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‘El Travieso’ vivió un verdadero parto: sus gritos de dolor no se olvidarán

Univision27 Jul 2019 – 9:00 PM EDT

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los oídos.

pero tengo fe

que no grite "epidural".

eso es lo que más estoy

deseando en este momento.

cuando las mujeres están en

este punto que el travieso está

experimentando, normalmente,

me dice la doctora.

¡ay, la pierna!

que ahí piden la epidural.

... la pierna.

pero el travieso tiene

que aguantar.

el travieso está aguantando.

¡ya, ahí viene!

¡tranquilo, tranquilo!

ya sentí como las piernas

se me hacían, se me hacían,

así como de los calambres,

los toques...

hacen así.

tenía que aguantar.

sabía que la apuesta era dura.

y, pues, no quiero perder.

¡tú eres bien fuerte!

¡ay!

¡tú eres bien fuerte!

¡mi amor, eres bien fuerte!

respirar, le ayuda

también respirar.

eso.

¡tranquilo, tranquilo,

travieso!

¡tranquilo, tranquilo!

está empapado.

bueno, tranquila, mi amor,

tranquila.

minuto y medio.

vamos con todo.

¡tranquilo!

¡venga!

doctora, cuénteme, ¿qué está

experimentando el travieso?

una vez que llegan a la

dilatación, casi completa,

es cuando el bebé se encaja

en la pelvis.

¡ah!

las mujeres sienten

que se les abre la cadera.

¡ah!

¡venga, travieso!

¡estamos ahí!

¡puja!

lo último.

estoy a punto de rendirme.

no sé cómo le voy a hacer.

siento que no voy a aguantar.

y siento los piquetes

en mi espalda y en la ingle.

y yo creo que los puedo comparar

con una vez que peleé,

me abrieron una ceja.

me dijeron: "tenemos que coserte

en vivo, porque si ponemos

anestesia, la anestesia

es como doping positivo".

y sentía como encajaban la aguja

aquí y la metían y le jalaban

el hilo y la volvían a meter.

o sea, así sentía los piquetes

en mi en mi abdomen.

¡ah!

... amor.

llevamos 30 segundos.

un minuto más, travieso.

¡venga, venga, venga!

ya se le ven los pelitos.

está aquí la epidural.

tú me la pides, y

yo paro este dolor.

¡no, no, no!

¡ah!

¡sí puedes!

¡sí puedes!

¡sí puedes!

me siento así como, con ganas

de decir: "ya, basta".

pero yo sabía que estábamos

en riesgo y teníamos

que salir del hoyo.

entonces trato de agarrarle

los pies y tranquilizarlo.

"hazlo por tus hijos, ya estamos

en lo último, ándale, tú puedes,

tú puedes".

y "ay".

¡respira!

¡tranquilo, respira!

¡travieso!

¡respira, respira!

¡respira, respira!

¡no!

¡respira, respira!

toma aire, toma aire.

¿qué está pasando, doctora?

¿ya está dando a luz?

ya está.

¡20 segundos!

ya lo veo.

ya está aquí.

doctora, ya está.

pues empiezo a pensar en

mis hijos para poder aguantar.

y empiezan los diez segundos

más eternos de mi vida.

¡es lo último!

10, 9, 8.

¡aguanta, aguanta!

7, 6.

¡aguanta por tus niños,

mi amor, por tus hijos!

5, 4, 3, 2, 1.

¡ya nació!

¡ya nació!

¡lo tenemos aquí con nosotros!

tienes toda la cara,

como quedaste.

el llanto no es del bebé,

es del travieso.

no sé cómo le hice, pero

gracias a dios lo pude lograr.

y, bueno, hoy compruebo y me

queda más claro la admiración

y el respeto que le tengo

a mi mujer.

karime,

¿cuánto pesó este bebe?

37,000 kilos.

37,000 kilos, travieso.

¡uh!

eso apostaste.

¡eh!

¡lo hicimos!

muy bien.

¡lo hicimos!

un bebé sanito.

¡valió la pena!

¡valió la pena!

¡venga, mi amor!

¡venga!

muy sufrida esta victoria.

pero gracias a dios, ganamos.

... me apostó.

con eso creo que

vamos a levantarnos.

y yo creo que tenemos

oportunidad.

si la próxima prueba la hace

ella y nos vamos oline,

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