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Hijas de la Luna Capítulo 61

Univision15 Ene 2020 – 12:00 AM EST

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...

locutor: televisa presenta...

todas: [gritan]

bárbara: ya estuvo bueno

de tanto arrumaco, ¿no?

me empalagan.

inés: es que estábamos muy

preocupadas por ti, boxeadora.

bárbara: yo también me preocupé

por mí.

soledad: qué bueno que estás

bien.

[golpean]

bárbara: pásele a lo barrido.

estefanía: hola.

juana bárbara, ¿cómo estás?

les traje regalitos

para celebrar que ahora vivimos

en la misma casa.

bárbara: achís, ¿a poco vas

a vivir aquí con la raza?

estefanía: sí, pero a ver,

los regalitos.

para mi cuñada, juana soledad.

es ese.

este es para juana bárbara.

y este es para juana inés.

soledad: ah, jalas.

qué bonito está, estefanía.

estefanía: sabía que te iba

a gustar.

bárbara: esto está bruto,

gracias.

estefanía: el reloj mide las

pulsaciones, calcula cuántas

calorías quemas.

y tiene gps para cuando corras.

inés: ¿y este?

estefanía: es una calculadora

científica,

hace toda clase de operaciones y

puedes hasta meterle ecuaciones.

inés: muchas gracias, pero no te

hubieras molestado.

estefanía: claro que sí,

a partir de ahora, voy a

dedicarme a unir a esta familia.

bárbara: está bueno, pero yo con

brujas no me junto.

y eso va por tu suegra,

por si te quedaba la duda.

estefanía: necesito que me

ayuden a preparar un banquete

para todos.

soledad: de a tiro nos hacía

falta una comidita rica.

inés: ¿qué vamos a hacer?

estefanía: comida japonesa,

¿vamos?

javier: te lo dije y te lo

repito, prefiero dormir en la

calle a que seas infeliz.

sebastián: gracias, pero ya

está pagada tu hipoteca,

hay que festejar.

javier: no cuando te veo

sufriendo de esa manera.

sebastián: es que apenas

me casé.

y supongo que necesito

acostumbrarme.

javier: no quiero ser ave de mal

agüero pero uno no se acostumbra

al dolor.

de hecho, puede ir empeorando.

sebastián: para colmo,

surgió otra complicación,

como si faltaran.

estefanía ya sabe que estoy

enamorado de juana de juana

victoria.

javier: ¿cómo se enteró?

sebastián: lo importante es que

le echó en cara su traición.

javier: dos mujeres enamoradas

de ti y que viven bajo el mismo

techo.

la receta perfecta para

el desastre.

sebastián: necesito mantener

a estefanía contenta.

javier: puedo entender que te

hayas casado para salvar a tu

familia.

pero irse a vivir a esa casa con

tu esposa, ¿por qué?

sebastián: no podía aceptar más

regalos de darío.

javier: no es sólo eso, ¿verdad?

sebastián: está bien.

no quiero estar lejos de juana

victoria.

leonora: no, yo prefiero nadar

hasta la isla o que me ataque

una manada de aguamalas,

que compartir mis sagrados

alimentos con las juanas.

estefanía: hicimos comida

japonesa.

leonora: ¿y ninguna de ellas se

comió por error uno de esos

peces globo venenosos?

aunque hubieran hecho un filete

de primera, la respuesta es no.

estefanía: entonces, ¿no quieres

ayudarme a enamorar a sebastián?

leonora: ¿y eso qué tiene que

ver con...?

estefanía: tiene que ver,

y mucho.

mira...

victoria: ¿tú sabes usar estas

cosas?

fernando: yo te enseño, mira.

juan: familia, hoy hay muchos

motivos para celebrar.

el más importante para mí,

es que después de meses y meses

que parecían años,

mi gordita me perdonó.

[aplausos]

también hay que festejar que mis

queridas juana soledad

y juana inés, hicieron circo,

maroma y teatro para que el juez

me exonerara.

gracias a ellas no hay juicio

y soy un hombre libre.

salud.

juanas: ¡bravo!

juan: brindemos también por el

regreso con bien de mis otras

dos hijas, juana bárbara, juana

victoria. y por si fuera poco...

leonora: sintetiza, mi amor.

juan: hay que brindar por el

regreso de margarita.

y por una hermosa relación que

empieza con mi hermano javier.

margarita, javier,

les deseo mucha felicidad.

salud.

todos: ¡salud!

estefanía: ahora, a comer,

lo que hay en la mesa es para

todos.

leonora: quiero hacerles notar

que esta reunión familiar se da

justo el primer día en que mi

querida nuera está viviendo aquí

con nosotros.

y no es casualidad,

estefanía trae consigo

un espíritu de unión familiar

de paz y de reconciliación.

sebastián: sí, brindo por eso.

todos: ¡salud!

juan: salud a todos.

juana victoria,

¿por qué se fueron de repente

sin avisarle a nadie?

victoria: la verdad es que nos

fuimos porque estábamos en

peligro.

juan: ¿cómo?

darío: ¿el imbécil se murió?

>> sí, se cayó de un edificio.

darío: no lo puedo creer.

entonces, juana victoria y juana

bárbara, ¿regresaron a mazatlán?

>> pequeño detalle.

¿qué hago con ernesto cifuentes?

darío: llévalo a la cabaña de

siempre, que lo mantengan

alcoholizado y no lo dejen

salir.

>> hay que esconderlo porque

las autoridades ya saben que se

falseó la información

sobre sus lesiones.

darío: ¿hay algo más que pueda

salir mal?

ernesto: [gime]

victoria: cuando pudimos abrir

la puerta, alberto ya estaba ahí

colgado.

sebastián: perdón, hermanita,

lo cuentan como si fuera algo

divertido.

y la verdad, se pusieron en

peligro y no me parece que

hayan ido solas.

egido: veamos la foto que me

mandaron, ya la amplifiqué.

ya la mejoré.

miren.

mundito: qué padre,

¿y de dónde sacaron este mapa?

egido: ¿cuál mapa?

mundito: sí, parece uno de los

que hacían los piratas cuando

enterraban sus tesoros.

egido: ¿tesoros?

mundito: tesoros.

leonora: ¿por qué estás tan

enojada si la comida fue un

éxito?

estefanía: ¿éxito?

¿no viste cómo juana victoria

acaparó la atención de todos?

especialmente la de sebastián.

leonora: ¿sebastián?

estefanía: ¿no te diste cuenta

de cómo la veía?

leonora: no, la verdad no.

estefanía: está enamorado de

juana victoria.

victoria: no manches.

¿te cae que te regaló un reloj?

bárbara: y no cualquiera,

uno bien perrón.

además de tener cronómetro,

te mide las pulsaciones por

minuto.

los pasos que das, las calorías

que quemas.

inés: también los rounds que

pierde la boxeadora en sus

peleas.

bárbara: ya leí que hasta puede

sincronizarse con la

computadora.

nomás que no tengo, pero...

victoria: qué espléndida ella.

¿usted también salieron ralladas

ahí con los regalos de la...

nueva señora oropeza?

inés: a mí me regaló una

calculadora científica.

victoria: ¿y con eso ya eres

científica de bien acá, o qué?

inés: tiene todo, el seno,

el coseno, el logaritmo.

y las ecuaciones con dos

incógnitas.

victoria: incógnitas las mías,

porque no te entiendo ni papa.

soledad: a mí me regaló un

estetoscopio.

[latidos]

va bien rápido tu corazón,

¿te sientes bien?

victoria: o sea que todas

están bien contentitas con los

regalos de estefanía.

bárbara: sí le pensó bien qué

regalarnos.

soledad: ya sé porqué estás tan

sacada de onda.

victoria: a ver, ¿por qué?

soledad: porque a ti no te tocó

nada.

victoria: justito por eso.

inés: ¿y por qué no te compró

nada a ti?

victoria: ay, no sé,

pregúntale a ella.

bárbara: ¿no que eran uña y

mugre?

soledad: hasta fuiste su

enfermera.

[música]

[música]

leonora: ¿dijiste que sebastián

está enamorado de juana

victoria? ¿estás segura?

estefanía: ¿te acuerdas que

algún día hablamos de cómo

cambió conmigo

a partir de que llegaran sus

hermanas?

sebastián dejó de amarme

porque se enamoró de ella.

y no puedo creer que se haya

atrevido con su propia hermana.

¡es asqueroso!

leonora: no es su media hermana.

inés: no sé a ustedes,

pero a mí me da mucho gusto

que estefanía viva con nosotros.

bárbara: a mí también,

lo de la comida fue un

detallazo.

ojalá la próxima vez mejor

cocine el pescado.

soledad: hasta, sabe cómo pero

convenció a lo doña de que se

sentara con nosotros.

victoria: qué logro, guau.

bárbara: ya suéltala,

¿por qué estás encabritada?

victoria: es que...

nada...

no me hagan caso,

después lo vemos.

soledad: sabe qué mosca le picó

a esta morra.

inés: igual y se peleó con

fernando.

bárbara: a mí se me hace que

esto de los regalos y la

comidita de estefi, le cayó de

la fregada.

soledad: pero, ¿por qué?

estefanía: ¿cherón francort?

leonora: es el padre biológico

de sebastián.

ha venido un par de veces,

y gracias a dios he evitado que

le diga la verdad.

mi hijo sigue convencido de que

lleva la sangre de juan.

y así deben permanecer las

cosas, júrame que no se lo vas

a decir a nadie, mucho menos

a sebastián.

estefanía: no, tranquila,

¿qué tal si te hace daño?

leonora: júramelo, estefi.

lo que te acabo de decir,

no puede saberse.

la gente no lo entendería.

estefanía: sí, leo, te lo juro.

leonora: sebastián está

protegido por el apellido

iriarte.

pero dime una cosa,

¿juana victoria también está

enamorada de él?

estefanía: sí.

leonora: entonces ese amor es

recíproco, hay que hacer algo

para que ella desaparezca.

teresa: no entiendo.

victoria: qué casualidad,

porque ya somos dos.

teresa: pasó exactamente lo que

querías, se casó con estefanía,

darío soltó el dinero.

se pagaron las deudas

y se va a reconstruir el media

luna.

victoria: sí, ya sé.

pero eso es una cosa,

otra bien diferente es que...

me duele un chorro perder

a sebastián.

teresa: yo te entiendo, mi amor.

pero ¿por qué la agarras contra

estefanía?

¿ella qué culpa tiene?

victoria: como quien no quiere

la cosa, a mí se me hace como

que está manipulando a la

familia.

teresa: esta haciendo su luchita

para ganarse a todos.

es normal, ¿a poco la culpas?

victoria: sería normal si

estefanía todavía fuera como

antes.

pero se volvió una doble cara.

teresa: entiéndela, es que...

fíjate...

seguramente no fue fácil para

ella descubrir que tú eres

bonita.

la mujer que ama su marido.

échate esa.

victoria: justito por eso,

todo lo que hace a mí me resulta

bastante sospechoso.

teresa: ¿cómo sospechoso?

victoria: sí, ¿como es que

aceptó vivir aquí?

¿sabes qué pienso?

que en una de esas,

estefanía sí sabe que su papá

compró a sebastián.

teresa: ¿y a ti qué?

victoria: ¿cómo que qué?

si lo sabe y con todo eso se

casó, quiere decir que ya la

perdimos, que sí está re loca.

teresa: en la guerra y en el

amor todo se vale.

ella está luchando por el amor

de sebastián.

estefanía: era verdad lo que me

dijo juana victoria, daddy.

darío: ¿de qué hablas?

estefanía: ella y sebastián no

son hijos del mismo padre.

darío: ¿él no es hijo de juan?

eso es una bomba.

¿estás segura?

estefanía: leonora me lo acaba

de decir.

darío: si te lo dijo juana

victoria, quiere decir que

sebastián también lo sabe.

estefanía: yo creo que sí,

que lo sabían desde hace tiempo,

por eso andaban sin sentirse

culpables.

darío: espérame, princesa,

porque estoy que me estalla la

cabeza con tanta cosa.

¿leonora sabe que sebastián está

enterado de que no es hijo de

juan?

estefanía: no, incluso me

suplicó que no le dijera nada.

darío: ¿y por qué no le dijiste

que esos muchachos saben la

verdad?

estefanía: no podía, la pobre

se sentía muy mal.

darío: ¿su corazón?

¿cómo es posible que le haya

sido infiel a juan hace 20 y

tantos años?

¿con quién?

¿te lo dijo?

estefanía: sí, te voy a contar

lo que pasó.

juan: el presupuesto del

arquitecto aramburu es más alto

que el otro, ¿no?

¿tú cómo ves, hijo?

javier: ¿sebastián?

sebastián: perdón, estaba

distraído.

la ventaja de aramburu es que

tiene más experiencia

y es más cumplido.

juan: estoy totalmente de

acuerdo.

además, también es más cuidadoso

con todos los detalles.

javier: decidido, nos vamos

con él.

juan: hay que darle un anticipo,

¿qué tal si mañana mismo lo

hacemos?

sebastián: no.

es que no puedo usar el dinero

de darío para la reconstrucción

del media luna.

juan: ¿por?

sebastián: a cambio de ese

dinero me vendí,

no quiero ni tocarlo.

me provoca náuseas.

juan: te entiendo perfectamente,

pero me preocupas.

javier: es normal que estés

enojado, pero no nada más te

afecta a ti, sino a los que te

rodean.

sebastián: sí, ya lo sé.

javier: ¿y vas a vivir con eso

el resto de tu vida?

juan: yo hubiera preferido irme

a la cárcel.

sebastián: no digas eso,

verte en libertad era mi

prioridad.

javier: asume la decisión que

tomaste, acéptala y disfrútala

en la medida de lo posible.

estefanía se está portando

maravillosamente, aprovéchalo.

juan: cambia tu actitud para con

ella y deja a un lado esa ira

que te está carcomiendo

por dentro.

fernando: me dolió que no me

dijeras nada,

te hubiera ayudado con tu

problema.

victoria: tienes la boca llena

de todita la razón.

perdón.

fernando: estás perdonada.

aunque, la verdad, el tiempo que

estuviste lejos, me sirvió para

darme cuenta de que...

estoy muy enamorado de ti.

victoria: ay, no.

fernando: ¿qué te pasa, musita?

victoria: no puedo.

tengo que confesarte algo.

eres bien lindo.

y...

eres a todo dar,

es que no mereces lo que te

hice.

fernando: no entiendo.

victoria: te usé.

te usé para que sebastián se

casara con estefanía y que la

familia saliera de las broncas

económicas.

por eso te di ese primer beso.

quería que él lo viera.

[música]

[música]

darío: qué historia tan extraña.

estefanía: por lo menos no es lo

que imaginaste sobre leo.

sobra decir que se trata

de un secreto.

darío: sí, por supuesto,

aunque yo sigo sin entender

porqué sebastián y juana

victoria mantuvieron su relación

a escondidas si sabían que no

eran hermanos.

en fin, lo importante

es alejarla de nuevo

de tu esposo.

estefanía: sí, pero ¿por qué

regresó a mazatlán?

me la encontré llegando a la

casa y casi me da un ataque.

darío: el plan falló porque al

imbécil al que se lo encargué,

tuvo la ocurrencia de morirse.

yo no sé si considerarías algo

más permanente para juana

victoria.

estefanía: si desaparece,

se convertiría en una mártir

y eso tampoco me conviene.

para que deje de quererla,

debe odiarla.

y necesito que se desilusione

de ella.

darío: ¿has pensado en algo?

estefanía: nada concreto,

me pasó por la cabeza valerme

de fernando.

darío: ¿cómo?

estefanía: él y juana victoria

tienen una relación pero estoy

convencida de ella lo usa como

tapadera.

tengo que investigar cómo

están en verdad las cosas.

fernando: no sé qué me duele

más,

que estés enamorada de

sebastián, que no sean hermanos,

o que me hayas usado.

por eso tantos pleitos entre

ustedes.

victoria: sí, pero...

ese primer beso que te di...

fernando: fue demasiado bueno

para ser cierto.

lo sabía.

victoria: desde ahí decidí

rifármela para que lo nuestro

funcionara porque eres a todo

dar.

fernando: no tanto si seguías,

bueno, sigues enamorada

de sebastián.

con razón estaba

siempre tan celoso.

no eran celos de hermano.

victoria: yo nunca quise

lastimarte.

fernando: pero lo hiciste.

me usaste, me mentiste.

jugaste conmigo,

y me rompiste el corazón.

ah,

no te preocupes.

conmigo tu secreto está seguro.

victoria: qué estúpida.

soledad: ¿un mapa del tesoro?

egido: eso dijo el mundito,

pero aclaro, nosotros no le

dijimos nada sobre la

existencia, presencia,

recurrencia del fantasma.

soledad: hiciste bien, ¿qué tal

que asusta el pobre?

egido: lo que dijo tiene

sentido, es coherente, lógico,

consecuente, por la simbología

que utiliza, ¿verdad?

miren.

soledad: chance, y ocupa que

nosotros encontremos el tesoro.

inés: pero, ¿quién entierra algo

así y luego hace un mapa?

egido: los piratas, ¿no?

inés: ay, san josé de las matas.

¿piratas?

egido: ahora que lo pienso,

los primeros en llegar aquí,

al bello mazatlán, en 1587,

eran piratas.

octavio: esa no me la sabía,

compa.

egido: hay registros de que

arribó a este puerto

un famoso pirata llamado

francis baker.

bueno, él y muchos otros.

inés: y eso del "toc-toc",

¿qué será?

soledad: ya sé, la pata de palo.

cuando el pirata camina,

hace "toc-toc".

egido: en síntesis, parece

evidente, patente, claro y

fehaciente que es el fantasma

de un pirata.

anda deambulando aquí en la

dolorosa.

y quiere que busquemos su

tesoro.

soledad: ¿se imaginan que

encontremos un cofre lleno de

monedas de oro?

seguro está abajo, aquí en la...

mundito: hola a todos.

inés: hola.

¿qué traes ahí?

mundito: una baraja.

egido: mira nomás, al plebe.

octavio: ¿es para que nos

echemos un pokerito?

mundito: no.

voy a hacer magia.

¿de qué estaban hablando cuando

llegué?

soledad: nada, no.

fernando: [llora]

bárbara: ¿qué hubo? ¿qué rollo?

llégale y cáele a la dolorosa.

achís...

¿a qué se debe tanto agüite?

>> es el rey de corazones,

la carta que escogí.

[aplausos]

mundito: soy un mago,

un mago de verdad.

[aplausos]

[risas]

soledad: ah, jalas,

el pirata.

todos: ¡mundito! ¡mundito!

victoria: [solloza]

bárbara: entonces victoria

primero te dio alitas

y luego te las cortó.

fernando: en resumen, así fue.

bárbara: ¿por qué te hizo algo

tan gacho?

aunque ahorita que me acuerdo,

ella misma me contó que se iba a

dar una chance contigo.

fernando: supongo que lo intentó

pero, mira, la situación es muy

complicada.

bárbara: ¿cuál situación?

fernando: prefiero no hablar de

eso.

bárbara: te la bañas, bato.

buscas mi hombro para llorar,

y luego no me quieres decir lo

que te pasó.

fernando: es que nunca pensé

sentir tanto dolor.

bárbara: el amor no

correspondido cala más fuerte

que cualquier guamazo.

me consta.

ni se te ocurra chillar.

ahí sí no jalo.

terminaste el cuadro del costal.

no está mal.

fernando: ¿me dejas solo, por

favor?

bárbara: ¿para que chilles

a gusto? nel.

vamos a hacer terapia.

a mi me sirve un resto, ¿eh?

pégale aquí.

pégale.

fernando: juana bárbara...

bárbara: pégale, ándale.

si no le pegas, te voy a dar un

motivo para que de veras

chilles.

ándale, pégale.

recio, pégale, ¿eso es todo?

ándale, eso, más duro, duro.

desquita el coraje,

por que juana victoria

te mandó a volar, ándale.

[música]

[música]

teresa: mundito estaba tan

emocionado porque es un mago

de verdad, que se tardó

muchísimo en dormir.

egido: no es para menos,

tú misma viste lo que pasó.

impresionante, impactante,

fantástico y maravilloso.

teresa: me quedó clara, evidente

e indudable la idea.

egido: parece que heredó de su

mamá los poderes especiales.

con eso de que ella se comunica

con los animales fantásticos.

teresa: ¿y tú sigues queriendo

a adela?

egido: bueno, hasta hace algún

tiempo, yo creía que sí.

teresa: ¿creías?

egido: digamos que llegó una

mano maravillosa. mágica.

que apachurró mi corazoncito

como si fuera una esponja.

y la sacó de ahí.

teresa: ¿una mano mágica?

egido: ey, la tuya.

teresa: ¿y entonces, tu corazón

esponja se quedó vacío?

egido: no,

como buena esponja se volvió

a cargar de amor.

sólo espero que tu esponja

también esté llena de amor.

teresa: se desborda de amor

por ti.

todoelmundo...

estefanía: ay, cari.

necesito pedirte algo.

que para mí es muy importante.

quiero que juana victoria

se vaya de esta casa.

sebastián: ¿qué?

estefanía: no te enojes,

por favor.

sebastián: no me enojo, pero me

sacó de onda.

no es cosa mía.

mi papá jamás permitiría que

se fuera y eso lo sabes

perfectamente.

estefanía: entonces, vámonos a

la casa que mi daddy nos regaló,

por favor.

sebastián: quedamos en que ibas

a apoyarme, al menos eso dijiste

en la boda.

estefanía: sí, te apoyo, pero...

sebastián: entonces, cuando yo

tenga dinero compramos una casa

para los dos.

estefanía: pero he estado

pensando que quisiste vivir aquí

para estar cerca de juana

victoria.

sebastián: ¿qué tiene que ver

juana victoria con todo esto?

estefanía: ay, sebastián.

yo sé que juana victoria

es bonita, de ella estás

enamorado.

de tu hermana.

sebastián: ¿por qué no me

dijiste que sabías lo de bonita?

estefanía: ¿para qué?

sebastián: lo de juana victoria

solamente fue un error,

ella es un encanto,

es solidaria, me apoya siempre.

y éramos muy cercanos.

confundimos el cariño

de hermanos con un enamoramiento

que jamás existió.

estefanía: ¿estás diciendo

la verdad?

sebastián: créeme que no hay

nada entre ella y yo.

estefanía: quiero que vuelvas

a enamorarte de mí.

yo voy a echarle todas las ganas

del mundo para que volvamos

a ser la pareja de antes.

te amo, cari, te amo.

¿y sabes qué va a acercarnos

más todavía?

ese bebé que vamos a tener

lo más pronto posible.

sebastián: yo quería hablar

contigo sobre eso.

estefanía: sí, me imagino que

te hace tanta ilusión como a mí.

sebastián: por ahora no podemos

tener un hijo, en este momento

mi situación económica

es difícil.

necesito estabilizarme,

ya después, veremos.

estefanía: te entiendo.

sebastián: un bebé es una

responsabilidad muy seria.

y yo no me siento en condiciones

de enfrentarla todavía.

estefanía: está bien,

no te preocupes,

si estás conmigo,

todo lo demás puede esperar.

[música]

[música]

leonora: ah, juan, por favor.

juan: yo aguanto más.

no tengo problema.

ven.

leonora: ¿y eso?

juan: gracias, gordita.

leonora: ¿por?

juan: por ser como eres.

por ser mi persona favorita,

por haberte casado conmigo.

porque me sigues amando a pesar

de todo, y porque, bueno,

terminaste aceptando a mis

hijas.

leonora: espérame tantito,

lo siento pero yo nunca las voy

a aceptar.

yo ya te dije, si te perdoné no

significa que yo haya hecho nada

al respecto...

juan: como te sentaste a la mesa

con toda la familia.

leonora: lo hice sólo por

estefanía.

juan: me hubiera gustado que

lo hicieras por mí.

leonora: ¿te das cuenta que

las paracaidistas han sido la

manzana de la discordia?

juan: porque tú lo has querido.

buenas noches.

margarita: me estás cotorreando.

pero si tú le llevas...

teresa: baja la voz.

le llevo unos añitos,

pero ¿qué tiene?

margarita: de acuerdo, el amor

es el amor y no importan las

edades.

mientras los dos tengan en mente

las mismas maldades.

teresa: [ríe]

margarita: muchas felicidades.

teresa: [suspira]

margarita: ¿qué te pasa?

teresa: sí hay cositas que me

preocupan.

margarita: ¿cómo qué?

teresa: tengo miedo de que

todoelmundo se arrepienta y se

vaya por ahí con una jovencita.

de esas flaquitas.

margarita: ¿entonces quieres...?

teresa: sí, me quiero ver

más joven.

como más en forma, ¿me explico?

margarita: sí,

¿ustedes dos, qué?

¿a poco ya...?

teresa: ¡no!

te voy a contar algún secreto

algún día.

margarita: ¿algún día?

bárbara: te la bañas,

¿por qué le rompiste el corazón

al pobre fernando?

victoria: buenos días, manita,

¿cómo estás?

¿cómo amaneciste?

¿dormiste bien?

¿cómo te pinta el día?

bárbara: ¿lloraste?

victoria: no, nomás me anduve

tallando los ojos toda la noche

para ver cómo se me veían hoy.

bárbara: ¿chillaste por el fer?

victoria: ¿por qué más si ya lo

sabes?

además, entraste anunciándolo

a los cuatro vientos.

bárbara: el dijo que era por una

circunstancias pero no rajó de

qué eran.

tú dime qué pasó.

victoria: pasó que le eché

ganas y no jaló.

bárbara: pero, ¿por qué?

victoria: ¿qué tranza contigo?

parece interrogatorio de la

santa inquisición.

bárbara: sólo quiero saber qué

pasó.

victoria: que no estoy enamorada

de él, eso pasó.

bárbara: entonces, ¿para qué

prendiste el boiler si no te

ibas a meter a bañar?

victoria: oye, no me está

gustando tu tonito.

bárbara: deberías estar

acostumbrada a cómo hablo.

victoria: a lo que no me

acostumbro es a que seas tan

metiche.

bárbara: es que le hiciste

tachito el corazón.

victoria: tú más que nadie sabe

que una no se puede obligar

a amar a alguien.

mauricio no te amaba y no hubo

nada que hacer, ¿o sí?

bárbara: pero él nunca me dio

alitas, ¿eh?

quiero saber de qué

circunstancias hablaba el fer.

victoria: y dale con lo mismo.

no sé porqué lo dijo.

el caso es que yo no lo amo

y por eso terminé con él,

¿contenta?

bárbara: no.

sospecho que hay algo que no

quieres decirme.

victoria: por mí, sospecha

lo que se te dé la gana.

bárbara: juana victoria

se cabrió conmigo.

soledad: jalas.

bárbara: se enojó porque la

interrogué.

yo quería saber porqué terminó

con el fernando.

inés: ¿y cuándo fue eso?

bárbara: apenas, el pobre está

todo agüitado, con sus ojitos

como de cabrito que sabe que

le llegó la hora.

órale, vamos, a darle, ya.

órale.

soledad: ya me cansé.

bárbara: cinco más.

inés: ¿y por qué terminaron?

bárbara: ahí está el rollo.

a mí me late que en eso hay gato

encerrado.

juana victoria no quiere soltar

prenda.

¿qué haces?

soledad: ya me cansé.

bárbara: ¿y a poco vas a dejar

que te gane la monjita?

inés: pero, ¿cuál gato

encerrado?

bárbara: se puso como loquita

cuando le pregunté porqué cortó

a fernando.

eso me hizo sospechar.

soledad: sus razones tendrá,

déjala en paz.

bárbara: no me late que mi

propia carnala no me tenga

la confianza para contarme qué

es lo que pasó en realidad.

leonora: estefi, con lo que me

fascinaría tener un nieto.

¿qué te dijo sebastián?

estefanía: que no podemos,

que es mucha responsabilidad.

y quién sabe qué más.

leonora: pero tú sí te mueres

por un bebé, ¿no?

estefanía: obvio, leo.

leonora: entonces, ¿qué vas

a hacer?

estefanía: él no necesita

enterarse de que yo dejo de

tomar mis anticonceptivos.

¿o sí?

¿me apoyas con eso?

leonora: claro, estefi.

te repito, muero por tener

nietos.

¿qué te parecerían unos cuatro?

estefanía: que sean cuatro.

leo, hay otra cosa que necesito

contarte.

y es algo mucho más grave.

sebastián: anoche descubrí algo

que me sacó de onda.

algo sobre mí mismo.

javier: ¿qué cosa?

sebastián: un motivo más por lo

que decidí vivir con estefanía

en la casa con mi familia.

javier: ¿otro, además de querer

estar cerca de juana victoria?

sebastián: es una razón más

oscura.

es que me di cuenta que lo hice

para vengarme de darío.

él me arrinconó, me puso entre

la espada y la pared.

me extorsionó.

javier: sí, de acuerdo.

sebastián: hubieras visto su

cara cuando le dije: "no acepto

tu casa porque voy a vivir con

tu hija en la casa de juan

oropeza".

y me sentí feliz de hacerlo

enojar.

qué rencor siento por darío

iriarte.

estefanía: esa es la verdadera

razón por la que sebastián no

aceptó la casa que nos dio mi

daddy.

quiere estar cerca de juana

victoria.

leonora: ¿estás segura?

estefanía: lo peor es que ella

ya ni siquiera tiene el freno

de fernando.

juana victoria terminó con él.

leonora: entonces, ¿la cabecilla

es una amenaza real contra tu

relación con sebastián?

estefanía: muy real.

leonora: ay, cristo.

entonces, ¿qué hacemos para

impedir que esa ilegítima

meta sus manotas en tu

matrimonio?

estefanía: tenemos que

expulsarla de la casa.

leonora: ay, m'ijita.

suerte con eso,

yo le he intentado desde el

principio de los tiempos.

estefanía: hay algo que tal vez

no se ha intentado.

poner a las otras tres juanas

en contra de juana victoria.

[música]

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