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La Que No Podía Amar Capítulo 92

2 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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rosaura: don rogelio,

¿qué me mandó a llamar?

rogelio: así es. a usted

y a todos los que llegaron

a vivir aquí cuando me casé

con paula.

miguel: ¿quería vernos,

don rogelio?

rogelio: sí.

daniela: ¿sucede algo?

rogelio: los reuní

para avisarles que

ya no los quiero viviendo

en mi hacienda.

rosaura: ¿cómo que ya no quiere

que vivamos en la hacienda?

usted no puede hacernos esto,

don rogelio,

esto es una injusticia--

rogelio: escuche

lo que voy a decir.

miguel, tú seguirás trabajando

en tus muebles.

tú daniela, seguirás ayudando

a ernesto pero en la clínica.

y rosaura, pues,

no sé qué voy a hacer,

pero necesito tener la casa

solamente para mi esposa

y para mí.

miguel: yo le había dicho

que no queríamos seguir

viviendo a sus costillas,

pero esta no es la manera.

rogelio: aquí la única manera

es la mía.

y no les estoy preguntando

su opinión.

paula y yo necesitamos

arreglar muchas cosas

y no quiero problemas

ni gente metiche.

rogelio: óigame,

ninguno de nosotros es metiche.

solo queremos ayudar.

además, ¿adónde vamos a vivir?

nosotros no tenemos dinero--

déjame.

rogelio: puedo dejarles

una de mis casas en san gabriel.

y si no le parece, bueno, pues,

regrese a tuxtla,

tiene usted una casa donde--

rosaura: no, no, yo no tengo

nada, yo no tengo nada allá.

lo dejé todo para venir

a acompañar a mi sobrina.

miguel: ¿por qué quiere

alejarnos de ella?

rogelio: no, no, miguel,

no te equivoques.

ustedes pueden venir a visitarla

cuando quieran, pero

casados significa casa de dos.

mi esposa y yo necesitamos

privacidad.

rosaura: entonces, ¿por qué

está la vanesa, esa, aquí?

rogelio: eso es por una cuestión

de trabajo y no voy a discutir

mis decisiones con usted.

como dicen,

de los parientes y el sol,

entre más lejos mejor.

miguel: yo no me voy a ir

sin mi hermana.

está mal de los nervios,

su embarazo está muy delicado.

rogelio: yo voy a dedicarme

a cuidarla.

no te preocupes por eso.

miguel: primero le voy

a preguntar a ella qué piensa

y si se quiere ir,

se va a ir con nosotros.

rogelio: ana paula es mi esposa.

miguel: sí, por un contrato.

y si decide irse,

no me importa si no lo cumple

aunque tenga que ir a la cárcel.

rogelio: te felicito, miguel.

esa es la actitud que siempre

debiste tener.

la de un hombre que sabe

enfrentar sus problemas.

ana paula siempre ha sabido

enfrentar los suyos,

por eso se va a quedar.

y aunque no sé si voy

a perdonarla o no.

debo tratar de arreglar

las cosas con ella.

rosaura: sí, sí, claro, claro,

don rogelio.

yo creo que con buena voluntad

todo puede arreglarse.

rogelio: yo estoy tratando

de hacer las cosas

con buena voluntad.

pero comprenderán

que prefiero que se vayan.

rosaura: pero ¿por qué?

rogelio: porque les abrí

las puertas de esta casa.

y todos ustedes,

que sabían que gustavo durán

era el novio de paula

me lo ocultaron.

yo no tengo por qué tolerar

traiciones en mi casa.

así que mañana mismo

se van de aquí.

cynthia: de verdad, vanesa.

tú puedes poner

lo que quieras.

manda a pintar del color

que te guste.

cambia la decoración.

esta va a ser tu oficina.

vanesa: no me estás

entendiendo.

el lugar y la decoración

son lo que menos me importa.

lo único que me interesa

es tener la posibilidad

de estar cerca de rogelio.

¿no te das cuenta

de que es un pretexto?

cynthia: claro que me doy cuenta

de que es un pretexto.

pero de todas formas...

¿sabes la cara que va a poner

mi cuñadita cuando vea que

estás cambiando todo lo que

ella cree que le pertenece?

vanesa: [ríe] ya me la imagino.

miguel: no puedo creer

que rogelio nos quiera

sacar de la hacienda.

daniela: yo tampoco.

pero no podemos dejar

a ana paula aquí sola

con rogelio.

cynthia: ay no,

esa se va a quedar--

daniela: tenemos que hablar

con ella, no podemos

dejarla aquí sola.

vanesa: vaya...

parece que rogelio corrió

a los parientes de la bastarda.

cynthia: espero que luego

haga lo mismo con ella.

rosaura: entiendo que usted

esté enojado.

pero qué caso tenía

decirle la verdad sí--

si yo a ana paula la veo

muy enamorada de usted.

y cinthia y gustavo

estaban tan felices.

rogelio: no seas cínica.

rosaura: la verdad,

todo el problema vino

por ese embarazo.

pero pues, si usted quiere

reconocer a ese chamaquito,

deje que me quede

a cuidar a mi sobrina.

yo soy como una madre para ella.

rogelio: sí, sí, cómo no,

cómo no.

rosaura: aunque lo diga así.

esa es la verdad.

es más, si quiere

que miguel y dany

se vayan al pueblo.

al fin que él pues,

ya tiene trabajo allá,

pero a mí déjeme con mi sobrina.

rogelio: ¿miguel ya tiene

trabajo?, ¿con quién?

rosaura: ay, eh--

no sé bien, pero--

pero yo después se lo averiguo.

usted sabe que yo siempre

he estado de su lado.

por eso le digo que le conviene

tenerme aquí.

y pues, si tiene problemas

con ana paula, yo lo ayudo.

pero necesito que me diga

qué quiere.

rogelio: sabe qué quiero,

quiero ya no tener que oírla.

me tiene harto.

y de una vez le digo,

no voy a ceder.

daniela: bueno, don rogelio

tiene razón en pedir

que nos vayamos.

miguel: como están las cosas

yo no quiero dejar sola

a mi hermana.

maría: ¿cómo dicen?

¿cómo está eso de que se van

de la hacienda?

miguel: nos lo pidió rogelio,

pero en realidad solo nos quiere

separar de mi hermana.

maría: qué barbaridad.

yo creí que conocía bien

a rogelio pero últimamente

me ha sorprendido tanto

que ya no sé.

daniela: no tenemos

tantas opciones,

esta es su casa.

está enojado porque todos

sabíamos lo de gustavo.

pero de todas maneras,

miguel y yo pensábamos

irnos pronto y esto solamente

lo adelanta.

maría: ¿en serio ya pensaban

irse?

daniela: pues sí, primero

para no abusar y--

y también porque--

porque tenemos planes

para casarnos.

maría: qué gusto, muchachos,

felicidades.

daniela: gracias.

maría: [suspira] por fin

una buena noticia

dentro de todo esto.

¿pero por qué no me habían

dicho antes?

miguel: te estamos diciendo

ahorita, maría.

maría: sinceramente,

los felicito.

sé que ustedes se quieren mucho.

tú, miguel, valórala,

porque a mí me tocó ver

cómo estaba dani por ti.

bueno--ya sabes.

miguel: lo tengo muy claro.

maría: no se preocupen, si se

van yo voy a cuidar de paula.

cualquier cosa les mando

a avisar luego luego.

rosaura: por favor, don rogelio,

por favor no me saque de aquí.

qué no ve que estoy muy enferma

de mi corazón.

¿qué voy a hacer yo sola

en san gabriel?

rogelio: si está tan enferma,

ya le dije que ernesto

puede revisarla.

pero como seguramente es otro

de sus inventos.

rosaura: no, eso no--

no es cierto, no es cierto.

si quiere que me revise

cuando quiera, que me revise.

rogelio: de acuerdo, le voy

a decir, se lo voy a decir,

pero no insista,

yo no la quiero aquí.

usted solamente ve

por sus intereses.

rosaura: sí, sí, exactamente.

mis intereses son los mismos

que los suyos.

que ana paula y usted

sean felices.

por eso--

le ruego.

le suplico que me deje quedarme.

rogelio: no.

ya le dije que no.

y si la necesito, la llamo.

ahora lárguese antes

de que pierda la paciencia.

[música]

[música]

ana paula: no sabes la ilusión

que me hace imaginar tu carita.

me haces tan feliz.

vanesa: ay, hermanita,

hermanita.

qué ilusa eres.

ana paula: ¿qué quieres, vanesa?

vanesa: qué agresiva.

nada más quiero platicar

contigo.

ana paula: pues yo no tengo

ganas de platicar contigo,

así que te pido que te largues

de mi cuarto.

vanesa: no sé por qué te pones

así.

solo venía a visarte

que a partir de mañana

me puedes encontrar en el cuarto

que está al lado del despacho

de rogelio.

allí voy a estar todos los días.

ana paula: me da lo mismo

lo que hagas, lo mismo.

vanesa: ¿segura?

ana paula: sí.

vanesa: bueno, después no digas

que no te avisé.

con eso de que te sientes

la señora de la casa--

ana paula: soy la señora

de la casa.

vanesa: ¿en serio?

ana paula: sí.

vanesa: [ríe]

ay, mira.

yo pensé que lo más

iba a disfrutar en la vida

era que te fueras

de la hacienda.

ana paula: pues rogelio

no quiere que me vaya.

y tú estabas ahí cuando

me lo dijo, tú escuchaste.

vanesa: exacto.

pero ahora que entiendo

el por qué quiere que te quedes,

estoy más feliz.

ana paula: ¿de qué estás

hablando?

vanesa: de que me alegro

de que las dos estemos aquí,

porque así voy a poder disfrutar

de cómo rogelio te va quitando

poco a poco todo lo que fuiste

consiguiéndote aquí.

ana paula: a mí lo único

que me interesaba era--

vanesa: no me importa.

solo quiero ver cómo te humilla

sin que tú puedas hacer algo

al respecto.

y mira, hoy empezamos muy bien.

primero me invitó a quedarme

aquí y para cerrar

con broche de oro

corrió a tu familia

de la hacienda.

gustavo: pero dime, ernesto,

¿cómo está ana paula?

ernesto: por lo que vi hoy bien,

al igual que el bebé.

gustavo: ¿y de ánimo?

¿ya está más tranquila?

ernesto: no tuve oportunidad

de hablar mucho con ella.

rogelio estaba presente.

además...

gustavo: además, ¿qué?

ernesto: yo ya no la voy

a atender.

gustavo: ¿qué dices?

pero ¿por qué?

ernesto: rogelio mandó traer

un ginecólogo para que atienda

a su esposa y va a llegar

esta semana.

gustavo: lo hizo para que tú

no me cuentes sobre ana

y mi hijo.

ernesto: yo pienso exactamente

lo mismo.

gustavo: maldita sea.

tengo que encontrar

la manera de ir.

ernesto: no, no, no.

por ahora ni le muevas,

la hacienda está más vigilada

que nunca.

ana paula: ¿por qué disfrutas

todo lo malo que me pasa?

vanesa: claro que lo disfruto,

después de cómo te has portado

con rogelio solo estás

recibiendo tu merecido.

ana paula: mira,

si es que me equivoqué,

solamente dios puede juzgarme,

tú no.

vanesa: pues no soy la única

que te señala

como una cualquiera, ¿eh?

en el pueblo todos hablan de ti

como una mala mujer que engañó

a su esposo paralítico.

ana paula: pues algún día

se sabrá cómo llegué aquí.

como pasaron las cosas

y como fui obligada a vivir

en esta hacienda.

vanesa: tú te vas a largar

de aquí y entonces yo

seré la señora montero.

ten por seguro que no tendré

ninguna consideración y rogelio

no se va a acordar de ti.

ana paula: vanesa,

somos hermanas.

¿cómo es posible que puedas

odiarme tanto?

vanesa: porque no debiste

aparecer en mi vida.

ni en la de rogelio, por eso.

sabes que--

rosaura: ¿qué hace esta víbora

aquí?

vanesa: por lo pronto,

trabajar aquí, en la hacienda.

pero a la larga voy a vivir aquí

bueno, te dejo

para que te despidas de tu tía,

con eso de que ya se va.

rosaura: [llora]

ay, hija, ni te imaginas.

fue tan humillante.

ana paula: tía, yo no quiero

que nos separe, no quiero

que me separe de mi familia.

voy a hablar con rogelio.

gustavo: no me puedo quedar

sin hacer nada.

algo tengo que hacer.

ernesto: ¿a quién llamas?

gustavo: a dany.

rosaura: bueno.

gustavo: hola, dany,

me urge hablar con ana,

por favor.

rosaura: ¿estás loco?

tú siempre estás arruinando

más las cosas.

por tu culpa rogelio

está muerto de celos.

si mi sobrina quiere hablar

contigo que te marque ella.

gustavo: mire, rosaura--

algo se me tiene que ocurrir.

rogelio no me va a separar

de la mujer que amo.

cinthia: qué bueno que corriste

a la parentela de paula.

rogelio: nunca debieron

ocultarme que conocían

a gustavo.

y si alguien más lo sabía

y no me lo dijo, va a correr

la misma suerte que ellos.

ana paula: rogelio, rogelio,

no tenías derecho a correr

a mi familia.

cinthia: ey, no,

no los defiendas,

porque tú puedes correr

la misma suerte.

rogelio: no, claro que no.

paula es mi esposa

y su lugar es aquí, conmigo.

de esta hacienda solamente

va a salir para dar a luz

y para eso falta mucho.

cinthia: bueno, pero entonces,

espero que en esos meses

te desquites por lo que te está

haciendo--

rogelio: eso es asunto mío,

ahora déjame hablar con ella.

bueno, para comenzar

quiero aclararte

que el contrato que firmaste

no incluía tener aquí

y mucho menos mantener

a tu familia.

ana paula: ¿por qué decidiste

que no siguieran aquí?

rogelio: muy sencillo,

porque no quiero al enemigo

en casa.

si se callaron lo de gustavo

son capaces de cualquier cosa.

ana paula: no, rogelio,

ya te expliqué que eso fue

para no--

rogelio: mira, si vas a decirme

que eso fue para no lastimarme,

no te creo.

y en lugar de reclamarme

deberías agradecer

que voy a dejar que tu familia

te visite.

[música]

úsica]

hugo: hubieran visto lo feliz

que estaba dany contando

que se iba a casar.

marcial: ni modo,

ella nunca va a dejar de querer

a miguel.

jacinto: ahí vino la señora

rosaura, está hablando sola.

rosaura: ojalá que rogelio

escuche a mi sobrina.

[llora] no, no.

no me quiero ir de mi hacienda.

es mía.

está tan hermosa.

no me quiero ir.

que pase algo

para que no nos vayamos.

que pase algo.

¿a qué viene?

¿a burlarse de que me corrieron?

pues tal vez debería,

porque usted no es buena

con su sobrina.

ni la cuida como debe de ser.

rosaura: ¿a poco usted

sí lo va a hacer?

si es como la segunda madre

para rogelio, siempre hace

lo que él ordena.

maría: eso no quita que yo

pueda cuidar a paula

y a su hijito.

rosaura: [llora]

maría: ay, ya, rosaura,

quite esa cara de puchero

y deje de llorar.

rosaura: es que--

es que estoy triste.

maría: yo más bien diría

que preocupada.

como ya no va a estar

de comodina.

rosaura: yo no sé ni por qué

me tomo la molestia de hablar

con la servidumbre.

ana, hija, ¿qué pasó? ¿qué pasó?

ana paula: no pude lograr

que se quedara.

rosaura: [llora] no, no.

no es justo, es que no es justo.

maría: vamos, paula,

para que descanses, ándale,

vámonos, vámonos.

rosaura: don rogelio,

necesito hablar con usted.

rogelio: ya le dije

lo que tenía que hacer

y no me interesa escuchar

sus ruegos.

rosaura: no, no vengo a eso.

sino a demostrarle

que yo sí soy leal.

quiero avisarle que gustavo

está tratando de hablar

con mi sobrina.

mire, le marcó al celular

de dany.

rogelio: ¿y por qué lo tiene

usted?

efraín me dijo que daniela

lo había perdido.

rosaura: es que yo--

yo lo escuché sonar por ahí

en el cuarto y contesté.

pero bueno,

no le quito más su tiempo.

solo quería que lo supiera.

para que vea que yo siempre

estoy de su lado.

rogelio: ¿de verdad está

de mi lado?

pues ni siquiera por eso

voy a dejar que se quede usted

aquí.

ana paula: es que no sabe

lo triste que estoy.

extraño muchísimo a margarito.

me siento tan sola aquí y ahora

también se va mi familia.

maría: paula, te entiendo.

pero me tienes a mí.

ana paula: gracias, maría.

ya lo único que me consuela

es que pronto voy a tener

conmigo a mi bebé.

maría: así es.

yo también extraño a margarito.

ana paula: aquí tengo

el teléfono, voy a hablarle.

no hay línea, el teléfono

está cortado, qué raro.

rogelio: ¿a quién le quieres

hablar?

¿a tu amante?

¿querías llamarle a gustavo?

ana paula: claro que no.

maría: no, rogelio,

le queríamos hablar a margarito,

mira.

no hay línea.

rogelio: yo mandé cortar

el teléfono.

ana paula: ¿cómo?, entonces,

¿ni siquiera voy a poder hablar

con mi niño?

rogelio: le puedes escribir.

yo mismo puedo comunicarte

desde mi celular.

ana paula: rogelio, por tu culpa

no lo vamos a poder adoptar.

¿y ahora me sales con esto?

rogelio: pues te aguantas.

y no se te ocurra hacer

ninguna tontería

porque estás bien vigilada.

ana paula: no voy a soportar

esta situación, maría.

no la voy a soportar.

maría: yo te quisiera decir

que las cosas van a cambiar

pronto, pero--

pero por lo que veo no.

ana paula: [gime]

es que es horrible

pensar que mi vida

va a ser un infierno

los meses que me quedan aquí.

maría: ten paciencia, paula.

deja que se le baje el coraje.

de hecho,

yo estoy esperando lo mismo

porque quiero hablar con él.

ana paula: ¿qué pasa, maría?

¿de qué?

maría: me siento muy mal.

él se siente traicionado

por todos los que sabían

lo de gustavo.

y yo también estaba enterada.

ana paula: no, no, no, maría.

no tiene por qué decirle nada.

de por sí mire como está

y si él sabe que usted también

estaba enterada, se va a poner

peor.

usted es la única persona

en la que él confía.

maría: ay, paula, gracias.

daniela: mañana nos vamos a ir

a primera hora.

pero no te preocupes, ¿sí?

te juro que te vamos

a venir a visitar seguido.

ana paula: miguel, por favor,

cuídate mucho.

no vayas a recaer

por ningún motivo,

yo voy a estar bien.

no te preocupes.

miguel: vamos a ir al pueblo

a rentar algún lugar barato

que no sea de rogelio.

ana paula: ojalá.

y por favor, busquen a gustavo.

díganle que yo estoy bien.

que estoy aquí por mi voluntad,

porque decidí terminar

el contrato para evitar

más problemas con rogelio.

miguel: yo no estoy de acuerdo

y tú no estás bien.

ana paula: pero lo voy a estar.

conozco a rogelio,

nada más tengo que esperar

a que se calme un poco.

dile a gustavo que nuestro hijo

está bien.

y que no haga una tontería

porque no quiero

que le pase nada malo.

daniela: qué coraje que se cortó

la llamada y que no pudiste

hablar con él.

miguel: no te preocupes,

es más vámonos de vez a buscarlo

para que esté tranquilo.

daniela: sí, vamos.

[ana paula]: "rogelio,

espero que todo salga bien,

en serio.

deseo lo mejor para ti.

ya hablaremos a tu regreso.

quiero que estés tranquilo.

que pienses positivo

para tu operación.

en verdad me hubiera gustado

estar contigo y acompañarte

porque te quiero.

te mando un fuerte abrazo".

gustavo: ya es de noche,

voy a la hacienda.

ernesto: gustavo,

no es una buena idea.

gustavo: no me importa.

yo tengo que ir por ana.

miguel: gustavo, gustavo,

qué bueno que te encontramos,

venimos de la hacienda.

gustavo: ¿y cómo está ana?

miguel: traemos un recado

de ella.

quiero que estés tranquilo, ¿sí?

que sepas que ella y el bebé

están bien.

ernesto: pues sí, fue lo mismo

que yo le dije,

pero no quiere entender.

miguel: mira, no vayas

a la hacienda, va a salir peor.

gustavo: pero yo tengo que--

daniela: por favor.

por favor, gustavo,

rogelio mandó poner vigilancia

en toda la hacienda, ni siquiera

vas a poder entrar.

por favor, mira, ella está bien,

¿sí? solo quiere que entiendas

que va a terminar su contrato

para evitar problemas.

por favor,

no le des preocupaciones,

tú sabes que cualquier cosa

puede hacer que recaiga.

[música]

ana paula: [grita]

¡ayúdenme! ¡ayúdenme, por favor!

¡ayúdenme, por favor!

cinthia: ¿ya podemos ir a ver?

efraín: no.

cinthia: ¿por qué no?

efraín: porque hay que esperar

a que haga efecto el veneno.

tranquila, va a ser sospechoso

si te apareces así de rápido.

cinthia: sí, sí, tienes razón.

rogelio: ¿qué tienes?

¿qué te pasó?, ¿qué pasó?

¿qué tienes?, ¿qué pasa?

ana paula: ayúdame, ayúdame.

rogelio: pero ¿qué te pasa?

cinthia: bueno, tú mejor salte,

vete, nadie te puede ver aquí,

vete.

rogelio: no, no te duermas.

despierta.

por favor, paula, despierta,

mi amor.

mi amor.

¡hugo!

¡maría!

¡rápido, al cuarto de paula!

¡ayúdenme!

cinthia: ¿qué hace con ella?

¿cómo llegó tan rápido?

maría: rogelio, ¿qué pasa?

rogelio: tranquila, cuidado.

fue una coralillo, la mordió.

necesito que me traigas,

por favor el--

maría: voy por alguien

para que la saque.

rogelio: no, no, no, primero

tráeme el antídoto.

coralillo, antídoto,

en el botiquín, gracias.

maría: ¡sí, rogelio, sí!

rogelio: tranquila.

cinthia: ¿qué pasa?

rogelio: hay una coralillo.

mordió a paula.

necesito que le hables

a ernesto, por favor.

cinthia: pero no hay teléfono,

tú lo mandaste cortar, rogelio.

rogelio: ya lo sé.

de tu celular, de tu celular.

márcale, márcale.

maría: efraín,

pásame el botiquín, me urge.

efraín: ¿qué, qué pasó?

maría: córrele, una víbora

mordió a paula, ándale.

cinthia: yo creo que el veneno

ya hizo efecto.

por fin vas a dejar

de estorbarme, paula.

miguel: ¿qué tiene ana?

rogelio: no, no, cuidado--

daniela: hay que llamar

a ernesto.

rogelio: yo sé, yo sé,

hay una víbora por aquí.

cuidado, cuidado.

hugo: aquí tiene, patrón.

rosaura: ¿qué--qué pasó?

rogelio: la mordió una víbora.

rosaura: ¿cómo que la mordió

una víbora?

¿qué no la habían encontrado?

rogelio: no, no, y de hecho

está suelta, tengan cuidado,

por favor.

ernesto, ernesto, a paula

la mordió una coralillo.

ernesto: a ver, ¿cómo?

¿cómo que una víbora

mordió a ana paula?

rogelio: sí, sí, sí,

aquí tenemos el antídoto,

no te preocupes.

ernesto: rogelio, el antídoto

también es veneno de víbora.

rogelio: sí, eso lo sé.

ernesto: eso beneficia a ana,

pero acaba con todas

las defensas de su bebé.

gustavo: ¿qué dices?

ernesto: el bebé podría nacer

mal o muerto.

gustavo: ¿mi hijo puede morir?

ernesto: lo siento, gustavo.

rogelio, ¿estás ahí?

rogelio: ¿cómo que el niño

puede morir?

¿no le ayuda al niño

el antídoto?

ernesto: no, no, por desgracia

no, rogelio.

el efecto en él es el contrario

al que ocurre en un adulto.

rosaura: mi sobrina tiene

que vivir.

rogelio: ernesto,

¿en verdad no hay opción?

ernesto: no, lo siento pero no.

gustavo: ¡no, no, mi hijo, no!

rogelio, no mates a mi hijo.

ernesto: gustavo,

si no le aplican el antídoto

ahorita van a morir los dos.

rogelio: decides tú, gustavo.

tú eres el padre.

gustavo: sálvala.

ponle el antídoto a ana paula.

cinthia: ay, qué serio.

qué serio.

efraín: maría llegó corriendo

por el botiquín.

cinthia: ¿el botiquín?

espero que hayas sacado

el antídoto.

efraín: no, no me acordé

que ahí lo teníamos

y tú tampoco me dijiste nada.

cinthia: eres un idiota, efraín.

tanto trabajo para nada.

efraín: no te enojes.

hasta pueda que sea mejor

porque--

cinthia: porque nada.

porque nada,

ella se tiene que morir.

junto con su bastardo.

pero claro, ahí está todo mundo

con ella, atendiéndola.

no, pero espérate,

no todo está perdido

porque ya pasó algo de tiempo.

ya pasó el tiempo, ¿no?

así que puede que el antídoto

no le sirva de nada.

pasó el tiempo.

rogelio: [piensa] si te hubiera

dejado ir, mi amor,

esto no hubiera pasado.

¿qué pasó?

gustavo: ¿cómo está?

ernesto: le están haciendo

unos estudios para ver

si no tiene daños

en el corazón o en el cerebro.

gustavo: ¿eso puede suceder

a pesar de que se le puso

el antídoto?

ernesto: por desgracia sí.

no sabemos cuánto tiempo pasó

desde que la víbora mordió

a ana paula hasta el momento

en que tú la encontraste.

rogelio: bueno, pero

¿cómo está ella?

ernesto: recuperó los signos

vitales, sin embargo, el veneno

se diseminó en el cuerpo

y hay que esperar

a que reaccione.

gustavo: ¿y mi hijo?

ernesto: lo siento mucho.

ahora viene el ginecólogo

para darte los detalles, pero...

le vamos a tener que hacer

un legrado a ana paula.

gustavo: no, no puede ser.

entonces--

mi hijo está--

[música]

[música]

macaria: bueno, le dices

a maría que le traje

lo que me encargó.

ahí me la saludas.

efraín: ahí deja la cuenta.

macaria: aquí está.

ojalá tu patrona se salve.

aunque conociendo lo venenosas

que son esas víboras,

lo dudo.

adiós.

efraín: adiós, mi chula.

macaria: ¡ya!

por favor, piensa bien

si en verdad no quieres

entregarme esa carta

que habla de margarito

para que se la de al patrón.

efraín: pero qué necia eres.

macaria: es que esa carta

la tienes porque yo

te hablé de ella.

así que si me la niegas,

yo misma le digo al patrón

lo que pasó y que tú la tienes.

y eso te va a salir peor.

ernesto: en verdad lo siento,

gustavo.

gustavo: si hubieras dejado

que se fuera conmigo

esto no hubiera pasado.

rogelio: en verdad

lo siento mucho por tu hijo.

gustavo: quiero ver a ana.

ernesto: ahora no es posible,

gustavo, está muy grave.

el veneno sí llegó a esparcirse,

no sabemos si va a reaccionar

o va a entrar en estado de coma.

cinthia: es que lo increíble

es que después de todo

lo que paula ha hecho, rogelio

se angustiara tanto y movilizara

a medio mundo para atenderla.

vanesa: no y que se preocupara

de esa forma por--el hijo, este,

que espera.

bruno: bueno, el hijo es

lo de menos, ¿cómo está paula?

cinthia: no te estoy diciendo

que no sabemos nada.

bruno: bueno, voy a tuxtla

a ver qué necesita rogelio.

cinthia: espérate,

cualquier cosa que sepas,

no dejes de avisarnos.

y nos avisas al celular

porque el teléfono no sirve.

bruno: perfecto.

vanesa: bueno, yo me voy

a mi oficina a ver

si ya acomodaron los muebles

como le dejé dicho a jacinto.

cinthia: sí, está bien.

ojalá que las noticias

que nos dé bruno sean favorables

y paula se muera.

mercedes: hola, cinthia.

cinthia: hola, mercedes.

mercedes: ernesto me pidió

que viniera a avisarles

que llegaron bien a tuxtla

y que ana sobrevivió

al traslado.

cinthia: ¿ah, sí?, qué suerte.

mercedes: llamaron,

pero no entraba la llamada.

y quería que la menos tuvieran

esta noticia

que es una esperanza.

cinthia: sí, sí, lo sé.

¿y gustavo ya lo sabe?

¿cómo está él?

mercedes: pues está muy mal,

ya te imaginarás.

se fue con ernesto a tuxtla.

cinthia: ¿gustavo

se fue para allá?

hilda: ¿qué te pasa, margarito?

margarito: es que ya se va a

pasar la hora y ya no me llamó

rogelio.

hilda: ¿y él quedó llamarte?

margarito: sí, me dijo

que todos los días a esta hora

me iba a llamar.

pero ya van dos días

que no lo hace.

ana paula tampoco.

hilda: bueno, seguramente,

no sé,

algo se les atravesó

y por eso no lo han hecho.

margarito: pero ella no.

ella siempre cumple

sus promesas.

¿ya se habrán olvidado de mí?

hilda: uno nunca debe pensar

en lo peor, margarito.

no puedes adelantarte

si no sabes lo que sucede.

no te preocupes,

yo voy a tratar de encontrarlos.

margarito: ¿en serio?

gracias, muchas gracias.

mercedes: cinthia no te sientas

mal.

cinthia: pero cómo quieres

que esté si gustavo se fue

corriendo, igual que mi hermano

para atender a esa.

mercedes: pues ya sé pero

entiende que es por su bebé,

ana paula está esperando

a su hijo.

cinthia: sí, sí, ya lo sé.

pero no deja de dolerme.

mercedes: cinthia, entiéndelo,

es su hijo y estaba desesperado

porque había un gran riesgo

de que se perdiera el bebé.

cinthia: pues lo siento mucho.

y sí me imagino cómo debe estar

el pobre de gustavo.

pero entonces,

¿mi hermano y gustavo

están juntos en el hospital?

maría: santa maría,

madre de dios,

ruega por nosotros los pecadores

ahora

y en a hora de nuestra muerte.

amén.

efraín: ¿y ahora?

¿qué le pasa, doña?

¿por qué está llorando?

maría: efraín,

lo que está pasando

es tan triste.

le pido a dios por paula.

por su bebé.

que todo salga bien.

espero que la decisión

que tomó rogelio

haya sido la mejor.

efraín: seguro que sí,

usted no se preocupe.

maría: es que ya pasó

mucho tiempo

y no tenemos noticias.

el patrón no ha llamado

a cinthia.

en fin, efraín,

voy a estar en mi cuarto.

¿me avisas si hay una noticia?,

por favor.

efraín: cómo no, doña.

usted descánsese un ratito.

maría: pido a dios

que todo salga bien.

ay, dios, que todo salga bien.

gustavo: ¿cómo sigue ana paula?

rogelio: ¿ya reaccionó

mi esposa?

ernesto: sigue mal.

aún hay veneno en su cuerpo.

le estamos poniendo sangre,

logramos estabilizarla, pero--

rogelio: pero ¿qué?

ernesto: solo queda esperar.

rogelio: ¿puede recibir visitas?

gustavo: aunque sea un momento.

ernesto: bueno, solo puede pasar

una persona pero

por unos cuantos minutos.

¿quién pasaría?

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