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Enamorándome de Ramón Capítulo 84

3 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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fabiola: [solloza]

¡no!

francisco: ¿pensaste que te ibas

a librar de mí?

fabiola: ¡no!

francisco: vas a ser mía,

te guste o no.

fabiola: ¡no!

¡suéltame, francisco!

¡suéltame!

[grita]

[solloza]

¡taxi!

>> ¿a dónde va?

fabiola: no sé.

lléveme...

lléveme a un hotel,

lo más lejos de aquí, por favor.

no se detenga, ¡rápido!

julio: pásale, juana.

juana: gracias.

julio: buenos días.

ambas: buenos días.

rebeca: ya le di de desayunar

a la señora.

julio: bien, eh...

aquí está su dinero.

gracias por todo.

rebeca: gracias a usted.

permiso.

julio: claro.

juana: propio.

julio: ¿lista?

juana: [ríe]

lista.

julio: no te preocupes,

no te voy a cargar

mucho la mano,

luisa te va a ayudar.

juana: está bien.

julio: bueno, vamos con mamá,

la saludo y me voy a trabajar.

vamos.

juana: gracias.

julio: mamá, buenos días.

hortensia: hijito,

hasta que te dejas ver.

julio: mamá, vengo a diario.

hortensia: oye, yo no sé

qué tanto hace fanny

que no me trae el desayuno.

julio: ya desayunaste, mamá.

hortensia: no, claro que no.

¿tú me puedes dar de desayunar?

juana: sí, sí, cómo no,

ahorita se lo traigo.

julio: mamá, te quería decir

que juana te va a estar cuidando

por un tiempo.

hortensia: ay, qué bueno.

me alegro.

entre menos vea a fanny, mejor.

si no fuera porque tu papá

la protege tanto,

yo ya la hubiera corrido.

juana: a ver, señora.

le traje una frutita

a ver si le gusta.

hortensia: ay, muchas gracias,

juanita, qué amable,

pero yo ya desayuné.

julio: paciencia.

mamá, nos vemos,

me voy a trabajar.

hortensia: sí, mi hijito.

que te vaya bien.

julio: gracias.

francisco: ¡fabiola!

desgraciada.

¿dónde estás?

¡fabiola! ¡fabiola!

[celular]

fabiola: francisco.

bendito sea dios que no lo maté.

[celular]

fabiola: no puedo dejar

que me encuentre.

rulo: ya hablé con los jefes,

y me dijeron que pueden echarte

la mano para quitarte de encima

a los que andan tras tus huesos.

solo es cosa de que cooperes.

si lo haces, tú vas a quedar

limpio y sin broncas.

>> ¿y qué hay que hacer?

rulo: tienes que presionar

a un tipo que les debe una lana

y se está haciendo el rosca,

¿cómo la ves?

>> o sea, si le entro,

¿me van a dejar de perseguir?

rulo: sí, así es.

>> ¿y qué es lo que tengo

que hacer?

rulo: mira, por lo pronto,

nada más te le vas a pegar

para donde sea que ande, ¿sí?

revisa a qué hora

llega a su casa,

cualquier movimiento que haga...

sofía: ¡te dije claramente

que necesitaba información

que me sirviera de ramón

para retenerlo,

y no me trajiste nada, dalia!

dalia: pues, porque no tengo

nada que decirte.

cuando llegamos a la casa,

se mete a su cuarto

y, pues, aquí solo hablamos

de trabajo.

sofía: pues, ramón se fue.

y esta vez sí lo hago regresar.

dalia: ¿y qué quieres

que yo haga?

sofía: pues ¡no lo sé!

¡no sé qué tengas que hacer

para retenerlo!

si no te quieres quedar

sin trabajo

y que se entere que fuiste tú

la que me dijo cómo encontrarlo

cuando llegué de tijuana,

¿cómo la ves?

dalia: sofía, me pides algo

imposible.

si tú no lo pudiste retener,

¿cómo quieres que yo lo haga?

sofía: pues, no lo sé.

y si quieres seguir aquí,

te las ingenias.

antonio: buenos días,

¿cómo estás?

margarita: bien, bien,

aquí en el trabajo.

¿tú qué tal?

¿cómo acabaron las cosas

con diego y roxana?

antonio: roxana terminó

quedándose a dormir en la casa,

diego se puso imposible,

y no me quedó más que aceptarla.

pero hoy quedé con ella

en que no se vuelve a repetir.

margarita: si tú lo dices...

antonio: ¿no me crees?

margarita: no.

si siempre terminas haciendo

lo que ella quiere.

antonio: sí, bueno,

eso era antes, margarita.

margarita: antonio, por favor,

me acabas de decir

que durmió en tu casa.

antonio: sí, pero ya te dije

que porque diego insistió.

margarita: pues, por una

u otra cosa, entre ella y diego

siempre se salen con la suya.

antonio: ya no va a ser así,

te lo aseguro.

¿cómo va porfirio?

margarita: afortunadamente,

mucho mejor.

y el fin de semana

lo voy a acompañar a matlán

a que lo vea

un médico naturista.

antonio: ¿el fin de semana?

margarita: sí, porque no creo

que tú y yo tengamos planes,

¿o sí?

antonio: me hubiera gustado

verte, pero si ya quedaste

con él, pues vete con él.

margarita: perdón que te deje,

pero tengo muchísimo trabajo.

antonio: me lleva.

está molesta y con toda razón.

[celular]

sofía: bueno.

rosendo: ¿qué hay, mi hija?

¿cómo van tus asuntos?

¿pudiste retener al pajarito

o voló del nido?

sofía: aquí estuvo en la mañana,

va a regresar, no sé.

es cosa de tiempo.

rosendo: tienes dos semanas.

si no, te vas conmigo.

sofía: [suspira]

ya lo sé, papá.

rosendo: nada más quería

recordártelo.

graciano, dile a la gente

que corra la voz que me vieron

en la sierra de chihuahua,

que jalé para allá.

necesito desviar la atención

mientras arreglo unos asuntos.

solo dos semanas,

luego nos vamos del país.

[ríe]

juana: ¡mi hijo, qué gusto!

ramón: dame un beso.

juana: ¿hoy no fuiste a trabajar

o qué?

ramón: no, pues ya dejé

el taller.

juana: ¿ya encontraron

quien ocupe tu lugar?

ramón: no, tampoco,

pero pasamos y te cuento,

¿no, ma?

juana: ándale, sí.

nomás quedé de ir a la huerta

con andrea y con jorge a comer.

ramón: ah.

juana: ¿no me quieres acompañar

y en el camino me cuentas?

ramón: sí.

juana: nomás voy a traer

el arroz con leche

que tengo en el refrigerador

para llevarles.

no me tardo.

pásale.

ramón: sí, jefa.

francisco: ¿qué pasó, rebeca?

no, no te puedo ver,

tengo asuntos que atender.

asuntos.

ya, en buena onda,

no te pongas en ese plan.

nos hablamos mañana.

[llaman a la puerta]

andrea: ¡fabiola, qué gusto!

ambas: [ríen]

andrea: ay, pásale.

fabiola: gracias.

andrea: oye, ¿por qué

no me dijiste que venías?

fabiola: pues...

no sé, quise darte la sorpresa.

¿y jorge?

andrea: ay, está con esteban

viendo cosas del camión.

juana va a venir hoy a comer.

queremos hablar sobre un negocio

que nos propuso mi tío julio.

se trata de comprar

una franquicia

de un restaurante

para comida para llevar.

a jorge y a mí nos parece

interesante porque--

fabiola: andrea, andrea.

tengo que contarte algo

muy importante.

andrea: ya sé que estás

embarazada, ¡felicidades!

ambas: [ríen]

fabiola: ¿y cómo te enteraste?

andrea: juana se lo dijo a diego

y él se encargó de regarlo

por todos lados.

y eso que juana le pidió

que no se lo dijera a nadie.

ahora tenemos que celebrarlo

las tres juntas.

fabiola: sí, tenemos

que celebrar.

andrea: oye, vamos

a la hortaliza a traer

verdura para la comida.

fabiola: ¿qué?

¿tienen una hortaliza?

andrea: sí, hay un poco de todo.

ambas: vámonos.

juana: me voy adelantando,

mi hijo, para meter

el arroz con leche

al refrigerador

para que esté frío.

ramón: yo pago y te alcanzo.

juana: sí.

ramón: ahí voy.

>> gracias, ¿eh?

fabiola: ramón...

[música]

[música]

ramón: me hubiera gustado

enterarme de tu embarazo por ti.

fabiola: a mí me hubiera

encantado decírtelo,

pero...

ramón: pero ¿qué?

¿por qué sigues con él, fabiola?

¿por tu hijo, eh?

yo podría sin ningún problema--

fabiola: no, no, no--

ramón: escúchame, por favor.

no me importa, ¿eh?

fabiola: no, por favor,

por favor.

ramón: no, "por favor" tú,

fabiola.

no eres feliz con francisco.

no lo eres.

yo soy...

pues, profundamente infeliz

sin ti.

¿por qué lo permites?

¿por qué?

fabiola: [balbucea]

ramón: ¿por qué?

fabiola: porque--

[bocina]

francisco: fabiola,

¿qué está pasando aquí?

¿qué significa esto?

¿y tú?, ¿qué haces aquí?

ramón: no es asunto tuyo.

francisco: todo lo que tiene

que ver con mi mujer

es asunto mío.

ramón: pues, no estoy aquí

por ella.

ya los dejo para que hablen.

francisco: ¿y tú qué?

¿me diste por muerto

y te largaste?

fabiola: si estuvieras muerto,

no me habrías estado hablando

por teléfono.

juana: ¿y de todo esto

hay en la huerta?

andrea: sí, es lo máximo.

además, no tenemos que gastar

en supermercado.

todo está fresco y es orgánico.

juana: mira.

andrea: ¿y fabiola?

ramón: está afuera

con francisco.

andrea: ¿francisco?

ramón: pues acaba de llegar.

yo me voy, ma, no quiero ver

a ese tipo.

juana: pero ¿cómo te vas a ir?

ramón: pues ya veré, ma,

no te preocupes.

andrea: ramón, esta es mi casa,

no tienes por qué irte.

ramón: pues mejor así, andrea.

gracias, de verdad.

juana: ándale, pues, mi hijo,

que dios te bendiga.

con cuidado, ¿eh?

andrea: la sigue queriendo,

¿verdad?

juana: creo que nunca dejó

de quererla.

andrea: ¿y sofía?

juana: ay, no,

con esa ya terminó.

como que esa relación

nunca cuajó.

andrea: mm, a mí me hubiera

gustado que fabiola siguiera

con ramón porque,

desde que se casó con francisco,

perdió la alegría.

juana: pues ¿yo qué te digo?

pero, pues, ella así lo decidió.

andrea: [suspira]

francisco: ¿sabías

que por haberme golpeado

te puedo mandar a la cárcel?

fabiola: fue en defensa propia.

me ibas a violar.

francisco: ¿violar?

[ríe]

¿quién te va a creer ese cuento?

yo soy tu esposo,

y lo único que iba a hacer

es ejercer mis derechos.

fabiola: si lo vuelves

a intentar, me voy a volver

a defender.

francisco: ¿qué hace aquí

el mecánico? ¿tú le llamaste?

fabiola: no, pero si supiera

lo que querías hacerme,

te hubiera matado a golpes.

francisco: ya deja de decir

estupideces y vámonos.

fabiola: ¿cuánto quieres?

¿cuánto quieres

por dejarme en paz?

francisco: ¿y tú qué dijiste?

¿a este idiota lo compro

con un cheque y se acabó?

pues no, chulita.

aquí el que manda soy yo,

y las cosas se harán a mi modo,

así que vámonos.

fabiola: me tengo que despedir

si no quieres que sospechen.

francisco: vamos.

y cuidadito con lo que dices.

vamos.

andrea: ¿a qué vino francisco?

se me hace que algo anda mal.

juana: a lo mejor estamos viendo

cosas donde no hay, ¿mm?

andrea: no sé.

francisco: hola, andrea.

buenas tardes, juana.

juana: buenas tardes.

francisco: ya nos vamos.

solo vinimos a despedirnos.

andrea: ay, no, ¿cómo?

si apenas vamos a comer.

quédense, por una vez

que vienen a visitarnos,

¿y se van luego luego?

francisco: te lo agradecemos,

pero lo que pasa es que--

andrea: no, a ver, nada.

aunque sea tómense

una agüita de horchata.

francisco: no, gracias,

nos tenemos que ir.

andrea: ¿por qué la prisa?

francisco: se presentó

un problema que tenemos

que resolver.

andrea: bueno, ni hablar.

fabiola: en cuanto pueda,

vuelvo a venir.

andrea: si no, yo voy a verte.

fabiola: sí, hazlo, por favor.

francisco: nos vemos, ¿mm?

antonio: ¿qué haces aquí?

quedamos que no puedes ver

a diego cuando se te dé la gana.

roxana: solo vine a despedirme

de él.

antonio: ¿des--despedirte?

roxana: sí, voy a buscar

la manera de limpiar mi nombre.

he cometido muchos errores,

pero no soy una delincuente.

no quiero que algún día

mi hijo me lo reproche.

diego: ¡mamita!

antonio: hijo.

diego: ¿vamos a comer

hamburguesas?

roxana: perdóname, mi amor,

pero no puedo ir con ustedes.

diego: pero ¿por qué no?

roxana: es que solo vine

a despedirme.

voy a tener que irme de viaje.

diego: ¿otra vez, ma?

tú me dijiste que no te ibas

a volver a ir de vacaciones.

roxana: es que no son

vacaciones, mi amor, es trabajo.

y te prometo que no va a ser

por mucho tiempo.

diego: yo no quiero

que te vayas, ma.

antonio: hijo, tranquilo.

diego, diego.

no se va para siempre tu mamá,

solamente es su trabajo.

diego: pues yo no quiero

que trabaje.

antonio: ya, diego, basta.

tienes que entender

que tus papás tienen

que trabajar.

entiéndelo.

roxana: así es, mi amor.

en cuanto pueda te llamo

por teléfono, te lo prometo.

te amo.

mi amor.

diego: no te vayas, mamá.

roxana: [solloza]

diego: [llora]

¡mamá!

[llora]

juana: buenas noches.

hortensia: buenas noches.

¿tú eres la nueva?

juana: soy juana,

ya nos conocemos.

hortensia: ¿y a qué vienes?

juana: pues a estar con usted.

¿necesita algo?

hortensia: no, gracias.

fanny ya me dio de cenar.

horrible, por cierto.

juana: [ríe]

hortensia: ¿qué estás tejiendo?

juana: ah, es una chambrita.

hortensia: ¿estás embarazada?

juana: no, yo no.

es para fabiola.

se casó con francisco y está--

hortensia: no, no, no,

no lo dejes entrar,

que no entre, que no entre,

por favor, que no entre.

juana: señora, ¿qué tiene?

hortensia: que no entre,

que no me toque.

dile que se vaya, no quiero--

hortensia: pero estamos solas

usted y yo.

hortensia: no, no,

es que no quiero que venga.

quiero que se vaya.

juana: a ver, señora, escúcheme,

estamos solas usted y yo--

hortensia: no, no, no, no.

juana: tranquila, tranquila.

hortensia: no quiero

que se quede, que se marche.

[balbucea]

juana: don julio, no va a poder

saludar a su mamá.

se acaba de quedar dormida.

julio: ah, ¿cómo estuvo?

juana: pues bien,

conmigo, muy bien.

nomás que sí dice luisa

que en la tarde estuvo

bien inquieta.

es que le pedí que se quedara

tantito con ella porque tuve

que ir a la huerta.

los muchachos querían

que habláramos

de lo de la franquicia.

julio: ah, qué bien, qué bien.

juana: están bien animados.

nomás que sí le quería pedir

que, pues, usted administre

el negocio, ¿cómo ve?

¿será que puede?

julio: eh...

no sé, tengo mucho trabajo,

pero tratándose de mi sobrina,

no me puedo negar.

juana: [ríe]

no sabe qué gusto que me da

porque, pues, nadie mejor

que usted para apoyarnos.

julio: a mí me da mucho gusto

que se hayan decidido.

es una muy buena opción.

juana: sí.

julio: vete a descansar.

gracias por cuidar a mamá,

yo me voy a quedar con ella.

juana: bueno, buenas noches.

julio: [festeja]

sabía que iban a terminar

cediendo.

está profundamente dormida.

si la dejo un rato sola,

no creo que pase nada.

en un ratito regreso.

>> el tipo salió en la mañana

y se fue en su coche.

luego regresó más tarde

y llegó con una chava.

se metieron al edificio

y no volvieron a salir.

rulo: ¿te vio?

>> no, pero ya quiero caerle

para que dejen de perseguirme.

rulo: [chista]

no comas ansias.

mañana te plantas otra vez

afuera de su cantón.

y ahora sí busca la manera

de que te vea,

y luego te desapareces, ¿mm?

>> no, mejor de una vez

le caigo.

rulo: no, espera.

¡siéntate!

quedamos en que ibas a hacer

lo que yo te diga.

>> está bueno, pues tú,

tú mandas.

francisco: fabiola, ábreme.

fabiola: ¡no, no te voy a abrir!

[ruido]

>> raimundo.

raimundo.

raimundo.

raimundo no está,

me dejó sola.

ramón: ay, diosito, pues,

ayúdame a conseguir chamba,

¿no, o qué?

¿quién ayudó a el bocanegra?

ah, caray.

rosendo vázquez tuvo que haber

recibido ayuda de alguien,

porque instalar una fuga ese

nivel.

la pregunta que se están

haciendo las autoridades es

quién está detrás de todo esto,

si han sido pocas las personas

que tuvieron contacto con el

ahora prófugo.

entre ellas figura lauro

graciano, su abogado, y en los

últimos días también recibió la

visita de su hija, sofía

vázquez.

sofía.

sofía: les hablas por teléfono

y les dices que nos lo traigan,

no puede ser que les compremos

tanto y que no sean capaces de

traerlo, y si no, pues, te

buscas a otro proveedor, ni que

fueran los únicos.

>> está bien.

sofía: oye, ¿pudiste hablar con

ramón?

ramón: ¿por qué me mentiste,

sofía?

sofía: ¿de qué hablas?

ramón: me dijiste que ibas a

tijuana a ver lo de unos papeles

y te fuiste a ver a tu papá al

penal.

sofía: fui a pedirle que nos

dejara en paz, ramón.

ramón: ¿y por qué me lo

ocultaste?

sofía: porque no quería que te

preocuparas.

ramón: ¿y de qué me iba a

preocupar, si estaba preso?

deja de mentirme y dime a qué

fuiste, pues.

sofía: ya te lo dije, le dije

que por favor nos dejara en paz.

desde que aparecieron esos

hombres yo no he podido

descansar, traigo un estrés que

no me deja, y pues, yo pensé

que si iba a hablar con él,

pues, yo podía arreglar las

cosas, ramón.

ramón: ¿lo conseguiste,

sirvió que lo fueras a ver?

sofía: no, me dijo que no tuvo

nada que ver en lo del

secuestro, pero yo no le creo.

ramón: ah, yo a ti tampoco,

sofía, sabes, me pone a pensar

que a los pocos días que fuiste

con él, él se haya escapado,

qué casualidad, ¿no?

sofía: ¿qué quieres decir, que

yo lo ayudé?

por favor, ramón.

ramón: eso dice el periódico,

no, eres una de las sospechosas.

sofía: cómo lo voy a ayudar yo

a escaparse, si con trabajos

puedo con mi vida.

ramón: eso díselo a la policía

cuando venga a buscarte.

sofía: ¿me vas a dejar sola?

ramón: así es, yo no tuve nada

que ver conque hayas decidido

ver a tu papá.

ya te perdí toda la confianza,

así que te las vas a arreglar

sola.

sofía: ramón, ramón, ramón.

ramón, ramón, por favor,

escúchame, lo hice por

nosotros, no te vayas,

ramón, por favor--

>> sofía, cálmate, no quiere

volver a saber nada de ti.

sofía: tú no te metas.

¿ustedes qué, qué me ven?

a trabajar, que para eso les

pago.

francisco: no, no puede ser,

no puede ser, está muerto.

>> ya lo estuve pensando,

y se me hace que yo también

voy a renunciar.

dalia: ¿y tú cómo por qué o qué?

>> yo ya sé lo que es que te

pongan una pistola en la nunca,

y pues, si sofía sigue en

contacto con su papá, no me voy

a arriesgar, el tipo es de

temerse.

dalia: bueno, pero ¿a ti qué más

te da?

tú no tienes nada que ver.

>> no, y antes tampoco, dalia,

e igual me fueron a encañonar,

así que más vale aquí corrió

que aquí quedó.

dalia: bueno, pero nada más te

digo que no es tan fácil

encontrar trabajo, eh, y el

hecho de que el papá de sofía

ande en negocios turbios no

quiere decir que ella también.

benito: no, pues, sí.

>> puede que tengan razón,

pero desde que ramón la conoció

no ha tenido más que problemas,

y yo no quiero correr con la

misma suerte.

ustedes deberían de hacer

lo mismo, piénsenlo, ¿eh?

dalia: ¿y ahora qué vamos a

hacer?

es obvio que entre artemio,

fidel y tú no van a poder con

la chamba.

>> francisco.

francisco: ¿quiúbole, cómo

estás?

>> ahí pasándola, quería

decirte que te voy a remitir un

paciente que trae síntomas de

pancreatitis.

francisco: sí, cómo no, yo lo

atiendo, gracias por la

recomendación, en cuanto lo vea

me pongo en contacto contigo.

>> por favor, gracias.

francisco: ey, ey, ayuda, ey.

francisco: ay, ay.

rosario.

rosario: ¿y tú cómo sabes mi

nombre, eh?

sofía: ¿qué se le ofrece?

>> necesito hacerle una

pregunta.

sofía: dígame.

>> ¿a qué fue a ver a su padre

al penal de sierra grande?

sofía: fui a pedirle que nos

dejara en paz, porque estoy

segura que él estuvo detrás de

todo lo del secuestro.

>> ¿y qué le dijo?

sofía: que él no tenía nada

que ver.

>> ¿y no pensó que debía de

habernos comunicado que iba

ir a verlo?

¿sabe que ocultar información es

un delito grave?

sofía: y yo qué voy a saber,

y no entiendo en qué les pueda

afectar el que yo haya ido a ver

a mi papá.

>> eso lo va a determinar un

mp, me tiene que acompañar.

sofía: ¿me está deteniendo?

>> no, solo le estoy pidiendo

que coopere yendo a declarar.

dalia: ¿para qué habrá venido

ese policía, será por lo de su

papá?

benito: pues, yo creo que sí.

sofía: dalia, localiza a ramón y

dile que la policía vino a

detenerme.

>> no la estoy deteniendo, solo

va a ir a declarar al mp.

sofía: le hablas a ramón y le

dices lo que yo te dije.

>> camine, por favor.

ramón: ey, dalia, ¿qué pasó?

dalia: ramón, se acaban de

llevar detenida a sofía y me

pidió que te avisara.

ramón: ¿y por qué la detuvieron?

dalia: pues, no sé.

benito: las cosas como son, eh,

dijo el teniente que no se la

llevaba detenida, que la iba a

llevar a declarar ante el mp.

dalia: no, ramón, tienes que

ir a verla, yo la vi muy mal.

ramón: a ver, no exageres,

dalia, acabo de escuchar a

benito que solamente iba a

declarar.

si fue a buscar a su papá, pues,

que se haga responsable de sus

actos, eh.

dalia: no, pero no la puedes

dejar sola, te digo que estaba

muy alterada.

ramón: te dejo, eh, que estoy

ocupado, nos vemos.

>> tú vienes por el puesto de

mecánico, permíteme tantito,

voy por la solicitud para que me

la llenes.

ramón: ah, muchas gracias.

[timbre]

fabiola: andrea, pasa.

andrea: ¿hoy no te encerró

francisco?

fabiola: ya te expliqué lo que

pasó esa vez.

andrea: pues, no te creí nada de

ese cuento, ni tampoco el de

ayer.

quiero que me digas toda la

verdad, ¿qué estás ocultando?

fabiola: andrea, no estoy

ocultando nada.

andrea: a ver, todo sabeamos

que te ibas a divorciar de

francisco, porque es obvio que

no lo quieres, es muy extraño

que de pronto te arrepintieras.

pareciera como si te tuviera

amenazada, ¿qué pasa?

fabiola: no sé por qué dices

eso, andrea, si ayer lo viste

molesto fue porque vio a ramón.

andrea: ¿y qué era eso tan

importante que tenían que hacer

que no se pudieron quedar

a comer?

fabiola: cosas.

andrea: a ver, ya, fabiola, deja

de hacerte la tonta y dime qué

está pasando, soy tu hermana.

no me digas que volviste con él

por tu hijo.

si no amas a francisco, tu vida

va a ser un infierno, y eso no

va a ser justo para nadie,

¿eso es lo que quieres?

fabiola: está bien, pero júrame

que no le vas a decir nada a

nadie, porque si tú hablas,

francisco me va a mandar

a la cárcel.

andrea: ¿por qué dices eso?

fabiola: porque el papá de mi

bebé no es él, mi bebé es de

ramón.

andrea: no puede ser.

fabiola: sí, ramón es el papá.

andrea: pero ¿cómo, si estás

casada con francisco?

fabiola: ¿te acuerdas cuando

roxana se llevó a diego y ramón

lo encontró en yautepec?

andrea: sí.

fabiola: esa noche nos quedamos

juntos.

mira.

mira, lee.

ramón: no quiero quedarme sin

luchar por este amor, porque sé

que tú también me amas tanto

como yo a ti, no te hubieras

entregado a mí como lo hiciste

esa noche en yautepec.

andrea: ¿estás segura que es de

él?

fabiola: sí, porque desde que me

casé con francisco nunca dejé

que me tocara.

hasta--hasta que...

andrea: ¿hasta que qué?

fabiola: hasta que hace unos

días...

me forzó.

andrea: no entiendo cómo te

tiene amenazada.

fabiola: porque él sabe que el

bebé que estoy esperando no es

de él, y si me acusa de

adulterio voy a ir a dar a la

cárcel, yo no quiero que mi

niño nazca en prisión.

andrea: a ver, entiendo que se

sienta ofendido, pero de eso a

que te quiera mandar a la

cárcel, es demasiada maldad.

fabiola: y yo de tonta pensando

que era una buena persona y que

tenía que estar agradecida con

él toda la vida.

andrea: no creo que él se atreve

a mandarte a la cárcel, lo que

quiere es el dinero del seguro

que dejaron nuestros papás.

fabiola: andrea, le dije que le

daba todo lo que él quisiera

con tal de que me dejara en paz

y no quiere, lo que quiere es

vengarse, por eso me tiene

sometida.

andrea: pues, entonces, no vas

a ir a la cárcel ni tampoco le

vas a dar un centavo.

fabiola: no sabes las vueltas

que le he dado pensando qué

hacer, pero no veo la salida.

andrea: entonces lo primero que

tienes que hacer es decírselo a

ramón, él tiene derecho a

saberlo.

fabiola: no, no, no, eso va a

complicar todo, te digo que lo

que francisco quiere es

vengarse.

andrea: ¿y si lo demandas tú?

fabiola: ay, ¿por haberme

forzado, cómo, andrea?

es mi esposo.

en cambio él sí tiene cómo

comprobarme que estoy esperando

un hijo que no es de él.

andrea: ¿y por qué no lo ha

hecho, qué está esperando?

fabiola: no sé, no quiere quedar

como un cornudo.

andrea: pues, tenemos que

acabar con su jueguito,

vámonos, ven.

fabiola: no, a ver, andrea,

crees que si pudiera desde

cuando no lo hubiera hecho.

francisco puede ser muy

violento, por lo mismo no

quiero poner en riesgo a mi

bebé.

júrame, andrea, júrame que no

vas a hacer ni a decir nada,

júramelo.

andrea: está bien, te lo juro.

rulo: listo, ya tengo la pieza,

y ni cuenta se van a dar que

es usada.

osvaldo: vientos, vente de

volada, porque acabo de hablar

con el palomo, al rato va a

traer la merca en su coche con

el pretexto de que viene a

servicio.

rulo: órale, voy para allá.

oye, ve pensándole dónde la

vamos a guardar.

osvaldo: cómo que dónde la

vamos a guardar, en los lockers,

dónde más, apúrate, eh, aquí

te veo.

rulo: ya estás.

bueno.

rosario: ya estuvo, le metí una

buena golpiza.

rulo: eso es todo, vete para el

cantón, allá te veo.

ahora sí toca recordarle lo

que nos debe.

andrea: voy a respetar la

promesa que te hice, pero no me

voy a separar de ti, ¿eh?

fabiola: ¿qué te pasó?

francisco: me asaltaron.

andrea: ¿estás bien?

francisco: no, me tiraron al

suelo y me patearon.

andrea: ¿te quitaron mucho?

francisco: no, solo la cartera.

voy a tomarme algo, no me

siento bien.

fabiola: andrea, tienes que

fingir que no sabes nada.

andrea: eso es lo que estoy

haciendo.

sofía: cuántas veces tengo que

repetirlo, sí, fui a ver a mi

papá para pedirle que me dejara

en paz, pensé que hablando con

él iba a terminar todo esto,

el acoso que me está haciendo.

>> y ahora que su padre ha

logrado escapar, ¿ha tenido

contacto con él?

sofía: no, no sé nada de él,

no tengo idea de dónde está ni

de dónde pudo haber ido.

yo nunca he estado de acuerdo

con lo que él hace, lo único

que quiero es que él se olvide

de que tiene una hija.

>> ¿conoce a lauro graciano?

sofía: sí, es el abogado de mi

papá, de hecho, conseguí verlo

gracias a que él consiguió el

permiso.

>> ¿cómo podemos localizarlo?

sofía: pues, solo sé que vive en

tijuana, sé que vive ahí, nunca

lo he ido a visitar, claro.

además, bueno, tengo la...

lucho: buenas tardes--

osvaldo: ey, yo lo atiendo,

lucho, muchas gracias, no te

preocupes.

hola, qué tal, buenas tardes,

¿en qué le puedo servir?

>> necesito que le hagan el

servicio.

osvaldo: sí, a ver, permíteme.

rulo.

rulo: ¿qué pasó?

osvaldo: el señor necesita dejar

su coche en el servicio, ¿para

cuándo se lo podemos tener?

rulo: para mañana en la tarde.

osvaldo: está bien, perfecto.

órale, pues, recíbeselo y

levántale la orden, ¿va?

rulo: sí, simón.

>> gracias.

osvaldo: ahí te lo encargo,

rulo.

rulo: muy bien, vamos a ver si

no tiene...

margarita: hola, buenas tardes.

porfirio: ay, qué bonito es este

lugar, ¿no?

margarita: porfirio, hemos

venido miles de veces.

porfirio: sí, pero no me había

dado cuenta.

margarita: gracias.

ay, no estoy segura de que

hayamos hecho bien en venir.

gracias, joven.

entiendo que te quieras

reintegrar a la vida, pero es

poco a poco, con haber ido al

despacho de don pedro era más

que suficiente.

porfirio: en cuanto terminemos

de comer me voy para la casa.

margarita: conste, nunca pensé

que los de plaza esparta fueran

a ceder, de verdad me sorprendí

muchísimo.

porfirio: solo era cosa de tener

paciencia.

no sabes qué gusto me da estar

aquí contigo.

margarita: porfirio, nos vemos

todos los días.

porfirio: bueno, pero no es lo

mismo estar aquí a que me veas

en pijama y moribundo.

la bata de hospital nunca me ha

sentado bien.

margarita: eso sí, eh, qué tonto

eres.

porfirio: en cambio tú, tú te

ves linda de todas formas.

¿sabes qué he estado pensando?

hablar seriamente con pedro para

que te regreses a trabajar

conmigo.

¿cuánto costará tu carta?

margarita: ¿carta?

ni que fuera futbolista.

porfirio: no, ya sé,

¿te regresarías conmigo?

margarita: no me parece correcto

dejar a don pedro, va a parecer

que solamente me estoy

aprovechando de él.

porfirio: entonces tendré que

usar mi poder para persuadirlo.

margarita: ¿cuál poder?

porfirio: el poder que me da ser

un moribundo, quién se puede

negar ante eso, a ver.

margarita: eres un menso.

a ver, ¿pedimos?

jorge: hola, bonita, ¿cómo te

fue con faby?

andrea: las cosas están

bastante turbias, el bebé que

está esperando es de ramón,

y como francisco lo sabe la

tiene amenazada con meterla a

la cárcel.

jorge: ¿qué?

es un desgraciado.

andrea: sí, y la tiene atada de

manos, porque si la acusa de

adulterio es cárcel.

jorge: ¿cárcel?

andrea: sí, por lo menos es un

año.

jorge: no, pero ¿qué podemos

hacer?

andrea: nada, no quiere que lo

sepa nadie, está muy asustada.

yo le prometí que no iba a decir

nada, así que por favor que no

se te vaya a salir.

jorge: alguna solución tiene

que haber.

andrea: aparentemente no.

jorge: no, no podemos permitir

que francisco la chantajee.

andrea: y no solo la chantajea,

por las noches ella se tiene que

encerrar para que no abuse

de ella.

jorge: no lo puedo creer.

andrea: no sabes lo indignada

que estoy, me siento tan

impotente.

jorge: ya sé, desde hoy te le

plantas ahí.

andrea: ¿y con qué pretexto?

sospecharía.

jorge: no, no si le dices que

nos peleamos y que no quieres

volver a saber de mí y que te

tienes que quedar a vivir con

ella.

andrea: te adoro.

osvaldo: ¿ya se fueron todos?

rulo: simón, nomás está chava

esperándonos para sacar la

merca del coche del palomo.

osvaldo: pues, órale, de una

vez, vamos.

chava: órale, si esto fuera

nuestro, salimos de pobres.

osvaldo: ya la hicimos, uno de

los paquetes es nuestro.

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