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Hijas de la Luna Capítulo 73

Univision31 Ene 2020 – 12:00 AM EST

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...

locutor: televisa presenta...

darío: no, no, no, mi hija,

no, dios, dios.

dios, no.

no, mi hija no, no.

¡no!

mauricio: y, ¿qué procede,

oficial?

>> en el laboratorio van

a llevar a cabo el peritaje

del vehículo y el análisis

de la sangre que encontramos

en la cajuela.

mauricio: y, ¿creen que--

el cuerpo de estefanía

esté a los alrededores?

>> sí, es muy probable.

a la brevedad vamos a organizar

una búsqueda por el área.

sebastián: ¿por qué no

me lo dice claramente?

carla: a partir de las

entrevistas con sus hermanas

me resultó muy evidente

que mienten para proteger

a alguien.

sebastián: no, más bien creo que

están nerviosas y eso me parece

normal.

nunca las había interrogado

la policía.

carla: y, ¿usted

también está nervioso?

¿va a usar esa misma excusa

para ocultar información?

sebastián: no, yo no le estoy

ocultando nada.

carla: ¿tiene problemas

con estefanía?

sebastián: sí, algunos.

carla: ¿de qué tipo?

sebastián: pues,

relacionados con su trastorno

emocional.

de hecho, está en tratamiento,

lo puede verificar con el doctor

aníbal carbona,

psiquiatra del hospital

san ignacio.

carla: ¿qué diagnóstico les dio?

sebastián: recetó medicamentos,

pero no dio diagnóstico

como tal.

y si necesita más información,

le repito,

contacte al doctor carmona.

carla: hábleme de la relación

de juana victoria y su esposa.

victoria: oigan, no lo voy

a tomar a mal ni nada, pero

¿dijeron algo sobre mi amor

secreto con sebastián?

inés: claro que no,

juana victoria.

dios nos libre.

soledad: lo que sí es que

la tal carla de melolenga

no tiene un pelo.

victoria: se ve que ese rebuena

para hacer su chamba.

soledad: no sé ustedes,

pero a mí como que me andaba

queriendo confundir.

bárbara: sí, abusadas, eh,

no hay que bajar

la guardia con ella.

pregunta lo mismo varias veces

y de diferente forma

a ver si una cae en la trampa.

inés: ay, juana victoria,

yo le dije que estefanía

se aventó contra la ventana

y que tú estabas ahí.

soledad: y yo le solté que

ustedes traían pleito casado.

bárbara: pues, perdón

si nos vimos mal,

carnalita, pues,

que no estamos acostumbradas

a estos jales, o sea, no sé,

los interrogatorios,

la verdad, no.

victoria: no, a ver,

no hay bronca.

ni modo de pedirles

que le echen mentiras

a la policía,

eso sería así

como supermala onda

de mi parte.

además, eso es ilegal,

yo no quiero que las pasen

a perjudicar por mi culpa.

yo no tengo nada que ocultar,

mi conciencia está

bien tranquilita.

soledad: no, espérate, mi hija,

claro que algo ocultas.

victoria: ¿qué?

soledad: pues, que sebastián

no es nuestro hermano.

victoria: bueno, pues, sí,

pero es que eso sí no quiero

que salga a la luz

y no por mí, eh,

por mi papá y por doña leonora,

¿me explico?

yo solo quiero que aparezca

estefanía ya para que se acabe

esta mugre pesadilla.

sebastián: los conflictos entre

estefanía y juana victoria

empezaron después de que se

presentó el trastorno emocional

de mi esposa.

carla: es extraño que usted se

haya casado con ella sabiendo

que ella tenía ese tipo

de problemas.

sebastián: bueno, creí que iba

a ser más fácil lidiar con eso.

carla: ¿por qué juana victoria

no se presentó a su boda,

señor oropeza?

sebastián: ya le dije,

no se lleva bien con estefanía.

carla: según sus hermanas,

esa disputa entre ellas

tiene que ver con usted.

sebastián: a ver, juana victoria

no estaba de acuerdo con que me

casara con estefanía.

carla: el caso es que

su hermana no tiene

una coartada sólida.

¿sabe dónde estuvo mientras se

dieron cuenta de que estefanía

estaba desaparecida?

sebastián: ¿sospecha de juana

victoria?

carla: conteste la pregunta.

[teléfono]

a ver, perdón.

¿qué pasó, gutiérrez?

entendido.

apareció la camioneta

de estefanía.

sebastián: ¿y ella?

carla: no estaba ahí,

pero hay una cantidad enorme

de sangre en la cajuela

y eso nos hace suponer

que fue asesinada.

darío: [llora]

no puedo creer que mi niña está

muerta.

que alguien la asesinó,

me la quitaron, me la quitaron.

mauricio: a ver, a ver,

no se ha comprobado

que esa sangre sea

de estefanía, papá.

darío: desapareció.

claro que es su sangre.

mauricio: a ver, mientras no

encontremos el cuerpo todavía

hay esperanza.

darío: no, no lo resisto, no,

no voy a resistir este dolor,

prefiero--

prefiero morirme,

quiero irme con mi hija.

[llora]

no, mi niña, tu hermana,

mi hija, no.

adela: la situación para los

inmigrantes ahí en gringolandia

se ha puesto very bad.

tienes que andar watchando

todo el tiempo que no llegue

la migra.

leonora: sí, mis compas de allá

me dicen que andan deportando

a everybody.

¿y hay algo que yo pueda hacer

por ti?

adela: sorry,

es que a mí me agarró la migra.

leonora: oh, my god.

adela: y lo veo con otros--

con otros también mojados,

nos subieron a una troca

y nos mandaron al centro

de detención de la red.

leonora: entonces,

¿te deportaron?

adela: sí, sin un quinto

y ni un lonche me dieron.

leonora: pero

¿en chicago tenías family?

adela: sí, mucho antes

de que me deportaran

tenía a mi pareja,

un infeliz que me dejó

por otra, you know.

eleonora: y, ¿qué vas a hacer?

¿andas buscando jale o nomás

estás de road por mazatlán?

adela: tengo la esperanza

de que my husband

me deje quedar en su casa.

leonora: ah, so,

¿tienes husband de aquí?

adela: yes,

y un hijo maravilloso.

leonora: oye, pero si allá

tenías a tu boyfriend,

yo no entiendo.

¿you don't love a tu esposo?

adela: claro que no,

solo quiero que me dé hospedaje

y estar cerca de my son.

[llora]

sebastián: en la cajuela

de la camioneta de estefanía

encontraron sangre,

mucha sangre.

bárbara: hijo, eso, entonces sí

se la echaron.

sebastián: la policía dice

que nadie pierde esa cantidad

de sangre y sobrevive.

soledad: pero

¿estefanía ni sus luces se da?

sebastián: nada, el cuerpo

no aparece y supongo que están

buscando en los alrededores

del lugar.

victoria: y, ¿cómo saben

que la sangre es de ella?

sebastián: en eso están,

apenas van a analizarla.

inés: bueno, pero podría ser

de otra persona.

juan: difícilmente, mi hija.

en casa de estefanía

hubo un pleito que alguien

quiso encubrir pero ella estuvo

presente porque había un trozo

de su vestido de novia.

además, sigue desaparecida

y el asesino intentó esconder

su camioneta.

sebastián: todo apunta a que en

efecto se trató de un asesinato.

victoria: no puede ser.

darío: mataste a mi hija,

vas a pagar por eso.

victoria: [grita]

>> policía municipal.

>> ¿está bien, señorita oropeza?

¿algún problema, señor iriarte?

darío: yo solamente quería

platicar con juana victoria,

¿ustedes qué hacen aquí?

>> nos encargaron la custodia

de la señorita.

darío: ¿por qué?

>> porque es una persona de

interés en el caso de su hija.

darío: sí, estoy seguro de eso.

con permiso.

>> ¿se encuentra bien, señorita?

victoria: ¿cómo voy

a estar bien?

ese hombre quería matarme,

¿qué? ¿no vieron?

>> no.

victoria: ¿no?

darío: malditos.

malditos infelices.

¿ya saben de quién es la sangre

que aparece en el coche

de mi hija?

carla: no, señor iriarte.

están haciendo el análisis

comparativo de adn

para determinar a quién--

darío: yo sé quiénes son

los responsables

de la desaparición de mi hija.

sebastián y juana victoria

oropeza.

carla: lo dice con mucha

seguridad.

darío: claro, porque están

enamorados.

sebastián no es hijo

de juan oropeza,

no son medios hermanos

y tienen una relación

desde hace tiempo.

carla: pero él se casó

con su hija.

darío: porque le di

un millón de dólares,

lo hizo por dinero.

carla: supongo que puede

probarlo.

darío: por supuesto.

¿se da cuenta?

ahí está el móvil del crimen.

carla: si las cosas son

como usted dice

el móvil es doble,

pasional y económico.

darío: vine para que se deje

de dudas,

forcé a sebastián a firmar

un contrato prenupcial.

en él quedó establecido

que si llegara a cometer

una falta como infidelidad,

por ejemplo,

debe devolverme

ese millón de dólares.

carla: entonces, si su hija

desaparece--

darío: sebastián se queda con

el dinero y con juana victoria.

exijo que todo el peso

de la ley caiga sobre

ese par de infelices.

todoelmundo: ¿cómo no lo intuí,

lo deduje, lo inferí, teresa?

teresa: no seas tan duro

contigo mismo,

adela te cayó de sorpresa.

todoelmundo: me dijo que quería

recuperar a su familia,

pero en realidad

solo necesitaba dónde quedarse.

teresa: bueno, aunque el cariño

que le está demostrando

a mundito

no creo que sea fingido.

todoelmundo: y la defiendes.

teresa: bueno, pues,

en parte nada más.

lo que sí es que estuvo pésimo

que te haya mentido.

todoelmundo: voy a hablar

con ella para decirle que--

teresa: mira, amor, yo creo que

hay que pensar bien las cosas.

todoelmundo: ¿por qué?

teresa: porque si enfrentas

a adela

va a descubrir que tenemos

un espía, doña leonora.

todoelmundo: bueno, pero, pues,

es que ella ya recaudó

la información más importante.

teresa: si adela fue capaz

de mentirte, pues, no sé,

la verdad

es que tengo miedo de que haga

algo más en un futuro.

todoelmundo: ¿como qué?

teresa: no sé, pero doña leonora

podría tirar de la lengua

otra vez.

claro, si hace falta.

todoelmundo: entonces,

¿qué propones?

teresa: haz que adela

te suelte la sopa sin que

sospeche de nuestra espía.

[teléfono]

permíteme tantito.

¿bueno?

hola, hijita.

ay, juana victoria,

¿qué te pasa?

¿por qué lloras, mi hija?

leonora: sí, sí,

ya me tomé las medicinas.

además, tengo este reloj

que me dio juana, la salvaje,

y que mide mis pulsaciones.

mira, si pasa de 120, cuidado.

juan: bueno, gordita,

sebastián y yo pensábamos no

decirte nada,

pero el caso ya escaló.

es decir,

las cosas ya evolucionaron

y seguro va a haber

información en los medios.

leonora: ¿sobre estefanía?

sebastián: todavía no sabemos

qué pasó,

pero aumentó la probabilidad

de que le haya sucedido

algo grave.

leonora: ¿grave?

juan: a ver, a ver,

¿cómo van las pulsaciones?

leonora: bien,

al diablo con eso, juan.

¿qué pasó?

juan: es probable que estefanía

haya fallecido.

teresa: no, no, no, no, hijita,

no, eso no puede ser,

a ver, repítemelo, por favor.

victoria: soy sospechosa

de haber asesinado a estefanía.

teresa: ¿cómo?

pero es que espérame tantito,

pues, ¿cómo?

si ni siquiera

la han encontrado.

victoria: no, pero la policía

ya me está siguiendo.

teresa: ¿en serio?

¿en serio?

victoria: sí, andan checando

así, pues,

que no me les vaya a pelar.

además, hace rato, don darío

casi me--

traía una pistola.

teresa: dios bendito, dios.

victoria: si no llegan

los policías esos que me seguían

escondida, me hubiera matado.

teresa: o sea que él también

cree que tú mataste a la loca.

es que ese infeliz

es un demonio.

victoria: ay, madrina,

es que lo quedaría por averiguar

qué fue lo que le pasó

de a de veras a estefanía.

mauricio: papá--

darío: ¿qué pasó?

mauricio: salieron los

resultados de la prueba de adn.

la sangre del coche

es de mi hermana.

tranquilo, pa, papá.

darío: [llora]

[música]

[música]

fernando: ¿te laten?

bárbara: perdón, pintorcito,

ando tan agüitada

con lo que está pasando,

si no fuera por eso

estaría pegando de brincos

y dándote opers.

fernando: sí, lo que me contaste

es fuerte,

es difícil de asimilar.

bárbara: bueno, y esa que está

tapada, ¿qué rollo?

fernando: mejor lo dejamos

para otro día,

en cuanto se resuelva el asunto.

bárbara: no, hombre, ¿a ver?

eh--

fernando: ¿qué te parece?

bárbara: te la bañas, bato,

como que le falta un no sé qué,

que qué sé yo, de eso

del rollismo pintoresco y--

ay--

claro,

claro que quiero ser tu novia.

fernando: ¿sí?

bárbara: sí.

todoelmundo: cada vez que

hablábamos por la computadora,

pues, se te veía contenta.

de hecho, pues,

me decías que estabas muy feliz

cuando estabas ahí,

en chicago.

adela: yes.

era very happy.

todoelmundo: entonces,

¿para qué regresaste?

adela: i already told you,

los extrañaba mucho

y quería retornarme

con mi familia.

todoelmundo: sí, ¿verdad?

pero--

adela: ¿te conté que mundito

me hizo llorar?

todoelmundo: no, ¿por qué?

adela: me dio para que yo

watchara los trabajos que hizo

en la escuela

para el día de las madres.

todoelmundo: mi pupilo.

es el niño más sensible

y amoroso del mundo.

adela: ya siento que lo quiero,

egidio.

que lo quiero mucho.

todoelmundo: bueno, era obvio,

lógico y natural

que conquistara tu corazón, ¿no?

pero, en fin,

bueno, tengo que ir

a la dolorosa porque

hoy pelea juana bárbara.

adela: no sé quién es,

pero don t worry,

yo me quedo con my son.

fernando: a echarle ganas,

mi corazón valiente.

soledad: ¿mi corazón valiente?

ájalas,

¿de qué me perdí, mi hija?

>> peleadoras, al centro.

bien, muy bien,

vamos a hacer una pelea

limpia.

no quiero golpes en la nuca,

no quiero golpes en la espalda

ni debajo de sus guantes.

choquen guantes,

que gane la mejor,

a sus esquinas.

¡box!

>> vamos, bárbara,

no bajes la guardia, bárbara.

margarita: ¡no dejes

que te peguen!

[gritos]

soledad: ay, ay, ay.

[vítores]

>> 1,2,3,4,

5,7,8,9.

todos: [festejan]

>> señorita,

vamos a trasladarla a la agencia

del ministerio público.

carla: debajo de uno de

los tapetes del auto

de estefanía

los peritos encontraron

lo que podría ser

el arma homicida,

un cuchillo de cocina

con sangre.

leonora: sobre mi cadáver

se llevan a juana victoria.

juan: ¿tienen la orden

de aprehensión?

>> se trata más bien

de una orden de presentación,

el ministerio público requiere

a la señorita

juana victoria ramírez

para que proporcione

sus huellas dactilares.

teresa: bueno, pero le toman

las huellas

y después la regresan para acá,

¿verdad?

>> no puedo darles mayor

información, cualquier cosa

véala con el ministerio público.

señora, se lo suplico,

hágase a un lado.

leonora: no.

>> puedo detenerla por obstruir

la justicia.

leonora: y, ¿usted cree

que me va a intimidar?

victoria: no, doña leonora,

mejor ya ni le mueva.

ay, no se vaya a meter

en broncas, pues, por mi culpa.

teresa: yo haría lo que fuera

por no ver así a mi juana

victoria, pero de nada sirve,

mejor deje que haga el oficial

su chamba, doña.

leonora: pues, es que, a ver,

¿dónde se ha visto que detengan

alguien solo para tomarle

las huellas?

juan: seguro hay algo más

que no nos quiere decir, seguro.

victoria: ay, no la mueles,

papá, ¿algo más?

sebastián: juana victoria,

no te preocupes, ahora voy

al ministerio público

y averiguo qué está pasando.

teresa: todo se va a arreglar,

doña leo, sí.

leonora: le juro que si

me la trata mal,

yo misma le aplico el 1, 2

que me enseñó mi profesora

de box.

>> sí, señora, no se preocupe.

juan: no vamos a dejarte sola,

hija.

[música]

darío: pero ¿ya saben si ese

darío: pero ¿ya saben si ese

cuchillo tiene las huellas

de la maldita de juana victoria?

carla: todavía no,

pero seguramente en este momento

deben de estar trasladándola

al ministerio público

para tomarle sus huellas.

mauricio: es que a mí me parece

tan raro que juana victoria--

no, es que yo no puedo creer

que juana victoria haya sido

capaz de matar a mi hermana.

darío: no seas iluso,

sebastián y juana victoria

se coludieron

para matar a mi princesa.

carla: bueno, todavía no podemos

probar eso,

aunque es verdad que

la falta de coartada

de juana victoria

y la información que he

recabado de todos

los interrogatorios

la convierten en la principal

sospechosa.

[teléfono]

darío: quiero que encierren

a esa mujer, carla.

quiero que se pudra

en la cárcel, mató a mi niña.

mauricio: ¿qué pasó, sebastián?

sebastián: ¿cómo estás?

mauricio: mal, no sé qué

creer ni en quién.

sebastián: oye, pero

¿sabes algo más sobre el caso?

mauricio: encontraron

un cuchillo en el coche.

sebastián: ¿encontraron

un cuchillo?

leonora: ¿cómo que un cuchillo?

teresa: dios mío.

juan: ¿en dónde?

sebastián: en el coche.

y, ¿qué saben del cuchillo?

mauricio: tiene sangre y huellas

digitales, sebastián.

sebastián,

¿es cierto que te casaste

con mi hermana por dinero?

porque dicen que

juana victoria

tiene motivos para--

sebastián: mau, perdón, perdón,

ahora te tengo que colgar,

voy al ministerio público.

bárbara: rafa,

gracias por el apoyo.

ya checaron a la güera

y está bien,

nomás anda medio atarantada

por el golpe.

todoelmundo: oye, y,

¿cómo te sentiste en la pelea?

bárbara: pues, yo sabía que la

güera tenía una preparación

física bien pro,

por eso había que noquearla

así, a la de ya.

si se alargaba la pelea, igual

me hubiera ganado.

todoelmundo: bueno, y,

¿qué sigue para juana bárbara?

bárbara: me siento muy contenta,

y ya que andamos en estas,

voy a soltarles algo

que traigo en la cabeza.

quiero enfrentarme

a la campeona mundial.

todoelmundo: oye,

como que fuiste desorbitada,

hiperbólica, grandilocuente.

bárbara: ¿hiper qué? ¿qué?

¿grandi qué?

a ver, abusado, bato,

porque si son insultos, me quedé

con mucha adrenalina

como para echarme otro round.

todoelmundo: no, no, mira,

quiero decir que exageraste un

poquito con eso del campeonato,

¿no?

bárbara: pues, igual y sí,

pero--pero ahorita, ahorita

me siento la mejor del mundo

mundial.

todos: [festejan]

bárbara: que conste

que ni me tocaron la cara, eh.

sigo igual de chula

que cuando me conociste.

fernando: estoy muy orgulloso

de ti.

todos: [festejan]

todoelmundo: bueno, bueno.

octavio: ey, a ver, a ver,

¿qué? ¿qué?

¿eso qué fue?

a ver, ¿ya--ya andan?

bárbara: sí.

el fer y yo ya somos novios,

¿no, pintorcito?

fernando: ay.

margarita: te felicito, hija,

eso es lo mejor

que pudo pasarte.

bárbara: pues, lo mejor,

pero para él.

todos: [ríen]

inés: ay, santa isadora,

a ver si con novio

se nos amansa la boxeadora.

bárbara: ¿qué dijiste, monjita?

inés: no, nada, nada.

dije: "te felicito, hermana."

fernando es un gran hombre.

¡ganaste!

leonora: te preparé un tecito,

tere.

teresa: gracias, doña leo.

[llora]

se me hace medio raro que--

que ahora, pues,

defienda tanto a mi ahijada.

leonora: bueno, pues,

es que poco a poco

he ido descubriendo

que las juanas

no son tan malas como pensaba.

curiosa que es la vida,

mientras más las iba valorando

a ellas, se me derrumbaba

la imagen de estefanía.

teresa: ella no es mala, pues,

está enfermita su cabeza,

eso es todo.

leonora: antes, su muerte

me hubiera afectado

como no tienes una idea.

a estas alturas ya estaría

en el hospital infartada.

es que era como una hija

para mí.

teresa: así igualito,

igualitito yo amo a mi

juana victoria.

y, pues, es que yo no entiendo,

doña leo,

no entiendo por qué la policía

cree que--que mi niña mató

a estefanía.

es--es tan buena.

[llora]

leonora: ay, ay, tere, tere,

ay, tere.

>> pulgar derecho.

victoria: ay, pero

¿por qué me hacen esto?

le juro por mi mamita

que yo sí soy inocente.

>> pulgar derecho, por favor.

victoria: oiga, pues,

si yo no hice nada.

>> ahora los cuatro dedos

de la mano izquierda.

carla: la detuvimos de manera

preventiva,

para tomar sus huellas

dactilares.

sebastián: sí, y compararlas

con las del cuchillo, ¿no?

carla: está bien enterado,

señor oropeza.

juan: ¿ya analizaron

la sangre del cuchillo?

¿es de estefanía?

carla: en eso andan los peritos.

juan: y, ¿en dónde apareció

el cuchillo?

carla: abajo de un tapete,

en la camioneta de estefanía.

sebastián: a ver,

pero no entiendo,

¿por qué le toma las huellas

a juana victoria?

¿cómo es posible

que sospechen de ella?

juan: sebastián tiene razón,

mi hija no hizo nada,

ella es incapaz.

inés: ay, dios mío,

¿mi hermana detenida?

soledad: es que nomás

no me ajusta, ¿por qué?

bárbara: ha de ser

por lo de la estefanía,

¿que no?

leonora: pues, sí,

sí es por eso.

inés: es que no entiendo,

si detuvieron a juana victoria,

¿creen que le hizo algo?

soledad: no, no, no, no,

no me diga--

¿apareció muerta?

leonora: no, no, bueno,

no han encontrado el cuerpo,

pero la policía cree

que estefanía fue asesinada.

soledad: ájalas, no, es que no.

no, no, no, eso no puede ser.

teresa: y sospechan

que juana victoria

tuvo que ver con esa muerte.

>> mañana temprano comenzamos

la búsqueda del cuerpo.

carla: seguro aparece,

tiene que aparecer.

>> y, tú, ¿cómo vas, eh?

carla: bien, pienso interrogar

a sebastián y a juana victoria

oropeza al mismo tiempo.

>> procedimiento

fuera de lo común, ¿no?

todavía no procesan

a la sospechosa.

carla: pues, sí, pero necesito

conocer sus reacciones.

darío iriarte sospecha que

juntos planearon el asesinato

de estefanía

y su teoría tiene mucha lógica.

carla: sé que no son medios

hermanos y que están enamorados.

mintieron para esconder

la verdadera razón por la que

asesinaron a estefanía iriarte,

¿no es así?

[música]

[música]

carla: entonces,

¿han ocultado su amor

para proteger al señor

juan oropeza y a su esposa?

¿y cuánto tiempo llevan

con ese secreto?

victoria: pues, una eternidad.

carla: como sea,

independientemente

de su conflicto familiar,

entienden que su relación

los incrimina, ¿verdad?

sebastián: a ver,

nosotros no hicimos nada malo.

bueno, tal vez sí,

debimos mandarlo todo al diablo

para solamente ocuparnos

de nuestro amor.

victoria: ay, ya, ¿quién le

contó lo que hay entre

sebastián y yo?

carla: las preguntas

las hago yo.

victoria: sí, sí, sí, pero,

por favor,

le ruego por el bien de mi papá

y de doña leonora

que, por favor,

se guarde para usted solita

que no somos hermanos.

carla: a ver, imposible,

se trata del móvil de un crimen.

la mataron

para poder estar juntos,

y si no, ¿por qué se casó con

estefanía si estaba enamorado

de juana victoria?

sebastián: después del huracán

nuestra familia

se fue a la quiebra

y todo se juntó porque después

a mi papá lo detuvieron,

había que pagar su fianza.

entonces, darío

me ofreció el dinero suficiente

para resolver todos nuestros

problemas.

claro, a cambio de que

me casara con estefanía.

[teléfono]

carla: discúlpenme.

¿sí?

gracias.

ya compararon las huellas

del arma homicida.

sebastián: ¿y?

carla: y coinciden,

son suyas, juana victoria.

sebastián: a ver, no, no,

¿quién hizo--quién hizo

el examen?

quiero saber, quiero hablar--

¡juana victoria!

ey, bonita, bonita,

juana victoria.

ey, juana victoria, ¿estás bien?

mírame, mírame.

inés: pero juana victoria

no es una asesina.

soledad: pues, obvio que no,

mi hija, no seas melolenga.

pero entonces, si no fue ella,

¿quién?

bárbara: igual y me la baño,

pero ¿se acuerdan el día que

desapareció estefanía?

juana victoria

andaba medio rara.

soledad: ey, como zombi.

inés: a ver,

¿qué se están imaginando?

bárbara: pues, tenía una raspada

en el brazo.

inés: ay, santas vírgenes

marineras,

no puedo creer que sean

un par de--

bárbara: ¿qué?

aguas con lo que dices, eh,

no se te vaya a salir una

mala palabra, monja rimadora.

inés: iba a decir traicioneras.

bárbara: no traicionamos

a nadie, juana inés.

nomás estoy soltando

lo que me pasó por la cabeza.

inés: sí, ese siempre

ha sido tu problema.

soledad: ese día--

les dije que juana victoria

estaba en shock.

bárbara: ¿por algo que hizo?

soledad: ¿sabe?

ay, pero--pero igual,

puede ser.

inés: a ver, ya, ya, ya,

párenle,

porque si me hacen desconfiar

de ella

me voy a enojar con ustedes

y también conmigo misma.

mejor vamos a rezar para que

la luz de dios aclare las cosas

y nuestra hermana sea--

salga bien librada

de la adversidad, ¿sí?

soledad: sí, sí, sí, sí,

tienes razón.

bárbara: está bien, monjita,

voy a rezar contigo.

victoria: ¿cómo es posible

que mis huellas

estén en ese cuchillo?

sebastián: alguien las puso ahí,

bonita, es la única explicación,

tú tranquila.

victoria: sí, pero ¿quién?

a ver, ¿quién querría asesinar

a estefanía

y echarme a mí la cochina culpa?

carla: dejen su teatrito

que conmigo no funciona.

si confiesa va a ser mejor.

también para usted, sebastián,

que es el presunto

autor intelectual todo esto.

sebastián: nosotros no hicimos

nada, al contrario,

con mis hermanas, las juanas,

tratamos de ayudar a estefanía.

victoria: y, ahora,

¿qué va a pasar?

carla: hay un plazo de 48 horas

para determinar su situación

jurídica, eh, juana victoria.

mientras usted va a permanecer

aquí detenida.

sebastián: ey, ey, ey,

no te preocupes, bonita,

yo voy a llegar al fondo

de todo este asunto

y voy a demostrar que tú

eres inocente, ¿sí?

tranquila.

quiero participar en la búsqueda

del cuerpo de estefanía.

[música]

[música]

darío: la quiero en la cárcel

lo antes posible.

ezequiel: pan comido, señor,

sobre todo ahora que se comprobó

que las huellas

del arma homicida

son de juana victoria oropeza.

darío: no me defraudes,

ezequiel.

ezequiel: no, ella va a ingresar

al reclusorio femenil

lo antes posible.

darío: y ahí yo me encargo de

que realmente se haga justicia.

ojo por ojo,

diente por diente.

inés: tenía que verte, chiquis.

mauricio: ay,

qué bueno que viniste.

inés: ¿cómo estás?

mauricio: ay, no,

como si estuviera viviendo

ahí adentro de una pesadilla.

inés: lo siento tanto.

me la he pasado rezando por ti

y por estefi.

mauricio: gracias, chiquis.

estoy muy confundido,

juana inés,

porque han surgido pruebas

muy contundentes en contra

de juana victoria y yo no--no

no puedo--

inés: mi hermana no hizo nada.

mauricio: entonces,

¿cómo es posible

que haya tantas pruebas--

darío: pido informes cada hora,

licenciado.

¿cómo puedes recibir

a la hermana de la asesina

de estefanía aquí en mi casa?

inés: entiendo cómo se siente,

señor iriarte, pero

dios va a resolver todo esto,

de verdad, va a ver

que mi hermana es inocente.

darío: ¡quiero que te largues

de mi casa!

mauricio: ¿qué te pasa?

ella no tiene la culpa de nada.

inés: es mejor que me vaya.

mauricio: yo voy contigo.

sebastián: es que no se da

cuenta de que mi hermana está

detenida acusada de un crimen

que no cometió.

necesito pruebas para mostrar

su inocencia,

déjeme seguir buscando

a estefanía.

>> ya no insista, joven,

por hoy la búsqueda terminó.

es mejor que se vaya

a descansar.

sebastián: ¡maldición!

juan: hace mucho estaba yo

ahí sentado ahí.

daría lo que fuera,

lo que fuera

por tomar tu lugar, mi amor.

victoria: ay, ya, papá,

no te pongas triste.

juan: no es justo.

victoria: hablando

de injusticias, a ver,

¿cómo aparecieron mis huellas

en ese mugre cuchillo?

juan: no sé, mi amor,

la transfirieron, no tengo idea.

victoria: pues, algo así

dijo sebastián, pero--

yo no sabía que algo así

era posible.

juan: mira, sí se puede,

pero ese no es el problema,

el problema es quién lo hizo.

victoria: pues, la única que me

odiaba tanto para hacer algo

así--

se supone que está muerta,

asesinada por mí.

octavio: oye, juana bárbara,

a que no has visto el vídeo

que todoelmundo subió al tubo.

bárbara: no, con tanta cosa

ni tiempo, a ver.

octavio: mira.

bárbara: me siento bien

contenta,

y ya que andamos en estas,

voy a soltarles algo

que traigo en la cabeza.

quiero enfrentarme

a la campeona mundial.

victoria: me cae que mi mamita

debe estarse ahí retorciendo en

la tumba de puritita vergüenza.

su hija en el bote.

teresa: no, no, no,

tú no estás en el bote.

victoria: bueno, pues, sí,

pero, pues,

voy para allá que vuelo.

¿te dijeron del cuchillo que

apareció dizque con mis huellas?

teresa: a mí se me hace que

las autoridades se vendieron,

¿que no el tal darío

tiene un chorro de lana?

victoria: pues, como sea.

me late que me voy a pasar

toditita mi vida tras las rejas.

teresa: no, no, no, a poco crees

que sebastián y tu papá

se van a quedar ahí cruzadotes

de brazos, no, mi hija.

victoria: pues, no,

pero ¿no estás diciendo que

el canijo de darío iriarte

igual y metió la mano?

ese tipo no se anda con cuentos.

teresa: pues, será el sereno,

pero conociendo a sebastián

y a juan,

se van a morir en la raya

con tal de demostrar

tu inocencia, hijita.

vas a ver.

victoria: pues, ojalá,

ojalá que lo logren.

teresa: sí, mi amor.

carla: ¿qué se le ofrece,

sebastián?

sebastián: estefanía está viva.

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