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Hijas de la Luna Capítulo 62

Univision16 Ene 2020 – 12:00 AM EST

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...

locutor: televisa presenta...

octavio: mi sol, mi luna y mis

estrellas.

soledad: ¿qué haces?

octavio: aquí, echándole la

competencia al fernando y sus

pinturas.

a ver si me dan unas becas

en new york.

soledad: te anduve busque

y busque por medio mazatlán.

octavio: a nadie le dije que me

puse a arreglarle a su casa

todoelmundo.

quería darle la sorpresa a él

y al mundito.

soledad: ay, mi jere, eres un

lindo.

y aparte un amigo desinteresado.

octavio: ni tanto, acá el

interés tiene pies.

soledad: ¿a poco les vas

a cobrar?

octavio: no, la idea es que los

gorrones desalojen mi casa para

que podamos estar tú y yo

solitos.

soledad: ¡jalas!

octavio: te voy a llenar

de pintura.

soledad: oye, pero dime algo,

¿por dentro ya está terminada

la casa?

octavio: completita.

soledad: ¿y tienes las llaves?

juan: me puse a investigar sobre

blanca arredondo, la agente de

seguros.

sebastián: sí, nuestra amiga,

que se quedó con todo el dinero

de la póliza.

juan: a través de un conocido

mío, me enteré que ahora vive

en roma.

sebastián: con tu dinero.

juan: no. según esto se da una

vida de reyes, y lo que yo le di

no le alcanzaría para eso.

javier: ¿quieres decir que

ernesto le pagó para dejarnos

sin seguro?

juan: podría ser, aunque el

problema es que él no tiene un

centavo.

sebastián: eso confirma mi

teoría, hay alguien arriba

moviendo los hilos.

alguien muy poderoso,

con mucho dinero.

juan: que también le puede pagar

a un médico para que falsifique

unas radiografías.

[celular]

javier: ¿bueno?

sí, buenos días,

sí, habla javier oropeza,

dígame.

¿qué? ¿de verdad?

juan: ¿qué pasó?

javier: gracias, de verdad,

muchas gracias.

sebastián: ¿qué pasó?

javier: ya nos dieron el dinero

del gobierno para restaurar el

media luna.

sebastián: ¡ey!

darío: bien pensado tu plan,

princesa, te felicito.

estefanía: gracias, daddy.

darío: pero eso sí, mide bien

tus pasos, me consta que esas

juanas son un hueso duro de

roer.

estefanía: no te preocupes,

está todo bien calculado.

y tengo en la casa

a mi mejor aliada.

leonora.

[ríe]

darío: ¿cómo está ella?

estefanía: tengo una mala

noticia para ti,

se reconcilió con don john.

darío: nunca he entendido qué le

ve a ese infeliz perdedor.

estefanía: no debí soltarte la

noticia así de golpe.

¿algo que pueda hacer por ti?

¿puedes lograr que se

desilusione de juan y se enamore

de mí?

estefanía: sería posible.

estefanía: si don john se entera

que sebastián no es su hijo...

darío: sería el acabose.

estefanía: no hay matrimonio que

resista algo así, y entonces

llegas tú al rescate

de leonora.

darío: eres brillante,

cada vez te admiro más.

estefanía: soy la única que

conoce la historia de leonora.

si vas a revelar que sebastián

no es hijo de don john, ella va

a saber que yo revelé ese

secreto.

darío: no te preocupes,

voy a pensar muy bien

mi estrategia.

eso sí.

ten por seguro que juan

y leonora van a separarse

para siempre.

leonora: ¿no te parece incierto

el plan de estefanía, petus?

lo que pretende para echar de

aquí a la cabecilla es muy sutil

y a mí, me gusta la acción

contundente, definitiva.

egido: esto es sublime,

excelso, apoteótico, glorioso.

octavio: no sé qué quiere decir

apo...

egido: apoteótico, es cuando los

dioses conceden a los héroes

la dignidad.

octavio: me quedé en las mismas.

egido: el caso es que terminaste

el arreglo de mi casa en el

mejor momento.

octavio: ¿y eso por qué?

egido: porque tengo novia.

octavio: qué escondidito te lo

tenías.

¿quién es?

¿la chava de la farmacia?

me la pones difícil.

egido: es dulce, tierna,

generosa, maternal, cálida,

simpática.

octavio: me doy.

egido: es teresa.

octavio: yo nada más conozco

una teresa.

no, pero si tiene como...

egido: sí.

es un poquito mayor que yo.

pero la amo y por eso ya quiero

mudarme a mi casa,

lo antes posible.

octavio: yo también quiero que

te vayas de la mía lo antes

posible.

egido: gracias por lo que

hiciste.

[golpean]

victoria: hola, vine a ver cómo

andas.

fernando: demasiado tarde para

que te preocupes por mis

sentimientos.

victoria: tienes toditita

la razón en enojarte.

fernando: no es enojo.

estoy herido de muerte.

si pudiera, me iría a nueva

york, lejos, muy lejos de ti.

pero no puedo,

tengo que terminar mi serie del

box, necesito a juana bárbara,

y no me queda otra que soportar

tu cercanía.

vete, juana victoria.

vete de mi recámara.

victoria: ¿qué hace?

leonora: empaco tus cosas, para

que te largues de mi casa

ahorita mismo.

victoria: ni se moleste.

yo solita pudo empacar todas mis

cosas.

leonora: te ayudo con muchísimo

gusto.

victoria: eso que ni qué.

si desde que yo llegué,

ya quería ponerme de patitas en

la calle.

fíjese que por primera vez

estamos en las mismas.

eso es de teresa.

yo ya me iba a largar de esta

casa.

leonora: ¿por qué?

si te sientes a tus anchas.

victoria: lo importante es que

yo me voy.

leonora: sí, importantísimo,

no tienes idea de cuánto.

le he rogado a dios por este

momento.

y por fin llegó.

victoria: ya ve como es diosito,

nos escucha a todos,

hasta a los que son así tan

ligaditos.

leonora: gracias, dios mío.

gracias.

victoria: ¿ahora qué?

¿se le olvidó alguna majadería?

no se la guarde,

no vaya a ser que le haga daño.

leonora: ¿qué necesidad de

insultarte, si ya te vas?

sólo quiero grabar con mi

celular cuando salgas de mi casa

para nunca más volver.

victoria: a ver.

mire, voy a abrir la puerta

en cámara lenta.

¿lo está grabando bien?

leonora: por supuesto.

victoria: ¡tarán!

estoy afuera, aplausos.

leonora: ¡bravo, bravo!

victoria: lo único bueno es que

no voy a volver a ver esos

ojotes saltones así, de bruja.

leonora: ¿saltones, yo?

[música]

[música]

sebastián: la instalación

eléctrica se dañó

bastante con el agua.

deberíamos empezar por ahí.

aramburu: totalmente de

acuerdo.

aunque hay otras cosas

que pueden arrancarse

paralelamente.

como los vidrios.

juan: entonces, ¿cuánto le

depositamos?

para que comience ya.

sebastián: al fin vamos a

levantar otra vez al media luna.

juan: por supuesto, vas a ver

que sí.

javier: con gusto te doy asilo,

pero me gustaría saber qué pasó.

¿algún problema con estefanía?

victoria: sí, eso también.

javier: ¿también?

victoria: la verdad, la regué.

debí haberme salido de la casa

cuando supe que ella y sebastián

iban a vivir a dos puertas de mi

cuarto.

javier: ¿y por qué te decidiste

hasta ahora?

victoria: la gota que pasó a

derramar el vaso fue fernando.

le dije la verdad,

que cuando lo besé la primera

vez, nomás fue para que

sebastián se desilusionara.

javier: ¿lo usaste?

victoria: ni me digas, me siento

peor que cucaracha.

muero de la culpa.

javier: esa parece perseguirlos

a los dos.

a sebastián y a ti.

victoria: ¿sabes algo o nomás

estás hablando al tanteo?

javier: son demasiados jóvenes

para vivir llenos de culpas.

deberían estar felices, plenos.

victoria: se dice fácil pero no

es "enchílame otra".

la vida nos ha puesto cosas bien

canijas en frente.

javier: me consta.

victoria: yo tenía que tronar

con sebastián para que él

pudiera casarse.

javier: te quiero mucho, pero a

veces eres demasiado impulsiva.

victoria: no, ¿a poco?

le hice cachitos el corazón

a fernando.

y si sigo en esa casa,

él seguro va a sufrir peor.

estefanía va a estar feliz de

que yo no esté ahí haciéndole

mal tercio.

y la más contenta es doña

leonora.

vieras la cochina sonrisota

que traía cuando me ayudó a

hacer mi maleta.

leonora: eché a juana victoria

de la casa.

estefanía: ¿cómo?

leonora: le empaqué su

maletita, esa corriente, del

tianguis.

le dije: "adiós".

para siempre.

estefanía: ¿la corriste?

leonora: ese plan que me

contaste era de largo plazo y

quién sabe si iba a funcionar.

en esta vida,

a veces hay que ser

contundentes.

estefanía: la idea de un plan

bien armado es que no se sepa

quién está detrás de él.

lo que hiciste nos va a traer

problemas.

leonora: ¿qué problemas?

juan: hace mucho que no me

emocionaba tanto.

sebastián: sí, ya necesitábamos

buenas noticias.

leonora: ¿cuáles?

juan: ya iniciamos los trabajos

para echar a andar el media

luna.

leonora: qué bueno, mi amor.

estefanía: te felicito, cari.

leonora: entonces, al fin pagó

la aseguradora.

se tomaron su tiempo.

[teléfono]

sebastián: ¿bueno?

javier: hola, sebastián.

sebastián: estuvimos en el media

luna y...

javier: hablo para otra cosa.

juana victoria está aquí en mi

casa con sus cosas.

sebastián: no entiendo.

juan: ¿qué pasa?

javier: ella se va a quedar a

vivir aquí conmigo.

les aviso para que no se

preocupen.

sebastián: gracias, tío.

juan: ¿sebastián?

¡sebastián!

¿qué pasa?

mauricio: ya me mandaste como

1000 fotos de la tal pascuala,

no es fea pero por favor, ¿quién

le aconsejó pintarse el cabello

así de ese color?

parece caricatura japonesa.

>> de tanto que ando duro y

dale, va a acabar gustándote.

mauricio: entre más me molestas,

más me choca la tal pascuala.

soledad: es pascuala,

una reguetonera bien famosa.

inés: ¿pascuala?

¿y a mauricio le gusta?

soledad: por algo le mandaron

la foto.

apachúrrale. ahí.

jales.

tu novio sí es un megafan de la

pascuala.

uy, a ver si la reguetonera

no te lo baja.

inés: ya sé lo que voy a hacer.

soledad: ¿ahora qué?

sebastián: mi mamá corrió

a juana victoria de la casa.

javier: soy discreto y lo saben,

pero esta vez me indignó la

actitud de leonora.

juan: de acuerdo.

ella nunca va a aceptar a mis

hijas, pero de ahí a que corra a

una de ellas.

eso sí es inaceptable.

sebastián: lo raro es que juana

victoria se lo haya permitido.

javier: es que se siente muy mal

porque hizo sufrir a fernando.

sebastián: ¿lo hizo sufrir?

javier: ¿no sabías que

terminaron?

estefanía: lo primero que hizo

sebastián fue correr a buscar

a su bonita.

leonora: yo conseguí que se

fuera.

estefanía: ¿por cuánto tiempo?

seguro va a regresar como

víctima y a ver qué explicación

vas a dar cuando diga que tú la

corriste, por eso o tenía un

plan.

perdón por levantarte la voz,

es que estoy muy alterada.

yo ahora veo cómo resuelvo el

problema.

[golpean]

victoria: pásale, tío.

¿y ahora qué haces aquí?

sebastián: ¿qué pasó con

fernando?

victoria: ¿de qué?

sebastián: ¿por qué terminaron?

victoria: de lejitos.

lo de fernando no es tu rollo

así que no estés de metiche.

sebastián: quiere decir que tú

lo mandaste a volar y fue porque

no estás enamorada de él.

victoria: eres un genio,

hay tantos misterios por

resolver en el mundo, y tú estás

desperdiciando ese cerebrote.

sebastián: ¿todavía me amas?

victoria: en serio, échate para

atrás.

sebastián: ¿por qué?

victoria: ¿cómo que por qué?

por que estás casado.

tú eres de otra.

sebastián: sí, pero estoy

enamorado de mi bonita.

victoria: sí, pero hasta tu

esposa lo sabe.

sebastián: ¿tienes idea de

porqué decidí vivir con ella en

la casa?

victoria: ¿te daba flojera

empacar?

sebastián: no, claro que no.

para estar cerca de ti.

victoria: ¿eres masoquista?

de chavito eras de los que se

jalaba las greñas.

sebastián: es que tú no

entiendes que yo no puedo vivir

sin ti.

victoria: ¿qué carambas quieres

de mí?

sebastián: que me digas que me

amas.

tanto como te amo yo a ti.

victoria: ¿como para qué?

saberlo nunca te va a servir

para nada.

[golpean]

javier: juan se fue a enfrentar

a leonora.

fernando: ¿juana victoria

se fue de la casa?

estefanía: sí, y me enteré que

ustedes tronaron.

fernando: por lo menos no me la

voy a encontrar a cada rato.

estefanía: me imagino que debe

ser muy incómodo.

juan: ¿cómo se te ocurrió?

¿qué te pasa?

leonora: me estás gritando.

juan: y no es para menos.

¿cómo es posible que hayas

corrido a una de mis hijas?

leonora: es que la cabecilla

es un grave problema.

juan: no, no.

¿qué problemas has tenido con

ella? es un sol que lo ilumina

todo.

leonora: un sol que vino a

deshacer nuestra familia.

juan: tú no tienes derecho a

correr a ninguna de las juanas.

que son tan dueñas de esta casa

como tú.

y si no te parece...

leonora: ¿y si no me parece,

qué?

sebastián: no era tu intención

correr a juana victoria, verdad,

ma?

victoria: no te enojes con doña

leonora, papá.

yo ya me iba de todas maneras.

juan: ¿por qué?

victoria: yo no quería incomodar

a fernando.

fernando: quien debe irse soy

yo, no quiero causar un

conflicto familiar.

juan: por supuesto, tú regresas

para acá.

esta es tu casa y espero

que le quede claro a todos.

[música]

[música]

soledad: ¿estás segura?

inés: tan segura que me gasté

mis propinas en eso.

soledad: es que se te mete una

idea en la cabeza...

inés: no es para tanto, además

quiero que mauricio se vuelva

loco al verme.

soledad: ya está bien melolengo

por ti.

inés: no le digas así.

ándale, ayúdame a aprenderme

la canción.

estefanía: pasó exactamente

lo que me temía.

juana victoria tardó más en irse

que en regresar.

y lo hizo en un pedestal.

leonora: ¿por qué hoy todos

me regañan?

estefanía: es que no pensaste

en las consecuencias.

leonora: nunca había visto

a juan tan enojado.

casi me corre de mi casa.

estefanía: ¿ves?

vamos a echar a andar mi plan.

leonora: se trata de poner a

las tres juanas en contra de la

otra.

no entiendo bien cómo lo vas

a hacer.

estefanía: confía en mí.

victoria: cuando fernando dijo

que se iba, me quedé sin

pretextos.

teresa: ni modo que le dijeras

a tu papá que te vas porque no

soportas que sebastián viva aquí

con su esposa.

victoria: lo que no me cabe en

la cabeza, es porqué de buenas a

primeras, la doña

se animó a ponerme de patitas

en la calle.

teresa: podía ser por fernando,

es su sobrino.

victoria: no, en una de esas

y se puso de acuerdo

con estefanía.

teresa: ¿crees que le contó

a su suegra lo de bonita?

victoria: puede que no.

conociendo a doña leonora,

si supiera que sebastián y yo

nos enamoramos, hubiera puesto

el grito en el cielo.

se lo hubiera gritado en la

oreja al mismísimo san pedro.

inés: qué bueno que te veo.

estefanía: ¿sabes de qué me di

cuenta?

de que somos dobles cuñadas,

por el lado de sebastián,

y por el lado de mauricio.

soledad: ay, claro.

inés: bueno, doble cuñada,

¿me ayudas con una cosa?

estefanía: claro.

inés: ven.

soledad: ya sabes, una de sus

locuras.

octavio: oye, rey.

no te la quiero soltar feo,

pero fíjate que todoelmundo y

mundito ya no viven aquí.

rey: sí se les extraña.

hay que dejarlos hacer su vida.

que sean libres.

octavio: ya nada más quedan

en mi casa, el mau y tú.

rey: sí, ¿qué buena onda,

verdad? además yo voy a tener

recámara solito.

[ríe]

octavio: ahí te va bien clarito.

vete buscando dónde vivir,

no tiene que ser en frío pero sí

pronto.

necesito estar solito con mi

sol.

ya sabes.

rey: ¿me estás corriendo?

octavio: no, ¿cómo crees?

fernando: hola, octavio.

¿me das asilo político?

rey: [ríe]

estefanía: quedaste perfecta.

inés: ¿de veras?

soledad: sí, solo falta un

detalle.

estefanía: sí, perfume.

soledad: cierra los ojos.

inés: es el perfume de juana

victoria.

soledad: es que el mío

se me acabó.

octavio: está chula la pascuala.

rey: además, a mí su música

sí me gusta.

egido: es conocida y famosa

en el mundo del reguetón.

mauricio: a mí no me encanta,

ni ella ni su música.

se me hace bastante

estrafalaria.

sebastián: si no te gusta,

¿por qué tienes fotos de ella en

el celular?

mauricio: porque un compañero

del trabajo sabe que no me late,

y me molesta con esas cosas.

todo el tiempo me manda fotos

de pascuala.

todos: ay, sí.

ahora resulta.

sebastián: ¿no está guapa?

mundo: damas y caballeros.

caballeros y damas.

con ustedes,

la única e "inigonable",

digo, inigualable,

pascuala.

[aplausos]

mauricio: ¿juana inés?

[música]

[aplausos]

inés: [canta]

[canta]

octavio: ¿qué pasó, compa?

¿no que te choca la pascuala?

ya le salió un clon.

todoelmundo: como que ese pelo

rosadito se le ve chachoalona

a la juana inés.

mauricio: ya cállense.

inés: [canta]

mundito: pero mi show es mejor.

inés: dime que te gustó.

mauricio: me encantó, chiris.

inés: lo hice para ti,

quiero gustarte tanto como

pascuala.

mauricio: me gustas mucho más

que ella, juana inés.

mucho más.

[susurra]

inés: voy a seguir ensayando

para que me salga mejor.

mauricio: te amo, pascuala-inés.

[ríe]

inés: te amo.

octavio: [ríe]

juanas: ¡viva, juana inés!

ambas: ¡salud!

leonora: ¿por qué estamos

brindando? ¿se me olvidó tu

cumpleaños?

estefanía: no, es que ya eché a

andar mi plan.

leonora: ¿el de poner a la

salvaje, a la monja y a la

esotérica en contra de la

cabecilla?

si es así, me echo otro.

ahí está, salud, mamacita.

estefanía: hay otra cosa que

necesito hablar contigo.

se trata de mi papá.

hace días que lo veo decaído,

triste.

leonora: ¿tiene problemas en la

empresa?

se le fue su princesa.

ahora está solo en ese caserón.

es normal lo que siente,

dile que se compre un

convertible, a esa edad siempre

ayuda.

estefanía: no es tan fácil,

tú eres su mejor amiga.

y podrías levantarle el ánimo.

leonora: ¿yo?

estefanía: ¿hablas con él?

por favor.

leonora: bueno, está bien.

si tú me lo pides, no me puedo

negar.

juan: buenas noches.

estafanía: don john, hola.

leonora: ¿tienes hambre?

ya está lista tu cena.

juan: dile a la señora ruiz que

ya cené.

[música]

[música]

sebastián: ¿capturaste los

vouchers?

victoria: sí, me estoy apurando

un chorro para que llegues de

volada con tu esposa.

sebastián: fíjate que yo

prefiero estar aquí contigo.

victoria: la mera verdad,

que me pongo nerviosa.

siento que estefanía te va a

regañar si llegas tarde.

sebastián: suena que estás

celosa.

victoria: ¿yo? uy, sí.

no puedo de los celos.

sebastián: es una contradicción,

porque terminaste conmigo para

andar con fernando.

victoria: por eso, no andes

confundiendo las cosas.

yo estoy feliz de que te hayas

casado con estefanía.

¿ya volvió a ser la dulce

y tierna muñequita de antes?

sebastián: eso parece.

victoria: qué a todo dar.

[pitido]

ya no la nombremos más,

porque siento que se me

va a aparecer.

aquí están las cuentas bien

terminadas, ya te dejo porque le

quiero dar de comer a petunia.

si trae la panza vacía,

la canija se desquita con el

tendedero.

bárbara: nosotras nos jalamos

para la casa, andamos muertas.

soledad: no vaya a ser que se

nos aparezca el pirata.

sebastián: ¿cuál pirata?

soledad: es una larga historia.

¿vienes, juana victoria?

sebastián: no, tenemos que

cuadrar el corte de caja.

inés: te ayudo.

ya saben que a mí eso de las

cuentas se me da.

sebastián: gracias, pero juana

victoria ya descubrió dónde está

el error.

aparte, sus galanes las van

a acompañar a la casa.

octavio: claro.

vamos a ir a dejar a las

muchachonas sanas y salvas.

rey: eso que ni qué.

vámonos, pues.

mauricio: ahí cierran cuando

salgan.

leonora: juan, gordo,

¿ya estás dormido?

juan: ajá, y hasta soñando.

leonora: ¿sigues enojado

conmigo?

juan: sí, así es, señora ruiz.

lástima que ahorita no tengo un

interlocutor.

leonor: si estás tan molesto,

¿qué estás haciendo en mi cama?

juan: ¿quiere que me corra de mi

recámara como usted me corrió?

leonora: no sería de caballeros.

en dado caso, tendrías que irte

tú.

juan: ya no hay recámaras

disponibles en esta casa.

leonora: claro que sí, ahí está

la de fernando que se fue a casa

de sus amigos.

se despidió tan amable.

me agradeció por el tiempo que

estuvo aquí.

ese muchacho, qué bien educado

está, bueno, es un ruiz.

como te decía,

esa habitación está disponible.

a menos que en realidad,

no quieras separarte de mí.

juan: es verdad,

no quiero separarme de usted,

pero sigo enojado, buenas

noches.

[puerta]

estefanía: [solloza]

bárbara: ¿qué pues con esa

chilladera?

inés: virgen de los pozos,

cuántos sollozos.

estefanía, ¿por qué lloras?

estefanía: perdón, no quería

que me vieran llorar.

bárbara: si alguien te hizo algo

nomás me dices.

soledad: ¿en qué te podemos

ayudar?

estefanía: gracias, pero no hay

nada que hacer.

soledad: te queremos mucho, ¿por

qué no nos dices qué tienes?

estefanía: es que me duele

tanto, pero me da mucha pena

decirlo.

bárbara: suéltala, pena robar

y que te cachen.

estefanía: creo que sebastián

me engaña con otra mujer.

[llora]

victoria: puros cuentos,

no había ningún error.

sebastián: yo quería estar

contigo, tú y yo solos, como

hace mucho tiempo no estábamos.

victoria: ¿para qué?

sebastián: dímelo tú, podrías

haberte ido con tus hermanas

pero no. te quedaste.

victoria: se me antojó echarme

un tequilita para relajarme.

sebastián: yo quería estar

contigo para imaginarme los

besos que no puedo darte.

las caricias que se quedan aquí,

así en mis manos.

victoria: no.

espérame.

esto es como el meritito

purgatorio.

esto es una penitencia,

no me hagas esto.

sebastián: no hay peor tormento

que tenerte aquí así, cerca de

mí y no poder besarte, bonita.

victoria: no, qué mal, esto está

pésimo.

no manches, estás casado.

yo no puedo caer en tentación.

[música]

soledad: ¿cómo va tu plan de

despejar tu casa para nuestro

nidito de amor?

octavio: digamos que...

¿sol?

[bullicio]

¿soledad?

¿mi sol, mi luna, mis estrellas?

te fuiste a no sé a dónde.

¿estás bien?

soledad: es que tuve una visión.

octavio: ¿no me digas?

¿qué viste?

mejor no quiero saber porque

siempre son cosas malas.

soledad: vi que entraba gente

a tu casa, más y más.

rey: ¿no le has contado

la novedad?

soledad: ¿cuál novedad?

octavio: yo queriendo que se

piten de la casa y...

que nos cae un pintor.

soledad: ¿fernando?

rey: lo peor del caso es que yo

me hacía con la recámara para mí

solito.

qué caray.

bueno, los dejo.

egido: te veo y no lo puedo

creer.

teresa: ¿qué?

egido: que estemos enamorados.

que piense en ti día y noche,

que sueñe contigo, que despierte

con el anhelo.

el deseo y la esperanza

de verte.

teresa: a mí también me da

el no sé qué, qué se yo,

cuando pienso que me quieres

sin conocerme bien a bien.

egido: es verdad, no sé nada

de tu pasado, pero igual te amo.

teresa: es que, en una de esas,

te desilusionas de mi pasado.

egido: ¿por qué?

teresa: la cosa es que...

a estas alturas de la vida,

yo soy virgen.

egido: era una pastorela,

¿o qué?

teresa: no, sí es en serio,

soy virgen.

mundito: ¡papá, papá!

egido: el deber me llama.

teresa: ve con mundito y nos

vemos mañana.

mundito: ¡papá!

egido: ¿qué pasa, sucede

o acontece, mi querido pupilo?

mundito: es que tuve un sueño

padrísimo.

egido: ¿soñaste con el dragón

llorón?

mundito: soñé con un pirata.

me dijo que no le puedo entregar

el tesoro a su hijo.

egido: ¿el pirata?

mundito: sí, ¿qué no me estás

oyendo?

tenía pata de palo,

parche en el ojo.

un sombrerito y el pelo así,

como...

egido: ¿como bucles?

mundito: lo malo es que olía

a rayos.

egido: pirata de pata de palo

que huele feo.

mundito: y se llamaba chuitaf.

egido: chuitaf.

mundito: ¿por qué repites todo

lo que te digo?

egido: es que estoy anonadado.

sorprendido, desconcertado.

mundito: el mapa del tesoro lo

tienes en tu celular, ¿verdad?

egido: así es, ¿por qué?

mundito: lo necesito para buscar

mi tesoro.

egido: ¿qué?

mundito: eso me dijo chuitaf.

que cuando lo encuentre,

es mío.

octavio: no siquiera le dijiste

a juana inés que te choca

pascuala y su pelo color rosa.

mauricio: claro que no,

¿cómo crees? lo hizo para mí,

no voy a decirle que...

octavio: que no te late porque

tu sangre azul no tolera el

reguetón.

ah, la bestia,

si tú tienes sangre azul,

y ella los pelos rosas,

¿de color va a salir el chamaco?

mauricio: a mí puléame todo lo

que quieras, pero no se te

ocurra decirle a mi chiquis

que alucino a pascuala.

octavio: por mi honor de boy

scout.

inés: como a mi chiquis le gustó

tanto mi imitación de pascuala,

voy a tener que pintarme el pelo

con un tinte que dure más.

soledad: lo que quieras, pero

cuéntame bien el chisme de

estefanía.

inés: no es chisme.

está viviendo un calvario.

soledad: ¿por qué cree que

nuestro hermano le pinta los del

chamuco?

bárbara: pensando en diabluras,

si aquel sacó lo

coscolino de nuestro papá.

soledad: pero, ¿a estefanía le

consta?

inés: sólo dijo que sospecha

que sebastián lo engaña.

sebastián: estoy tan cansado,

se complicó el corte de caja

de la dolorosa.

había un faltante,

luego apareció.

pero hasta la cabeza me duele.

estefanía: ahorita desparezco

todas tus molestias.

sebastián: hoy no, ¿sí, cari?

estefanía: [gime]

es muy temprano, ¿no, cari?

sebastián: quiero llegar al

media luna.

van a entregar el material para

arreglar el sistema eléctrico.

estefanía: me encanta verte

entusiasmado.

sebastián: ese hotel ha sido mi

vida desde que nací.

te veo luego.

estefanía: te amo.

bárbara: ya se la bañaron.

ustedes escondieron mi otro

tenis. sí.

inés: para como huele,

ni con pinzas lo agarraría,

boxeadora.

soledad: a buscarlo, porque si

no esta va a estar moliendo todo

el santo día.

estefanía: daddy, hola.

te hablo porque leonora te va a

buscar, le dije que estás triste

y decaído.

leonora: desde ahorita te aclaro

que si vine fue sólo porque

estefanía me lo pidió.

darío: gracias de todas maneras,

yo pensé que ya nunca tendría

el privilegio

de tu visita.

¿qué te dijo mi princesa?

leonora: que estás decaído,

y es lógico.

se llama síndrome del nido

vacío.

darío: se llama síndrome

de la peor estupidez de mi vida.

leonora: ¿a qué te refieres?

darío: a haberte hablado de mi

amor por ti.

desde ese día he hecho hasta

lo imposible para conseguir tu

perdón.

leonora: ¿en serio?

darío: sí, ya sabes.

olvídalo, y...

dejemos mejor así las cosas.

leonora: dime, darío.

darío: no, soy un caballero.

no puedo.

leonora: exijo saber.

darío: me refiero a la ayuda

que le di a juan,

a sebastián

para que salgan de

problemas.

el dinero para que pagaran

todas sus deudas.

y para reconstruir el media

luna.

[música]

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