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Enamorándome de Ramón Capítulo 76

23 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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juana: ¿esa muchacha y tú qué,

lo están intentando otra vez?

ramón: pues, no, jefa.

lo que sí te puedo decir es

que estoy dispuesto a rehacer

mi vida, ¿sabes?

juana: haces bien, mi hijo.

yo lo único que quiero es

verte feliz.

ven.

que dios me lo bendiga.

ramón: gracias.

juana: cuídese.

ramón: cuidado, eh.

que descanse.

juana: ajá, tú también.

antonio: gracias.

margarita: toma. de nada.

[celular]

¿bueno? sí, ella habla.

entiendo, de acuerdo.

voy para allá.

van a transladar a roxana

al reclusorio.

el juez ya otorgó al acto

de formal prisión, y como

su abogada defensora, tengo que

hacer acto de presencia.

antonio: te acompaño.

¿crees que la pueda ver?

margarita: pues vamos

a solicitar.

vamos, vamos.

antonio: lamento mucho

verte en esta situación.

roxana: si lo lamentaras

de verdad,

no estaría metida aquí.

tu amante no hizo nada

para sacarme.

antonio: porque no se puede

hacer nada.

estás acusada de narcotráfico.

el delito que cometiste

no tiene derecho a fianza.

roxana: eso es lo que ella

dice. si hubieras contratado

a otro abogado,

seguro ya estaría afuera.

antonio: ¿en qué mundo vives?

¿no escuchaste?

estás acusada de narcotráfico.

roxana: yo no hice nada.

antonio: la droga estaba

en la maleta

que tú documentaste.

roxana: ya les dije

que no era mía.

antonio: para efectos de la ley

sí, y vas a tener que responder

por ello.

y ya deja de discutir.

yo estoy de tu parte,

no en tu contra.

roxana: ¿qué va a pasar?

antonio: van a iniciar

un proceso.

si no se puede demostrar

tu inocencia, te van a dar

no menos de quince años

de cárcel.

roxana: ¡no! yo no me voy

a pasar quince años de mi vida

metida aquí. ¡soy inocente!

necesito alguien

que me defienda.

por favor, consígueme alguien.

la maldita de tu amante

me quiere hundir.

>> señora.

deje de gritar

o la regreso a su celda.

osvaldo: órale, por lo menos

deberías disimular.

no vaya a ser que te vaya

a chacar tu novia

con que le pones el cuerno.

julio: ahórrate tus comentarios.

¿y jorge?

osvaldo: salió.

se fue con andrea y juana

a la huerta que compraron.

julio: ¿qué huerta?

osvaldo: yo qué voy a saber.

por lo que veo, tienes muy poca

comunicación con tu novia.

antonio: ¿vas a estar bien,

podemos seguir hablando?

roxana: no quiero que esa mujer

me defienda.

antonio: es ella o el defensor

de oficio.

te puedo asegurar que margarita

va hacer todo lo posible

para comprobar tu inocencia.

roxana: lo que va hacer es

que me den más años,

le conviene tenerme encerrada.

antonio: ¿por qué todo

lo tienes que poner a nivel

personal? margarita ante todo

es una profesional.

déjate ayudar, roxana.

y otra cosa.

tenemos que ponernos de acuerdo

en lo que vamos a decir a diego

porque no quiero que te vea

aquí.

roxana: ¿y qué pretendes,

que no lo vuelva a ver?

antonio: no, por supuesto

que no.

pero por ahora no quisiera

decirle lo que está pasando.

será muy duro para el.

voy a decirle que te fuiste

de viaje.

roxana: no, no.

yo quiero que me venga a ver.

antonio: no seas egoísta.

piensa en el, tiene 7 años.

no pretendas que pueda procesar

esto, por dios.

roxana: pues entonces dile

a tu novia que me saque

lo más pronto posible de aquí,

o pido que me lo traigan.

tú sabes si quieres que tu hijo

me vea en la cárcel o no.

ya terminé con este señor.

llévenme a mi celda.

juana: ay, chula, no sabes

qué gusto me da que te hayas

animado a venir con nosotros.

fabiola: ya me hacía mucha falta

convivir con ustedes.

[timbre]

juana: don julio.

julio: ¿cómo está eso

de que compraron una huerta?

sofía: qué buena idea salir

de día de campo.

¿cómo se te ocurrió?

ramón: pues para hacer algo

diferente. mira al lugar

que vamos podemos rentar

cuatri motos, montar a caballo,

hay tirolesa también.

sofía: no bueno, de principio

la tirolesa está descartadísima.

le tengo mucho miedo

a las alturas.

ramón: ¿de verdad?

sofía: sí,

prefiero montar a caballo.

ramón: pues montamos a caballo.

pero antes pasamos por unas

quecas y una sopa de médula.

sofía: qué asco.

ramón: ¿qué,

nunca la has comido?

sofía: no, ni loca.

ramón: ¿entonces por qué dices

qué asco

si nunca la has probado?

sofía: no, ni la probaré.

pero a las quesadillas

sí le entro.

ramón: órale, pues.

andrea: sí, tío. perdón.

no te habíamos comentado nada.

compramos una huerta padrísima

y justamente vamos para allá.

¿no quieres venir?

julio: ¿por qué lo hicieron?

juana: porque la fuimos a ver

y nos gustó,

y ayer firmamos

las escrituras con el notario.

julio: está bien.

¿cuánto les costó?

juana: tres millones de pesos.

julio: ¿qué, tres millones?

juana: sí, pero la tierra

nos va a dar eso y más

y la vamos a trabajar y le vamos

a sacar mucho provecho.

julio: ¿y por qué no me habías

dicho nada?

juana: ¿a qué horas? si usted

siempre está muy ocupado, ¿no?

julio: me hubieras dicho

que me necesitabas para hablar

de esto.

juana: ah, es que en realidad

no lo necesitaba porque entre

andre y yo pudimos muy bien

con todo.

además don pablo es una persona

muy educada y muy decente

y se ha encargado de arreglar

todo con el notario.

julio: ¿quién es don pablo?

andrea: pablo mendez, el señor

que nos vendió la huerta.

juana: ajá, y el se ofreció

a enseñarnos cómo se maneja

lo de los cultivos para que

sigamos sacándole provecho

a la tierra.

julio: ¿ustedes?

juana: sí, andrea y yo.

julio: está bien, ¿qué le vamos

hacer si ya lo hicieron?

espero que les resulte bien

su caprichito.

andrea: tío, ya nos tenemos

que ir. ¿vienes con nosotros?

julio: sí, claro. quiero ver

qué fue lo que compraron.

vamos, vamos.

antonio: disculpe.

dos cafés, por favor.

gracias.

margarita: qué egoísmo

el de roxana, al parecer

no entiende que no está para

imponer condiciones.

antonio: lo que más me duele

es que no le importa diego.

oye, si tú me dices que no

quieres llevar su defensa,

estás en todo tu derecho.

yo lo entiendo perfecto, eh.

margarita: si fuera por ella,

créeme que la dejaba ahora

mismo, pero no lo hago por ella

lo hago por ti.

antonio: gracias.

margarita: pero necesito

la ayuda de alguien con

experiencia en asuntos penales.

antonio: ¿y conoces a alguien

que te pueda ayudar?

margarita: sí,

a porfirio.

antonio: por lo visto porfirio

va a estar eternamente cerca

de tu vida de un modo u otro.

margarita: es que no conozco

a nadie más en quién pueda

confiar. ¿pero qué te preocupa?

tú eres el hombre al que amo

y te lo he demostrado, ¿no?

antonio: sí, de sobra dudar.

gracias, no sabría qué hacer

sin ti.

sofía: quisiera que se detuviera

el tiempo, ¿sabes?

estando contigo

no necesito nada más.

ramón: yo también me siento

muy a gusto.

juana: don julio, traigo mi codo

aquí enterrado.

julio: perdón, perdón.

qué bueno que ya llegamos

porque ya no aguntaba más

las piernas.

no entiendo porqué no quisieron

que trajera mi carro.

jorge: ya, papá, deja

de quejarte y mira, disfruta.

juana: díganme si no es

una belleza.

fabiola: está súper lindo

y además se respira un aire

tan fresco.

diego: bueno, pues vamos

a jugar.

juana: órale.

pablo: buenos días.

juana: don pablo, ¿cómo está?

muchas gracias por venir, oiga.

mire, le presento a fabiola,

es la hermana de andrea.

pablo: mucho gusto, encantado.

juana: y el chamaquito que

anda brincando es dieguito,

su primo.

y don julio medina.

pablo: don julio, ¿cómo está?

mucho gusto.

julio: ¿qué tal? encantado.

juana: don pablo nos hizo

el favor de venir para

explicarnos sobre los cultivos

y recomendarnos a alguien,

¿verdad? para que se haga cargo

de la huerta.

pablo: precisamente le pedí

a esteban que viniera conmigo.

el lleva años como encargado

del lugar.

no hay nadie mejor que el

para trabajar con ustedes.

si les parece, mientras

recorremos los cultivos,

se ponen de acuerdo.

juana: claro que sí.

mucho gusto.

pues vamos de una vez.

pablo: por favor, adelante.

juana: te va a encantar, chula.

vas a ver.

sofía: [llora]

¿para qué me hago tonta?

nunca la va a olvidar.

sigue tu camino,

y que te quede muy claro,

necesitas mucho más para tener

una mujer como yo.

debí haberle dicho la verdad.

no debí haberle roto el corazón.

pablo: todos estos cultivos

son de temporal.

en breve será tiempo

de cosechar.

juana: o sea que eso nos va

a tocar hacerlo a nosotras.

pablo: y supongo que no

tienen gente, ¿verdad?

juana: no.

pablo: si quieren puedo

recomendarles a un grupo

de recolectores.

julio: no, no creo que sea

necesario, señor mendez.

nosotros podemos contratar

gente. no creo que sea mucha

ciencia hacerse cargo

de una huerta, ¿no?

jorge: a mí sí me gustaría

mucho ayudar.

pablo: bueno, me da mucho gusto

que la familia esté dispuesta

a colaborar.

así es como salen bien

las cosas.

andrea: ¿podemos ir a la casa?

te quiero enseñar todos

loa cambios que le quiero hacer.

juana: órale, claro que sí,

chula.

fabiola: sí, yo también ya

la quiero conocer.

[música]

andrea: ¿y, qué les pareció?

fabiola: a mí me encantó.

arreglada va a quedar

muy bonita.

andrea: voy a mantener

la estructura del exterior

y solo voy hacer modificaciones

en los espacios interiores.

julio: ¿como para qué, a caso

te piensas venir a vivir aquí?

andrea: algún día sí, tío.

así que voy a empezar

a echarle mano desde ahorita.

juana: además vamos a estar

vieniendo seguido.

podemos venir los fines

de semana, ¿no?

julio: y seguir gastando

y gastando. ¿qué sentido tiene?

el dinero hay que usarlo

para cosas que produzcan.

va a teminar yéndose

de las manos, van a ver.

andrea: tío, vamos a disfrutar

mucho la casa y te vamos

a invitar. además la huerta

va empezar a dar dinero

después con la cosecha.

julio: sí, ajá, ¿cómo no?

ya las quiero ver viviendo

de lo que se cultive aquí.

espero que les resulte

el negocito, nada más.

juana: ¿y por qué la duda?

julio: tengo mis motivos.

voy a echarle un ojo

al sistema de riego.

maestro, ¿me acompaña?

esteban: sí.

sofía: ¿nos podemos regresar ya,

por favor?

ramón: ¿no me vas a disculpar?

sofía: para ti es muy fácil.

¿sabes lo feliz que venía

a pasar el día contigo?

¿por qué después de todo

lo que ha pasado sigues

pensando en ella?

¿hasta cuándo vas a dejar

de pensar en ella? por dios.

ramón: no sé. por más

que me lo propongo, no puedo.

quiero olvidarla, créeme.

quiero aceptar que ya no

ocupa un lugar en mi vida,

pero--

sofía: ¿pero qué?

¡fui una estúpida!

¿por qué te tuve que decir

que no te quería?

yo debí decirte la verdad.

¿por qué pasó esto?

¿por qué?

ramón: perdóname.

no te mereces esto.

ven aquí.

francisco: has estado

muy apagada.

rebeca: sí, es que creo que

me va a dar gripa.

francisco: ahorita te la quito.

rebeca: espera, ya va a ser

la hora del medicamento

de la señora.

voy a inyectarla y vengo, ¿sí?

francisco: no, mi amor.

tú quédate, yo voy.

rebeca: es que no me cuesta

nada, además tú ni sabes

dónde están las cosas.

francisco: está bien.

tú solo dame un besito.

rebeca: no se preocupe,

es la mitad de la dosis

que el doctor indicó.

no voy a dejar

que le pase nada malo.

porfirio: este es el buzón

de porfirio rodriguez.

por el momento no le puedo

contestar. después del tono,

deje su recado.

margarita: soy margarita.

este es el segundo mensaje

que te dejo.

me urge hablar contigo.

¿en dónde se mete?

si no me contesta, mañana

a primera hora voy a su oficina.

doctor: respire profundo.

porfirio: [exhala]

doctor: otra vez, respire.

okay.

¿se golpeó con algo?

porfirio: no, no,

ni siquiera recuerdo haber hecho

un movimiento brusco.

por eso vine a verme.

doctor: ¿ha tenido hemorragia

nasal?

porfirio: sí.

últimamente, muy seguido.

doctor: ¿dolores de cabeza?

porfirio: también, y hasta

algo de fiebre, a veces.

doctor: ¿está tomando algún

medicamente anticoagulante?

porfirio: no.

¿qué cree que pueda ser?

doctor: puede ser un simple

problema de coagulación,

pero no me atrevería a dar

un diagnóstico, sin antes

hacerle unos estudios.

le voy a extender un receta

para que se los haga

y le recomiendo que visite

a un internista.

hágaselos ahora mismo,

por favor.

porfirio: pero es domingo.

doctor: el laboratorio

de la clínica está abierto

a todas horas.

porfirio: bueno, entonces

ahorita lo hago. gracias.

doctor: con permiso.

rebeca: todo se está

normalizando.

esto es producto de que

le he pasado menos medicina.

vamos a seguir así,

y hoy no le voy a pasar nada

a ver cómo reacciona.

hortensia: gracias.

benito: este no solo me quitó

a luisa, ¿ahora qué diablos

quiere con adalgisa?

finito: pues no sabe cuánto

siento que por mi culpa

de disgustara con su primo.

adalgisa: sí, hubiera visto

la cara que me hizo

cuando entré a su cuarto

a ver si estaba.

finito: comprendo, es por eso

que quise disculparme.

pero, coma, coma.

disfrute, porque recuerde

que las penas con pan

son menos.

¿buena?

adalgisa: está muy buena.

finito: ah, qué bien.

está la hice especialmente

para usted.

adalgisa: pero cuénteme.

¿cómo le fue en su pedida

de mano?

finito: pues verá,

todo iba muy bien

hasta que se apareció benito.

adalgisa: ¿se atrevió?

finito: sí, tuvo el desacato

de interrumpirnos.

y a partir de ese mismo instante

el demonio de los celos

se apoderó de mí

arruinándome el momento

más preciado, más deseado,

más bien visto de mi vida.

francisco: ¿le tomó la presión?

rebecá: sí, tú estabas ahí.

francisco: ¿ha notado

algún cambio?

rebeca: ¿debería haber

notado alguno?

francisco: no, mañana no puedo

ir, sino hasta la noche.

cualquier cosa, me llama

al celular, por favor.

rebeca: sí, yo te llamo.

francisco: hasta mañana.

fabiola: francisco, ¿cómo

en cuánto tiempo crees que voy

a recuperar la inversión

que hice con tu consultorio?

francisco: ¿a qué viene

esa pregunta?

fabiola: a que la inversión

que hizo andrea al comprar

la huerta se va recuperar

muy pronto con las cosechas.

francisco: por favor,

no compares una huerta

con un consultorio.

deja que me llene de pacientes

y verás.

el dinero va a entrar

a manos llenas.

fabiola: está bien.

solo era una pregunta.

bueno, me voy a dormir.

ambos: buenas noches.

[francisco]: y cuando empiece

a recibir ganancias, no vas

a ver ni un centavo, estúpida.

roxana: [llora]

>> ya deja de chillar

que no dejas pensar.

roxana: yo no debería

estar aquí, yo soy inocente.

yo no hice nada.

>> todas dicen los mismo.

y si lo eres, aquí se te va

a quitar porque aquí friegas

o te friegan.

grábatelo, si no quieres

amanecer muerta.

>> ¡guarden silencio!

luces.

roxana: [llora]

benito: búscale.

estoy seguro que tomé

la fotografía. ándale.

pero no la encuentro.

valente: aquí está.

benito: la encontraste.

valente: no, que aquí está

el problema. tienes llena

la memoria, por eso no se guardó

la foto.

¿qué? ¿de plano

era tan importante?

benito: ¿importante?

importantísima.

con esa foto iba a demostrarle

a luisa la clase de embustero

que es el tortero ese.

estaba platique y platique

con la adalgisa en el parque.

valente: pero ¿y eso qué tiene

de malo, benito?

benito: ¿cómo?

valente: igual y son amigos.

¿o qué, los viste besándose?

benito: pues no, la verdad no.

valente: pues ahí está.

¿para qué le buscas

donde no hay, benito?

ya resígnate.

luisa se va a casar con él

y no puedes hacer nada

para evitarlo.

buenos días.

¿en qué podemos servirle?

>> quería saber en cuánto sale

la afinación de mi carro.

es un sedán, cuatro cilindros.

valente: ¿inyección electrónica?

>> sí. sí, es un modelo 2014.

valente: serían 1780 pesos

con cambio de aceite y filtros.

lavamos el cuerpo de

aceleración, cambio de bujías,

filtros de aire, revisamos los

niveles y checamos las bandas

también. y limpiamos los frenos.

>> muy bien. muchas gracias.

yo regreso.

benito: a mí ese tipo

no me dio buena espina.

valente: ¿por qué? solo vino

a pedir un presupuesto.

benito: a mí como

que no me gustó.

mira que tengo un buen ojo, eh.

no en vano trabajé

tantos años como vigilante.

[música]

[música]

fabiola: llegaron juntos.

¿será que anoche

se quedó con ella?

dalia: ¡oye!

¿podemos ver la lista

de refacciones

que tenemos que pedir?

fabiola: sí, sí, claro. a ver.

bueno, pues vamos a pedirlas

todas de una vez, ¿no?

dalia: ¿qué te pasa?

fabiola: nada, traigo un dolor

en el estómago muy fuerte.

dalia: ¿asco?

fabiola: sí, algo así.

oye, ¿no tienes un remedio

en el botiquín?

dalia: no, pero si quieres,

voy a la farmacia

y te lo traigo.

fabiola: ay, sí, porfa. te lo

agradecería mucho. bueno, voy

pidiendo las refacciones, ¿va?

dalia: [piensa] debe ser

por el embarazo.

[teléfono]

porfirio: ¿sí?

lidia: margarita está aquí.

me pregunta si la puede recibir.

porfirio: sí, claro. que pase.

[suspira]

margarita: buenos días.

porfirio: buenos días.

¿me traes otra propuesta

de plaza esparta?

porque te advierto

que mi cliente no va a ceder.

margarita: no, no vengo

a hablar de eso. te necesito

como abogado penalista.

porfirio: ¿en el despacho

de pedro no hay nadie competente

o qué?

margarita: ninguno como tú.

porfirio: ¿de qué se trata?

margarita: roxana, la mujer

de antonio, está detenida,

acusada de narcotráfico.

luisa: comadre, necesito

preguntarte--

ay, disculpe, don julio,

yo ya lo hacía en la oficina.

julio: y yo te hacía en la casa

haciendo el quehacer.

luisa: es que necesito

preguntarle una cosita

a mi comadre.

julio: pregúntale.

luisa: es que preferiría que

fuera a solas si no le importa.

julio: está bien.

tenemos una conversación

pendiente.

juana: qué desvergonzada

te has vuelto.

luisa: lo que vengo

a preguntarte lo amerita.

juana: ¿qué?

luisa: ¿tú sabías que fabiola

está embarazada?

porfirio: nunca pensé

que roxana estuviera metida

en algo así.

margarita: ella jura y perjura

que la maleta estaba llena

de drogas. el tipo con el que

se iba de viaje la involucró.

porfirio: no sería el primer

caso. es muy sabido que utilizan

a mujeres incautas para pasar

droga.

margarita: y roxana

cayó redondita.

seguramente el tipo

le bajó la luna y las estrellas.

porfirio: ¿y tú por qué

la quieres ayudar?

no ha sido buena persona

contigo.

margarita: no lo hago por ella.

antonio no quiere que diego vea

a su madre en la cárcel, y la

verdad es que el derecho penal

no es mi fuerte. es por eso

que necesito de tu ayuda.

porfirio: está bien, con mucho

gusto te ayudo. vamos a llevar

el caso juntos.

margarita: no sabes

cómo te lo agradezco.

porfirio: qué agradeces.

margarita: te dejo el expediente

para que le vayas echando

un ojo.

porfirio: ¿y cuándo quieres

que hagamos la asignación

de la defensa?

margarita: mañana mismo

si te parece.

y de una vez se lo decimos

a roxana.

porfirio: me parece bien.

[teléfono]

¿sí, lidia?

lidia: están hablando

del laboratorio para decir

que ya están los resultados

de sus estudios, que si quiere

que se los envíen a su médico

o pasa usted a recogerlos.

porfirio: dígales que lo manden

al médico que le comenté.

margarita: ¿a qué estudios

se refiere?

¿es algo relacionado

con la hemorragia nasal?

porfirio: no, para nada,

es un asunto de rutina,

un requisito de un seguro

médico que compré.

margarita: ah, muy bien.

te hablo entonces para decirte

a qué hora nos vemos

en el reclusorio mañana.

¿está bien?

porfirio: sí, sí, perfecto.

espero tu llamada.

margarita: gracias otra vez.

bye. hasta mañana.

porfirio: hasta mañana.

aunque sea de este modo,

voy a estar cerca de ella.

juana: ¿está embarazada?

luisa: sí.

juana: ¿y quién te lo dijo?

luisa: dalia se enteró

de casualidad, pero es un hecho,

porque oyó a don antonio

y a margarita hablando del tema.

fabiola: ay, dios mío.

y yo ni enterada.

luisa: ramón también ya lo sabe.

juana: pues con razón

la última vez que vino

estaba bien apachurrado.

luisa: lo que no entiendo es por

qué fabiola no te ha dicho nada.

tú eres su nana, tendrías

derecho a ser la primera

en saberlo, ¿no crees?

juana: pues sí, pero fabiola

está muy cambiada desde

que se casó con francisco.

y mira, si no me quiere decir

nada, pues yo hago

como que no lo sé y ya.

pues ya cuando se le note

me lo tendrá que decir.

luisa: ¿pues ya para qué?

lo que no se me hace justo es

que todo mundo lo sepa menos tú,

comadre.

francisco: tengo que contarte

algo. renuncié al hospital.

fabiola: ¿qué? ¿por qué?

francisco: el director

no me quiso ajustar mi horario

de trabajo para que pudiera

tener el consultorio.

fabiola: ¿y mientras

de qué vamos a vivir?

francisco: tú trabajas

y los pacientes van

a empezar a llegar.

fabiola: sí, francisco,

pero los pacientes no llegan

así como así.

francisco: no, claro que no,

llegan por recomendaciones.

fabiola: ajá.

francisco: ya estoy apalabrado

con mis colegas para que

me recomienden.

fabiola: en fin, tú sabes tu

negocio, pero yo insisto en que

nos va a seguir haciendo falta

tu sueldo.

francisco: fabiola, por favor,

tienes un montón de liquidez

en el banco.

dinero es lo que menos

nos va a faltar.

rebeca: señora.

hortensia: ayúdame.

francisco

me quiere matar.

[timbre]

ha de ser él.

es él.

ayúdame.

francisco: ¿cómo está

la paciente?

rebeca: bien, dormida.

francisco: ¿ya la inyectaste?

rebeca: ya.

francisco: voy a verla.

rebeca: ¿para qué, si te digo

que está dormida?

mejor vamos un rato al cuarto,

¿no?

francisco: no.

fabiola está abajo.

¿no que estaba dormida?

rebeca: pues se despertó.

francisco: ¿le pusiste la dosis

completa de droperidol?

hortensia: asesino.

francisco: ¿ha estado hablando?

rebeca: sí, pero solo ha dicho

incoherencias.

francisco: ¿qué incoherencias?

rebeca: pues eso, incoherencias,

no es que--

¿no que ya la habías inyectado?

rebeca: ¡no!

[música]

[música]

francisco: explícame por qué

no quieres inyectarle

el medicamento.

rebeca: porque tal vez ya

no lo necesite. ha estado mejor.

francisco: ¿qué pretendes?

¿enseñarme de medicina?

¿por qué desobedeces

mis órdenes?

rebeca: suéltame, me lastimas.

francisco: ¡dime qué me estás

ocultando!

rebeca: tú eres el que me oculta

cosas. júrame que no quieres

matar a la señora.

francisco: ¿de dónde diablos

sacas eso?

rebeca: ella lo dijo.

francisco: la vieja está

desquiciada, ¿qué le haces caso?

puede decir lo que se le venga

en gana, lo que no entiendo

es por qué no le estás poniendo

el medicamento.

rebeca: porque estuve

averiguando y vi que el

droperidol baja la presión

y con dosis muy altas,

puede llegar a matar.

francisco: ¿por tus pistolas

decidiste no ponérselo?

rebeca: solo le bajé la dosis.

ayer empecé a ponerle solo

la mitad y como vi que estaba

reaccionando bien, hoy ya

no le puse nada. fue cuando

me dijo que la querías matar.

francisco: ¿y tú te la creíste?

¿cómo le haces caso

a una paciente con problemas

de delirio paranoide?

¿no te dije que se ponía

como loca?

rebeca: entiendo, pero ¿por qué

ponerla en riesgo con dosis

tan altas de droperidol?

francisco: precisamente por eso.

para que no se deschavete.

rebeca: ¿y si no son tonterías

las cosas que dice?

¿no me estarás ocultando algo?

quiero saber la verdad.

¿me trajiste aquí para echarme

la culpa del crimen que pensabas

cometer?

francisco: ¿te volviste loca

o qué?

rebeca: dime que no es cierto,

dime que no quieres matar

a la señora. dímelo.

francisco: a ver, ¿qué estupidez

es esta?

rebeca: dime. dime.

me querías implicar, ¿verdad?

francisco: a ver, ¡cállate!

cállate y deja de decir

estupideces.

rebeca: tú me estás ocultando

algo, francisco, no soy tonta.

francisco: está bien.

te lo voy a contar.

me casé con fabiola

solo para vengarme.

mi matrimonio es una farsa.

estoy con ella porque le voy a

quitar hasta el último centavo.

me va a pagar todas las que

me hizo y me sigue haciendo.

rebeca: ¿y hasta cuándo

la vas a tener sedada?

francisco: hasta que pueda

terminar de concretar mi plan.

¿me ayudarías?

rebeca: ¿por qué no me lo

dijiste desde un principio?

francisco: porque pensé que

podía manejar solo las cosas,

y tú solo tenías que obedecer

mis órdenes.

pero ahora que ya te enteraste,

creo que puedo tener

una muy buena aliada.

porque me vas a ayudar, ¿verdad?

rebeca: yo no soy capaz de

atentar contra la vida de nadie.

francisco: ¿y quién dijo

que lo vamos a hacer?

solo necesito mantenerla

dormida ajustando la dosis

de droperidol a nuestra

conveniencia y obviamente

cuidando su corazón.

porfirio: estuve estudiando

tu expediente.

roxana: ¿ya te diste cuenta

que soy inocente?

porfirio: más bien me di cuenta

que estás muy involucrada

en este asunto y que nos va

a costar mucho probar

tu inocencia.

roxana: pero lo vas a lograr,

¿verdad?

porfirio: no te puedo asegurar

nada. necesito hacerte unas

preguntas. ¿dónde conociste

al dueño de la maleta?

roxana: me lo presentó

mi amiga marta en yautepec.

margarita: ¿eran amigos?

roxana: aparentemente.

me dijo que era un hombre

al que le gustaba mucho viajar

y que lo hacía por motivo

de negocios.

cuando me invitó a que me fuera

con él a roma, obvio me hice

mucha ilusión.

jamás me imaginé que fuera

a meterme en este problema.

yo solo quería conocer europa

y él se veía tan sincero.

porfirio: el problema es que

no voy a convencer al juez

diciéndole que caíste en una red

de narcotraficantes por ingenua.

hay que probárselo.

¿tocaste los paquetes de droga

en algún momento?

roxana: no, para nada. yo no

sabía que traía en la maleta

que me fue a dejar a mi casa.

se suponía que era su ropa.

juana: ya sé por qué fabiola

no me quiere decir nada

de su embarazo.

luisa: ¿por qué?

juana: porque el bebé

que está esperando es de ramón.

luisa: ¿qué? ¿estás segura?

juana: sí, mira, lo estuve

pensando y todo encaja. fíjate.

se embarazó de ramón cuando

vivía con él, ¿no? luego vino

lo del secuestro y se sintió

perdida, entonces se casó con

francisco para que creyeran

que el hijo era suyo,

pero no, es de ramón.

luisa: bueno, pero lo que

no entiendo entonces es por qué

a ti no te dice nada

si ya se lo contó a sus tíos.

juana: pues porque sabe que yo

la voy a cachar en su mentirota.

luisa: ¿y andrea?

juana: porque andrea me lo va

a decir.

luisa: pues sí.

puede que tengas razón.

¿y ahora qué vas a hacer?

si inventó todo esto,

fue para no decir que su hijo

es de ramón.

no me digas que la vas

a obligar a decir la verdad.

juana: ajá, ¿por qué no?

luisa: porque está casada

con francisco. vas a destruir

su matrimonio y de paso vas

a pasar a perjudicar a ramón.

o sea.

juana: bueno, ¿y qué quieres

que haga? es mi nieto.

antonio: ¿qué posibilidades hay

de que salga?

porfirio: depende de las pruebas

que presentemos.

voy a solicitarle al juez que

le haga la prueba del polígrafo

y a los paquetes de la droga,

la prueba dactiloscópica.

antonio: bueno, ¿y si no

encuentran las huellas,

se comprueba su inocencia?

porfirio: no, pero sirve para

probar que en ningún momento

tuvo contacto con la droga

y eso sumado a otras cosas,

aunque sean circunstanciales,

puede ayudar.

antonio: lo entiendo.

[música]

porfirio: ya me tienen harto

estas hemorragias.

lidia,

cancéleme las citas

de la tarde.

no voy a regresar.

diego: [imita bocina]

oye, lucho.

lucho: ¿qué pasó, dieguito?

diego: ¿qué es esto?

lucho: eso es una polea.

diego: ¿y para qué sirve?

lucho: mira, ahorita te explico

porque tengo que terminar

el carro que estoy arreglando

porque el dueño ya no tarda

en llegar por él.

diego: ah.

lucho: ahorita nos vemos.

luisa: nada. la regué.

¿cómo lo voy a contentar?

osvaldo: buenas.

luisa: órale. estrenando.

esa camisa no te la había visto.

osvaldo: y me costó carísima,

así que cuidadito con echármela

a perder.

luisa: ¿y de dónde sacas

para comprar tantas cosas?

que yo sepa, no trabajas

en nada.

osvaldo: bueno, ¿eso a ti qué

te importa? no es tu asunto.

igualada esta.

ramón: [ríe]

¿qué onda, dieguito?

¿cómo estás?

diego: bien, ramón.

ramón: qué bueno.

oye, ¿y quién te trajo para acá?

diego: yo vine solo, pero

antes de atravesar la calle

me fijé si no venían carros.

ramón: ah, pues muy bien,

pero eso no lo debes hacer,

diego. es peligroso.

diego: ay, es que este lucho

estaba muy ocupado arreglando

un coche y no me quería poner

atención, y te quería preguntar

para qué funcionaban

las polillas.

ramón: ¿las polillas?

¿qué polillas?

diego: qué digo, poleas.

ramón: pues sí, las polillas

qué, dieguito. las poleas.

¿no sabes para qué son?

diego: no.

ramón: vamos para el taller

y me las enseñas. ¿sale?

ahí te explico para qué es.

diego: sale y vale.

ramón: venga.

oye, ¿y la escuela cómo va,

campeón?

diego: pues bien, no me dejaron

tarea.

sofía: benito.

benito.

benito: dígame, señorita.

sofía: ¿quién es el niño ese

que va con ramón?

benito: ah, es dieguito. es el

primito de la señorita fabiola.

sofía: ah, ¿y qué hace aquí?

benito: pues ni idea.

llegó solito y se puso

a platicar ahí con ramón.

sofía: gracias, benito.

benito: para servirle.

ramón: oye, campeón.

¿y quién está en el taller?

diego: lucho, pero los demás

no han regresado de comer.

no, yo no quise acompañarlos

porque no tenía hambre.

ramón: ¿y le avisaste

que ibas a salir?

diego: no, te digo

que está muy ocupado.

ramón: arre, camarón, pues.

vamos, vente.

diego: vente, vamos.

ramón: ¿la llevas tú

o me la llevo yo?

diego: es que está muy pesado.

ramón: a ver, échamela pues.

vente.

ese es mi campeón.

¿qué onda mi lucho?

lucho: ¿qué pasó, ramón?

¿qué hace diego contigo?

ramón: pues se cruzó a buscarme.

ya le dije que no lo debe

de hacer, ¿verdad, diego?

lucho: no, pues claro

que no lo tienes que hacer.

¿qué tal si te pasa algo? ¿qué

cuentas le entrego a tu papá?

muy mal, dieguito. muy mal.

diego: perdóname, lucho,

ya no lo vuelvo a hacer.

no me regañes, porfa.

lucho: está bueno pues.

gracias por traérmelo.

ramón: no, de qué, mi lucho.

ya me voy, eh.

lucho: ok.

ramón: que estés bien.

nos vemos, dieguito.

diego: no te vayas, ramón.

me dijiste que antes de irte

me ibas a decir para qué sirve

la polea.

ramón: sí, claro, mira.

esto le da más fuerza al motor

y cuando ya no funciona,

se cambia y ya, no pasa nada.

diego: entonces, ¿la puedo

arreglar?

ramón: pues no, me temo que no.

esta ya se va a la basura.

ya me voy pues.

diego: no, mejor espérate hasta

que venga fabiola y nos vamos

a comer un helado.

ramón: es que tengo

mucha chamba, diego.

mejor después. ¿sale?

y no te vuelvas a cruzar.

¿pacto de caballeros?

hasta luego, lucho.

fabiola: ¿qué haces aquí?

ramón: vine a traer a diego.

se cruzó a mi taller.

sofía: ramón.

ramón, te está esperando

un cliente.

fabiola: ándale, ahí te habla

tu jefa. ve a atender

tu negocio.

sofía: óyeme, ¿por qué le hablas

así? te está haciendo un favor.

fabiola: tú no te metas.

sofía: no tienes por qué ser

tan grosera.

fabiola: y tú tan metiche.

sofía: a mí no me dices metiche.

fabiola: ¡déjame!

ramón: sofía, no la toques.

tú, fabiola, no te pongas

a pelear que te hace daño.

fabiola: ¡déjenme en paz

los dos! largo.

desaparece de mi vida.

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