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Hijas de la Luna Capítulo 59

Univision11 Ene 2020 – 12:00 AM EST

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...

locutor: televisa presenta...

estefanía: a ver, papá,

¿de verdad crees

que renunciaría a sebastián

por lo de juana victoria?

>> bueno, eso es justo

lo que quiero saber.

estefanía: mira,

para que te quedes tranquilo.

lo amo.

>> de acuerdo,

pero nuestra percepción

sobre él ha cambiado.

antes, creíamos que era

impecable, intachable.

hasta pensaba dejarlo

a cargo de mis negocios.

pero ahora sabemos que fue

capaz de relacionarse

con su media hermana.

estefanía: y desapareció

del panorama, "daddy".

>> pero deberías pensar--

estefanía: que cometió un error.

y que más allá de eso

sigue siendo increíble,

inteligente, noble, educado,

caballeroso y guapo.

>> tengo miedo de que te haga

infeliz, princesa,

de que te cause más dolor.

estefanía: mi felicidad

es estar junto a él.

compartiendo lo bueno y lo malo,

formando una familia,

envejeciendo juntos.

>> está bien, solo quería

comprobar que estás conciente

de lo que implica.

y si casarte con sebastián

va a hacerte feliz,

sabes que te apoyo

incondicionalmente.

estefanía: has sido tan lindo

conmigo.

>> te adoro, princesa,

y lo sabes.

bárbara: ¿a poco nos vamos

a quedar encerradas

en este fregado cuartito?

victoria: ay, no, claro que no.

bárbara: pero ¿cuánto tiempo

nos vamos a quedar aquí

en ciudad de méxico?

necesitamos feria.

¿qué hacemos para mantenernos?

victoria: pues, ahí

vamos viendo, juana bárbara.

ay, ahorita lo importante

es saber cómo va la cosa

en mazatlán.

a ver si se creyeron

lo del recadito ese

que les dejamos.

bárbara: ahí te la rayaste.

ese no se lo va a tragar

ni la inocentona de la monjita.

victoria: es que no manches,

después de que el asqueroso ese

me ahorcó, me amenazó y me besó,

me cae que yo no tenía cabeza

pa' ponerme a inventar

otra cosa.

margarita: desgraciado.

victoria: bueno, ya,

ya no hay que hablar de eso

porque...

hasta asco me da.

¿si mejor les echamos

un grito a mazatlán?

margarita: ay, sí, me urge

hablar con javier,

seguro está muerto de angustia.

bárbara: pues, arráncate,

márcale.

margarita: uy, esto no tiene

crédito.

victoria: no, hombre,

vamos a ponerle,

a una cuadra de aquí

hay una tiendita

donde se puede recargar.

bárbara: ay, también tengo

que recargarme yo.

aunque sea un lonche, ¿no?

me trae nomás con las galletitas

del camión.

victoria: vamos, vamos.

sebastián: juana victoria

se fue de mazatlán.

¿cuándo? ¿por qué?

no, esto me parece

muy extraño.

>> me parece raro

que juana victoria,

juana bárbara y margarita

se hayan ido de mazatlán

de noche, arreglando

lo de sus propiedades.

sebastián: ¿margarita

no te dijo nada?

>> se fue a dormir

con juana bárbara a tu casa.

según ella tenían cosas

que hablar de mujer a mujer o...

>> pero ¿entonces

qué pasó en realidad?

sebastián: no sé, tú dinos.

andas con mi hermana, ¿no?

>> si supiera algo más

ya se los hubiera dicho.

>> por lo pronto,

estoy muy enojado por la forma

en que desapareció margarita.

sebastián: me imagino.

tú y ella...

>> necesito averiguar

qué está pasando.

siéntense.

tú venías a contarme algo, ¿no?

sebastián: sí.

ya conseguí el dinero para pagar

la fianza de mi papá.

>> qué bueno.

es una gran noticia, sebastián.

pero ¿por qué no me habías dicho

que detuvieron a juan?

acabo de enterarme

por fernando.

sebastián: perdón, he tenido

muchas cosas.

>> oye, ¿y cómo conseguiste

ese dinero?

sebastián: voy

al ministerio público

a darle la noticia a mi papá.

>> te acompaño.

soledad: buenas tardes,

señorita.

soy la doctora amparo garza.

vengo del ministerio público

para verificar datos

sobre ernesto cifuentes.

>> ok, un segundo, por favor.

>> hubo un accidente

de camión de pasajeros.

están llegando muchos heridos

a urgencias.

>> rápido, doctora,

que van a hacer falta

todos los médicos disponibles.

>> no, no, ven, acompáñanos.

nos necesitan, vamos.

inés: ay, santa maría,

¿ahora cómo le hago

de enfermera?

bárbara: ¿te sabes tu número

de celular, madre?

porque luego la memoria

te falla durísimo.

soledad: oye, pues, claro

que me lo sé.

victoria: todavía tenemos lana

para compartir aunque sea

un sanguchito, ¿verdad?

soledad: hombre, sí, unas papas

si quieren.

bárbara: uy, también una soda,

¿no?

margarita: sí, sí, vénganse.

hola.

queremos crédito

para el celular.

victoria: ay, nos tenemos

que ir.

alberto anda por allá

atrás tomándose un café.

ándale.

vámonos.

margarita: ¿este desgraciado

de alberto nos siguió hasta acá?

victoria: pues, sí.

ay, ni modo que se esté echando

un cafecito ahí en la tienda

de la esquina

por pura coincidencia.

bárbara: qué fregada.

¿por qué no le quieres romper

la cara a ese infeliz?

soledad: es que yo sigo sin

entender qué es lo que quiere

de nosotros.

victoria: es que bien no sé,

pero es lógico que nos corriera

de mazatlán.

allí, al menos,

hay gente que nos protege.

margarita: ay, dios mío.

parece que no va a descansar

hasta vengarse de nosotras.

bárbara: de seguro

lo va a hacer, madre.

lo más seguro es que quiera

violarme.

margarita: juana bárbara,

por favor, ni lo digas.

victoria: ¿en serio lo crees?

bárbara: claro,

es lo que siempre buscó el vato.

margarita: antes, me mata.

o lo mato yo a él.

victoria: no, espérense.

¿saben qué?

yo sé qué podemos hacer.

juan: no, hijo,

yo no puedo permitir que hagas

esa clase de sacrificios.

sebastián: es que no va a ser

ningún sacrificio

si sales libre, papá.

>> como sea, tomaste

una decisión muy drástica.

sebastián: no me queda de otra.

a ver, ¿de dónde, de dónde

sacamos un millón y medio

para la fianza?

juan: pero te vas a casar

con una mujer que no amas, hijo.

y no solo eso.

me dijiste que estefanía

ha cambiado mucho,

que te da escalofríos

cómo es ahora.

sebastián: sí,

pero con el dinero de darío

vamos a reconstruir medialuna,

a pagar deudas,

incluyendo tu hipoteca.

>> prefiero quedarme sin casa

a que seas infeliz.

o que hagas algo que vaya

en contra de tus principios.

sebastián: ¿y de qué demonios

sirven tus principios

cuando meten a tu papá

a la cárcel?

y otra ventaja, pa.

juan: ¿qué ventaja?

sebastián: mamá

te va a perdonar.

>> ¿qué?

juan: sí, leonora

dijo que me perdonaba

cuando sebastián

se casara con estefanía.

[música]

[música]

margarita: ¿entonces

va a esperar

a que alberto centeno

nos agreda o nos mate

para hacer algo?

>> les repito.

por ahora, el señor

no ha cometido ningún delito.

bárbara: ¿y dejar a su esposa

en coma, qué es?

>> su expediente

dice que por ese cargo

ya fue puesto en libertad.

victoria: sí, pero el infeliz

me amenazó, me estranguló

así bien gacho.

>> según entiendo

eso fue en mazatlán.

levantó el acta allá.

victoria: está oyendo

y hace como que no oye.

¿que no le dijimos

que por culpa de ese desgraciado

tuvimos que salir corriendo

de mazatlán?

bárbara: ahora el vato

nos siguió

y quiere vengarse de nosotras.

>> les vuelvo a repetir.

mientras--

bárbara: ay, sí, ya oí.

que no puede hacer nada

hasta que aparezcamos muertas.

en serio, se la bañan.

margarita: ya, ya, hija.

así se las gasta la justicia

en este país.

no vamos a ganar nada

con este hombre.

¿y ahora qué vamos a hacer?

victoria: hay que lanzarnos

pa' otro lado, escondernos,

no sé.

vámonos a toluca o a cuernavaca.

bárbara: no, estoy que me lleva

la fregada de andar corriendo

de aquí para allá.

y lo peor es que estoy harta

de tenerle miedo a ese infeliz.

no vamos a tirar la toalla, ¿eh?

tenemos que enfrentar

a alberto centeno

y vamos a ganar la pelea.

estefanía: cari, ¿cómo va

lo de don john?

sebastián: ya se arregló.

gracias por preguntar.

mira, a lo mejor sientes

que es muy...

quiero que nos casemos ya.

estefanía: ¿ya?

sebastián: ya, sí, mañana mismo.

margarita: yo no creo

que sea buena idea

esto de enfrentar a alberto.

bárbara: pues, no hay de otra.

en el mp nos batearon.

yo ya no pienso vivir con miedo.

victoria: yo estoy de acuerdo

con juana bárbara.

es más, me late que esto

es un gran paso pa' adelante.

margarita: ¿se te hace?

victoria: imagínate.

si a juana bárbara se le hace

vencer ese miedo que ha cargado

desde quién sabe cuándo,

seguro que va a ser

mejor persona de lo que ya es.

margarita: si es

que sobrevivimos.

está bien, pero si hacemos algo

tiene que estar muy bien

pensado, no como la otra vez

que el maldito ese casi te mata.

bárbara: ay, madre,

lo importante es que me decidí

a hacerlo.

y al final, salió bien.

quería que veas

la clase de animal

que es alberto.

alberto: buenas tardes,

señoritas.

todas: [resuellan]

alberto: ¿a poco creyeron

que se me iban a escapar?

bárbara: claro que sí,

¿ves lo que te va a pasar?

alberto: ah, me prendes.

¿desde cuándo te tengo ganas?

[golpe]

bárbara: suéltame, ¡no!

margarita: ¡suéltala!

[gime]

[golpes]

margarita: vámonos, hijas.

adentro, adentro.

alberto: [ríe]

estefanía: me da igual si

la boda es dentro de una hora.

yo ya estoy lista.

sebastián: ok.

bueno, ¿y todo eso?

estefanía: es mi vestido

de novia.

no, no, es de mala suerte

que el novio lo vea

antes de la boda.

sebastián: ¿entonces

no hay problema

de que sea tan pronto?

estefanía: tú sabes

que mi sueño desde hace mucho

es ser tu esposa.

no importa si es mañana

o en un mes.

ay, no, bueno, un mes

es mucho tiempo.

sebastián: sí, yo creo

que un mes es mucho tiempo.

estefanía: soy tuya, sebastián.

he soñado tantas veces

con ser tu esposa,

con que caminemos juntos

por la vida, con que compartamos

nuestros anhelos,

nuestras ilusiones.

sebastián: nuestras ilusiones.

estefanía: sí, sí,

así que acepto.

nos casamos mañana.

sebastián: perfecto, perfecto.

espero que no te importe

que sea algo así improvisado,

medio al aventón.

estefanía: ay, no, cari,

de acuerdo que no puede ser

un fiestón enorme,

pero vamos a tener

la boda que nos merecemos.

sebastián: pero, pues,

con tan poco tiempo,

yo no creo que podamos--

estefanía: con una sola mano

de darío iriarte

y la otra amarrada,

podemos lograrlo.

lo que sí

es que hay que aprovechar

el poco tiempo que tenemos

para organizarlo todo.

sebastián: sí, aunque ahora

solo sería por el civil.

estefanía: sí, sí,

pero de todas maneras

hay muchas cosas que hacer,

cari.

sebastián: claro.

¿con qué empezamos?

estefanía: ay, qué lindo,

pero no te estreses.

deja todo en mis manos.

porque eso sí, a pesar

de la presión del tiempo,

tiene que ser una fiesta

que esté a la altura.

sebastián: a la altura.

estefanía: ay, qué emoción,

cari, qué emoción.

[suspira]

darío: haga los cambios

indicados, licenciado.

quiero este contrato prenupcial

definitivo lo antes posible.

lo van a firmar los contrayentes

frente al notario.

>> sí, señor, ¿algo más?

darío: ¿tiene hijas, licenciado?

>> sí, dos.

darío: ¿tienen novios?

estefanía: daddy, me caso

con sebastián mañana.

ambos: [ríen]

estefanía: ¿me ayudas

a organizar mi boda?

darío: ay, claro, princesa.

yo vivo para hacerte feliz.

estefanía: voy a ser esposa

de sebastián,

soy la mujer más feliz

sobre la tierra.

darío: mi amor...

>> cuando al fin me doy cuenta

de que estoy enamorado,

margarita se va sin decirme

nada, ¿te das cuenta?

sebastián: yo nunca

te había visto así.

>> estoy muy enojado.

sebastián: la verdad,

sí está raro que se hayan ido

las tres dejando solamente

im recado para las juanas.

>> más que raro, es más bien

sospechoso.

tanto, que me hace pensar

que están en peligro.

sebastián: aunque para mí

es mejor que juana victoria

no esté aquí.

con ella cerca, creo que nunca

hubiera podido tomar la decisión

de casarme con estefanía.

[celular]

>> es ella.

margarita, ¿estás bien?

margarita: sí, mi vida.

>> ¿por qué no me dijiste

que te ibas a monterrey?

margarita: perdón, javier.

javier: ¿estás en peligro?

margarita: no, no,

¿por qué lo dices?

aquí estoy vendiendo

una propiedad, para juana,

para ayudar a juana.

con ese dinero vamos a pagar

la fianza.

darío: permíteme.

margarita, ¿me pasas

a juana victoria, por favor?

margarita: ah, sí, espérame.

bárbara: te la bañas, madre.

se supone que tú y yo

estamos en monterrey

sin juana victoria.

victoria: hola.

sebastián: quería avisarte

que mañana

me caso con estefanía.

juana victoria,

¿bueno, bueno?

se cortó la llamada.

javier: ¿ves cómo algo

anda muy mal?

en la nota que dejaron,

juana victoria dijo

que iba a la ciudad de méxico

y margarita y juana bárbara,

a monterrey.

bárbara: pues, por lo pronto,

la pantalla, ya adiós, ¿eh?

margarita: a ver si prende.

bárbara: nada.

margarita: no, pues, de por sí

ya era un vejestorio.

con esa caída ya valió.

bárbara: la que valió

fue mi hermana.

estefanía: daddy,

¿tuviste algo que ver con eso

de que sebastián quisiera

casarse con tanta urgencia?

darío: [suspira]

bueno, lo importante

es que hay boda.

estefanía: tú y yo

ya somos cómplices.

darío: ¿cómplices?

estefanía: te conté el plan

que armé con leonora

para que sebastián

volviera conmigo.

aquello de su depresión.

darío: ajá, así fue.

estefanía: después

también te platiqué que él está

enamorado de juana victoria.

darío: sí, me lo dijiste.

estefanía: y ni siquiera

te pregunté cómo te deshiciste

de las juanas.

yo tengo claro que sebastián

no está enamorado de mí.

iba a terminar conmigo, daddy.

pero casualmente, detuvieron

a don john, y acto seguido

él se muere por casarse conmigo.

darío: está bien, es mejor

que sepas lo que está pasando.

a cambio de que se case contigo

voy a darle el dinero

de la fianza de juan,

para reconstruir el medialuna

y para pagar todas las deudas

de los oropeza.

[música]

[música]

darío: nunca debí decirte

lo del dinero para sebastián.

estefanía: espera, solo necesito

un segundo para asimilarlo.

[resopla]

darío: entonces estás bien,

princesa.

estefanía: en el fondo,

muy en el fondo de mi alma

tenía la esperanza...

ay, no, olvídalo.

tú y yo estamos bien.

tú lo has hecho por mí,

porque me quieres.

darío: con toda el alma.

estefanía: voy a la casa.

pienso pasar la noche

organizando la fiesta.

ah, no le digas a sebastián

que sé lo del dinero, ¿sí?

es que se sentiría muy incómodo

y quiero que, una vez casados,

poco a poco vuelva a enamorarse

de mí.

gracias, gracias por todo

lo que haces por mí.

bárbara: ¿por qué chillas?

victoria: ¿el celular?

bárbara: ya fue.

pero ¿qué te dijo sebastián?

hasta tiraste el teléfono.

victoria: mañana se casa

con estefanía.

estefanía: órale.

pero no entiendo que sea

pa' que te pongas así.

victoria: no, manita,

no fue por eso.

bárbara: ¿entonces?

victoria: fue--fue por lo de mi

papá.

ya sabes, todavía lo tienen

metido en los separos ahí

tan horribles.

'leonora: ay, mi amor,

te lo juro que es la noticia

que me han dado en mucho,

mucho tiempo.

ay, dios mío,

pero ¿por qué mañana?

¿cuál es la urgencia?

ah, no, no, sí, urgencia.

pero ¿qué me voy a poner?

¿va a ser de día?

[resuella]

no tengo vestidos de día.

no, y ahorita ya no dan sitio

en el salón.

y además, el padre camilo.

sebastián: mamá, por ahora,

solamente va a ser por el civil.

ma, ¿qué pasó?

leonora: pues, es que me da

mucha tristeza, mi hijito,

porque va a ser tu boda y juan

está detenido.

ay, no, el vestido de novia,

no, y el salón, el banquete,

el juez.

y la música.

sí, porque estefanía quería

una boda espectacular.

¿a poco va a usar

el mismo vestido?

bárbara: a ver,

es que me haces encabritar.

lo de mi papá ya lo sabías.

soltaste el celular

porque el sebastián

te dio una noticia

que te paró de pestañas.

victoria: no, no, pues, no.

a ver, es todo junto.

agarra la onda.

mi papá detenido,

echamos mentiras para escaparnos

de mazatlán y nos cacharon.

y este canijo de alberto

que nos trae de encargo.

bárbara: eso sí, no entiendo

que fregadas con la vida,

todo se juntó.

encima seguro ahí nos viene

a agüitar el fernando.

te le escapaste sin decirle pío.

victoria: pues, sí, sí,

él es bien lindo conmigo.

¿sabes qué?

cuando estoy con él, me siento

bien a todo dar.

me estoy dando mi chance con fer

a ver qué pasa.

[música]

>> desapareció.

>> ¿cómo que desapareció?

>> sí, juana victoria empacó

y se fue a vender su depa

en méxico.

>> hablando de desapariciones,

¿adónde andará juana inés?

>> también se esfumó.

>> por aquí no se nos apareció

nadie, ¿eh?

>> ¿y las juanas?

>> ¿a poco hoy no va a haber

show?

todos: ¡queremos show,

queremos show!

>> ¿qué hacemos?

todos: [gritan]

soledad: oye, estás bien sopa.

un poco más y nos cachan.

inés: ¿qué quieres?

con la sangre me dan vahídos.

soledad: ahorita que sale

ese doctor,

entremos a la acción, mi hija.

inés: pero ¿me puedo cambiar

de uniforme?

soledad: no.

inés: es que me aprieta.

soledad: que no.

>> ¿qué me estás poniendo?

>> un medicamento

para que dejes de temblar

y te baje la ansiedad.

>> me hubieras traído

una botella de tequila.

estoy harto del encierro

y de este maldito aparato.

>> tranquilo, tranquilo.

>> ay, no.

>> yo ya no sé--

>> ay, ya cállate.

>> me parece

que no es buena idea.

todos: [hablan a la vez]

[aplausos]

[música]

[gritos]

>> hola...

guapas.

¿por qué no las había visto

antes?

soledad: soy la doctora garza,

traumatóloga y ortopedista.

>> qué gusto, doctora.

¿y tú enfermerita calladita?

>> acércate tantito.

inés: ey.

soledad: ay.

>> te digo que vengas.

¡regresa!

soledad: oiga,

¿no le dolió la nuca al moverse?

>> yo estoy como tu amiga.

no le duele nada.

victoria: a ver, ya,

no se claven.

alberto vio que vivimos

en el edificio.

pero no que estemos en el cuarto

de azotea.

soledad: ¿y si averigua?

bárbara: no, no creo que--

ay, ay.

[golpes]

victoria: aguanta, aguanta.

este no es alberto.

no manches, ¿qué haces aquí?

>> aquí vivo.

bueno, vivía.

chela había rentado un cuarto.

pero hacía tiempo

que yo no venía.

y pensó que no iba a regresar.

margarita: ay, chamaco.

mira nomás, te dejamos

como para el hospital.

bárbara: te confundimos

con un pelado.

>> perdón.

yo me voy.

victoria: ni modo que te quedes

aquí con nosotras, ¿verdad?

>> disculpen.

victoria: disculpa tú.

bárbara: perdón, vato.

victoria: ¿saben qué?

ya sé.

la mejor defensa es el ataque.

margarita: ¿qué quieres decir?

victoria: que hay que ponerle

una trampa a alberto.

[música]

[música]

>> ya se durmió.

aunque--

¿y esto?

>> ah, pues, te preparé una cena

en agradecimiento, retribución

o complacencia

por lo que has hecho

por nuestro enfermito.

>> dirás por nuestro enfermito.

>> gracias, gracias

por considerarlo así, teresa.

teresa: no tienes nada

que agradecer.

yo lo hago con mucho cariño.

sabes que adoro a motito.

>> lograste que sintiera

como si su mamá lo estuviera

cuidando.

teresa: sí, eso me hizo

muy feliz.

>> ¿y cómo podría hacerte

más feliz?

teresa: pues, ahora sí

que como tú dirías,

lo ignoro, no lo sé,

no me pasa por la mente.

[ríe]

>> tal vez, si unimos,

y si pegamos, si adherimos

o empalmamos,

o engrasamos nuestros labios.

teresa: creo que sí me anda

gustando eso de la engrasada

de labios.

sí.

>> ¿qué, otro engrasamiento?

teresa: sí, otro.

estefanía: mi daddy contrató

el banquete al mejor restaurante

de mazatlán.

el lugar para la boda

es un lugar precioso, no sabes.

y aunque fue tan repentino,

ya casi todos nuestros invitados

confirmaron.

nadie le puede decir que no

a un iriarte.

juan: ay, no, no,

y con los contactos de darío,

ese evento va a ser una cosa

espectacular.

estefanía: aunque, te aviso,

invité a las juanas

y a los amigos de sebastián,

¿eh?

leonora: ¿a las juanas?

estefanía: lo que me urge

es saber si don john

va a salir a tiempo

para la boda.

leonora: quién sabe.

la verdad que sí me tiene

muy mortificada

que el señor oropeza no vaya

a estar presente en la boda

de su único hijo.

estefanía: oye,

¿le vas a cumplir

tu promesa de perdonarlo?

sebastián: estoy a horas

de casarme, y mi papá sigue

en los separos.

quedaste en que íbamos a firmar

el contrato prenupcial

antes de la boda.

darío: yo no tengo la culpa

de que la hayas apresurado.

sebastián: lo que urge

es el dinero para la fianza.

darío: no te preocupes,

va a estar disponible

en cuanto firmes el contrato.

estefanía: hola.

ay, cari, ¿no estás emocionado?

todos: buenos días.

darío: ¿ya está notarizado

el documento?

>> sí, señor, se encuentra listo

para la firma de las dos partes.

[música]

[música]

victoria: bueno, pues, ¿cómo ven

el plan?

¿creen que sí la armemos?

margarita: pues, a lo mejor,

pero es muy peligroso.

ya vimos de lo que fue capaz

ese infeliz.

imagínense, después de la cárcel

nos va a buscar a mazatlán

nada más para vengarse.

es como meternos con sanzón

a las patadas.

para variar, este dichoso plan

te pone en riesgo a ti, hija.

victoria: te juro que si

por mí fuera, yo me la rifaba.

pero es que alberto

está obsesionado

aquí con juana bárbara.

margarita: no sé, hija,

me da miedo que algo te pase.

bárbara: ya, bueno,

entonces mejor nos pelamos.

¿quieres que alberto

nos siga fregando toda la vida?

¿que nos obligue a vivir lejos

de la gente que queremos,

nuestra familia?

¿que andemos con miedo

a voltearnos atrás

todo el tiempo a ver

si nos sigue el desgraciado?

victoria: no, mira,

si nos ponemos bien las pilas,

podemos evitar que le pase

algo malo a juana bárbara.

ay, no, hablando del infeliz

de roma.

no, no volteen.

alberto nos está espiando

desde la calle.

bárbara: si se acerca ahora

sí lo espanzurro, ¿eh?

victoria: no, que te meten

al bote.

estefanía: listo.

estefanía: cari,

¿no vas a firmar?

sebastián: [piensa] por ti,

papá.

ya estuvo.

estefanía: ahora sí,

podemos casarnos.

darío: espero que tengas

muy claro a qué

te comprometiste, sebastián.

sebastián: créeme,

darío está disfrutando

cada instante.

siempre quiso tenerme así,

obediente, sumiso.

por eso es que no ha pagado

tu fianza, papá.

juan: a ver, yo puedo aguantar

aquí.

eso es lo de menos,

pero me preocupa el contrato

ese que firmaste.

¿de qué se trata o qué?

sebastián: establece

que si soy infiel a estefanía,

tendría que devolverle

a darío los beneficios

que he obtenido a partir

del matrimonio.

juan: o sea, el dinero

que va a darte para reconstruir

el medialuna,

y el pago de nuestras deudas.

sebastián: pues, no lo dice así

con todas sus letras

porque estefanía iba a firmarlo

también.

y ella no sabe del sucio trato

que hicimos.

dinero a cambio de que me case

con ella.

bueno, pues, se acerca la hora

de la verdad.

juan: hijo, hijo.

de verdad, siento mucho no poder

estar contigo.

no te imaginas cómo me duele.

sebastián: no te agobies, pa.

mejor imagina todo lo que se va

a resolver con mi boda.

dentro de poco

vas a salir libre,

vamos a tener el hotel

funcionando.

y lo más importante de todo,

mi mamá te va a perdonar.

juan: me parte, me parte el alma

que te sacrifiques

de esa manera.

sebastián: todo va a estar bien,

¿sí?

juan: te quiero mucho, hijo.

sebastián: y yo a ti, papá.

juan: ya te despeiné.

soledad: oigan,

¿y por qué tanta urgencia

de estos dos en casarse, eh?

¿saben algo?

>> estoy tan sorprendido

como ustedes.

inés: alguna razón

deben de tener,

no es normal esta prisa.

>> seguro se comieron la torta

antes del recreo.

>> ey.

>> ay, yo nomás decía.

inés: no entiendo cuál torta

y cuál recreo.

>> quiere decir que se casaron

rápido porque voy a ser tío.

inés: [resuella]

santa virgen maría.

¿también voy a ser tía?

>> no, era de guasa, juana inés.

sebastián: estefanía piensa

que, poco a poco, va a ganarse

mi amor otra vez.

javier: ¿de verdad?

¿con una boda casi a fuerzas

a cambio de dinero?

no creo que logre nada.

sebastián: ella no sabe

que me caso porque darío

va a sacarnos del hoyo.

javier: ¿entonces por qué aceptó

el matrimonio con esta premura?

sebastián: seguro pensó

que si no lo hacía,

yo podría arrepentirme.

javier: pero sabe que no estás

enamorado de ella,

que amas a otra.

y de todas maneras

se casa contigo.

sebastián: ¿qué te digo?

estefanía ha cambiado muchísimo

desde que regresó de chiapas.

a veces, hasta miedo me da.

javier: pues, sí, ten cuidado.

sebastián: ¿cuidado por qué?

ya firmé el pacto con el diablo.

¿hay algo peor?

[música]

leonora: ay, todo quedó

precioso.

nunca pensé

que en tan poco tiempo

se podía organizar una boda

de este tamaño.

claro, como dicen vulgarmente,

con dinero baila el perro.

estefanía: ay, leo, me siento

tan emocionada.

lo logré.

por fin

soy la señora de oropeza.

leonora: sí, mi amor, yo también

estoy muy contenta.

aunque me duele que no esté aquí

mi juan, mi compañero

de toda la vida.

estefanía: sí, yo también

extraño mucho a don john.

leonora: bueno, ¿y la boda

por iglesia cuándo, mi hija?

estefanía: no te preocupes,

suegris.

muy pronto voy a convencer

a sebastián de que nos casemos

como dios manda.

leonora: ay, sí, quiero verte

caminando del brazo de darío

por el pasillo de la catedral

de mazatlán.

ay, pero eso sí,

mándate a hacer otro vestido.

estefanía: claro,

este es solo provisional.

ambas: [ríen]

leonora: ay, y mi juan metido

en esos horribles separos.

eso sí me duele, para que veas.

se perdió la boda de su hijo.

darío: ¿están contentas?

estefanía: ay, sí.

[ríe]

bárbara: cómo me encapricha.

al final de cuentas ni vela

tienes en el entierro

y ve nomás cómo estás.

no tengas miedo.

victoria: es que no es miedo.

lo que pasa es que...

bárbara: ¿entonces?

victoria: tengo el sentimiento

de que dejamos

a los que queremos en mazatlán.

bárbara: pero fue

para protegerlos.

pa' que no corrieran peligro.

ahorita ya están a salvo.

victoria: [suspira]

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