula: cansada

y con mucho sueño.

rosaura: pues muy mal.

tienes que levantarte

y animarte.

ándale, ándale, vamos

para que te bañes y te arregles.

ana paula: no, no, no, tía,

no tengo ganas de nada.

rosaura: pues a ver

de dónde las sacas,

porque tienes que verte bien

para tu marido.

ay, no sabes cómo te cuidó,

todo lo que hizo por ti.

imagínate,

hasta convenció a vanesa

de que te diera su sangre

para que no te murieras.

ana paula: [resuella]

¿vanesa me dio su sangre?

rosaura: yo tampoco

lo hubiera creído,

pero fue gracias a que rogelio

se lo pidió.

ay, bueno.

te dejo descansar ahorita, ¿eh?

ánimo.

gustavo: ahora entiendo

por qué rogelio me dijo

que no volvería a ver a ana.

claro, pensaba sacarla antes

del hospital

y la tiene controlada,

sin teléfono

y ¡encerrada en la hacienda!

ernesto: gustavo, gustavo,

tienes que calmarte.

las cosas no se solucionan así.

gustavo: ¿y de qué otra manera,

ernesto?

yo solo estoy actuando

de la misma forma que él.

ernesto: sí, sí,

pero por desgracia

ante la ley él es el esposo.

gustavo: eso no significa

que pueda tenerla encerrada.

yo sé que ella no la está

pasando bien en esa hacienda

y la voy a liberar.

ana paula: [resopla]

ya me enteré de todo

lo que hiciste por mí

y quiero darte las gracias.

rogelio: lamento

la muerte de tu hijo.

sé la ilusión que tenías

por ser mamá.

ana paula: la pérdida de mi hijo

es algo que nunca olvidaré.

es un dolor tan grande

que aunque pase el tiempo

va a seguir dentro de mí.

ahora entiendo un poco a macaria

cuando perdió a maripaz.

rogelio: ella está saliendo

adelante.

y tú harás lo mismo, paula.

con mi ayuda.

me dijo tu tía

que no quieres comer.

ana paula: no quiero nada,

rogelio.

no quiero nada.

rogelio: entiendo el dolor

que sientes.

ana paula: no, no, no.

no lo entiendes,

nadie lo entiende.

ese hijo era mi alegría,

mi consuelo.

lo sentí dentro de mí,

ya lo quería.

rogelio: tú sabes

que yo estaba dispuesto

a hacer mío a ese chamaco.

ana paula: ay, quiero a mi bebé.

quiero a mi bebé conmigo.

rogelio: mi amor,

tu familia se va a quedar

para que no te sientas tan sola,

pero, por favor, reacciona.

ana paula: voy a salir adelante.

y no te preocupes,

voy a cumplir el contrato

como me pediste.

me voy a sobreponer

y voy a cumplir.

rogelio: paula.

lo que te pido

es que volvamos a empezar,

como cuando llegaste

a la hacienda por primera vez.

¿por qué no hacemos

como si no hubiera pasado?

hacemos borrón y cuenta nueva.

¿mm?

ana paula: eso ya no es posible.

tú ya no eres mi jefe,

ni yo soy tu enfermera.

rogelio: pero ahora eres

mi esposa.

ana paula: por circunstancias

y por un contrato.

pero ya no somos los mismos

de ese entonces.

han pasado muchas cosas

entre nosotros, rogelio.

rogelio: aun así,

creo que tenemos una oportunidad

para nosotros

y de aquí a que ese méndigo

contrato termine,

voy a luchar por tu amor.

[música]

[música]

vanesa: ¿cómo?

¿todavía por aquí?

rosaura: ajá.

[ríe]

tanto que te burlaste

porque nos íbamos de la casa.

pues ya ves que no.

rogelio quiso que nos quedáramos

para que mi sobrina

no se sienta sola.

vanesa: mm...

[ríe]

claro.

con eso de que perdió

al que pensaba convertir

en su heredero...

rosaura: y tú, feliz, ¿no?

vanesa: yo solo digo

que tenga cuidado

porque capaz

que yo sí le doy un hijo

a rogelio.

un verdadero montero,

no un bastardo.

rosaura: [ríe]

ay, por favor, ni lo sueñes.

vanesa: ah, ¿sí?

¿y quién va a impedir

que rogelio y yo estemos juntos?

rosaura: yo.

yo voy a estar cuidando

en todo momento

que no te le acerques demasiado

a rogelio.

vanesa: muy bien, ¿eh?

¿y quién va a cuidar

que él no se acerque a mí?

porque la pasamos tan bien

que de seguro rogelio

va a querer estar

de nuevo conmigo.

ana paula: el hecho

de que se haya muerto

el hijo que esperaba

no quiere decir

que haya roto todos mis lazos

con gustavo.

rogelio: estoy seguro de que tú

te vas a quedar conmigo.

ana paula: rogelio,

yo tengo que hablar con gustavo.

rogelio: tú ya no tienes

nada más que hablar con él.

y tampoco vas a volver a verlo.

ana paula: por favor,

no puedes impedírmelo.

entiende,

gustavo era el padre de mi hijo.

tengo que hablar con él.

tengo que aclarar muchas cosas

con él.

rogelio: a ver, ¿aclarar?

¿qué vas a aclarar con él?

por dios, hombre.

ya--ya permití

que estuviera--que estuviera

junto a ti en el hospital.

caramba,

me hervía la sangre de rabia

al ver al tipo ese

con el que me engañaste

todo este tiempo.

ana paula: nunca te engañé.

que no te engañé, entiende.

no te engañé con él.

rogelio: aunque no hayas hecho

nada, me engañaste

al ocultar quién era él.

además, ya los dejé

llorar juntos

la muerte del chamaco,

de su hijo, pero se acabó,

paula.

se acabó.

ana paula: no puedes hacerme

esto, no puedes hacerme esto,

por favor.

rogelio: ¿cuánto tiempo más

quieres?

no me pongas a prueba,

porque te juro que esta vez

sí lo mato.

[celular]

gustavo: ¿qué pasó, cinthia?

cinthia: te hablo

porque no sé qué pasó.

mi hermano me dijo que paula

iba a seguir en el hospital

al menos dos días

y--y ya regresaron

a la hacienda.

gustavo: sí, lo sé.

se la llevó para que yo

no tenga contacto con ella.

cinthia: lo siento mucho.

¿quieres que yo haga algo?

¿que--que le diga algo a paula?

gustavo: no, no, no,

no te preocupes.

no te quiero meter en esto,

pero--pero muchas gracias.

cinthia: [rezonga]

no puedo creer

que le siga importando,

que siga queriendo a esa mujer.

miguel: nos vamos a casar.

daniela aceptó casarse conmigo.

consuelo: ay, miguel,

me da muchísimo gusto

porque ustedes dos se quieren.

miguel: sí.

bueno, yo le hice mucho daño,

pero ya no.

ya no, ya tengo trabajo,

ya no bebo.

consuelo: ay, qué bueno, miguel.

¿y en dónde

van a hacer la fiesta?

porque, si quieren,

les podemos organizar aquí algo.

miguel: bueno, todavía falta,

quedamos de que nos casábamos

después de que pasara

un año sin beber.

consuelo: sí.

y me imagino que también

te quieres esperar

a que tu hermana esté mejor.

siento mucho lo de tu sobrino,

miguel.

por favor, salúdamela.

miguel: sí, de tu parte.

rocío: ah, ya llegaste

al pueblo.

consuelo: ay, con permiso.

rocío: ¿por qué

no me habías hablado?

miguel: perdón, sé que quedé

de entregar los muebles,

pero la iba a ir a buscar

para decirle

que a partir de mañana

me pongo a trabajar en eso

hasta que termine.

rocío: sé que fue una emergencia

lo que te pasó,

mercedes me contó.

pero si vuelve a suceder

algo así,

vas a perder tu trabajo.

[llaman a la puerta]

ana paula: vanesa.

pasa, por favor, pasa.

vanesa: veo que ya estás

muy repuesta.

ana paula: pues en parte

gracias a ti.

yo no pensé que algún día

llegaras a hacer eso por mí,

viajar hasta tuxtla,

darme tu sangre.

cuando me lo contaron,

no podía creerlo.

vanesa: no,

no me agradezcas nada.

no lo hice ni con gusto

ni por ti.

yo hubiera dejado

que te murieras.

ana paula: ¿cómo dices eso?

vanesa: porque no soy hipócrita

como tú.

yo hablo con la verdad.

lo hice por rogelio

y de una vez te advierto

que ahora vas a sentir

lo mismo que él sintió

cuando lo engañabas tú

con otro hombre bajo este techo.

ana paula: yo jamás lo engañé.

él supo que me escapé

porque pensé que era un asesino

y vi a mi novio.

¿y sabes qué?

te advierto que no voy a tolerar

que mientras rogelio

sea mi marido,

me falten al respeto los dos.

vanesa: lo siento, pero no creo

que estés en condiciones

de exigir nada.

y, como te dije,

yo hablo de frente

y entre rogelio y yo

van a pasar muchas cosas

que no te van a gustar.

ana paula: estás loca.

vanesa: sí,

pero por recuperar a rogelio

y no me voy a detener ante nada.

ana paula: [resuella]

consuelo: estoy bien contenta

en la escuela,

pero me di cuenta

de que tengo que mejorar mucho

mi ortografía.

ulises: [ríe] pues ahí sí

que yo no te puedo ayudar mucho.

soy bueno para las matemáticas,

pero nada más, ¿eh?

ambos: [ríen]

ulises: voy a decirle a efraín

que le dé nuestras condolencias

al patrón.

efraín, ¿qué tal?

efraín: eh.

ulises: quiero pedirte

que le des un recado al patrón.

efraín: ¿como de qué o qué?

¿de la carta que andan buscando?

ulises: no, sigue sin aparecer

y don rogelio está furioso.

efraín: [resuella]

ulises: pero, por favor, dile

que sentimos mucho

lo de la pérdida de su hijo.

efraín: ah, sí, ¿cómo no?

yo le doy sus condolencias.

ulises: gracias.

macaria: ulises,

ya hice el pedido

con el proveedor.

eh, ve a atenderlo, ¿no?

ándale, mi amor, ¿sí?

ulises: sí, está bien.

ahí te encargo, por favor.

efraín: ¿cómo no?

¿cómo no?

macaria: ¿pensaste

lo que te dije?

¿vas a hablarle al patrón

de la carta?

¿o lo voy a hacer yo, eh?

efraín: buenas, consuelo.

¿qué?

¿ya no me quiere saludar

desde que está estudiando?

consuelo: estoy trabajando,

efraín.

efraín: ah, bueno, pues,

yo voy a hacer lo mismo.

nos vemos, macaria.

yo le doy las condolencias

a los patrones.

[llaman a la puerta]

maría: rogelio.

te traje un tecito.

rogelio: dime.

¿tienes algo que decirme?

¿por qué me miras así?

maría: nada más

que me parece muy doloroso

lo que pasó.

y ana paula no quiere salir

de su cuarto.

rogelio: lo sé.

maría: rogelio,

yo la entiendo,

porque perder un hijo...

es...

terrible.

¿quieres que dani venga

a darte tu terapia?

rogelio: solamente lo hace

ana paula.

claro que ella ahora

no está en condiciones.

pero ni aunque quisiera,

ella no--no va a querer

estar mi lado.

maría: yo creo que le tienes

que dar la oportunidad,

que viva el duelo,

el duelo de su bebé.

rogelio: [ríe]

[murmura] el duelo de su bebé.

[ríe]

al lado de su gustavo, ¿no?

vanesa: buenas noches.

¿puedo pasar?

rogelio: ya pasaste, ¿no?

¿qué se te ofrece?

vanesa: solo vengo

a agradecerte.

mi oficina quedó muy bonita,

tanto que--que me puse

a trabajar

y mira la hora que es.

rogelio: ajá.

vanesa: creo

que si no te molesta,

me voy a quedar.

rogelio: está bien.

que te instalen

en alguna de las recámaras.

vanesa: no.

me quiero quedar aquí.

[música]

[música]

vanesa: ¿o qué?

¿va a venir paula?

rogelio: espera, vanesa.

macaria: ay, fue un día

muy pesado, pero ya acabamos.

consuelo: ajá.

macaria: ¿y ahora qué te pasa?

consuelo: ya que estamos solas,

explícame.

¿por qué efraín y tú

le ocultan a ulises

que tienen la carta

que él busca?

escuché cuando estaban hablando

de la carta, macaria.

¿por qué le haces eso a ulises?

está desesperado.

además, hay que ayudar

a margarito.

macaria: te lo juro por ulises

que yo no tengo esa carta,

ni sé lo que dice.

consuelo: ay, clarito oí

que se la estabas pidiendo

a efraín.

macaria: bueno, sí, claro,

le estaba pidiendo una carta,

pero no--no era esa, era otra.

una muy comprometedora

que le escribí

y la verdad que si llega

a manos de ulises,

pues, me costaría el matrimonio.

consuelo: ay, madrina.

madrinita.

maría: consuelito, ¿cómo estás?

consuelo: ay, pues, preocupada.

por eso vine a buscarla.

maría: ¿qué sucede ahora?

¿tienes más problemas

con macaria?

consuelo: no, no, no,

yo si vine, es por ulises.

él se porta mejor

que mi papá conmigo.

y, bueno, el caso es que ayer

escuché a macaria y a efraín

discutiendo.

maría: no me digas

que volvieron.

consuelo: no, no, no es eso.

pero ella le está pidiendo

una carta de amor

que le escribió a efraín

y él no se la quiere dar.

maría: ah, qué sinvergüenza

es este muchacho.

pero a mí sí me la va a dar.

consuelo: por eso vine, madrina,

porque sé que usted

sí me puede ayudar.

la verdad es que vi a macaria

muy preocupada.

pues si ya terminó con efraín,

no tiene caso

que exista esa carta

que es un peligro

para su matrimonio.

maría: ¿ves cómo siempre

tienes que hacer bien las cosas

con la pareja?

porque si no, siempre existe

el riesgo de perder

todo lo que se ha construido,

¿entendiste?

consuelo: sí, madrina.

margarito: entonces,

¿rogelio ya metió los papeles,

esos que dijiste del juicio

para sacarme de aquí?

hilda: ¡sh!

pero quedamos

que era un secreto.

margarito: sí, es cierto.

maura: ¿qué pasa aquí?

hilda: nada.

margarito me estaba preguntando

acerca de la pareja

que quiere adoptarlo.

margarito: quería saber

si ya van a sacarme pronto

de aquí.

maura: vaya, veo que ya estás

empezando a aceptar

que tu nueva vida

será con otros padres

que no serán los montero.

margarito: sí.

maura: me alegro,

porque los señores

rodríguez baños

vendrán a visitarte

hoy también.

margarito: ah.

ajá.

efraín: ¿qué?

está bueno todavía.

maría: efraín.

efraín: a ver, detenme aquí.

ya vengo.

¿qué pasó, doña maría?

maría: que eres un cínico

y un descarado.

es el colmo

que pretendas a cinthia

y al mismo tiempo

estés guardando cartitas de amor

de una mujer casada.

efraín: ¿de qué hablas?

no entiendo.

maría: entiendes

perfectamente bien.

ayer macaria te estaba pidiendo

esa carta.

no te hagas.

efraín: ¿cuál carta?

maría: se la vas a devolver

a macaria,

te vas a olvidar de cinthia

y si sigues de mujeriego,

voy a hablar con rogelio

para decirle

lo que pasó con su hermana

y que te corra de aquí.

bruno: buenas.

señor rodríguez baños,

qué gusto verlo.

señora.

señora: mucho gusto.

bruno: siéntense, por favor.

baños: gracias.

bruno: ¿cómo va todo?

baños: muy bien.

según nos dijo

la licenciada maura hernández,

que parece que reunimos

todos los requisitos

para la adopción de margarito.

bruno: me alegro,

me alegro mucho.

mujer: pues sí, pero si nos dan

al mocoso, ¿nos lo vamos a tener

que quedar?

bruno: usted no se preocupe,

señora.

ya iremos viendo.

por lo pronto,

quiero que sigan mostrando

mucho interés en margarito.

mucho.

baños: con esto sí seguimos

entendiéndonos muy bien.

bruno: eso espero.

ana paula: hijito...

[solloza]

mi bebé.

[solloza]

maría: paula.

ana paula: no sabe

el dolor que siento, maría.

no lo sabe, me estoy muriendo.

[solloza]

maría: paula,

de alguna manera te entiendo,

porque yo también

perdí a mi hija.

ana paula: ¿cómo dice?

maría: no, olvídalo.

no quiero hablar de eso.

ay, fue hace tantos años

que no lo quiero recordar.

por favor, paula,

no lo comentes con nadie.

ana paula: claro que no, maría.

pero qué doloroso.

como haya sido, lo siento mucho.

este dolor me va a volver loca,

maría, me va a volver loca.

y yo tengo que hablarlo

con gustavo, él es el padre.

me siento muy mal

de no poder hablarlo con él.

[solloza]

maría: te entiendo, paula.

pero es mejor que ahora

no digas nada.

ana paula: no.

no, no, no,

yo no tengo por qué callarlo.

no estoy haciendo nada malo

y ahorita mismo

se lo voy a decir a rogelio.

maría: paula.

ana paula: ¿qué haces saliendo

del cuarto de rogelio?

vanesa: mm,

pregúntaselo a él.

ana paula: [resuella]

no lo puedo creer, rogelio.

[resuella]

¿qué hacía vanesa

saliendo de tu cuarto?

rogelio: en vista de que tú

no estuviste a mi lado,

vanesa pasó la noche conmigo.

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