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La Que No Podía Amar Capítulo 71

18 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

cynthia: no hables con rogelio.

gustavo: lo siento, cynthia,

pero estoy decidido.

cynthia: es que no es necesario.

yo me voy a callar

porque...

porque tengo una proposición

que hacerte.

bruno: nadie sabe dónde está

rogelio, así que... así que

por ahora no te preocupes

por eso.

ana: cómo no me voy a

preocupar, seguimos sin

saber nada de rogelio,

igual y estamos perdiendo

tiempo valioso para ayudarlo

si le pasó algo.

bruno: ya te dije que rogelio

no está acostumbrado

a darle explicaciones a nadie,

pero te prometo que hablaré

con villafañe para ver si se

puede iniciar la búsqueda

oficial.

ahora, paula, necesito que

hablemos de otro problema.

ana: ¿qué pasó?

bruno: es que tengo un

conflicto, porque yo no puedo

ser el abogado que defienda

a miguel.

ana: ¿cómo que no puedes?

¿por qué? ¿por qué, por el otro

proceso?

miguel es culpable de no

controlar su forma de beber,

pero es incapaz de matar,

y mucho menos a maripaz.

bruno: no, no es que no quiera

defenderlo, es que no puedo,

porque yo, por ley, por ética,

pues, tendría que testificar.

ana: ¿qué?

¿testificar qué?

bruno: paula, siento mucho

decir esto, pero yo vi cuando

afuera de la fonda miguel estuvo

discutiendo con maripaz.

ana: ¿qué?

bruno: sí, así, es, y se

estaban peleando a gritos.

gustavo: ¿de qué se trata?

cynthia: tú me dijiste que

lo de rogelio y paula fue

solamente un contrato,

y a mí me queda claro que ella

no quiere a mi hermano,

sino a ti.

pero si rogelio descubre

la manera tan descarada en la

que lo engañaron paula y tú,

los mataría antes de dejar que

puedan estar juntos.

gustavo: dudo que pueda

hacerlo, yo estoy dispuesto

a enfrentarlo.

cynthia: tú todavía no conoces

bien a mi hermano,

pero antes de que suceda

una tragedia, yo te quiero

ofrecer una solución.

gustavo: ¿cuál?

cynthia: es muy fácil, paula

se casó para conseguir lo

que necesitaba, tú y yo

podemos hacer lo mismo.

ana: si los viste discutir,

¿por qué no intentaste

separarlos?

bruno: tú sabes que entre

ellos hubo algo, y bueno,

yo pensé que no debía meterme,

porque era el típico pleito

de novios.

claro, eso no significa que

la haya matado, pero me imagino

que sabes lo que una

declaración así puede significar

en un juicio.

ana: ¿ya le dijiste a alguien

lo que viste?

bruno: no, por ética tendría

que hacerlo,

pero por ti me voy a

quedar callado.

ana: tienes razón, tú no puedes

llevar el caso.

según me explicaste,

hasta ahorita la evidencia

no es válida,

y si no hay más pruebas,

en 72 horas miguel tendría que

salir libre.

bruno: sí, pero también está la

complicación del otro juicio,

el de las personas que él

atropelló.

y si esto se sabe, paula, todo

puede cambiar para tu hermano.

escúchame, no quiero que

te mortifiques, solo quería

explicarte cómo están

las cosas, y te juro que

callaré lo que vi, te lo juro.

paula, mírame, haré hasta

lo imposible por salvar a

miguel.

te lo juro.

ulises: mi amor,

vamos a la casa.

macaria: no, no quiero.

no quiero ver el cuarto

de maripaz con todas sus cosas.

no podría, ulises.

ulises: vamos a... a superar

esto juntos, mi amor.

[solloza]

yo te amo mucho.

muchísimo.

macaria: lo que quisiera

es morirme,

morirme para dejar de sentir

este dolor que traigo.

me quiero morir.

[llora]

me quiero morir,

me quiero morir.

[llora]

maría: paula.

ana: ¿qué pasó, maría,

tiene alguna noticia de rogelio?

maría: sí, ya apareció.

ana: ay, gracias a dios.

¿y en dónde está, qué le pasó,

dígame, está bien?

gustavo: ¿por qué me traes aquí?

cynthia: porque no quiero que

nadie nos escuche, no nos

conviene que se enteren.

gustavo: estamos solos,

así que habla.

cynthia: es que es muy sencillo.

mira, así como mi hermano

guardó en secreto el contrato

que hizo con paula, lo mismo

vamos a hacer nosotros.

gustavo: ¿de qué hablas?

cynthia: pues, que nosotros

también podemos firmar un

acuerdo.

mira, tú y yo nos casamos,

y así yo recibo mi herencia,

y cuando paula termine con su

contrato, ella se va, nosotros

nos divorciamos, y ustedes

pueden ser muy felices.

pero lejos, lejos de aquí,

¿qué te parece?

maría: paula, cálmate,

por favor, rogelio está bien.

ana: ay, maría, qué alivio,

pero ¿dónde está, está aquí

en la hacienda?

maría: no, no, él se fue

de viaje.

ana: ¿cómo que se fue de viaje?

maría, no entiendo nada,

por favor, dígame adónde fue.

maría: no, yo tampoco lo sé.

ana: maría, dígame la verdad,

¿qué es lo que está

pasando con rogelio?

maría: no lo sé, por más que

le pregunté, solo me dijo que

tú, paula, no te preocuparas.

ana: ¿cómo no me voy a

preocupar?

se va, no me dice adónde,

y cuando parecía que todo

estaba bien entre nosotros...

ni siquiera pidió hablar

conmigo.

gustavo: ¿quieres casarte

conmigo solo para

recibir tu herencia?

¿fue por eso que te

acercaste a mí?

cynthia: no, ¿quieres la verdad?

sí me enamoré, gustavo.

sí, te quiero.

me ilusioné contigo.

pero pues, ni hablar, tú no

olvidas a paula.

maría: ya, tranquila, no llores.

ana: es que por qué me

hace esto, por qué se enojó

conmigo y se fue así nada más.

maría: no estaba enojado,

al contrario, solo me dijo que

tenía que hacer algo muy

importante para él...

y para ti.

ana: ¿y qué puede ser tan

importante como para que se

haya ido así, maría?

maría: ay, ya sabes cómo es él,

no da explicaciones.

ana: bueno, ¿y por lo menos

le contó todo lo que está

pasando aquí en la hacienda?

maría: no, no pude,

el aparato se escuchaba muy

mal, y justo cuando iba a

hacerlo se cortó la llamada.

ana: ay, maría, maría.

bueno, ¿por lo menos dejó

algún teléfono para llamarle,

o dijo cuándo vuelve?

maría: no, lo siento.

pero paula, no pienses lo peor,

tú no puedes dudar del amor de

rogelio.

es más, lo último que me dijo

es que recuerdes que te ama,

y que todo esto es tuyo,

y que tú te quedas al frente

de la hacienda.

gustavo: cynthia, lamento

haberte lastimado.

cynthia: si tú solamente puedes

ser feliz con...

con paula,

pues adelante, yo...

yo me voy a hacer a un lado.

pero antes, entonces, ayúdame

a recuperar lo que rogelio

no me ha dado.

ayúdame.

gustavo: no,

yo no puedo hacer eso.

cynthia: por favor.

si tú conoces los problemas

que tengo con rogelio.

esto es una manera

de solucionarlos, por favor.

mira, sería una forma de--

de que tú estuvieras cerca

de paula.

en todo este año, vas a estar

cerca con ella.

piénsalo.

no vas a estar separado de ella.

y hasta podrías darle ánimos

para que cumpla con la farsa

de que es la señora montero.

piénsalo.

rosaura: a ver, a ver, a ver.

¿todo lo que me estás diciendo

es en serio?

ana: sí, tía.

ya apareció y está bien.

maría: paula, ya anímate.

voy a buscar a cynthia

para avisarle, ¿eh?

ana: sí.

muchas gracias, maría.

maría: no, de nada.

rosaura: esto es perfecto.

así ya dejarás de preocuparte.

y con rogelio lejos de aquí

hasta quién sabe cuándo,

no tienes que agobiarte

de que cynthia le diga nada.

ana: tía...

rosaura: más bien hay que ver

que gustavo la convenza

de no decir nada.

ana: de todos modos,

cynthia ya había dicho

que no hablaría de esto

con rogelio.

rosaura: ah.

ah, eso sí se me hace

de lo más extraño.

ana: ay, tía, tal vez decidió

guardar silencio

para no lastimar a su hermano

o para proteger a gustavo.

maría: no, no lo creo.

esa no tiene consideración

de nadie.

ana: mira, no sé, no sé, no sé.

hoy... hoy ha sido un día

terrible.

mañana, que esté más tranquila,

voy a hablar con ella

para saber por qué tomó

esa decisión.

>> entonces,

¿ya no te tienes que ir?

¿ya todo va a estar bien?

ana: ¿y a qué hora

te despertaste, eh?

>> ahorita que dijiste

que cynthia no va a chismear

nada.

yo voy a rezar mucho

para que así sea

y tú no te vayas.

ana: ay, yo creía

que estabas dormido,

y tú escuchando todo, chismoso.

>> diosito, que el patrón

nunca sepa que paula era novia

de gustavo.

y que regrese pronto

para que sí me adopte.

cynthia: al descubrirlos, me...

me sentí tan mal, me sentí

engañada, me sentí traicionada,

pero a pesar de todo, gustavo,

yo te amo tanto, te amo tanto,

y yo quiero que seas feliz

aunque no sea conmigo, ¿sí?

¿me entiendes?

mira, de lo otro yo sé que no

voy a querer a nadie más,

pero yo sí necesito estar

casada para recibir mi

herencia, pero yo prefiero

que sea contigo--

gustavo: a ver, cynthia,

cynthia, mira, yo te quiero,

pero casarnos no creo que sea

la mejor decisión,

ni por ti ni por mí.

cynthia: es que yo siento que

no lo estás como entendiendo,

no va a ser un matrimonio

normal, vas a ser un matrimonio

como el de paula,

así como ese, por contrato.

gustavo: pero para ti todo es

tan fácil.

cynthia: es que no es

complicado, no es tan

complicado.

mira, nos casamos por el civil,

en una ceremonia,

en una ceremonia sencilla,

y en cuanto tenga mi herencia

y haya pasado un año, pues, ya

nos divorciamos, hombre, ya.

¿mmm, mmm?

gustavo: no sé.

cynthia: piénsalo.

no, es más, dame la respuesta

mañana.

hugo: dany, ¿estás llorando

por miguel?

¿aunque sea un asesino

lo quieres?

dany: yo estoy segura que él

no es un asesino.

y como te dije, hugo, a ti te

aprecio mucho, pero...

pero yo sigo amando a miguel.

y aunque por ahora sea

el principal sospechoso de

la muerte de maripaz, yo sé

que él no le hizo daño.

dany: ¿cómo puedes estar tan

segura?

hugo: simplemente lo sé,

él no es un asesino.

dany: de veras estás ciega.

miguel: consuelo, viniste

a verme.

consuelo: solo vine porque

no aguanto más, miguel,

necesito saber la verdad.

dime, ¿tú mastate a maripaz?

miguel: no, no, por más

borracho que estuviera,

yo no la maté, yo no fui,

yo no--nos puedo.

consuelo: me dijo don ulises

que, según la policía, ella

murió cuando se pegó en

la cabeza al caer.

parece que se estuvo

peleando con alguien, tenía

marcas en los brazos.

miguel: le voy a dar un

traguito, porque---

maripaz: no, no, yo quiero

ayudarte, por favor, no sigas

tomando.

vente conmigo, vente, vente.

que te vengas.

ay.

miguel: ya ves, ya ves, ya ves.

consuelo, tú y yo somos amigos,

por favor, cree en mí.

es cierto que, mira, maripaz

estaba enojada porque yo me

emborraché, pero luego creo que

su papá nos separó y--

consuelo: entonces sí fuiste tú.

miguel: no, no, no, no,

no, escúchame.

consuelo: no me importa si fue

por accidente, si tú masaste a

maripaz, nunca te lo voy a

perdonar, miguel, nunca.

bruno: maldita sea, maldita sea,

imbécil, eres un imbécil.

mira nada más en la bronca

que me metiste por haber matado

a maripaz.

rosaura: de todos modos tienes

que irte con mucho cuidado,

cynthia no te soporta,

y te puede dar una puñalada

por la espalda.

ana: tía, ya sé que no me

soporta.

rosaura: ay, bueno, ya me voy a

dormir, y tú espero que puedas

meterte en esa cabecita que

eres la patrona de este lugar,

y aquí se va a hacer lo que

tú digas.

[llaman a la puerta]

gustavo: ¿puedo pasar?

ana: adelante.

¿qué pasó, gustavo,

viste a mi hermano?

gustavo: sí, y bueno, dentro

de todo, él está bien,

ya lo dejé tranquilo.

ana: si a algo le tiene miedo

mi hermano es a la cárcel,

y con toda razón.

gustavo: ana, sé que lo quieres

mucho, y yo voy a tratar de

ayudarlo.

ana: gracias.

gustavo, dime qué pasó con

cynthia.

gustavo: no te preocupes

ahora por eso, tienes que

descansar, ya mañana

hablaremos con calma, pero por

ahora no tienes nada de qué

preocuparte.

ana: sí, ella me dijo que no

va a decir nada, pero yo

quiero saber por qué.

fue por ti, ¿verdad?

ella quiere protegerte de

lo que rogelio pueda hacerte.

gustavo: bueno, mira, por

favor, ahora solo descansa.

estás débil, y recuerda lo que

te dijo ernesto.

cuídate, ana.

[música]

[música]

>> no me vas a decir que no lo

estás disfrutando, y que no vas

a sacar ventaja de todo esto.

bruno: por suerte ana paula me

creyó, pero no podemos

confiarnos.

>> si supiera cómo pasaron

realmente las cosas.

maripaz: miguel, miguel,

espérate.

miguel, que te esperes.

miguel: ¿qué haces aquí?

regrésate a tu fiesta.

maripaz: ve cómo estás.

miguel: bueno, sí, estoy

borracho, pero es que me

dieron, para qué me dan--

maripaz: a ver, miguel, ponme

atención, ya sé que daniela

está embarazada.

miguel: bien, ajá.

maripaz: entonces es cierto.

miguel: ¿qué cosa?

maripaz: que daniela va a tener

un hijo tuyo.

miguel: no, no, no, el hijo

es de gustavo.

maripaz: ¿cómo?

miguel: sí, mi hermana es

la que está embarazada,

daniela no.

maripaz: pero mi papá me dijo

que daniela fue--

miguel: tu papá está mal,

tu papá está mal, pero tú, shh,

sí, no le digas.

y ya me voy, porque pues, traigo

mala suerte--

maripaz: no, espérate.

¿lo que me dijiste es cierto?

estás tan borracho que--

miguel: no, sí es cierto,

sí, estoy un poco...

le voy a dar un traguito,

porque--

maripaz: no, no, yo quiero

ayudarte, por favor, no sigas

tomando, vente conmigo, vente,

vente, que te vengas.

ay.

miguel: ya ves, ya ves, ya ves.

maripaz: miguel.

ay, miguel.

>> ¿qué pasó, mamita?

maripaz: ya, déjeme.

>> ve nomás, te ensuciaste

tu vestidito ahorita

que te caíste.

maripaz: suélteme.

>> ¿por qué le andas rogando

al mocoso ese?

tú deberías de buscarte

un hombre como yo.

maripaz: suélteme, no me toque.

>> qué bonita cadenita.

maripaz: ay, suélteme, suélteme.

>> ahora sí te voy a mostrar

lo que es un hombre de verdad.

maripaz: ay, poco hombre.

>> ahorita vas a ver qué

poco hombre.

maripaz: ¡poco hombre!

>> no me digas así.

maripaz: ¡poco hombre!

>> cállate.

maripaz: ¡poco hombre!

>> que te calles.

bruno: ¿qué hiciste, imbécil,

qué hiciste?

>> yo nada, se cayó sola.

bruno: la mataste, idiota,

la mataste.

>> pues, mejor así, ya no

puede decir nada.

bruno: cállate.

no puede ser que seas

tan imbécil.

tienes que deshacerte

del cuerpo ahora mismo.

>> pero ¿adónde la llevo?

bruno: no sé, no sé, al río,

échala al río, y que se la

lleve la corriente.

>> pues, ayúdame.

bruno: imbécil.

queda claro que sabes demasiado

como para no ayudarte, pero te

advierto que primero te mato

antes de que me lleves

entre las patas.

y ya te lo dije, no vas a salir

de aquí para no despertar

sospechas, pero en cuanto

acusen formalmente a miguel,

te largas de san gabriel,

te largas.

cynthia: pues, no entiendo

por qué mi hermano hizo eso.

maría: yo tampoco,

pero al menos ya no estamos

con la preocupación.

pero me angustia verte mal

por haberte peleado con gustavo,

yo creo que una pareja debe ser

feliz, y si no es así,

hay que dejarlo ir.

cynthia: no, no puedo, nana.

maría: ¿tanto quieres a gustavo?

cynthia: sí, lo adoro.

además, ¿te imaginas lo que van

a decir de mí si termino con él?

yo ya no soy una jovencita,

no me casé con david, no me

casé con bruno, y ahora...

maría: no hagas caso de lo que

digan los demás, lo importante

es que tú, cynthia, estés bien.

cynthia: yo sigo sin entender

por qué se fue rogelio.

¿de verdad no sabes dónde está?

maría: no, cynthia.

cynthia: pues, es

un irresponsable, porque aquí

puede haber problemas graves,

como lo del agua.

maría: ten por seguro

que si yo supiera dónde está

tu hermano, te lo diría.

yo tampoco entiendo

por qué hizo esto.

pero a ver, dime,

¿qué podemos hacer?

[tono de contestador]

ernesto: por ahora no puedo

contestarte, pero deja

tu mensaje y en cuanto pueda,

me comunicaré contigo.

mercedes: no puede ser.

¿dónde estás, ernesto?

ana: [suspira]

rogelio: te sigo sintiendo

muy nerviosa.

¿qué pasa? ¿hay algo

que me quieras decir?

ana: rogelio,

rogelio, yo me voy a ir

de aquí, y tal vez

tú termines odiándome.

rogelio: tranquila, tranquila.

¿por qué lo dices?

yo jamás podría odiarte,

menos ahora que has vuelto

a aceptar que me acerque

a ti.

yo sé bien que el plazo

es de un año, bueno, quería

pensar, creer, que ahora sí te

ibas a quedar por tu voluntad.

ana: no sé qué vaya a pasar.

nada más quiero que sepas

que en este tiempo

que estuve aquí...

yo sí aprendí a quererte.

rogelio.

rogelio.

rogelio: sabía, sabía que ibas

a llegar a quererme.

tú no te imaginas en qué grado

te amo, paula, te amo,

te adoro, no sabes de lo que soy

capaz de hacer por ti.

ana: rogelio, es que yo

no quiero que tengas

demasiadas ilusiones.

rogelio: pero ¿por qué no?

si me acabas de decir

que me quieres.

ana: sí, pero hay una gran

diferencia, yo te quiero,

y tú me amas.

rogelio: eso es lo de menos,

hombre, por algo se empieza.

antes solamente eras

mi enfermera, después mi amiga,

me odiabas, ahora ya no me

odias, ahora me quieres, y sé

que vas a llegar a amarme.

ana: no, no puedo, porque

yo no puedo, porque--

rogelio: a ver, tranquila,

tranquila.

¿por qué no te quedas

esta noche conmigo?

hablemos.

por favor.

ana: perdóname, hoy no, hoy no.

¿qué voy a hacer?

¿por qué te fuiste, rogelio?

dany: sí, no, no, me imagino

el susto que te llevaste

cuando cynthia los descubrió.

ana: ay, dany, lo bueno es que

ella dijo que no le diría nada

a rogelio de lo mío con gustavo.

dany: bueno, por ahora,

aunque quisiera no hay manera.

el sr. montero no está, así

que aunque quisiera chismearle,

pues, no va a poder.

ana: pero ¿hasta cuándo?

no sabemos cuándo regresa.

todo lo que está pasando

es tan extraño.

dany: oye, ¿y si se fue

para dejarte sola,

para que pudieras pensar,

para que pudieras aclarar

lo que sientes por él?

ana: no lo sé, dany,

pero no sabes cómo quisiera

que estuviera aquí.

ay, me hace tanta falta

su apoyo.

dany: ¿y gustavo?

ana: gustavo se ha portado

increíble conmigo también.

por eso es que tengo el corazón

partido en dos.

[música]

[música]

mercedes: hola, ¿siempre sí

vamos a ir a montar?

cynthia: antes tenemos

que hablar, pasa.

mercedes: ¿qué tienes?

cynthia: ¿por qué no me dijiste

que gustavo y paula habían

sido novios?

mercedes: ¿ya lo sabes?

cynthia: sí, ya lo sé,

y si te dices mi amiga,

debiste advertirme.

mercedes: perdóname, cynthia.

si no lo hice, fue por gustavo,

porque me preocupaba mucho

lo que pudiera pasarle.

mercedes: fue horrible

enterarme.

cynthia: ya sé, no sabes

cómo me hubiera gustado que ana

nunca apareciera en la vida

de gustavo otra vez.

cynthia: sí, te entiendo, pero

debiste decirme que gustavo y...

no sabes cómo me rompió

el corazón escuchar cuando él

le decía que la ama.

sobre todo después de haberme

entregado a él.

ana: ay, dios mío,

el problema del agua

podría ponerse peor.

[teléfono]

bueno.

¿qué se te ofrece, vanesa?

vanesa: nada, solo quería saber

si tu hermano ya salió

de la cárcel.

ana: aún no, pero va a salir.

vanesa: no sé, tal vez deberías

de hacerte a un lado, y que

bruno o alguien más se haga

cargo de la hacienda, digo,

para que tú atiendas el problema

de miguel.

ana: mira, no te preocupes.

yo sé que voy a poder

con lo que me encargó mi marido.

vanesa: supongo que has

de estar abrumada

con los problemas de la familia.

y, bueno, tú eres enfermera,

pero de eso a manejarte

como empresaria...

ana: sé que se puede.

tú eras una hija de familia,

y ahora estás al frente

de la empacadora y los demás

negocios de nuestro padre.

y, bueno, ya que hablaste,

te aviso que más tarde voy a ir

a su oficina para revisar

algunos puntos

de la siguiente entrega

del ganado para los americanos.

hasta luego.

mercedes: por favor,

discúlpame.

yo en verdad pensé que gustavo

y tú podían ser felices,

que tú le ibas a hacer

olvidar a esa mujer, porque yo

sé que tú sí lo quieres.

cynthia: pero él quiere

a esa, ¿no?

mercedes: ay, cynthia,

me siento tan mal contigo,

pero entiende que gustavo

es mi único hermano,

y por lo que dicen del tuyo,

pues, tuve miedo.

cynthia: bueno, pues, supongo

que eso hacen los hermanos

cuando se quieren.

y sobre rogelio, pues,

sí, sí tienes razón,

es capaz de matar a gustavo.

por eso tampoco dije nada,

porque...

mercedes: ¿y ahora qué vas

a hacer?

cynthia: no sé, a pesar de todo

yo tengo la esperanza de que...

de que gustavo me corresponda,

de ganarme su amor.

mercedes: ¿en serio?

cynthia: sí.

por eso--por eso me atreví

a proponerle que se case

conmigo para que yo pueda tener

mi herencia y él pueda seguir

aquí, cerca de paula.

mercedes: pero eso solo

lo alejaría de ti.

cynthia: no, no, mercedes,

no, no, porque mira, yo tengo

la esperanza de que una vez

que estemos casados él logre

enamorarse de mí.

yo buscaré que viajáramos,

que sé de cuenta que yo soy

mucho mejor que paula.

y mientras dure nuestro

matrimonio yo me voy a esforzar

para que él me ame.

mercedes: ¿y si no lo consigues,

cynthia?

cynthia: entonces le regreso

su libertad aunque me rompa

el corazón.

vanesa: como podrás ver,

el negocio que hicimos con

los americanos es conveniente

bajo cualquier punto de vista.

ana: sí, ya lo sé, por eso te

aseguro que tendrás el ganado

listo para la segunda entrega

con todos los certificados

que se necesitan, verás que todo

va a salir muy bien.

vanesa: la verdad es

que el mérito de haber cerrado

este negocio es de rogelio

y mío nada más.

creo que no puedes presumir

de nada si no lo has trabajado.

[teléfono]

bueno.

sí, mr. williams, precisamente

estaba hablando del envío

que estoy segura será el primero

de muchos.

¿qué?

no, no, eso es imposible.

a ver, por favor, déjeme revisar

qué pasó y yo le llamo

de regreso, ¿sí?

ana: ¿qué pasa?

vanesa: que rogelio es

un infeliz que solo pretende

arruinarme.

ana: ¿por qué dices eso, vanesa?

vanesa: porque la carne que me

vendió para empacar y mandar

a california está contaminada

con clembuterol.

miguel: ¿hay alguna novedad?

dany: no, aún no, pero ya falta

poco para que se cumplan

las 72 hs. desde que te

detuvieron, y seguramente

te van a dejar salir.

rosaura: yo creo que sí,

porque no tienen pruebas

de nada.

miguel: tía, no sé qué vaya

a pasar conmigo, pero hay algo

que me preocupa mucho.

¿es cierto que mi hermana

está embarazada?

dany: tú no te preocupes de--

rosaura: no lo sabemos.

la necia de tu hermana no se

ha querido hacer la prueba.

miguel: tía, es que si eso

resulta cierto, cambia todo.

ana paula tendría que estar

con el papá de su hijo.

rosaura: ah, sí, como si fuera

tan fácil.

¿crees que le puede decir

simplemente a rogelio:

"nos vemos, voy a formar

una familia con el novio

de tu hermana cynthia"?

da gracias que ahorita se fue

a quién sabe dónde y no se

ha podido enterar de todo

lo que pasa aquí.

además, ¿qué crees que pasaría

contigo si rogelio se entera?

te mandan al reclusorio,

y ahí vas a pasar el resto

de tus días.

dany: eso no, no va a pasar.

rosaura: ah, ¿no?

¿crees que sabiendo

que ana paula espera un hijo

de otro la va a querer?

ay, en serio, ¿piensas

que a pesar de eso va a seguir

ayudando a su hermano?

miguel: dany, si mi tía

no quiere, tú dile a ana paula

que no se preocupe por mí,

que se haga la prueba.

si es verdad que está

embarazada, que se vaya.

o habla tú con gustavo, dile

que se lleve a ana paula.

rosaura: ¿qué estás diciendo?

miguel: que se vayan juntos,

que se vayan lejos.

dany: miguel, las cosas

se han complicado más,

porque tu hermana tiene dudas

de lo que siente por gustavo.

así que vamos a tomar

las cosas con calma,

y esperemos a que rogelio

regrese.

ana: tú que conoces

a rogelio de más tiempo,

hasta estuviste a punto

de casarte con él, deberías

saber que lo que dices es

imposible.

vanesa: tú misma viste

que el cliente me habló.

ana: si alguien tiene

un excelente control

en la calidad de la alimentación

de su ganado es rogelio, vanesa.

vanesa: lo mismo pensaba yo,

pero me dijo williams

que los análisis revelaron

que la carne tiene clembuterol.

ana: bueno, en caso de que así

sea, no fue rogelio

el culpable.

¿por qué haría eso?

su nombre y su prestigio van

de por medio también.

vanesa: pues, entonces,

entonces quién sabe qué pasó,

el caso es que los americanos

están furiosos esperándome

en tuxtla.

ana: yo voy a ir contigo,

porque como encargada

de la hacienda que te vendió

la carne quiero entender

qué está pasando, quiero dar

la cara, quiero arreglar

este problema.

vanesa: ¿tú?

ana: sí, yo, porque además

soy la única que puede

firmar en nombre de rogelio.

[música]

[música]

bruno: ¿hiciste de nuevo

la denuncia por el clembuterol?

david: sí, claro que sí,

pero lo que no sé es

por qué no ha estallado la bomba

en contra de rogelio.

bruno: quién sabe.

es ana paula.

bueno.

ana: hola, bruno.

necesito que revises

el contrato que rogelio firmó

con los americanos.

el ganado que salió

de la hacienda está contaminado

con clembuterol.

bruno: ¿qué, cómo que las reses

tenían clembuterol?

oye, no puede ser.

ana: no lo entiendo,

pero por lo pronto necesito

que vayas a la hacienda ya

para que revisemos juntos

el contrato que hicimos

para saber qué nos espera.

bruno: sí, lo voy a estudiar

detenidamente, pero de entrada

te puedo decir que esto

le va a costar millones

a rogelio.

sí, sí, claro, entiendo.

david: ¿qué pasó?

¿ya empezaron los problemas?

bruno: sí, y muy serios.

david: pues, yo no sé

cómo le van a hacer para

resolverlos, porque ana paula

no tiene la menor idea

de cómo se maneja el negocio.

bruno: esto va a terminar

como lo planeamos: mal,

muy mal.

david: sí, claro,

porque además del dineral

que va a perder rogelio,

su prestigio y su reputación

van a quedar tan mal

que nadie va a querer hacer

negocios con él.

bruno: sí, nadie.

ana: hugo, necesito

que te prepares, por favor,

porque nos vamos a tuxtla,

la srta. vanesa y yo tenemos

que estar allá.

hugo: entonces vamos

a la hacienda por su maleta.

ana: sí, yo le voy a llamar

a dany para que la vaya

preparando y que llame

un helicóptero.

hugo: sí, señora, permiso.

vanesa: vaya, o dimensionas

bien la gravedad del problema,

o te encanta viajar

en helicóptero.

ana: esto urge, vanesa,

y yo sé que rogelio

habría hecho lo mismo.

¿sabes qué?

mientras preparas tus cosas,

voy a avisarle a mi hermano,

y voy a hablar con bruno,

para ver qué nos conviene

hacer.

vanesa: sí, y tienes que tener

mucho cuidado, no vayas

a hablar sin saber y echarlo

todo a perder, hermanita.

ana: no lo haré, vanesa,

ni te preocupes.

ana: eso espero,

porque los americanos van

a querer que les pague

por lo que los afecté,

y tú eres quien tiene

que pagarle a ellos y a mí

por el daño que me hizo

tu hacienda.

bruno: ana paula se va a ir

a tuxtla para hablar

con los americanos.

david: muy bien, tú aprovecha

para poner más clembuterol

al alimento del ganado.

yo voy a terminar hoy mismo

el dique para que su hacienda

se quede sin agua.

pero ya, quita esa cara,

todo está saliendo bien.

bruno: sí, lo sé, lo sé,

ya veré cómo arregló

los detalles, pero es

un hecho que vamos

a acorralar a rogelio

por todos lados.

david: sí, pase lo que pase,

no podemos afectar a cynthia,

¿ok?

bruno: sí, sí, ya sé

que no has quitado el dedo

del renglón.

david: no, no, ni lo haré.

cynthia tiene que ser para mí.

bruno: david, ya te lo dije,

no creo que quiera nada

contigo, y mucho menos

mientras gustavo siga a su lado.

david: ese no es problema.

con rogelio fuera de la jugada,

gustavo no va a ser impedimento

para mí.

tú ya vas a ver que cynthia

va a terminar a mi lado.

macaria: virgencita, perdóname

por mis pecados, yo sé que esto

es un castigo por haberle

faltado a mi marido, y no

sabes cuánto me arrepiento.

daría mi vida con tal de que

mi niña estuviera aquí conmigo,

mi maripaz.

yo sí merecía el castigo,

pero ¿por qué mi hija,

virgencita?

ella era buena,

era una buena muchacha.

efraín: macaria, lo siento

mucho.

macaria: ¡no me toques,

desgraciado!

¡ay, maldito, por tu culpa

mi hija está muerta!

efraín: ¿que qué?

macaria: ¡tú me atrabancaste!

¡por tu culpa mi hija ya

no está aquí conmigo!

¡hasta me quitó a mi hija!

¡por tu culpa!

ya lárgate de aquí.

ana: entonces, vanesa

sí puede pedir ese dinero

por lo que pasó.

bruno: así es, tendrías

que compensarla, y puede pedir

mucho más si mete un juicio

por el daño moral

a su empacadora.

el asunto es bastante serio.

yo creo que tengo que ir

personalmente a tuxtla

para arreglarlo.

ana: no, no, yo voy a ir.

bruno: pero tú no tienes

la suficiente experiencia

en el negocio.

ana: bueno, por eso ahora

necesito que hablemos,

para que me digas

qué opciones tengo.

bruno: bueno, si te empeñas

tanto en ir, pues, perfecto,

pero te acompaño.

ana: no, no, no,

bruno, yo creo que tú

como abogado puedes

ayudar más a mi hermano.

además, alguien tiene

que quedarse a supervisar

que el problema del agua

no se haga más grande.

bruno: pero ¿te vas a ir

con vanesa?

ana: no tengo de otra.

pase lo que pase, yo no voy

a permitir que todo

lo que rogelio ha construido

se venga abajo.

efraín: lo que pasó entre

usted y yo no tuvo nada que

ver con la muerte de su hija.

el único culpable es miguel.

macaria: no, no debí haberme

regresado de méxico,

debí haber esperado allá

a mi marido.

si me regresé, es porque quería

escapar de ti.

y mira nada más lo que pasó.

efraín: pero si yo no tengo

nada que ver, si alguien

tiene la culpa, es miguel.

le juro que si el patrón

logra sacarlo libre,

yo me encargo de que pague

por lo que le hizo a tu hija.

macaria: no, no se trata

de que haya más violencia,

sino de que...

esto ya no tiene remedio,

mi hija ya no está conmigo.

efraín: tranquila, mi reina.

el dolor va a pasar.

vámonos por ahí y vas a ver

que se le va a olvidar.

macaria: ¿estás loco?

no me toques, no me vuelvas

a poner una mano encima.

¿me oíste?

¡lárgate de aquí, vete!

¡vete de aquí!

[llora]

ana: gustavo.

gustavo: me dijo hugo

que me estabas buscando

desde temprano, pero tuve

que salir.

ana: gustavo, anoche no quisiste

hablar conmigo,

y yo entiendo que tú no quieras

que me preocupe más,

pero es peor para mí no saber

cómo están las cosas

en realidad.

gustavo: no quiero que te dé

otra crisis de nervios,

por eso pasé directamente

con villafañe para saber

las novedades sobre

la investigación de maripaz.

el forense aún no ha dado

su informe, y por ahora

no hay más pruebas

contra miguel.

ana: gracias.

gustavo: yo voy a seguir

viendo eso.

también consulté un abogado

en tuxtla para, pues, para ver

qué más se puede hacer.

y sigo viendo lo del asunto

del agua para que...

pues, para que ya no tengas

más problemas en la hacienda

en lo que llega rogelio.

ana: gracias, gustavo.

gustavo: solo quiero que

sepas que no estás sola.

ana: lo sé, y me siento

muy mal por toda esta

situación, por nosotros,

por cynthia, por rogelio.

gustavo: ana, este no es

el mejor momento para

hablar de lo nuestro.

ana: así es, tú ya sabes

cómo me siento,

pero tenemos que hablarlo.

gustavo: sí, solo te pido que

pienses bien las cosas.

¿en verdad no crees que

lo nuestro puede arreglarse?

ana: no lo sé.

gustavo: por favor, prométeme

que al menos vas a pensarlo,

porque de lo que me digas

depende mi vida y cualquier

decisión que yo tome.

ana: entiendo, y créeme que yo

quisiera que todo esto

acabara ya.

gustavo: solo espero que ahora

que rogelio está de viaje,

pues, puedas darte cuenta de

tus verdaderos sentimientos.

tienes que definirte,

no podemos seguir así

por siempre.

ana: ¿por qué, por qué,

qué pasa?

¿qué?

gustavo: tú dices que tienes

dudas de lo que sientes por mí,

¿tus dudas son tan fuertes como

para que no te importe que yo

me case con cynthia?

[música]

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