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La Que No Podía Amar Capítulo 79

24 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

josé: mira, por favor,

déjame estar cerca de ella

unos días en lo que pasa

todo el peligro.

además, a rogelio no le conviene

alterarse.

tú mismo me lo dijiste.

y si se entera y busca a ana...

por favor, ernesto.

la que nos espera hasta que

hayas a operado a rogelio.

ahora déjalo a él tranquilo.

y a mí.

déjame estar cerca de ana

y de mi hijo, por favor, ¿sí?

ernesto: está bien.

josé: gracias, ernesto, gracias.

consuelo: y la verdad

es que yo no sé qué pensar

de todo esto.

efraín: pues está muy raro.

¿qué tiene que andar haciendo

ese tipo aquí y en tuxtla?

consuelo: pues allá no sé,

pero se supone que aquí trabaja

con el licenciado bruno.

por eso yo voy a investigar.

dame el café.

efraín: cualquier cosa

que sepa me avisa.

¿usted qué trae?

macaria: eres un descarado.

efraín: ¿por qué? ¿qué pasa?

macaria: es el colmo.

¿citaste a consuelo aquí

en el mismo lugar que a mí?

no, ya nomás te faltaba

que lo hicieras al mismo tiempo.

efraín: ¿ahora qué, está celosa?

macaria: ay, claro que no.

efraín: pues a mí me parece

que sí.

yo no cité a consuelo,

nomás para aclararle.

macaria: ay, sí, y crees

que te voy a creer.

efraín: pues más le vale,

porque es la verdad.

¿si yo qué culpa tengo

que las mujeres me caigan

como gripa al pecho?

maría: usted ya tendría

que estar en méxico con rogelio,

doctor.

yo le agradezco que se quede,

que cuide de paula, de su bebé.

pero dígame, ¿qué le va a decir

a rogelio?

ernesto: la verdad no lo sé,

maría.

maría: por lo menos llámele,

porque si no...

ernesto: sí, sí, claro.

habitación 207, por favor.

rogelio, siento no haber podido

llegar a méxico.

pero si estás de acuerdo,

reprogramamos la cirugía.

rogelio: ¿para cuándo?

ya me urge operarme

para regresarme a mi hacienda.

hay problemas con el agua

y no quiero dejar a paula

con problemas de este tipo.

mira, me opero y en cuanto puedo

me regreso.

y, además, otra cosa.

la rehabilitación esa

que dices tú,

pues la hago en mi casa y punto.

ernesto: sí, ya,

ya lo platicaremos en méxico.

rogelio: sí, está bueno.

una cosa.

dime la verdad.

ernesto: ¿de qué hablas?

rogelio: bien que sabes.

hablo del asunto de gustavo.

ernesto: no te entiendo.

rogelio: vino y se fue

corriendo por una emergencia.

y ahora resulta

que tú no llegaste a méxico

para operarme.

¿qué es lo que en verdad

está pasando?

¿qué me ocultas?

dime, porque me voy a enterar.

efraín: hombre, ya quite

esa cara.

le aseguro que no es

lo que usted piensa,

si la consuelo

ya no quiere nada conmigo.

macaria: ni ulises conmigo.

efraín: ¿cómo?

¿qué no se quejaba de que usted

no le hacía caso?

macaria: ahora está furioso

y por tu culpa.

efraín: ¿a poco ya sabe

que usted y yo?

macaria: ay, no, no,

cállate, ni lo digas.

está furioso conmigo porque

cree que yo me robé la carta

de la mamá de margarito.

y tú eres el único que sabía

de ella, aparte de nosotros.

¿te la robaste, verdad, infeliz?

ay, eres un desgraciado.

ernesto: no sé qué decirte,

rogelio, es una casualidad

que tanto gustavo como yo

hayamos tenido un imprevisto.

rogelio: me parece todo

muy extraño.

ernesto: mira, yo te recomiendo

que te concentres en tu cirugía.

recuerda que tienes

que estar tranquilo.

rogelio: sí--sí, sí, ernesto,

solamente espero que...

que me estés diciendo la verdad,

porque sabes que me voy

a enterar.

y sabes que no me gusta

que me mientan.

hasta luego.

maría: ¿sospechó algo?

ernesto: rogelio

es muy perceptivo.

es muy inteligente,

sabe que algo está pasando.

qué bueno que no pidió hablar

conmigo porque

yo no le habría podido

decir mentiras.

jamás le he dicho una.

ernesto: bueno, es que tampoco

podía enterarlo de que su esposa

está en cama.

y a mí tampoco me gusta mentir.

pero en este caso fue necesario,

maría, por el bien de todos.

maría: ay, espero que paula

se mejore.

y que rogelio nunca se entere

que no le dijimos lo que pasó.

porque enojado

puede ser terrible.

ernesto: sí, ya me han contado.

y me he dado cuenta

de que rogelio

adora a ana paula.

maría: sí, doctor.

yo creí que vanesa

iba a ser el amor de su vida,

pero me equivoqué.

el ama a paula.

vanesa,

es solo un mal recuerdo.

ernesto: bueno, ahora,

lo importante es

que todos estemos tranquilos

para que las cosas

no se salgan de control.

macaria: me metiste en un lío

con mi marido, animal.

y a ver cómo le haces

para devolverme esos papeles.

y también me vas a contar

lo que dice esa carta.

dime.

efraín: pues en pocas palabras

dice quién es el padre

de margarito.

macaria: eso ya lo sé,

pero quiero saber

el nombre del papá.

efraín: ah, cómo cree,

como están las cosas

en la hacienda, esa información

es muy útil para mí.

macaria: dime el puro nombre,

ándale, dime quién es.

efraín: no.

en su momento lo sabrá.

macaria: efraín, por favor--

efraín: mire, usted no tuvo

el valor de abrir el cajón

pero yo sí.

y si lo que le apura es ulises,

pues usted no le está mintiendo.

macaria: quiero que me la des.

dámela.

efraín: ¿y qué le vas a decir

a tu marido?

¿que me hablaste de esa carta

la noche que nos acostamos

por primera vez?

ernesto: permiso.

ana paula: por favor, ernesto,

dime cómo están las cosas

sin rodeos.

ernesto: bueno, lo cierto es

que tienes que cuidarte, ana,

porque para que el bebé

esté bien, la mamá

tiene que estar bien.

ana paula: ¿cómo yo--yo

tengo algo que le afecta

a mi bebé?

ernesto: una anemia que debemos

atender porque también a ti

te debilita mucho.

vas a ayudar mucho a tu hijito

si comes bien, ana.

si sigues en reposo absoluto

y estás tranquila.

ana paula: saber de gustavo

me calmó mucho.

pero me preocupa rogelio--

ernesto: bueno,

nadie va a decirle nada

por ahora.

solo le dije que reprogramaré

su cirugía.

ana paula: y...

¿cuándo es su operación?

ernesto: esta misma semana.

ana paula: yo no quiero

que rogelio se altere por mí.

suficiente tiene con lo suyo.

macaria: eres un infeliz.

efraín: usted manténgase aparte.

macaria: no puedo.

la única persona a la que ulises

le habló de esa carta, fue a mí.

efraín: a ver,

¿tú ya dijiste que no es verdad

que te la robaste?

macaria: sí.

efraín: pues así es.

mantente firme, chula.

así, ni usted ni yo

vamos a tener problemas.

cinthia: y esa gente,

¿qué diablos quiere?

jacinto: son los que vienen

a tomar las muestras

a las vacas.

cinthia: a ver, muestras,

¿de qué?

jacinto: para ver que no tengan

clembuterol.

cinthia: claro que no tienen.

¿quién los mandó llamar

o por qué vinieron?

jacinto: fue cosa de la señora

paula.

cinthia: pues les vas a decir

que se vayan,

porque ella ya no manda.

jacinto: pero...

cinthia: tú hazme caso,

ya no es necesario.

diles que se larguen.

el asunto del clembuterol

es cosa del pasado.

daniela: ¿y qué te parecieron--?

¿ana paula?

¿ana paula?

ay, ¿estás bien?

ana paula: sí, sí.

ernesto me dio permiso

de levantarme

para darme un baño.

daniela: pero acuérdate

que no puedes hacer

nada más, ¿sí?

ana paula: ay, lo sé, lo sé,

dany, pero me preocupa,

porque hay demasiadas cosas

que atender en la hacienda.

daniela: nada es más importante

que tu hijo.

ana paula: claro, claro,

ya lo sé.

por eso voy a obedecer

al médico en todo.

daniela: muy bien, entonces,

acostadita, ¿eh?

y desde tu cama, ve esto.

¡tarán!

ana paula: qué hermosas flores.

daniela: ¿de verdad que sí?

te las manda rogelio, toma.

ana paula: ¿rogelio?

"pienso en ti en todo momento.

rogelio".

jacinto: ya sé que no le gusta

que le lleven la contraria,

señorita, pero en verdad

que este asunto del clembuterol

es algo serio.

cinthia: te dije que ya no es

necesario.

jacinto: pero, señorita,

esas personas ya están aquí.

cinthia: ¿y qué les dijiste,

que yo estoy en la hacienda?

jacinto: sí.

cinthia: eso está muy mal hecho.

mira, cuando pregunten por mí,

sabes lo que tienes que decir:

"voy a ver si se encuentra

la patrona".

jacinto: usted disculpe.

oiga, ¿y no será mejor

que los haga pasar de una vez?

cinthia: te estoy diciendo

que no, caramba.

lo que sí necesito

es que me juntes a toda la gente

para que me escuche.

pero ya, ¿qué esperas, hombre?,

muévete, muévete.

margarito: y el bebé

que esperas, ¿es niño o niña?

ana paula: todavía

no lo sabemos, mi amor.

margarito: ¿y ya pensaste

cómo se va a llamar?

ana paula: no, no he tenido

cabeza para eso.

margarito: ah, pues si es niño,

se puede llamar como tu papá.

y si es niña, como tu mamá.

ana paula: podría ser.

margarito: [gime]

ana paula: ¡márgaro!

margarito: no pasa nada.

ana paula: ven.

margarito: aunque, a lo mejor,

gustavo quiere que se llame

como él.

ana paula: ay, no sé, mi amor.

gustavo: ¿cómo estás?

¿cómo te sientes?

macaria: ya te dije

que no quiero volver a hablar

de esa carta.

¿por qué no me crees?

yo no la tomé, te lo juro.

mira, y si vas a seguir

con eso, yo ya mejor me voy.

ulises: no, no, no, macaria.

lo que pasa es que me siento mal

porque esa mujer me dio

la carta estando muy enferma.

ve tú a saber lo que le decía

a margarito.

macaria: bueno, margarito

como quiera vive feliz

ahí en esa hacienda del fuerte.

pues porque dicen

que la señora paula lo cuida

como si fuera su hijo.

así que más da.

ándale, mejor cuéntame.

¿qué cara puso la señora paula

cuando recibió las flores

que le mandó el patrón?

ulises: no sé.

macaria: ¿cómo que no sabes?

pues qué no, ¿no estaba o qué?

ulises: es que las dejé

en la hacienda

para que se las entregaran y ya.

macaria: ay, qué bárbaro eres.

era tu oportunidad

para enterarte quién es el papá

de su hijo.

ulises: no quise saber nada más.

si de por sí me tiene

muy molesto que esa mujer

haya engañado a don rogelio.

macaria: y mira que habló

desde quién sabe dónde

para mandarle flores

a su esposa.

ulises: si supiera

que lo está engañando

desde hace tiempo.

qué desvergüenza,

esa tipa resultó de lo peor.

macaria: [titubea] bueno,

ellos sabrán sus asuntos.

a veces hay infidelidades que...

pues que tienen una razón

de ser.

ulises: jamás.

si las cosas no van bien

en un matrimonio

se habla de frente,

se busca arreglar las cosas.

y si después de intentarlo,

de verdad no hay arreglo,

entonces, cada quien

agarra su camino.

ya libres, entonces,

sí puedes pensar en andar

con alguien más, ¿no crees?

es que nada justifica

que le pongan los cuernos

a alguien que da todo su amor.

ana paula: me voy a desesperar

de estar tanto tiempo

en la cama.

pero me he sentido mejor,

he dormido mucho.

gustavo: eso te va a hacer bien.

ana paula: sí.

gustavo: ¿necesitas algo?

¿te traigo algún libro?

no sé, lo que necesites,

lo que sea.

ana paula: no, no nada, gracias,

de verdad, no necesito nada.

margarito: oigan,

para que un bebé nazca

tienen que pasar nueve meses,

¿verdad?

ana paula: así es, mi amor.

gustavo: ¿y por qué la pregunta?

margarito: es que es mucho

tiempo.

¿creen que en eso

regrese el patrón?

gustavo: bueno,

yo creo que no es momento

de que hablemos de eso.

ana paula: no, no, no,

al contario.

porque me he dado cuenta

que todo mundo evade el asunto.

ya sé que lo hacen

para no preocuparme.

pero es algo

que tarde o temprano

puede suceder.

margarito: y cuando pase,

¿qué vas a hacer?

ana paula: no sé, mi amor,

no tengo idea

de lo que va a pasar.

lo único cierto para mí

es que amo a este hijo

que estoy esperando.

gustavo: sí.

sus papás lo queremos mucho.

los dos.

margarito: yo también

lo voy a querer.

ana, si me adoptas,

tu hijo y yo, ¿qué vamos a ser?

¿medios hermanos,

así como vanesa y tú?

rosaura: ¡bruno!

bruno: ahí viene esta.

rosaura: bruno,

¿adónde vas con tanta prisa?

bruno: tengo cosas que hacer

en el pueblo.

rosaura: ahora, ¿tú eres el

que se dedica a tirar la basura?

bruno: rosaura, no creo

que tenga que rendirte cuentas

de cada paso que doy.

rosaura: sí, me queda claro

que no es tu costumbre.

pero mira,

se te cayó un bote

de clembuterol.

tú eres el que ha estado

contaminando el ganado

de rogelio.

y esto sí no te lo voy

a perdonar.

margarito: ana paula,

¿vamos a ser medios hermanos

tu hijo y yo?

gustavo: bueno, pues,

podría decirse que sí,

margarito.

pero mejor dejemos descansar

a ana.

ven, yo te voy a dar tu clase,

porque...

porque ella tiene que dormir.

margarito: ¿a esta hora?

gustavo: sí, claro, ven.

vamos.

luego vengo.

daniela: uy, veo que has tenido

muchas visitas.

ana paula: sí.

y todos disimulan conmigo

lo grave que puede ser

la situación si rogelio

sabe de mi embarazo.

[música]

[música]

rosaura: esto sí lo tiene

que saber ana paula.

debí imaginar que eres

un traidor.

bruno: ¿te mordiste la lengua?

porque lo que tú has hecho

con tu sobrina es mucho peor.

rosaura: no me cambies

la conversación.

estamos hablando de que estás

atentando contra el patrimonio

de rogelio y esto no es

lo que acordamos.

bruno: yo sé lo que hago.

te lo aseguro.

rosaura: si el problema

de la red se sigue,

la hacienda del fuerte

se va a venir abajo.

y, entonces, ¿qué nos vamos

a repartir?

bruno: rosaura, escúchame.

para poder debilitar a rogelio

tenemos que hacer que esta

hacienda deje de ser rentable.

rosaura: bruno,

como buen abogado,

dices las cosas de forma

que parezcan ciertas,

pero yo no te creo.

bruno: ¿por qué no?

rosaura: para mí que estás

llevando agua a tu molino,

me quieres traicionar.

bruno: tranquila,

eso no es verdad.

en vez de desconfiar de mí

deberías darte cuenta

que con esto del clembuterol

ya fastidié a vanesa, su negocio

se está desacreditando.

a ver, ¿qué crees que va

a sentir?, rabia contra rogelio.

rosaura: pues te diré,

le exigió a paula

que la hacienda del fuerte sea

la que pague los platos rotos

y ahora le tiene que dar

a ella un dineral.

bruno: bueno, eso es parte

del costo de crear más distancia

entre vanesa y rogelio.

recuerda que la posición

de tu sobrina es delicada.

está embarazada

y aunque pierda el bebé,

rogelio puede enterarse

y correrla.

¿y qué crees que va a hacer

vanesa?, correr a buscarlo

en cuanto sepa en donde está.

a menos que ya estén

muy peleados.

esteban: sé que a vanesa

le molestó verme

acompañado de chío.

y debo reconocer

que lo disfruté.

mercedes: esteban, ten cuidado.

mira, a las mujeres

no nos gusta que el hombre

que antes nos adoraba

luego ande con otra,

porque eso quiere decir

que dejamos de importarle

y las mujeres somos

muy vanidosas.

esteban: a ver, ¿quieres decir

que solamente--?

mercedes: sí.

solamente fue por eso

que se molestó vanesa.

y perdóname la franqueza,

pero es que no quiero

que te hagas ilusiones

de nuevo con ella.

esteban: aunque quisiera,

no podría acercarme

a ella de nuevo.

porque en el juicio por el agua,

somos partes contrarias.

mercedes: pues sí, pero una cosa

es lo que no debes hacer

y otra lo que, a veces,

tu corazón te orilla a hacer.

rosaura: no sé, no me convence

nada de lo que dices.

bruno: de todos modos

no vas a contarle a nadie

lo del clembuterol.

y si me fastidias

soy capaz de decirle a ana paula

que tú me pediste

que me deshiciera de gustavo.

jacinto: perdón.

rosaura: ¿qué pasa, jacinto?

jacinto: la patrona quiere

que nos juntemos con ella.

bruno: gracias,

gracias por avisar.

rosaura: ¿y ahora qué querrá

mi sobrina?

bruno: [ríe] tu sobrina.

rosaura: a ver, lo importante

es que se levantó de la cama.

porque si desobedece al doctor

no va a tardar en perder

a ese hijo que ya le está

complicando la vida.

bruno: todavía dices que yo soy

un traidor, qué descarada eres.

rosaura: sí.

y de ahora en adelante,

no se te ocurra volver a poner

clembuterol en el alimento

del ganado, ¿entendiste?

porque igual a quien se lo digo

es a rogelio.

y entonces sí, ya verás.

ana paula: me siento muy mal

por margarito.

él sigue pensando

en que rogelio y yo

lo vamos a adoptar.

y yo, por más que le digo

que cuando rogelio

sepa de mi embarazo,

todo va a cambiar,

no lo entiende.

daniela: pues claro,

él lo que más desea

es tener unos papás.

miguel: y si te quedaras

con gustavo, ¿no lo adoptarías?

ana paula: yo sí, yo sí, pero...

daniela: no, no, no.

ana paula: no sé si pueda.

no sé si se pueda porque

ya se metieron los papeles

a nombre de rogelio y mío.

yo lo único que quiero

es que margarito

no salga lastimado.

daniela: tienes razón.

pero por ahora, no te preocupes,

tienes que estar tranquila

y muy contenta por tu bebé.

ana paula: yo no voy a estar

bien hasta no saber que mi hijo

está fuera de peligro.

daniela: tienes que ser

paciente.

ana paula: además, no me gusta

estar aquí, sin hacer nada,

ya me desesperé.

miguel: estás tratando

de salvarle la vida a tu hijo.

ana paula: sí, sí, bueno, sí.

pero yo me refiero a que rogelio

me dejó al frente de la hacienda

y no estoy haciendo lo que él

esperaba, estoy aquí, acostada.

daniela: pero no te angusties.

mira, todas las cosas están,

están tomando su rumbo.

¿verdad, miguel?

miguel: sí.

ana paula: ¿en serio?

daniela: sí, sí, mira,

para empezar, miguel,

por ejemplo, hasta ahora

no ha probado una gota

de alcohol.

miguel: sí, y estoy diseñando

los muebles.

y estoy buscando pruebas

de mi inocencia.

ana paula: ¿de verdad?

mercedes: pues me alegro

que tengas muy claro

que no te puedes acercar

a vanesa.

y también ten mucho cuidado

con chío.

no vuelvas a salir con ella

nada más para provocar a vanesa.

esteban: ah, no, no,

eso jamás lo haría.

además ya hablamos

y quedamos como amigos.

mercedes: pues ojalá sea cierto

porque no me gustaría que ella

se entusiasmara.

puede confundir las cosas,

ya lo hizo una vez.

esteban: no, no te preocupes.

te aseguro que voy a ser

muy cuidadoso con ese asunto.

bueno y dime,

¿cómo sigue ana paula?

¿cómo está tu sobrino?

mercedes: pues mejor.

pero a ver si esa mujer

en verdad se cuida

para que ese niño nazca bien.

esteban: ¿todavía le guardas

resentimiento a ana paula?

miguel: mercedes

y el doctor ernesto son testigos

de que ese tal rutilio

molestaba a maripaz

aquí en san gabriel.

y efraín vio lo mismo en tuxtla.

daniela: ajá, y ahora parece

que ha estado acosando

a consuelo.

ana paula: ¿qué?

y él, ¿quién es?

¿alguien lo conoce o qué?

daniela: pues, como dice miguel,

se llama rutilio.

ah, y nos dijo consuelo

que trabaja para bruno.

ana paula: ¿en serio?

daniela: sí.

miguel: pero en realidad,

todo es una suposición.

yo lo que quiero

es ir hoy a san gabriel,

hablar con el jefe de la policía

para que investigue.

ana paula: ay, miguel,

pues ojalá esa información

sirva de algo.

cinthia: como ustedes ya saben

mi hermano no está.

y mi cuñada está enferma.

hugo: patrona.

cinthia: ¿qué quieres, hugo?

hugo: ¿qué tiene la señora

paula?

cinthia: no voy a entrar

en detalles.

lo que importa es

que no se puede hacer cargo

de la hacienda.

jacinto: y entonces,

¿qué va a pasar?

cinthia: ¿cómo que qué

va a pasar?

lo que debió pasar

desde que rogelio se fue,

que yo como dueña,

quede al frente de todo.

rosaura: pero el señor montero

dijo clarito que mi sobrina

se encargaría de eso.

miguel, ¿verdad que lo dijo

clarito?

nos lo dijo.

¿ya ven?

cinthia: señora, señora,

la vedad es que ella

no pudo con el paquete.

y yo no creo que quiera

que entremos en detalle

del por qué, ¿o sí? ¿quiere?

rosaura: no, no, no, cinthia,

no es necesario.

cinthia: ah, qué bueno.

rosaura: el caso es

que mi sobrina está enfermita,

tiene que guardar cama.

y ni hablar,

tú te encargas de todo,

cinthia, mientras tanto.

marcial: ¿vamos a seguir

trabajando como hasta ahora?

cinthia: no, no, no.

vamos a organizarnos

de una manera muy diferente

a como lo dispuso paula.

efraín: ¿y eso qué quiere decir?

cinthia: bueno, para empezar

las guardias por el clembuterol

ya son innecesarias.

miguel: ¿y entonces?

cinthia: entonces, pues

que se acabaron.

rosaura: ay, qué bueno,

porque yo ya no aguantaba.

cinthia: sí, pero que les quede

bien claro a todos

que van a tener que trabajar

más que nunca.

maría: cinthia, yo creo

que todos, al igual que yo,

están dispuestos a hacer

lo que sea necesario

para que cuando rogelio regrese,

todo siga igual.

cinthia: yo lo que quiero

es que estemos mejor

que cuando se fue.

hugo: ¿y cómo se hace eso?

cinthia: con mucho esfuerzo,

organizándonos, así.

por ejemplo, tú, hugo,

te vas a encargar

de las siembras.

jacinto, tú te vas a encargar

de los animales.

marcial, te vas a encargar

de la casa--

efraín: [tose]

cinthia: ah, y los tres

le van a reportar todo a efraín

y él, a su vez,

me hará saber como marcha todo.

maría: cinthia.

cinthia: sí, nana.

maría: yo creo que es importante

que tú, personalmente--

cinthia: nana,

¿qué estás tratando de decir?

¿que lo que dije está mal?

maría: no precisamente.

cinthia: entonces, mejor

no me digas nada.

¿alguien más está en desacuerdo?

que bueno que no.

porque quien da las ordenes aquí

soy yo.

y al que no le parezca,

se me larga.

rosaura: cinthia, eh--

maría va a seguir en la cocina,

¿verdad?

cinthia: sí, va a seguir

en la cocina.

y como consuelo

ya no está con nosotros,

usted le va a seguir ayudando

a maría.

ah, y no solo eso,

también apoyará a lidia

con las recámaras

y a petra con la ropa.

rogelio: ¿yo? pero si yo--

cinthia: sí, usted, usted.

usted.

no, no, no, no empiece

con el que está enferma, ¿eh?

porque si es así,

mejor se va a tuxtla a morir

tranquila y aquí

nos deja en paz.

[música]

[música]

>> entonces, ¿qué señorita,

le gustaron mis artesanías?

rocío: la verdad es

lo más original que he visto

últimamente.

creo que podría llamarle mucho

la atención a mis clientes.

>> pues usted nomás diga cuando

empezamos y mi familia entera

y yo nos dedicamos

a sacarle su pedido.

rocío: me gustaría usar

lo que usted hace

para diseñar unas sillas

y una mesa de comedor.

>> pues si consigue

quién le haga los muebles,

nosotros nos encargamos

de decorarlos a su gusto.

rocío: ¿usted lo podría hacer?

>> para qué le digo si sí,

si no es verdad.

rocío: gracias

por su sinceridad.

voy a conseguir

quien me haga los muebles

y me pongo en contacto

con usted.

>> a mí me dijeron de alguien

que trabaja muy bien la madera.

pero la verdad, no es de fiar

y ni como recomendárselo.

rosaura: yo creo que tu hermana

debe saber que cinthia

quiere darle un...

ay, ¿cómo se dice?

miguel: ¿qué cosa?

rosaura: ay, ¿cómo se dice eso?

un golpe de estado.

miguel: tía, no exageres.

rosaura: ¿se te hace poco

que quiera quitarle

el manejo de la hacienda?

miguel: tía tú no vas a decirle

nada a ana paula, ¿entendido?

rosaura: pero don--

miguel: pero nada.

ella siempre ha visto

por los dos, ahora le toca

despreocuparse,

se tiene que recuperar

y tiene que ver por su bebé.

rosaura: pero don rogelio

la dejó al frente

de la hacienda.

y se debe cumplir su voluntad.

miguel: lo más importante

es la salud de mi hermana

y mi sobrino.

además, cinthia es una montero,

no es que este lugar

se vaya a quedar en manos

de un desconocido.

rosaura: pero es que

esa muchacha caprichosa

no sabe nada de nada.

miguel: ya deja de quejarte,

¿no? mejor vamos a ponernos

a trabajar para que cinthia

no ande diciendo que somos

unos parásitos.

y sobre todo,

no vamos a preocupar

a mi hermana.

gustavo: gracias por preguntar,

esteban.

yo espero que tanto paula

como mi hijo estén bien.

esteban: de todos modos

no necesito decirte

que si puedo ayudar en algo,

en lo que sea.

luego ese tipo de cosas

pueden traer gastos imprevistos.

gustavo: no, no te preocupes

por eso.

esteban: no, de verdad, mira,

tómalo como un préstamo,

si quieres.

gustavo: no, no, de ninguna

manera, esteban.

te acabo de pagar

lo que me prestaste

para cubrir la cuenta del hotel

en donde se hospedó ana,

¿cómo crees?

mercedes: te faltó decir

hotel de lujo.

gustavo: no empecemos, mercedes.

suficiente tengo

para que ahora nos vayamos

a pelear tú y yo.

y te advierto

que haría lo que fuera

por conseguir cualquier cosa

que ana necesite

para estar bien.

cinthia: mercedes, ¿qué pasó?

¿todo está bien?

mercedes: pues te diré,

me da rabia la manera

en que gustavo--

en fin, no importa.

cinthia: no, no, claro que

importa, mira cómo te pusiste.

¿qué pasa, qué ibas a decir?

que te da rabia la manera

en que tu hermano ama

a ana paula, ¿eso ibas a decir?

mercedes: pues sí.

porque gustavo está dispuesto

a endeudarse o a lo que sea

con tal de que paula tenga

lo mejor durante su embarazo.

cinthia: porque tu hermano

es un buen hombre, por eso.

porque no puede dejar de cumplir

con su deber y eso a mí me hace

admirarlo aún más.

mercedes: es que en lugar

de enamorarse de esa tipa,

debió poner sus ojos en ti.

cómo me gustaría que gustavo

se diera cuenta

de que haga lo que haga,

ana no va a ser de él.

bruno: puedes estar tranquila

porque ahora cinthia

tomó las riendas

de la hacienda y...

y lo está haciendo con...

con mucha energía.

ana paula: pero rogelio

siempre decía que ella

no sabía nada de esto.

que nunca quiso aprender.

bruno: paula, por favor,

olvídate de eso por ahora.

mejor piensa que,

que es una suerte

que rogelio no esté,

así todos los que te queremos

podemos cuidarte

como te mereces.

ana paula: bruno,

pedí hablar contigo

porque quiero saber

sobre un hombre llamado rutilio.

bruno: ¿rutilio?

ana paula: sí, él trabaja

para ti, ¿no?

bruno: bueno, en realidad

rutilio no tiene ninguna

importancia,

¿por qué la pregunta?

ana paula: es que me dijeron

que ha estado molestando

a consuelo y que lo mismo hacía

con maripaz.

cinthia: gustavo, ¿cómo estás?

gustavo: trabajando y echándole

ganas.

cinthia: no me gusta verte

preocupado.

y te dije que te--

que iba a ayudar, ¿verdad?

gustavo: ¿y cómo piensas

hacerlo?

cinthia: por lo pronto,

con esto.

para que puedas cubrir

todos los gastos médicos

de paula.

bruno: pues qué bueno

que me lo dices,

para ya no darle trabajo.

ana paula: ¿y qué es lo que hace

exactamente, contigo?

porque dany dice que ni siquiera

lo conoce.

bruno: lo usaba, a veces,

para que llevara o me trajera

sobres con documentos de tuxtla.

la verdad, pues,

no sé mucho de él.

paula, es como si me preguntas

de consuelo, efraín o hugo.

a pesar de que tienen

mucho tiempo en la hacienda,

pues, no sé nada de ellos.

¿por qué el interés?

ana paula: es que como molestaba

a maripaz, pues miguel y yo

nos preguntamos

si él habrá tenido algo que ver

con su muerte.

gustavo: cinthia,

esto es muchísimo dinero.

cinthia: no, lo que no uses,

me lo devuelves.

al menos quiero quitarte

una preocupación

de tantas que tienes.

gustavo: no, no, gracias,

pero no, no puedo aceptar.

cinthia: no, por favor,

por favor.

hazlo.

tómalo como parte de tu sueldo.

tú llevas tiempo trabajando

aquí, es justo.

gustavo: sí, sí, pero esto

es muchísimo más de lo que yo

acordé con tu hermano

que me pagaría.

esto no puedo aceptarlo,

cinthia, tómalo.

cinthia: no.

por favor, no seas orgulloso.

ahora lo importante

es que paula esté bien atendida.

gustavo: cinthia.

cinthia: ¿qué?

gustavo: ¿qué fue lo que pasó

cuando paula se puso mal?

maría me dijo que estaba

contigo.

¿discutieron?

cinthia: ¿qué?

¿cómo puedes pensar que ella

está así por culpa mía?

si en realidad se puso mal

fue porque--

gustavo: ¿por qué?

cinthia: porque se enteró

que fuiste a ver a rogelio,

por eso.

gustavo: ¿se lo dijiste?

cinthia: bueno, pero no es justo

que me culpes a mí.

si hablé con paula

fue porque tenía miedo

de que lo rogelio

pudiera hacerles a ustedes dos.

gustavo: sí, pero esto--

cinthia: a ver, tú provocaste

todo esto, gustavo,

tú lo provocaste.

fuiste a buscar a mi hermano

a pesar de que paula y yo

te pedimos que no fueras.

gustavo: está bien, está bien,

discúlpame.

tienes razón y sé que no debí

de ir a buscarlo.

y tampoco te estaba acusando.

cinthia: yo lo único que quería

era avisarle a paula

y llevármela a otro lado

para que estuviera segura.

gustavo: gracias, cinthia.

cinthia: pero ahora la pobre

ya no se puede mover.

y ella y tu hijo están--

están indefensos.

por eso, gustavo, piénsalo.

rogelio no debe enterarse

que tú eres el padre

de esa criatura.

[música]

[música]

bruno: voy a ir ahora mismo

a buscar a rutilio

a ver qué puedo averiguar.

ana paula: gracias,

pero ya miguel iba a ir

a san gabriel para hablar

con el jefe de la policía.

bruno: pues, ojalá villafañe

pueda averiguar algo

que sirva para exculpar

a tu hermano.

tú quédate tranquila,

cuídate y ten por seguro que...

que yo veré cómo apoyar

a miguel.

>> efraín.

efraín: ¿qué hubo?

>> acaba de llegar don abel

con unos señores.

efraín: ¿y qué quieren?

>> hablar con la señorita

cinthia.

efraín: dile que pasen.

consuelo: ¡suélteme!

rutilio: dame un besito.

ven para acá.

consuelo: ahora sí ya se pasó

de la raya, suélteme.

miguel: ¡suéltala!

consuelo: es el tipo

que molestaba a maripaz.

cinthia: pero ustedes

no pueden hacer eso.

abel: dadas las circunstancias,

sí.

cinthia: deberían esperar

a que mi hermano regrese.

abel: ya es un hecho,

la asociación de ganaderos

ha solicitado a la sagarpa

una investigación por todo esto

del clembuterol

en esta hacienda.

>> aquí están los documentos

oficiales que nos autorizan

a hacerle las pruebas

a sus animales.

consuelo: ¡ay, miguel!

rutilio: no te metas conmigo,

imbécil.

consuelo: miguel, ¿estás bien?

gustavo: tú eres el que casi

me mata.

rutilio: no te hice nada.

gustavo: ¡contéstame!

¡tú fuiste, infeliz!

[disparos]

>> esto es serio y le sugiero

que permita, por las buenas,

que mi gente haga las pruebas.

abel: es lo mejor que puedes

hacer, cinthia, si no quieres

complicar las cosas.

cinthia: está bien, háganlas.

de todos modos,

no va a encontrar clembuterol

en uno solo de mis animales.

>> voy a avisar a mi gente.

cinthia: y yo a mi capataz

para que lo supervise.

>> con permiso.

cinthia: y tú, abel,

eres el colmo.

qué manera de ponerte

en contra de rogelio.

pero para tu información ahora

yo estoy a cargo de la hacienda.

y te juro que te voy a hacer

pagar por lo que me estás

haciendo.

abel: si eres inocente,

las pruebas lo demostrarán

y eso hablará a favor

de tu hacienda.

cinthia: no quieras congraciarte

conmigo.

es más, ahora mismo

voy a llamar a mi abogado

para ponerles una demanda.

miguel: ¿estás bien?

consuelo: sí, pero es hombre

pudo matarnos, miguel.

miguel: no, no, estamos bien,

no pasó nada.

voy a ayudar a gustavo.

consuelo: no, no, por favor,

no me dejes miguel, tengo miedo,

por favor.

miguel: tranquila, tranquila,

ya pasó.

gustavo: se me escapó.

consuelo: y cómo no,

si estaba disparando.

miguel: ¿estás bien?

gustavo: sí pero ya pasó.

estoy bien, estoy bien.

consuelo: ¿por qué le dijo

todo eso, ingeniero?

este tipo es el mismo

que estuvo molestando a maripaz

en tuxtla y aquí.

pero ¿qué tiene que ver

con usted?

gustavo: ese imbécil fue

el que me golpeó el día

de la graduación de ana.

miguel: ¿de verdad?

¿está seguro?

gustavo: completamente.

le vi la cicatriz en el cuello.

miguel: ¿y esto?

consuelo: es la medallita

de maripaz.

ernesto: se te volvió a subir

un poco la presión.

¿no quedamos en que ibas

a estar tranquila?

ana paula: sí, sí, doctor,

pero la verdad es que todo esto

de mi hermano me tiene

muy preocupada.

ernesto: bueno, tranquilízate.

las cosas se resuelven siempre

de alguna manera.

pero la vida de tu bebé

y la tuya son lo más importante

ahora.

ana paula: te prometo

que lo voy a intentar.

está bien.

ahora quiero pedirte un favor.

ernesto: lo que quieras.

ana paula: ya sé que no puedes

darme el teléfono de rogelio.

pero al menos comunícame con él.

por favor, por favor.

miguel: tenía mis dudas

de que el jefe de la policía

creyera lo que pasó.

consuelo: no, cómo crees,

si villafañe dice que se oyeron

los balazos.

gustavo: hay que contarle todo

a ulises y macaria.

consuelo: ay, macaria,

ya estoy aquí, ¡no sabes!

macaria: ay, ya era hora,

¿qué pasó contigo, consuelo?

nos tenías muy preocupados.

escuchamos algo así

como unos balazos

y nos asustamos.

¿estabas con este?

ulises: infeliz,

¿qué no sabes que no eres

bienvenido aquí?

gustavo: ulises, por favor,

escúchelo.

miguel: sí, mire,

mire lo que encontré.

macaria: ay, la medalla

de mi maripaz.

ulises: tú la tenías,

¡desgraciado asesino maldito!

¿por qué mataste a mi hija?

¡desgraciado!

ernesto: habitación 207,

por favor.

¿bueno?

sí, 207.

no se oye muy bien.

¿rogelio?

hola, yo sigo aquí

en san gabriel.

sí estoy viendo algunas cosas

de la clínica, pero mañana

nos vemos para hacer

tu operación.

rogelio: bueno, qué bueno,

porque ya no quiero esperar más.

ernesto: entiendo.

eh, tu esposa quiere hablar

contigo.

gustavo: ¡basta, ulises!

miguel: ¡yo no la maté, ulises!

gustavo: venimos de la policía,

hay nuevas pistas

sobre quién pudo haber matado

a maripaz.

macaria: ¿quién fue?

miguel: se llama rutilio.

consuelo: la medallita

la traía él.

gustavo: cuando forcejeamos

se le cayó la medalla

de su hija.

consuelo: don ulises,

el doctor ernesto

una vez se peleó con ese tipo

porque estaba molestando

a su hija.

miguel: y efraín defendió

a maripaz en tuxtla

de ese desgraciado, pregúntele.

gustavo: y además, el tipo tiene

antecedentes penales.

en tuxtla a mí me asaltó

y me golpeó casi hasta matarme.

ulises: entonces--

consuelo: entonces, todo parece

ser que ese tipo fue el asesino.

macaria: yo también lo creo.

ulises: ¿dónde está ese

desgraciado maldito?

ana paula: rogelio.

rogelio: mi amor.

ana paula: ¿cómo estás?

rogelio: pues, extrañándote.

pero muy contento porque pronto

nos vamos a ver.

como escuchaste, pues,

mañana me opera ernesto.

ana paula: verás que todo

sale bien.

y aquí todos vamos a estar

pensando en ti.

rogelio: eso es lo único que yo

quiero, que solamente pienses

en mí.

ana paula: yo...

solo quería saber de ti

y darte las gracias

por las flores, están hermosas.

rogelio: qué bueno

que te gustaron.

es que mira, yo estaba

preocupado porque ernesto

no me había llamado, gustavo,

también, pues.

ana paula: no, no te preocupes,

no te preocupes por nada,

yo estoy bien.

lo único importante es que estés

tranquilo para tu operación.

quiero pedirte que te cuides

mucho.

y que sepas que estaré rezando

porque todo salga bien.

rogelio: sí, por ti voy a hacer

lo que sea necesario para estar

bien, te lo prometo.

ana paula: bueno,

ya tengo que colgar.

mucha suerte, rogelio.

rogelio: paula,

te amo.

ana paula: y yo te quiero mucho.

deseo con todo mi corazón

que estés bien.

cinthia: ya se tardaron

mucho, ¿no?

ya diles que se vayan, no--

ya no quiero esperar más,

¡ya, que se vayan!

efraín: tranquila, patrona.

cinthia: no me lo digas en

ese tono.

y aunque no te guste soy

la patrona.

efraín: pensé que querías mandar

para que los dos disfrutáramos

de todo esto.

que lo hiciéramos crecer.

mira cómo se te subió.

cinthia: ay, cállate.

[llaman a la puerta]

¡adelante!

marcial: señorita--

perdón, patrona.

ya terminaron los señores

de la secretaría de agricultura

y quieren verla.

cinthia: está bien, marcial,

retírate y diles que pasen.

marcial: permiso.

pasen, por favor.

abel: pues ya tenemos noticias.

cinthia: bueno, ya se van,

entonces, no encontraron nada,

¿verdad?

abel: al contrario, cinthia.

encontramos rastros

de clembuterol en cada muestra

que tomamos de tu ganado.

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