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Hijas de la Luna Capítulo 7

Univision23 Oct 2019 – 12:00 AM EDT

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...

locutor: televisa presenta...

javier: hola, juana victoria.

creo que ya quedó limpia, ¿no?

juana victoria: [suspira]

javier: ven, vamos,

vamos a platicar.

juana victoria: ay.

javier: vamos a platicar,

vamos.

juan: leonora, leonora,

te lo suplico.

dime que es broma, ¿sí?

¿tú no puedes hablar en serio?

¿cómo que un divorcio?

yo no puedo vivir sin ti,

gordita.

leonora: la decisión

está tomada.

tuvo el tino de golpear

a darío iriarte.

juan: los nervios me mataban,

estabas internada

con un preinfarto

y este idiota llegó--

leonora: pretextos, pretextos,

justificaciones, señor oropeza,

y no sirven para nada.

juan: leonora, mi amor,

estamos por celebrar

nuestras bodas de plata.

juan: eso debió tomarlo

en cuenta antes de traer aquí

al producto

de sus infidelidades.

juan: ¿y qué querías?

¿que me hiciera

de la vista gorda?

¿que abandonara a mis hijas

a su suerte?

¿que no me hiciera, como hombre,

cargo de ellas?

leonora: hubiera querido

que me diera mi lugar,

señor oropeza.

juan: ay, por favor.

por favor, todos merecemos

una oportunidad.

leonora: voy a iniciar

los trámites del divorcio

lo antes posible.

aunque va a concretarse

hasta después de la boda

de mi hijo.

juan: leonora, por favor--

leonora: nadie debe enterarse

de esta conversación.

no les vamos a arruinar

la celebración

a sebastián y estefanía.

juan: reconsidéralo, por favor--

leonora: demasiado tarde,

señor oropeza.

y si alguien se entera

de que nos vamos a divorciar

antes de la fecha indicada,

lo mato.

juan: ay.

[gime]

juana inés: ¿en serio

estás bien, sol?

te veo como triste, no sé...

juana soledad: es que me acordé

de cosas bien dolorosas.

pero chance y se me pasa luego.

juana inés: voy a pedirle a dios

que te mande consuelo.

juana bárbara: bueno, ya,

monjita, qué engorrosa eres,

nada más le echas limón

a la herida,

pobre de la juana soledad.

juana inés: estoy preocupada

por ella, boxeadora.

juana bárbara: achis, echen ojo.

juana inés: ay,

san francisco de sales,

patrono de los periodistas,

¿qué hace mi foto

en un periódico?

juana bárbara: ¿tú foto?

la de las cuatro.

juana soledad: ¿"las hijas

incómodas"?

juana bárbara: ¿incómodas?

hijo de su--

pues, ni que fuéramos chanclas.

octavio: una, dos, tres...

¿y ahora?

me falta una muchachona, ¿no?

juana bárbara: qué bueno

que te enseñaron a contar,

bato igualado.

mira, te voy a dar

la cuenta de protección

para que te regreses a tu troca,

si no, no respondo.

octavio: juana bárbara,

soy octavio.

juana bárbara: híjole,

me tenías bien preocupada.

octavio: ay, tú eres

la sociable.

a ti ya te conozco.

¿y tú eres la juana inés?

juana soledad: ay, ay,

¿se puede saber

por qué nos anda siguiendo?

octavio: no, para nada.

venía pasando,

pues, nada más las vi

y me dije a mí mismo:

"mí mismo,

bájate a saludar a las hermanas

de tu pariente, el sebastián".

juana inés: ¿eres su pariente?

octavio: claro, somos

como uña y mugre,

de lejos se sabe

que yo soy la uña

y, pues, él la mugre.

juana inés: no le digas así,

sebastián, es un héroe,

me salvó de caerme

de un campanario.

octavio: pero es un zacatón

de aquellos.

juana bárbara: mentira,

a mí me salvó de un infeliz

que me estaba ahorcando.

juana soledad: y a mí me rescató

de la tristeza y la soledad.

octavio: no, bueno,

no se me alebresten.

si yo admiro un chorro

a mi "compa" sebastián.

y hasta me invitó a su casorio.

ay, ya, en serio,

solamente quería molestar

un poquito, pues.

juana bárbara: [grita]

para que ni se te acurra

andar molestando de nuevo, bato.

juana victoria: es que apenas

metí la pata,

cuando ya metí la otra.

no, y nomás fueron dos,

porque diosito no me dio más,

porque si no.

ay, no, solo me acuerdo...

javier: siéntate acá.

juana victoria: ...siento

harta vergüenza.

javier: ¿vergüenza?

juana victoria: pues, claro,

le armé un pancho a sebastián

marca diablo.

y no, nada, que se va a casar

y me eché un "escenón" de celos

que--

¿dije celos?

claro, celos.

ahora resulta

que estoy celosa

de la novia de sebastián.

ay, no, don javier,

eso nunca me había pasado.

jamás había sentido tanta rabia.

y ya me cayó el veinte

de que fueron celos.

javier: entonces, tu idea

de alejarte de él

no--no te funcionó.

juana victoria: pues, ¿cómo?

está canijo,

yo vivo en el hotel

y él, pues, aquí chambea.

no sé cómo,

pero tengo que sacármelo

de la cabeza y del corazón,

aunque sea lo último que haga.

juana bárbara: ¿qué te traes,

monjita?

¿por qué te me agüitaste toda?

juana inés: no, no es nada.

juana soledad: ¿con qué morra

se irá a casar

nuestro hermano, eh?

juana bárbara: pues, vete

a saber, pero más le vale estar

a su altura.

juana inés: ¿y si no?

¿y si es mala persona?

juana bárbara: achis,

la monjita despotrica...

juana soledad: déjala.

juan: hijas,

qué bueno que las veo,

necesito hablar con ustedes.

juana bárbara: sí, pero, a ver,

primero cuenta con quién

se va a matrimoniar

el sebastián.

juan: con la hija de un tipejo,

un millonario

prepotente y déspota.

vamos a mi despacho.

¿dónde está juana victoria, eh?

juana soledad: si es

una morra rica,

ha de ser insufrible, ¿verdad?

juana inés: una consentida

de lo peor.

juana bárbara: huerca

caprichosa, insoportable.

hay que comernos

un pollito con ella.

¿eh?

[ríe]

sebastián: no puedo

con la culpa, tío.

javier: ¿culpa?

sebastián: sí.

besé a...

a mi hermana, a juana victoria.

yo mismo no me lo creo.

además, estefanía

no se lo merece,

no puedo ni verla a los ojos.

javier: mi intención

no es minimizarlo,

pero supongo

que--que fue un simple beso,

un accidente, un error.

sebastián: no,

fue mucho más que eso.

fue el mejor beso de mi vida.

juan: debe ser la celebración

del siglo,

son nuestras boda de plata

y es la oportunidad ideal

para que leonora me perdone.

¿me ayudan?

todas: sí, claro.

juan: muy bien.

juana victoria: bueno, pero,

pues, a ver,

¿cómo le echamos la mano,

don juan?

juan: para empezar,

que me hables de tú y me digas:

"papá".

juana victoria: ay,

¿es que quién sabe si pueda?

la verdad.

perdón.

juan: bueno, necesito

elegir el lugar donde va a ser

la fiesta.

podría ser en la playa.

además, ya me cotizaron

mesas y sillas

para 200 personas.

juana bárbara: achis,

va a estar buena la pachanga.

juan: y quiero que la comida

sea perfecta,

así es que necesito

hablar con mi futura nuera,

con estefanía.

juana soledad: ¿y por qué

esa morra?

juan: es chef internacional

y cocina bien sabroso.

juana bárbara: nosotras hablamos

con la estefanía.

juana inés: ¿nosotras?

juana bárbara: ¿y si nos da

su celular?

juan: sí, claro.

leonora: ay.

estefanía: ¿cómo sigues, leo?

leonora: ay, voy a estar mejor

cuando sepa para qué están aquí

las ilegítimas.

estefanía: bueno, pues, don john

las mandó traer, ¿no?

leonora: piensa mal y acertarás.

estefanía: ¿crees que tengan

malas intenciones?

leonora: estefi, una nunca sabe.

por eso más vale averiguar.

claro, yo no podría hacerlo

directamente.

estefanía: ¿quieres

que te ayude?

leonora: ¿lo harías por mí?

¿te acercarías a las juanas

para ver qué pretenden?

estefanía: claro.

por cierto,

hoy conocí a juana victoria

y es superlinda, ¿eh?

[celular]

leonora: ah.

estefanía: ay, perdón.

es del conmutador

del media luna.

bueno.

sí, soy yo.

¿juana bárbara?

juana victoria: estoy

chambeando.

además, a mi no me late eso

de las entrevistas.

mundito: un ratito nomás.

juana victoria: a ver, mundito,

suéltala, ¿como qué me quieren

preguntar?

mundito: de tus experiencias.

juana victoria: púchale, ¿todas?

egidio: no, no, bueno, solo

lo que ha sido para ti vivir

aquí en mazatlán.

juana victoria: se los voy

a decir de volada.

de todo lo que me ha pasado,

lo único que sí quisiera olvidar

son estos días aquí en mazatlán.

estefanía: ¿cómo, cómo

que desapareció tu hermana?

juana bárbara: la juana soledad

se metió al mar

y nomás no sale la canija

estefanía: es que no puede ser.

juana bárbara: no sabemos

qué hacer, estefanía.

estefanía: tranquilas,

conozco al almirante

de la guardia costera,

es amigo de mi "daddy"

y le voy a pedir

que mande lanchas de rescate

y nosotros tenemos helicópteros,

ahorita localizo algún piloto.

les prometo hacer lo imposible

para encontrar a juana soledad.

juana victoria: ¿cómo

que se perdió juana soledad?

juana bárbara: se metió a nadar

y la huerca no aparece.

se la tragó el mar.

[música]

[música]

javier: ¿en serio piensas

que ese "fiestononón"

va a hacer que leonora

te perdone?

juan: no sé, javier,

pero tengo que hacerle la lucha.

quiero ver el lugar donde pienso

hacer la fiesta.

javier: te conozco mejor

que a mí mismo.

juan: a lo mejor,

pero ¿por qué lo dices?

javier: sé que hay algo más.

juan: bah.

¿qué te parece la playa?

no, ¿verdad?

hay muchos turistas.

javier: juan oropeza,

me preocupa verte atormentado.

juan: se supone que no debo

decírselo a nadie.

leonora me pidió el divorcio.

nunca, nunca había sentido

este dolor aquí, tan profundo,

tan intenso.

javier: te entiendo,

pero era de esperarse.

ella está muy herida.

cualquiera en su situación

no estaría bien.

juan: por favor, siempre

te pones de su lado.

javier: compréndela, juan.

intenta sentir como ella.

juan: ¿es que no entiendes?

leonor es mi vida entera

y sin ella me muero.

javier: sí, a lo mejor,

pero te queda poco por hacer.

juan: a ver, no me pidas

que me quede de brazos cruzados,

que--que me resigne.

sí, ok, me equivoqué

y mis errores

tuvieron consecuencias,

pero ¿por eso

tengo que ahogarme en el dolor,

sufrir la peor

de las penitencias, eh?

¿merezco ser torturado

hasta la muerte?

¿eso quieres?

estefanía: bien, mil gracias.

juana victoria: ¿qué pasó?

estefanía: las lanchas

de la guardia costera

ya están buscando en la zona

y el helicóptero no tarda

en llegar.

juana victoria: ¿cómo dejaron

que juana soledad

se metiera solita al mar?

¿en qué cabeza cabe, caray?

juana bárbara: pues, se supone

que sabe nadar, ¿que no?

juana victoria: ¿se supone?

juana inés: mira,

juana victoria, la verdad...

juana bárbara: es que la huerca

ni nos avisó.

de repente volteamos y ya estaba

ahí 2metidota" en el agua.

¿verdad, monjita?

sebastián: ¿hay noticias

de juana soledad?

estefanía: todavía nada, "cari".

pero ya la están buscando.

ahí está el helicóptero.

sebastián: ¿por dónde se metió

juana soledad al mar?

ambas: por allá.

juana victoria: a ver, a ver,

no me hagan bolas.

estaban juntas cuando ella

desapareció, ¿sí o no?

juana bárbara: sí.

juana inés: no.

sebastián: a ver, explíquense,

por favor.

díganme,

¿qué está pasando aquí?

algo ocultan y quiero saber

qué es, ¿eh?

juana victoria: juana soledad,

hermana, ¿estás bien?

juana soledad: hola.

estefanía: ay, gracias a dios

que apareciste.

¿qué pasó?

sebastián: estás seca,

tú no acabas de salir del mar.

juana soledad: no,

nunca me metí a nadar.

sebastián: ¿qué?

juana soledad: [solloza]

todo fue un engaño.

juana victoria: no la amuelen,

¿cómo que un engaño?

leonora: e insisto

esto debe manejarse

con absoluta discreción.

manríquez: entiendo,

señora oropeza.

leonora: desde ahora,

"señora ruiz", por favor.

manríquez: el secreto

de confidencialidad

entre el abogado y su cliente

es inviolable.

leonora: más le vale, manríquez.

manríquez: no se preocupe.

ahora bien, ¿qué se le ofrece?

leonora: quiero que inicie

los trámites para mi divorcio

del señor juan oropeza.

estefanía: se lo agradezco,

almirante.

sí, sí, ella está aquí,

sana y salva.

claro, de su parte.

gracias otra vez.

hasta luego.

sebastián: ahora sí quiero

una explicación.

juana inés: perdón, perdón,

las mentiras no son de dios.

juana victoria: no sé por qué,

pero a mí me late

que este relajito

salió de tu cabeza,

juana bárbara.

juana bárbara: pues,

¿por qué me sigo haciendo mensa?

sí, yo armé este jale, ¿y qué?

sebastián: ¿cuál era la idea?

si se puede saber.

estefanía: ay, ya, cari, a ver,

tranquilo, relájate.

sebastián: movilizaste

a la guardia costera,

el helicóptero de tu papá,

yo estaba muerto de la angustia

pensando que juana soledad

se había ahogado.

juana victoria: a ver, manita,

¿cómo te metiste en este rollo?

tú, tú que eres

la más juiciosa de las tres,

que no se te bota la canica

como a otras.

juana bárbara: gracias.

ahora de loca no me vas a bajar,

¿que no?

juana soledad: la verdad...

queríamos poner a prueba

a estefanía.

ambos: ¿a prueba?

juana bárbara: sí,

nos traía con pendiente

que nuestro hermano

se fuera a casar con una morra

que no lo mereciera.

estefanía: ¿y pasé la prueba?

egidio: [chista]

ey, ¿oyes algo, hijo?

mundito: es que oigo,

oigo, es así,

pero no entiendo nada.

egidio: ¿qué estará pasando?

mundito: [chista]

egidio: ¿eh?

mundito: uh,

que apareció la desaparecida.

egidio: no, sí,

andaba de parranda.

mundito: yo digo como sebastián,

si juana soledad

se perdió en el mar,

ni modo que se echara

de repelente contra agua.

egidio: [chista]

déjame oír, mundito.

mundito: ah.

sebastián: nada justifica

lo que hicieron.

fue algo muy grave

y no tiene perdón.

¿qué va a pasar el día

que realmente estén en peligro?

¿se dan cuenta

de que lo que hicieron--?

estefanía: cari, cari, cari.

creo que ye entendieron,

no las regañes.

aparte, fue lindo

que lo hicieron por ti.

por amor a su hermano,

te están cuidando.

si yo fuera tu hermana,

también vigilaría

con qué clase de mujer

te vas a casar.

ver si es amorosa, generosa,

de buenos sentimientos y así.

lo hicieron porque te quieren.

sebastián: ustedes ganan.

voy a dejarlo pasar.

todas: es que...

sebastián: pero que no se repita

otra vez, ¿ok?

juana victoria: lo bueno es

que después de semejante bronca,

estefanía pasó la prueba.

¿o no, manitas?

juana bárbara: con diez,

la canija.

juana soledad: con honores.

sebastián: bueno, hermanas,

aunque no me gustó

cómo lo hicieron,

me siento agradecido

por esta demostración de amor.

estefanía: prometo que no voy

a fallarles nunca.

sebastián es el amor de mi vida

y lo voy a hacer muy, muy feliz.

juana victoria: bueno, yo voy--

perdón, no, ahorita vengo.

juana bárbara: más te vale

cumplir tu palabra, estefanía,

si no, tendrás que echarte

un round con las juanas, ¿va?

juana soledad: y aguas, ¿eh?

porque somos de armas tomar.

mundito: hola, juana victoria,

¿estás bien?

juana victoria: sí, gracias,

mundito.

egidio: bueno,

y si me permites inquirir,

oye, ¿cómo terminó

el drama de la juana

tragada por el mar?

victoria: ay, me siento

tan triste,

ay, tan infeliz.

[música]

[música]

juana victoria: [ríe]

egidio: voy a darte

la oportunidad

de contarle a todo el mundo

la historia de tu vida.

juana victoria: ay, perdón,

pero se me hace que no estoy

de ánimo para dar entrevistas.

mundito: antes dijiste

que eras muy infeliz.

egidio: ahora no te queda más

que contarnos la causa

de tu tristeza, ¿eh?

mundito: entonces, ¿qué le duele

a tu corazoncito?

juana victoria: está bueno.

ay, lista.

mundito: grábala, papi.

egidio: ah, sí, señor director.

grabando, tres, dos.

juana victoria: bueno, pues,

hace poco más de un mes,

mi mamita se me murió.

fue el mendigo cáncer.

la extraño un buen.

si siguiera conmigo,

yo no andaría en estos rollos.

egidio: y cuando dices rollos,

¿a qué te refieres exactamente?

juana victoria: antes de morir,

mi jefa me dijo

que juan oropeza

era mi verdadero padre.

por eso me lancé para acá,

y entonces empezó el relajo.

ahora sé que tengo

cuatro hermanos y me siento

responsable de juana bárbara,

juana soledad y juana inés.

pues ellas

tampoco la han tenido fácil.

mundito: bueno, juana victoria,

y entonces, ¿qué vas a hacer

por acá?

juana victoria: la mera verdad

estoy juntando una lana,

mundito.

quiero retacharme

a la ciudad de méxico.

mundito: ¿y eso?

juana victoria: pues, es

que aquí--aquí no la he pasado

muy bien que digamos.

además,

no sé si sea un sueño guajiro,

pero yo quiero estudiar

la "prepa".

egidio: puedes hacerla en línea,

es una ventaja

de la era virtual.

mundito: además,

ya no vas a tener

que retacharte hasta allá.

sebastián: lo dijiste

en el hospital, pero no creo

que esa fiesta sirva para--

juan: ya se lo dije a tu tío.

algo tengo que hacer.

¿o qué, tú también quieres

que me quede cruzado de brazos

lamentándome?

sebastián: está bien,

no te enojes.

juan: a ver, perdóname, hijo,

pero entiéndeme, es mi última

esperanza.

si esta fiesta sorpresa

no hace que tu mamá me perdone,

no sé, estoy perdido.

sebastián: ahora mejor descansa.

vamos a la casa.

juan: no, ¿a qué voy, sebastián?

aquí me quedo.

mira, me quito mis zapatos.

uno...

el otro.

ahí estoy, aquí quepo bien.

¿va?

juana soledad: ¿cómo seguiste

con la mentira?

ya hasta mi hermano embroncó

bien grueso.

andaban barcos, helicópteros

buscándome.

juana bárbara: quedamos

en que hablaba la prometida

de nuestro hermano, ¿que no?

juana soledad: pues sí, pero no

a costa de mentiras.

esas nunca son buenas.

juana bárbara: ay, monjita, tú

no digas, que no hiciste nada.

ahí nomás paradota

como ratoncito asustado.

y tú, al final terminaste

regando el tepache.

juana soledad: alguien

tenía que decir la verdad.

juana bárbara: rajona.

juana soledad: te cuesta aceptar

que te equivocaste, ¿verdad?

juana bárbara: no fue un error,

fíjate.

se trataba de ver qué tipo

de morra era la estefanía

y pasó la prueba.

¿no les da gusto?

juana soledad: sí,

pero sebastián y juana victoria

se asustaron bien mucho.

sí, prima, después andaban

que se los llevaba el diablo.

juana inés: ay,

ya no aguanto.

aquí entre nosotras todo

es pelea tras pelea, tras pelea.

cuando se calmen, regreso.

juana soledad: mira,

tú tienes la culpa--

juana bárbara: [chista]

¿ya te fijaste?

la juana inés nada más

se anda persignando.

juana soledad: sí, ¿verdad?

juana bárbara: fíjate y verás.

lo hace cuando está cerca

del sebastián.

juana soledad: ¿en serio?

juana bárbara: tú echa el ojito

nomás, te vas a dar cuenta.

darío: hola, princesa.

estefanía: hola.

darío: ¿qué haces, mi amor?

estefanía: estoy viendo

qué voy a preparar

para las bodas de plata

de don john y leo.

darío: ¿entonces

va a haber fiesta?

estefanía: claro,

él quiere hacérsela.

tiene la esperanza de que ella

lo perdone con eso.

planea un gran evento.

quiero ofrecerle las mejores

opciones para el banquete.

darío: una fiesta sorpresa

para leonora.

sebastián: vi pésimo a mi papá.

está preocupado por algo.

>> está en problemas,

pero puede resolverlos.

sebastián: es que cuando

se trata de mi mamá,

deja de pensar,

le gana el sentimiento.

>> ¿y a ti también te gana

el sentimiento?

sebastián: hoy, como siempre,

estefanía se portó de lo mejor.

es que es increíble,

es lo máximo.

>> no hay quien lo dude.

sebastián: es que no puedo

engañarla, no se lo merece.

>> ¿qué piensas hacer,

sebastián?

sebastián: perdón, estefanía,

pero llegó la hora de que sepas

la verdad.

estefanía: ¿qué pasa, cari?

sebastián: pasa que...

vengan para acá.

tengo cuatro hijos.

estefanía: ¡no, no!

sebastián: [ríe]

estefanía: [resuella]

no, no, no.

>> muy buenos días,

señorita juana inés.

fíjese que mi nombre--

juana inés: silencio.

estoy escuchando el mar.

>> oiga, pero es que, fíjese--

juana inés: es de las obras

más hermosas de dios.

>> de acuerdo, es majestuoso,

imponente.

juana inés: ¿cómo no apreciar

sus colores, su inmensidad,

su belleza?

>> pero ¿cómo era tu existir,

juana inés, antes de venir aquí

a mazatlán?

juana inés: siempre

viví en un convento,

cerca de dios,

pero lejos de su creación.

>> ¿y qué esperas para tu nueva

vida?

juana inés: encontrar

a mi mamá.

me dejó con las monjitas

cuando tenía meses de nacida.

sueño con encontrarla

y, después de abrazarla,

preguntarle por qué me abandonó.

juana soledad: buenas,

sebastián.

sebastián: hola.

juana soledad: oye,

estuve pensando

ahora que estamos organizando

la fiesta de tus papás,

igual y podemos echarles

la mano a estefanía y a ti

a organizar su boda.

sebastián: quién sabe

si haya boda, juana soledad.

[música]

[música]

estefanía: ya mandé a imprimir

las invitaciones para la boda.

sebastián: chiquita, necesito

hablar contigo.

estefanía: ¿qué pasa, cari?

te pusiste muy serio,

me asustas.

sebastián: tengo que confesarte

algo.

algo muy importante.

>> ya te dije, vato,

tú te lo buscaste por sordearme

y dejarme de última.

>> bueno, te llamas bárbara,

¿verdad?

¿qué, así reaccionas

cuando alguien te dice

"mi alma"?

juana bárbara: es que no es

de a gratis.

ando bien azorrillada.

>> dices que estás azorrillada,

pero ¿cuál es el motivo,

razón o circunstancia?

[graba]

juana bárbara: mi padrastro,

el muy infeliz, abusaba de mí.

desde huerquita me decía

que nunca iba a llegar a nada

y no sé qué tantas otras cosas

que no quiero ni acordarme.

aparte,

me manoseaba.

y hace poquito estuvo a punto

de estrangularme.

>> qué bruto el tipo ese.

juana bárbara: por eso,

luego luego me las voy

a los golpes a cualquiera

que me busque bronca.

hasta practico el box.

>> ¿qué planes tienes

para el futuro?

juana bárbara: mi máximo sería

entrar en el boxeo profesional.

pero ¿sabes qué me gustaría

un chorro también?

ayudar a las mujeres y las niñas

pa' que aprendan a defenderse

de los canijos gandallas

que las hacen de menos,

de los que abusan de ellas,

de los que las maltratan

y las humillan.

sebastián: mira, la cosa

es que...

estefanía: no, no,

dime, por favor, que no se va

a cumplir mi pesadilla.

mira, antes necesito

que me prometas algo.

sebastián: ¿qué?

estefanía: que no vas a ser

como tu papá.

sebastián: ¿como mi...?

¿a qué te refieres?

estefanía: sí, tan coscolino

como él.

no, me muero

si te aparecieran hijos

de repente de otras mujeres.

cari, júrame.

sebastián: sí, te lo juro,

te lo juro.

estefanía: ay, gracias, gracias,

sebastián.

sebastián: oye,

es que no entiendo.

¿por qué el miedo?

estefanía: no sabes,

tuve una pesadilla horrible,

horrible.

soñé que tenías cuatro hijos

y me los enseñabas.

todos tenían la misma edad.

no, me desperté angustiada

con el corazón a mil,

me temblaba el cuerpo completo.

[suspira]

pero después de tu juramento,

me quedo en paz.

ay, tú querías decirme algo.

sebastián: sí, mira,

se trata justo de mi papá.

es que me siento incómodo

ayudándolo a organizar

su famosa fiesta.

no me gusta ser su cómplice,

es como si traicionara

a mi mamá.

estefanía: ay, te entiendo.

estás en medio de los dos

y debe ser difícil para ti.

qué pena, cari.

¿qué puedo hacer por ti?

>> que te he preguntado

de los celos

y no me has dicho nada.

juana victoria: perdón,

es que andaba en la lela.

pero además, ¿yo quién soy

para andar opinando cosas

del amor?

>> ¿nunca has tenido una pareja

celosa que te esté atormentando

todo el rato con sus celos

irracionales?

juana victoria: la mera verdad,

no.

pero ya que me metieron

en el gordote, a ver, díganme.

¿por qué anda celando

a su mujer?

>> no sé, porque la quiero

y no quiero perderla.

y la quiero solo para mí,

no estoy dispuesto

a compartirla.

punto.

juana victoria: uno siente celos

porque ama a la otra persona

y no quiere perderla.

>> aunque yo no creo

que las cosas sean así.

juana victoria: no, no, perdón,

tengo que irme.

[celular]

sebastián: sí.

>> ¿qué tal, sebastián,

cómo vas?

sebastián: bien, ¿y tú?

>> preocupado, muchacho,

¿por qué no me has hablado?

me tienes en ascuas con aquello

de mi terreno que está junto

a tu hotel.

sebastián: bueno, el banco

todavía me autorizó el crédito,

pero yo les sigo insistiendo.

>> caray, pues,

estamos en problemas.

me apareció otro comprador

para ese terrenito.

darío: ¿cómo estás, compadre?

¿qué dice tu vida de banquero?

no, bueno, yo pensé que lo tuyo

era la farándula.

¿quién iba a pensar que ibas

a terminar como presidente

del consejo de un banco?

mira, te llamo para pedirte

un favor enorme.

se trata de un crédito

que solicitó mi futuro yerno,

sebastián oropeza ruiz.

no, no, al contrario,

no quiero que se lo autorices.

juan: el tema de la fiesta

va a ser de los ochentas,

como cuando leonora y yo

nos conocimos.

mira, quiero que todo mundo

vaya vestido de acuerdo

a la época,

los invitados, los meseros,

todo.

ya les dije que voy a hacer

la fiesta en un lugar

espectacular, ¿verdad?

juana victoria: pues, sí,

ya hasta nos dijo que hasta

va a rentar una de esas carpas

pues, bien acá.

juan: sí, ya hablé

con esa gente.

también nos van a rentar

las mesas, las sillas,

pero hay que confirmarles

el pedido, ¿ok?

van a ser 200 invitados.

juana bárbara: achís, achís.

¿a poco tiene 200 amigos?

juan: no, pero quiero

que todos los conocidos

sean testigos

de mi reconciliación

con leonora.

anótale.

juana bárbara: a ver

si no le falla.

ojalá no sea más bien

humillación.

juana soledad: shh.

qué groserita eres, ¿eh?

estefanía: bueno, yo le preparé

varias opciones para el menú,

don john.

juan: gracias, estefanía,

eres muy amable.

y la mejor pareja que mi hijo

pudo elegir.

pero bueno, lo más importante,

chicas, la música.

quiero que venga un cantante

muy especial

para que cante nuestra canción,

la de mi esposa y la mía.

[risas]

sebastián: ¿me negaron

el crédito?

pero ¿por qué?

>> lo siento mucho, sebastián.

sebastián: se lo he explicado

muchas veces,

el dinero es para un proyecto

importantísimo.

a todos nos interesa

que medialuna crezca,

que dé empleos, que genere mayor

derrame económico.

>> lo entiendo, pero...

sebastián: ¿qué pasó?

¿qué le dijeron?

>> usted es una persona querida

y respetada por todos.

solo por eso le voy a contar

la verdad.

su crédito ya estaba autorizado.

sebastián: ¿entonces?

>> si lo comenta por ahí,

me corren.

su crédito se canceló

a última hora.

fue una orden

que vino desde arriba,

de presidencia.

sebastián: ¿del presidente

del banco?

no entiendo, ¿por qué

él va a intervenir en algo

tan simple como un crédito?

[música]

[música]

juana victoria: a ver, a ver.

primero hay que organizarnos,

si no esto va a ser

un despapaye.

hay que decidir qué le toca

a cada quién.

juana soledad: ay, yo tengo

un conocido que me puede ayudar

con el escenario.

juana bárbara: ¿ay, un conocido?

¿tan rápido te ligaste un vato?

juana soledad: hablo de octavio,

al que le pusiste un guamazo

en la panza que lo dejó

sin aire.

juana bárbara: ay, ese camarada.

¿quién le manda a hablar mal

de nuestro sebastián?

juana victoria: bueno, a ver,

lo del escenario ya está.

¿qué más hace falta?

ey, ¿qué más hace falta?

juana inés: si quieren,

yo me encargo de administrar

el dinero.

juana bárbara: ¿a poco

eres buena para administrar

los números, monjita?

juana inés: ponme a prueba.

juana bárbara: eh, 233

más 1524.

juana inés: 1757.

juana victoria: contratada.

a ver, juana bárbara,

tú te encargas de las mesas--

juana bárbara: a ver, párale.

¿a ti quién te nombró jefa

de este jale o qué?

juana inés: ay, ya,

juana victoria es la más sensata

de las cuatro.

juana soledad: ¿qué tiene

de malo que sea

la coordinadora de la fiesta?

juana bárbara: que victoria

nomás va a mover el dedito,

sin hacer nada.

juana victoria: para tu

información,

a mí me toca lo más difícil.

contratar a laureano brizuela.

juana bárbara: el que conoce

muy bien la monjita.

[risas]

juana inés: ya, me agarraron

de su puerquito.

[risas]

darío: ¿cómo estás, muchacho?

¿cómo sigue tu mamá?

sebastián: mejor, gracias.

darío: siéntate.

¿café, algo te ofrezco?

sebastián: no, gracias.

darío, necesito saber

si tú influíste

para que me negaran el crédito

bancario que había solicitado.

darío: a ver, ¿te lo negaron?

bueno, pero ¿por qué crees

que yo tuve que ver con eso?

sebastián: por lo que hablamos

la otra vez en tu casa,

cuando me propusiste asociarnos.

darío: a ver, siéntate,

por favor, siéntate.

fue un consejo

que de entrada rechazaste.

sin embargo, sigo pensando

para tu futuro conviene que ya

no le pidas dinero a los bancos.

terminas pagando más intereses

de lo que te costó la propiedad.

sebastián: ¿entonces tú

no tuviste nada--?

darío: a ver, sebastián,

por supuesto que no.

sería incapaz de interferir

en tus negocios.

sebastián: ya basta.

juana inés: quiere

las perlas de la vigi.

juana bárbara: ¿y yo qué hago,

sor contabilidad?

esa feria quiere el vato ese.

juana inés: ¿cuál feria?

estamos organizando una fiesta.

juana bárbara: feria es dinero,

monja.

por eso, le hubieras regateado.

sebastián: hasta afuera

se escuchan sus gritos.

juana bárbara: estamos

organizando

la fiesta de tus apás.

¿te sientes bien?

¿por qué tan agüitado?

>> oye, papi,

¿qué estás haciendo?

octavio: edito un reportaje

que va a poner de cabeza

a todo el mundo en mazatlán.

>> ay, te van a poner de cabeza.

octavio: "jaja".

sigue con lo tuyo

y no me distraigas.

>> mm.

sebastián: me negaron

el crédito, viejo.

juan: bueno, hijo,

yo creo que es mejor así, ¿no?

sebastián: ¿por qué?

¿no quieres hacer que esto

se convierta un hotel

de clase internacional?

¿no quieres hacerlo crecer

y que lo conozcan en el mundo

entero?

juan: sí, mi hijo,

pero el riesgo es enorme,

estamos hablando de mucho,

mucho dinero.

sebastián: ah, claro,

pero gastarlo en un fiestón

no importa.

perdón.

perdón, papá.

juan: lo que se gasta

en la fiesta de tu mamá

no se compara con lo que debemos

y menos con la deuda

que tú querías contraer

para comprar ese terreno.

sebastián: ¿sabes que alguien

de arriba ordenó que cancelaran

mi crédito?

ya estaba autorizado.

sospecho que darío iriarte

tiene que ver con eso.

juan: no lo dudo ni tantito.

pero ¿entonces qué,

qué vas a hacer?

sebastián: piensas

que soy impetuoso, por mi edad.

pero dime, ¿confías en mí?

juan: por supuesto que sí.

sebastián: entonces

voy a conseguir ese dinero

y convertir al medialuna

en el mejor hotel boutique

de la región.

juan: [ríe]

juana victoria: ¿es que...

cómo le hago?

tengo que encontrar

al tal laureano brizuela.

juana soledad: pon en internet:

"representante

de laureano brizuela".

juana victoria: ay,

ni me había fijado.

estás echando tiros.

[silba]

pero con esa faldita

sí se ahorraron su buena tela,

¿eh?

suéltalo, ya, ¿te arreglaste

tanto para ver a octavio?

juana soledad: claro que no.

no, lo que pasa--

juana victoria: ay, ya,

no te hagas.

claro que te late.

a ver, ¿qué tiene de malo?

juana soledad: ay, ya, no andes

de mete sillas y saca bancos.

te digo que no.

no me gusta.

oye, y ahora que me acuerdo,

me encontré con sebastián

y me dijo algo bien raro.

que chance y, a lo mejor,

no se casa con estefanía.

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