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La Que No Podía Amar Capítulo 18

12 May 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

máximo: hola, ana paula.

nos volvemos a ver.

ana paula: ya sé que no le hemos

pagado la renta--

bruno: en este mismo instante

lo solucionamos.

¿cuánto es?

máximo: ya no tienen que pagar.

rosaura: ¿por qué no?

máximo: porque esta casa

ya la vendí.

pase usted, señora.

ana paula: ¿qué?

¿de qué está hablando?

>> ayer compré esta casa

y no pienso seguirla rentando.

así es que ustedes tienen

dos días para desalojarla.

rosaura: [solloza]

ana paula: esperen,

no podemos dejar esta casa.

ya bruno dijo que le iba

a pagar la renta.

máximo: demasiado tarde,

mi reina.

ana paula: usted quedó

en rentarnos por un año más.

máximo: bueno,

por escrito no tenemos nada.

permítame.

en cambio, la señora

tiene un contrato

de compraventa.

bruno: quiero revisarlo.

máximo: adelante.

>> verá que todo está en orden.

así que necesito

que se salgan de aquí

en dos días.

[música]

cynthia: no, estás bromeando.

david: no, no, no, es en serio.

cynthia: ¿de verdad?

david: sí.

cynthia: ¿pero cómo vamos

a casarnos, si apenas

estamos empezando a salir?

david: pensé que mi propuesta

te iba a dar gusto.

cynthia: no, sí, sí, claro,

me encantaría que nos casáramos,

pero--pero es pronto,

y además vanesa no va a querer

que nada opaque su boda.

david: ah, sí.

rogelio me dijo que la fiesta

iba a ser en grande.

cynthia: sí. obvio.

porque le quiere demostrar

a todos que finalmente,

y aunque esté

en una silla de ruedas,

pudo tener a la mujer que ama.

david: pero yo a la que quiero

tener es a ti.

cynthia: a ver.

espérame.

como te dije,

vamos a ir con calma.

david: cynthia, cynthia,

entiende, me gustas mucho.

además, ya estoy en edad

de sentar cabeza,

y te quiero a ti.

pero tampoco te voy a esperar

toda la vida, ¿eh?

cynthia: no.

yo tampoco quiero esperar tanto.

pero bueno, siquiera deja

que pase la boda de mi hermano.

david: está bien.

ambos: [ríen]

rosaura: por favor, bruno,

dinos que no es verdad

que nos vamos a quedar

sin un techo.

bruno: este contrato es legal.

la señora es la nueva dueña

de la casa.

máximo: solo falta

firmar las escrituras.

ana paula: usted está haciendo

esto para fastidiarnos.

señora, no tenemos a donde ir,

denos un poco más de tiempo,

por favor.

bruno: eso es mejor

que meterse en un pleito legal.

yo soy su abogado, y le aseguro

que puedo complicar las cosas.

>> les doy tres días

para entregarme la casa.

ni un día más.

ana paula: ¿tres días?

no nos va a dar tiempo

de conseguir nada.

máximo: ni modo, paula.

esta casa y todas las que tengo

pudieron ser tuyas.

bruno: si vuelve a decir

algo así, ¡se las va a ver--!

ana paula: bruno, bruno, bruno.

bruno, por favor.

¿sabe qué?

váyase de aquí, viejo mugroso,

o le voy a contar

a su esposa todo.

váyase de aquí, ya váyase.

y usted también.

váyanse de aquí.

bruno: ¿qué es eso

de que sus casas

pudieron ser de paula?

rosaura: bueno, eso decía él.

pero imagínese si yo iba

a dejar salir a mi sobrina

con ese hombre que está casado.

bruno: ¿no será que usted

también le ofreció

acercarlo a paula?

es muy raro que antes

aguantara tantos meses

sin que le pagara la renta.

rosaura: [llora] ana paula...

¿qué voy a hacer?

¿adónde me vas

a llevar a vivir?

[llora]

federico: rogelio,

a los dos nos conviene

seguir siendo socios.

pero para mí, antes que nada,

está la felicidad de mi hija.

rogelio: tú me pediste

que separara los negocios

de lo personal.

pero, federico, ahora eres tú

quien los está mezclando.

federico: rogelio,

creo que mi hija

no ha pensado bien las cosas.

rogelio: vanesa dice

que esta vez no va a cambiar

de opinión.

mira, yo como muestra

de mi buena voluntad quiero--

quiero firmar este contrato

antes de la boda.

federico: pensé que jamás

ibas a perdonarla.

y que ella no podría

vivir contigo en--

en tu condición.

rogelio: a mí también

me extrañó.

pero, mira, como vanesa dice,

solo estamos concluyendo

lo que un día empezamos.

federico: los dos

han cambiado mucho, rogelio.

rogelio: sí, ella

con su matrimonio fallido y yo--

así, con mi discapacidad.

pero, mira, créeme,

sé lo que vamos a hacer.

rosaura: ¿por qué nos pasa esto?

primero todo lo de miguel

y ahora--

ahora nos quedamos sin nada.

ana paula: por favor,

tranquila, tía.

te va a hacer daño.

rosaura: ¿es que dónde

vamos a dormir?

¿qué vamos a hacer

con nuestras cosas?

ana paula: si no consigo

algo pronto, podemos hablar

con la señora helena

a ver si te puedes quedar

con ella unos días y--

y yo me voy con dani.

rosaura: ¿y después qué?

porque el muerto y el arrimado

a los tres días apestan.

ana paula: yo lo sé, tía.

pero voy a encontrar

una solución, te lo juro.

rosaura: sí, claro, claro.

como tú ya te vas a vivir

a la hacienda...

miguel se va a pasar

años en la cárcel y aquí yo soy

la única que se queda

en la calle.

ana paula: no digas eso,

por favor.

¿tú crees que yo me voy a ir

sin que tú tengas un lugar

en dónde vivir? no, tía, no.

bruno: yo puedo ayudarla.

rosaura: no.

no, gracias, bruno.

pero ya entendí que mi sobrina

no quiere aceptar nada tuyo

ahora que va a regresar

su novio.

él es quien tiene que ayudarla.

ana paula: de todos modos,

muchas gracias, bruno.

con lo que sí me ayudas mucho

es viendo lo de mi hermano.

ojalá consigas que se quede

en la enfermería

hasta que cicatrice su herida.

federico: aquí tienes.

rogelio: gracias.

federico: en cuanto a los hijos,

vanesa y tú pueden adoptar.

¿han hablado de esto?

rogelio: no, no, no.

ella dice que su prioridad

no es tener familia.

federico: rogelio,

antes que pensar

en tener nietos,

quiero ver feliz

a mi única hija.

rogelio: lo sé, me consta

lo mucho que la quieras.

federico: sí, sí,

la quiero mucho,

pero no por eso dejo de ver

que es egoísta e impulsiva.

rogelio, por favor,

piensen bien las cosas.

rogelio: no te preocupes.

¿tu abogado revisó el contrato?

federico: sí, sí lo revisó,

pero creo que falta

algo importante.

¿qué pasaría, rogelio, si decide

rescindir el contrato de pronto?

rogelio: no tendría

por qué hacerlo.

federico: si estás tan seguro,

¿qué te parece si agregamos

una cláusula que diga

que el que se eche para atrás

tendría que pagar millones?

¿qué dices?

rogelio: adelante.

yo no pienso deshacer ese trato.

¿algo más?

federico: sí,

quiero que agreguemos

a vanesa en la lista de socios

que tienen que firmar.

rogelio: ¿a vanesa?

federico: sí.

llegó el momento

de darle a mi hija

acciones de mi empresa.

rogelio: por supuesto.

salud.

federico: salud.

[música]

daniela: ya sé,

ya sé que no quieres verme.

pero al menos déjame revisarte

la mano, por favor.

miguel: no, no, vete.

no quiero que estés aquí.

daniela: está bien.

si no quieres que te toque,

no lo hago.

pero al menos aprende

a curarte la herida.

miguel: daniela,

no lo hagas más difícil.

daniela: te lo pido.

nada más déjame enseñarte

a que te hagas la curación.

oye, no sabes el trabajo

que me costó que me dejaran

meter esto para que te cures.

por favor.

te vas a quitar la venda,

tienes que limpiar la herida

con agua y jabón, ¿sí?

te desinfectas con esto

que te traje.

a ver, vamos a ver.

miguel: [se queja]

daniela: perdón, perdón.

lo voy a hacer con más cuidado,

mi amor.

miguel: por favor, vete, ¿sí?

vete, déjame en paz.

olvídate de mí,

haz tu vida, conoce a alguien.

vete.

daniela: ¡no quiero!

no quiero.

yo al que amo es a ti.

¿te acuerdas

cuando me diste esto?

¿te acuerdas que tú me dijiste

que era una prueba

de nuestro amor?

¿que íbamos a estar juntos

siempre? ¿te acuerdas?

miguel: daniela,

para mí no significa nada.

daniela: pues, entonces,

para mí esto

tampoco tiene ningún valor.

rosaura: tú no entiendes

lo mal que me siento

de no poderlos ayudar.

por mí trabajaba

hasta lavando ajeno.

es que no es justo

que tú cargues con todo.

ana paula: tía,

tú no puedes trabajar.

rosaura: pues, si de algo

me he de morir, siquiera que sea

ayudando a mi familia.

ana paula: no digas eso.

rosaura: es que no veo

otra solución.

a menos que te casaras

con rogelio montero.

pero tienes razón,

antes que nada está el amor.

y estás en tu derecho

de esperar a tu novio.

ana paula: no tía, no, es que--

no es que lo demás no me importe

pero es que también tienes que--

¿tía?

tía, ¿qué te pasa?

tía, tía...

tía, por favor reacciona.

tía.

tía, ¿qué te pasa?

[solloza] tía, ¿que tienes?

reacciona, por favor, tía,

por favor.

>> ey, ey, ey.

¿a dónde vas con todo eso?

miguel: son mis cosas

para curarme.

>> lástima que ya no las vas

a poder usar.

miguel: no, no, por favor,

regrésamelas.

por favor, no las necesitas.

>> ay, dame mis cositas.

dame mis cositas.

miguel: por favor.

suéltenme, suéltenme.

no, no, no, por favor.

>> ¿qué traes aquí?

miguel: [se queja]

>> ¿qué es esto?

miguel: ¡suéltenme!

¡eso es mío--!

>> que bonito. qué bo--

>> ¿qué pasa aquí?

>> nada, nada.

estamos platicando, ¿verdad?

vamos, vámonos.

se cayó.

miguel: [tose]

ana paula: tía,

me asustaste mucho.

dime, ¿te tomaste

la pastilla de la presión?

rosaura: no.

no.

eso es lo de menos ahora.

yo no importo.

ana paula: tía.

rosaura: en serio.

mira, uno tiene que hacer

sacrificios por los demás.

si no hay dinero, ¿cómo voy

a comprar medicinas para mí?

total,

para lo que me queda de vida...

ana paula: no, por favor,

nunca vuelvas a decir eso.

tú tienes que ver por tu salud.

rosaura: no, hija, no.

este es un pequeño sacrificio

por el bien de toda la familia.

ana paula: no me digas eso, tía.

yo voy a ver qué hago,

pero yo te voy a traer

tu medicina.

rosaura: no, no, no, no, no, no.

no lo hagas.

voy a hablar con helenita,

a ver en qué nos puede ayudar.

elsa: me parece muy bien

que pongas acciones

a nombre de tu hija.

bueno, siempre y cuando

sean de las tuyas,

no de las mías.

federico: jamás dispondría

de algo tuyo, y lo sabes.

elsa: es bueno

dejar las cosas claras, ¿no?

federico: ay, pensar

que cuando te las regalé,

soñábamos con levantar

la empresa juntos.

elsa: yo no sabía nada

de negocios.

federico: pudiste

haber aprendido.

eres muy inteligente.

pero...

no quisiste estar ahí conmigo.

elsa: debí haberlo hecho.

así no me habrías traicionado

con esa secretaria.

bueno, ya.

¿sabes? te advierto:

vanesa no se la va a pasar

trabajando en una oficina.

federico: pues,

si no va todo el día,

al menos necesito

que vaya unas horas.

es mi única heredera,

y tiene que aprender

a manejar el negocio.

vanesa: ¿quién tiene

que aprender a manejar

el negocio?

elsa: tu padre te da acciones

de la empresa, hijita.

vanesa: papá, gracias,

que increíble.

federico: pero tienes

que ir aprendiendo

cómo se maneja el negocio.

tienes que ir a la oficina.

vanesa: ay, pero--

pero va a ser hasta que regrese

de la luna de miel, ¿sí?

rosaura: mi idea salió

que ni pintada.

ahora solo tiene que darme

la otra mitad del dinero

para pagarle a máximo

por hacer el numerito

de corrernos de la casa.

rogelio: no tan rápido.

rosaura: es que quedé de pagarle

en cuanto mi sobrina supiera

que teníamos que dejar

su vivienda.

digo, porque usted

nos va a pasar a una mejor,

¿verdad?

rogelio: claro, claro, claro.

por supuesto.

en cuanto paula diga

que se casa conmigo.

porque si no acepta,

efectivamente ella y usted

se van a quedar sin casa.

rosaura: no diga eso

ni de broma.

porque a algún lugar

nos va a mandar a vivir, ¿no?

aunque ana paula no sepa aún

que me está ayudando.

rogelio: usted es muy buena

para exigir,

pero no cumple nada.

yo ya estoy ayudando

a su sobrina, y mucho.

la apoyé para darle dinero

al tipo ese, en esta farsa de

"que nos van a correr

de la casa".

pero ya está, ya está.

rosaura: es que yo le dije

al casero, que además del dinero

pues, le íbamos a dejar libre

la vivienda.

solo por eso aceptó.

rogelio: ¿pero a quién

se le ocurre?

[ríe]

si usted se comprometió a eso,

es su problema, no mío.

pero, señora, por dios--

rosaura: es que si usted

no me ayuda,

bruno se está avivando mucho,

y le va a comer el mandado.

él hasta le ofreció dinero

para rentar otra vivienda.

aunque claro, yo le dije que no.

rogelio: ¿sabe qué?

pensándolo bien,

me alegra que tenga

una segunda opción

para su sobrina.

así tal vez

no se quedan en la calle.

salud.

daniela: me gritó horrible.

me hizo sentir tan mal.

ana paula: ay, dani.

daniela: [solloza] es que,

¿por qué quiere que terminemos?

yo lo amo, yo estoy dispuesta

a estar junto a él

pase lo que pase.

¿por qué no lo entiende?

ana paula: a lo mejor

tienes que dejar que pase

un poco de tiempo

para que se tranquilice,

para que te extrañe.

daniela: no, no, lo dudo.

ni siquiera me dejó enseñarle

a hacer las curaciones

de su mano.

ana paula: su mano

va a estar bien.

bruno iba a tratar

de que lo dejaran trabajando

en la enfermería

mientras termina de curarse.

daniela: pues, ojalá lo consiga.

ana paula: sí.

daniela: [suspira]

perdón, tú--

¿tú cómo vas, mm?

¿conseguiste algún lugar

para tu tía?

ana paula: fui a ver cuartos

porque no nos va a alcanzar

para más.

daniela: ¿y los muebles?

ana paula: los vamos a empeñar,

los vamos a vender.

no sé, no--

no sabes lo deprimida

que está mi tía.

me da miedo que se ponga mal.

daniela: pobre.

pero--pero ahora sí,

ni a quién más recurrir

para que nos ayude.

rosaura: ay, hola, helenita.

helena: ay, ay, ay.

rosaura: ay, que calorón,

¿verdad?

qué día.

ay, gracias por darme asilo.

helena: pues para eso

estamos las amigas.

¿pero no van a ser

muchos días, verdad?

rosaura: no.

no, nada más

mientras mi sobrina

arregla nuestra situación.

helena: ay, ¿en serio crees

que va a hacerte caso

y casarse con rogelio montero?

rosaura: eso es lo malo.

que los jóvenes nunca escuchan

a los que más los queremos.

tú deberías echarme la mano.

helena: ay,

¿y yo qué le puedo decir?

si está perdidamente

enamorada del gustavo ese.

rosaura: eso es

lo que me preocupa.

es tan tonta que lo va a esperar

y no ve lo que realmente

nos conviene a todos.

helena: ay, pues, ¿qué te digo?

rosaura: que todos los hijos,

propios o prestados,

son unos ingratos.

ana paula: es que yo sé

que si gustavo estuviera aquí,

me ayudaría.

daniela: ¿hablaste

con su hermana?

ana paula: fui a su departamento

pero la portera me dijo

que se fue de viaje,

que tenía un pariente enfermo.

daniela: ¿sería gustavo?

ana paula: no me supo decir.

ay, estoy tan angustiada

por él, dani.

le ruego a dios que esté bien.

daniela: pero el señor esteban

te dijo que estaba vivo.

así que tranquila.

ana paula: sí, sí, sí, sí,

yo sé, yo sé.

pero por más que me quiero

hacer la fuerte, ya no puedo,

dani, no puedo, es demasiado.

daniela: ana paula,

estás muy nerviosa.

ana paula: no, no, no.

estoy cansada.

anoche tuve chance

de cuidar un enfermo

y no dormí nada.

aunque gané un dinerito.

daniela: pues, qué bueno,

pero si sigues así,

te vas a enfermar.

¿sabes qué?

llámale otra vez a mercedes.

llámale.

necesitas saber

qué está pasando con gustavo.

ernesto: aparentemente,

gustavo mejoró.

pero es importante

que al llegar a tuxtla,

se haga unos análisis completos.

mercedes: ¿por qué?

¿encontraste algo más?

ernesto: no, no, no, no.

pero con la revisión

que hice no puedo determinar

qué tan dañados están

los tejidos de riñones

y de hígado.

y como esos no se regeneran,

pues, puede ser mortal.

mercedes: ay, no, por favor no,

mi hermano se tiene que reponer.

ernesto: cálmate, cálmate,

no quiero asustarte.

pero debemos extremar

las precauciones.

mercedes: todavía no puedo creer

que mi hermano y mi papá

estén enfermos.

ernesto: tienes que ser fuerte,

para apoyar a tu mamá.

mercedes: [solloza]

[celular]

¿bueno?

ana paula: mercedes,

soy ana paula.

mercedes: otra vez tú.

¿qué quieres?

¿por qué no dejas

de molestarnos?

ana paula: me enteré

que encontraste a gustavo,

y quiero saber qué le pasó,

quiero saber si está bien.

mercedes: lo que tiene es grave,

está muy delicado de salud,

pero aunque estuviera bien,

jamás lo comunicaría contigo.

gustavo...

gustavo tienes que estar bien.

tienes que estar bien.

daniela: ¿qué pasó?

¿qué te dijo?

ana paula: que gustavo

está grave.

no puede ser, dani.

esto no puede estar pasando.

no puede estar pasando.

[solloza]

bruno: tienen que buscar

otro lugar donde vivir.

la mujer les dio

tres días de plazo.

rogelio: caramba, hombre,

qué mala suerte tiene paula.

debería hacerse una limpia.

bruno: ¿eso es todo

lo que vas a decir?

rogelio: ¿qué quieres que haga?

¿que también le solucione

su problema?

no soy beneficencia pública,

y tú tampoco vas

a resolverles el problema.

¿estamos?

bruno: ¿por qué no?

¿a ti en que te afecta, rogelio?

rogelio: yo sé mi cuento.

tú haz lo que te ordené.

ana paula: [solloza] de verdad

no puede estar pasando.

no puede,

no puede estar pasando.

daniela: amiga...

ya, tranquilízate.

ana paula: es que

no aguanto más.

no aguanto más, siento horrible

de no estar a su lado, de--

necesito verlo, necesito

estar con gustavo, dani.

daniela: tranquila.

amiga, mira, lo importante

es que está bien.

está vivo.

ana paula: sí, tienes razón.

tengo que confiar

en que las cosas

se van a arreglar.

pero algo tengo que hacer,

no me puedo quedar

cruzada de brazos.

vanesa: estoy tan feliz

porque mi papá

me va a hacer accionista.

rogelio: pues, ten cuidado.

por experiencia

sé que las mujeres no sirven

para los negocios.

vanesa: bueno,

pero tú vas a ayudarme, ¿no?

rogelio: no, gracias.

vanesa: y bueno,

¿ya pensaste como quieres

que sea nuestra boda?

porque, no sé,

puede ser en la catedral,

y podemos hacer la fiesta--

rogelio: el día que me case

va a ser una boda de pueblo,

en la iglesia de san gabriel,

con fiesta en el kiosco...

no sé, al día siguiente

una celebración más

en la hacienda.

vanesa: es que yo quería

hacerlo aquí, pues,

no sé, para que nos acompañen

nuestros amigos y familiares,

y que fuera algo, no sé,

más elegante.

más cómodo para todos.

rogelio: acostúmbrate

a no necesitar las comodidades

de la ciudad.

vanesa: esa es--

es otra cosa que quería decirte.

mi amor, ¿podremos tener

una casa aquí en tuxtla?

rogelio: ¿para qué?

vamos a vivir

en la hacienda del fuerte.

vanesa: pero voy a tener

que estar viniendo

ahora que sea socia

de la empresa de mi papá,

y--y no sé, cuando vengamos,

quiero un espacio

para los dos solitos.

rogelio: está bueno.

ve con david.

acaba de construir

unas casas muy bonitas.

vanesa: gracias, mi amor.

eso voy a hacer.

rosaura: ¿qué pasó?

¿conseguiste dinero

para que nos podamos mudar?

ana paula: no, tía.

rosaura: no me digas

que perdiste toda la tarde

en cosas de tu novio.

ana paula: no.

de hecho, conseguí trabajo

para cuidar esta noche

a otro enfermo.

rosaura: ah... bueno, pues,

dame lo que te pagaron ayer.

ana paula: no, tía, de una vez

te compré tus medicinas,

porque si te doy el dinero,

lo vas a usar en otra cosa.

ten.

tú tienes que cuidarte, tía.

¿mm?

voy a planchar mi uniforme,

porque al rato me voy

a trabajar.

[música]

[música]

bruno: ¿cómo que vienes

de trabajar?

ana paula: en lo que nos vamos

a la hacienda,

conseguí cuidar un paciente.

necesitamos el dinero.

aunque lo que cobré no es mucho.

bruno, esto es lo último

que yo hubiera querido hacer,

pero mi tía tiene razón.

bruno: ¿razón?

ana paula: sí.

bruno: ¿en qué?

ana paula: yo no puedo ser

tan orgullosa, como para dejarla

a ella sin casa

mientras yo me voy

a vivir a la hacienda.

bruno: pues sí, entiendo,

entiendo, pero--

pero, paula, no tiene por qué

sentirte avergonzada.

ana paula: es que--

es que yo nunca, nunca pasé

por una situación así.

entre mi hermano y yo

siempre salimos adelante,

pero ahora--

bruno: a mí me pasó lo mismo

cuando rogelio me quitó todo.

perdona--como ves, las cosas

siempre se arreglan,

y uno siempre sale adelante.

siempre.

ana paula: bruno...

te--

bruno: ¿qué?

ana paula: te quiero pedir,

solo para pagar el depósito

de un cuarto, en lo que empiezo

a cobrar con rogelio montero.

bruno: yo te dije

que te ayudaba con gusto.

pero esta vez te voy a fallar.

ana paula: ¿cómo?

bruno: en el banco

se cayó el sistema

y mis cuentas están bloqueadas.

ana paula: qué mal,

qué mal bruno, ¿qué vas a hacer?

bruno: todo se va a arreglar,

pero por ahora

no puedo hacer movimientos.

no soporto la idea de fallarte

cuando más me necesitas.

ana paula: no, no, no.

no te preocupes,

suficiente has hecho por mí.

bruno: pero dentro de todo

lo malo, te tengo

una muy buena noticia.

conseguí que miguel

se quede en la enfermería

mientras se recupera.

ana paula: ay, bruno,

muchas gracias.

bruno: de nada.

ana paula: gracias.

>> aquí hay 400 cajas

con medicamentos.

las vas a acomodar

en este anaquel.

y cuidadito y llegue

a faltar alguna,

porque otro preso

hará el inventario.

¿y cómo sigues de tu mano?

miguel: mejor, doctor, gracias.

>> ya traje las sábanas, doctor.

>> acomódalas ahí abajo,

en ese anaquel.

>> sí, "doc".

[susurra] te traigo un recadito.

cuídate.

"el tuerto" dice

que se las vas a pagar.

[silba]

ana paula: tía...

¿dónde estabas?

rosaura: fui a buscar trabajo.

pero a una mujer de mi edad

ya nadie le quiere dar chamba

ni de sirvienta.

ana paula: tía,

tú no estás en condiciones

de trabajar.

rosaura: pues sí,

¿pero qué le hacemos?

¿hablaste con bruno?

ana paula: sí,

pero él no tiene

ninguna obligación de ayudarnos.

además, tiene un problema

con el banco y no puede

disponer de su dinero.

rosaura: ¿cómo?

si él te dijo ayer

que te ayudaba.

ana paula: sí, tía.

y hablé con él,

porque tú me lo pediste.

pero yo ya no quiero

comprometerme más, ya no.

ya no puedo.

tenemos que salir adelante

nosotras solas.

rosaura: eso es imposible.

no hay manera.

así que entonces, pídele ayuda

a rogelio montero.

ana paula: ¿cómo crees?

¿después de lo que me dijo?

rosaura: ¿entonces

qué va a pasar con miguel, eh?

[solloza]

¿qué va a pasar

con tu pobre hermano?

[llora]

>> llévensela.

rosaura: vamos a estar

de arrimadas.

ni los muebles

pudimos conservar.

ana paula: porque no tenemos

donde guardarlos,

y necesitamos el dinero

para rentar un cuarto para ti.

rosaura: qué horror.

voy a terminar viviendo

en un cuarto de azotea.

[llora]

lo bueno es que tú sí

vas a estar cómoda

en la hacienda

de rogelio montero.

ana paula: tía, tú sabes

que yo no quiero ir allá,

pero no me queda de otra

si quiero que ustedes

estén bien.

rosaura: ¿pero por qué--?

ana paula: no, por eso

tengo que arreglar todo hoy.

voy a conseguirte

un cuartito decente,

y luego preguntar por gustavo.

esta es la última oportunidad

que tengo para irme tranquila,

sabiendo que él está bien.

rosaura: ¿cómo?

ana paula: hola.

estoy buscando a mercedes durán.

>> no está.

pidió unos días, porque--

bueno, lo que pasa es que

falleció un familiar suyo.

ana paula: ¿quién? ¿cuándo?

>> perdón, no lo sé.

pero--

mire, aquí está.

esta es la esquela

que va a publicar el hospital.

discúlpeme, debo irme.

ana paula: "el hospital civil

de tuxtla gutiérrez--

da su más sentido pésame

a mercedes durán,

nuestra jefa de enfermeras,

por la sensible muerte de--

gustavo".

no puede ser.

[solloza]

"le reiteramos nuestro apoyo".

[solloza]

no puede ser.

gustavo no puede estar muerto.

no. no.

rosaura: y hasta los muebles

tuvimos que vender.

¿sabe lo que eso significa?

rogelio: no.

yo nunca he vivido algo así.

rosaura: sí, ya sé

que usted siempre ha sido rico,

pero trate de entenderme.

el dinero que me dieron

no me va a durar nada.

voy a tener que rentar

un cuartito.

rogelio: yo le pedí

que me ayudara a que paula

estuviera de acuerdo

con mi propuesta,

pero usted no se esforzó

lo suficiente.

rosaura: ¿cómo me dice eso

después de todo lo que he hecho?

rogelio: según usted fue mucho,

pero no sirvió de nada.

si su sobrina se va conmigo

a la hacienda del fuerte

lo hace como mi enfermera,

más no como mi esposa.

y ese no era el trato.

rosaura: es que--

por más que haga,

pues, está difícil.

rogelio: pues, ya no me interesa

seguir escuchando sus dramas.

¿por qué mejor no va

y se los cuenta a bruno?

a lo mejor él sí

la puede ayudar.

[claxon]

>> muy bien.

con esto queda asentado

que el 30 por ciento

de las acciones

de la empacadora del sureste

quedan a nombre de la señora

vanesa galván villaseñor.

en un momento más,

mi asistente me entregará

el otro contrato

para su lectura, ¿eh?

felicidades.

federico: gracias, notario.

rogelio: [aplaude]

vanesa: gracias, papito.

es el mejor regalo

que me pudiste dar,

¿verdad, mi amor?

cynthia: déjame te doy

un abrazo.

vanesa: mi amiga.

cynthia: felicidades.

vanesa: gracias.

cynthia: pues, que bueno

que hay hombres que piensan

que las mujeres podemos

manejar los negocios, ¿no?

federico: tal lo pienso

que elsa tiene el 30 por ciento

de las acciones de mi empresa.

cynthia: muy bien.

rogelio: yo en ese sentido

prefiero no dar mi opinión.

federico: [ríe]

cynthia: a ver, y tú,

¿cuándo piensas darme

la parte de la gerencia

que me corresponde?

rogelio: mira, cynthia,

yo en tu lugar

primero debería de preocuparme

por menear bien los frijoles,

y después hablamos.

no vaya a ser

que se le arruine.

vanesa: bueno, bueno, ya, ya.

¿saben qué?

mejor--mejor hay que decidir

adónde vamos a ir a festejar.

federico: momentito, momentito,

momentito.

falta firmar el contrato

mediante el cual

durante otros diez años

estaremos asociados

con la hacienda del fuerte.

vanesa: cierto, papá, cierto.

pero a ver, mi amor,

no te preocupes, ¿eh?

que te vamos a pagar muy bien

todos tus productos.

rogelio: lo sé, lo sé.

federico: se pagará lo justo,

como siempre.

rogelio,

espero que nuestros negocios

sigan siendo tan buenos

como hasta ahora.

pero lo que más me importa

es que la relación

entre ustedes dos,

sea magnífica.

rogelio: así es por mi parte.

¿tú que dices, vanesa?

vanesa: que va de maravilla,

mi amor.

rogelio: [ríe]

[exhala]

[gustavo] te juro

con nada más ver tu cara,

tus ojos, tus labios,

todo lo demás desaparece.

ningún obstáculo

es lo suficientemente grande.

por ti y por nuestro amor

soy capaz de luchar

contra lo que sea,

y contra quién sea.

porque sé que contigo a mi lado,

todo puedo lograrlo.

vanesa: ¿a poco sigues de malas?

rogelio: sí, tu padre

tenía razón.

tener acciones de una empresa

implica una responsabilidad.

y tú firmaste un contrato

conmigo sin haberlo leído.

vanesa: ¿para qué?

sé que mi papá ya lo revisó,

y que tú me adoras,

y no vas a hacerme nada malo

jamás, así que salud.

rogelio: no, no brindes.

no confíes en nadie, vanesa,

ni siquiera en mí.

vanesa: ¿por qué dices eso?

rogelio: porque es

lo que he aprendido

en la vida, por eso.

a veces las personas en la vida

que más quieres son--

son las primeras

en traicionarte,

o en abandonarte.

vanesa: ya no digas eso,

por favor.

rogelio: ¿tú tienes una idea

de lo difícil que fue

tener negocios con tu padre

después de que te fuiste

y de que me dejaste?

vanesa: ya no pienses en eso.

ahora--ahora ya todo cambió.

así como yo no te olvidé nunca,

tú a mí.

por eso--

estamos hoy aquí.

para realizar nuestro sueño

de casarnos.

rosaura: qué lástima

que no se ha arreglado

tu problema con el banco.

ni hablar.

bruno: ¿solo me citó para eso?

rosaura: no, no, no.

quería hablar contigo

porque yo veo un poco raro

el interés que tiene

el señor montero en mi sobrina.

y me preocupa.

bruno: ¿de verdad le preocupa?

rosaura: claro.

antes estaba tranquila,

porque sabía que tú

la estarías cuidando.

pero como me dijiste

que estabas perdiendo

interés en ana paula...

bruno: señora, una cosa

no tiene nada que ver

con la otra.

rosaura: ay, bueno, como sea.

me parece raro que ese señor

haya insistido tanto

para llevársela como enfermera

habiendo muchas otras.

¿no tendrá intenciones ocultas?

bruno: [ríe]

rosaura: ¿qué tiene de chistoso?

bruno: que yo también

llegué a pensar eso,

pero para que se quede tranquila

le diré que rogelio montero

acaba de comprometerse.

rosaura: ¿qué?

bruno: así es.

regresó con vanesa, su exnovia,

y esta vez sí van a casarse.

daniela: paula, ¿qué tienes?

ana paula: se murió, dani.

daniela: ¿qué?

ana paula: gustavo se murió.

daniela: ¿qué? ¿qué dices?

ana paula: ni siquiera

pude volverlo a ver.

decirle que lo amo,

que lo necesito.

daniela: ¿pero estás segura?

ana paula: daría mi vida

porque todo esto fuera un error.

daniela: pero esto podría ser

un chisme.

¿quién te lo dijo?

¿mercedes?

ana paula: [llora] ella me contó

que estaba muy mal.

aquí está su nombre:

gustavo durán.

no hay duda, dani.

se murió.

se murió.

[llora]

>> [llora] ¿qué voy a hacer

sin mi gustavo?

mercedes: [llora] te vamos

a extrañar mucho, papá.

ernesto: tienen que ser fuertes.

a él no le hubiera gustado

verlas sufrir.

[música]

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