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Hijas de la Luna Capítulo 72

Univision30 Ene 2020 – 12:00 AM EST

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...

locutor: televisa presenta...

sebastián: aquí hubo una pelea.

juan: qué extraño, ¿no?

¿estefanía habrá tenido

problemas con alguien

antes de salir a la iglesia?

bueno, aparte de su conflicto

tan fuerte con juana victoria,

¿con quién más?,

¿con alguna amiga, con quién?

sebastián: no, no, pa.

para ella, lo más cercano

a una amiga son las juanas.

[celular]

juan: espérate.

sebastián: no... más allá, pa.

juan: es como por acá.

sebastián: viene de allá.

juan: sí.

¿es el celular de estefanía?

sebastián: sí.

la pregunta es,

¿por qué está en el basurero?

juan: con razón

huele tanto a cloro.

a ver...

ahora sí, esto pinta muy mal.

sebastián: pa, hay que hablar

a la policía.

juan: ¿vamos a avisarle

antes a darío?

sebastián: no... no, no,

si interviene ahorita

solamente va a complicar

las cosas.

juan: si uno de mis hijos

desapareciera,

yo estaría loco de angustia.

así, debe estar él.

sebastián: pa,

todavía no sabemos bien a bien

qué pasó aquí.

además, al primero que culpó

de la desaparición

de su princesa... fue a mí.

juan: ¿por qué?

sebastián: me preguntó

qué le había hecho yo

para que desapareciera.

juan: es un infeliz.

a ver.

darío: ¿qué haces aquí?

mauricio: ¿sabes algo

de mi hermana?

darío: obvio, no.

¿o tú qué crees?

mauricio: es que mis amigos

y yo nos pasamos buscando

por todo mazatlán y nada.

darío: [ríe] el único, mauricio.

igual que la vez pasada,

cuando la ayudaste a escapar

en un helicóptero

de la compañía.

y mira, mira...

eso me hace pensar que,

que esta vez--

mauricio: a ver, a ver, a ver,

¿crees que podría fingir

esta angustia?

darío: pues no conozco

tus talentos histriónicos,

ni, ni ningún otro, por cierto.

¿y sabes qué?

me estorbas en lugar de ayudar.

mauricio: ¿te das cuenta

que todo esto es culpa tuya?

darío: ¿estás loco?

¿de qué estás hablando?

manuel: tu soberbia te impide

aceptar que fuiste negligente

ante el problema de mi hermana.

darío: ¡mentira!

la mandé con el psiquiatra.

le estaban dando medicamentos.

¿qué más debía hacer, según tú?

mauricio: pues, internarla

en una clínica.

darío: ¡lo intenté!

le reservé un espacio

en una muy prestigiada de suiza.

además, se trata

de una discusión inútil.

ahora lo único importante

es averiguar dónde

está mi princesa.

mauricio: tienes razón.

darío: he estado pensando

en algo, que me dijo sebastián.

[exhala]

unos días antes de la boda,

tu hermana,

le pidió perdón a él, a juan...

y en honor ahí a las juanas.

quería arreglar las cosas.

mauricio: como... como para--

darío: no. ¡no!

jamás... insinué eso.

ni siquiera me pasó

por la cabeza,

que su intención fuera...

despedirse.

mauricio: pues... tal vez, no.

pero estefanía--

darío: y alguna vez,

me tocó salvarla, mauricio.

caminaba para adentro,

sin tener conciencia

de lo que estaba haciendo.

y se habría muerto,

si yo no...

notifica a la guardia costera.

que busquen a mi hija

por toda la costa.

también despacha

los helicópteros

y los barcos de la empresa

para que la busquen

por mar y tierra.

mantenme informado.

mauricio: estefanía va a aparece

sana y salva, ya verás.

darío: ¿y si no?

y si...

¿si se suicidó?

teresa: no vas a creer

lo que me pasó, juana victoria.

cuando ya todo estaba perfecto

con mundito y con todoelmundo--

ah, es que ni te dije, ¿verdad?

lo que pasa es que...

mundito me pidió

que fuera con ellos

a la boda de sebastián.

y entonces ahí voy,

a ponerme así, guapetona.

me aparezco en...

en casa de egidio y...

no sé por qué.

de verdad, que no sé

por qué siempre cae una mosca

en la sopa.

de la nada, ahí,

aparece la mamá de mundito.

la tal adela.

victoria: ¿y qué tal si mejor

lloramos jutas?

teresa: sí.

todoelmundo: te quería tanto,

adela, y no te importó.

te fuiste.

nos abandonaste.

otito era un bebé

y yo no sabía qué hacer con él.

y me dolió tanto perderte.

adela: no me perdiste.

"here i am".

todoelmundo: eso no fue lo peor.

lo más triste

fue enterarme que...

me habías engañado con otro.

con el que te fuiste a chicago.

adela: ese fue "the worst"

error de mi vida.

todoelmundo: poco a poco,

conforme mundito fue creciendo,

nos convertimos en compañeros.

en amigos...

en aliados.

él y yo...

nos volvimos inseparables.

adela: te lo agradezco...

"so much".

perdóname,

por haberte lastimado tanto.

pero dame chance de recuperar

a "my family".

mundito: ¿por qué sigue aquí

esta señora?

margarita: ¡hija!

¡hija!

qué bueno que pases por aquí.

ven, quiero hablar contigo.

bárbara: pues, tú dirás.

margarita: pues es que necesito

unas clasecitas de box.

bárbara: otra...

¿a poco las abuelitas

ya no tejen?

¿qué va a ser del lobo feroz?

margarita: quiero dominar

la técnica del uno, dos.

bárbara: a ver, a ver, ¿pa'qué?

margarita: para quitarle

de encima a las suripantas

a javier.

bárbara: achis, ¿a poco te anda

haciendo de chivo los tamales?

margarita: claro que no.

¿cómo crees?, él es impecable.

el problema son ellas.

las viejas arrastradas

que se le echan encima.

leonora: hola.

lista para empezar.

bárbara: ¿vio al doctor

como le pedí?

leonora: claro, claro, de hecho,

me dijo que el ejercicio

me va a sentar muy bien.

pero que necesito usar

un monitor cardíaco

y que no debo pasar

de 120 pulsaciones.

bárbara: está bruto,

yo tengo un reloj

que mide todo eso.

leonora: ah, qué bueno.

bárbara: ahora,

que en cuanto mi otra alumna,

como diría sol,

ocupo que te cambies.

ambas:¿otra alumna?

bárbara: ya debería poner

mi escuela.

instituto de box para mujeres

de la tercera edad.

ambas: ¿tercera edad?

adela: he pasado

todos estos "years" [solloza]

años, pensando en ti hijo.

mundito: no te creo.

adela: ¿por qué?

¿qué te ha dicho tu papá de mí?

mundito: primero, me hizo creer

que eras exploradora

en el amazonas.

adela: "really?"

mundito: me sentía

bien orgulloso de que mi mamá

hablara con unicornios, dragones

y perros de tres cabezas.

adela: eres un niño

"very intelligent".

mundito: mi sensei

me ha enseñado todo lo que sé.

adela: ¿sensei?

mundito: sí.

quiere decir maestro, sabio.

pero es una docta.

lo usan los japoneses

en las artes marciales.

adela: ¡guau! y si él es

el sensei, tú eres...

mundito: el pupilo.

que es el alumno.

pero hace poquito,

él me contó la verdad.

que no estabas en el amazonas,

sino en estados unidos.

y que te fuiste

cuando yo era bebé.

adela: me tuve que ir

a chambear, edmundo,

para ganar "dollars" para ti.

pero no sabes cuánto me dolió

dejarte.

mundito: ya me quiero dormir.[mú

carla: las pruebas apuntan

a que alguien limpió la escena

donde sucedió la supuesta riña.

juan: ¿cómo?

carla: me refiero

a que no hay huellas dactilares

por ningún lado.

ni siquiera, las del uso normal

de la casa.

sebastián: entonces,

después del pleito,

alguien borró las huellas.

juan: guau...

soledad: hola.

te traje el desayuno.

inés: y yo, una flor.

bárbara: y yo... mi sonrisa.

ay, se la bañan,

¿por qué no avisan

que van a traer cosas, eh?

soledad: queremos saber

cómo estás.

victoria: pues yo creo

que ya menos peor.

inés: que nunca nos falte

la bendición del señor.

bárbara: nos preocupamos

porque parecías juana zombie.

digo, aquí la única

que no corría peligro,

pues era la monja,

porque los zombies comen cerebro

y pues ella no tiene, ¿verdad?

inés: lo dice

la que se da de moquetazos

por diversión.

bárbara: no es diversión,

es mi sueño.

soledad: a ver.

par de belonengas ya,

esténse, ¿no?

victoria: ¿y ya saben algo

de estefanía?

bárbara: ni sus luces.

soledad: ah, bueno, m'hija.

ocupas desayunar.

victoria: gracias.

es que no, no sé qué haría

sin ustedes.

inés: ni nosotras sin ti.

pero a ver, ¿por qué andabas

como, como alma en pena?

victoria: pues, cómo...

cómo quieres que anduviera con,

pues con tanta

sube y baja de emociones.

ella no sentía lo duro,

sino lo tupido.

bárbara: ¿y cómo te sientes

con lo de estefanía?

victoria: pues.. ¿la verdad?

estoy bien preocupada por ella.

bárbara: pero pues,

sí ya no regresa, pues...

inés: ay, ni lo mande dios.

bárbara: piensa, monjita.

si estefanía de plano

se borra del mapa,

juana victoria, pues--

soledad: seguiría

en la misma bronca.

su amor por sebastián

es imposible.

victoria: ya.

¿cómo les puedo decir,

que estoy hasta el gorro

de esa latosa

que se llama esperanza?

ya no quiero desilusiones.

inés: y haces bien.

victoria: [suspira] pero luego

me agarran los malvados nervios.

es que...

¿dónde estará estefanía?

¿estará planeando algo?

¿por qué? ¿por qué desapareció

el día de su boda?

nomás, no entiendo.

sebastián: se llama

carla vázquez y está a cargo

de la investigación.

pasaron toda la noche

revisando cada rincón

de la casa.

el caso, es que seguro carla,

va a querer hablar

con cada una de ustedes, ¿sí?

juan: les va a preguntar cosas

como...

cuándo vieron a estefanía

por última vez.

soledad: ey, pues que pregunte.

nosotras estuvimos en su casa,

ayudándola a arreglarse.

victoria: no y yo,

hace un buen de días

que ni la veo.

de hecho, la última vez,

fue cuando vino

dizque a pedirme aquí, perdón.

juan: bueno, y por favor,

no le digan nada a leonora.

no quiero que se altere

con esto, ¿ok?

sebastián: sí, sí, sí.

es mejor mantenerla

totalmente al margen.

bárbara: ni se preocupen

por la doña,

la voy a tener bien entretenida.

darío: ¿nada?

no, no, no puede ser.

sigan buscando.

la guardia costera, las lanchas,

los helicópteros de la empresa,

han recorrido el área costera

en un rango de cien kilómetros,

¡una y otra vez! ¡y nada!

¡nada!

estoy... estoy angustiado.

te juro que--[llora]

que si le pasa algo

a mi princesa...

manuel: no, no, no, papá.

ey...

todo va a estar bien,

estefanía va a regresar

en cualquier momento.

darío: son... horas.

muchas horas.

¿dónde?... [solloza]

¿dónde puede estar?

siento que...

que me muero. [solloza]

bárbara: no te me apalmiques,

monjita.

carla: entonces...

ustedes son las junas.

soledad: juana soledad.

bárbara: juana bárbara.

inés: juana inés.

carla: estoy recabando

información preliminar

sobre el caso.

soledad: eh, ¿y ya saben

qué pasó con estefanía?

carla: por lo pronto, no.

está como desaparecida.

pero bueno, por lo que sé,

ustedes fueron las últimas

en verla.

inés: pe--pero no sabemos nada.

mire, dios es testigo

de que no hicimos nada malo.

carla: no se preocupe...

juana inés.

por ahora,

solamente quiero saber

qué hacían con ella.

soledad: pues, la ayudamos

a reglarse pa' su boda.

carla: ¿son sus amigas?

bárbara: no es así qué amigas

y que, qué bruto, qué amigas,

es nuestra cuñada.

carla: bueno, ¿y en qué ánimos

se encontraba estefanía?

inés: pues, estaba nerviosa

por su boda.

pero, pero feliz porque casarse

con nuestro hermano

era su sueño, ¿verdad?

soledad: mire, tomé unas fotos

de cómo iba quedando la novia.

páselas con el dedo.

carla: ¿notaron algo raro?

cualquier detalle,

por insignificante que sea.

inés: no, nada,

señorita investigadora.

soledad: andaba muy normal.

bueno, normal, como alguien

que se va a matrimoniar, ¿no?

[música]

victoria: no, no, no,

yo no quiero...

pues que la tal carla esa,

me interrogue.

sebastián: no nos queda otra.

victoria: ¿y qué?

¿y cuando pregunte:

cómo te llevas con estefanía?

¿qué le contesto?

ay, no, fíjese, que del nabo.

porque, pues da la casualidad

que me enamoré de su prometido.

que era mi hermano, que después,

resultó que no era mi hermano.

y luego pues,

ya no fue su prometido,

pero estaba bien celosa.

y un día,

se aventó contra un vidrio,

para echarme a mí la culpa.

ah, no, no, no.

pero también,

que está bastante loca.

la verdad es que,

señorita investigadora,

mire, nos caemos

en la punta del hígado.

sebastián: tú,

no tienes nada que ver

con lo que le haya pasado

a estefanía.

victoria: o sea, entonces...

ni me preocupo

si le tengo que explicar

que no eres hijo biológico

de juan oropeza.

sebastián: a ver, y eso,

¿qué tiene que ver

con todo esto?

victoria: que va a salir

a la luz más rápido

de lo que canta un gallo.

mi papá se va a morir.

no, además tu mamá

se va a enterar

que tú y yo sabemos

que no somos hermanos.

en conclusión, va a resultar

que todo este tiempo

sufrimos en vano.

sebastián: pues, sí.

tienes toda la razón.

bueno y ya está, entonces,

cuando carla nos entreviste,

omitimos todo lo relacionado

con nuestra historia, ya.

victoria: pues sí,

pero vamos a mentir, sebastián.

no, mentirle a la policía

a mí no me late.

margarita: ¿qué haces aquí

tan solita, tere?

teresa: estaba con todoelmundo,

pero se fue.

leonora: [suspira]

no veo la hora de empezar

el entrenamiento

con la boxeadora.

pero ella no se acaba

de decidir.

teresa: [solloza]

tengo tanto miedo de perderlo.

leonora: ¿a quién, teresa?

margarita: a todoelmundo

leonora: ¿a todoelmundo?

teresa: sí.

margarita: él y teresa

están enamorados.

leonora: pero si podría ser

su abuela.

margarita: oye, tampoco, ¿eh?

tampoco.

tal vez, su mamá.

teresa: gracias por la ayuda,

amiga.

leonora: no, no, no, yo decía,

la abuelita de mundito.

o sea, de mundito.

margarita: bueno, ya, ya, ya.

entonces, ¿qué pasó?

teresa: pues que regresó

la mamá de mundito.

margarita: ¿qué?

leonora: ¿regresó? ¿y de dónde?

es más, para empezar,

¿por qué se fue?

teresa: a ver, doña leo,

si quiere,

vamos desde el principio, ¿va?

leonora: hazte pa'allá.

soy toda oídos.

teresa: bueno.

lo que pasa es que... [solloza]

adela: leí las cartas

del amazonas.

todoelmundo: mundito

no debió dártelas.

adela: al contrario,

qué bueno que me las dio.

así me di cuenta

del buen "father" que has sido.

todoelmundo: ¿hablas en serio?

adela: no querías

que él creciera, sabiendo

que su mamá lo abandonó.

así que inventaste

un personaje.

todoelmundo: el problema

es que luego de sopetón,

se tuvo que enterar

de la verdad.

adela: es el más

"wonderful kid", egidio.

todoelmundo: ¿y me lo dices

a mí?

adela: "please, please."

necesito conocerlo.

déjame estar más tiempo

con él, ¿sí?

quiero que me perdone

y que en algún momento

llegue a quererme.

victoria: o sea, ¿les cae

que no le dijeron a don darío

lo que encontraron

en casa de estefanía?

juan: pues, pensamos

que complicaría las cosas.

victoria: no, pero

conociéndolos, si descubren

que le ocultaron información--

sebastián: se va a poner

como loco.

victoria: ajá.

juan: vamos de una vez

a hablar con él, ¿no?

victoria: sí.

juan: vamos.

sebastián: todo va a estar bien,

van a ver.

vamos.

victoria: suerte.

juan: chau.

leonora: ay, no.

desgraciada.

yo hablo con la tal adela

y le aplico el uno, dos.

bárbara: ¿a quién le quieren

aplicar el uno, dos?

margarita: a una mugrienta,

que le anda--

rallando los cuadernos

a mi teresita.

es más hija,

¿por qué no le enseñas box

a ella también,

para que se defienda

de la intrusa esa?

bárbara: ¿otra viejita

que quiere entrenar?

las tres: ¿viejita?

bárbara: ah pues,

ahí se ven después, ¿no?

leonora: nos dijo viejas.

darío: ¿encontraron un cadáver?

[música]

carla: ¿por qué no fue a la boda

de su hermano con estefanía?

mauricio: el cadáver, papá,

¿es de mi hermana?

darío: [solloza]

todavía no... no saben.

sebastián: y, darío,

¿quién te habló?

darío: la gente de seguridad

de mi empresa.

sus hombres vieron que un cuerpo

apareció en la playa.

[solloza] las autoridades,

no les permitieron acercarse.

no tienen más información.

juan: bueno.

podría ser de cualquier otra

persona, ¿no?

no hay motivos para suponer

que se trata de estefanía.

darío: no puede ser.

mi hija, juan.

[llora]

¡mi princesa!

no puede estar muerta.

mauricio: no, no, no, a ver.

cálmate, papá.

don juan tiene razón.

no tenemos que pensar nada.

darío: tú y yo hablamos

de lo que pudo pasar,

mauricio, mauricio.

juan: ¿a qué te refieres?

mauricio: papá se acordó

de cuando estefanía,

se metió caminando al mar.

y también,

de lo que tú le contaste,

sebastián.

que se disculpó con todos

y que parecía

que se estaba despidiendo.

darío: no.[llora]

sebastián: ¿ustedes creen que?

¿que se quitó la vida?

juan: a ver, a ver.

antes de especular, vamos

al servicio médico forense, ¿sí?

vamos a verificar

de quién es ese cuerpo

que apareció en la playa.

darío: sí.

sí, tienes, tienes...

tienes razón.

los de la guardia costera,

van a...

a trasladar el cuerpo

al forense.

sí.

carla: de manera,

que la relación con su cuñada,

no es muy buena.

victoria: pues ya le llegamos

dos, tres, o sea,

tenemos nuestras bronquitas.

carla: ¿qué clase de bronquitas?

victoria: pues, la mera verdad

es que yo no estaba de acuerdo

con que mi hermano

se casara con ella.

carla: ¿por qué?

victoria: pues, porque como que

de un tiempo para acá,

estefanía cambió un chorro.

no, y aunque se escuche

bien feo, se le botó la canica.

carla: ¿ah, sí?

victoria: sí.

carla: ¿cómo está eso?

victoria: pues es que... no sé.

hacía cosas así, como...

o sea, no estaba bien

de la cabeza pues.

carla: sí, pero necesito saber

por qué lo dice.

victoria: pues así,

como para darle un ejemplo.

pues estaba así como bien necia

en poner a mis tres hermanas

en mi contra.

carla: ¿y lo logró?

victoria: pues claro que no.

si mis manitas y yo

somos bien unidas.

carla: perdón, pero...

ese ejemplo, no me aclara nada.

en todo caso, se puede calificar

como una actitud negativa,

por parte de estefanía.

pero no me habla necesariamente

de que esté mal de la cabeza.

victoria: no, bueno, pues...

o sea...

es que...

en una de esas y sí soy

media exagerada.

pero mire, hay que dejarla

en que para mí,

ella no está a la altura

para mi hermano.

carla: a ver...

todavía hay algo

que no entiendo.

si no quería

que sebastián se casara

y usted es muy unida

con sus hermanas,

¿por qué ellas ayudaron

a estefanía a arreglarse

para su boda?

victoria: pues, muy fácil,

porque yo mera les pedí

que fueran a echarle la mano

con el vestido de novia

y todo eso.

carla: ¿por qué, juana victoria?

la verdad,

me parece una contradicción

de su parte.

inés: ya saben

que soy de lo peor

para decir mentiras.

soledad: sí, m'hija.

pero es bien importante

que la morra esa

jamás se entere

de que juana victoria

y sebastián no son hermanos

y están enamorados.

inés: pues sí, ¿pero eso

qué tiene que ver

con la desaparición

de estefanía?

bárbara: ¿en el convento

no les pasaban

pelis policíacas, monjita?

soledad: no.

bárbara: fíjate...

si la tal carla

llega a descubrir esa historia

de juana victoria y sebastián,

ellos se vuelven sospechosos.

soledad: ey...

y entonces, según la detective,

tendrían... ¿cómo?...

¿cómo le dicen?

un móvil, para obligar

a estefanía a desaparecer.

por eso, si nos vuelve

a interrogar hay que cuidar

lo que decimos.

inés: ay, virgen de altamira,

y de vuelta la mentira.

bárbara: ni modo, monjita.

la prueba de echar mentiras,

no es nomás pa'tí sino pa'todas.

inés: pues a ver si puedo

pellizcarme,

sin que la detective me vea.

victoria: más claro en el agua.

yo no odio a estefanía, no.

y la prueba está

en que mis hermanas y yo

decidimos echarle la mano

para que ella...

pues volviera a ser así,

la chava buena onda de antes.

carla: usted no la odia,

quiere ayudarla...

victoria: sí.

carla: pero no va a su boda.

¿por qué?

victoria: a ver, no la odio,

pero pues así, o sea,

tampoco soy su fan.

y eso que ya habíamos

hecho las paces.

carla: a ver, ¿cómo fue eso?

victoria: pues estefanía

vino y me pidió perdón

por todo lo que me ha hecho.

carla: ¿y qué le hizo?

victoria: una vez mojó

mi computadora y la descompuso.

carla: ¿dónde estuvo mientras

sebastián y los invitados

esperaban a estefanía

en la iglesia?

victoria: salí a dar

una vueltecita que, híjole.

[ríe] terminó en una vueltesota,

porque caminé un chorro.

carla: ¿alguien la acompañó?

victoria: ¿pues, quién?,

si todos estaban ahí en la boda.

carla: en la calle,

¿se encontró con gente conocida?

¿a dónde fue a caminar?

victoria: ay pues, ¿quién sabe?

no, pero, la--

no, es que es mera verdad,

no me estaba fijando ahí

por dónde iba.

carla: ¿cómo se raspó el brazo?

victoria: [ríe] no pues,

se me hace que por andar ahí

en la lela.

fui a dar ahí al sotón,

sobre un arbusto.

ay, es que...

pues a veces sí, soy bien mensa.

darío: ¿a qué hora van a darme

información sobre ese cuerpo

que apareció en la playa?

>> lamento lo que está viviendo,

señor iriarte.

pero lo acaban de traer

y todavía no está listo

el papeleo, así que--

darío: habla darío iriarte.

araceli, ¿me pasa al licenciado

armendáris?

claro, supongo que está ocupado,

pero yo no lo molestaría

si no fuera algo muy urgente.

teresa: [toce]

bárbara: ¿qué? ¿qué?

¿qué dice el reloj hora?

leonora: [toce] 118.

bárbara: ok,

a las 120 pulsaciones,

le paramos.

leonora: [afirma]

bárbara: no sea que le rompamos

la cuerda a la maquinaria, ¿eh?

achis, madre, estás pálida.

o más bien, verde.

margarita: es que...

creo que voy a vomitar.

leonora: ay, dios.

bárbara: nomás, sin salpicar.

te dije que no comieras pesado

y bien que te embutiste

tus tacos de marlin.

respira, respira.

margarita: casi se me pasa.

bárbara: ¿de lo demás

te sientes bien?

margarita: [asiente]

bárbara: no tires la toalla.

si no duele, no sirve.

teresa ya se rajó,

así que es la más vieja.

¿quién más es la más joven?

leonora: ¡eh! [ríe]

margarita: no, hija,

yo ya no puedo más.

leonora: [ríe] yo gané.

margarita: ya no.

leonora: ¡gané! ¿eh, eh?

no es el botox, ni las cremas.

soy la más joven,

y eso que estoy enferma

del corazón.

[celular]

bárbara: ¿qué onda, mi sol?

¿duro?

oh, pero qué va ,¿otra vez?

si no es kermesse.

¿qué querrá la detective ahora?

está bueno.

voy para allá.

suertudas...

las salvó la campana, ¿eh?

¿tienen lavadora?

leonora: sí.

bárbara: ahí "la vemos".

carla: tengo entendido

que hay enemistad

entre juana victoria

y estefanía.

soledad: bueno...

así, bien, bien, o se llevan.

carla: ¿por qué?

soledad: ay...

yo creo que se caen mal.

o sea, no congenian, pues.

carla: pero al parecer,

el motivo de su enemistad

es sebastián oropeza.

soledad: pues si ya sabe,

¿para qué me pregunta?

carla: mi trabajo es preguntar

una y otra vez, si es necesario.

usted dice que no congenian.

pero esa no es toda la verdad,

¿o sí?

soledad: bueno...

pues es que además, a estefanía

no le gusta que juana victoria

se lleve bien con sebastián.

carla: ¿celos?

soledad: pero no

de los que usted piensa, ¿eh?

carla: ¿qué cree que pienso?

soledad: no se haga,

que bien que sabe.

sebastián y juana victoria,

son hermanos

y los celos de estefanía,

son porque se llevan bien.

y de a tiro, pues le da envidia.

sí, ¿me entiende?

darío: no puedo ya

con esta angustia.

necesito saber

de quién es el cuerpo

que apareció hoy en la playa.

>> se trata de un hombre.

de hecho, ya lo identificamos.

se llama ernesto cifuentes.

[música]

[música]

darío: bueno,

como afortunadamente

no se trata de mi hija,

podemos irnos.

juan: sebastián y yo

nos quedamos.

ernesto cifuentes

nos hizo mucho daño

y queremos saber

en qué circunstancias murió.

digo, si se puede,

si es posible.

>> tengo órdenes directas

del licenciado armendares,

de darles la información

que requieran.

sebastián: entonces,

¿sabe cómo murió? ¿se ahogó?

>> todavía

no le practicaron la autopsia.

pero se trata de un cadáver

que llevaba varios días

en el mar.

se encuentra

bastante deteriorado.

juan: sí, me imagino.

>> pero noté aquí,

en la primer observación,

un golpe contundente en su nuca.

juan: o sea, que...

lo asesinaron

>> es posible.

darío: ¿cómo lo identificaron?

>> a través

de sus huellas dactilares.

está fichado, por el delito

de falsedad de declaraciones.

sebastián: yo siempre he dicho,

que había alguien arriba

de ernesto cifuentes.

seguro hubo problemas

entre ellos y...

lo mataron por eso.

>> bueno, si me permiten,

voy a practicar la autopsia.

y cualquier cosa

que quieran saber,

lo pueden chequear

con el ministerio público

o estoy a sus órdenes.

con permiso.

darío: propio.

teresa: yo no soy nada celosa.

pero hay algo, que sí

me hace sentir muy incómoda.

margarita: ah, te aprietan

los pants.

teresa: me refiero

a lo de egidio.

leonora: ¿egidio?

¿y ese quién es?

teresa: es el nombre

de todoelmundo, doña.

leonora: ay, qué angurria.

¿y qué? ¿nunca pensó

en la posibilidad

de cambiárselo?

margarita: a ver, doña leonora,

concéntrese.

¿y entonces?

teresa: pues, con la novedad

de que la ex

duerme en la casa de egidio.

margarita: ¿qué?

leonora: ¡cristo bendito!

margarita: no...

yo, por la mitad...

ya la hubiera noqueado,

a la tal adela esa.

pero eso sí es muy peligroso,

teresita.

como bien dicen:

donde hubo fuego,

cenizas quedan.

leonora: y ahora ya entiendes,

cómo me sentía yo contigo,

magos.

margarita: ay, no, por dios.

¿otra vez con eso?

pues si yo pensé

que ya lo habíamos superado.

leonora: pues sí,

pero nada más te estoy diciendo,

que yo tenía razón

en sentirme celosita.

margarita: ay... no.

leonora: lo importante es

que no debes permitirlo, teresa.

margarita: no... no, no,

tenemos que sacar a esa señora

de la casa de egidio.

teresa: sí, estoy de acuerdo,

¿pero cómo?

leonora: ay, pues nosotras

te vamos a ayudar,

¿verdad, magui?

margarita: ya rugiste, león.

'hora.

leonora: [ríe]

adela: ¿vas a enseñarme

más cartas del amazonas, baby?

mundito: no.

ya te las enseñé, te las mostré,

te las presenté todas.

adela: hijo de tigre, pintito,

hablas igual que tu "dad".

¿qué?

¿qué es esto?

mundito: son las tarjetas

que hice en la escuela

para el día de las madres.

desde que estaba

en preprimaria.

adela: qué lindas tarjetas,

mundito.

ay, mi amor. [solloza]

bárbara: achis, a mí nomás,

no me entra en la cabeza.

¿qué fregados tiene que ver

cómo se llevan

juana victoria y sebastián,

con que estefanía

está desaparecida?

carla: necesito su respuesta.

bárbara: pues yo, necesito

ser campeona nacional de box.

carla: juana bárbara, por favor.

bárbara: pues, mis hermanos

se llevan bien.

tienen los pleitos normales,

como cuando yo me agarro

de la graña con la monjita,

me saca de mis casillas.

pero igual la quiero.

carla: está evadiendo el tema,

juana bárbara.

me interesa saber

si esa relación de sus hermanos,

afecta la del propio sebastián

con estefanía.

bárbara: pues yo ni idea,

de las broncas que tengan

como esposos.

ni que fuera metiche,

como otros que andan

pregunte y pregunte.

carla: es mi trabajo.

bárbara: pues, sea el serro

o la silla.

mi chamba es dar moquetazos

y no por eso ando repartiendo

el uno, dos por todos lados.

carla: ¿nunca visitó en su casa

a su hermano y a su esposa?

bárbara: no, apenas sé el camino

pa'llegar.

carla: ¿y antes dónde vivía?

bárbara: aquí.

carla: ¿bajo el mismo techo?

¿y no se daba cuenta

de cómo era su relación?

bárbara: bueno y dale,

otra vez con lo mismo.

está por que juana inés, ya.

¿a dónde fregados quiere llegar,

señorita policía?

carla: siéntese.

bárbara: [bufa]

carla: aquí,

yo hago las preguntas.

¿alguna vez ha visto a estefanía

y a sebastián peleando?

bárbara: pues, así como tal, no.

ay, más bien está desesperado,

de tener que aguantar

a la chisqueada esa.

o la loca, pa'no decirlo

sin anestesia.

[música]

darío: en un concurso

de imbéciles,

perderías por imbécil.

>> perdón, señor.

pero...

nunca había tenido

que deshacerme...

de un cadáver.

seguro se desató el ancla y yo--

darío: ¡no me digas!

¿eso crees?

lo paradójico

es que buscando a mi princesa,

las autoridades

hayan dado con el cuerpo

de ernesto cinfuentes.

>> algo paradójico.

aunque menos mal

que no era su hija, ¿no?

darío: si no fuera

porque te necesito,

yo mismo te aventaba a altamar

con un ancla amarrada

en el tobillo, solo para ver

si es tan difícil

hacer un nudo bien hecho.

>> señor...

le repito que yo--

darío: para cabarla de amolar,

tengo a mi hijo, a sebastián,

y a juan pegados como lapa.

mauricio: [suspira]

me resulta imposible describir

el alivio que sentí cuando supe

que no era mi hermana.

[suspira]

sebastián: sí, sí, sí.

pero seguimos sin saber

dónde está.

darío: ¿alguna... novedad?

juan: no, darío.

bueno,

antes de que nos interrumpiera

la aparición de ese cadáver,

sebastián y yo

veníamos a hablar contigo.

bueno, con ustedes.

darío: ¿asunto?

juan: en casa de estefanía

encontramos señales

de una pelea.

sebastián: además,

alguien borró

todas las huellas digitales.

usaron cloro, también tiraron

su celular a la basura.

mauricio: entonces, papá.

quiere decir que mi hermana,

no se--

darío: estoy...

enterado de la situación

desde hace mucho.

y ustedes, me lo informan

hasta ahora.

sebastián: es que preferimos

esperar, a que avanzara un poco

la investigación--

darío: ¡pues, déjame decirte

que estoy bien relacionado!

la información,

me llega de primera mano.

pero ustedes no me lo contaron.

porque tenían miedo

de mi reacción, ¿no es así?

sebastián: no, no es miedo.

simplemente me molesta

que me culpes por todo

lo que le pasa a estefanía.

darío: pues sigo pensando

que es muy alta la posibilidad,

de que estés vinculado

con su desaparición.

te casaste sin estar enamorado.

mauricio: sebastián.

darío: y por dinero.

sebastián: ¿qué?

darío: la desaparición

de mi hija,

te beneficia, infeliz.

sebastián: a mí, no me vas--

juan: ey, ey, ey.

tranquilo, tranquilo.

cálmate, hijo,

no lo hagamos más grande, ¿sí?

darío: ya, lo juro--

juan: cálmate.

darío: si tuviese algo que ver--

juan: a ver, ya, ya, ya.

vamos, vamos, vamos ya.

con permiso.

mauricio: a ver, papá, ¿cómo?

¿cómo está eso que se casaron

nada más?--

darío: [chista]

no estoy de humor

para darte explicaciones.

carla: tengo entendido

que estefanía iriarte

tiene problemas mentales.

inés: pues sí, señorita.

carla: y su relación con ella,

¿es buena?

inés: era, hasta que le pegué

una cachetada.

carla: ¿y cuál fue el motivo?

inés: mojó la computadora

de juana victoria.

bueno, es que estefi

hace muchas locuras,

si se pueden llamar así.

carla: ¿locuras?

inés: [asiente]

se aventó contra una ventana

y no metió las manos.

carla: por eso tenía

esa cicatriz tan notoria

en el pómulo.

¿y usted estaba presente

cuando lo hizo?

inés: no, ni lo mande dios.

con ver tantita sangre

me desmayo.

carla: y entonces, ¿cómo supo

que lo hizo a propósito?

inés: ah, pues es que

me lo contó, juana vitoria.

carla: y ella, sí estaba ahí.

¿lo vio?

inés: [asiente] le tocó ser

testigo de algo tan horrible.

adela: ¿me alcanza con esto?

es que no traigo más "money".

>> falta.

adela: a ver, déjame chequear,

chance y tengo un poquito

por acá.

ay, maldita sea.

soledad: "hi"...

"how are you?"

"where are you from?"

¿de a dónde eres, pues?

adela: ah...

nací aquí, en mazatlán.

pero viví más de ocho años,

en chicago, "you know."

soledad: oh... chicago.

me encanta es "city".

adela: ah, así que estuviste

dando el roll también,

por los "uniteds".

soledad: cómo es "the life",

¿no? [ríe]

yo viví más de diez años,

en la villeta.

no, no, no, yo tengo "money".

"i can pay, i can pay".

"here it is".

adela: "thank you, my friend".

soledad: "you are welcome".

[llaman a la puerta]

darío: ¿quién es?

>> yo, señor.

necesito hablar con usted.

darío: pasa.

y ahora...

¿qué demonios quieres?

>> le traigo...

muy malas noticias, señor.

sebastián: ¿alguna novedad,

carla?

carla: muchas.

encontré graves inconsistencias

en las declaraciones

de sus cuatro hermanas.

mauricio: sí.

es la camioneta de mi hermana.

darío: [carraspea]

y... ¿mi hija?

>> lo siento, pero no hay

rastros de ella.

encontramos una cantidad

considerable de sangre

dentro de la cajuela.

la suficiente para asumir

que si es de su hija,

seguramente falleció, señor.

darío: no, no.

no, mi hija, no.

dios, dios.

¡dios!

¡no!

¡no!

¡no, mi hija, no!

¡no!

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