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Hijas de la Luna Capítulo 57

Univision9 Ene 2020 – 12:00 AM EST

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...

locutor: televisa presenta...

[música]

leonora: espero

que tú sí hayas dormido, peto,

porque yo me la pasé

vuelta y vuelta pensando

en el ingrato de darío.

tantos años de amistad

y ahora resulta

que está enamorado de mí.

ay, no, qué angurria.

¿puedes creerlo?

me siento traicionada por él.

le confié mis secretos

más íntimos y él solo pensaba

en seducirme.

claro, me he imaginado

lo que sería mi vida

al lado de darío.

avión privado.

sirvientes por todos lados.

un coche de lujo con chófer.

departamento en san diego.

joyas a más no poder.

y esa mansión que tiene darío

no te la puedes ni imaginar.

yo sería la señora iriarte.

pero eso por más tentador

que parezca,

implicaría dejar a mi esposo.

a mi juan.

¿puedes creer

que todavía lo amo, peto?

a pesar de su cuádruple engaño,

a pesar de que sigue siendo

el amante de margarita.

[chista]

[berrido]

sí, sí, tienes razón.

igual y yo le di alitas,

¿verdad?

acepté ir a san diego con él.

le recibí esa--

tengo que hacer

algo muy importante, peto.

gracias por tus consejos.

sebastián: ¿me podrías prestar

tu teléfono para hacer

una llamada, por favor?

buceador: claro que sí.

sebastián: gracias.

muy bien.

muy, muy bien, te ayudo.

buceadora: gracias.

sebastián: gracias.

[celular]

xavier: ¿sí?

sebastián: no puedo más.

estefanía se convirtió

en una copia de su papá.

xavier: bueno, es una lástima,

pero--

sebastián: no estoy enamorado

de ella.

antes por lo menos me parecía

una chava linda, buen.

pero la nueva estefanía

me da escalofríos.

xavier: y ¿qué vas a hacer

entonces?

sebastián: voy a terminar

mi relación con ella.

darío: ¿le quedó claro

lo que debe hacer?

alberto: claro.

usted me va a pagar

una muy buena lana

por vengarme de juana bárbara.

darío: su venganza

me tiene sin cuidado.

solo quiero que esa

se vaya de mazatlán

y no regrese nunca.

alberto: [ríe]

está bien.

usted quiere lejos

a juana bárbara

y yo quiero vengarme.

ambas cosas no están peleadas.

darío: ricardo le entregó

un teléfono.

alberto: sí, sí.

aquí está.

darío: espere su llamada.

él le va a dar los datos.

alberto: y ¿mi dinero?

darío: él mismo le va a dar

la mitad en efectivo.

la otra la recibe

cuando termine el trabajo.

bárbara: ¿así o más entrona?

fernando: define "entrona".

bárbara: pues más ruda,

con cara de mala.

fernando: no, no, no.

mejor relájate, juana bárbara.

bárbara: tú nomás dime

cómo me pongo.

fernando: estás bien así,

como si fueras a pegarle

a la bolsa esa.

bárbara: costal.

no me lo ningunees.

victoria: ¡oh!

[silba]

seguro va a quedar padrísima

la pintura.

¿qué te dije?

mi hermana tiene así

como chorros de energía.

se me hace que esta--

bárbara: [gime] ni modo.

no sirvo para estatua.

fernando: no, no importa.

así está bien.

victoria: es de las juana.

oye, pero ¿seguro no va a salir

así movida en la pintura,

como las fotos?

fernando: solo necesito

un poco de inspiración

de mi musita.

victoria: ah, pues entonces

qué a todo dar que estoy aquí.

bárbara: se la bañan, batos.

dejen de comer

frente a los pobres.

inés: [tararea]

soledad: mira nomás.

luego, luego se ve

que te fue muy bien, ¿verdad?

inés: espectacular.

como dicen en la película,

"yo soy el rey del mundo".

bueno, la reina.

tú me entiendes, ¿no?

soledad: ah, re.

y eres la que no quería.

inés: no.

las cosas no van por ahí.

mi chiquis me pidió

que me case con él.

¡sh!

no hagas escándalo.

solo te lo voy a contar a ti,

es secreto.

soledad: ay, qué buena noticia.

felicidades, juana inés.

inés: estoy tan enamorada.

soledad: se nota, mi hija.

inés: mauricio y yo

estamos más cerca.

somos como cómplices,

¿me entiendes?

soledad: sí, sí.

[llaman a la puerta]

qué emoción.

teresa: yo abro.

¿de qué hablaban, traviesitas?

soledad: ¿eh?

no, de nada.

teresa: ah.

voy.

raymundo: teresa.

teresa: ¿qué pasó?

raymundo: pues nada,

que mundito se puso muy malo.

darío: leo.

justo iba a verte

cuando me avisaron

que estabas aquí.

¿quieres algo de tomar?

leonora: nunca debí aceptarte

esta pulsera.

provoqué que te hicieras

ideas en la cabeza,

que supusieras que--

darío: mi amor por ti

va más allá de una joya.

leonora: no quiero

que vuelvas a mencionarlo.

me provoca indignación.

aunque tengo claro

que en parte fue mi culpa.

darío: siento mucho

que mis sentimientos

te provoquen indignación.

pero no por eso

voy a amarte menos.

leonora: ¿no entiendes

que estoy enamorada

de mi marido?

darío: para mí es difícil

entender que una mujer

tan maravillosa,

tan atractiva

acepte que su esposo

le pinte el cuerno

a diestra y siniestra.

te lo dije alguna vez,

no tienes dignidad, leonora.

leonora: eso no es

de tu incumbencia.

darío: y me duele

que juan esté tan ciego,

que sea tan estúpido

como para no valorar

a la mujer que tiene al lado.

[tono de mensaje]

leonora.

leonora: de ahora en adelante

tú y yo solo vamos a hablar

de la boda de nuestros hijos.

buenos días.

darío: [resopla]

sebastián: no puedo más.

estefanía se convirtió

en una copia de su papá.

xavier: bueno, es una lástima,

pero--

sebastián: no estoy enamorado

de ella.

antes por lo menos me parecía

una chava linda, buena,

pero la nueva estefanía

me da escalofríos.

xavier: y ¿qué vas a hacer

entonces?

sebastián: voy a terminar

mi relación con ella.

xavier: gracias.

margarita: ¿cómo vas?

xavier: avanzo con el proyecto

para la restauración

del medialuna.

estoy definiendo

por dónde hay que empezar,

cuánto va a costar cada cosa,

cuánto tiempo necesitamos,

en fin.

margarita: pero te ves

preocupado.

xavier: no puedo dejar de pensar

en sebastián.

margarita: [gime]

xavier: ¿qué pasa?

¿qué, qué pasa?

¿qué pasa?

margarita: alberto.

xavier: ¿dónde?

margarita: allá afuera.

no, no, no, no.

xavier: tranquila.

margarita, tranquila.

tranquila.

no hay nadie.

margarita: ¿qué?

xavier: ¿estás segura

de que lo viste?

margarita: sí, estoy segura.

o no, no...

ay, no sé, xavier.

creo que estoy alucinando.

hombre: ¿qué tal, eh?

¿no estuvo excelente

mi idea también de intervenir

el teléfono de xavier oropeza?

darío: ¿quieres que te aplauda?

hombre: bueno, me imagino

que ya escuchó también

la parte en que sebastián dice--

darío: por supuesto.

por eso necesito

que muevas tus contactos

y hagas algo urgente.

hombre: a sus órdenes, jefe.

darío: escucha con atención.

sebastián: pero me preocupa

mi mamá.

¿qué tal si vuelve

a deprimirse?

juan: a ver.

tú sabes que adoro a tu madre,

¿no?

pero tú no puedes hacer

tamaño sacrificio.

y si estefanía ha cambiado tanto

como dices--

sebastián: no, es otra persona.

lo peor del caso

es que se convirtió

en alguien horrible.

juan: mira, tu mamá

está tomando ya antidepresivos.

según el doctor,

eso la pueda ayudar

a enfrentar los problemas.

sebastián: ¿estás seguro?

juan: tú haz lo que tú

tengas que hacer.

tú no puedes echar a perder

tu vida.

sebastián: ey, te quiero.

juan: dele, mi hijo.

ándele.

pues aunque leonora

se enoje y se divorcie,

mi hijo es mucho más importante.

[música]

[música]

ernesto: ¡juan oropeza!

juan: infeliz.

al fin nos encontramos.

ernesto: creo que no nos vemos

desde que te visité en tu casa.

juan: le voy a avisar

a la policía dónde estás.

ernesto: el miserable

juan oropeza.

cómo da vueltas la vida.

gracias a mí

casi linchan a tus hijas

por un video.

se incendiaron los negocitos

que les pusiste.

y ¿qué tal eso tan extraño

que pasó con tu seguro

del medialuna?

rarísimo, ¿no te parece?

ahora no tienes

ni para mantener a tu familia.

eso debe hacerte sentir

menos hombre, o ¿me equivoco?

[sirenas]

juan: oficial.

oficial: alto ahí.

levante las manos.

contra la patrulla.

juan: oficial, este hombre--

oficial: contra la patrulla.

juan: sí, sí.

oficial: regístralo,

que no tenga armas.

llama a una ambulancia.

queda detenido, señor.

[murmullos]

contra la patrulla.

juan: oficial.

oficial, ese infeliz me provocó.

además, ni siquiera

le pegué tan fuerte.

oficia: ah, ¿no?

y ¿ya vio cómo lo dejó

inconsciente?

juan: él mismo se aventó

hacia atrás.

además, chéquelo.

se llama ernesto cifuentes.

es un delincuente,

es un prófugo de la justicia.

oficial.

mujer: le pegó el señor muy feo.

[sirenas]

ernesto: [gime] me duele.

ya no aguanto el dolor.

darío: ¿de verdad te duele

tanto, ernesto?

no te preocupes.

el doctor reyes es amigo.

nos va a apoyar en todo.

¿verdad, doctor?

reyes: por supuesto,

señor iriarte.

darío: ¿ves?

ya deja de quejarte,

es muy desagradable.

ernesto: está bien.

es que ya no aguantaba.

reyes: ¿cómo se siente?

ernesto: pues juan tiene

la mano dura.

y la verdad, como me aventé

con ganas hacia atrás

para hacerlo más aparatoso,

pues me golpeé fuerte

en la nuca.

darío: nunca perdiste

la conciencia, o ¿sí?

ernesto: no, claro que no.

pero sí me duele un poco

detrás de la cabeza.

y la nariz casi me la hace

pomada.

darío: bueno, ya.

no me gustan las quejas.

vas a recibir

una muy buena compensación

por las molestias.

ernesto: voy a mandarle

ese dinero a mis hijas.

que sepan que su padre

no es un borracho

bueno para nada.

cómo voy a disfrutar

ver al infeliz de juan

refundido en la cárcel.

[gime]

estefanía: bonita, bonita,

bonita.

[rezonga]

sebastián: estefanía.

necesito hablar contigo.

estefanía: tú dirás, cari.

sebastián: es que, la verdad,

me sacó de onda

tu cambio de actitud, estefi.

estefanía: sí, ya me dijiste

y te contesté

que lo de la tal amelia--

sebastián: no, no, es que--

es que no es solamente eso.

estefanía: bueno, lo que sea,

yo puedo mejorar por ti.

¿qué te molesta? yo--

sebastián: no.

yo entiendo perfectamente

el motivo de tu cambio.

me lo comentaste

en algún momento.

te volviste fría y racional

para evitar el sufrimiento.

pero pues esa no es

la estefanía que yo conocí.

la estefanía de la que yo

me enamoré.

estefanía: pues en esencia

sigo siendo la misma,

solo modifiqué

mi forma de reaccionar

ante lo que sucede.

sebastián: pues amenazar

a un niño de cuatro años

no es nada más cuestión

de forma.

va mucho más allá.

estefanía: te expliqué

que lo hice para asustar

a esa mujer,

pero jamás me iría

en contra de un pequeñito.

de verdad

no va a volver a pasar.

sebastián, dame chance

de equivocarme, ¿no?

sebastián: lo que pasa es que--

estefanía: yo también

estoy conociendo

a la nueva estefanía.

y necesito adaptarme,

ajustar mi manera de ser.

es un proceso.

y además me gustaría

contar con tu apoyo.

sebastián: estefanía,

tú y yo no podemos seguir--

[teléfono]

estefanía: qué raro.

ya casi nadie usa

el teléfono fijo.

casa de la familia iriarte.

sí, don john.

sebastián está aquí,

se lo paso.

sebastián: pa.

juan: hijo.

estoy en el ministerio público.

me detuvieron.

sebastián: ¿qué? ¿por qué?

va, está bien, voy para allá.

estefanía: ¿qué pasó?

sebastián: mi papá está

detenido, tengo que ir con él.

estefanía: no, vamos.

yo te acompaño.

bárbara: ¿viste

al infeliz de alberto?

¿dónde fregados estaba?

margarita: en la calle.

fuera de la casa de xavier.

lo vi por la ventana.

bárbara: madre, ¿no será

que te lo imaginaste?

margarita: no sé.

es que estuvo muy raro porque,

pues, cuando xavier se asomó,

no había nada.

bárbara: te digo,

alucinaste al desgraciado ese.

margarita: puede ser.

pues alberto está--

bueno, tendría que estar

en el penal de topo chico,

¿qué no?

bárbara: seguro, madre.

ni modo que lo suelten

después de la golpiza

que le puso a su segunda esposa.

casi la mata, la dejó en coma.

¿cuántos años te dan por eso?

margarita: no, pues no sé.

pero pues muchos.

bárbara: ¿sabes qué creo?

como estuvimos hablando del bato

quedaste todita ciscada

y te lo imaginaste.

margarita: si está en la cárcel,

en monterrey,

pues no puede estar

en mazatlán,

fuera de la casa de xavier.

bárbara: te digo.

más bien,

miraste un doble de alberto.

margarita: sí, tienes razón.

me sugestioné

con lo que hablamos

y vi a alguien que se parecía.

eso fue, ¿verdad?

bárbara: sí, madre.

tú tranquila.

sebastián: cuando el infeliz

de ernesto se te acercó,

mejor le hubieras hablado

a la policía.

ellos podían controlar

la situación.

juan: el hubiera no existe.

y él me provocó.

en la cara me restregó

todas las porquerías

que ha hecho en nuestra contra.

habló hasta del seguro

del medialuna.

sebastián: ¿qué?

juan: mira, yo le traía ganas

desde hace mucho tiempo

y no me aguanté.

pero pues no le pegué muy duro.

es lo importante.

sebastián: papá.

papá, con ese tamaño

y el tonelar que te cargas,

eres un arma mortal.

juan: ya, hombre, sí, sí,

pero mira después

de que le di en la cara,

pues él se echó para atrás.

exageró muchísimo

el impacto del golpe, no sé.

sebastián: pues entonces

lo tenía todo planeado.

te la aplicó y caíste.

juan: a ver, bueno, sí, ok.

soy un idiota.

no acabo de pegarle

cuando llegó la patrulla

y al minuto,

minuto, llegó la ambulancia.

qué casualidad, ¿no crees?

¿qué pasa?

sebastián: ¿te acuerdas

de que un día hablamos

de mi teoría?

aquella de que ernesto tiene

a alguien más poderoso atrás.

juan: sí, claro.

cuando los guaruras

te pegaron en la cabeza

justo en su casa, ¿no?

pero ¿tú crees--?

sebastián: sí, sí, sí.

sigo pensando exactamente

lo mismo.

¿crees que un borracho como él

tiene dinero y las palancas

para armar un teatrito

como el de hace rato?

juan: no, pues no cuadra.

puede que tengas razón.

sebastián: bueno, y entonces

¿qué pasó con ernesto?

dices que llegó la ambulancia.

juan: a mí se me hace

que hasta fingió

estar inconsciente.

y como sea, lo deben de haber

llevado al hospital.

sebastián.

sebastián, ¿qué vas a hacer,

hijo?

¡sebastián!

[música]

[música]

octavio: acabo de hablar

con todoelmundo.

dice que su morro está mejor.

seguro que el mundito

se va a reponer en friega.

victoria: pero ¿están seguros

de que fue la chin--?

chin--chincun--

chin--ay, la mentada enfermedad

esa que parece trabalenguas.

fernando: chikunguña.

victoria: esa mera.

soledad: complicado nombrecito,

¿verdad?

octavio: sí.

inés: y ¿quién está

con el pobre todoelmundo?

¿a poco está solo

cuidando a mundito?

victoria: no, mi madrina

está con ellos.

inés: santa virgen de cataluña,

libra a mundito

del canijo chikunguña.

victoria: bueno, pero ahora

nos tocar organizar

lo que vamos a hacer en la noche

aquí en la dolo, porque, si no,

ni para las medicinas de mundito

va a haber.

octavio: juana inés pegó

con tubo con sus chistes.

la raza le aplaudió bien machín.

inés: no, no, yo ya no.

ya me acabé los chistes

de padrecitos y de monjas.

no me vaya a condenar

por andarlos contando.

fernando: deberíamos hacer

un espectáculo musical.

inés: si se trata

de cantar y bailar,

yo a lo primero no le hago.

victoria: [gime] no, a ver,

súbanse.

¿qué tal si ahora le entramos

al bailongo?

octavio: ¡eso!

muy sexis las muchachonas, ¿no?

soledad: ¿me acompaña mi sexy?

sí.

octavio: [ríe]

victoria: ¡ay!

fernando: [silba]

no está mal el bailecito,

octavio, pero a los clientes

les va a gustar más

ver bailar a las cuatro juana

juntas.

octavio: eso que ni qué.

reyes: esta radiografía

es de un paciente varón

con fractura

en la segunda vértebra cervical.

pero arriba está su nombre,

señor cifuentes.

ernesto: muy bien.

supongo que el dueño

de esa radiografía

no va a enojarse

porque usted quitó su nombre

y pusieron el mío.

¿aunque realmente es necesario

tanto relajo?

reyes: por supuesto.

necesito entregarle

a la autoridad

pruebas fehacientes,

para demostrar

la gravedad del daño

que le provocó

el señor juan oropeza.

ernesto: imbécil.

cayó tan fácil

en la trampa que le pusimos.

sebastián: por aquí.

aquí, este.

este hombre es ernesto

cifuentes.

y tiene varios meses

prófugo de la justicia.

es que qué ganas me dan

de matarte, infeliz.

todoelmundo: ¿cómo va mi pupilo?

teresa: ya le bajó un poco más

la temperatura, está en 38.

todoelmundo: eso es bueno, ¿no?

teresa: sí.

todoelmundo: oye.

ya vete a tu casa a descansar,

teresa.

teresa: no, todoelmundo.

tranquilo.

yo me voy a quedar aquí

hasta que mundito esté bien.

todoelmundo: ¿qué haría sin ti,

teresa?

teresa: eres un gran papá.

haz creado solo

a un niño extraordinario.

todoelmundo: sí, pero--

pues nos ha hecho falta

la calidez, el amor, el cariño,

el afecto y dedicación femenina.

teresa: puede ser.

todoelmundo: es raro encontrar

a alguien así como tú.

tan linda

por dentro como por fuera.

teresa: ay, ya.

me está dando pena.

todoelmundo: oye, antes tú y yo

nos llevábamos muy bien

y platicábamos muy a gusto.

¿por qué dejanos de vernos?

teresa: pues no sé, supongo

que, pues, por tantas cosas

que fueron pasando, ¿no?

todoelmundo: creo que...

pues no dejamos--

no dejemos que eso pase,

ocurra o suceda, ¿no crees?

ernesto: contesten, carambas.

ustedes escucharon

cómo me amenazó.

deténganlo igual que a su padre.

sebastián: este maldito

es culpable de muchísimas cosas

malas que nos han pasado.

estefanía: sebastián,

por favor, cálmate.

no ganamos nada

si te detienen a ti también.

ahorita solo hay que pensar

en ayudar a don john.

sebastián: ya, ya, sí,

estoy calmado.

estefanía: doctor,

¿cómo está el señor cifuentes?

reyes: debido al impacto

que recibió en la nuca

cuando se cayó hacia atrás--

sebastián: cuando se aventó

hacia atrás, querrá decir, ¿no?

reyes: el paciente

tiene una fractura

en la segunda vértebra cervical.

para corregir el daño,

debo mantenerlo internado

por lo menos un mes y medio

con la tracción cervical.

estefanía: ¿cómo?

¿con qué intención?

reyes: se trata de provocar

una elongación

de la columna vertebral.

el caso es terriblemente grave,

señorita.

estefanía: con permiso.

reyes: oiga, pero mi paciente

no puede estar así.

oficial: lo siento.

en efecto, el señor cifuentes

tiene una orden de aprehensión

en su contra.

juan: a ver, no, no, no.

no pudo pasarle todo eso.

sebastián: lo dijo el doctor

que lo está atendiendo.

juan: a ver, me preocupa

que te metas en líos.

no enfrentes directamente

a ernesto.

no vaya a ser que también

acabes aquí encerrado

igual que yo.

mendoza: bue--buenas noches.

soy su--su--

juan: ¿su--su?

mendoza: su abogado de oficio.

el licenciado me--mendoza.

sebastián: ¿abogado?

pero haz de ir a una prepa.

mendoza: sí, me--me han dicho

que soy co--como tragaños,

pe--pero tengo 24.

sebastián: papá,

este chavo acaba de salir

de la universidad.

¿cómo puede haber un abogado

tartamudo?

juan: como sea, no tenemos

dinero para uno particular.

y pues esto es lo que nos toca.

mendoza: a ver, aquí está

la--la declaración

de la vi--vi--vic--

sebastián: ¿víctima?

mendoza: sí, y tengo

la declaración del me--me--

juan: médico.

mendoza: sí.

juan: entonces ¿qué procede?

mendoza: pues pagar una multa

como de--de 20 mil pesos.

sebastián: y ¿ya?

¿con eso está libre mi papá?

mendoza: no, no, pa--para nada.

necesita pa--pagar la fi--fi--

sebastián: fianza.

y ¿cómo de cuánto será?

mendoza: el--el juez

tiene que calcularlo

y--y si no pagan,

la cárcel.

sebastián: bueno,

y ¿si logramos demostrar

que cifuentes provocó a mi papá?

mendoza: no, la provocación

fue verbal y el señor oropeza

le respondió

co--con violencia física.

no--no se justifica,

no es equi--equi--

sebastián: equilibrado.

mendoza: equiparable.

juan: no, pues estamos fritos.

[música]

[vítores]

todos: ¡otra! ¡otra! ¡otra!

¡otra! ¡otra! ¡otra!

sebastián: el mismo ernesto

en su grabación

se declaró culpable

de los incendios, por ejemplo.

juan: sí, mi hijo.

a ver, entiéndeme.

yo lo agredí físicamente

y uno puede hacer justicia

con su propia mano.

sebastián: bueno, pero igual

puedes alegar

que es un delincuente

y que quisiste detenerlo.

también está el video

que hiciste en la casa

cuando el infeliz se metió.

juan: sí, suena bien.

pero ya escuchaste

al escuincle este

que tenemos por abogado.

[imita] pa--para evitar

la ca--cárcel tiene que pagar

la fi--fianza.

mira, con las lesiones

que tiene ernesto

va a ser un dineral.

entonces no sé qué hacer.

sebastián: a ver, papá.

juan: a ver, a ver, a ver.

sebastián: hay que--

juan: hijo.

lo que más me preocupa

son tus hermanas

y obvio, leonora.

¿cómo van a reaccionar

cuando se enteren

de que estoy detenido?

eso es lo que me preocupa.

[música]

[música]

leonora: me asustan, niños.

sebastián: no, ya tomaste

tu antidepresivo, la medicina

para el corazón, ¿verdad?

leonora: sí, ya, ya.

ya, pero por el amor de cristo

ya díganme qué pasa.

estefanía: mira.

don john

tuvo un pequeño altercado

en la calle.

leonora: ¿altercado?

sebastián: sí, un problema

con una persona

y lo detuvieron.

leonora: ¿qué?

y ¿dónde está?

estefanía: en el ministerio

público, en los separos.

leonora: ¡qué!

ay, dios bendito.

pero ¿en qué clase de lío

se metió el señor oropeza?

dímelo, por favor.

sebastián: tranquila, cálmate,

respira, por favor.

leonora: no, a ver.

a ver, ¿cuándo sale?

sebastián: no sabemos todavía.

estefanía: el tipo

con el que se peleó

salió un poco lastimado.

sebastián: nada grave,

nada grave.

leonora: no, pero ¿cómo

se le ocurre a tu papá?

seguro, fue por una tontería.

así son los hombres, mi hijita.

así son.

ay, señor dios mío.

ay, ¿a qué hora van a terminar

los problemas en esta casa?

bárbara: ni chisqueada

me vuelven a convencer

mis hermanitas.

margarita: [ríe]

pero si lo hiciste muy bien,

juana bárbara.

bárbara: madre, tengo la gracia

de un guajolote acalambrado.

margarita: no, claro que no.

bueno, ¿qué tal si regresamos

a la dolorosa?

dejé allá a xavier solo.

bárbara: pobrecito.

debe estar todo agüitado

sin saber qué hacer.

margarita: oye.

bárbara: pues si sacas.

no quiero retachar

y que la raza me tire carro.

[risa maléfica]

y ¿eso?

es la risa de alberto, ma.

margarita: no.

bárbara: eso viene de allá.

margarita: ¡no, hija!

bárbara: una bocina.

victoria: [tararea]

¿qué haces aquí?

estefanía: hace unas horas

sebastián quiso terminar conmigo

otra vez.

victoria: no puede ser.

pero ¿por qué, qué te dijo?

estefanía: que no le gusta

mi nueva forma de ser, bonita.

debería de darte vergüenza

tener una relación

con tu hermano.

qué asco, juana victoria.

victoria: cállate,

sebastián no es mi hermano.

[golpes]

inés: virgen de la esperanza,

ahí está de nuevo el fantasma.

octavio: ¿cuál fantasma?

inés: el apestoso.

mauricio: no entiendo nada.

¿de qué hablan?

soledad: es el mismo sonido

que escucharon en la bodega,

¿verdad?

inés: sí.

[imita golpes]

[golpes]

octavio: pensé que ya

nos habíamos librado

de los espíritus, sol.

soledad: [gime]

juana inés, mira.

mauricio: y ¿eso?

inés: la pestilencia.

octavio: ¿eso es lo que apesta

tan gacho?

¿no se bañó el fantasma

antes de morir o qué?

o lleva mucho tiempo muerto

y se está pudriendo.

todos: [tosen]

estefanía: ¿qué dijiste?

victoria: nada, no dije nada.

ya olvídalo.

estefanía: ¿olvidarlo?

de ninguna manera.

lo afirmaste con toda seriedad

que sebastián y tú

no son hermanos.

victoria: no, sí lo dije,

pero nomás lo solté así

porque tú me dijiste

que te daba asco.

me lo inventé para defenderme.

estefanía: quedó clarísimo

que tus hermanas y tú

son hijas de don john

por la marca de nacimiento.

pero si sebastián

no es tu hermano,

quiere decir que leonora

le fue infiel a don john.

victoria: estefi, en serio,

es que eso fue puro cuento.

ahorita se me salió.

estefanía: no.

no, no, leo es incapaz

de algo así.

victoria: es que eso es justito

lo que yo te estoy diciendo.

estefanía: entonces sí eres

una incestuosa, una pervertida.

sebastián empezó a cambiar

desde que ustedes llegaron

a mazatlán.

victoria: estefi, ya, por fa.

mira, no le busques.

estefanía: terminó conmigo

por tu culpa, juana victoria.

sebastián dejó de amarme

porque se enamoró de ti.

[música]

[música]

xavier: bueno, no acabo

de entender qué pasó, pero--

pero tranquilas.

les preparo un té.

margarita: ¿segura de que eran

las carcajadas de alberto?

bárbara: madre, ¿a poco crees

que no me sé de memoria

la risa del bato ese?

¿sabes cuántas veces

se burló de mí?

margarita: entonces está aquí.

bárbara: pues eso parece.

margarita: santa madre de dios.

o sea que sí lo vi aquí afuera.

no fue alucinación.

bárbara: [resopla]

hay que checar si lo dejaron

salir del bote, ¿no?

margarita: claro que sí.

mañana marcamos

al penal de topo chico

para que nos den información.

pero mientras

son peras o manzanas,

no hay que contarle nada

a nadie.

ni siquiera a xavier.

bárbara: está bien.

no hay que armar escándalo

ahorita, mejor nos esperamos

a tener los pelos de la burra

en la mano.

xavier: listo.

este té va a caerles muy bien.

tomen.

bárbara: gracias.

xavier: ahora sí.

cuéntenme quién las asustó.

margarita: quienes.

en plural.

bárbara: eran unos malandras.

se veían bien peligrosos.

nos asustaron un buen.

estefanía: la carta

que escribió sebastián,

donde puso que está

enamorado de ti, bonita,

decía que no puede dejar

de amarte,

que estás en su piel.

victoria: sí, pero es que eso

lo escribió así como terapia

para estar así tranquilo.

te lo juro,

él mismo me lo dijo, estefanía.

estefanía: según sé,

en las terapias

hay que decir la verdad.

victoria: es que no sé.

mira, la cosa es que eso

ya pasó hace un rato.

mira, yo ahora ando

con fernando y--

estefanía: y ¿no será que él

es tu tapadera para esconder

el amor por tu medio hermano?

victoria: claro que no.

estefanía: el caso

es que me traicionaste,

hermanita.

¿cuántas veces lloré contigo?

¿cuántas me miraste a los ojos

y no me dijiste

que estabas enamorada tú también

de sebastián?

de mi sebastián.

victoria: mira,

te lo juro que yo quería--

estefanía: es que no jures

porque no te creo.

seguramente te acercaste a mí

para encontrar la manera

de hacerme a un lado.

victoria: ¿qué?

estefanía: sí, sí.

querías sacarme información

para usarla en mi contra

y quedarte con él.

victoria: no, no es cierto.

no es cierto, lo que yo quería,

pues, era echarte la mano.

estefanía: seguro, seguro

brincaste de felicidad

cuando me fui a chiapas.

tenías a sebastián

para ti solita.

y luego cuando regresé,

estuviste conmigo

durante mi depresión.

y pensar que tenía a mi lado

a mi rival,

a mi peor enemiga.

eres la más falsa y detestable

que he conocido, juana victoria.

pero he cambiado

y ahora ya sabes

de lo que soy capaz.

ah.

aléjate de sebastián

o te va a ir muy mal.

leonora: ay, no.

no, no, qué angurria.

¿será que algo le hace falta

al señor oropeza?

es que esos separos

han de ser chiquititos

y él, tan grandote.

¿cabrá bien?

¿cenó?

hay que llevarle algo de comer.

sebastián: ma, no te preocupes.

yo me encargo de eso, ¿sí?

[llaman a la puerta]

¿dónde estabas?

estefanía: platicando

con juana victoria.

tuvimos una conversación

superpadre, la verdad.

leonora: dudo mucho

de que se pueda conversar

algo de interés

con esa cabecilla.

estefanía: leo.

ya viene el chófer por mí.

nada más quería despedirme

de ti.

te quiero.

leonora: yo también.

perdón, pero es que estoy

tan mortificada por mi gordito.

estefanía: verás que todo

se va arreglar.

sebastián: te acompaño

a la puerta.

estefanía: no.

no te preocupes.

quédate con tu mamá.

te necesita más que yo.

leonora: [llora]

todoelmundo: "mi amado

mundito.

espero te encuentres bien.

te extraño mucho.

fíjate que hoy

tuve una gran aventura

en este hermoso rincón

del amazonas,

donde viven los animales

fantásticos".

¿qué más le pongo?

teresa: [ríe]

no, pues no sé.

si tú eres el que le sabe

a esto.

todoelmundo: está bueno.

a ver.

"iba caminando

por la selva

cuando de repente

que me encuentro

con un cerbero".

teresa: ¿eh?

todoelmundo: es un perro gigante

con tres cabezas.

teresa: ¡ah!

al principio...

al principio me dio miedo, sí,

porque--

porque enseñó sus colmillos

en todas sus cabezas.

y entonces--

entonces pensé en huir, sí.

pero me le acerqué

y le hablé con dulzura

y para mi sorpresa.

ay, para mi sorpresa

hasta la colita me movió.

[ríe]

victoria: ¿para qué quieres

saber?

sebastián: estefanía dijo

que tuvo una plática muy padre

contigo.

victoria: [ríe] sí.

no, retepadre.

sebastián: ¿te dijo qué hablamos

ella y yo en su casa?

victoria: no, ¿tú crees?

es como que no se dio

el momento, nos faltó así

un cafecito.

sebastián: estuve a punto

de terminar mi relación

con ella.

victoria: ay, no.

a ver, ya decídete, ¿no?

sebastián: a ver, estefanía

no es la misma, cambió mucho.

victoria: ¿sabes qué?

ni me quiero enterar,

por favor.

sebastián: juana victoria.

victoria: [resopla]

sebastián: es importante.

detuvieron a mi papá.

victoria: ¿cómo?

¿por qué?

sebastián: por golpear

a ernesto cifuentes.

darío: no, yo ya sentí

el puño de juan, ¿te acuerdas?

y créeme, es bastante pesado.

estefanía: tanto que el tal

ernesto cifuentes, pues,

tiene un vértebra cervical rota.

y va a estar mes y medio

en el hospital.

darío: bueno,

entonces van a meter a juan

a la cárcel.

estefanía: no sé, daddy.

por lo pronto,

pues está detenido

en el ministerio público.

darío: [resopla]

estefanía: oye,

pero necesito contarte

algo más.

algo gravísimo.

darío: me asustas, princesa.

estefanía: antes de decírtelo,

prométeme que por ningún motivo

vas a oponerte

a mi relación con sebastián.

darío: pero ¿qué pasa, caramba?

estefanía: prométemelo, daddy.

darío: está bien, está bien.

te--

[resopla]

te lo prometo.

estefanía: sebastián anda

con una de sus hermanas.

darío: ¿qué?

estefanía: está enamorado

de juana victoria.

darío: ¿juana victoria?

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