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La Que No Podía Amar Capítulo 77

23 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

esteban: qué poco hombre eres,

david.

tratas de mezclar lo personal

en esto.

pero no voy a caer en tu juego

ni voy a dejar que fastidies

a vanesa.

david: sí, sí, tienes toda

la razón, esteban.

esto es un asunto mío,

de nadie más.

gustavo: lo estás haciendo

para fastidiar

a rogelio montero.

david: para que veas

de lo que soy capaz

cuando alguien afecta

mis intereses.

así que, gustavo,

yo sinceramente te recomiendo

que te vayas con mucho cuidado.

gustavo: no te tengo miedo,

david.

esteban: ey, ¡basta! ¡basta!

¡no estamos en una cantina!

yo, como representante oficial

de la comisión del agua,

te advierto que esto

se va a arreglar

conforme a la ley.

y tendrás que responder, david.

ya sea devolviendo el agua

a su cauce

o pagando tras las rejas.

ernesto: ¿te acuerdas

que también cuando estábamos

en la universidad

hicimos planes de tener hijos?

mercedes: sí, queríamos

cuando menos dos.

ernesto: bueno, yo ya tengo

a marce,

pero sigo queriendo un par más.

¿qué dices?

rocío: mercedes.

ernesto: hola.

mercedes: chío.

qué bueno que te veo.

quiero que seas la primera

en saber que ernesto y yo

ya formalizamos

nuestra relación.

ana paula: muchas gracias,

ulises. ¿cuánto le debo?

ulises: no, no, así está bien,

déjelo así.

ana paula: ulises, me da

muchísima pena que haya tenido

que escuchar todo esto.

le pido que sea discreto.

don abel, ¿cómo está?

abel: buenos días,

señora montero.

ana paula: me alegra verlo,

porque rogelio está de viaje

y algún día me dijo

que si yo tenía

cualquier problema

en la hacienda acudiera a usted,

que tiene más experiencia.

abel: ¿y qué es lo que quiere?

ana paula: platicar con usted.

necesito que me ayude

a encontrar una solución

a todo lo que está pasando.

tengo problemas con el agua.

también...

tuve problemas con un envío

de carne porque--

abel: porque le dieron

al ganado clembuterol.

sí, ya sé que rogelio

está en problemas muy serios.

ana paula: no, no, pero no es

por su culpa.

yo le aseguro

que él no sabía nada de esto.

abel: entonces, la responsable

es usted.

ana paula: no, claro que no.

yo jamás haría algo así.

abel: pues, entonces,

no me explico qué pasó.

el caso es que rogelio y usted

en vez de abrir mercado

con los americanos,

solo están haciendo mala fama

a los ganaderos de la zona.

ana paula: nosotros no fuimos.

y, de hecho, yo quiero que usted

me oriente, a ver cómo puedo

dar con el culpable

de todo esto.

abel: por favor, señora,

cuando eso pasa,

el único responsable

es el dueño de los animales,

por eso, todos los ganaderos

queremos expulsar a rogelio

de nuestra asociación.

rocío: no lo puedo creer.

ernesto: yo tampoco,

pero es cierto.

mercedes y yo por fin

estamos juntos de nuevo.

rocío: y yo acusándote

que querías a esteban.

ernesto: chío, ¿por qué

insistes en eso?

rocío: perdóname, es que ayer

los vi juntos y--

ernesto: ellos son amigos,

y mercedes me quiere a mí.

rocío: sí, ya me di cuenta,

y no tengo la cara

para decírtelo, pero...

perdóname.

mercedes: hoy estoy tan feliz

que perdonaría cualquier cosa.

y me tienes que acompañar

a ver a gustavo y a cynthia

para darles la noticia.

¿verdad, mi amor?

ernesto: sí, mi amor, sí.

ana paula: ¿cómo que quieren

sacar a rogelio de la asociación

de ganaderos?

no pueden hacer eso,

él es el presidente.

abel: pues, lo primero

que vamos a pedirle

es su renuncia como presidente,

y luego como miembro.

ana paula: no, don abel.

don abel, tiene que escucharlo

antes, tiene que darle

la oportunidad

de que se defienda

y un tiempo para averiguar

quién nos hizo esto.

abel: ¿y cómo va a hacerlo

si ni siquiera da la cara?

ana paula: él está de viaje.

está de viaje por algo

muy importante, créame.

de hecho, no sabe nada

de lo que está pasando.

pero en cuanto se entere,

va a ver la manera de demostrar

su inocencia, yo se lo juro.

abel: pues, se va a enterar

muy pronto,

porque todos los ganaderos

estamos firmando una carta

en su contra.

ana paula: ¿qué?

abel: con permiso.

ana paula: don abel.

[suspira]

cynthia: efraín, ¿qué te pasa,

hombre?

¿por qué entras por aquí?

efraín: porque con esto

no puedo andarme trepando

en las ventanas, mi amor.

mira.

el regalito que me encargaste

para ana paula.

cynthia: [ríe]

efraín: una coralillo.

cynthia: ten cuidado con eso,

efraín.

ernesto: gustavo,

te estaba buscando.

gustavo: ernesto,

por favor, perdóname.

te ofrezco una disculpa

porque anoche me porté

como un verdadero idiota.

ernesto: no te preocupes,

entiendo tu desesperación.

pero tienes que controlarte,

no puedes ser tan impulsivo.

gustavo: lo sé.

ernesto: recuerda que ana

tuvo ya una crisis nerviosa.

hay que evitar que tenga

otra más en su estado.

gustavo: por eso,

con el que quiero hablar

es con rogelio.

pero ya no te molestaré más

a ti para encontrarlo.

ernesto: pues espero

que los problemas entre ustedes

se arreglen, por ustedes

y porque esto le afecta mucho

a tu hermana.

y ahora más que nunca

me preocupa, porque...

ella y yo ahora somos pareja.

gustavo: ¿de nuevo son novios?

ernesto: más que eso.

decidimos vivir juntos.

efraín: no te asustes.

cynthia: no, no.

no, nomás hazte para allá.

hazte para allá.

efraín: esta es una

de las víboras más venenosas.

cynthia: no, si ya lo sé.

es muy común verlas por aquí.

así que nadie se va a extrañar

de que aparezca en el cuarto

de mi cuñadita.

efraín: así es.

cynthia: y con esto,

no solo nos vamos a deshacer

del escuincle,

sino hasta de ella.

efraín: ni modo.

tú solo estás cuidando

tus intereses.

cynthia: ya, ya, ya, llévatela.

ya llévatela.

y en la noche, ya sabes

qué hacer, ¿eh?

ten mucho cuidado,

que nadie te vea, efraín.

ernesto: estamos seguros

de que nos queremos

y llevamos muchos años

esperando, pero mercedes

no se quiere casar

hasta que no se haya ganado

el cariño de mi hija.

gustavo: si es ella

la que lo decidió así,

no voy a oponerme.

pero para mí, el compromiso

y respeto que debe haber

es el mismo como si se hubieran

casado, ernesto.

ernesto: no tienes

que preocuparte por eso, ¿eh?

si algo quiero en la vida

es hacer feliz a tu hermana.

gustavo: me alegro.

porque si la haces sufrir,

te las vas a ver conmigo, ¿eh?

ernesto: [ríe]

gustavo: pero yo sé que eres

la felicidad de mi hermana.

y ustedes que pueden,

pueden ser muy felices juntos.

ernesto: gracias.

maría: ¿qué tanto me ve?

mejor ya dígame

qué me va a pedir.

rosaura: ay, no, pues nada.

no iba a pedirle nada.

pero ahora que lo dice, maría,

pues sí.

yo creo que tiene que preparar

un buen pozole.

maría: ¿nada más?

rosaura: ay, no es para mí,

estoy pensando en mi sobrina.

sé que le va a gustar mucho

y se lo damos con mucho orégano.

maría: es usted el colmo.

yo no le voy a dar eso a paula.

rosaura: ¿por qué no?

maría: no se haga.

lo sabe muy bien.

rosaura: no sé de qué me está

hablando--

ana paula: por favor,

te lo pido.

yo estoy tan agradecida

por lo que hiciste

por margarito y lo que estás

haciendo por rogelio.

esta es una noticia

para celebrar.

rosaura: ¿qué vamos a celebrar?

ana paula: bueno, eso

nos lo va a decir ernesto

en la noche, durante la cena.

ernesto: gracias.

ana paula: tía, ¿podrías

ayudar a maría a preparar

una cena muy rica?

macaria: maripaz era

la que hacía los tamales.

ya tengo que poner la verdura

en el caldo.

consuelo: no, no,

eso lo hago yo.

macaria: justo así me decía

maripaz.

"no, no, no, eso lo hago yo".

perdóname, yo no quería, no sé--

consuelo: no, no se preocupe.

yo te entiendo.

macaria: lo sé.

y este dolor nos va a unir más.

consuelo, yo te quiero mucho.

consuelo: y yo a ti.

efraín: buenas.

macaria: hola, efraín.

consuelo: eh, ¿te doy el menú

o ya sabes qué quieres?

efraín: no, nada.

gracias, consuelo.

yo nada más pasé a ver

cómo estaba macaria,

y ulises, claro.

macaria: pues, viviendo,

porque no nos queda de otra.

y agradeciéndole a consuelo

que esté aquí, a mi lado.

ella me hace sentir mejor.

efraín: pues, ahí las dejo,

entonces.

y ya me voy para la hacienda.

consuelo: no sé cómo puedo

seguirlo queriendo, no sé.

ernesto: ya que estamos

todos reunidos,

quiero, antes que nada,

agradecer a ana paula

por habernos prestado su casa

para esta reunión.

cynthia: [ríe]

claro, como se siente la dueña.

ernesto: gracias a todos

por estar aquí con nosotros.

de verdad,

sé que las circunstancias

son un poco extrañas,

pero cuando hay buenas noticias

hay que compartirlas

con las personas que apreciamos.

cynthia: ay, ernesto,

pues entonces, hay varios

que sobran aquí, ¿no?

rosaura: pues la puerta

está muy ancha, cynthia.

cynthia: pues por ahí se puede

ir usted, señora.

ernesto: les pido, por favor,

que dejemos nuestras diferencias

atrás.

y que alcemos nuestras copas

para brindar, primero,

porque al fin la vida

me dio la oportunidad

de poder estar al lado

de la única mujer que he amado.

fue un camino largo, mi amor,

pero después de tantos

contratiempos,

el destino me está premiando

no solo con una hermosa

y buena mujer,

sino con la oportunidad

de regresar parte

de lo que se me ha dado.

daniela: ¿de qué habla, doctor?

ernesto: me asocié con rogelio,

vamos a abrir una clínica

en san gabriel.

maría: ay, bendito sea dios.

ay, doctor, no sabe la falta

que nos hace una clínica aquí.

cynthia: felicidades.

gustavo: y felicidades

también a los novios.

ana paula: muchísimas

felicidades.

macaria: consuelo,

perdóname que te lo diga,

pero tú misma me contaste

que efraín

tiene un amor prohibido.

y por eso, yo creo que es mejor

que te olvides de él.

consuelo: lo sé.

pero es que no sé cómo.

macaria: piensa

en lo que te gusta de efraín

y en lo que no.

y ponlo todo en una balanza.

él no te conviene,

siempre ha tenido fama

de mujeriego.

consuelo: pues sí, pero...

¿te digo algo?

macaria: ¿qué?

consuelo: pero no se lo digas

a mi madrina, por favor,

porque ella es bien estricta.

y aparte hay cosas

que me da pena hablar con ella.

macaria: y, ¿como qué?

consuelo: efraín

siempre me gustó.

y no sé, al mismo tiempo

que me enojaba

y que me daba miedo

que fuera así,

tan lanzado conmigo,

la verdad es que también

eso me gustaba.

macaria: claro,

eso te hace sentir querida,

deseada.

consuelo: ¿ves?

tú sí me entiendes.

y no me regañas.

mi madrina ya me hubiera matado

si me oye decir esto.

cynthia: es una sorpresa

todo esto, de verdad.

y yo supongo que--

que mi hermano piensa financiar

parte de la clínica

con dinero de la hacienda,

¿verdad?

que sabes que también es mía.

ernesto: cynthia, en realidad

no lo sé.

y creo que eso deberías

hablarlo con rogelio.

cynthia: claro.

ernesto: él es el socio

mayoritario.

yo solo voy a poner

parte del capital y mi trabajo.

rocío: pues qué buena idea,

ernesto.

ernesto: gracias.

mercedes: lo único

que no me gusta es que eso

te obliga a seguir tratando

a rogelio.

ernesto: sí, mi amor,

pero es necesario.

gustavo: en verdad siento

que estés en medio de todo esto.

mercedes: ¿ves todo

lo que ocasiona esa desgraciada

de ana?

ernesto: mercedes.

esteban: bueno, pues,

felicidades de nuevo, y salud.

todos: ¡salud, salud!

daniela: muchísimas felicidades.

margarito: salud.

rocío: esteban,

ya vi que tenías razón

en lo que me dijiste.

perdón, por favor.

esteban: ya, ya pasó, chío.

lo importante es que mercedes

te recuperó como amiga,

ella te quiere mucho.

rocío: sí, sé que me equivoqué.

pero espero

que no me guardes rencor

y que podamos seguir viéndonos,

como amigos.

esteban: claro que sí.

bueno, ernesto,

creo que no hace falta decirte

lo mismo que la otra vez, ¿no?

mercedes es una mujer

muy especial.

es mi mejor amiga,

y si la llegas a lastimar...

esteban y ernesto: [ríen]

ernesto: tranquilo, tranquilo,

que está en las mejores manos.

vanesa: ay, esteban,

como siempre,

defendiendo

a las mujeres indefensas.

buenas noches.

cynthia: bienvenida a mi casa,

vanesa.

ulises: macaria.

macaria: ya cerramos la fonda.

¿quieres que te ayude en algo?

ulises: ¿tan pronto terminaste

de recoger todo?

macaria: acuérdate que consuelo

me está ayudando.

ulises: es cierto.

y qué a tiempo se salió esa

muchacha de la hacienda, ¿eh?

macaria: claro,

para que no esté cerca

de miguel.

ulises: sí.

además,

creo que cuando regrese

el patrón,

las cosas se van a poner

bien feas.

macaria: ¿por qué?

ulises: porque la señora paula

está esperando un hijo.

macaria: ¿de veras?

ulises: y ve tú a saber

de quién.

vanesa: ay, bueno, ¿y qué?

¿no hay nada de tomar para mí?

cynthia: pero por supuesto

que hay de tomar para ti.

porque si hay alguien

que tiene derecho a estar aquí,

en mi casa, eres tú.

maría: cynthia.

cynthia: ¿qué?

es mi mejor amiga.

y ella ha sido muy importante

en la vida de rogelio. salud.

vanesa: gracias, amiga.

cynthia: por ti.

vanesa: y tú, hermanita,

¿no te da gusto verme?

ana paula: siempre y cuando

te comportes, claro que sí.

vanesa: ¿y yo cuándo he hecho

lo contrario?

¿no crees que suficiente hago

con querer sentarme a la mesa

con gente como tu refinada

familia?

macaria: me cuesta trabajo creer

lo de la señora montero.

tan decente que se veía, ¿eh?

ulises: yo también creí

que era una buena persona,

pero nos resultó

una mosca muerta.

macaria: ¿y con quién crees

que ande?

ulises: no sé ni me importa.

pero para mí,

mejor que haya salido

una mujer infiel.

macaria: [carraspea]

¿y por qué lo dices?

ulises: porque así don rogelio

la corre a ella y a su hermano.

macaria: vaya esposa

y familia política

que escogió el patrón.

ulises: sí, un cuñado asesino

y una mujer que con todo

el descaro del mundo

le puso el cuerno.

[música]

rogelio: [gruñe]

ana paula: te dije

que no iba a permitir

que me faltaras el respeto.

y mucho menos aquí.

tú no vas a hablar mal

de mi familia o de mí.

cynthia: a ver, tú.

perdón, ¿eh?

es que tú ya te crees

dueña de esta hacienda, ¿o qué?

te recuerdo que la mitad

de todo esto es mío.

y en cuanto me case,

rogelio va a tener que dármelo.

rosaura: ay, lástima

que no te casaste con gustavo,

porque de aquí a que consigas

otro novio.

gustavo: señora, basta.

es mejor que se calle.

cynthia: no, no, no, gustavo,

déjala, déjala.

que hable, que hable, que hable,

que hable todo lo que quiera.

porque yo voy a recuperar lo mío

y usted,

usted se va a tener que ir

junto con esta

en cuanto mi hermano sepa

que paula está embara--

gustavo: ya, ya, ya, cynthia.

ya, por favor.

no queremos un pleito, ¿sí?

así que te pido que ya no sigas.

cynthia: sí. no, perdóname.

tienes razón.

bueno, ¿qué? vamos a brindar

por los novios. salud.

vanesa: ¿lo ves, paula?

no quieras ponerme condiciones

en casa de mi mejor amiga.

esteban: bueno, ya,

¿qué es lo que pretendes,

vanesa?

vanesa: [ríe]

¿yo? ay, nada.

ay, pero--pero veo que estás

muy bien acompañado.

esteban: eso es algo que a ti

ya no debe importarte.

rocío: y tú eres vanesa.

esteban: sí, ella es mi exmujer.

rocío: ah, pues,

qué pena que dejaste ir

a un gran hombre.

vanesa: ah, sí, sí, pero tú,

¿tú quién te crees que eres?

no, bueno, qué clase de fiesta

es esta, ¿eh?

aquí

tenemos a un asesino.

no, bueno, una arrimada.

rosaura: ¿qué?

vanesa: a una trepadora.

y ahora, tenemos a una--

mercedes: rocío es mi amiga,

vanesa, yo la invité.

maría: esta reunión

es un desastre.

¿alguien quiere pasar a cenar?

ana paula: sí, sí, sí, maría,

vamos, vamos a cenar todos.

menos la señora.

dile a hugo que por favor

acompañe a la señora a su coche.

vanesa: no, no, no,

yo no me voy a ir porque soy

invitada de cynthia.

rosaura: ¿qué pasa?

gustavo: ¿estás bien?

ana paula: sí, estoy bien,

estoy bien, no es nada,

no es nada.

gustavo: vanesa, por favor,

ya no compliques más las cosas.

si no es por ana,

al menos hazlo por mercedes

y por ernesto.

cynthia: a ver, sí, vanesa.

ven, ven, ven conmigo,

por favor.

vanesa: que te mejores,

hermanita.

ernesto: vamos a que te revise,

por favor.

ana paula: no, no, no,

por favor, estoy bien,

estoy bien, ya.

vamos a cenar todos.

rosaura: sí, sí, ya, ya.

ya pasó, vamos todos a la mesa.

vamos, ándale.

vamos, vamos.

vamos, que hice una cena

riquísima.

gustavo: ¿en verdad estás bien?

ana paula: sí, no te preocupes.

gustavo: por favor,

ve a descansar,

aunque sea un poco.

quiero que mi hijo y tú

estén bien.

esteban: perdón

por lo que te dijo vanesa, chío.

rocío: no te preocupes.

pero después de ver

el tipo de persona que es,

no entiendo por qué

no puedes olvidarla.

vanesa: creí que ibas

a defenderme enfrente de esa.

cynthia: vanesa, por favor,

contrólate.

no podía descararme en frente

de gustavo, entiéndeme.

y si te pedí que vinieras,

fue para que me ayudes,

para que te acerques más

a mercedes, porque va a terminar

siendo mi cuñada.

vanesa: pues, lo estoy dudando.

cynthia: ¿por qué?

vanesa: viste cómo saltó

gustavo en defensa de esa.

cynthia: mira,

eso no le va a durar mucho.

porque, pronto, paula

va a dejar de ser un problema

para nosotras.

pero ahora lo que más conviene

es que te vayas.

vanesa: está bien, sí,

entiendo las circunstancias.

pero tampoco me gustó

encontrarme con esteban aquí.

¿quién es la tipa esa

con la que está?

cynthia: ay, bueno,

es una amiga de mercedes.

oye, no, yo no sabía que estaba

saliendo con esteban, ¿eh?

bueno, ¿y a ti qué te preocupa

si nunca lo quisiste, vanesa?

vanesa: no, no, pero me da rabia

verlo tan feliz, mientras yo

sigo lejos de rogelio

por culpa de paula.

cynthia: ya, ya.

efraín: [chista]

[música]

efraín: ni modo, señora montero.

tengo que quitarla del medio

para pasar a ser yo

uno de los patrones.

[teléfono]

ana paula: bueno.

ay, rogelio,

qué gusto escuchar tu voz.

rogelio: ¿paula?

¿qué pasa, mi amor?

te noto nerviosa.

ana paula: no, no, no es eso.

lo que pasa es que estoy

preocupada por ti.

rogelio: ¿en verdad te importo

tanto?

ana paula: sí, y lo sabes.

eso nunca debes dudarlo.

rogelio: ¿cómo van las cosas

por la hacienda?

ana paula: bien, bien,

ya se están ocupando

de lo del agua y--

y yo sigo aprendiendo

muchas cosas.

rogelio: ah, qué bien.

¿lo ves? yo sabía que tú

podrías manejarlo,

todo lo que se te presente.

aunque, bueno,

mi decisión de dejarte

al frente estoy seguro

que no le debe haber gustado

nadita a mi hermana.

ana paula: me ha costado

trabajo, pero ya le hice

entender a cynthia

que tú me dejaste a cargo

y que yo soy la responsable.

no, no, no, no es necesario.

pero cuéntame, ¿cómo estás tú?

rogelio: yo estoy muy contento.

te tengo buenas noticias.

mira,

todo salió muy bien

en el último estudio.

ana paula: ¿y eso qué significa?

rogelio: que en cuanto ernesto

regrese de san gabriel,

ya puede operarme.

cynthia: ¿ya pusiste la víbora

en la cama de esa?

efraín: sí, mi amor.

¿qué te pasa?

cynthia: ten mucho cuidado.

no se te vaya a salir decirme

"mi amor" delante de los demás.

efraín: claro que no.

si lo nuestro se va a saber

el día que nos casemos.

cynthia: espero que la víbora

no tarde en morder a paula.

estaría bien que pases la noche

conmigo.

efraín: yo encantado

que durmamos juntos,

pero qué milagro

que eres tú la que lo propone.

cynthia: es que así

los dos vamos a escuchar cuando

la víbora muerda a mi cuñadita.

efraín: sí tienes claro

que igual no nada más

se muere el chamaco, ¿verdad?

no puedo creer lo que soy capaz

de hacer por ti.

ana paula: rogelio, por favor,

dime dónde estás,

yo quiero ir a verte.

rogelio: no, no, no quiero

que me veas hasta que esté bien.

ana paula: mira, para eso falta

mucho tiempo.

y yo tengo que verte antes.

rogelio: ah, caramba,

jamás pensé que llegaras

a decirme eso, paula,

que necesitas verme.

ana paula: rogelio,

yo quiero que hablemos.

rogelio: sí, mi amor,

eso va a pasar,

pero va a ser en persona,

una vez que salga

de la operación.

ana paula: está bien.

entonces,

lo que voy a hacer

es ir a la capilla

y rezar más por ti.

rogelio: gracias.

¿sabes?

no sabes la emoción que me hace

nada más la posibilidad

de volver a caminar.

una vez que esté de pie,

compartiremos tantas cosas,

tantos momentos juntos, mi amor.

cynthia: efraín, efraín,

despierta, despiértate, hombre.

efraín: ¿eh?

cynthia: ¿escuchaste algo

anoche?

efraín: no.

cynthia: es extraño

que ana paula no haya gritado.

¿tú crees que la haya mordido

la víbora cuando estaba dormida

y que ya está muerta?

efraín: ¿quién?

¿la víbora o tu cuñada?

[ríe]

cynthia: tienes razón,

quién sabe quién sea más víbora.

cómo la odio.

efraín: ¿será que a esta hora

tú eres la nueva patrona

de esta hacienda?

cynthia: ¿cómo que a esta hora?

"la nueva patrona", si yo soy

la patrona, siempre lo he sido.

la otra no es más

que una interesada.

¿y sabes qué?

ya no aguanto la curiosidad.

yo misma voy a ir

a ver qué pasó.

rosaura: ¿ana paula?

¿ana paula?

¿pasaste la noche aquí?

ana paula: sí, tía.

cuando pasé por el cuarto

de rogelio,

sentí la necesidad de entrar.

y aunque sabía que no estaba,

no pude evitar recorrer el lugar

pensando en él.

rosaura: ¿eso quiere decir

que lo extrañas?

ana paula: sí.

me acosté en su cama

como buscando, no sé,

sentir su presencia.

que desde lejos me protegiera.

rosaura: ¿protegerte?

¿de qué, o de quién?

ana paula: no sé, no sé.

tal vez solo es esta sensación

de soledad y desamparo que tengo

ahora que rogelio se fue.

cynthia: la estúpida de paula

se salvó.

no durmió en su cuarto.

efraín: eso no puede ser.

¿con quién durmió?

se habrá quedado con el papá

de su hijo.

cynthia: eso ya lo vamos

a averiguar.

ándale, ándale, vete a recoger

la víbora.

ándale o la va a ver alguien

más.

te vas ahora que no hay nadie,

órale.

no puede ser que esa

se haya ido anoche

al cuarto de gustavo.

[música]

[música]

cynthia: ¿en dónde demonios

dormiste?

ana paula: ¿qué te pasa,

cynthia?

rosaura: buenos días.

de donde yo vengo,

primero se saluda,

antes que nada.

cynthia: ¿dormiste con gustavo?

ana paula: suéltame,

¿cómo se te ocurre?

rosaura: para que sepas,

ana paula durmió

en el cuarto de rogelio,

porque tiene todo el derecho

de estar allí,

porque es su esposa.

cynthia: más te vale

que no busques más a gustavo.

sería el colmo que en tu estado

lo sigas persiguiendo.

siquiera ten un poco de respeto

por esta casa.

ernesto: sí, rogelio,

conozco ese hospital

y lo prefiero, ¿eh?

la verdad es que me gustaría más

operarte en la clínica

de nuevo mundo,

ahí está el anestesista

que es de toda mi confianza.

además, ahí te están atendiendo

muy bien, ¿no?

cynthia: no sabes

lo que sentí al pensar que paula

pudo haberse ido al cuarto

de gustavo anoche.

pero ¿sabes qué?

revisé el cuarto de mi hermano

y...

efectivamente, ella

durmió ahí.

vanesa: hipócrita.

seguro quiere que alguien

se lo haga saber después

a rogelio para conmoverlo.

cynthia: ajá, ajá.

vanesa: para decirle

que lo extrañó y que lo ama,

y todo eso.

[llaman a la puerta]

cynthia: sí, es una hipócrita.

adelante.

bruno: buenos días.

¿se puede saber qué es

eso tan importante

que querían que habláramos?

cynthia: es sobre david.

algo tenemos que hacer con él.

bruno: ¿por qué? ¿hizo algo?

vanesa: ¿te parece poco

que no quiere hacer caso

de lo que le decimos?

cynthia: es el que menos dinero

puso para comprar el rancho,

¿verdad?

y él quiere mandar

como si fuera el socio

mayoritario. ¿qué le pasa--?

bruno: no, no, no.

no creo que nos convenga

pelearnos con él, finalmente

alguien tiene que hacer

el trabajo sucio.

vanesa: quedó de devolver

el agua a su cauce

cuando fuera conveniente,

pero no quiere hacerlo,

y a mí eso ya me está

ocasionando problemas.

cynthia: no, y a mí más.

a mí más, porque la hacienda

sin agua es--es otra cosa.

se tiene que acarrear

de no sé dónde.

paula está gastando una fortuna

en pipas, las tierras empezaron

a secarse.

bruno: las dos, ustedes dos,

sabían que esto podía pasar.

vanesa: a ver, yo no estoy

dispuesta a ir a la cárcel, ¿sí?

pero a david parece

no importarle ni eso.

bruno: él quiere ganar tiempo

mientras se lleva el juicio

por el desvío del agua.

pero tranquilas, les prometo

que voy a hablar con él.

cynthia: pero tú tienes

que hacerlo reaccionar, ¿eh?

porque se está convirtiendo

en un verdadero problema

para vanesa y para mí.

gustavo: deberías delegar

algunas responsabilidades

en alguien más.

ana paula: eso puede ser

cuando cuentas con gente

que te apoya y quiere hacer

equipo contigo.

lo ideal sería que cynthia y yo,

pues, nos lleváramos bien.

pero tú mejor que nadie sabes

que eso es imposible.

y tampoco he logrado llevarme

con vanesa.

gustavo: lo sé, pero quiero

que estés bien.

que no te sometas

a tanto estrés.

y que descanses.

ana paula: gustavo,

es que no tengo otra opción,

tengo que hacer frente

a todo esto.

gustavo: me preocupa que eso

pueda afectar a nuestro hijo.

por eso creo que debemos

buscar una solución.

ana paula: ¿cuál?

gustavo: yo creo que tú,

mi hijo y yo

debemos vivir en otro lado.

debemos irnos

y empezar una nueva vida

lejos de esta hacienda.

ana paula: ay, gustavo.

gustavo, por favor, entiéndeme,

yo no puedo abandonar

este lugar.

gustavo: pero ¿por qué?

es evidente que aquí

no eres feliz.

ana paula: yo no puedo irme

de aquí sin hablar con rogelio.

y yo te prometo que voy

a hacerlo en cuanto sea posible.

gustavo: tampoco quiero

que te enfrentes a él

en tu estado.

y espero que no haya necesidad

de todo eso.

ana paula: no, no, olvídalo,

olvídalo, yo prefiero

enfrentarlo a escaparme.

eso no lo voy a volver a hacer,

ni contigo ni sola.

gustavo: ana,

hay algo que quiero que sepas.

ana paula: ¿qué cosa?

gustavo: que pase lo que pase,

nunca...

nunca olvides que te quiero.

mercedes: ah, no,

medio san gabriel

podrá ser de rogelio montero,

pero así sea la casa más bonita,

no se la vamos a rentar.

ernesto: no sé para qué macaria

te dijo todo eso, mi amor.

lo importante es que estemos

en un lugar bonito

donde tú y yo pongamos

cada detalle.

y que tú puedas tener el jardín

que siempre has querido.

mercedes: ¿te acuerdas de eso?

ernesto: ¿cómo no me voy

a acordar?

cuando eras niña,

siempre proponías

que los trabajos en equipo

fueran en casa de tu amiga,

la del jardín grande.

pues ahora vas a tener

tu propio jardín.

mercedes: gracias, mi amor.

pero lo importante para mí

es que estemos juntos.

da lo mismo en dónde, mi amor.

gustavo: cynthia,

voy a irme.

pero no quería hacerlo

sin hablar antes contigo.

cynthia: ¿te vas? ¿adónde?

gustavo: a ver a tu hermano.

cynthia: ¿a rogelio?

¿ya sabes dónde está?

gustavo: así es.

y me voy ahora mismo

para enfrentarlo.

cynthia: no, yo voy contigo.

por favor, quiero hablar con él,

no quiero que vayas solo.

gustavo: cynthia,

hagas lo que hagas,

no te voy a decir dónde está.

y tampoco te voy a llevar

conmigo,

pero tenías derecho a saberlo.

llegó el momento

en que rogelio montero y yo

nos veamos la cara.

y él se entere de toda

la verdad.

[música]

[música]

ana paula: no sabes cómo

me gustaría que alguien

me dijera quién fue

el culpable de poner clembuterol

en el alimento del ganado.

bruno: lo importante es que eso

ya no va a pasar.

gracias a que están haciendo

guardias.

hasta tu tía está participando.

ana paula: no, es que mientras

ella, miguel y yo

vivamos en esta hacienda,

debemos trabajar

para apoyar a rogelio.

bruno: sí, sí, sí.

miguel está muy aplicado,

no ha tomado.

dice que va a averiguar

quién mató a maripaz.

ana paula: yo solo espero

que no recaiga en la bebida.

bruno: no, no creo.

lo de la muerte de maripaz

es como--es como para hacerle

entender a cualquiera.

ana paula: ¿qué sucede, bruno?

bruno: hay algo de lo que quiero

hablar contigo, solo espero

que no me lo tomes a mal.

ana paula: ¿de qué se trata?

bruno: del hijo que estás

esperando.

y no me malentiendas,

no te voy a juzgar.

porque si alguien sabe

por todo lo que has pasado,

soy precisamente yo.

ana paula: sí.

desde que nos conocimos

en aquella delegación

cuando detuvieron a miguel

por primera vez.

bruno: sí.

muchas veces me he preguntado

qué habría pasado

si no hubiéramos coincidido

en ese lugar y yo no te ofrezco

que trabajaras para rogelio.

ana paula: no tiene caso

imaginar lo que pudo ser

y no fue.

lo cierto es que tengo que salir

adelante estando al frente

de esta hacienda.

bruno: sí, sí.

veo que la maternidad

te ha hecho aún más fuerte.

ana paula: así es, este hijo

me da fuerza para enfrentarlo

todo y a todos.

bruno: pues yo solo quiero

que sepas que, pase lo que pase

con rogelio y con gustavo,

tú cuentas conmigo, paula.

rosaura: ojalá y pronto

se acaben esas guardias.

ay, ya estoy cansada

de tener que andar vigilando

vacas.

maría: bueno,

vigilando que nadie les dé

la sustancia esa.

y yo también espero que pronto

se terminen esas guardias.

rosaura: ¿y usted por qué?

no le tocó hacer ni una sola

guardia.

maría: lo digo para que ahora sí

me ayude más en la cocina y no

tenga pretexto para escaparse.

rosaura: ah, no.

yo ya le regresé el control

de la cocina, y ni modo.

maría: no, si no se trata

de eso.

yo voy a seguir al frente,

pero necesito que me ayude.

rosaura: ¿qué?

[ríe]

¿quiere que sea su asistente?

maría: eso mero.

rosaura: pero si ya tiene

a su ahijada.

maría: ella le pidió permiso

a paula para ayudar a macaria

y a ulises una temporada.

¿qué, no se enteró?

rosaura: es que con eso

de que la vida de la servidumbre

no me interesa, pues,

si me dijeron, no me acuerdo.

maría: ay,

¿será que ya se le olvidan

las cosas?

rosaura: no empiece a agredirme,

que luego no se aguanta.

maría: a ver.

ya, deje su café

y ayúdeme a preparar más

tosti chilaquiles,

que están...

buenísimos.

mmm...

apúrese.

¡es para hoy!

rosaura: espéreme tantito.

empiece con los otros,

y yo ahorita le ayudo.

maría: ¿qué?

mmm...

[música]

rutilio: buenas, guapa.

consuelo: ¿quiere que le traiga

la carta o ya sabe

qué va a pedir?

rutilio: no vengo como cliente,

sino como tu admirador.

cynthia: ay, déjese de babosadas

y no me haga perder el tiempo,

¿sí?

rutilio: ¿por qué eres

tan arisca conmigo?

consuelo: váyase.

o lo voy a acusar

con la policía.

rutilio: ¿y desde cuándo

regalarle una flor a la muchacha

más bonita del pueblo

es un delito?

consuelo: no, no es delito

andarle dando flores

a las mujeres,

cuando ellas las quieren.

pero no es mi caso.

yo estoy trabajando,

así que si no va a ordenar nada,

mejor váyase y llévese su flor.

rutilio: qué carácter.

así me gustan las mujeres,

rejegas.

macaria: ¿pasa algo?

consuelo: no, no, nada.

el señor no quiere nada.

rutilio: no, ya me iba.

nada más pasé a saludar.

que tenga un buen día, ¿eh?

consuelo: ¿sabes quién es

ese hombre?

macaria: un tipo que trabaja

con el licenciado bruno.

¿por qué?

consuelo: no, no, nada más.

es que no me cae nada bien.

cynthia: ¿por qué no me habías

dicho que los de la asociación

ganadera quieren que rogelio

renuncie a su puesto

de presidente?

ana paula: cynthia, hay tantas

cosas que tengo que atender que,

la verdad, se me pasó.

cynthia: ah, claro,

porque no es la única cosa

que se te pasó.

ana paula: ¿a qué te refieres?

cynthia: ¿sabes dónde está

gustavo?

ana paula: no, no sé.

cynthia: ¿ves?

¿ves lo que te digo? ¿ves?

ana paula: ¿a qué viene

que me preguntes por gustavo?

cynthia: no sé, pensé

que te gustaría saber

que fue a verse con rogelio.

rogelio: sí, señorita,

aquí los espero.

[llaman a la puerta]

vaya, caramba.

¿a qué vienes?

¿por qué estás aquí?

gustavo: tenemos que hablar,

señor montero.

ana paula: no, lo que dices

no es cierto, gustavo no sabe

dónde está rogelio.

cynthia: no, la que acostumbra

a mentir eres tú,

y la prueba está

es que estás esperando

un hijo de un hombre

estando casada con otro.

ana paula: tú lo único

que quieres es molestarme.

cynthia: ¡no, no!

lo que quiero es que te des

cuenta de lo que provocas.

yo no sé cómo se enteró gustavo,

no sé si ernesto se lo dijo

o qué, pero gustavo se fue allá

sin importarle

lo que pueda pasarle.

ana paula: no, no puede ser,

no puede ser.

cynthia: ¡no te hagas la que

te importa gustavo!

¡no te hagas!

si en verdad lo hubieras amado,

jamás te hubieras casado

con mi hermano.

ana paula: ¡eso no es cierto!

cynthia: ¡acéptalo ya!

tu ambición pudo más

que el haberte entregado a él.

en cambio, yo...

yo sí amo a gustavo.

no quiero que rogelio lo mate,

no quiero.

ana paula: ay, yo tampoco

quiero que le haga daño.

ay, dios mío,

espero que esto

no termine en una tragedia.

cynthia: haces bien en

preocuparte, porque lo que pase

va a ser culpa tuya

y de nadie más, ¡de nadie más!

ana paula: cynthia, cynthia,

no me siento bien,

no me siento bien,

por favor, llama a maría.

mejor a dany, por favor.

[gime]

rogelio: ¿cynthia está bien?

gustavo: sí, sí, ella está bien.

rogelio: entonces, es sobre

el agua.

o algo serio debe ser

para que ernesto te diga

dónde encontrarme.

gustavo: él no me lo dijo.

y cómo supe dónde encontrarlo

es lo de menos.

el caso es que estoy aquí

para que hablemos.

rogelio: ¿quién más sabe

que estoy aquí?

¿se lo dijiste a cynthia?

¿a paula?

gustavo: a ninguna de las dos.

rogelio: está bueno.

ahora sí dime qué es

tan importante para que

hayas venido hasta acá.

vienes a pedir la mano

de mi hermana.

[música]

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