null: nullpx
Cargando Video...

La Fuerza del Destino Capítulo 18

31 Dic 2020 – 12:00 AM EST
¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

álex: soy álex. iván: hola,

yo me llamo iván. álex: ¿y te gusta el fútbol?

iván: mucho. álex: ¿y las matemáticas?

iván: no, muchísimo. álex: ¿y tienes hijos?

lucía: oye, no seas tan preguntón.

carolina: ya, ya, ven. siéntate aquí conmigo.

anthony: bueno, pero ¿de quién es el rancho?

carlota: el rancho me lo heredó mi difunto marido

y está a mi nombre, pero la que siempre

se ha encargado es mi hija lucrecia.

juan jaime: por eso está cómo está.

las mujeres no sirven para manejar ranchos.

carlota: entonces, ¿por qué tú también andas con anthony

pidiendo limosna? lucrecia: mamá, por favor.

juan jaime: lo mío no es igual. carlota: no veo en qué sea

diferente. a ti tampoco te ha ido muy bien

que digamos. y luego me choca ese machismo

que manifiestas a cada rato. anthony: bueno, bueno, ya.

no vamos a ponernos a discutir sobre la capacidad del hombre

y de la mujer. yo tengo un gran respeto

por la inteligencia femenina. juan jaime: yo también.

carlota, por favor. usted sabe cuánto las respeto

y las quiero. era un chascarrillo.

carlota: [ríe] lucía: te hubieras quedado

a comer. iván: no, no, no quiero

molestar. además...

lucía: ¿además qué? iván: al ver a álex,

me puse a pensar en mi hijo. ahora debe tener

casi la misma edad. lucía: pues, sí.

iván: de todos modos, me dio mucho gusto volver a ver

a tu papá. lucía: a él también le dio

mucho gusto. iván: bueno, ¿entonces nos vemos

mañana? lucía: sí.

iván: allí donde quedamos. lucía: de acuerdo.

iván: nos vemos. lucía: adiós.

se fue. gerardo: ¿por qué no aceptó

nuestra invitación a comer? lucía: dijo que no quería

abusar y, pues, el ver a álex le recordó a su hijo.

gerardo: ah. lucía: ¿sabes?

fue lo primero que me preguntó cuando lo volví a ver.

iván siente que todo lo que le pasó

le cortó la vida. se la partió en dos.

gerardo: ¿se ha vuelto a ver con maripaz?

lucía: sí. gerardo: ¿y?

lucía: le dijo muchas mentiras. no me ha dicho nada

y yo tampoco he querido preguntar.

por cierto, ahora maripaz ya se salió de casa

de sus suegros y se quiere divorciar.

gerardo: no me digas. carolina: ¿ya comieron?

no, ¿verdad? este, ¿ya se lavaron las manos?

¡álex! álex, ¿dónde--?

¡álex! iván: hola.

anthony: ¿qué hubo? ¿qué te pasa?

iván: fui a saludar a gerardo lomelí.

anthony: ah. iván: tiene un hijo.

se llama álex. es un niño muy despierto

y simpático, de la edad que tendría mi hijo.

le encanta el fútbol. anthony: iván, puedes tener

otro hijo, dos, tres, los que sean.

iván: si ya lo sé, ya lo sé, pero no deja de doler, papá.

anthony: por supuesto que no y tampoco se olvida.

pero tienes que empezar a pensar en la posibilidad

de que no existe o de que está muerto.

iván: sí lo he pensado, pero por lo menos quiero saber

qué pasó con él. por lo que se refiere a mi madre

voy a hablar con mi madrina. es imposible que--que no sepa

quién embarazó a mi mamá. anthony: entonces no estás

tan seguro de que fue mondragón. iván: pienso que sí fue él

porque nunca supe que mi mamá tuviera

algún enamorado o algún pretendiente.

vivíamos juntos, padre. anthony: bueno, sí,

pero los sábados y los domingos tú te salías e ibas

con tus amigos y ese era el día de descanso

de ella. iván: pero si se la pasaba

con mi madrina. anthony: ¿siempre?

iván: no lo sé, pero supongo. anthony: bueno.

comí con carlota y con lucrecia. las voy a ayudar.

yo sé que no estás de acuerdo. iván: usted puede hacer

lo que quiera independientemente de mis sentimientos hacia ella.

anthony: yo no quería, pero carlota insistió en darme

su casa en garantía. [música]

[música]

[teléfono] iván: perdón.

bueno. >> señor mcguire,

tiene una llamada de la señora maripaz lomelí.

¿se la paso? iván: no, no, no, no, no.

dígale, por favor, que no estoy. ¿ya ve?

es ella. no hace más que llamarme

a cada rato, pero el interés que alguna vez sentí

desapareció. se me cayó la venda de los ojos.

anthony: bueno, bueno. yo no la conozco

ni siquiera físicamente, pero voy a hablar con carlota.

iván: ¿con doña carlota? ¿por qué?

anthony: porque es una mujer sincera, inteligente.

iván: de acuerdo. pero ¿para qué quiere hablar

con ella? anthony: no sé, me cae bien.

¿qué, no puedo? además, quiero saber

qué me cuenta de sus nietas. iván: por supuesto, padre.

usted es libre de hacer lo que quiera.

anthony: ojo. mucho cuidadito

con lo que haces. iván: padre,

¿alguna vez le dije lo mucho que lo quiero?

anthony: no, pero no hace falta. siempre lo he sabido.

no sabes lo que significó para mí que hayas llegado tú

a mi vida. iván: padre, lo mismo digo yo.

ambos: [ríen] anthony: te quiero, mi chamaco.

iván: yo también, padre, y mucho.

no sabe cuánto. y a veces pienso,

¿qué tal si mi hijo tuvo la suerte de ser adoptado

por un padre como usted? anthony: sí, mira,

los milagros ocurren. y si ese fuera el caso

y él creyera que ese hombre es su padre,

y lo quisiera, ¿se lo quitarías?

iván: pues, no sé, pero no dejaría de ser mi hijo.

antolín: así que no pudiste convencerla de volver contigo.

saúl: ¿lo puedes creer? y deja que mi viejo se entere.

se va a poner como fiera. es que encima que le hago

el favor de hacerla mi novia... su familia está en la ruina.

antolín: pero los gringos seguro que van a ayudar

a las curiel. oye, ¿qué tal es el iván?

saúl: un presumido que se las da de santito,

de bien portado. no es más que un aburrido

sin chiste. no te estoy hablando de él,

te estoy hablando de lucía. ¿sabes qué pienso?

que debe haberle echado el ojo a alguien más.

antolín: no, no creo, no creo. es bien seriecita.

no es de las que dejan a uno para andar con otro.

saúl: nunca se sabe, antolín. con las viejas nunca se sabe.

pero pobrecita de ella si me llego a enterar.

carolina: ¿ya terminó su tarea álex?

gerardo: sí. le puse el canal de animales

que tanto le gusta. carolina: estás preocupado,

¿verdad? por iván.

gerardo: sí. carolina: no pensarás

decirle, ¿verdad? gerardo: no sé.

dice lucía que está obsesionado con saber qué le pasó a su hijo.

carolina: gerardo, gerardo, hay que pensar primero en álex.

toda su vida ha estado con nosotros.

tú eres su papá. y no sería justo quitarle eso.

imagínate cuánto sufriría. gerardo: ya sé,

pero también me vinieron recuerdos de alicia.

¿por qué nunca me dijo que estaba esperando

un hijo mío? ¿por qué no lo hizo?

carolina: pues, seguramente para no causarte problemas.

gerardo: y por no causarme problemas murió.

todavía me duele. me duele mucho.

carolina: ya nada se puede hacer.

no sigas sintiéndote culpable porque solo te torturas.

gerardo, yo sé que si hubieras podido,

la hubieras apoyado. pero te enteraste

demasiado tarde. piensa que a pesar de todo

le hiciste un bien a álex. nosotros, que lo queremos,

somos muy felices de verlo sano y contento.

gerardo: ojalá pudiera decirle a iván: "mira, es tu hijo.

no le falta nada. al contrario, le sobra cariño

y está bien". >> ¡ey, ey, bolita, ey!

iván: ¡gol, qué golazo! ¿viste, mamá, qué golazo?

alicia: sí, mi amor. iván: ahí les va.

[música] [músic

[televisión] iván: esa princesa.

¿cómo estás? licha: bien, ¿y tú?

arcelia: iván, hijo, qué gusto verte.

pásale. nada más que si vienes a buscar

a camilo, pues, no está. iván: sí, lo sé, madrina.

se iba a quedar en la bodega que compramos hablando

con los ingenieros para unos arreglos.

pero vine porque quiero hablar con usted.

arcelia: dime, hijo, claro. ¿quieres un cafecito o un té?

iván: no, no, muchas gracias. vine para que...

platiquemos de mi mamá. arcelia: ah, lichita, mi amor,

vete a tu cuarto a jugar. ándale.

licha: ay, no. arcelia: ándale, hijita,

sé obediente, por favor. llévate tus cuadernos

y tus colores, ¿eh? con cuidado.

iván: adiós, lichita. licha: adiós.

arcelia: siéntate, hijito. iván: gracias.

arcelia: gracias. bueno, pues, tú dirás.

iván: mire, madrina, usted sabe que yo siempre he creído

que el hombre que embarazó a mi mamá

fue juan jaime mondragón. pero no lo puedo asegurar.

ella nunca me dijo nada y tal vez estoy equivocado.

a lo mejor hubo otro hombre en su vida,

uno que yo jamás he visto. arcelia: bueno, hijo,

tu mamá era una mujer muy discreta.

iván: lo sé, pero no con usted. de verdad, ¿nunca le dijo nada?

¿nunca le comentó que estuviera viéndose

con alguien? arcelia: no, no,

tu mamá no hablaba de esas cosas conmigo.

nada más me contaba cómo le iba en la chamba,

hablaba mucho de ti, pero-- pero nada más.

iván: madrina, ella siempre le tuvo mucha confianza.

me parece imposible que no le haya dicho algo.

arcelia: te digo que no, iván. iván: tal vez no le contó nada

sobre su vida sentimental, pero a lo mejor dijo

algo que nos dé una pista. por favor, por favor,

trate de recordar si alguna vez mencionó el nombre

de algún amigo. arcelia: nunca.

iván: ¿tampoco la vio platicar con nadie, madrina?

¿o que alguien la saludara cuando iban juntas al mercado

o a algún otro lugar? arcelia: ay, hijo,

es que yo no me fijé en nadie. iván: entonces no hay duda.

fue juan jaime mondragón. seguro que de alguna manera

la convenció. a lo mejor le prometió

hacerse cargo de mí, yo qué sé. arcelia: la verdad, no lo creo,

iván. y mira, hijo, yo te aconsejaría

que ya no pienses en eso. ¿para qué?

iván: ¿para qué, madrina? arcelia: sí, ¿para qué?

iván: mi mamá murió por culpa de un infeliz

que la embarazó y luego no respondió

por la criatura que estaba esperando.

por eso ella decidió abortar, por él.

por él mi mamá murió. ¿cómo no voy a pensar en eso?

yo quiero que se haga justicia, madrina.

justicia. carolina: yo pienso

que es preferible dejar las cosas como están.

más que nada por álex. y pedirle a dios

que iván encuentre resignación. ah, y a lucía tampoco

porque no sé, a mí me parece que está muy interesada

en ese muchacho. gerardo: de niña andaba

con iván, aunque lucrecia se enojaba.

carolina: sí, pero ya no es una niña.

gerardo: iván estaba enamorado de maripaz.

carolina: pero los-- los años pasan

y las cosas cambian. lucía es una muchacha muy linda

y muy buena. y si ella se enamorara de iván

y él de ella, pues, álex podría convivir

también con ellos y nosotros-- nosotros no tendríamos

la necesidad de decirle la verdad.

sería una forma de compensarlo sin lastimar al niño.

gerardo: tienes razón. carolina: ¿verdad que sí?

gerardo: pero... no sé.

no sé. juan jaime: esther.

esther, te estoy llamando. esther: ay, ¿qué pasa?

juan jaime: ¿hablaste con david? esther: sí, estuvo aquí.

juan jaime: ¿y? esther: bueno, nada,

está de acuerdo en fingir que él y maripaz siguen juntos.

juan jaime: pero ¿qué? ¿va a volver a la casa o qué?

esther: eso no se lo pregunté. juan jaime: ¿por qué?

esther: no sé. juan jaime: ah.

¿sabes por qué no se lo preguntaste?

porque eres una tonta, porque no tienes un gramo

de cerebro. ¿y tú qué haces aquí de burujón?

saúl: es que no me encargaste nada, pa.

juan jaime: "no me encargaste nada, pa".

te estuve esperando en la asociación.

saúl: pues, no me dijiste. juan jaime: bueno, pues, ahora

te lo digo. quiero que mañana vayas

para allá, que saques los estados de cuenta

de tres años para acá. necesito enseñárselos a anthony.

saúl: sí, papá. juan jaime: [suspira]

lucrecia. lucrecia: sí, juan jaime, dime.

juan jaime: ¿hablaste con maripaz?

¿le dijiste lo que quiero? lucrecia: sí, hablé con ella,

pero no está dispuesta. es más, ya fue a ver

a un abogado para pedir el divorcio.

juan jaime: ¿cómo que divorcio? te dije muy claramente--

lucrecia: ya sé lo que me dijiste,

pero mi hija no quiere. juan jaime: ¿y sabes

lo que eso significa? puedo desbaratar tus planes

de crédito con los mcguire. lucrecia: ¿y qué quieres

que haga? además, dudo que lo logres.

tal parece que el señor anthony está encantado con mi mamá.

y francamente no creo que a unos americanos

tan liberales como son les importe un divorcio más

o un divorcio menos. hasta adoptó a un mexicano

indocumentado, ¿no? juan jaime: ¿cómo

que un mexicano indocumentado? ¿qué demonios significa eso?

lucrecia. lucrecia.

maldita vieja. esther: ¿qué fue lo que te dijo?

juan jaime: maldita vieja. quiero cenar.

saúl: ¿divorcio? ¿maripaz se va a divorciar?

¿y de qué mexicano indocumentado hablaba?

esther: ay, no lo sé, hijo. voy a preparar la cena.

lucía: ¿no lo apruebas? carlota: no sé, hija.

entiendo que iván esté ansioso por saber de su hijo,

pero ¿por qué lo tienes que acompañar?

lucía: pues, porque yo conocí a encarnación y a lo mejor

a mí me puede decir la verdad. carlota: yo sé que nunca

has dejado de querer a iván. y ahora que ha regresado--

lucía: no, no, no, abuela. carlota: ay, a mí no me digas

que no porque te conozco muy bien.

lucía: está desesperado, es normal.

carlota: yo lo entiendo, pero sigo sin entender

por qué si tiene los datos y las direcciones,

quiere que tú te vayas con él. lucía: pues, porque quiere

y yo también. [celular]

bueno. saúl: hola, pequeña.

lucía: ¿qué pasó, saúl? saúl: oye, mira, yo sé

que las cosas no están muy bien entre nosotros y te pido perdón.

pero igual seguimos siendo amigos, ¿no?

oye, ¿por qué no vamos mañana a cenar y platicamos?

lucía: no, puedo, no. me voy a ir de fin de semana

con las compañeras de la facultad.

saúl: unas compañeras. ¿y adónde van?

lucía: a la casa de campo de una de ellas.

saúl: ¿y te vas manejando? lucía: no, me voy

en la camioneta de una amiga, de otra amiga.

saúl: ¿ella va por ti? lucía: no, no, nos quedamos

de ver en el centro. me voy en un taxi.

saúl: pues, yo voy por ti y te llevo.

lucía: no, no quiero que te molestes, muchas gracias.

saúl: ¿no será más bien que vas con un grupo de amigos?

lucía: mira, saúl, tú no tienes ningún derecho a cuestionarme.

tú y yo no tenemos absolutamente nada que ver,

así es que con quien vaya o no vaya no es asunto tuyo.

carlota: se puso celoso. lucía: ¿qué le pasa?

si ya no somos nada. [música]

[música]

lucrecia: ¿cómo que te vas de fin de semana?

nunca antes lo habías hecho. lucía: pues, sí, lo decidimos

y se me antojó, mamá. lucrecia: pero ¿unas muchachas

solas? lucía: mamá, ya tengo

edad suficiente para saber lo que hago y ya lo decidí.

lucrecia: ¿y qué pasó con saúl? lucía: ya lo sabes, rompimos.

lucrecia: ¿tú no dices nada, mamá?

carlota: ¿qué quieres que diga? lucía es una muchacha sensata.

ya se va a graduar, tiene trabajo, gana dinero.

ya es una mujer. hija, llega el momento

en que hay que dejar que los hijos vuelen

con sus propias alas. lucrecia: ah, sí, ¿cómo no?

ya viste lo que le pasó a maripaz cuando quiso volar

con sus propias alas. lucía: yo no soy maripaz.

antolín: ¿y ahora tú? qué milagro que un señorito

como tú se digne a pisar este antro de vicio y perdición.

saúl: necesito que me hagas un favor.

antolín: cuenta conmigo. ¿hay billete de por medio?

saúl: por supuesto. antolín: tú dirás, mi güey.

lucía: hola. iván: hola.

antolín: vaya el pelado. esto no te va a gustar nada,

saúl. nadita.

anthony: camilo. camilo: ¿qué tal, señor anthony?

anthony: pásale. ya sabes que iván salió

de la ciudad. fue a guaymas a ver si puede

averiguar algo sobre su hijo. camilo: no, no me dijo nada.

anthony: siéntate. camilo: gracias.

anthony: a ver. ahí tienes, tu contrato.

léelo, ahí se estipula tu sueldo y tus condiciones de trabajo.

camilo: sí, señor. anthony: ah, lo redactó

el licenciado zabala. cualquier cosa que no te parezca

me lo dices, ¿eh? camilo: ¿me van a pagar

todo esto? anthony: sí, es lo justo.

tu puesto va a ser de mucha importancia.

vas a ser la mano derecha de iván.

camilo: sí, sí, claro, pero-- pero no lo puedo creer.

cuando se lo diga a mi madre se va a desmayar de la emoción,

don anthony. anthony: [ríe]

arcelia: ¿en serio, hijo? pero si es un montón de dinero.

camilo: sí, mamá, sí. es un montón de lana.

arcelia: ay, hijo, me vas a marear.

camilo: en cuanto me paguen, te voy a comprar ropita nueva

y vamos a poder cambiar todos los muebles de la casa

y también pintar tu recámara. o nos vamos a vivir a otro lado

mucho más cómodo, mucho más grande.

arcelia: espérate, espérate. mira, si quieres,

pon muebles nuevos, cómprame otra estufa

porque la que tengo ya está bien viejita.

pero ¿cambiarnos de casa? para nada, hijo.

camilo: ¿y por qué, mamá? podemos irnos a una colonia

mucho más bonita. arcelia: no, mi hijito.

desde que me casé con tu padre, que dios lo tenga en su gloria,

nos vinimos a vivir a este barrio,

y a mí me gusta. conozco a todos los vecinos,

todos nos conocen. esta casa es nuestra.

tu padre la compró con muchos sacrificios.

así que de aquí nomás me salgo con los pies por delante.

pero mira, mi hijito, si tú quieres, puedes irte

a vivir a otro lado, alquilarte un bonito

departamento, como ahora te corresponde.

camilo: ¿y vivir solo, mamá? ¿lejos de ustedes?

pues, no, aquí me quedo con ustedes, mamá.

arcelia: ay. ay, mi hijito, también tienes

que ahorrar, ¿eh? camilo: ah, pues, claro.

arcelia: estoy tan contenta por ti.

ya ves, dios aprieta pero no ahorca.

ay, bendito sea mi ahijado, bendito sea mi ahijado.

pero tú le tienes que responder, ¿eh?

camilo: sí, mamá. arcelia: bueno, ya me diste

la buena noticia. ahora regrésate a tu trabajo.

camilo: bueno, como iván no está el señor anthony me dio

el día libre y te quiero invitar a comer,

y también a carmen y a lichita. arcelia: tu hermana se llevó

a la niña al parque, pero si tú quieres,

nos vamos tú y yo. eso sí, que no sea

un restaurante muy elegante porque yo no me voy a sentir

muy a gusto, hijo. camilo: como tú digas, jefecita,

como tú digas. ¿qué se te antoja?

¿adónde quieres ir? lo que tú quieras.

[músic

carlota: ay, don tony, ¿cómo le va?

anthony: muy bien, carlota. pero por favor, sin el don, ¿eh?

¿y usted cómo está? carlota: sorprendidísima.

no esperaba su llamada. oiga, ¿cómo consiguió

nuestro teléfono? anthony: muy fácil.

lo pedí aquí, en la gerencia del hotel.

a ver, oiga, quisiera hablar con usted.

carlota: sí, claro, dígame. anthony: una plática de amigos.

¿no quiere comer conmigo? ¿o le tiene miedo a los chismes?

carlota: [ríe] tony, yo estoy más allá

del bien y del mal. la verdad es que no me gusta

mucho salir. si no es molestia para usted,

podemos comer aquí en la casa una comidita sencilla.

anthony: tengo muchas ganas de comida casera.

lo que pasa es que me gustaría que platicáramos a solas.

carlota: bueno, lucrecia se fue al rancho porque es día de raya,

lucía no está y maripaz no debe tardar

en salir. maripaz: comuníqueme

a la habitación del señor iván mcguire, por favor.

>> no está. ¿quiere dejarle recado?

maripaz: ¿me podría dar el número de su celular?

es que olvidé pedírselo. >> lo siento, señorita.

no podemos darle esa información.

maripaz: gracias. david, soy yo, maripaz.

¿podemos vernos? lucía: me acuerdo que veníamos

muy tristes. mi hermana no dejaba de llorar.

yo tuve que dejar la escuela. mi abuela intentó meterme

en una escuela de aquí, pero no me aceptaron.

iván: ¿y qué hacían todo el día? lucía: yo intentaba estudiar

un poco. la mayor parte del tiempo

acompañaba a mi hermana. iván: ¿y tu papá?

lucía: venía a veces. bueno, primero porque mi mamá

no quería que estuviera aquí. y...

¿se estaban divorciando o ya estaban divorciados?

ya no me acuerdo. iván: ¿y por qué se divorciaron?

lucía: desde que tengo memoria, nunca se llevaron bien.

mi mamá siempre decía que no servía, lo menospreciaba.

en fin, no fue culpa de mi papá. a él no le gustaba el campo.

se tenía que hacer cargo del rancho

porque de alguna forma mi mamá lo obligaba a hacerlo.

iván: tu papá siempre fue un buen hombre.

lucía: sí. iván: qué pena que haya perdido

a su esposa, pero bueno, por lo menos le dejó un hijo.

lucía: sí, y a carolina. aunque no pueda ver,

se encarga de la casa, de álex, que de repente

ya está muy travieso. ambos: [ríen]

iván: es normal a su edad. lucía: sí.

carlota: qué gusto verlo tan pronto.

anthony: el gusto es mío, doña carlota.

carlota: me imagino que viene por las escrituras de la casa.

anthony: no, no, no, no, eso no corre prisa.

carlota: ah. anthony: vine a platicar

con usted. carlota: ah.

adelante, ¿le ofrezco algo? ¿un té, un café?

anthony: no, no, nada, muchas gracias.

estoy muy bien, muchas gracias. carlota: todo bien, cleto.

siéntese, por favor. anthony: gracias.

oiga, doña carlota, su casa está muy bonita, ¿eh?

carlota: ay, pero está bastante deteriorada.

cuando mi marido vivía la teníamos muy bien cuidada.

anthony: ah, sí. ¿hace mucho que falleció?

carlota: uy, sí. antes de que lucrecia se casara.

anthony: ¿y por qué no se volvió a casar?

carlota: mejor dígame por qué usted tampoco lo hizo.

anthony: bueno. bueno, primero porque estaba

muy triste por la muerte de mi esposa.

además, fue una pena doble porque murieron mi esposa

y mi hijo en un accidente automovilístico.

me refiero a mi primer hijo. carlota: sí, claro,

porque ahora tiene a iván. anthony: sí, así es, sí, sí.

y luego, pues, en realidad no-- no encontré con quién rehacer

mi vida. carlota: yo tampoco,

y tampoco me dieron ganas. lucrecia se casó,

llegaron las niñas y mi vida se centró en ellas.

anthony: las quiere mucho. carlota: uy, sí.

aun cuando lucrecia tiene muy mal carácter.

y luego hace ciertas cosas que-- bueno, no necesito hablarle

de eso. ya se enteró el otro día

que llegó iván. anthony: sí, sí, sí, sí.

carlota: pero la familia es la familia

y a pesar de que una se da cuenta de que a veces

no se comportan bien, hay que hacer hasta lo imposible

para mantener la unión. el cariño nos hace perdonar

hasta lo imperdonable. y ese es un gran defecto, ¿eh?

no una cualidad. anthony: para eso estamos

los padres, los abuelos, los tíos...

la familia. carlota: usted quiere mucho

a iván, ¿verdad? anthony: sí, sí, como si fuera

mi propio hijo. lo conocí una noche

en los ángeles. yo estaba desesperado

porque se había escapado mi perro y no lo encontraba.

era mi compañero y mi amigo de toda la vida.

unos tipos me trataron de asaltar e iván me ayudó.

carlota: ah. [música]

[música]

david: hola, maripaz, ¿cómo estás?

maripaz: hola. david: ¿quieres algo?

maripaz: no. david: cuando me llamaste

te iba hablar. maripaz: ¿para pedirme

que te devuelva tu coche y tu tarjeta?

david: en realidad no. aun cuando me hablaron del banco

para decirme que la tarjeta ya rebasó el tope.

ya me salí de mi casa. como dejé de trabajar

en el rancho, ya no le puedo pedir dinero a mi papá.

maripaz: pero ¿le puedes pedir a tu mami, no?

david: no quiero. ya fui a una agencia de empleos

y puse mi solicitud. maripaz: ah, ¿sí?

¿y en qué piensas trabajar? david: bueno, soy licenciado

en administración. maripaz: ah.

david: maripaz, ¿no crees que sea posible

una reconciliación entre nosotros?

maripaz: no. es más, te llamé para informarte

que ya fui con un abogado y solicité el divorcio

de común acuerdo. ahora necesito que me acompañes

con el licenciado para que firmemos juntos

el acta de divorcio. david: yo pensé que--

maripaz: ¿que iba a aceptar la petición de tu padre

de fingir que seguimos casados? no.

david: no me refiero a eso, sino a que hubieras

reconsiderado la posibilidad de estar--

>> ¿le ofrezco algo, señorita? maripaz: no.

david: no, gracias. si la necesitamos, le avisamos.

>> sí, señor. maripaz: david,

yo lo que quiero es el divorcio. y si no quieres que diga

la verdad de lo que sucedió entre nosotros, o mejor dicho,

de lo que no sucedió, es mejor que aceptes

mi propuesta. david: está bien.

solo quiero que me contestes una cosa.

¿por qué me aceptaste? maripaz: ¿no te lo imaginas?

porque fuiste el único con posición, dinero y apellido

que me lo propuso. también porque a pesar de todo

me caes bien. pero ahora que me di cuenta

de que tu familia no tiene tanto dinero como pensé

y tampoco sirves como hombre, ¿para qué seguir casada contigo?

david: pero si ya te dije que mi problema--

maripaz: sí, ya sé, ya sé. pero ¿sabes qué?

no te creo. ¿entonces cuándo vamos a ver

al abogado? david: cuando tú digas.

maripaz: señorita, un martini, por favor.

carlota: no se trata de que lucrecia la haya mimado

demasiado. lo que pasa es que maripaz

siempre fue caprichosa, vanidosa, presumida.

de niña más o menos la controlábamos,

pero luego cuando volvió de los estados unidos

era aún peor. voluntariosa,

menospreciaba a medio mundo. anthony: bueno, ¿y entonces

cómo se relacionó con iván? carlota: bueno, porque iván era

un sol, guapo, bueno, buen hijo, buen estudiante.

y seguramente ella se encaprichó.

anthony: pero él se enamoró de verdad.

y ha sufrido mucho. carlota: lo sé, tony,

y no sabe cuánto me duele. fue una época horrible

para la familia. el embarazo de mi nieta,

la lucha con lucrecia, que insistía en que abortara.

anthony: ¿y maripaz también quería?

carlota: sí. yo propuse que se casaran,

pero lucrecia puso el grito en el cielo.

y maripaz de ninguna manera quería casarse con el hijo

de una sirvienta. pero le juro, tony,

por mi difunto esposo se lo juro que yo no sabía nada

de esa canallada que hizo mi hija

en contra de iván. jamás lo habría permitido.

anthony: le creo, carlota, le creo.

carlota: pero iván no y me duele.

yo sé que de alguna manera debí imponerme,

pero también me puse a pensar. maripaz no se iba a casar

con él. iba a ser madre soltera.

y en una ciudad tan prejuiciosa, señalada por las amistades,

que seguramente le iban a hacer la vida imposible,

pobre, habría sido una infeliz. y luego sucedió

lo que usted ya sabe: la desaparición del niño.

ay, ay, ay, en fin. anthony: entiendo,

y puede que en este momento iván tenga sus dudas

sobre ustedes, pero él es de muy buen corazón.

además, siempre me habló muy bien de usted.

carlota: es que yo desde que llegó chiquillo

a esta casa lo quise mucho porque, pues--

anthony: ¿por qué? carlota: ay.

son cosas del pasado. anthony: el pasado de pronto

se hace presente y es bueno desahogarse con un amigo.

al hacerlo uno-- uno se siente liberado, ¿eh?

yo quiero ser su amigo. carlota: gracias,

pero después se lo contaré. anthony: bueno.

iván: al fin llegamos. lucía: con lo rápido

que manejaste... iván: [ríe]

no tanto. ¿qué te parece si primero

nos registramos, luego te vas a refrescar

a tu cuarto, nos vemos para comer algo

y luego vamos a la agencia inmobiliaria?

lucía: me parece muy bien. camilo: ¿preocupada por qué?

arcelia: por tu hermano. nunca pensé que fuera capaz

de matar a alguien. camilo: mamá, por favor.

siempre hemos sabido que antolín es una bala perdida.

y sepa a cuántos más echó antes. arcelia: no, ni lo digas.

ya sé que no ha querido estudiar y que, pues, vive--

camilo: vive de conseguirles mujeres a los ricos

y de organizar juegos de apuestas,

y puede que hasta de vender drogas.

arcelia: no digas eso, hijo. camilo: mamá, créeme que me da

mucha pena, pero tú eres una mujer lista.

ya deberías haberte dado cuenta. arcelia: claro que sí,

tampoco soy tonta. muchas veces me he preguntado

de dónde saca tu hermano dinero para tener su coche,

su departamento y hasta...

pues, darme unos pesitos de vez en cuando.

camilo: pues, de eso. arcelia: ¿tú no podrías hacer

algo por él, hijo? camilo: no, mamá.

tú misma me has dicho que árbol que crece torcido

nunca se endereza. arcelia: bueno, pero tal vez

iván lo pueda ayudar, darle trabajo, no sé.

camilo: ¿trabajo? ¿trabajo--trabajo de qué?

arcelia: pues, de lo que sea. por favor, pídeselo.

camilo: no, mamá. discúlpame, pero yo no.

si quieres, hazlo tú.

lucía: ¿tu mamá murió por un aborto?

iván: ¿no lo sabías? lucía: no, no, mi abuela me dijo

que murió por una enfermedad. iván: cuando llegué desesperado

a la casa de mi madrina después del rechazo de maripaz

y las amenazas de tu madre, la encontré desangrándose.

murió en mis brazos. lucía: ay, iván, no sabes

cuánto lo siento. iván: lo que quiero preguntarte

es si tú sabes de alguien que la anduviera rondando.

lucía: no, ¿cómo iba yo a enterarme de algo así?

iván: sí, claro, pero a lo mejor escuchaste a gloria, a cleto

decir algo. lucía: no, nunca los escuché

decir nada. ay, debe haber sido espantoso.

iván: por lo mismo no me importó irme a estados unidos.

ya no había nada que me atara a álamos.

maripaz me había despreciado, mi madre

había muerto, y luego con la amenaza

de que tu mamá me culpara con la muerte de ese trabajador.

pero esa es otra historia. el caso es que no tuve

más remedio y me fui. lucía: entiendo tu coraje

hacia nosotros. iván: bueno, vamos a comer

y después vamos a la agencia. anthony: gracias, gloria,

estuvo buenísimo. gloria: no me lo agradezca a mí.

todo lo hizo la señora. carlota: gloria.

anthony: se lo agradezco, carlota.

la sopa de fideos estuvo fantástica.

y hacía años que no me comía un pollo en salsa

de chile huevillo tan sabroso. gloria: pues, todavía le falta

lo mejor. carlota: mi flan.

anthony: ¿flan? [ríe]

además de inteligente, es usted muy talentosa.

su marido debe de haber estado feliz de la vida.

carlota: sí, fuimos muy felices. anthony: ah, ¿sí?

carlota: tony, quiero preguntarle una cosa.

si iván nos odia tanto, ¿por qué se llevó a lucía

a guaymas? anthony: ¿cómo, se fueron?

pensé que ella no iba a ir. carlota: sí, se fueron.

él no tenía por qué llevarse a lucía.

tenía todos los datos y hubiera podido irse solo.

anthony: bueno, tal vez pensó que como ella conocía

a la sirvienta, de algo le podría servir.

carlota: tony, yo quiero mucho a mi nieta lucía.

es una muchacha buena, estudiosa, trabajadora

y siempre estuvo enamorada de iván, desde chiquita.

y ahora que él ha vuelto, me parece que en ella

renació ese sentimiento. no sé cuáles sean

las intenciones de iván, pero de una vez le digo

que yo no voy a permitir que él la lastime.

anthony: no se preocupe. yo voy a hablar con iván.

maripaz: cleto me dijo que tienes visita, abuela.

mucho gusto, señor mcguire. yo soy maripaz.

anthony: maripaz, mucho gusto. mira qué muchacha tan guapa.

pero qué gustazo. maripaz: qué galante.

no sé si iván le habló de mí, pero me ofrecí a decorarles

la casa que acaban de rentar aquí cerquita.

no sé si usted está de acuerdo. carlota: hija, tú no sabes nada

de decoración. maripaz: abue, pero tengo

buen gusto. además, le voy a pedir ayuda

a judith. judith es mi amiga,

ella estudió para decoradora. ay, diga que sí.

please, please, señor mcguire. carlota: maripaz, no seas--

anthony: no, no, no se preocupe, carlota, no se preocupe.

muy bien, me parece perfecto. me presentas un proyecto

y lo discutimos, ¿qué te parece? maripaz: ay, muchas gracias,

señor mcguire, muchas gracias. muchas gracias, con permiso.

anthony: ándale, hasta luego. que te vaya bien, adiós.

carlota: no puedo creer tal descaro.

anthony: bueno, así son los jóvenes, carlota.

carlota: no todos. anthony: bueno.

carlota: bueno, esa es maripaz. ¿para qué digo más?

anthony: es una muchacha muy desenvueltita, ¿verdad?

carlota: demasiado, tony. anthony: bueno, ¿y el flan?

carlota: el flan. [campanilla]

gloria, flan. gloria: ahí vengo, ahí vengo.

carlota: eso es. [radio]

[llaman a la puerta] encarnación: voy.

¿sí? lucía: ¿encarnación?

¿no se acuerda de mí? encarnación: pues...

lucía: lucía lomelí curiel. trabajó con nosotros

hace diez años. encarnación: niña lucía.

qué gusto verla. pero cómo ha cambiado.

mire nada más qué linda se ha puesto.

bueno, siempre fue muy linda. pasen, pasen.

pase, joven, pase. lucía: usted está igualita.

encarnación: oiga, ¿y su abuelita, su mamá?

lucía: bien, bien, todas estamos muy bien.

maripaz también está muy bien. encarnación: cuánto me alegro.

¿y el niño? ambos: ♪ por amor

y que ahora sea el mismo amor el que se encargue de llevarte

junto a mí hasta el cielo más lejano y más azul

por puro amor solos tú y yo

nada me hace falta solo una mirada

y que la fuerza del destino te una a ti de nuevo a mí ♪

Cargando Playlist...