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Hijas de la Luna Capítulo 20

Univision9 Nov 2019 – 12:00 AM EST

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...a presenta...

victoria: [suspira]

[solloza]

[llaman a la puerta]

¿quién?

sebastián: yo.

victoria: voy.

[llaman a la puerta]

voy, un segundo.

sebastián: vine a decirte que

voy a casarme con estefanía.

victoria: cásate con estefanía

o con quien se te dé la gana,

¿pa' qué viniste a restregármelo

en la cara?

sebastián: pensé que lo correcto

era avisarte.

victoria: bueno, gracias,

ya me doy por enterada.

¿luego qué?

¿alguna otra cosa más?

sebastián: a ver, ¿entiendes--?

victoria: no, no entiendo nada,

sebastián.

no me cabe en la cabeza.

¿tú crees que le haces

un favor a estefanía

casándote con ella sin amor?

sebastián: tengo un compromiso.

yo di mi palabra.

victoria: ya sé que diste

tu palabra.

pero eso es lo de menos

si lo comparas con el amor

que sientes por mí,

no por estefanía.

sebastián: baja la voz,

hablémoslo con calma.

victoria: estoy bien calmada,

¿no me ves?

a ver, sebastián,

me llevas a los adn,

sale que no somos hermanos,

me pides que guarde el secreto

y ahora vienes con la puntada

de que me amas pero igual

te vas a casar con otra.

¿y todavía quieres

que hable con calma?

no manches.

te pasas.

[suspira]

estefanía: a ver, ¿cómo?

¿sebastián vino y se fue?

¿qué te dijo?

feli: me pidió un café

y cuando se lo traje

ya se había ido.

estefanía: lleva esto

a mi recámara, ¿sí, feli?

feli: sí, claro.

estefanía: sebastián

sigue muy raro.

a lo mejor,

leonora tiene razón

cuando dice que está así

desde que sus hermanas

llegaron a mazatlán.

extraño tanto

a mi sebastián de antes.

leonora: no entiendo qué es eso.

darío: te imprimí el contrato

que firmó juan

para abrir una cuenta

en las islas caimán

en este banco.

leonora: ¿pero por qué allá?

darío: las islas caimán

son conocidas por ser

paraísos fiscales.

leonora: ¿es decir...?

darío: ese tipo de cuentas

son secretas.

algunas veces allá

se lava dinero

y obviamente no se pagan

impuestos.

leonora: pero si son secretas,

¿cómo le hiciste

para conseguir este contrato?

darío: tengo amistades

en todo el mundo.

leonora: pero aquí

no aparece cantidad de dinero

que tiene el sr. oropeza.

me dijiste que eran

millones de dólares.

darío: ajá.

la suma mínima para abrir

una cuenta así es de

1 millón de dólares.

leonora: ¿entonces...

él es millonario en dólares?

darío: y a tus espaldas, leo.

raymundo: abusada, no estás

resorteando, juana bárbara.

bárbara: hace años

que no entreno.

raymundo: menos excusas

y mueve las piernas.

bárbara: ¡ya!

achis.

¿y ahora qué anda haciendo

por estos lares, fernando?

fernando: juana bárbara,

vine a ver si...

es que...

pues quiero hacer pesas.

bárbara: pero si ya están

hechas.

ambos: [ríen]

bárbara: ya, fernandito,

¿en serio quieres entrenar?

fernando: quiero ponerme más...

bárbara: ¿mamey?

haces bien,

porque te veo bien ñango.

fernando: bueno, ¿entonces

me vas a ayudar?

bárbara: claro.

pero si ray y yo vamos

a ponerte a tiro

el entrenamiento va a estar

bien perrón, eh.

fernando: ¿o sea?

bárbara: vas a sufrir.

fernando: no importa.

estoy preparado.

¿pero en cuánto tiempo

se ven los resultados?

bárbara: se ve que te urge

ponerte bien para

la juana victoria, ¿verdad?

fernando: bueno,

¿me van a ayudar o no?

bárbara: que sí.

¿cuándo quieres empezar?

fernando: lo más rápido posible.

bárbara: órale pues.

nos vemos mañana tempranito.

te vamos a dejar más trabado

que las películas.

fernando: [ríe] va.

victoria: sebastián,

en serio ahora sí te entendí.

por lo más mala onda

que se haya portado conmigo

y con mis hermanas,

doña leonora es tu jefecita

y no podría vivir sabiendo

que por mi culpa le falla

ese corazón seco y chiquitito

que tiene.

sebastián: ¿qué tal si

lo dices sin ironías?

victoria: tampoco podría ver

sufrir a don juan.

se ha portado a todo dar

con nosotras y es un hombre

re bueno y generoso.

si se entera que su mujercita

le puso los del toro...

sebastián: sí quieres tanto a--

a juan oropeza.

victoria: pero con el tema

de estefanía sí es otra cosa.

para que quede bien clarito,

yo no escogí enamorarme de ti.

no fue mi voluntad amarte

y meterme en tantas broncas.

¿me explico?

el amor me eligió a mí.

quisiera que seas feliz

con estefanía, porque ella

vale un chorro pero--

sebastián: yo no puedo

lastimarla.

ella no se lo merece

porque jamás me ha fallado.

si no me caso con ella y le digo

que tú y yo no somos hermanos

y nos amamos...

la dejo hecha polvo.

victoria: pero con este relajo

la que sale raspada soy yo.

pero me aguanto.

hay gente que nació para perder

y yo no quiero lastimar a nadie.

así que prometo guardar

el secreto de que tú y yo

no somos hermanos.

sebastián: gracias.

victoria: acepto sacrificar

nuestro amor por la gente

que queremos.

pero no puedo dejar de amarte.

sebastián: juana victoria, yo...

victoria: por eso mismo,

no sé cómo manejar esto...

ni cuánto tiempo pueda aguantar.

sebastián: [solloza]

[música]

[música]

xavier: [solloza]

[llaman a la puerta]

sebastián, parece que

cargas el mundo en tu espalda.

sebastián: definitivamente.

cargo el mundo sobre mi espalda.

xavier: pasa.

¿un café?

sebastián: por lo menos

juana victoria aceptó

guardar el secreto.

pero he estado pensando

en mi padre biológico.

¿sabes quién podría ser?

xavier: no tengo ni idea.

sebastián: tú estabas en méxico

cuando yo nací, ¿verdad?

xavier: sí, pero de verdad

no sé nada.

sebastián: pero quisiera saber

si mi madre tuvo un amante--

xavier: sebastián, te puedes

volver loco especulando

con esa historia del pasado--

sebastián: sí, pero necesito

saber, tío.

xavier: ¿a quién le

vas a preguntar? ¿a tu mamá?

sospecharía que sabes la verdad.

sebastián: y le daría

un infarto.

pero tú sí sabes.

¿qué hago?

xavier: tu verdadero padre,

el que te cargó desde

que naciste,

el que te alimentó

y te vistió,

el que te cuidó,

el que te enseñó todo

lo que sabes

es juan oropeza.

él te amó desde que llegaste

a la vida.

juan oropeza es tu padre.

[llaman a la puerta]

juan: que descanses, gordita.

[música]

[música]

estefanía: hola.

inés: hola.

qué bueno que viniste

por tus invitaciones.

ya están rotulados

los sobres.

estefanía: [ríe] ¿por qué

te mueves tan chistoso?

parece que te pusieron

en cámara lenta.

inés: espero que te guste

cómo quedaron.

estefanía: [resuella]

están hermosísimas, juana inés.

inés: hice lo mejor que pude.

estefanía: mira,

por eso te traje un regalo.

inés: no era necesario.

estefanía: claro que sí,

hiciste un gran trabajo.

por favor, ábrelo, ¿sí?

inés: mejor después.

estefanía: no, por favor.

juana soledad me dio

tu número de zapatos.

¿te gustan?

inés: sí, gracias.

estefanía: pruébatelos--

inés: no me levantes el vestido.

estefanía: ay.

bárbara: ándale, fernando,

una más.

si no duele no sirve.

empújale,

no la vas a subir

a punta de soplidos.

ándale.

vas a tener unos pectorales

bien perrones,

unos bíceps de pelo

y unos glúteos de acero

como para partir nueces.

la juana victoria va a caer

rendidita a tus pies.

fernando: ¿bien?

bárbara: igual esto es nada.

échate otra serie.

órale.

raymundo: oye, juana bárbara.

bárbara: ¿qué pasó?

raymundo: nomás encontré

dos polainas.

bárbara: pero si eran

diez en total.

raymundo: faltan ocho.

bárbara: bien por ti

que sabes restar, ray.

¿qué fregados les habrá pasado

a las otras?

raymundo: pues sepa.

bárbara: ya se la robaron

y eso si me encabrita.

deja que encuentre a ese vato

y no se la va a acabar.

juan: ¿y el tremendo abrazote?

sebastián: es que eres

el mejor papá del mundo.

juan: me das oxígeno

para seguir viviendo

y energía para superar

todo lo que me pasa.

la lejanía de tu mamá,

su desdén, su rencor.

sebastián: todo es cuestión

de tiempo, papá.

en algún momento ella va

a aceptar la presencia

de mis hermanas

y va a perdonarte.

van a volver a ser felices

como siempre, como antes.

juan: ojalá así sea, hijo.

[llaman a la puerta]

adelante.

estefanía: margarita me dijo

que estabas aquí, cari.

sebastián: sí, chiquita.

aquí y listo para ayudarte

con los preparativos

de nuestra boda.

estefanía: ay, qué emoción.

victoria: me duele en el alma,

don xavier.

no puedo resignarme.

¿qué voy a hacer sin sebastián?

xavier: piensa que estás

haciendo lo correcto.

victoria: depende pa' quién.

para mí no es lo correcto.

es ir en contra de lo que siento

es ignorar lo que está aquí.

xavier: el amor siempre conlleva

sacrificios.

victoria: me sacrificaría

con gusto si supiera

que estefanía y sebastián

van a ser felices,

pero los dos sabemos

que va a sufrir

porque no la ama.

xavier: él se está sacrificando

por sus padres.

victoria: lo entiendo muy bien

pero es que... ¿y yo qué?

bárbara: ando bien encabritada.

xavier: ¿qué pasó?

bárbara: un gandalla me dio

bajín con algunas cosas

de mi gimnasio.

juan: margarita, necesito

que esa carta llegue

a la asociación hoy mismo.

margarita: claro que sí.

leonora: ahora o nunca.

estefanía: ¿viste qué bonito

rotuló los sobres juana inés?

sebastián: sí, quedaron

muy bien.

estefanía: ahora hay que decidir

a quién vamos a llevar

las invitaciones personalmente

y a quiénes se las mandamos

por mensajería.

sebastián: a ver la lista,

futura sra. de oropeza.

al presidente municipal hay que

llevársela nosotros a su casa.

estefanía: ay, me encanta

que me ayudes con esto.

eres un lindo.

sebastián: es el evento

más importante de nuestras vidas

¿verdad?

quiero que seas feliz.

¿qué?

¿qué pasó?

estefanía: tus besos...

ya no son como antes, sebastián.

y los besos no mienten.

leonora: darío,

tenías razón.

acabo de encontrar

los estados de cuenta

y el sr. oropeza tiene

millones de dólares

en las islas caimán.

estefanía: juana victoria.

justo íbamos a buscarte.

victoria: ¿ah, sí?

estefanía: es que sebastián y yo

queríamos que fueras la primera

en recibirla.

victoria: es la...

estefanía: es la invitación

para nuestra boda.

[música]

[música]

estefanía: ¿te pasa algo,

juana victoria?

victoria: no, perdón.

es que estoy rete emocionada.

gracias por invitarme

a tu boda, sebastián.

¿no quieres que de pasadita

sea la madrina de lazo?

estefanía: qué padre.

excelente idea.

vas a ser nuestra madrina

de lazo.

simbólicamente,

tú vas a unirnos para siempre.

¿no te parece hermoso, cari?

victoria: bueno, nomás eso

me faltaba.

bárbara: no estoy encabritada,

sino lo que le sigue, fíjate.

soledad: juana bárbara,

tranquila--

bárbara: ¿cómo voy a estar

tranquila? al contrario.

hay que andar abusados.

al media luna se metió

una rata de dos patas.

aquí había diez polainas

y ahora nomás hay dos.

xavier: ¿entonces están seguros?

raymundo: sí, don xavier.

cuando instalamos el gimnasio,

saqué todo el equipo.

y mira, aquí clarito dice

diez polainas.

bárbara: si no hacemos nada

para encontrar al ratero

nos van a vaciar el gimnasio.

inés: ¿qué pasa?

¿por qué me citaron aquí?

soledad: ¿te sientes bien?

bárbara: hay que hablar con

la raza, con los que chambean.

xavier: la verdad es que aquí

rara vez se pierde algo.

bárbara: con más razón.

no es normal que un méndigo

ratero se nos cole así.

[inés] no, creo que necesito

otra penitencia pero más fuerte.

soledad: ¿otra penitencia?

ocupa hablar contigo.

bárbara: ¿qué, tío?

xavier: no hemos instalado

cámaras de vigilancia

en tu gimnasio, el espacio

se condicionó hace tiempo--

bárbara: tú mándame a los vatos

y yo los interrogo a todos.

de que confiesan, confiesan.

xavier: déjame hacerlo

a mi manera, ¿sí?

inés: ¿por qué me jalas?

soledad: a ver, hija,

porque te cuesta caminar.

ve, pareces robot sin aceite.

inés: es que...

fue la insolada.

soledad: insoladas mis polainas.

hablando de polainas

y penitencias,

ya sé dónde están

las que se robaron.

inés: ¿ah, sí? ¿dónde?

soledad: mira, juana inés,

decir mentiras es pecado.

inés: no he dicho mentiras.

soledad: ¡ay!

enséñame tus tobillos.

inés: claro que no,

sabes que no me gusta.

soledad: juana inés bautista.

inés: está bien.

soledad: los brazos.

inés: au...

soledad: [cuenta]

¿ocho polainas?

inés: es mi penitencia.

soledad: ya lo sé, juana inés.

pero ahora cometiste

un pecado más.

violaste el cuarto mandamiento.

inés: el séptimo.

soledad: bueno, ese.

"no robarás".

inés: no robé,

las tomé prestadas.

soledad: es que tú de veras

ves la procesión y no te hincas.

juana bárbara anda

que se la lleva por las polainas

y las tienes tú.

inés: por favor,

no le digas nada todavía.

soledad: ay, juana inés...

xavier: en este hotel no puede

perderse nada

y vamos a llegar al fondo

de este asunto.

teresa: de acuerdo, xavier.

¿qué quieres que hagamos?

xavier: hablen con cada uno

de los empleados,

sobre todo con los que

limpian el gimnasio.

¿quién tiene acceso al lugar?

teresa: todas mis niñas

y empleados de limpieza

disponen de la llave maestra.

[llaman a la puerta]

xavier: pase.

bárbara: ay.

perdón, si están ocupados

regreso al rato.

xavier: no, pásale.

ya terminé con teresa

y con fausto.

gracias.

teresa: no te preocupes.

vamos a encontrar al culpable.

juan: gordita,

¿qué haces aquí?

leonora: es necesario

que hablemos.

juan: pero no de mis hijas

y de margarita porque no lo voy

a estar aguantando ahorita.

leonora: no se trata de eso.

juan: ¿entonces buscas

definir lo del divorcio o qué?

leonora: no, tampoco.

juan: ah, caramba.

¿entonces?

leonora: quiero cambiar

mi coche.

juan: ¿qué tiene de malo

el que tienes?

leonora: me urge uno nuevo,

importado, de lujo

y de último modelo.

juan: no entiendo, gordita.

¿a cuenta de qué viene eso?

leonora: ¿quieres

reconciliación?

cómprame ese coche

de inmediato.

victoria: [suspira]

es que de veras que si yo

entrara a un concurso de brutas

lo perdería pero por mensa.

xavier: si vas a ser

tu propio juez, aprende

también a ser tu abogado.

victoria: la regué bien gacho.

estefanía me dio la invitación

para su boda,

pero cuando vi la cara de

sebastián me puse una enojada.

y que le digo: "nomás falta

que yo sea la madrina de lazo".

xavier: te traicionaron

los nervios.

victoria: y sácatelas

que me toman la palabra.

soy una mensa.

ahora resulta que yo

voy a unir simbólicamente

al amor de mi vida

con otra mujer.

es que si fuera fútbol

sería como un auto gol.

los japoneses dirían que

hice el "haraki",

o como se diga eso

xavier: el harakiri.

victoria: eso, el harakiri.

xavier: solita te complicaste

la vida.

victoria: ya me veo

con mi carota poniéndoles

el lazo ahí a estefanía

y a sebastián.

¿te imaginas, ahí de ridícula

llorando como magdalena?

esto es un tormento.

no voy a aguantar.

xavier: ¿sabes, juana victoria?

te admiro.

porque eres una mujer fuerte.

victoria: ya ni sé lo que soy,

la verdad.

xavier: eres más fuerte

de lo que te imaginas.

juan: ¿cuánto?

vale una fortuna.

[llaman a la puerta]

sebastián: hola, papá.

juan: no me digan.

a poco apoyan a leonora

en su petición.

sebastián: ¿cuál petición?

juan: no, olvídalo.

estefanía: hola, don john.

juan: hola, hija, ¿qué pasó?

sebastián: papá, mamá,

sé que están distanciados

y me duele mucho, pero

estefi y yo vamos a casarnos.

estefanía: y necesitamos que

estén juntos para entregarles

la invitación a nuestra boda.

leonora: ah, qué bien.

"sr. juan oropeza y sra.".

sebastián: a ver, mamá,

¿cómo querías que dijera

la invitación?

¿"doña leonora ruiz"?

sigues siendo esposa

de juan oropeza, ¿o no?

¿o esperabas una invitación

para ti solita, mamá?

leonora: no estaría mal.

juan: como sea.

chicos, hacen una pareja

maravillosa.

se entienden, se complementan

perfectamente bien

y la verdad es que su boda

me hace muy muy feliz.

sebastián: gracias, papá.

a mí me haría feliz que

el día de nuestra boda

ustedes dos

ya estén reconciliados.

leonora: eso va a depender

de un pendientito que tengo

con el sr. oropeza.

sebastián: ¿pendientito?

estefanía: toma, daddy.

es la invitación

para nuestra boda.

darío: guau...

mi princesa.

te felicito porque

te casas con el mejor partido.

estefanía: yo lo sé.

darío: me voy a sentir

tan orgulloso

llevándote por el pasillo

de la iglesia

el día de tu boda.

estefanía: el orgullo

va a ser para mí.

darío: aunque ya sabes

que esta siempre será tu casa.

estefanía: yo lo sé, daddy.

darío: y si este muchacho

por alguna razón

te hace sufrir,

se las verá conmigo.

¿verdad, yerno?

sebastián: no te preocupes.

vamos a estar bien.

darío: más te vale.

estefanía: ay, daddy.

darío: es broma, hija.

estefanía: [ríe]

darío: yo sé que sebastián

está enamorado de ti

y va a hacer hasta lo imposible

para que seas feliz.

[música]

[música]

xavier: ¿te pidió un coche

de lujo? ¿qué le pasa a leonora?

no lo puedo creer.

juan: más bien dijo

que si se lo compro

podría perdonarme.

xavier: entonces se trata

de una prueba de amor...

juan: una que cuesta

casi un millón de pesos.

xavier: ¿y dispones

de semejante cantidad?

juan: obvio no.

lo último que tenía

me lo gasté en la otra

pruebita de amor,

la fracasada fiesta

de aniversario esa.

es más,

ni siquiera tengo para darles

un regalo decente a

sebastián y estefanía.

xavier: ¿entonces en dónde

está el problema?

olvídate de ese absurdo

requerimiento de leonora.

juan: no puedo.

si un coche de lujo es la clave

para que me perdone...

xavier: ¿qué vas a hacer?

¿vas a robar un banco?

juan: lo estoy pensando

muy seriamente.

xavier: [suspira]

leonora: amigas, ¿qué creen?

el sr. oropeza me va a comprar

un coche importado de lujo.

estefanía: espero les guste

lo que estamos preparando.

¿vedad, cari?

fernando: ¿seguro me tengo

que acabar esto?

todavía siento el licuado

que me diste aquí.

raymundo: si quieres masa

muscular hay que entrarle

duro a la proteína,

no hay de otra.

estefanía: por cierto,

juana victoria va a ser

nuestra madrina de lazo.

ambas: ¡ay!

bárbara: ojalá tengas buena mano

para que los enlaces

para toda la vida.

estefanía: pero además,

tú, juana inés, vas a ser

la madrina de anillos.

juana soledad de ramo

y juana bárbara de arras.

soledad: qué padre.

bárbara: ¿de arras?

¿eso con qué se come?

soledad: hablando de pachangas,

hay que hacer una despedida

de soltera.

inés: ay, no...

mauricio: sí,pero hay

que hacerla mixta, ¿no?

estefanía: es una súper idea.

octavio: ¿y los estrípers

dónde me las dejan?

para las mujeres no se apuren.

el bailecito sensual

se los hago yo y de a gratis.

inés: ¡ay!

bárbara: [ríe]

estefanía: a ver, obvio

no van a haber estrípers.

octavio: qué aguaditos.

¿y si hacemos la despedida

aquí, pariente?

ambos: ¡sí!

mauricio: perfecto,

pero que sea de traje.

inés: ¿cómo de traje?

mauricio: sí, "traje" comida,

traje botanas, botellas.

bárbara: la sor amargura

no anda de humor, mau.

raymundo: ¿entonces cómo está

el jale?

hay que organizar

quién trae cada cosa.

mauricio: yo pongo el lugar.

estefanía: yo la comida.

fernando: no hablen de comida,

por favor.

mauricio: ¿quién más?

octavio: yo le entro

con las sodas.

raymundo: yo puedo comprar

una que otra botellita, ¿no?

soledad: estefanía, ¿qué vas

a hacer de comida para ir viendo

qué compramos en el súper?

bárbara: ¡aguachile!

una carne asada con

sus salchichas pero bien asadas.

todos: sí...

[discuten]

>> el lazo, por favor...

el señor confirme con

su bondad este consentimiento

que han manifestado

ante la iglesia y les otorgue

su copiosa bendición.

lo que dios ha unido

que no lo separe el hombre.

estefanía: [jadea]

no sabes qué buena onda, daddy.

mis amigos nos están organizando

a sebastián y a mí

una despedida de solteros.

darío: qué bien, princesa.

y como todo lo relacionado

con tu boda,

esa despedida debe hacerse

a lo grande.

es más, voy a invitar

a mis amistades--

mauricio: no, papá.

tú no estás invitado

a la despedida.

darío: ¿y tú quién te crees

para decidir si estoy invitado

a un evento tan importante?

estefanía: daddy, cálmate,

por favor.

no era la intención--

darío: mejor no te metas.

esto es entre mauricio y yo.

mauricio: no.

es que esta despedida

la están organizando--

darío: seguramente cuentas

entre tus amigos a elementos

como el tal octavio.

mauricio: es una excelente

persona.

darío: pero sigue siendo hijo

de la que fue nuestra

ama de llaves.

siéntate.

mauricio: aún así,

o a lo mejor por eso mismo

tiene mucha mejor calidad

humana que muchos de tus amigos.

darío: ¿qué dijiste, infeliz?

estefanía: ya, por favor,

no se estén peleando.

se los suplico.

darío: siéntate.

perdóname, princesa,

tú eres mucho más--siéntate.

mucho más sensata

que tu hermano.

mauricio: claro,

desde siempre.

darío: deberías entender que

en este mundo todavía hay

clases sociales.

los iriarte no nos vamos a

mezclar con personas inferiores.

no somos

y nunca seremos

similares a ellos.

estefanía: perdóname, daddy,

pero no estoy de acuerdo.

nuestros amigos,

octavio, las propias juanas,

son maravillosos, leales,

incondicionales.

darío: si yo algo

le puedo reprochar a tu mamá

es que les haya inculcado

la visión igualitaria,

o como quieran llamarle,

de la sociedad.

si yo te digo, princesa,

es porque yo te veo

como de la realeza.

estefanía: daddy...

darío: no me imagino

a la reina de inglaterra

codeándose con el pueblo.

¿o tú qué piensas?

eres demasiado para esa gente,

estás muy por encima de ellos.

bárbara: a ver, raza,

¿dónde se consigue el mejor

chilorio de esta ciudad?

ambas: [ríen]

soledad: habrá que averiguar.

inés: nunca he estado

en una despedida de soltera.

bárbara: a poco no les hacen

despedida a las novicias

que se casan con dios.

inés: claro que no, boxeadora.

bárbara: estaría bien perrón

que en el convento cayeran

unos galanes bien trabados,

encuerados.

soledad: ya, juana bárbara,

deja de echarle carrilla.

mejor vamos planeándole

la despedida a sebastián

y estefanía.

estefanía: nuestros amigos

propusieron que la despedida

sea mixta y vamos a estar

solo los de nuestra edad.

darío: no me importa, hija.

yo quiero estar presente.

estefanía: bueno, si estás

dispuesto a convivir con ellos,

pues ve.

es más, así puedes conocerlos

y comprobar que son geniales.

darío: ¿dónde va a ser?

estefanía: en la do--

mauricio: ¿sabes qué?

estaría mejor,

si mi papá acepta,

hacer la despedida

aquí en mi casa.

darío: por fin estamos

de acuerdo en algo, mauricio.

vaya.

excelente la idea.

mauricio: creo que es

la primera vez

que me dices algo así.

darío: entonces es un hecho,

la vamos a organizar aquí.

quiero hacer de esta

una fiesta inolvidable.

bárbara: ¿te sabes algunos

jueguitos, sol?

inés: ¿como de cuáles?

bárbara: bien que sabes

que hablo de esos

medios "sexosos".

¿sino con qué respingas?

inés: ay, no...

dios me libre.

bárbara: de esta despedida,

ni él te libra, monjita.

prepárate para los jueguitos.

soledad: qué bárbara,

juana bárbara.

estás viendo que está

bien espantada y sigues

duro y dale con tus cosas.

así ni va a querer ir.

inés: yo creo que tampoco

a estefanía le gustaría--

victoria: tengo que regresar

a trabajar.

soledad: ah, jales.

¿ahora qué le pasa

a juana victoria?

estefanía: me preocupó

que propusieras hacer aquí

la despedida.

mauricio: estuviste a punto

de echarme de cabeza.

estefanía: ya sé,

casi se me sale decir

"la dolorosa".

mauricio: shh...

¿te imaginas si mi papá se

entera de que tengo ese antro?

estefanía: ay, mau, perdón.

es que me puse nerviosa.

mauricio: yo me puse peor,

por eso fue lo primero

que se me ocurrió,

que se hiciera aquí

la despedida.

pero fue una pésima idea.

esto puede terminar en desastre.

estefanía: ay, ¿cómo crees?

imagínate, por un lado

las juanas y octavio,

y por el otro mi papá.

siento que estoy armando

una bomba de tiempo.

estefanía: una bomba de tiempo.

sebastián: ya encontré

una partida del presupuesto

donde podemos sacar

algo del dinero.

xavier: ¿para cambiar

los tubos de la cisterna?

¿cómo van tus cosas, sebastián?

sebastián: ya se entregaron

las invitaciones de la boda

a medio mazatlán.

también se mandaron

las que van al interior del país

y al extranjero.

xavier: ¿lo tomas como algo

bueno o malo?

sebastián: es que cada día

que pasa siento más lejana

la posibilidad de echarme

para atrás.

siento como

si fuera a casarme mañana.

xavier: ¿por qué no vives

el presente?

tu pensamiento te lleva

a donde no deberías estar.

sebastián: cuando decidí

seguir adelante con la boda

me sentí un poco mejor.

hasta que estefanía y yo

nos besamos.

me dijo que mis besos

ya no son como antes

y que los besos no mienten.

xavier: ella también

está sufriendo.

sebastián: sí.

cada día duda más

de mi amor por ella.

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