null: nullpx
Cargando Video...

Hijas de la Luna Capítulo 18

Univision7 Nov 2019 – 12:00 AM EST

Comparte

...

locutor: televisa presenta...

fernando: hola.

victoria: ¿qué hubo?

fernando: gracias al blog

de todoelmundo,

me enteré del incendio y vine

a ayudar en todo lo que pueda.

victoria: gracias, fernando.

fernando: además,

quiero enseñarte algo.

estefanía: ¿ya vieron

ahí afuera?

fernando: ven,

te vas a sorprender.

ven, ven.

octavio: ¡ni se preocupen!

mauricio va a meter la lana

para hacer de vuelta

los estantes y demás.

y yo, pues,

pongo la mano de obra gratis.

soledad: gracias, octavio,

que lindo.

te mereces un beso por todo.

bárbara: órale,

que aquí sobramos.

a menos que quieras ser

sor mal tercio.

[murmullo]

inés: a ver, a ver...¿oyen eso?

octavio: ey...

soledad: se escucha

de allá afuera.

octavio: en una de esas

vienen a lincharnos otra vez.

a las juanas, digo.

bárbara: no, si es así,

esa raza se las ve conmigo.

¿qué?

todos: [cantan]

♪ si, se puede

sí, se puede ♪

>> juana inés, juana soledad,

nos enteramos por el blog

de todoelmundo, ¿están bien?

bárbara: todavía olemos

como si hubiéramos hecho

carne asada,

pero ahí la llevamos.

>> y como perdieron todo,

les jalé a la gente con ropa

y medicinas.

todos: [festejan]

todos: [cantan]

leonora: creo que se te pasó

la mano con el incendio.

darío: no, me lo vas a agradecer

cuando las ilegítimas se vayan

de mazatlan para siempre.

leonora: lo mismo dijiste

cuando el video, y aquí siguen.

además, por poco, y las llamas

se propagan al hotel.

darío: daños colaterales, leo,

el fin justifica los medios.

te das cuenta de que lo hago

por ti, ¿verdad?

leonora: sí, muchas gracias,

darío, te lo agradezco de verdad

porque estoy desesperada.

resulta que juan,

tiene una amante.

darío: ¿en serio?

leonora: ajá.

darío: ¿quién es ella?

leonora: la madre de una

de las ilegítimas.

juan: la comida me cayó pésimo.

xavier: seguro tienes gastritis,

con tanto problema.

juan: pues, sí.

la cosa es,

¿cómo convenzo a leonoraa,

que margarita, no es ni amante?

xavier: por eso mismo

se me hizo raro que--

que rechazaras su renuncia.

juan: ella no tiene que pagar

por las locuras de mi mujer.

margarita: claro que sí,

sí tengo que cargar

con las consecuencias.

yo le dije a, leonora,

que soy tu amante.

todoelmundo: ay, buenas tardes,

teresa.

mundito: ¡teresa!

teresa: ¡mundito!

todoelmundo: ¿a qué se debe

esta agradable, cautivadora

y afable visita?

teresa: viene a agradecerte

que hayas apoyado a las juanas

en las redes sociales.

mundito, te traje un regalo,

a ver si te gusta.

mundito: ¡gracias!

¡un dragón!

teresa: sí, como el que se

encontró, tu mamá,

en el amazonas.

mundito: él se llama ramón,

ramón el dragón.

teresa: ¡sí!

todoelmundo: y para este,

tu seguro servidor,

¿qué? ¿no hay nada?

teresa: claro. [ríe]

toma.

todoelmundo: gracias.

teresa: gracias a tu llamado,

llegó mucha gente con donativos

y se ofrecieron a ayudar

a restaurar los locales.

todoelmundo: que detallazo,

teresa.

y muy acertado el letrero

de la cachucha, ¿verdad?

¿qué tal?

sebastián: órale, victoria.

victoria: no te preocupes,

tú y yo no somos hermanos.

no somos hermanos... amor.

sebastián: te amo,

juana victoria,

te amo tanto...

[llaman a la puerta]

victoria: ¿quién?

[llaman a la puerta]

sebastián: ¡vámonos!

victoria: ¿qué? ¿qué dijiste?

entras de aguacate y la amarro

a mi torta, ¿no?

na nai, a mí primero me dices

adónde me quieres llevar

y luego veo.

oye, espérame, espérame...

ya te dije que si no me dices

adónde vamos, ni a la esquina

voy contigo.

sebastián: necesitas

tu identificación, vamos.

victoria: ¿con quién carambas

me tengo que identificar?

a ver, pues, ¡si yo soy yo!

sebastián: ¡trae tu bolsa!

por favor, haz lo que te pido.

victoria: pues, que no te das

cuenta qué me pones así tan

nerviosa con tus misterios.

sebastián: peor me has puesto

tú con tus necedades.

vamos a dar una solución

definitiva al problema, ¿sí?

leonora: muchas gracias

por la comida, de verdad,

me relajo muchísimo.

darío: qué bueno,

porque de eso se trataba.

leonoraa: sí.

darío: es extraño...

¿por qué te sorprende que, juan,

tenga una amante?

leonoraa: pues, es que se trata

de la misma de hace 24 años.

darío: claro.

leonoraa: obvio, ¿no?,

ahora retomaron su amorío.

darío: ¿en serio tú crees

que él siempre te ha sido fiel?

digo, dejando afuera

la relación que tuvo con

las madres de las juanas.

leonora: bueno, se metió

con ellas por circunstancias

muy especiales.

es que una curandera

le dio un brebaje...

darío: [ríe]

¿y tú te creíste el cuento?

leonora: pues, sí.

darío: ¿ah, sí?

es que no me has respondido,

piensas que,

desde que nació sebastián,

juan oropeza, ¿te has sido fiel?

digo, hasta ahora, por supuesto.

leonora: pues sí, sí, leal,

fiel, por eso cancelé

los trámites de mi divorcio.

darío: es que no entiendo,

leonora, si juan tiene una

amante...

¿qué no es razón suficiente

para que tú ya te separes

formalmente de él?

leonora: no, no, al contrario,

le dejaría libre el camino

a esa mujercita de la calle.

darío: ¿o sea que

sigues amando a tu marido?

leonora: por supuesto,

por supuesto, de eso

no me cabe ni la menor duda.

y, además, voy a defender

mi matrimonio a capa y espada.

darío: pues, que contradicción,

le haces la vida imposible,

pero eso sí, ¿no?

vas a luchar por seguir con él.

leonora: pues, es que el señor

oropeza debe expiar sus pecados,

ofrecerme pruebas de su amor.

y sí, lo está haciendo.

me llevo serenata--

darío: ¿serenata?

leonora: ay, sí,

me mando unas flores preciosas.

darío: claro...

y la mejor prueba de amor

es acostarse con la madre

de una de sus hijas.

estoy muy arrepentida,

ustedes me creen, ¿verdad?

es que, leonora, me sacó

de mis casillas.

juan: sí, te entiendo margarita,

pero, por favor,

por favor ya deja de llorar,

¿sí?

xavier: a ver, margarita, dime:

¿de qué color es la camisa

de juan?

margarita: blanca.

xavier: solo la hice regresar

a la realidad.

margarita: gracias.

juan: bueno, a ver,

ahora que ya te estás

tranquilizando, dime,

¿qué te hizo leonora?

margarita: pues, me insultó

y reaccioné mal.

yo lo único que quería

era regresarle la ofensa.

por eso le dije que tú y yo...

lo siento mucho.

juan: pues, sí, pero me metiste

en tremendo lío.

margarita: sí, ya lo sé,

pero mira, si te metí

en semejante bronca,

yo te voy a sacar.

juan: no, margarita, por favor.

margarita: sí, déjalo

en mis manos.

xavier: ojalá no complique más

las cosas.

juan: mujeres juntas,

ni difuntas.

[música]

[música]

juana victoria: esta carretera

va al aeropuerto de mazatlán.

sebastián, dime adónde vamos.

me siento como esos perritos

que ya nadie quiere y que van

y los botan a la carretera.

[tono]

xavier: [altavoz] ¿qué pasó,

sebastián?

sebastián: voy saliendo de viaje

a arreglar de una vez por todas

lo del hidrotomático.

traigo la factura original.

>> excelente.

¿vas solo?

sebastián: no,

con juana victoria.

tiene que hacer un trámite

para lo de su prepa en línea,

por eso la traje conmigo.

>> entiendo, pero ¿alguien más

viaja con ustedes?

sebastián: no.

>> perdón, sebastián.

no me parece una buena idea.

juana victoria: pues, a mí

tampoco.

>> hola, juana victoria.

sebastián: tío, ¿les avisas

a mis hermanas, a teresa,

a mis papás, que vamos a estar

afuera?

>> está bien.

sebastián: también explícale

a estefanía, por favor.

dile que no se preocupe,

que estoy bien.

>> no, sebastián.

es mejor que tú hables con ella

porque--

sebastián: gracias, tío,

nos vemos a mi regreso.

ahora, dame tu celular.

juana victoria: ni de chiste,

fíjate.

a ti ya se te zafó un tornillo,

¿quién quita y--?

sebastián: ¿quieres solucionar

el problema, sí o no?

juana victoria: pues, es que ahí

está la bronca.

no sé de qué hablas.

sebastián: dámelo,

por favor.

listo.

juana victoria: oye.

pues, en serio sí

ya me preocupaste.

¿te sientes bien?

sebastián: no.

estefanía: a este ritmo,

vamos a acabar rapidísimo.

soledad: gracias, estefanía.

nos has ayudado bien mucho.

>> serás muy bueno

con tus pincelitos,

pero yo soy el señor

de la brocha gorda, pariente.

fernando: me imagino.

soledad: a su manera,

pero fernando

también nos está ayudando.

bárbara: ay, vatos, ¿por qué

no se lanzan por unas sodas?

>> sí, patrona.

con una boxeadora no se discute.

inés: estefanía, qué pena,

pero no he terminado de refilar

tus invitaciones.

estefanía: no te preocupes,

hay prioridades.

soledad: así como vamos

de rápido, igual y hacemos

la pachanga de inauguración

cuando lo teníamos pensado,

¿verdad?

xavier: buenas tardes,

les traigo un recado

de sebastián.

estefanía: ¿un recado?

xavier: tuvo que salir de viaje

con juana victoria.

bárbara: achis, ¿y eso?

xavier: que iban a resolver

unos trámites y que regresan

lo más pronto posible.

[música]

[música]

margarita: ¿sabe si doña leonora

regresa a trabajar?

leonora: ¿para qué me quieres?

margarita: es que...

me urge hablar con usted.

estefanía: no entiendo por qué

sebastián me lo dijo en persona.

ni siquiera un mensaje de texto.

xavier: no tengo idea,

estefanía.

estefanía: me manda al buzón.

bárbara: qué atrabancados

estos vatos.

¿habrá pasado algo?

¿por qué se largaron así?

soledad: sabe...

bárbara: sí está raro ese viaje.

soledad: yo me siento quién sabe

cómo con eso de que sebastián

ni a su novia le avisó.

margarita: a nadie le gusta

que la ofendan y usted se portó

bien agresiva conmigo

cuando yo ni la debía

ni la tenía.

yo soy muy buena persona,

pero si me buscan,

me encuentran.

leonora: al grano, ¿qué quieres?

margarita: yo no soy amante

de juan.

se lo dije nomás

porque usted me provocó.

leonora: no te creo nada.

¿que tú no tienes dignidad,

margarita?

margarita: ¿cómo?

leonora: mira

que dejarte manipular

por el señor oropeza...

te convenció para decirme

que no te acuestas con él.

margarita: pero claro que no,

¿de dónde--?

leonora: ¡silencio!

y jamás me vuelvas a dirigir

la palabra.

>> las llaves de su coche.

sebastián: muchas gracias.

>> que lo disfruten.

victoria: ¿qué?

¿tengo monos en la cara o qué?

sebastián: a ver,

¿por qué tan enojada?

victoria: ay, sí, ahora resulta

que te importa mucho,

¿no, hígado encebollado?

sebastián: claro que me importa.

victoria: pa' que te lo sepas,

estoy bien encanijada

conmigo misma.

sebastián: ah, ¿sí?

victoria: sí, fíjate.

por hacerte caso

y dejar que me traigas.

mira nada más dónde estamos,

en la ciudad de méxico.

sebastián: sí, donde debemos

estar.

victoria: ¿qué? ¿debemos?

en serio, ¿quién sabe

qué te traes, eh?

entiendo que le andes echando

mentiras a todo el mundo.

para empezar, yo no tengo nada

que arreglar de la prepa

en línea.

sebastián: ¿cómo llego

adonde vivías con tu mamá?

victoria: ¿por qué carambas

quieres ir a...?

ya caigo.

dijiste que le íbamos a dar

una resolución definitiva

al problema, ¿no?

ya te caché.

piensas deshacerte de mí.

¿no te dije que iba a ser

como los perritos que botan

ahí en la carretera?

piensas refundirme

en mi departamento para que yo

no te haga mosca,

y te puedas ir a casar ahí

con estefanía, ¿verdad?

ya estuvo, sebastián.

vótame a mi suerte.

pero eso sí, me mandas

de retache a teresa

y luego, te olvidas de nosotras,

como si no nos conociéramos.

leonora: yo sé que estás

enojada conmigo por aquello

del experto en tatuajes

que les llevé a las juanas,

pero es que tenía que hacerlo.

a mí también me han destruido,

han desintegrado a mi familia.

y ahora, amenazan tu relación

con sebastián.

no permitas que esas intrigosas

te alejen del hombre que amas.

victoria: siquiera

que el portero

tenía el duplicado

de mi llave, que si no...

espérate, ¿y ahora?

[resuella]

¿qué pasó?

¿qué pasó aquí?

sebastián: déjame entrar

primero.

victoria: [resuella]

no inventes.

méndigos rateros.

se llevaron todo, sebastián.

ay, no...

los muebles, las teles.

ay, no, todito lo que teresa

y yo dejamos cuando nos fuimos

a mazatlán.

sebastián: en verdad lo siento

mucho.

victoria: ay, no, no.

los muebles eran de mis papás.

bueno, eran de mi mamá

y de gonzalo que siempre fue

como mi papá, pero...

híjole.

mugres ladrones desgraciados.

¿cómo es esa gente?

había tantos recuerdos...

yo crecí aquí, en este lugar.

sebastián: de haber sabido,

jamás te habría traído aquí.

victoria: ¿y tú qué ibas

a saber?

ay, pero...

pero ¿sabes qué?

los rateros se llevaron tu plan.

porque ahora sí no me puedes

dejar aquí botada.

sebastián, ni camas hay.

sebastián: a ver,

juana victoria, yo--

no, ni modo.

a ver, ¿ahora cómo le haces

para deshacerte de mí?

margarita: fracasé.

me cebé como cohete mojado

que revienta y echa humo.

juan: a ver, era lógico

que leonora no iba a creerte.

margarita: es más terca

que una mula tu mujer.

xavier: su mayor problema

es el orgullo.

margarita: dijo que tú me habías

mandado a hablar con ella.

me siento tan mal.

xavier: creo que mejor ya deja

las cosas como están, margarita.

juan: sí, ya veré

cómo le demuestro a mi mujer

que tú y yo somos solo amigos.

la verdad es que la amo,

la amo más que a nada

en este mundo.

y pienso luchar con todo

en este mundo por su amor.

margarita: cómo me gustaría

que un hombre

me amara así, juan.

xavier: ay, el amor puede ser

lo más hermoso del mundo,

pero también lo más doloroso.

[música]

[música]

sebastián: juana victoria,

juana victoria, ya, para.

a ver y ¿qué hacemos aquí?

juana victoria: aquí chambeé

un chorro de tiempo de mesera.

ay...

sebastián: pues, huele rico

y yo tengo hambre.

sebastián: pues ni te emociones,

porque no traje aquí a cenar.

sebastián: entonces, ¿para qué

vinimos?

victoria: porque quiero

hablar con la dueña de la fonda.

con suerte,

me devuelve mi chamba

y me recibe en su casa

mientras me consigo

aunque sea un colchón

para regresar a mi "depa".

sebastián: anda,

vámonos de aquí.

victoria: de vuelta

la mula al trigo.

[suspira]

¿ya ni me quejo?

[chasquea la lengua]

¿sabes qué pareces?

un zombi.

¿qué o qué?

juana bárbara: [ríe]

raymundo: pues, saliste ganona

con el "gym".

bárbara: ¿verdad

que va a quedar bien perrón?

mira,

aquí va a ir el ring,

acá el gimnasio,

los aparatos,

el costal

y la pera de aquel lado,

aquí las caminadoras

y todo eso

van a ser los "lockers".

raymundo: y bueno, ¿qué

te dijeron del equipo?

bárbara: el bato

con el que hablé

dice que ya vienen en camino.

raymundo: entonces, ¿mañana

montan todo esto?

bárbara: así mero,

¿cómo ves?

raymundo: no, pues, increíble,

¿eh?

te felicito.

bárbara: [ríe]

[celular]

¿bueno?

sí, ¿para qué soy buena?

ay...

pero ¿cómo?

¿en dónde?

raymundo: ¿qué pasó?

bárbara: unos batos

se robaron el camión

con el equipo para mi gimnasio.

raymundo: ¿cómo?

bárbara: se pelaron

con todo, raymundo.

>> ya sé lo que necesitan.

a ver...

sí, tenemos una suite nupcial,

especial para parejitas

como ustedes, que se--

victoria: a ver, momentito,

joven.

no ande hablando sin saber.

dios me libre de estar casada

con el higadito encebollado.

sebastián: buenas noches,

juana victoria.

victoria: ja, ¿así nomás?

no, pues, qué bonito, ¿eh?

o sea, ¿me vas a dejar

toda la noche

con la mugre duda?

¿para qué carambas

me trajiste aquí?

sebastián: nos vemos mañana

a las 07:00 para desayunar.

victoria: ay, sí,

y tú muy jefe, ¿no?

tú nomás das órdenes,

pero hasta ahí.

pues, ¿sabes qué?

buenas noches

y ojalá que tengas

unas pesadillas horribles.

ay...

[resuella]

[pitido]

gracias.

ya, "porfa",

dime qué hacemos aquí.

sebastián: llegó

el momento de la verdad.

leonora: voy a defender

mi matrimonio a capa y espada.

>> ya le dije

que el señor iriarte

no puede recibirla.

bárbara: quite ese morro

porque va a tener que recoger

sus dientes en el piso.

darío: manden seguridad

a presidencia, rápido.

óyeme, ¿por qué entras

sin autorización?

bárbara: no, óyeme tú, bato,

ahora mismo me devuelves

el equipo que me robaste.

darío: a ver, ¿cuál equipo?

yo no tengo ni idea

de lo que estás hablando.

bárbara: ah, ¿te vas a hacer

el sonso?

hablo del camión de mudanza

que traía lo de mi gimnasio.

darío: [ríe]

bueno, ¿yo como para qué

querría robarte?

bárbara: porque la traes

contra las juanas, ja.

aparte de ratero,

zacatón y montonero.

darío: ¡ya, ya, sáquenla

de mi empresa, pero ya!

¡ya, lárgate de aquí,

rápido!

bárbara: ¡suéltenme!

darío: ¡afuera, fuera de aquí!

bárbara: a ver

si tan machines...

raymundo: sin lastimarla,

porque se la ven conmigo.

bárbara: ya denunciamos el robo

en el ministerio público,

te van a refundir en el bote.

¡suéltenme, infelices!

¡de uno en uno

para que me los surta

parejo ahora!

raymundo: a ver, ya déjenla,

que yo me la llevo, ¿sí?

bárbara: [gime]

raymundo: a ver, cálmate,

juana bárbara,

ca--calma, calma.

cálmate.

bárbara: se va a desahogar,

¿eh?

¡auxilio!

raymundo: ¡que la suelten!

mauricio: juana bárbara.

a ver, suéltenla, suéltenla,

por favor.

>> su papá ordenó

que la saquemos del edificio.

mauricio: yo me hago cargo,

no se preocupen.

bárbara: me los voy a encontrar

en la calle, ¿eh?

se van a arrepentir.

raymundo: ¡ya!

mauricio: vamos a mi oficina,

juana.

pasen.

victoria: fui una burra

pensando que querías

deshacerte de mí.

bueno, también tú

que dejas que yo meta y meta

la pata.

¿por qué no dijiste

desde el principio

a qué veníamos?

sebastián: si no sabía qué hacer

con mis emociones,

menos hubiera podido

con las tuyas.

victoria: no, pues, pues eso sí,

porque no soy muy relajadita

que digamos.

ay, seguro estuvo

bien canijo para ti,

y yo duro y dale

ahí nomás de intensa, ¿verdad?

sebastián: sí me la pusiste

bien difícil.

victoria: bueno,

pero ya alborotaste

el avispero

y tienes que aguantarme

quieras o no.

sebastián: bueno, lo hecho

hecho está.

victoria: sí, sí, sí.

y ¿ahora qué?

sebastián: necesito arreglar

lo del hidroneumático

y luego regresamos a mazatlán.

victoria: [suspira]

no, y ¿cómo le hacemos

para que nadie cache

que--que andamos bien ansiosos?

sebastián: pues,

respiramos hondo

y nos controlamos,

no queda de otra.

victoria: ay, sí, qué fácil.

yo siento

que el corazón se me sale

y ¿tú quieres que así nomás

jalando puro aire se me pase?

sí, "chucha", y ¿tu nieve

de qué la quieres?

soledad: ájalas,

entonces, ¿agarraste

a catorrazos

a los de seguridad,

juana bárbara?

bárbara: pues sí,

pero fue en desquite,

no me dejaron

darle sus trancazos

al méndigo señor iriarte.

inés: ay, santo niño

de la gruta,

¿qué hacemos con esta salvaje?

xavier: van muy bien.

y les traigo

una muy buena noticia,

dirigida especialmente a ti,

juana bárbara.

bárbara: a ver, suelta.

xavier: apareció

el camión de mudanzas.

bárbara: lo sabía.

seguro el bato se quedó

bien "azorrillado"

con el escándalo que le armé

y no le quedó de otra

más que devolverlo.

octavio: y ¿dónde apareció

o qué?

xavier: a la mitad de la nada,

en la sierra.

lo vieron desde un helicóptero

que pasaba por ahí.

uno justo de la empresa iriarte.

soledad: pero ¿ya checaron

que el equipo de juana bárbara

esté en el camión?

chance nomás está

el puro cascarón,

luego así se las gastan

los ratas.

xavier: no, no, no, no,

el piloto hizo el reporte

a la policía y fueron a ver.

todo está adentro de la mudanza.

inés: no cabe duda,

dios nos cuida.

bárbara: oye, y ¿confirmaron

que se lo robó el méndigo de--?

xavier: no, no,

pero dado que tú

y también

la empresa de transportes

levantaron un acta,

seguro va a haber

una investigación policíaca.

soledad: a mí no me quitan

de la cabeza

que fue darío iriarte.

inés: sí y también

quien mandó a incendiar

nuestros locales.

xavier: ahora falta probarlo.

bárbara: lo sabía.

mi equipo, tengo mi equipo.

¿tú qué?

>> [ríen]

bárbara: ya vente, ándale.

darío: eres un imbécil, ricardo.

ricardo: y ¿ahora por qué?

darío: ¿qué hiciste

con la mudanza

que traía las cosas

de la tal juana bárbara?

ricardo: lo dejé en la sierra.

darío: ¿en la sierra?

ricardo: como a 30 kilómetros--

darío: ¿sabes cómo

lo descubrieron, imbécil?

el piloto de un helicóptero

de mi propia empresa

fue quien le dio aviso

a las autoridades.

qué ironía de la vida,

¿no te parece?

ricardo: bueno,

pero ¿cómo imaginar--?

darío: estoy harto,

harto de tus excusas.

no te quiero volver a ver

en mi vida.

ricardo: perdón, señor,

le recuerdo que yo sé

todos sus secretos,

no le conviene

deshacerse de mí, por--

darío: ¿te estás atreviendo

a amenazarme?

ricardo: no fue esa

mi intención, señor.

perdón, perdón.

darío: me vuelves a amenazar

y te vas a morir, ricardo,

te mueres.

ricardo: le--le ofrezco

una disculpa, señor.

yo soy su más fiel servidor,

no era mi intención

traicionarlo, se lo ju--

darío: más te vale,

más te vale,

porque te mueres.

vámonos.

sebastián: ¿sigues nerviosa?

victoria: no, hombre,

pues estoy en un lecho de rosas.

¿tú no?

sebastián: creo que estoy

peor que tú.

victoria: ojalá aunque sea

pudiéramos platicarlo

con alguien

para--para desahogarnos.

sebastián: ni media palabra,

con nadie, juana victoria.

[resopla]

victoria: ya hay que prenderlos,

¿no?

sebastián: sí.

[alertas de mensajes]

victoria: claro,

800.000 mensajes de estefanía.

y en el de ella,

800.4000 como debe ser.

[celular]

híjole, tu teléfono.

sebastián: ¿quién es?

victoria: te llaman,

tu prometida.

ahora sí no hay forma

de que te hagas pato.

sebastián: apriétale el botón.

hola, chiquita.

estefanía: hasta que por fin

contestas.

[música]

[música]

[llaman a la puerta]

xavier: adelante.

margarita: con permiso.

xavier: margarita,

ya no te preocupes

por lo del hidroneumático.

margarita: ¿por qué?

xavier: sebastián lo arregló

en las oficinas

de la ciudad de méxico.

con la factura,

le hicieron válida

la garantía del equipo.

margarita: ay...

xavier: ¿qué, algún problema?

margarita: pues, es que encontré

la garantía del hidroneumático.

xavier: ¿de lo...?

[ríe]

así son las cosas a veces.

margarita: ay, ojalá

lo hubiera encontrado

antes de que sebastián se fuera.

bueno, pues, te dejo

tu correspondencia.

xavier: gracias.

margarita: con permiso.

xavier: pase.

[murmura]

ay, dios mío.

ay...

[solloza]

alicia.

estefanía: te pasas, sebastián.

¿qué te costaba hablarme

o, mínimo, un mensaje de texto?

sebastián: lo siento, de verdad.

estefanía: a ver,

quiero que seas 100% sincero...

¿sigue en pie nuestra boda?

sebastián: sí, claro,

chiquita.

de hoy en adelante,

cuentas conmigo para organizar

lo que te haga falta.

estefanía: necesito ver

cómo va juana inés

con la rotulada

de las invitaciones

y, después, pues,

hay que repartirlas.

victoria: pues, es que sebastián

decidió llevarme a méxico

sin decir agua va.

teresa: pues, me parece

bastante sospechoso.

victoria: ¿por qué?

teresa: a los ocho años

dejaste de morderte las uñas

y no lo habías vuelto a hacer

hasta ahora.

victoria: [suspira]

pues, es que ando nerviosa

y con razón.

fui al departamento

y ¿qué crees?

teresa: ¿qué?

victoria: los mugres rateros

nos dieron baja y con todo.

teresa: ¿qué?

victoria: vieras qué coraje

y qué tristeza me dio ver

ese lugar todo desvalijado.

teresa: ay, no.

inés: [solloza]

victoria: [gime]

[sopla]

[gime]

[sopla]

[gime]

darío: llevo días pensando

y nada se me ocurre.

leonora me dijo

que sigue amando a juan.

ricardo: bueno, llevan

años de casados.

darío: le fue infiel

cuatro, cuatro veces.

es que ¿cómo es posible

que lo siga queriendo?

ricardo: dicen que es

buen tipo.

darío: ay.

ricardo: en mazatlán

todo mundo lo quiere,

señor iriarte.

dicen que es simpático,

pero más que nada

es derecho como una flecha.

muy honesto.

darío: ¿honesto?

ay, perfecto,

ya lo tengo,

voy a conseguir que leonora

se decepcione

de una vez por todas

de juan oropeza.

>> buenas noches.

busco a juan oropeza.

leonora: buenas noches.

él no se encuentra,

¿se le ofrece algo?

>> vengo a entregarle esto.

leonora: ah, sí,

déjemelo a mí.

>> no, necesito depositarlo

en sus propias manos.

leonora: como quiera,

pero es que mi marido, uy,

va a llegar hasta mañana.

ahora que si le urge mucho,

yo lo voy a ver al rato

en la casa.

confíe en mí.

>> está bien.

leonora: gracias.

ay...

[música]

bárbara: ¡ey!

ay, juana.

vienes a bailar, pues.

[alerta de mensaje]

victoria: ¿ya salieron

los resultados?

muero de los nervios,

¿qué dice?

sebastián: no he abierto

el correo, te estaba esperando.

victoria: ay, sebastián,

me va a dar un ataque,

te lo juro.

sebastián: "el análisis del adn

de las muestras obtenidas

de sebastián oropeza ruiz

y juana victoria ramírez nieto,

arroja como resultado que...

no comparten alelos comunes

y que, por lo tanto,

no tienen relación

de parentesco alguna".

no somos hermanos,

juana victoria.

Cargando Playlist...