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La Que No Podía Amar Capítulo 11

6 May 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

rogelio: ¿cuál es la segunda

condición?

bruno: no, pues, ¿ya para qué

te la digo?

es peor que la primera.

rogelio: a ver, bruno, bruno,

nunca me río así,

nunca estoy de buen humor.

dime, ¿cuál es la segunda

condición?

bruno: no tiene caso, rogelio.

me queda claro que a ti no te

interesa que paula regrese

a la hacienda.

rogelio: caramba, hombre.

ese era el asunto.

mira, dime de una buena vez

qué fue lo que pidió.

¿que bajara las estrellas o qué?

¿qué pidió?

bruno: que dejes de pegarle

a tu gente.

rogelio: condenada.

no puede ser.

no puede ser.

paula es increíble.

>> ¿estás loca, eso fue lo que

le dijiste?

>> pues, sí, eso es lo que sé,

que rogelio nunca va a dejar

su orgullo.

>> claro que no, si ese señor

es un hombre hecho y derecho.

¿qué va a estar haciendo lo que

una escuincla le pida?

>> no le estoy pidiendo nada

que no sea justo o correcto.

>> en verdad que cada vez me

decepciono más, y seguro ese

tipo con el que andas te está

malinfluenciando, porque no

eras así--

>> no, tía, no tiene nada que

ver en esto, lo hice para que

ese hombre no insista en que

trabaje con él, porque no tiene

caso.

>> pues, estuvo muy mal hecho.

a ver si sigues muy valiente

cuando no tengamos ni para

la renta y que venga el pelón

ese a corrernos, tú no eras

así, ana paula, tú no eras así,

te desconozco.

gustavo: qué guapa, hermanita.

mercedes: eres un zalamero.

¿cómo estás?

¿qué me vas a pedir ahora?

¿que te planche tus camisas

otra vez?

gustavo: ¿qué crees?

en la graduación de enfermeras

que estás organizando vas a

conocer a ana.

mercedes: ay, ¿por qué?

¿vas a ir con ella?

gustavo: sí, resulta que ella

es de esa generación que se va

a graduar.

mercedes: ay, por fin se me va

a hacer conocer a la que te

tiene tan feliz.

gustavo: así es, y la verdad,

sí quiero pedirte un favor.

mercedes: ¿qué?

gustavo: ¿crees que pudieras

ayudarla a conseguir trabajo?

por lo que veo ella es muy

dedicada y muy trabajadora.

mercedes: de hecho, me acaban

de avisar de una plaza, pero

ya se lo había prometido a otra

chava que la iba a llamar en

cuanto supiera algo.

gustavo: ¿de plano?

mercedes: es que me lo pidió

hace mucho.

gustavo: bueno, pues, ni hablar.

gracias de todos modos.

pero si sale algo más más

adelante, ojalá puedas ayudarla.

mercedes: claro que sí.

gustavo: no sabes cuántas ganas

tengo de que la conozcas.

sé que se van a llevar muy bien.

cynthia: efraín.

efraín: ¿qué pasó, patrona?

cynthia: eres un desgraciado.

todo este tiempo me has estado

engañando.

efraín: ey, tranquila.

¿qué te pasa?

cynthia: no te hagas.

consuelo fue a hablar

con mi hermano para pedirle

permiso para andar contigo.

efraín: para que lo sepas, ella

no es la única que está tras

mis huesitos.

cynthia: ay, desgraciado.

eres un desgraciado.

efraín: pero bien que te gusto

así.

cynthia: suéltame.

no te atrevas a negar que entre

consuelo y tú hay algo porque

los he visto juntos.

efraín: eso ya se acabó.

cynthia: ¿sabes?

nada me gustaría más que ir a

hablar con consuelo para que

sepa la clase de desgraciado

que eres.

efraín: pues, por mí que ella

y que todo mundo se enteren

de lo nuestro.

cynthia: uy, sí, tú que más

quisieras.

pero que no se te olvide que

tú estás para servirme,

no para andar jugueteando con

las sirvientas de mi hacienda.

y esto, esto,

esto se termina cuando

yo lo decida.

efraín: cynthia, yo--

cynthia: cállate.

y te vas a hablar de una vez

con esa muchachita para que

le aclares las cosas.

¿sabes qué?

ponte la camisa.

maría: pero, mi hija, si ya

sabes cómo es el patrón.

¿para qué le fuiste a decir eso?

consuelo: es que yo lo quiero,

madrina.

y él a mí.

yo solo quería luchar

por nuestro amor.

maría: qué amor ni que ocho

cuartos.

eso no es amor.

estás muy chiquilla para andar

diciendo semejantes babosadas.

consuelo: no, eso no es cierto,

madrina.

lo que yo siento es de verdad.

maría: lo que tú tienes es

otra cosa.

imagínate si el patrón te toma

la palabra y termina corriéndote

de aquí.

a ver, ¿qué cuentas le doy yo

a tu madre?

además, ¿en qué cabeza cabe

decirle eso al patrón?

consuelo: es que yo pensé que

había cambiado con la enfermera

nueva.

ya ves que hasta quería

desayunar ahí afuera.

maría: pues, no andes pensando

porque él no te paga para eso.

y no vuelvas a hacer otra

burrada de esas.

ah, pero ese efraín me va a oír.

efraín: ¿como para qué soy

bueno?

maría: ¿sabes para qué eres

bueno?

¡eres un inútil, un desgraciado,

un mal hombre!

¿cómo te atreves a meterte con

mi ahijada?

¡así te va a ir!

¿cómo te atreves?

vas a ver, vas a ver.

todos: [gritan]

mercedes: no me digas.

oye, qué gusto.

daniela: de verdad, muchísimas

gracias por acordarse de mí.

y sí, aunque no es de enfermera

mi nuevo trabajo, estoy

supercontenta.

el sueldo es muy bueno y me

tratan muy bien.

mercedes: la verdad, me da

mucho gusto, y mucha suerte.

daniela: oiga, pero--

pero ¿sabe qué?

mi--mi mejor amiga está buscando

chamba.

ella es enfermera y--

mercedes: ay, ¿es que sabes qué?

la verdad, mi hermano me pidió

que le avisara a una amiga suya,

así que bueno, creo que tu

recomendada tendrá que esperar.

daniela: bueno, pues, ni modo,

pero igual muchísimas gracias.

muchas, muchas gracias.

mercedes: mucha suerte.

bye.

¿qué crees?

parece ser que tu amiga sí podrá

ir a la entrevista de trabajo.

gustavo: ¿en serio?

mercedes: sí.

gustavo: [ríe]

>> vas a ver.

donde te vuelva a ver cerca

de consuelo te va a ir muy mal.

y tú...

>> efraín, por favor--

efraín: suéltame, cómo no voy

a estar enojado, qué tal que

por tus tarugadas el patrón

nos corre.

nada, que te quería, pero no

era para que fueras y le dijeras

eso al patrón y me provocaras

tantas broncas.

>> por favor--

efraín: no, suéltame, se me

hace que por un rato no nos

vamos a ver.

ana paula: ¿y esto qué es?

gustavo: una sorpresa para

la muchacha más guapa de tuxtla.

ana paula: ¿boletos para mi

graduación?

gustavo: sí.

ana paula: ¿cuatro?

gustavo: sí, para toda

la familia.

ana paula: ay, muchas gracias,

gustavo.

gustavo: y eso no es todo.

ana paula: ¿hay otra sorpresa?

gustavo: sí.

mi hermana te consiguió una

entrevista en el servicio

médico del club casa real.

ana paula: ¿en serio?

gustavo: claro.

ana paula: muchísimas gracias.

de verdad, qué lindo.

ay, no sabes lo que significa

para mí que quieras ayudarme.

gustavo: ay, qué bueno que

puedo hacerlo.

tú vas a contar conmigo siempre,

ana.

siempre.

rogelio: así que paula te dejó

una carta.

seguramente habla de mí.

[maría] si quieres, léela

para que te des cuenta de que

paula en verdad se preocupaba

por ti.

[llaman a la puerta]

rogelio: adelante.

bruno: rogelio, ¿se te ofrece

algo más?

porque si no, me voy a tuxtla.

rogelio: voy contigo.

bruno: ¿a qué vas?

rogelio: tengo un asunto que

arreglar ahí.

gustavo: buenas tardes, señora,

permítame ayudarle.

>> gracias.

si no estoy aquí le voy a pedir

que no pase, no es correcto--

>> tía, no estábamos haciendo

nada malo, y gustavo vino a

decirme que su hermana me

consiguió entrevista para una

chamba.

>> a ver si de veras, porque

buena falta que nos hace,

aunque no creo que--

>> mira, gustavo nos trajo una

sorpresa, compró cuatro boletos

para mi graduación, podemos ir--

>> gracias, no debió molestarse.

además ya había decidido no ir,

no tengo qué ponerme,

no importa, vayan ustedes dos.

inviten a tu hermano--

>> no, cómo crees, ya tiene

su boleto, y yo quiero que

estés conmigo ese día.

tía, a ver, a lo mejor no

tenemos qué ponernos, pero

seguro encontraremos algo--

>> ay, sí, lo de los 15 años

de la hija de elena, por dios,

son viejísimos.

>> pues, gustavo, no me verás

vestida al último grito--

gustavo: no importa qué lleves,

de cualquier manera te vas a

ver hermosa.

bueno, voy a la oficina.

>> ándele, que le vaya bien.

que pase buena tarde,

que le vaya bien.

gustavo: con permiso.

te quiero.

cynthia: ¿qué quieres?

efraín: ya hablé con consuelo.

cynthia: pues, más te vale, ¿eh?

efraín: ¿qué?

es ella la chamaca que se hace

ilusiones.

cynthia: ya déjame que no me

tienes nada contenta.

y cuidadito y te acercas de

nuevo a consuelo mientras estoy

en tuxtla, ¿eh?

efraín: ¿te vas a ir?

cynthia: sí.

suéltame.

efraín: pues, te vas a llevar

un buen recuerdo mío.

ana paula: tía, no debiste decir

enfrente de gustavo que no

tenemos vestidos para

la graduación.

rosaura: ¿y por qué no?

solo dije la verdad.

ana paula: sí, pero no sé.

yo no quiero que él se sienta

obligado a regalarme algo.

es muy generoso y yo no quiero

que parezca que me estoy

aprovechando.

rosaura: ay, ana paula,

¿para qué quieres a un hombre

si no es para que te apoye,

para que cubra tus necesidades?

ana paula: tía, no hables así.

rosaura: es la verdad.

a ver, te hiciste la muy digna,

¿y ahora qué te vas a poner

para la fiesta?

ana paula: ya veré.

rosaura: no me salgas con que

lo único que importa es el amor

porque eso no es cierto.

eso solo pasa ahí en

las películas.

en la vida real uno se casa por

lo que le conviene, no porque

esté enamorada.

cuando el hambre entra por

la puerta, el amor--

ana paula: a mí no me va a pasar

eso.

el día que me case será por

amor, un amor tan fuerte que

podrá superar cualquier

problema.

rosaura: [ríe]

eso suena muy bien, muy bonito.

pero ya en la práctica

es otra cosa.

y te lo digo porque te quiero,

hija.

haría mal en alimentarte

el sueño del príncipe azul.

david: disculpa que te haya

hecho esperar, pero hoy estuve

muy ocupado.

toma asiento, por favor.

gustavo: no te preocupes,

no te voy a quitar mucho tiempo.

solo vine a decirte que estoy

de acuerdo en que me liquides.

david: ah, no, pero eso no va

a ser posible, porque como tú

eres el que está renunciando,

no tienes derecho a nada.

si te vas, será sin un peso

de liquidación.

gustavo: eso que quieres hacer

es ilegal.

david: yo te dije que tú

decidías si te quedabas o te

ibas.

tú tomaste tu decisión

libremente.

lamento tanto que no te ajustes

a las políticas de la empresa.

gustavo: más vale que

las cambies porque no voy a

permitir que construyas esos

hoteles sin cumplir con la ley.

ana paula: bueno, y aunque acabo

de terminar mis estudios,

yo estuve cuidando a mi madre

cuando enfermó.

también hace poco trabajé con

un paciente que estaba impedido

para caminar.

>> muy buenas calificaciones.

excelente.

eres la persona indicada para

este puesto.

solo te falta pasar una prueba.

ana paula: ¿cuál?

>> estoy en un tratamiento

y tengo que ponerme unas

inyecciones cada semana,

y precisamente el día de hoy

me toca.

vamos a ver qué tan buena mano

tienes.

federico: adelante, rogelio.

rogelio: gracias.

federico: bienvenido.

rogelio: federico, creo que es

tiempo de que hablemos.

>> oye, qué bien pones

las inyecciones, felicidades.

ana paula: gracias.

>> es un hecho que te quedas.

ana paula: ¿entonces ya usted

me avisaría si es oficial

o cuando vengo--?

¿esas cosas?

>> sí, solo le aviso

al comité administrativo y ya.

el trabajo ya lo tienes.

vanesa: imposible.

esta tipa no puede trabajar

aquí.

>> ¿por qué?

vanesa: porque es una incumplida

capaz de dejar botado

el trabajo sin importarle

lo que el enfermo necesite.

ana paula: eso es mentira.

>> ¿por qué dice eso,

señorita galván?

vanesa: porque es lo que hizo.

trabajaba para mi exnovio

y de buenas a primeras se largó

sin avisar.

>> ¿eso es cierto?

ana paula: sí, pero no es

como ella lo--

vanesa: pero ¿qué?

solamente dejaste una nota

diciendo que no podías más

y te largaste.

ana paula: sí, lo hice, pero--

vanesa: y si alguien tan poco

profesional como esta se queda

a trabajar aquí, voy a

quejarme con el consejo y a

advertirles a todos

la calidad de personal que están

contratando.

¿entonces?

>> es que yo--

me extraña todo esto.

paula viene muy bien

recomendada.

vanesa: ah, ¿sí?

pues, no sé por quién,

pero si no me quieres creer,

está bien, allá tú.

en este momento

voy con el consejo--

>> no, no, no, espere.

ana paula: ¿cómo?

¿ni siquiera me va a dar

el beneficio de la duda?

¿no me va a dejar explicarle

cómo estuvieron las cosas?

>> lo siento, pero viendo

cómo está todo, no puedo darle

el trabajo a alguien como tú.

ana paula: ¿por qué hace esto?

¿a usted qué le quita que yo

trabaje aquí?

vanesa: imagínate si así le

va a hablar a los socios.

>> por favor, ya vete.

ana paula: no, no, no,

es que no puedo.

yo no tengo por qué dejarme

de esta señora.

>> voy a pedirte que te vayas

o voy a tener que hablarles

a los de seguridad.

ana paula: no puede ser que ese

hombre me arruine la vida en

todos lados.

david: cynthia, qué gusto verte.

guau, esto sí es un verdadero

milagro.

¿cómo estás?

pasa, por favor, pasa.

cynthia: gracias.

yo por mí vendría más seguido,

david, pero ya sabes cómo es mi

hermano.

él no me deja salir ni a

la esquina.

david: ah, pues, eso tiene que

cambiar porque una mujer tan

hermosa como tú no puede estar

encerrada.

eso es injusto para los demás,

¿no crees?

cynthia: pues, ojalá seas tú

el que pueda convencerlo

de lo contrario.

es todo un reto.

david: sí, sí.

cynthia: ¿y tú cómo has estado?

david: bueno, aquí contigo

enfrente, me siento muy bien.

cynthia: ¿y?

¿sigues de eterno soltero?

david: todavía no he conocido

a nadie que me haga querer

cambiar mi vida, así que espero

que rogelio me deje visitarte.

cynthia: rogelio viene

retrasado.

tenía otra cita.

david: ¿a poco anda solo por

la ciudad?

cynthia: no.

hugo lo está acompañando.

y no lo invoques porque prefiero

pasar un rato contigo en lo que

rogelio llega.

rogelio: como sabes, el arreglo

que mi padre tenía contigo

desde hace diez años está por

concluir.

hay una cláusula que dice que

si no aviso con anticipación

y por escrito, el contrato

puede prolongarse un año más.

así que aquí está el aviso de

que no voy a prolongar

el contrato.

federico: ¿estás seguro de esto?

rogelio: totalmente.

a mí no me interesa seguir

teniendo trato con ustedes.

federico: rogelio, aquí es

donde estás equivocado.

rogelio: no veo por qué.

federico: estás hablando

en plural.

con el único que tienes que

tratar es conmigo.

vanesa está fuera de esto.

no me lo tomes a mal, por favor,

pero es la verdad.

rogelio, me extraña mucho que

tú, siendo un hombre de

negocios tan exitoso,

no sepas separar el trabajo

de lo personal.

rogelio: el hecho de que yo

estoy en silla de ruedas no te

da derecho a insultarme.

federico: no te estoy

insultando.

simplemente estoy tratando

de decir la verdad.

sé que nada de lo que diga

te hará cambiar de opinión,

pero por favor, al menos

escúchame.

en estos diez años hemos hecho

muy buenos negocios con

ganancias para ambos.

¿ya te pusiste a pensar cuánto

tiempo te va a llevar conseguir

nuevos compradores para todo

lo que produces?

ya sé que tú no confías

en nadie, pero, rogelio,

¿estás dispuesto a empezar

de cero con alguien más?

ana paula: es que no es justo,

gustavo.

no sabes qué momento tan

humillante pasé y todo por

culpa de esa mujer.

gustavo: no te preocupes.

si no es ahí, vamos a seguir

buscando.

y vas a ver que encontraremos

algo para ti.

ana paula: es que estoy de

acuerdo en que me hubieran

dicho que no si no fuera buena

en lo que hago, pero ¿negarme

el trabajo solo porque esa mujer

se lo pidió?

gustavo: ana, tranquila.

ya vendrán otras oportunidades.

ana paula: bueno, con tanta cosa

ni siquiera te he preguntado.

¿cómo te fue?

¿hablaste con tu jefe?

¿te ascendieron o solo te

aumentó el sueldo?

¿qué pasa?

te juro que yo no me voy

a sentir mal porque no me

contrataron.

al contrario, me encantaría

tener algo que celebrar contigo.

gustavo: no hay nada que

celebrar, mi amor.

ana paula: ¿por qué?

¿qué pasó?

gustavo: me corrieron.

bueno, no, peor aún.

me hicieron renunciar.

ana paula: no, no puede ser.

federico: no tomes una decisión

por impulso, piénsalo.

aún tenemos tiempo de renegociar

y de que aprendas a separar

lo personal de lo demás.

rogelio: hay veces que no se

puede.

federico: rogelio, sé que mi

hija te lastimó mucho, pero tú

nunca has querido ponerse en su

lugar por un momento y entender

por qué lo hizo.

rogelio: ¿entender por qué

lo hizo?

lo hizo por egoísmo, porque no

me amaba como decía.

federico: ya basta, rogelio.

¿no has pensado que tuvo mucho

miedo de enfrentar lo que venía

sin estar preparada?

piénsalo, han pasado muchos

años.

rogelio: por más tiempo que pase

hay cosas que nunca se van a

olvidar.

federico: mi hija ya se humilló

ante ti.

fue a pedirte perdón,

a quererte cuidar

y tú la despreciaste,

así es que no me digas que no

ha puesto de su parte.

lo que tienes que hacer,

rogelio, es arreglar las cosas

con vanesa y olvidarte de esta

venganza absurda.

rogelio: bueno, no tiene caso

seguir con esta discusión.

yo pensé que hablaríamos

de negocios, pero me di cuenta

de que me equivoqué.

buenas.

vámonos.

vanesa: rogelio.

me imagino que viniste

a terminar el contrato, ¿verdad?

rogelio: sí, hablamos de eso

y de algunas cosas interesantes.

vanesa: ay, no, no creo que tan

interesantes como el encuentro

que yo tuve.

rogelio: ¿y ahora con qué me

vas a salir?

vanesa: ¿yo?

con nada, pero ni modo que no

te cuente que me encontré a tu

exenfermera, la tal paula.

rogelio: ¿eso por qué tendría

que importarme?

vanesa: tú eres el que quiere

que ella vuelva, ¿no?

pero yo creo que eso no va

a suceder porque estaba pidiendo

trabajo en el servicio médico

del club, pero ni te preocupes

que después de la manera

en la que se fue de tu casa,

me encargué de que no le dieran

el trabajo.

rogelio: nos vemos, vanesa.

vámonos.

ana paula: hiciste bien,

gustavo.

uno no puede comprometer sus

valores ni por todo el dinero

del mundo.

cualquier otro hubiera aceptado

el dinero sin importarle

lo que les pasara

a esos pescadores, mi amor.

¿qué?

¿por qué me ves así?

gustavo: es la primera vez que

me dices mi amor.

ana paula: ay, bueno,

si te molesta--

gustavo: no, no, al contrario.

me gusta y me gusta mucho.

por lo menos en medio de todas

esas broncas nos tenemos el uno

al otro.

te juro que con nada más ver

tu cara, tus ojos, tus labios,

todo lo demás desaparece

y ningún obstáculo es

lo suficientemente grande.

por ti y por nuestro amor soy

capaz de luchar contra lo que

sea y contra quien sea

porque sé que contigo a mi lado

todo puedo lograrlo.

vanesa: papá, ¿de qué hablaste

con rogelio?

federico: vino a traerme

la notificación oficial de que

no va a renovar el contrato.

vanesa: sí, sí, pero me dijo

que también hablaron de algo

más que le pareció

interesante, ¿qué fue?

federico: hablamos de ti,

hijita.

porque ya me cansé de que te

vea como la culpable de todo.

vanesa: ¿qué le dijiste?

federico: que lo que hace no es

la decisión de un hombre de

negocios, sino de alguien que

quiere una venganza absurda.

vanesa: ¿y lo aceptó?

federico: rogelio jamás da su

brazo a torcer, pero le dije

que separe lo personal de

los negocios y que de una vez

arregle todo lo que tenga que

arreglar contigo.

vanesa: gracias, papi, pero es

imposible.

rogelio no quiere volverme a ver

porque es mucho más fuerte

su resentimiento.

federico: mi hijita, no llores.

ven, ven.

no llores, mi hija, no llores.

gustavo: yo les di mi palabra

a fermín y a los pescadores de

que esos hoteles no

contaminarían el lugar donde

pescan.

ana paula: ¿y qué piensas hacer?

gustavo: lo que sea necesario,

ana.

ana paula: tienes que llamar

a fermín para contarle, gustavo.

gustavo: no, antes

de preocuparlo a él y a su gente

tengo que tomar otras medidas.

ana paula: ¿y si intentas hablar

de nuevo con tu jefe?

gustavo: no, lo conozco y eso

no va a funcionar.

es más, estaba tan molesto que

ni siquiera quiso darme

el dinero que me corresponde

por la liquidación.

ana paula: mi amor.

¿y si mejor regresamos

los boletos de la graduación

para que tengas algo de dinero?

gustavo: no, ese es un regalo

que yo te hice.

ana paula: sí, pero puedes

necesitar ese dinero

y yo no quiero--

gustavo: yo me las voy

a arreglar.

quiero que vayamos juntos a tu

graduación, ana.

quiero que sea el primero

de muchos eventos importantes

que compartamos el resto

de nuestras vidas.

maripaz: hola, doña maría.

hola, margarito.

hace mucho que no te veía

aquí en el pueblo.

margarito: ahora me vas a ver

más seguido porque doña maría

quiere que tú me enseñes a leer.

macaria: a ver, a ver, a ver,

¿cómo está eso?

maría: hola, macaria.

macaria: hola, maría.

maría: lo que pasa es que

paula, la enfermera del patrón,

le estaba enseñando a margarito

a leer y a escribir.

macaria: mi hija no tiene

tiempo.

además, estoy viendo la manera

de convencer a ulises de que

la deje ir a estudiar

a la capital, así que se va a

ir de aquí.

espero que pronto.

maría: bueno, pues, gracias

de todos modos, ¿eh?

macaria: no, no, no, no, maría,

venga, siéntese.

no se vaya.

maría: pero es que--

macaria: maripaz, ¿nos traes

una agüita de horchata?

oiga, ¿y cómo estuvo eso

de que la enfermera se fue?

¿y ahora qué pasó?

margarito: lo que pasa es que--

macaria: porque yo ya sabía

que eso iba a pasar.

hasta se lo advertí que no hay

quien dure mucho con rogelio

montero.

david: ¿quieres otro café?

cynthia: no, no, gracias,

estoy bien.

¿por qué mejor no nos vamos

a comer?

david: pues, sí, vamos.

llamo a rogelio para que nos

alcance en el restaurante que

tú quieras ir.

cynthia: bueno.

[teléfono]

david: sí, dime, adriana.

que pase de una vez.

yo voy a ir a comer.

es que pedí una nueva pantalla

para mi computadora.

sí, un poco más grande.

se ve mejor.

miguel: buenas tardes.

dijo su secretaria que le

trajera esto.

david: sí, por favor,

desempácala de una vez

y la instalas.

¿y adónde quieres ir a comer?

cynthia: ¿y si decides tú?

david: no, no, aquí tú eres

la que manda.

cynthia: bueno, ¿de qué tienes

ganas?

¿de qué tienes ganas?

david: no sé--

rogelio: david.

david: rogelio, ¿cómo estás?

adelante, por favor.

rogelio: gracias.

muchas gracias, gracias.

miguel: don rogelio, buenas

tardes.

señorita cynthia.

cynthia: ay, claro tú eres--

claro.

rogelio: así que ya estás

trabajando aquí desde que te

recomendé.

¿y qué tal?

david: de verdad, muchas gracias

por habérmelo recomendado

porque ha resultado muy bueno.

rogelio: caramba.

ana paula: hola.

daniela: hola.

ana paula: ¿y cómo te fue en

tus análisis?

daniela: bien, bien, me fue

muy bien.

ya traigo todos los papeles

para llevarlos a recursos

humanos y que terminen de

contratarme.

mira.

oye, por cierto, ¿ya tienes el

vestido que te vas a poner en

la graduación?

ana paula: eh...

sí, bueno, ¿tú crees que tu

hermana me pueda arreglar este

vestido?

no sé, ¿crees que haya alguna

manera de que le haga algún

cambio, de que le ponga algo?

no sé, que le corte.

daniela: ay, claro, seguro.

siempre hay alguna manera.

a lo mejor más corto.

rosaura: no puedo creerlo.

¿para tu graduación vas a llevar

un vestido regalado

y encima remendado?

ay, dios mío, necesitamos

dinero.

david: ¿les parece si vamos a

comer y seguimos platicando?

rogelio: sí, sí, por supuesto.

oye, pero invita también a este

ingeniero, a gustavo,

el que fue a san gabriel.

david: no, él ya no trabaja

aquí.

rogelio: ¿y eso?

me parecía un buen elemento.

david: no, todo lo contrario.

de haberlo dejado en su puesto,

le habría traído muchos

problemas a la empresa.

además, es un desagradecido.

cynthia: pero ¿qué te hizo?

david: le tendí la mano

y trabajo cuando no tenía

ninguna experiencia

y lo preparé.

y ahora que más lo necesitaba

me traicionó.

rogelio: por eso no confío jamás

en nadie.

mercedes: ay, qué barbaridad.

de verdad, estoy muy apenada

contigo.

sí, entiendo que no te quedó

de otra.

gracias.

gustavo: mercedes, quiero

avisarte que ana no se quedó

en el trabajo en el que tú

la recomendaste.

mercedes: ya lo sé.

me acaban de avisar que...

¿cómo te atreves a recomendarme

a alguien así?

se me cayó la cara de vergüenza

cuando me dijeron que tu novia

es una incumplida y una

informal.

miguel: hace mucho que no

estábamos todos juntos.

daniela: sí, es cierto.

desde que te fuiste

a la hacienda, ana paula.

miguel: por cierto, que vi

a don rogelio

en la constructora.

ana paula: ay, ni me

lo menciones.

prefiero no hablar de él.

rosaura: y bueno, ¿qué pasó

con el trabajo que fuiste

a ver?

¿cuándo te dan una respuesta?

ana paula: ya me la dieron, tía,

y no me quedé con el trabajo.

miguel: ¿por?

daniela: debe de haber sido

porque había otras que tenían

más experiencia, mejores

calificaciones que

las tuyas o--

miguel: bueno, la experiencia

y los años en un trabajo no te

aseguran nada.

a mi jefe lo acaban de correr.

rosaura: ¿y eso?

miguel: no sé bien cómo estuvo

la cosa, pero lo corrieron.

ana paula: ¿por qué?

miguel: el dueño

de la constructora dice que es

un malagradecido, que si se

hubiera quedado, le habría

hecho daño a la empresa.

yo no sé qué hizo el "inge"

gustavo, pero me parece que fue

algo grave.

ana paula: ¿gustavo?

y dices que es ingeniero.

¿cómo se apellida tu jefe,

miguel?

miguel: durán.

ana paula: ah, no puede ser.

es mi novio.

gustavo: qué rápido corren

los chismes.

yo vine a contártelo para que

lo supieras.

mercedes: ¿y me vas a decir

que no es cierto lo que dicen

de tu novia?

gustavo: te aseguro que no fue

su culpa.

mercedes: pues, no sé, pero me

preocupa, gustavo.

yo te veo muy entusiasmado con

esa chava.

¿estás seguro de que es una

buena muchacha?

gustavo: pero por supuesto

que sí.

mercedes: es que no sé.

primero eso de que se le

desaparece la tía y luego ahora

que me dicen que dejó botado

un trabajo sin avisar.

y se puso al tú por tú con una

socia del club.

gustavo: esa socia es una

prepotente.

mercedes: ¿tú la conoces?

gustavo: no, pero ana me contó.

mercedes: gustavo, perdóname,

pero por si acaso, yo no

puedo volver a recomendarla con

nadie más.

gustavo: yo creo que deberías

primero enterarte del porqué

de las cosas, hermana.

mercedes: mira, lo que cuentan

son los hechos y esa muchacha

dejó su trabajo anterior sin

avisar.

gustavo: a ver, sí, en eso

tiene razón, pero no fue por

su culpa.

lo que pasó fue que ana--

mercedes: mira, yo sé que esa

muchacha te interesa mucho,

gustavo, pero por favor,

ten cuidado.

fíjate bien cómo es.

tú eres mi único hermano

y yo te adoro.

no me gustaría que te llevaras

una decepción.

gustavo: no, no, no va a ser

así.

te lo aseguro.

mercedes: ay, eso espero,

hermano.

gustavo, además estoy muy

preocupada porque mañana nos

toca pagar la mensualidad de

la casa.

¿cómo en cuánto tiempo crees

que te den tu liquidación?

porque con lo que yo gano no nos

va a alcanzar y tenemos muchos

gastos.

david: estamos pasando un rato

muy agradable.

espero que nos reunamos más

seguido aquí en tuxtla.

cynthia: ay, por mí encantada.

david: rogelio, hay algo que

quiero decirte, pero no sé cómo

lo vayas a tomar.

rogelio: mientras no vayas a

decirme que te equivocaste

y que requieres de más dinero

para ese centro comercial,

no importa, no pasa nada.

david: no, no, no, no,

no se trata de eso.

es algo personal.

rogelio: dime.

david: quiero pedir tu

autorización para invitar a

salir a cynthia.

rogelio: si ella está de

acuerdo, no tengo ningún

inconveniente.

cynthia: ¿de verdad?

rogelio: claro.

cynthia: no, bueno, por supuesto

que acepto, claro.

rogelio: bueno, si es así,

no hay ningún inconveniente.

[celular]

¿qué pasó, bruno?

bruno: ya recogí los documentos

que me encargaste.

¿quieres que te alcance o te

busco de una vez otra enfermera?

rogelio: no, ve a buscarme otra

enfermera.

después me llamas.

david: oye, cynthia,

¿bruno sigue enamorado de ti?

cynthia: ¿bruno?

no, no.

eso fue hace mucho y jamás

llegamos a nada.

no tengo a nadie en mi vida.

david: salud por eso.

cynthia: salud.

macaria: sobró cambio.

te doy un dulcecito.

ándale, margarito.

efraín: maría, ¿esto es todo

lo que hay que subir

a la camioneta?

maría: sí, efraín.

con eso de que no sé cuándo

regresan rogelio y los demás...

efraín: ¿tú qué ves?

ándale, póngase a cargar.

margarito: sí, efraín.

maría: por favor.

efraín: ándale.

maría: nos vemos, macaria.

macaria: no, no, no, maría,

espérese tantito.

ay, no es que me guste

el chisme, pero ahorita que vi

a efraín me entró la duda.

¿usted sabe con quién anda

ahora?

maría: ¿y por qué quiere saber?

macaria: porque hace como un año

que no le hemos visto ninguna

novia y es raro en él.

es de los que no saben estar

sin ninguna mujer.

david: bueno, rogelio,

nos vemos.

rogelio: nos vemos.

david: entonces paso por ti

más tarde.

cynthia: sí, claro.

david: provecho.

cynthia: rogelio, de veras no

puedo creer que me dieras

permiso de salir con david.

gracias.

yo creo que él sí es un buen

partido para mí.

¿no crees?

rogelio: te di permiso de

tratarlo.

cynthia: gracias.

rogelio: si te conviene o no,

ya yo lo voy a decidir.

cynthia: bueno, ya, ¿nos vamos

al hotel?

rogelio: no.

¿no quieres visitar a tu amiga

vanesa?

cynthia: ¿hablas en serio?

rogelio: claro, ¿vamos?

cynthia: vamos, claro que sí.

rosaura: a mí no me engañas.

ese gustavo te sonsacó para que

te vinieras con él a tuxtla

cuando dejaste la hacienda.

desde entonces vi que no era un

buen muchacho.

ana paula: ya te expliqué que

él me ayudó cuando se

descompuso el camión.

rosaura: ¿y nada más a ti?

y él te entretuvo más tiempo

del normal, ¿no?

ana paula: tía, te juro que él

es bueno.

su jefe es el que anda haciendo

las cosas mal y por eso

lo corrieron, porque no lo

quiso apoyar.

rosaura: ah, eso dice él.

y tú no puedes creer todo lo que

los hombres dicen, ana paula.

ana paula: yo creo en gustavo.

sé que él es bueno y honesto,

y si perdió su trabajo,

fue por hacer lo correcto.

rosaura: abre los ojos, hija.

reacciona.

[llaman a la puerta]

ana paula: bruno, pasa.

bruno: hola, paula.

como siempre, me da mucho gusto

verte.

ana paula: gracias.

bruno: ¿cómo está, señora?

rosaura: ¿qué tal, bruno?

pase.

bruno: vine a--vine a hablar

con paula.

rosaura: ah, bueno.

entonces, siéntese.

le voy a traer un cafecito.

bruno: gracias.

rosaura: siéntate, hija.

bruno: rogelio me mandó buscar

una enfermera y no le importa

lo que tenga que pagar.

por favor, reacciona, paula,

reacciona.

regresa a trabajar con él.

anda, esta es la última

oportunidad que tienes.

ana paula: bruno, no entiendo

tanta insistencia.

dime la verdad.

¿estás haciendo esto por el

señor montero o eres tú el que

quiere que vuelva a la hacienda?

bruno: paula, yo...

sabes que estoy cumpliendo

órdenes de rogelio.

él está muy contento con tu

trabajo y quiere que sigas allí

le cobres lo que le cobres.

ana paula: entonces tú no tienes

un interés particular en que yo

regrese.

bruno: por supuesto que sí,

paula.

claro que sí.

tú sabes que yo le prometí a tu

tía ser respetuoso y cuidarte,

pero también sabes lo que

siento por ti.

yo te quiero.

ana paula: bruno, eh,

lo siento, pero yo no puedo

verte más que como un amigo.

además,

yo ya tengo novio.

bruno: ¿qué dijiste?

¿cómo que tienes novio?

ana paula: sí, bruno.

bruno: cuando te conocí, paula,

te pregunté y no andabas

con nadie.

ana paula: esto es algo que

acaba de empezar y estoy muy

contenta.

rosaura: bruno, su café.

su café, bruno.

bruno.

¿qué hiciste, ana paula?

¿qué hiciste?

ana paula: le hablé con

la verdad.

rosaura: ¿qué no piensas

las cosas?

no tenemos dinero.

yo estoy muy enferma.

tu hermano tiene una chambita

mediocre y tú desperdicias

una gran oportunidad.

vas a echar a perder tu vida

y la de nosotros.

ana paula: yo solo le dije

la verdad y lo que quiero es

trabajar, pero aquí en tuxtla.

rosaura: ¿y crees que en la vida

uno puede hacer lo que quiere?

de ser así, yo me hubiera casado

con un hombre que me amaba,

que me ofrecía todo.

ana paula: ¿y por qué no te

casaste?

rosaura: por ti y por miguel.

ese hombre me ofrecía todo a mí,

a mí, ¿oíste?

pero los iba a mandar a un

internado a tu hermano y a ti.

ana paula: tía.

vanesa: sí, sí, cualquier cosa

me marcas, por favor.

gracias.

>> señora, la buscan.

vanesa: gracias.

cynthia.

cynthia: vine a verte.

ven, ven, ven.

no sabes quién vino a verte.

no, no los abras, por favor.

vanesa: no.

rogelio.

cynthia: yo los--los dejo un

momento porque voy a saludar

a tu mamá.

rogelio: hugo, espérame

en la camioneta.

hugo: sí, patrón.

vanesa: no, es que no puedo

creerlo.

no te esperaba.

rogelio: lo sé, y por eso seré

directo.

dices que me quieres.

bien, pues, intentemos revivir

lo nuestro, vanesa.

¿qué dices?

ahora que no hay ningún contrato

entre tu padre y yo

estoy dispuesto a intentarlo.

vanesa: pero ¿cómo?

rogelio: si aceptas ahora,

es porque lo haces por cariño

y no por interés.

¿quieres que empecemos de nuevo?

vanesa: es que no puedo creerlo.

en la hacienda te portaste

tan grosero conmigo.

¿cómo es posible que después

de todo lo que me dijiste

ahora me digas esto?

rogelio: lo que tú me hiciste

fue mucho peor, vanesa.

sin embargo, después

de siete años

fuiste a buscarme.

por algo fue y también por algo

estoy yo aquí.

vanesa: ¿me sigues queriendo?

rogelio: los dos nos hemos

lastimado mucho,

pero aquí estoy.

y esta es mi propuesta.

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