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La Que No Podía Amar Capítulo 82

25 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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mi mujer,

la mujer a la que adoro,

porque, ¿sabes?

doy la vida por ella.

está...

[música]

rogelio: ¿o tú qué piensas,

ingeniero?

¿no tengo razón?

gustavo: ya le dije

que está demasiado tomado.

no tiene caso hablar así.

rogelio: nada más

quiero saber lo que piensas

de que mi esposa está esperando

un hijo de otro.

quiero saberlo.

gustavo: rogelio, el hi--

rogelio: ¿el hijo qué?

¿tú piensas que está bien?

¿tú crees que eso

es lo que me merezco

por ambicionar algo

que no iba a poder nunca tener?

a ver--

maría: ya, rogelio.

por favor--

rogelio: no, no.

maría: vamos a que te bañes,

te--te doy un café.

rogelio: ¿ves esta mujer?

esta mujer es la única

que me conoce de a de veras.

de aquí, ¿verdad?

¿a poco no, nana?

¿no te dije que yo creía

que todo estaba cambiando

con paula?

ella me dio una esperanza y yo--

yo nomás por eso

me iba a operar.

iba a poder correr con ana paula

en el campo.

pero ahora me destruyó.

tú sabes, nana, que nunca

me había enamorado así, nunca.

maría: por favor, rogelio, ya.

ya, mi hijo, ya.

vamos a tu cuarto, hijo, no, no.

te va a hacer daño, rogelio.

rogelio: no me va a hacer nada.

maría: sí, sí, sí, sí, sí,

por favor, ya, ya.

rogelio, rogelio.

rogelio: [balbucea]

maría: gracias por no decirle

que tú eres el padre.

gustavo: no está en condiciones

de responder.

pero cuando esté sobrio,

hablaremos de hombre a hombre.

maría: gustavo--

gustavo: lo siento, maría,

pero no voy a permitir

que vuelva a discutir

con ana paula

y la ponga en peligro a ella...

y a mi hijo.

maría: pero ¿qué le vas a decir?

gustavo: mire,

quédese tranquila,

no le voy a decir

que soy el padre,

pero sí le voy a advertir

que ana paula está muy mal

y no puede estarse peleando

con él ni preocupándose,

porque es muy peligroso.

maría: está bien.

gustavo: pero si ni aun así

entiende,

le voy a tener que decir

toda la verdad.

la verdad como nos toca.

macaria: perdón que te haya

sacado de la casa de tus papás

tan temprano

con el pretexto

de ir al mercado,

pero anoche cuando ulises llegó,

ya no pudimos hablar, entonces--

consuelo: ¿y de qué

quieres hablar?

¿quieres convencerme

de que no le diga nada a ulises

de lo que pasó?

macaria: pues sí, consuelo,

porque las cosas

no son como parecen.

consuelo: ah, ¿no?

entonces, ¿cómo son, macaria?

macaria: por favor,

déjame explicarte,

déjame decirte cómo pasó todo.

todo empezó por culpa de ulises

porque nos dejó a maripaz

y a mí solas allá en méxico--

consuelo: y por eso

te convertiste en amante

de efraín.

macaria: ulises y yo

discutimos y entonces--

no, consuelo, tienes razón,

no tengo justificación.

hice mal, pero yo necesitaba

sentirme querida, deseada,

que yo era más importante

para alguien

que un maldito negocio.

consuelo: sí, pero habiendo

tantos hombres,

¿por qué tenías que escoger

al que yo quiero, macaria?

no te preocupes

que no le voy a decir nada

a ulises.

pero no por ti,

sino porque él no se merece

sufrir más después

de lo que les pasó.

macaria: gracias, consuelo--

consuelo: no, no, no,

no me des las gracias.

porque al final,

tú sola vas a pagar

las consecuencias de esto.

¿sabías que efraín

anda con otra?

macaria: ¿con la mujer

prohibida?

¿quién es?

consuelo: yo no te lo voy

a decir.

pero cuando lo descubras,

tú sola vas a sufrir.

efraín te va a hacer pagar.

y lo siento mucho,

pero hoy es el último día

que voy a trabajar para ustedes.

rosaura: [gime]

don rogelio.

don rogelio.

don rogelio.

rogelio: ¿qué pasa?

rosaura: don rogelio, soy yo.

despiértese.

rogelio: ¿qué quiere?

rosaura: ayudarlo.

dígame, ¿qué puedo hacer

para que esté usted tranquilo,

eh?

rogelio: ¿tranquilo de qué?

rosaura: pues, por la tontería

de mi sobrina.

me imagino que usted

no quiere que tenga

ese escuincle.

rogelio: en verdad

que usted no tiene límites.

usted no tiene alma.

rosaura: yo nada más digo

que eso solucionaría

muchas cosas.

rogelio: usted me vendió

a paula.

rogelio: no, no lo diga así.

usted la quería.

rogelio: sí, pero ¿sabe qué?

su mercancía salió defectuosa.

así que lárguese.

rosaura: pero ¿cómo--?

rogelio: ¡lárguese!

maría: en verdad

que usted no tiene perdón.

¿cómo viene a molestar con eso?

rosaura: pero si yo nada más

le estaba diciendo

que lo quería ayudar.

maría: ¿qué quería?

¿empeorar las cosas?

¿no le basta con que su sobrina

esté en peligro de muerte?

igual que su bebé.

rogelio: ¿qué estás diciendo,

nana?

¿en peligro de muerte?

[música]

efraín: buenos días, mi chula.

qué bueno que tú

me vas a atender.

consuelo: ¿tú crees?

efraín: ajá.

consuelo: ¿no preferirías

que lo hiciera...

tu amante?

efraín: ¿qué?

¿de qué hablas?

consuelo: no te hagas.

los vi besuqueándose anoche.

[música]

[música]

daniela: don rogelio.

mire, mi--mi amiga

está muy delicada,

por favor, yo le pido que no--

rogelio: sí, ya lo sé, ya lo sé.

déjame a solas con ella.

daniela, te juro que no voy

a hacerle nada malo.

gracias.

tienes que recuperarte, mi amor.

a pesar de todo,

yo te amo con toda el alma

y lo único que me importa

es que estés bien.

perdóname, yo no sabía

que estabas en peligro de--

pero te vas a poner bien.

te vas a poner bien

porque yo te voy a cuidar.

porque yo te voy a cuidar.

efraín: siéntate.

dale, siéntate.

consuelo: suéltame.

efraín: si ya lo sabes,

pues, ni hablar.

pero cuidadito,

ni se te ocurra decirle algo

a ulises.

consuelo: y si lo hago, ¿qué?

efraín: por favor,

si no dijiste nada

cuando me cachaste

con la patrona.

consuelo: porque don rogelio

te hubiera matado.

y aunque tú no valgas la pena,

yo no quería llevar tu muerte

en mi conciencia.

pero ahora las cosas

son distintas, efraín.

efraín: pues, allá tú

si lo haces.

nada más piensa que macaria

y ulises ya sufrieron mucho

por lo de maripaz.

y no creo que le quieras causar

más dolor, al menos a ulises.

consuelo: es cierto,

por él me voy a quedar callada.

pero por ahora.

efraín: [suspira]

no te me pongas celosa,

mi chula.

si para todas tengo amor.

consuelo: eres un cínico

y un desgraciado.

si algo me quedaba

de amor por ti, ya se fue.

porque ahora sí me decepcionaste

por completo, efraín.

efraín: ¿y qué?

¿te vas a ir a consolar

con miguel ahora que ya sabes

que él no mató a maripaz?

macaria: por favor,

tenemos que hablar los tres.

cynthia: ah, gustavo.

te estaba buscando.

gustavo: ¿qué pasó?

cynthia: me dijo mi nana

que no le contaste rogelio

que--que el hijo de paula

es tuyo.

yo creo que fue lo mejor.

gustavo: no, mira, no lo creo.

cynthia: ¿por qué?

gustavo: porque anoche ana

se puso mal

por culpa de rogelio,

y eso yo no lo voy a permitir.

si no le dije la verdad,

fue porque se caía de borracho.

cynthia: ¿mi hermano?

[llaman a la puerta]

rogelio: adelante.

ernesto: buenos días.

me llevé una gran sorpresa

cuando llegué al hospital

para operarte y me dijeron

que habías salido.

rogelio: sí.

más sorpresa me llevé yo

al saber que paula

estaba en cama tan mal.

ernesto: pero no te lo podía

decir.

así me lo pidió la paciente,

entiéndeme.

rogelio: no trabajas

para la paciente.

trabajas para mí.

así que no me vuelvas

a hacer esto, ernesto.

ahora sí dime qué pasa

con paula.

¿qué pasa con su embarazo?

macaria: ya sé que tenemos

mucho que hablar,

pero aquí no, por favor.

hablemos más tarde

en otra parte donde ulises

no pueda escucharnos.

consuelo: ¿y así vives?

¿escondiéndote de él

todo el tiempo?

efraín: ya, consuelo,

no hagas dramas.

yo jamás le voy a pedir

a macaria que deje a ulises,

al contrario.

ulises es mi amigo,

así que tú no le arruines

la vida.

esto, pues, es algo pasajero

que disfrutamos

tanto macaria como yo, ¿eh?

consuelo: no puedo creerlo.

macaria: e--en serio.

esto es solo un entendido

entre nosotros.

consuelo: es el colmo.

pues, ¿saben qué?

allá ustedes.

lo único que te digo

es que pienses en el daño

que puedes hacerle a ulises.

macaria: esto se está

complicando, efraín,

y no, no me está gustando nada.

tengo miedo.

efraín: tranquila, mi chula.

usted y yo luego hablamos.

a solas.

ernesto: y por todo eso,

el embarazo se considera

de alto riesgo.

esa es la razón

por la que ella

no se puede mover.

rogelio: bueno,

algo tiene que poder hacerse.

y no importa lo que cueste.

ernesto: no, no, no,

no se trata de eso, rogelio,

entiende.

entre que tiene

los nervios deshechos,

la anemia, la amenaza de aborto,

se le ha complicado mucho

el cuadro.

su estado es de debilidad.

rogelio: bueno, no me digas

tanta cosa.

dime cómo podemos

aliviar la gravedad de paula.

ernesto: bueno, evitando

que se altere.

ya estaba mal,

pero anoche se puso mucho peor.

así que tienes que entender

que cualquier alteración

que sufra paula

puede provocar no solo

la muerte de su bebé,

también la de ella.

[música]

[música]

bruno: parece que la vida

no le está sonriendo a rogelio.

es el momento de atacar

con más fuerza.

vanesa: la falta

de agua en la hacienda

a mí no me afecta,

pero--pero paula

está gastando una fortuna

para que vayan pipas de agua

y no se pierdan los cultivos.

david: ¿ves?

¿te das cuenta que no debo

quitar el dique?

vanesa: en verdad espero

que ustedes no estén detrás

del asunto del clembuterol, ¿sí?

porque ya me costó

el negocio en estados unidos

y ahora, con abel,

he gastado muchísimo dinero.

bruno: vanesa,

no insistas con eso.

nosotros no fuimos.

vanesa: terminé comprando

el ganado muy caro

porque tuve que negociar

hasta el último momento.

bruno: cynthia está ahora

al frente de la hacienda,

deberías hablarlo con ella.

tú sabes que hay formas,

miles de formas, de asegurarse

que los animales estén sanos.

david: ¿cynthia está al frente?

bruno: así es.

y como todos sabemos,

ella no conoce para nada

el manejo de la hacienda.

así que es nuestra oportunidad

de acabar con lo que tanto

quiere rogelio.

david: vanesa.

vanesa, llegó tu oportunidad

de vengarte del hombre

que te dejó plantada

al pie del altar.

¿o ya no recuerdas que después

de esa terrible humillación

dijiste que lo ibas a destruir?

bruno: aunque a veces

me parece que dudas,

porque lo sigues queriendo.

y tal vez ahora

te has hecho ilusiones

porque paula resultó embarazada.

pero nada te garantiza

que rogelio va a volver contigo.

aun si la saca de su casa.

david: ¿qué?

¿la señora montero

está embarazada?

uy, ¿de quién será?

gustavo: tarde o temprano

tendrás que enfrentar

a tu hermano y explicarle

lo que está pasando

en la hacienda.

cynthia: a ver, gustavo,

yo no quiero,

no quiero porque a mí me da

mucho miedo,

no sé cómo vaya a reaccionar,

y más si va a estar

de pésimo humor

por lo que está pasando

con paula.

gustavo: piensa que si él

sabe de los problemas,

puede empezar a atacarlos

y ya no se pierde más tiempo.

tal vez él tenga idea

de quién puede estar

saboteándolo

con lo del clembuterol.

y sobre el agua,

puedes comentarle

lo que te platiqué del pozo.

eso puede salvar las cosechas,

cynthia.

piénsalo.

voy a ver a ana.

ernesto: no, no, no, no, no,

gustavo, de ninguna manera.

por favor, por favor.

gustavo: ¿por qué no?

¿qué pasa?

ernesto: justo le estoy diciendo

a mercedes que dejé a paula

con rogelio.

gustavo: pero yo soy

el padre de ese bebé

y el que tiene que estar ahí.

mercedes: ¿ves?

¿ves lo que te digo?

gustavo no tiene por qué

aceptar esto.

ernesto: a ver, a ver,

entiendan, rogelio es el esposo,

estamos en su casa,

y sobre todo en alguien

debe caber la prudencia,

gustavo.

porque si no,

tu hijo es el que va a pagar

las consecuencias,

igual que ana.

cynthia: a ver, ernesto.

en eso tiene razón él, ¿eh?

por favor, gustavo, cálmate.

tienes que pensar en la vida

de tu hijo.

daniela: vino maría

y convenció a rogelio

de que se fuera a bañar

y a cambiar de ropa.

miguel: tenemos que estar

muy al pendiente porque rogelio

no puede encontrar a mi hermana

con gustavo.

daniela: sí, ya sé, pero gustavo

va a insistir en estar aquí.

ana paula: [resopla]

miguel: ey, hola.

¿cómo sigues?

ana paula: ay, me siento

muy cansada.

con sueño.

pero sobre todo

tengo mucho miedo

de qué vaya a pasar.

rogelio está furioso.

daniela: y eso que todavía

no sabe lo de gustavo.

ana paula: no pude decírselo.

habría sido peor.

ay, me duele muchísimo

haberlo decepcionado así.

ya no me quiere ver nunca más,

me voy a tener que ir de aquí.

daniela: ¿qué?

claro que no, tú no te puedes

ir a ningún lado,

ernesto te ordenó

reposo absoluto.

¿estás loca o qué?

ana paula: ay, entonces,

¿qué voy a hacer?

no me voy a quedar aquí, dany.

rogelio--

rogelio me dijo

que no le interesa nada.

nada, ni siquiera el contrato.

miguel, me preocupa mi bebé,

pero también me angustia

tu situación legal.

miguel: no, no, no,

tú olvídate de eso.

ana paula: no puedo.

no pue--no puedo, te recuerdo

que por el choque del camión

saliste de la cárcel

por una fianza.

pero no sabemos

qué pueda pasar.

miguel: ya te dije

que si tengo que volver

a la cárcel, voy a la cárcel.

no tengo miedo.

lo que más me importa eres tú

y tu hijo.

si quieres que se lo vaya

a decir a rogelio,

ahora mismo voy y se lo digo,

pero él tiene que entender

que tú no te mueves de aquí,

por lo menos hasta que pase

el peligro.

daniela: ah, no.

¿y le dijiste que es por el bebé

que te pusiste mal,

que por eso no te puedes mover?

ana paula: no, ni siquiera

me dio tiempo.

miguel: no estás sola,

nos tienes a nosotros,

te vamos a apoyar en todo.

daniela: por más enojado

que esté rogelio,

él no es inhumano,

no te va a correr de aquí

si tu vida está en peligro.

ernesto: y rogelio me aseguró

que va a cuidar a ana.

pero todo puede cambiar

si le dices

que tú eres el padre

de ese hijo.

gustavo: te juro que no sé

en qué momento

se complicaron así las cosas.

ernesto: tienes que pensar

muy bien lo que vas a hacer

para no arriesgar

la vida de tu hijo

ni meterte en problemas.

gustavo: si ana me hubiera dicho

que aún me amaba,

no lo hubiera pensado

y lucharía con todo por ella,

pero si ya no me ama

no tiene ningún sentido.

ernesto: no, no, no.

gustavo: lo único

es que por mi hijo

yo soy capaz de hacer--

ernesto: espera, espera,

ella no dijo que no te amara.

pero en sus circunstancias

cualquier situación

se vuelve más difícil.

ella está

no solo bajo mucha presión,

sino que además el embarazo,

las hormonas, pues, no la dejan

pensar con claridad.

gustavo: ¿crees que exista

la posibilidad

de que sí esté confundida?

ernesto: no la conozco tanto

como para responderte

con certeza,

pero sí creo que debes

tomar en cuenta

todas las posibilidades.

gustavo: no lo sé, ernesto.

no soporto la idea

de que rogelio la ame.

ernesto: en mi experiencia,

uno debe de luchar

hasta el final.

como lo hice yo con tu hermana.

claro, siempre y cuando

tu integridad y tu dignidad

no estén comprometidas.

ana paula: puede que rogelio

me deje quedarme al menos

hasta que esté fuera de peligro,

pero de todos modos

tengo que hablar con bruno,

tengo que saber qué pasaría

si rogelio me demanda

por lo del contrato.

y también qué va a pasar

contigo, miguel.

miguel: bruno es empleado

de rogelio.

¿de parte de quién

crees que va a estar?

daniela: pero él siempre

se ha portado muy bien

con ana paula,

se ha portado como un amigo.

ana paula: no, no, no,

pero lo que dice miguel

es cierto.

necesito saber del lado

de quién va a estar.

daniela: pues sí.

ana paula: al menos

va a poder orientarme.

no sé, no sé qué hacer.

pero ya no vamos a contar

con ningún apoyo

por parte de rogelio.

rosaura: no,

tienes que recapacitar,

arreglar las cosas

de alguna manera.

miguel: tía.

rosaura: piénsalo, hija.

no podemos perder

todo lo que tenemos.

ana paula: tía.

[suspira]

tía, ya, por favor, ya,

deja de decir eso.

no sabes lo que me duele

darme cuenta

que todos tenían razón,

a ti lo único que te interesa

es el dinero.

rosaura: ¡es que sin dinero

no se puede vivir!

miguel: pues ya veremos

de dónde lo sacamos.

pero no voy a permitir

que mi hermana

vuelva a sacrificarse

por ninguno de nosotros.

rosaura: ah, ¿sí?

a ver si dices lo mismo

cuando te regresen a la cárcel.

daniela: pero eso

no va a pasar,

no lo vamos a permitir,

algo vamos a hacer.

[música]

mercedes: es que sabía

que esto iba a pasar.

gustavo es el padre de ese niño,

y ahora resulta que ni siquiera

puede estar cuidando

a su mujer.

cynthia: es que si lo hace

y rogelio descubre

lo que hay entre ellos--

mercedes: lo que hubo, cynthia.

cynthia: por favor, mercedes,

¿tú crees que mi hermano

va a entender eso?

además, un hijo los uniría

para siempre.

mercedes: cynthia,

¿tú--tú crees que tu hermano

le haría daño a ana o al bebé?

cynthia: ay, mira,

mi hermano es muy violento,

es muy impulsivo,

pero no sé.

con paula siempre hace

lo contrario a lo que yo pienso.

es increíble cómo la quiere.

mercedes: igual que gustavo.

yo no sé cómo, a pesar de todo,

la ama así.

cynthia: todo es culpa de paula,

porque ella ha estado

jugando con los dos.

mira, mercedes,

pase lo que pase

espero que tú y yo

no nos vayamos a pelear, ¿eh?

por culpa de ella

o por culpa de lo que hagan

nuestros hermanos, por favor.

mercedes: no, no, no,

vamos a ver qué pasa.

cynthia: yo sinceramente

creo que rogelio ya no le va

a perdonar esta.

y paula va a tener que irse

en cuanto pueda salir

por su propio pie.

rogelio: déjenme hablar

con mi mujer.

miguel, quiero hablar

con mi mujer.

gracias.

ana paula: rogelio,

sé que ya no quieres ni verme,

y yo te juro

que me iría ahora mismo, pero--

rogelio: ana, por supuesto

que no.

ya sé que estás muy mal,

y de ninguna manera

te vas a ir de aquí.

¿sabes?

no soy un monstruo

como todos creen,

además todavía eres mi esposa.

y también tienes

un contrato que cumplir.

ana paula: pero me dijiste

que no querías verme.

rogelio: no, no importa

lo que haya dicho, paula.

ya que estás tan mal,

te vas a quedar aquí.

pero evidentemente

bajo mis condiciones.

un hijo es lo único

que yo no te puedo dar,

pero tú conseguiste tenerlo,

así que te vas a quedar

a cumplir el contrato

y tu hijo será mío.

efraín: ¿quién sabe

si la señora quiere--?

no, espérese.

cynthia: ey, efraín.

la señora puede pasar

cuando quiera

mientras yo no ordene

lo contrario.

déjanos solas.

vanesa, espero que hayas

reconsiderado

que esta hacienda

te sigue surtiendo la carne.

vanesa: luego hablamos de eso.

supe por bruno

que rogelio regresó anoche.

cynthia: ah.

vanesa: ¿cómo reaccionó?

¿ya corrió a la tipa esa

de aquí?

cynthia: no, no, no, no.

y ahora está con ella

en el cuarto.

vanesa: pues aquí estaremos

para verla salir.

cynthia: según ernesto,

ella no puede

ni siquiera moverse,

pero yo creo

que es una exageración.

vanesa: habrá que esperar

entonces para que se largue.

cynthia: no, lo mejor para todos

es que pierda a ese hijo

que espera

y se largue de una vez.

vanesa: yo lo único que quiero

es que desaparezca,

que no la volvamos a ver jamás.

cynthia: ay, ay, espera.

mejor vamos a otro lado

para poder platicar a gusto.

ven.

ana paula: ¿a qué te refieres

con que mi hijo va a ser tuyo?

rogelio: a que te acepto

con todo el hecho, paula.

él,

igual que márgaro,

serán parte de la familia

que formamos.

ana paula: ay, rogelio,

me sorprende lo que dices.

y te lo agradezco,

pero eso no puede ser.

el padre de este niño

tiene derecho a criarlo.

rogelio: el padre no tiene

por qué saber nada.

tú misma me dijiste que ese

novio había quedado atrás,

que empezabas a sentir algo

por mí.

ana paula: sí, pero--

rogelio: ¿entonces?

el único impedimento

para que estuviéramos juntos

era este chamaco, ¿no, paula?

y ya no tienes

que preocuparte por eso,

porque yo lo acepto totalmente.

y tú y yo nos vamos

a quedar juntos

porque ya no hay nada

que nos separe.

ana paula: no entiendo

por qué haces esto.

creí que estabas enojado conmigo

porque estoy esperando

un hijo de otro hombre.

rogelio: estuve...

pensando las cosas...

y no voy a darme por vencido

tan fácilmente,

voy a luchar por ti.

estoy dispuesto

a hacerme cargo de tu hijo,

porque seguro tu exnovio

sabe que estás conmigo

y no se va a querer hacer cargo.

ana paula: rogelio--

margarito: sí, paula,

hazle caso.

mejor nos quedamos aquí con él,

para que tu bebé nazca bien.

rogelio: ¿tú pensabas

irte con paula?

espero que no pienses

llevarte de nuevo a márgaro

sin decírmelo.

cynthia: no quiero tener

un problema serio con rogelio

por la hacienda.

porque, entonces, menos

va a querer darme mi parte.

vanesa: a ver, cynthia,

perdóname que te lo diga,

pero en verdad se te subió

ser la patrona.

y--y no basta

con tener el título, ¿sí?

hay que trabajar mucho

y hacerle caso

a los que sabemos.

cynthia: bueno, ya,

me equivoqué, me equivoqué,

pero ya lo reconocí.

vanesa, no se va a volver

a repetir,

pero échame la mano, hombre.

vanesa: no, no, sé, la verdad--

cynthia: pero si eres mi ami--

bruno: vaya.

veo que ya las cosas

van mejor entre ustedes.

¿hablan de negocios

o como amigas?

vanesa: las dos cosas.

vine a consolar a rogelio

ahora que debe de estar

tan triste y decepcionado

de su mujercita.

con permiso.

cynthia: bruno.

ya que estás aquí

quiero hablar contigo

de todo lo pendiente,

porque sabes que no me estás

resolviendo nada.

bruno: cynthia, sabes

que estoy trabajando

en todo lo que me pediste.

¿o no?

cynthia: lo del agua

lo está viendo gustavo,

lo del clembuterol

dices que tengo que comprobar

ante las autoridades

quién lo compró.

pero si no sabemos

quién fue, ¿eh?

yo sigo siendo la acusada,

la culpable.

bruno: así son las cosas

con la ley.

cynthia: eso no me está

ayudando en nada, bruno,

en nada.

no es solo eso, a ver.

tú me estás fallando en todo.

no, a ver, ¿no se supone

que también te ibas a encargar

de que margarito desapareciera?

bruno: yo llamé

a las autoridades

y te consta, ¿o no?

cynthia: pues, a mí me parece

que tienes que insistir.

mira, yo no sé cómo

ni lo que cueste,

pero tienes que empezar

a resolver las cosas ya, ¿eh?

ulises: ¿y a ustedes

qué les pasa

que están tan serias?

como molestas.

no me digan que nada,

porque las estuve observando.

macaria: es que tuvimos

una diferencia--

consuelo: por efraín.

ulises: ¿y ahora qué hizo

mi buen amigo?

consuelo: andar de picaflor.

por eso, su esposa

me dijo que me olvide de él.

ulises: ¿y tú lo sigues

queriendo?

consuelo: pues sí,

pero no vale la pena.

ulises: no lo voy a defender,

y creo que harías bien

en olvidarlo,

porque si hay alguien

que es mujeriego, es él.

aunque eso no quita

que sea un buen amigo.

vanesa: felicidades, paula.

o ana, o como te llames.

ahora sí cavaste tu tumba.

ana paula: vanesa, yo no tengo--

vanesa: no sabes

el gusto que me da

que rogelio se haya dado cuenta

por fin la clase de tipa

que eres.

ana paula: tú siempre disfrutas

que rogelio y yo

no estemos bien, ¿verdad?

vanesa: claro.

claro, porque lo quiero para mí.

y espero que después

de cómo le viste la cara

no tenga compasión de ti.

ana paula: ¿no te parece

suficiente por lo que estoy

pasando y cómo me siento?

vanesa: no, no, no, no,

y estaré tranquila

hasta que salgas

de la vida de rogelio

para siempre.

yo que tú voy preparando

tus trapos, ¿eh?

para largarte de esta hacienda

para siempre.

[música]

ana paula: si me voy

o no me voy de la hacienda

lo va a decidir rogelio, no tú.

vanesa: ya quiero que te ponga

de patitas en la calle

y que todo mundo

se entere de lo golfa--

ana paula: óyeme, no, cállate,

cá--cállate porque eso

no es cierto y no te voy--

vanesa: claro que sí.

claro que sí.

tú quieres a gustavo

y te casaste con rogelio

por interés.

ya te estabas portando

como dueña y señora

de esta hacienda.

ana paula: yo jamás

traté de ocupar un lugar

que no me correspondiera.

yo nada más quería ayudar

a rogelio y a esta hacienda.

vanesa: no, no, no finjas

que te preocupa.

entiende que te vas a quedar

sin nada.

y no solo eso,

en cuanto tú te vayas,

yo...

voy a recuperar a rogelio.

daniela: así me gusta,

que vuelvas a ser

el miguel de antes.

miguel: ya ves que la madera

me tranquiliza.

daniela: ¿y ya empezaste

a hacer los muebles

que te encargaron?

miguel: sí.

pero le quiero dar

una sorpresa a mi hermana.

daniela: ay, ¿le vas

a hacer un mueble?

miguel: a ella no.

a mi sobrino.

el tío le va a hacer

su cuna a la criatura.

daniela: [ríe]

qué buena idea, mi amor.

rosaura: ay, no.

si el alma ya me regresó

al cuerpo.

no puedo creer que rogelio

te acepte con todo e hijo,

mi amor.

ana paula: yo tampoco

lo entiendo.

rosaura: para que veas

la clase de hombre que es.

felicidades, ana paula.

a ver, mi amor, a ver.

ana paula: no, tía, no quiero.

rosaura: ahora sí

nuestros problemas

se van a resolver

definitivamente.

ana paula: tú, como siempre,

como siempre,

pensando que alguien más

nos solucione los problemas

económicos, dejando a un lado

lo que la gente sienta.

rosaura: ay, mira,

si me vas a regañar,

mejor luego nos vemos.

yo quiero animarte,

y tú no te dejas.

a ver, come bien, a ver.

ana paula: no quiero

que me des de comer.

rosaura: bueno.

a ver, si no quieres comer,

está bien.

pero no queremos

que nada le pase al heredero

de la hacienda del fuerte.

tienes que comer.

¿adónde? ¿adónde?

gustavo: voy a ver a ana.

rosaura: ella se siente

muy cansada.

me dijo que se iba a dormir,

por eso la dejé a solas.

gustavo: ¿es algo serio?

¿se sintió mal otra vez?

rosaura: no.

lo único que necesita

es descansar.

así que déjala en paz.

ay.

lo bueno es que ya nada más

es cuestión de tiempo

para que todo esté bien.

gustavo: ¿a qué se refiere?

rosaura: es que...

como rogelio y mi sobrina

se reconciliaron--

gustavo: eso no es verdad.

rosaura: claro que sí.

clarito le dijo

que la acepta con todo

y su hijo.

porque la ama.

así que acepta

ser un buen perdedor

y deja que ellos sean felices.

gustavo: no.

rogelio no se va a quedar

con ana y con mi hijo, jamás.

bruno: rogelio,

ya me enteré de lo que pasó y...

la verdad, lo siento mucho.

entiendo que te tienes

que sentir muy mal porque--

porque amas a paula,

pero no todo está perdido.

rogelio: ¿a qué te refieres?

bruno: a que ese hijo

que espera paula

podría ser tuyo legalmente.

rogelio: explícame eso.

gustavo: de ninguna manera

voy a permitir

que rogelio se quede

con mi hijo.

rosaura: ah, ¿no?

gustavo: por supuesto que no.

rosaura: [ríe]

gustavo: ya lo había hablado

con ana paula,

y me dijo que está de acuerdo

que entre los dos

nos hagamos cargo.

rosaura: ah.

pues, eso está por verse.

¿no te das cuenta

del poder que tiene rogelio?

gustavo: no va a pasar

por encima de la ley.

yo soy el padre

y pueden hacerme

las pruebas que sean necesarias

para demostrarlo.

rosaura: pues rogelio

ama a mi sobrina.

y, como te dije,

él la acepta con todo

y ese niño.

gustavo: ¡ya basta!

no tengo por qué seguir

escuchando sus tonterías.

rosaura: vas a echarme

a perder mi plan,

estúpido.

rogelio: ¿cómo que ese hijo

puede ser mío?

bruno: la ley mexicana

protege a la familia.

si una mujer se embaraza de otro

no importa.

el marido puede registrarlo

como suyo,

y ante la ley

tiene las mismas

obligaciones y derechos

que si fuera el padre verdadero.

rogelio: eso suena

muy interesante.

bruno: ¿necesitas

que te ayude en algo más?

rogelio: no, no, en nada más.

bruno: ¿no quieres que revisemos

el contrato de paula?

porque el riesgo

de que registres

al hijo a tu nombre

y luego él se vaya,

pues puede ser--

rogelio: no, yo veré

cómo resuelvo eso.

quiero que hables con gustavo

para ver cómo va

el asunto del agua.

la verdad es que no recuerdo

si lo vi anoche o...

no quiero entrar--

bruno: bueno, no sé, no sé,

si quieres, le pregunto a maría.

rogelio: no, ya vete, vete.

un hijo...

y llevaría mi apellido.

vanesa: así que espero

que le haya quedado claro

que se tiene que largar de aquí

en cuanto se pueda poner de pie.

cynthia: qué bueno

que le dijiste sus verdades

a la idiota de paula.

vanesa: no, no,

y la hubieras visto, ¿eh?

haciéndose la víctima, por dios.

cynthia: ¿sabes qué?

ojalá que con lo que le dijiste

se ponga peor

y pierda al hijo.

eso sería perfecto.

gustavo: ana.

ana paula, mi amor.

todo tiene que salir bien, todo.

ana paula: gustavo.

ay, gustavo.

consuelo: ay, no le he traído

su café.

perdón, ahorita voy por él.

ah, y el pan.

ay, discúlpeme, por favor.

macaria: ¿qué te pasa?

consuelo: ¿qué me va a pasar?

que no puedo dejar de pensar

en ulises.

¿que no ves que él considera

a efraín su amigo?

los dos le están viendo la cara.

macaria: no es momento

de hablar de eso.

consuelo: claro que sí,

macaria.

estás a tiempo

de terminar con efraín.

macaria: tú todavía lo quieres,

por eso me lo dices.

claro, eso es lo que pasa,

que estás celosa.

consuelo: no, macaria.

puede ser que lo siga queriendo,

pero a pesar de eso,

yo sí me doy mi lugar.

en cambio tú...

¿sabes que no te toma en serio,

que solo se está

divirtiendo contigo?

deberías de valorarte

siquiera un poquito.

macaria: óyeme.

consuelo: ¿cómo puedes aceptar

que ande con otra

al mismo tiempo, eh?

lo mejor que podrías hacer

es terminar con efraín.

voy a ir a ver a mi madrina,

nos vemos después.

y tú sirve el café.

rogelio: paula, ya sé que estás

bastante delicada,

y no quiero que te alteres.

ana paula: ay, rogelio,

es que yo quisiera--

rogelio: tú no te vas

a ir de aquí porque no quiero

que te pasa nada ni a ti

ni a tu hijo.

pero quiero saber,

necesito saber,

qué piensas sobre lo que te dije

del niño.

ana paula: no puedo pensar

en estos momentos con claridad.

rogelio: [carraspea]

ana paula: lo único que sé

es que debo hablar

con el padre de mi hijo

antes de decidir cualquier cosa.

rogelio: pensé que habías dicho

que me querías.

ana paula: él es el padre

de este niño y tiene derechos.

rogelio: bueno.

y si te dice que se hace cargo,

¿cómo le van a hacer?

porque tú no te puedes

ir a ningún lugar,

porque ante la ley

eres mi esposa.

y si le interesas de verdad,

¿qué va a pasar?

¿te va a responder?

búscalo, que venga aquí,

quiero escucharlo,

quiero negociar con él.

ana paula: ¿cómo que negociar?

¿cómo vas a negociar con él?

se trata de mi hijo.

rogelio: sí.

pero tú me estás orillando

a tratar esto como un negocio.

ana, aunque me muero de miedo

de que algo te pase,

yo debo pensar fríamente,

porque eres tú

quien me está orillando

a quitarle

todos los sentimientos

a nuestra relación.

ana paula: ay, rogelio,

entiende.

mi hijo ha cambiado todo.

tienes que entender

que primero está el padre

antes que tus deseos...

o los míos.

rogelio: de acuerdo.

no perdamos más el tiempo,

llámalo.

dile que venga,

que venga por ti,

dile que estás embarazada.

ana paula: [solloza]

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