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Hijas de la Luna Capítulo 1

Univision15 Oct 2019 – 12:00 AM EDT

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...

locutor: televisa presenta...

[campanas]

victoria: hasta luego,

vuelvan pronto.

hasta luego.

sí, ahorita se lo traigo.

ahorita le traigo la comida.

otra vez dejaron

esto acá afuera.

>> ay, mi hija,

te están esperando en la 4.

victoria: ya saca eso.

provecho, chavos.

>> gracias.

>> ¿a qué hora sales

de la chamba, mi reina?

victoria: ¿por?

>> pues...

victoria: ¿qué,

te sientes solito,

ahí "godineando" en la oficina?

oye, suelta mi mano,

que no viene en el menú.

galán chafa.

todos: [ríen]

victoria: ni le muevas

porque te dejo el ojo morado

como huevo cocido.

ay, lo de mi jefa me trae.

¿qué hubo?

¿qué le sirvo, joven?

hay consumé de pollo

de gallinita coqueta de rancho.

está bien sabroso.

o también le puede entrar

a la sopa de lentejas,

con mucho hierro y vitaminas.

[explosión]

[gritos]

¡tranquila, tranquila!

>> ¡juana victoria!

¡sálvate!

victoria: ¡llama a los bomberos!

[grita]

soledad: verás,

de repente todo se puso oscuro.

y ahí, frente a mis ojos,

apareció una luna grandota.

hasta me deslumbró.

>> está bueno,

juana soledad.

tuviste otra de tus dichosas

visiones.

pero ¿eso qué quiere decir

o qué?

soledad: la cosa es que era

igualita a mi marca

de nacimiento.

>> ¿igualita?

soledad: sí, sí,

a la medialuna que tengo

casi en una pompi.

ay, ¿a poco no te acuerdas?

>> ¿cómo no?

si yo me conozco de pe a pa

el forro de morrita

que me cargo.

es más, ¿me dejas checar

eso de la manchita tan sexi?

soledad: ey, oye.

ponte serio.

>> está bueno,

juana soledad.

nomás no eches bolas

con eso de las visiones,

porque para mí nada tiene ver

una cosa con la otra.

soledad: hasta ahora

ninguna aparece así nomás

de gratis.

siempre me avisan de algo

bien importante que va a pasar.

y me huele que esta

tiene que ver con la persona

que me heredó esta marca

de nacimiento.

>> ¿y luego?

¿por qué tan segura?

soledad: es que siento

como una angustia

que me hace pensar.

esto no tiene nada más

que ver conmigo.

y óyeme lo que te digo:

esta medialuna va a ponernos

la vida de cabeza

a muchas personas.

>> [tose]

victoria: [tose]

[tose]

[tose]

[tose]

[sirenas]

victoria: [tose]

>> ¡juana victoria!

recién me contaron

que le salvaste la vida

a un montón de gente.

si el fuego hubiera llegado

al tanque, explotaría todo.

victoria: [jadea]

sentí algo bien raro.

era como--

[tose]

como la vida y la muerte

al mismo tiempo.

después de eso,

todo tiene que cambiar.

no hay de otra.

>> seguro te hizo daño

tanto humo.

te voy a llevar al doctor.

victoria: no, está bien,

de veras.

>> ¿adónde vas, hija?

¿adónde vas?

victoria: tengo que hablar

con mi jefecita,

que le van a ir con el chisme

y la van a preocupar.

inés: buenas tardes,

y que hoy no le falte

la bendición del señor.

me encargaron dos kilitos

de chambarete.

pero, por favor, que estén bien

suavecitos.

>> al convento siempre le mando

lo más rico que tengo.

¿a poco no, juana inés?

bueno, ¿y ya dio sus votos?

¿y eso?

lleva la vida entera

refundida en el convento.

¿no será que se anda

arrepintiendo?

inés: claro que no.

mi mayor deseo

es dedicarme a dios,

pero todavía soy novicia.

>> bueno,

y si se le hace dejarlo,

me late bien chorro

enseñarle cosas padrísimas.

¿qué tal si la llevo

a dar una vuelta?

en cada esquina hay una iglesia.

también puedo presentarle

a mis cuates de la colonia,

son buena onda.

[música de cumbia]

¡luego paso al convento,

para cobrar lo del chambarete!

victoria: de purita suerte,

el incendio no pasó

de chico a sustote.

teresa: pero ¿para qué te andas

así, juana victoria?

jamás debiste.

victoria: ¿cómo siguió

mi jefecita?

¿se movió un poco?

teresa: no, yo la veo

cada vez más débil.

victoria: ¿por qué no me echaste

un grito?

teresa: eso iba a hacer,

pero rosaura no me dejó.

victoria: madrina, sabes bien

que para mí lo más importante

es mi mamá.

¿y qué?

¿la ves como para lanzarnos

al hospital?

teresa: allá nos dijeron

que ya no hay nada qué hacer.

victoria: mi mamá siempre

ha tenido la idea

de morirse en casa.

voy a verla.

¿cómo va la jefecita

más chula de la galaxia

y sus alrededores?

rosaura: [ríe]

llegaste, hija.

victoria: me apuré y me vine

temprano para estar contigo.

rosaura: qué bueno,

porque tengo algo

muy importante que decirte.

[tose]

victoria: mejor descansa,

luego me cuentas.

rosaura: no, hija.

si quiero morirme en paz,

necesito confesarte una cosa.

es algo que tiene que ver

contigo, juana victoria.

cierra la puerta, ¿sí?

ahora ponme de espaldas

a san pelegrino, hija.

victoria: ahora sí

ya me asustaste.

¿qué me vas a decir?

rosaura: es algo que soy incapaz

de revelarte si el santito

me está viendo a la cara.

tú sabes cuánto te quiero,

juana victoria, ¿verdad?

que mi amor por ti

más que amor es veneración,

hija.

daría lo que fuera

con tal de evitarte una pena,

pero no me puedo ir

a la tumba así, sin contarte

de este secreto que me atormenta

desde que te registré--

te registré cómo ramírez.

victoria: ni modo.

tenía que usar el apellido

de mi papá.

rosaura: es que solo eso

tiene de mi difunto gonzalo,

hija.

el apellido.

porque la sangre que corre

por tus venas es de otro.

hija, cuando gonzalo

se casó conmigo,

yo ya tenía dos meses

de embarazo hija,

pero no lo sabía.

no creas que lo engañé, no.

victoria: ¿mi papá

no es mi papá?

rosaura: el hombre que te sembró

en mi cuerpo se llamaba

juan oropeza.

[tose]

lo conocí--

lo conocí en una noche

de medialuna.

con música muy romántica.

victoria: ¿juan oropeza?

[música]

[música]

leonora: juan.

juan.

¡juan!

¡juan!

juan oropeza, hazme caso.

juan: si elimino esta parte,

el video va a quedar perfecto.

leonora: solo escúchame

un segundo, por favor.

juan: ¿qué pasa, leonora?

leonora: ¿sabes algo

de sebastián?

es que es la hora

que tu hijo, tu único hijo,

no da señales de vida.

y tengo una angurria.

juan: tú y tus angustias,

mi amor.

me avisó que iba a estar

en el yate de su novia, ¿sí?

está bien, gordita.

no te preocupes, ¿sí?

leonora: si está con estefanía,

me quedo tranquila.

sebastián: estefanía,

quiero que compartamos

lo bueno y lo malo

de la vida.

que seamos uno solo.

estefanía: [resuella]

sebastián: ¿te casas conmigo?

estefanía: sí.

sí, sebastián.

claro que sí, cariño.

[gritos]

>> ¡ay!

>> ¡dale!

>> ¡la guardia!

¡la guardia, juana bárbara!

¡cuidado de esos golpes!

¡muévete, muévete!

¡mueve bien esos pies!

¡con velocidad!

¡uno, dos!

¡uno, dos!

[gritos]

>> diosito santo,

que nada le pase a mi hija.

pero ¡eres necia, juana bárbara!

¿cuántas veces te he dicho

que dejes esto?

¡cuidado, hija!

¡esquívale los trancazos!

¡juana bárbara!

>> ¡levántate!

¡levántate!

>> ¡uno!

¡dos!

¡tres!

¡cuatro, cinco, seis,

siete, ocho, nueve!

[campana]

rosaura: [tose]

victoria: mamá, ¿es cierto?

rosaura: juana victoria,

todo es verdad.

quiero que me escuches,

porque no sé si llegue a mañana.

ven.

yo amé a juan oropeza

desde el primer momento

en que lo vi, hija.

me entregué sin pedirle

nada a cambio

y sin ningún remordimiento.

luego él se fue y me dejó

el recuerdo de sus caricias...

y a ti.

victoria: pero ¿por qué?

¿por qué lo sueltas

a esta hora?

a estas alturas,

hubiera dado igual

si te guardas el secreto.

rosaura: para mí era

muy importante, hija.

porque esta angustia

que me cargo

no me ha permitido dormir

durante 23 años.

[tose]

y tampoco me habría dejado

descansar en paz

por toda la eternidad.

victoria: estuvo bien

que me lo dijeras.

rosaura: él, juan,

cuando lo conocí,

vivía en mazatlán.

trabajaba en un hotel,

o algo así.

además, tenía una marca

de nacimiento justo

donde termina la espalda.

una medialuna igualita

a la tuya.

[llaman a la puerta]

victoria: ¿puedes creerlo?

mi jefa, que no falta a misa

los domingos, que se aventaba

el rosario a diario.

no me entra en la choya

que se haya clavado así

con ese tal juan oropeza.

teresa: del amor puedes creerlo

todo, juana victoria.

cuando te pega,

ni en las consecuencias piensas.

victoria: chance.

pero a mí me cambiaron

la jugada bien gacho.

ahora resulta que gonzalo

no me dio la vida

y que mi verdadero padre

es un desconocido,

que es que tiene una marca

igualita a la mía.

teresa: ¿y qué vas a hacer,

mi hija?

victoria: no sé.

no sé, madrina.

ahorita solamente me preocupa

mi mamá.

ay, se me va.

se me va y no puedo hacer

nada para evitarlo.

darío: [ríe]

eres muy afortunado, sebastián.

conquistaste el amor

de estefanía.

mejor partido no hubieras

encontrado jamás.

no lo estoy diciendo

porque sea mi hija, ¿eh?

sebastián: estoy totalmente

de acuerdo contigo, darío.

darío: pues te felicito,

hiciste un gran negocio.

sebastián: te equivocas.

yo no veo el matrimonio

como un negocio.

darío: no, claro.

es solamente una forma

de expresión.

sin embargo, esta boda implica

un compromiso para ti.

ahora debes de comportarte

a la altura.

vas a ser el yerno

del hombre más poderoso

de la región.

[música]

[música]

>> oh, dios clemente,

padre de las misericordias,

mira a tu hija rosaura,

que se encomienda a ti con fe

y con cristiana esperanza.

>> lo siento.

la señora ya falleció.

leonora: ay, estefanía.

no puedo creerlo.

es un anillo impresionante.

estefanía: casi muero de emoción

cuando sebastián me pidió

que me casara con él.

leonora: no, bueno,

no sabes cuánto he esperado

este momento.

te quiero como a una hija

y verte casada con mi hijo

es el mejor regalo que la vida

puede darme.

estefanía: sí, es casi un sueño

convertido en realidad.

leonora: sí, a partir de ahora

ya puedo estar tranquila.

sebastián queda bajo el cobijo

de la familia iriarte.

estefanía: ¿por qué lo dices,

leo?

leonora: nada, nada.

estefi, olvídalo.

victoria: sin tu regaño

por andar de acelerada...

como quisiera que hablaras,

pero...

pero ya no hay manera.

¿cómo le hago para aceptarlo?

era tan joven.

ay, ¿por qué?

¿por qué te cayó esa enfermedad?

¿por qué?

[llora]

me dejas bien sola.

¿qué voy a hacer?

me siento perdida.

y no sé para dónde jalar.

daría mi vida

con tal de tenerte otra vez.

ahora nomás soy el dolor.

soy la pena.

soy estas lágrimas

que me salieron por ti, mamita.

eso soy.

eso soy y nada más.

[llora]

[música]

[música]

victoria: todo lo vamos

a donar al dispensario

de la iglesia.

teresa: me parece muy bien.

a tu mamá le hubiera dado

mucho gusto que la gente

humilde iba a aprovechar

sus cosas.

victoria: con este vestido

de veras que mi mamá

se veía bien hermosa.

teresa: sí, sí.

me encantaba ponérselo.

victoria: mi mamita

ya descansa en paz

y siempre de los "siempres"

me va a doler su ausencia.

teresa: sí.

victoria: pero en su memoria

tengo que darle con todo

a la vida.

teresa: bendito sea dios,

juana victoria.

te pasaste casi un mes

llorándole.

hasta llegué a creer

que nunca ibas a parar.

victoria: yo también lo pensé,

pero tengo algo importantísimo

que hacer.

me lanza buscar a juan oropeza.

sebastián: ayer se les pasó

la mano con el cloro

de la alberca.

nuestra obligación es darle

la mejor atención

a los huéspedes,

no que los despintes

y les dejes los ojos rojos.

ponte atento, ¿ok?

leonora: sebastián.

sebastián: la seguimos después.

sebastián: ¿qué haces por aquí,

mamá?

leonora: como casi nunca te veo,

te vine a visitar al trabajo,

mi amor.

sebastián: tienes razón.

entre el hotel y estefanía,

casi no paro en la casa.

leonora: estoy tan emocionada

con tu boda, mi hijito.

ay, la vida se ha pasado

tan rápido.

mírate, es que ya eres

un hombre hecho y derecho.

a punto de casarse, mira.

sebastián: sí, pero aunque

parece que lo tengo todo,

siento que algo me falta.

leonora: ¿algo?

¿algo como qué?

sebastián: no sé, me gustaría

que la vida me sorprendiera.

>> no seas atrabancada,

juana bárbara.

¿qué traes?

bárbara: perdón.

sigo bien encanijada

con el vato ese,

el que me hizo perder

la última pelea.

>> bueno, pero no ha regresado,

¿o sí?

entonces, ¿cuál es la bronca?

concéntrate.

bárbara: estoy segura

de que algo se trae.

lo conozco.

si ese día se apareció aquí,

me canso de que venga otra vez.

>> a ver, a ver.

¿qué rollo traes con él?

parece que le tienes miedo.

y eso sí está raro.

juana bárbara con miedo.

bárbara: fue mi padrastro.

no te imaginas el infierno

que me hizo vivir ese infeliz.

>> ¿tanto así?

¿qué hizo?

bárbara: mejor así la dejamos.

hay que seguir

con el entrenamiento.

inés: ya no puedo más.

llevo un mes atormentada

por los malos pensamientos.

>> ¿y en qué consisten

esos malos pensamientos,

juana inés?

inés: no me haga decírselo,

que me muero de vergüenza.

>> te encuentras ante el señor.

él te escucha en confesión,

no yo.

inés: me--me imagino

que un joven me besa

en la boca.

es uno del mercado.

>> bueno, juana inés,

haz lo siguiente:

cada vez que llegue

esa imagen a tu cabeza,

te persignas

para que se te pase.

y verás como así se resuelve

el problema.

[música]

juan: no sabes lo orgulloso

que estoy de ti.

ya eres todo un hombre.

tienes tu carrera

universitaria terminada,

eres mi brazo derecho

en el hotel.

y ahora estás a punto

de formar tu propia familia.

sebastián: bueno,

un santo tampoco soy.

todo lo bueno que tengo

es gracias a ti, viejo.

juan: ay, sí.

¿lo dices en serio?

sebastián: claro,

¿por qué lo dudas?

has sido el mejor ejemplo,

papá.

siempre te he visto

dedicado a tu trabajo,

tu familia.

en verdad,

juan oropeza

es el hombre más honorable

que conozco.

juan: gracias, mi hijo.

[suspira]

soledad: escoge tres.

el pasado...

el presente...

y el futuro.

no la mueles.

>> ¿qué, pues?

¿eso qué significa?

soledad: según yo,

siempre que sale la huesuda

quiere decir que el destino

está en tu contra

y que anuncia desastres.

>> ¿qué?

¿no te digo?

por eso no quería

que me leyeras nada.

vas a imaginarte cosas

que no son.

soledad: es que si algo malo

te pasa me muero.

te consta que veo

como en feria la vida.

ay, ¿y si a ti también--?

>> no, no, a ver,

fíjate bien.

a mí la muerte

me pela los dientes.

tú y yo nos matrimoniamos

en cualquier descuido.

¿cuántos chicos quieres tener?

>> palabra,

nomás quiero decirle

una cosa a juana inés.

>> lo siento, joven,

pero ella está ocupada.

búsquela otro día.

>> está bueno, pues.

gracias.

>> tú y yo tenemos

que hablar, juana inés.

inés: ay, madre,

le juro que yo nunca le he dado

motivo a ese muchacho

para que me busque.

>> hija, el problema

no va por ahí.

te he notado rara últimamente.

y ahora entiendo la razón.

antes de que hagas tus votos,

vas a salir al mundo.

necesitas confirmar

si tu vocación como religiosa

es auténtica.

inés: no, no.

se lo suplico, madre, no--

>> es una orden, juana inés.

y no quiero hablar más

sobre el tema.

juan: acabo de ver

al venado cola blanca.

es el único video

que me falta en mi colección.

sebastián: ¡papá!

juan: ¡que acabo de ver

al venado cola blanca!

sebastián: ¡papá!

juan: [gime]

[truenos]

sebastián: señorita, me urge

una ambulancia marítima.

a mi papá le cayó un rayo.

¡sí, sí, un rayo!

¿quién me manda andarle pidiendo

sorpresas a la vida?

estamos en la isla

de los venados.

sí, creo que está--

mande la ambulancia

donde le indiqué.

¡rápido, por favor!

¡papá, papá!

¿estás vivo?

¿estás vivo?

juan: [balbucea]

¿por qué huele

a pollo rostizado?

sebastián: eres tú.

te cayó un rayo encima.

juan: ¿qué?

sebastián: como lo oyes.

un rayo casi te mata.

juan: ¿estoy vivo?

¿cómo es posible eso?

[gime]

>> sí.

¿qué le hacemos?

pues gracias, amigo.

no, nada.

victoria: ¿a cuántos hoteles

has llamado y nada?

>> parece mentira,

pero los limpios, decentes

y baratos tienen más demanda

que los otros.

victoria: ay, no.

a estas alturas soy capaz

de dormir en una hamaca,

debajo de una palmera.

bárbara: ¿y tú qué fregados

haces aquí?

soledad: aguas con la coladera.

>> ¿qué traes, juana soledad?

la coladera está hasta allá,

yo no me iba a--

ah, sigues con eso

de la carta de la muerte.

a ver, vente.

vamos por otra nieve,

que yo no me voy a quedar

con las ganas.

vamos, vente, por favor.

soledad: ¡cuidado!

[claxon]

leonora: ay, juan,

es que sin ti mi vida

no tendría sentido.

¿cómo vas a la selva

cuando hay tormenta?

juan: fui a grabar

a los venados cola blanca,

mi amor.

leonora: y gracias

a tu obsesión con esos animales

te cayó un rayo encima.

juan: ¿sabes qué me salvó?

leonora: ay, me enseñas

el trasero.

juan: ay, gordita, confiésalo.

siempre te ha encantado

mi medialuna tan coquetona.

¿a poco no?

pásame mi cinturón.

mira cómo quedó.

yo estoy vivo gracias

a la hebilla de mi padre.

leonora: ay, virgencita.

juan: y a dios.

leonora: pero si tú no crees

en él ni en la iglesia.

ni en nada.

juan: no, pero esta vez

siento que lo del rayo

es una señal divina.

¿sabes qué?

me voy a convertir

en mejor persona.

pienso redimir

todos mis pecados.

leonora: ay, pecados.

¿qué pecados?

si tú casi eres un santo.

teresa: ¡juana victoria!

juana victoria, ¿qué haces?

victoria: no aguanto

el mugre calor.

no aguanto las ganas

de echarme al mar.

[grita]

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