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La Que No Podía Amar Capítulo 134

31 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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daniela: lo sabía.

todo entre el señor montero y tú

ha vuelto a ser como antes.

miguel: yo todavía

tengo mis dudas, pero después

de cómo se disculpó,

le empiezo a creer a rogelio.

ana paula: muchas gracias,

miguel.

yo lo único que quiero

es que ustedes

sigan felices como están,

y que me acompañen

ese día a la iglesia.

daniela: claro que sí.

vanesa: ¿me estás corriendo

de la hacienda?

no, no rogelio, no puede ser.

somos socios.

me diste permiso

de poner aquí mi oficina.

paula misma me dejó quedarme.

rogelio: sí, lo sé, vanesa,

pero trata de entender.

fuiste mi prometida,

una mujer muy importante

para mí en mi vida, caramba.

vanesa: eso es lo que yo creía,

rogelio.

que era importante para ti.

rogelio: lo fuiste

y lo eres aún,

pero de diferente manera.

vanesa: claro,

ya solo me ves como tu socia.

rogelio: y como la hermana

de paula.

por eso entre nosotros

no puede haber nada más.

vanesa yo sé que tú sigues

con esa esperanza.

por eso estoy aquí,

para hablar contigo claramente.

quiero hacer esta vez

las cosas bien.

vanesa: ¿por qué lo dices?

porque antes lograste

de que paula se casara contigo

con engaños.

porque fuiste capaz--

rogelio: no, no, no hice

las cosas bien.

la presioné,

nos casamos por contrato...

pero ahora todo es diferente.

y por paula, y por ti misma,

para que tú no sigas teniendo

falsas esperanzas,

es que te pido que te vayas.

vanesa: todo pudo ir tan bien

entre nosotros, rogelio.

y lo de paula no va a durar.

rogelio: ¿por qué lo dices?

vanesa: lo de paula

no va a durar.

lo sé, lo presiento, rogelio.

pero en fin, allá tú.

rogelio: yo sé que dices

todo esto por despecho.

y en verdad, de corazón,

te pido perdón

por haberte lastimado.

pero entiéndeme, es lo mejor.

espero que esto no afecte

el trato que tenemos

tú y yo de negocios.

pero, si es así, y tu prefieres

romper la sociedad--

vanesa: sí, sí, sí,

ya me lo has dicho tres veces.

no me vas a cobrar la pena

convencional por romperla.

pero no te preocupes,

seguiremos igual.

me puedes surtir carne

para mi empacadora,

como lo tenemos en el contrato,

y yo cumpliré con comprártela.

cynthia: ah, sí señorita.

no, nada más hablaba

para asegurarme que sí

quedara cancelada la cita.

no, sí, sí, no se preocupe,

yo luego hablo

para volver a hacer la cita

con el psicólogo.

gracias.

¿qué pasa?

te pasa algo, ¿qué tienes?

gustavo: no, no, nada.

es solo que quisiera

que nuestro hijo

ya estuviera con nosotros.

cynthia: yo también quiero

tenerlo en mi brazos.

y sobre todo saber si es niño

o una niña.

gustavo: yo tengo

el presentimiento

de que va a ser niña.

cynthia: ¿sí?

gustavo: y de que va a ser

tan guapa como tú.

cynthia: no, a mí me encantaría

que sacara tus ojos.

gustavo: lo importante

es que sea un ser

con capacidad de ser feliz.

cynthia: así será, ya verás.

ay, mi amor, ¿qué crees?

pasó algo que no me gustó nada.

me hablaron del consultorio

del psicólogo

para posponer la cita.

pero me van a hablar

para darme otra.

te aseguro que a mí

me importa mucho este asunto,

y no voy a dejarlo.

bueno...

me voy a mi cuarto a descansar,

porque tantas noticias me--

me agotaron.

mi amor, ¿te quieres quedar

con nuestro bebé?

[bosteza]

margarito: oye, gustavo,

¿me dejas ver de nuevo

la foto de mi primo?

gustavo: claro que sí, márgaro.

mira.

margarita: mm...

maría: bueno,

¿alguien quiere más café?

gustavo: no, maría,

muchas gracias.

margarito: oye,

pero está bien padre

la foto de tu bebé, ¿eh?

gustavo: gracias.

margarito: oye,

cuando les saquen más,

¿me las enseñas?

gustavo: claro.

maría: a ver, ¿puedo?

¿me la puedes enseñar?

quiero conocer a mi nieto.

gustavo: claro que sí, maría.

mire, tome.

maría: ¿este es mi nieto?

gustavo: sí, así es.

esta es su manita,

ahí está su cabecita,

su cuerpecito.

maría: qué hermoso.

mi hija me va a dar un nieto.

los felicito.

y en verdad, gustavo,

espero que juntos

lleguen a encontrar la felicidad

que tanto merecen los dos.

vanesa: rogelio me corrió

de la hacienda, porque dice

que quiere empezar de cero

con paula.

me hizo sentir como un estorbo.

cynthia: a ver--

[chista]

quizás tenga razón.

las cosas entre ellos

se pueden complicar

si tú estás aquí.

tú y yo siempre

lo hemos tenido claro.

es más, por eso estás aquí,

vanesa.

vanesa: no me ha servido

de nada.

mira, ahora con qué facilidad

me pide que me vaya.

yo no me quiero ir, cynthia.

además, ¿a dónde?

¿a una oficinita,

como la que ya tuve

en san gabriel? no.

cynthia: es que, de verdad

que rogelio hace todo,

todo por paula.

vanesa: pero yo no me voy a ir.

tú me tienes que ayudar

a quedarme.

cynthia: ¿pero yo cómo, vanesa?

¿con qué pretexto

ahora te ayudo?

vanesa: no sé, no sé.

pero tú encuentra la manera.

acuérdate--

acuérdate que yo sé

lo de efraín.

cynthia: vanesa, ¿de verdad

serías capaz de decirlo?

vanesa: claro que no.

tú y yo somos amigas.

y las amigas siempre se ayudan.

por eso sé que tú, que también

eres dueña de esta casa,

vas a encontrar la manera

de que me quede aquí.

cynthia: sí,

sí soy tu amiga.

ana paula: muchísimas gracias

por venir, nos vemos.

mercedes: gracias a ti.

hasta luego.

gustavo: ¿cuándo se van

a tuxtla?

mercedes: estamos esperando

la inauguración de la clínica.

ernesto: gustavo, nos vemos.

gustavo: hasta luego, ernesto.

ernesto: ana paula,

¿nos despides de rogelio,

por favor?

ana paula: claro que sí.

discúlpenlo,

pero tenía que hacer

esas llamadas a singapur.

ernesto: no te preocupes.

con permiso.

rosaura: bruno.

bruno: ¿qué?

rosaura: tenemos

que seguir hablando,

porque ahora todo va bien

y no quiero que pienses

que voy a quedarme muy cómoda,

disfrutando de todo

lo que rogelio le brinda

ahora a mi sobrina,

y sin ayudarte.

bruno: en realidad,

nunca lo has hecho.

así que cuando tengas algo

que proponerme

que en verdad me convenga,

me buscas.

antes no tiene caso.

ana paula: bruno.

bruno: ¿sí?

ana paula: ¿qué pasa?

¿todo está bien?

bruno: sí, todo está bien.

aprovecho para felicitarte

de nuevo.

te deseo lo mejor, paula.

ana paula: muchas gracias.

la verdad

es que estoy muy feliz.

bruno: espero que tu felicidad

ahora sí sea para siempre.

margarito: paula,

gustavo me estuvo enseñando

la foto de mi primo,

y yo me muero de ganas

de tener un hermanito.

gustavo: con permiso.

voy a ver

cómo se siente cynthia.

ana paula: mi amor,

es muy importante que entiendas

que tu papá ya no puede

tener más hijos.

margarito: ya sé.

pero así como me adoptaste a mí,

también puedes adoptar

a otro niño.

hasta puede ser

uno de mi tamaño,

para que pueda jugar conmigo.

rogelio: ese es el mejor precio

que puedo ofrecerles, y créame,

no va a encontrar uno mejor.

sí, claro, espero su llamada.

pero piénselo,

esta es una buena oferta.

ándele, hasta luego.

cynthia: rogelio,

¿por qué corriste a vanesa?

no puedes hacer eso

sin mi autorización.

esta también es mi casa,

y ella es mi mejor amiga.

rogelio: perdóname, perdóname,

pero no es conveniente

que se quede, porque vanesa

me sigue queriendo.

si te habló es solo para ella

seguir cerca de mí, caramba.

además, quiero darle su lugar

a mi esposa, a paula.

cynthia: pero yo quiero

que vanesa se quede.

porque con esto del embarazo

no me siento nada bien,

y a la única

que le voy a permitir

que me cuide, es a vanesa.

rogelio: lo siento mucho,

pero vanesa se va a ir.

cynthia: lo que pasa

es que no me quieres,

por eso no me apoyas.

rogelio: cynthia, cynthia basta.

conmigo no sirven tus chantajes.

te suplico, ya no insistas.

cynthia: algún día

te vas a arrepentir

de todo lo que me haces.

te lo juro.

daniela: ay, te ves tan bonita.

a ver, recógete el cabello.

ana paula: ¿te gustaría como--?

rosaura: mira.

mira, está medio descosido

el vestido ahí.

ana paula: ah, pues,

hay que arreglarlo, tía.

daniela: si quieres

yo te lo coso.

rosaura: sí, pero para la boda

por la iglesia,

yo digo que tienes

que usar otro vestido.

este ya lo vio rogelio,

sería de mala suerte.

daniela: sí.

hazte un vestido nuevo, hermoso,

que no te recuerde

nada de las cosas

que ya quedaron atrás.

ana paula: está bien.

pero de todos modos,

quiero que este quede arreglado.

daniela: sí, claro.

le voy a pedir a maría

que me preste su costurero.

rosaura: sí, yo te acompaño.

no he comentado

con maría sobre la boda.

y tampoco me he tomado mi té.

además, debo disfrutar

mi última tarde libre, porque--

rogelio, con todo y que voy

a ser como una suegra para él,

me puso a trabajar.

¿qué no vienes conmigo?

daniela: sí, ahí voy.

ambas: [ríen]

cynthia: te juro que lo intenté,

vanesa, pero tú sabes

cómo es rogelio.

vanesa: o sea,

que no pudiste hacer nada.

cynthia: por favor.

no, por favor, no le vayas

a decir nada a gustavo

lo de efraín, ni a nadie.

por favor.

mira, yo voy a ver la manera

de que te quedes, si no a vivir,

por lo menos que sigas teniendo

aquí tu oficina, por favor--

vanesa: no te preocupes.

ya veré yo qué hago.

[llaman a la puerta]

ana paula: sí, adelante.

oye--

gustavo: ana--

¿podemos--?

bruno: ¿ya te dieron

su respuesta los de singapur?

yo ayer les envié el contrato

por correo electrónico

desde santa catalina,

como me encargaste.

rogelio: pues, hace rato

hablé con ellos.

pero todavía no se deciden.

sé que lo van a hacer.

el precio y la calidad

de carne que ofrezco,

sé que van a terminar

por aceptarla.

bruno: rogelio,

si el trato se cierra,

¿me comprarías la parte

de ganado que tengo en la negra?

rogelio: no, no, bruno,

por ahora no necesito

más cabezas.

sabes bien que he estado

preparándome para esto,

y tengo suficiente

ganado de engorda.

bruno: ¿estás seguro?

rogelio: sí, la hacienda

se da abasto

para surtirles a ellos,

y no dejarle de surtir

a la empacadora de vanesa.

así que si te llega

una buena oferta,

vende tus animales.

bruno: está bien,

solo quería hablarlo contigo

antes, para--para evitar

malos entendidos.

te dejo.

avísame si el contrato se cierra

y felicidades

por tu boda con paula.

rogelio: "malos entendidos".

[ríe]

gustavo: te ves hermosa

vestida de novia.

ana paula: creía que era dani,

por eso dije--

perdóname, perdóname.

gustavo: qué bueno

que no soy el novio.

ya ves que dicen

que es de mala suerte

que vean el vestido

antes de la ceremonia.

en la mañana te vi jugando

con margarita y con rogelio.

se veían tan felices.

no sabes lo que daría

por ser yo el afortunado

que se casara contigo.

ana paula: no digas eso,

por favor--

gustavo: es la verdad.

a la única mujer

que puedo prometer amar

ante dios para toda la vida,

es a ti.

ana paula: no, gustavo,

ya, ya no sigas, por favor, ya.

lamento muchísimo

que no te hayas podido

enamorar de cynthia,

a pesar de estar casados

y esperando un hijo, pero--

gustavo: resultó verdad que--

que lo que mal empieza,

mal acaba.

ana paula: me duele mucho

lo que te ha tocado vivir,

porque si aceptaste

casarte con cynthia,

fue para estar cerca de mí--

gustavo: no, no, no,

tú no te sientas mal,

tú no me lo pediste.

yo lo quise hacer,

y no me arrepiento

por nada en el mundo.

por lo menos he podido

estar cerca de ti.

ana paula: deberíamos buscar

la manera de que esta situación

no continúe.

no es sano para nadie

que los cuatro vivamos

en la misma casa,

bajo el mismo techo y--

por eso te voy a pedir

que mientras sigamos aquí,

guardemos distancia.

gustavo: mira, yo solo vine

a desearte que seas feliz.

y espero que esta vez todo salga

como tú y rogelio quieren.

mucha suerte.

ana paula: muchas gracias,

gustavo.

[suspira]

[música]

vanesa: bruno...

bruno, a ti te quería ver.

bruno: ¿qué pasa?

vanesa: ¿estás seguro

de que puedes conseguir

ganado suficiente

para surtir la cantidad

que le pidieron de singapur

a rogelio?

bruno: ya te dije que sí.

vanesa: entonces

vamos a san gabriel

para hablar con esa gente.

¿tienes sus datos?

bruno: por supuesto.

vanesa: pues, vamos ahora mismo.

como querías, entre tú y yo

le vamos a quitar

ese negocio a rogelio.

se lo vamos a quitar.

efraín: entonces, ahora sí

va a haber boda en la hacienda.

en la capilla y toda la cosa.

rosaura: y a lo grande.

efraín: ah, ¿sí?

rosaura: sí.

la boda civil no fue nada

comparada con lo que rogelio

quiere hacerle ahora

a mi ana paula.

efraín: pensar

que hace unos días

hasta la tenían trabajando

en la fonda de macaria

y a usted en la tienda

de ulises, ¿verdad?

rosaura: mi sobrina

es muy digna,

y si algo no le gusta, se va,

así sea dejando al hombre

más rico de la región.

efraín: ¿ella es así?

rosaura: y yo igual.

ni creas que me gusta

vivir de otros.

efraín: no...

rosaura: claro que no.

es más, ya decidí

que quiero seguir trabajando,

aunque sea con ulises porque--

pues porque así

no me aburro aquí.

efraín: usted dirá.

rosaura: [protesta]

maría, lléveme un té

al cuarto de ana paula.

efraín: así que los patrones

ahora sí se casan por la iglesia

y toda la cosa.

maría: así es.

y va a haber muchas cosas

que preparar.

efraín: con eso de que varios

trabajadores se fueron...

maría: ¿en dónde estarán

trabajando?

¿tú no has oído nada?

efraín: pero bueno,

volviendo a la boda.

me voy a fijar bien para ver

lo que se tiene que preparar,

para el día que me case

con cynthia.

va a ser igual de "elegantioso".

maría: y dale con lo mismo.

efraín: y hágase a la idea,

doña, porque el niño

que su hija espera, es mío.

y cuando pase

el tiempo que hace falta

con lo de la herencia,

ella se va a divorciar

del ingenierillo ese,

y se va a casar conmigo.

maría: efraín, no quitas

el dedo del renglón, ¿verdad?

efraín: no.

hasta que su hija termine siendo

cynthia montero de ríos,

o sea, mi mujer,

con todas las de la ley.

cynthia: oye, mi amor,

¿qué sería bueno regalarles

a paula y a rogelio

para su boda?

gustavo: no lo sé,

pero tiene que ser algo

dentro de mis posibilidades.

recuerda que no tenemos

mucho dinero, cynthia.

cynthia: eso ya lo sé,

pero tampoco podemos dejar

de regalarles algo en un día

tan importante para ellos.

gustavo: bueno, cómprales

algún detalle.

lo que tú quieras,

a mí me da lo mismo.

cynthia: veo que te molesta

mucho que se vayan a casar.

gustavo: no empieces

otra vez con lo mismo.

cynthia: no, es que contigo

no se puede, gustavo.

no se puede.

mejor me voy a ir

a dar una vuelta.

gustavo: rogelio tiene

lo que se necesita

para ser feliz.

tiene a ana.

rogelio: bueno, solo espero

que me confirmen lo de singapur

para hablarle a vanesa.

ana paula: pues, para ella

también va a ser un buen negocio

empacar esa cantidad de carne

y mandarla hasta allá.

rogelio: sí.

bueno, ahora que estamos

hablando de tu hermana,

quiero que sepas

que le pedí que se fuera

de la hacienda.

ana paula: ¿en serio?

¿y cómo lo tomó?

rogelio: por desgracia, mal.

pero yo quiero demostrarte

que tú eres la única mujer

en mi vida.

ana paula: eso ya lo sé,

y yo creo que ella

también se ha dado cuenta.

rogelio: eso espero por ella.

pero la verdad,

no estoy tan seguro.

encima cynthia me hizo un drama.

ana paula: no quiere

que se vaya.

rogelio: no.

dice que la quiere a su lado,

porque es su mejor amiga.

que esta también es su casa.

ana paula: eso es cierto.

y talvez sería mejor

no tener problemas

con tu hermana.

mira, ella está

muy sensible ahorita,

y yo creo que después

de lo que intentó--

rogelio: yo creo que--

ella no quería quitarse la vida.

más bien quería

chantajear a su marido.

ana paula: aun así,

cynthia no está bien,

y es mejor que tenga

cerca a una amiga.

rogelio: ¿no te importa

lo que hubo entre vanesa y yo?

ana paula: no te voy a decir

que no me dolió, y mucho.

pero eso ya quedó en el pasado.

y ella ya no se ha metido

entre nosotros.

rogelio: yo quiero darte

tu lugar.

y la verdad no creo

que sea conveniente

que se quede con nosotros.

maría: espero que le guste

la cobijita a cynthia.

consuelo: ay, cómo no, madrina,

está retebonita.

va a ver que le va a encantar.

a ver...

maría: aquí, aquí.

consuelo: aquí, a ver--

maría: y otro de este lado. ahí.

consuelo: también

hay que ponerle su moño,

madrina, para que se vea

bien bonito.

maría: sí, espérate.

eso, bien, ahí está.

consuelo: a ver el moñito...

maría: que quede bonito.

consuelo: quedó bien bonito.

cynthia: ya quiero cenar.

consuelo: déselo.

maría: dame un segundito

y te sirvo.

esto es para ti.

es un regalo muy sencillo,

pero te lo hice con mucho amor.

¿no lo vas a abrir?

cynthia: esta no es la cobija

que yo te pedí.

consuelo: pero si está

bien bonita.

y el color le va a quedar

a su bebé si es niño o niña.

cynthia: tú no te metas,

consuelo.

te dije que tejieras una

igual a la de paula.

esta no la quiero.

maría: [solloza]

[música]

rogelio: quiero que escojas

el mejor ajuar.

en tuxtla hay muy buenos

diseñadores.

o si quieres ir

a la ciudad de méxico,

a nueva york, parís, a milán,

donde quieras.

ana paula: me encanta la idea,

pero solamente

si vas conmigo al viaje.

aunque bueno, no vas a poder

ver nada de lo que compre

hasta después de la boda.

rogelio: eso no me importa.

mira, tengo mucho trabajo,

pero te prometo que voy a ver

la manera de conseguir

unos días libres

para hacer este viaje contigo.

quiero complacerte

en cada deseo que tengas.

margarito: uy, perdón, los--

los interrumpí en pleno beso.

ana paula: pues,

ven con nosotros, y danos

un besote y un abrazote.

ven.

ay, mi amor.

rogelio: ay, chamaco.

margarito: bueno, pues yo vine

para mostrarles el baile.

ana paula: [ríe]

rogelio: ¿qué clase de baile

ni qué nada, hombre?

¿qué es eso, acá, quebradito--?

ana paula: es que margarito

quiere que le enseñe

a bailar cumbia y salsa

para la fiesta de la boda.

¿verdad?

margarito: sí, porque a mí

me encanta bailar.

rogelio: ah, bueno.

si este caballero va a ser

quien baile contigo

en mi representación

en nuestra boda...

margarito: voy a bailar

muy bien, ¿eh? vas a ver.

ana paula: ¿sabes qué?

yo, con estar contigo

de la mano frente a todos

el día de nuestra boda,

voy a ser la mujer

más feliz del mundo.

rogelio: y yo soy tuyo.

te voy a hacer bailar

entre las nubes.

te amo.

ana paula: te amo.

consuelo: madrina,

no llore, por favor.

maría: [solloza] consuelito,

no lo puedo evitar.

se trata de mi única hija.

consuelo: es que yo creo

que usted no debería dejar

que la señora cynthia

le hable así.

digo, al fin de cuentas

usted es su mamá.

maría: sí, pero ella

nunca lo va a aceptar.

siente que le fallé como madre

porque la dejé en manos

de la patrona isabel.

pero para mí era la única forma

de seguir cerca de ella.

consuelo: sí, así que no tiene

por qué sentirse mal y culpable

por eso, madrina.

maría: si hubiera escapado

con cynthia en mis brazos,

a lo mejor no habría llegado

muy lejos, pero al menos

debí intentarlo.

consuelo: no era fácil huir

con una bebita recién nacida.

don iván hubiera mandado

a sus hombres a detenerla,

madrina.

maría: pero eso es

lo que cynthia no entiende.

por eso yo tengo

que buscarme la manera de--

de ganarme su perdón,

y su cariño.

consuelo: pues, sí, madrina,

pero no se ilusione mucho.

porque si cuando supo

que su mamá estaba viva

no se alegró, yo digo

que ya nada la va a conmover.

maría: cynthia, hija,

te quiero.

[llora]

margarito: y como yo voy

a bailar contigo,

¿podemos practicar

todos los días?

ana paula: sí, todos los días,

mi amor.

oye, muchas gracias

por la felicidad

que le proporcionaste a tu papá.

¿ves cómo los tres juntos

somos muy felices?

ahora, por favor vete a bañar,

y le voy a dar la terapia

a tu papá, ¿sí?

bueno.

cuídate.

bruno: eh...

hola, paula.

vine a acompañar a vanesa

por sus cosas.

vanesa: seguro ya sabes

que me voy de esta casa, paula.

ana paula: no, vanesa,

hablé con rogelio,

y no te preocupes.

claro que te puedes quedar.

vanesa: ¿en serio?

ana paula: sí.

rogelio y yo lo platicamos, y--

bueno, cynthia te quiere aquí.

yo considero que tú

te portaste muy bien conmigo

cuando yo salí de la hacienda.

me ofreciste tu ayuda,

como yo lo estoy haciendo ahora.

vanesa: pues, sí, pero--

pero ya no sé si deba quedarme,

paula.

ana paula: hazlo, hazlo,

por favor.

hazlo por cynthia.

vanesa: de acuerdo, gracias.

rogelio en verdad te quiere.

es tan difícil convencerlo,

y tú lo hiciste.

yo no pude ser feliz

con rogelio, paula,

pero deseo que tú sí lo seas.

vas a tener a tu lado

a un gran hombre.

te aseguro que no voy a hacer

nada para molestarlos.

gustavo: maría...

maría, ¿qué le pasa?

maría, ¿qué tiene?

maría, ¿y esto?

maría: pues,

lo había hecho para tu bebé,

pero no sé si será

poca cosa para él.

mejor la guardo

y le hago otra cosa.

gustavo: no, maría,

está muy bonita.

déjemela.

y el valor más grande

es que usted,

que es la abuela de mi hijo,

la hizo con sus propias manos.

¿ya la vio cynthia?

maría: sí, pero--

se le debe haber olvidado,

porque como anda tan distraída.

gustavo: ¿fue eso,

o se la despreció?

maría: no, no, no.

gustavo: maría,

yo me doy cuenta

de que cynthia no se porta

con usted como debería.

maría: bueno,

es normal que le cueste trabajo.

yo la entiendo.

gustavo: usted es

una gran persona, y mi hijo

no puede recibir más amor

por parte de una abuela.

maría: ay...

efraín: [ríe]

maría: efraín, ¿qué quieres?

efraín: pues, aquí,

nomás pasando a ver

si hay una lista de tareas

para la boda de los patrones.

porque ahora sí

se nos va a hacer

que se nos case por la iglesia,

¿verdad?

y se ven rete contentos.

maría: gracias, efraín,

hasta mañana.

efraín: bueno pues,

permiso.

por la iglesia y con todo.

[ríe]

maría: te sigue doliendo

que paula y rogelio

se vayan a casar, ¿verdad?

[música]

macaria: ya me dijeron

que ahora sí el patrón

se va a casar por la iglesia

con la señora paula.

bruno: así parece.

macaria: ay, pues qué bueno.

ojalá que ahora sí se les haga.

ya sabe, licenciado,

en lo que pueda ayudarle, ¿eh?

bruno: gracias, macaria.

macaria: con permiso.

bruno: adelante.

¿ya me vas a decir

cuál era tu urgencia por verme?

vanesa: pues, para empezar,

en lugar de haber pedido

jugo de naranja,

debiste haber pedido

una botella de champagne.

bruno: ¿por qué?

rogelio: ¿qué está diciendo,

señor wong?

solamente faltaba

ajustar el precio.

no, no puede ser,

¿cómo que ya cerró el negocio

con alguien más, caramba?

mire, no lo entiendo.

sé que negocios son negocios,

¿pero sabe todo lo que tengo

en juego aquí?

dígame, ¿con quién consiguió

un mejor trato?

al menos quiero saber

a quién le dio el contrato.

vanesa: me tienes que felicitar

por lo buena que soy

haciendo negocios.

bruno: cuando dejas

la pasión de lado, sí lo eres.

así que dime, ¿por qué quieres

brindar con champagne?

vanesa: lo que ofrecí

a la gente de singapur,

fue una oferta insuperable.

me hablaron hace rato

para decirme que sí.

el contrato es mío.

bruno: nuestro, querida.

nuestro.

vanesa: sí.

no sabes cómo quisiera

ver la cara de rogelio

cuando se entere de que perdió

ese negocio millonario.

bruno: te dije

que podías hacerlo.

tú y yo juntos podemos--

hacer muchas cosas.

[celular]

rogelio.

vanesa: ¿ya se habrá enterado?

bruno: puede ser.

pero no voy a contestar hasta

que nos pongamos de acuerdo

en lo que le vamos a decir.

rocío: pueden poner

en el corredor

que da a la capilla

una maceta artesanal grande

con flores.

y en las mesas de la fiesta

la misma maceta,

pero en pequeña.

rosaura: claro.

así, al final de la fiesta,

cada quién se lleva su maceta,

para que siempre recuerden

el día de tu boda, mi amor.

rocío: bueno, los recuerditos

que se dan en una boda

son diferentes

a los centros de mesa.

ahí se pone el nombre

de los novios,

y la fecha de la boda.

rosaura: ay claro, ya lo sabía.

ana paula: es que yo estoy

muy emocionada--

daniela: hola, hola.

mira, te traje las revistas

que me mandó mi prima

para cuando me case,

pero me encanta

que tú lo vayas a hacer primero.

rosaura: ay, no mi amor,

yo creo que más bien el vestido

deberías de comprarlo

en estados unidos,

o en las europas.

ana paula: ay, tía.

rosaura: ¿qué?

ana paula: a ver, ¿no se supone

que deberías estar trabajando

en la tienda con ulises?

rosaura: no te preocupes,

le pedí permiso.

tengo que supervisar

todo lo de tu boda.

chío tiene muy buenas ideas,

pero ahí te van las mías.

ulises: veo que ustedes

se han hecho muy amigos.

>> pues sí,

estamos todo el día juntos.

ulises: ¿cómo?

¿a poco te fuiste a trabajar

a la hacienda del fuerte, luis?

luis: no, no, no.

ahí el capataz

es mi primo efraín.

yo sigo en la negra

y cada vez tenemos más chamba.

>> yo me fui para allá

porque me pagan mejor

y no corro riesgo de que me den

un fuetazo, hombre.

ulises: el patrón

sigue de malas, entonces.

>> pues no sé,

pero yo no iba a esperar

a que me corrieran.

anda, a ver, te pago.

ulises: ay, no tengo cambio.

¡rosaura!

¡rosaura!

¿adónde se habrá ido esa mujer?

>> pues dile a macaria

que te cambie el billete.

ulises: no, no, no.

yo no le hablo.

así que si quieres

tu cambio ahorita,

hazme el favor y dile

que te lo cambie.

bruno: pues,

teniendo que comprar

y trasladar animales

de otros ganaderos,

no vamos a ganar mucho

con la operación.

vanesa: sí, ya lo sé.

bueno, menos con el precio

que les ofrecí.

bruno: lástima.

pero al menos

perjudicaste mucho a rogelio.

vanesa: sí.

y no solo eso,

le quité al cliente.

y poco a poco creo

que podríamos hacer lo mismo

con toda su cartera.

[celular]

bruno: otra vez rogelio.

con permiso.

buenas, rogelio.

no, no, es que no lo escuché,

pero dime--

dime qué se te ofrece.

¿cómo que se cayó

el negocio de singapur?

sí, sí, tranquilo

que voy para allá.

uy...

rogelio está furioso

y desesperado.

vanesa: bien.

bruno: voy a verlo.

vanesa: vamos, ¿eh?

me muero por ver

la cara que tiene.

bruno: no, no, no, no,

es mejor que cada uno

vaya por separado.

piénsalo.

vanesa: tienes razón.

ernesto: vine a traerte

una invitación

par la inauguración

de la clínica.

rogelio: bueno,

tendrás que posponerla,

porque ya no cuento

con el dinero que te prometí.

esteban: recibí un comunicado

sobre el proyecto

de seguir creando

comunidades sustentables aquí,

en chiapas.

gustavo: sí, me habías comentado

algo de eso.

¿ya sabes en que podemos

ayudar nosotros?

esteban: en eso estamos.

talvez con capacitación

acerca del uso del agua.

pero en cuanto sepa, te aviso.

gustavo: está buenísimo.

esteban: bueno, y--

¿cómo van las cosas aquí?

gustavo: ayer anunció rogelio

oficialmente su boda con ana.

esta vez por amor,

y no por un contrato.

y aunque me duela en el alma

haber perdido a ana,

ella se veía tan contenta.

esteban: bueno, gustavo,

pues no te queda de otra

más que alegrarte

por su felicidad.

gustavo: lo sé, porque

cuando uno ama a alguien,

lo que quiere

es que el otro esté bien.

¿tú cómo vas con chío?

esteban: muy bien.

bueno, ajustándonos, claro.

porque de repente llega alguien

a vivir a tu espacio,

y con otras costumbres,

horarios.

pero los dos estamos buscando

la manera de adaptarnos.

y la verdad es que estoy

muy contento.

gustavo: me da mucho gusto

por los dos, esteban.

esteban: chío es una gran mujer.

yo fui muy tonto

en esperar tanto tiempo

por seguir pensando en vanesa.

pero bueno...

rogelio: lo sé muy bien,

y la verdad es que no debí

haber hecho el anuncio

adelante de todos

hasta no tener

la certeza del contrato.

ernesto: no, no te preocupes,

lo entiendo.

rogelio: es que sé

que parece difícil creer

que el negocio se lo dieron

a otro proveedor,

pero quiero que sepas

que no solamente

no tengo para ayudarte.

estoy en problemas serios.

ernesto: me imagino.

rogelio: estoy muy apenado,

ernesto.

yo quiero que san gabriel tenga

una mejor asistencia médica,

pero con esto--

ernesto: lo sé, lo sé, rogelio,

no te preocupes.

primero está la estabilidad

de tu hogar, de tu familia.

ya veremos cómo le hacemos

para lo de la clínica.

rogelio...

¿rogelio?

rogelio: dime.

ernesto: te avisé

que no te preocupes.

rogelio: gracias.

perdón, pero es que esto

que pasó me parece muy extraño.

ya estaba hecho, caramba,

y de la noche a la mañana

todo cambió.

ernesto: si te puedo ayudar

en algo, avísame.

rogelio: gracias.

ernesto: permiso.

rogelio: abel, oye,

tú que sabes todo lo que hace

cada ganadero en la región,

necesito que me ayudes

con cierta información.

cynthia: [resopla]

efraín: buenas, mi reina.

pues, qué bueno

que estamos solos.

cynthia: ¿por qué?

efraín: porque te quería decir

que qué chula te ves

con esa ropa de maternidad.

cynthia: sin cintura.

efraín: a ti el embarazo

te favorece, mírate.

mira tu piel.

cynthia: ¿qué?

ernesto: pues, bien bonita,

bien blanca.

¿cómo saldrá el efraincito, mm?

¿blanco como tú

o moreno como yo?

carmen: ya cállate, efraín,

no estés diciendo tonterías.

alguien va a entrar, ¿eh?

efraín: qué bueno.

entonces hablemos de dinero,

porque de seguro tu hermano

ya tiene y mucho,

porque quiere hacer su boda

en grande.

andamos trabajando mucho,

que porque vamos a exportar a--

inga, inga...

¿cómo se llama?

cynthia: singapur.

efraín: ándale, eso.

quién sabe dónde quede,

pero cuando se haga el negocio,

ya le puedes pedir

tu parte al patrón, ¿no?

¿como cuánto le va a tocar?

cynthia: ¿qué? ¿ahora ya me vas

a resultar un interesado?

efraín: pues...

por mí me iría contigo

ahorita mismo, y ya lo sabes.

eres tú la que quiere

vivir como princesa.

cynthia: pues, sí.

es cierto.

y yo sé que tú

sí me amas de verdad.

efraín: desde que éramos niños.

por eso

no quiero que tu hermano

te vea la cara.

ana paula: bueno, no sé

que música querrá rogelio

para la iglesia.

rosaura: ay, a mí

ni me preguntes de eso.

pero tienen que ser

músicos reconocidos, ¿eh?

ana paula: ay, no.

margarito: ¿qué es lo que está

pasando con los trabajadores?

ana paula: ¿qué pasa de qué,

mi amor?

margarito: es que--

no se vaya a enojar,

pero no tenía con quién

jugar futbol, y le pregunté

a los trabajadores si podían.

rosaura: ay, mi vida,

ya te he dicho

que no son tus iguales.

ana paula: no, no, no.

no le metas esas ideas

a margarito.

mi amor, claro que son gente

como tú y como yo,

y siempre debes tratarlos bien.

qué bueno que juegues con ellos.

margarito: pues,

no quisieron porque

tienen un chorro de chamba,

y oí que están muy cansados,

y que necesitan mucha gente.

ana paula: pues, no sé qué pase,

pero gracias por avisarme.

lo voy a hablar con rogelio.

rosaura: sí, sí.

ve a ver qué pasa.

ay, porque luego la gente

es tan floja, que pide trabajo

pidiéndole a dios

no encontrarlo.

ana paula: tía, tu regrésate

a san gabriel, porque ulises

puede necesitarte.

rosaura: está bien.

ah, toma.

para que le des a rogelio

la lista de todos

los preparativos para la boda.

mi amor, si quieres

me quedo a jugar contigo--

ana paula: tía, termina de irte.

ándale.

rosaura: no juegues

aquí adentro, niño.

no vayas a romper algo.

rogelio: sí, abel.

de acuerdo, gracias.

vanesa: hola, rogelio,

¿ya tenemos buenas noticias?

espero que hayas estado hablando

con la gente de singapur.

rogelio: no, era abel.

[suspira]

estuve hablando con gente

de la asociación ganadera.

vanesa: ¿para qué?

rogelio: el contrato

con singapur se cayó.

y ahora mismo

quiero que me digas

qué tuviste que ver con eso.

[música]

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