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La Que No Podía Amar Capítulo 136

1 Ago 2020 – 12:00 AM EDT

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ernesto: por fortuna,

aunque hubo algunos tropiezos

en el camino,

finalmente abrimos la clínica.

rogelio: sí.

gracias, ernesto.

por no haber perdido nunca

la fe en que este proyecto

se iba a hacer, mucha gracias.

ernesto: gracias a ti.

gracias a ti, ana paula.

ana paula: felicidades, ernesto.

ernesto: gracias.

mercedes: lástima que mi hermano

no pudo venir

porque merecía estar aquí.

esteban: pues, sí.

pero como, para variar,

cynthia se sentía mal...

mercedes: ¿por qué lo dices así?

esteban: mira, perdón, mercedes.

yo entiendo

que son muchas las molestias

que puede sentir

una mujer embarazada,

pero a mí me parece que exagera

y manipula mucho a tu hermano

y a mí me da coraje.

bruno: rosaura, eres el colmo

de la ambición.

rosaura: ah, ¿y tú no?

nada más ves que rogelio

tiene problemas

y buscas terminar

de fastidiarlo y te alias

con la harpía de vanesa.

bruno: cállate, cállate,

cállate que alguien puede oír.

rosaura: pues sí, me callo.

bruno: sí.

rosaura: pero solo si me das

mi parte de las ganancias

de ese negocio.

ah, con razón querías

hacerme a un lado.

bruno: rosaura, no te quieras

pasar de lista.

yo no le puedo decir a vanesa

que tú te enteraste.

eso echaría a perder

todos mis planes.

rosaura: entonces dame

el dinero de la parte

que vas a ganar,

que sé que será mucho.

bruno: rosaura,

en esto prácticamente

no va a haber ganancias.

rosaura: [ríe]

bruno: la única ventaja

es que vanesa le quitó

el cliente a rogelio.

rosaura: ay, por favor,

yo no soy ingenua.

o me das el dinero o hablo.

bruno: yo también puedo decir

muchos de tus secretitos

a rogelio.

o mejor aún, a paula.

rosaura: ¿ah, sí?

¿y qué vas a decirles?

¿que yo te pedí que mandaras

a asaltar y golpear a gustavo

para separarlo de ana paula?

ay, eso me lo tendrían

que agradecer,

porque gracias a eso

es que ahora están

tan felices y enamorados.

bruno: tal vez rogelio

te lo agradezca, pero dudo

que paula quiera seguir

a tu lado si se entera.

miguel: mi amor,

estoy muy contento

porque finalmente

se te va a cumplir tu sueño

de trabajar en un hospital.

daniela: ya sé, mi amor.

¿te das cuenta?

poco a poco,

hemos podido lograr

todo lo que soñamos.

miguel: sí.

ya nada más falta

que el juez decida

qué va a pasar conmigo.

de hecho,

le tengo que decir a chío

que se alargó mi proceso

por el cambio de juez.

daniela: flaquito,

no te preocupes,

todo va a salir bien.

oye, y muchas gracias

por apoyarme

para que me pueda dedicar

a lo que me gusta.

miguel: ya quiero

que pase el tiempo,

que quede atrás

todo lo del accidente

y el camión.

ya me quiero casar contigo.

daniela: y yo contigo.

rosaura: bruno,

no tenemos por qué pelear.

yo solo quiero que me ayudes

con un dinerito porque,

pues, rogelio ya no me puede

dar nada.

bruno: ya lo sé, rosaura, lo sé.

pero yo no tengo dinero ahora.

todo lo invertí en mi rancho

para poder cumplir

con el contrato que le quitamos

vanesa y yo a rogelio.

rosaura: pues si no tienes

dinero, vanesa sí.

piensa en lo que te dije,

tú y yo podemos quedarnos

con su fortuna.

bruno: ah, ¿sí?

¿cómo?

rosaura: bueno...

ella está resentida con rogelio

y ya que tú la estás ayudando

a vengarse,

no creo que te cueste

mucho trabajo convencerla

de hacer lo que tú quieres.

vanesa por fin entendió

que no tiene posibilidad

alguna con rogelio.

se debe de sentir

tan solita...

recuerda

que la carne es débil

y en cualquier gancho se atora.

miguel: ¿entonces así?

¿los del banco le pueden

quitar la hacienda a rogelio?

ana paula: si no paga

al menos parte de la deuda,

claro que sí.

daniela: lo siento mucho.

ana paula: bueno,

si les estoy diciendo esto,

es para que no se preocupen

porque mi boda se va a posponer.

no quiero que haya

ningún gasto extra por ahora.

miguel: no, pues está bien.

cuenta conmigo

para lo que necesites.

ana paula: muchas gracias.

daniela: con los dos.

ana paula: gracias.

pero yo estoy segura

que vamos a salir de esta, ¿eh?

miguel: ya me imagino

cómo ha de estar la tía

con la noticia.

¿qué no le dio el patatús?

ana paula: ¿tú qué crees?

claro que sí.

pero bueno,

por lo menos está trabajando

y está ocupada, ¿no?

daniela: [ríe]

ay, la tía.

ernesto: omar.

omar: ernesto.

ernesto: qué gusto

que pudiste venir.

omar: ay, ¿cómo no iba a venir?

no me iba a perder este día

tan importante para ti.

ernesto: te agradezco de verdad.

no solo a felicitarme, sino--

mercedes,

ven, mi amor.

mi amor, él es omar gallegos,

el mejor especialista

en fertilidad que hay en tuxtla.

estudiamos juntos.

mercedes: mucho gusto.

omar: mucho gusto, mercedes.

ernesto: le pedí que viniera

porque así no tenemos

que viajar.

y ahora que ya abrimos

la clínica, pues,

él puede hacer aquí

todos los estudios

que necesites.

mercedes: gracias, mi amor.

es que pasa el tiempo

y no me he podido embarazar.

omar: mira, no te preocupes.

vamos a hacer todo lo posible

para que salgas embarazada.

ernesto: [ríe]

bruno: a ver, rosaura,

supongamos que me dedico

a consolar a vanesa

y sigo haciendo negocios

con ella,

¿en qué puedes ayudarme tú

para quedarme con su dinero?

¿en qué?

rosaura: bueno, para empezar,

no le diría lo de singapur

a rogelio.

bruno: mm.

rosaura: y sabes que yo

siempre me entero de cosas

que te son útiles.

bruno: no me convences.

rosaura: y lo principal

es que no voy a convencer

a ana paula de que ahora,

que su marido está quebrado,

meta un pleito a vanesa

para recobrar

la mitad de la herencia

que le corresponde

por ser hija de federico.

porque sé que sí hay manera

de probar que ana paula

es hija de federico,

basta con una prueba de sangre

que le hagan a vanesa

y a ana paula.

cuando federico murió

no teníamos dinero

para hacer ese juicio,

pero ahora

seguro rogelio lo pondría.

bruno: está bien.

buscaremos la manera

de sacarle dinero a vanesa.

rosaura: por lo pronto,

logra que te deje a ti

todo el rancho.

es justo que el dinero

de federico vuelva a mí.

bruno: lo justo sería

que llegara a manos de paula.

rosaura: no, a mí.

porque federico y yo

estábamos enamorados,

pero mi hermana

se interpuso entre nosotros.

no, no hagas esa cara.

desde hace años

esa fortuna era para mí.

y ya sabes--

[carraspea]

por lo pronto,

necesito un dinerito

para irla pasando.

bruno: ya hablaremos,

hablaremos.

cynthia: ay.

gustavo: mi amor,

te traje tu frutita.

cynthia: ay, mi amor,

gracias.

mm.

gustavo: [ríe]

cynthia: tenía mucho antojo

de papaya.

gustavo: le puse miel

como te gusta.

a ver,

yo te voy a dar, ¿eh?

a ver,

a la boquita.

cynthia: [saborea]

gustavo: [ríe]

ahí va otro poco.

a ver--

[llaman a la ventana]

¿qué es eso?

cynthia: eh.

no, no sé.

[llaman a la ventana]

[música]

[música]

macaria: ¿usted no fue

a la inauguración de la clínica?

vanesa: no.

no, no pude.

aparte, medio pueblo

iba a estar ahí.

macaria: ay,

a mí me hubiera encantado ir,

pero no podía dejar sola

la fonda tanto tiempo.

bueno, aquí le dejo la carta

por si quiere algo.

vanesa: gracias.

esteban: [ríe]

hola, vanesa.

vanesa: vaya...

[ríe]

pero qué contentos se ven.

esteban: [ríe]

vanesa: me habías dicho

que ella solamente era una amiga

pero por lo que veo,

ya no es así.

esteban: efectivamente,

chío es mi pareja.

vanesa: ah, pues, felicidades.

parece que por fin

empezaste a olvidarte de mí.

cynthia: mi amor,

ven.

no dejes que nada

nos interrumpa ahora.

estoy tan contenta contigo.

gustavo: es que solo

quiero ver qué es,

pero no se ve nada.

cynthia: [ríe]

de seguro fue un pajarito

o algo.

[suspira]

voy a dar una vuelta.

gustavo: oye, cynthia,

¿no que te sentías muy mal?

cynthia: sí, por eso

voy a tomar un poco

de aire fresco.

ahora vengo, mi amor.

ah, ah, ah.

te amo.

esteban: vanesa,

después de que me pediste

el divorcio,

pues, no dejaba de pensar en ti.

pero ahora me doy cuenta

de que fui un imbécil,

que solamente estuve

perdiendo mi tiempo

cuando pude haberlo disfrutado

con una mujer tan increíble

como chío.

vanesa: sí.

sí, me lo imagino.

se ven tan--

tan felices.

rocío: pues, lo estamos.

aunque lo digas en ese tono.

vanesa: ah.

esteban: y me alegra

que este encuentro se haya dado,

vanesa, porque aprovecho

para decirte que--

pues, que ya solamente

eres parte de mi pasado.

chío es mi presente

y mi futuro

y estamos muy felices

viviendo juntos.

y espero que pronto

formemos una familia.

vanesa: ay, pues,

con qué poco te conformas.

definitivamente,

ella no es ni la mitad

de lo que soy yo.

esteban: al contrario.

la única que se conforma

con las migajas

que le da un hombre que nunca,

nunca te va a amar, eres tú.

vanesa: [ríe]

esteban: adiós, vanesa.

vanesa: [ríe]

cynthia: no.

no, no, no.

¿cómo se te ocurre

tirarme piedritas?

estás viendo que ahí está

mi marido, hombre.

efraín: ya habíamos quedado

de vernos.

tú nunca llegaste

y ya iba a buscarte.

¿no que ibas a aprovechar

que él se iba

a lo de la clínica?

cynthia: yo no tengo por qué

darte explicaciones.

y ya me estoy hartando

de tus imprudencias.

efraín: pues,

ya habíamos quedado.

cynthia: ya no voy a dejar

que sigas haciendo

tanta estupidez.

efraín: ah.

cynthia: y si quieres

decirlo todo, allá tú.

¿a quién crees

que le van a creer?

¿al peón

o a la patrona?

¿sabes qué puedo decir?

que me hiciste lo mismo

que le hicieron a mi mamá.

¿sabes qué te va a hacer gustavo

si se entera que me violaste?

[música]

[música]

mercedes: mi amor,

gracias por hacer

que tu amigo omar

viniera hasta acá.

la verdad es que sí

he estado preocupada

por esos dolorcitos

que he estado sintiendo

y tú viste que me dio

fiebre sin motivo.

no tenía ni gripa ni nada.

ernesto: mi amor,

no quiero que te angusties.

todo va a salir bien.

mercedes: ay, eso espero.

ernesto: sí, mi amor.

y ya sabes,

mañana a primera hora

hay que estar en la clínica

en ayunas.

mercedes: qué bueno

que ya existe la posibilidad

de hacer todo esto en el pueblo

y no hay que ir hasta tuxtla.

ernesto: [ríe]

mercedes: me siento

muy orgullosa de ti.

y sé que, poco a poco,

vas a hacer crecer

y vas a mejorar la clínica

de san gabriel.

bruno: ¿por qué esa carita,

socia?

vanesa: nada.

nada, es que me encontré

al idiota de esteban.

bruno: y eso, ¿qué?

vanesa: ahora resulta

que anda con la güera esta,

que vende artesanías.

bruno: y no me digas

que eso te duele...

vanesa: no, no, no,

claro que no.

me da--me da pena ver

con lo poco que él se conforma.

bruno: a ver, vanesa,

en eso estoy

totalmente de acuerdo.

tú eres una mujer tan bella,

tan especial.

mejor no comamos aquí

para que no los veas.

ven, ven.

vanesa: ay, bruno.

bruno: te voy a llevar

a conocer tu nueva oficina

para que te pongas de buenas.

mandé a traer de la hacienda

los muebles que me pediste.

a ver si te gustan.

vanesa: ¿sí?

ulises: bruno,

necesito que, por favor,

vuelvas a hacer

el acuerdo de divorcio

y quites eso

de que la casa se va a vender

porque quedé con macaria

en otra cosa.

bruno: ¿se la vas a dejar?

ulises: pues, sí.

bruno: si ya lo pensaste bien

y estás seguro,

yo lo hago hacer.

pero te advierto que esto

va a dilatar los trámites.

¿vamos?

vanesa: sí.

bruno: yo me encargo.

ulises: gracias, bruno.

[suspira]

rosaura: maría,

vine a comer.

ay, sírvame rápido

porque me tengo que regresar

a san gabriel.

maría: pues, sí.

qué difícil debe ser

para usted trabajar,

y más ahora que siente

que se le acabó la gallina

de los huevos de oro.

rosaura: [ríe]

no me va a decir

que a usted no le preocupa

la situación.

porque de ahí sale su sueldo,

su comida--

maría: claro que me preocupa,

pero no por las mismas razones

que a usted.

a mí me preocupa el bienestar

de la gente que yo quiero.

en cambio, a usted

solamente le importa el suyo.

rosaura: eso no es cierto.

maría: ay...

rosaura: yo me he sacrificado

por mis sobrinos.

maría: ay, claro que es cierto.

pero mire,

véalo por el lado amable,

qué bueno que conservó

su trabajo en la tienda

de ulises.

rosaura: ¿mm?

maría: así, si las cosas

no salen como esperamos,

pues, al menos,

tendrá con qué mantenerse.

rosaura: ay, no tiene

ni caso gastar saliva

hablando con usted.

maría: a ver, tenga.

rosaura: ¿qué es esto?

maría: la larga

y carísima lista de cosas

que me dio para la boda.

rosaura: esa boda

se va a hacer de todas formas.

maría: ah, sí,

pero de una manera sencilla

y solo con la gente

que realmente apreciamos

a rogelio y a paula.

rosaura: ay, sí, sí, sí.

ya sé que usted

es igual de ridícula

y poquitera que mi sobrina.

pero de que esa boda

se hace como yo quiero,

se va a hacer.

ya verá...

[llaman a la puerta]

gustavo: buenas tardes.

¿cómo les fue

en la inauguración?

margarito: dijeron cosas

bien bonitas de mi papá

y ana y yo

cortamos el listón rojo.

gustavo: qué bueno, margarito.

margarito: y mi papá

también dijo que ernesto y tú

habían ayudado mucho

para hacer la clínica.

gustavo: eso me alegra

mucho también.

rogelio: pues, sí, gustavo.

si no hubiera sido

porque tú hablaste

con el presidente municipal,

simplemente la clínica

no estaría lista.

ana paula: bueno,

vamos a que estudies

y dejemos que ellos

dos hablen, ¿sí?

margarito: ajá.

ana paula: vente.

rogelio: ¿mi beso?

gustavo: de veras, rogelio.

a pesar

de los problemas económicos,

¿seguirás con la construcción

del pozo?

digo, porque ya llega

el agua del río.

pero yo creo

que eso puede esperar.

rogelio: sí, así tendrá que ser.

gustavo: de acuerdo.

¿ya hablaste con cynthia?

yo creo que podrías considerar

vender alguna parte

de cynthia también.

rogelio: ya veremos.

ahora lo importante

es que ella esté bien,

que esté tranquila.

bruno: champaña

especialmente para ti, vanesa,

como te mereces.

vanesa: gracias.

bruno: ¿te gustan

tus nuevas instalaciones?

vanesa: [asiente]

sí, sí, sí.

todo está perfecto.

aunque siga viviendo

en la hacienda,

prefiero tener un lugar

donde podamos hablar

sin correr el riesgo

de que nos escuchen.

¿qué pasa?

bruno, no me digas

que rosaura nos escuchó--

bruno: vanesa, no, no, no.

no te preocupes.

vanesa: [suspira]

bruno: ya te dije

que no nos escuchó.

en la mañana hablé con ella

y no me dijo

absolutamente nada.

vanesa: menos mal

porque...

bruno: pero, ya,

ya no hablemos de eso.

mejor, ¿qué te parece si--

si celebramos?

¿mm?

y así de una vez

olvidamos todo esto

por un rato.

¿qué opinas?

vanesa: bruno,

la verdad es que no tengo

mucho ánimo para celebrar.

sí, sí, sí.

le gané un contrato

a rogelio pero--

pero no me va a reportar

ganancias.

él sigue feliz con ana paula.

y para colmo,

el idiota de mi exmarido

me anda paseando

a la güera esta enfrente.

bruno: esteban y rogelio

son unos idiotas.

tú eres

una mujer muy hermosa.

no tienes que estar rogándoles

a semejantes patanes.

vanesa: [ríe]

gracias, bruno.

aunque solo lo digas

para animarme.

bruno: ¿cómo puedes pensar eso?

¿acaso no te has visto?

eres una mujer hermosa,

sensual.

estoy seguro que le gustarías

a cualquier hombre.

vanesa: [suspira]

¿de verdad lo crees?

bruno: no solo lo creo...

eres

hermosa.

[música]

[música]

marcial: mi hermano dice

que él viene a trabajar,

aunque usted no pueda pagarle

ahorita, patrón.

rogelio: ¿en serio?

marcial: usted pagó la operación

de mi mamacita

y eso no se olvida.

rogelio: bueno,

ya los compensaré.

mira, ahora necesitamos

trabajar muy fuerte

para no perder cosechas

ni ganado.

marcial: voy a hablar

con mi hermano, patrón.

con permiso.

margarito: ¿papá?

rogelio: ¿qué pasó?

¿todavía no te has acostado,

mi hijo?

margarito: es que quiero

darte algo.

rogelio: y esto ¿qué es?

margarito: ya sé que tienes

problemas de dinero.

quiero darte lo que ahorré

de mis domingos.

rogelio: gracias, mi hijo,

pero no es necesario.

no hace falta.

mira, ven.

ya verás que pronto

nos vamos a recuperar.

tú mejor guarda eso

y sigue ahorrando

para que, cuando seas grande,

puedas no solamente

ser el dueño de todo esto,

sino también ayudar

a quien lo necesite, ¿eh?

margarito: pero yo no voy a ser

el único dueño.

mi tía cynthia

dice que su hijo o hija

también va a ser dueño

o dueña.

rogelio: bueno, pues, sí.

ya harán buen equipo juntos,

¿no?

[ríe]

trabajando mucho.

margarito: sí.

para cuando sea grande,

quiero ser como tú

y como mi tío gustavo.

maría: pensé que estabas

con gustavo.

cynthia: [ríe]

no, no, para variar,

está trabajando.

como mi hermano

se va a quedar sin dinero,

está viendo qué hace

para ayudarlo,

hazme el favor.

lo que pasa

es que de seguro no quiere

que la idiota de paula

se quede sin nada.

maría: pero ¿por qué

sigues teniendo miedo

de perderlo?

si ya te demostró muchas veces

que se va a quedar contigo.

cynthia: sí, ahorita,

por esto.

después ¿quién sabe?

porque si de verdad,

mi hermano se queda sin nada,

¿qué crees que va a hacer paula?

lo va a dejar

y va a querer

reconquistar a mi marido.

maría: cynthia,

no digas eso.

mejor concéntrate

en tú conquistar a tu marido,

en dedicarte solo a él.

porque otra vez te vi

hablando con efraín.

sí, él insiste

en que se va a casar contigo.

cynthia: está loco, ¿eh?

está loco.

y si tú nos viste,

fue porque yo

le estaba preguntando

por mi yegua.

así que deja

de estarme espiando.

me tienes harta.

maría: cynthia, eso espero.

porque, hija,

gustavo te es fiel

y tú no.

si sigues así,

entonces sí lo vas a perder.

cynthia: bueno, ya, ya, ya.

en vez de regañarme,

mejor ve a decirle a mi marido

que venga a acompañarme

porque lo estoy esperando

para cenar.

gustavo: ¿qué haces?

ana paula: viendo de dónde

más podemos sacar el dinero

que necesita rogelio.

[suspira]

estoy muy preocupada.

yo no quiero

que le quiten el trabajo

a macaria y a ulises.

gustavo: como siempre,

preocupándote por los demás.

ana paula: igual que tú.

gustavo: [suspira]

ana paula: después de todo

lo que ha pasado, quieres

ayudar a que la hacienda

se recupere.

gustavo: lo hago porque es

parte del patrimonio de cynthia,

de margarito y tuyo.

además, por extraño que parezca,

yo sé que de no ser

porque la situación es así,

rogelio y yo

seríamos amigos,

como él me lo dijo una vez.

no te lo dije

para que te sientas mal,

pero es la verdad.

¿sabes?

no deja de sorprenderme

cómo tu presencia

en la vida de la gente

los cambia para siempre.

que descanses.

ana paula: [suspira]

gustavo...

no sabes lo que daría

por aliviar tu tristeza.

gustavo: con tenerte cerca,

aunque sea así,

es suficiente para mí.

rocío: mercedes tenía hoy

la cita con el ginecólogo

para asegurarse

de que todo está bien.

esteban; ay, pues, ojalá que sí.

se muere de ganas

por tener un bebé.

rocío: sí.

esteban: ¿y tú?

rocío: yo también quiero uno,

pero ya te dije

que más adelante.

esteban: ay, ¿de verdad?

bueno, porque yo estaba pensando

y, pues--pues, ya estamos

viviendo juntos--

rocío: no, no, esteban.

quedamos en no precipitarnos.

no creas que se me olvida

que solo querías casarte conmigo

para tener hijos.

esteban: bueno, pero ya viste

que no es así,

que te adoro.

rocío: sí,

pero de todos modos

vamos poco a poco.

¿de acuerdo?

esteban: bueno,

está bien.

rocío: lo que sí es

que quiero darte las gracias.

esteban: ¿de qué?

rocío: por lo que le dijiste

a vanesa ayer de mí.

macaria: le voy a decir si--

[suspira]

ulises: macaria.

macaria,

por favor.

tenemos que hablar,

es solo un momento.

macaria: ¿qué quieres?

¿darme la buena noticia

de que ya vendiste la casa?

ulises: no, al contrario.

hablé con bruno

y va a cambiar el acuerdo.

macaria: ¿a qué te refieres?

ulises: la casa

va a ser para ti.

no quiero

que tengas que separarte

del lugar donde tenemos

los mejores recuerdos.

quiero decir,

recuerdos de maripaz.

bueno, eso era.

y también que esto

va a retrasar

el trámite del divorcio.

espero que no te moleste.

cuando tenga los papeles,

te aviso.

[vacas]

ana paula: ¿qué pasa, mi amor?

¿en qué piensas?

rogelio: acabo de colgar

con abel.

gracias.

dice que va a conseguir

una cita

con un hombre de colima

que podría estar interesado

en comprar ganado bobino.

ana paula: ¿de colima?

rogelio: sí.

ana paula: pero te va a salir

muy caro el transporte

hasta allá, ¿no?

rogelio: sí, lo sé.

pero por ahora

es nuestra única opción.

gracias.

ana paula: bueno.

y que bruno ponga todo su empeño

para vender la casa

en san gabriel.

rogelio: ajá.

así es.

ana paula: ¿y la va a empacar

vanesa como siempre?

¿qué?

¿por qué pusiste esa cara?

rogelio: estoy pensando

en lo que dijiste

y tienes razón.

ana paula: ¿en qué?

rogelio: los únicos que sabían

de mi trato con singapur

eran bruno y vanesa.

[suspira]

ana paula: no, no, no, rogelio.

yo no creo

que ellos sean capaces.

rogelio: bruno--bruno

ha hecho cosas,

tiene actitudes

que no me parecen.

además, tú sabes bien

que nunca me ha perdonado

que yo me quedara

con sus tierras.

ana paula: no, pues, sí,

pero no--

rogelio: además,

vanesa está furiosa

porque la corrí de la casa,

de la hacienda.

ana paula: ¿en serio tú crees

que ellos pudieron

tener algo que ver?

rogelio: no lo sé,

pero lo que pasó

es demasiado raro.

pero yo te advierto

que si descubro

que son culpables,

por más que quiera

cambiar de actitud,

no voy a detenerme ante nada.

van a pagar por lo que hicieron.

cynthia: ¿vanesa?

la muchacha

me dijo que pasara.

[resuella]

¿vanesa?

ey,

vanesa.

[ríe]

vanesa: ¿cynthia?

¿qué haces aquí?

cynthia: me--

[ríe]

me preocupé

de que no hubieras regresado

a la hacienda

y me imaginé que estarías aquí,

pero, la verdad,

no en estas circunstancias.

[ríe]

ay, vanesa...

bruno: vanesa,

¿quieres ir a--

cynthia.

cynthia: claro,

ustedes le echaron abajo

a rogelio

el negocio de singapur.

bruno: cynthia.

rogelio: a mí nadie

me quita de la cabeza esa idea.

ana paula: no.

no, no, no.

yo no creo que ellos

tuvieran algo que ver.

tú mismo dices que vanesa

salió perdiendo mucho, ¿no?

rogelio: sí, así es.

ana paula: y bruno--

bruno, ¿cómo podría hacerlo?

¿no que en la negra

hay muy pocos animales?

rogelio: sí.

sí, es cierto.

no tienen la capacidad

para surtir un pedido tan grande

como el que yo iba a mandar.

ana paula: ¿entonces?

rogelio: no sé,

no lo sé, mi amor.

ahora desconfío

de todo el mundo, ¿sabes?

ana paula: no, no, no.

a ver, no pienses eso,

mejor vamos a concentrarnos

en cómo salir de este atorón,

¿eh?

mira,

yo estuve revisando

y creo que con lo que saquemos

de la planta procesadora

de frutas y verduras,

podemos tener

un poco de liquidez.

y, según yo,

esta es la cifra

con la que podríamos

salir un poco a flote.

[música]

vanesa: cynthia, no.

¿cómo--cómo puedes pensar eso?

ya estás igual que rogelio.

bruno: cynthia,

no tiene nada que ver esto

que está naciendo

entre vanesa y yo

con los negocios de tu hermano.

cynthia: no,

no me van a convencer.

ustedes están en contra

de mí y de mi hermano.

tú sabías que algo iba a pasar

para que rogelio no se casara.

¿o qué?

¿estaban festejando por su amor?

[ríe]

por favor,

por favor,

nos conocemos demasiado bien.

no es la primera vez

que se unen

en contra de rogelio.

solo que ahora

no me están tomando en cuenta.

bruno: es cierto

que desde hace tiempo

queremos hundir a rogelio.

eso tú lo sabes.

pero, cynthia,

nada de esto tiene que afectar

tu parte de la hacienda.

cynthia: ah, ¿no?

bruno: no.

cynthia: ¿cómo que no afecta?

¿qué no ves que rogelio

no tiene ni un peso

para pagarle al banco?

bruno: sí, lo sé.

pero tu parte no la puede tocar.

además, el problema económico

solo es temporal.

cynthia: [suspira]

bruno: piénsalo, piénsalo.

si tu hermano

tiene que verse forzado

a vender,

nosotros podemos ayudarte

a que tú le compres

la otra parte.

vanesa, ¿no es así?

vanesa: [suspira]

por supuesto, cynthia.

bruno: rogelio no tiene cabeza

para pensar

en los negocios ahora.

últimamente, todo le sale mal.

así que, si a ti te interesa

que nos unamos como antes--

cynthia: no, no, no sé, no sé.

bruno: ¿qué no sabes?

cynthia: no sé.

no sé si me conviene.

eso debieron decírmelo antes.

no hacerlo a mis espaldas.

bruno: [suspira]

maría: rogelio.

rogelio,

ya están aquí los trabajadores.

rogelio: hazlos pasar, nana.

maría: sí.

rogelio: después revisamos esto.

ana paula: sí.

maría: pásenle.

rogelio: bueno, pues,

los mandé llamar

para decirles que la hacienda

está atravesando

por un momento muy difícil.

no hay dinero

y sí hay mucho trabajo.

gustavo: por esta misma razón,

los trabajos en el pozo

estarán suspendidos

por el momento.

rogelio: así es.

así que, el que se quiere ir,

pues adelante.

efraín: no, patrón.

pues, ¿cómo cree?

cuente conmigo

y con todos nosotros.

rogelio: mira, efraín,

todos trabajamos

para ganar dinero

y, pues, por ahora

no va a haber mucho.

si nos va bien,

pues ya después

los voy a compensar.

pero, por ahora--

caramba, corren el riesgo

de que eso no suceda.

consuelo: yo me quedo, patrón.

>> igual yo.

>> cuente conmigo, patrón.

>> nosotros también

nos quedamos, patrón.

rogelio: muchas gracias.

yo sabré recompensarles

su lealtad.

ana paula: quiero que sepan

que yo también estoy dispuesta

a trabajar muy fuerte

ahora que falta mano de obra.

así que, ya saben,

cuentan conmigo

para lo que necesiten.

efraín: bueno, pues,

un aplauso para la hacienda,

¿no?

que viva la hacienda.

todos: [aplauden]

cynthia: está bien.

no voy a decir nada

de lo de singapur

por ahora.

[ríe]

pero sobre su relación...

bruno: eso tampoco

lo vas a decir.

porque también

tienes cola que te pisen.

tengo que ver una propiedad

que rogelio quiere vender.

pero piénsalo, cynthia,

a todos nos conviene guardar

nuestros secretos.

vanesa: veo que bruno

también sabe lo de efraín,

así que sé que vas a guardar

el secreto de lo que pasó

entre nosotros anoche.

cynthia: [ríe]

a ver, cuéntame,

¿desde cuándo andan?

¿qué no se supone

que amas con locura y pasión

a mi hermano?

vanesa: a ver,

no tengo nada con bruno.

esto--esto surgió anoche

porque me sentía sola,

pero esto no tiene nada que ver

con mi amor por rogelio.

cynthia: ah, ya entiendo.

estás igual que yo

con efraín y con gustavo.

vanesa: la verdad es

que bruno me hizo sentir

muy bien.

me valora como mujer.

cynthia: ay, vanesa,

nada más ten cuidado

porque yo estoy segura

que hace años

bruno se acercó a mí

solamente para tratar

de recuperar sus tierras.

vanesa: no te preocupes.

nunca lo voy a tomar en serio

porque sé

que tarde o temprano

ana paula y rogelio

van a terminar.

cynthia: pero ¿por qué

insistes en eso así,

tan segura?

vanesa: es obvio

que si no hay dinero,

paula no se va a quedar

a su lado.

ernesto: muchísimas gracias,

emanuel, ¿eh?

gracias por tu apoyo.

estamos pendientes.

mi amor,

¿cómo te fue?

mercedes: bien.

un poco molesta,

pero cualquier cosa vale la pena

con tal de que podamos

tener un hijo.

[ríe]

ernesto: omar, dime.

omar: pues, nada.

solo falta ahora

esperar los resultados

de los análisis

y, en cuanto estén,

se los doy inmediatamente.

ernesto: pero con la revisión,

¿no pudiste determinar algo?

omar: mira, ernesto,

es muy pronto todavía.

prefiero esperar.

ernesto: claro,

esperamos.

mercedes: mira.

ernesto: ¿mm?

¿qué es eso?

ay, mi amor.

no me digas que lo compraste

para nuestro hijo.

mercedes: ay, no, ¿cómo crees?

ernesto: qué bonito.

mercedes: esto es

para nuestro sobrino.

ernesto: ah.

mercedes: no sabes la ilusión

que me hace que vaya

a ser nuestro ahijado

y estar cerca de él

por cualquier cosa.

ernesto: ¿sigues preocupada

por el comportamiento

de cynthia?

mercedes: ay, la verdad sí.

es que ahora que estuve con ella

unos días en la hacienda

me pareció que,

pues, como que no tiene

instinto maternal.

ernesto: bueno, a veces

eso se desarrolla

cuando nace el bebé.

mercedes: pues, ojalá.

ernesto: además,

gustavo va a estar

muy al pendiente de ellos dos.

mercedes: eso espero,

de todo corazón.

ernesto: bueno.

por nosotros, mi amor,

tampoco estés nerviosa.

todo va a salir muy bien, ¿eh?

bruno: traje cena para dos.

vanesa: [duda]

bruno, con respecto

a lo que pasó anoche--

bruno: para mí fue

una de las mejores noches

que he tenido en mucho tiempo.

hacía mucho

que no me sentía tan bien.

vanesa: sí.

sí, la pasamos bien,

pero quiero ser clara contigo.

como te dije,

no quiero que mezclemos

el trabajo con el...

bruno: ¿el placer?

vanesa: sí.

sí, por decirlo

de alguna manera.

lo que sucedió

no significa nada.

bruno: mm.

tal vez para ti no,

pero para mí fue

todo un descubrimiento, vanesa.

eres--

eres una mujer increíble.

yo no entiendo cómo rogelio

te pudo despreciar.

vanesa: sabes que sigo amando

a rogelio, bruno.

bruno: mm.

no te voy a decir

que estoy enamorado de ti

porque sería una mentira.

pero sí te valoro como mujer

y me gustas, vanesa.

me gustas mucho.

y es momento de--

de dejarnos llevar

sin promesas, sin títulos.

yo sé de tus sentimientos

por rogelio.

vanesa: la razón por la cual

no voy a dejar de luchar por él.

bruno: lo sé,

lo sé y me consta.

pero mientras--

vanesa: [suspira]

bruno: ¿qué te parece--

si disfrutamos esto?

¿mm?

¿qué crees?

rogelio: no sé, mi amor.

por más que pienso,

sigo sospechando

de bruno y de vanesa.

ana paula: rogelio...

rogelio: lo siento.

no podía quedarme

sin tratar de investigar

más a fondo.

volví a hablar

con el señor wong.

ana paula: ¿y qué pasó?

rogelio: nada.

no quiso decirme nada.

ya sabes, por el contrato

de confidencialidad.

y, como tú dices,

sin pruebas no puedo hacer nada.

ana paula: [suspira]

bueno, ya deja por un rato

de pensar en eso, ¿mm?

¿sí sabías que te amo?

rogelio: sí.

y me encanta

que me lo demuestres.

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