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Hijas de la Luna Capítulo 13

Univision31 Oct 2019 – 12:00 AM EDT

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...

locutor: televisa presenta...

juan: ¿sabes quién es?

mauricio: sí, acabo de confirmar

quién mandó a editar es video.

mi padre.

juan: ¿darío? ¿seguro?

xavier: difícil de creer.

sebastián: mau, no entiendo.

victoria: yo menos.

¿ese señor quién es o qué?

mauricio: darío también es

padre de estefanía.

victoria: ¿eres hermano

de estefanía?

juan: a ver, mauricio,

explícanos.

¿por qué dices que tu papá

alteró ese video?

mauricio: ese tipo es

ricardo sertuche,

asistente personal de mi padre.

xavier: ¿pero él por qué querría

perjudicar a las juanas?

mauricio: exacto.

buena pregunta.

mauricio: no tengo ni idea

pero es un hecho que

en la empresa iriarte existe

un sofisticado equipo

de computación

y justamente ricardo es

experto en tecnología de punta.

mi padre es capaz de hacer

cualquier cosa con tal

de lograr lo que quiere.

puede hacer lo del video

y hasta cosas peores.

lo he visto traicionar

a sus amigos con tal

de aumentar su fortuna y poder.

darío: juan oropeza descubrió

que el video es falso.

ricardo: eso es imposible.

darío: leonora me lo dijo

y ella no tendría por qué

inventar algo así.

ricardo: pero--

darío: ¡ya cállate!

nos vamos a enfocar

en prevenir un conflicto.

nadie debe saber que yo

te encargué ese trabajo,

¿me explico?

>> hablé con un tal

álvaro rentería y me va a dar

el doble de lo que tú

vas a darme.

sebastián: hablando de todo

lo que es capaz darío iriarte,

¿no será que también intervino

para evitar que me vendieran

el terreno de al lado

del media luna?

juan: ¿crees que se hizo

pasar por el tal álvaro rentería

para arruinarte el negocio?

sebastián: podría jurarlo.

xavier: esto es el colmo.

mauricio: ¿pero por qué no

quiere que compres ese terreno?

mauricio: no sé, eso mismo

me pregunto yo.

estefanía: ¿cómo es que tu

hermana y tú salieron a todo dar

si tu jefe es tan... así?

mauricio: estefi y yo

nos criamos con mi mamá

hasta la adolescencia.

él nunca estuvo presente.

estaba muy ocupado

haciendo dinero.

ella era la mujer

más amorosa del mundo.

xavier: me consta.

era una maravilla.

mauricio: ¿sabes qué?

te voy a pedir por favor

que no le digas a estefanía

nada de lo que descubrimos

de tu papá.

mauricio: creo que ya es hora.

estaría bien que sepa

de una vez la clase

de persona que es darío iriarte.

sebastián: no, dale tiempo.

ella está feliz preparando

lo de nuestra boda

y sería injusto

amargarle la vida por esto.

[celular]

sebastián: estefanía.

no puedo hablar con ella ahora.

se daría cuenta de que estoy

muy mal con todo esto.

juan: sebastián,

necesitamos aclararle

al mundo entero que mis hijas

no son ni ladronas

ni estafadoras.

ya las agredieron una vez.

¿cómo le hacemos?

sebastián: muy sencillo, papá.

voy a hablar con darío.

bárbara: hay que hablar

con mi apá y contarle todo.

soledad: bájale a los gritos.

inés: no quiero mortificar

a mi papá.

él ya tiene suficientes

problemas.

bárbara: no sea que vaya

a preocuparse por cosas serias,

como que apedreen a sus hijas.

sebastián: prefiero ir solo.

juan: es algo que atañe

a mis hijas.

xavier: sebastián tiene razón.

contigo presente las cosas

se complicarían más.

juan: ¿más? ¿qué falta?

mauricio: yo te acompaño.

sebastián: ¿qué pasaría si darío

se entera de que su propio hijo

lo delató ante nosotros?

provocarías un conflicto

terrible, mauricio.

mauricio: mi vida es estar

en pleito todo el tiempo con él.

sebastián: con más razón

tengo que ir solo, ¿no?

xavier: tómatelo con calma.

bárbara: mira nomás.

me descontaron a la monjita.

victoria: ¿pero qué te pasó?

inés: me apedrearon,

como a maría magdalena.

juan: ¿te sientes bien, hija?

sebastián: ¿por qué? ¿qué pasó?

soledad: unas señoras que

no nos dejaban entrar

a la iglesia.

inés: que porque somos

impostoras, ladronas y demás.

sebastián: todo por el

maldito video.

victoria: ahora sí...

primero verduras, luego piedras.

¿qué sigue?

soledad: los mismito dije yo.

bárbara: qué ganas de reventarme

al que te aventó la piedra.

juan: urge aclarar

lo de ese video ya.

sebastián...

sebastián.

ya se fue.

sebastián: ¿cómo fuiste capaz

de algo tan perverso

en contra de mis hermanas?

darío: ¿tus hermanas?

sebastián: sí, las juanas

son hijas de mi padre.

darío: a ver, el video que vi--

sebastián: es falso, darío.

lo sabes perfectamente.

tú ordenaste que se alterara

lo que decía juana victoria.

darío: ¡mucho cuidado

con lo que dices!

es una acusación seria,

pero sobre todo infundada.

a ver.

¿no es ricardo sertuche,

tu asistente personal?

darío: así es.

sebastián: la cámara

de vigilancia del media luna

lo captó cuando terminaba

de grabar ese video.

ahí está, trae tu cámara.

darío: suponiendo que haya

sido así, ¿cómo pudo alterarlo?

además no soy responsable

de lo que hace cada uno

de mis 3 mil empleados.

respóndeme algo,

¿qué interés tendría yo

en perjudicar a tus hermanas?

dile a ricardo que venga.

vamos a aclarar esto

de una vez por todas.

sebastián: me parece perfecto.

justo a eso vine.

[llaman a la puerta]

ricardo: ¿me llamó, sr. iriarte?

[soledad] unas señoras

que no nos dejaron

entrar a la iglesia.

[inés] porque somos unas

impostoras, ladronas y demás.

sebastián: ven acá.

¿por qué lo hiciste, infeliz?

¿por qué, eh?

todoelmundo: hay que investigar

e indagar, inquirir,

mi querido discípulo.

mundito: ya saben quién

hizo el video, ¿verdad?

todoelmundo: sí.

inés: todoelmundo, mundito.

mundito: ¿qué te pasó?

inés: eso no importa ahorita.

necesito tu ayuda.

todoelmundo: tú dirás,

juana inés, el dúo dinámico

siempre a tus órdenes,

solicitudes y/o necesidades.

sebastián: ¡habla, desgraciado!

darío: sebastián, ya, por favor.

compórtate como

gente civilizada.

sebastián: ya sé perfectamente

que tú grabaste el video

de mis hermanas.

darío: no intentes negarlo,

ricardo, porque hay pruebas

contundentes en tu contra.

sebastián: ¿por qué alteraste

la voz de juana victoria?

ricardo: me contrató

una persona.

darío: ¿quién?

ricardo: no sé, nos comunicamos

a través de mensajes.

nunca supe cómo se llamaba.

darío: pero eso sí,

utilizaste el equipo

de mi empresa.

muy bien, ¿sabes qué?

estás despedido.

ricardo: no--perdón, le supli--

darío: lárgate,

no te quiero ver.

[celular]

¿satisfecho?

¿quedó claro que no tuve

nada que ver?

sebastián: supongo que tampoco

sabes quién es álvaro rentería.

[rentería] buenas noches,

habla álvaro rentería...

darío: no tengo idea.

¿por qué?

sebastián: porque le ofreció

al dueño del terreno que estoy

a punto de comprar el doble

de lo que habíamos acordado.

darío: ¿ahora resulta que soy

responsable de todo lo malo

que te pasa? por favor.

soledad: nomás faltaba,

ahora resulta que ni podemos

sacar la nariz del hotel.

victoria: pues sí, manita.

ya ven que la gente

las trae contra nosotras.

bárbara: y todo porque la raza

se tragó esa méndiga mentira.

victoria: así es.

nada más sale algo en redes

y todo el mundo jura que es

la meritita verdad.

soledad: ¿pero cuánto tiempo

hay que escondernos?

para irnos haciendo la idea.

victoria: yo tengo que ver

cómo le hago para salir

en la noche,

fernando me invitó a cenar.

soledad: ese anda que seca

el mar a trapazos por ti.

victoria: es como muy--

bárbara: ya me voy.

victoria: ¿tú a dónde vas?

bárbara: a entrenar.

[música]

[música]

sebastián: lo confirmé

hablando con él, mauricio.

tu padre ordenó a ricardo

alterar el video

y además se hizo pasar por

otra persona para boicotearme

la compra del terreno.

mauricio: seguramente

te negó todo, ¿verdad?

lo conozco.

seguramente tampoco puedes

comprobarle nada.

yo he vivido con eso

desde que murió mi mamá.

sebastián: lo peor de todo

es que mientras no presentemos

públicamente a un culpable,

nadie nos va a creer

que ese video es falso.

habría que lanzar al ruedo

al tal ricardo saltucho

para que confiese.

mauricio: olvídalo.

seguramente mi padre le dio

una buena cantidad

para que desaparezca del mapa.

digo por lo menos por un rato.

[celular]

>> que te vaya bonito.

buenas tardes, señor.

>> ¡buenas tardes!

>> estamos en contacto, ándale.

>> buenas tardes, señor...

inés: hola, padre...

>> [ríe] juana inés...

bárbara: ¡a ver, raza!

jálense todas para que escuchen

y luego no anden rebuznando

cosas que no dije.

soy juana bárbara oropeza.

¡sí, oropeza!

el apellido de don juan,

el incauto que se tragó

completita la mentira de

que las juanas somos sus hijas.

¡sí, soy una de las ladronas,

de las usurpadoras!

>> ¡y tienes el cinismo de

gritarlo a los cuatro vientos!

bárbara: ¿a quién le dijiste

cínica, pelado?

>> pues a ti, ¿cómo ves?

bárbara: a levantar polvareda,

raza.

todos: [gritan]

bárbara: con que a la mala,

vato.

te voy a quitar lo gandalla.

¿qué?

¿quién más?

órale, ¿quién más?

todos: [gritan]

victoria: espérenme,

¿entonces cómo vamos a salir

sin que nos echen montón?

está cañón protegernos

de toda una ciudad.

juan: pero para eso tienen

a su padre, para que las cuide.

sebastián: y a tu hermano.

juan: no vamos a dejar

que nada malo les pase.

victoria: gracias por el detalle

pero a poco vamos a vivir

engrapados todo el tiempo.

ni modo que anden de aquí

para allá como si fueran

nuestra sombra.

no, tenemos que arreglar este

despapaye de una vez por todas.

inés: no, padre,

ya le expliqué por qué

esa penitencia de los kilómetros

resultó un fracaso.

>> ya me dijiste que

en un año no puedes

regresar al convento.

inés: no tengo a dónde ir.

además, dios sabe lo mucho

que me dolería separarme

de mis hermanas.

>> también de tu hermano,

supongo.

inés: sí, por eso necesito

que me cambie la penitencia.

>> está bien.

si no puedes vivir en otro lado,

debes mantenerte bien lejos

de sebastián, lo más lejos

posible, ¿entiendes?

inés: pero también está difícil.

él se la pasa con nosotras

en el media luna,

nos vemos todo el tiempo.

>> entonces evita

el contacto visual.

inés: ¿nunca puedo verlo?

es que es tan--

>> no.

así la tentación no te entra

por los ojos.

esa es la penitencia.

por ningún motivo

mires a tu hermano, ¿entiendes?

victoria: me late que haces

esas locuras por tanto golpe

que te han dado en la choya.

bárbara: yo no soy de

las que se dejan llevar

contra las cuerdas.

a mí nadie me zorrilla,

voy de frente.

soledad: no muevas la boca,

aunque creo que para ti

eso es imposible, ¿verdad?

victoria: ¿cómo se te ocurre

meterte solita

a la boca del lobo?

bárbara: pero me surtí

bien perrona a tres animalones.

victoria: no cabe duda.

el que nace para tamal,

del cielo le caen las hojas.

estefanía: hola.

juana victoria,

necesito hablar contigo.

victoria: aquí podemos platicar

sin tanto relajo.

¿qué hubo? ¿cómo está la cosa?

estefanía: [solloza] se trata

de sebastián.

victoria: [suspira]

lo que pasó fue que...

te juro que no lo esperábamos.

se fue dando así,

de a poquito a poquito--

estefanía: no sé por qué,

pero me ha estado evadiendo.

tengo miedo

de que ya no me ame.

[llora]

fernando: por lo pronto ya di

el primer paso.

invité a juana victoria

a cenar.

octavio: ¿y te bateó?

fernando: claro que no, aceptó.

octavio: ese es mi gallo.

mauricio: ¿y nuestro plan

de llevar a las juanas

a la casa de playa?

fernando: exacto.

mi plan es convencerla

en la cena y que vaya

con juana inés, juana soledad.

octavio: ¿crees que se deje

convencer, pariente?

la veo difícil.

es alta machaca

para tan poca tortilla.

estefanía: [solloza] es que

si sebastián dejó de quererme,

me muero, juana victoria.

victoria: no te me aloques.

respira.

deja de llorar.

estefanía: lo intento,

pero no puedo.

él es mi vida.

victoria: sí,

pero primero que nada,

¿por qué dices que

ya no te quiere?

estefanía: últimamente ya

no me ayuda con lo de la boda.

íbamos a todos lados juntos,

checábamos los preparativos

pero hoy ni siquiera

me ha contestado el celular.

victoria: también entiéndelo.

de buenas a primeras

le aparecieron

un chorro de problemas.

estefanía: con más razón.

somos pareja

y sebastián debería

compartirlos conmigo.

te lo juro, quiero apoyarlo

en todo y que él

me apoye igual.

por favor dime qué

problemas tiene.

[sebastián] ¿sabes qué, mau?

te voy a pedir por favor

que no le digas a estefanía

nada de lo que descubrimos

de tu papá.

estefanía: juana victoria...

victoria: ah pues...

fíjate que alguien ofreció

más lana por el terreno

que sebastián está

a punto de comprar.

le dieron un baje bien gacho.

estefanía: ¿cómo crees?

¿pero quién?

él lo necesita para cumplir

su sueño.

victoria: ve tú a saber

quién fue.

por eso anda hecho un lío.

estefanía: ¿ves lo que te digo?

tú sabes más de su vida que yo.

victoria: no, si me enteré

fue nomás de puro chorro.

pero, oye, estefanía,

se me hizo rete raro

que me buscaras a mí

para hablar tus broncas.

estefanía: ¿lo dices por lo

del video que circula por ahí?

ni idea de dónde salió,

pero nunca te creí capaz

de querer engañar a don john

y menos que quisieras

robarle su dinero.

victoria: gracias por confiar

en mí.

además ya se supo que no era

mi voz.

un desgraciado de esos que

le mueven re bien a las compus

le cambió el sonido.

estefanía: qué bueno,

juana victoria.

me da gusto que

se haya aclarado.

oye, pero tú que cada vez

lo conoces mejor,

¿crees que sebastián

siga enamorado de mí?

[gritos]

soledad: ¿qué hace en mi cuarto?

¡fuera de aquí!

¡auxilio!

[gritos]

victoria: órale...

inés: quítate de encima,

boxeadora, eres una salvaje.

victoria: ¿juana inés?

ambas: ¿eres tú?

inés: me rompiste las costillas.

bárbara: antes no te rompía

otra cosa, te la bañaste, sor.

victoria: [ríe]

estefanía: ¿por qué

te vestiste así?

soledad: todavía hay cuerda

para la noche de brujas.

inés: es que me lo puse

para que no me reconocieran.

necesitaba ir a la iglesia.

todas: [ríen]

victoria: tómale una foto.

todas: [ríen]

[música]

[música]

fernando: como hijo único,

crecí solo.

mis padres viajaban mucho

y me dejaban con nanas

y choferes.

por eso siempre me encantó

venir en verano,

con mis tíos y mi primo favorito

a sentirme en familia.

victoria: ¿pero desde cuándo

vives en estados unidos?

fernando: me llevaron

desde adolescente.

mi papá es socio de una empresa

multinacional muy importante.

por eso mismo decidió

instalarse allá.

victoria: ¿tú qué estudiaste?

fernando: artes plásticas

en nueva york.

pero de todo lo que he conocido,

¿sabes lo que más me gusta?

mi país.

victoria: ¿en serio?

fernando: cuando me encuentro

con un paisaje mexicano,

necesito tener pinturas,

un lienzo a la mano.

victoria: luego luego se te nota

que a ti te inspira un chorro

para pintar.

fernando: aquí no solo eso

me inspira.

toma.

un regalo.

victoria: [resuella]

órale, qué bonito dibujas.

fernando: bonita la modelo

que elegí.

victoria: más bien tú

me hiciste el favorzote.

fernando: para nada.

te ves hermosa.

victoria: oye, fernando.

mira, la verdad es que creo

que conmigo no tienes

que tomarte tantas molestias.

esta linda cena en el acuario...

fernando: te conocí cantando

en la dolorosa.

creo que jamás había sentido

algo así en mi vida.

me gustas, juana victoria.

me gustas mucho.

darío: eres un verdadero

imbécil.

¿no que todo había salido

perfecto, que nadie nos iba a

vincular con ese video tramposo?

te grabó la cámara de seguridad

del media luna, estúpido.

ricardo: perdón, señor.

calculé todo menos eso.

darío: lo que no entiendo

es cómo supieron que

trabajas para mí.

lo importante es que ahora

nadie vuelva a verme contigo.

ricardo: no se preocupe.

como usted ya me había

ordenado al darme

esa generosa gratificación

voy a mantenerme a distancia

y a recibir sus órdenes

solo por celular.

[teléfono]

darío: eso...

si antes no te mato.

¿sí?

juan oropeza está aquí, salte.

dile que pase.

juan, qué sorpresa.

juan: serás todo lo poderoso

que quieras, pero con mi familia

no te metes.

darío: creí que a sebastián

le había quedado claro--

juan: solo vine a advertirte

que si vuelves a afectar

a mis hijos o a mi esposa

te juro que me vas a conocer.

darío: imbécil.

fernando: otra vez, discúlpame,

juana victoria, no debí--

victoria: tampoco es para tanto.

no tienes de qué disculparte.

la cosa conmigo es--

fernando: no me tienes que dar

explicaciones, te juro

que no es necesario.

oye, quería aprovechar

para proponerte algo más.

no solo a ti, claro.

queremos invitarte con

juana soledad y juana inés

a pasar el fin de semana en

una casa en la orilla del mar.

victoria: ¿"queremos"?

¿quiénes?

fernando: octavio, mauricio

y yo.

victoria: mira nomás.

no me dan las cuentas.

¿no se te hace que falta una?

fernando: ¿una qué?

victoria: pues una juana.

juana bárbara.

fernando: claro,

está invitadísima.

pensé que había dicho

su nombre, perdón.

victoria: no sé si sea

un buen momento porque andamos

que no nos calienta ni el sol.

por culpa de ese mugre video

la banda de aquí nos odia.

fernando: pero justo allá

podrían relajarse en la playita,

en la alberca.

estarían seguras,

lejos de todo esto.

victoria: ay, no, mira.

pero cómo están las cosas

no la pasaremos bien.

fernando: bonito, ¿verdad?

[bullicio]

>> ¡exigimos que las juanas

se vayan fuera de mazatlán!

>> ¡son unas impostoras,

un fraude!

no las queremos aquí.

todos: ¡fuera, fuera!

[disparo]

fernando: si no se van

llamo a la policía

para que vayan por ustedes.

váyanse de aquí.

[disparo]

victoria: híjole.

apa sustito que me sacaron.

ay, gracias, fernando.

pensé que no la libraba.

fernando: usted corrió la voz

de que juana victoria estaba

aquí, ¿verdad?

victoria: ya déjalo.

vámonos.

sebastián: no tengo hambre,

tío, perdón.

xavier: ¿demasiados problemas?

sebastián: sí, pero hay uno,

el más grave.

xavier: el amor que sientes

por tu hermana.

sebastián: y mi culpa

por estefanía.

es que la estoy traicionando.

xavier: ¿piensas seguir así?

sebastián: como sea,

lo de juana victoria

es un amor imposible.

xavier: ¿y si no lo fuera,

romperías tu compromiso

de matrimonio?

sebastián: no.

estefanía merece lo mejor.

es que es extraordinaria

y me quiere.

hoy me habló muchas veces

y no le tomé la llamada.

es que me engañé a mí mismo

pensando que decidí

no hablar con ella solamente

para evitar que descubriera

lo que pasó con darío.

xavier: pero no era así.

sebastián: no, claro que no.

¿cómo la beso si quisiera

besar a juana victoria?

¿cómo compartir momentos felices

con ella si quiero compartirlos

con juana victoria?

es que estoy en un callejón

sin salida y no sé qué hacer.

xavier: siempre hay una puerta

que se abre.

sebastián: dime porque

yo no la veo.

xavier: va a aparecer, verás.

de repente se va a plantar

frente a tus ojos

y hasta te vas a sorprender.

[música]

[música]

victoria: de no ser por fernando

traería mi pijama de madera.

inés: ¿qué es eso?

victoria: mi ataúd.

ustedes estarían rezando

ahí al ladito.

inés: ni lo mande dios.

soledad: ¿de verduras

o una piedra medio mazatlán

queriendo lincharte?

bárbara: sin contar los méndigos

trancazos que me acomodaron.

inés: esos tú te los buscaste,

boxeadora.

victoria: como van las cosas

conviene irnos a vivir

a un hospital.

inés: deberíamos irnos de aquí

pero las cuatro juntas.

bárbara: ¿a dónde?

¿a tu convento?

seríamos sor mesera,

sor enfermera, sor boxeadora

y sor sor sor.

victoria: eso de irnos juntas

no suena mal.

si quieren por unos días

a ver si cuando regresamos

se calmaron las aguas por aquí.

soledad: sí, ¿pero a dónde?

victoria: fernando, octavio

y mauricio nos invitaron

a una casa en la playa

el fin de semana.

mauricio: qué idiotas fuimos.

octavio: así mismo, primo.

la regamos bien regada.

por confiar en el artista.

fernando: las cosas no salieron

como esperaba con juana victoria

y me mandó al diablo con todo

y la invitación a la casa.

sebastián: [ríe] es que

mis hermanas no se van a dejar

embaucar así de fácil

y mucho menos por ustedes.

[celular]

fernando: es juana victoria.

hola.

¿cómo estás?

claro.

sí, te aviso a qué hora pasamos

por ustedes al media luna.

perfecto, bye.

todos: [festejan]

fernando: las cuatro juanas

van a venir con nosotros

a la casa del papá de mauricio.

octavio: espera,

¿pero cómo estuvo?

primero dicen que no y ahora

bien puestas las muchachonas.

fernando: creo que juana

victoria se dio cuenta

de que no puede despreciarme

después de que casi casi

le salvé la vida.

sebastián: ¿de qué hablas?

fernando: estuvieron a punto

de lincharla.

mauricio: [tararea]

estefanía: oye, mauricio.

¿a dónde vas?

mauricio: a la casa de playa.

octavio, fernando y yo

vamos a pasar allá el fin.

estefanía: ¿te dio chance

mi daddy?

mauricio: pues claro.

¿cree que llevaría invitados

sin antes pedirle permiso

a don darío iriarte?

ya me voy.

sebastián: no entiendo,

después de todo lo que pasó

se van a meter a casa

de darío iriarte.

victoria: fernando nunca me dijo

que era casa de ese señor.

sebastián: ahora que lo saben

van de todas maneras.

victoria: no--

ambas: claro que sí.

inés: ayer hablamos las cuatro

y acordamos que lo mejor es

poner distancia con todos

los que nos agreden.

bárbara: la gente anda

bien encabritada.

no podemos salir ni a la esquina

sin que nos echen montón.

soledad: ¿supiste lo que le pasó

anoche a juana victoria?

sebastián: sí me enteré.

mauricio: ¿qué pasó, juanas?

¿listas para el viaje?

todas: sí...

mauricio: vámonos.

[ríe]

[celular]

sebastián: hola, estefanía.

sí, perdón, ayer fue

un día horrible.

¿quién te dijo lo del terreno?

darío: ¿te gustaría pasar

el fin de semana en

mi casa de la playa?

leonora: agradezco tu invitación

pero el horno no está

para bollos.

darío: te la pasarías muy bien.

seguro te olvidas

de preocupaciones, de problemas.

leonora: aunque me fuera

a la conchichina, esos viajarían

conmigo.

más bien me gustaría saber

en qué paró el lío del video.

darío: ah...

¿juan no te comentó nada?

leonora: no, no hablo con él

ni con sebastián.

darío: en efecto,

ellos descubrieron

que el video estaba alterado

y que yo participé

en la situación.

leonora: ¿pero se enteraron

de que yo también

estoy involucrada?

darío: no, no.

yo culpé de todo a mi asistente.

a sebastián le dije

que me da igual lo que

le pase a las juanas.

leonora: ¿y te creyó?

darío: por supuesto.

mira, leonora,

esas muchachitas no van

a aguantar la presión.

seguro se van a ir de aquí.

leonora: ¿tú crees?

darío: nadie soporta vivir en

un lugar donde todos te odian.

[música]

[música]

margarita: ¿ahora por qué

tan solo?

juan: ya sabes, pensando

en la vida, en el pasado,

en el futuro.

acompáñame, ¿quieres?

margarita: claro que sí,

sr. oropeza, faltaba más.

juan: ¿quieres tomar algo?

joven, por favor.

¿qué quieres?

margarita: lo que usted diga.

juan: una cerveza para ella,

por favor.

margarita: ¿qué ha pensado

sobre la vida?

juan: que si las muchachas

me siento algo perdido.

margarita: me pasa lo mismo.

aunque si quiera las juanas

van a estar fuera de peligro

durante el fin de semana

por lo menos.

juan: gracias.

margarita: muchas gracias.

juan: está bien, gracias.

¿sabes qué?

tengo que hacerles saber

a todos que ese video es falso.

necesito demostrar

que mis hijas son buenas,

que son sinceras.

margarita: nunca pensé que

fueras tan buen padre.

cuando te conocí eras

encantador, guapo,

caballeroso y muy simpático.

pero la verdad,

no se te veía madera de papá.

juan: no alcanzaste a conocerme.

margarita: no.

apenas nos vimos

un par de días.

seguro así fue con la mamá

de las otras tres juanas.

el caso es que de repente

te aparecieron cuatro hijas

y te has portado

a la altura con ellas.

la verdad que te admiro.

juan: en cuanto supe

de su existencia,

empecé a quererlas a todas.

margarita: a pesar del problemón

que te causaron con tu esposa.

juan: amo a leonora,

la amo desde siempre.

ahora mi situación

es muy difícil.

por un lado necesito

que me perdone pero por otro

no puedo desamparar a mis hijas,

no puedo dejar de quererlas.

margarita: entiendo.

juan: he visto

el drástico cambio de leonora

y no conocía esa faceta suya.

me duele su actitud.

margarita: mientras tus hijas

sigan aquí en mazatlán

lo tuyo con tu mujer

nunca va a ser como antes.

las juanas son la evidencia

constante de tu traición.

juan: ya sé.

¿qué puedo hacer?

solo puedo esperar que leonora

me perdone y termine

aceptando a mis hijas.

victoria: no manches.

está bien bonita la casa.

soledad: está increíble.

bárbara: chula,

así como de sueño.

inés: casi como el paraíso

terrenal.

octavio: es la humilde casita

de mi parientón aquí presente.

mauricio: no es mía,

es de mi papá.

fernando: sigue igualita

a cuando éramos niños.

mauricio: solo que con

más tecnología.

fernando: ¿a ti quién

te invitó por aquí, primo?

mauricio: mi cuñado no necesita

invitación.

sebastián: hola, juana inés.

inés: hola.

soledad: hola, hermano.

bienvenido.

sebastián: esta podría ser

nuestra canción, ¿no?

[risas]

octavio: ya sé por qué está

aquí sebastián.

vino en su papel

de hermano celoso para

traer cortitas a las juanas.

estefanía: ¿de verdad las celas?

octavio: bien y bonito.

estefanía: celosito.

[ríe]

mauricio: fernando y octavio

se van a quedar aquí

conmigo en mi recámara.

esta es de mi hermana.

aquí van a dormir los tortolitos

sebastián y estefanía.

estos dos son cuartos

de huéspedes.

se pueden quedar dos en este

y dos en el otro.

inés: yo pido con juana

victoria.

bárbara: ay, cortada,

ni quiero estar contigo.

hasta dormida rezas.

inés: y tú siempre estás

sudada haciendo ejercicio.

encima juana soledad ronca

como bendita y habla

como poseída.

soledad: a ti no te importa

que hable dormida, ¿verdad?

bárbara: para nada.

prefiero oír eso que

el padre nuestro como cantaleta

toda la mentada noche.

mauricio: acomódense

como quieran.

las esperamos en la alberca

con sus trajes de baño, ¿va?

inés: ¿trajes de baño?

mauricio: estamos en la playa,

vamos a nadar.

bárbara: hijo, qué ganas

de verla usar bikini bien sexy,

enseñando piel.

soledad: bueno ya,

vamos a nuestro cuarto.

inés: ¿estás bien,

juana victoria?

victoria: sí, manita, gracias.

estefanía: ¿entonces viste

lo del terreno?

¿convenciste al dueño

para que te lo venda a ti?

sebastián: le he hablado

mil veces al celular

y no me contesta.

estefanía: insístele, cari.

sé que es importante para ti.

sebastián: he trabajado mucho

para ese proyecto del media luna

y se me viene abajo

en un segundo.

estefanía: por eso nunca

me contestaste el celular,

¿verdad?

sebastián: perdóname.

estefanía: me hubiera gustado

que me contaras tu problema.

sebastián: no quería

preocuparte.

estefanía: tus preocupaciones

son mis preocupaciones.

tu dolor es mi dolor.

sebastián: me sentía mal.

pasaron muchas cosas.

estefanía: ¿hay algo más

que deba saber?

[sebastián] te voy a pedir

que no le digas a estefanía

nada de lo que descubrimos

de tu papá.

no, no, solamente

problemas normales.

el hotel, lo de siempre.

estefanía: oye, a ver,

¿es cierto que cuidas mucho

a tus hermanas?

¿celas, cari?

sebastián: no.

claro que no.

sabes perfectamente cómo es

octavio, me está "bulleando".

estefanía: hace mucho

que no pasamos la noche juntos.

muero por hacer el amor contigo.

inés: yo no me pongo

traje de baño, dios me libre.

y menos bikini.

ay, san josé del ruedo.

en paños menores no me quedo.

ambas: [ríen]

bárbara: ya, bájale,

ni quien quiera verte.

has de estar más blanca

que una cuenca.

soledad: ¿y de dónde sacamos

los trajes de baño?

cuando dijimos que veníamos

no nos acordábamos

de ese pequeño detalle.

victoria: con tanta gente

queríendonos ahí linchar,

traíamos la cabeza

en otros lados.

bárbara: podemos meternos al mar

sin nada, al natural.

estefanía: hola, ¿cómo van?

¿necesitan algo?

bárbara: cuatro trajes de baño.

inés: no, tres.

bárbara: ¡ándale, monjita!

me tomaste la palabra.

se quiere meter al mar

en traje de eva.

estefanía: tengo bikinis

y trajes completos.

¿por qué no los checan

a ver cuál les queda bien?

victoria: no queremos darte

lata, estefanía.

estefanía: ¿no somos cuñadas?

vamos, síganme.

bárbara: jálenle, juanas.

soledad: ándale.

inés: no.

soledad: ay...

bárbara: ¿qué esperan, morras?

soledad: ¡m'hija!

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