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Hijas de la Luna Capítulo 51

Univision28 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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...

locutor: televisa presenta...

victoria: ando con fernando.

sebastián: no, no, yo necesito

saber desde cuándo andas

con fernando.

victoria: pues ¿eso ya qué?

no importa.

sebastián: no, no, claro que

importa y muchísimo

porque tu relación con él

no salió así de la nada.

victoria: pues claro que no.

sebastián: ¿entonces cuando

dijiste que querías la casita,

un perro, amor sin secretos,

era mentira?

¿pensabas en mi primo?

victoria: pues la mera verdad

fernando a mí me gusta

desde hace un buen--

sebastián: ¿qué clase de persona

eres, juana victoria?

no, no, cuando terminaste

por segunda vez conmigo

lo hiciste por él, ¿verdad?

victoria: en buena onda ya

déjame en paz.

sebastián: pero ¿por qué

no me dijiste la verdad?

victoria: pues porque no quería

lastimarte, ¿ya?

sebastián: entonces no entiendo

porqué viniste conmigo.

victoria: pues la regué,

la regué, ya, perdón.

sebastián: no, es que es para

volverse loco, o sea,

¡eres la persona más

incongruente que he conocido

en mi vida!

victoria: ya, por favor déjame

pasar.

sebastián: una cosa, dime sólo

una cosa.

¿estás enamorada?

¿en verdad amas a fernando?

victoria: pues apenas empezamos,

me cae--me cae que no lo hice

para hacerte enojar.

sebastián: ojalá estuviera

enojado pero no.

estoy--desilucionado

porque ahora sé quién eres

realmente.

me decepcionaste,

me lastimaste

en lo más profundo.

lo que le espera a fernando.

victoria: [llora]

inés: oiga, raymundo,

¿crees que mi hermana

gane el torneo?

raymundo: no, pues ojalá.

fíjate que en las primeras dos

peleas ha tenido problemas

con la condición física.

pero le está poniendo al 100.

inés: mm.

¿y ustedes dos se pasan

mucho tiempo juntos?

raymundo: uy, sí, un chorro,

y más cuando es la preparación

para una pelea, pues más.

inés: pero ¿se conocen

desde hace mucho?

raymundo: sí, no,

desde hace un buen.

desde que la barbarela

le empezó a entrar al box.

inés: ¿y en todos estos años

cuándo te diste cuenta?

raymundo: ¿el qué?

inés: pues que le gustas

a la barbarela.

raymundo: achis.

a ver, ¿cómo estuvo eso?

inés: [resuella]

esto me pasa por habladora,

esto me pasa por habladora.

¿no sabías nada?

ay perdón, cometí

una indiscreción.

raymundo: uy, pues--

pues ¿no se supone que a ella

le gusta mauricio y que por eso

ustedes dos se pelearon?

inés: [niega] juana bárbara

lo dijo sólo para darte celos,

yo le seguí la corriente

para ayudarla pero pues

a ti no te importó.

ay por favor, júrame que

no le vas a decir

porque me mata.

raymundo: sí, sí, te lo juro,

pero--

¿estás segura?

fernando: [tararea]

sebastián, ¿en qué andas?

sebastián: al fin se te hizo

con juana victoria, ¿verdad?

¿mm?

fernando: ¿estás enojado?

digo, es obvio que sí,

pero ¿es por eso?

¿celos de hermano?

sebastián: no, al contrario,

claro que no, te felicito,

qué gusto me da por ti.

fernando: eres tan falso

como un billete de siete pesos.

sebastián: te veo luego.

leonora: [grita] no.

no te vayas, no--

sebastián: mamá, ¿qué tienes,

por qué gritas, qué te pasa?

leonora: es que no quiero que

estefi se vaya.

estefanía: le dije que quedé

de ver a mi daddy

y pues se puso muy mal.

sebastián: si tienes que irte

adelante, yo me quedo

con mi mamá--

leonora: no, no.

sebastián: ma, ma, tranquila,

por favor, ¿qué necesitas?

leonora: no quiero compañía,

sólo la quiero a ella.

estefanía: no te preocupes,

yo me quedo con ella.

sebastián: gracias.

estefanía: voy--voy a cuidarla

día y noche.

ambas: [ríen]

xavier: en esta época del año

el mar está delicioso.

margarita: no, no, no, no,

ahorita yo no me quiero meter

al mar.

xavier: ven, ven, el agua

está rica, ven--

margarita: [grita]

no, no, no, está bien fría.

xavier: no, no está fría,

margarita, está bien rica.

ven, ven, ven.

margarita: no, ¿y qué tal

que hay un bicho ahí adentro?

no, no, no.

xavier: a ver, margarita,

margarita, dime la verdad,

¿por qué no quieres entrar

al mar?

margarita: ay pues es que--

es que no sé nadar.

xavier: ¿y por qué lo dices

como si fuera una gran

vergüenza?

margarita: ah, pues cómo no.

xavier: ¿confías en mí?

margarita: sí,

confío en ti.

xavier: despacio, despacio,

despacio.

margarita: espérame.

victoria: [llora]

teresa: mi amor, mi amor.

¿por qué lloras así?

victoria: ya estuvo,

ahora sí.

ahora sí ya desilusioné

a sebastián.

me dijo un chorro de cosas

horribles, incongruente

y no sé qué más.

teresa: pero ¿cómo mi hija?

victoria: pues le inventé

que ando con fernando.

teresa: santo dios.

victoria: estaba bien dolido.

se me hace que ahora sí

ya no me va a volver a hablar

en su vida.

teresa: pues es que no es

para menos, mi hija.

a ver, ¿sigues pensando

que haces bien?

victoria: aunque me parta

el alma es la única manera

de sacar esto de mí.

[llora]

sebastián: ¿a qué hora puede

venir?

de acuerdo, gracias,

doctor merino.

juan: ¿qué pasó?

¿se puso peor tu mamá?

voy a verla.

sebastián: está con estefanía,

sólo quiere su compañía.

ya dijo que si es necesario

se queda toda la noche.

juan: ay, sebastián,

pues es una muchacha increíble.

sebastián: sí, ya lo sé.

juan: bueno, pero desde que

murió su mamá

leonora la adoptó casi

como una hija,

por eso estaba tan entusiasmada

con tu boda.

sebastián: ¿te pido un favor?

¿recibes al doctor merino?

tengo que salir.

margarita: ay esto está

delicioso, xavier.

[ríe]

bueno, ¿qué?

¿no se supone que me tenías

que enseñar a nadar?

xavier: tienes que perd--

ambos: [ríen]

xavier: tienes que perderle

el miedo al agua.

margarita: ah, pues eso ya está

superadísimo.

xavier: ahora vas a aprender

a aguantar la respiración

bajo el agua.

margarita: ¡no, no me sueltes--!

ay clarito sentí que me hundía

hasta el fondo como piedra.

xavier: ya estás a salvo, ya,

estás a salvo.

margarita: ya estoy a salvo.

bárbara: amaneciste con brazos

de fideo, éntrale con ganas, ya.

raymundo: no, pues más bien

tú le andas pegando muy macizo.

bárbara: además te veo,

¿cómo sería?

raro.

raymundo: ¿raro yo?

no, ¿por qué o qué?

no.

bárbara: te conozco, mosco.

¿te tomaste unas chelas

y no invitaste, bato?

raymundo: no, pero

pues dormí poco y--

me la pasé piense y piense.

bárbara: órale.

raymundo: [gime]

bárbara: [ríe]

pero ¿por qué bajas

las manoplas?

raymundo: espérate que

me sacaste el aire.

bárbara: ¿sabes qué siento?

que estás o no estás, ¿a qué si?

hasta parece que andas

enamorado.

órale, arriba, véngale.

sebastián: con lo que hizo

juan victoria te juro que toqué

fondo.

y la verdad ya no me importa

lo que pasa con mi vida.

>> y aquí una combinación

de golpes de la famosísima

boxeadora juana bárbara oropeza.

ella compite para ganar

este torneo de box de mazatlán

y se llevaría 200 mil pesos.

juana bárbara es la mejor

y seguro que ganará.

darío: averigua quién organizó

el torneo de box de aquí

de mazatlán y me comunicas

con él.

xavier: es normal que te sientas

así pero vas a superarlo.

sebastián: no, no creo.

xavier: claro que sí, sebastián,

date tiempo.

por ahora estás metido

en tu dolor, en tu decepción,

eres incapaz de ver tu futuro.

sebastián: ¿futuro?

¿qué me importa mi futuro?

xavier: cuentas conmigo.

sebastián: lo sé, lo sé.

pero como sea,

aunque--

aunque estoy destrozado

no pienso abandonar

mis responsabilidades.

voy a seguir luchando

para salir de la crisis

económica.

xavier: sí, sí, vamos a salir

de esta.

sebastián: además,

estoy dispuesto a lo que sea

con tal de que mi mamá salga

de su depresión.

doctor merino: vamos a esperar

que los antidepresivos

hagan efecto y eso lleva

algunos días.

juan: ¿días?

¿y mientras qué hacemos?

llora, no come,

está postrada en su cama.

de verdad parece muerta en vida.

doctor merino: no la presione,

es muy importante cuidar

su condición cardíaca.

juan: ¿cómo?

¿cree que su condición puede

afectar su corazón?

doctor merino: esa es mi mayor

preocupación, señor oropeza.

[música]

[música]

ricardo: hay varias opciones,

tenemos por ejemplo a esta

originaria de cracovia.

o esta de--

darío: ricardo, quiero la mejor.

ricardo: esta se llama

feodora kusnetzoff.

es campeona de una federación

poco conocida,

su récord es impresionante,

invicta con 54 victorias,

49 por knock out.

darío: ¿y con ese récord

por qué está en una federación

poco conocida?

ricardo: porque es muy sucia

al pelear, pero eso nos jugaría

a nuestro favor,

aunque hay un problema.

darío: ¿cuál?

ricardo: el torneo de mazatlán

es amateur y sería contra

las reglas que participe

una profesional.

darío: eso se arregla

con dinero bien puesto

en manos de los organizadores

del dichoso torneo.

con que le cambien el nombre

es suficiente.

ricardo: ¿qué le parece "irina,

la asesina--"?

darío: ¡me da igual, ricardo!

pero ya que ya venga a méxico,

hay que evitar que juana bárbara

se lleve los 200 mil pesos.

teresa: no, hombre,

pero yo quiero uno como tú

igualito envuelto para regalo.

así, que aporte al gasto

y que también lave platos.

fernando: lo siento,

pero ya estoy ocupado.

teresa: ah, caray.

oye, por cierto,

juana victoria anda medio

malucha y--y no puede salir

contigo.

fernando: ¿qué tiene?

teresa: pues la neta nada,

pues ya sabes, cosas de mujeres.

estefanía: aquí está

el antidepresivo

que te recetó el doctor merino.

claro, no lo necesitas.

leonora: para nada.

lo que sí me hace falta

es esto.

estefanía: la medicina

del corazón.

pero ¿por qué la tienes

escondida?

leonora: porque esta que está

aquí está enterita,

no me he tomado una sola

pastilla.

estefanía: ah, para que crean

que ni siquiera te estás tomando

la medicina del corazón.

leonora: así es.

[llaman a la puerta]

sebastián: ¿cómo va?

estefanía: mal.

sebastián: ¿comió algo?

estefanía: no.

leonora: sebastián,

estefi, vengan.

[música]

[música]

todas: [aplauden]

bárbara: ¡en esta esquina,

juana bárbara oropeza!

inés: ay, don augusto,

qué susto.

soledad: estás mal o qué

chintrola te pasa, mi hija.

bárbara: sólo quiero decirle

a la sorprendida,

que voy invicta,

puras victorias,

y que hoy es la última pelea.

ya nada más me falta ganarla,

¿cómo te quedó el ojo, monjita?

soledad: oye, lo que haces

está muy mal, ¿eh?

no puedes andar apostando

a las personas.

bárbara: ya te contó sor

chismes.

inés: yo te dije que nada más

lo hice para--

bárbara: a ver, una apuesta

es una apuesta y hay que

respetarla, ¿qué no?

soledad: por lo visto tu plan

de conseguirle novio

a la juana bárbara no funcionó,

¿verdad?

estefanía: no debiste venir.

darío: nunca me imaginé

que leonora estuviera tan mal.

leonora: [ríe]

estefanía: [ríe]

darío: ¿qué les pasa?

leonora: ay, darío,

te la creíste.

estefanía: quiere decir que

el maquillaje es perfecto, leo.

darío: ¿maquillaje?

estefanía: leo está en plan

de convencer a sebastián.

leonora: no me quiero morir

sin verte casado con estefanía.

darío: [ríe] no lo puedo creer.

estefanía: estamos seguras

de que va a funcionar, daddy.

darío: pues felicidades.

sebastián: me dijo el doctor

merino que los antidepresivos

ya deberían haberle hecho

efecto a mi mamá,

desde hace días.

juan: yo siento que está peor

que cuando empezó

con la depresión.

sebastián: en cualquier momento

podría afectar su corazón.

juan: todo será mi culpa.

sebastián: no, no, papá,

¿lo dices porque recibiste

a mis hermanas, porque ayudaste?

juan: no, no fue sólo eso,

fue desde antes,

desde que conocí a las mamás

de las juanas,

antes de que dejé de estar

a la altura de leonora.

sebastián: ay, papá, por favor,

no te me deprimas tú también,

yo con los dos no puedo.

juan: mira, ya leí que

la depresión es contagiosa.

sebastián: ey,

tú eres un gran hombre

y siempre, siempre has sido

mi héroe.

juan: un héroe bastante mediocre

y derrotado.

sebastián: no, ni lo digas,

papá, ni lo digas.

leonora: me estoy dejando morir,

hijo.

sebastián: pero ¿por qué, mamá?

yo te necesito.

leonora: sólo espero la muerte.

mira el bote de basura.

sebastián: ¡mamá, son

los antidepresivos!

¡con razón no has mejorado nada!

ma, no, están enteritas,

tampoco te has tomado

la medicina del corazón.

a ver, no.

ma, tiene que haber una forma,

dime, dime qué puedo hacer

para que salgas adelante.

leonora: lo que podías hacer

no lo hiciste,

pero no importa,

ya no importa.

[jadea]

[vitoreos]

>> y en esta otra esquina

con 52 kilos, 200 gramos,

procedente de san petersburgo,

rusia, irina, la asesina.

[abucheos]

margarita: ¿ya viste

los músculos de la rusa?

xavier: sí.

árbitro: boxeadoras, al centro

del ring.

ya saben, quiero una pelea

limpia y no quiero golpes

detrás de la nuca,

golpes debajo del cinturón

y golpes en el pecho, ¿eh?

suerte y que gane la mejor,

dense la mano.

[aplausos]

[campana]

árbitro: uno, dos,

tres, cuatro,

cinco,

seis--

margarita: ¡juana bárbara!

árbitro: ocho...

estefanía: se quedó dormida.

sebastián: estefanía,

¿estarías dispuesta

a retomar nuestro noviazgo?

[música]

[música]

sebastián: ¿qué, qué pasó,

no dices nada?

estefanía: ay, perdón,

pero es que me saqué de onda,

como que no es ni el lugar

ni el momento para esto.

nuestra prioridad ahorita

tiene que ser tu mamá.

sebastián: sí, tienes toda

la razón.

estefanía: hablamos después,

¿si?

mejor ve con tu hermana,

es la final del torneo de box

y pues necesita tu apoyo.

sebastián: no, pero es que

tengo que estar acá con--

estefanía: no, no te preocupes,

no te preocupes por leo

porque yo me hago cargo

y cualquier cosa te aviso, ¿si?

sebastián: va.

leonora: no entiendo, estefanía,

después de tanto esfuerzo,

del maquillaje,

lo de las pastillas,

estar postrada en esta cama

y sin arreglarme, sin pararme,

¿por qué no el diste el sí

a sebastián?

margarita: [...]

tú puedes, hija.

raymundo: ya te falta poco,

venga, no bajes la guardia.

[campana]

¿quieres toallas, toallas?

tranquila, tranquila.

soledad: mira nada más

cómo te está dejando esa, hija.

bárbara: claro que no,

yo también le he dado dos que

tres buenos golpes, ¿o no?

raymundo: sí, pero te están

dando hasta por debajo

de la lengua.

bárbara: si no me hubiera

abierto la ceja otro gallo

me cantaba.

en la siguiente ronda recupero.

raymundo: pues ojalá,

porque si sigues así

voy a tirar la toalla.

bárbara: ni se te ocurra

o te tumbo los dientes, ¿eh?

>> [habla en ruso]

raymundo: todoelmundo.

necesito un favor.

busca en internet una boxeadora

que se llama feodora.

todoelmundo: ¿feodora?

¿fidora?

en ruso eso significa teodora,

de deus, de dios,

quiere decir gracia divina.

raymundo: ¿eso qué, todoelmundo?

lo que quiero es acordarme

su apellido.

se llama--

feodora...

feodora kusnetzoff, a ver,

búscale.

todoelmundo: feodora kusnetzoff.

raymundo: avísame cuando

sepas algo.

órale.

[campana]

[vitoreos]

estefanía: sí, pero aunque

dijiste que el fin justifica

los medios,

a la hora de la hora

no pude decirle que sí

a sebastián.

ay es que me ganó la conciencia.

leonora: ¿sientes remordimiento

por lo que hicimos?

estefanía: es que no quiero

que esté conmigo sólo para que

salgas de la depresión.

leonora: ay, mira,

una empleada que yo tenía

que era muy folklórica

dijo por ahí,

"primero compras el chango

y después le enseñas a bailar".

o sea, primero logras que

sebastián esté contigo,

y acto seguido haces

hasta lo imposible

para que se vuelva a enamorar

de ti.

estefanía: pero es que ya

lo intenté y nada,

¿tú crees que ahora pueda?

leonora: ay, mi hijita,

pues si ya lo hiciste

la primera vez y él estaba

a punto de casarse contigo,

no dudo ni tantito que

lo consigas otra vez.

estefanía: ay claro que sí,

lo voy a lograr.

leonora: así se habla.

estefanía: ¿sabes?

pensándolo mejor creo que

estuvo bien que no le diera

el sí luego luego a sebastián.

leonora: ¿por?

estefanía: sospecharía, leo.

leonora: ah, claro, se daría

cuenta de que hablamos

el teatrito de mi depresión

sólo para que retomara

la relación contigo.

estefanía: lo siento mucho

pero no puedes salir

de tu estado depresivo

en cuanto yo acepte

andar de nuevo con él.

leonora: sí, tienes razón.

voy a tener que echarme

otro buen rato fingiendo

y luego poco a poco

ir abandonando mis irrefrenables

impulsos de morir.

estefanía: gracias.

todoelmundo: la encontré,

la encontré, oiga.

raymundo: claro, la reconocí.

todoelmundo: es--es una

boxeadora profesional,

lleva 54 knockouts,

además, mira, la han suspendido

varias veces

por jugar sucio, ¿eh?

raymundo: tengo que parar

la pelea.

raymundo: paren la pelea,

¡paren la pelea, paren la pelea!

bárbara: te dije que no pararas

la pelea.

raymundo: esto es un fraude,

juana bárbara,

esa mujer se llama feodora

kusnetzoff, ¿si?

además es boxeadora profesional,

¿qué hace en una pelea aquí

amateur?

raymundo: ey, ey, ey--

[abucheos]

[vitoreos]

[música]

[música]

bárbara: ¡esos 200 mil pesos

me los gané yo, bato!

>> no puedo darte

el dinero porque ustedes

cancelaron la pelea, o sea,

estrictamente no ganaste,

juana bárbara.

margarita: ¿cómo iba a ganar?

¿no vio lo sucio que peleaba

la otra?

raymundo: además feodora

es boxeadora profesional.

>> lo siento,

yo no estaba enterado

de que irina, la asesina,

era profesional.

bárbara: te vas a comer

la lengua por mentiroso, bato,

a todos los investigaron,

¿cómo no iban a saber

que la rusa era profesional?

raymundo: a ver, a ver,

si yo la reconocí,

usted que está muy metido

en este ambiente

con mayor razón.

margarita: ¿qué no tiene

vergüenza?

¿cómo puede estar tan tranquilo

sabiendo que puso a pelear

a mi hija contra una

que ha sido castigada

por tramposa?

¡ay qué ganas de subirlo

al ring--!

raymundo: margarita, espere,

margarita, margarita.

bárbara: mire, antes de que

me encabre más, venga la lana.

>> no voy a darte nada.

bárbara: ¡gané cuatro peleas,

llegué a la final,

le metí cuatro rounds

a una profesional

que pelea bien cochino!

¿y no me va a dar el dinero?

>> ni un sólo centavo.

[gritos]

raymundo: ¡cálmate!

margarita: ya vámonos--

[gritos]

raymundo: lo voy a denunciar

con la federación nacional

de boxeo, ¿eh?

>> [ríe]

ricardo: no hay forma de que

sepan que usted mandó a traer

a la rusa.

darío: por supuesto que no.

cuando le ofrecí al organizador

del torneo esa importante

cantidad de dinero,

sellé su boca definitivamente.

ricardo: y así consiguió

que la tal juana bárbara

no cobrara la lana del premio.

hubo un poco de escándalo

pero nadie va a sospechar

que usted estuvo detrás de todo.

darío: de acuerdo.

nada que hagan los oropeza

les va a funcionar.

van a seguir en su precaria

situación económica,

eso hasta que acepten mi oferta.

xavier: es que nadie

te garantiza que tu mamá mejore

a partir de la decisión

que tomaste.

sebastián: ya lo sé,

pero no encuentro otra manera

de ayudarla.

además, mi papá también

está pésimo por la depresión

tan profunda de mi mamá--

xavier: entonces lo primero

que se te ocurrió fue pedirle

a estefanía que retomaran

la relación.

sebastián: pues sí,

mi mamá siempre ha querido

vernos juntos,

a ella y a mí.

xavier: ¿y no tendrá algo que

ver con lo del despecho?

sebastián: si lo dices

por juana victoria

pues mi vida amorosa se acabó,

así que me da lo mismo

estar solo, con estefanía,

o con quien sea.

xavier: ¿en serio?

sebastián: la diferencia

es que a estefanía la conozco,

es buena persona,

y probablemente si estoy

con ella ayude a mi mamá

a salir de su depresión.

xavier: pero ni siquiera

te ha dicho que sí.

sebastián: se lo pedí

en mal momento,

pero yo creo que va a aceptar

tarde o temprano.

xavier: salga bien o salga mal

tu plan, ¿te das cuenta

de que estás utilizando

a estefanía?

está enamorada de ti.

imagínate que se enterara

que la ves solamente

como medicina para tu mamá.

bárbara: raymundo tiene la culpa

de que no me hayan dado

el dinero.

raymundo: ¿eso por qué?

bárbara: ¿por qué fregados

paraste la pelea?

victoria: no manches, juana

bárbara, te hicieron fraude.

bárbara: pero aún así

en una de esas gano.

soledad: jalas, claro que no,

mira cómo quedaste, mi hija.

inés: ray tenía que parar

la pelea, la otra era bien ruda.

bárbara: y tú bien contentita,

¿verdad?

juana penita.

>> [ríe] juana penita,

qué chistoso.

>> pero ¿por qué le dices así?

bárbara: porque a penitas

se libró de pagar una apuesta

que--olvídenlo.

fernando: oye, qué bueno que sol

te curó la ceja

pero deberías ir a que

te checaran ese ojo.

bárbara: suéltalo,

parezco cuasimodo, ¿verdad?

todoelmundo: se te ve bien

gacho.

bárbara: ¿y alguno de ustedes

tiene lana para el doctor?

no, ¿verdad?

margarita: el caso es que

raymundo hizo lo correcto, hija.

bárbara: ni me lo menciones,

madre, que no le vuelvo

a dirigir la palabra.

si no fuera por él

traería puesto un cinturón

ben perrón del torneo

del mazatlán y de ahí

directito al boxeo

profesional.

en cambio ahorita mi sueño

se terminó.

estefanía: dime porqué

quieres regresar conmigo.

sebastián: bueno, pues tú

misma me pediste que retomáramos

la relación.

estefanía: pero nunca me dijiste

que sí.

sebastián: no me dejaste

hablar.

decías que debíamos construir

nuestro amor, ¿no?

pues eso quiero.

estefanía: ¡entonces acepto!

¡acepto ser tu novia!

juan: gordita.

mira, te traje unas flores.

leonora: que sirvan

para las coronas de mi funeral,

señor oropeza.

juan: ay, gordita,

me duele tanto verte así.

dime, ¿qué puedo hacer

para que mejores?

[llaman a la puerta]

adelante.

sebastián: les traemos

una buena noticia.

estefanía: sebastián y yo

ya somos novios otra vez.

leonora: [grita] ay ¿de verdad?

ay qué emoción.

ambas: [ríen]

leonora: ¡he esperado este

momento desde que terminaron,

mi hijito!

¡ay qué gran noticia!

[ríe]

juan: ¿estás bien?

sebastián: bueno, ma,

¿qué te parece si para celebrar

tomas la medicina, no?

leonora: ya veremos.

déjenme sola, quiero descansar.

victoria: ay me urge ver

cómo sigue juana bárbara.

fernando: oye, merezco aunque

sea un minuto, ¿si?

victoria: si, claro.

pues perdón.

fernando: desde esa vez

que regresamos de los caballos

creo que metiste freno

y hasta reversa después.

victoria: perdón, pero es que

no es así como de enchílame

otra, ya te lo había dicho.

fernando: si, si, si, despacito,

pero una cosa es ir con calma

y otra que de plano me evites.

victoria: pues esa no ha sido

mi intención.

fernando: mira, yo sólo quiero

entender.

victoria: mira, es que hemos

estado con el rollo de--

no, ya, no voy a echarte

todo un chorro ahí mareador.

fernando: cuando me besaste

me volví loco,

pero nunca te dije lo que siento

por ti, juana victoria.

victoria: bueno,

me soltaste que--

fernando: no, no te dije

que mi corazón es tuyo,

que desde que te vi

por primera vez te convertiste

en mi persona favorita,

victoria,

debes saber que te amo,

que mi amor por ti

es incondicional.

que te admiro, me gustas,

que sueño por estar contigo.

te amo ridículamente,

juana victoria,

te amo inconteniblemente.

bárbara: [llora]

no, no--

[llora]

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